Monografias.com > Religión
Descargar Imprimir Comentar Ver trabajos relacionados

Peregrinación: Las ciudades sagradas del Islam



    1. Damasco
    2. Lucknow
    3. Mashhad
    4. La Meca
    5. Medina
    6. Naÿaf
    7. Qum

    «Y proclama la peregrinación a las
    gentes y vendrán a ti, de toda apartada comarca, ya a
    pie, ya montando sobre macilentos
    camellos».

    El Sagrado Corán: Sura 22, Aleya
    27.

     La santidad y el renombre de las ciudades
    musulmanas depende en gran medida de los lugares de
    peregrinación que albergan y de la calidad de la
    enseñanza que dispensan. Las tumbas de los
    profetas, imames y santos, especialmente venerados por los
    shiíes, fueron desde un primer momento puntos de encuentro
    y convención.

    «Lugares propiamente religiosos e
    históricos, centros místicos, cénaculos de
    la ciencia, el
    arte o la
    filosofía, existen en todas las religiones, y muy
    particularmente en el Islam, los
    espacios tocados por lo sagrado que evocan para los fieles los
    refugios que permiten retomar el aliento, orientarse y dar
    sentido a una introspección. Como puentes entre los
    visible y lo invisible, lo instantáneo y lo
    eterno.

    Mausoleos, tumbas y santuarios, mezquitas, lugares
    de peregrinación, universidades teológicas… la
    presencia de Dios, de seres humanos excepcionales, de un saber o
    de un arte, que dan acceso a los misterios del universo y de la
    belleza, están cargados de un potencial espiritual,
    moral,
    estético o incluso mágico.

    Del Magreb a Indonesia, del Africa al
    Asia central,
    de los Balcanes a la India, estos
    miles lugares del Islam marcan una ruptura para el visitante;
    existe un "antes" y un "después"… Sólo la sed por
    lo sagrado y la búsqueda del conocimiento
    parecen permanentes en un Islam plural y multicultural, muy
    alejado de la imagen
    reduccionista que hemos recibido y que nos hemos forjado en
    Occidente»
    (Mohammad Ali Amir-Moezzi, Christian
    Jambet, Pierre Lory, Yann Richard y otros autores: Lieux
    d’islam. Cultes et cultures de l’Afrique à
    Java
    , Autrement, París, 1996). Véase Colin
    Wilson: Atlas de los lugares sagrados. Guía ilustrada
    de la ubicación, la historia y la
    significación de los sitios más importantes del
    mundo
    , Editorial Diana, México,
    1997.

    Damasco

    Damasco está situada al pie del monte Qasium
    (Antilíbano) y en el centro del Guta, fértil oasis
    célebre por sus vergeles, que está regado por el
    río Barada ("frescor").

    Evocada ya en el Génesis (15-2), Damasco (en
    arameo, Dammesheq, en árabe, Dimashq) es una
    de las ciudades más antigua del mundo. En 635 fue
    conquistada por los musulmanes. Se la conoce desde tiempo
    inmemorial como Dimashq ash-Sham (la "ciudad de Sham", o
    Sem, el hijo del Profeta Noé). Con los omeyas (661-750),
    fue la capital del
    Dar-al Islam que se extendía desde el Indo a los Pirineos.
    En esta época, en Damasco se levantó la ya
    mencionada mezquita de Walid Ibn Abd al-Malik, uno de los
    monumentos más bellos del Islam.

    El viajero andalusí Ibn Ÿubair
    (1145-1217) que la vio por primera vez el 11 de julio de 1184,
    escribió en su Rihla: «En cuanto a Damasco, es
    el paraíso del Oriente, el horizonte donde se alza su
    resplandeciente luz… La ciudad
    es tan gloriosa que Dios hizo residir allí al
    Mesías y a su madre -Dios les bendiga y salve a los
    dos-… Los huertos la rodean como el cerco nimbado de la luna,
    la encierran como encierra el cáliz a la flor…Si hay un
    paraíso en la tierra,
    Damasco, sin duda, es parte»
    (Ibn Ÿubair: A
    través del Oriente. El siglo XII ante los ojos
    ,
    Ediciones del Serbal, Barcelona, 1988, pág.
    305).

