Una persona siembra un pensamiento
y recoge una acción.
Siembra una acción y recoge un hábito.
Siembra un hábito y recoge un carácter.
Siembra un carácter y recoge un destino.
SIVANANDA
1. De la India legendaria a la realidad contemporánea
Englobada en numerosas leyendas sobre el origen del mundo y considerada como una de las más grandes civilizaciones de la humanidad, la India ha enfrentado múltiples avatares antes de llegar al punto en que se encuentra, entre el desarrollo y la integración económica, y la posibilidad de llegar más allá todavía, o sea, la realidad de convertirse en una potencia mundial en lo comercial, lo tecnológico, lo industrial, y ya no sólo en lo cultural, en lo espiritual, en lo mitológico.
Hoy por hoy, la India que quizá soñaron Gandhi, Nehru y otros prohombres más, acaso sea una realidad o está en camino de serlo. Con una población de mil 49 millones 700 mil 118 habitantes (según informes del año 2003), hacia 1995 esta gran nación contaba con un 52% total de alfabetización, porcentaje del cual el 65.5% corresponde a los hombres y el 37.7% a las mujeres.
Asimismo, Javier Zúñiga, investigador chileno, nos da las siguientes cifras, mismas que resultan contundes, sobre todo cuando confirman lo dicho por este especialista, quien afirma que "la India podría ser la historia más importante y sorprendente de la economía mundial de los próximos años, convirtiéndose en una de las economías de mayor crecimiento y principal destino de la inversión extranjera".
Esta optimista visión, indica Zúñiga, se fundamenta en la irrupción de su clase media emergente, así como en un decisivo programa de reformas económicas emprendido desde 1991. Para reforzar tales observaciones, aporta los siguientes datos de carácter estadístico:
Evidentemente, el panorama económico de la India se ha venido vislumbrando como uno de los más prometedores y pujantes, en consecuencia, atractivo para los inversionistas y, en general, para todas aquellas personas y empresas que potencialmente puedan desarrollar planes, esquemas o proyectos de intercambio comercial o industrial con ese país. Luego entonces, su auge es una realidad.
2. Una inversión hacia el futuro
Adin Jain no se equivoca al afirmar que la India es una nación intelectualmente brillante, ya que "es uno de sólo seis países en el mundo que tiene el conocimiento que se necesita para construir y lanzar satélites al espacio, y además, es el único país, fuera de los Estados Unidos y Japón, que ha construido una súper-computadora con tecnología propia".
Además, es:
De hecho, la Embajada de la India en Argentina dice que la industria farmacéutica ha mantenido el ritmo junto con otros sectores manufactureros de rápido crecimiento, de modo que la India se ha hecho acreedora al reconocimiento global como productora de drogas y fórmulas a granel de bajo costo y alta calidad.
Algunas de las compañías indias se han convertido en internacionales con presencia en sesenta países, entre los cuales se cuentan los EEUU, Europa y China. Así, la industria química se ha vuelto igualmente competitiva y tiene un altísimo potencial de crecimiento de producción para el mercado interno y para exportar. Hay 150 compañías de biotecnología que están creciendo a ritmo acelerado.
En efecto, la India ha hecho una apuesta por la educación y, sobre todo, por una educación para el desarrollo económico basado en una industria fuerte, sólida y creciente. Por desgracia, no todo es miel sobre hojuelas. Como ya se ha visto, "la tasa de alfabetismo en India es muy baja, especialmente entre las mujeres (el 51,7%)".
Además, "casi el 80% de las escuelas rurales sólo tiene un profesor para todas las clases y existe un alto porcentaje de alumnos que abandonan la escuela, especialmente en primaria". Así, "hay casi 2.5 veces más analfabetos que en todo el África Subsahariana y cerca de la tercera parte de los menores de 16 años está abocada al trabajo infantil".
Pese a todo, la India le ha apostado a la industrialización y a la formación profesional en el área, de manera que la formación de nuevas generaciones de ingenieros especializados en distintas áreas representa la posibilidad de consolidar y seguir desarrollando dicho sector de la economía de esta nación asiática.
