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Burnout en estudiantes universitarios




Enviado por Martín, Andrés A



    1. El Tema
    2. El Problema
    3. Fundamentación
    4. Objetivo
    5. Población a
      estudiar
    6. Metodología de
      investigación
    7. Instrumentos de
      recolección de datos- encuesta
    8. Marco Teórico.
      ¿Qué es el síndrome del
      Burnout?
    9. Perfil de los
      estudiantes
    10. Clasificación del perfil
      de los estudiantes
    11. Análisis de los datos
      recolectados
    12. Nuevos
      problemas
    13. Nuevo
      objetivo
    14. Población a
      estudiar
    15. Metodología de
      investigación
    16. Instrumentos de
      recolección de datos- entrevista
    17. Análisis de los datos
      recolectados
    18. Conclusión
    19. Consideración
      final

    "Cuando pones la proa visionaria
    hacia una estrella y tiendes el ala hacia tal excelsitud
    inasible, afanoso de perfección y rebelde a la
    mediocridad, llevas en ti el resorte misterioso de un
    ideal."

    José Ingenieros

    De El
    hombre mediocre (1961)

    INTRODUCCIÓN

    Burnout en inglés
    significa lo que en español
    llamamos agotamiento, es una expresión coloquial derivada
    de otra que partiendo del verbo intransitivo burn en su tiempo
    participio pasado y tomando la forma burn out, verbo transitivo
    que significa quemarse, se explica como estar quemado y se usa
    para definir la situación de autoexigimiento en
    demasía, caracterizada por la presencia de estrés,
    fatiga emocional y despersonalización.

    Se conoce familiarmente en el ámbito profesional
    como síndrome de estar quemado, se lo llama
    específicamente "SÍNDROME DEL BURNOUT".

    EL
    TEMA

    El tema a investigar es:

    EL BURNOUT EN ESTUDIANTES
    UNIVERSITARIOS DE LA FACULTAD DE CIENCIAS
    ECONÓMICAS Y DE ADMINISTRACIÓN.

    EL
    PROBLEMA

    Considerando el tema, nos resta formularnos
    la pregunta sobre cuál es el problema que queremos
    investigar:

    ¿SE MANIFIESTA EL BURNOUT EN LOS ESTUDIANTES
    UNIVERSITARIOS DE LA FACULTAD DE CIENCIAS ECONÓMICAS Y DE
    ADMINISTRACIÓN?

    FUNDAMENTACIÓN

    Asistiendo a clases diariamente vemos en
    varios de nuestros compañeros de estudio que habiendo
    comenzado los mismos con mucho entusiasmo, día a
    día este decae y se convierte en desentendimiento de las
    obligaciones,
    cansancio, sentimiento de vacío o de fracaso, baja
    autoestima,
    falta de concentración y deseos de abandonar los estudios
    entre otras cosas. Quizás las obligaciones del estudio los
    sobrepasan o talvez tengan más de una obligación,
    ya sea trabajo o
    familia. Esta
    observación nos hizo reparar en cómo
    cumplen con los trabajos prácticos que deben presentar o
    cómo se preparan ante un examen parcial: a último
    momento, a las apuradas, presionados por el plazo exiguo y las
    circunstancias desalentadoras.

    En una conversación informal, una docente nos
    dice:-"sucede que sufren del síndrome del
    estudiante".

    ¡Eureka!, tenemos un tema para investigar. Primero
    buscamos información sobre el tema y lo hallado dice
    muy poco, no hay estudios serios, profundos, ni reales, sobre el
    mismo, todo queda en una especie de leyenda que afecta a muchos
    estudiantes pero sin parámetros precisos.

    La declaración de un joven en una página Web
    nos devela algo del misterio:

    -"Un intento de encontrar la razón de que en
    los momentos en que tengo que estudiar se me ocurran un
    millón de ideas creativas que me obligan a dejar de
    estudiar. Esta historia es una de esas
    ideas, porque ahora debería estar
    estudiando.

    Yo nunca he sido de los que se pueden pasar horas y
    horas sin levantar la vista de los libros. Me
    distraigo con cualquier cosa. El ordenador al lado de mi
    escritorio es la distracción número uno.
    Después suelo escuchar
    unos cuantos discos y me pongo a dibujar
    tonterías.

    Cada cierto tiempo vuelvo a mirar el libro durante
    unos diez minutos, después intento hacer un ejercicio que
    nunca acabo porque es más fácil mirar las soluciones. Mi
    conciencia lucha
    un poco para que no pase a mirar el resultado, pero muy poco.
    Entonces pienso que la nota del examen depende mucho más
    de si he prestado atención en clase y de si
    entiendo la materia que de
    que haga un ejercicio más o menos.

