1. INTRODUCCIÓN.
Una de las causas principales de la baja productividad agrícola en los países en desarrollo lo constituye la erosión del suelo (FAO, 1992). En América Latina, especialmente en las zonas semiáridas y semihúmedas, existen síntomas comunes de deterioro del suelo que han sido provocados principalmente por la intensificación de la producción comercial de cereales, oleaginosas, y algodón (Benites et al., 1992).
El empleo de prácticas de "Labranza Conservacionista" adecuadas puede detener los procesos de erosión del suelo en las áreas tradicionales de producción, y prevenirlos en las zonas de nueva o reciente expansión agrícola.
En términos generales, la "Labranza Conservacionista " implica la preservación de los residuos vegetales de cultivos previos, de ahí que se defina como cualquier tipo de labranza que mantenga al menos 30 % de la superficie del suelo cubierta con residuos hasta realizada la siembra (Mannering et al., 1987). Los residuos protegen el suelo contra la acción directa del viento y el agua, lo que contribuye a reducir o eliminar el encostramiento, sellado y escorrentía.
La práctica más radical de Labranza Conservacionista es la denominada Siembra Directa (SD), también conocida como Labranza Mínima (LM) o Labranza Cero (Unger et al., 1993). Este sistema de siembra directa (SSD) constituye una alternativa a la siembra convencional, la cual nace de la necesidad de encontrar un sistema sostenible en el tiempo que asegure, a través del manejo de los suelos, que estos no perderán su fertilidad ni capacidad productiva y que las generaciones futuras recibirán suelos capaces de sostenerlas permanentemente.
Esta búsqueda se basa en la teoría de que los sistemas convencionales están deteriorando el medio ambiente y no son sostenibles. Lamentablemente, se observa como limitante común para introducir esta tecnología en la mayoría de los países latinoamericanos el alto costo de los equipos especiales para este sistema de labranza.
La Siembra Directa como un sistema de cultivo, no debe asociarse con el término que profesionalmente se conoce como lo contrario al transplante, o sea, a la siembra de la semilla directamente en el campo adonde se le va a cultivar hasta la cosecha, ya que no corresponde exactamente con la forma en que se le emplea en lo que se llama el Sistema de Siembra Directa.
Los seguidores del sistema están tan convencidos por sus bondades y resultados que en muchos casos consideran que la Siembra Directa es la única forma de conseguir una agricultura productiva sostenible en el tiempo.
Esto se debe a los resultados que han logrado y que en muchos casos son impresionantes. Estos logros han sido conseguidos a través de mucho esfuerzo y no pocos fracasos en el camino por parte de los propios agricultores.
A pesar de esto, no se debe ser tan categórico y concluyente ya que pueden haber situaciones que necesitan de soluciones distintas, sin embargo, la Siembra Directa parece demostrar que este es uno de los caminos correctos en la solución del significante problema existente actualmente sobre la notoria degradación de los suelos que es necesario revertir.
Palabras claves:
Siembra directa; conservación de suelos; erosión; labranza conservacionista; agricultura sostenible.
2. SISTEMA DE SIEMBRA DIRECTA. DEFINICIÓN.
El Sistema de Siembra Directa (SSD) se ubica dentro del concepto de la agricultura sostenible, definida como aquella que procura establecer una productividad alta del suelo permanentemente, a manera de conservar o restablecer un medio ambiente ecológico equilibrado (Adelgelmy Kotschi, 1985). Comprende, además, la viabilidad económica y el mejoramiento de la calidad de vida.
El Sistema de Siembra Directa (SSD), también llamada en español "Siembra Directa", "Labranza Cero"; "No Tillage Agriculture" en inglés o "Plantio Direto" en portugués, es definida por el Conservation Technology Information Center de EE.UU. como el sistema de preparación del suelo y de vegetación para la siembra en el que el ‘disturbio’ realizado en el suelo para la colocación de las semillas es mínimo, ubicando éstas en una angosta cama de siembra o surco que depende del uso de herbicidas para el control de las malezas.
