Art. (s). : Artículo(s)
C de PP : Código de Procedimientos Penales
CP : Código Penal
CC : Código Civil
CPE : Constitución Política el Estado
CPP : Código Procesal Penal
D. Leg. : Decreto Legislativo
D. Ley : Decreto Ley
DS : Decreto Supremo
Exp. : Expediente
LOMP : Ley Orgánica del Ministerio Público
MP : Ministerio Público
LOPJ : Ley Orgánica del Poder Judicial
PJ : Poder Judicial
Sec. : Secretario
FMI : Fondo Monetario Internacional
BM : Banco Mundial
PCP : Partido Comunista Peruano
PAP : Partido Aprista Peruano
AP : Acción Popular
FIM : Frente Independiente Moralizador
PP : Perú Posible
JVP : Juventud Venceremos Perú
FP : Frente Popular
UN : Unidad Nacional
PPC : Partido Popular Cristiano
CGTP : Central General de Trabajadores del Perú
CAL : Colegio de Abogados de Lima
CNM : Consejo Nacional de la Magistratura
TC . Tribunal Constitucional
CCBE : Consejo de Colegios de Abogados de Europa (Conseil
Consultatif des Barreaux Européens)
IBA : International Bar Association
UIA : Unión Internacional de Abogados
INA : Iniciativa Nacional Anticorrupción
CGR : Contraloría General de la República
JNE : Jurado Nacional de Elecciones
SUNAT : Superintendencia Nacional de Administración Tributaria
SIN : Servicio de Inteligencia Nacional
CIA : Central de Inteligencia Americana
OMBUDSMEN : Defensores del Pueblo
OCMA : Órgano de Control de la Magistratura
PGR : Presupuesto General de la República
PFC : Periodistas Frente a la Corrupción
CERIAJUS : Comisión Especial para la Reforma Integral de la Administración
De Justicia.
La contribución al conocimiento y la reflexión sobre los fenómenos sociales y políticos han marcado las líneas conductoras en materia de relaciones internacionales y el desarrollo del viejo continente, las relaciones internacionales entre todos los países con el mundo, los sistemas políticos y jurídicos de las naciones latinoamericanas y la relación comercial y cultural que se intensificó con el Tratado de Libre Comercio.
Como complemento indispensable y aportación a la comunidad académica, los libros de teoría y filosofía política y jurídica que son un apoyo importante para la comprensión y el análisis de los cambios que vive el mundo en materia de legislación y estructuras de poder al finalizar el siglo XX, e iniciar el siglo XXI con nuevas aportaciones éticas, filosóficas, y políticas. El esfuerzo del hombre para penetrar en el saber y la racionalidad, con la ciencia del lenguaje para controlar y dirigir el resultado de su propio esfuerzo creador.
Pasaran cientos de años y, en ningún sentido, el muy apreciado pluralismo que, caracteriza nuestra vida multicultural. Pero, lo más importante, no ha dejado de granarse con los productos del pensamiento político en acción. Las revoluciones (culturales y científicas) en el mundo han marcado un rotundo cambio en los sistemas políticos, todo país se inicia en su historia con su liberación de un yugo colonial, esclavista, capitalista y/o fascista.
En toda ciencia, arte, política, existe cierta jerarquía de conceptos. Las investigaciones empíricas y las teorías particulares se asientan siempre en determinadas ideas fundamentales, que constituyen la piedra angular de cada rama concreta del saber. La única forma de ser consecuente es desarrollar un pensamiento, es decir criticarlo, limpiarlo de sus partes muertas a medida que la ciencia avanza. Es esta la única forma de ser sus herederos y de reconstruir la historia de un pensamiento.
La plaga de la corrupción que ataca no sólo al Perú, no sólo a América Latina, no sólo a nuestro Hemisferio, sino al planeta tierra entero. Tenemos la corrupción privada y la Estatal. La sociedad civil, el ciudadano comprometido es un héroe en la lucha contra la corrupción en su país y en nuestras Américas.
Basándose en la experiencia y criterios, se refleja en opiniones e ideas sobre las experiencias de corrupción recientes en la República del Perú y de la lucha en su contra por diversas instituciones y valientes ciudadanos Peruanos. Sigue en la lucha más importante del Siglo XXI, contra la "Tercera Guerra Mundial" contra la Corrupción Globalizada.
El nuevo Milenio sin duda traerá aún más corrupción en los gobiernos, en los negocios, en los organismos sin fines de lucro y en la vida privada, porque esto ha sido la experiencia de todos los milenios anteriores. Habrá aún más necesidad pues, de héroes patriotas entre nosotros, y de nuestro apoyo para ellos. Será necesario concertar más voluntades en el mundo para enfrentar este mal y construir una nueva ética de responsabilidad.
Esta es una tesis, dura pero necesaria. Esperemos que esta tesis sea de utilidad a los ciudadanos de nuestro continente, que por medio de su lectura, su análisis y su uso en eventos como seminarios, clases, conferencias, etc., aprendamos de las tristes experiencias anteriores y veamos cuáles son las mejores prácticas a emplear en la lucha de ideas (batalla eterna) de la raza humana con su propia don de corromper, mientras lucha con su propia conciencia que indica que esta es una maldad. Que aprendamos del rostro del mal a descubrir los caminos del bien, de la honestidad.
La Comisión Cívica de Control de la Corrupción escogió como símbolo de la lucha anticorrupción el corazón con huella digital. Ese símbolo es muy apropiado porque solo a través de limpiar la corrupción del corazón de cada ciudadano podemos limpiar la tierra de la plaga de corrupción.
El Poder Judicial en el Perú ha sido sometido a una serie de reformas administrativas y de orden jurisdiccional, desde 1972 ante las sucesivas crisis políticas, sociales y económicas por las que atravesó el país.
Desde 1963 se realizo el primer intento de modernización de la organización judicial, que reemplaza a la de 1912 en una sociedad oligárquica, pero que no solucionó los problemas heredados desde el virreynato con una tradición judicial colonial, escolástica y la influencia de las instituciones jurídicas, de la cultura y de la legislación española importada que sustituyó a la organización social incaica. En 1968 Se señalo la necesidad de moralizar la administración de justicia ante la presencia de un Poder Judicial ineficiente, acusado de corrupción e insensible ante las demandas de justicia y se procedió a la destitución de los miembros de la Corte Suprema, heredados del régimen oligárquico y que eran considerados como obstáculos para los planes políticos del gobierno de turno. Subordinación que continuo desde 1980 con una carta política, donde los sucesivos gobiernos civiles de Fernando Belaúnde y Alan García.
Desde 1985 al 90 la justicia peruana quedo partidarizada inmersa en una crisis en los sucesivos enfrentamientos de la judicatura por aumento de sueldos y por la intervención judicial mediatizada por el marco de una guerra subversiva de Sendero Luminoso y el MRTA contra el Estado Nacional.
En 1990 el Poder Judicial era no solo ineficiente y subordinado al poder en términos generales, sino que estaba partidarizado y había entrado a un peligroso juego político donde los representantes en la Corte Suprema, sacrifican la independencia judicial a las necesidades políticas del gobierno de turno que trazaba las líneas maestras de la política judicial que debería cumplir la magistratura peruana.
El Poder Judicial era un instrumento en la lucha política y que llego a renunciar a sus obligaciones de sancionar a un sector de los subversivos, por una situación de apatía, irresponsabilidad, miedo, y en un marco legal que le permitía la impunidad.
En 1992 del 5 de abril se disuelve el Congreso, cesa a los fiscales y vocales del Poder Judicial y del Ministerio Publico, sin reformas en el Poder Ejecutivo y en la estructura de las FF.AA. Se inicia la reforma judicial que destituye a todos los magistrados partidarizados (del APRA, AP y PPC), a los llamados institucionalistas y a los independientes que no pudieran ser monitoreados (manipulados) por el gobierno para sus proyectos político autoritarios y de corrupción, con el sometimiento de la magistratura.
