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Neospora caninum – Parasitología




  1. Historia
  2. Morfología
  3. Ciclo evolutivo
  4. Diagnóstico
  5. Profilaxis
  6. Epidemiología
  7. Relación parasito – ambiente
  8. Inmunidad
  9. Clasificación
  10. Vías de ingreso
  11. Formas de ingreso
  12. Referencias

  1. La literatura mundial es cada día más abundante y coincidente sobre la importancia que tiene Neospora caninum como causa de aborto en bovinos. Prácticamente en todos los países donde se ha investigado, se ha demostrado su presencia ya sea por identificación del microorganismo con pruebas como cultivo, PCR, inmunohistoquímica, lesiones histopatológicas y/o pruebas serológicas.

    Aunque existen diferencias entre los investigadores sobre su impacto en salud animal y sobre la productividad de las explotaciones pecuarias, se ve una tendencia mayoritaria en el sentido de que la enfermedad tiene un alto impacto económico en las ganaderías como consecuencia de los abortos producidos.

    Neospora caninum debe su nombre a que fue reportada por primera vez en el año 1988 en un perro que tenía encefalitis congénita y pocos años después se demostró su participación como causa de aborto bovino tanto en ganado de leche como de carne y es así como en 1996 ya se consideraba como la causa número 1 aborto en algunos estados como California, Nuevo México entre otros, en los Estados Unidos. Resultados similares se reportan en muchos países en todos los continentes, que le confiere el carácter de enfermedad emergente.

    Es un parásito (Protozoario) que pertenece a la familia Apicomplexa, donde están agrupados también los géneros Toxoplasma, Isospora y Sarcosystis que difieren por los huéspedes que utilizan en su ciclo de vida, algunas características morfológicas, las enfermedades que producen pero ante todo por su estructura genética que determina su clasificación en diferentes géneros y especies.

    Los bovinos, ovinos, caprinos y aun los equinos son huéspedes intermediarios donde Neospora cumple la fase de reproducción asexuada pudiendo desarrollar la enfermedad, que en los bovinos se caracteriza por aborto.

    Es importante recalcar el hecho que no toda vaca infectada sufre aborto por esta causa, y esta es la razón por la cual se generan diferencias de opinión sobre el impacto en salud y producción que se le atribuye.

    Todo parece indicar que el perro actúa como huésped definitivo, que al ingerir fetos, placenta y carne de animales portadores se da la oportunidad para que el parásito cumpla la fase sexuada de su reproducción a nivel intestinal, produciendo ooquistes que se eliminan por heces contaminando pastos y aguas con la posibilidad de infestar bovinos. No se descarta que otras especies de carnívoros como zorros y mapaches puedan jugar el mismo papel del perro. Los felinos cada día están mas excluidos de esta participación manteniendo la característica de huésped definitivo para Toxoplasma.

  2. INTRODUCCIÓN

    La historia de neosporosis se inicia en 1984 con un reporte de Bjerkas en Noruega de un caso de encefalitis y miocarditis en caninos, producido por un protozoario. Dubey y col en 1988 propusieron el nombre de Neospora caninum y lograron comprobar los postulados de Koch en esta especie. Thilsted y col en 1989 reporta su participación como causa de aborto en bovinos y un año después Dubey y su grupo demostraron la transmisión transplacentaria en caninos, felinos, ovinos y bovinos.

    En el año de 1991 fue considerada como la mayor causa de abortos bovinos en el Estado de California. En 1993 Conrad y col logran reproducir la enfermedad al inocular taquizoitos en bovinos en forma experimental.

    Desde el punto de vista diagnóstico el mismo Bjerkas en 1991 reportó que las cepas aisladas en caninos son idénticas a las aisladas en bovinos. Con este hallazgo y el desarrollo de técnicas de diagnóstico inmunohistoquímico (Lindsay, 1989) y de ELISA (Bjorkman, 1994) se amplían las herramientas diagnósticas. A pesar de los estudios realizados quedaban por definir algunos aspectos relacionados con el ciclo de vida del protozoario especialmente referentes con el huésped definitivo de la entidad, y aunque este tema fue elaborado desde 1988 por varios autores como Dubey y col, solamente en 1998 el grupo de McAllister y col, logran definir al perro como huésped definitivo al haber demostrado la presencia de ooquistes en materia fecal de animales alimentados con tejidos infectados de taquizoitos.