Según Adin Jain, la industria del servicio impulsa más a la economía de la India que a la mayoría de los países de ingreso mediano bajo, con lo cual, aparentemente, se compensa la desigualdad entre bajo alfabetismo pero alta tasa de empleo.
Jain nos da los siguientes datos:
3. De la divergencia a la convergencia
Ash Narain Roy señala que aunque la civilización india es muy antigua, se trata de un Estado relativamente joven. Recuérdese que sólo hasta mediados del siglo XX alcanzó su independencia del yugo británico, y que no fue sino hasta entonces que se constituyó como nación, aun con todo lo diversa y extensa que es en lo religioso, en lo étnico, en lo geográfico.
Narain afirma que la India ha aplicado conscientemente el principio de la unidad en la diversidad, mientras que "muchas sociedades se han empeñado en ocultar su diversidad y rehúsan aceptar que son heterogéneas. Más aún, agrega, algunas intentan conciliar su heterogeneidad mediante políticas tipo melting pot, es decir, la fusión de todas las razas, lenguas y culturas en una sola entidad.
La India, en cambio –afirma–, es un mosaico, un ramillete, una ensaladera y la clave del éxito de la democracia federal india es que lo reconoce. Aceptar todas las culturas, religiones, lenguas y estilos de vida ha sido el cimiento de sus políticas y de su legado cultural.
Así, dice Narain, el subcontinente indio representa un modelo que refuta la tesis de que ‘la diversidad cultural conduce al choque entre civilizaciones’, resalta el Informe de Desarrollo de las Naciones Unidas para 2004. La diversidad y protección de los derechos de las minorías son ‘cruciales para el desarrollo’, y menciona a la India como ejemplo de que los países pobres y diversos funcionan bien con políticas multiculturales.
Esta nación ha tenido que remontar mucho obstáculos: racismo, diferencias religiosas, rivalidades por nacionalismos y regionalismos, y en general, odios ancestrales. Pero el camino de paz y unidad iniciado por Mahatma Gandhi, el Pandit Jawaharlal Nehru, Motilal Nehru, el sacerdote católico Charles F. Andrews, el Sardar Vallabhbhai Patel y por C. R. Das, ya había sido iniciado, y aunque todavía tuvo que vivir mas escisiones y problemas (como la división de la India en dos naciones separadas por la religión, causada por Mohamed Alí Jinnah, quien luego llegó a ser el Gobernador General de Pakistán), logró triunfar.
Pero para poder superar estos escollos, la India tuvo, esencialmente, una serie de elementos que incidieron, primero para su independencia y, después, para su desarrollo. Dichos elementos son los que a continuación se exponen a modo de lista:
Pero si bien al primero se le debe la independencia y la vocación de unidad de su país, la conquista de la democracia es más bien atribuible a Nehru. Al respecto, Tibor Mende dice que "bajo su dirección, principalmente, en el invierno de 1952, la India realizó uno de los más grandes experimentos mundiales al introducir la democracia parlamentaria a un electorado de casi 177 millones de personas".
Con todos los avatares que ello pudiera tener, la India es hoy una nación que, gracias a la democracia y el desarrollo, ve quedarse atrás sistemas tradicionales e injustos como el de las castas. Falta mucho por hacer en otros rubros, como los de la pobreza y la alfabetización, pero se ha avanzado mucho hacia el principio de este siglo XXI.
4. La incorporación de la India
al nuevo orden económico internacional
El sitio web de la Embajada de la India en Argentina señala que con el fin de integrar su economía con el orden económico mundial, desde principios de la década de los 90 la India ya había comenzado a abrirse al mercado libre y a la inversión extranjera. Como resultado de las reformas económicas y de las políticas liberales, añade esta fuente, las bases de la economía india se han fortalecido y estabilizado. Fuerza y resistencia que ha quedado comprobada en ocasión de las crisis ocurridas en años recientes en otras partes del mundo, incluso en Asia.
"En la actualidad, la economía india ocupa el segundo lugar por la rapidez de su crecimiento. Los indicadores macroeconómicos son en estos momentos los mejores de la India independiente, con alto crecimiento, importantes reservas de divisas, una interesante inversión extranjera, un robusto crecimiento de las exportaciones y tasas de inflación y de interés bajas".
