7. Tratamiento del Trastorno Alimenticio o la Psicopatología Alimentaria
Como los trastornos alimentarios son de origen multifactorial, lo más aconsejable es la aplicación de distintas disciplinas para abarcar todos los aspectos de esta problemática. La mayoría de los profesionales idóneos se desempeña en equipos interdisciplinarios, con un común denominador: la recuperación del paciente mediante la reeducación nutricional y el abordaje de aquellos conflictos psicológicos que desencadenaron las alteraciones en la conducta de alimentación.
Algunas personas prefieren un tratamiento individualizado, mientras que otras escogen un contexto grupal donde pueden compartir lo que les sucede, no sólo con un profesional, sino también con gente que se encuentra en similares condiciones.
Es altamente aconsejable el tratamiento psicoterapéutico individual apenas se perciben los primeros signos de la enfermedad, que siempre la paciente tratará de negar y atribuir a un mero deseo de adelgazar para sentirse mejor. Cuando la situación presenta signos orgánicos importantes y evidentes, es necesario el trabajo interdisciplinario entre psicoterapeuta y médico.
El tratamiento de una psicopatología alimentaria es iniciado por el paciente en muy contadas ocasiones; en general se inicia por la intervención familiar o judicial. El trastorno puede ser elevado a una autoridad competente por cuenta de la familia directa, o por alguien que tenga conocimiento de la enfermedad y la denuncie, en caso de que los parientes del enfermo no hagan caso del hecho. En paciente es derivado a asociaciones específicas para el tratamiento de la enfermedad, o internado, si su condición física es muy precaria. No existe disposición jurídica relacionada con este tipo de patologías.
7.1. Intervención de un Trastorno Alimenticio
La intervención a menudo es realizada por quienes quieren a la persona afectada y les preocupa su conducta. Puede ser un medio eficaz de comunicar loa familiares o conocidos la preocupación por el paciente, establecer algunas reglas y quizás de lograr que la persona afectada decida buscar ayuda.
Para intentar una intervención es conveniente realizar las siguientes acciones:
7.2. Planteamiento del Problema
La mejor opción para el planteamiento del problema es acudir al médico de cabecera. Si esto no es posible, actualmente muchos hospitales disponen de programa para el tratamiento de la ingesta. Cuando se plantee esta situación, es necesario buscar un programa adecuado para tratar el trastorno. A la hora de examinarlo habrá que tener en cuenta lo siguiente:
Por último, una cuestión importante a tener en cuenta a la hora de comenzar un tratamiento de la anorexia es que una relación estrecha y de confianza entre paciente y terapeuta es esencial para la relación terapéutica. El paciente debe sentirse cómodo con las personas que lo están tratando, de lo contrario hay muchas posibilidades de que la terapia no resulte tan eficaz como podría.
7.3. Planteamiento de los Objetivos del Tratamiento
El éxito de la terapia depende de muchos factores, entre ellos:
Es importante recordar que no hay una cura milagrosa para los trastornos de la ingesta. Estas enfermedades implican problemas contra los que los pacientes han luchado y seguirán luchando durante la mayor parte de sus vidas, pero un buen programa de tratamiento ayudará a reforzar la autoestima y enseñará a las víctimas a enfrentarse a sus problemas sin recurrir o incurrir en conductas autodestructivas. El programa también ayudará a restaurar la salud y la fuerza física.
En general, los tres objetivos principales de la terapia son:
1. Mitigar los síntomas físicos y peligrosos o que representen una amenaza para la vida.
2. Enseñar a la paciente a comer normalmente y a disfrutar de una relación más relajada con la comida.
3. Investigar, con la esperanza de cambiarlos, los pensamientos destructivos en relación con el comer, el peso, el ejercicio y la comida.
7.4. El Proceso del Tratamiento
7.4.1. Evaluación del Paciente
Antes de que alguien inicie un tratamiento, como paciente interno o externo, debe ser evaluado:
Para que la terapia de resultado, los médicos y terapeutas necesitan la mayor información acerca de la persona a quien intentan ayudar.
Un trastorno de la ingesta implica todas las facetas de la vida de alguien:
La mayor parte de los afectados obtienen del trastorno una gran parte de su propia imagen; es decir, mediante éste pueden verse como delgadas o especiales o fuertes. (Sólo hay que imaginarse qué se siente al desarrollar un rasgo del que alguien está especialmente orgulloso, sólo para que le digan que tiene que cambiarlo).
Esta es la tarea a la que se enfrentan las personas que se enfrentan a un tratamiento: Asumir que el rasgo del que se está tan orgullosa, es perjudicial.
Por esta razón, la evaluación ha de ser lo más detallada posible, de manera que el terapeuta pueda adaptar la terapia a cada paciente.
La evaluación se puede realizar con cuestionarios. Se han desarrollado varios de ellos, especializados para evaluar a los pacientes. Estos cuestionarios ayudan a evaluar las actitudes de alguien hacia el peso y figura y clarifican las características psicológicas como los rasgos de la personalidad, el grado de desempeño social y problemas similares. Los más usados son:
Consiste en 26 preguntas destinadas a medir la presencia de patrones de la ingesta trastornados y determinar si el paciente sufre anorexia nerviosa.
Test con 91 preguntas, destinado a medir una serie de síntomas psicológicos que se piensa que contribuyen al desarrollo y mantenimiento de los trastornos de la ingesta tales como la tendencia a la delgadez, insatisfacción corporal, perfeccionismo...
Estos cuestionarios no se pueden usar en sí mismos para diagnosticar trastornos de la ingesta, lo que sí pueden hacer es indicar quién es más propenso a tener un trastorno de la ingesta y cuales pueden ser algunos de sus problemas propios.
7.4.2. Entrevista con el Paciente
La entrevista de evaluación ayuda al médico o terapeuta a obtener una idea más clara del estilo de vida del paciente, así como su peso actual, historial de la dieta, hábitos de la ingesta, etc.
También otros aspectos, como la asistencia al trabajo o clase, las relaciones con el novio, marido o amigas, la familia y las ocupaciones exteriores, son de interés porque arrojan luz sobre sus habilidades de desempeño, el grado de independencia y la medida de su aislamiento.
El médico, durante la entrevista, tendrá gran interés en conocer los intentos pasados y presentes de estar a dieta, atracarse y vomitar; el uso de los laxantes, diuréticos y píldoras dietéticas.
Por último el entrevistador querrá saber si la persona está preparada para cambiar y sobre todo si está dispuesta a recibir terapia.
Por otra parte, también es importante una evaluación física. Si una mujer presenta una figura enlaciada y es incapaz de pensar con claridad o se muestra agitada y/o con otros signos de desequilibrio, puede requerir hospitalización inmediata. Un deterioro físico tan extremo, afecta al funcionamiento mental y la capacidad de obtener beneficios de la terapia.
