Fighting for the Freedom

Enviado por carlos alarcón

Autor: C.J. Alarcón

Acabo de cumplir quince años y ya soy un hombre. Mi padre me lo dice siempre porque debo transformarme en un cazador, al igual que él, para defender a mi pueblo. Mi nombre es Link y vivo en Rim Elm junto a toda mi familia.

Mi abuela era una gran sabia, por desgracia murió y pienso que nos hace mucha falta, porque nadie conoce los escritos antiguos que se encuentran en Uru Mais, la puerta al Seru Kai. Estos escritos revelan el gran secreto de Conkram, el absoluto reino de esta región. Mi misión será averiguar este secreto porque dicen que es muy importante para la raza humana e ir al palacio de Conkram donde se encuentra the Door of Light, pasadizo al reino de Ganondorf. Este personaje es el principal enemigo de los humanos. Dentro de unos meses deberé partir y dejar a mi pueblo. Será un viaje extremadamente emocionante.

Hoy fui donde el herrero, el que me haría mi principal arma: la espada de Ghar, se llama así por el gran soldado Shiek de Ghar. Él dejó algo para mí, me dijo el herrero, un zafiro verde. Al principio no lo creí, ya que él murió hace más de veinte años. El herrero me dijo que este zafiro es un puente para absorber elementos sobrenaturales que le van a servir a mi espada. Lo encontré fantástico porque he oído que existe un elixir que se llama Meta (fuego) y dice la leyenda que puede consumir hasta la más dura roca y volverla cenizas.

También fui a buscar mi escudo, pero este es algo extraño porque tiene la imagen de un rostro encerrado en él. Me lo dió la hechicera del pueblo, pero me dijo que sólo el verdadero guerrero lo podría portar. Y mencionó una frase que decía: "Encuentra tu destino en Hirule". Esto me puso muy nervioso porque esa hechicera ve el futuro a través de los ojos de las personas, y por lo tanto, sabía lo que me aguardaba. Pero yo no quise preguntarle más cosas a ella, ya que podría perjudicarme. Luego fui donde Saria, una amiga de toda la vida, ella sabe mucho de magia. Me dijo que de alguna manera, si yo quisiera ser más fuerte debería encontrar los elixires restantes que son: Terra (viento) y Ozma (trueno). Con estos podría utilizar Door of Light para llegar donde está Ganondorf y así terminar con esa amenaza y descubrir el misterio de Uru Mais.

Sólo faltan dos días para emprender el viaje y me he dado cuenta de que estaré solo todo ese tiempo y es un largo viaje. Mi hermana, Cristal, es muy buena para dar consejos y yo los necesito. Me dijo que no me preocupara porque "la esperanza y la confianza de mi pueblo siempre me acompañaría". Ella siempre me ayuda, pero esta vez no encontré lo que buscaba. Así que fui donde el vendedor de armas del pueblo. El había viajado por muchos lugares y conoce a mucha gente. Le hablé sobre mi duda y me respondió que en el pueblo que esta ubicado en el norte, había un muchacho que quedó huérfano porque sus padres habían muerto por manos del ejército de Ganondorf, y odia tanto como yo a ese villano. Me dijo también que es agresivo, pero es muy fuerte, así que es bueno tenerlo como aliado. Su nombre es Vahn.

Hoy es el gran día y me voy seguro de que saldré victorioso. Antes de irme, mi familia y mis amigos me hicieron una fiesta de despedida. Donde Saria me dió un gran regalo, una ocarina. Pero no es un instrumento cualquiera, sino que tiene poderes mágicos. Es el recuerdo que tengo de ella y lo cuidaré más que nada. Estoy listo para el viaje donde encontraré mi destino y salvaré a mi pueblo.

Ya he dejado Rim Elm y voy hacia el norte. Este reino se llama Drake y se dice que el rey, Etora, está poseído por fuerzas malignas y que nadie sabe lo que trama. Yo creo que son relatos falsos porque de ser verdad ya lo hubieran descubierto. El caso es que he llegado y no me dejan entrar al pueblo porque creen que soy un bandido, pero intentaré escabullirme para lograr entrar y encontrar a ese famoso Vahn.

Me fue muy difícil entrar pero ya lo logré.

Este pueblo es muy extraño y todos se comportan muy raros, debe ser por lo que dicen del rey. Llegué a una cantina para ver si estaba Vahn. Había muchos bárbaros y mercenarios que quedaban observándome, hasta que al fondo de la cantina había un muchacho afilando una daga, así que me acerqué para preguntarle el nombre y ver si era él. Me contestó con un golpe y me pregunto si era del ejército de Ganondorf, se veía muy enfurecido pero yo le dije que también estaba buscando a Ganondorf. Así que me dejó en paz y salió del lugar. Luego salí yo para ver lo que le pasaba. Estaba mirando la luna y se notaba muy pensativo. Me acerqué a él y le pregunté su nombre. Me dijo que se llamaba Vahn, así que yo le hablé del vendedor de armas y me dijo que lo había conocido. Me presenté y le dije cuál era mi plan para ver si aceptaba acompañarme en el viaje, él me dijo que mañana me contestaba y de pronto se fué.

Yo, mientras tanto, empecé a caminar por el pueblo y me acordé del regalo que me había hecho Saria, así que empecé a tocar la ocarina. Sonaba melodiosa y se notaba que estaba bien cuidada, pero de pronto unos hombres me acorralaron y me pidieron cosas de valor. Así que hice lo que mejor sé hacer, pelear. Saqué la espada de Ghar y le puse el zafiro verde que me dió el herrero y empezó la batalla. Estos hombres tenían cuchillas y algunas cadenas y se lanzaron contra mí, pero yo tomé mi espada y como dijo mi abuelo: "debes canalizar toda tu fuerza en un solo movimiento". Los bandidos me atacaron con cadenas, pero con mi espada las rompí y vencí en el combate. Ellos salieron huyendo, pero algo le pasó a mi espada, empezó a brillar y el zafiro que le puse se incrustó en ella. Parecía algo extraño pero era fantástico.

