Partes: 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11

 

Hechos,

Primero como dioses,

luego como Hombres.

Párrafo

Popol Vuh – Recinos

Pop Wuj – Chávez

1

Éstos son los nombres de los primeros hombres que fueron creados y formados: el primer hombre fue Balam-Quitzé, el segundo Balam-Acab, el tercero Mahucutah y el cuarto Iqui-Balam. Éstos son los nombres de nuestras primeras madres y padres.

Estos son los nombres de las primeras gentes que se construyeron y se formaron, el primer hombre fue Blom Ki Tze, el segundo fue Blom Akab, el tercero Maj U Kutaj y el cuarto fue Ik Blom, estos son los nombres de nuestros primeros padres y madres.

2

Se dice que ellos sólo fueron hechos y formados, no tuvieron madre, no tuvieron padre. Solamente se les llamaba varones. No nacieron de mujer, ni fueron engendrados por el Creador y el Formador, por los Progenitores. Sólo por un prodigio, por obra de encantamiento fueron creados y formados por el Creador, el Formador, los Progenitores, Tepeu y Gucumatz. Y como tenían la apariencia de hombres, hombres fueron;

Sólo les decían Construido, Formado; no tenían madre ni padre, sólo a ellos mencionamos, porque no nacieron de mujer sino que fueron creados por el Arquitecto, Formador, Creado, Varón Creado. Solo por milagro, por mito fue la construcción y formación por el Arquitecto, Formador, Creado, Varón Creado, Tepeu, Oculta Serpiente, se reprodujeron como gentes; se hicieron gentes,

3

hablaron, conversaron, vieron y oyeron, anduvieron, agarraban las cosas; eran hombres buenos y hermosos y su figura era figura de varón.

Fueron dotados de inteligencia; vieron y al punto se extendió su vista, alcanzaron a ver, alcanzaron a conocer todo lo que hay en el mundo. Cuando miraban, al instante veían a su alrededor y contemplaban en torno a ellos la bóveda del cielo y la faz redonda de la tierra.

Las cosas ocultas [por la distancia] las veían todas, sin tener primero que moverse; en seguida veían el mundo y asimismo desde el lugar donde estaban lo veían.

Grande era su sabiduría; su vista llegaba hasta los bosques, las rocas, los lagos, los mares, las montañas y los valles. En verdad eran hombres admirables Balam-Quitzé, Balam-Acab, Mahucutah e Iqui Balam.

(...) hablaron, platicaron, miraron, oyeron, caminaron, tocaron; eran muy buenas gentes; de rostros escogidos, sus semejantes, tenían respiración; miraron, mejor dicho lejos llegó su visión, mucho miraron, mucho supieron, todo lo que está debajo del cielo. Si miraban, al momento observaban, examinaban lo del cielo y de la tierra, no había obstáculo para mirar todo, no tenían que caminar primero cuando querían ver lo de abajo del cielo, sólo se estaban en el mismo lugar cuando miraban.

Mucha fue su sabiduría que tenían; su mirada atravesaba los árboles, piedras, lagos, mares, montañas, costas. En verdad eran gentes sagradas Blom Ki Tze, Blom Akab, Maj U Kutaj, Ik Blom.

4

Entonces les preguntaron el Creador y el Formador: —¿Qué pensáis de vuestro estado? ¿No miráis? ¿No oís? ¿No son buenos vuestro lenguaje y vuestra manera de andar? ¡Mirad, pues! ¡Contemplad el mundo, ved si aparecen las montañas y los valles! ¡Probad, pues, a ver!, les dijeron.

En seguida fueron preguntados por el Arquitecto, el Formador: -¿Cómo sentís vuestra existencia?, ¿Miráis?, ¿Oís?, ¿Es buena vuestra habla, vuestra caminata?. Mirad ahora, ved lo que está abajo del cielo, ¿Se ven las montañas y las costas? Haced esfuerzos –les dijeron-.

