3.1.a.El Mito de Sísifo:el absurdo como axioma existencial y sus corolarios.Introducción:Bases Mitológicas..
La Mitología Griega,cuya primera muestra escrita son los versos homéricos que datan de al menos mil años a.C. y que sirve de base a una serie de practicas religiosas,es un fenómeno sin precedentes en la civilización humana.El antropomorfismo de los dioses Olímpicos revela el espíritu de una civilización satisfecha con su condición de humanidad y una exaltación de la misma manifiesta en el arte inspirado por tales creencias.Este colocar en los cielos de los griegos antiguos en las esferas celestes a un grupo de seres que únicamente se diferencian de los hombres que les concibieron en su carácter inmortal y poderes sobrehumanos muy específicos(la mimesis,el vuelo,la velocidad)e incluso supeditados ellos mismos a un Poder superior es el primer producto del genio creativo helénico. De los dioses primigenios se nos dice que eran oscuros,Caos y su esposa Nyx y que reinaban sobre una masa desordenada compuesta por los cuatro elementos(tierra,aire,agua y fuego).El hijo de ambos Herebos(literalmente las tinieblas)tras destronar a su padre se casa con su madre con quien tiene dos hijos,Eter y Hemera,respectivamente la luz y el día,quienes a su vez vencen a sus padres y fueron capaces,gracias a su naturaleza luminosa, de examinar el desorden y corregirlo.Para tales fines crearon a Gea(la Tierra) de la cual nacieron,espontáneamente tres hijos:Urano(el cielo),Ponto(el mar)y Eros,quien simboliza la vida y el amor.Inicialmente Ponto dividía la Tierra en dos partes iguales,en la parte norte habitaba una raza de hombres,los Hiperbóreos,que gozaban de una existencia feliz, sin conocer las enfermedades ni la muerte.Cuando tuvieron el poder suficiente para hacerlo,Gea y Urano se unieron para destronar a sus padres quedando el ultimo como gobernante supremo de este mundo.Gea y Urano produjeron hijos gigantescos y monstruosos:los Cíclopes(Brontes, Esteropes y Arges), los Hecatonquiros(Coto, Briareo y Gies) y losTitanes:Océano,Coeo,Crio,Hiperión,Japeto,Cronos,Ilea,Rea,Temis,Mnemosine y Febe.Temeroso de su fuerza, Urano los escandenó en medio de las oscuridades abisales del Tártaro,una primera visión del Infierno.Disgustada por el trato dispensado a sus hijos por su padre,Gea descendió al Tártaro donde les incito a rebelarse contra aquel:el unico con valor para hacerlo fue Cronos,quien,armado con una guadaña asesinó a Urano y lo castró,lanzando finalmente los restos mutilados al mar,dando lugar al nacimiento de Afrodita.De la sangre caída en tierra brotaron las Erinas(mejor conocidas por el nombre que ulteriormente le dieron los romanaos, Furias),encargadas de vengar todo derramamiento injusto de sangre. Urano había maldecido a Cronos, y le había profetizado que también el sería, un día, vendido por sus hijos.Cronos se tomo tan seriamente la terrible admonición de su padre,que al final del primer embarazo de Rea,su hermana y esposa tomo al bebe y,sorpresivamente, lo devoró. Cronos prosiguió dedicándose a esta forma terriblemente selectiva de canibalismo con los ulteriores hijos que concibió con Rea hasta que,al nacer Zeus, ésta le entregó a su padre una piedra envuelta en los ropajes del neonato y que Cronos deglutió sin chistar ni masticar. Rea escondió a Zeus y,mediante una poción preparada por Metis, hija de Océano hizo que Cronos vomitara al resto de sus hijos,a saber:Poseidón, Hades, Hestia, Démeter y Hera. Una vez alcanzados la edad y el poder suficientes,Zeus se levantó contra su padre.Logró que se le unieran algunos de los Titanes (Mnemosine, Temis, Océano e Hiperión).Liberó del Tártaro a los Cíclopes y a los Hecatónquiros,dando comienzo una guerra que se extendería por diez años contra Cronos y el resto de los Titanes. Los Cíclopes obsequiaron a Zeus con el relámpago que habían formado mientras se hallaban prisioneros en el Tártaro, a Poseidón dieron el tridente y a Hades un yelmo capaz de crear oscuridad a su alrededor.Los Hecatónquiros participaron de los combates arrojando grandes piedras a los Titanes. Finalmente los Titanes fueron vencidos y arrojados al Tártaro.Zeus se repartió, con sus dos hermanos,la Tierra como botín, permitiéndoles, generosamente, elegir. Así Poseidón se hizo cargo de los mares, Hades del Tártaro y el resto de los Infiernos;el propio Zeus reinaría sobre el cielo y la tierra. La creación del hombre fue encomendada después a Prometeo,hijo del Titán Japeto y la ninfa Clemena una vez los dioses habían llenado el mundo con vegetación y criaturas de toda clase.Este debía, además, repartir dones entre las diferentes criaturas y tan generosamente lo hizo que no quedo ninguno para el hombre.Entonces Prometeo modelo con barro al hombre,Eros le insuflo aliento de vida y Atenea le dio un alma. Prometeo otorgó, orgulloso de su criatura,su propio conocimiento al hombre. Zeus se irritó ante criatura tan perfecta y finalmente decidió castigarlos negándoles el fuego, el cual, Prometeo les otorgó subiendo al Olimpo con la ayuda de Atenea y tomando una brasa del sol. Enfurecido Zeus se vengó de Prometeo atándole a las rocas del Caúcaso donde diariamente un buitre devoraba su hígado, suplicio que se extendió durante siglos, hasta que Hercules le liberó. La segunda parte de la venganza de Zeus fue la creación de la mujer,de la que se encargó Hefestos,modelándola también a partir del barro y basándose en las características de las diosas olímpicas.A pesar de haber sido advertido por Prometeo de no tomar regalo alguno de manos de Zeus,su hermano, Epimeteo, aceptó a Pandora como obsequio,la cual había llevado Hermes junto con una caja que era su dote.Hermes conminó a la pareja a no abrir,bajo ninguna circunstancia, esta caja. Pandora no pudo vencer la curiosidad y abrió, finalmente, la caja, desde donde salieron todos los males(enfermedades, guerra, vicios, muerte)para dispersarse por el mundo y en el fondo de la cual solo quedó la Esperanza.Con este truco Zeus impidió que los hombres llegasen jamás a la perfección y tratasen de suplantarlo. Con los males distribuidos por el mundo la raza de los hombres degeneró cada vez más, haciéndose malvada y soberbia por lo cual Zeus decidió destruirla mediante un diluvio universal. Deucalión,hijo de Prometeo,considerado el más justo entre los hombres y su esposa Pirra,hija de Pandora y Epimeteo fueron los únicos en salvarse, gracias a que Prometeo les advirtió con tiempo de los planes de Zeus,de modo que construyeron una barca donde permanecieron los nueve días y nueve noches de duración del diluvio.Finalmente atracaron en el Monte Parnaso donde ofrecieron sacrificios a Zeus y le rogaron para repoblar la Tierra. Este les dijo que tirasen sobre sus espaldas los huesos de la tierra,que la pareja intuyó se trataba de las piedras. Comenzaron así a lanzar por sobre sus hombros piedras y de cada piedra que lanzaba Deucalión brotaba un hombre y una mujer de cada piedra lanzada por Pirra. Así, finalmente se repobló la tierra.La pareja tuvo,después un hijo,Heleno,cuyo nombre designaría a la totalidad de los griegos o helénicos.