El suelo se deja intacto desde la cosecha hasta una nueva siembra, excepto para inyectar fertilizantes.
3. DESCRIPCIÓN DEL SISTEMA.
Tal como indica la definición anterior, el SSD comprende un conjunto de técnicas integradas que tienen por objetivo mejorar las condiciones ambientales (agua – suelo – clima) para explotar en la mejor forma posible el potencial genético de producción de los cultivos. Deben tenerse en cuenta tres requisitos mínimos:
. Suelo con cero o mínima labranza.
. Rotación de cultivos.
. Suelo cubierto con rastrojos vegetales permanentemente.
No obstante, el SSD no es un sistema de reglas fijas sino que debe ser adaptado y enriquecido con las adaptaciones y experiencias locales. El objetivo principal es mantener o restaurar de manera natural la vida del suelo, su contenido de materia orgánica y sus condiciones físicas, químicas y biológicas para que pueda ser agrícolamente productivo y que sea rentable para el agricultor por medio de la reducción de costos de cultivo.
Al mismo tiempo se logra la preservación del medio ambiente al reducirse la emisión de CO2 y la disminución de la erosión hidráulica y eólica, además de otros beneficios.
El SSD trata de reproducir en zonas de cultivo los procesos naturales propios de zonas naturales en donde los residuos vegetales y animales son incorporados al suelo de acuerdo a los ciclos naturales en forma de capas acumulativas.
Por esto, el impulso inicial debe darse en las zonas tropicales o subtropicales que tienen condiciones ambientales de humedad y calor para que los procesos de descomposición se produzcan con cierta facilidad.
4. COMPARACIÓN ENTRE EL SISTEMA CONVENCIONAL Y EL SISTEMA DE SIEMBRA DIRECTA EN CUANTO A PÉRDIDA DE SUELOS.
Sin dudas, el sistema de siembra directa resulta sustancialmente más ventajoso y efectivo que el sistema convencional en cuanto a la pérdida de suelos que se produce durante la implementación de dicho sistema; todo ello corroborado en el acápite anterior.
Un ejemplo de ello lo tenemos en el siguiente estudio realizado en Illinois (Abril, 1973), USA, el cual muestra el efecto de la labranza cero versus el efecto de la labranza convencional sobre la pérdida de suelo en un promedio de cuatro años. (Ver Cuadro # 1).
Cuadro # 1. Efecto de la labranza vs. labranza convencional sobre pérdida de suelo por erosión (1969-1972).

Fuente: Gard, Illinois, Abril 1973.
5. Beneficios de una agricultura con alta cobertura del suelo.
Los sistemas de labranza conservacionista del suelo y la siembra directa ofrecen numerosas ventajas que no pueden ser obtenidas con la labranza intensiva. Estas ventajas han sido resumidas de la siguiente forma:
6. Nuevos Enfoques (Paradigmas) en la Producción Agrícola.
Sistemas tradicionales de uso agrícola con laboreo intensivo tienen como resultado (en los trópicos y subtrópicos), la degradación y la pérdida de productividad de los suelos. Esto tiene como consecuencia la pobreza, el éxodo rural, el aumento de poblaciones marginales y los conflictos sociales.
Si se pretende ofrecer a los agricultores y campesinos y sus familias una posibilidad de sobrevivencia digna en el campo y si se procura practicar una agricultura sostenible, deberá cambiarse el enfoque de uso y manejo del suelo.