    El fundador de la dinastía ayubí y
    libertador de Jerusalem, el sultán Saladino
    (1138-1193), fue enterrado en Damasco y su tumba siempre ha sido
    objeto de gran veneración. En 1898, el kaiser Guillermo II
    de Alemania
    (1859-1941) tomó a su cargo la resturación del
    santuario y viajó especialmente hasta el lugar para
    rendirle honores militares.

    El místico andalusí Ibn al-Arabi
    falleció en esta ciudad el 10 de noviembre de 1240. El
    sultán otomano Selim I (1467-1520) hizo construir en 1518
    en su memoria un
    mausoleo que guarda sus restos, el cual recibe desde entonces a
    miles de peregrinos todos lo años.

    Cerca de la urbe se alza el mausoleo de Zainab Bint
    Alí, la hija de Alí Ibn Abi Talib y hermana de
    Husain Ibn Alí, la Paz sea con ellos. Cuando las tropas
    omeyas impiden a al-Husain, el Tercer Imam, llegar a Kufa,
    éste se ve obligado a acampar en Karbalá, una
    pequeña población del desierto. El enemigo le corta
    el acceso al agua del
    Eufrates.

    Abbás Ibn Alí consigue llenar unos pocos
    odres, escasos para dar de beber a sus 72 compañeros y las
    familias que los acompañan (cfr. S.H.M. Jafri: The
    Origins and Early Development of Shi’a Islam
    ,
    Anyariyan, Qum, 1985, pág. 187). Es entonces cuando Zainab
    distribuye el precioso líquido entre los niños y
    los más débiles: «Entre los monumentos
    de las Gentes de la Casa -Dios esté satisfecho de ellos-
    está el monumento de la hija de Alí Ibn Abi Talib
    -Dios esté satisfecho de los dos- que se llamaba Zaynab
    (Zenobia)… Su monumento venerado está en una aldea
    llamada Rawiya (la que da de beber), al mediodía de la
    ciudad, a una distancia de una parasanga… Nosotros nos
    encaminamos hacia él y pasamos allí la noche para
    procurarnos la baraka (bendición) por mediación de
    su visión. Dios haga que eso nos sea
    provechoso»
    (Ibn Ÿubair: O. cit, págs
    327-328).

    En 1977 fue sepultado allí el pensador
    iraní Alí Shariatí, que había
    sido asesinado por el servicio
    secreto del sha (la SAVAK) en Londres, y el entonces líder
    de los musulmanes shiíes del Líbano, el
    desaparecido Imam Musa Sadr (1928-1978?), pronunció
    las oraciones durante las exequias.

    Damasco también es sede de numerosos edificios
    que recuerdan las épocas brillantes de su historia: el
    hospital (maristán) de Nuruddín Ibn
    Zenguí
    (1118-1174), y la universidad
    islámica Nuriyya, construida entre 1146 y 1174. Los
    soberanos mamelucos la dotaron de edificios religiosos
    emparentados arquitectónicamente con las mezquitas y los
    mausoleos de El Cairo, su capital. Los otomanos erigieron en
    Damasco la Tekiyya, un conjunto monumental que engloba una
    mezquita, una madrasa y un convento de derviches
    (tekké).

    Damasco se convirtió en la capital de la
    República Arabe Siria en 1946 y su población es
    superior a los dos millones de almas (cfr. Jean Hureau: Siria
    hoy
    , Jeune Afrique, París, 1984; Ann-Marie Bianquis y
    Elizabeth Picard: Damas. Miroir brisé d’un Orient
    arabe
    , Autrement, París, 1993).

    Karbalá

    Karbalá está situada a 90
    kilómetros al sur de Bagdad, la capital del Irak. Esta
    ciudad, también llamada Mashhad al-Husain, «lugar
    del martirio de al-Husain», constituye el tercer centro de
    peregrinación más importante de los shiíes
    duodecimanos, después de La Meca y Medina.