Otro de los pretextos que fueron usados fueron los problemas crónicos en la administración de justicia: Poder Judicial ineficiente para los justiciables graficada por su onerosidad, lentitud, falta de certeza y corrupción impartida por magistrados insensibles ante el drama humano y con un bajo nivel profesional (mediocridad).
Las relaciones de subordinación del Poder Judicial al accionar de un Poder Político (Poder Ejecutivo y Poder Legislativo) de turno, van de conformidad y al servicio a sus objetivos de sus proyectos políticos del gobierno. Utilizando los mecanismos necesarios de subordinación, acompañada de la legislación tendiente a instrumentizar el Poder Judicial (fuero Militar en algunos casos) con la aplicación de leyes que perseguían a los opositores al régimen de turno.
Los factores que determinan la subordinación son de nivel político, ideológico, económico y social. Para ello restringen la independencia, autonomía judicial, y seguridad jurídica ante la ciudadanía, los organismos mundiales y la comunidad internacional.
Es necesaria la educación de las futuras generaciones, a la sociedad civil, a la clase política de las consecuencias adversas para la institucionalización de una verdadera democracia en el país frente a la existencia de poderes paralelos reñidos con un Estado Social de Derecho.
El rol de equilibrio político judicial es básico en asuntos de derechos humanos, la vigencia de la Democracia Directa, de las instituciones y de la afirmación de la seguridad jurídica necesaria para el desarrollo nacional ante la desconfianza de su actuación por los agentes económicos nacionales y extranjeros (partidos políticos, organizaciones sindicales: CGTP, organizaciones Empresariales: CONFIEP, Organizaciones Educativas, Organizaciones Religiosas, ONU, OEA, y FMI)
La función de administrar justicia compete al Poder Judicial y es ejercida por los tribunales y Juzgados que lo componen de acuerdo con la constitución y las leyes. (Art. 1°.- LOPJ) y El Ministerio Público es el organismo autónomo del Estado que tiene como funciones principales la defensa de la legalidad, los derechos ciudadanos y los intereses públicos…velar por la moral pública; la persecución del delito, velar por la independencia de los órganos judiciales y la recta administración de justicia.(Art. 1° LOMP). La realidad es la Administración de la corrupción.
En un enfrentamiento entre la ética y la corrupción, ninguno de los dos términos encuentra árbitros adecuados. Se ha eliminado tanto la exigencia natural de lo ético y se ha tolerado tanto la presencia de lo corrompido en las relaciones humanas, que el mínimo de sinceridad nos obliga a dudar sobre nuestro poder mediador o concertador por la responsabilidad que tenemos todos en el desequilibrio moral vigente y en el poder corruptor de lo indecente.
Tolerantes, enceguecidos por conveniencia y coyunturas, atados a la oportunidad y esclavos del negocio, le hemos dado ciudadanía y personalidad a lo inmoral. Napoleón Saltos, desde sus primeras gestiones educadoras, cobró en muchos jóvenes un valor ético, que imprimía constancias morales inalterables.
Sus años de animador comunitario acentuaron lo que por carisma había ejercido en su doctorado; pero en el cumplimiento del deber social mayor, en la sana intervención política, la comunidad le ha exigido seguir su propia huella, reanimar cada día la lección de ayer y demostrar después de cualquier plazo señalado en sus análisis de la realidad - sobre todo de la nuestra- cómo lo ético no puede sufrir alteración corruptora, cómo lo moral no admite tolerancias corrompidas y cómo lo justo, recto y limpio jamás aceptan alianza o concertación con lo oscuro, torcido e injusto.
Con un valor que solamente se lo tiene y ejerce cuando se está avalado por toda una vida de servicio en rectitud y en sentido de compromiso social, estudia los casos que en lo presente hacen historia en nuestro mundo mediato e inmediato, presentando su condición ética o su naturaleza corrompida, desde una seria doctrina de moral personal y social y un objetivo estudio y vivisección de las dolencias morales latinoamericanas y especialmente ecuatorianas.
Tiene razón SALTOS al proponer un estudio de la conciencia moral presente, que constituye el primer capítulo de esta obra suya - ÉTICA Y CORRUPCIÓN EN LA ADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA - desde el título definidor de "Lucha de Ideas Éticas", porque se ha de admitir que la pelea por la ética en el mundo presente ha sido batalla con todas las armas y contra todos los procedimientos de eliminación de principios y fundamentos doctrinales. Se estudia con claridad de maestro el poder natural de la ética por subsistir entre tan mortíferos elementos como los que el desarrollo encuentra para corromper la moral e imponer, con la presentación de alternativas de pseudoética, un delirio corruptor invasivo.
Desde este estudio doctrinal, en el que el autor demuestra conocimiento de todas las falsas propuestas éticas presentes y de la perenne realidad moral incambiable, en dos impresionantes capítulos, provistos de argumentación irrefutable, nos presenta la historia de la corrupción política en América Latina y en el Perú. La alianza de todos los poderes y la complicidad de ellos en los procesos corruptores son demostradas de tal manera, que será difícil que los cuadros políticos presentes pretendan rebautizar sus figuras y sus propuestas.
No hay poder que los exorcice ni los convierta. La presente tesis crece en significado patrio y será siempre un argumento definidor en cuanto nos informa en el capítulo cuarto, dedicado al análisis de los casos mayores de corrupción en nuestra administración pública: el Congreso, el sistema financiero, y los gastos reservados.
13 Duele la conciencia de comunidad al conocer y constatar de fuente informativa tan seria, la situación del sector financiero el significado de la misión social de nuestros legisladores, la profanación de todos los valores que se consagra con gastos reservados y la depauperación fatal que supone para nuestros pueblos en su propia "energía". Nadie habría tolerado de un maestro, de un animador comunitario, de un político legislador que no propusiera después de un trabajo tan serio como el que nos presenta el tesista en ÉTICA Y CORRUPCIÓN EN LA ADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA, la más real y posible aproximación de las normas jurídicas al fenómeno de la corrupción. Con ese capítulo se cierra la obra y se nos deja con el más profundo dolor del ser social y al mismo tiempo con la más vívida esperanza de restauración patria y rehabilitación moral. El maestro, el animador comunitario y el político corren el riesgo sagrado de enseñar, de acompañar y de guiar. Nunca tendremos adecuada preparación para agradecer aporte tan valiente para nuestras conciencias.
AGRADECIMIENTOS
Esta es una tesis de investigación individual con un resultado colectivo. Primero, porque recoge y sistematiza las voces y las luchas de las diferentes instituciones y ciudadanos contra la corrupción en nuestro Continente.
Aquí está la voz de los pueblos latinoamericanos que se levantaron contra la corrupción de sus gobernantes. Aquí está la voz de los millones de ciudadanos que se movilizaron, en el Perú, Chile, Ecuador, Bolivia, Argentina, Brasil, etc., contra la corrupción y el autoritarismo. Esta tesis es un homenaje a la utopía de muchos latinoamericanos que se atreven a soñar con un país libre de corrupción. En los temas nacionales, aquí está la investigación y la labor firme de la Comisión Cívica Anticorrupción, Aquí están los resultados de los informes de la Comisión de la Verdad y Reconciliación, Fiscalización y Control Político del Congreso Nacional, Aquí se recoge la voz de los Colegios de Profesionales, en particular del Colegio de Abogados en momentos del autoritarismo dictatorial. Aquí está la defensa del patrimonio nacional asumida por los trabajadores. Aquí está el ideal indígena por instaurar una nueva práctica política. Aquí está la voz valiente de los periodistas responsables que aportaron al esclarecimiento de la verdad. Aquí está la voz de muchos ciudadanos que por razones de seguridad mantuvieron en reserva sus nombres, pero llegaron con las informaciones para esclarecer los hechos. Aquí está la voz y el ejemplo de cristianos que practican un compromiso con la honestidad, esta tesis es " dura, pero necesaria". Sé que puede levantar polémica y debate.
