Monografias.com > General > Salud
Descargar Imprimir Comentar Ver trabajos relacionados

Ketamina



    1. Resumen
    2. Introducción
    3. ¿Cómo administrar
      la ketamina?
    4. Principales
      acciones
    5. Indicaciones
    6. Contraindicaciones
    7. La (S+)
      ketamina
    8. Conclusiones
    9. Bibliografía

    Resumen:

    Se realiza una revisión sobre la
    farmacología de la ketamina y uso
    clínico.

    La ketamina es un agente anestésico intravenoso
    no barbitúrico que presenta propiedades únicas:
    estimula moderadamente el sistema
    cardiovascular y no deprime los reflejos faríngeos y
    laríngeos.

    Produce un efecto analgésico valioso durante el
    postoperatorio y el puerperio inmediato, y en este sentido se
    puede asociar a técnicas
    de anestesia regional. Gran parte de los efectos de la ketamina
    se debe a su interacción con los receptores
    N-metil-D-aspartato y con los receptores opiáceos mu y
    sigma.

    Hasta la actualidad no se han documentado casos de
    toxicidad hepática o renal y es por lo general bien
    tolerado por los pacientes; lo que permite su empleo en
    procedimientos
    terapéuticos frecuentes. La ketamina es útil en los
    procederes de corta duración, en procederes
    obstétricos y en la premedicación del paciente
    pediátrico. El empleo de ketamina ofrece ciertas ventajas
    en regiones poco accesibles y en zonas de catástrofes o de
    escaso desarrollo.

    Descripción:

    Se realiza una revisión de la farmacología
    de la ketamina y su uso clínico. Se describen sus
    características físicas y químicas, su
    farmacocinética, sus principales acciones
    farmacológicas, su empleo como agente anestésico en
    la práctica clínica; así como sus posibles
    indicaciones y contraindicaciones. Se menciona la (S+) ketamina,
    uno de los enantiómeros de la ketamina, y sus posibles
    ventajas como agente anestésico.

    Palabras Claves:

    ketamina, ketalar, anestesia intravenosa, agentes
    anestésicos

    Introducción:

    La ketamina (KETALAR, KETAJECT, KETANEST, CI 581) es un
    anestésico intravenoso no barbitúrico de acción
    rápida y corta duración que fue introducida en la
    clínica por Corssen y Domino en 1965 (1). Produce un
    estado
    característico de catalepsia, analgesia, amnesia y
    sedación, que se ha dado en llamar anestesia
    disociativa
    . (2)

    La anestesia disociativa ha sido descrita como una
    disociación funcional y electrofisiológica entre
    los sistemas
    límbico y talamoneocortical. El paciente permanece con los
    ojos abiertos, mantiene el reflejo de la tos, el corneal y el de
    deglución. (3)

    La ketamina es un agente de bajo peso molecular,
    parcialmente soluble en agua, con un
    pKa cerca del ph
    fisiológico y una liposolubilidad 5-10 veces mayor a la
    del tiopental. Por esto es capaz de atravesar rápidamente
    la barrera hematoencefálica y producir un efecto
    máximo al minuto de administrado por vía endovenosa
    (4).

    La ketamina se distribuye ampliamente en los tejidos (volumen de
    distribución de 3.1 l/kg).

    El aclaramiento plasmático se halla estrechamente
    relacionado al flujo sanguíneo hepático, por lo que
    la
    administración de halotano u otras drogas que
    reduzcan el aporte sanguíneo al hígado, se
    verán acompañadas de una disminución del
    aclaramiento de ketamina. (5)

    El metabolismo de
    la ketamina se produce en el citocromo P450 de los microsomas
    hepáticos y los metabolitos finales se excretan por
    vía renal, conjugados al ácido glucorónico
    (4). Uno de los metabolitos: la norketamina conserva una parte
    del efecto anestésico de la ketamina (20-30%).
    (6)

    ¿Cómo administrar la
    ketamina?

