(Abstract de presentación de Eric Gaynor Butterfield durante el "Congreso de Cambio y Desarrollo Organizacional", Buenos Aires, Argentina – 2003) – Ver www.theodinstitute.org
Las personas que están por terminar sus estudios de Doctorado en Desarrollo Organizacional como así también aquellos que han completado un MBA y están en estos momentos terminando una especialización en Desarrollo Organizacional, suelen preguntar: ¿Qué ES lo que debemos hacer para ser Consultores ? o también ¿Cómo hacemos para tener un Cliente donde podemos ejercer nuestra profesión de Consultores? El Dr. Terry Armstrong (Newsletter: The Organization Development Institute, Agosto 2004) ha compartido estas inquietudes y destaca que una de las características actuales dentro del mundo organizacional, corporativo, empresarial, se debe a que ya no existen dentro de dichas entidades personas (que eran mayores) que hagan de "coach" para los recién llegados. Los jóvenes recién graduados que actualmente ingresan a las empresas – y también aquellos que lo hacen en empresas consultoras – no se encuentran con personas que han tenido una larga trayectoria dentro de dichas empresas y que están dispuestas a dedicar su tiempo, energía y recursos para asistir a los "recién llegados". Las mismas organizaciones y empresas ya han expulsado a estas personas mayores y ellos se encuentran operando más bien fuera del mundo corporativo formal bajo la existencia de una relación de dependencia. Los recién llegados pareciera que tuvieran que subsistir bajo la concepción de Edgar Schein: "O nada o se ahoga".
La práctica de contar con un "coach" o un "mentor" dentro del mundo corporativo comenzó a desaparecer alrededor de los años 70’ del siglo pasado y pareciera coincidir con el desarrollo de "Best Practices". Lo que hasta ese entonces era considerado como trabajos de "re-organización" tendieron a mostrar cierto grado de especialización apoyada en alguna "Best Practice" en particular. Y pareciera que la concepción prevaleciente dentro del mundo de la consultoría se basaría de allí en más en la elección de una "Best Practice" en particular que sería aplicable a una empresa en particular.
En un artículo publicado en www.monografías.com ("Desarrollo Organizacional: ¿se complementan las "Best Theories" con las "Best Practices" ? – Lecciones que deben tomar los consultores interesados en la profesión de Desarrollo Organizacional") Eric Gaynor Butterfield hace mención a la diversidad de marcos conceptuales y también "Best Practices" a las que usualmente echan mano los consultores, directivos, ejecutivos y practitioners para mejorar la performance organizacional.
El consultor en Desarrollo Organizacional puede ir más allá de la simple aplicación de una "Best Practice" en particular ya que no todas las organizaciones confrontan el mismo problema contextual, se diferencian por pertenecer a distintos sectores industriales, y su organización interna así como también su orientación hacia los Clientes tienen características distintivas.
Debido a ello hemos de explorar bajo otra perspectiva – distinta y que es de alguna manera independiente de los marcos conceptuales y las "Best Practices" - para clasificar las intervenciones de Desarrollo Organizacional de las cuales hemos seleccionado la que han realizado R. Schmuk y M. Miles ("Organization Development in Schools" in "Improving schools through OD: An overview"; Palo Alto, CA: National Press Books - 1971), y es el que hemos de privilegiar en este trabajo.
Hace algo más de 30 años R. Schmuk y M. Miles desarrollaron una tipología de intervenciones de Desarrollo Organizacional que se ha conocido como el "OD Cube" y ha servido como mapa de ruta para muchos consultores en cambio y desarrollo organizacional. De acuerdo con éste modelo los autores desarrollaron las siguientes tres opciones principales:
3. Poniendo foco en "el tipo de intervención".
Vamos a comenzar a analizar las distintas opciones que los consultores tienen a su disposición cuando se trata de poner foco "en el tipo de problema", bajo cuya opción se presentan una serie de alternativas disponibles siendo las principales:
Como vemos existe una diversidad de variables, temas y contenidos que están directamente relacionados con la performance organizacional y que por supuesto están también vinculados con marcos conceptuales y prácticas a seguir por los consultores, pero aquí los autores prefieren independizarse – aunque sea parcialmente de ellas – y privilegiar algunos de los distintos puntos a que se hace referencia más arriba. Por ejemplo algunos autores dentro de sus marcos conceptuales incluyen "uno de estos contenidos particulares" como es el caso de James March & Herbert Simon ("Organizations"; Wiley and Sons, N. Y. – 1958) quienes hacen una excelente descripción del impacto en los resultados organizacionales como consecuencia del tratamiento que se le da a los objetivos. Rensis Likert ("New Patterns of Management"; McGraw Hill - 1961) considera que el liderazgo y la toma de decisiones son aspectos vitales que tienen importante impacto sobre los resultados de la empresa; los autores D. Katz & R. Kahn ("The social psychology of organizations", N. Y., John Wiley .ñ- 1978) incluyen como variable preferida la "definición de rol" y Arnold Tannenbaum ("Control in Organizations"; McGraw Hill – 1968).
