1 .La medicina legal o forense. Concepto según la doctrina cubana.
Medicina Legal: es la especialidad médica que reúne los conocimientos de la medicina y sus ciencias auxiliares para aplicarlos en la investigación, interpretación y desenvolvimiento de la justicia social.
2. Breve introducción a la historia de la medicina legal o forense.
La medicina legal tiene como características que es poliforma en su constitución, heterogénea en sus propósitos concretos y no tiene como fin la curación del enfermo y si la curación moral (esclarecer la verdad a favor de la moral y justicia social)
3. Las ramas de la medicina forense en Cuba.
Entre las ramas de la Medicina Legal encontramos las siguientes:
4.La traumatología forense. Objeto de estudio y lesiones de que conoce.
La palabra Traumatología tiene su origen en las palabras Griegas: trauma que significa herida y logos que significa tratado.
"Lancís y Sánchez", ha definido el traumatismo como una alteración o daño especialmente anatómico, del organismo, causado por agentes externos.
"Vargas Alvarado", dice que es el daño anatómico o funcional del cuerpo humano, ocasionado por cualquier forma de fuerza exterior.
"Ecker", expresa que es el daño producido por una fuerza sobre tejido vivo.
En el campo de la Medicina Legal esta tiene su base jurídica en la Ley #62, Código Penal vigente, en los delitos contra la integridad corporal y se define como toda alteración producida por un agente externo, por lo general traumático, que afecta continuidad, situación, relaciones, forma, estructura y funciones de los Órganos y los Tejidos.
Por lo tanto si las lesiones: son todas las alteraciones de tipo anatómicas, funcionales o psíquicas provocadas por la acción de un agente vulnerante o externo como también se le nombra, entonces la Traumatología se encargará del estudio de éstas lesiones y de los agentes externos que las producen.
Los traumatismos o lesiones pueden ser internos, (hernias, prolapsos, lesiones causadas por fragmentos de huesos que actúan del interior al exterior y otros) y externos. Siendo estos últimos los más relevantes desde el punto de vista médico legal.
Las lesiones o traumatismos que no entrañan responsabilidad penal, ya sea intencional o por imprudencia, se deben denominar accidentes fortuitos, en tanto los que sí conlleven un daño anatómico producido con responsabilidad penal constituirán lesiones. Los accidentes de los trabajadores en sus funciones, según la legislación laboral se denominarán accidentes de trabajo.
El análisis de los aspectos médicos y jurídicos de las lesiones, debidamente integrados, constituye su estudio medico-legal, que es campo común de médicos y juristas, susceptible de enfoques particulares.
En lenguaje común se distingue entre el cirujano que opera y el criminal que hiere o lesiona, el primero amputa, mientras el segundo mutila.
Los agentes vulnerantes o traumáticos son todos aquellos agentes exteriores capaces de producir lesiones.
Por sus efectos se pueden clasificar los agentes traumáticos en:
Los físicos mecánicos: son cuerpos sólidos, animados de movimiento y velocidad, que al chocar producen sobre el organismo un traumatismo activo; si el sujeto es el dotado de movimiento y choca contra un agente quieto o inmóvil, se produce entonces un traumatismo pasivo. Cuando ambos están en movimiento se produce entonces el traumatismo mixto.
El cuerpo sólido que causa el traumatismo se le puede llamar agente vulnerante y son innumerables los ejemplos: piedra, pelota, rueda de un vehículo, cuchillo, proyectil y otros.
Los físicos no mecánicos: agrupan ejemplos como el calor, la electricidad, los rayos X, el radium, entre otros.
Químicos: aquí se agrupan los componentes cáusticos o corrosivos, tanto ácidos como alcalinos, y los tóxicos y venenos.
El efecto traumático se puede producir en el sitio de aplicación del agente vulnerante o en un punto alejado, ya que la acción puede ser local o general y el efecto puede ser inmediato o tardío.


Una división más práctica de las armas es por la forma en que actúan sobre el cuerpo, es decir por el carácter de las lesiones que producen:
Se pueden denominar genéricamente los daños producidos por los agentes vulnerantes con el término de traumatismo, que si etimológicamente significa herida, se le admite también para denominar lesiones cerradas o contusiones.
Cuadro de Afecciones
Contusiones:
Las contusiones clásicas o puras se producen a consecuencia de la presión ejercida sobre los tejidos por un agente vulnerante contuso, que podrá ser duro, elástico o no, romo o desprovisto de puntas, aristas o filo y que por simple acción mecánica determina la atrición de la piel y de las partes profundas.