    Y vuelta a empezar. Cuando ya son las diez o
    así me digo que mañana aún puedo repasar un
    poco, si es que me quedan más días. El
    último día concluyo que mi destino ya está
    echado y que como casi no queda tiempo no podré estudiar
    mucho más. Eso sí, siempre queda tiempo para ver un
    poco la tele."*

    Las afirmaciones de otra joven estudiante nos enfrentan
    con esta situación:

    -"Tengo veinticinco años, estoy matriculada en
    el tercer curso,

    tengo pendiente ocho exámenes y de seguir
    así no los haré

    nunca. El hecho es que ahora veo delante un muro que
    me parece insalvable. Es como si en mí convivieran dos
    personas:

    una a la que le gustan los estudios y que sabe lo que
    debe hacer, y otra que piensa que no es justo ni siquiera
    alegrarse por haber aprobado un examen, porque nunca
    conseguirá graduarse, y que arrastra un fuerte sentimiento
    de culpa…El resultado es que paso días enteros
    bloqueada en relación con el estudio sin otra perspectiva
    que la del fracaso."*

    Este síndrome está reconocido
    y existe, ¿cómo podemos estudiarlo en nuestros
    compañeros? En búsqueda de información
    descubrimos que también se le llama síndrome del
    quemado o burn out y que los estudios existentes se han aplicado
    sólo sobre profesionales. Entonces innovemos,
    apliquémoslo sobre nuestros compañeros, apelando a
    la buena fe y predisposición de los mismos para colaborar
    en este estudio.

    *www.hipocondria.org/hipocondriademagogica/síndrome
    del estudiante.

    *Saber amarse. Pasquale Ionata. Editorial Ciudad Nueva
    (1996).

    OBJETIVO

    Considerando la validez, la veracidad y
    objetividad de los datos aportados
    en el marco
    teórico como así también la consecuente
    formulación del perfil de los estudiantes con su
    calificación respectiva y la observación curiosa de
    la cual deriva esta inquietud, nos planteamos como objetivo
    principal:

    DETECTAR LA PRESENCIA DEL SÍNDROME DEL BURNOUT
    EN LOS ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS DE LA FACULTAD DE CIENCIAS
    ECONÓMICAS Y DE ADMINISTRACIÓN.

    Expresado así este objetivo y
    considerándolo en sí mismo muy ambicioso y amplio y
    conscientes de que una investigación de tal envergadura nos
    sería poco menos que imposible de desarrollar, trabajamos
    en una muestra reducida
    de la población estudiantil universitaria para
    dar por lo menos una idea de lo que pretendemos
    alcanzar.

    Definido el objetivo principal e inmediato del presente
    trabajo nos preguntamos si el resultado del mismo será de
    utilidad de
    aquí en adelante, independientemente del mismo esperamos
    del presente estudio sirva para sentar las bases de una futura y
    prolífica investigación, la cual aborde esta
    temática en profundidad con herramientas
    más específicas y con profesionales idóneos
    conocedores de psicología, de
    psiquiatría, de stréss; lo nuestro pretende ser
    sólo un granito de arena, un aporte al estudio serio de
    esta sintomatología para ayudar a aquellos que la sufran a
    superarla y poder
    desarrollarse espiritual e intelectualmente.

    POBLACIÓN A
    ESTUDIAR

    Centramos nuestro estudio en un grupo reducido
    de alumnos, de la carrera de Contador Público Nacional que
    están cursando la materia Introducción a la Investigación
    Social y alumnos de la carrera Licenciatura en Administración de empresas que están
    cursando las materias Organización Contable y Administrativa,
    Introducción a la Investigación Social y Comportamiento
    Organizacional, que se forma con un total de treinta personas
    de edad, género,
    estado civil y
    ocupación variadas.

    METODOLOGÍA DE
    INVESTIGACIÓN

    Para la presente investigación se
    procura explorar este fenómeno de tipo social sobre el
    cual se conoce poco o nada trabajando con la información
    obtenida tal como se presentan, indagando en la población
    seleccionada las características representativas de la
    causa que nos lleva a realizar este estudio.

    La recolección de los datos pertinentes se hace a
    través de una encuesta
    cerrada con gradación, ésta interroga sobre las
    conductas y las actitudes que
    los sujetos encuestados manifiestan.

    INSTRUMENTOS
    DE RECOLECCIÓN DE DATOS

    Encuesta

    La encuesta, basada en un cuestionario
    destinado a diagnosticar el síndrome, obtenido en un
    portal sobre estrés y trauma,* está conformada por
    un grupo de treinta frases afirmativas, distribuidas y
    seleccionadas de acuerdo a los tres niveles en los cuales se
    clasifica el perfil del estudiante afectado por el
    síndrome del burn out y que se explica a
    continuación.

    Primer nivel. Agotamiento emocional. Se responde
    con frecuencia ocasional y alta a las siguientes
    afirmaciones:

    a- me siento cansado y agotado,

    b- tengo cefaleas,

    c- me siento somnoliento,

    d- me siento resentido y desilusionado con mis
    estudios,

    e- me siento ansioso y frustrado,

    f- reacciono en demasía cuando hay conflictos,

    g- estoy aburrido de mis estudios,

    h- me siento emocionalmente vacío,

    i- estoy buscando otra carrera que me guste
    más,

    j- estoy demasiado sensible.