    Fue allí donde al-Husain, hijo de Alí Ibn
    Abi Talib y nieto del Profeta Muhammad, la bendición y la
    Paz sean con él y su descendencia purificada, fue
    asesinado junto con sus 72 compañeros el viernes 10 del
    mes de Muharram del año 61 de la Hégira (10 de
    octubre de 680) por los esbirros del omeya Yazid Ibn
    Mu’auiah.

    En un principio, los shiíes construyeron en el
    lugar un pequeño santuario que fue demolido por orden del
    abbasí al-Mutauakkil en 850. Los buÿíes,
    dinastía de emires shiíes duodecimanos originarios
    de Dailam, una provincia del sur del Mar Caspio, terminaron por
    tutelar el califato de Bagdad entre 945 y 1055 e hicieron
    construir en Karbalá una mezquita que guardara los restos
    de al-Husain. Esta se incendió en septiembre de 1016 y fue
    reedificada un poco más tarde.

    El sultán selyúcida Malik Shah
    (1055-1092) la visita en 1086. En 1535, Suleimán el
    Magnífico
    , en beneficio de este lugar sagrado, hizo
    ampliar y profundizar el canal al-Husainiyya, que provee de agua
    a la ciudad y que permitió crear vastos jardines. En el
    siglo XVIII, donaciones y fundaciones piadosas solventaron la
    realización de mejoras y reconstrucciones en el mausoleo.
    Hacia 1790, el fundador de la dinastía qaÿar de
    Persia (1779-1925), Aga Muhammad Jan (1742-1797), hizo
    revestir la cúpula de oro.

    Hoy día el santuario de al-Husain en
    Karbalá es un espléndido monumento que es visitado
    por millones de musulmanes sunníes y shiíes a lo
    largo de todo el año.

    Lucknow

    Lucknow, situada sobre el río Gomti, afluente del
    Ganges, es la capital del estado
    más populoso de la India, Uttar Pradesh.

    La ciudad de Lucknow (ortografía inglesa usual para Lajnou)
    cobró fama y prestigio a partir 1528, cuando pasó a
    formar parte de la India musulmana regida por los Grandes
    Mogoles. Coincidiendo con la declinación de la
    dinastía mogol, surgieron dos estados shiíes en el
    subcontinente indio. Uno fue en el sur, en Mysore, con el
    concurso de dos valerosos guerreros como Haidar Alí y su
    hijo Tipu Sultán, que se extendió entre 1761 y
    1799.

    El otro, en el norte, el de Awdh (Udh), estaba enclavado
    entre Delhi y Benares, al pie del Himalaya, con capital en
    Lucknow, y permaneció entre 1732 y 1859. Su fundador fue
    el gobernador de Faizabad, Burhan al-Mulk. Los diez nababs de Udh
    era de origen iraní, shiíes del Jorasán, los
    Nishapuríes (de Nishapur), que al principio se
    consideraban gobernadores al servicio mogol y luego caudillos
    independientes. Fue entonces que Lucknow se convirtió en
    la «Morada del Shiísmo» (Dar
    ash-Shí’a
    ).

    El nabab Asaf ud-Daula fue el constructor de la moderna
    Lucknow hacia 1774, a través de un ambicioso programa
    urbanístico que atrajo arquitectos, obreros y artesanos de
    toda la India. Así se construyó la Bara Imambara,
    equivalente de las huseiniyyas (lugares donde se realiza el duelo
    por el Imam Husain) del Irán.

    Esta sala abovedada que goza de la reputación de
    ser la sala más grande del mundo, mide 50 metros de largo
    y su techo, de 15 metros no se apoya sobre pilares.

    Frente a la Imambara hay una puerta inmensa, Rumi
    Darwaza. Tras la puerta se encuentra la Husainabad Imambara,
    situada en un gran cuadrilátero frente a un lago
    artificial.

    Las manifestaciones de los shiíes de Udh en
    Muharram eran tan extraordinarias que un viajero europeo de
    principios del
    siglo XIX, el vizconde G. A.Valentia, habla del indescriptible
    dolor y misticismo reinantes, y de la profusión de luces
    encendidas por doquier (cfr. G.A. Valentia: Voyages and
    Travels to India, Ceylon, the Red Sea, Abyssinia and Egypt
    in 1802-1806
    , 3 vols, Londres, 1809; citado por J.R.I. Cole:
    Roots of North Indian Shi’ism in Iran and Iraq. Religion
    and State in Awdh 1722-1859
    , University of California Press,
    Berkeley-Los Angeles-Londres, 1988, pág. 96).