  3. HISTORIA
  4. MORFOLOGÍA

Durante el ciclo de vida de N. caninum presenta las siguientes fases:

  • TAQUIZOITOS

Es uno de los tres estados infecciosos de Neospora caninum y se encuentra en el hospedador intermedio y en forma intracelular, generalmente a nivel citoplasmático, específicamente, en la vacuola parasitófaga de la célula hospedador (Dubey J. P., 2003). Puede parasitar a un gran número de células como neuronas, macrófagos, fibroblasto, células endoteliales, miocitos, hepatocitos (Dubey y col., 1988; Dubey y col., 1993; Dubey, 1999).

Los taquizoitos se dividen por endodiogénesis en forma rápida. Miden aproximadamente 7,5 m m aprox. (3 - 7 μm) de longitud, tienen entre 6-16 roptries y en algunos casos presentaron entre 4-6 roptries localizados posterior al núcleo, raramente se observa un microporo (Speer C. A., 1999). Son de forma ovoide, semilunar o globosa.

  • BRADIZOITOS

Los bradizoitos se dividen por endodiogénesis, en forma lenta, encontrándose dentro de los quistes tisulares (Dubey, 2003). Miden aproximadamente 7-8 m m (Dubey; 2003), contiene los mismas organelas que el taquizoito, pero presentan un número menor de roptries (Spper C. A. 1999). Morfológicamente son similares a los taquizoitos.

  • QUISTES

Es un estado encontrado en el hospedador intermedio. Los quistes en el tejido son ovalados o redondos y miden hasta 107 m m de diámetro y se encuentran primariamente en el sistema nervioso central, dentro de los estos encontramos los bradizoitos aproximadamente 50 - 500 (Speer C. A., 1999). Su pared es lisa y gruesa.

  • OOQUISTES

No Esporulados

Son los eliminados por los perros infectados experimentalmente, midiendo entre 11.7 a 11.3 m m de diámetro (Lindsay y col 1999).

Esporulados

Los ooquistes esporulados, son los que después de tres días en el medio ambiente contienen dos esporo-quistes con cuatro esporozoitos cada uno (Dubey J.P., 1999), son morfológicamente similar a los ooquistes de T. gondii y Hammondia en perro (Dubey y col 2002).

  1. CICLO EVOLUTIVO

El perro actúa, (tal como ocurre en el caso del gato infectado por Toxoplasma), como h. intermediario y h. definitivo, desarrollando las fases de reproducción asexual (merogonia) y sexual (gametogonia), respectivamente; luego de ingerir los quistes tisulares con bradizoitos (infección transversal).

Consecuentemente en las heces los perros excretan los ooquistes inmaduros, que luego de unos pocos días esporulan y entonces están listos para infectar al bovino y a otros animales.

En el bovino ocurre una reproducción asexual (merogonia), asintomática, pero con capacidad de infección vertical o transplacentaria, para generar patología fetal y aborto.

En estos tejidos hay taquizoitos y bradizoitos, que al ser ingeridos por el perro se completa el ciclo vital.

Hospedero definitivo

  • Perro

  • Oocistos: 10 – 11 um.
  • Perro elimina oocistos no esporulados.
  • Oocistos esporulan fuera del huésped dentro de 24 horas.
  • Dos esporocistos con cuatro esporozoitos cada uno.

Hospederos intermediarios

  • Vacuno
  • Ovino
  • Equino
  • Cabra
  • Perro

Quistes tisulares

Intracelulares, se hallan en los sistemas nerviosos centrales; ovales, miden hasta 107 um. Contienen bradizoitos de 7x2 um

Taquizoitos

Intracelulares, 6x2 μm. Dividen por endodiogenia.

  1. Debido a las múltiples causas infecciosas o no infecciosas que producen aborto en bovinos, el diagnóstico diferencial de un aborto no es fácil, y es así como en la literatura es frecuente encontrar que en países desarrollados, menos del 50 % de fetos analizados, terminan con un diagnóstico final específico.

