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Historia de Venezuela. El contacto con los europeos, conquista y colonización




Partes: 1, 2

  1. Elementos socio-económicos que motivaron los viajes de exploración en América a fines del siglo XV
  2. Beneficios aportados al continente europeo
  3. Poblamiento del territorio venezolano
  4. Características y consecuencias de la conquista en Venezuela
  5. Estructura Económica Colonial
  6. Estructura étnico social colonial
  7. Conclusión
  8. Bibliografía

Introducción

La llegada de los europeos al territorio de la actual Venezuela se produce en el tercer viaje de Cristóbal Colón (1498), y luego el conocimiento de sus costas es completado por las expediciones de los años siguientes, especialmente las de Alonso de Ojeda y Rodrigo de Bastidas.

En sus 2 primeros viajes, Colón había explorado el Caribe insular, pero no había hallado Tierra Firme continental. Así, en el primero que fue el del descubrimiento del Nuevo Mundo, llegó el 12 de octubre de 1492 a una isla del archipiélago de Las Lucayas llamadas por los indios Guanahaní, a la que el genovés puso por nombre San Salvador; seguidamente fueron avistando y reconociendo las islas de Santa María de la Concepción, La Fernandina y La Isabela; buscando un camino hacia el reino del Gran Kan, se topó con la isla de Cuba, a la que llamó Juana, y en el sur se encontró con otra gran isla, Haití, a la que denominó La Española. Después de construir en ésta un fuerte llamado Navidad, con los restos de la nao Santa María, y dejar en él una guarnición, emprendió el regreso a España, arribando a Lisboa el 4 de marzo de 1493; los Reyes le recibieron en Barcelona y le concedieron todos los honores estipulados.

Al calor del entusiasmo despertado por los indios y objetos maravillosos que traían y las narraciones que contaban, se preparó una nueva expedición muy numerosa, que zarpó de Cádiz en septiembre de 1493. El 3 de noviembre llegaba a Dominica y fue descubriendo toda la serie de islitas de las llamadas Antillas Menores: María Galante, Guadalupe, Montserrat, Santa María la Antigua, etc.

El 22 de este mes estaba en La Española, donde encontró el fuerte Navidad destruido y la guarnición muerta; después de fundar La Isabela, primer establecimiento en el Nuevo Mundo, recorrió la costa meridional de Cuba y descubrió la isla de Jamaica. Creyó Colón que Cuba ya era tierra continental y así lo hizo constar en acta levantada al efecto. En marzo de 1496 emprendió el regreso a España, y el 11 de junio llegó a Cádiz. Gozó de nuevo el favor de los Reyes y se le confirmaron sus privilegios.

En abril de 1497 se empezó a preparar el tercer viaje, en el cual los expedicionarios verán por primera vez el continente americano; los apuros de la Real Hacienda y la malevolencia de Fonseca hacia el Almirante retrasaron la organización de la flota. Pedro de Margarit y Fernando Boil, personas de gran prestigio en la Corte, regresaron del segundo viaje antes de que Colón zarpara para el tercero, y describieron como muy caótica la situación en La Española, lo cual creó una mala imagen del Almirante.

Colón procuró rehabilitarse, y presentó a los Reyes Católicos los indios que había traído, diversas aves, otros animales y plantas, además de objetos que los indios usaban para su servicio y recreo; pero los monarcas dejan de tener confianza ciega en él y en sus promesas.

La impresión dominante es que el descubrimiento era un fracaso, pues no se hallaron tierras ricas en metales preciosos o mercaderías de gran valor. De ahí la obsesión de Colón de encontrar oro a toda costa y también de utilizar la esclavitud para obtener ganancias; en esto último entró en conflicto con la reina Isabel, que no lo aceptó. De todos modos, Colón consigue nuevas mercedes: el nombramiento de adelantado para su hermano Bartolomé; licencia para fundar mayorazgo; y el de admitir al servicio de la Corte a su hijo Hernando.

Los Reyes quieren utilizar la pericia de Colón como navegante y apartarlo, en lo posible, del gobierno de La Española. Con el apoyo de la Corona, se pudieron equipar 8 naves, en las cuales habían de embarcar no sólo soldados y marineros sino también labradores, artesanos y menestrales de diversos oficios. Se había planeado introducir cultivos, como la caña de azúcar, y establecer el repartimiento de tierras entre los pobladores.

Consecuentes con sus propósitos de alejarlo de La Española, los Reyes ordenaron que 2 navíos partieran antes con recursos para la colonia; mientras que los otros 6, con el Almirante, saldrían luego, dedicados a explorar y a nuevos descubrimientos. Se quería saber la ubicación de las islas descubiertas, que muchos empezaban a considerar que era diferente de la de los reinos citados por Marco Polo en Extremo Oriente. Por otra parte, también se deseaba conocer la posición exacta respecto de la línea de demarcación establecida con Portugal en el Tratado de Tordesillas. Vencidos todos los obstáculos, la expedición salió de Sanlúcar de Barrameda el 30 de mayo de 1498.

El lugar donde fondearon sería en una de las ensenadas conocidas hoy como Güinimita, Ucarita, Patao o Vacua. Tradicionalmente, se considera que el sitio donde desembarcaron se hallaba en la ensenada de Macuro, en la desembocadura del río San Juan, donde hoy se halla Puerto Macuro.

En la punta que llamó del Arenal (ahora punta Icacos) se les acercó una canoa grande con 24 hombres armados con arcos y flechas, los cuales le parecieron de muy buena complexión; pero no pudieron entablar relación, ya que los indígenas les lanzaron flechas. Bordeando la parte meridional de la isla, vislumbraron hacia el sur el delta de un gran río, lugar que Colón denominó isla Santa; es la primera visión de la América del Sur continental y de Venezuela.

Colón indagó dónde obtenían los indios el oro con el cual se adornaban y todos le señalaban una tierra fronteriza de ellos, hacia el poniente, pero le daban a entender que no fuese para allá, pues estaba habitado por tribus caníbales; también preguntó dónde encontraban las perlas y también le señalaron que al occidente y al norte, detrás de esta tierra donde estaban. Prosiguió Colón su viaje hasta el fondo del golfo, al que denominó Golfo de las Perlas, a pesar de no haberlas encontrado allí, y torciendo hacia el sur entró en un golfo muy grande y le pareció que en el mismo había 4 golfos medianos y que de uno de ellos salía un río muy grande, que debe ser el río Paria.

El 13 de agosto, Colón comenzó a navegar hacia occidente por la costa septentrional de la península de Paria, poniendo nombres a las islas y cabos, probablemente hasta Araya; avistó las islas de Margarita, Coche y Cubagua, aunque no desembarcó en ellas. Le gusta tanto aquella costa, regada por grandes ríos y de vegetación exuberante, que se figura que allí es donde estaba el paraíso terrenal; juzga que está en tierra firme, es decir, ante un continente, en otro mundo, y que es una tierra infinita, pero aún estaba convencido de que formaba parte de Asia. El 15 de agosto puso proa a La Española; atrás quedaba lo que luego sería Venezuela, la tierra que él había descubierto.

Si el descubrimiento de Venezuela corresponde a Colón, cuando tomó posesión de la Tierra de Gracia, el reconocimiento de toda la costa venezolana, desde Margarita al Cabo de la Vela, se debe a Ojeda. La expedición, a pesar de que regresó con perlas, recogidas en Paria, granos de oro y esclavos, dejó pocos rendimientos económicos, sin embargo, y como recompensa, Ojeda fue nombrado gobernador de Coquivacoa (junio 1501) y se le permitió regresar a aquellas tierras, excepto a Paria.

Gracias a haberse asociado a 2 personas con capital, Juan de Vergara y García de Ocampo, pudo preparar otra expedición. Salieron en enero de 1502 con 4 navíos, y después de pasar por Canarias y Cabo Verde, llegaron al golfo de Paria; dejando este lugar vedado, siguieron costeando, mientras procuraban sacar provecho de la expedición en el Mar de las Perlas, frente a Margarita. Se trataba de ranchear o rescatar, verbos que significaban sustraer oro y perlas a los indígenas por la fuerza o a cambio de baratijas.

Intentó fundar una colonia, la primera en tierra firme, pero al regreso de Vergara, éste y Ocampo le acusan de inescrupulosidad y lo llevan encadenado a Santo Domingo (mayo 1502). Ojeda mantuvo en La Española pleito con sus aprehensores, y al final salió absuelto. En realidad, la exploración no obtuvo resultados, por fracasar la colonización y no haberse descubierto nuevas tierras.