5

Y en seguida acabaron de ver cuanto había en el mundo. Luego dieron las gracias al Creador y al Formador: —¡En verdad os damos gracias dos y tres veces! Hemos sido creados, se nos ha dado una boca y una cara, hablamos, oímos, pensamos y andamos; sentimos perfectamente y conocemos lo que está lejos y lo que está cerca. Vemos también lo grande y lo pequeño en el cielo y en la tierra. Os damos gracias, pues, por habemos creado, ¡oh Creador y Formador!, por habernos dado el ser, ¡oh abuela nuestra!, ¡oh nuestro abuelo!, dijeron dando las gracias por su creación y formación.

Acabaron de conocerlo todo y examinaron los cuatro rincones y los cuatro puntos de la bóveda del cielo y de la faz de la tierra.

Luego, terminaron de ver todo lo que está debajo del cielo. Dieron las gracias al Arquitecto, Formador. -En verdad que dos veces gracias, tres veces gracias por habernos hecho gentes, nos establecimos, nos reprodujimos, hablamos, oímos, meditamos, nos movemos, nos sentimos, supimos lo lejos, lo cerca; ¿Acaso no vimos lo grande y pequeño del cielo y la tierra?. Muchas gracias pues a vosotros, nos hicimos gentes, somos construidos, formados nos originamos de tú nuestra abuela, tú nuestro abuelo –dijeron-.

De una vez agradecieron su construcción, su formación; terminaron de saber todo: cúspide del cielo, lados del cielo; el interior del cielo y de la tierra.

6

Pero el Creador y el Formador no oyeron esto con gusto.

—No está bien lo que dicen nuestras criaturas, nuestras obras; todo lo saben, lo grande y lo pequeño, dijeron. Y así celebraron consejo nuevamente los Progenitores: —¿Qué haremos ahora con ellos? ¡Que su vista sólo alcance a lo que está cerca, que sólo vean un poco de la faz de la tierra! No está bien lo que dicen. ¿Acaso no son por su naturaleza simples criaturas y hechuras [nuestras]? ¿Han de ser ellos también dioses? ¿Y si no procrean y se multiplican cuando amanezca, cuando salga el sol? ¿Y si no se propagan? Así dijeron.

—Refrenemos un poco sus deseos, pues no está bien lo que vemos. ¿Por ventura se han de igualar ellos a nosotros, sus autores, que podemos abarcar grandes distancias, que lo sabemos y vemos todo?

Esto dijeron el Corazón del Cielo, Huracán, Chipi Caculhá, Raxa-Caculhá, Tepeu, Gucumatz, los Progenitores, Ixpiyacoc, Ixmucané, el Creador y el Formador. Así hablaron y en seguida cambiaron la naturaleza de sus obras, de sus criaturas.

Pero no pareció bien al Arquitecto, Formador.

-No está bueno lo que dijeron nuestros construidos, nuestros formados, porque supieron todo, grande y pequeño –dijeron-.

De manera que volvieron a pensar, el Creado, Varón Creado:

-¿Qué les haremos ahora para que miren solamente cerca?, ¿Para que miren poca superficie de la tierra?. Porque no está bueno lo que dicen, ¡Acaso no son solo construidos, formados sus nombres?. ¿Han de existir primero como dioses?, ¿Peor si no se multiplican, no aumentan cuando se hable, cuando amanezca?, ¿Y si no hay modo para que se reproduzcan definitivamente?. Sólo los descomponemos para que sean pocos sus deseos. Porque no está bueno, así lo sentimos. ¿Acaso van a igualar sus hechos con nosotros, de que llegue lejos su sabiduría y que todo lo miren?, se dijeron el Espíritu del Cielo, Un Pie, Último Rayo, Verdadero Rayo, El Infinito, Oculta Serpiente, Creado, Varón Creado, Shpiyakok, Shmukané, Arquitecto, Formador, les decían.

