En este trabajo, se refieren sintéticamente, los resultados
de una revisión bibliográfica de la concepción actual sobre
competencias en la psicología cognitiva con el objetivo de establecer,
descubrir, las posibles conexiones entre este campo y el de la noción
contemporánea de gestión por competencias en la psicología
empresarial; dos campos en apariencia y en la práctica tan lejanos.
Para ello nos formulamos como objetivo presentar algunas ideas
que han abordado teóricos desde la Psicología Cognitiva que podrían
potenciar el desarrollo teórico de la gestión por competencias
en la psicología organizacional.
Así, uno de los principales factores que justifican
este artículo consiste en establecer un precedente en la discusión
entre campos de la psicología que en nuestra propia práctica aparecen
divorciados.
De esta forma, pasaremos a exponer los planteamientos de tres
autores de la psicología cognitiva en la actualidad, que pueden tener
trascendencia en la psicología empresarial. Ellos son Robert Sternberg,
Howard Gardner, Daniel Goleman. De hecho los trabajos de Goleman han sido aplicados
en la noción de gestión por competencias.
Palabras Claves: Inteligencia, Competencias, Competencias
Emocionales, Gestión por Competencias.
Robert Sternberg:
Este autor define un nuevo concepto de inteligencia a la que
el denomina como "Inteligencia Exitosa"; la cual según él es la
que lleva al éxito en la vida y se diferencia de otros tipos de "Inteligencias
Inertes" porque conlleva acción.
- Inteligencia Exitosa: Es "la combinación de las habilidades
analíticas, creativas y prácticas de una persona. Dicho de otra
forma, es la capacidad para adaptarse a un ambiente, seleccionar ambientes
compatibles entre sí y crear el ambiente en que uno está mejor
consigo mismo".
Este concepto reconoce valores personales, sociales, y culturales,
así como su interacción. Las culturas e incluso las subculturas
pueden diferir en sus conceptos acerca del significado de inteligente. La conducta
que puede llevar al éxito en una cultura, puede llevar al fracaso en
otra.
Poseer una Inteligencia Exitosa en un dominio, no implica poseerla
en todos. Las personas pueden tener y dominar exitosamente habilidades en un
dominio dado, y sin embargo tener pocas no poseer ninguna habilidad en otros
dominios. Es decir, que la inteligencia exitosa está desarrollada en
un dominio en particular.
Esta idea es muy importante desde el punto de vista organizacional
porque:
- Permite explotar las competencias de un individuo en un área determinada,
donde se haya demostrado su efectividad, la cual puede ser utilizada en beneficio
de la empresa.
Habilidades involucradas en la Inteligencia Exitosa:
- Inteligencia creativa: Es la capacidad para ir más allá
de lo dado y engendrar nuevas e interesantes ideas. Se pone en marcha el enfrentarse
a un rango de problemas, algunos más novedosos que otros.
- Inteligencia analítica: Implica la dirección consciente
de nuestros procesos mentales para analizar y evaluar ideas, resolver problemas
y tomar decisiones.
- Inteligencia práctica: Es la capacidad para traducir la teoría
en la práctica y las teorías abstractas en relaciones prácticas.
Involucra a individuos aplicando sus habilidades al tipo de problemas que
se enfrentan en la vida cotidiana, tales como en el trabajo o en la casa.
La inteligencia práctica está asociada con adquirir y usar el
conocimiento tácito.
- Conocimiento tácito: Se refiere al conocimiento orientado
a la acción, que se adquiere típicamente sin ayuda directa
de otros y que permite a los individuos conseguir objetivos que tienen para
ellos un valor personal. La adquisición y uso de este conocimiento
es importante para el rendimiento competente en actividades del mundo real.
20 criterios o competencias que presentan en común las
personas con Inteligencia Exitosa, que posibilita su identificación en
una organización:
- Automotivación. No importan las capacidades de las personas, si no
están motivadas.
- Aprender a controlar los impulsos. No dejarse llevar por primeros impulsos
y actuar con más cautela.
- Saber cuándo perseverar. Saber distinguir cuándo la perseverancia
es necesaria y cuándo un obstáculo.
- Saber cómo sacar el máximo partido de sus habilidades. Este
tipo de personas, conoce sus virtudes y las potencian.
- Traducir el pensamiento en acción. No es sólo importante tener
ideas, sino también capacidad para actuar según esas ideas.