    Lucknow fue famosa también por sus grandes sabios
    islámicos, como el sheij Alí Hazín
    (m. 1766), el Seied Deldar Nasirabadí (m. 1820) y
    su hijo Muhammad (m. 1867). En 1857, los shiíes de
    Lucknow liderados por el nabab Waÿid Alí Shah,
    hábil estratega, se sumaron a la gran sublevación
    contra el poder inglés
    en la India y aunque Lucknow cayó en manos
    británicas en marzo de 1858, la resistencia
    continuó en el interior de Udh hasta fines de
    1859.

    Actualmente, la ciudad tiene una población de
    más de dos millones de almas y es el principal centro
    musulmán shií de la India.

    Lucknow tiene muchas más festivididades y
    festivales en común con Irán que cualquier otra
    ciudad como Aligarh, Hyderabad o Faizabad. Uno de los canales de
    agua que la atraviesa se llama Haidar ("león valiente") en
    honor de Alí Ibn Abi Talib que tenía ese
    apodo.

    Uno de sus principales distritos se llama Husainabad,
    donde se encuentra la Bara Imambara y la Mezquita Ÿami, meta
    de miles de peregrinos musulmanes de la India, Pakistán y
    Bangla Desh (cfr. J.N. Hollister: The Shi'a of India,
    Londres, 1953; A.H. Sharar: Lucknow: the Last Phase of an
    Oriental Culture
    , Londres, 1975).

    Mashhad

    La ciudad santa de Mashhad (la antigua Sanabad) es el
    lugar de peregrinaje shií más importante de
    Irán, pues allí está el mausoleo del Octavo
    Imam, Alí ar-Rida (765-818), la Paz sea con
    él, que fue asesinado por orden del abbasí
    al-Ma’mún (786-833) con unas uvas
    envenenadas.

    El mausoleo original del siglo IX fue destruido en la
    centuria siguiente y reconstruido por el sultán Mahmud de
    Gazna en 1009.

    El santuario se convirtió en un centro de piedad
    shií, sobre todo a partir del siglo XIV, con la
    conversión al Islam de un ilján ("sometido al jan")
    que agregó a su patronímico mongol
    Ulÿaitú, «afortunado», el nombre
    musulmán Jodabandah, equivalente persa del nombre
    árabe Abdallah, "«siervo de Dios». Este
    gobernó Irán entre 1304 y 1316 y adhirió a
    la escuela
    duodecimana, protegiendo sus centros teólogicos y
    mezquitas (cfr. B. Spuler: Die mongolen in Iran,
    Berlín, 1968, págs. 247-49).

    En otras épocas, el acceso a este santuario era
    particularmente difícil, pues había que atravesar
    territorios inhóspitos infestados de bandidos turcomanos,
    tan bien descritos por el viajero, erudito y diplomático
    francés, el conde de Gobineau (1816-1882) en Les
    nouvelles asiatiques
    (1876), soportar los rigores del
    desierto Dasht-e Kavir, o embarcarse y adentrarse en las rutas
    que pasaban por Asia central bajo el dominio ruso
    zarista, para llegar a ese oasis de frescor donde se alza el
    inmenso Haram ("santuario exclusivo para los musulmanes") del
    Imam ar-Rida.

    Su cúpula dorada, está flanqueada por
    otros domos de cerámica tornasolada de la época
    timurí (siglo XV), como el de la famosa Mezquita de
    Gouharshad, de más de cincuenta metros de altura, hecha
    construir entre 1405 y 1418 por la esposa de Shah Ruj
    Mirzá, una de las damas más extraodinarias del
    Islam.