7

Entonces el Corazón del Cielo les echó un vaho sobre los ojos, los cuales se empañaron como cuando se sopla sobre la luna de un espejo. Sus ojos se velaron y sólo pudieron ver lo que estaba cerca, sólo esto era claro para ellos.

Trataron de enmendar sus construcciones y formaciones, para lo cual el Espíritu del Cielo solamente les empañó el globo de los ojos, quedaron algo ciegos, como si se hubiese echado vaho sobre la luna de un espejo; cegó el globo de los ojos, ya solo de cerca miraron, ya sólo veían donde estaban.

8

Así fue destruida su sabiduría y todos los conocimientos de los cuatro hombres, origen y principio [de la raza quiché].

Así fueron creados y formados nuestros abuelos, nuestros padres, por el Corazón del Cielo, el Corazón de la Tierra.

Así fue como les perdieron la sabiduría con toda maestría a los cuatro primeros hombres, y así fue la construcción y formación de nuestros primeros abuelos, primeros padres por el Espíritu del Cielo, Espíritu de la Tierra.

Aparecen también

Las Primeras Mujeres:

Madres de todos los Kí-Chès

Párrafo

Popol Vuh – Recinos

Pop Wuj – Chávez

1

Entonces existieron también sus esposas y fueron hechas sus mujeres. Dios mismo las hizo cuidadosamente. Y así, durante el sueño, llegaron, verdaderamente hermosas, sus mujeres, al lado de Balam-Quitzé, Balam-Acab, Mahucutah e Iqui-Balam. Allí estaban sus mujeres, cuando despenaron, y al instante se llenaron de alegría sus corazones a causa de sus esposas.

En seguida nacieron sus compañeras, es decir, se originaron sus mujeres. Sólo "Dos Miradas" lo ideó, fue como un sueño cuando las tomaron. En verdad que eran bellas mujeres las que amanecieron con Risa de León, León Madrugador, Maj U Kutaj, León de la Luna. Ya tenían mujer cuando despertaron. Rápido se pusieron felices sus corazones a causa de sus compañeras.

2

He aquí los nombres de sus mujeres: Cahá-Paluna, era el nombre de la mujer de Balam-Quitzé; Chomihá se llamaba la mujer de Balam-Acab; Tzununihá, la mujer de Mahucutah; y Caquixahá era el nombre de la mujer de Iqui-Balam. Éstos son los nombres de sus mujeres, las cuales eran Señoras principales.

Éstos son los nombres de sus mujeres; Kajá Paluná la mujer de Risa de León, Chomijá la del León Madrugador, Casa de Gorrión la mujer de Maj U Kutaj y Kikishajá la de León de la Luna. Estos son los nombres de las señoras que aparecieron,

3

Ellos engendraron a los hombres, a las tribus pequeñas y a las tribus grandes, y fueron el origen de nosotros; la gente del Quiché. Muchos eran los sacerdotes y sacrificadores; no eran solamente cuatro, pero estos cuatro fueron los progenitores de nosotros la gente del Quiché.

(...) fueron procreadoras de gente, pequeños nobles, grandes nobles. Eran pues nuestros primeros ancestros los Kí-ches.

Muchísimos fueron los dignos, los del cielo. Ya no eran solamente cuatro, porque eran cuatro las mujeres de la gente Kí-che;

4

Diferentes eran los nombres de cada uno cuando se multiplicaron allá en el Oriente, y muchos eran los nombres de la gente: Tepeu, Otomán, Cohah, Quenech. Ahau, que así se llamaban estos hombres allá en el Oriente, donde se multiplicaron.

Se conoce también el principio de los de Tamub y los de Ilocab, que vinieron juntos de allá del Oriente. Balam-Quitzé era el abuelo y el padre de las nueve casas grandes de los Cavec; Balam-Acab era el abuelo y padre de las nueve casas grandes de los Nihaib; Cahucutah, el abuelo y padre de las cuatro casas grandes de Ahau-Quiché.