- Orientarse hacia el producto. Es importante no sólo ocuparse del
proceso de producción sino también del producto.
- Completar las tareas y llegan al final.
- Tener iniciativa. No tener miedo al compromiso.
- No tener miedo de arriesgarse al fracaso, corregir sus errores y aprender
de ellos.
- No postergar. No dejar para después lo que se puede realizar en el
momento.
- Aceptar el reproche justo. El reconocimiento del error es el paso para no
volver a cometerlo.
- Rehusar la autocompasión. La autocompasión constante es muy
perjudicial para la adaptación.
- Ser independientes, confiar en sí mismo, si quieren hacer algo, saben
que la mejor manera es hacerlo ellos mismas y no dejar que otros asuman responsabilidades
que son suyas.
- Tratar de superar las dificultades personales. Existen personas que mantienen
una excesiva interferencia de las dificultades personales en su trabajo.
- Centrarse y concentrarse en alcanzar sus objetivos.
- No tratar de hacer demasiadas cosas a la vez ni de hacer demasiado pocas.
- Tener la capacidad para aplazar la gratificación.
- Ser capaces de ver al mismo tiempo los pequeños detalles y el cuadro
más amplio de los proyectos que emprenden.
- Tener un nivel razonable de autoconfianza y creen en su capacidad para alcanzar
sus objetivos.
- Las personas con Inteligencia Exitosa equilibran el pensamiento analítico,
el creativo y el práctico. Hay momentos en la vida en que necesitamos
ser analíticos, en otros prácticos y en otros creativos. Es
importante saber cuándo se aplican estas habilidades.
Estas ideas nos parecen claves, en tanto que, permiten "aterrizar"
el concepto de inteligencia exitosa, así como también brinda herramientas
cognoscitivas para identificarla y poder así potenciarla y desarrollarla
en los trabajadores.
Howard Gardner:
Gardner, por su parte trabaja hace algunos años con
la idea de las "Inteligencias Múltiples. Para este autor, no existe una
única inteligencia, sino un grupo de diferentes tipos de inteligencias
que ven a variar su presencia en función del individuo y la cultura en
la cual se inserta el mismo.
- Inteligencia: Es un potencial biopsicológico a procesar información,
que puede ser activado en un ambiente cultural para resolver problemas o crear
productos que tienen valor en una cultura.
Según este autor, las inteligencias no son algo que
pueda ser visto o contado, son un potencial, presumiblemente neural, que puede
ser o no activado en dependencia del valor que se le otorgue en una cultura
en particular, las oportunidades disponibles en dicha cultura y las decisiones
personales tomados por individuos y/o sus familiares, profesores, etc.
Así, pasemos a tratar brevemente a las siete competencias
enunciadas por Gardner:
- Inteligencia Lingüística: Esta inteligencia la constituye la
sensibilidad a los sonidos, ritmos y significados que provienen de las palabras.
Incluye la habilidad de manejar las diferentes funciones del lenguaje, tanto
en forma oral como escrita.
- Inteligencia Musical: Es la capacidad para discriminar, producir, transformar
y apreciar las formas musicales, esto incluye la sensibilidad para los ritmos,
tonos y timbres.
- Inteligencia Lógico-matemática: Implica la capacidad para
utilizar los números y los esquemas lógicos en forma efectiva,
así como la habilidad para manejar cadenas de razonamientos. Entre
los procesos implicados en ella están los de clasificación,
inferencia, cálculo, categorización, demostración de
hipótesis.
- Inteligencia Espacial: Es la habilidad para percibir con precisión
el mundo visual-espacial y hacer transformaciones sobre esas percepciones
iniciales. Implica la capacidad de visualizar y de representar ideas visuales,
así como de orientarse adecuadamente en el espacio.
- Inteligencia Cinestésico-corporal: Esta inteligencia implica la habilidad
de usar y controlar los movimientos del cuerpo para expresar tanto sentimientos
como ideas; además de la capacidad de manejar los objetos con destrezas
ya sea para producir o transformar cosas (por ejemplo en el escultor).
- Inteligencia Interpersonal: Es la capacidad para percibir, discernir y responder
adecuadamente a los estados de ánimo, sentimientos, intenciones, deseos
y motivaciones de otras personas.