    La ketamina se puede emplear por vía endovenosa,
    intramuscular, oral y rectal. Aunque las vías más
    utilizadas son las dos primeras.

    Se produce como solución de clorhidrato de
    ketamina sódico (ph 3,5-5,5), bajo 3 formas de
    presentación diferentes: 10 mg/ml (1%), 50 mg/ml (5%) y
    100 mg/ml (10%). La proporción al 1% se administra por
    vía endovenosa (EV) y las otras proporciones por
    vía intramuscular (IM).

    En la premedicación frecuentemente se aconseja el
    uso de atropina (anticolinérgico) para contrarrestar el
    aumento de las secreciones y la sialorrea estimulada por la
    ketamina. (7)

    El empleo de benzodiazepinas disminuye la incidencia de
    sueños desagradables durante el postoperatorio. El
    diazepam 0.15mg/kg oral o endovenoso y el flunitrazepam 0.03
    mg/kg (EV) son útiles en este sentido.

    La inducción se realiza en dosis de1-2 mg/kg
    endovenoso o de 5-10 mg/kg intramuscular. El mantenimiento
    se puede realizar mediante dosis intermitentes de 0.5 mg/kg
    intravenoso o de 3-5 mg/kg intramuscular (8). Para su uso en
    perfusión continua, se puede emplear en solución al
    1 0/00, administrando de 2 a 4 mg/kg/h.

    La ketamina administrada durante el preoperatorio en
    dosis de 6 mg/kg (vía oral) produce sedación
    adecuada en el paciente pediátrico. También se
    puede emplear con la misma finalidad en dosis de 0.3mg/kg por
    vía rectal (9), o en dosis de 3-4 mg/kg por vía
    intramuscular. Algunos autores recomiendan no utilizar atropina
    pues la frecuencia cardiaca puede aumentar de forma
    sinérgica con la ketamina, pudiendo producir taquicardia
    elevada (150 latidos/minuto o más).

    Las dosis de ketamina pueden ser mayores en todas las
    entidades que cursan con aumento de la alfa-1-lipoproteína
    (sepsis, neoplasias, quemaduras), pues aumenta su volumen de
    distribución. (10)

    Principales
    acciones

    Sistema Nervioso Central (SNC)

    Realmente resulta difícil encontrar un punto
    límite que nos indique el comienzo de la anestesia por
    ketamina, pues se produce un estado cataléptico que
    difiere de la anestesia general producida por otros agentes como
    el tiopental, el propofol o el halotano.

    No obstante, podemos afirmar que no es un agente de
    inducción de acción rápida, no al menos si
    lo comparamos con el tiopental (30-60 segundos). Tras una
    inyección intravenosa de una dosis única de 2 mg/kg
    la anestesia quirúrgica se instaura a los 1-5 minutos, con
    un efecto máximo al minuto; dura aproximadamente 10-15
    minutos y el retorno pleno de la conciencia
    aparece a los 15-30 minutos. El efecto analgésico,
    más duradero, se mantiene por aproximadamente 40 minutos.
    (4)

    La ketamina produce una disociación funcional y
    electrofisiológica entre los sistemas límbico y
    talamoneocortical, en la que hay inhibición de
    áreas de asociación y de áreas
    talámicas; y excitación de áreas del
    sistema
    límbico y del hipocampo. La ketamina también inhibe
    áreas de la formación reticular medular y potencia los
    efectos del GABA (ácido gamma amino butírico) sobre
    el SNC. El efecto analgésico principal de la ketamina se
    atribuye a la acción sobre los receptores NMDA
    (N-Metil-D-aspartato) en el núcleo del tracto solitario y
    en menor medida a la estimulación de los receptores
    opiáceos mu () y sigma () del cerebro y la
    médula espinal (4). La ketamina actúa sobre los
    receptores NMDA inhibiendo su activación por glutamato,
    que es un neurotransmisor excitador del SNC (11). La
    acción sobre los receptores NMDA pudiera mediar el
    mecanismo de estimulación simpática central. En
    estudios con ratones se ha comprobado que la apnea producida por
    ketamina está relacionada a la acción sobre los
    receptores NMDA y receptores opiáceos. (12)