En el mismo año de 1499, Pedro Alonso Niño y Cristóbal Guerra zarparon con una carabela poco después que Ojeda y llegaron a Paria 15 días más tarde que él; recorrieron Margarita, el golfo de Paria y Maracapana, y siguieron por la costa occidental hasta llegar a Curiana, según Bartolomé de las Casas en las cercanías de Coro, aunque lo más probable es que sea la Curiana oriental, la explorada por Ojeda; recogieron gran cantidad de perlas, y en busca de oro, estuvieron en Cuchieto, entre Ocumare de la Costa y Puerto Cabello; ya de partida hacia Santo Domingo descubrieron las salinas de Araya. En febrero de 1500 estaban de regreso en España; esta expedición fue la más fructífera de todas las que se habían realizado hasta entonces.

Cristóbal Guerra, con su hermano Luis, posiblemente efectuara otro viaje por estos lugares en 1501. Eran viajes comerciales, no de exploración, pero contribuyeron a fijar el conocimiento geográfico y señalar las rutas para las expediciones posteriores.

El círculo de las exploraciones a las costas de Venezuela subsiguientes al viaje de Colón, se cierra con la expedición, con fines comerciales, de Rodrigo de Bastidas, sevillano, que salió de Cádiz en octubre de 1500, acompañado por Juan de la Cosa y Vasco Núñez de Balboa; pasaron por las Antillas Menores y siguiendo la ruta marcada por Colón en su tercer viaje, recorrieron la costa venezolana este-oeste; Bastidas exploró, pues, Boca de Serpiente, Boca de Drago y la costa norte de Paria; continuando hacia el oeste, reconoció el golfo de Coquivacoa y el Cabo de la Vela, y siguió por las costas colombianas hasta la bahía del Retrete. Colón llegaría a estos lugares un año más tarde, en su cuarto viaje, navegando en sentido inverso.

Con el presente trabajo pretendemos, en principio, satisfacer las exigencias de la cátedra de Historia Económica y Social de Venezuela; por otra parte adentrarnos en el estudio de un hecho trascendental como lo fue el llamado descubrimiento. La intención es estudiar de una manera más madura y objetiva los hechos más resaltantes de esa gesta que como de todos es sabido, representa un hito en el acontecer histórico de nuestras generaciones.

Si la recopilación del material aquí expuesto, satisface las expectativas planteadas, habremos cumplido nuestro cometido.

1.- Elementos socio-económicos que motivaron los viajes de exploración en América a fines del siglo XV

Empeñados en buscar una vía marítima hacia la India, los portugueses inauguran el proceso de "ensanchamiento" del mundo en el norte de África con la toma de Ceuta en 1415. Años después bordean la costa occidental africana hasta que, a comienzos de 1498, Vasco de Gama encuentra la ruta hacia las Indias orientales, entrando en contacto con la civilización musulmana en Mozambique, para luego llegar a la India en mayo de ese año. Los portugueses continúan durante el siglo XI su expansión en la India y Ceilán (actual Sri Lanka), hasta llegar a sitios más apartados como Bengala, Sumatra, Java, China y Japón, Comercian con éxito en Europa las especias finas: pimienta, clavo, nuez moscada y jengibre, muy apreciadas en la época y uno de los incentivos primordiales en el descubrimiento de nuevas rutas y de la posterior expansión colonial. En 1500 descubren las costas de Brasil; se inicia en 1519 el primer viaje alrededor del mundo por Fernando de Magallanes (también portugués), quien fallece en 1521 y lo sucede el español Sebastián Elcano en 1522.

Los lusitanos despejan las rutas marítimas a otros europeos, en particular holandeses, ingleses y franceses. Estos llegan también a la India, Japón, China, resto de Asia y Oceanía. La competencia colonial es dura y los recién llegados acaban, a la larga, con el dominio portugués en esos territorios, cuyo poderío en Asia – a excepción de las Filipinas españolas – se extiende hasta finales del siglo XVI. La presencia física colonial portuguesa culminará definitivamente el 20 de diciembre de 1599 cuando Macao pasa a control de China.

Los holandeses inician la primera expedición en 1595. En 1598, 22 barcos zarpan de Holanda rumbo al este, regresando algunos de ellos un año después cargados de especias, principalmente la apreciada pimienta Indonesia, con la cual inundan los mercados europeos. En 1602 es fundada la Compañía Unida de las Indias Orientales de Inglaterra, la cual representa el instrumento comercial y militar de la penetración holandesa en Asia. Esto abre el camino asiático a los ingleses, quienes aun cuando llegan con retraso al continente asiático, su presencia allí es más duradera.

Mientras África se abre a los portugueses en 1415 con la toma de Ceuta, los españoles se apoderan de Melilla en 1497 y Orán en 1509. Son los mismos portugueses quienes imponen la tradición del comercio de esclavos en el siglo XVI. Es la trata negrera de la que participan Portugal, los Países Bajos, Gran Bretaña, Francia y Dinamarca. Los negros africanos son distribuidos de manera desigual en el Nuevo Mundo. Pero es en Brasil, el Caribe y los Estados Unidos, donde su aporte étnico y cultural al proceso de mestizaje ha sido más relevante.

El imperialismo europeo se apodera de África en el momento en que domina al mundo. Por esta razón le es muy fácil dividirla mediante numerosos tratados que trazan fronteras entre etnias con unidad cultural. Las dividen y hacen enemigas. Para 1939 África estaba repartida entre posesiones españolas, portuguesas, francesas, inglesas holandesas, alemanas, italianas y belgas. En 1945 comienza el movimiento de descolonización del continente.

En 1492 España entra en conflicto con Portugal. En 1493 se intenta resolver el problema de soberanía del mundo "descubierto" con la denominada línea de demarcación (Bula Papal) que el Papa Alejandro VI establece entre los dominios españoles y portugueses. La línea se traza imaginariamente de Norte a Sur a cien leguas al oeste de las Azores e islas de Cabo Verde. Toda la tierra al Occidente pasa a ser de los españoles y la situada al Oriente de los portugueses.

En 1494 se firma el Tratado de Tordesillas, primera división del mundo entre dos potencias, negociación ésta llevada a cabo por el rey Juan II de Portugal con los reyes católicos Fernando e Isabel. Esta división queda anulada de hecho cuando otros europeos (holandeses, ingleses y franceses) se lanzan a la conquista del mundo

Los diferentes Estados europeos mantenían comercio con Asia. Traían diversos productos (canela, nuez moscada, pimienta y otros condimentos) lo mismo que perfumes, piedras preciosas y marfil. Venecia ejercía desde el siglo XIV un gran monopolio comercial, pues tenía el control del llamado camino de la seda (por el Mar Negro hacia la China) y del camino de las especias (hacia la India y el Sur de China, por el Mar Rojo – Océano Indico). Estos productos llegaban a Venecia y desde allí eran distribuidos por toda Europa con notable encarecimiento de los mismos.

El absolutismo, sistema de gobierno propio de los Estados europeos, se veía en desventaja frente al monopolio veneciano. Necesitaba, para mantenerse, la solidez económica, por esta razón los diferentes gobiernos buscaron solucionar el problema tratando de encontrar nuevas rutas para mantener el comercio con Asia. Surge de ésta manera la llamada fiebre por descubrir tierras y conquistarlas, debido en gran parte al ambiente reinante en Europa que era de aventura y descubrimiento. Asimismo, la necesidad de encontrar riquezas con que sufragar los enormes gastos de la Corona, no sólo en los tiempos de los Reyes Católicos, sino sobre todo en tiempos de Carlos V.

La España que viene a América es una entidad optimista; ha concluido con éxito la Reconquista de su suelo para su propia gente y para su fe cristiana, y está iniciando el uso de un sistema político conforme a una realidad que habrá de extenderse por Europa: el Estado Nacional, erigido sobre los escombros del feudalismo.

El último acto del proceso de liquidación feudal, y primero de concentración nacional, está presidido por el matrimonio de Fernando e Isabel. Es una unión dinástica - Castilla mantiene su personalidad política y jurídica, con su corte, sus autoridades y su propio Derecho. Los reinos de Fernando: Aragón, Cataluña, Mallorca y Valencia, también conservan sus peculiares formas; igual Navarra, una nacionalidad independiente que más adelante se suma a la monarquía hispana -; pero los sucesores de los Reyes Católicos tendrán un dominio integrado. Será la mayor de las potencias europeas a lo largo de casi todo el siglo XVI.