La Comisión Chilena del Cobre, en un documento elaborado por el investigador Javier Zúñiga, dice que desde 1991, India ha emprendido fuertemente un proceso de apertura y liberalización que apunta a integrarse exitosamente a la globalización; luego de que desde su independencia en 1950 el país permaneciera por debajo de su producto potencial, debido a que su estrategia de desarrollo intervencionista no tuviera buenos resultados.
"Estas reformas han consistido en la desregulación de los mercados a través de la eliminación de las licencias industriales para iniciar actividades económicas. En cuanto al sistema financiero, se ha mejorado la regulación y supervisión. Específicamente, se han tomado medidas para disminuir los niveles de cartera vencida, especialmente en la banca del sector público, así como se ha emprendido la reestructuración de la misma".
Del mismo modo, se han aumentado los niveles de exigencia de capital mínimo y garantías. Debido a la estrecha relación existente entre comercio internacional y crecimiento económico, se ha iniciado gradualmente una desgravación del sector externo, así como una simplificación del sistema arancelario.
Adicionalmente, se ha dado mayor margen al Banco Central de India para que su política monetaria fuera cada vez más independiente, desmonetizando de este modo los déficits públicos. Por supuesto, aún falta mucho por hacer, pero el cambio que ha protagonizado la India, al ser gradual, no ha tenido repercusiones violentas.
A manera de resumen, señala Javier Zúñiga, se ha aumentado la competencia tanto en los mercados internos como externos, reduciendo el grado de poder monopólico de muchas empresas que estaban altamente protegidas. Estas reformas de mercado en conjunto con la menor intervención estatal han provocado que el 75% de la economía pertenezca al sector privado.
El actual gobierno indio, con Abdul Kalam a la cabeza –añade Zúñiga–, quien ha sido elegido recientemente, dispone de varios años para seguir profundizando las reformas de mercado. Este antecedente permite augurar que la economía india podría crecer aún más aceleradamente que la década pasada (la de los 90).
Son varios los factores que actúan en favor de esta predicción:
Así, va a haber mayores ingresos para todos los habitantes, o al menos eso es lo que podría preverse, en teoría.
Pero además, la India está teniendo ya un papel relevante no sólo en las relaciones diplomáticas con otros países, sino decididamente en el plano de las relaciones económicas internacionales. Algunos países latinoamericanos con los que vive esta situación son México, Uruguay, Argentina y Paraguay.
Con respecto a Uruguay, sus importaciones pasaron de 17 millones 94 mil 822 dólares americanos en el año 2000 (lo que representaba el 0.21% de participación de la India en las importaciones mundiales de ese país) a los veintidós millones veinte mil dólares americanos (habiendo ascendido así al 0.71% de participación).
A su vez, en materia de exportaciones, Uruguay realizó transacciones con la India por 3 millones 341 mil 661 dólares americanos en el año 2000 (lo que representaba el 0.05% de participación uruguaya en el mercado hindú), cifra que se incrementó en 2004 a 4.14 millones de dólares (ascendiendo al 0.14% del mercado hindú).
Con Paraguay las cifras son diferentes pero constantes. Esta nación sudamericana se mantuvo, ya que las importaciones provenientes de la India fueron de 6 mil 722 dólares americanos en 2000 (lo que representaba el 0.33% de sus importaciones), a 5 mil 610 en 2004, si bien el porcentaje siguió siendo el mismo, pues disminuyeron sus importaciones mundiales totales.
En cuanto a sus exportaciones, Uruguay hizo ventas a la India por 1 millón 42 mil dólares americanos, lo que representaba el 0.11% del total. No obstante, aquí descendió al 0.10% en 2004, ya que sus exportaciones fueron por 477 mil 822 dólares americanos.
Según información de la Embajada de la India en Argentina, el primer acuerdo por el cual se otorgaban el status de Nación Más Favorecida se firmó en Buenos Aires el 28 de julio de 1981. Dicho acuerdo establecía una Comisión Mixta de Comercio para revisar periódicamente el comercio bilateral y promoverlo. La primera reunión de la Comisión fue en Nueva Delhi, en septiembre de 1984, y la segunda en Buenos Aires, en agosto de 1991.