    *Burnout: agotamiento profesional. WWW.estréstraumático.com

    Segundo nivel. Despersonalización. Se
    responde con alta frecuencia a las siguientes
    afirmaciones:

    a- me siento desvinculado de quienes me
    rodean,

    b- me siento poco apreciado,

    c- estoy irritable y gruñón,

    d- me siento herido emocionalmente,

    e- me siento aislado,

    f- estoy fumando o bebiendo o comiendo más de lo
    habitual,

    g- siento que hay demasiada expectativa con mis
    estudios,

    h- soy crítico de otros,

    i- estoy dedicado a mis estudios,

    j- conozco que se espera de mí en el
    estudio.

    Tercer nivel. Realización personal. Se
    responde con baja frecuencia a las siguientes
    afirmaciones:

    a- me relaciono con mis compañeros,

    b- soy capaz de concentrarme,

    c- me siento feliz y energizado por mi
    estudio

    d- siento afecto por mis compañeros,

    e- disfruto estar alrededor de otras
    personas,

    f- me siento parte del curso,

    g- soy capaz de realizar mis estudios
    correctamente,

    h- soy feliz por estudiar lo que me gusta,

    i- me siento productivo y útil en mis
    estudios,

    j- mis estudios son significativos y
    satisfactorios.

    Las respuestas a la encuesta están guiadas hacia
    las siguientes alternativas para cada afirmación con los
    siguientes ítems:

    a- todo el tiempo,

    b- frecuentemente,

    c- en ocasiones,

    d- nunca.

    Para la clasificación de las respuestas se
    consigna una puntuación para cada ítem:

    a- todo el tiempo: cuatro (4) puntos,

    b- frecuentemente: tres (3) puntos,

    c- en ocasiones: dos (2) puntos,

    d- nunca: un (1) punto.

    Se considera puntuación baja entre diez (10) y
    veinticinco (25) puntos y puntuación alta entre
    veintiséis (26) y cuarenta (40) puntos.

    Puntuación alta en el primer nivel nos habla de
    una presencia de agotamiento emocional, puntuación alta en
    el segundo nivel nos revela una situación de
    despersonalización y puntuación baja en el tercero
    nos muestra baja realización personal. Por lo
    tanto podemos concluir que puntuación alta en los dos
    primeros niveles y baja en el tercer nivel definen la presencia
    del síndrome.

    En el anexo exponemos el modelo de la
    encuesta que se realizó. Las afirmaciones no están
    ordenadas por nivel y esto es a propósito para no orientar
    las respuestas, de igual modo las alternativas no están
    dispuestas en orden ascendente ni descendente en escala de
    calificación para evitar la mecanicidad del trazo al
    contestar.

    MARCO
    TEÓRICO

    ¿Qué es el Síndrome del
    burnout?

    Se trata de un síndrome
    clínico descrito en 1974 por Freudemberg, psiquiatra, que
    trabajaba en una clínica para toxicómanos en Nueva
    York. Observó que al año de trabajar, la
    mayoría de los voluntarios sufría una progresiva
    pérdida de energía, hasta llegar al agotamiento.
    Síntomas de ansiedad, de depresión,
    desmotivación y agresividad.

    En la misma década, la psicóloga social
    Cristina Maslach, lo describió como un síndrome de
    agotamiento emocional, despersonalización y baja
    realización personal.

    Particularmente se lo trata como una afección
    laboral que se
    manifiesta en médicos, enfermeros, docentes,
    editorialistas, policías, bomberos, jueces, fiscales,
    psiquiatras, psicólogos y también en vendedores y
    administrativos que atienden público.

    Algunos factores que lo desencadenan son la demanda
    permanente no manejable, cuando se está sujeto a continuas
    peticiones de atención o solución, el no poder
    desconectarse de la actividad fuera del horario de trabajo, tener
    la mente permanentemente ocupada por los problemas y
    las responsabilidades laborales, la edad, el sexo, el estado
    civil, los horarios agobiadores, el salario.

    Con respecto a la edad, aunque no parece influir mucho,
    se considera que hay en la vida de toda persona un
    período de sensibilización entre los veinte y los
    treinta años cuando se desarrollan las primeras
    experiencias laborales y en el cual se produce una
    transición de las expectativas idealistas a la
    práctica cotidiana.

    En lo que se refiere al sexo, el femenino sería
    el más vulnerable, quizás por la doble carga que
    soporta en muchos casos, rol profesional y tarea
    familiar.

    En lo relacionado con el estado civil no hay unanimidad
    aunque se manifiesta más en las personas casadas o con una
    pareja estable con existencia de hijos
    pequeños.

    El horario laboral influye sólo cuando es
    extremadamente intenso.

    En lo que a la antigüedad en el trabajo se
    refiere ya dijimos de los primeros años, pero
    también se produce una mayor asociación con el
    síndrome en profesionales con más de diez
    años de experiencia.

    Este síndrome se desarrolla evolutivamente, en
    una primera etapa tiene lugar un disbalance entre las demandas y
    los recursos, se
    produce una especie de stress
    psicosocial. En una segunda etapa se produce un estado de
    tensión psicofísica. Y en una tercera etapa, una
    serie de trastornos en la conducta o
    cambios conductuales. En general el síndrome es insidioso,
    afecta en forma variable unos u otros días. Se tiende a
    negar su presencia pues se vive como un fracaso profesional y
    persona

    Se perciben síntomas como la sensación de
    estar enfermo, pérdida de la memoria,
    desorganización del pensamiento,

    sensación de injusticia, agresividad,
    conflictividad con los

    semejantes, aislamiento, pérdida de
    energía, sentimiento de vacío, desmotivación
    y cese de los deseos de trabajar.