    Para hablar sólo de las causas infecciosas de abortos en nuestro medio, Neosporosis debe ser diferenciada de enfermedades como Diarrea Viral Bovina, Rinotraqueitis Bovina Infecciosa (IBR) Leptospirosis y Brucelosis.

    En Neosporosis, como en todas las otras enfermedades, el estudio del feto es una herramienta muy importante ya que en esta enfermedad se observan lesiones histopatológicas en corazón, cerebro o músculos, tejidos sobre los cuales se pueden realizar pruebas de Inmunohistoquímica o de PCR; metodologías que sólo en este momento están en proceso de implementación en el país.

    La única herramienta disponible actualmente para el diagnóstico, es la prueba de ELISA que tiene la capacidad de detectar anticuerpos, producto de la infestación del parásito, pero con el inconveniente que no todo animal que es positivo a la prueba necesariamente abortará o ha abortado por Neospora. Sin embargo es una ayuda muy importante cuando se analizan los resultados serológicos de un número plural de animales de una finca y se comparan con los obtenidos para otras enfermedades.

    En el Laboratorio Médico Veterinario LMV Ltda. Donde llegan muestras de hatos con problemas reproductivos, para examen de Brucella, Leptospira, IBR y Diarrea Viral, se encontraba que 1 de cada 4 de estas fincas, terminan sin una orientación diagnóstica hacia una o más de dichas las enfermedades.

    Pero desde el momento en que se implementó el diagnóstico de Neospora, la eficiencia en la identificación de la causa del problema, ha aumentado considerablemente. Cuando se examinaron 347 sueros de animales provenientes de aquellas fincas donde no había sido posible hacer un diagnóstico se encontró que el 57% de las muestras fueron positivas a Neospora caninum por la metodología de ELISA. Durante el año 2002 analizaron 923 de sueros de animales con problemas reproductivos y el 39 % fueron positivos a Neospora.

    Analizando la información de estos sueros se observa una mayor prevalencia serológica en las ganaderías especializadas de leche comparativamente con la ganadería de carne o doble propósito de clima cálido. También se observa un mayor número de animales positivos en aquellas fincas donde se había diagnosticado alguna enfermedad viral como IBR, o DVB y se había implementado el programa de vacunación correspondiente, sin obtener una reducción significativa de los problemas reproductivos.

    Se han encontrado fincas donde la única enfermedad reconocida serológicamente es Neosporosis. Todo esto, más las características epidemiológicas del microorganismo que ha sido reportado prácticamente en todo el mundo, son argumentos que nos hacen pensar que la Neosporosis, esta afectando a los bovinos en el medio colombiano produciendo trastornos reproductivos. Es necesario investigar más a fondo cual es su real participación e impacto en los distintos sistemas de explotación bovina.

  2. DIAGNÓSTICO

    Las vacunas en desarrollo, aún muestran dificultades para inducir inmunidad protectiva en vacas.10 Por tanto las recomendaciones para el control y prevención serán:

    Eliminación gradual de animales seropositivos

    • Comenzar con las vacas que hayan abortado anteriormente
    • Las vacas seropositivas que no puedan ser eliminadas deberían ser inseminadas con razas de aptitud cárnica.
    • Diagnosticar correctamente los abortos, pues se puede tener crianzas con alta seroprevalencia y alto número de abortos, en los que Neospora coexiste con otros patógenos causantes de abortos: Diarrea viral bovina, Brucella abortus, Leptospira y Herpes bovino Tipo 1.

    Control de la transmisión vertical

    • Controlar serológicamente a las hembras para reposición, tanto las nacidas en el hato, como a las adquiridas a otros ganaderos.
    • Dejar para reposición sólo terneras nacidas de vacas seronegativas.
    • Si se utiliza transplante de embriones, comprobar que las receptoras sean seronegativas.