Ya es de mañana y voy a buscar a Vahn. Lo encontré en la misma cantina, lo saludé y le pregunté que técnicas usaba él. Me respondió que todos los que quedan en este pueblo son bárbaros y usan la fuerza bruta, pero él usaba técnicas del Templo Setsu. Son técnicas de alta categoría y que utilizan dagas de filo invertido, muy parecido al estilo de los samuráis. Pero, además tiene un espíritu que pertenecía a su Templo que se llama Asir y utiliza poderes de la tierra, también se puede fusionar con la daga para volverse más fuerte. Yo le conté sobre el origen de mi espada, él se sorprendió al saber que tenía las características de la espada de Ghar y que fuese tan fuerte. También le hablé sobre el extraño escudo que me dió la hechicera. Él me dijo que el escudo lo podía revisar el herrero del pueblo porque él sabe de eso.

El sitio donde vivía el herrero quedaba un poco lejos, pero llegamos al mediodía. Hablamos con él y dejé que revisara el escudo. Me dijo que el era del tipo Halt, significa que éste no esta en todo su poder, pero éste sólo puede ser usado por el verdadero guerrero. Como ya me habían dicho eso, le pregunté al herrero que significaba. Él me respondió que el verdadero guerrero es el que puede a vencer a Ganondorf para salvar a la región. Él se quedó con mi escudo porque yo no podría liberar todo su poder. Así que mientras tanto me dio el Escudo Deku, hecho de un árbol milenario de la tierra de los Deku, que son un pueblo de peculiares duendes con poderes mágicos.

Ahora nos dirigimos a la casa de Vahn, ésta queda cerca del castillo del rey Etora, así que luego iremos para descubrir si es verdad el rumor que corre por toda la región.

La casa de Vahn es muy elegante, puesto que su padre era un soldado de la guardia real y su madre una gran doctora, pero el ejército al enfrentarse contra el imperio de Conkram, fueron vencidos en combate y su madre, los acompañaba en primeros auxilios junto a la delegación de médicos que también murieron. Cuando él supo tenía 10 años y la terrible noticia lo marcó para siempre y ahora sólo piensa en vengarse. Vahn me mostró su daga con la que pelea, ésta era sorprendentemente aguda y también utilizó la posesión de Asir, donde el pequeño espíritu entra en la daga y se transforma en una gran espada. Yo quedé fascinado con ese tipo de armamento, ya que con eso podríamos tener una oportunidad de vencer a Ganondorf. Ahora vamos hacia el castillo del rey Etora para averiguar si el rumor es cierto.

Hemos llegado al castillo y, como siempre, no me dejan entrar, pero Vahn tiene algunas influencias (A pesar de que es ladrón). Así que pudimos entrar al castillo y llegamos al salón principal para ver si estaba el rey, pero no se encontraba. Unos guardias dijeron que nos fuéramos porque el rey no estaba, pero Vahn descubrió que había un pasadizo hacia las mazmorras donde brillaban muchas luces y era muy sospechoso. Todavía creemos que el rey debe estar por algún lugar del castillo, pero para despistar a los guardias hemos fingido que nos fuimos para no tener demasiados problemas después.

Ya es casi medianoche y los guardias cada vez vigilan más, pero nos hemos disfrazado como sirvientes para poder entrar más fácilmente. Vahn me guió hacia el pasadizo que él conocía para llegar a las mazmorras donde posiblemente estaría el rey. Él mientras tanto iría hacia arriba.

Asir es un buen espíritu pues él protege a Vahn, ya que tiene la habilidad de detectar la vida terrestre y poder identificarla, aunque yo sólo tengo mi espada y el escudo Deku, pero con eso basta. Creo que me persiguen algunos soldados. Parece que ya se dieron cuenta de nuestra presencia.

He bajado casi dos pisos y encontré un laboratorio. Pareciera estar abandonado porque está todo cubierto de polvo. Me acerqué hacia una cabina que hay en el fondo donde hay varios frascos que parecen ser pociones, también hay un recordatorio para un tal Dohati.

Estaba por leerlo cuando de pronto se acercan unas sombras, eran unos soldados y el rey, pero la voz de éste era un tanto grave. Así que me escondí para oír lo que tramaban. El rey hablaba de un tal proyecto para la humanidad de paz y prosperidad para todos, pero en ese momento al rey le ocurrió algo extraño, empezó a convulsionar y experimentó una mutación genética, debe ser porque en el laboratorio hay muchas pociones y posiblemente de experimentos genéticos. Ellos bajaron hacia las mazmorras y yo aproveché el momento para avisarle a Vahn sobre lo sucedido. Esto se está poniendo muy raro así que es mejor prepararse para la batalla.

Por suerte encontré rápido a Vahn porque tengo mucho de que preguntarle. Él me dijo que había visto al rey saliendo de un lugar muy extraño, así que fué a ver que es lo que había allí. Vahn se encontró con una habitación donde había un gran monumento. Era una mujer con muchos brazos y tenía dos frascos con pociones, pero un frasco estaba vacío. Yo le dije sobre la extraña mutación del rey, sobre el laboratorio y sobre ese tal Dohati. Vahn me dijo que su padre era amigo de ese hombre y que era el principal científico del reino. Decidimos ir donde el rey para acabar con esto de una vez porque puede traer consecuencias trágicas para el reino y quien sabe, para toda la región.