    El síndrome crece día a día o
    decrece según las experiencias cotidianas, nadie es
    inmune, cualquier persona en cualquier profesión o
    actividad es candidato a contraerlo.

    Consecuentemente con lo que se viene exponiendo podemos
    decir que se manifiesta en los siguientes aspectos:
    psicosomáticos: fatiga crónica, dolores de cabeza,
    falta de sueño, úlceras, pérdidas de peso y
    dolores musculares; conductuales: ausentismo laboral, abuso de
    drogas como el
    café,
    tabaco, alcohol y
    fármacos, superficialidad en el contacto con los
    demás y violencia;
    emocionales: aburrimiento, impaciencia, irritabilidad,
    desorientación, desconcentración y
    depresión; laborales: falta de comunicación, disminución de la
    calidad de los
    servicios y
    merma en la capacidad de las tareas.

    Hay un factor de tipo personal y tiene que ver con el
    hecho de hasta que punto hay un desajuste entre las expectativas
    propias y la realidad cotidiana y cual es el grado de
    adaptación entre ambas. Básicamente hay tres tipos
    de expectativas, las altruistas: de poder ayudar a los que
    necesitan y a los que sufren, las profesionales: de ser
    competente y considerado como tal, las sociales: de tener cierto
    prestigio social acompañado de buenos ingresos
    económicos. Talvez si nos detenemos brevemente sobre estas
    expectativas comprendamos mejor la prevalencia del
    burn-out.

    Expectativas altruistas: se registra a la par de la
    labor, profesional o no, un acompañamiento a las
    cualidades técnicas
    de valores como
    empatía, ternura, delicadeza, tolerancia,
    flexibilidad, respeto, pero
    frecuentemente y de forma sutil entran en dilema con los
    requerimientos que actualmente se exigen, por lo que es
    difícil mantener un equilibrio
    maduro entre los aspectos positivos de estas expectativas y sus
    aspectos neuróticos.

    Expectativas profesionales: la necesidad de ser y
    sentirse competente se fundamenta en dos premisas importantes,
    saber lo que hay que hacer y principalmente poderlo
    hacer.

    Expectativas sociales: prima la íntima necesidad
    de ser reconocido por el grupo de amigos, compañeros y la
    sociedad en
    general, cuando esto no se da, juegan un papel importante las
    percepciones que se tienen sobre el nivel de ingresos a veces
    inferior al de otros profesionales, la suma de responsabilidades
    en ocasiones superiores a la de los demás y la
    sensación de sentirse acosados, perseguidos y maltratados
    socialmente.

    A todo esto se suman el llamado goteo emocional, es
    decir la proximidad al sufrimiento cotidiano, la mayor
    implicación emocional en las actividades, la
    incertidumbre, la

    falta de apoyo, el aumento de la posibilidad de cometer
    errores, una extralimitación de la agenda diaria, la
    enemistad

    Como consecuencia del desconocimiento, conflicto de
    intereses, dificultades de comunicación que derivan en un
    diálogo de
    sordos y hasta la situación estresante de percibir todo
    como indeseable, impredecible e incontrolable.

    El síndrome de burnout se puede medir por medio
    de una escala llamada la escala de Maslach que se aplica
    internacionalmente desde 1986, tiene alta consistencia interna y
    gran fiabilidad, mide en primera instancia el desgaste laboral y
    profesional y se complementa al medir los tres aspectos del
    síndrome, cansancio emocional, despersonalización y
    realización personal al trabajar sobre los sentimientos y
    actitudes del las personas involucradas.

    La escala se divide en tres subescalas, la de
    agotamiento emocional: valora la vivencia de estar exhausto
    emocionalmente por las demandas del trabajo; la de
    despersonalización: valora el grado en que cada uno
    reconoce actitudes de frialdad y distanciamiento; la de
    realización personal: evalúa los sentimientos de
    autoeficacia y realización personal en el
    trabajo.

    El síndrome de burnout se puede tratar pero la
    principal dificultad se da en la resistencia de
    los afectados para reconocer y admitir en ellos mismos los
    problemas emocionales. Actualmente es considerado como una
    enfermedad y se trata con dos métodos
    terapéuticos: las técnicas cognoscitivas
    conductuales y la psicoterapia,
    por lo cual precisan si o si de un psicólogo y
    eventualmente de un psiquiatra.