A continuación se presentan los enfoques antiguos y actuales (paradigmas) y se analizan las consecuencias de estas dos formas de manejo del suelo.
|
ENFOQUE ANTIGUO. |
ENFOQUE ACTUAL. |
|
|
|
CONSECUENCIAS DE LA PREPARACIÓN DEL SUELO Y DEL SUELO DESNUDO. |
CONSECUENCIAS DE LA SIEMBRA DIRECTA Y DE LA COBERTURA PERMANENTE DEL SUELO. |
|
|
|
EFECTOS EXTERNOS DE LA EROSIÓN. |
EFECTOS EXTERNOS DEL SISTEMA DE PRODUCCIÓN EN SIEMBRA DIRECTA. |
|
RESULTADO: |
RESULTADO: |
|
Explotación del suelo =
Extrativismo. |
Utilización racional del suelo. |
7. Efectos de la Siembra Directa (SD) en diferentes propiedades del suelo.
La Siembra Directa, en comparación con la preparación convencional de los suelos, tiene efectos positivos en las propiedades químicas más importantes del suelo. Bajo el sistema de Siembra Directa se registran mayores valores de materia orgánica, nitrógeno, fósforo, potasio, calcio, magnesio, como también mayores valores de pH y mayor capacidad de intercambio catiónico, pero menores tenores de Al (Sidiras y Pavan, 1985; Derpsch et al., 1986; Lal 1976: Lal, 1983; Crovetto, 1992).
Dado que no se utilizan implementos que destruyen los "nidos" y canales que construyen los microorganismos, se registra una mayor actividad biológica bajo el sistema de Siembra Directa. Además, los microorganismos no mueren de hambre bajo este sistema (como en el caso de los suelos descubiertos de la agricultura convencional), porque siempre se encuentran sustancias orgánicas en la superficie que proveen los alimentos necesarios. Finalmente, las condiciones más favorables de humedad y temperatura también tienen un efecto positivo en la vida de los microorganismos del suelo. Por ello, en el sistema de Siembra Directa se registran más lombrices, más artrópodos (acarina, colémbolas, insectos), más microorganismos (rizobios, bacterias y actinomicetos), así como también hongos y micorrizas (Kemper y Derpsch, 1981, Kronen, 1984, Voss y Sidiras, 1985).
8. SITUACIÓN DEL SISTEMA DE SIEMBRA DIRECTA EN EL MUNDO.
Desde sus inicios en la década de 1970, la práctica del SSD en el mundo se ha venido incrementando rápidamente en varios países, lo que ha permitido ir ganando más experiencia sobre el tema.
En la siguiente tabla aparece la situación que en el 2000/2001 existía en el mundo respecto al área agrícola existente con la aplicación des sistema de siembra directa.
Tabla # 1 Situación general de la siembra
directa en el mundo (Has).
|
PAÍS |
2000/ 2001 |
|
EE.UU. |
21.120.000 1) |
|
Brasil |
13.470.000 2) |
|
Argentina |
9.250.000 3) |
|
Australia |
8.640.000 4) |
|
Canadá |
4.080.000 5) |
|
Paraguay |
960.000 6) |
|
México |
650.000 7) |
|
Bolivia |
350.000 8) |
|
Venezuela |
150.000 9) |
|
Chile |
100.000 10) |
|
Colombia |
70.00011) |
|
Uruguay |
50.00012) |
|
Otros |
1.000.00013) |
|
Total |
59.890.000 |
Datos de 1999 – 2000. Varios autores.
Sin embargo, en algunos casos, como en Brasil hubieron agricultores que abandonaron su práctica, principalmente por la falta de maquinaria apropiada para hacer la siembra en predios con extensiones grandes y también porque no encontraban los resultados esperados ya sea por las condiciones especiales de sus predios o por errores. La falta de maquinaria se solucionó con la aparición en Brasil de fábricas de sembradoras principalmente capaces de sembrar grandes extensiones sobre suelos sin labranza y cubiertos de paja (Residuos vegetales).
9. Dificultades y limitaciones en la adopción de la siembra directa en América del Sur y cómo han sido superadas.
9.1 Máquinas adecuadas.
Solamente en 1975 fueron construidas las primeras máquinas para siembra directa en Brasil, de tal forma que muchos agricultores se iniciaron en este sistema, transformando sus máquinas convencionales. Las primeras máquinas construidas en el Brasil, basadas en el azadón rotativo (Howard Rotacaster) eran lentas y los agricultores quedaron muy contentos cuando máquinas más rápidas y perfeccionadas, basadas en el triple disco aparecieron en el mercado en 1976. La importación de máquinas ha sido virtualmente imposible en el Brasil y difícil en otros países debido a los altos impuestos.