    Al entrar la persona en
    el estado de
    disociación los ojos permanecen bien abiertos y se produce
    nistagmo horizontal por unos segundos, quedando después
    los globos oculares fijos en posición central.
    (7)

    La ketamina produce un aumento del flujo
    sanguíneo cerebral, de la presión
    del líquido cefalorraquídeo (LCR) y del consumo de
    oxígeno
    por el tejido cerebral (5). Algunos autores consideran que la
    ketamina no reduce el flujo sanguíneo cerebral, sino que
    solamente lo mantienen dentro de rangos constantes, especialmente
    en pacientes con ventilación asistida. (13,14)

    Durante el transoperatorio pueden ocurrir movimientos
    involuntarios y tónico-clónicos, no relacionados
    necesariamente a un nivel ligero de anestesia. Aspecto a tener en
    cuenta a la hora de administrar dosis suplementarias.

    La recuperación de la anestesia se halla
    relacionada en el paciente adulto a diversos trastornos al
    despertar, sueños algunas veces desagradables,
    alucinaciones y delirio (3). La premedicación con
    benzodiazepinas reduce la incidencia de estos trastornos a
    límites
    aceptables y el empleo de tiopental puede terminar de manera
    rápida con las reacciones agudas. En el paciente
    pediátrico estas manifestaciones tienen por lo general un
    carácter benigno y poco frecuente.
    (10,15)

    Sistema Cardiovascular

    A diferencia de otros agentes intravenosos la ketamina
    produce una estimulación moderada del sistema
    cardiovascular. Se eleva la tensión arterial, la
    frecuencia y el gasto cardíaco. La causa de esta respuesta
    se atribuye a dos acciones diferentes: una estimulación
    central del sistema nervioso
    simpático y un efecto depresor directo sobre el miocardio.
    El efecto final puede variar con las condiciones del individuo y el
    empleo de otros fármacos (16). El efecto simpático
    central predomina cuando se emplea ketamina sola en dosis
    moderadas o cuando se asocia a fármacos como el pancuronio
    (PAVULON). El efecto depresor directo sobre el corazón
    predomina cuando se emplea la ketamina asociada al halotano;
    también en la anestesia epidural o en la sección
    medular, por inhibición de la transmisión
    adrenérgica. (4)

    En la mayoría de los pacientes la tensión
    arterial comienza a elevarse a los 3-5 minutos después de
    la administración y comienza a declinar a los
    10-20 minutos. Lo mismo ocurre a los 4-6 minutos de una dosis
    intramuscular. La frecuencia cardiaca se incrementa por lo
    general en un 20%, hay aumento de la contractilidad
    miocárdica y del consumo de oxígeno por el miocito.
    (4,7)

    La vía de administración o los incrementos en la
    dosis por encima de 1mg/kg, no influyen significativamente en la
    magnitud de la respuesta presora. Los antecedentes personales de
    hipertensión arterial o la tensión
    al inicio de la inducción tampoco modifican el grado de
    hipertensión producido por la ketamina. (15)

    La premedicación con diazepam o el empleo de
    halotano como coadyuvante anestésico reducen la
    estimulación cardiovascular. Por otra parte la
    asociación con pancuronio potencia el aumento de la
    tensión arterial y de la frecuencia cardiaca.
    (16)

    Sistema Respiratorio

    Durante la anestesia con ketamina las vías
    aéreas se mantienen por lo regular permeables pues la
    musculatura oral conserva su tono, la lengua no cae,
    y se mantienen los reflejos laríngeos y faríngeos.
    (4) No se produce depresión
    respiratoria importante cuando se emplea a dosis clínicas.
    La mayor incidencia de apnea ocurre después de
    administraciones endovenosas rápidas y duran como promedio
    corto tiempo. (7) La
    ventilación es, por tanto, adecuada y las presiones de
    oxígeno (PO2) y de dióxido de carbono (PCO2)
    en sangre arterial
    se mantienen estables. (4)