    El síndrome de burnout se puede prevenir y en
    esto es de real importancia el proceso
    personal de adaptación de las expectativas que se tienen a
    lo cotidiano de la realidad, una fuerte formación en
    emociones,
    como manejarlas y controlarlas, un equilibrio natural de las
    áreas vitales de la vida en sí misma como lo son
    la familia,
    los amigos, las aficiones, el descanso, el trabajo y la construcción de una atmósfera, un
    clima de
    espacios comunes y objetivos
    comunes que se satisfagan en equipo y en el mejor de los casos
    entre amigos.*

    En la realidad de los estudiantes vista por los docentes
    y psicopedagogos se habla de trastornos de deficiencia de la
    atención y se analizan los mismos según ciertos
    síntomas que

    *a-Síndrome de burnout. (2001). Padilla, Carlos
    A.- Gonzáles, Rafael P.

    b-Beneficios de las intervenciones del estrés
    laboral. (2001).Klingk, Vander

    c- El síndrome burn-out o de estar quemado
    WWW.Psicologia-online.com

    d-El síndrome de quemarse por el trabajo. (2003).
    Ménard, Jean Denis

    e-Biblioteca de
    consulta WWW.Consultapsi.com

    f-Síndrome de desgaste profesional. Guevara,
    César. Revista
    Colombia
    Médica WWW.Bioline.org.br

    se identifican como: "distracción, es decir que
    se presta poca atención continuada a las tareas,
    impulsividad, se explica en como el control de los
    impulsos está afectado, Hiperactividad, se manifiesta en
    la actividad excesiva y agitación física.

    Se determina por la inhabilidad para mantener enfocada
    la atención, aunque esto no significa que el individuo sea
    incapaz de aprender, sino que lo hace de forma
    diferente.

    Una persona con trastornos de deficiencia de
    atención puede mostrar alguna de estas
    características: aislamiento o distanciamiento, pobre
    realización académica, alguna incapacidad de
    aprendizaje,
    excesiva ansiedad o timidez, dificultad para mantener la
    atención, dificultad para organizar tareas, olvido de las
    tareas diarias, facilidad para distraerse.

    Una persona con trastornos de deficiencia de
    atención con hiperactividad puede mostrar alguna de las
    siguientes características: manifiesta inquietud con las
    manos y con los pies, demuestra estar incómodo en su
    asiento, habla excesivamente, a veces responde con brusquedad,
    tiene dificultades para esperar en una fila, impulsividad,
    fuertes explosiones de temperamento."*

    Establecido el marco teórico en el cual podemos
    descubrir que la sintomatología del burnout laboral tiene
    sus paralelos relativos con los síntomas del trastorno de
    deficiencia de atención en los estudiantes, podemos
    abocarnos a estudiar el burnout en los estudiantes
    universitarios.

    *El trastorno de deficiencia de atención.
    Piedrahita Moreno, José Manuel.

    Saga Ediciones (2005)

    PERFIL DE LOS
    ESTUDIANTES

    Con la intención de analizar la
    presencia del burnout en los estudiantes, debemos trasladar lo
    que conocemos de este síndrome a la esfera propia del
    claustro estudiantil universitario. Debemos comprobar si para el
    grupo de alumnos que estudiaremos podemos definir a este
    síndrome como el resultado positivo del agotamiento y
    negativo de la eficacia,
    también son importantes las variables
    psicosociales como la tendencia al abandono y el rendimiento
    académico, el grado de compromiso con sus estudios y el
    deseo de abandonar la carrera que se cursa, confrontado con la
    felicidad y satisfacción por la carrera
    elegida.

    La actitud puede
    compararse con la de un empleado, mientras este renuncia porque
    ya no aguanta más, el estudiante deja de ir a clases, no
    tiene ánimo para ello y sobre todo no le
    importa.

    La presión
    del tiempo para presentar determinados trabajos y la
    disposición de horarios muy ajustados relacionada con la
    merma del rendimiento.

    El perfil no debería ser el mismo para varones y
    mujeres o para casados y solteros.

    El estilo de vida
    que llevan cuando se acercan los exámenes con
    hábitos insanos como el exceso del consumo de
    café, cigarrillos y hasta tranquilizantes vinculado al
    rendimiento mental.

    Y por último el contexto social en el que se
    desenvuelven.

    CLASIFICACIÓN DEL PERFIL DE LOS
    ESTUDIANTES

    Determinamos, basados en la escala de
    Maslach, elaborada precisamente por Cristina Maslach,* tres
    niveles para describir el perfil del estudiante afectado por el
    burnout:

    Primer nivel. Agotamiento emocional. Se
    caracteriza por un estado de cansancio mental y emocional por las
    demandas del estudio y los trabajos prácticos.

    Segundo nivel. Despersonalización.
    Se caracteriza por actitudes de frialdad y
    distanciamiento.

    Tercer nivel. Realización personal.
    Se caracteriza por los sentimientos de autoeficacia y
    realización personal en los estudios.

    *Se puede medir el síndrome del burnout?
    www.diezminutos.org

    ANÁLISIS DE LOS DATOS
    RECOLECTADOS

    Una vez encuestada esta muestra de treinta
    personas dentro del universo
    estudiantil universitario, encontramos que está conformado
    por un 70% de personas de sexo femenino y un 30% de personas de
    sexo masculino, el 73% son jóvenes menores de veinticinco
    años y el 27% son jóvenes mayores de veinticinco
    años, el 36% trabaja y el 64% no lo hace.

    Dentro del total de la mujeres encuestadas,
    el 71% de ellas es menor de veinticinco años y el 29%
    mayor de dicha edad, el 33% trabaja y el 67% no.