    Sir Mark Sykes (1879-1919), diplomático e
    historiador inglés, la describió como
    «la mezquita más noble de Asia
    central»
    . Otro es el Gonbad-e Sabz, llamado
    también «el Domo Verde», un mausoleo utilizado
    por los derviches naqshbandíes y originalmente construido
    en la época safaví. Mashhad tiene casi dos millones
    de habitantes y se encuentra a 850 kilómetros de
    Teherán.

    La Meca

    Centro de la peregrinación
    (Haÿÿ) que constituye una de los cinco obligaciones
    canónicas (arkan ud-din) del Islam, La Meca es
    también el lugar hacia el cual desde los cuatro puntos
    cardinales más de mil doscientos millones de musulmanes
    dirigen cada día sus cinco oraciones
    canónicas.

    El origen de La Meca, es la Ka’ba. La Ka’ba,
    cuyo significado en árabe es el de «cubo»,
    constituye la materialización de un santuario
    monoteísta primordial, que, según la
    tradición islámica, fue edificado primeramente por
    el Profeta Adán y reconstruido por Abraham y su hijo
    Ismael (Sura 2, Aleyas 125-127; 3-96).

    El Islam ("la sumisión al Unico Dios") es la
    religión
    monoteísta original y el Mensaje de Muhammad no fue una
    innovación religiosa, como algunos
    malinterpretan, sino la revivificación del Islam
    Abrahámico.

    La Ka’ba es un edificio cúbico de quince
    metros de altura y casi doce metros de ancho, situado en el
    centro de la gran mezquita de La Meca, y está recubierto
    por una funda (kishwa) de brocado negro. En uno de sus
    ángulos está encastrada la Piedra negra, a un metro
    y medio del suelo.

    En el año 630 La Meca fue liberada por el
    ejército islámico encabezado por el Profeta
    Muhammad (BPD). La oligarquía de comerciantes
    mequíes politeístas fue derrotada y sus 360
    ídolos guardados en la Ka’ba destruidos.

    En el primer siglo de la Hégira comenzó a
    construirse la gran Mezquita que rodea la Ka’ba, reformada
    y engrandecida en múltiples ocasiones posteriormente. En
    1571, el gran arquitecto otomano Sinan realizó notables
    trabajos para su embellecimiento.

    La Meca sufrió varios ataques a lo largo de su
    historia. Uno de los primeros fue la expedición del
    reyezuelo yemenita Abraha, de origen etíope, en 570, el
    año del nacimiento del Santo Profeta del Islam, y que fue
    repelida milagrosamente como se narra en el Sagrado Corán
    (Sura 105). En 929, la ciudad fue asaltada por los
    cármatas, una secta desviada del Islam, que se apoderaron
    de la Piedra negra de la Ka’ba. Pero, veinte años
    después, fueron forzados por el califa fatimí
    al-Mansur (946-953) a devolverla.

    Una de las cinco obligaciones básicas para todo
    musulmán es la peregrinación a La Meca, al menos
    una vez en la vida. Desde mediados del siglo XIX, el
    número de peregrinos a las ciudades santas de La Meca y
    Medina no cesa de aumentar: cincuenta mil en 1850, doscientos
    cincuenta mil en 1925, cuatrocientos mil en 1960, dos millones en
    1985 y seguramente unos tres millones para el año 2.000.
    Actualmente, La Meca (trescientos mil habitantes) sigue
    convocando, como lo ha hecho desde hace catorce siglos, a los
    peregrinos musulmanes del mundo entero (cfr. Emel Esin: La
    Meca la bendita y Medina la radiante
    , Argos, Barcelona, 1964;
    William Montgomery Watt: Muhammad's Mecca: history in the
    Qur'an
    , Edinburgh University Press, Edinburgo, 1988; F.E.
    Peters: The Hajj: The Muslim Pilgrimage to Mecca and the Holy
    Places
    , Princeton University, Princeton, 1994).

    Medina

    En el siglo VII, Yatrib, ciudad caravanera del
    Hiÿaz, era un floreciente oasis agrícola situado
    cuatrocientos kilómetros al norte de La Meca. Algunos de
    sus habitantes se convirtieron al Islam entre 620 y 622 y se
    ofrecieron como ayudantes y protectores (ansar) del
    Profeta.