La producción de máquinas especializadas comenzó mucho más tarde en otros países de América Latina como Argentina y México. Hoy en día, aproximadamente 15 industrias en Brasil y unas 30 en Argentina están construyendo máquinas de siembra directa para medianos y grandes productores.
Para agricultores mecanizados, pequeños o medianos, se recomienda que compren una máquina multiuso, adecuada para granos gruesos (soja, maíz, sorgo, girasol), con espaciamientos mayores entre líneas y al mismo tiempo adecuadas para granos finos (trigo, avena, centeno y cultivos de abonos verde en general) con espaciamientos estrechos entre líneas. La falta de consideración de este aspecto, coloca a los agricultores que no tienen capital suficiente para comprar dos máquinas, en situación difícil.
Por lo general estos agricultores optan por una máquina de granos gruesos y se ven por lo tanto imposibilitados de sembrar cultivos como el trigo o los abonos verdes, dificultando la realización de rotaciones adecuadas de cultivos. Dejar el terreno en descanso en el invierno en el Sur de Brasil o Paraguay tiene como resultado una alta infestación de malezas y altos costos para eliminarlas.
9.2 Herbicidas adecuados.
Los primeros años de adopción de la siembra directa en América del Sur fueron especialmente difíciles, porque los únicos herbicidas disponibles eran Paraquat y 2,4-D. El azadón salvó muchos cultivos de un fracaso en esa época.
Al inicio de la década de 1980, el número de herbicidas disponibles para el sistema había crecido a tal punto, que resultaba difícil saber las propiedades de los distintos productos disponibles en el mercado. Los únicos que en esa época ofrecerían informaciones sobre las características de los diferentes productos eran las propias compañías que los producían. Esto hacía muy difícil para los agricultores identificar y encontrar los productos que necesitaban.
Dos publicaciones escritas en el inicio de la década de 1980 (Rodríguez y Almeida, 1998; Lorenzi, 1994), ambas ahora en su cuarta edición, ayudaron a los productores y técnicos a disponer de más información sobre el control de malezas en siembra directa permitiendo que un mayor número de agricultores adoptara este sistema.
La producción y disponibilidad de una mayor variedad de herbicidas más eficientes, junto con una mayor diversidad de máquinas de siembra directa más eficientes, disponibles en Brasil y Argentina, ha llevado a un crecimiento sin precedentes de la siembra directa en América del Sur.
9.3 Cambio mental.
Un cambio mental de agricultores, técnicos, extensionistas e investigadores, distanciándose de operaciones de preparación degradantes del suelo y cambiando hacia sistemas de producción agrícola sustentables como la siembra directa fue necesario para obtener cambios en actitudes de los agricultores.
Mientras la cabeza permanezca convencional será muy difícil implementar una siembra directa exitosa a nivel de agricultor. Hemos aprendido, que si el agricultor no realiza un cambio mental radical en su cabeza y mente, nunca será capaz de hacer funcionar la tecnología en forma adecuada. Hemos encontrado que esto no es solamente verdadero para agricultores, sino también para técnicos, extensionistas y para investigadores.
La siembra directa es tan diferente del sistema convencional y pone todo "cabeza abajo", que cualquier persona que quiera tener éxito con esta tecnología tiene que olvidar prácticamente todo lo que ha aprendido sobre labranza convencional. Al mismo tiempo uno debe estar constantemente preparado para aprender nuevos aspectos de este sistema de producción. Antes de cambiar su sembradora el agricultor deberá cambiar su mente para que el sistema funcione.
9.4 Conocimiento.
La falta de conocimientos técnicos apropiados y adecuados al sitio sobre el sistema de siembra directa ha sido probablemente la mayor limitación para la difusión del sistema en algunos países y regiones de América Latina.