    Control de la transmisión horizontal

    • Evitar el acceso de perros y otros carnívoros a los recintos ganaderos, especialmente a los almacenes de alimentos, para evitar la contaminación fecal.
    • Rápida eliminación de placentas, fetos abortados y animales muertos para evitar su ingestión por carnívoros.
    • Desinfección de los materiales contaminados por el aborto.

    A los fines de implementar medidas de prevención para enfermedad, es que se mencionan en el presente trabajo, una serie de sugerencias en el manejo del huésped definitivo (perro) y del ganado bovino en sus diferentes categorías (vacas secas/ordeño, crianza/recría), a saber:

    Perros

    • Restringir el empleo de perros al máximo manteniéndolos alojados en forma aislada en lugares con cerco para impedir la difusión de sus heces al medio ambiente.
    • Impedir el acceso de perros a lugares destinados al depósito de alimento para el ganado (depósitos de granos, galpones, silos, etc.) y pasturas. Impedir que los perros entren en contacto con el ganado. Realizar el examen serológico de los perros dos veces por año a los fines de asegurarse su negatividad.
    • Evitar que los perros tomen contacto con material abortado (feto, placenta) y alimentarlos con carne vacuna cocinada previamente.
    • Se desconoce el rol que puedan tener los zorros, peludos, comadrejas otros animales depredadores en la difusión de la enfermedad. Sin embargo, trabajos realizados en el exterior han detectado títulos a NC en cánidos salvajes.

    Vacunos

    • Identificación, aislamiento y serología de las vacas abortadas.
    • Realizar un muestreo de al menos el 10% de las vacas sanas, paridas y en ordeñe, dos veces por año, a los fines de conocer el nivel de infección y el riesgo de abortos.
    • Cuando la seroprevalencia de la enfermedad fuere baja, podrían eliminarse las vacas reaccionantes positivas, logrando así rápidamente un rodeo libre. Sin embargo, deberá tenerse en cuenta que ante una nueva exposición desde el medio ambiente o mediante la introducción de animales, el estatus serológico del rodeo puede revertirse por lo que deberá realizarse en seguimiento serológico al menos una vez por año.
    • Trabajos seroepidemiológicos realizados en el exterior en rodeos con alta prevalencia, la sola eliminación de la vaca positiva, no logró bajar la tasa de reinfección, de manera que esta única medida de control no es suficiente y quizás económicamente, impracticable.
    • Efectuar la reposición con terneras seronegativas. Lo ideal es realizar el sangrado anterior a la ingesta de calostro para no retener y recriar una ternera que puede ser positiva. Esta determinación es imprescindible en tambos con infección que quieran realizar el saneamiento. Si esta recomendación no se puede realizar, se sugiere la serología de las terneras recriadas a los 5-6 meses de vida, cuando el efecto de la interferencia en la reacción serológica de los anticuerpos calostrales maternos ha desaparecido. Las terneras positivas deberán destinarse a engorde y posterior faena.
    • Serología de todo bovino que ingrese al establecimiento, incluidos los animales importados en pie.
    • Correcta identificación de las vacas abortadas seropositivas y de las terneras que hayan nacido anteriormente de esas vacas, para no utilizarlas en la reposición.
    • Eliminar las vacas que abortan por segunda vez.
    • Reconfirmar el mantenimiento de la preñez en el lote de vacas gestantes a los fines de detectar vacas abortadas o con mantenimiento de fetos momificados en el útero.
    • 14. Utilizar hembras de reemplazo seronegativas para minimizar los riesgos de infección en el rodeo (propias y/o compradas).
    • 15. Los establecimientos que realicen transferencia embrionaria deberán utilizar hembras receptoras con reacción seronegativa realizada dentro de los últimos 60 días.
    • Recuperar fetos abortados, momificados y placenta, enviarlos a centros reconocidos para efectuar la necropsia y análisis correspondientes.
    • Realizar un estrecho seguimiento reproductivo del rodeo a fin de detectar vacas abortadas y detectar rápidamente las patologías post aborto que puedan limitar la fertilidad futura.
    1. La neosporosis es reconocida como una importante causa de abortos en bovinos lecheros en distintos países del mundo. En Argentina se ha descrito la transmisión transplacentaria, siendo la prevalencia en fetos del 24,4% y del 64,5% en vacas lecheras con antecedentes de abortos (Venturini, M.C. y col., 1999). El parásito fue identificado por inmunohistoquímica en fetos abortados (Campero y col., 1998).