Para el advenimiento del sistema absolutista, el poder regio ha extraído las fuerzas de instituciones que son sus rivales: nobleza, clero, cuerpos deliberantes, ciudades. En los individuos acaudalados y con espíritu de empresa, el Rey halló una cooperación eficiente para vencer a las aristocracias tradicionales que le discutían su preeminencia. Este absolutismo que distingue a España en esta hora, abocado de inmediato a ser cada día más nítido en sus tendencias centralizadoras, y a la vez más prestigioso, gracias a los múltiples proventos de su hazaña trasatlántica, se patentiza en tres órdenes complementarios: político, económico y religioso.

En lo político, el órgano capital es la monarquía, ilimitada y discrecional, que da su nombre al sistema; al frente de ella está un personaje que reina y gobierna con prescindencia de cualquier control, su voluntad es su ley y la ley del Estado. Este absolutismo no es un régimen sin juridicidad ni doctrina, ni al margen de la legalidad ni contrario a ella; es una concepción institucional regular y muy bien definida, que no engaña sobre su auténtica fisonomía ni pretende pasar por lo que no es.

Fue Isabel, quien de manera relevante vigorizó el Estado frente a la autoridad ciertamente despótica de los grandes señores; expuso de modo tajante ante los nobles principales, su idea de que los reyes son "propietarios del reino", se opuso a las pretensiones autonómicas de las urbes, abolió los castillos y dispuso una revisión de los señoríos. Se empeñó en la unificación religiosa y racial de Castilla.

En 1480 se creó el Tribunal del Santo Oficio , con lo cual Musulmanes y Judíos terminaron siendo expulsados de España. Los territorios de las Ordenes Militares fueron tomados por la Corona y fueron prohibidas todas las Ordenes extranjeras, salvo la de San Juan.

El mercantilismo es la versión económica del absolutismo. Se trata de una concepción comercial nacionalista que aumenta el egoísmo y la conciencia propia, a la vez que despierta envidia en los extraños. Todo el proceso en el campo sustantivo de las actividades humanas – desde la producción hasta el consumo – está bajo la conducción del monarca, con lo cual, toda una extensa serie de medidas de una reglamentaridad excesiva, configuran este sistema ultra interventor. Más que una doctrina, el mercantilismo es una práctica de gobierno que permite al soberano acrecer las disponibilidades fiscales para el robustecimiento de las bases, militar y burocrática, sobre las cuales hace descansar su poder. La Corona erige monopolios y los concede a voluntad, excluye a los extranjeros, y dictamina en todo sin admitir oposición alguna.

Dentro del trascendental aspecto religioso, el absolutismo aparece pleno de la institución del Real Patronato Eclesiástico y en el temible aparato de la Inquisición. Los notables esfuerzos de Fernando e Isabel en la lucha contra los Moros, el proclamar la religión como supremo fin del Estado, y una coyuntura propicia de las políticas imperial y papal, deparan a los soberanos de España enormes concesiones de la Silla Apostólica.

Estas, que serán expresamente extendidas a las Indias, en su momento llegan a convertir a los Reyes en jefes de hecho de la Iglesia, en sus reinos. Por lo tanto, también en lo religioso podrán ejercer ellos su omnímodo poder; y es que no solo serán protectores de los sagrados cánones y máximos administradores eclesiásticos, sino que a través del "Pase Regio" queda a su arbitrio hasta autorizar el conocimiento de la palabra del Papa entre los católicos de sus dominios a uno y otro lado del Atlántico. Por su parte, el Santo Oficio, además de la unidad de la fe, proporciona a los Reyes un apreciable caudal de bienes, a través de la confiscación de las propiedades de los herejes condenados. En este tribunal siempre el Monarca fue preponderante.

El paso de la gente española a la América, como toda iniciativa de importancia dentro del absolutismo, es una empresa de Estado, motorizada concretamente en este caso por Castilla; fue de su Reina de quien Colón recibió auxilio y patrocinio para el "Descubrimiento", contra la opinión de los círculos encumbrados de la Corte. Por ello, las tierras de América se anexan a esa Corona y es el Castellano el derecho que aquí se aplica.

La Conquista y la Colonización –Pacificación y Poblamiento en el léxico oficial propugnado por Felipe II en 1573 – corresponden a la Monarquía, pero se realizan mediante los estratos sociales medianos y distinguidos de la comunidad española. Nunca los consejeros reales ni los sectores más exclusivistas de la Monarquía compartieron el entusiasmo de Isabel; peor aún, se dieron a obstaculizar. Así, contra el deseo real de que a América vinieran campesinos, para lo cual fueron acordadas especiales facilidades (Real Cédula de 10 de septiembre de 1518), los dueños de tierras se negaron a permitirles la salida.

Ni el absolutismo castellano, ni el hispano, son lo suficientemente vigorosos y capaces para asumir por sí, y para sí solos, el gigantesco programa de América. Lo vasto de la obra y la deficiencia relativa de medios, comprometidos al mismo tiempo en guerras de Europa, obligan a los Reyes a admitir e incluso estimular ciertas libertades en la operación y a acoger, en consecuencia, la colaboración privada.

La Corona costeó exclusivamente nada más que los viajes de Colón. Individuos muy apreciables socialmente, se tornan empresarios de la aventura americana, y en sus propias esferas sociales alistan voluntarios. De modo abrumador van a predominar los jóvenes, América no será hecha por viejos. Las expediciones, por lo general, son de escasos miembros, muy rara vez llegan al millar. Los soldados acuden con sus propias armas, en los otros oficios trae cada quien sus instrumentos, no habrá sueldo sino una cuota de las ganancias. La expedición no es una columna militar, disciplinada y homogénea; su programa y su plan se improvisarán de acuerdo a las circunstancias. En las mesnadas conquistadoras vienen analfabetos, bachilleres y licenciados, clérigos, artesanos, soldados y marinos

Pedrarias Dávila y Magallanes, consideraban más provechoso asociarse a los promotores particulares, en vez de exponer su dinero, precisando los beneficios de las partes en las estipulaciones de una capitulación.

Apenas con la inhibición de los aristócratas, España emprende la Conquista y la subsecuente Colonización. Es la España popular; la de los segundones, despojados a priori de esperanza. Es la España de la gente audaz, intrépida y resuelta, la que bajo la insignia cristiana de sus Reyes y presintiendo en el Nuevo Mundo como la invitación a una cruzada – de índole análoga a la Reconquista, la Guerra a Turco y las Campañas de Flandes – viene a batirse por Dios, por el Rey y por sí misma, a buscar la bienaventuranza eterna, la majestad del imperio, su gloria y riqueza personales. Esa es, pues, la España de la penetración y la creación en el Nuevo Mundo.

En resumen, la justificación de la empresa americana se remite a una simple y sencilla consideración de jerarquías; el Papa representa la más alta potestad espiritual y temporal de la tierra, de él dimana lo más genuino de la autoridad de los Reyes, la voz de Roma es el mandato para el Orbe, su visto bueno ampara toda acción.

Por otro lado, se achaca al indio la inferioridad del infiel, pecador, primitivo y retrasado, que lo hace indigno de otro status que no sea el del sometimiento a quien llegue a rescatarlo y, a través de la cristianización e insuflándole alma, lengua, hábitos, etc., lo haga propiamente hombre. Es la idea que los interesados ponen a circular desde las Antillas: "los indios no son seres racionales".

Mientras el Código negro francés de 1685 calificaba al indio de bien mueble, el español lo definía como «miembro de una clase particular del género humano»

2.- Beneficios aportados al continente europeo

Alonso de Ojeda dirige dos expediciones en 1499 y 1502. El incentivo es buscar el oro y las perlas de la relación expuesta por Colón. Desde el punto de vista geográfico, estos viajes sirven para que Juan de La Cosa, navegante y famoso cartógrafo español, levante un mapa del Nuevo Mundo. Ojeda y sus hombres consiguen oro y perlas con las cuales regresan a España En el viaje de 1502, Ojeda recorre la costa de Paria hasta el Cabo de La Vela y "rescata" oro, perlas e indios.

Con estas expediciones de Ojeda, comienza en Venezuela el comercio y la esclavitud de indígenas. Algunos son llevados hasta España como botín y otros como mano de obra a las Antillas Mayores. Las perlas propician el poblamiento en Cubagua, Margarita y Cumaná. La finalidad en Cubagua es la explotación de los placeres perlíferos, organizada desde las islas de La Española y San Juan. Así, del simple "rescate" de comienzos del siglo XVI, se pasa a una intensa actividad extractiva desde 1510 en un medio geográfico hostil.