Estamos por llegar a las mazmorras y se escuchan muchas voces que parecen lamentos. A Asir le da un poco de miedo escuchar ese tipo de cosas, pero Vahn le dijo que no se preocupara. Faltan casi dos pisos para llegar y Asir utilizó su técnica especial para ver quien estaba allá abajo. Estaba el rey, unos soldados y mucha gente, pero Asir no nos dijo que tipo de gente había allí. Yo he sacado mi espada y el escudo para estar listo y Vahn hizo lo mismo, pero Asir no está en la daga.

Llegamos a una gran puerta y no sabemos que nos espera. Abrimos la puerta y nos encontramos con algo terrible: habían innumerables celdas y cada una tenía a un "humano" en ella, pero habían sido mutados por fuerzas externas. La crueldad y la maldad de este rey lo llevaron a ocasionarle a gente inocente el dolor que nunca habían sentido. Mi corazón se puso muy alterado al ver esto. El rey mandó a sus soldados "mutantes" a matarnos. Son muchos, pero nosotros estamos preparados para cualquier cosa.

Alisté el escudo Deku y la espada de Ghar para el combate y Vahn posesionó su daga con Asir para utilizar todo su poder y empezó el combate. La espada Asir es muy poderosa pero Ghar no se queda atrás. Juntos pudimos derrotar a los soldados y dirigirnos donde está Etora y terminar con esto de una vez.

Mientras tanto, el rey estaba preparando una gran arma. Parece que es un ventilador, le preguntamos que va ha hacer con eso. Él nos respondió que el ventilador es un medio de propagación del SMB-2 (sobrenatural mutant brew), que transformará al pueblo en mutantes inmortales y ser el reino más poderoso del mundo. El rey nos confesó que mientras él era niño vio mucho sufrimiento cuando el reino iba a batallar contra sus enemigos, ya que nunca fue tan poderoso y éste buscó la medida más drástica para poder vencer. Esto nos puso muy tristes porque él quería tener poder, pero no es excusa para experimentar con personas. Así que debemos acabar con él para liberar al reino.

Y empezó la batalla decisiva. El rey tomó una poción para utilizar magia, Vahn y yo decidimos atacarlo alternadamente para ser más eficientes y él empezó. Asir y su daga eran muy rápidos ante la vista de Etora, pero la magia de éste era suficiente para ocasionarle daño a Vahn. El rey se jactaba de su poder cuando de pronto, todo se volvió una pesadilla. Empezaron a salir decenas de soldados directo a atacarnos. Parecía que todo terminaba aquí.

Yo tuve que encargarme de los soldados y Vahn pelearía con Etora. Desenvainé mi espada y me puse el escudo para lanzarme a ellos y acabarlos. Tuve que poner mucho de mi parte para derrotar a algunos, son muy fuertes, así que he utilizado el ambiente para poder atacar y como decía mi abuelo: "debes canalizar tu fuerza en un sólo movimiento". Luego de recordar eso me armé de valor e hice un ataque con mi espada y cuando todos los soldados se lanzaron contra mí, mi espada y yo hicimos un movimiento giratorio en conjunto y a la espada de Ghar le empezó a salir destellos y el ataque resultó perfecto. Ya me quedan menos y me volvió la confianza al cuerpo.

En unos momentos, Vahn tenía acorralado a Etora y yo ya había terminado con los guardias e iba donde estaba él para ayudarlo. Con mi espada y la espada Asir acorralamos a Etora. Él suplicaba piedad y decía que iba a revertir el hechizo. Yo le dije a Vahn que dejáramos que revirtiera el hechizo para liberar al pueblo y el me encontró la razón. Etora revirtió el hechizo y nos prometió cambiar. Mientras tanto, Vahn estaba en el balcón real meditando en lo que había sucedido. No lo pensó dos veces y corrió donde Etora y con su daga sin posesión le hizo una herida mortal a el rey. Nunca pensé eso de Vahn, pero luego entendí. Vahn le exigió explicaciones al rey por sus padres. El rey, casi agonizando le respondió que sus padres eran unos traidores porque se rehusaron a obedecer sus ordenes de ser experimentados con pócimas. Pude ver el odio en sus ojos y el deseo de venganza. En ese momento, Vahn acabó con Etora.

Luego de este horrible suceso, un pequeño niño se nos acercó. Se veía un poco entusiasmado, así que lo seguimos. Nos llevó a una casa un tanto pequeña donde estaba un gran amigo: el vendedor de armas de Rim Elm. Nos conmovió tanto que lo abrazamos porque por fin veíamos a alguien conocido. Él se llama Ralm y tiene muchas armas así que nos vendió algunas como un arco muy certero y a Vahn le vendió una gran cadena con punta de Cristal. Nos serán muy útiles para nuestros viajes futuros. He pensado que el venir al reino de Drake me ayudó en dos cosas: pudo conocer a Vahn y la experiencia al enfrentar a ese malvado rey. Pero hay algo que tengo claro. Esto está recién comenzando.

Hace una hora empezamos nuestro viaje y debemos ir al noreste, para dirigirnos a las montañas de Goron. Donde existe la leyenda de Meta, el antiguo elixir. He estado pensando en Rim Elm, en mi familia y en Saria y los extraño mucho, pero estoy con Vahn, aunque todo el tiempo habla con Asir, hace buena compañía. Vahn me dijo que había escuchado que en la montaña Goron hay un guardián que está en la cima y que esconde a Meta, así que creo que vamos a tener que pelear para conseguirlo.

De nuevo he sacado la ocarina para tratar de tocarla y he inventado una sonata. La llamaré Saria´s Song. Asir nos dijo que la montaña Goron era posesión de Ganondorf. Eso nos sorprendió mucho y nos dió más ganas de ir y pelear con ese guardián.