      La neosporosis fue descripta por primera vez en Noruega en el año 1984 por Bjerkas y col., como una encefalitis y miositis de los perros causada por un esporozoo no identificado. En 1988 Dubey y col. aislaron y describieron a su agente causal, denominándolo Neospora caninum. En 1993 fue aislado de bovinos en California por Conrad y col.; si bien durante algún tiempo se discutió si los parásitos provenientes de perros y de bovinos eran similares, se coincidió posteriormente en su semejanza estructural y antigénica.

      Una de las vías de transmisión, es la vertical o transplacentaria. Según la etapa de la gestación en que se produce la infección, ésta podrá resultar en un aborto, muerte perinatal o en el nacimiento de un ternera infectada (Williams y col., 2000), lo que condicionará la permanencia de la infección en el rodeo. La otra vía de transmisión es la horizontal.

      En 1998 se comprobó en forma experimental, que el perro podía actuar como hospedador definitivo de N.caninum (McAllister y col., 1998). Recientemente se describió el primer aislamiento de N. caninum a partir de ooquistes hallados en heces de un perro naturalmente infectado (Basso y col., 2001). La cepa aislada se identificó como Nc-6 Argentina, sobre la base de su estructura, antigenicidad y características moleculares.

      También se ha comprobado que los perros pueden infectarse mediante la ingestión de placentas de animales infectados, que probablemente vehiculicen taquizoítos o quistes de N. caninum (Dijkstra y col, 2001).

      El perro puede presentar signos clínicos representados por parálisis y paresia, acompañados de serología positiva. Los perros provenientes de áreas rurales presentaron serología positiva en un mayor porcentaje de casos en relación con perros de áreas urbanas (Basso y col, 2001). Se considera que podría existir algún otro hospedador intermediario, dado el bajo número de ooquistes que en general se encuentra en las heces de perro.

      Por otra parte, se ha observado experimentalmente que algunos perros eliminadores de ooquistes no presentan anticuerpos para N.caninum lo que hace pensar en una localización intestinal estricta del parásito, sin invasión de tejidos extraintestinales (Dijkstra y col, 2001).

      De lo dicho anteriormente, y dada la existencia de estas dos formas de transmisión, se deduce que la eliminación de animales positivos de un rodeo no es suficiente para controlar la infección, ya que la presencia de perros eliminadores de ooquistes podría contribuir con el mantenimiento de la misma.

      Los métodos de diagnóstico pueden ser directos e indirectos.

      Para lograr el diagnóstico definitivo es necesario el aislamiento de Neospora caninum. Algunas de las líneas de ratones utilizadas con esos fines son Swiss Webster, Balb/c endocriados e inmunodeprimidos y más recientemente las líneas inmunodeficientes, como los Nude mice y Knock out mice (Hemphill, 1999) y los meriones (Meriones unguiculatus) (Dubey y Lindsay, 2000, Venturini y col. 2001). El aislamiento en meriones a partir de diferentes tejidos puede utilizarse con fines diagnósticos.

      El éxito del aislamiento a partir de tejidos fetales bovinos en cultivos celulares es muy bajo, debido a que la mayoría de los parásitos mueren con la autólisis de las células hospedadoras (Conrad y col., 1993). Se suma a ello la frecuente contaminación del cerebro de fetos abortados.

      Infección congénita

      Como ya dijimos la Neospora se transmite transplacentariamente desde la vaca al feto causando una infección congénita. Esta transmisión vertical es un modo importante de infección que contribuye significativamente a la persistencia de la misma en el rodeo. Muchos estudios indican que más del 80% de las vacas seropositivas pueden transmitir la infección a su cría vía placenta. Un diagnóstico de infección de Neospora congénita puede estar basado por la presencia de anticuerpos en el recién nacido antes de recibir calostro.