    Amenazado por el clan politeísta de Quraish
    asentado en La Meca, el cual era violentamente hostil al Islam,
    Muhammad (BPD) se vio obligado a hacer la
    «emigración» —hégira
    (hiÿra en árabe)— en 622 con sus fieles
    compañeros a Yatrib, que adoptó el nombre de Medina
    (Madinat al-Nabí, "la ciudad del
    Profeta").

    El 20 de noviembre
    de 625, los musulmanes fueron derrotados por los mequíes
    politeístas en Uhud, en las cercanías de Medina.
    Pero en 626, un ejército quraishí se vio obligado a
    abandonar el asedio de Medina a raíz de la victoria
    musulmana en la batalla del Foso (al-Jandaq). El Santo Profeta
    entró victoriosamente en La Meca en 630 acabando con la
    oligarquía de los comerciantes politeístas, y
    falleció en Medina en junio de 632, donde fue
    enterrado.

    La ciudad permaneció como capital del Estado
    musulmán hasta que Alí Ibn Abi Talib, el
    cuarto Califa (656-661), trasladó su cuartel general a
    Kufa (Irak).

    Entre 682-683 el pueblo de Medina se sumó a la
    revolución
    shií de Abdallah Ibn az-Zubair
    (624-692).

    En 683, Medina fue saqueada por las tropas del tirano
    omeya Yazid Ibn Mu’auiah y cayó en la decadencia.
    Una parte de sus habitantes emigraron a al-Andalus. Véase
    Etienne-Marc Quatremère: Mémoire historique sur
    la vie d'Abd Allah ben Zobair
    , en el Nouveau Journal
    Asiatique, IX y X, París, 1832; Fouad El-Khouri: Las
    revoluciones shi'íes en el Islam (660-750)
    ,
    Fundación Argentino Arabe, Buenos Aires,
    1983.

    Hoy día, Medina cuenta con doscientos cincuenta
    mil habitantes. Los peregrinos que la visitan en el mes de
    Dhul’hiÿÿah (duodécimo mes del calendario
    islámico) acuden prioritariamente para recogerse en la
    mezquita del Profeta, construida cerca del emplazamiento de la
    primera mezquita —prototípica— del Islam, que
    él mismo mandó a edificar.

    El cementerio Ÿannatu’l-Baqí
    también recibe numerosas visitas. Allí se
    encuentran las tumbas de los Santos Imames al-Hasan
    al-Muÿtaba Ibn Alí
    (625-670), Alí Ibn
    al-Husain Zainu’l-’Abidín
    (659-713) y
    Ÿa’far Ibn Muhammad as-Sadiq (702-765), la Paz
    sea con ellos, y en un lugar desconocido la de Fátima
    az-Zahra
    (615-632), la Paz sea con ella (cfr. Emel Esin:
    La Meca la bendita y Medina la radiante, Argos, Barcelona,
    1964).

    Naÿaf

    La ciudad de al-Naÿaf o Mashhad Alí ("lugar
    del martirio de Alí"), en el Irak, está situada en
    el borde del desierto y a diez kilómetros al oeste de
    Kufa. En esta última ciudad murió Alí Ibn
    Abi Talib
    , el 21 de Ramadán del año 40 de la
    Hégira (27 de enero de 661) a consecuencia del ataque
    artero llevado a cabo por Ibn Mulÿam, un fanático
    jariÿí que fue el instrumento del usurpador
    Mu’auiah Ibn Abi Sufián (602-680). «Y
    este advenedizo no era otro que el hijo de Abu Sufián,
    archienemigo del Profeta y jefe de la rama aristocrática
    omeya de los coraixíes…no sólo usurpó el
    califato arrebatándoselo a su legítimo poseedor,
    sino que además lo pasó a su progenie… Por si
    fuera poco, cambió la dirección del Islam de califal a real y se
    entronizó como el primer rey, o malik, título
    menospreciado por los árabes de entonces. Entre otras
    innovaciones citaremos que se rodeó de una guardia
    personal,
    erigió un trono en su palacio y un recinto para su uso
    privado (maqsura) en la mezquita»
    (Philip K. Hitti:
    El Islam, modo de vida, O. cit., págs.
    129-132).