    Se produce cierto grado de dilatación bronquial,
    lo cual puede ser útil en pacientes asmáticos. Las
    secreciones bronquiales aumentan y puede existir sialorrea. La
    tos, el hipo y el laringoespasmo ocurren pocas veces y con mayor
    frecuencia en pacientes pediátricos. (9,15)

    Misceláneas

    Hasta ahora no hay datos que
    indiquen toxicidad hepática o renal inducida por ketamina.
    Es un agente por lo general bien tolerado y útil en
    pacientes que han de someterse a procedimientos
    terapéuticos frecuentes como las curas de
    quemados.

    La ketamina no afecta la motilidad uterina y atraviesa
    la barrera placentaria alcanzando concentraciones en el feto
    semejantes a las de la madre.

    Puede producirse una discreta hiperglicemia (12%), de
    carácter leve comparada a la producida por tiopental
    (72%), que por lo general desaparece a las 2 horas.

    Aparece un salpullido eritematoso transitorio en
    aproximadamente el 20% de los pacientes.

    La ketamina produce un aumento de la presión
    intraocular que puede ser relevante en pacientes con glaucoma.
    (3,7)

    Se conoce que la ketamina suprime la producción de mediadores de la inflamación por los neutrófilos (17)
    y reduce la migración
    de los leucocitos mediante una acción sobre los mediadores
    moleculares de la adhesión celular (18). La ketamina
    produce una inhibición directa de las citocinas en la
    sangre que podría potenciar su efecto analgésico.
    (19)

    La ketamina también suprime la agregación
    plaquetaria. Posiblemente interfiriendo con la formación
    de inositol trifosfato. (20)

    Indicaciones

    La ketamina es útil en los procederes
    diagnósticos y terapéuticos que requieran de
    analgesia superficial (no visceral), sobretodo en los
    repetitivos, debido a su baja toxicidad y buena tolerancia por
    los tejidos.

    Por las propiedades farmacológicas descritas
    anteriormente la ketamina se puede considerar como una
    opción útil para el médico general, por lo
    general no habituado con el manejo de la vía
    aérea.

    Se puede emplear como agente único o asociado a
    otras técnicas en la realización de procederes
    terapéuticos de corta duración como
    reducción de fracturas, curas de quemados,
    miringotomías, exéresis de pequeños tumores
    (lipomas, etc.), extracción de piezas dentarias,
    radioterapia a repetición, incisión y drenaje de:
    abscesos, hidradenitis, ántrax, etc.

    La ketamina es un agente útil en los pacientes
    con irritabilidad de las vías aéreas:
    asmáticos, bronquíticos, enfermedades pulmonares
    obstructivas crónicas (EPOC).

    En las pacientes obstétricas la ketamina
    proporciona analgesia durante el parto y en el
    puerperio inmediato y se puede utilizar como complemento de
    técnicas regionales. La ketamina puede ser una
    opción valiosa en la inducción rápida de la
    anestesia general en pacientes sometidas a cesárea,
    especialmente en casos que cursen con anemia grave,
    hipovolemia o sangramiento agudo.

    La ketamina asociada a la anestesia regional produce una
    adecuada analgesia y sedación durante la
    realización de bloqueos nerviosos, y proporciona analgesia
    en caso de bloqueos inadecuados.