7.4.3. Tipos de Tratamiento
7.4.3.1. Terapias
7.4.3.1.1. Psicoterapia Individual
A través de la psicoterapia se busca el reconocimiento del propio deseo del paciente, desplazado por deseos ajenos. Se trabaja sobre las represiones desmedidas que suelen relucir como un episodio de atracón o como una honda sensación de repudio hacia sí mismo. Se analizan los por qué de una personalidad basada en la culpa, debido a la frustración de no satisfacer los deseos ajenos. La gran mayoría de los psicoterapeutas hacen una adaptación del psicoanálisis clásico y recurren a esquemas conductistas.
Para la psicoterapia en general el inicio del problema generalmente se remonta a la primera infancia, a las primeras relaciones afectivas, es decir, la época de lactancia materna, período en el que el bebé se hallaba en estrecho contacto con el cuerpo de su madre. Se interpreta que el recurrir al alimento, primer elemento de la función vital, es un intento de llenar el vacío interior vivenciado como una falta de afecto persistente. Se complementa el concepto con el hecho de que los trastornos alimentarios se desarrollan sobre una personalidad de base "narcisista": es mundialmente conocida la leyenda del joven Narciso que al ver reflejada su bella imagen en las aguas calmas de un lago, se enamoró de sí mismo y por intentar abrazarse, cayó y se ahogó. También se cree que, si bien el problema primordial aparente es el control del peso y el logro del dominio del cuerpo, este problema encubre algo más profundo: la búsqueda de la capacidad de control en general, de un sentido de identidad personal, la competencia y la eficiencia.
Quizá el aspecto más importante de la terapia es el desarrollo de una relación cálida entre la paciente y el terapeuta. A las personas afectadas frecuentemente les resulta difícil confiar en otros. Es necesario un alto grado de confianza por parte del paciente para confiar en el terapeuta. El enfermo debe abandonar sus miedos y comenzar a desarrollar hábitos alimentarios normales.
Vale aclarar que aunque la terapia psicoanalítica pura no es suficiente ya que hay que modificar cuanto antes las conductas patológicas que significan riesgo de muerte, aunque se le reconoce al método psicoanalítico la identificación y ubicación del propio deseo del paciente.
7.4.3.1.2. Psicoterapia Tradicional
Los medios de esta psicoterapia animan al paciente a reflexionar acerca de su infancia, sueños y sentimientos no expresados para, de ese modo, adquirir una nueva percepción de su conducta actual.
Esta terapia considera que al reconocer el papel de estas influencias subliminales, la víctima adquirirá una nueva percepción de sus acciones y las cambiará.
Esta clase de terapia viene mejor como accesorio de otros métodos. Hoy en día los psicólogos saben que el conocimiento acerca de las raíces de la conducta de una persona, no hará que se cambie esa conducta a menos que se cambie los hábitos alimentarios de la paciente. Muchos pasan años en terapia tradicional sin ni siquiera revelar que tienen un trastorno.
Por otra parte, a medida que el paciente consigue el control de su ingesta, la psicoterapia tradicional puede ayudarlo a identificar y manejar algunos de los sentimientos que contribuyeran al trastorno.
7.4.3.1.3. Terapia del Comportamiento
Esta forma de terapia ignora por completo los sentimientos subyacentes y se centra sólo en la conducta cambiante. Son terapias psicológicas que se fundamentan en técnicas activas y directivas, en contraste con el psicoanálisis clásico. Puede realizarse en forma individual y grupal: habitualmente se plantean de 10 a 15 sesiones, una por semana. En esas sesiones se enfatiza la importancia de cambiar el comportamiento, terminando con las obsesiones. Dependiendo de la enfermedad, el objetivo puede o no ser lograr el peso fisiológico correcto, señalando las situaciones de riesgo propias para cada paciente. La modificación de la conducta actúa sobre un principio: reforzar una conducta deseada mediante premios y castigar o ignorar una conducta no deseada.
Esta forma de terapia, que se emplea sobre todo en la anorexia, da mejores resultados cuando la víctima está internada en el hospital, donde el personal puede contestar incentivos como la televisión, excursiones, salidas, etc.
Cuando se aplicó por primera vez este método, dio buenos resultados, pero por desgracia sólo fueron temporalmente. Las pacientes encontraron la estancia en el hospital tan desagradable que realizaron las conductas deseadas sólo es suficiente para ser dadas de alta y una vez fuera, volvieron a sus viejas costumbres.
7.4.3.1.4. Terapia Conductista Cognitiva (TCC)
Combina los mejores aspectos de la psicoterapia tradicional y la modificación de la conducta.
Este método requiere conocimiento y desafío de las conductas y pensamientos autodestructivos, seguido de apropiados cambios en la conducta.
Esta terapia implica los siguientes pasos:
La TCC trata de eliminar las creencias erróneas extremas. Algunos de estos pensamientos típicos son:
Consiste en la convicción de que si todo no es perfecto, el desastre está a la vuelta de la esquina, o se manifiesta en la tendencia a hacer todo "perfectamente" (por ejemplo, ayunando todo el día) o irse al extremo contrario (por ejemplo, dándose un atracón).
Consiste en confundir la realidad, atribuyendo determinados cambios o situaciones a factores erróneos: por ejemplo, cuando una anoréxica afirma tajantemente que ha engordado un kilo sólo por haber comido un pastel la semana pasada cuando en realidad ese aumento de peso se debía a que estaba en la fecha del período menstrual, que siempre la hacía retener líquidos.
La menor indulgencia en una comida " prohibida " significa obesidad instantánea, o el hacer ejercicio menos horas de las comunes implica volverse enclenque. Con respecto a la alimentación, algunas personas aseguran: " Mi cuerpo no tolera los hidratos de carbono, los convierte instantáneamente en grasa" o " soy adicta al azúcar"," pruebo algo dulce y pierdo el control". Tales ideas atribuyen propiedades irreales y casi mágicas a la comida y al cuerpo humano. En estos casos, lo mejor mirar un libro de nutrición o pedir ayuda a un experto en programas de nutrición para explicarle al paciente cómo el cuerpo metaboliza la comida, con el fin de ayudarlo a comprender que no existe la llamada comida " mala".
Consiste en buscar o exagerar el sentido oculto detrás de una acción o comentario. Un ejemplo sería el siguiente: Anne, una anoréxica de 15 años, pasó las vacaciones en un tratamiento del trastorno de la ingesta y cuando regresó al instituto había engordado 3 o 4 kilos. Su profesora la vio y le dijo: " ¡¡ Anne, estás estupenda!!, ¿Has pasado un buen verano?". Durante el resto del día Anne se lamentó: "¿Habré engordado tanto que la gente lo nota?, ¿Sabía ella que yo estaba sometida a una terapia?". Anne había tomado el cortés comentario de su profesora como un drama, reflejo quizá de la baja autoestima que la caracteriza por su enfermedad.
Estriba en el agrandamiento de la realidad: la reacción de Anne ante el comentario de su profesora constituye un ejemplo de exageración, de la tendencia a desorbitar las cosas. El comentario de la profesora se convirtió en una creencia.