    Al parecer, Alí, la Paz sea con él,
    había expresado en vida el deseo de ser inhumado en
    al-Naÿaf.

    En 977, los Buÿíes shiíes erigieron
    un mausoleo en su honor. Con el advenimiento del poder mongol en
    1258 (caída de la Bagdad abbasí), muchos de los
    nuevos gobernantes se convirtieron al Islam y adoptaron la
    escuela duodecimana.

    Así, a principios del siglo XIV, una guardia
    mongola fue estacionada ante el santuario de Alí en
    Naÿaf, «que podía interpretarse como
    señal del respeto de los
    mongoles por el primero de los imames»
    (John Joseph
    Saunders: La conquista mongólica, Eudeba, Buenos
    Aires, 1973, pág. 97).

    Pero será a partir de la época
    safaví (1503-1510) que al-Naÿaf se irá
    convirtiendo en uno de los principales centros teológicos
    del Islam y del Shiísmo en particular. Durante cinco
    siglos (XVI al XX) numerosos sabios vivirán en
    al-Naÿaf y impartirán la enseñanza de las
    disciplinas islámicas. Entre ellos se puede mencionar al
    gran muÿtahid Seied Bahr al-Ulum (m. 1797), al
    marÿa-e taqlid Mirzá Muhammad Taqi
    Shirazí
    (m. 1895), Muhammad Kazim
    Jorasaní
    (m. 1911) y Muhammad Husain
    Na’iní
    (m. 1936).

    Lady Anne Isabella Blunt, (1837-1917), esposa del
    islamólogo inglés Wilfrid Scawen Blunt
    (1840-1922), que viajó a través del Norte de
    Africa, Arabia y el Asia menor, hizo una visita a Naÿaf
    durante su travesía por el desierto de Naÿd entre
    diciembre de 1878 y febrero de 1879, describiendo en un libro la
    sensación de espiritualidad que le embargó la
    contemplación del santuario alida (cfr. Lady Anne Blunt:
    Viaje a Arabia. Peregrinación a Nedjed, Laertes,
    Barcelona, 1983).

    Desde los años 1950, al-Naÿaf contiene 24
    madrasas con una población fluctuante de dos mil
    estudiantes provenientes mayoritariamente de Irak, Irán,
    Pakistán, India, Líbano, Afganistán,
    Turquía, Cachemira e incluso el Tibet (270 estudiantes en
    1957). El Imam al-Jomeiní vivió exilado en
    al-Naÿaf entre 1965 y 1978, antes de establecerse
    temporalmente en París y retornar a Irán en febrero
    de 1979. Las crueles y sangrientas persecuciones contra los
    musulmanes ordenadas por el déspota Saddam
    al-Takrití hizo descender la población estudiantil
    a fines de los años setenta de tres mil a seiscientos

    Qum

    Qum constituye, después de Mashhad, que ampara la
    tumba del Octavo Imam, Alí ar-Rida, el segundo centro de
    peregrinaje shií en Irán. Fátima
    Ma’suma, hermana del Imam ar-Rida, enfermó en Saveh
    y fue trasladada a Qum donde falleció en 816.

    La aldea, situada a 150 kilómetros al sur de
    Teherán, ha crecido desde entonces en torno a su tumba.
    Contiene una población de confesión shií,
    mayoritariamente de origen árabe, hoy cercana al
    millón de habitantes. Ha constituído antes que
    al-Naÿaf, un centro de enseñanza shií
    tradicionalista importante en los siglos IX y X. Favorecida por
    los buÿíes, gozó de renombre bajo los
    selÿukíes, por sus madrasas y otras fundaciones
    religiosas, así como por sus administradores y visires
    shiíes influyentes.

    Ha sido lo mismo para la rica aldea de Kashán,
    vecina y complementaria de Qum.

    Saqueada y puesta a prueba bajo los mongoles, Qum
    recomenzará a beneficiarse de la protección del
    poder político recién a partir del siglo XV.
    Después de los timuríes, fue el objeto de la
    atención de los soberanos
    safavíes.