      Si la muestra de sangre precalostral no está disponible puede ser usada una muestra de sangre materna en el post parto. Altos niveles de anticuerpo maternos al parto están significativamente asociados con un aumento de la probabilidad de una infección congénita en el ternero. Sin embargo, niveles bajos de anticuerpos maternos no excluyen una infección congénita. Paré y asociados investigaron el valor predictivo de los anticuerpos maternales de Neospora durante la preñez.

      Vacas con altos niveles de anticuerpos durante la preñez tardía o con un aumento entre los 3 meses y 8 meses de gestación son más proclives a dar un ternero con infección congénita que una vaca con niveles bajos o decrecientes.

      La presencia de anticuerpos en el ternero que ha recibido calostro debe ser interpretada cuidadosamente y relacionada al estado sérico materno. Los anticuerpos derivados del calostro en el ternero decrecen en forma importante entre los 4 a 6 meses, mientras los terneros infectados congénitamente permanecen seropositivos por mucho más tiempo o de por vida.

      Infección post natal

      Hay evidencias que el ganado puede infectarse con Neospora durante la vida post natal. Si la transmisión vertical es menor al 100% la infección por Neospora tendería a desaparecer eventualmente cuando en el rodeo no existen infecciones post natales. Sin embargo los niveles de prevalencia en el rodeo no pueden ser explicados si no existen infecciones post natales. Los investigadores concluyen que la falta de asociación entre la seropositividad de madre el hijo; que la mayoría de las vacas que abortan en un episodio de Neospora epidémica han padecido una infección post natal.

    2. EPIDEMIOLOGÍA
    3. RELACIÓN PARASITO – AMBIENTE
    • Situaciones que favorecen el parasitismo

    El uso de vacunas permitiría disminuir la ocurrencia de abortos, aunque difícilmente logren eliminar las infecciones persistentes debido a los quistes mencionados. Sin embargo esto no impide que se esté investigada la utilidad de nuevos productos químicos.

    • Situaciones que desfavorecen al parasitismo

    La eliminación del parásito en el bovino infectado a través de la quimioterapia o de la propia respuesta inmune post-infección se ve dificultada por la habilidad que tiene N. caninum para formar quistes en el tejido nervioso lo que le da protección y le permite persistir por tiempos indefinidos.

    Los quimioterápicos, que son efectivos in vitro o parcialmente efectivos para el tratamiento en la especie canina no serían útiles para bovinos con quistes y agregarían el riesgo de contaminar la leche con residuos químicos.

    1. INMUNIDAD

    En condiciones naturales, sucede que los animales están sometidos a contagios reiterados y frecuentes, aunque por lo general con dosis bajas; ello hace que conforme el hospedador se va relacionando con el parásito, en aquél se desarrolla una inmunidad protectora que la previene ante las sucesivas infecciones, limitando su número, las posibilidades de multiplicación del parásito y, por ende, la capacidad de producir daño.

    La inmunidad protectora, según se ha comprobado experimentalmente, oscila entre 3 y 9 meses, según la especie y es independiente de la existencia de quistes musculares.

    La inmunidad celular mediada por células parece ser entonces un mecanismo importante en la resistencia del huésped hacia Neospora.

    En particular las citoquinas de las células T, y el gamma interferón (IFN-g), ha sido demostrado que inhiben la multiplicación celular de la Neospora en cultivos celulares. La proliferación de IFN-g producido por las células T ha sido observada después de la infección de las vacas por Neospora.

    La identificación en gran escala de los genes de Neospora por recientes estudios de Biología molecular provee favorable posibilidad para desarrollar una vacuna por ingeniería genética

    a) Resistencia a la enfermedad

    La habilidad del animal para resistir a la enfermedad puede dividirse en dos categorías:

    • Mecanismos de defensa no específicos o nativos.
    • Mecanismos de defensa adquiridos: incluyen a los glóbulos blancos fagocíticos, el interferón, el complemento, y otros tipos de leucocitos como los Linfocitos T, en especial los que se denominan células asesinas naturales. Natural Killer T. Los mecanismos de defensa adquiridos pueden dividirse en inmunidad activa, e inmunidad pasiva. La inmunidad adquirida pasivamente es cuando un animal recibe los anticuerpos de una fuente externa. La protección que da la inmunidad pasiva es inmediata, es antígeno específica, pero de vida media corta. Algunos ejemplos de inmunidad pasiva incluyen, el calostro, antitoxinas, y suero exógeno o terapia de plasma.