La Corona castellana, al monopolizar los derechos de descubrimiento y soberanía sobre los nuevos territorios, quiso controlar también la emigración a ultramar. La Casa de Contratación, fundada en Sevilla en 1503, tenía, entre otros cometidos, el de regular y vigilar el movimiento migratorio a las Indias. En 1510, el rey Fernando II el Católico, ordenó a los empleados de este organismo que llevaran un registro de todos los viajeros y que enviasen una copia a las autoridades de La Española para facilitar el control de los recién llegados.

La solicitud del permiso obligatorio, que cada emigrante debía obtener antes de embarcarse, iniciaba un proceso administrativo y generaba un expediente, en el que se recogían diversos aspectos de identificación personal (sexo, edad y descripción física), así como una información sobre la procedencia, el oficio, la limpieza de sangre y, en algunas ocasiones, sobre la causa y objetivos del viaje. El empeño por controlar el traslado de los pasajeros a América permitió acumular una documentación de gran interés para los historiadores y para la demografía histórica.

La Monarquía mantiene en todo caso su dominio incontestable, no se desentiende de su obligación americana, ni deja nunca de estar presente y actuante en ella; autoriza a los particulares, más los fiscaliza en el cumplimiento de la faena, y en trueque de los halagos que les ofrece, los obliga a las retribuciones correspondientes.

En este sentido, el "descubrimiento" genera "beneficios" que merecen ser destacados:

  • Se desarrolla la Cartografía con la elaboración de nuevos mapas donde figuran las tierras exploradas;
  • Es desplazado el Mar mediterráneo por el Océano Atlántico como ámbito de interés para el desarrollo de la navegación y el intercambio comercial;
  • La Corte Española obtuvo cuantiosas "ganancias" en metales preciosos, producto de la colonización, con lo cual el Estado español se convierte en una gran potencia económica;
  • Con la colonización toma auge el sistema económico mercantilista, y los metales preciosos enriquecen a los países europeos;
  • La ruta mediterránea para ir a la India pierde importancia, toda vez que hay una nueva vía a través del Océano atlántico. En consecuencia, el bloqueo Turco y el monopolio Veneciano ya no inciden en forma determinante, pues ahora son los países colonizadores los que tienen el monopolio del comercio;
  • Se intensifica el comercio de nuevos productos: tabaco, palo brasil y añil;
  • Comienza un intenso tráfico de esclavos africanos hacia América;
  • Se inicia la formación de grandes imperios coloniales con el español y el portugués a la cabeza, que serían seguidos más tarde por el imperio inglés y el francés.
  • El Papado se hace árbitro mundial al intervenir para señalar líneas que demarcan zonas de exploración permitidas ( Bula de Alejandría en 1493, Tratado de Tordesillas en 1494)
  • Muchos de los elementos autóctonos americanos fueron asimilados por los españoles y su uso trasladado a Europa. Tal es el caso del tabaco, la papa y el cacao, que fueron renglones de la economía americana cuya utilización tuvo gran relevancia en el mercado mundial, especialmente el europeo. En los altos círculos se impuso la moda de fumar tabaco. La papa americana fue un elemento de vital significación en las épocas de gran escasez en Europa;
  • Surge la Capitulación, documento matriz de la Conquista;
  • Bajo el principio de que las Indias eran hacienda o propiedad privada de la Corona de Castilla, se crea en Venezuela la Real Hacienda, institución mediante la cual se definían los bienes que pertenecían a la Corona, o que ésta asumía como suyos. De allí surgen las llamadas regalías, entre las cuales se pueden mencionar:
  • Las tierras,
  • Las minas,
  • Las salinas,
  • Las piedras preciosas,
  • Las perlas,
  • Los diferentes tesoros de las iglesias y los enterramientos,
  • Las maderas,
  • Todos los animales sin dueño,
  • Los bienes que no tuvieran dueño conocido,
  • Los esclavos sin dueño, etc.

También se crearon mediante esta institución, los impuestos, como tributos obligatorios que exige el "Estado" para atender las necesidades del servicio público. Entre ellos encontramos:

  • El almojarifazgo: cobros que hacía la Corona por el permiso de exportar,
  • Los quintos, los diezmos y veintenos reales de oro: la entrega al tesoro real de la quinta, décima o vigésima parte del oro encontrado en los yacimientos, según fuera el caso,
  • La fundición de oro: la entrega al erario real del 1 ½ % por la fundición de oro,
  • El quinto de minas: la quinta parte de cuanto se explotara en las minas,
  • Los quintos y tributos de indios: por el que se entregaba al Rey la quinta parte de la venta de los indios rebeldes,
  • Los derechos de esclavos negros: se determinaba en cada caso y por cada esclavo negro importado
  • La composición de extranjeros: tasa cobrada a los extranjeros por el derecho de pase y permanencia en América,
  • La tasa de liberación civil: era fijada por el Rey y se pagaba por el derecho de obtener la libertad civil,
  • La composición de tierras: cuota fijada por el Rey a los compradores de tierras "realengas"
  • Los Estancos: derecho exclusivo del Rey a vender, por medio de sus funcionarios, sal, naipes, papel sellado, pólvora, tabaco, asegurándose de esta manera el monopolio de ciertos artículos y con ello buenas ganancias.

3.- Poblamiento del territorio venezolano

Los geólogos afirman que hace entre 280 y 225 millones de años, las zonas de la Tierra que se habían separado anteriormente se unieron en un continente único llamado Pangea. Además, opinan que hace unos 120 millones de años, este continente empezó a separarse. El océano Atlántico se formó a medida que este fenómeno se producía, separándose así el continente americano de África y Eurasia.

A lo largo de los millones de años siguientes, tanto en América como en el resto del mundo, la evolución biológica siguió caminos diferentes, creando dos mundos separados biológicamente. No obstante, cuando Cristóbal Colón y su tripulación desembarcaron en las Bahamas en octubre de 1492, estos dos mundos separados volvieron a unirse. El viaje de Colón, junto con los demás viajes que le sucedieron, trastocó gran parte de la segregación biológica que había originado la deriva continental.

Tras la llegada de Colón a América, la vida animal, vegetal y bacteriana de esos dos mundos empezó a mezclarse. Este proceso, que el historiador estadounidense Alfred Crosby estudió exhaustivamente, se denominó intercambio post-colombino. Como consecuencia de la nueva unión de las antiguas masas continentales biológicamente diversas, el intercambio post-colombino tuvo importantes y duraderos efectos en todo el mundo. Se introdujeron nuevas enfermedades en las poblaciones americanas que nunca las habían sufrido. El resultado fue devastador. Además de enfermedades, estas poblaciones experimentaron plagas y conocieron nuevas semillas y animales.

En Eurasia y África se introdujeron alimentos y nuevos cultivos ricos en fibra que mejoraron la dieta y fomentaron el comercio. Asimismo, el intercambio post-colombino amplió en gran medida la producción de algunas sustancias estimulantes, como el café, el azúcar y el tabaco, haciéndolas llegar así a millones de personas. El resultado de este intercambio modificó las condiciones biológicas de ambas regiones y alteró la historia del mundo.

No resulta fácil precisar la época en que el territorio venezolano comenzó a ser habitado. Al efecto se ha discutido mucho sobre el origen de los primeros pobladores de América, toda vez que ciertas características antropológicas de nuestros antepasados indígenas no son explicables totalmente; de hecho, existen ciertos grupos sanguíneos indígenas diferentes y con rasgos somáticos incompatibles. Hoy en día parece afianzarse la idea de un múltiple poblamiento de América, partiendo de Asia y Oceanía. En base a ello el origen de nuestros indígenas americanos se podría explicar de la siguiente manera:

  • Por un poblamiento asiático, partiendo de migraciones llegadas por el estrecho de Bering. Los primeros pobladores se establecerían en los valles del río Yukon y desde allí se extenderían hacia el sur. Es evidente que los esquimales tienen un origen asiático.
  • Por un poblamiento australiano, como parece confirmarlo la antropología, la etnología y la lingüística.
  • Por un poblamiento melanesio, del cual parecen encontrarse vestigios desde la baja California y México hasta la Argentina. Estos vestigios indican que el indio americano se hallaba emparentado por todos sus caracteres con el tipo hipsidolicocéfalo o dolico acrocéfalo de Biasutti o Mochi, dominantes de Melanesia.