    En el total de los varones encuestados, el 67% de ellos
    es menor de veinticinco años y el 33% es mayor, el 44%
    trabaja y el 56% no.

    Se obtuvo a las afirmaciones del primer nivel un 63% de
    puntuación considerablemente baja, un 17% de
    puntuación alta y un 20% de puntuación
    límite de 25 puntos aproximadamente.

    Con respecto a las afirmaciones del segundo nivel, se
    obtuvo un 63% de puntuación considerablemente baja, un 17%
    de puntuación alta y un 20% marcada por los 25 puntos
    aprox.

    En lo que se refiere a las afirmaciones del tercer nivel
    se obtuvo un 37% de puntuación considerablemente baja, un
    54% de puntuación alta y un 9% de puntuación media,
    señalada por una calificación de 25 puntos
    aproximados.

    El 63% que alcanzó puntuación baja en el
    primer nivel, también la alcanzó en el segundo
    nivel.

    El 17% que consiguió puntuación alta en el
    primer nivel, también la consiguió en el segundo
    nivel.

    El 20% que logró una puntuación
    límite en el primer nivel, también la logró
    en el segundo nivel.

    Con respecto al tercer nivel, los resultados fueron
    diferentes, un 37% obtuvo puntuación considerablemente
    baja, un 54% alta y un 9% media en los 25 puntos
    aproximadamente.

    Coincidentemente ese 37% de puntuación baja en el
    tercer nivel está constituido por aquellos que obtuvieron
    puntuación alta y media en el primer y segundo
    nivel.

    De la misma manera, ese 63% que alcanzó
    puntuación baja en el primer y segundo nivel, está
    conformado por aquellos que obtuvieron puntuación media y
    alta en el tercer nivel.

    Del total de los encuestados que obtuvieron
    puntuación baja en el primer y segundo nivel, un 79% son
    mujeres, un 87% de éstas son menores de veinticinco
    años y de éstas últimas el 85% no
    trabaja.

    Del total de los encuestados que obtuvieron
    puntuación baja en el primer y segundo nivel, un 21% son
    hombres, el 100% de estos es menor de veinticinco años y
    de éstos últimos el 75% no trabaja.

    Del total de los alumnos que alcanzaron
    puntuación alta

    en el primer y segundo nivel, un 20% son mujeres,
    mayores de veinticinco años y trabajan.

    Del total de los alumnos que alcanzaron
    puntuación alta en el primer y segundo nivel, un 80% son
    varones, un 75% de éstos son mayores de veinticinco
    años y de éstos últimos el 100%
    trabaja.

    Del total de las personas que consiguieron
    puntuación baja en el tercer nivel, un 54% son mujeres, el
    50% de estas es mayor de veinticinco años y de
    éstas el 67% trabaja.

    Del total de las personas que consiguieron
    puntuación baja en el tercer nivel, un 46% son varones, el
    60% de estos es mayor de veinticinco años y de
    éstos el 100% trabaja.

    Por consiguiente obtenemos que el 63% de los alumnos
    goza de buena salud emocional, fuerte
    personalización y alta realización
    personal.

    En tanto encontramos un 20% de alumnos que tiene un
    frágil equilibrio emocional un probable paso a la
    despersonalización y una baja realización
    personal.

    Finalmente detectamos que un 17% de los alumnos padece
    de agotamiento emocional, despersonalización y falta de
    realización personal, de los cuales el 40% son mujeres y
    el 60% son varones.

    CONCLUSIÓN

    En base a las respuestas obtenidas, la
    calificación de aquellas que se identifican con la
    presencia de los síntomas ya descritos y
    contabilizadas:

    DETECTAMOS LA PRESENCIA DEL SÍNDROME DEL
    BURNOUT EN LOS ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS.

    De la población estudiada el 17%
    padece de este síndrome, de cuyo total el 40% son mujeres
    y el 60% son hombres.

    Por lo tanto, estamos en condiciones de afirmar
    que:

    EL SÍNDROME DEL BURNOUT SE MANIFIESTA EN LOS
    ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS.

    NUEVOS
    PROBLEMAS

    Detectado ya el síndrome del burnout
    en los estudiantes universitarios y apreciando que se manifiesta
    en los mismos, surgen nuevas preguntas que brotan a borbotones de
    nuestras mentes inquietas.

    ¿Afecta el burnout a los estudiantes
    universitarios?, ¿provoca el bajo rendimiento
    académico de los alumnos afectados?, ¿es causa de
    deserción en los jóvenes que cursan estudios
    universitarios?, ¿es consecuencia, el burnout, del exceso
    de esfuerzo que deben emplear los educandos en la carrera
    elegida?

    Concretamente el problema es:

    ¿AFECTA EL BURNOUT A LOS
    ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS EN LOS CUALES SE
    MANIFIESTA?

    NUEVO
    OBJETIVO

    Son muchas las preguntas sobre el
    porqué del bajo rendimiento, la deserción y la
    falta de motivación, éstas dan pie a nuevas y
    más amplias investigaciones.
    En el presente trabajo tratamos ahora de determinar como nuevo
    objetivo:

    ESTABLECER SI EL SÍNDROME DEL BURNOUT AFECTA A
    LOS ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS EN LOS CUALES SE MANIFIESTA,
    CONDICIONANDO SU RENDIMIENTO Y/O CAUSANDO SU
    DESERCIÓN.