- Inteligencia Intrapersonal: Implica la capacidad para conocerse a sí
mismo (con las fortalezas y limitaciones), es decir, el acceder a los propios
sentimientos y pensamientos, y tener conciencia de los estados de ánimo,
de las intenciones, motivaciones y deseos, y de esta forma interpretar y orientar
la conducta de acuerdo a ese conocimiento.
Este autor ha puesto en discusión la existencia de otros
tres tipos de inteligencia, los cuales son: las inteligencias naturalistas,
espiritual y existencial. Pero todavía estos tipos de inteligencia están
en proceso de investigación y no se han agregado definitivamente a la
lista.
Las inteligencias se expresan siempre en el contexto de tareas,
disciplinas y ámbitos específicos. Así, no existe ninguna
inteligencia pura en la realización de alguna actividad, ni la sociedad
está interesada en ella. En lugar de ello, se puede hablar de una o más
inteligencias humanas o tendencias intelectuales del ser humano, que forman
parte de sus facultades. En esta parte de su teoría, Gardner inserta
los conceptos de "ámbito" y "campo".
Tríada Inteligencia, Ámbito, Campo:
- Ámbitos: Disciplinas, ocupaciones y otras empresas que podemos
aprender y sobre las que podemos ser evaluados según el nivel de destreza
que hayamos alcanzado. Casi todos los ámbitos requieren habilidades
en un conjunto de inteligencias y toda inteligencia se puede aplicar en una
amplia gama de ámbitos culturales.
- Campo: Comprende a la gente, las instituciones, los mecanismos de
premiación y todo lo que hace posible emitir juicio acerca de la calidad
del desempeño personal. En la medida en que un campo nos juzgue competentes
es probable que tengamos éxito en él.
Además, en nuestra opinión, la relación
entre los conceptos de inteligencia, ámbito y campo está atravesada
por un elemento cultural, que reviste gran importancia, no sólo en la
obra de Gardner, sino también para la teoría de la gestión
por competencias, pues implica que existe una diferencia en la forma de relacionarse
estos tres elementos, en función de la cultura en la que se inserten
los individuos, o sea, llevándolo al ámbito de las empresas, no
es lo mismo hacer una selección de personal en Cuba, que en Japón.
Más aún, existen diferencias cruciales entre dos empresas aún
cuando éstas pertenezcan al mismo país. Esto contrasta con algunas
concepciones más generales, aunque en realidad no son todas, que tratan
de promover modelos de gestión por competencias, o perfiles de competencias
genéricas, de una empresa a otra, sin importar las diferencias que puedan
existir en cuanto a la cultura.
Otro de los planteamientos más importantes que realiza
este autor, y que se puede aplicar en el terreno de la gestión por competencias,
consiste en la idea de que en casi todos los papeles socialmente útiles
operan una amalgama de competencias intelectuales y simbólicas, que "trabajan"
para lograr las metas valoradas. De hecho, ante un mismo tipo de inteligencia,
diferentes individuos la pueden desarrollar en distintas profesiones.
Por otra parte, los individuos que difieren en el tipo de inteligencias
que predomina en él, pueden desempeñarse con éxito en una
misma profesión, ya que dicha profesión comparte una combinación
de distintos tipos de inteligencia que pueden permitir el desempeño exitoso.
Consideramos que algo importante a realizar en una organización,
es determinar las combinaciones de los diferentes tipos de inteligencias que
son necesarias para un desempeño exitoso, y delimitar, para cada puesto,
dentro de la combinación de inteligencias que lo definen, la que es necesaria
que predomine.
Así, constantemente está actuando una dialéctica
entre los papeles y las funciones valoradas en una cultura, y las habilidades
intelectuales individuales que tienen sus habitantes. El fin último que
tiene el mercado de los profesionales o del director del personal, es conseguir
la correspondencia más efectiva entre las demandas de los diversos papeles
y las capacidades de los individuos específicos.
Dos principales distinciones, señaladas por Gardner
a la hora de relacionar su teoría con el puesto de trabajo:
- La primera tiene que ver con la esfera o sector. Los negocios se dividen,
y compiten entre sí, en sectores. Por ejemplo: sectores que tratan
principalmente con la comunicación, finanzas, sectores que interactúan
con el público, etc.
- No existe una correspondencia entre sectores e inteligencias. Cualquier
sector puede usar un rango amplio de inteligencia. Más aún,
las personas que poseen fuerzas variadas de inteligencias, tienden a gravitar
sobre cualquier puesto que ellos quieran, dependiendo de su interés,
pasión o entrenamiento.