Desde una perspectiva cognitivo conductual el tratamiento debe ir dirigido a cubrir los siguientes objetivos:
1. Establecimiento o incremento de la cooperación por parte del paciente(ej., contrato de conducta).
2. Establecimiento de hábitos de comida y peso adecuados (mediante refuerzo diferencial - medio hospitalario o familiar-).
3. Modificar las actitudes hacia la apariencia corporal, la comida y el peso (técnicas de inundación o desensibilización).
4. Hacer desaparecer los episodios de bulimia (técnicas de exposición o prevención de respuesta).
5. Modificar el factor sumisión— dependencia (técnicas cognitivas - ej., Terapia Racional Emotiva de Ellis).
6. Eliminar el miedo al contacto corporal, a las relaciones sexuales (Exposición, desensibilización sistemática).
7. Modificar las relaciones familiares.
8. Mantener los resultados a largo plazo (seguimiento de 1 ó 2 años).
La TCC se ha practicado con buenos resultados en pacientes de bulimia y ha sido recomendado para el tratamiento de la anorexia nerviosa pero su efecto a largo plazo en esta última no se conoce con seguridad.
7.4.3.1.5. Terapia de grupos
La terapia de grupos busca proporcionar una fortalecedora red de personas que saben lo que la persona (paciente) está sufriendo y quieren ayudarla. Estos tratamientos exigen un compromiso firme. Algunos pueden durar sólo unas semanas, pero otros se prolongan durante un año o más.
Este tipo de terapia está especialmente dirigida a enfermos bulímicos. Se sabe menos acerca de la terapia de grupos dirigida a anoréxicos. Algunos terapeutas afirman que esta terapia en lugar de tratar de cambiar su forma de conducirse ayuda a que, en grupo, las anoréxicas compiten fieramente por ver quién consigue mantener el peso más bajo o pasar más tiempo sin comer.
7.4.3.1.6. Terapia de familia
Esta terapia permite observar a los patrones trastornados que ayudaron a dar origen al trastorno de la ingesta. Contempla cómo se comunican los miembros de la familia entre sí y ayuda, a la larga, a que la víctima reconozca los patrones negativos de la familia, a que se vuelva más firme y a que la familia en conjunto aprenda mejores maneras de ayudar a que cada miembro logre satisfacer sus necesidades.
Tiene las siguientes características:
INICIAL
* Etapa de evaluación.
* El terapeuta conoce a los miembros de la familia.
* Juntos elaboran un plan para ayudar al enfermo.
* Desempeño de la familia como unidad.
MEDIA
* Los padres aprenderán a ayudar a su hijo/a crecer y éste aprenderá a ser más independiente.
ÚLTIMA
* El terapeuta apartará a la familia de la terapia.
Muchos terapeutas la recomiendan en enfermas anoréxicas jóvenes que con frecuencia viven con sus padres.
7.4.3.1.7. Terapia nutricional o Tratamiento dietético-nutricional
El propósito del tratamiento dietético de los pacientes ambulatorios es establecer hábitos alimenticios normales.
La meta es ayudar a la paciente a asumir que puede comer todo lo que quiera con moderación, ayudarla a perder sus miedos, y conseguir un peso con el cual se normalicen las funciones fisiológicas, incluyendo la menstruación.
La motivación del paciente es esencial y se logra con el apoyo psicológico y las charlas educativas realizada por los médicos, el psicólogo y el nutricionista.
El tratamiento debe aplicarse individualmente y debe estar encaminado a las áreas específicas que requieran modificación.
Hay que elaborar una detallada historia dietética para detectar cuáles son las equivocaciones a corregir.
Actualmente muchos nutricionistas han acudido a la informática, confeccionando "dietas computarizadas": hay diferentes programas para nutrición, mediante los cuales se obtiene un diagrama dietario específico para cada paciente, considerando parámetros tales como edad, talla, perímetro de muñeca, actividad habitual, etc.
Un detalle significativo a tener en cuenta para la confección de una dieta es el tratamiento farmacológico que pueda estar tomando el paciente. Por ejemplo, si está siendo medicado con antidepresivos del tipo IMAO, se suprimirán estrictamente los alimentos que podrían precipitar una crisis de hipertensión arterial, como quesos naturales o añejos, levadura de cerveza, arenque, caracoles, hígado de pollo, grandes cantidades de café, frutas cítricas, higos envasados, porotos grandes y chocolate (entre otros).7.4.3.1.8. Farmacoterapia
La farmacoterapia debe realizarla un médico psiquiatra, generalmente miembro del equipo; generalmente se realizan en pacientes bulímicos. Con un previo examen profundo del estado orgánico general del paciente, se efectuarán sólo en casos de depresión progresiva y para reducir la frecuencia e intensidad de las compulsiones, cuando el apoyo psicoterapéutico ya no surte efecto. Se emplearán antidepresivos de última generación, los que al parecer tienen un efecto sobre el comportamiento alimenticio actuando sobre los sistemas metabólicos que regulan el hambre, la sensación de saciedad y el equilibrio del peso.
Todos los fármacos deberán ser administrados por un especialista, bajo estricta vigilancia médica, con controles periódicos de laboratorio.
Ninguna farmacoterapia ha demostrado ser muy eficaz en el tratamiento de la anorexia o la depresión que acompaña por lo general y perpetúa el trastorno, ya que los efectos de la inanición intensifican los efectos secundarios y reducen la eficiencia de los medicamentos antidepresivos. Además, la mayoría de los antidepresivos suprimen el apetito y contribuyen a la pérdida de peso. En general, en esta enfermedad los trastornos de la depresión y pensamiento mejoran con el aumento de peso.
7.4.4. Grupos de Autoayuda y Apoyo
Estos grupos existen para las personas que no quieren o no pueden entrar en programas de tratamiento formal o cuya terapia formal ha finalizado, pero desean ayuda adicional.
El grupo recuerda al paciente que no es el único, que otras personas se han visto envueltas en la misma conducta y no obstante se han recuperado.
Una desventaja de estos grupos es que a diferencia de los grupos de terapia, no exigen asistencia regular.
a. Grupos de autoayuda: la autoayuda se refiere a aquellos grupos integrados enteramente por personas que padecen trastornos de la ingesta de comida. No hay miembros profesionales. En este grupo se anima a los miembros a contar sus historias personales, como solían ser las cosas para ellos / as y como son ahora.
b. Grupos de apoyo: estos grupos suponen la ayuda de uno o más profesionales, aunque sus papeles pueden cambiar a medida que cambian las necesidades de los miembros del grupo. Los terapeutas suelen formular preguntas y orientar comentarios.
Los grupos de autoayuda y apoyo brindan un tratamiento intensivo ambulatorio y grupal. Enormemente efectivo, solamente un 5% de los pacientes bajo este esquema terapéutico deben ser internados.
El psiquiatra perteneciente al equipo interdisciplinario puede llegar a indicar medicación pertinente, pero sólo lo hace cuando existe depresión paralela al trastorno alimentario.