Espero que no produzca escándalo intrascendente: "! Ay de aquel que escandalice!". Nuestro afán ha sido evitar que se pierda la memoria cívica y colectiva sobre el mal, para encontrar los caminos de una nueva ética, Vencerista sobre todo en la práctica política. Todavía es posible soñar en la utopía de una política ética, de una economía ética.
Hemos realizado una radiografía del mal en esta década. Queremos enfatizar en el otro lado de esta problemática: la decisión de los pueblos para enfrentar el mal y construir una ética de la honestidad y la justicia. Una duda estuvo presente antes de abordar este trabajo: ¿puede el análisis de la corrupción aportar a ver el lado luminoso, la esperanza de nuestros pueblos? O ¿puede quedar únicamente la imagen de países corruptos? La respuesta está en la utilización que pueda hacer la ciudadanía de esta tesis.
Reconocer la cadena de la corrupción, para saber cómo romperla. El trabajo posterior se dirige hacia el acuerdo de estrategias para combatir la corrupción y promover una nueva ética. Propuestas y Alternativas para dar solución a la Administración de Justicia. Consensos para un nuevo diálogo de saberes y culturas que nos permita construir un camino propio de desarrollo humano, desde nuestra originalidad y desde los aportes de las experiencias internacionales. Agradezco a todos los docentes Sanmarquinos.
HIPOTESIS, OBJETIVOS, METAS, REFERENCIAS Y PERSPECTIVAS.
HIPÓTESIS:
1.- ¿Es posible combatir la corrupción en la Administración de Justicia?
2.- ¿Con la Reforma Judicial se solucionarán los problemas en la Administración de Justicia?, ¿Se hace necesaria la Reforma Integral del Estado para solucionar los problemas en la Administración de Justicia?
3.- ¿Falta Liderazgo en la Administración de Justicia?
4.- ¿Con un Decálogo del juez y Código de Ética, se avanza en la lucha contra la corrupción?
5.- ¿El problema es legal (leyes), de causas económicas o éticas (ideológicas) para resolver y dar soluciones en la Administración de Justicia y del País?
OBJETIVOS:
1.- Toma de conciencia del decoro y de la respetabilidad de los magistrados y jueces en la lucha contra la corrupción.
2.- Que las actuaciones de los jueces en todos los niveles sean siempre independientes, imparciales, íntegras y transparentes.
3.- Que la función jurisdiccional sea una labor más elevada a la que un ser humano puede aspirar: la de juzgar a las personas, su libertad, su honor, la tranquilidad, el patrimonio y la vida de uno de ellos.
4.- Que los magistrados busquen justicia siempre mediante la imparcialidad, independencia, legalidad, lealtad, probidad, veracidad y equidad, para lo cual empleará como herramientas la conciencia, la moral, la diligencia, el decoro y el sentido común.
5.- Que se enseñe el Curso de Ética y Deontología forense en forma obligatoria durante el primer año en todas las universidades
METAS:
1.- Dar soluciones, alternativas a los problemas, y corrupción en la administración de justicia y del Perú
2.- Aplicación de la Justicia, para lograr capacidad del Aparato Judicial, en la Probidad, Independencia, Imparcialidad, Transparencia, Eficiencia, Prudencia, Conciencia Democrática e Institucional, Idoneidad, Discreción, y Protección de los bienes públicos.
3.- Que la Educación Legal sea eficiente, con buena formación Moral y Ética dando resultados en los jueces y magistrados del Poder Judicial y Ministerio Público.
REFERENCIAS:
Bibliográficas, fuentes, entrevistas, encuestas, informe de la CVR, eventos nacionales e internacionales. Revistas, textos universitarios, periódicos, archivos públicos y privados, etc.
CAPITULO I
1.2 ¿QUE ES LA ÉTICA? Su Definición
EVOLUCIÓN HISTÓRICA DE LA ÉTICA
LUCHA DE IDEAS ÉTICAS
"1. ÉTICA, MORAL Y ÉTICA PROFESIONAL
a. Origen etimológico
Los griegos utilizaban dos términos distintos para referirse en un caso a lo que nosotros llamamos "ética" y en otro a lo que nosotros llamamos "costumbre".
Por un lado con el término "éthos" (con "? ": épsilon o "é" breve) designaban a lo que a en castellano nos referimos a las costumbres o los hábitos automáticos; mientras que con el vocablo eéthos (con "? ": ETA o "ë" prolongada) se refería al concepto de "modo de ser", "carácter" o predisposición permanente para hacer lo bueno.
Es de este último vocablo griego "éthos"(con "ë" prolongada) de donde proviene la palabra castellana "ética". Aunque en el origen, el "éthos" se refería no solo a la "manera de ser" sino al "carácter" (en el sentido psicológico que nosotros le damos ahora a esta palabra), l posteriormente el lenguaje fue evolucionando y la usó para referirse a "La manera de actuar, coherente, constante y permanente del hombre para llevar a cabo lo bueno". Ya tenemos, el concepto clásico de lo que siempre se ha entendido por ética.
Cuando los latinos se ven forzados a traducir esa palabra a su lenguaje propio utilizan el vocablo "moralitas", que a su vez se origina de la raíz "mos", o "mores" que significaba simultáneamente: costumbres y maneras permanentes de actuar o comportarse.
Al no disponer el latín de dos palabras para referirse a los dos conceptos que el griego podía diferenciar, muy pronto "moralitas" sustituye a éthos y ëthos, y por lo tanto, en adelante una palabra sola va a significar tanto el modo de ser o la predisposición propia de cada uno en lo que tiene que ver con lo bueno, como las conductas acostumbradas o "de hecho".
Es del vocablo latín "moralitas" que proviene la palabra "moral" del lenguaje castellano.
Del análisis etimológico podemos ver que la palabra latina "moralitas" incluye no solo las acciones humanas en "cuanto vividas de hecho" sino también las acciones humanas en cuanto elegidas como rectas de acuerdo con el mundo de valores permanente del individuo.
Hoy en día a las primeras las estudia la sociología, la etnología, la antropología o la psicología, mientras que las segundas son el objeto propio de la Ética o Moral en tanto disciplinas filosóficas.
En el lenguaje corriente hay dos usos de la palabra ética. En algunos casos se la emplea como sustantivo y en otros como adjetivo.
Cuando se le usa como sustantivo ("La Ética" o "La Moral") se da a entender un saber específico dentro de las disciplinas humanas que tiene como objeto la fundamentación racional de lo que debe ser la responsabilidad del ser humano para alcanzar lo bueno o lo recto. En ese sentido, denominaría el saber filosófico coherente y sistematizado (en teorías orgánicas) sobre las características que deben tener los valores, principios, normas y virtudes para que el ser humano se realice como tal en su transcurrir histórico.
Ese saber sistematizado implica una concepción de lo que son los derechos y deberes que le corresponden como individuo que vive en sociedad, así como las prohibiciones, sanciones y todos los tipos de medios adecuados para alcanzar "el bien" en la interacción humana.
Pero con frecuencia la palabra "ética" es empleada en el lenguaje corriente como un adjetivo. Entonces se comenta: "esto no es ético" "fulano es un inmoral". En este caso la palabra "ética" o "moral" en tanto adjetivo, juzga la cualidad de determinadas acciones de los individuos en cuanto tienen que ver con la manera que éstos ejercen su responsabilidad frente a los valores, principios y normas morales. Hace un juicio evaluatorio de una acción humana en cuanto es capaz de encarnar o realizar en la práctica, a los valores, principios, y normas éticas.
En realidad, este uso confuso de la palabra ética que se hace en el lenguaje vulgar alude a la doble dimensión de las acciones humanas que tienen que ver con "el bien" o "lo bueno". Mientras que el saber filosófico se preocupa de justificar racionalmente criterios de acción que no sean arbitrarios y que sean universalmente válidos (dimensión objetiva) la ética en cuanto vivida de hecho, muestra cómo los hombres concretan o no esos criterios en su acción personal (dimensión subjetiva de la ética ).