Lo que queremos participar al lector en este momento que el proceso de selección del "camino a seguir y elegir" de parte del consultor antes de realizar la intervención de consultoría, está plagada de un gran número de alternativas donde no necesariamente la complejidad se reduce a combinar una muy buena teoría con una excelente práctica.
Este proceso por el cual debe participar el asesor en cambio y desarrollo organizacional gana aún más en diversidad puesto que tiene ante sí distintas opciones posibles en relación ahora con la magnitud que tiene "la población participante". La población participante se relaciona con lo que los consultores usualmente definimos como el "alcance" de la intervención. Veamos algunas de ellas:
Schmuck & Miles hacen asimismo referencia a distintos "Modos de Intervención". Aquí también el asesor debe posiblemente tener que alcanzar algún grado de muy alta especialización en cuanto a la manera de realizar la intervención de asesoría; por lo menos respecto de la forma en que inicialmente ha de desarrollarla. Los tipos de intervención que aplican los expertos en ciencias del comportamiento en Desarrollo Organizacional son variados y de distinta índole teniendo en cuenta la particular situación que confronta la organización. Los autores (ya citados) rescatan variadas intervenciones de cambio y desarrollo organizacional, haciendo mención a los que consideran son los principales:
Resulta obvio para el lector el gran número de opciones posibles y caminos a seguir que tiene el agente de cambio frente a sí. Una rápida revisión de las tres principales formas de Clasificar las Intervenciones sugiere que existe una combinación de 3 factores en números de 6, 8 y 8, lo cual estadísticamente y aplicando el número de combinaciones posibles nos sugiere la existencia de unas 384 alternativas. Si a esto le agregamos alguna "Best Practice" de moda en particular (normas ISO, TQC, CRM, SCM, entre otras) tenemos ahora un número de combinaciones posibles por encima de 1.000 lo que nos debe alertar respecto de la complejidad y envergadura del trabajo a realizar. Algo que los consultores de empresa no tratan con la suficiente seriedad.
Otra opción que está disponible para los consultores y practitioners interesados en los procesos de cambio y desarrollo organizacional puede establecer como prioridad la "unidad de análisis" en particular. Todos aquellos interesados en un listado puntual de alternativas posibles abiertas a los consultores en sus procesos e intervenciones de asesoría, hemos de hacer referencia al trabajo de Gary Malean & Roland Sullivan ("Essential competencias of internal and external OD consultants", Unpublished manuscript – 1989. En Rothwell, Sullivan & Malean ya mencionados – 1995).
- Planeamiento del flujo de trabajo que es diseñada como intervención con el propósito de planificar el flujo de trabajo entre dos o más componentes de una misma organización.
Nuestra principal intención ha sido la de familiarizar al lector con algunas de las complejidades que están presente en los procesos de cambio y desarrollo organizacional. Como nos lo manifestara un CEO de una importante empresa de servicios al visualizar "la sencillez" de perspectiva de algunos consultores: "Pareciera que muchos consultores piensan que hacer consultoría es simplemente aplicare verticalmente una nueva herramienta de tecnología informática. En la forma que trabajan muchos de ellos es similar a hacer entrar un tren por la quinta avenida en Nueva York como si fuera una aplanadora disponiendo de las personas como si fueran meros instrumentos".
Los procesos de cambio y desarrollo organizacional deben orientarse a contemporizar la eficiencia organizacional con la salud de sus participantes organizacionales, y para ello es conveniente que – además de su expertise en un área específica – el consultor cuente con las competencias necesarias dentro de las ciencias del comportamiento.
Gracias por compartir.
Eric Gaynor Butterfield
Presidente
The Organization Development Institute International
(also Board Member of The Organization Development Institute – Worldwide)
odicoaching[arroba]dilhard.com.ar
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