El mayor cambio que un agricultor tiene que enfrentar cuando se mueve del sistema convencional al sistema de siembra directa probablemente sea el control de malezas. Para estar en condiciones de manejar esta nueva situación el agricultor tiene que tener buen conocimiento especialmente sobre herbicidas, malezas y tecnología de aplicación.
11. EL SECUESTRO DEL CARBONO Y LA SIEMBRA DIRECTA.
Muchas veces se habla del Secuestro de Carbono y la Siembra Directa, pero no siempre se sabe a ciencia cierta a que nos referimos o como funciona este proceso. Al respecto, conviene aclarar algunos conceptos básicos antes de profundizar en el tema.
La actividad humana a lo largo de su historia ha ido
incrementando la concentración de algunos gases en la
atmósfera los cuales son responsables del llamado
"efecto
invernadero", con el consiguiente aumento de la
temperatura media de la atmósfera.
Para entender este proceso conviene comenzar repasando una
ley de
física que dice que "todos los cuerpos emiten
radiaciones cuya longitud de onda en inversamente proporcional a
la temperatura del cuerpo". Simplificándolo, un cuerpo
que tenga alta temperatura emitirá radiación de
onda corta; en tanto, que un cuerpo con menos temperatura
emitirá radiación de onda larga. Siguiendo con el
razonamiento, la radiación solar es de onda corta, y logra
atravesar la atmósfera, ya que los gases presentes son
transparentes a este tipo de radiación.
Cuando llegan al suelo los rayos son absorbidos, produciendo su calentamiento. Luego, en función a su temperatura, el suelo emite radiación de onda larga hacia la atmósfera. Pero, a diferencia de lo que ocurría con los rayos solares, algunos gases presentes (como el dióxido de carbono) son opacos a este tipo de rayos, reflejándose y volviendo al suelo. Dado que la concentración de este tipo de gases viene aumentando, el efecto final es que al no permitir la salida de la irradiación emitida por el suelo haga un efecto de espejo, recalentando la atmósfera.
Por lo tanto, resulta crucial que existan actividades que sean capaces de captar CO2 del aire y secuestrarlo en el suelo, para tratar de llevar la concentración de CO2 en la atmósfera a sus niveles normales, revirtiendo el proceso. En este sentido, la forestación y la Siembra Directa (SD) son ejemplos de prácticas secuestradoras de carbono.
11.1 EL ROL DE LA AGRICULTURA Y EL CASO DE LA SIEMBRA DIRECTA.
Las plantas naturalmente realizan, en presencia de luz solar, un proceso denominado fotosíntesis mediante el cual generan los diferentes tejidos que las forman. Para ello toman agua y nutrientes del suelo, y dióxido de carbono de la atmósfera. Cuando mueren, los restos vegetales (ricos en carbono) quedan sobre la superficie del suelo y son descompuestos por diferentes organismos en forma sucesiva.
En este proceso biológico de transformación, parte de ellos pasan a formar la materia orgánica del suelo. En consecuencia, la materia orgánica se convierte en un reservorio de carbono, ya que este elemento estaba presente como parte constitutiva de las plantas.
Este proceso natural, que ocurre en una pradera, en un bosque o en el jardín de una casa puede ser modificado por la actividad humana. Históricamente, agricultura es sinónimo de labranzas. Es más, actualmente el 95% del total de la superficie mundial bajo producción agrícola se realiza en labranza convencional.
Así analizada la agricultura puede ser vista (y de hecho lo es) como una actividad netamente emisora de CO2. Al roturar en forma recurrente el suelo la agricultura tradicional promueve (por un lado) una oxigenación violenta y (por otro) deja expuesta fracciones lábiles de la materia orgánica a la acción de la biomasa microbiana. Y, si bien es cierto que parte de ese carbono vuelve a través de los rastrojos, el balance final de C en el suelo es negativo.