De ahí que nosotros entendamos por "Ética o Filosofía Moral "La disciplina filosófica que reflexiona de forma sistemática y metódica sobre el sentido, validez y licitud (bondad-maldad) de los actos humanos individuales y sociales en la historia. Para esto utiliza la intuición experiencia humana, tamizada y depurada por la elaboración racional.
Escrita con minúscula o usada como adjetivo "ética o "moral "hace referencia al modo subjetivo que tiene una persona o un grupo humano determinado de encarnar los valores morales. Es pues la ética pero en tanto vivida y experimentada. En ese sentido el lenguaje popular se refiere a que una persona "no tiene ética" o que "la ética o la moral de fulano" es intachable.
Tanto en el lenguaje vulgar como en el intelectual a la palabra Moral se le da también un contenido conceptual similar al de Ética. Muchas veces se alude a la Filosofía Moral como la rama filosófica que se ocupa del asunto de la justificación racional de los actos humanos. Por otro lado también se habla de la moral como la dimensión práxica, vivida de hecho o a lo experimentado por los individuos o por las "tradiciones" morales específicas de determinados grupos.
A juzgar por lo dicho antes, tanto en el lenguaje ordinario como en el filosófico no hay un criterio unánimemente aceptado por los autores en cuanto a distinguir los conceptos de Ética y Moral. (Ya vimos cual había sido el origen etimológico común de estos términos. En muchos casos se los usa de forma intercambiable. No obstante, hay autores se empeñan en distinguirlos.
Entre aquellos que diferencian a la Ética de la Moral están los que sostienen que "Ética" sería la disciplina filosófica que se ocupa de la fundamentación racional del comportamiento moral del hombre mientras que "Moral" sería todo lo que se refiere a los valores en tanto asumidos y vividos por la gente, o sea, a la dimensión subjetiva o a la moralidad vivida de hecho por los individuos o grupos determinados.
Esta forma de diferenciar ambos conceptos parece ser práctica y yo me pliego a ella.
Otros han preferido distinguir los términos, diciendo que la Ética se ocuparía del conjunto de principios inalterables por Ej. La defensa de la vida, la búsqueda de aliviar el sufrimiento, el respeto por la persona humana, la confidencialidad, etc., mientras que la Moral sería la dimensión subjetiva de quien asume esos principios.
Se adopte la distinción que sea, lo que sí parece ser unánimemente aceptado es que los términos Ética o Filosofía Moral son equivalentes. Podemos decir pues, que la Ética o Filosofía Moral no tiene como objeto evaluar la subjetividad de las personas, sino valorar la objetividad de las acciones humanas en la convivencia a la luz de los valores morales.
Cuando la ética reflexiona no se preocupa por buscar cuales son -sociológicamente hablando-, las distintas "sensibilidades" morales subjetivas que se dan en las sociedades, sino que intenta buscar aquellos criterios universales, que eliminen la arbitrariedad de las relaciones humanas y lleven a que el ser humano se haga cada vez más plenamente hombre. De esa manera, la Ética no busca ver si para un sujeto está bien matar y para otro sujeto está bien dejar vivir, sino que busca justificar racionalmente si puede considerarse bueno para todo ser humano (criterio universal ético) el deber de dejar vivir o de matar.
La ética se ocupa pues de encontrar las convergencias axiológicas racionalmente justificables para todo ser humano, aún cuando estas convergencias sean muy reducidas y haya todavía mucho por recorrer en su búsqueda. La ética o la moral no pueden ser tales si no hay una actividad reflexiva, consciente y libre del ser humano que se orienta hacia el deber ser. La ética y otras disciplinas que se ocupan de la conducta humana.
El objeto de la Ética tiene relación con otros dos ámbitos diferentes, también prácticos: el derecho y la política. El derecho es el cuerpo de regulaciones o leyes y sus principios de aplicación e interpretación en un determinado lugar geográfico e histórico, con sus respectivos agentes de aplicación y medidas coercitivas.
La política corresponde a aquellos criterios y medidas prácticas que los gobiernos deciden aplicar:
- leyes o regulaciones respecto a la vida social (general o particular, por Ej., La prohibición o no del aborto).
- asignaciones o distribuciones de recursos en el tiempo y en la geografía del país
- criterios de sobrecarga en la responsabilidad social (entre ellos, el pago de impuestos).
Cabe señalar, además, que las conductas del ser humano también son tomadas como objeto de estudio y prescripción por la sociología y la antropología cultural, materias éstas, que tienen sus respectivas metodologías específicas.
Aunque no podemos entrar a detallar sus características, sí podríamos esquematizar de la siguiente manera lo específico de cada una y las diferencias entre ellas:
Esfera ética: se ocupa de lo que es "bueno" o "recto" para la "condición" humana, independientemente de que sea acostumbrado, legislado o mayoritariamente asumido por una determinada sociedad. Una acción "recta" es aquella que se puede defender o justificar con coherencia razonable en teorías éticas (que incluyen valores, principios, normas, virtudes) y en una antropología o concepción de lo que es el hombre
Esfera antropológico-cultural: los valores vividos de hecho y las costumbres, considerados como "válidas" por los distintos grupos humanos de una determinada sociedad o ambiente cultural, tengan o no tengan fundamentación racional. El antropólogo cultural (a diferencia del filosófico) se ocupa de saber qué es lo que los hombres o sociedades valoran de hecho.
Esfera sociológica: las conductas estadísticamente significativas de una población. El sociólogo se ocupa de ver las relevancias estadísticamente significativas de los distintos componentes de la sociedad a través de un método que le es propio (a diferencia del de la antropología cultural).
Esfera jurídica: se ocupa de establecer lo que debe ser mandado prohibido o penado por las leyes de una sociedad. Lo "mayoritario" o lo vivido "de hecho" en una sociedad, no necesariamente tiene por qué coincidir con lo "legal" o lo "ético", aunque haya algunas teorías éticas que sostengan esta postura. Un ejemplo típico de no-coincidencia entre lo ético y lo legal es el caso de la prostitución o de los vientres de alquiler, que pueden ser legalmente admitidas pero que desde el punto de vista ético implican una comercialización de la integridad personal de la mujer.
CONTENIDOS FUNDAMENTALES DE LA ÉTICA
La ética tiene tres grandes capítulos que podríamos detallar como sigue:
1. ética fundamental
2. ética de la persona
3. ética socio-política
Aunque toda división es de alguna manera arbitraria, la que aquí exponemos es lo suficientemente práctica como para comprender toda la gama de dilemas que son objeto de la reflexión filosófica que nos ocupa.
1. La Ética fundamental se preocupa de las condiciones epistemológicas que debe tener la reflexión ética, de los principios y teorías sobre las que se basan los juicios morales, y en suma, pone en evidencia las distintas concepciones antropológicas y cosmológicas que subyacen a las teorías éticas.
Teniendo en cuenta la reflexión de los "fundamentos" la ética con su metodología reflexiva y racional propia anima a que los seres humanos pongan en práctica lo recto, en las circunstancias concretas de su vida.
Esta última tarea es la que le corresponde a la ética especial, que se compone a su vez de dos vertientes mutuamente relacionadas e interdependientes: la ética de la persona y la ética sociopolítica.
2. La ética de la persona se preocupa de los dilemas éticos que se suscitan en el ser humano cuando, como individuo, es puesto en relación con sus semejantes. Comprende entre sus ramas fundamentales, a la Bioética, (que a su vez comprende a la ética bio-sanitaria, a la psicoética y a la ética sexual) la ética de las relaciones interpersonales (familiares, amistosas), la ética de los pequeños grupos humanos (barrio, etc.)