    La anestesia por ketamina es de utilidad en
    pacientes de alto riesgo (ancianos,
    debilitados) y en pacientes que cursen con pericarditis,
    taponamiento cardíaco, deshidratación,
    broncoespasmo, inestabilidad cardiovascular o shock.
    (4,8)

    La administración de ketamina en pequeñas
    dosis durante el transoperatorio disminuye la necesidad de
    analgésicos opioides durante el postoperatorio en
    diferentes intervenciones quirúrgicas (21,22,23). La
    mayoría de las veces este efecto se prolonga por un tiempo
    mayor incluso al tiempo de acción farmacológica de
    la ketamina (24). Se ha comprobado que el uso de pequeñas
    dosis de ketamina en intervenciones quirúrgicas
    abdominales, reducen de manera significativa el uso de morfina en
    el postoperatorio. (25)

    Algunos estudios han mostrado que la ketamina a dosis
    pequeñas puede ser de utilidad en pacientes con trastornos
    de depresión que deban ser sometidos a intervenciones
    quirúrgicas. La ketamina ejerce un efecto antidepresivo
    postoperatorio en pacientes con trastornos de depresión;
    probablemente mediante su acción sobre los receptores NMDA
    (26). A los receptores NMDA se les atribuye un papel importante
    en la fisiopatología de la depresión y en el
    mecanismo de acción de los antidepresivos (27). Se piensa
    además que el alivio del dolor durante el postoperatorio
    puede contribuir a mejorar el estado depresivo. (26)

    Estudios realizados en comunidades del Ártico y
    en las Islas Salomón en el Pacífico durante la
    década del 70, mostraron ciertas ventajas del empleo de
    ketamina en zonas de catástrofes, lugares apartados o poco
    accesibles y en zonas de escaso desarrollo. (28,29)

    La ketamina puede también ser útil,
    sobretodo en niños,
    en diversos procederes diagnósticos como
    cateterización cardiaca, endoscopía,
    inyección de contraste para exámenes de
    imagenología. La ketamina intramuscular en dosis de 5-6
    mg/kg de peso corporal es opción valiosa en la
    premedicación de los lactantes enfermos con
    cardiopatía congénita cianótica y aún
    en aquéllos en insuficiencia cardiaca. (9,30)

    Contraindicaciones

    Como contraindicaciones para el uso de ketamina podemos
    mencionar: (4,7)

    • Historia de reacciones adversas anteriores a la
      ketamina
    • Enfermedades cardiovasculares como la insuficiencia
      cardiaca, aneurismas, hipertensión descompensada,
      infarto del
      miocardio reciente o angina inestable.
    • Trauma abierto del ojo, glaucoma u otra entidad que
      curse con presión intraocular elevada.
    • Las intervenciones quirúrgicas sobre la
      faringe, la laringe o la tráquea pueden ofrecer
      dificultades debidos a la permanencia de los reflejos de esta
      zona.
    • Traumas craneales, tumoraciones cerebrales,
      hemorragias intracraneales, accidentes
      cerebrovasculares.
    • Enfermedades endocrinas como el
      hipertiroidismo.
    • Pacientes con antecedentes de trastornos
      psiquiátricos (una contraindicación
      relativa).
    • Valorar en alcohólicos o
      drogadictos.

    La (S+)
    ketamina

    Recientemente se ha introducido en el mercado la (S+)
    ketamina que constituye la forma pura de este enantiómero,
    con resultados prometedores. Es preciso recordar que los
    enantiómeros están relacionados con la
    estereoisometría de las moléculas, es decir con su
    configuración espacial. Dos enantiómeros comparten
    características físicas y químicas comunes
    pero pueden tener efectos biológicos diferentes (como los
    L-aminoácidos y los D-aminoácidos, por
    ejemplo).

    Al parecer la (S+) ketamina puede ser más potente
    que la mezcla racémica de los dos enantiómeros que
    se emplean usualmente en clínica, mientras el
    enantiómero (R-) se relaciona estrechamente con una buena
    parte de los efectos indeseables. (4,31)

    La (S+) ketamina se ha utilizado con éxito
    en el tratamiento de dolores resistentes a la terapéutica
    tradicional en pacientes con cáncer. Se reportaron buenos
    resultados mediante la administración continua por
    vía intratecal de (S+) ketamina a bajas dosis y morfina.
    (32)

    Conclusiones

    La ketamina es un agente anestésico intravenoso
    no barbitúrico con propiedades únicas que ofrecen
    ciertas ventajas en zonas de catástrofes, lugares
    apartados o poco accesibles y en zonas de escaso
    desarrollo.