Tres grupos de familias existieron; pero no olvidaron el nombre de su abuelo y padre, los que se propagaron y multiplicaron allá en el Oriente.

(...) ya tenían diferentes nombres cada uno cuando procrearon allá en el Oriente, bastantes nombres resultaron de la gente Tepeu, Olomán, Kojaj y Kenek; Ajau, era el nombre de esta gente de allá en el Oriente donde se multiplicaron, de aquí que se sabe el origen de los Tamub, de los Ilokab.

De un mismo lugar salieron de allá del Oriente Risa de León, abuelo del padre de las nueve grandes casas en línea de Kaukib; León Madrugador, abuelo del padre de las nueve grandes casas en línea de nimjaibab; Maj U Kutaj, abuelo del padre de las cuatro grandes en línea de ajau Kí-che. Tres familias de pueblos existieron, no se ha olvidado el nombre del abuelo del padre de los Kirol allá en el Oriente.

5

Vinieron también los Tamub y los Ilocab, y trece ramas de pueblos, los trece de Tecpán, y los Rabinales, los. Cakchiqueles, los de Tziquinahá, y los Zacahá y los Lamaq, Cumatz. Tuhalhá, Uchabahá, los de Chumilahá, los de Quibahá, los de Batenabá, Acul-Vinac, Balamihá, los Canchaheles y Balam-Colob.

También de allá vinieron los tamub, y los ilokab con nuestras trece tribus, trece palacios: 1) Rabinaleb, 2) Kakchikeles, 3) Los de la Casa de Pájaros, 4) Los de Casa Blanca, 5) Los Lamakib, 6) Oculta Serpiente, 7) Los de Casa de Temascal, 8) Casa de Flechas, 9) Los de la Casa de Estrellas, 10) Aj Kib Ja, 11) Los de Casa de Lanzas, 12) Casa de León Canchajeleb, 13) Lazo de León.

6

Éstas son solamente las tribus principales, las ramas del pueblo, que nosotros mencionamos; sólo de las principales hablaremos. Muchas otras salieron de cada grupo del pueblo, pero no escribiremos sus nombres. Ellas también se multiplicaron allá en el Oriente. Muchos hombres fueron hechos y en la oscuridad se multiplicaron.

Estas eran las cabezas de nuestras tribus que les decimos, solamente relatamos las principales, porque fueron muchas las que se originaron de cada grupo de pueblos, no pudimos escribir sus nombres, solo los que se multiplicaron allá en el Oriente, mucha gente dieron origen cuando se multiplicaron.

7

No había nacido el sol ni la luz cuando se multiplicaron. Juntos vivían todos, en gran número existían y andaban allá en el Oriente.

Sin embargo, no sustentaban ni mantenían [a su Dios]; solamente alzaban las caras al cielo y no sabían qué habían venido a hacer tan lejos.

Todavía no se había creado el Sol, la claridad cuando se multiplicaron, solo en un lugar se estuvieron todos; eran muchísimos cuando existieron, eran nómadas allá en Oriente, no habían buscado dónde establecerse. Sólo al cielo se mantenían mirando, no sabían dónde ir;

8

Allí estuvieron entonces en gran número los hombres negros y los hombres blancos, hombres de muchas clases, hombres de muchas lenguas, que causaba admiración oírlas.

Hay generaciones en el mundo, hay gentes montaraces, a las que no se les ve la cara; no tienen casas, sólo andan por los montes pequeños y grandes, como locos. Así decían despreciando a la gente del monte.

Así decían allá donde veían la salida del sol.

(...) no tardaron mucho, luego se establecieron aquí en "Los Magueyes" la gente negra y blanca; muy diferentes eran las caras, lenguas, miradas y oídos que hay bajo el cielo. Había comarca, pero todavía no se había visto. No tenían casa, se mantenían errantes en pequeñas y grandes montañas como locos se decía; se apropiaron del país de la gente que vieron en el Oriente,

9

Una misma era la lengua de todos. No invocaban la madera ni la piedra, y se acordaban de la palabra del Creador y Formador, del Corazón del Cielo, del Corazón de la Tierra.