3. La ética socio-política, aún considerando que toda ética es personal, se preocupa de aquellos dilemas suscitados en ámbitos que trascienden a las relaciones interpersonales y tienen lugar en la sociedad o en las instituciones de ésta. La ética de la dinámica política, la ética de los sistemas económicos, de las relaciones laborales o comerciales, la ética de los medios de comunicación de masas, son algunos de los problemas prácticos abordados por esta rama de la ética.
1.3 LA ÉTICA FILOSÓFICA Y LAS DISCIPLINAS FILOSÓFICAS
La filosofía es una autorreflexión del espíritu sobre su conducta valorativa teórica y práctica y a la vez una aspiración al conocimiento de las últimas conexiones entre las cosas, es decir, arribar a una concepción racional o integral del universo.
En otras palabras mediante la autorreflexión (meditación), la razón se llega al planteamiento de una concepción del universo; y esta concepción brota de la esencia del conocimiento racional. La filosofía propone y estudia problemas sobre los fundamentos primeros de la actividad humana y de la realidad, los mismos que son considerados problemas filosóficos. Por actividades humanas entendamos la ciencia, el arte, la religión, la política, la historia, los sistemas de valores, etc.
La filosofía es la ciencia sobre las leyes universales a que se hallan subordinados tanto el ser (la naturaleza y la sociedad) como el pensamiento del hombre, (pensar) el proceso del conocimiento. La filosofía es una de las formas de la conciencia social y esta determinada, en última instancia, por las relaciones económicas de la sociedad.
Actitud filosófica:
Es aquella disposición u orientación intelectual y volitiva que adopta el espíritu humano respecto a un problema o a una doctrina, que se orienta hacia la determinación del conocimiento unificado, total. La actitud filosófica es la disposición o postura abierta hacia los problemas filosóficos que consiste en el ejercicio de una conducta racional que se caracteriza por ser capaz de problematizar, analizar, formular problemas, conjeturar, argumentar, criticar y rectificar. Esta actitud tiene como característica esencial el de ser antidogmática, es decir considerar que todo conocimiento es perfectible, que ningún conocimiento tiene el estatuto de incuestionable o eterno.
Disciplinas filosóficas:
Puede considerarse que existe un conjunto muy numerosos de disciplinas filosóficas que abordan los problemas de los fundamentos de los diferentes sectores de la actividad humana.
1. Gnoseología.- Llamada también teoría del conocimiento, es la disciplina filosófica que se ocupa del estudio de la validez del conocimiento y de las formas como se establece esa validez. Tradicionalmente ha sido definida como el estudio de la posibilidad, origen, esencia y fundamento del conocimiento. Parte importante de la teoría filosófica, versa acerca de la facultad del hombre para entrar en conocimientito de la realidad, acerca de las fuentes, de las formas y de los métodos del conocimiento, acerca de la verdad y de los caminos para llegar a conocerla.
El hombre puede ser considerado desde diferentes perspectivas:
Axiología: Problema del valor
La axiología o teoría de los valores es la disciplina filosófica que estudia los problemas de los valores como su origen esencia, fundamento y clasificación, y además le corresponde un aspecto normativo en tanto prescribe valores e ideales, examina lo que se entiende por bueno y malo, justo y errado, bello y horrendo, y considera si estas cualidades son inherentes a las cosas (doctrina llamada objetivismo) o no son mas que proyecciones de la mente humana (doctrina llamada subjetivismo).
El acto valorativo constituye una experiencia que todas las personas vivimos aun cuando no todos reflexionemos que se formulan en base a criterios mas o menos uniformes, es una toma de conciencia por la cual se destaca el carácter valioso de las cosas o las personas, y conlleva una afectividad en tanto que las cosas nos atraen o nos disgustan, nos parecen buenas o malas, un aspecto volitivo que nos orienta a realizar valoraciones, preferir o no ciertas cosas y un aspecto intelectual donde empleamos la razón para justificar nuestra valoraciones.
La corriente subjetivista resalta el hecho de que los hombres difieren en sus juicios de valor y no llegan a ponerse de acuerdo sobre el valor de muchas cosas, aspecto que está teñido de deseos o tendencias que llevan el sello de nuestra personalidad, así por Ej. El placer (hedonismo).
La doctrina objetivista destaca que un juicio de valor habla sobre el objeto y no el sujeto, y que los cambios en el objeto también cambian nuestras apreciaciones. Los relacionistas resaltan la presencia del sujeto y el objeto en todos los casos y la influencia que tienen determinante en el valor de las cosas.
El escepticismo axiológico quiere permanecer fiel a la observación del mundo objetivo y afirma que esta observación del mundo objetivo y afirma que esta observación no permite descubrir ninguna propiedad, con o relación que corresponda a la palabra valor.
1.4 Ética: El problema moral
La ética o filosofía moral es una disciplina filosófica que estudia los principios y valores que gobiernan el comportamiento del hombre dentro de la sociedad. El concepto de persona vinculado al de moralidad nos revela la esencia del acto moral, caracteriza a la persona en su relación con la vida moral la conciencia de si mismo, su carácter de agente de actos conscientes libremente consentidos, la facultad e discernimiento para reconocer lo bueno y lo malo, lo justo y lo injusto, capacidad de asumir obligaciones y aceptar responsabilidades todo lo cual comporta la conciencia moral que alcanza plenitud en la voluntad de decisión y en la libertad de acción, requisitos indispensables para tipificar moralmente las acciones humanas.
PERSONA-INDIVIDUO:
Desde el punto de vista filosófico y particularmente ético, persona describe a todo ser humano valioso, que vive orientado hacia los valores y que toma decisiones con absoluta independencia, así como realiza actos que lo dignifican, en cambio individuo es un término que describe a cualquier ser humano sin criterio de valoración.
FORMALISMO MORAL:
El formalismo moral afirma que la voluntad no es buena por lo que efectué o realice, no es buena por su adecuación para alcanzar algún fin, es buena solo por el querer, es buena por si misma.
EMPIRISMO MORAL:
El empirismo moral sostiene que es moralmente buena la voluntad cuando se propone como finalidad de la conducta humana la obtención de cualquiera de los grandes bienes de la vida y por ello se les puede considerar como una ética de bienes, ocurre así con el hedonismo que considera el placer en todas sus formas con el bien supremo de la vida, eudemonismo que igualmente atribuye a la felicidad ese supremo bien y el utilitarismo el bienestar común.
LÓGICA Y FILOSOFÍA COLECCIÓN MI ACADEMIA EDITORIAL San Marcos, PÁG.252 y 255. DICCIONARIO FILOSÓFICO.144, 159, 346,298, 228, 128, 175, ROSENTAL – IUDIN EDICIONES UNIVERSO LIMA PERU 2000.
1.5 LA ÉTICA, SU HISTORIA Y SUS ESCUELAS EN LA CIVILIZACIÓN OCCIDENTAL
1- INTRODUCCIÓN
Ética (del griego ethika, de ethos, ‘comportamiento’, ‘costumbre’), principios o pautas de la conducta humana, a menudo y de forma impropia llamada moral (del latín mores, ‘costumbre’) y por extensión, el estudio de esos principios a veces llamado filosofía moral. (Aunque cada cultura ha desarrollado un modelo ético propio). (Ciencia de las costumbres)
La ética, como una rama (parte) de la filosofía, trata de la moral y de las obligaciones del hombre. El objeto de la ética es la moralidad, y por moralidad se entiende el carácter de bondad o malicia de las acciones humanas; pero como el fin las acciones humanas adquieren este carácter según la relación que guardan con el deber, podría decirse que el deber en general es el objeto de la ética. Está considerada como una ciencia normativa, porque se ocupa de las normas de la conducta humana, y para distinguirse de las ciencias formales, como las matemáticas y la lógica, y de las ciencias empíricas, como la química y la física.