"La India y Argentina firmaron también un acuerdo de Cooperación Económica y Comercial el 24 de junio de 1985. El Acuerdo Bilateral para la Promoción de Inversiones se firmó en Nueva Delhi el 20 de agosto de 1999 durante la visita del doctor Julio Cáceres, Secretario de Coordinación del Ministerio de Economía argentino".
Los Instrumentos de Ratificación del acuerdo se intercambiaron en agosto de 2002. También se están considerando los borradores para el Acuerdo para Evitar la Doble Imposición y otras propuestas de cooperación en sectores como la agricultura.
La misma fuente nos precisa que los principales productos exportados a Argentina son productos químicos, automóviles y autopartes, bimotores y partes, bicicletas y partes, textiles y prendas de vestir, productos de ingeniería, equipo eléctrico y electrónico, productos de metal, herramientas manuales, productos de caucho, productos de plástico, hilado y productos de yute, alfombras, aceites esenciales, cueros y artículos de cuero, productos de cerámica, bisutería, productos de hierro y acero, etc.
A su vez, los principales productos importados de Argentina son aceites comestibles, productos químicos, productos de hierro y acero, hilado de algodón, cuero bovino, pulpa de madera, papel y cartón, zinc, residuos y chatarra de cobre, etc., principalmente.
De esa manera, se puede ver que la Argentina es una nación que cuenta con una importante relación económica con la India. Acaso ése sea uno de los ejemplos que deberá seguir México hacia el futuro, pero de ello se hablará más adelante.
En una primera aproximación, el Banco Nacional de Comercio Exterior (BANCOMEXT) seña que "la economía de la India se basa en el cultivo, agricultura moderna, artesanías, así como una amplia gama de industrias modernas y una multiplicidad de servicios de soporte". Acerca del comercio y la inversión, añade la fuente, el gobierno ha reducido el control y la privatización doméstica. La economía ha fijado un promedio excelente de crecimiento del 6% desde 1990, disminuyendo la pobreza por cerca de 10 puntos sobre 100.
Además:
Véanse ahora las siguientes cifras proporcionadas por la Embajada de la India en Perú. Las cifras son presentadas de modo optimista, aunque, oportunamente se irán haciendo algunas observaciones para precisar esa información:
Como dato relevante, y habiéndose visto ya su proceso de apertura, el país se ha embarcado ahora en una segunda etapa de reformas dirigidas hacia el capital, el dinero, los mercados locales y laborales reales, la disminución de la burocratización, la privatización de empresas estatales, mejoras en infraestructura, el mantenimiento de disciplina fiscal y déficit controlados, la reducción de subsidios y la reforma del sector financiero.
En general, la economía india es actualmente una de las más rápidas en términos de crecimiento y una de las más dinámicas del mundo.
La Embajada de la India en Argentina agrega que el sector de la agricultura es el principal pilar de la economía india y ha hecho un progreso muy importante. Hasta fines de la década del 70 la India importaba trigo. Ahora es uno de los mayores productores de alimentos del mundo (600 millones de toneladas). No sólo eso, sino que es también el mayor productor de leche, caña de azúcar, té y el segundo mayor productor de arroz, trigo, fruta y de 59 millones de toneladas de vegetales.
"La liberalización de la economía también ha puesto a la India en la liga de los escasos países que avanzan rápidamente en el sector industrial. Su base industrial, amplia y diversificada, está convirtiéndose en competitiva a nivel global. Por ejemplo, las compañías Tata Steel y Nalco son los fabricantes de menor costo de acero y aluminio del mundo. Moser Baer es uno de los tres mayores fabricantes de CD roms del mundo. La India es el segundo mayor productor de cemento del mundo con 110 millones de toneladas".
Si bien los sectores de la agricultura y la industria han continuado creciendo, coincidiendo con lo señalado por Adin Jain el sector de servicios ha crecido a un ritmo significativamente más alto y se destacó en el período 1990-2001 a 7.9%, el segundo mayor del mundo. En la actualidad contribuye casi 50% al PBI total.