Esto provoca una disminución de los tenores de
materia orgánica, la cual se pierde en forma de
CO2 a la atmósfera, con resultados negativos
para la productividad del suelo y para el ambiente en su sentido
más amplio.
Sin embargo, en los últimos 20 años la Siembra
Directa ha aparecido en escena, planteando sistemas productivos
agropecuarios no sustentados en la necesidad de las labranzas.
Manejada criteriosamente (esto es con rotación de cultivos
y reposición de nutrientes) la SD contribuye a aumentar
los porcentajes de materia orgánica del suelo,
favoreciendo el secuestro de carbono y mitigando; en
consecuencia, el efecto invernadero. Los residuos de los cultivos
al no ser perturbados son descompuestos lentamente por los
organismos del suelo, haciendo que se acumule materia
orgánica. Por otro lado, la ausencia de laboreo no solo
hace que esa materia orgánica no caiga
drásticamente, sino que propicia su aumento.
11.2 BIOMASA MICROBIANA EN SIEMBRA DIRECTA Y SU RELACIÓN CON EL SECUESTRO DE CARBONO.
El tipo de labranza ha demostrado tener un gran efecto
sobre la distribución de los residuos y nutrientes
en el suelo. La implementación de la siembra directa
tiende a mejorar las propiedades biológicas,
químicas y bioquímicas de los suelos, y cambia la
composición, distribución y actividades de las
comunidades microbianas (Deng y Tabatabai, 1997; citado por
Montero y Sagardoy, 2001). Al respecto, Montero (2001)
realizó un estudio con el objetivo de estudiar durante dos
años los niveles y tendencias microbiológicas de un
suelo con 6 y 9 años bajo SD y cultivado con maíz y
soja.
Durante el período de estudio, se observó una
tendencia creciente, tal que existió un aumento de hasta
219 % en el C microbiano a los 21 meses de iniciado el estudio.
Simultáneamente, los cultivos de maíz y soja
promovieron incrementos de 28 % y 12 %en los contenidos de
materia orgánica (Fig. 4). Esto reflejó la
respuesta de la biomasa microbiana a la acumulación de
sustrato carbonado que se produce, a través de los
años, en los suelos superficiales tratados con SD y
manejados adecuadamente (Kandeler et al. , 1999a,
1999b).
Resultados similares fueron observados por McCarty et al. (1998) quienes registraron, después de tres años de aplicar SD, un aumento del 33 % en el C microbiano presente en el perfil superficial (0-2,5 cm) de un suelo franco arcilloso cultivado con maíz, en Maryland (Estados Unidos).
En conclusión, mencionan Montero y Sagardoy
(2001) los cultivos de maíz y soja realizados durante dos
años en un suelo Argiudol típico que tenía
seis y nueve años de cultivo de trigo y soja bajo SD,
mostraron un efecto positivo sobre la microbiología del suelo superficial. La
rotación de cultivos mencionada suministró
adecuadas cantidades y calidades de residuos y otros materiales
orgánicos porque, además de promover aumentos en
los contenidos de materia orgánica, estimuló
significativamente los niveles de C de la biomasa microbiana.
Además, se observó que el suelo del lote con
más años de SD liberaba menores niveles de
CO2 . Esto sugiere una protección contra el
ataque microbiano de la materia orgánica y favorece el
secuestro de C en el suelo.
11.3 BONOS DE CARBONO.
Hay algunos indicios que indican que sería
posible que en un futuro cercano los productores que secuestran
carbono vía SD reciban una retribución por su
servicio. Al
respecto, es factible que se establezca un sistema de comercialización de créditos de carbono. Algunas
compañías de energía han comenzado a comprar
y negociar bonos de carbono en algunos casos. Como ejemplo,
empresas
eléctricas de América del Norte y Europa que
están pagando a productores de Canadá, y Estados
Unidos (Pacífico Noroeste y Texas) entre 3 y 4 U$S/acre
(entre 7.5 y 10 U$S/ha) por secuestrar carbono.