    La inmunidad adquirida activamente resulta de la recuperación exitosa de una enfermedad o después de una respuesta a la administración de una vacuna. La inmunidad activa adquirida se presenta cuando el animal reacciona contra un antígeno (bacterias, virus, vacuna).

    La inmunidad activa requiere tiempo para desarrollarse, es antígeno específica, y una vez establecida es de por vida. La inmunidad activa adquirida puede estar dividida en inmunidad humoral, inmunidad mediada por células, o inmunidad de las mucosas.

    Se necesitan sincronizar varios eventos para poder iniciar una respuesta inmune. Primero, necesita estar presente el antígeno (por enfermedad o por vacuna), para estimular la respuesta (la respuesta inmune es dependiente del antígeno). En segundo lugar, el antígeno tiene que estar presente ante los linfocitos adecuados. El antígeno es enfrentado por las células presentadoras de antígenos (CPA). Estas son células especializadas que se encargan de presentar a los antígenos y ellas son los macrófagos y las células dendríticas.

    Estas células juegan un papel clave en la fagocitosis, procesamiento y presentación del antígeno en un formato tal que les permite a los linfocitos responder adecuadamente. Finalmente, los linfocitos son requeridos para completar el círculo de la respuesta inmune.

    Una vez activada esta respuesta, los linfocitos específicos producen anticuerpos, o liberan citoquinas que organizan la respuesta inmune para invadir a los organismos patógenos o responder a vacunas.

    1. La vacunación es simplemente la administración de una vacuna a un animal. No implica que el animal quedó protegido e incluso inmunizado. La inmunización ocurre cuando el animal responde a la vacunación en tal forma que la respuesta puede ser medida.

      Esta respuesta es reportada generalmente como un título o como un incremento de cuatro veces la línea base del título.

      Una respuesta inmune no asegura la protección contra la enfermedad clínica. Si la enfermedad, solo puede ser controlada por una respuesta mediada por células pero solo fue estimulada la respuesta humoral, entonces el animal no está protegido.

      La protección ocurre cuando un animal desarrolla una respuesta inmune que es capaz de prevenir la enfermedad clínica después de la exposición a una cepa de campo bacteriana o viral incluyendo una vacuna.

    2. Vacunación Versus Inmunización Y Protección

      La sensibilización se lleva a cabo después de la aplicación de la primera dosis de vacuna muerta en un animal que es capaz de responder a esa vacuna. Esta dosis de sensibilización no protege contra la enfermedad.

      La inmunización se presenta después de la segunda dosis de vacuna muerta, cuando se administra dentro de un plazo de tiempo razonable según el inmunógeno inyectado.

      La inmunización ocurre después de una sola dosis de vacuna a virus vivo modificado, ya que la réplica viral puede estar en contacto con el sistema inmune por un período amplio. El refuerzo ocurre en un animal previamente inmunizado después de cualquier dosis subsecuente de vacuna.

    3. Sensibilización (Priming) E Inmunizacion, Y Refuerzo (Booster)
    4. Relación De Inmunidad Con Infección Y Vacuna Con Enfermedad

    Los organismos causantes de enfermedad pueden ser encontrados en los diferentes compartimentos del cuerpo. El sistema inmune corporal debe luchar contra ellos de un modo diferente, dependiendo de donde sean encontrados. Todos los patógenos tienen una fase extracelular durante su vida infectiva. Los patógenos son vulnerables a los anticuerpos durante la fase extracelular de su ciclo de vida.

    Las fases intracelulares de una infección no son influenciadas por los anticuerpos, pero sí por la respuesta mediada por células. Una vez que una célula de un mamífero es infectada con un virus, solo el sistema inmune mediado por células puede responder para ayudar al animal. Los anticuerpos no pueden entrar a la célula para luchar contra los patógenos. Una vez que la enfermedad específica sea entendida, y que también sea conocida la parte del sistema inmunitario que necesita ser estimulada para la protección, se vuelve más fácil escoger la vacuna adecuada.