Habitualmente la Psicología define a los trastornos alimentarios como integrantes de la "Clínica de las Adicciones": tal es el hecho que el modelo del grupo de autoayuda está basado en el programa de Alcohólicos Anónimos, cuyo objetivo central es la abstinencia. Los asistentes a estos grupos se comprometen a abstenerse de repetir las conductas sintomáticas propias de la enfermedad— ayunos, atracones, pesarse varias veces al día, etc.-conductas a las cuales, en cierto modo, se han vuelto adictos. El grupo influye enormemente en cada integrante para que consiga cumplir con su compromiso.
La única diferencia con los demás grupos de autoayuda es que siempre participan profesionales en los encuentros.
Si el caso no es urgente, se puede participar de un grupo organizado que se reúna dos horas, dos veces por semana.
Existen instituciones que organizan grupos para padres, amigos y familiares por separado.
Según como evoluciona cada paciente, el trabajo grupal deberá realizarse durante un período de tres meses como mínimo (lo óptimo son seis meses). La gran mayoría de los pacientes pueden resolver su trastorno efectuando tratamiento ambulatorio, siendo el tiempo mínimo estipulado de un año y con un período posterior de seguimiento.
7.4.5. Comilones Anónimos
La filosofía que subyace aquí es que la ingesta compulsiva es una enfermedad progresiva.
Para ellos la enfermedad se puede controlar con doce pasos:
1°. Admitir que una se encuentra impotente ante la comida.
2°. Admitir que una fuerza superior puede devolver "la cordura" al afectado.
3°. Entregar la voluntad y la vida de uno a Dios.
Los pasos restantes exigen que le miembro se enfrente a sus errores y los explique.
7.4.6. La Autoestima en Relación con la Terapia
La baja autoestima es una característica común de los diferentes trastornos de la ingesta ya que refleja el temor del paciente en que si " se abandona" y se muestra al mundo tal y como es en realidad será rechazado inmediatamente.
Uno de los objetivos de la buena terapia del trastorno de la ingesta es conseguir que el paciente aprecie su propia valía intrínseca.
a. Razones de la baja autoestima:
En el desarrollo de una baja autoestima participan varios factores:
b. Consejos para estimular la autoestima:
7.5. Internación
La terapia del paciente externo para trastornos de la ingesta a menudo tiene éxito, pero hay casos en que debe permanecer en el hospital.
7.5.1. Criterios de Hospitalización
Para que un anoréxico sea hospitalizado debe cumplir algunos de los siguientes criterios.
7.5.2. Tratamiento Hospitalario
El tratamiento a seguir dependerá del cuadro de descompensación que presente el paciente. Por ejemplo, en un caso de deshidratación en el que sea imposible la rehidratación oral, se administrarán soluciones hidroelectrolíticas parenterales (sueros) de acuerdo al resultado de los análisis de laboratorio. Hay distintas clases de sueros, los que sirven para aportar agua, dextrosa, sodio, potasio, cloro, bicarbonato, fósforo, calcio y magnesio. Se administran por vía endovenosa, con sumo cuidado, especialmente en aquellos pacientes con trastornos cardiovasculares.
En un anoréxico restrictivo descompensado, puede ser necesaria la aplicación de "nutrición parenteral total", por el alto riesgo de muerte por inanición. Se aplican por vía endovenosa - inclusive puede complementarse con sonda nasogástrica si el cuadro lo permite - soluciones que contienen aminoácidos, ácidos grasos, complejos polivitamínicos, dextrosa y electrolitos.
Por desgracia la gran mayoría de los pacientes con trastornos alimenticios descompensados ingresan de inicio a UTI (Unidad de Terapia Intensiva), ya sea por deshidratación severa, arritmias cardíacas o por patología gastrointestinal grave, que puede requerir corrección quirúrgica.
Cuando un paciente ha sido internado, el personal de Enfermería se encarga de controlar los signos vitales: pulso, tensión arterial, frecuencias respiratoria y cardiaca y temperatura corporal. Hay servicios en los que se pesa al paciente diariamente y se toman sus medidas (cadera y cintura), habiéndose pactado un sistema de "premio-castigo": esto significa, por ejemplo, que si el paciente ha experimentado un incremento de peso superior a 150 grs. con respecto al día anterior, se le permite salir de su habitación, pero deberá permanecer dentro del hospital.
El médico internista deberá ser muy ingenioso, ya que muchas veces el aumento de peso puede ser ocasionado adrede por el paciente mediante un aumento en el consumo de agua.
Tan pronto como sea posible se efectuarán las medidas de apoyo psicoterapéuticas.
El paciente externo quedará bajo estricto control clínico ambulatorio por un mínimo de tres meses, dependiendo esto de la evolución.
Todo paciente que haya tenido un intento de suicidio deberá ser hospitalizado en forma urgente, por peligro de concreción del acto, sobre todo hasta las 48 ó 72 horas posteriores al intento. En un 15% de estos cuadros se utilizan psicofármacos. Hay hospitales que cuentan con habitaciones equipadas con un sistema de cámaras ocultas, para lograr un estricto control de las compulsiones del paciente; son habitaciones destinadas a los casos de alto riesgo de muerte.
7.5.3. Sesión Hospitalaria
* Consejo y terapia nutricional para aumentar de peso.
* Evaluación médica.
* Terapia individual diaria.
* Terapia de grupo diaria.
* Terapia de familia.
7.6. Guía de Tratamientos
Dado que el diagnóstico precoz y el tratamiento efectivo son tan importantes para la recuperación de la víctima, la elección del profesional y el tratamiento es importante. A continuación se ofrecen datos para elegir un buen especialista y un buen tratamiento.
7.6.1. Recomendaciones en cuanto al Especialista
Típicamente, estos tests de medida de la efectividad son el EDI, el SF- 36 o el SCL- 90, estandarizados para permitir al consumidor comparar los resultados de los distintos programas.
7.6.2. Recomendaciones en cuanto al Tratamiento
Existen muchas aproximaciones posibles al tratamiento de los trastornos alimentarios. No se puede afirmar que unos sean superiores a los otros. No obstante, las siguientes características son deseables:
de recuperación y el desarrollo futuro.
Voluntad de los terapeutas de colaborar con educadores, familia, amigos y la víctima a la hora de elaborar el programa.
El siguiente testimonio pertenece a una joven de Buenos Aires, Argentina, a la que denominaremos "Yanina". Yanina comenzó puntualmente con sus trastornos alimenticios a los 14 años de edad, evolucionando la inicial anorexia en bulimia del tipo no purgativo.
8.1. Breve reseña sobre Yanina
Yanina ya desde pequeña tenía tendencias a comer poco o saltearse comidas, y siempre había sido más delgada de lo indicado para su edad y estatura. Siempre se destacó en cuanto al estudio, siendo desde la primaria la primera en su clase, sin que ello ocurriera a causa de la presión ejercida por sus padres; al contrario, su familia siempre la apoyó frente a las situaciones adversas, que ocurrieron generalmente a causa del mal trato por parte de adultos que no sabías manejar la personalidad curiosa e inquieta de la futura paciente, y su agudeza mental. Creció en un entorno familiar afectivo, que siempre la alentó a mejorarse y evolucionar como persona; sin embargo, la figura materna siempre tuvo más importancia que la paterna, puesto que la subsistencia económica de la familia exigía que el padre trabajara varias horas al día, impidiendo este hecho que hubiera un verdadero acercamiento entre padre e hija.