Al fin llegamos. Queda muy lejos del reino Drake y nos demoramos casi cuatro días en llegar. Empezamos a investigar en el pueblo que queda en las faldas de la montaña, pero nadie nos supo decir que hay en la cima. El clima de este sitio es muy helado y nieva mucho, así que es mejor estar preparados.

Fuimos de incógnitos a una tienda donde venden armas y equipamiento para el clima de montaña. Nos vendió una gran ballesta para ocuparla con fuego. Nos va a ser de gran utilidad para la batalla. Lo malo es que Asir no puede ocupar las fuerzas de la tierra, ya que estamos en la nieve, así que lo mejor es andar con cautela hasta llegar a la cima de la montaña.

Hemos ido a una hostería donde todos son goron. Estos seres son algo extraños porque tienen una contextura muy gruesa, su piel es algo opaca y se caracterizan por llevarla tatuada. En la hostería hay un goron muy amable y simpatizó con Asir. Se llama Sirá. Es un aprendiz de magia y es muy sabio porque en un momento revisó el zafiro y se dio cuenta de que era de Ghar. Él se ofreció a acompañarnos en nuestra excursión a la cima de la montaña, ya que su padre es alpinista desde que era pequeño. Ya es medianoche y nos vamos a dormir.

Pero mientras yo dormía me ocurrió algo extraño, tuve un sueño donde me veía en la cima de una montaña y colocaba mi espada en un altar dorado y quedaba incrustada. Yo me desperté con un extraño ruido y Vahn también se despertó. Salimos hacia afuera con Vahn y Sirá para ver lo que pasaba y sucedió lo peor, una gran avalancha amenazaba al pueblo y quedaban pocos minutos para que llegara acá. Nosotros no sabíamos que hacer, los aldeanos trataban de cubrir el camino con grandes rocas pero era inútil hacerlo. Tratamos de ayudar en lo posible pero no era suficiente, hasta que Sirá vió mi ocarina y me dijo que si la usaba bien podría ocurrir un milagro.

La avalancha se acercaba cada vez más y no podemos dejar que los aldeanos mueran, así que me puse en frente del camino a la montaña, saqué la ocarina y con todo mi espíritu decidí tocar Saria´s Song. Sonó muy melodioso pero no resultó nada anormal. La nieve ya llegaba al pueblo y nada podría detenerla, pero yo pensaba que si esto no resultaba entonces nada podría salvarnos y no podría salvar a los goron. Mi corazón se alteró de nuevo cuando de pronto ocurrió lo increíble. La ocarina se transformó en esmeralda y salió una gran hada de ella, utilizó una poderosa ráfaga de viento que transformó la nieve en cristal y salvó al pueblo.

Luego de este dramático suceso, Gran Goron, el anciano del pueblo me dió infinitas gracias por lo hecho, y me dió la oportunidad de ir a la cima de la montaña por medio de Sirá. Eso nos alegró mucho porque creo que la avalancha fué producida por el guardián y nosotros debemos detenerlo cuanto antes.

Temprano por la mañana iremos a la cima de la montaña, debemos llevar lo justo y lo necesario para no ir con tanta carga. Llevaremos espadas, escudos, la ballesta, el arco y a Asir. Sirá llevará un extraño guante que cubre hasta su hombro, él dice que es muy eficiente aunque Vahn y yo no sabemos para qué funciona. Hoy también medité sobre el gran poder escondido de la ocarina y lo útil que puede ser. He pensado mucho en Saria y en cómo se encuentran los aldeanos de Rim Elm y mi familia, debo ser fuerte y no rendirme para poder ganar la batalla.

Estamos listos para empezar y los aldeanos nos despidieron muy confiados de que venceremos y nos desean mucha suerte. Asir esta muy nervioso porque no puede localizar ningún tipo de ser, pero nosotros le decimos que tiene que tener fe porque todo va a salir bien. Nos hemos encontrado con muchos animales extraños pero son propios de este lugar, seres mágicos con cualidades raras son todo lo que hemos visto. Faltan casi tres kilómetros para llegar a la cima y nos estamos muy nerviosos porque cada vez el cielo se pone más oscuro. Debemos actuar con mucha cautela para no equivocarnos.

Mientras más nos acercamos, más oscuro se pone el cielo. Estamos un poco asustados, ya que nadie conoce al enemigo y no sabemos el tipo de monstruo que es. Sólo faltan algunos metros para llegar y hemos decidido hacer una promesa: haremos todo lo posible para destruir al enemigo, y lo atacaremos en conjunto para acabarlo rápido.

Hemos llegado y se divisa una pequeña casa de bronce, parecido a un altar. A mi me dió un poco de miedo por lo de mi sueño, pero debo seguir y no debo aproblemar a mis amigos. De pronto se abrió un portal en el suelo y salió una abominable bestia. Es como una quimera y tiene tres cabezas. Se ve muy poderoso pero daremos lo mejor de nosotros para acabarlo.

La quimera se dirigió a nosotros y nos dijo que se llamaba Gokeru, fiel siervo de Ganondorf y guardián del elixir Meta. Pensamos que era conveniente atacarlo de una vez, así que lo hicimos: Vahn utiliza la posesión de la espada Asir, yo desenvaino mi espada para atacarlo de frente y Sirá sólo se pone en posición de ataque. Nos preparamos y nos lanzamos contra Gokeru, yo utilizo el ataque giratorio mientras Vahn usa el filo de su espada para ocasionarle daño a la cabeza del lado izquierdo, Gokeru al recibir nuestros ataques sólo se quejó. Vahn y yo nos quedamos perplejos al ver que nuestros ataques eran inútiles ante la fuerza de él, pero Sirá estaba muy tranquilo y lo atacó, pero tampoco le hizo algún daño. Probamos de distintas maneras para atacarlo pero es inútil, el es demasiado fuerte para nosotros. Decidimos hacer un ataque los tres juntos: yo utilicé el ataque giratorio, Vahn lanzó una gran ventisca con la espada Asir y al fin pudimos ver la técnica especial del guante de Sirá: la palma de su mano se abre y lanza una especie de energía negra muy poderosa, todos nos dirigimos a la cabeza del centro y resultó sorprendente: la ventisca lo confundió mientras yo lo sorprendí con mi espada y la energía de Sirá acabó con una cabeza.