A partir del relato creacionista los mitos griegos van progresivamente a localizarse,en términos filológicos alternativamente entre el terreno de lo mítico y el terreno de lo legendario.Ya en los versos homéricos,las deidades olímpicas han desarrollado una relación multívoca con el género humano que llega a incluir una serie de parentescos.No sólo se comportan como hombres si no que interactuan espontanea y caprichosamente y es harto conocida la critica que en boca de Sócrates hace Platon de la descripción de esas deidas por Homero y por Hesíodo.Robert Graves ha adelantado una hipótesis compartida por muchos estudiosos de la mitología en general y de la mitología griega en particular,según la cual los dioses y otros personajes míticos(existe una diversidad de categorías que revelan un cierto conocimiento de la esencia de lo que se conoce en genética como hibridación,vale decir el resultado del intercambio sexual entre miembros de distintas especies
3.I.b.Sísifo el personaje mitológico:arquetipo del "hombre absurdo".
Sísifo era considerado como el más astuto entre los hombres,únicamente comparable con Odiseo,de quien era abuelo , en ingenio y atrevimiento,hasta el punto de ganarse la antipatía de los demás hombres y llegar a ser considerado como un dolor de cabeza para los propios dioses Hijo de Eolo, había contraído matrimonio con una de las pléyades, Mérope y habitaba en el istmo de Corinto,donde poseía un gran rebaño de ovejas.Tenía por vecino a Autólico,hijo de Hermes y Chione.Ladrón como su padre quien le había dado el don de transformarse en cualquiera de los animales que planeara robar,facilitando así sus fechorías.Autólico comenzó a dedicarse a robar las ovejas de Sísifo y éste,al constatar como crecia el rebaño de su vecino en desmedro del propio decidió marcar con sus iniciales (SS)una de las pezuñas de cada una de sus ovejas.Así comprobó que Autólico era quien robaba sus ovejas. Este sedujo,a modo de venganza a Anticleia, hija de Sísifo y de esta unión nació Odiseo. Sísifo había sido el fundador de la ciudad de Corinto,cuyos habitantes se formaron a partir de los hongos que crecían en los alrededores.Tras la muerte de su padre Eolo,su hermano Salmoneo usurpó el trono de Tesalia que correspondía a Sísifo quien decidió ir a consultar al oráculo de Delfos.El oráculo le aconsejo que tuviese un hijo con su sobrina, que éste le vengaría.Siguiendo las instrucciones non sanctas del oráculo, Sísifo cortejó y sedujo a Tiro,hija de Salmonea y ésta,al enterarse de que su tío la había seducido motivado por el deseo de venganza y no por amor, asesinó a los dos hijos que de éste había tenido.Frustrada esta primera intentona de venganza,Sísifo procedió a acusar a Salmoneo de incesto y asesinato en el mercado de Larisa lo que resultó,al comprobarse la falsedad de tales cargos,con el propio Sísifo expulsado de Tesalia. Para entonces Zeus había seducido y raptado a Egina,la hija del dios-río Esopo.Enterado de la desesperación del padre,Sísifo,que había sido testigo de la abducción de la doncella por el libidinoso cronida,ofreció revelar el paradero de la misma a cambio de que Esopo crease un río para Corinto.Esopo casi mata a Zeus y a este le tomo grandes trabajos lograr que el padre burlado le perdonara.Desde luego la delación de Sísifo no sería pasada por alto,así,como venganza Zeus le pidió a Hades que tomase a Sísifo para llevarlo al Tártaro y hacerle pagar su atrevimiento.Cuando Hades se presentó en casa de Sísifo este le mostro unas esposas y,bajo la excusa de mostrarle como funcionaban,dejo al dios esposado en su casa y al submundo sin regente de modo que nadie podía morir.Ares,cuyos intereses se vieron directamente afectados por la suerte de su tío debió finalmente presentarse en casa de Sísifo para liberarlo. Conciente de que los habitantes del Olimpo no se tomarían a la ligera sus travesuras, Sísifo preparó el escenario para la que sería la ultima de las bellaquerías que perpetraría a costa de los dioses.Cuando Ares se presento para liberar a Hades se llevó a Sísifo al submundo,ya este había ordenado a su esposa Mérope que dejase su cadáver sin enterrar en medio de la plaza.Asi, Sísifo se presentó frente a Persefone, esposa de Hades y la convenció de dejarlo volver a la Tierra por tres días para castigar a su esposa por haber irrespetado su cadáver y ordenarle disponer para el mismo la honorable sepultura que merecía.Desde luego que Sísifo,expuesto a la luz y a las bellezas del mundo de los vivos,no cumplió con su palabra y se dispuso a disfrutar de su efímera resurrección,como había planeado desde el principio,cuando proveyó a Mérope con el expediente que utilizaría para escabullirse del mundo de las sombras, ocultándose de los dioses hasta que Hermes debió localizarlo y atraparlo haciéndole volver al submundo.
Los jueces de los muertos condenaron a Sísifo a un castigo proporcional a su falta de respeto para con los habitantes del Olimpo, concebido y preparado aún antes de que Hermes le hubiese hecho regresar forzosamente al submundo:por toda la eternidad fue obligado a subir un gigantesco peñasco por la ladera de una colina,de tal manera dispuesto que una vez alcanzaba la cima de esta rodaba nueva vez hacia la base de la misma de modo que Sísifo debía volver a empujarla hasta el tope y así per secula seculorum.Las travesuras de su esposo terminaron apenando tanto a Mérope que la misma abandonó su puesto entre las pléyades, cuyo número, a partir de entonces,es de seis en lugar de las siete originales.