Con el inicio de la pubertad, Yanina fue ensimismándose. Su actitud retraída, ocasionada por su desconfianza en las personas y una incipiente falta de confianza en sí misma, impidió un verdadero acercamiento a los pares de su misma edad, siendo las interacciones entre ellos faltantes de franqueza o camadería. La relación con su familia se deterioró, en parte a causa de la sobreprotección ejercida por parte de los padres, y a la falta de aceptación de los susodichos a los cambios de personalidad propios de la edad que atravesaba Yanina.
La futura paciente, en consecuencia, al no poseer suficiente confianza en alguien, comenzó a sentir soledad, lo cual derivó en depresión. Siendo su familia de buen comer, y contando con recursos para ellos, Yanina comenzó a desahogar su frustración con la comida. Comenzó a ingerir mayor cantidad de alimentos, sin que ellos produjera obesidad, pues estaba en etapa de crecimiento.
La situación se prolongó hasta que un día escuchó un comentario cínico por parte de una de sus compañeras sobre otra que tenía grandes caderas, y atribuyó su falta de éxito en las relaciones sociales, y en su vida en general, a su cuerpo cambiante, que comenzaba a adoptar las formas propias de la mujer. De modo que comenzó una dieta, con el consentimiento de su familia, que consistió en la restricción de determinados alimentos con alto valor calórico o mucho contenido en grasas. Paradójicamente, la disminución de peso, que al principio fue leve, no produjo un incremento en su autoestima, sino un mayor desprecio hacia su propio ser, puesto que la pérdida de peso no mejoró sus relaciones. Lo que antes fuera una dieta sana se convirtió en poco tiempo en una obsesión por los alimentos, el peso y la figura. Yanina se dedicó aún más al estudio y ejercicio, consiguiendo alcanzar un excelente promedio y una buena figura en poco tiempo.
Sin embargo, cuando alcanzó su objetivo y la gente comenzó a notar los cambios y a agasajarla por su cuerpo y buenas notas, Yanina siguió sintiendo la necesidad psicológica de perder peso, y comenzó a limitar cada vez más la ingesta de alimentos, llegando a pasar días sin comer, sustentando su vida únicamente con agua, que tomaba en gran cantidad para engañar el hambre.
Su círculo íntimo comenzó a sospechar sobre su situación mental al advertir los cambios conductuales que experimentó la chica (cambios tales como irritabilidad, aislamiento, demostración de una exagerada preocupación por el físico, ejercicio excesivo, abandono de la mesa en el medio de las comidas para ir al baño, rituales con el alimento) y le advirtió sobre los problemas que psicopatologías como la anorexia y la bulimia podían tener. La atención demostrada por la familia hizo que la enferma asumiera su padecimiento, y abandonara el ayuno, consiguiendo ganar algo de peso y confianza, reanudándose su menstruación (había padecido durante cuatro meses amenorrea) y mejorando sus relaciones sociales.
Sin embargo, luego de unos meses Yanina volvió a recaer en la anorexia; el factor desencadenante fue en este caso una publicidad sobre una bebida light, donde la protagonista de la misma, al tener un cuerpo delgado, sentía confianza en sí misma y no era juzgada por la sociedad.
La recaída fue abrupta. Perdió doce kilos en un mes y medio, llegando a pesar 42 kilogramos, y se volvió obsesiva en todo lo relacionado a la alimentación. Pasó semanas sin comer, y limitó hasta el consumo de agua, pues su mente enferma advertía en el espejo la menor distensión del abdomen ocasionada por la ingesta de líquidos. Sin embargo, a causa de la presión ejercida por familiares (que volvían a sospechar, no sólo a causa de la pérdida de peso, sino también por conductas tales como almacenar comida en la boca durante mucho tiempo, abandonar la mesa bajo cualquier motivo o ir al baño muy a menudo) comenzó a ingerir algo de alimentos, al principio en poca cantidad y principalmente verduras, que vomitaba luego de comer, mientras se duchaba. Luego, al descubrir las 'Ventajas" del vómito, que permitía comer sin engordar, cambió los vegetales por alimentos dulces, empalagosos y altos en calorías, los cuales consumía en gran cantidad en muy poco tiempo. Estos atracones eran generalmente seguidos por un sentimiento de angustia y remordimiento que obligaba a Yanina a vomitar y ayunar por varios días. La situación siguió así diez meses, hasta que una noche la enferma, que había adquirido la costumbre de tirar la comida antes de que fuera consumida por nadie en la casa, fue descubierta luego de desechar galletas dulces, por las que sentía especial atracción, al tacho de basura. Indagada por su madre, contestó tranquilamente que estaban podridas y tenían mal sabor, pero ante la desconfianza demostrada por sus tutores sufrió una crisis de histeria que culminó cuando sus padres le pidieron que no se repitiera la situación. Minutos después, Yanina estaba tirando una pata muslo de pollo al inodoro del baño, pero en esta ocasión no hubo manera de eludir la verdad, porque se tapó la cañería y debió confesar lo que había ocurrido, y admitir ante su familia que efectivamente sufría un trastorno alimenticio, suceso que de hecho ya era sabido por sus padres.
A pesar de ser descubierto su problema, Yanina no inició tratamiento, pues su círculo familiar confió en sus promesas. Hubo un aumento de peso, pero no implicó en la paciente un cambio psíquico y cognitivo, y la bulimarexia desencadenó en bulimia, con atracones seguidos de ayuno, sobrepeso por parte de la paciente y depresión.
Finalmente gracias a una increíble fuerza de voluntad mostrada por la paciente, sus deseos de abandonar el problema que la consumía y el apoyo de su familia y amigos, Yanina logró abandonar el trastorno, sin necesidad de recurrir a un centro de atención especializado (vale aclarar que el desenlace de este caso en particular no suele ser común. En la mayoría de los casos se necesita de la atención de uno o varios especialistas). Hasta el momento, Yanina consiguió volver a su peso normal y mantenerlo, y aunque sus hábitos alimenticios no se regularon completamente (todavía realiza ayunos, aunque muy esporádicamente, y conserva hábitos tales como exprimir las hamburguesas con el fin de "retirar la grasa"), se siente orgullosa de si misma y posee una alta autoestima. En definitiva, puede concluirse con que la paciente del caso en cuestión pudo dejar su trastorno en el pasado y enfocar sus energías en el presente y el futuro, valorándose por sus virtudes a pesar de sus defectos físicos, muchos de los cuales fueron causados por el trastorno sufrido (a causa de las variaciones de peso experimentadas, la desnutrición, y la malnutrición, Yanina sufrió una gran pérdida de masa muscular, estrías y piel seca y frágil, consecuencias de mínima importancia si se consideran las enfermedades que la carencia de nutrientes podría haber causado).