Cuando la piel o la mucosa se distiende bajo el efecto contusito del agente sin perder su continuidad, es decir, sin producirse herida, la contusión se denomina como Clásica o pura.
Si la piel o mucosa se abre debido al estallamiento consecutivo al efecto de atrición entre el agente vulnerante y un plano duro interior (hueso), o por desgarramiento de la piel o mucosa por haber vencido su resistencia la naturaleza del agente o la fuerza excesiva del mismo, estamos en presencia de la herida contusa.

Dentro de las contusiones superficiales tenemos:
Desde el punto de vista medico-legal las características de estas indicarán la forma o manera en que se produjeron. Estas lesiones por lo general curan en pocos días sin dejar cicatriz permanente.
En los individuos de la raza europoides se observa un cambio de coloración que en cierta medida puede ayudar a determinar la data de las mismas: al principio tienen un color rojo lívido, a los tres días toman color negro violáceo, al sexto día azul, al duodécimo día verdoso, y entre el decimoquinto y el vigésimo adoptan una coloración amarilla, terminando por palidecer y desaparecer. Esto se debe a la transformación de la hemoglobina.
Su estudio en el cadáver podrá hacerse por método histológico y la determinación de los pigmentos mencionados permitirá precisar la fecha de esas lesiones.
Su desaparición es más lenta en ancianos, mujeres, caquécticos y discrásicos, siendo más rápida en niños y adultos sanos.
Su valor en medicina legal es muy grande ya que indican la fecha de producidas las lesiones, su presencia en el cadáver indican que corresponden a lesiones producidas en vida, son importantes en ahorcados, estrangulados y en la violaciones, ya que por su forma pueden indicar succiones bucales, flagelaciones, así como la forma de los agentes vulnerantes.
Contusiones profundas
En su formación intervienen tanto la energía del agente contusito como la no existencia de un plano óseo subyacente, y la piel por su elasticidad se distiende y escapa de la acción traumática que se traduce en las lesiones internas, que con frecuencia comprometen la vida o producen serias consecuencias.
Las lesiones viscerales (roturas y desgarros), las colecciones o derrames cavitarios, las fracturas óseas y demás lesiones internas, enmarcan cuadros lesivos de enorme importancia por su mortalidad o secuelas incapacitantes, y en ocasiones no revelan en el examen inicial la gravedad que envuelven.
Particular referencia merecen las equimosis profundas producidas en las vísceras y músculos, que al principio no se ven, pero pueden a veces aflorar a la superficie y distantes del lugar en que se recibió la contusión; en estos casos siguen las leyes de la gravedad, aunque también pueden ascender si encuentran resistencia en los tejidos. Cuanto más pronto aparecen estas equimosis, más rápidamente desaparecen, y lo contrario, si demoran en hacerse visibles, demoran en desaparecer.
Heridas:
Se tiene como carácter esencial de las heridas la existencia de una solución de continuidad de los tegumentos (piel o mucosa), lo que las diferencia de las contusiones, en que la integridad del revestimiento tegumentario se conserva, cuando menos en el momento en que se produce el traumatismo.
Se definen como las soluciones de continuidad producidas por un agente traumático mecánico, las cuales se clasifican por la naturaleza y el mecanismo o forma de actuar de este agente.
Clasificación:
Como la acción traumática de corte se debe al filo, el efecto cortante dependerá del ángulo de aplicación del filo sobre la superficie de corte, que será más eficaz cuando mayor sea la oblicuidad y más agudo el ángulo de ataque, también dependerá de la fuerza que se ejerce o del peso del instrumento cortante.
Dentro de esta clasificación existen tres variedades:
Lineales, cuando el instrumento penetra perpendicularmente y la herida tiende a abrirse en forma de óvalo alargado con bordes regulares y limpios, y formación de colas (de ataque y terminal).
En colgajo, cuando el instrumento cortante penetra oblicuamente, por lo que uno de los bordes forma una lámina o colgajo cuyo tamaño depende de la longitud del arma, la oblicuidad y profundidad del corte.
Mutilantes: cuando el arma cortante ataca y separa una parte saliente del cuerpo. (Avulsivas: cuando se producen bordes muy irregulares con efecto de arrancamiento o tracción. Ejemplo: Producidas por Sierras).