- La segunda tiene que ver con los roles desempeñados en cada sector.
- Cada uno de estos departamentos, define los roles que deben desempeñar
sus respectivos integrantes. A su vez, cada uno de estos roles necesita,
para ser desempeñados exitosamente, un conjunto de diferentes habilidades
que están determinadas por una competencia o por la combinación
de dos o más competencias específicas.
A través de sectores y funciones empresariales, puede
ser empleado todo el amplio rango de inteligencias y de combinaciones de estas.
Cada una de las inteligencias puede ser ordenada en un ambiente empresarial,
y los roles más cruciales en los negocios pueden ser asumidos por personas
quienes poseen mezclas variadas de inteligencias.
Daniel Goleman:
Este autor ha trabajado el concepto de "Inteligencia Emocional"
y ha publicado libros y artículos acerca de este tema. Retrata de redimensionar
las "Inteligencias Personales" de Gardner y estudiarlas en s máxima expresión,
asociándolas con la causa del éxito y el fracaso en la vida, tanto
laboral, como personal.
- Inteligencia Emocional: Es la capacidad de reconocer nuestros propios
sentimientos y los ajenos, de motivarnos y de manejar bien las emociones,
en nosotros mismos y en nuestras relaciones.
Mérito de Goleman:
Adaptar el concepto de Inteligencia Emocional al ámbito
empresarial. Para este autor, en la actualidad, se miden en las personas para
ocupar un puesto de trabajo, no sólo la sagacidad, la preparación
o la experiencia, sino también la inteligencia emocional. Esta última
es la que determina quién se contrata y quién no.
Otro concepto importante:
- Competencia emocional: Es una capacidad adquirida basada en la inteligencia
emocional que da lugar a un desempeño laboral sobresaliente. Implican
cierto grado de dominio de los sentimientos, una cualidad que contrasta grandemente
con las aptitudes meramente cognitivas, que pueden realizar, al mismo tiempo,
una persona y un ordenador. La competencia emocional muestra hasta que punto
se ha sabido trasladar la inteligencia emocional al mundo laboral.
Relación entre las cinco dimensiones de la Inteligencia
Emocional y las 25 competencias emocionales que define Goleman:
- Competencia Personal: Estas competencias determinan el dominio de uno mismo.
- Autoconocimiento. Conocer los propios estados internos, preferencias, recursos
e intuiciones.
- Conciencia emocional. Reconocer las propias emociones y sus efectos.
- Autoevaluación precisa. Conocer las propias fuerzas y sus límites.
- Confianza en uno mismo. Certeza sobre el propio valor y facultades.
- Autorregulación. Manejar los propios estados internos, impulsos y
recursos.
- Autocontrol. Manejar las emociones y los impulsos perjudiciales.
- Confiabilidad. Mantener normas de honestidad e integridad.
- Escrupulosidad. Aceptar la responsabilidad del desempeño personal.
- Adaptabilidad. Flexibilidad para manejar el cambio.
- Innovación. Estar abierto y bien dispuesto para las ideas y los enfoques
novedosos y la nueva información.
- Motivación. Tendencias emocionales que guían o facilitan la
obtención de las metas.
- Afán de triunfo. Esforzarse por mejorar o cumplir una norma de excelencia.
- Compromiso. Aliarse a las metas del grupo u organización.
- Iniciativa. Disposición para aprovechar las oportunidades.
- Optimismo. Tenacidad para buscar el objetivo, pese a los obstáculos
y los reveses.
- Competencia social: Estas competencias determinan el manejo de las relaciones.
- Empatía. Captación de sentimientos, necesidades e intereses
ajenos.
- Comprender a los demás. Percibir los sentimientos y perspectivas
ajenos e interesarse activamente en sus preocupaciones.
- Ayudar a los demás a desarrollarse. Percibir las necesidades de desarrollo
ajenas y fomentar sus aptitudes.
- Orientación hacia el servicio. Prever, reconocer y satisfacer las
necesidades del cliente.
- Aprovechar la diversidad. Cultivar oportunidades a través de diferentes
tipos de personas.
- Conciencia política. Interpretar las corrientes emocionales de un
grupo y sus relaciones de poder.
- Habilidades sociales. Habilidad para inducir en los otros las respuestas
deseables.