Con estas cifras, obtenidas de dependencias oficiales de este gigante oriental, se puede comprobar su importancia en el ámbito mundial, ya que es, según las fuentes analizadas, la tercera economía de Asia –si no es que ya es la segunda– y la cuarta del mundo. Luego entonces, se perfila como un destino atractivo –más de lo que ya es– para los ojos de México y sus sectores productivos.
6. Algunos resultados de la estrategia hindú de apertura
Javier Zúñiga dice que un informe económico de Morgan Stanley concluye lo siguiente: "Si no fuera por la resistencia de India y China, la economía mundial hubiera caído en una profunda recesión durante el 2002", y agrega que "es difícil de creer que estas dos economías, todavía pobres, hayan alcanzado un punto tal en su ciclo económico, que estén ejerciendo esta influencia en la economía mundial".
El reporte finaliza indicando que el 44% del crecimiento mundial en el 2001 (2.5%) se explica por India y China (1.1%).
Este investigador, con fundamento en estudios diversos realizados por él y entre los que se cuenta con informes provenientes del Fondo Monetario Internacional, comenta que ello viene a corroborar los buenos resultados económicos de la reforma de 1991 a que ya se ha hecho referencia, y que se resumen a continuación:
Por lo tanto, dice Zúñiga, están dadas las condiciones para asegurar la continuidad del sentido original de las reformas, por lo que India podría experimentar un boom similar al observado en China en la década de los 80, con un crecimiento del ingreso per capita de 7%, lo que significaría duplicarlo cada 10 años.
7. La India, ¿en el camino de China?
Precisamente, uno de los principales temas ubicados en el centro del debate acerca de la India, es el que incide en su relación con China. Las preguntas y los mitos son muchos, pero, sobre todo, si la India superará a su vecino del norte en desarrollo económico y auge comercial, si ese auge la aplastará o aplastará a los chinos, etc.
Lo cierto es que, dice Ash Narain, desde la debacle financiera de Asia en 1997, India y China son las economías que hoy crecen con mayor rapidez en el mundo y, de acuerdo con ciertos indicadores, no sería sorprendente que el elefante –la India– alcanzara al dragón –China– en un futuro próximo.
Particularmente, es difícil establecer comparaciones entre dos países tan disímiles como estos. Para empezar, la India es un estado pluriétnico, plurireligioso, plurilingúïstico, en tanto que China está formada por una sola raza, con un solo idioma (que si bien presenta variantes, el cantones, el pekinés, el mandarín, es el mismo), y que no practica la religión. Es más, su gobierno comunista no la permite.
India es una sociedad sustentada en una democracia. China tiene un gobierno central, autoritario, comunista y que no deja lugar a elecciones de ningún tipo. Por supuesto, hay muchas más diferencias: tan sólo se mencionaron algunas de las más relevantes.
"Si bien China aventaja a la India en muchos aspectos, esta última posee sus propias fortalezas: la hondura de sus instituciones, una vibrante democracia, la autonomía del poder judicial, una prensa libre y su vigorosa sociedad civil. La democracia es valiosa no sólo, o principalmente, por la aportación que pueda hacer al desarrollo económico, señala The Economist. La democracia es un gran bien en sí misma. Se ha de felicitar a la India, orgullosamente democrática y con un crecimiento de 6% anual, por haber triunfado más que China, brutal y antidemocrática, que crece 10% cada año. La vida es algo más que el producto interno bruto".
El flujo de la inversión extranjera institucional en India, según Narain, se aproxima a los 10 mil millones de dólares, y como se calcula que las remesas de indios en el extranjero serán superiores a 20 mil millones de dólares, el total de la inversión extranjera en 2004-2005 será de unos 50 mil millones de dólares, no muy lejos de los 60 mil millones de dólares que recibe China.
El ingreso per cápita de China es superior a mil dólares anuales, el doble que el de la India, y sólo 3% de la población china vive en pobreza extrema, contra 26% de los indios. Pero en China se maquillan las estadísticas; no se ve fácil que llegue al nivel de apertura de que goza la India.