Fueron varias las rutas que empleó el hombre americano para llegar a nuestras tierras desde remotos continentes. Bien atravesando el estrecho de Bering, o directamente por el océano y desembarcando en las costas pacíficas de América en la Baja California, actualmente Perú y Chile. Los diferentes hallazgos arqueológicos conducen a afirmar que los primeros indios que habitaron las tierras venezolanas procedían de la Amazonia. Habitarían las regiones amazónicas del Brasil y desde allí, remontando ríos, se introducirían por el Orinoco y afluentes, rebasarían la Guayana y se asentarían en ésta y en los Llanos.

Los datos arqueológicos de que se dispone, nos permiten estimar en 17.000 años la antigüedad de los primeros pobladores de nuestro territorio. Eran hombres del paleolítico, cazadores de grandes animales como el mamut. Estos grupos primitivos y otros que llegaron posteriormente, se dispersaron y ocuparon distintos lugares del territorio y algunos de ellos alcanzaron nuevas formas de subsistencia, descubrieron la agricultura y se sedentarizaron. Este primer grupo de indios recolectores no dejaron huellas de su cultura. Se puede suponer que algunos conocimientos tendrían, toda vez que practicaban la caza y la pesca aunque fuera en forma rudimentaria.

Muy variadas fueron las invasiones indígenas que conoció la tierra venezolana, a saber:

  1. Llegaron los indios recolectores, cazadores y pescadores, quienes ocupaban las tierras del litoral. Su cultura ya es notable, pues construyen casas lacustres "palafitos", practicaban una pesca especializada y realizan algunas siembras.
  2. La invasión de los arawacos provenientes de las Antillas y de las regiones del sur trajo un notable contingente de pobladores a las tierras venezolanas, ya que éste era un grupo muy numeroso. Se establecieron en la región noroccidental y en el sur del país. Sus tribus más representativas eran: baniba, guaipunabis y caberres, en Guayana; los achaguas y piapocos entre el Meta y el Guaviare; los caquetíos desde la costa coriana hasta los llanos occidentales; y los guajiros en la península de la guajira.
  3. La invasión de los caribes hizo retroceder a los arawacos, quienes se refugiaron en las partes de occidente. Estos son los más numerosos a la llegada de los descubridores. Debieron llegar por el sur y el oriente. Ocuparon la región montañosa del norte de Venezuela, desde el golfo de Paria hasta la depresión del Yaracuy; el oeste y sur del lago de Maracaibo y parte de Guayana. Sus tribus más importantes fueron: los pariagotos, chaimas, cumanagotos, palenques, píritus, mariches, tamanacos, caracas, teques, quiriquires, ciparicotos, bobures, pemenos y motilones.
  4. La invasión de los timoto-cuicas trajo a nuestro país la cultura chibcha o muisca de los indígenas colombianos, asentados sobre todo en la región de Cundinamarca. Se establecieron en la región andina y demostraron un nivel cultural muy superior a los demás grupos. Sus tribus más importantes fueron los timotos, mucuchíes, cuicas, migures y mucuñuques.

Los estudiosos sostienen que las principales oleadas migratorias producidas en nuestro territorio fueron protagonizadas por dos grandes familias lingüísticas suramericanas, la arawak y la caribe, originarias de la región central de Sudamérica. Entre ambas familias existía no sólo una diferencia lingüística, sino también profundas diferencias culturales. Los caribes se resistían a los invasores, eran guerreros tradicionales y defendían su suelo con firmeza; los arawacos, en cambio, sobreponían las relaciones comerciales a la violencia necesaria, eran amigos de negociaciones e intercambios de toda clase.

Por otra parte, existe la idea de que hubo también corrientes migratorias menores, de México por ejemplo, que igualmente dejaron sus huellas, tal como se expresa en rasgos mesoamericanos entre guamonteyes, otomacos y guamos del área del Orinoco o en el juego de la pelota entre los caribes. Igualmente se han encontrado vínculos culturales muy estrechos entre las culturas prehispánicas de las Antillas y las de nuestro país, y se ha asomado la posibilidad de que Venezuela estuviera conectada con algún centro clásico del Perú preincaico a través de los ríos Amazonas, Negro y Orinoco.

Para el momento del arribo del mundo europeo, el actual territorio venezolano estaba ocupado por numerosas etnias indígenas portadoras de las lenguas pertenecientes a las familias caribe, arawaco, chibcha y tupí guaraní, además de algunas lenguas aisladas cuyo origen no está claramente distinguido.

De tal manera que se puede afirmar que Venezuela estaba poblada en su mayor parte por grupos caribes y arawacos. Los caribes se localizaban en las zonas costeras entre Paria y Borburata, en los alrededores del Lago de Maracaibo, en las márgenes del río Orinoco y sus afluentes y en las islas norteñas de la de Trinidad. Los arawacos, por su parte, en el golfo de Paria y en un área que corre desde el sur del Orinoco hasta la desembocadura del río Amazonas. En el oriente de Venezuela estuvieron los sálivas, entre los ríos Sinaruco y Guaviare, o área del Orinoco medio; los guamos, los maipures, los otomacos, en los alrededores de Cabruta, estado Guárico; los guahibos y los yaruro en las márgenes del río Meta y los guaraúnos en las márgenes de los caños del Delta del Orinoco.

En el área del lago de Maracaibo los llamados motilones, localizados en los valles de Machiques, en zonas del río Catatumbo y en la Sierra de Perijá; los guajiros, en un área que comprendía desde Bahía Honda y el Portete, hasta el Cabo de la Vela y río de El hacha. Habitando las riberas del Lago de Maracaibo estaban los onotos y los bubures, y vecinos de éstos, los zaparos o zaparas, aliles, ambaes, toas y kirikires. Otros grupos del área fueron los pemenos y los buredes. Los caquetíos estaban localizados en la zona costera entre Coro y el Lago de Maracaibo y, fuera de Venezuela, en Curazao, Aruba y Bonaire. De la zona andina, los chamas y los giros, principalmente en Mérida, y los timotes y los cuicas, que predominaban en Trujillo. En los actuales Estados Lara, Yaracuy y parte de Falcón, los jirajaras y ayamanes, los chaguas, betoyes y gayones.

De acuerdo al esquema cronológico elaborado por Rouse y Cruxent, se consideran cuatro grandes períodos en el poblamiento prehistórico de Venezuela. Estos períodos son:

  1. Se extiende entre 15.000 y 5.000 años A.C. Comprende hombres del paleolítico, recolectores y cazadores de vida nómada. Los hallazgos más antiguos de este período han sido localizados en Muaco, Estado Falcón.

    La unidad social básica de los primeros habitantes de nuestro territorio estaría constituida por la microbanda, de 12 a 35 miembros, cuya unión formaría bandas de entre 100 y 500 miembros. Su existencia transcurre dentro del nomadismo, modo de vida que limita la producción de utensilios difíciles de transportar y el crecimiento demográfico, pues no le permite a la mujer parir más hijos de los puede cargar consigo.

    Se estima que en esa época estaba en marcha el inicio de la vida social en nuestro territorio, la gestación de las primeras tradiciones transmitidas oralmente durante los descansos o en los rituales, y la expresión de las primeras inquietudes artísticas pintadas o talladas en huesos y piedras.

  2. Período paleoindio: (De la piedra al arco y la flecha)

    Se extiende entre 5.000 y 1.000 años A.C. Corresponde a grupos de recolectores y pescadores de las costas, donde han dejado numerosos concheros de los moluscos que consumían. Algunos se especializaron en la recolección de ciertas plantas como el moriche, y otros iniciaron el cultivo de ciertas especies alimenticias.

    Hay pruebas de la existencia de agricultores en Venezuela entre 2.000 y 1.000 años A.C. En las costas de Sucre y Anzoátegui y en la isla de Cubagua hay evidencias del abandono de la industria lítica (piedra) y de la adopción de una economía fundamentada en la recolección de productos marinos.

    La alimentación a base de productos marinos, parece haber sido completada con las pencas de la cocuiza asadas al fuego, y otros recursos vegetales. Se percibe en este modo de vida una valoración de la experiencia sedentaria que, sumada a la posible búsqueda de recursos alimenticios diferentes, propició formas primarias de agricultura.

    El sistema de subsistencia en el interior del territorio necesitó seguramente de un conocimiento más preciso de los ciclos biológicos de recursos como frutas, semillas, miel, huevos de tortuga, granos y de un dominio de los ciclos de abundancia y escasez; de conocimientos topográficos más precisos y de una organización social que pautara su comportamiento como recolectores.