(...) tenían una sola lengua todos; todavía no adoraban palo ni piedra, tenían presente la palabra del Arquitecto, Formador, Espíritu del Cielo, Espíritu de la Tierra se decía.

10

Así hablaban y esperaban con inquietud la llegada de la aurora. Y elevaban sus ruegos, aquellos adoradores de la palabra [de Dios], amantes, obedientes y temerosos, levantando las caras al cielo cuando pedían hijas e hijos:

—"¡Oh tú, Tzacol, Bitol! ¡Míranos, escúchanos! ¡No nos dejes, no nos desampares, oh Dios, que estás en el cielo y en la tierra, Corazón del Cielo, Corazón de la Tierra! ¡Danos nuestra descendencia, nuestra sucesión, mientras camine el sol y haya claridad! ¡Que amanezca, que llegue la aurora! ¡Danos muchos buenos caminos, caminos planos! ¡Que los pueblos tengan paz, mucha paz, y sean felices; y danos buena vida y útil existencia! ¡Oh tú, Huracán, Chipi-Caculhá, Raxa-Caculhá, Chipi-Nanauac, Raxa-Nanauac, Voc, Hunahpú, Tepeu, Gucumatz, Alom, Qaholom, Ixpiyacoc, lxmucané, abuela del sol, abuela de la luz! Que amanezca y que llegue la aurora!

Estaban esperando la llegada del amanecer, se mantenían orando, eran de palabra sagrada, amados; eran grandes, eran adivinos, mantenían la cara al cielo, pedían hijas e hijos. -¡Aclaraos! Tú Arquitecto, tú Formador miradnos, oídnos, no nos abandonéis, no nos rechacéis tú Dios del Cielo y de la Tierra, Espíritu del Cielo y de la Tierra; dadnos nuestra señal, nuestra verdad cuando se vaya el día, la claridad. ¡Hablad!, ¡Amanezcaos!. Ponednos en muchos y verdaderos caminos, verdaderos valles, planos, limpios planos; grandes y muy buenos llanos, muy buenas tribus; en muy buena vida, en buena humanidad nos colocáis tú Un Pie, Último Rayo, Verdadero Rayo, Última Nanawak, Verdadera Nanawak, Jun Aj Pu, Tepeu, Oculta Serpiente, Creado, Varón Creado, Shpiyakok, Shmukané, Abuela del Sol, Abuela de la Luz. ¡Hablad!, ¡Aclaraos! –dijeron-.

11

Así decían mientras veían e invocaban la salida del sol, la llegada de la aurora; y al mismo tiempo que veían la salida del Sol, contemplaban el lucero del alba, la gran estrella precursora del Sol, que alumbra la bóveda del cielo y la superficie de la tierra, e ilumina los pesos de los hombres creados y formados.

Saludaron e invocaron, esperando el amanecer, solo allá se mantenían mirando hacia la salida del sol observando a Venus, gran estrella compañera del Sol, encendedor del Cielo y de la Tierra, camino de la gente construida, gente formada.

Madera y Piedra:

Nuevos dioses.

Párrafo

Popol Vuh – Recinos

Pop Wuj – Chávez

1

Balam-Quitzé, Balam-Acab, Mahucutah e Iqui-Balam dijeron: —Aguardemos que amanezca. Así dijeron aquellos grandes sabios, los varones entendidos, los sacerdotes y sacrificadores. Esto dijeron.

Dijeron Risa de León, León Madrugador, Maj U Kutaj, León de la Luna:

-Esperemos que amanezca –dijeron- los grandes sabios, expertos, dignos, los grandes –les decían-.