Terminamos un tanto exhaustos por el ataque producido. Gokeru reaccionó rápido y nos sorprendió con una flama, pero mi escudo Deku y yo estábamos preparados y pudimos detener la flama. Gokeru estaba con una cabeza menos y nosotros estábamos muy exhaustos para seguir peleando cuando de pronto, los ojos de Gokeru se tornaron rojos y preparó una gran flama. Nosotros sabíamos que podría ser fatal, así que recurrimos a nuestro ultimo recurso: lanzarme a morir, yo le dije a Vahn que si moría, él debía seguir con el viaje, pero me dijo que era algo muy estúpido de mi parte porque yo debía pelear contra Ganondorf y además me dijo algo que nunca olvidaré:"tu me enseñaste a no rendirme por las cosas que quiero y siempre luchar hasta el final, la fe es el arma mas importante para vencer".

Pensé en lo que me dijo y reaccioné, me dí cuenta de que debía haber otra salida cuando Sirá me dijo que el altar podría ser alguna señal para vencerlo. Yo recordé mi sueño y lo que podría significar cumplirlo, así que no lo pensé dos veces y corrí hacia el altar para terminar con esto de una vez. Gokeru se percató de que yo iba hacia allá así que intentó detenerme, pero Sirá, con las pocas fuerzas que le quedaban logró hacer un ataque con su guante y mantenerlo ocupado, mientras yo casi llegaba al altar. Me ubiqué delante de él y coloqué mi espada. Ésta empezó a brillar y se incrustó en la piedra: una extraña luz apareció desde el altar y yo desaparecí hacia un lugar extraño donde sólo se escuchan gritos y lamentos.

Llegué a un lugar un tanto extraño, en realidad, es muy extraño. Es un sitio donde no se ve nada. Me encuentro solo en este momento y he tratado de buscar a los otros. He caminado bastante, pero no sé adonde voy y cada vez me empiezo a asustar más. De pronto empecé a escuchar muchas voces que dañaban mi cabeza, miles y miles de lamentos y gritos que me condujeron a una especie de desmayo.

Desperté y ví una silueta a lo lejos. Traté de acercarme y me dí cuenta de que era Saria. Traté de hablarle, pero no pude: es como si no tuviera el control de mi cuerpo y exactamente es eso. Traté de concentrarme para ver lo que pasaba, hasta que sentí una presencia maligna. Seguí viendo lo que hace "mi otro yo" y él siguió a Saria. Ella le mostró una cuidad completamente destruida y desolada. Luego le dijo: "diaj greb folkan". Esas palabras pertenecen a un dialecto muy raro e incomprensible.

Al escuchar esas palabras, mi otro yo cayó arrodillado y lloró desconsoladamente. Yo quise saber lo que pasaba, pero nadie me daba explicaciones. Traté de buscar a los muchachos, pero sólo se ve oscuridad. No me queda más que sentir la impotencia porque creo que es el fin y por mi parte no puedo hacer nada. Mi pueblo sabe que hice todo lo posible por destruir esa amenaza y miserablemente quedé en este lugar sin poder cumplir mi misión, cuando de pronto vi una extraña luz, algo carmesí me atrapó y me dejó algo confuso. Luego de escuché las mismas palabras que dijo esa silueta: "diaj greb folkan" y escuché algo más: "tu pueblo ha desaparecido… tu vida no tiene sentido… olvídalo…". Creo que es el significado de esas palabras pero es muy confuso, si mi pueblo desaparece no me queda más que hacer en este mundo. Me siento muy mal. Creo que es el fin.

Luego de un profundo trance empecé a escuchar unas voces que me decían: "no te vayas… no te rindas…". Eso me hizo volver en si y me di cuenta de que si mi pueblo estaba destruido, tengo donde ir porque tengo a mis amigos y tienen su esperanza puesta en mi. Sin saber por qué desperté afuera del altar y ví a mis amigos peleando con Gokeru. Todavía estoy confundido por lo que pasó y por qué estuve allí. Me levanté para ayudar a mis amigos pero me di cuenta de que no tengo mi espada, así que fui al altar para ver si la podía sacar pero no pude. Me dirigí donde estaba Vahn para ayudarle, pero me dijo que con Sirá bastaba, ya que yo debía descansar y no pelear. Le hice caso porque lo que me dijo es verdad. Estaban muy bien peleando contra Gokeru hasta que Sirá hizo un ataque que lo hizo desfallecer. Quedé asombrado al verlo y Vahn también, pero nuevamente me desmayé y no supe nada más.

Ya es de mañana y pude despertar. Los muchachos me fueron a ver para saber como estuve. Me preguntaron que me había pasado porque cuando incrusté la espada, una luz me cubrió y me volví inconsciente. Yo les conté lo que me ocurrió y las extrañas palabras que escuché. Sirá me dijo que podía ser una señal de Meta, el antiguo elixir, ya que debería estar en el extraño altar. Sacamos conclusiones y decidimos ir nuevamente hacia la cima de la montaña para recuperar la espada de Ghar y buscar a Meta.