3.2.a.El Mito de Sísifo:una exposición sintética de la Filosofía de Camus en sus aspectos ontológicos,axiológicos y teleológicos.El suicidio como cuestión primigenia de la reflexión filosófica.
La obra de Camus inicia con una frase contudente,invitación e iniciación a la lucidez con la cual abordara el autor sus temas y con las cual deberá abordar el lector mas que el texto,su propia existencia a la luz de las tesis planteadas en el mismo:"Sólo existe un problema filosófico realmente serio:el suicidio."(1).El autor desarrolla hasta sus últimas consecuencias,en un ejercicio de racionalismo despiadado,el carácter absurdo de la existencia humana y en el primer capitulo del libro expresa abiertamente cual es el propósito central del texto,precisamente el suicidio como solución al problema planteado por lo absurdo de la existencia humana.Mientras Camus procede,inicialmente a demostrar tal absurdidad para proseguir delimitando categorías y explayándose sobre las mismas,a saber el hombre absurdo y su absurda libertad y moral,la pregunta que corre a todo lo largo del texto,sirviéndole a la vez como telón de fondo y componente estilístico subliminal constituyente de un todo magistralmente armónico, de forma análoga y con la misma angustiante intensidad ubicua, a los latidos del corazón en The Dark Side of The Moon es si vale la pena el vivir en tales condiciones y, mas aun, una vez las mismas han sido constatadas por la incurable sobriedad de la razón. El absurdo se presenta ante la razón humana como contradicción,es decir como objeto del análisis lógico,de esa lógica severa que impone al carácter trágico de la existencia individual la mascara adusta propia del destino.Lo absurdo es constatado como la interacción entre dos elementos constituyentes de un único problema de orden lógico.Tal interacción se manifiesta como divorcio, como ruptura,en palabras del propio Camus,entre estos dos elementos:el hombre,por un lado y las circunstancias en las cuales el mismo se halla en virtud de los rasgos distintivos de su ser.En otras palabras la interacción del hombre,el animal racional y por ende conciente de todos los rasgos propios de su ser,esencialmente de su propia mortalidad y el conjunto de acciones humanas que de una u otra manera deben,necesariamente,ejercer algún nivel de abstracción del hecho primariamente evidenciado para poder constituirse en tantas realidades correspondientes.Mientras el reloj descuenta latidos de un tiempo prestado sin que el sujeto conozca nunca los detalles del contrato y precisamente caracterizado por la capacidad,la amenaza continua de ser rescindido en cualquier momento,sin mas ni mas;la absoluta falta de garantias para cada minuto,para cada segundo de una existencia biológica tan azarosamente frágil.El hombre es mortal y si bien sabe que morira no tiene manera de saber cuando y puede precisamente ocurrir,y ocurre,en cualquier momento,cruel lotería capaz de llevar a la esquizofrenia a la mas lucida de las conciencias(la locura como avenida o vía de escape de tan incomoda realidad es el tema de un ensayo ulterior y una versión in extremis de las ilusiones,las prestidigitaciones de la imaginación como propone Woody Allen en Shadows and Fog).Por otro lado cada uno de los roles que desempeña el animal social implica la negación de la referida realidad primigenia y definitoria de la condición humana:es necesario hacer caso omiso de tales hechos propios de la naturaleza del hombre para que este pueda constituirse en ente social, en sujeto del principio freudiano de realidad, para ser hijo, amigo, esposo, padre, maestro...el sujeto debe desembarazarse de la propia conciencia de su efímera individualidad y llevar a cabo una osadía digna de Sísifo:sustituir por otro u otros el predicable mortal, frágil y convertirse en sujeto de las operaciones exclusivas del espíritu humano(o ente psicológico,si se quiere) que necesariamente deben disfrazar de trascendencia su contingencia esencial,de plasticidad volitiva su ineludible carácter azaroso,de proyectar en el espacio-tiempo aquello que se halla atrapado eternamente en el aquí y en el ahora y que debe por tanto sacrificar la conciencia de su inmediatez en aras de la construcción de una finalidad que le es ajena.Sin embargo no son incompatibles la conciencia del absurdo y este continuar mas allá, y a pesar de las terribles limitaciones impuestas por el primero de los factores de la ecuación,por el hombre y aquellos rasgos que hemos señalado como definitorios del mismo. Ante la evidencia de esta contradicción aparece entonces la cuestión sobre el suicidio.¿Que papel juega?¿Tiene validez el suicidio en este contexto?¿Resuelve la ecuación absurda?. La respuesta de Camus es un rotundo no..No se trata del no perversamente ingenuo del optimismo,que se halla teñido de mauvois foi. Tal conclusión no representa una condena del suicidio filosófico tomado en sentido literal como aquel cuya motivación se halla en el razonamiento implacable que lleva al sujeto a concluir cuanto es absurda su existencia como individuo resultante de la evaluación moral del mismo;vale decir que tampoco se trata del no de la religión y las leyes,del more; pues una respuesta axiológica a una cuestión planteada desde la lógica seria incongruente.Cuando Camus responde no a la pregunta sobre la validez del suicidio como solucion al absurdo planteado por la existencia subjetiva ante la conciencia del sujeto,responde,primera y primariamente desde el punto de vista de la lógica.El suicidio no es capaz de resolver el problema del absurdo que cimenta la existencia humana puesto que se limita a eliminar uno de los factores de la ecuación y en lugar de contestar a la pregunta la deshace.No solo es el suicidio una forma de rendición y como tal incompatible con la esencia del hombre absurdo,manifiesta como rebelión de alcance existencial como veremos ulteriormente a propósito de esta categoría antropológico-filosófica.Si bien no es irracional,su presentación putativa como uno de los corolarios del descubrimiento de la contradicción como fenómeno lógico escapa al alcance de la lógica misma y en tanto el mismo da lugar a la anihilación del individuo,se limita a mutilar la contradicción,a hacerla desaparecer en virtud de la desaparición previa de uno de los elementos que la conforman.
Esta conclusión debe ser y ha sido considerada,exclusivamente,dentro de los límites entre los cuales se desarrolla la reflexión camusiana y ,dentro de los términos que conforman estos límites, el suicidio queda efectivamente invalidado pues,para expresar aun de otra manera la respuesta negativa del autor,este únicamente consigue invalidar, ilusoriamente, el problema enajenando arbitrariamente uno de los dos elementos constitutivos de la contradicción que es incapaz de resolver:el sujeto.Al eliminar uno de los factores de la ecuación absurda,el suicidio no se revela, únicamente, como incapaz de plantearse seriamente como solución de la cuestión, si no que, efectivamente, genera un retroceso gnoseológico en cuyo contexto la misma se torna incapaz de ser planteada; en lugar de solucionar el problema el suicidio,al eliminar uno de los elementos constitutivos del mismo(una de las proposiciones de la contradicción,uno de los factores de la ecuación),al deshacerse del sujeto,lo disuelve,retrocede hasta un punto previo donde ésta no es,no ha sido,ni será ya capaz de ser planteada.