2

Nuestras primeras madres y padres no tenían todavía maderos ni piedras que custodiar, pero sus corazones estaban cansados de esperar el sol. Y ya eran muy numerosos todos los pueblos y la gente yaqui, los sacerdotes y sacrificadores.

Todavía no había árboles, ni piedras que cuidaran a nuestra primera madre y padre. Se cansaron de esperar la salida del sol, ya eran muchas las gentes con la gente yakí, dignos del cielo.

3

—¡Vámonos, vamos a buscar y a ver si están guardados nuestros símbolos!, si encontramos lo que pondremos a arder ante ellos. Pues estando de esta manera no tenemos quien vele por nosotros, dijeron Balam-Quitzé, Balam-Acab, Mahucutah e Iqui-Balam.

Y habiendo llegado a sus oídos la noticia de una ciudad, se dirigieron hacia allá.

-Nos vamos, busquemos, es decir veamos si hay algo que nos cuide, que sea maduro. ¿Sólo nos pasamos hablando?, ¿Sólo nos estamos así?. No hay nada para nuestro cuidado –dijeron Risa de León, León Madrugador, Maj U Kutaj, León de la Luna-.

Tuvieron noticia de un país y allá se fueron.

4

Ahora bien, el nombre del lugar a donde se dirigieron Balam-Quitzé, Balam-Acab, Mahucutah e Iqui-Balam y los de Tamub e Ilocab era Tulán-Zuiva, Vucub-Pec, Vucub-Ziván. Éste era el nombre de la ciudad a donde fueron a recibir a sus dioses.

Nombre del País a donde fueron Risa de León, , León Madrugador, Maj U Kutaj, León de la Luna con Tamub e Ilokab.

"Tul de Agua de Barranco", "Siete Peñas", "Siete Barrancos" se llama el nombre del país a donde fueron a traer "Dos Miradas".

5

Así, pues, llegaron todos a Tulán. No era posible contar los hombres que llegaron; eran muchísimos y caminaban ordenadamente.

Fue entonces la salida de sus dioses; primero los de Balam-Quitzé, Balam-Acab, Mahucutah e Iqui-Balam, quienes se llenaron de alegría: —¡Por fin hemos hallado lo que buscábamos!, dijeron.

Llegaron pues todos a "Tul de Agua", eran gentes incontables; de manera que caminaron demasiado. Salieron en orden sus "Dos Miradas", encabezaba Risa de León, seguían, León Madrugador, Maj U Kutaj, León de la Luna; se pusieron muy contentos: -¡Esto es lo que buscamos!, lo hemos hallado –dijeron-.

6

Y el primero que salió fue Tohil, que así se llamaba este dios, y lo sacó a cuestas en su arca Balam-Quitzé.

En seguida sacaron al dios que se llamaba Avilix, a quien llevó Balam-Acab.

Al dios que se llamaba Hacavitz lo llevaba Mahucutah; y al dios llamado Nicahtacah lo condujo Iqui-Balam.

Salió primero "Tojil", lo traía colgado Risa de León; luego salió "Awilish", Dos miradas de León Madrugador; "Jakawitz" se llama el que traía Maj U Kutaj. "Centro de la Costa" se llama Dos Miradas que tomó León de la Luna.

7

Y junto con la gente del Quiché. lo recibieron también los de Tamub. Y asimismo Tohil fue el nombre del dios de los de Tamub, que recibieron el abuelo y padre de los Señores de Tamub que conocemos hoy día.

En tercer lugar estaban los de Ilocab. Tohil era también el nombre del dios que recibieron los abuelos y los padres de los Señores a quienes igualmente conocemos ahora.

Sucede que el compañero de los Kí-ches fue Tamub, por eso "Tojil Tamub" se llama lo que tomó el abuelo, padre de los señores tamub, eso se sabe hoy. El tercero fue Ilokab, su Dos Miradas se llama solamente Tojil, que tomó el abuelo y padre de los señores, también eso se sabe hoy.