Estamos listos para irnos y buscar el ansiado elixir que nos ayudará a vencer en nuestras próximas batallas. Estoy esperando a Vahn y a Sirá para marcharnos pronto, pero todavía no salen de la casa de hospedaje y ya se nos hace tarde. Vahn salió de la casa y se acercó a mí, me dijo que yo debería ir solo porque esto sólo me concierne a mí. Le encontré toda la razón porque no podría dejarlos expuestos al peligro, así que yo iré.

Me encuentro en la cima de la montaña y hay una gran tormenta de nieve, pero no será obstáculo para mi cometido. Me acerqué al altar para tratar de volver a esa dimensión y asombrosamente mi mente pudo conectarse con la dimensión y volver a ese horrible lugar para cumplir mi misión.

Al llegar allí, volví a escuchar esos gritos y lamentos y cada vez más me atormentan más. Escuché esas mismas palabras y con todo mi espíritu traté de comunicarme con esa extraña voz que cada vez se escuchaba más fuerte.

Luego de un lapso de grandes tormentos, apareció un ser muy extraño: era como una flama muy grande y adoptó la forma de un hombre. Se acercó a mí y me invitó a un castillo. Se notaba que era un hombre bueno y vestía una gran túnica púrpura. De camino al castillo pasamos por lugares inimaginables: centros de tortura y hasta por el mismo infierno. Mientras tanto, el hombre me decía cuán grandioso era su castillo y lo maravillosa que era su gente. Esto se pone cada vez más raro, pero todo esto lo hago para conseguir ese elixir y así largarnos de aquí.

Llegamos muy rápido al castillo, pareciera que aquí no existiera el tiempo. El hombre me llevó hacia un gran lobby donde toda la gente que está allí es feliz. Me preguntó si a mí me gustaría estar aquí para siempre, pero yo le hablé sobre mi misión y le dije que no podía quedarme. Al escuchar mi respuesta, él hizo aparecer a Saria y a todo mi pueblo para que yo me quedara. Acepto que dudé mucho con respecto a eso, pero aunque estuviera toda esa gente que quiero no puedo dejar a mis amigos y a mi misión. Cuando le dije eso al hombre, me llevó donde estaba el rey para que yo lo conociera y él me diera su veredicto. Eso lo encontré muy extraño pero pienso irme de aquí, aunque estén todos ellos.

Me llevó hacia el Palco Real donde estaba el rey: éste es la persona más esplendorosa que jamás halla visto en toda mi vida y cordialmente me invitó a quedarme. Yo me iba a quedar, pero sentí una atracción de mi ser con la ocarina que llevo colgando de mi cuello, algo como si se rehusara a mi respuesta, yo le dije al rey que esperara a mi respuesta y él concedió mi petición.

Me fui a un balcón a meditar un poco. Al hacer eso me acordé mucho de Vahn, ya que en esas condiciones lo conocí. Pensaba que si me quedo aquí sería algo muy provechoso para mi vida: estaría con mis seres queridos y no tendría preocupaciones, pero pensé mucho que si yo no estaba en la Tierra, no podría salvar a mi región de las garras de Ganondorf. Es una paradoja muy grande.

Ya está anocheciendo y debo ir donde el rey a darle mi respuesta. Llegué y le dije todo lo que pensaba; él se paró de su sillón y me miró con una cara de desprecio. Me dijo que yo estaba desperdiciando la gran oportunidad de mi vida y que nunca iba a tener otra oportunidad para ser feliz porque mi pueblo sería destruido.

Yo recordé aquellas palabras: "diaj greb folkan" y pensé que era una desastrosa predicción. Fui lo más rápido que pude hacia el lobby donde encontré a los aldeanos de Rim Elm y me di cuenta de que ya no estaban. Lágrimas de desolación corrieron por mi cara y la impotencia se hacía más fuerte. Luego se me acercó el rey y me preguntó qué pensaba ahora, al ver que mi pueblo me dejó solo, no tengo más que quedarme allí, pero me rehusé y le dije que prefería morir a quedarme en un lugar así de falso y mentiroso.

En ese preciso momento el rey mostró su verdadero rostro y… ¡era Ganondorf!: el ser que más he odiado en mi vida casi me convence a quedarme con él. Me dijo que ya no tenía salida y que me resignara, pero yo tenía fe en que todo iba a salir bien. Cuando de pronto mi ocarina empezó a brillar de una manera sorprendente que cubrió toda la sala y cegó a Ganondorf. Luego caí en un profundo trance que me dejó inconsciente por un momento, pero cuando desperté estaba en un lugar distinto y misterioso. Delante de mí estaba un pequeño animal: éste era de un pelaje muy brillante y tenía ojos de fuego; luego me dí cuente de que era el fabuloso Meta, no era un elixir, sino que era un pequeño ser que habitaba en los sueños de las personas. Yo estaba muy emocionado porque por fin había encontrado a Meta. Él me dijo que todo lo que yo había pasado era para entrenar mi mente y para volverme más fuerte, el pequeño ser empezó a brillar y me dijo que yo era su dueño porque había pasado la prueba, así que el pequeño Meta se transformó en un pequeño talismán.

Luego de ese emotivo encuentro desperté afuera del altar y la espada de Ghar estaba al lado mío, traté de levantarme y le incrusté el pequeño talismán de Meta y pude hacerlo, pero nuevamente empezó a brillar y el pequeño Meta se desprendió del objeto para transformarse en un ser independiente. Yo lo tomé en mis manos y el estaba muy feliz de estar conmigo, así que bajamos al pueblo para ir a contarles las nuevas a los muchachos.