Las ciencias empíricas sociales, sin embargo, incluyendo la psicología, chocan en algunos puntos con los intereses de la ética ya que ambas estudian la conducta social. Por ejemplo, las ciencias sociales a menudo procuran determinar la relación entre principios éticos particulares y la conducta social, e investigar las condiciones culturales que contribuyen a la formación de esos principios. *
2- PRINCIPIOS ÉTICOS
Los filósofos han intentado determinar la bondad en la conducta de acuerdo con dos principios fundamentales y han considerado algunos tipos de conducta buenos en sí mismos o buenos porque se adaptan a un modelo moral concreto. El primero implica un valor final o summum bonum, deseable en sí mismo y no sólo como un medio para alcanzar un fin. En la historia de la ética hay tres modelos de conducta principales, cada uno de los cuales ha sido propuesto por varios grupos o individuos como el bien más elevado: la felicidad o placer; el deber, la virtud o la obligación y la perfección, el más completo desarrollo de las potencialidades humanas. Dependiendo del marco social, la autoridad invocada para una buena conducta es la voluntad de una deidad, el modelo de la naturaleza o el dominio de la razón. Cuando la voluntad de una deidad es la autoridad, la obediencia a los mandamientos divinos o a los textos bíblicos supone la pauta de conducta aceptada. Si el modelo de autoridad es la naturaleza, la pauta es la conformidad con las cualidades atribuidas a la naturaleza humana. Cuando rige la razón, se espera que la conducta moral resulte del pensamiento racional.
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* DICCIONARIO BÁSICO ESPASA-CALPE SA, TOMO 3, PÁG. 2257 MADRID ESPAÑA 1980
3- PRUDENCIA, PLACER O PODER
Algunas veces los principios elegidos no tienen especificado su valor último, en la creencia de que tal determinación es imposible. Esa filosofía ética iguala la satisfacción en la vida con prudencia, placer o poder, pero se deduce ante todo de la creencia en la doctrina ética de la realización natural humana como el bien último.
Una persona que carece de motivación para tener una preferencia puede resignarse a aceptar todas las costumbres y por ello puede elaborar una filosofía de la prudencia. Esa persona vive, de esta forma, de conformidad con la conducta moral de la época y de la sociedad.
El hedonismo es la filosofía que enseña que el bien más elevado es el placer. El hedonista tiene que decidir entre los placeres más duraderos y los placeres más intensos, si los placeres presentes tienen que ser negados en nombre de un bienestar global y si los placeres mentales son preferibles a los placeres físicos.
Una filosofía en la que el logro más elevado es el poder puede ser resultado de una competición. Como cada victoria tiende a elevar el nivel de la competición, el final lógico de una filosofía semejante es un poder ilimitado o absoluto. Los que buscan el poder pueden no aceptar las reglas éticas marcadas por la costumbre y, en cambio, conformar otras normas y regirse por otros criterios que les ayuden a obtener el triunfo. Pueden intentar convencer a los demás de que son morales en el sentido aceptado del término, para enmascarar sus deseos de conseguir poder y tener la recompensa habitual de la moralidad.
4- HISTORIA
Desde que los hombres viven en comunidad, la regulación moral de la conducta ha sido necesaria para el bienestar colectivo. Aunque los distintos sistemas morales se establecían sobre pautas arbitrarias de conducta, evolucionaron a veces de forma irracional, a partir de que se violaran los tabúes religiosos o de conductas que primero fueron hábito y luego costumbre, o asimismo de leyes impuestas por líderes para prevenir desequilibrios en el seno de la tribu. Incluso las grandes civilizaciones clásicas egipcia y sumeria desarrollaron éticas no sistematizadas, cuyas máximas y preceptos eran impuestos por líderes seculares como Ptahhotep, y estaban mezclados con una religión estricta que afectaba a la conducta de cada egipcio o cada sumerio. En la China clásica las máximas de Confucio fueron aceptadas como código moral. Los filósofos griegos, desde el siglo VI a.C. en adelante, teorizaron mucho sobre la conducta moral, lo que llevó al posterior desarrollo de la ética como una filosofía.
5- LA TEMPRANA ÉTICA GRIEGA
En el siglo VI a.C. el filósofo heleno Pitágoras desarrolló una de las primeras reflexiones morales a partir de la misteriosa religión griega del orfismo. En la creencia de que la naturaleza intelectual es superior a la naturaleza sensual y que la mejor vida es la que está dedicada a la disciplina mental, fundó una orden semirreligiosa con leyes que hacían hincapié en la sencillez en el hablar, el vestir y el comer. Sus miembros ejecutaban ritos que estaban destinados a demostrar sus creencias religiosas.
En el siglo V a.C. los filósofos griegos conocidos como sofistas, que enseñaron retórica, lógica y gestión de los asuntos públicos, se mostraron escépticos en lo relativo a sistemas morales absolutos. El sofista Protágoras enseñó que el juicio humano es subjetivo y que la percepción de cada uno sólo es válida para uno mismo.
Gorgias llegó incluso al extremo de afirmar que nada existe, pues si algo existiera los seres humanos no podrían conocerlo; y que si llegaban a conocerlo no podrían comunicar ese conocimiento. Otros sofistas, como Trasímaco, creían que la fuerza hace el derecho. Sócrates se opuso a los sofistas. Su posición filosófica, representada en los diálogos de su discípulo Platón, puede resumirse de la siguiente manera: la virtud es conocimiento; la gente será virtuosa si sabe lo que es la virtud, y el vicio, o el mal, es fruto de la ignorancia. Así, según Sócrates, la educación como aquello que constituye la virtud puede conseguir que la gente sea y actúe conforme a la moral.
6- ESCUELAS GRIEGAS DE ÉTICA
La mayoría de las escuelas de filosofía moral griegas posteriores surgieron de las enseñanzas de Sócrates. Cuatro de estas escuelas fueron creadas por sus discípulos inmediatos: los cínicos, los cirenaicos, los megáricos (escuela fundada por Euclides de Megara) y los platónicos.
Los cínicos, en especial el filósofo Antístenes, afirmaban que la esencia de la virtud, el bien único, es el autocontrol, y que esto se puede inculcar. Los cínicos despreciaban el placer, que consideraban el mal si era aceptado como una guía de conducta. Juzgaban todo orgullo como un vicio, incluyendo el orgullo en la apariencia, o limpieza. Se cuenta que Sócrates dijo a Antístenes: "Puedo ver tu orgullo a través de los agujeros de tu capa".
Los cirenaicos, sobre todo Aristipo de Cirene, eran hedonistas y creían que el placer era el bien mayor (en tanto en cuanto no dominara la vida de cada uno), que ningún tipo de placer es superior a otro y, por ello, que sólo es mensurable en grado y duración.
Los megáricos, seguidores de Euclides, propusieron que aunque el bien puede ser llamado sabiduría, Dios o razón, es ‘uno’ y que el Bien es el secreto final del Universo que sólo puede ser revelado mediante el estudio lógico.
Según Platón, el bien es un elemento esencial de la realidad. El mal no existe en sí mismo, sino como reflejo imperfecto de lo real, que es el bien. En sus Diálogos (primera mitad del siglo IV a.C.) mantiene que la virtud humana descansa en la aptitud de una persona para llevar a cabo su propia función en el mundo. El alma humana está compuesta por tres elementos —el intelecto, la voluntad y la emoción— cada uno de los cuales poseen una virtud específica en la persona buena y juega un papel específico. La virtud del intelecto es la sabiduría, o el conocimiento de los fines de la vida; la de la voluntad es el valor, la capacidad de actuar, y la de las emociones es la templanza, o el autocontrol.
La virtud última, la justicia, es la relación armoniosa entre todas las demás, cuando cada parte del alma cumple su tarea apropiada y guarda el lugar que le corresponde.
Platón mantenía que el intelecto ha de ser el soberano, la voluntad figuraría en segundo lugar y las emociones en el tercer estrato, sujetas al intelecto y a la voluntad. La persona justa, cuya vida está guiada por este orden, es por lo tanto una persona buena. Aristóteles, discípulo de Platón, consideraba la felicidad como la meta de la vida.