    Un aspecto de la política religiosa
    del Abbás I el Grande, consistente en atraer a los
    peregrinos shiíes hacia Mashhad y Qum, fue decisiva para
    el desarrollo de
    las ciudades-santuario. Los ulemas célebres
    estudiarán o enseñarán en Qum, tales como
    Abd al-Razzaq al-Lahiÿí (m. 1661),
    Mullá Sadrá al-Shirazí (1571-1641),
    su yerno Mohsen Faiz al-Kashaní (m. 1680), y
    Qazí Sa’id al-Qumí (1633-1692), todos
    ellos elevados gnósticos.

    La política británica ejercida sobre Irak
    en coincidencia con la puesta en el poder de Reza Jan, trae a los
    grandes ulemas iraníes a que vengan a instalarse en Qum y
    produce el renacimiento
    de este centro teológico.

    Este movimiento se
    consolida bajo el impulso del Ayatollah Abdulkarim
    Hayerí al-Yazdí (m. 1937), quien se
    había instalado en la ciudad santa en 1922. Entre sus
    numerosos estudiantes, se encuentran los más grandes
    ayatollahs, y en particular Muhammad Taqi
    al-Jaunsarí, Seied Shahabuddín
    al-Naÿafí al-Mar’ashí
    ,
    Haÿÿ Mirzá Hedayatollah Wahid
    al-Golpayeganí y Ruhollah Musaví
    al-Jomeiní.

    A partir de 1944, establece su cátedra el
    Ayatollah Boruÿerdí. De 2.500 estudiantes en ese
    año, Qum pasa a albergar 4.000 en 1955, llegando a 6.000
    en 1962, año de la muerte de
    al-Boruÿerdí. Para romper la dicotomía entre
    enseñanza laica y religiosa Boruÿerdí
    patrocina las escuelas primarias y secundarias donde se impartan
    ambos tipos de enseñanza. También auspicia un
    acercamiento entre sunnismo y shiísmo.

    Las medidas represivas de la monarquía contra el principal líder
    de la oposición religiosa, el Ayatollah Ruhollah
    Musaví al-Jomeiní
    (1900-1989), y sus
    partidarios, a partir de 1962, encadena el proceso que
    llevará al derrocamiento inexorable de los Pahlaví
    y el triunfo de la Revolución Islámica. La madrasa
    Faiziyya, aquella donde al-Jomeiní predicara, se
    convirtió en un símbolo.

    Los brutales ataques gubernamentales contra esta madrasa
    en 1963 y 1975, coincidentes con los duelos shiíes de
    Muharram, sumados a las agresiones directas contra el Imam de los
    iraníes, y la represión sangrienta contra
    manifestantes en Qum en enero de 1978, abrió el camino
    para la victoria de los musulmanes contra el régimen
    prooccidental.

    Tras la muerte de los
    primeros mártires, tanto de Qum, como de Tabriz y de otras
    ciuaddes de Irán, el mecanismo de las conmemoraciones de
    duelo cada cuarenta días, así como otras
    expresiones de luto shiíes conducirán al
    endurecimiento de la represión, favoreciendo la organización revolucionaria y el liderazgo del
    Imam al-Jomeiní.

    Capital simbólica del Irán
    islámico, Qum conserva su rol después que el
    Guía de la revolución retorna allí en 1979
    (cfr. M. Momen: An Introduction to Shi’i Islam, New
    Haven-Londres, 1985).

     

     

    Ricardo Horacio Elía

    Prof. del Instituto Argentino de Cultura
    Islámica

    Nota al lector: es posible que esta página no contenga todos los componentes del trabajo original (pies de página, avanzadas formulas matemáticas, esquemas o tablas complejas, etc.). Recuerde que para ver el trabajo en su versión original completa, puede descargarlo desde el menú superior.

    Todos los documentos disponibles en este sitio expresan los puntos de vista de sus respectivos autores y no de Monografias.com. El objetivo de Monografias.com es poner el conocimiento a disposición de toda su comunidad. Queda bajo la responsabilidad de cada lector el eventual uso que se le de a esta información. Asimismo, es obligatoria la cita del autor del contenido y de Monografias.com como fuentes de información.

    Categorias
    Newsletter