    El conocimiento
    de la farmacología de este agente, así como sus
    principales indicaciones y efectos adversos provee al
    médico general de una herramienta valiosa para la
    realización de procederes quirúrgicos de urgencia
    en condiciones difíciles.

    Referencias
    bibliográficas:

    1. Domino EF, Chodoff P, Corssen G. Pharmacologic
      effects of CI-581, a new dissociative anesthesic in man.
      Clinical Pharmacology and Therapeutics
      1965;6:279-90.
    2. Corssen, G. Changing concepts in pain control
      during surgery: dissociative anesthesia with CI 581: a progress
      report. Anesth Analg 1968;47:746-59.
    3. White, PF. Ketamine. Its pharmacology and
      therapeutics uses. Anesthesiology 1982;56:119-36.
    4. Miller RD. Anesthesia. 5. ed. New York: Churchill
      Livingstone, 2001.
    5. Reves JG, Hill S, Berkowitz D. Pharmacology of
      Intavenous Anesthesic Induction Drugs. En: Kaplan JA, Reich DL,
      Konstadt SN. Cardiac Anesthesia. 4 ed. Philadelphia: WB
      Saunders Company 1999;611-34.
    6. Raeder JC, Stenseth LB. Ketamine: a new look at an
      old drug. Curr Opin Anaesthesiol 2000;13:463-8.
    7. Tomlinson A. Ketamine. Update in Anesthesia
      1994;4:13-6.
    8. Parte Pérez L de la, Corzo AH, Quintana MM.
      Valor del
      ketalar en los procederes de corta duración. Rev Cubana
      Cir 1988;27(3):21-7.
    9. Gregory, GA. Pediatric Anesthesia. 4 ed. New York:
      Churchill Livingstone, 2002:40-2.
    10. Petrie J, Glass P. Intravenous anesthetics. Curr Opin
      Anaesthiol 2001;14:393-397.
    11. Kohrs R, Durieux ME. Ketamine: teaching an old drug
      new tricks. Anesth Analg 1998:87;1186-93.
    12. Sarton E, Teppema LJ, Olevier C, Niuwenhuijs D,
      Matthes HWD, Kieffer BL, et al. The involment of the mu-Opiod
      Receptor in Ketamine induced Respiratory depression and
      Antinociception. Anesth Analg 2001;93:1495-500.
    13. Mayberg TS, Lam AM, Matta BF. Ketamine does not
      increase cerebral blood flow velocity or intracranial pressure
      during isoflurane/ nitrous oxide anesthesia in patients
      undergoing craniotomy. Anesth Analg 1995;81:84-9.
    14. Ohata H, Iida H, Dohi S, Nagase K. Effect of topical
      and intravenous administration of ketamine on cerebrovascular
      response during pentobarbital or isoflurane anesthesia in dogs.
      Anesth Analg 2001;93:697-702.
    15. Lowe EE. Pediatric cardiac intensive care. En: Lake
      C. Pediatric Cardiac Anesthesia. Norwalk: Appleton and Lange
      1993;415-43.
    16. Hug CC Jr. Anesthesic Agents and the Patient with
      Cardiovascular Disease. En: Ream AK, Fogdall RP. Acute
      Cardiovascular Management. Pennsylvania: JB Lippincott Company,
      1982;275-7.
    17. Weigand MA, Schmidt H, Zhao Q. Ketamine modulates the
      stimulated adhesion molecule expression on human neutrophil in
      vitro. Anesth Analg 2000;90:206-12.
    18. Hofbauer R, Moser D, Hammerschmidt V. Ketamine
      significantly reduces the migration of leukocytes through
      endothelial cell monolayers. Crit Care Med
      1998;26:1545-9.
    19. Kawasaki T, Ogata M, Kawasaki C. Ketamine supresses
      proinflammatory cytokine production in human whole blood in
      vitro. Anesth Analg 1999;89:665-9.
    20. Nakagawa T, Hirakata H, Sato M, Nakamura K, Hatano Y,