    1. CLASIFICACIÓN
    • De acuerdo a su clasificación taxonómica

    • De acuerdo a su localización

    Es un endoparásito ya que se encuentra ubicado en el intestino tanto de perros (h. definitivo) como en el de los vacuno (h. intermediario). También se ubican en hígado, pulmón, cerebro, placenta y músculos.

    Afecta fundamentalmente a cachorros de pocas semanas de vida, que se supone han adquirido la infección por vía transplacentaria. Pueden aparecer camadas enteras afectadas y la mortalidad de los cachorros es una constante en los casos recogidos en la literatura.

    Los enfermos presentan contracturas musculares con hiperextensión y parálisis de una o ambas extremidades posteriores, polirradiculoneuritis, dolores cervicales, reflejos disminuidos, lesiones oculares (ptosis palpebral, pérdida de reflejos oculares, midriasis, nistagmos, etc.), miositis, dermatitis piogranulomatosa (sobre todo en perros de más de 10 años, en los que existe un factor de inmunocompromiso importante) etc. El final de los animales enfermos suelen ser la muerte.

    En cuanto a la infección por Neospora caninum, en adultos se han descritos solamente casos en animales sometidos a tratamientos prolongados con corticoides.

    • De acuerdo a su comportamiento

    Obligatorio periódico, ya que el hospedero definitivo (perro) expulsa en las heces ooquistes inmaduros y estos maduran en el ambiente en un periodo de 1 a 3 dias, o sea, no cumple todo su ciclo dentro del hospedero.

    • De acuerdo al rango del hospedero

    Es eurígeno ya que parsita tanto al perro como ha vacunos, ovinos, equinos y caprinos.

    • De acuerdo al ciclo de vida

    Es heterógeno ya que requiere de un hospedero intermediario, en este caso vacunos (también equinos o caprinos u ovinos)

    • De acuerdo al tipo de producción

    Es heterogenético ya que realiza un ciclo de reproducción asexual (esquizogonia) en el h. intermediario y un ciclo sexual (gametogonia).

    1. VÍAS DE INGRESO
    • VÍA TRANSPLACENTARIA (Transmisión Vertical)

    Transmisión natural. Es la forma más común de transmisión de Neospora caninum (NC). La madre infectada transmite la infección al ternero el cual puede ser abortado entre los 4 y 6 meses, o bien producir el nacimiento de un ternero infectado que puede ser clínicamente normal o padecer de anomalías nerviosas. La infección se transmite a su descendencia.

    • VÍA ORAL (Transmisión Horizontal)

    El perro es el huésped definitivo por lo tanto el principal factor de difusión de la enfermedad, contaminando con su materia fecal las pasturas, aguas y alimentos donde las vacas conviven y al ingerir dichos focos de contaminación adquieren la enfermedad.

    1. FORMAS DE INGRESO

    Por presentar un ciclo de vida Heterógeno se tiene en cuenta solo la forma en que se transmite al Hospedero Definitivo

    PASIVA

    Los taquizoítos se localizan en distintos tejidos, pero solo forma quistes (con bradizoítos), los quistes tisulares con bradizoitos presentes en fetos, placenta y carne de animales portadores son ingeridos por el Perro el cual actúa como hospedador definitivo.

    Otro criterio también toma en cuenta al Hospedero intermediario (Transmisión Horizontal).

    El Perro actúa como hospedador definitivo, eliminando ooquistes en sus heces luego de unos pocos días esporulan los ooquistes esporulados son los que después de tres días en el medio ambiente contienen dos esporoquistes con cuatro esporozoitos cada uno y entonces están listos para infectar, los cuales no realizan ningún tipo de esfuerzo para ingresar al bovino y a otros animales, puesto que este ingiere los ooquistes que se encuentran en los pastizales, maizales, agua o alimentos.

    REFERENCIAS

     

    Bach. en Biología

    Rómulo Aycachi Inga

    Agosto 2005

  3. PROFILAXIS

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