Llegamos al pueblo y nos estaban esperando ansiosos. Una multitud de gorons se me vino en cima y estaban muy felices de que por fin alguien pudiera recuperar a Meta. En ese momento me encontré con Vahn y Sirá que estaban entrenando. Yo les conté todo lo que había pasado y les mostré a Meta: mi pequeño nuevo amigo. Ellos quedaron sorprendidos al ver la forma de este y Asir simpatizó muy rápido con él. El anciano del pueblo nos aconsejó que siguiéramos el camino hacia el sur para irnos a la aldea Deku, donde probablemente está el elixir Terra, así que nuevamente debemos partir hacia nuevos lugares para cumplir mi objetivo: vencer a Ganondorf y salvar la región.

Nos dirigimos hacia el sur donde nos espera la aldea Deku, donde se supone que está el siguiente Elixir: Terra. El pequeño Meta nos ha dicho que los Deku son seres muy raros porque pueden leer la mente, así que debemos tener un poco de cuidado al acercarnos a ellos porque pueden ser aliados de Ganondorf. Asir está muy contento de que Meta esté con nosotros, ya que se sentía solo, así que ahora, además de jugar tiene con quién entrenar.

Ya se hizo de noche y hemos prendido una fogata. Meta nos ha facilitado el fuego para muchas cosas y eso nos ayuda mucho. Mientras los muchachos hacen la comida, yo he ido a buscar algunos leños al bosque y he encontrado un pequeño pero hermoso lago. En él se refleja una de las lunas de este lugar y hay una esplendorosa vista. Me senté en una roca y empecé a componer una canción en mi ocarina, luego me fui donde los demás para llevarles los leños hasta que se me apareció una extraña luz y se transformó en una extraña mujer posándose en el lago. Ésta se dirigió hacia mí y me dijo que era Saria; yo no le creí en un principio pero, luego de unos momentos me dió a entender que era ella. Me dijo que en Rim Elm estaban ocurriendo extraños sucesos y que yo debía ir de inmediato. Luego ella desapareció y cayeron extrañas plumas blancas en el lago. Yo recogí una pluma y la guardé para que Sirá la analice porque esto se está poniendo muy raro.

He llegado a nuestra fogata para contarles a los muchachos sobre lo ocurrido; Vahn me dijo que yo debería ir a Rim Elm para obtener noticias de mi pueblo. Le encontré toda la razón e hicimos un plan: mientras yo estoy en mi pueblo, Vahn y Sirá buscarán a Terra para ahorrar tiempo. Nuestros elixires estaban un poco tristes porque no estarán juntos en algún tiempo, pero debemos hacer esto, ya que puede estar ocurriendo algo extraño en Rim Elm.

Esta noche no he podido dormir, ya que no sé qué es la visión que tuve; lo único que espero es que mi familia esté bien para no lamentar alguna desgracia. Sirá también se despertó porque la tarea que le espera es muy complicada. Él me dijo que no me preocupara porque él y Vahn siempre estarían en mi mente y yo estaría en sus corazones. Eso ayudó a animarme y pensar en que todo saldría bien.

Ya es de mañana y me despertó una extraña luz; Sirá estaba hablando con su guante y éste estaba brillando. Le decía que se separarían de mí y el guante le respondió que deberían ir a la Estatua de Jedo para hacer el ritual. Yo quedé un poco inquieto al escuchar eso y decidí preguntarle a Sirá de qué se trataba eso.

Él nos dijo a mí y a Vahn que antes de separarnos deberíamos ir hacia el norte donde hay una Estatua que nos tiene algo preparado; es de Jedo: el maestro que hizo los elixires y creó a Meta. Mi pequeño elixir nos aconsejó que fuéramos, ya que este hombre era el maestro de Ganondorf y conocía todas las Artes; hasta la que practicaba Shiek de Ghar. Al escuchar eso nos dimos cuenta de que debíamos ir hacia allá, así que viajaremos al lugar donde está La Estatua de Jedo.

Estamos en pleno viaje hacia el norte y se avecina una tormenta eléctrica. Por suerte conseguimos un lugar para hospedarnos, aunque es algo rudimentario y los dueños son de raza Zeyekah (que significa mercenario en dialecto Seru). Nos dijeron que unos Deku se habían posesionado de la cueva de Qhag, donde habita el dios Garu: representante del dios que vive en el Seru Kai. Los Zeyekah quieren recuperar la cueva, pero sus poderes son inútiles ante los Deku.

Los Zeyekah nos pidieron ayuda y nosotros aceptamos el reto. Debemos destruir la gran puerta y apoderarnos de la cueva para recuperarla. Sirá nos dijo que tuviésemos cuidado con los Deku, ya que suelen ser muy poderosos, aunque su apariencia no lo demuestre. El Zeyekah, al hospedarnos en su posada, le contamos a donde nos dirigíamos y nos ofreció un pequeño zafiro azul que le había regalado su madre; este era perteneciente a su raza por cuatrocientos años y debe ser puesta en la estatua de Jedo para que se cumpliese el ritual.

Ya es medianoche y no he podido conciliar el sueño. Tengo un extraño presentimiento sobre lo que puede estar pasando en Rim Elm y en lo que me espera. Salí a tomar aire y a entrenar con Meta para la batalla. Me encontraba entrenando cuando me desmayé y ví nuevamente la silueta de esa mujer. Me dijo que la estatua era el portal entre el castillo Conkram y la Tierra, así que posiblemente pase algo inesperado.

Luego, cuando desperté me di cuenta de que el ritual que decía Sirá podría ser una trampa. Fui donde él y lo desperté para que respondiera a mi pregunta y me contestó que era una tradición de los guerreros hacer el ritual ante Jedo para que les vaya bien en combate. Yo quedé un poco pensativo al escuchar eso, pero nuestra misión ahora es recuperar la cueva de Qhag.