Pero incluso, si no hubiera pagos por el secuestro de carbono, el
aumento de materia orgánica que se logra es un negocio en
sí mismo, debido al impacto positivo que su incremento
posee sobre diversas propiedades edáficas que influyen en
la productividad de un suelo.
El sistema de siembra directa permite iniciar una
etapa de mejoramiento de la calidad de los suelos incrementando
el stock de COS - lo cual aumenta la fertilidad, mejora la
economía
del agua y disminuye drásticamente la tasa de
erosión.
La SD incrementa la cantidad de carbono del suelo y
produce cambios en la calidad de la materia orgánica con
tendencia a aumentar las fracciones gruesas, especialmente en
los suelos con menor contenido relativo de materiales
finos.
La rotación de cultivos es capaz de suministrar
adecuadas cantidades y calidades de residuos y otros materiales
orgánicos, además de promover aumentos en los
contenidos de materia orgánica, así como
estimular significativamente los niveles de C de la biomasa
microbiana.
la SD contribuye, además de aumentar los
porcentajes de materia orgánica del suelo, favorecer el
secuestro de carbono y por tanto mitigar; en consecuencia, el
efecto invernadero.
La implementación de sistemas de Siembra
Directa (SD) es una alternativa tecnológica que controla
con gran efectividad la erosión, considerado éste
como el principal factor degradante de los suelos.
La práctica de la SD se ha venido expandiendo
por el mundo desde sus inicios, sobre todo en países
altamente industrializados.
Debido a la preparación del suelo y bajo
condiciones tropicales y subtropicales, la materia
orgánica generalmente se mineraliza a tasas mayores que
las posibilidades de reposición, resultando en
contenidos decrecientes de materia orgánica en el suelo
y en una disminución del rendimiento de los cultivos a
través del tiempo.
Las altas intensidades de lluvias que prevalecen en
los trópicos están generalmente asociadas
(inclusive en terreno casi plano) con pérdidas de suelo
mayores que la regeneración natural, resultando en
degradación química, física y
biológica del suelo y en una disminución del
rendimiento de los cultivos a través del
tiempo.
Debido a que la degradación de la materia
orgánica y/o la erosión no puede ser evitada
cuando el suelo es arado o preparado mecánicamente, la
sustentabilidad de la producción agrícola no
puede ser alcanzada mientras se prepara el suelo en los
trópicos. La arada y la preparación mecánica del suelo son antagónicos
al uso sostenible de la
tierra.
La Siembra Directa en cantidades razonables de
residuos vegetales en general mejora las características
químicas, físicas y biológicas del suelo,
tornando posible una agricultura sostenible.
La preparación mecánica del suelo resulta en emisiones
inaceptables de dióxido de carbono (CO2) a la
atmósfera y en vez del carbono ser depositado en el
suelo aumentando su fertilidad, el revolvimiento del suelo
contribuye al efecto invernadero y al calentamiento global del
planeta.
Edenys Miranda Izquierdo
Ing. Agrónomo
Universidad de Pinar del Río "Hnos Saíz Montes de Oca", Cuba
Fecha de confección: 15 de Noviembre de 2005
Trabajos relacionados
Ver mas trabajos de Agricultura y Ganaderia |
|
Nota al lector: es posible que esta página no contenga todos los componentes del trabajo original (pies de página, avanzadas formulas matemáticas, esquemas o tablas complejas, etc.). Recuerde que para ver el trabajo en su versión original completa, puede descargarlo desde el menú superior.
Todos los documentos disponibles en este sitio expresan los puntos de vista de sus respectivos autores y no de Monografias.com. El objetivo de Monografias.com es poner el conocimiento a disposición de toda su comunidad. Queda bajo la responsabilidad de cada lector el eventual uso que se le de a esta información. Asimismo, es obligatoria la cita del autor del contenido y de Monografias.com como fuentes de información.
Ingrese el e-mail y contraseña con el que está registrado en Monografias.com
|
|