Quemaduras:
No existe una definición exacta que responda a la generalidad de sus múltiples clases o variedades. Generalmente se denominan así las lesiones locales producidas por la acción directa de agentes físicos o por sustancias químicas cáusticas, en las que la agresividad puede ir desde la simple irritación inflamatoria a una necrosis hística, seguida o no de manifestaciones generales. Esta necrosis es la expresión de una coagulación de las proteínas celulares, por lo que se puede decir que las quemaduras son una necrosis de coagulación. La lesión local producida por la acción directa del agente, recibe particularmente el nombre de quemadura o quemada.
Las consecuencias de las quemaduras pueden presentarse de inmediato o tardías, como son el shock, la anemia, la insuficiencia renal y las perturbaciones endocrinometabólicas, que conducen con frecuencia a la muerte. Un señalamiento importante es la frecuencia y alta mortalidad de la sepsis generalizada complicante.
Aun excluyendo la mortalidad, las quemaduras determinan un gran interés medicolegal por la cicatrices que dejan, cuando producen limitaciones funcionales o deformaciones.
Se clasifican en: térmicas, eléctricas, por radiaciones y químicas.
En Cuba es frecuente el suicidio por quemaduras en mujeres jóvenes y el homicidio en hombres.
La evaluación de las quemaduras extensas requiere que se tenga en cuenta el tanto por ciento de las que son dérmicas e hipodérmicas, así como las sepsis y las complicaciones respiratorias. Es de mucho interés medicolegal la escala de grados y el tipo de lesión que se produce:
Grados: Lesiones:
1er grado Eritema simple
2do grado Flictena
3er grado Escara
4to grado Carbonización
Eritema: Se debe a la congestión vascular, interesa solo la epidermis, es propio del individuo vivo.
Flictena: Es una lesión más intensa que levanta la piel, dando origen a una ampolla o vesícula llena de líquido. Por fuera aparece un halo rojo periférico formado por la coagulación de la sangre.
Escaras: Son un estadío más avanzado de la quemadura, revisten una apariencia blanco grisácea o gris parduzca, apergaminándose en el cadáver, interesa la dermis conjuntiva.
Carbonización: Puede ser parcial o total. En la parcial el individuo presenta sed intensa, lengua seca, gran deshidratación, pulso rápido y pequeño, anuria, hematuria y diarreas, dolores intensos y síntomas graves de orden nervioso como somnolencia, trastornos mentales, delirio, convulsiones, hipotermia y fiebre.
Caídas:
Se define como el efecto de caer o el desplome del cuerpo sobre un plano de detención, que ofrece la posibilidad de la producción de variados traumatismos en que predominan las contusiones, con o sin heridas.
Las lesiones que se producen pueden ser externas o internas.
Clasificación:
Un aspecto muy importante en la actuación médico legal es tener en cuenta la probable forma en que el cuerpo se detuvo sobre el plano de choque o detención. Como es la variedad cefálica, si es la cabeza la parte que primero impacta; la variedad podálica si son los miembros inferiores y la variedad lateral si se producen fracturas costales y vertebrales.
Por lo general las lesiones de la piel suelen ser mínimas, al contrario de las óseas, lo que produce la llamada "bolsa de nueces".
Lesiones por armas blancas:
Armas Blancas: Comprende a las armas preparadas, de gran variedad, compuestas por una hoja metálica, por lo general de acero, dotadas de filo y / o de extremos en punta.
El efecto traumático de las mismas dependerá del filo o las puntas. Por el filo producirán heridas cortantes o incisas; por las puntas producirán heridas punzantes o penetrantes. Pueden tener un tercer efecto si poseen peso, produciendo efecto mixto contusivo.
Debido a estos efectos se clasifican en:
Lesiones por instrumentos cortantes:
Estas lesiones causan un solución de continuidad (herida), a veces pérdidas de sustancias (orejas, nariz, dedos) y en raras ocasiones separación completa de una extremidad.
Las heridas se caracterizan por:
Lesiones por instrumentos corto-contundentes:
Se producen no solo por la hoja y el filo del arma sino por su peso, por esta razón sus características muestran el resultado de la acción de los instrumentos cortantes y los contundentes.
Características:
Lesiones por instrumentos punzantes o perforantes:
Su denominación más aceptada es herida perforante.
Clasificación de los instrumentos punzantes:
Vitriolaje:
Es una forma particular de quemadura química, no tanto determinada por la naturaleza de la sustancia utilizada como por el propósito criminal que persigue, que es la desfiguración del rostro.
Las quemaduras de los ácidos determinan escaras secas y retráctiles que no profundizan; las de los álcalis son húmedas, blandas, de aspecto jabonoso y profundizan.
El vitriolaje si no produce la muerte deja horrible deformidad, calificada a veces de repugnante. Las retracciones de las cicatrices de los párpados, las ventanas nasales y la boca causan incapacidades molestas.