En su principal obra sobre esta materia, Ética a Nicómaco (finales del siglo IV a.C.), definió la felicidad como una actividad que concuerda con la naturaleza específica de la humanidad; el placer acompaña a esta actividad pero no es su fin primordial. La felicidad resulta del único atributo humano de la razón, y funciona en armonía con las facultades humanas.
Aristóteles mantenía que las virtudes son en esencia un conjunto de buenos hábitos y que para alcanzar la felicidad una persona ha de desarrollar dos tipos de hábitos: los de la actividad mental, como el del conocimiento, que conduce a la más alta actividad humana, la contemplación, y aquéllos de la emoción práctica y la emoción, como el valor. Las virtudes morales son hábitos de acción que se ajustan al término medio, el Principio de moderación, y han de ser flexibles debido a las diferencias entre la gente y a otros factores condicionantes.
Por ejemplo, lo que uno puede comer depende del tamaño, la edad y la ocupación. En general, Aristóteles define el término medio como el estado virtuoso entre los dos extremos de exceso e insuficiencia; así, la generosidad, una virtud, es el punto medio entre el despilfarro y la tacañería. Para Aristóteles, las virtudes intelectuales y morales son sólo medios destinados a la consecución de la felicidad, que es el resultado de la plena realización del potencial humano.
ÉTICA DE PLATÓN Y ARISTÓTELES
Las formas del ser humano son, según Aristóteles, que tiene un alma vegetal, un alma animal, así como un alma racional. Y entonces se pregunta: ¿Cómo debe vivir el ser humano? ¿Qué hace falta para que un ser humano pueda vivir feliz? El ser humano solamente será feliz si utiliza sus capacidades y posibilidades.
Aristóteles pensaba que hay tres clases de felicidad:
1. - Es una vida de Placeres y diversiones.
2. - Vivir como un ciudadano libre y responsable
3. - Una vida en la que uno es filósofo e investigador.
Aristóteles también subraya que las tres condiciones tienen que existir simultáneamente para que el ser humano pueda vivir feliz. Rechazó, pues, cualquier forma de Vías únicas, Si hubiera vivido hoy en día a lo mejor habría dicho que alguien que solo cultiva su cuerpo vive tan parcial y tan defectuosamente como aquel que solo usa la cabeza. Ambos extremos expresan una vida desviada.
También en lo que se refiere a la relación con otros seres humanos, Aristóteles señala un "justo medio": no debemos ser ni cobardes ni temerarios, sino valientes. (Demasiado poco valor es cobardía, y demasiado valor es temeridad.) Del mismo modo no debemos ser ni tacaños ni pródigos, sino generosos. (Ser muy poco generosos es ser tacaño, ser demasiado generoso es ser pródigo).
Pasa como con la comida. Es peligroso comer demasiado poco, pero también es peligroso comer en exceso. Tanto la ética de Platón como la de Aristóteles se remiten a la ciencia médica griega: únicamente mediante el equilibrio y la moderación seré una persona feliz o en armonía.**
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** MUNDO DE SOFÍA, JOSTEIN GAARDER (NOVELA SOBRE LA HISTORIA DE LA FILOSOFÍA) EDITORIAL PATRIA, EDICIONES SIRUELA 1997 MÉXICO. PÁG. 140.
7- ESTOICISMO
La filosofía del estoicismo se desarrolló en torno al 300 a.C. durante los periodos helenístico y romano. En Grecia los principales filósofos estoicos fueron Zenón de Citio, Cleantes y Crisipo de Soli. En Roma el estoicismo resultó ser la más popular de las filosofías griegas y Cicerón fue, entre los romanos ilustres, uno de los que cayó bajo su influencia.
Sus principales representantes durante el periodo romano fueron el filósofo griego Epicteto y el emperador y pensador romano Marco Aurelio. Según los estoicos, la naturaleza es ordenada y racional, y sólo puede ser buena una vida llevada en armonía con la naturaleza.
Los filósofos estoicos, sin embargo, también se mostraban de acuerdo en que como la vida está influenciada por circunstancias materiales el individuo tendría que intentar ser todo lo independiente posible de tales condicionamientos. La práctica de algunas virtudes cardinales, como la prudencia, el valor, la templanza y la justicia, permite alcanzar la independencia conforme el espíritu del lema de los estoicos, "Aguanta y renuncia". De ahí, que la palabra estoico haya llegado a significar fortaleza frente a la dificultad.
8- EPICUREÍSMO
En los siglos IV y III a.C., el filósofo griego Epicuro desarrolló un sistema de pensamiento, más tarde llamado epicureísmo, que identificaba la bondad más elevada con el placer, sobre todo el placer intelectual y, al igual que el estoicismo, abogó por una vida moderada, incluso ascética, dedicada a la contemplación. El principal exponente romano del epicureísmo fue el poeta y filósofo Lucrecio, cuyo poema De rerum natura (De la naturaleza de las cosas), escrito hacia la mitad del siglo I a.C., combinaba algunas ideas derivadas de las doctrinas cosmológicas del filósofo griego Demócrito con otras derivadas de la ética de Epicuro.
Los epicúreos buscaban alcanzar el placer manteniendo un estado de serenidad, es decir, eliminando todas las preocupaciones de carácter emocional. Consideraban las creencias y prácticas religiosas perniciosas porque preocupaban al individuo con pensamientos perturbadores sobre la muerte y la incertidumbre de la vida después de ese tránsito. Los epicúreos mantenían también que es mejor posponer el placer inmediato con el objeto de alcanzar una satisfacción más segura y duradera en el futuro; por lo tanto, insistieron en que la vida buena lo es en cuanto se halla regulada por la autodisciplina.
9- ÉTICA CRISTIANA
Los modelos éticos de la edad clásica fueron aplicados a las clases dominantes, en especial en Grecia. Las mismas normas no se extendieron a los no griegos, que eran llamados barbaroi (bárbaros), un término que adquirió connotaciones peyorativas. En cuanto a los esclavos, la actitud hacia los mismos puede resumirse en la calificación de ‘herramientas vivas’ que le aplicó Aristóteles. En parte debido a estas razones, y una vez que decayeron las religiones paganas, las filosofías contemporáneas no consiguieron ningún refrendo popular y gran parte del atractivo del cristianismo se explica por la extensión de la ciudadanía moral a todos, incluso a los esclavos.
El advenimiento del cristianismo marcó una revolución en la ética, al introducir una concepción religiosa de lo bueno en el pensamiento occidental. Según la idea cristiana una persona es dependiente por entero de Dios y no puede alcanzar la bondad por medio de la voluntad o de la inteligencia, sino tan sólo con la ayuda de la gracia de Dios.
La primera idea ética cristiana descansa en la regla de oro: "Lo que quieras que los hombres te hagan a ti, házselo a ellos" (Mt. 7,12); en el mandato de amar al prójimo como a uno mismo (Lev. 19,18) e incluso a los enemigos (Mt. 5,44), y en las palabras de Jesús: "Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios" (Mt. 22,21). Jesús creía que el principal significado de la ley judía descansa en el mandamiento "amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu fuerza y con toda tu mente, y a tu prójimo como a ti mismo" (Lc. 10,27).
El cristianismo primigenio realzó como virtudes el ascetismo, el martirio, la fe, la misericordia, el perdón, el amor no erótico, que los filósofos clásicos de Grecia y Roma apenas habían considerado importantes.
10. ÉTICA DE LOS PADRES DE LA IGLESIA
Uno de los puntos fuertes de la ética cristiana fue la oposición al maniqueísmo, una religión de origen persa que mantenía que el bien y el mal (la luz y la sombra) eran fuerzas opuestas que luchaban por el dominio absoluto. El maniqueísmo tuvo mucha aceptación en los siglos III y IV d.C. San Agustín, considerado como el fundador de la teología cristiana, fue maniqueo en su juventud pero abandonó este credo después de recibir la influencia del pensamiento de Platón.