Ya es de día y nos dirigimos hacia la cueva y la tormenta parece acabar. Qhag queda en una montaña a unos diez kilómetros de la posada, así que nos espera un largo viaje. Vahn está algo preocupado por Asir, ya que la noche anterior había presentado un cuadro de fiebre y eso es muy extraño en los de su raza. Lo más probable es que esté enfermo, así que es muy puede ser que no pelee en la cueva.

El pequeño Meta está muy ansioso porque será la primera vez que pelea en unos ochocientos años: y lo mejor es que lo hará junto a nosotros. Todavía estoy muy pensativo en lo que me dijo esa mujer y me ha hecho desconfiar mucho de Sirá. También he pensado en Rim Elm y en lo que puede estar pasando con mi familia, pero sé que todo va a salir bien.

Llegamos a la cueva y divisamos unos guardias Deku en la entrada. Sirá nos advirtió que son muy poderosos, pero el fuego podría acabar muy rápido con ellos, así que mi espada, mi pequeño elixir y yo, canalizamos nuestra energía y Meta pudo fusionarse con la espada.

Es muy asombrosa la fusión; la espada de Ghar es roja, casi ardiendo y se desprende de ella un extraño vapor que al tocar la tierra empieza a quemarse. Me lancé hacia ellos y sacaron una especie de espada de madera las cuales eran de casi dos metros de altura y me taparon la entrada. Yo empecé a probar los ataques de la espada y fueron muy efectivos; lancé una especie de ventisca y todo alrededor se consumió en llamas. Los Dekus se incendiaron con el poder de la espada y la entrada quedó libre. Sirá me felicitó por lo hecho y Vahn me aconsejó que tuviera cuidado con los ataques de la espada porque este era un valle sagrado de los Zeyekah. Entramos a la cueva y ocurrió algo sobrenatural: una sombra oscura nos envolvió y caímos en un largo trance.

Después de ese raro incidente, despertamos y nos dimos cuenta de que la cueva era diferente. Recorrimos el lugar y parecía una especie de aldea, pero esta era muy remota. Decidimos no separarnos porque al ser diferentes a ellos podrían capturarnos y hasta matarnos.

Luego de recorrer el lugar nos dirigimos a un pequeño templo Deku, donde esperábamos encontrar respuestas. En el camino nos encontramos con muchos seres extraños, nosotros tratábamos de comunicarnos con ellos, pero no nos entienden. Vahn nos dijo que posiblemente eran Seru que, antiguamente, vivían en la tierra antes de que los dioses los deportaran al Seru Kai, así que debemos haber viajado unos quinientos años al pasado.

Llegamos al templo y vimos que todo estaba destruido. Era impresionante: habían decenas de cadáveres de Dekus mutilados. Algo en mi interior se entristeció mucho al ver tan macabra acción, así que olvidé la misión y juré tomar venganza por todos esos niños y ancianos que, inocentemente murieron por causas desconocidas para mí. Revisamos el lugar y dentro de un baúl encontré un pergamino que decía:"Si alguien lee este manuscrito y es un aliado de los Deku, deberá ir a la estatua de Jedo a cumplir con el ritual y entrar al Seru Kai para devolverle la existencia a nuestra raza. Los causantes de esto fueron los Zeyekah, eternos enemigos nuestros que, en el futuro, intentarán quitarnos nuestra cueva de Qhag. Los Deku estarán en eterno agradecimiento con la persona que salve nuestra existencia".

Les mostré la carta a los muchachos; Vahn quedó consternado con lo que leyó y Sirá prefirió no emitir palabra alguna. Pensamos mucho esa noche sobre lo extraña que había sido esta misión y todos concordamos en ir al Seru Kai para poder terminar con todo esto.

Ya es de mañana, pero el sol no ha salido, sino que hay nubes negras y una gran tormenta eléctrica. No sabemos donde estamos, pero el pequeño Meta pudo reconocer un viejo camino hacia el cañón de Frya donde se encuentra la estatua de Jedo. Mi elixir peleó unas cuantas veces en este territorio, así que recuerda algunos lugares.

Estamos camino hacia el cañón y nos han atacado varios Seru, pero juntos los hemos derrotado. Estamos tan ansiosos de lo que pueda pasar que ni siquiera hemos hablado de lo que haremos después. Según Meta faltan unos kilómetros para llegar y estamos aún más ansiosos. Asir piensa que si ganamos esta batalla seremos los guerreros más grandes de la historia de la región, así que debemos esforzarnos por conseguir la victoria y salvar a los Deku.

Hemos llegado y antes de hacer el ritual nos reunimos para hacer una promesa, esta consta que si uno de nosotros muriera en combate los otros dos vengarían su muerte y, a pesar de las circunstancias adversas que se presenten, siempre seguiremos unidos. Después de esa pequeña reunión comenzamos con el ritual: yo puse el zafiro azul en un lugar especial de la estatua y Sirá dijo un extraño conjuro: "Jedo guram fiba…kake di quechpa" (Jedo representante del mal… ábrenos el camino"), y algo sobrenatural se manifestó: un extraño ser tomó posesión de Sirá y este se convirtió en algo parecido a un humano, pero con grandes rasgos de Seru. Se hizo llamar a si mismo "Versago" que en dialecto Seru significa "máximo esplendor de la maldad". Vahn y yo quedamos asombrados con la nueva imagen de Sirá y ahora él puede controlar el portal de Jedo a su voluntad, así que ahora estamos viajando hacia Conkram: ciudad en donde se encuentra el reino del mal y posterior a este reino se encuentra el Seru Kai. Ahora nuestra misión es llegar a Conkram y destruir al dios Zeyekah llamado Garu que tiene a la esencia de los Deku atrapada y por eso no pueden existir en la Tierra. Luego debemos ir al Seru Kai donde se encuentran los demás dioses y reclamar el derecho de los Deku de poder vivir en la Tierra.

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