8.2. Testimonio de Yanina
Los siguientes escritos, que han sido reproducidos textualmente, fueron llevados a cabo unos meses después del descubrimiento por parte de sus padres de la enfermedad que la joven padecía, cuando la bulimarexia evolucionó en bulimia. Fueron llevados a cabo antes de que Yanina comenzara tratamiento.
Miércoles 21/4/04
Esto no va más. Estoy tan cansada, no puedo con esta maldita vida. Cómo se supone que siga esto?
Siempre postergando
Lunes 26/4/04
Estoy tan cansada... Quiero comenzar a hacer algo con mi vida. Fuimos al cine, Claudia [Claudia es la madre de la joven] quería comprar pochoclo pero la convencí de que no gastara plata. Le hace tanto bien a ella como a mí. Y a Tami [Tamara es la hermana de Yanina, que padeció algunos síntomas del trastorno alimenticio que atravesaba su hermana, pero no padeció ningún desorden alimenticio porque sus malas conductas fueron corregidas prontamente por los padres] no le importó porque ella nunca quiere nada, nunca tiene hambre. Quizás comience a estudiar latín, no sé. Tan sólo deseo no tener tanto tiempo libre...
Miércoles 28/4/04
No lo hice [entiéndase la frase "no lo hice" o "lo hice" como ingerir o no alimentos. Yanina no solía hacer dieta, sino ayunar completamente. En caso de comer, por ejemplo, un chocolate o una manzana, creía que todo estaba perdido y comenzaba a ingerir compulsivamente]. En cambio, bebí mucho líquido.
Jueves 29/4/04
"Cumpleaños de Osvaldo" [Osvaldo es el padre de la joven]
Estúpido cumpleaños, hice todo lo que no tendría que haber hecho.
Sábado 1/5/04
No lo hice!! Me siento gorda, pero realmente lo estoy ahora. Me extraño tanto! Pero no volveré a ese extremo, solo quiero adelgazar un poco.
Domingo 2/5/04
Estuve a punto, pero no.
Lunes 3/5/04
Yogurt a la mañana. Ciento cincuenta y cinco [calorías]. Jajá, estoy feliz, me siento bien.
Sábado 8/5/04
AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!
PERDIDA PERDIDA DULCES NO DULCES NO DULCES NO!!!!! S S S
[en los cinco días anteriores había tenido varios atracones de comida, según el testimonio de la paciente]
Lunes 10/5/04
Hoy no, pero no importa porque simplemente no puedo con mi vida no puedo manejarla.
Nadie puede entenderlo, estoy tan cansada, tan cansada. No puedo hablar con nadie ni familia ni amigos no entenderían. Solo quiero ser como antes pero no puedo quiero ser delgada pero soy gorda y me siento mal a pesar de que soy linda. Linda y atrapada en este cuerpo... No puedo manejar esta compulsión no puedo. Siento depresión.
Miércoles 12/5/04
Sabes que nada me va bien nunca puedo con esto. Se va a mejorar alguna vez? Hay un montón de cosas que quiero hacer y no puedo. 6 pm la hora de la desesperación. [hora en que solía realizar los atracones]
Sábado 15/5/04
Hace tanto que no me miro a un espejo que ni conozco como soy pero no lo hago porque es tan doloroso saber que sin darte cuenta te has convertido en todo lo que tanto odias y no podes salir no podes la vida se te escurre por los dedos como agua y simplemente no podes controlarla porque solo sos un saco donde se deposita comida y más comida y te duele pero no podes no podes con eso ni tampoco pedir ayuda el orgullo, el miedo, el temor a perder el control que no posees es tan grande y no podes no podes con nada con nada de nada y sólo querés gritar y llorar y no hacer nada más. Dejar un poco de comer dejar de comer pero es tan difícil el autoengaño de creer que podes controlar la situación el saber que te volvés a mentir a vos misma y a los demás .
Es tan triste no poder disfrutar no saber cómo comer, pasar del extremo de tirar la comida a tragarla toda y sabes bien que quizás consigas lo que querés [entiéndase como volver a ser anoréxica] lo que crees querer y que cuando leas esto estando ya delgada y creyendo poder controlar todo pensarás "que necia que fui siempre, todo se puede; el control lo pierde el que así lo quiere" y te va s a reír con esa soberbia absurda, pero aunque deseo no llegar al extremo de volverme repulsiva y sé que si llego a pensar eso es porque voy a ser más infeliz que ahora deseo tanto el pasado lo extraño tanto a ese falso control que no me importaría volver a lo mismo no me importa pero aunque las situaciones están dadas igual no no se por qué no puedo con esto que me pasa por dentro y me consume de a poco.
Sólo deseo la normalidad mi cuerpo de antes y la vida de ahora y un poco de paz interior y no este grito que me consume por dentro y que ni todo el efímero placer de la asquerosa comida puede callar.
Domingo 23/5/04
Esta semana no pude pero igual mañana voy a intentar de nuevo, solo tengo que aprender a decir no, pero por una maldita razón digo no pero sigo comiendo. Según lo que leí, los bulímicos cuando comen no sienten culpa, sino que la sienten después, pero yo la siento antes, durante y después, y aún así lo hago. Hoy me desperté pensando en comenzar, como siempre, sin embargo fui a la cocina y desayuné, tomé media taza de yogurt y después comí casi un paquete de galletas marineras untadas con queso cremoso y dulce de leche yo sola. Pensé "esto es todo por hoy, no almuerzo", pero Osvaldo propuso cocinar ravioles con tuco y yo acepté, y comí dos platos; terminé última de comer. Luego hubo postre, frutas remojadas en champaña, y comí dos porciones. Y volví a pensar "no como más", pero a las seis volví a comer. No sé que pasará en la cena, creo que me iré a dormir temprano para no ver la comida. Hoy debo haber comido más de 3000 [calorías]; si solo pudiera vomitar... [durante esta etapa del trastorno Yanina sufría una bulimia de tipo restrictivo, no purgativo]
Estoy tan gorda, no puedo hablar con nadie. Nadie entiende, tengo tanta gente alrededor y estoy tan sola, una laguna interior. Esta semana me peleé con todo el mundo, estoy harta de que me digan lo mucho que cambié. Todos me perdieron el respeto, traté de ser sociable y me reí de cualquier tontería y conseguí tener amigos, ahora que quiero tan solo un poco de seriedad en mi vida y volver a ser como antes; todos se burlan.