Tras su conversión al cristianismo en el 387, intentó integrar la noción platónica con el concepto cristiano de la bondad como un atributo de Dios, y el pecado como la caída de Adán, de cuya culpa una persona está redimida por la gracia de Dios. La creencia maniqueísta en el diablo persistió, sin embargo, como se puede ver en la convicción de san Agustín en la maldad intrínseca de la naturaleza humana. Esta actitud pudo reflejar su propio sentido de culpabilidad, por los excesos que había cometido en la adolescencia y puede justificar el énfasis que puso la primera doctrina moral cristiana sobre la castidad y el celibato.
Durante la edad media tardía, los trabajos de Aristóteles, a los que se pudo acceder a través de los textos y comentarios preparados por estudiosos árabes, tuvieron una fuerte influencia en el pensamiento europeo.
Al resaltar el conocimiento empírico en comparación con la revelación, el aristotelismo amenazaba la autoridad intelectual de la Iglesia. El teólogo cristiano santo Tomás de Aquino consiguió, sin embargo, armonizar el aristotelismo con la autoridad católica al admitir la verdad del sentido de la experiencia pero manteniendo que ésta completa la verdad de la fe. La gran autoridad intelectual de Aristóteles se puso así al servicio de la autoridad de la Iglesia, y la lógica aristotélica acabó por apoyar los conceptos agustinos del pecado original y de la redención por medio de la gracia divina. Esta síntesis representa la esencia de la mayor obra de Tomás de Aquino, Summa Theologiae (1265-1273).
11- ÉTICA Y PENITENCIA
Conforme la Iglesia medieval se hizo más poderosa, se desarrolló un modelo de ética que aportaba el castigo para el pecado y la recompensa de la inmortalidad para premiar la virtud. Las virtudes más importantes eran la humildad, la continencia, la benevolencia y la obediencia; la espiritualidad, o la bondad de espíritu, era indispensable para la moral. Todas las acciones, tanto las buenas como las malas, fueron clasificadas por la Iglesia y se instauró un sistema de penitencia temporal como expiación de los pecados.
Las creencias éticas de la Iglesia medieval fueron recogidas en literatura en la Divina Comedia de Dante, que estaba influenciada por las filosofías de Platón, Aristóteles y santo Tomás de Aquino. En la sección de la Divina Comedia titulada ‘Infierno’, Dante clasifica el pecado bajo tres grandes epígrafes, cada uno de los cuales tenía más subdivisiones.
En un orden creciente de pecado colocó los pecados de incontinencias (sensuales o emocionales), de violencia o brutalidad (de la voluntad), y de fraude o malicia (del intelecto). Las tres facultades del alma de Platón son repetidas así en su orden jerárquico original, y los pecados son considerados como perversiones de una u otra de las tres facultades.
12- ÉTICA DESPUÉS DE LA REFORMA
La influencia de las creencias y prácticas éticas cristianas disminuyó durante el renacimiento. La Reforma protestante provocó un retorno general a los principios básicos dentro de la tradición cristiana, cambiando el énfasis puesto en algunas ideas e introduciendo otras nuevas. Según Martín Lutero, la bondad de espíritu es la esencia de la piedad cristiana. Al cristiano se le exige una conducta moral o la realización de actos buenos, pero la justificación, o la salvación, viene sólo por la fe. El propio Lutero había contraído matrimonio y el celibato dejó de ser obligatorio para el clero protestante.
El teólogo protestante francés y reformista religioso Juan Calvino aceptó la doctrina teológica de que la salvación se obtiene sólo por la fe y mantuvo también la doctrina Agustina del pecado original. Los puritanos eran calvinistas y se adhirieron a la defensa que hizo Calvino de la sobriedad, la diligencia, el ahorro y la ausencia de ostentación; para ellos la contemplación era holgazanería y la pobreza era o bien castigo por el pecado o bien la evidencia de que no se estaba en gracia de Dios.
Los puritanos creían que sólo los elegidos podrían alcanzar la salvación. Se consideraban a sí mismos elegidos, pero no podían estar seguros de ello hasta que no hubieran recibido una señal. Creían que su modo de vida era correcto en un plano ético y que ello comportaba la prosperidad mundana. La prosperidad fue aceptada pues como la señal que esperaban.
La bondad se asoció a la riqueza y la pobreza al mal. No lograr el éxito en la profesión de cada uno pareció ser un signo claro de que la aprobación de Dios había sido negada. La conducta que una vez se pensó llevaría a la santidad, llevó a los descendientes de los puritanos a la riqueza material.
En general, durante la Reforma la responsabilidad individual se consideró más importante que la obediencia a la autoridad o a la tradición.
Este cambio, que de una forma indirecta provocó el desarrollo de la ética secular moderna, se puede apreciar en De iure belli et pacis (La ley de la guerra y la paz, 1625) realizado por el jurista, teólogo y estadista holandés Hugo Grocio. Aunque esta obra apoya algunas de las doctrinas de santo Tomás de Aquino, se centra más en las obligaciones políticas y civiles de la gente dentro del espíritu de la ley romana clásica. Grocio afirmaba que la ley natural es parte de la ley divina y se funda en la naturaleza humana, que muestra un deseo por lograr la asociación pacífica con los demás y una tendencia a seguir los principios generales en la conducta. Por ello, la sociedad está basada de un modo armónico en la ley natural.
13- FILOSOFÍAS ÉTICAS SECULARES
En el Leviatán (1651), el filósofo inglés Thomas Hobbes atribuye la mayor importancia a la sociedad organizada y al poder político. Afirmaba que la vida humana en el "estado de naturaleza" (independiente de o anterior a, la institución del estado civil) es "solitaria, pobre, sucia, violenta y corta" y que es "una guerra de todos contra todos". En consecuencia, la gente busca seguridad participando en un contrato social en el que el poder original de cada persona se cede a un soberano que, a su vez, regula la conducta.
Esta postura conservadora en política asume que los seres humanos son malos y precisan un Estado fuerte para reprimirlos. No obstante, Hobbes afirmaba que si un soberano no da seguridad y orden y es derrocado por sus súbditos, la sociedad vuelve al estado de naturaleza y puede comprometerse en un nuevo contrato. La doctrina de Hobbes relativa al estado y al contrato social marcó el pensamiento del filósofo inglés John Locke. En sus dos Tratados sobre el gobierno civil (1690) Locke mantenía, sin embargo, que el fin del contrato social es limitar el poder absoluto de la autoridad y, como contrapeso, promover la libertad individual.
La razón humana es el criterio para una conducta recta en el modelo elaborado por el filósofo holandés Baruch Spinoza. En su obra más importante, Ética (1677), Spinoza afirmaba que la ética se deduce de la psicología y la psicología de la metafísica. Sostenía que todas las cosas son neutras en el orden moral desde el punto de vista de la eternidad; sólo las necesidades e intereses humanos determinan lo que se considera bueno o malo, el bien y el mal.
Todo lo que contribuye al conocimiento de la naturaleza del ser humano o se halla en consonancia con la razón humana está prefigurado como bueno. Por ello, cabe suponer que todo lo que la gente tiene en común es lo mejor para cada uno, lo bueno que la gente busca para los demás es lo bueno que desea para sí misma.
Además, la razón es necesaria para refrenar las pasiones y alcanzar el placer y la felicidad evitando el sufrimiento. El estado humano más elevado, según Spinoza, es el "amor intelectual de Dios" que viene dado por el conocimiento intuitivo, una facultad mayor que la razón ordinaria. Con el uso adecuado de esta propiedad, una persona puede contemplar la totalidad del universo mental y físico y considerar que éste engloba una sustancia infinita que Spinoza denomina Dios sin disociarlo del mundo.
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