- Influencia. Aplicar tácticas efectivas para la persuasión.
- Comunicación. Ser capaz de escuchar abiertamente y transmitir mensajes
claros y convincentes.
- Manejo de conflictos. Negociar y resolver los desacuerdos.
- Liderazgo. Inspirar y guiar a grupos e individuos.
- Catalizador de cambio. Iniciar o manejar el cambio.
- Establecer vínculos. Alimentar las relaciones instrumentales.
- Colaboración y cooperación. Trabajar con otros para alcanzar
metas compartidas.
- Habilidades de equipo. Crear sinergia grupal para alcanzar las metas colectivas.
Para llevar a cabo un desempeño exitoso, sólo
es necesario que poseamos al menos seis de estas competencias, y que ese mínimo
de seis se extienda por las cinco habilidades de la Inteligencia Emocional.
Estas competencias sirven para destacarse en cualquier tipo de trabajo. Esta
lista brinda una manera de definir nuestros puntos fuertes e identificar las
aptitudes que nos convienen desarrollar.
Conclusiones:
- En primer lugar, existe una equivalencia en las líneas
de desarrollo de ambos campos de estudio. Ambos parten de estudios donde se
comprende al ser humano como ser pasivo, de una manera abstracta, reduccionista,
y llegan a estudios más naturales, más integradores de todos
los factores que influyen y determinan la conducta inteligente de los individuos.
- Ambos campos, producto de conservar dos líneas de desarrollo separadas,
construyen el conocimiento en sentido contrario. Así, la psicología
cognitiva se interesó por lograr postulados teóricos, los cuales
tenían poco campo de acción en la práctica organizacional,
mientras que, por su lado, la psicología empresarial se interesó
por lograr resultados importantes en la práctica y a partir de ahí
formular teorías que comprendieran estos resultados. De ahí
la separación que observamos en la actualidad.
- Por último, consideramos que la relación que se puede establecer
entre estos dos campos, es de doble sentido, o sea, que puede beneficiar a
ambas partes. En este sentido, la psicología cognitiva no sólo
se relacionan con la teoría de la gestión por competencias brindando
soportes teóricos y metodológicos, sino que, a partir de los
resultados obtenidos en la práctica, estas teorías cognitivas
se pueden retroalimentar y perfeccionar.
Recomendaciones:
- Continuar profundizando acerca de la manera de potenciar
la teoría y la metodología de la gestión por competencias
a partir de los estudios realizados por las teorías cognitivistas
en la actualidad.
- Implementar este estudio en términos operativos para, de esta manera
llevarlo a la práctica.
- Investigar cómo la práctica de la Gestión por competencias
en las empresas puede retroalimentar a las teorías cognitivistas.
Bibliografía:
- Gardner, Howard (1997): "Estructuras de la mente: La teoría
de las Inteligencias Múltiples"; Fondo de Cultura Económica;
Bogotá; Colombia.
- Gardner, Howard (1999): "Intelligence Reframed: Multiple Intelligences for
the 21st Century"; Basic Books; New York.
- Goleman, Daniel (1996): "La Inteligencia Emocional. Por qué es más
importante que el Cociente Intelectual"; Ed. Javier Vergara; Buenos Aires.
- Goleman, Daniel (1997): "La práctica de la Inteligencia Emocional";
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- Sternberg, R. J. (1999): "The theory of successful intelligence"; Review
of General Psychology, 3; pp 292-316.
- Sternberg, R. J. (2001b): "Successful intelligence: Understanding what Spearman
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NJ; Lawrence Erlbaum Associates; (pp. 347-373).
- Sternberg, R. J., Castejón, J. L., Prieto, M. D., Hautamäki,
J., y Grigorenko, E. L. (2001a): "Confirmatory factor analysis of the Sternberg
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of the triarchic theory of intelligence"; en European Journal of Psychological
Assessment, 17(1) pp 1-16.
- Sternberg, Robert J. (1986): "Las capacidades humanas. Un enfoque desde
el procesamiento de la información"; Ed. Labor, S.A.; Barcelona.
- Sternberg, Robert J. (1997): "Inteligencia Exitosa"; Ed. Paidos; Barcelona.
Autor:
Lic. Andrés García Azcanio
Licenciado en Psicología.
Profesor del Departamento de Humanidades de la Universidad de Matanzas "Camilo
Cienfuegos".