  3. Período mesoindio: (Recolectores del agua y de la tierra)

    Se extiende entre 1.000 años A.C. y el siglo XV de nuestra era (1.500 D.C.), y se caracteriza por numerosas migraciones de tribus de agricultores, procedentes unos de la Amazonia: los arawacos y los caribes; y otros de Los Andes: los timoto-cuicas. Este período está determinado esencialmente por la agricultura y la estabilización de los cultivos de asentamiento.

    Las últimas investigaciones consideran la existencia de un tercer centro de desarrollo cultural tipificado por el Patrón Andino, con relaciones culturales con el altiplano colombiano y los Andes centrales, que se caracterizaría por la existencia de una cerámica simple, arquitectura incipiente y un sistema de subsistencia basado en el cultivo de tubérculos como papa, ruba, cuiba, oca y ulluco. La arquitectura consiste en construcciones como terrazas agrícolas y bóvedas alineadas por piedras (mintoyes) utilizadas como tumbas y silos para el almacenamiento de productos agrícolas.

    En los llanos occidentales hay evidencias de construcciones artificiales asociadas a la agricultura, que consisten en terraplenes, campos elevados o calzadas que funcionaban como muros de contención de las aguas en zonas anegadizas y permitían entre otras cosas, atravesarlas a pie. Hay también indicios de canales de riego en las riberas de los ríos Turbio, Tocuyo, Yaracuy, Güeque, y de agricultura de regadío entre los caquetíos. También hay indicios de canales en las márgenes del río Mamo y en la zona del Orinoco.

    Surge el intercambio como práctica comercial, a tales efectos se han reportado productos naturales y artesanales en varios lugares, cuya presencia sólo se explicaría por el trueque, viajes, movilizaciones humanas y búsqueda de nuevos parajes, lo que seguramente fue base de actividades bélicas organizadas. Existen testimonios de que los timoto-cuicas (Andes) canjeaban productos agrícolas, sal de urao y tejidos de algodón por el pescado de los grupos caribes del sur del lago de Maracaibo. Desde las costas falconianas, al parecer, hubo un intercambio de sal hacia el interior del territorio.

    Se ha comprobado la existencia de estrechas e intensas relaciones entre las distintas sociedades de la Venezuela prehispánica y la existencia de una especie de red de comercio en la que los llanos de Barinas, Portuguesa, Cojedes y Apure serían un área significativa de vínculos con la zona andina, la costa del caribe y la cuenca del Orinoco. Asimismo, se tienen noticias de la utilización de caracoles de agua dulce como moneda y de la existencia de algunos puntos de intercambio comercial, como el mercado de pescado del Orinoco Medio, el de curare del Alto Orinoco o las playas de tortugas del río Guaviare.

    Estos pobladores desarrollaron un oficio conocido como la tradición Barrancas, caracterizado por el relieve o "talla" de imágenes y el uso de motivos con formas de animales y bandas decorativas con incisiones geométricas repetidas. Las sociedades que habitaron la costa central de Venezuela y la cuenca del lago de Valencia entre los años 800 y 600 de nuestra era, cultivaron una alfarería de gran calidad estética, predominando en ellas figuras de animales y las conocidas Venus de Tacarigua. Otros grandes centros creadores de alfarería se ubican en la región de Quibor, los Andes venezolanos, la cuenca del lago de Maracaibo y en los llanos Occidentales.

    En este período, las formas colectivas para la organización del trabajo caracterizan el área del Orinoco, los llanos, la costa centrooccidental y parte de la cuenca de Maracaibo, donde la producción de alimentos se basa en un sistema balanceado de horticultura de la yuca, caza terrestre y fluvial, recolección de productos de ríos, lagos y del mar, y depende del cultivo de tala y quema.

    En los Andes y, en general, en los núcleos del noroeste de Venezuela, la organización social es más compleja y el uso de la tierra es más eficiente, pues se cuenta con el manejo de técnicas y recursos hidráulicos y un control político de la población. La inhumación deferencial que se observa en algunos cementerios sugiere una compleja vida ceremonial y una estratificación social con una estructura de poder central.

    Surge la institución del cacicazgo, es así como importantes dirigentes indígenas que defendieron sus tierras y sus culturas frente a los conquistadores, se les llamó jefes, diaos, guerreros o caciques. Así, tenemos a Manaure en el actual Estado Falcón; Guaicaipuro, Baruta, Naiguatá, Aricabacuto, Guaicamacuto, Chacao, Carapaica, Caricuao, en la zona centro norte de Venezuela; Cayaurima y otros en el área nororiental; Nigale jefe zapara en el Zulia; Huyapari en el área del Orinoco; Maturín en el oriente del país; y otros como Morequito, Paryauta, Paramacay, Tiuna, Tamanaco, Pitijay, Terepaima, Sorocaima, Acaprapocón, Conopima, etc.

    Hasta el presente se han reportado en nuestro territorio 320 lugares con un gran número de petroglifos, 28 con pinturas rupestres, 6 estaciones de conjuntos megalíticos compuestos por menhires (rocas verticales en fila, algunas con grabados) y otras expresiones artísticas diseminadas por nuestra geografía. Su ubicación, las técnicas de confección utilizadas, la tipología de las figuras y su vinculación con material arqueológico, permiten suponer que en su gran mayoría son de manufactura prehispánica y que sus autores seguramente fueron recolectores avanzados o agricultores.

  4. Período neoindio: (Culturas de la yuca y del maíz)
  5. Período indohispano: Se inicia a partir del siglo XV, con la llegada de los españoles en 1498, los grupos de arawacos, caribes y timoto-cuicas, establecidos en el territorio, formaban la mayor parte de la población aborigen de Venezuela, las excavaciones arqueológicas que muestran testimonios de estos pueblos se aprecian especialmente en la isla de Cubagua.

Durante este largo período, las características y el número de su población fueron modificadas notablemente, tanto por la política de exterminio puesta en práctica por los conquistadores, como por el proceso de asimilación por parte de la cultura criolla, que se fue gestando lentamente con la mezcla de los aportes étnicos europeos, africanos y los específicamente aborígenes.

Estos grupos, familias y pueblos indígenas se encontraban dispersos a lo largo y ancho del territorio nacional y llevaban sus vidas de manera relativamente autónoma y no formaban parte, ni cultural ni políticamente, de una unidad administrativa mayor.

Hoy en día, en cambio, los pueblos indígenas sobrevivientes forman parte de la nación venezolana y se encuentran agrupados en 36 familias ubicadas en las zonas fronterizas – como los guajiros que pueblan por igual territorios colombianos y venezolanos o los yanomami en territorios venezolanos y brasileños -, en las selvas y sabanas del sur del Orinoco, en las tierras lejanas de los llanos occidentales o en zonas excepcionales como las que ocupan los cariña en la Mesa de Guanipa.

A pesar de la política de exterminio y del desdén criollo, la Venezuela actual muestra importantes huellas de quienes fueron sus habitantes originarios. La Constitución de la República, aprobada en 1999, consagra una sección completamente dedicada a reconocer los derechos de los pueblos indígenas, entre los que se incluyen el respeto a sus territorios ancestrales, sus lenguas y culturas y su participación política.

Ciencia y mitología del poblamiento

El poblamiento prehispánico de Venezuela ha sido abordado desde diversas teorías científicas que, ubicándolo en el marco del poblamiento de América, intentan explicar como se desplazaron hacia nuestro territorio los diversos grupos humanos que encontraron los españoles a su llegada. Pero junto a ellas, y antecediéndoles en el tiempo, existen diversas leyendas y mitos creados por los indígenas para ofrecer –tal como lo ha hecho la Biblia, el Corán, la mitología griega o el Popol-Vuh- una peculiar explicación de sus orígenes. Al primer grupo corresponde la llamada Teoría de la H. Al segundo, Seruhe Ianadi.

La Teoría de la H

Esta teoría, planteada por C. Osgood en 1943, intenta explicar a través del grafismo H los grandes ejes migratorios que describen el poblamiento prehispánico de Venezuela. El trazo izquierdo de la H representa el eje occidental, por donde habrían ingresado las influencias culturales de América central y del Oeste de Sudamérica: la cultura arawaca. El trazo derecho de la H corresponde al eje oriental, por donde lo hicieron las de la cuenca Amazónica y las Antillas: la cultura caribe. En cuanto a la barra central de la H, no se trataría de una rígida línea recta sino de la confluencia de una serie de líneas que representan la interacción de las diversas migraciones y las vías de difusión e intercambio cultural interno.

Seruhe Ianadi: El origen de los makiritare

"Había Kahuña (el Cielo). Los Kahuhana vivían allí, como ahora. Son hombres buenos y sabios. No se morían; no había enfermedad, maldad ni guerra. El mundo entero era el cielo. Nadie trabajaba ni buscaba comida; la comida estaba siempre preparada, lista.