    POBLACIÓN A ESTUDIAR

    La población a estudiar, aquella en
    la cual se manifiesta el síndrome, está compuesta
    por cinco alumnos que configuran el 17% del total de los treinta
    alumnos encuestados. Dos son mujeres, una mayor de veinticinco
    años y con trabajo y la otra menor de veinticinco
    años y sin trabajo. Tres son hombres, dos mayores de
    veinticinco años y con trabajo y uno menor de veinticinco
    años y con trabajo.

    METODOLOGÍA DE
    INVESTIGACIÓN

    Es importante notar lo ocurrido desde el
    momento en que se realizó la encuesta, primeros
    días de Octubre, hasta el momento de formular el nuevo
    objetivo, últimos días de Octubre. En este lapso
    cuatro alumnos desertaron en dos de las tres materias que
    cursaban y uno abandonó la carrera.

    Se decide entrevistar a estos cinco alumnos para
    obtener

    mayor información respecto de su estado
    emocional, de su situación, de sus expectativas y de sus
    sentimientos.

    INSTRUMENTOS DE RECOLECCIÓN DE
    DATOS

    Entrevista

    Se opta por hacerla de manera estructurada,
    con un cuestionario preestablecido, cara a cara y en panel, donde
    los dos miembros del presente equipo de trabajo formulan en forma
    amena y sencilla preguntas cerradas y con gradación en una
    primera instancia y preguntas abiertas en una segunda
    instancia.

    La primera secuencia de preguntas tiende a confirmar los
    datos obtenidos en la encuesta, por ello las preguntas son
    similares, las respuestas del mismo tenor y la
    calificación idéntica.*

    Las preguntas son:

    1- ¿te sientes emocionalmente cansado?

    2- ¿te sientes agotado en tus
    estudios?

    3- ¿te sientes fatigado cuando te levantas por la
    mañana?

    4- ¿comprendes difícilmente a tus
    docentes?

    5- ¿tratas a tus compañeros como si ellos
    fueran objetos impersonales?

    6- ¿reunirte con tus compañeros todos los
    días significa un gran esfuerzo?

    7- ¿te has vuelto insensible a los problemas de
    quienes te rodean?

    8- ¿te sientes frustrado con tus
    estudios?

    9- ¿estás estudiando demasiado?

    10-¿te despreocupa lo que le sucede a los
    demás?

    *Se puede medir el síndrome del burnout?
    www.diezminutos.org

    11-¿reunirte a estudiar con tus compañeros
    te produce estrés?

    12-¿te sientes con pocas fuerzas para seguir
    adelante?

    13-¿sientes que tus compañeros te
    presionan demasiado para que cumplas tu parte en las
    obligaciones?

    14-¿te sientes confundido respecto de tus
    intereses al elegir esta carrera?

    Las preguntas 1, 2, 3, 6, 8, 9 y 12 tienden a determinar
    el nivel de agotamiento emocional.

    Las preguntas 4, 5, 7, 10, 11, 13 y 14 apuntan a medir
    el nivel de despersonalización.

    Como en la encuesta las respuestas cerradas y con
    gradación son:

    1- todo el tiempo (4 puntos)

    2- frecuentemente (3 puntos)

    3- en ocasiones (2 puntos)

    4- nunca (1 punto)

    Se considera puntuación baja de 7 a 14 puntos y
    puntuación alta de 15 a 28 puntos. Puntuación alta
    en ambos niveles nos hablan de agotamiento emocional y
    despersonalización.

    La segunda secuencia de preguntas, abiertas
    éstas, dan al entrevistado la posibilidad de explayarse
    sobre su situación y sus emociones.

    Las preguntas son:

    1-¿te entusiasma seguir estudiando o planeas no
    hacerlo más?

    2-Cuándo te fijas una meta, ¿qué
    haces para seguir el camino hacia su
    consecución?

    3-¿qué obstáculos se interponen
    entre tú y tus estudios?

    4-esos obstáculos ¿de qué manera
    afectan tu rendimiento personal en lo cotidiano?

    5- en el transcurso del último mes de clases
    ¿cómo has rendido habitualmente con respecto a leer
    los apuntes y preparar los trabajos prácticos?

    6-¿cuáles fueron las causas que te
    llevaron a dejar de cursar las materias?

    7- si haces el esfuerzo ¿cómo crees que
    podrás superar los obstáculos en tu
    camino?

    8- ¿por qué estás decidido a no
    continuar cursando?

    9- trata de esbozar sencillamente una idea de
    cómo vencer esa decisión.

    10- trata de plantearte cómo hacer para seguir en
    carrera.

    ANÁLISIS DE LOS DATOS

    RECOLECTADOS

    Una vez realizadas las entrevistas,
    las respuestas a las primeras catorce preguntas con un alto
    puntaje nos hablan claramente de la presencia de los
    síntomas del burn out, confirmando los resultados de la
    encuesta.