      Nakamura T, et al. Ketamine Suppresses Platelet Aggregation
      Possibly by Suppressed Inositol Triphosphate Formation and
      Subsequent Suppression of Cytosolic Calcium Increase. Anesth
      2002;96(5):1147-52.
    21. Menigaux C, Fletcher D, Dupont X. The benefits of
      intraoperative small-dose ketamine on postoperative pain after
      anterior cruciate ligament repair. Anesth Analg
      2000;90:129-35.
    22. Menigaux C, Guinard B, Fletcher D. Intraoperative
      small-dose ketamine enhances analgesia after outpatient
      kneearthroscopy. Anesth Analg 2001;93:606-12.
    23. De Kock M, Lavand’homme P, Waterloos H.
      ‘Balanced analgesia’ in the perioperative period:
      is there a place for ketamine? Pain 2001;92:373-80.
    24. Guinard B, Coste C, Costes H, Sessler DI, Lebrault C,
      Morris W, et al. Supplementing Desflurane-Remifentanil
      Anesthesia with Small-Dose Ketamine Reduces Perioperative
      Opioid Analgesic Requirements. Anesth Analg
      2002;95:103-8.
    25. Fu ES, Miguel R, Scharf JE. Preemtive ketamine
      decreases postoperative narcotic requirements in patients
      undergoing abdominal surgery. Anesth Analg
      1997;84:1086-90.
    26. Akira K, Takahira Y, Katagai H, Takazawa T.
      Small-Dose Ketamine Improves the Posoperative Stata of
      Depressed Patients. Anesth Analg 2002;95:114-8.
    27. Petrie RX, Reid IC, Stewart CA. The
      N-methyl-D-asparte receptor, synaptic plasticity, and
      depressive disorder: a critical review. Pharmacol Ther
      2000;87:11-25.
    28. Walker, AKY. Intramuscular ketamine in a developing
      country: Experience in the British Solomon Islands. Anesthesia
      1972;27:408-14.
    29. Spoerel, WE. Ketalar in paediatric dentristy: a field
      trial in three artic communities. Canadian Anesthetists Society
      Journal 1972;17:464-74.
    30. Parte Pérez L de la, Hérnandez SB,
      Carballés G F, Pérez RM. Valor del ketalar en la
      premedicación. Rev Cubana Pediatr 1995;
      67(3):170-3.
    31. Fernández E. Enantinómeros:
      S(+)-ketamina. Rev Argen Anest 2002;60(3):166-73.
    32. Benrath J, Scharbert G, Gustorff B, Adams HA, Kress
      HG. Long-term intrathecal S(+)-ketamine in a patient with
      cancer-related
      neuropathic pain. BJA 2005;95(2):247-9.

     

     

    Autor:

    Lincoln de la Parte Pérez

    Estudiante de quinto año de Medicina de la
    facultad Finlay-Albarrán. Instituto Superior de Ciencias
    Médicas de la Habana (ISCM-H).

    Fecha de realización: 24 de junio de
    2005

    Nota al lector: es posible que esta página no contenga todos los componentes del trabajo original (pies de página, avanzadas formulas matemáticas, esquemas o tablas complejas, etc.). Recuerde que para ver el trabajo en su versión original completa, puede descargarlo desde el menú superior.

    Todos los documentos disponibles en este sitio expresan los puntos de vista de sus respectivos autores y no de Monografias.com. El objetivo de Monografias.com es poner el conocimiento a disposición de toda su comunidad. Queda bajo la responsabilidad de cada lector el eventual uso que se le de a esta información. Asimismo, es obligatoria la cita del autor del contenido y de Monografias.com como fuentes de información.

    Categorias
    Newsletter