Las lesiones por ácido sulfúrico tienden a tomar un color negro por la carbonización de los tejidos. Las del ácido nítrico toman una coloración amarilla la reacción xantoproteica.
Se reconoce generalmente como un crimen pasional pero se ha señalado en luchas violentas laborales y en la criminalidad común para producir ceguera en la víctima e impedir que pueda reconocer al victimario.
Trauma eléctrico:
Comprende numerosos efectos producidos por la electricidad, ya sea natural (atmosférica) o artificial.
Los efectos locales que producen toman aspecto de quemadura, los generales son intensos y determinan inconsciencia que puede denominarse "shock eléctrico". Si se produce la muerte se le denomina electrocución.
Su aspecto es pequeño, seco o apergaminado, negruzco, y a veces profundiza hasta el plano óseo.
La electrocución judicial se ha utilizado en algunos estados de Norteamérica.
Lesiones por armas de fuego:
Las lesiones producidas por los proyectiles de las armas de fuego pueden ser de tres tipos fundamentalmente:
Los orificios de entrada y salida a los que nos referimos anteriormente presentan una tipología variada, entre ellos encontramos orificios redondeados, ovalados, estrellados e irregulares y esto obedece a diferentes factores como pueden ser la forma del proyectil, su velocidad y poder de rotación, la resistencia de los tejidos, dirección del disparo y planos subyacentes, óseos o no óseos.
El orificio de entrada
El mismo está conformado por 5 zonas las que describimos a continuación:
El orificio de salida
Normalmente nos encontramos con que el proyectil produce un solo orificio de salida, sin embargo el proceso de fragmentación del mismo puede dar al traste con varios orificios de salidas ayudado muchas veces por el arrastre de esquirlas óseas.
Los bordes del orificio de salida están evertidos y generalmente el mismo es de mucho mayor en tamaño que el de entrada. Con respecto a su forma los encontramos de formas circular, semilunar, en forma de colgajo o irregular dependiendo esto del ángulo de salida del proyectil, de su deformación o como se dijo anteriormente de las esquirlas óseas que arrastre en su salida.
Como excepción a la regla común en la cual un solo proyectil produce un solo orificio de entrada y un solo orificio de salida, está la posibilidad de que un mismo proyectil produzca más de una puerta de entrada y salida, esto es así y ponemos el ejemplo cuando un proyectil atraviesa en su trayectoria un brazo de conjunto con el cuerpo del individuo.
El orificio de entrada podrá ser de igual tamaño al de salida cuando:
El orificio de entrada será más pequeño que el de salida cuando:
El orificio de entrada es mayor que el de salida cuando:
Existen 3 tipos de disparos de acuerdo a la distancia a la que se produce este con relación a la víctima.
El trayecto
El sedal que forman los proyectiles en los tejidos humanos se le llama trayecto y su número por cada proyectil generalmente es único.
El trayecto generalmente es uniforme conteniendo en ellos sangre coagulada o cuerpos extraños (pedazos de tejidos, restos de parafina, esquirlas óseas, etc.) En sedales ciegos, cuando no llega a salir el proyectil al exterior, es posible que el plomo se encuentre en el fondo del sedal rodeado de un coagulo de sangre, otras veces cae en la luz de un órgano hueco, o puede encontrarse casi a flor de piel sin llegar a salir al exterior.
El estudio del trayecto puede indicarnos casi siempre la posición entre el agresor y la víctima.
Los choques del proyectil con cuerpos duros (huesos) hacen variar el trayecto y a veces hasta deformar y dividir los proyectiles.
Los llamados proyectiles humanitarios por ser blindados generalmente se recogen intactos, por otro lado los no humanitarios por estar hechos de material blando (plomo) suelen deformarse y hasta fragmentarse. Estas deformaciones pueden hacerse antes del disparo, de manera intencional, durante el disparo por defecto del arma, o al herir los tejidos humanos.
Las deformaciones más frecuentes son: el aplastamiento, flexión sobre su eje, torsión y fragmentación.
Existen balas que se fragmentan en el interior del cuerpo por la naturaleza de su construcción, éstas son las balas explosivas (prohibidas excepto para cacerías) ya que producen grandes destrozos internos, con dislaceraciones, mutilaciones e intensos sufrimientos para la víctima.
5. Bibliografía.
Lecciones de medicina legal. Colectivo de Autores. La Habana. 1989.
Autora:
Licenciada en Derecho:
Anet Serret lara
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