    Con respecto a las respuestas obtenidas a partir de las
    diez preguntas últimas, se puede reconocer la falta de
    entusiasmo por seguir estudiando, una especie de estancamiento
    personal, frustración que lleva al alejamiento de los
    objetivos que se habían planteado al decidir estudiar,
    apatía, indiferencia y falta de voluntad.

    Un malestar común a los entrevistados es la
    sensación de no poder hacer nada para revertir esta
    situación en la que se encuentran con la carrera a medio
    hacer y casi perdida.

    El caso del estudiante que abandonó la carrera es
    apenas diferente en este sentido, pues si bien no ve
    solución al tema, ya planea fijarse nuevas metas,
    superando esa sensación de impotencia que le
    aquejaba.

    En lo que respecta a la mujer mayor de
    veinticinco años, influyeron en el agotamiento emocional
    las presiones laborales y familiares, las muchas horas en
    acción,
    las obligaciones del hogar y el ritmo frenético de las
    actividades, lo que determina pocas horas de descanso y nula
    dedicación al ocio. Tiene hijos que cuidar y educar por lo
    cual su propio tiempo se reduce aún más.

    En lo referente a la mujer menor de
    veinticinco años, influyó sustancialmente la
    distancia de su vivienda al edificio universitario, lo que la
    llevaba a perder dos horas diarias y a veces hasta tres en
    viajes de
    colectivo para cubrir esa distancia, considerando que algunos
    días tenía clase mañana y tarde. A esto se
    le suma su obligación de colaborar en el hogar y una
    relación amorosa en conflicto.

    En el caso de los hombres, éstos se ven agobiados
    por las horas que deben dedicar al cursado de las materias, las
    cuales se suman y acumulan excesivamente a las horas de trabajo,
    restándole tiempo para leer, estudiar y realizar los
    trabajos prácticos. Además de ser casados y con
    hijos a quienes deben dedicarle tiempo para jugar o para
    ayudarlos en sus tareas escolares. La falta de tiempo para
    dedicarle a sus familias les lleva a tener enfrentamientos con
    sus esposas y escenas de celo. Sus actividades laborales son
    complejas lo cual produce cierto nivel de estrés que se ve
    potenciado por las obligaciones incumplidas en las
    aulas.

    Finalmente, salvo el caso de quien debió
    abandonar definitivamente los estudios, ninguno de los
    entrevistados se mostró capaz de plantearse cómo
    hacer para seguir en carrera sin rendirse de un momento a
    otro.

    CONCLUSIÓN

    Las respuestas son contundentes, los
    síntomas innegables y la afección identificable. El
    proceso de la falta de energía, la actitud negativa y la
    insatisfacción es palpable en las personas
    afectadas.

    En consecuencia sólo nos resta concluir y
    establecer que:

    EL SÍNDROME DEL BURNOUT AFECTA A LOS
    ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS EN LOS CUALES SE MANIFIESTA
    CONDICIONANDO SU RENDIMIENTO Y/O CAUSANDO SU
    DESERCIÓN.

    CONSIDERACIÓN
    FINAL

    El síndrome del burnout no afecta
    sólo a profesionales, también a los estudiantes
    universitarios, de todos modos alcanzamos a visualizar una
    íntima relación entre ambas actividades cuando se
    realizan simultáneamente, de lo cual podemos deducir que
    quien trabaja y estudia si se ve afectado por el síndrome
    como estudiante, seguramente también le afectará en
    su desempeño laboral o profesional.

    Quien sólo estudia pero tiene obligaciones
    hogareñas, se verá afectado no sólo en el
    estudio sino también en su vida familiar. Y quien debe
    sobrellevar una carga emocional conflictiva verá
    repercutir esta afección tanto en sus estudios como en su
    intimidad.

    El síndrome del burnout no es propio de
    género, raza, estatus social, profesión o edad. Es
    común a todos aquellos que realizan cualquier actividad o
    más de una simultáneamente y se ven sobrepasados
    por la falta de tiempo, el exceso de tareas, el incremento de
    obligaciones y la conciencia sobre la imposibilidad de cumplir
    con todo lo planeado y propuesto.

    Podemos estar de acuerdo o disentir, aceptar lo expuesto
    o no, complacernos con los resultados obtenidos a través
    de la presente investigación o cuestionar su alcance, pero
    lo importante es que conocimos algo nuevo, se puede profundizar y
    desarrollar aún más.

    La base está plantada, el primer paso está
    dado, queda a quien corresponda y se interese, realizar un
    trabajo más ambicioso, mejor organizado, desarrollado y
    profundizado a fin de alcanzar resultados positivos y
    fecundos.

    A nosotros, simples estudiantes y curiosos, nos queda la
    satisfacción de haber aprendido sobre las personas, sus
    emociones, sus actitudes, sus valores.

    SAN FERNANDO DEL VALLE DE CATAMARCA, 28 DE
    octubre de 2005.

     

    Alumnos:

    Cano, L. Guillermo-

    Martín, Andrés A

    Nadie puede volver atrás sus
    pasos

    Para hacer un nuevo comienzo,

    Pero cualquiera puede, desde ahora,

    Empezar a caminar para hacer un final
    feliz.

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