3.2.b.La epistemología del "absurdismo".El rígido racionalismo como metodología del absurdo filosófico.
. Es un luminoso ejemplo de pericia estilística esta novedad de Camus,en virtud de la cual puede darse el lujo de plantear al inicio de su obra ambos,el problema filosófico sobre el cual se centra y la solución al mismo.Pero este pensador perspicaz ya nos ha atrapado en estas paginas iniciales y en ese díalogo secular,entre lector y autor que es propio de la literatura y cuya pertinencia transtemporal caracteriza a la obra clásica,la curiosidad se acrecienta y cada respuesta genera, como es propio de la Filosofía, avalanchas de preguntas.El absurdo se pone de manifiesto como sesgo primario de la condición humana cuando se coloca frente a la conciencia individual la contradicción entre el hombre en cuanto sujeto caracterizable en virtud de su tendencia a la proyección de si mismo hacia un futuro,quimera endémica a la cual se halla enlazado gracias a una serie de condiciones de índole diversa(primariamente socioculturales y efectivamente socializantes,como ya se ha señalado anteriormente, hasta teológicas) y la realidad en la cual se concretiza el fenómeno humano y el sujeto como ente,específicamente el carácter efímero y azaroso de la existencia individual, contingencia biológica (excusa de la especie parafraseando a Sir Julian Huxley)incapaz de garantizar los rudimentos elementales sobre los cuales se construiría cualquier proposición donde figurase mañana como adverbio de tiempo sin el rubor amenazante de lo ridículo. La conciencia de tal absurdo,rasgo sustantivo de la existencia humana, implica una aguerrida honestidad intelectual,una valiente sobriedad espiritual que voluntariamente se niega el comfort espurio de un misticismo más o menos conciente,como aquel inherente al salto asumido por los filósofos existencialistas a los cuales hace referencia el autor y que veremos en el acápite correspondiente.Sin negar el valor de lo irracional,en otras palabras sin asumir un racionalismo a ultranza,el hombre puede hacer uso legitimo de la razon y en virtud del propio método racionalista llegar a una serie de conclusiones sobre la condición humana en general y su situación como sujeto en particular provistas de una carga de veracidad suficiente para validarlas como bases teóricas de una construcción hipotética de primer orden en cuanto a su solidez científica,entendido tal adjetivo como manifestación directa de la carga de verdad de los enunciados que conforman dicha hipótesis.
Llevar tal ejercicio epistemológico hasta sus ultimas consecuencias debe terminar con la adquisición, por parte del sujeto, de la conciencia del absurdo que le es propio y característico.Lejos de una epifania,se trata de una constatación desalentadora,con un reconocido peso especifico en términos afectivos,un engañoso precio(price tag) a pagar a nivel emocional.que se manifiesta inmediatamente como alusión al problema de la evaluación del suicidio como solución a tal realidad una vez se ha constatado la misma.Es precisamente a este nivel,cuando el análisis racional del problema llega a producir una respuesta emocional potencialmente abrumadora que el suicidio se presenta efectivamente como solución a la cuestión cuando en realidad no es otra cosa que una respuesta emotiva exagerada ante una realidad de carácter lógicoracional y, como tal, afectivamente neutra.Por incómoda que resulte,finalmente,la conclusión, aún cuando efectivamente sea equivalente a ,precisamente,todo lo contrario a aquello alguna vez sugerido como meta de la reflexión filosófica(especialmente aquella de carácter ontológico) con términos tales como ataraxia, eutimia y así sucesivamente,la conciencia del absurdo se constituye simultáneamente como prerrequisito y corolario de las formas mas puras de dicha reflexión.
3.2.b.La crítica al existencialismo.El "salto" de los fenomenólogos(Husserl) y de los existencialistas cristianos(Kiekegaard,Jaspers y Chestov) y no cristianos(Heidegger)..
. Camus se refiere,brevemente, a los filósofos existencialistas,poniendo como le era característico distancia entre si mismo y el movimiento existencialista,a pesar de abrazar abiertamente algunas de sus tesis,específicamente a Jaspers,a Chestov,a Kierkegaard y a Heidegger para señalar como estos,en virtud de lo que denomina un "salto", terminan por abandonar la rigidez de la reflexión ontológica para volver sobre sus propios pasos y terminar colocando virtualmente en el lugar de la Deidad aquello que por razones metodológicas.se sitúa más allá de los alcanzes de dicha reflexión.Su crítica se inicia con Jaspers quien, luego de seguir,en un fútil esfuerzo, al través de incontables laberintos argumentales la pista de la Trascendencia, mediante una atrevida treta lingüística declara a aquello que ha fracasado en su esfuerzo por aprehender como lo Trascendente,. precisamente en razón de su fugacidad. La Trascendencia es para Jaspers,precisamente aquello inhaprensible mediante la razón y tal inaprehensibilidad es lo que la caracteriza como tal. Así, Jaspers trastoca en un triunfo su fracaso y proclama que es precisamente este fracaso el que revela no la ausencia,sino la presencia de lo Trascendente. Chestov,de forma similar,señala la solución precisamente donde está ausente,haciendo de lo insoluble la manifestación propia de la existencia de Dios,pues,de no existir lo imposible, se pregunta, ¿Qué necesidad tendría el hombre de Dios?.La incoherencia del Dios chestoviano es precisamente su grandeza y dicha grandeza aumenta en la medida que este dios se hace extraño, cruel, incomprensible....La razón es inútil y hay algo más allá de su alcance,concluye Chestov y, al abandonar la razón, acepta el absurdo púes únicamente al través de ella puede ser percibida la ruptura que constituye su rasgo esencial; así, el absurdo se cuela sin resistencia en el pensamiento occidental y es aceptado como manifestación del carácter de la divinidad, si no como la divinidad misma.