Además, y subrayando las diferencias, ambos modelos son, en verdad, distintos. "El de China se basa en la manufactura y la inversión extranjera directa, que en su mayoría se destina a la manufactura, sobre todo de componentes para exportación. Hasta la fecha ha captado mucha más inversión directa que la India, cuyo modelo es de servicios profesionales".
Corporaciones globales subcontratan algunos servicios –como la computación– a sus subsidiarias en la India o directamente a firmas del país. Como los servicios profesionales exigen poca o ninguna inversión de capital, no se necesitan grandes montos de inversión extranjera directa. El empleo generado en China es, en su mayoría, plazas de manufactura para trabajadores de escolaridad media. A diferencia de la India, que ha generado empleo calificado para trabajadores con preparación universitaria, por lo que su estrategia es más refinada.
Sus diferencias, sin embargo, también engloban, si no afinidades, al menos sí, similitudes. "En la India y China juntas vive un tercio de la población mundial. En ambos países aumenta aceleradamente el producto interno. Pero ambos países han sido siempre rivales en las últimas décadas. En 1962 incluso se enzarzaron en una guerra por la frontera común en el Himalaya, herencia de la época colonial".
Por supuesto, el gobierno hindú "ha hecho muchos esfuerzos para mantener relaciones amistosas con China e incluso estos dos países han firmado un documento que permite los intercambios comerciales y en el que acepta implícitamente (pero no formalmente) la frontera que los separa".
Claro que ello ha servido para reforzar la pregunta de si algún día habrá una alianza estratégica entre China y la India. El diario electrónico Deutsche Welle dice que cuando India y China hablan de paz y comercio, el planeta queda expectante. ¿Estamos al comienzo de un eje chino-indio, que puede cambiar el rostro del mundo? Pero enseguida aclara que esa conclusión sería apresurada.
"La desconfianza de la India continúa siendo mayor, debido a los conflictos fronterizos y el apoyo de Pekín a Pakistán. Ello no disminuye para nada el interés de Nueva Delhi por estabilizar la situación en la frontera y en cooperar económicamente más con un país cuyo auge arroja una dura luz sobre sus propias debilidades", pero la fuente es contundente al señalar que "la rivalidad entre el tigre y el elefante continuará existiendo aún por mucho tiempo".
Alguna vez se preguntó Tibor Mende: ¿va la India a seguir inevitablemente las huellas de China? Y las razones para hacerse esta pregunta partían de la situación de pobreza en que el Indostán había quedado tras la independencia de la Corona Británica.
No obstante, el tiempo transcurrió y ello no llegó a suceder jamás. Es posible creer, sin embargo, que a diferencia de China, que evolucionó del nacionalismo al comunismo, la India evolucionó a la democracia por cuestiones como la que a continuación se explican. Dice Mende que "la causa inmediata del régimen nacionalista chino fue su debilidad política, moral y financiera: debilidad que le hizo perder el apoyo del pueblo". Y aunque el gobierno hindú posterior a la muerte de Gandhi no era mejor que el nacionalista chino, las acciones de sus sucesores fueron más certeras rumbo a la mejoría de las condiciones del país.
La historia está escrita y no hay más que discutir, al menos por el momento, pero subyace una cuestión. Deutsche Welle se preguntó si acaso estaremos al comienzo de un eje chino-indio, que puede cambiar el rostro del mundo, y Ash Narain se pregunta si la India será una potencia y, consecuentemente, si vendrá un siglo asiático.
Este autor lo expuso de la siguiente manera:
Si aún quedaran dudas, habría que remitirse a las cifras, que aunque muchas de las veces pueden ser manipuladas, difícilmente puede ser alteradas del todo. De cualquier manera, las aquí expuestas no dejan lugar a dudas si acaso la India pudiera resolver algunos de sus más apremiantes problemas, de lo cual se hablará en el epílogo de este trabajo.
8. Las relaciones entre México y la India:
un mar de posibilidades
Según Bancomext, México y la India mantuvieron contactos amistosos aun antes del surgimiento de la India como Estado soberano e independiente y fue el 1° de agosto de 1951 que iniciaron relaciones diplomáticas formalmente.