Mis amigas... prácticamente no hablo con nadie, perdí la confianza. Todos saben lo que pasé y nadie se cuida en no herirme, son tan estúpidos. Tan imbéciles. "Fui anoréxica" les dije, y me consolaron. Engordé. Al principio, peso normal, todo lindo, mil maravillas. Luego, una chica con curvas. Luego, gorda, ¡donde se ha visto! Yo no me veo tan mal, pero yo nunca me veo. Siempre estoy igual... Antes fui flaca, pero tenía caderas anchas en comparación al resto del cuerpo, ahora sigo igual que antes, nada más que gorda. Y? Quien le da derecho de decirme "vos estás gorda" "loco, estás re culona" y les pido, por favor no me digas eso, me hace mal, y se ríen. Se ríen en mi cara. Dónde se ha visto? Los amigos... existen? Todo es una gran broma, cuando reís tenés a todos a tu alrededor, cuando te burlas de alguien todos se ríen con vos, cuando simplemente querés un poco de estudio y seriedad todos te dejan. Bueno, no todos, pero si aquellos cuya compañía es más divertida. Estoy sola, a nadie puedo contar lo que vivo. No puedo decirle a nadie "sabes, ahora soy bulímica". Probablemente esa persona se preocuparía, pero serviría de algo? Todo sería un infierno otra vez, las llamas arderían más alto de lo que arden ahora. Esto es un tormento, pero las cosas pueden empeorar. No, mejor sola, sola y condenada para siempre, pero...
Lunes 24/5/04
Hoy tuve una crisis de llanto. Posteriormente a la comida. Mis padres se preocuparon, Claudia [la madre de Yanina] sabe lo que pasa y me dijo que tengo que controlarme. Osvaldo hablo conmigo. Le conté que no puedo, pero no especifiqué qué. Nada más. Cómo puede ser tan ciego? No entiende, no capta nada. Ay ay ay. Las cosas seguirán así, o de otra manera; solo sé que moriré joven.
No quiero imaginar lo que pasará cuando me mude sola. Acá como porque hay comida, pero en cuanto viva sola no pienso comprar nada. Tengo que esperar, ese día llegará. Tantas veces pude morir, tantas veces quise morir... todo lo que me pasa es un intento de suicidio, pero soy tan cobarde que elijo el camino largo. Y sin embargo, no quiero morir. No ahora. Las cosas mejorarán, una vez que caíste al fondo no podes ir más abajo. Este es el fondo, solo me queda subir o quedarme acá. Probablemente siempre esté atrapada acá, no, probablemente no, siempre estaré atrapada. Siempre con este gusano interior, pudriendo mi vida. Pero viviré hasta que el cuerpo no dé mas y muera, y allí acabará todo. Mientras tanto, voy a vivir como pueda. Voy a tratar de no hacerlo [comer] y de no aburrirme, aun cuando esté condenada a lo contrario a causa de mi mente enferma..
9. Tabla del Peso Ideal (kgs) *
* para personas de más de 25 años de acuerdo a la estatura.
|
ALTURA (mts) |
SEXO MASCULINO |
SEXO FEMENINO |
ALTURA (mts) |
SEXO MASCULINO |
SEXO FEMENINO |
|
1,50 |
– |
44,5 – 50 |
1,72 |
63,1 – 68,3 |
57,5 – 64,3 |
|
1,51 |
– |
45,1 – 50,5 |
1,73 |
63,8 – 69,1 |
58,3 – 65,1 |
|
1,52 |
– |
45,6 – 51 |
1,74 |
64,5 – 69,8 |
59 – 65,8 |
|
1,53 |
– |
46,1 – 54,4 |
1,75 |
65,1 – 70,6 |
59,7 – 66,5 |
|
1,54 |
– |
46,7 – 52,1 |
1,76 |
65,6 – 71,3 |
60,4 – 67,2 |
|
1,55 |
– |
47,2 – 52,6 |
1,77 |
66,7 – 72 |
61,1 – 67,8 |
|
1,56 |
– |
47,7 – 53,2 |
1,78 |
67,4 – 72,8 |
61,7 – 68,6 |
|
1,57 |
54,3 – 58,1 |
48,2 – 53,7 |
1,79 |
68,1 – 73,6 |
62,5 – 69,3 |
|
1,58 |
54,8 – 58.9 |
48,6 – 54,3 |
1,80 |
68,8 – 74,4 |
63,3 – 70,1 |
|
1,59 |
53,3 – 59,6 |
49,3 – 54,8 |
1,81 |
69,5 – 75,4 |
64 – 70,7 |
|
1,60 |
55,8 – 60,3 |
49,9 – 55,3 |
1,82 |
70,2 – 76,3 |
64,7 – 71,5 |
|
1,61 |
56,4 – 60,9 |
50,4 – 55,4 |
1,83 |
70,9 – 77,2 |
65,4 – 72,2 |
|
1,62 |
56,9 – 61,4 |
51 – 56,6 |
1,84 |
71,7 – 78,1 |
66,1 – 72,9 |
|
1,63 |
57,5 – 61,8 |
51,5 – 57,5 |
1,85 |
72,4 – 79 |
66,6 – 73,6 |
|
1,64 |
58 – 62,5 |
52 – 58,2 |
1,86 |
73, 1 – 79,7 |
– |
|
1,65 |
58,6 – 63 |
52,6 – 58,9 |
1,87 |
73,8 – 80,8 |
– |
|
1,66 |
59,1 – 63,7 |
53,3 – 59,6 |
1,88 |
74,5 – 81,7 |
– |
|
1,67 |
59,6 – 64,4 |
54 – 60,7 |
1,89 |
75,4 – 82,6 |
– |
|
1,68 |
60,2 – 65,1 |
54,7 – 61,5 |
1,90 |
76,3 – 83,5 |
– |
|
1,69 |
60,9 – 65,6 |
55,4 – 62,2 |
1,91 |
77,2 – 84,4 |
– |
|
1,70 |
61,7 – 66,6 |
56,1 – 62,8 |
1,92 |
78,1 – 85,3 |
– |
|
1,71 |
62,4 – 67,4 |
56,8 – 63,6 |
1,93 |
79 – 86 |
– |
Ciertos especialistas definen el Peso Ideal como "aquel con el cual un individuo se encuentra a gusto, permitiendo que se desarrollen normalmente todas las funciones biológicas".
Sirve para medir el nivel de delgadez o sobrepeso, su fórmula es la siguiente:
Peso (kgs) ÷ estatura exacta (mts)²
Según el valor obtenido mediante este cálculo, surge la clasificación que se expondrá a continuación.
|
Tipo de peso |
IMC |
|
Peso menor a lo normal |
Menos de 18 |
|
Normalidad |
18 - 25 |
|
Sobrepeso |
25 – 30 |
|
Obesidad |
Más de 30 |
A la luz del trabajo, mi opinión sobre los trastornos del comer en general es la siguiente:
Teniendo en cuenta los ya mencionados factores predisponentes, es de mi consideración creer que el surgimiento de un trastorno de este estilo no tiene un único culpable. Vivimos en una sociedad donde, lamentablemente, se valoriza la belleza, un don subjetivo y pasajero. La mayoría de las personas ha dejado de considerar el progreso personal, en todos sus niveles (entiéndase nivel intelectual, afectivo, etc.) como una meta; vivimos en una sociedad facilista, donde quien trabaja para progresar y no presta atención a las influencias o tendencias del entorno, es excluido y hasta maltratado por sus congéneres. En este entorno falto de valores, material, donde sin embargo no todos son iguales (muchas personas poseen rasgos humanitarios), el ser humano ha ido quedándose cada vez más solo. El sentido de pertenecía constituye hoy en día (y en parte siempre fue igual) dejar de lado la propia personalidad en un intento de parecerse a los demás y ser aceptado. Es decir, para pertenecer hay que parecer y actuar conforme a un prototipo establecido por el medio donde vivimos.