Para Kierkegaard también antinomia y paradoja son criterios religiosos;el danés retoma el cristianismo de su infancia y a cambio de sus bendiciones pide el tercer sacrificio de Ignacio de Loyola,el sacrificio del intelecto.Lo absurdo es criterio del más allá y residuo de la experiencia de este mundo. Atribuye apariencia divina al Absurdo y endosa a Dios con sus atributos:injusto,incoherente e incomprensible. Prosigue desarrollando el concepto de desesperación, al cual identifica como un estado,el estado de pecado, de separación de Dios.Termina describiendo el efecto sobre el alma humana de un universo regido por el azar,que termina en un vacío sin fondo:tal efecto es la desesperación. Camus llama a esta actitud,común a los filósofos mencionados "suicidio filosófico" y lo describe como el movimiento al través del cual un pensamiento se niega a sí mismo al tiempo que tiende a autotrascenderse al través de esta negación y el propósito de su análisis de tales propuestas es ilustrar los pasos mentales necesarios para,a partir de una filosofía de la falta de significado del mundo se termine por encontrar en éste ambos:sentido y profundidad. La lista de tales pensadores continúa con Husserl,cuya propuesta metodológica, la fenomenología, se niega a explicar el mundo para limitarse a contemplarlo.La conciencia fija en la experiencia los objetos de su atención gracias a la intencionalidad que la dirige.Por otra parte, aún en ausencia de un principio unificador el pensamiento es capaz de deleitarse mediante la descripción y el entendimiento de cada aspecto de la experiencia;sin embargo si se intenta devolver la base racional de la experiencia de nuevo esta adquiere la profundidad que originariamente se le había denegado.Husserl se refiere además a "esencias extratemporales" traídas a la luz gracias a la intencionalidad y su discurso es muy similar al de Platón .El tema de lo irracional, como ha sido concebido por los existencialistas,concluye Camus,trata de la razón confundiéndose y escapándose mediante su autonegación:el absurdo deviene en la lucidez de la razón contemplando sus propios limites.
3.3.a.La construcción del "hombre absurdo":conciencia absurda y rebelión existencial.
.Una vez se ha adquirido la conciencia del absurdo en los términos expuestos por Camus,no hay marcha atrás.Cuando el divorcio entre el sujeto y la realidad es puesto en evidencia ante el primero como resultante del ejercicio de la propia razón, éste resulta a su vez en lo que podríamos denominar como una segunda ruptura(el propio absurdo constatado inicialmente corresponde a la forma primaria de esta ruptura,a la contradicción primigenia,los enunciados propuestos subsiguientemente por el autor son tantos respectivos corolarios);la existencia del sujeto queda efectivamente dividida en un antes y un después:antes de tomar conciencia de lo absurdo de su existencia y después de la misma .Dicha conciencia se manifiesta intuitivamente en la generalidad de los humanos y de esta intuición nacen manifestaciones mas o menos cotidianas de irracionalidad,como los paroxismos hacia la trascendencia encarnados en el arte y,especialmente,en la religión. Se trata,entonces,de una verdadera revolución espiritual,de un proceso de tal intensidad que lleva como carga mas o menos implícita la contemplación del suicidio.A este respecto el rigor metodológico de Camus es antológico:el suicidio es una rendición,una forma extrema y apresurada de conformismo.La conciencia del absurdo ha provocado una metamorfosis:el hombre que en un primer momento reflexionaba sobre su propia condición en cuanto tal pasa a ser el hombre absurdo, aquel cuyo patrimonio primario es la conciencia de su condición,de su carácter como prerrequisito y participe en la ruptura que constituye el núcleo de su ser. De este modo la condición misma del absurdo,en tanto categoría ontológica, necesita del sujeto para ser planteada como tal. El hombre absurdo,en tanto producto de la reflexión ontológica llevada a cabo con la pericia y precisión con las cuales maneja el cirujano el escalpelo y con la honestidad intelectual,cuantitativa y cualitativamente análogas a la necesaria crueldad con que debe llevarse a cabo todo procedimiento quirúrgico,deberá confrontar con la rebelión su recién descubierta condición existencial.El objeto de esta rebelión es la propia existencia subjetiva y las condiciones según las cuales ésta es planteada, desde sí misma, como imposición totalizante cuyo componente primario es,precisamente,el carácter absurdo de la misma.Esta rebelión debe ser también, por sí misma, totalizante y,en tal sentido,alude a una actitud vital que abarca a un tiempo la ontología y la teleología. En otras palabras,la rebelión existencial del hombre absurdo de Camus es medio y fin de un existir individual que no se conforma con lo dado,a pesar de la dolorosa conciencia de su propia futilidad. La rebelión es,en este contexto,la única forma posible de posicionamiento del sujeto frente las recién descubiertas condiciones de su propia existencia..No se trata de la rebelión estéril del adolescente como la interpretara un quasiarquetípico James Dean en Rebel without a cause, aunque de tal accidente, resultante de la sumatoria de los cambios biológicos producidos por el nuevo milieu endocrino de la pubertad y el grupo de interacciones posibilitadas por sus manifestaciones en el contexto de una determinada realidad social,pueda valerse temporalmente la rebelión absurda para manifestarse ,en tal caso como resultante de la aprehensión mas o menos intuitiva del absurdo existencial básico;en este sentido se halla comparativamente mas próxima a la canción satírica de Tom Petty, Rebel without a clue.La rebelión del hombre absurdo es la única actitud existencial compatible con su la clarividencia y honestidad que han permitido al sujeto percatarse del carácter primario de la situación sobre la cual se basamenta su existencia. Es precisamente gracias a esta profundidad que le es propia que dicha rebelión puede ser catalogada como espiritual:se trata de una actitud vital que es concientemente asumida con la gravedad propia del compromiso. La rebelión del hombre absurdo no es,en términos estrictos,en absoluto absurda. Puesto que,frente a la conciencia del absurdo como contradicción evidenciada racionalmente en el seno mismo de la existencia individual subjetiva ,se presenta como respuesta lógica y complemento armónico de la primera. Así contextualizada la rebelión como actitud propia del hombre absurdo podemos comprender el profundo rechazo que produce,en el espíritu del mismo,la propuesta del suicida. A pesar de compartir,en más de un aspecto,una misma visión de la existencia,el rebelde se coloca precisamente en las antípodas del lugar ocupado por el suicida,tanto el suicida concreto como el suicida filosófico(en términos metafóricos la expresión posee significados variables,para Camus equivale al abandono del compromiso con la propia razón)y desde su rebelión podrá desarrollar las conductas propias de esta,su "toma de posición" vital. La rebelión,la actitud del espíritu que se niega a conformarse con aquello y únicamente con aquello con lo cual ha sido provisto por su propia existencia es el terreno fecundo desde donde podrá alcanzar el hombre su única redención posible:ese accionar que le aproxima, gesto a gesto, a lo divino y cuyo más claro ejemplo se manifiesta mediante la creatividad como concretización de las potencialidades de la imaginación. Colocado frente a lo absurdo,del cual ha adquirido una sempiterna dolorosa