Asimismo, los numerosos puntos coincidentes en política exterior de ambos gobiernos y la similitud de criterios en la apreciación de diversos problemas de interés mundial se han traducido en el apoyo recíproco de varias iniciativas y en el copatrocinio de proyectos conjuntos de política internacional, como el impulso a la cooperación Sur-Sur y el Grupo de los Quince (G-15). Pero Bancomext ilustra una serie de acontecimientos que se han traducido en unas intensas y sólidas relaciones entre ambas naciones, como a continuación se describe:
Además, Bancomext proporciona las siguientes cifras:
Por último, se enlistan los Convenios y acuerdos comerciales y Económicos interinstitucionales entre organismos de México y la India, los signados entre Bancomext y diversas entidades de India, y los de Cooperación cultural, científica y tecnológica:
La India ha apostado a la formación de ingenieros especializados en diversas ramas de la industria, y al parecer poseen un elevado nivel de calidad y competitividad. Asimismo, tiene un gran liderazgo comercial e industrial, un sistema político fundado en un modelo demócrata, un gran avance tecnológico y militar, y una economía sólida y creciente.
Pero para que se convierta en una potencia mundial en toda la extensión de la palabra, debe superar, fundamentalmente, tres problemas. El primero es la pobreza, y es vital ya que un Estado no puede –bajo ninguna causa– considerarse desarrollado si una parte considerable de su población no disfruta de dicho desarrollo.
El segundo problema que debe superar la India es el alto grado de analfabetismo que priva en su sociedad. Y vuelta al punto: no puede haber desarrollo si solamente grupos reducidos de personas asisten a una universidad o, cuando menos, concluyen la enseñanza media. Una economía en auge es inviable si hay pobreza, pero una democracia es inviable si hay ignorancia. Ésta, genera corrupción, soy un convencido de ello.
Finalmente, el Estado Hindú debe avanzar en materia de derechos humanos, empezando por la abolición del rígido, injusto, retrógrada y absurdo, incongruente con la igualdad entre géneros y personas así como con la liberación de prejuicios y estigmas que, afortunadamente, trajo de mano la globalización con los procesos de transculturación.
Pero para México, al parecer, el reto es más amplio y más difícil. Se avanzó en la alternancia de regímenes políticos, pero el vértigo por la democracia no ha alcanzado ni siquiera la mitad de sus objetivos o deseos. Se ha avanzado en intercambio comercial, pero la pobreza, ya polarizada desde la tecnocracia priísta, se acentuó con el gobierno foxista.
En materia de derechos humanos, estamos peor; no hay las garantías mínimas que el gobierno de un Estado debe proporcionar a sus habitantes: seguridad para sus bienes y personas, y estabilidad económica, alimentaria, etc. El racismo –sobre todo hacia los indígenas–, el machismo, el autoritarismo de los actores políticos y su desinterés –y el de los potentados– por la población, agravan este fenómeno.
Las posibilidades comerciales e industriales con la India podrían contarse, quizá, por cientos y aun más, pero –espero– que un día puedan contarse por miles, y más, las posibilidades transculturales, y sobre todo, las de carácter humano. Más de cinco mil años de historia –con excesos, con episodios oscuros, con historias maravillosas, con ejemplos de superación y de bondad, sobre todo– seguramente podrían enseñarnos mucho más. Con más de quinientos años de historia, no hay duda de que podríamos aprenderlo.
A mis amigos y compañeros
de la Cátedra Iberoamericana de Ingeniería Política,
socios en la cruzada por hacer de éste mundo
un lugar mejor para vivir:
para nosotros, para nuestros hijos, por lo que les legaremos;
por los que ya se fueron y por lo que nos legaron.
EL AUTOR

EMILIO VELAZCO GAMBOA
Mexicano. Licenciado en Ciencias Políticas por la Universidad del Desarrollo del Estado de Puebla (UNIDES). Diplomado en Derecho Electoral y Diplomado en Derecho Constitucional por la Universidad Cuauhtémoc. Fundador de la Cátedra Iberoamericana de Ingeniería Política A. C. y Presidente del Consejo de Directores de ésta.
emiliovelazco[arroba]hotmail.com
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