8

Así fueron llamadas las tres [familias] quichés y no se separaron porque era uno el nombre de su dios, Tohil de los Quichés, Tohil de los Tamub y de los Ilocab; lino solo era el nombre del dios, y por eso no se dividieron las tres [familias] quichés.

De manera que así se llamaron los tres Kí-chès; no se separaron porque era el mismo nombre de dos miradas: Tojil Kí-che, Tojil Tamub, Tojil Ilokab, sólo uno era el nombre de Dos miradas que tomaron; siempre se separaron los tres Kí-Ches;

9

Grande era en verdad la naturaleza de los tres, Tohil, Avilix y Hacavitz. Y entonces llegaron todos los pueblos, los de Rabinal, los Cakchiqueles, los de Tziquinahá y las gentes que ahora se llaman Yaquis. Y allí fue donde se alteró el lenguaje de las tribus; diferentes volviéronse sus lenguas Ya no podían entenderse claramente entre sí después de haber llegado a Tulán.

(...) en verdad fue grande la existencia de Tojil, Awilish y Jakawitz. Después se agregaron todas las tribus: rabinalenses, Kakchikeles, los de la Casa de Pájaro, con los que se llaman Yakí hoy. Aquí fue donde se fueron cambiando las lenguas de las tribus, se hicieron diferentes; ya no se entendían entre ellos cuando vinieron de Tul de Agua.

10

Allí también se separaron, algunas hubo que se fueron para el Oriente, pero muchas se vinieron para acá. Y sus vestidos eran solamente pieles de animales; no tenían buenas ropas que ponerse, las pieles de animales eran su único atavío. Eran pobres, nada poseían, pero su naturaleza era de hombres prodigiosos.

Aquí fue donde se dividieron: unos se fueron hacia el Oriente, fueron muchos los que vinieron acá. Se tapaban entonces con un pedazo de piel, no tenían buenos tapados, nada más se cubrían con cueros de animal, eran pobres, no poseían nada, eran el origen de la humanidad que existe.

11

Cuando llegaron a Tulán-Zuiva, Vucub-Pec, Vucub-Ziván, dicen las antiguas tradiciones que habían andado mucho para llegar a Tulán.

Salieron pues de Tul de Agua Barranco, o Siete Peñas, Siete Barrancos, así dice la antigua palabra (El Pop Wuj). Caminaron mucho para llegar a Tul de Agua.

El Fuego

de Tohil

Párrafo

Popol Vuh – Recinos

Pop Wuj – Chávez

1

Y No tenían fuego. Solamente lo tenían los de Tohil. Éste era el dios de las tribus que fue el primero que creó el fuego. No se sabe cómo nació, porque ya estaba ardiendo el fuego cuando lo vieron Balam-Quitzé y Balam-Acab.

No tenían nada de fuego, nada más estaba Tojil. El "Dos Miradas" de las tribus fue el primero que tuvo fuego, no se vio como apareció, cuando vieron Risa de León y León Madrugador ya estaba ardiendo el fuego.

2

—¡Ay, nuestro fuego ya no existe! Moriremos de frío, dijeron. Entonces Tohil les contestó: —¡No os aflijáis! Vuestro será el fuego perdido de que habláis, les dijo entonces Tohil.

-¡Aclaraos!. No tengo fuego, nos morimos de frío –dijeron-, luego habló Tojil: -No estéis tristes, también tendréis fuego vosotros. Olvidad lo que deis del fuego –les dijo-.

3

—¿De veras? Oh Dios, nuestro sostén, nuestro mantenedor, tú, nuestro Dios!, dijeron, dándole sus agradecimientos.

-¿Es cierto tú nuestro Dos Miradas?, tú lo buscaréis, ¿tú es decir lo tendréis tú nuestro Dos Miradas? –le dijeron-. Inmediatamente agradecieron lo que dijo Tojil.