conciencia,el hombre absurdo se convierte en el rebelde,el portador de la marca de Caín ,el espíritu envuelto en una eterna lucha contra adversarios titánicos,invencibles pero él mismo incapaz de ser vencido,victorioso en la negativa radical a la derrota aún en contra de toda evidencia,pues aquí ya no se trata de la razón y lo racional o lo razonable si no de esa minúscula, brillante locura conocida como dignidad humana, empleada en todos los ardides posibles para vencer al Destino mediante la imaginación, superar la propia contingencia no rindiéndose jamás ante la frustración de su ideal trascendental,todo lo contrario del constructo heideggeriano:un espiritu nunca humillado ni humillable. Sísifo que sonríe confiado en la próxima jugarreta que podrá hacerle a los dioses,.orgulloso de su propia humanidad que ningún castigo,de origen humano ni divino,es capaz de escamotearle.La rebelión abarca toda la extensión de la existencia del hombre absurdo y desde ella se define,en términos cualitativos,la valoración que tiene de su propia vida. La vida para el hombre absurdo,para aquel conciente de hallarse caminando sobre el filo de la navaja,de habitar las regiones grises del límite, siempre vulnerable ,y la mar de las veces alegremente impasible ante la conciencia de tal vulnerabilidad,ante la ubicua presencia de la muerte y el carácter impredecible de su acometida definitiva.El sentido de la vida,reducida a condición biopsicosocial,no se halla en sí misma en cuanto tal,si no en la respuesta individual a los resultados arrojados por la evolución de la misma por cada uno de los sujetos.La muerte es la amenaza ubicua de la interrupción de la experiencia,la limitación potencial omnipresente,la gran niveladora de la conciencia del hombre absurdo.Si puede caracterizarse con una frase al hombre absurdo deberá identificarsele con aquel que ha renunciado voluntariamente a hacer nada en aras de lo eterno,a toda proyección más allá de la duración cronológica de su existencia biológica.Una vez lograda la conciencia prístina de la realidad de su condición existencial,el hombre absurdo la acepta sin prisas,sin compromisos y sin remordimientos y la vive hasta sus ultimas consecuencias;conoce de primera mano cuan cierta es la frase "mañana es solo un adverbio de tiempo",conciente incluso de la falsedad ultima de su libertad,dado el carácter impredecible e inevitable de su limitante potencial,es decir, de una muerte prematura,finalmente ha abdicado a cualquier pretensión de eternidad.
Para el hombre absurdo la rebelión,su rebelión,es meta y método,es el rasgo distintivo,la posesión exclusiva que le permite colocar su espíritu mas allá del nihilismo.El hombre absurdo no puede darse el lujo de un optimismo indefectiblemente,como se ha dicho ya,cargado de la mala fe sartreana escondida tras su sólo aparente ingenuidad.Tampoco le es propio el asumir un pesimismo que le es innecesario ,pues implica una justificación contradictoria de la inocencia a priori de la cual es conciente el hombre absurdo;ambas categorías no tienen espacio suficiente para dar cabida al espíritu absurdo y aun si cayere en estas sutiles trampas,el espíritu absurdo se escabulliría fácilmente de las mismas. No es pesimismo si Sísifo avanza hacia la cima conciente de que la piedra rodará cuesta abajo una vez más tan pronto alcance la cima, es un realismo saludable que le ahorra frustaciones;no es optimismo que valore la posibilidad de que la piedra finalmente se mantenga en la cima,es tan posible como todo aquello capaz de ser imaginado y aunque no espera misericordia alguna de los dioses,muertos milenios ha,reos de su propia inhumanidad,de la falta de empatía para con los hombres que termino por traicionar,finalmente, su inexistencia,es capaz de soñar alguna treta,de no desmayar en la valoración y mantenimiento de sus potencialidades.
3.3.b.La moral absurda:una vida sin apelaciones.Una falacia inteligible.
. Efectivamente,el hombre absurdo no tiene tiempo que perder con tantas estériles categorías de una metafísica que no le atañe.Su actitud vital es esencialmente trepidante,para el la vida es la acumulación continua de experiencias cualitativamente indiferentes entre si en virtud del divorcio evidenciado en la base de su existencia:la conciencia del absurdo le impele a la clarividencia que desdeña los detalles y acumula cuantitativamente experiencias. Así es indiferente ante sus ojos que tal o cual experiencia sea fútil, de hecho no puede ser de otra manera una vez se ha despertado a la conciencia del absurdo.La propia reiteración es una nueva oportunidad de interacción con el mundo y cada oportunidad es una promesa vacia de contenido pero pletórica de entusiasmo,a la que bien puede escapársele un suspiro de felicidad,cual una gota de sol o un rayo de lluvia. Sin necesidad de justificación, recién nacido a su propia inocencia respecto del absurdo que su honestidad y bravura han descubierto en el propio corazón de su existencia,hechura de algún dios perverso. El hombre absurdo no puede aceptar otro código moral que aquel que le es impuesto,aquel atribuido a Dios.Su estado de inocencia primigenia le hace extraño a cualquier culpa o manifestación de la mala conciencia de Nietzche;la estatura moral que ha dirigido su cuestionamiento implacable a su propia existencia le impide ya rebajarse;la mezquindad y la cobardía, los dos verdaderos pecados le serán para siempre extraños;si no se manifestaron a su corazón mientras exploraba los abismos de la razón a lo interno de su propio ser no se manifestaran ahora.No tiene en absoluto necesidad y desde luego no la siente,de hacer pasar por un rasero moral el cúmulo de experiencias que constituye su existencia y sobre la cual se basamentan los diferentes matices de su riqueza y de su hermosura;sabe que las experiencias son intrínsecamente indiferentes y que estando llamado a vivir sin apelaciones puede perfectamente ser virtuoso por puro capricho, así como puede, si prefiere, vivir sin contemplaciones. Su naturaleza,que le ha guiado hasta las aguas amargas de la verdad última sobre si mismo, lo sitúa por encima de cualquier verdadera bajeza moral;la honestidad inherente a la misma le impide un pietismo reconfortante y el único Dios en el cual elige creer es aquel que se halle moralmente a su altura,aunque no exista, pues,para el hombre absurdo Dios no es fuente de consuelo, ni de sentido, es, una vez más,el único digno de ser considerado como su preceptor moral,su inspiración ética. La integridad que ha permitido al sujeto convertirse,gracias a la reflexión sobre su propia existencia,en hombre absurdo,no necesita de reglas, siendo ella misma, como es,regla de reglas. Cualquier otra forma de moral fuera de la ya mencionada e incluyendo la propia inmoralidad son tantas justificaciones y,consciente de su propia inocencia sabe que no necesita justificarse delante de nada ni nadie, salvo su propia conciencia. La certidumbre de una Deidad que devuelva el sentido a su vida le ha sido negada al hombre absurdo, más bien ha podido constatar la imposibilidad de tal alternativa y el corolario de esta negación,expresada por Ivan Karamazov con la afirmación "Todo esta permitido",no es el grito exaltado de la libertad sartreano si no la constatacion de un hecho desilusionador sólo comparable con el "Dios ha muerto...."de Zarathrusta en la extensión y profundidad de sus terribles implicaciones.La conciencia del absurdo de la existencia humano no libera, más bien ata y si bien no autoriza toda acción, devuelve al remordimiento su futilidad.