No había animales, demonios, nubes ni vientos. Había luz. En lo más alto del cielo estaba Wanadi, como ahora. Daba su luz a la gente Khuhana, alumbraba todo, hasta en lo más bajo, la tierra. Por el poder de esa luz, la gente estaba siempre alegre, tenía vida, no podía morir ....

Wanadi dijo:-Quiero hacer gente allá abajo-. Envió su mensajero, un damodede. Nació aquí para hacer casas y gente buena, como en el Cielo. El damodede era espíritu de Wanadi....

El primer Wanadi de aquí se llamaba Seruhe Ianadi, el inteligente. Cuando llegó, trajo sabiduría, el tabaco, la maraka y los wiriki. Fumaba, cantaba. Fumando, cantando, hizo la gente, la gente antigua. Eso fue mucho antes de nosotros, los hombres de ahora.

Cuando nació aquel espíritu, cortó su ombligo y enterró la placenta.... no sabía. Ahora los gusanos de la tierra se metieron en la placenta; se la comieron. Se pudrió la placenta; pudriéndose, nació un hombre, una criatura humana, fea y mala, cubierta de pelos como un animal. Era Kahú. Tiene varios nombres; también lo llaman Kahushawa, Odo’sha... Ahora él es el dueño de la tierra; a causa de él, sufrimos aquí, tenemos hambre, enfermedades y guerras. Es el ancestro de todos los Odoshankomo. Ahora a causa de él, morimos.

Cuando se pudrió la placenta del antiguo Wanadi, Odo’sha salió de tierra con una lanza. Dijo –Esta tierra es mía. Ahora habrá guerra. Botaré de aquí a Wanadi-. Engañó a los hombres que acababan de nacer; les enseñó a matar.... Los hombres fueron cambiados en animales, como castigo.

Seruhe Ianadi ya no podía hacer nada en la tierra, a causa de Odo’sha. Se volvió al cielo. Aquella gente antigua se quedó con Odo’sha, como animales. No quedó gente de Wanadi en la tierra. Así terminaron los primeros hombres.

El nacimiento de Kahú (Odo’sha) en la tierra antigua, es una señal para nosotros, los hombres de ahora. Cuando nace un niño, no debemos enterrar la placenta: se pudre, le caen gusanos, un nuevo Odo’sha nace otra vez, como al principio, para hacerle daño al niño, matarlo.... Nosotros guardamos la placenta, cuando nace el niño, en un nido de comejenes. Allí está bien guardada: no le entran gusanos. Ahora sí, se puede enterrar el nido de comejenes.

Esa era la historia de la gente antigua. Eso es todo"

4.- Características y consecuencias de la conquista en Venezuela

La conquista de las Indias Occidentales fue una empresa emprendida bajo el impulso del capitalismo naciente, que daba sus primeros pasos en Europa. Iniciada por la Corona de Castilla, es ejecutada por empresarios de diversas nacionalidades con la autorización, regulación y fiscalización del Estado Español. Es así como en 1492 se afianza la expansión colonial de España y con el respaldo de los Reyes de España, Cristóbal Colón realiza cuatro travesías entre los años 1492 y 1504. Es en su tercer viaje (1498 – 1500) cuando "descubre" Venezuela.

En 1503 los Reyes Católicos crean en Sevilla, España, la Casa de Contratación, organismo que se encargaría de regir el comercio del Nuevo Mundo. Por Real Cédula se autoriza a los conquistadores españoles a esclavizar a los indios caribes con el pretexto de su canibalismo, y por haberse opuesto a los "requerimientos pacíficos" de los conquistadores. El establecimiento de los primeros europeos en las regiones costeras de Tierra Firme inicia la formación de la sociedad que después de tres siglos, consolidado en Nación, se llamará Venezuela.

En 1510 un Auto, dictado por el licenciado Figueroa, juez de vara y justicia mayor de La Española, declara a la provincia de Uriapari (Guayana) región de Caribes y autoriza a los conquistadores a cazarlos y venderlos como esclavos.

Los Welser, familia de poderosos banqueros alemanes, celebran en marzo de 1528 un contrato con Carlos I, rey de Castilla, quien a la vez era Carlos V, emperador de Alemania, para la explotación y poblamiento de la provincia de Venezuela. Ambrosio Alfinger es nombrado gobernador y capitán general de la recién creada provincia. En febrero de 1529 llegan las primeras naves de los Welser a las costas de la "Coriana" con Alfinger al mando, Vienen también los agentes comerciales alemanes, las autoridades españolas en lo económico y fiscal , y los representantes de la Iglesia.

De esta manera se inicia la conquista, exploración y dominación de Venezuela. Los alemanes se dan a la tarea de recorrer el territorio, estableciendo relaciones con las cercanas islas del Caribe, conservando la sede del poder en la recién creada ciudad de santa Ana de Coro, único centro de control político y administrativo de la provincia. Entre 1529 y 1542 organizan y emprenden desde Coro seis entradas de conquista y reconocimiento "de la tierra adentro". A raíz de estas jornadas surge la fundación de Maracaibo, como un puesto de avance en la escalada exploratoria. A partir de 1545 con la fundación de El Tocuyo, el proceso de conquista experimenta un significativo cambio en la ocupación del territorio, ahora dirigido hacia el interior de la provincia. Este hecho se expresa particularmente en lo económico, al responder a viejas peticiones de los vecinos, relacionadas con las mercedes de tierras o repartimientos y las encomiendas de indios.

Consolidada política y económicamente cada nueva fundación, desde allí se organizan y parten otras empresas de conquista y colonización que, a su vez, reproduciendo las numerosas Ordenanzas de Poblamiento, amplían y hacen más complejo el asentamiento español.

En uso de un derecho que juzgan perfecto, se inicia el regalismo más personalista y absorbente de la época; los Reyes celebran transacciones con sus vasallos y les hacen obsequio de derechos y beneficios. Es así como surge el documento matriz de la Conquista: La Capitulación, punto de arranque cierto para el Derecho de la primera hora de América, éste empieza a formarse con esas normas casuísticas, conjuntamente con las reglas y usos castellanos.

En esa especie de autorización consensual que es la Capitulación, la Corona enumera las facultades que se reserva y las compensaciones que reconoce a los factores de la operación, vale decir, los estímulos y privilegios con los cuales retribuye a quienes con su dinero, su energía y su audacia hacen posible las expediciones, y al frente de ellas vienen con el título de Adelantados.

Las Capitulaciones eran títulos negociables, no muy diferentes , en ese sentido, de lo que serían después las Concesiones para la explotación de minerales y servicios en la época republicana. Las primeras fueron para descubrimientos, después siguieron las de segundos viajes y nuevas exploraciones, las de poblamiento, las dirigidas al ensayo de rutas desconocidas, al establecimiento de centros urbanos, al rescate e intercambio con los indios, y sobre todo a la búsqueda de perlas, oro, palo brasil, etc.

Las Capitulaciones eran conocidas desde antes del "Descubrimiento" de América. Más, en cuanto al Nuevo mundo se refiere, fue con Cristóbal Colón con quien se celebró la primera Capitulación el 17 de abril de 1492; ésta le consagra los títulos de Virrey, Almirante y Gobernador de los territorios que descubra, y otras ventajas de autoridad y pecuniarias máximas, prácticamente todo el poder temporal de los Reyes en el ignoto hemisferio.

El 28 de junio de 1500 se suscribe la Capitulación a favor de Alonso de Ojeda, para gobernar la isla de Coquivacoa, donde había visto la Pequeña Venecia. Ese mismo año se suscriben Capitulaciones con Rodrigo de Bastidas y Vélez de Mendoza, para descubrir islas y tierra firme. En 1501 se Capitula con Vicente Yánez Pinzón y luego con Diego de Lepe, para el rescate del oro, plata, cobre, estaño, azogue y cualquier otro metal, esmeraldas, perlas, etc. Más adelante las Capitulaciones se orientan a la incorporación de las tierras; de esa clase son las que entre 1520 y 1526 se otorgan a favor de Bartolomé de las Casas, Diego Caballero, y otros. Después las Capitulaciones procuran principalmente la Colonización; como la que se pacta con los Welser.

Con las Capitulaciones, también se aplicarán las leyes, las instrucciones, los usos y costumbres de la guerra, los hábitos de formación castrense y las reglas varias que desde la metrópoli se traen con la cultura hispana al Nuevo Mundo.