Es este sentimiento de soledad creado por la presión social el que, a mi parecer, influye sobremanera en el desarrollo de estos trastornos. Todos sabemos que "la perfección es imposible", pues nuestro ambiente se encarga de recordárnoslo siempre; sin embargo, ese mismo entorno que, resguardado por la mencionada afirmación, a veces nos presiona para que dejemos de buscar el avance en todos sus aspectos, en un intento de lograr una "globalización" del pensamiento (se intenta que las personas piensen y acepten lo que unos pocos indican, con el objetivo de lograr un mejor manejo social de las masas), es también el que más presión ejerce para que las personas se desvivan por alcanzar una perfección subjetiva, que puede pasar tanto por el cuerpo como por la adquisición de productos específicos (de cual o tal marca, con tal o cual característica) o la formación de una personalidad determinada. Este incentivo absurdo es también parte de esa "globalización del pensamiento"; es sencillo manejar a las personas cuando aquello por lo que se preocupan ha sido impuesto por un grupo minoritario.
Sin embargo, a pesar de que admito creer que la sociedad también tiene parte de la culpa, considero que asimismo los otros factores familiares y personales son tan importantes como los socioculturales. Las familias han evolucionado mucho a través de la historia, y a pesar de que muchas cosas han mejorado, considero que algo se ha perdido (o al menos es algo que se nota más hoy en día), y es la comunicación. Creo que ése es otra de las causas más importantes en la aparición de una enfermedad como la bulimia y la anorexia, la falta de comunicación verdadera, libre de prejuicios y miedos, entre padres e hijos.
No podría determinar el por qué de este alejamiento, pero me aventuro a pensar que la falta de diálogo, el no poseer a alguien maduro y confiable con quien discutir los cambios y problemas (presentes en cualquier edad, paro sobre todo en la adolescencia) y el tener una familia rígida o sobreprotectora, son hechos todos en los que la culpa está repartida entre los padres, los hijos y, en parte, el entorno.
De cualquier manera, los trastornos alimenticios son una realidad recurrente hoy en día, y considero que se les debería prestar más atención. Creo que desde ahora se deberían comenzar a implementar acciones preventivas, para evitar que las personas caigan en un problema que arruina sus vidas para siempre (es de mi parecer que estos trastornos nunca se curan, supongo que la persona debe vivir y lidiar contra ellos para siempre, tal como un alcohólico o un drogadicto debe hacerlo con su adicción). No propongo medidas extremas como establecer un peso mínimo para las modelos (solo me gustaría ver luciendo ropa en los desfiles a personas con distinto peso, no siempre delgadas, y desearía que hubiera mayor disponibilidad de talles en los negocios de ropa, así como menos discriminación hacia aquellos excedidos de peso), sino solamente flexibilizar la concepción de la belleza, haciendo hincapié en que no todo pasa por la figura. Asimismo me parece que debería haber un resurgimiento cultural, dejar y buscar que el hombre pueda y quiera mejorarse, pero a través de alternativas sanas y no autodestructivas.
Habiendo finalizado mi conclusión, sólo queda aclarar que enfoqué la monografía en este tema porque es algo que me parece es mal comprendido por la sociedad.
Muchas personas no conocen la diferencia entre bulimia y anorexia, ni les interesa conocerla. Asimismo, estas psicopatologías son asociadas con la superficialidad, cuando en realidad superficial es el entorno en el que vivimos. Muchas de esas personas trastornadas saben ver lo bueno en el interior de los demás sin llevar el apunte a los aspectos externos como la apariencia, el problema radica en que no pueden apreciar lo bueno que hay dentro de ellas mismas. Sin embargo, la mayoría de las veces la persona enferma es despreciada o considerada un objeto falto de sentimientos, superficial, por el mero hecho de estar sufriendo un problema; hay gente que ni siquiera toma en consideración lo que está sufriendo el paciente y, ante el aumento de peso, enseguida comienza a hacer hincapié en que ha engordado.
Es esta falta de conocimiento, de sensibilidad, la que también quería exponer en este trabajo, pues no sólo es importante la prevención anterior al surgimiento del trastorno, sino también la posterior, aquella que se lleva a cabo para impedir que la psicopatología se vuelva a manifestar. Y esta última prevención, al igual que la primera, no es tenida en cuenta por las personas; esa falta de respeto e interés por la persona humana es la que perpetua el ciclo y hace que tanta gente caiga en trastornos como los expuestos.
Para concluir, los trastornos alimenticios nos afectan a todos directa o indirectamente; todos estamos de alguna manera expuestos a los diversos factores predisponentes. Queda en la persona aceptarse como es y tratar de mejorar sin caer en obsesiones, en la familia contener y ayudar a la persona a salir adelante luego de cualquier problema, y en la sociedad comenzar a prestar más atención a los valores, la cultura y el intelecto como medio de éxito en la vida, y no tanto en la apariencia. Es indignante que una modelo gane más plata que alguien que trabaja para mejorar la calidad de vida de la humanidad en general; se debería hacer un replanteamiento cultural y comenzar a cambiar las bases de la sociedad desinteresada por el individuo humano, superficial y materialista en la que vivimos.
Teléfono 0-800-MUJER (68537)
Teléfono 0-800-222-ALUBA (58055), e-mail: info[arroba]aluba.org
Gisele Amaya Dal Bó,
2005
mmm...boredeye | 2008-01-16 16:10:46
Umm, esta bien el articulo pero yo creo que es mejor ser delgado aunque sea en extremo que ser gordo. Yo por lo menos he pasado máximo 2 semanas sin comer y me gusta porque me pongo flaca, pero a veces me llevan al médico por eso. En fin, ese es mi rollo, es malo no comer, te hace sentir debil y te mareas. Excelente artículo, sería perfecto que todas las personas que tienden a sufrir de trastornos alimenticios se informaran mas sobre las consecuencias.
bueno!!!!krliittah | 2008-03-16 11:07:33
En fin, lo que lei arriba me parecio demasiado interesante aunque hay miles de enfermerdades y trastornos de la conducta alimentaria, pero en si lo escrito arriba me pareció muy bueno. Ojala la gente pudiera profundizar en estos temas que son bastantes interesantes.
graciasAsterisneg | 2008-04-23 18:44:01
Las simples palabras que voy a utilizar para expresar cuanto mucho aprecio este articulo son: gracias, muchas gracias por tu interes y dedicacion en este tema. Leerlo cambio mi visión de lo que me sucede. Yo diria, que comienzo a salvar mi vida, desde el comienzo de esta lectura.
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