Todo sistema ético parte de la premisa de que toda acción es validada o invalidada por sus consecuencias; así, para el hombre absurdo tales consecuencias son el objeto primario de un análisis exhaustivo y sistemático que, en ausencia de culpables, permite determinar los niveles individuales de responsabilidad y una vez la ha reconocido como suya,a la luz de dicho análisis, el hombre absurdo se halla listo para aceptar y asumir su responsabilidad.Para hacer posible tal constatación la experiencia le ha sido especialmente provechosa, si y sólo si este ha consentido concientemente a las formas mas enriquecedoras de la misma.
3.4.La concretización del hombre absurdo en la literatura occidental.
.Camus se vale, primariamente de personajes de ficción a la hora de intentar construir un prototipo del hombre absurdo, específicamente de Don Juan(de hecho hace del donjuanismo una subcategoría motu propio del comportamiento del hombre absurdo).En un segundo momento buscara los rasgos del hombre absurdo en ese personaje que se hace y deshace en personajes sobre la escena:el actor.Finalmente,en un apéndice intitulado La Esperanza y el Absurdo en la Obra de Franz Kafka intentara delimitar las coordenadas de la existencia absurda antepuesta al propio hombre absurdo en la novelesca del escritor checo.
3.4.a.Don Juan:el arquetipo del "hombre absurdo".
En la obra de Camus,Don Juan encarna toda una tipología del hombre absurdo.Las penas del Infierno con las cuales le amenaza la religión institucionalizada no son nada cuando se les compara con la terrible conciencia que posee de su propia existencia.El célebre Burlador va saltando de los brazos de una mujer a otra en una frenética acumulación de experiencias en la que se desempeña como un corredor en una carrera de obstáculos tras escuchar el disparo de salida.El final de la carrera de Don Juan no es en absoluto una meta,su conciencia absurda reconoce el timbre falso de la propia palabra aplicada a la existencia individual concreta y,como todo hombre absurdo,sabe que su vida no terminará en meta alguna si no en virtud de la brusca,ineludible interrupción de la muerte. Don Juan se halla saludablemente desprovisto de toda pretensión de trascendencia;ha decidido hacer del amor carnal el eje de su proyecto existencial con la sobria lucidez de la identidad reciproca entre los medios y el fin, del extrañamiento voluntario de cualquier a priori dentro de las fronteras de su existencia. Una suerte de inercia voluntaria le lleva de los brazos de una mujer a otra y su intencionalidad no se halla manchada de la sombra, harto vulgar, del expediente de la multiplicación biológica, única forma posible de trascender la propia individualidad mediante la preservación de al menos un 50% del genotipo que no llegó a hacerse familiar entre los habitantes de la Sevilla del siglo XVII ni entre aquellos de la Algiers de los tres primeros quintos del siglo XX. Su única motivación aparente es la acumulación bruta de experiencias,la cantidad de las cuales es su medida en todos los órdenes y posee tanto sentido y validez, para Don Juan como para cualquier otro hombre absurdo, la acumulación de experiencias de índole diferente,de modo que podemos imaginarnos una lista interminable de Don Juanes,tan variopinta como puede ser rica la variedad de la experiencia humana:Don Juanes del salto libre y de la libre empresa,Don Juanes de la literatura,de la exaltación religiosa,de la acumulación de capital o del consumo de estupefacientes entregados al frenesí puro de la experiencia sin más, única forma de conducta consona con el carácter radicalmente absurdo de sus respectivas existencias. Don Juan no es un amargado y las categorías de realista e idealista son demasiado pequeñas como para colocarlo en una o la otra; sin embargo la esperanza se halla definitivamente fuera de la lista de sus motivaciones; si puede atribuírsele otra motivación que el capricho deberá ser una de carácter distintamente atávico:la excitación producida por el juego predatorio de la seducción y de la conquista, repetido hasta el único infinito posible,el que encierra la promesa de ser interrumpido por la muerte, certeza que hace llevadera cualquier reiteración,facilita la audacia y neutraliza el propio aburrimiento. Llegado este punto debemos admitir que el leit motiv de Don Juan sólo podemos encontrarlo en el propio Don Juan y en cada una de las amantes que se suceden vertiginosamente entre las sabanas febriles de la monomaníaca monogamia en serie de este personaje arquetípico..Ajenas al carácter de su consorte,cada una de sus amantes intentará complacerlo,darle un algo que Don Juan no está buscando, superar a la amante anterior. Don Juan no anda mendigando amor entre las sabanas ajenas, más bien anda prodigándolo en la medida en que este puede ser prodigado por el erotómano o el satiriásico.Esto también es del todo indiferente en la escala evaluativa del hombre absurdo:únicamente su inagotable sed de experiencias y la acumulación en bruto de las mismas son simultáneamente medios y fines únicos, intercambiables de su legendaria conducta.Como hombre absurdo la vida de Don Juan, así caracterizada, es por este vivida sin apelaciones de ninguna clase, completamente ajeno al juicio de los demás seres humanos cuya animadversión e incluso odio es apenas respondido con una suerte de benigno desprecio generalizado.Ha elegido interactuar con el mundo de la manera que le resulta mas caprichosamente propia,sin otra recompensa que precisamente esta continua reafirmación en el principio freudiano del placer derivada de la continuada contraposición entre su yo y el mundo, la realidad generatriz de toda experiencia.
En su desconcertante sabiduría El Burlador sacrifica variedad en aras de cantidad y sobresale como pragmático :le es indiferente el repetirse a sí mismo, delimitado definitivamente su campo experiencial, utilizará las mismas técnicas de seducción que le han resultado efectivas desde los inicios de su carrera de seductor maratónico, reconocimiento tácito de la intercambiabilidad indiferente entre una y otra experiencia. y de la exclusividad de su valor equivalente radicado en la acumulación cuantitativa,la simple contabilidad experiencial donde no busca el sentido que de antemano sabe ausente y de la cual extrae el placer que en tales condiciones,las únicas realmente posibles,éstas le proporcionan.