Las capitulaciones que suscribe el Monarca son los ejercicios iniciales de su soberanía sobre América; comenzaba a sí a disponer libremente del inmenso bien que el "Descubrimiento" y la ocupación, y luego la confirmación pontifical le habían deparado. Se aspira a la sujeción completa del Nuevo Mundo, bajo la inspiración exclusiva y para beneficio determinante de la Corona. La dominación ha de ser integral; España trata de superponerse enteramente al mundo descubierto, y se empeña en hacer éste a su imagen y semejanza.

Sobre cuatro frentes se cumple, con certeza simultánea la acción dirigida al predominio español:

  • En la esfera físico – política, que atañe a lo práctico e inmediato, España busca tomar conocimiento y posesión material de la naturaleza hallada: suelo, y subsuelo con todo su contenido, tierra firme e islas, mares, ríos, lagos, animales y plantas; imponer sumisión a los pobladores, aprehender sus bienes y su herencia cultural, especialmente lo que de ello tenga valor.

Para esta finalidad se organizan numerosas expediciones de penetración y en la medida en que se realiza el reconocimiento, y se acomete y amplía la ocupación, van surgiendo centros urbanos (pueblos, ciudades y lugares) que sirven de base para incursiones más profundas.

  • En el ámbito religioso, España no podía permitir que un asunto tan vital quedara sin expreso cuidado público y remitido a la libre conciencia y voluntad de las personas comunes. En función de ello, se establece un programa de evangelización pura. Una vasta red de Misiones alcanzará, en la centuria siguiente, buena parte del fin perseguido. Actuando dentro de la efectividad del Real Patronato Eclesiástico, la Iglesia dependerá más del Soberano que del Papa, y llegará a ser una maquinaria fundamental para los designios Imperiales para el trasiego de su cultura al Nuevo Mundo.
  • En el orden económico, la Monarquía define bien sus regalías; nada escapa a la previsiva y minuciosa reglamentación del mercantilismo. El Soberano precisa, a cada paso y con toda exactitud, su participación en los beneficios de la operación americana. El sistema de reparto de solares y tierras es cuidadosamente preparado; en convergencia con los otros medios (expediciones, evangelización, repartimientos y encomiendas de indios) asegura la Metrópoli influencia general en todo cuanto respecta al indígena y al suelo.

En la distribución y adjudicación de la tierra se cifra un importante estímulo para el riesgo del esfuerzo trasatlántico; el móvil económico no es nada desdeñable, el ideal de la fama y la ambición de gloria no excluyen las apetencias del mejoramiento material.

  • Para el aspecto humano y social, stricto sensu, junto a la esclavitud - a la cual son reducidos los rebeldes – las Encomiendas y Repartimientos constituyen la cuarta pieza de este mecanismo subyugante. Sobre el indio recaerá el peso de La Encomienda, con todas sus implicaciones.

Ésta era un derecho concedido por Merced Real a los Conquistadores para cobrar en nombre del Monarca, pero para su beneficio personal, tributo a los indios, acompañado del deber de cuidar de su bien en lo espiritual y en lo temporal. En función de ello, no se les otorgó la propiedad sobre las Encomiendas, sino en condiciones de usufructo.

La penetración en el territorio de Venezuela, se acomete por los dos costados del país: oriente y occidente. Bajo el signo de la paz empieza la acción, sin embargo la conquista de Venezuela termina siendo de las más sangrientas y desordenadas de América.

El primer establecimiento que adquiere rango de ciudad es Nueva Cádiz, en la isla de Cubagua. Debe su nombre a una Real Cédula de 1528, cuando se llama Nueva Cádiz al pueblo de Cubagua. En la isla existían rancherías desde 1512; la razón de su poblamiento estuvo en los placeres de las perlas que allí había. A toda la costa se le llamó Costa de las Perlas.

Con muchas dificultades Nueva Cádiz fue ciudad, estrenando las primeras instituciones políticas y administrativas españolas en Venezuela, a saber:

  • El Cabildo con sus Ordenanzas, que era presidido por el Gobernador o por el Teniente Gobernador.
  • Los Regidores quienes se ocupaban de la policía, supervisión de obras públicas, el abasto de la ciudad, etc.
  • Los Alcaldes Ordinarios, ejercían como jueces de primera instancia en juicios civiles y militares, también suplieron- en algunos casos – al Gobernador.
  • El Alférez Real, actuaba en el Cabildo con voz y voto . Sustituía a los Alcaldes Ordinarios en caso de ausencia.
  • El Alguacil Mayor, ejecutaba las órdenes de arresto según mandato de los Jueces.
  • El Fiel Ejecutor, se ocupaba de velar por que se cumplieran las normas sobre precios, y fijaba los mismos.
  • El Procurador, se encargaba de defender los asuntos referentes al Cabildo y a la ciudad ante el Consejo de Indias, así como ante la Real Audiencia y los tribunales.
  • El Escribano, llevaba las actas del cabildo y el Libro de Acuerdos.
  • El Depositario, cuidaba de los depósitos o fianzas y de los bienes que se ponían en litigio en un proceso judicial.

La destrucción de sus ostrales, las apreturas en un medio tan difícil, el ataque de los indios Caribes y de piratas y la acción de la naturaleza, obligan a emigrar hacia Margarita, constituyendo jurisdicción simultánea en Margarita, Cumaná y Cabo de la Vela.

Cumaná, a orillas del río del mismo nombre, más tarde llamado Manzanares, se inició como fortaleza dentro del plan de pacificación de las expediciones de Gonzalo de Ocampo y Jácome Castellón, en la década de 1520. Fue fundada con el nombre de Nueva Córdova, en 1562 por Fray Antonio de Montesinos. La rebeldía de los Cumanagotos ante el intento de dominio español trajo grandes enfrentamientos, que se acentuaron cuando se puso en práctica la esclavitud y venta de indígenas, considerados como caníbales.

Barcelona, fue fundada en 1632 por Juan de Urpin, con el nombre de Nueva Barcelona.

Coro, fue la primera ciudad fundada en la zona noroccidental, en la región llamada "Coriana" por los indios Caquetíos, que la poblaban. El poblamiento inicial se debe a Juan de Ampíes en 1527, agente de la Corona en Curazao, Aruba y Bonaire. Tenía por cacique a Manaure. Dos años después llegó Ambrosio Alfinger, del grupo de los Welser y se estableció en Coro como fundador, en virtud de la Capitulación que se le había otorgado a los Welser por la Corona.

El Tocuyo, fue fundado a orillas del río del mismo nombre por Juan de Carvajal en 1545. Pasó a ser un centro económico de donde se desplazaron grupos de colonizadores hacia el Occidente y el Centro del país.

El resultado fue: la fundación de Barquisimeto, fundada por Juan de Villegas en 1552 a orillas del río del mismo nombre, que significa río Turbio, en la zona de los indios Jiraharas.; la fundación de Valencia, a orillas del río Cabriales, por Alonso Díaz Moreno en 1555.

En la región de Los Andes fueron fundadas Mérida, en 1558 por Juan Rodríguez Suárez, San Cristóbal, en 1561 por Juan de Maldonado, Trujillo, en 1558 por Diego García de Paredes; en las orillas del Lago de Maracaibo, en 1570 fue fundada Maracaibo por Alonso Pacheco; hacia los Llanos surgieron Barinas, fundada por Juan Andrés Varela en 1577 y Guanare en 1591 por Juan Fernández de León; Carora fue fundada en 1572 por Juan de Salamanca.

La fundación de Caracas por Diego de Lozada en 1567, no fue tarea fácil, en virtud de la belicosidad de los aborígenes de la región (los Teques y Caracas). El nombre original fue Santiago de León de Caracas. La Guaira fue fundada en 1589 por Diego de Osorio.

La penetración en Guayana fue lenta debido tanto a la belicosidad de los indígenas, como a la dificultad de penetración por el carácter selvático de la zona. En el siglo XVI hubo un intento de colonización por Antonio Berrío, que tuvo su origen en Nueva Granada (actualmente Colombia). Berrío fundó en 1592 a Santo Tomás de Guayana, a orillas del río Orinoco

Las Provincias o Gobernaciones fueron las circunscripciones territoriales que, junto con los Virreinatos, las Capitanías Generales y las Presidencias, constituían las diferentes demarcaciones del Imperio colonial Español en América.

En el proceso de su conformación, surgieron los Cabildos, la Capitanía General de Venezuela, la creación de la Real Intendencia de Hacienda y la Real Audiencia de Caracas.

Partes: 1, 2

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