3.4.b.La obra de Franz Kafka:una interpretación advertidamente camusiana.Absurdo,desespereación y esperanza:Gregor Samsa,Joseph K. Y K.
.El análisis de la obra del escritor checoeslovaco Franz Kafka,permite a Camus ampliar el marco de su disertación para incluir los diversos elementos constitutivos de la existencia absurda.En la novelística de éste, el hombre absurdo queda relegado a un segundo plano,el cuadro ininteligible de la existencia humana se distorsiona aún más a expensas de elementos alternativos al propio sujeto como manifestaciones del absurdo.De hecho los heroes kafkianos no son homogéneos en cuanto a su cualidad de hombres asbsurdos,se trata mas bien de una colección heterogénea de personajes de diversa índole, de que distinguen el absurdo en la medida, más o menos brusca,que este se manifiesta en su universo experiencial inmediato El común denominador de esta colección heterogénea de personajes es su resignación ante la invasión de sus vidas por el absurdo, reacción que revela una percepción intuitiva básica del mismo,de manera que la familiarización entre los personajes kafkianos y las situaciones absurdas que deben agotar hasta las heces representan un reconocimiento del cual el novelista parte para construir una reconciliación,que es básicamente una autoreconciliación puesto que esta constituida a partir del absurdo propio del sujeto humano.Camus parte de tres de las novelas de Kafka,"La Metamorfosis","El Proceso" y "El Castillo" para llevar a cabo la exploración de las diferentes formas asumidas por el absurdo en la obra del novelista checo,siendo precisamente la esperanza la forma prevalente y peculiar del mismo.,manifiesta como la incongruente nostalgia y deseo de aceptación de Gregorio Samsa;la resignación sorprendida de Joseph K. y la obstinación airada de K, en el orden respectivo ya expuesto. Para Camus existe un discurso teológico subterráneo a todo lo largo de las novelas mencionadas.Afirma que uno de los rasgos característicos de la obra artística de Kafka es el hacerse releer como forma de reinterpretar narraciones cargadas de simbología,consistentes en las perturbadoras aventuras de personajes que se desviven buscando la solución a problemas que nunca llegan a formular y sus finales o la ausencia de los mismos sugiere explicaciones que no son reveladas claramente en el texto y que invitan a la relectura desde un punto de vista diferente del primero.El símbolo es capaz de asumir simultáneamente dos planos,dos lugares en el espacio de la imaginación correspondiente a dos mundos de ideas y sensaciones y las correspondencias sin numero que los conectan entre sí.,de forma vertiginosamente dinámica:"Estas perpetuas oscilaciones entre lo natural y lo extraordinario,lo individual y lo universal,lo trágico y lo cotidiano,lo absurdo y lo lógico,se encuentran a lo largo de su obra,proporcionadola con ambos su resonancia y su significado"(2).El propio Camus se cuida de subrayar el carácter interpretativo de su intento de crítica literaria y su limitación al aspecto constitutivo de la obra del novelista checo,específicamente a los fines de complementar su disertación en torno al absurdo. "La Metamorfosis" representa la imaginería horrenda propia de una ética de la lucidez y la incalculable sorpresa que produce en el sujeto la súbita conciencia de la bestia humana en la cual es capaz de convertirse sin que medie apenas esfuerzo alguno.A propósito de esta novela,si bien sin que esto limite esta referencia exclusivamente a la misma,Camus aborda el tema del carácter trágico de la narración kafkiana.Lo trágico en general,incluyendo la propia tragedia griega, tiene entre sus múltiples orígenes la dicotomía exclusiva de la condición humana en virtud de la cual conviven simultaneamente en el sujeto "...una absurdidad básica y una nobleza implacable.Ambas se hallan representadas,permitáseme repetirlo, in el divorcio ridículo que separa nuestros excesos espirituales de los efímeros goces del cuerpo."(3) Kafka se vale de lo cotidiano para expresar la tragedia y de la lógica para expresar lo absurdo.En la obra trágica la terribilidad del destino aparece mejor destacada en el contexto de la lógica y la naturalidad;de modo que la fuerza dramática se basa en la demostración del sistema lógico deductivo que paso a paso terminara en la culminación apoteósica de las desventuras del héroe,necesariedad cuyo horror es resaltado al demostrársenos en el contexto de la mas anodina cotidianeidad.La felicidad, no necesita de semejante demostración,puesto que es,a su propia manera, inevitable a pesar de que el hombre moderno,si es que la percibe,tiende a tomar el crédito por la misma En opinión de Camus,"El Proceso" y "El Castillo" se complementan como elementos de una sola unidad.La primera de estas novelas propone un problema cuya solución es finalmente elaborada en la segunda,los problemas respectivos de la mortalidad y de Dios.En "El Proceso",el personaje central Joseph K.,representación de un ciudadano europeo cualquiera, se ve súbitamente procesado, condenado y, finalmente ejecutado en una alucinante odisea jurídica, clara alegoría del destino individual del hombre que va envolviéndole en sus redes mientras este se desenvuelve normalmente en su cotidianeidad hasta que,finalmente,le sorprende la muerte,esa condena que todos compartimos como culpables de la propia existencia."El Castillo" presenta una historia aún más bizarra, en la cual se introduce sutilmente la esperanza bajo el aspecto inicial de la determinación ciega de K de llevar a cabo la misión que se le ha encomendado en las tierras del castillo hasta trastocarse en un adaptación a las exigencias de un poder ciego,caprichoso y cruel,representación de una Deidad ininteligible a la cual hombre, aplastado por su poder omnímodo termina aferrándose a como de lugar. K parece interpretar las órdenes silenciosas emanadas del castillo,se hace habitante de la villa formada por los trabajadores del mismo y se asocia,mediante el casamiento,con quien ha sido definitiva e irreversiblemente apartada del castillo,Amalia que se negó a aceptar las proposiciones indecorosas de uno de los oficiales del castillo.Mediante este gesto,continúa Camus.,K. sacrifica el propio honor a Dios,a quien todo pertenece y al través de éste el autor pasa del amor incondicional hacia la Deidad a la edificación del absurdo,ese dios incomprensible a quien el hombre pasa toda la vida intentando vanamente agradar .Así, la enfermedad manifiesta en "El Proceso" como desesperanza y desamparo encuentra tratamiento en "El Castillo" como rendición incondicional y definitiva ante un dios perdido en la distancia y en el silencio: un placebo revestido de divinidad, capaz de calmar la hoguera de temor y desesperanza encendida en el corazón del hombre por los rasgos propios de la condición humana .
Dr. Carlos M. Pineda
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