4

Y Tohil les respondió: —Está bien, ciertamente yo soy vuestro Dios; ¡que así sea! Yo soy vuestro Señor; ¡que así sea! Así les fue dicho a los sacerdotes y sacrificadores por Tohil. Y así recibieron su fuego las tribus y se alegraron a causa del fuego.

-Está bien, en verdad soy vuestro Dos Miradas, así se destinó, soy vuestro dueño, así se destinó –les dijo Tojil a los dignatarios, los del cielo-. Así pues, se entusiasmaron las tribus, se pusieron felices por el fuego.

5

En seguida comenzó a caer un gran aguacero, cuando ya estaba ardiendo el fuego de las tribus; Gran cantidad de granizo cayó sobre las cabezas de todas las tribus, y el fuego se apagó a causa del granizo, y nuevamente se extinguió su fuego.

Entonces Balam-Quitzé y Balam-Acab le pidieron otra vez su fuego a Tohil: —¡Ah, Tohil, verdaderamente nos morimos de frío!, le dijeron a Tohil.

—Está bien, no os aflijáis, contestó Tohil, y al instante sacó fuego, dando vueltas dentro de su zapato.

Pero empezó un gran aguacero, estaba ardiendo el fuego de las tribus; cayó un nutrido granizo sobre las tribus, luego se apagó entonces el fuego que había aparecido. Al momento Risa de León, León Madrugador rogaron por su fuego:

-Tú Tojil, de veras gemimos a causa del frío –dijeron entonces a Tojil-.

Luego sacó el fuego, lo arrancó de su sandalia,

6

Alegráronse al punto Balam-Quitzé, Balam-Acab, Mahucutah e Iqui-Balam, y en seguida se calentaron.

(...) se pusieron contentos Risa de León, León Madrugador, Maj U Kutaj, León de la Luna, se calentaron.

7

Ahora bien, el fuego de los pueblos [de Vucamag] se había apagado igualmente, y aquéllos se morían de frío.

En seguida llegaron a pedir su fuego a BalamQuitzé, Balam-Acab, Mahucutah e Iqui-Balam. Ya no podían soportar el frío ni la helada; estaban temblando y dando diente con diente; ya no tenían vida; las piernas y las manos les temblaban y nada podían coger con éstas cuando llegaron.

Se volvió a apagar el fuego de las tribus ya estaban gimiendo del frío. Luego vinieron otra vez a rogar por su fuego a Risa de León, León Madrugador, Maj U Kutaj, León de la Luna, ya no soportaban el frío del granizo; estaban castañeteando, estaban titiritando, casi muertos, les temblaban las piernas y brazos; ya no podían manipular cuando vinieron.

8

—No nos causa vergüenza venir ante vosotros a pediros que nos deis un poco de vuestro fuego, dijeron al llegar. Pero no fueron bien recibidos. Y entonces se llenó de tristeza el corazón de las tribus.

-Tenemos vergüenza a vosotros para rogaros un poquito de vuestro fuego –dijeron cuando llegaron-. Pero no los atendieron, entonces se indignaron las tribus.

9

—El lenguaje de Balam-Quitzé, Balam-Acab, Mahucutah e Iqui-Balam es diferente. ¡Ay! ¡Hemos abandonado nuestra lengua! ¿Qué es lo que hemos hecho? Estamos perdidos. ¿En dónde fuimos engañados? Una sola era nuestra lengua cuando llegamos allá a Tulán; de una sola manera habíamos sido creados y educados. No está bien lo que hemos hecho, dijeron todas las tribus bajo los árboles y los bejucos.

Ya eran diferentes sus lenguas de Risa de León, León Madrugador, Maj U Kutaj, León de la Luna.

-¡Aclaraos!. ¿Dónde quedó nuestra lengua?, ¿Qué nos ha sucedido?. Nos hemos perdido. ¿Dónde nos habrán engañado? Era una nuestra lengua cuando vinimos de Tul de Agua, solo una era nuestra subsistencia, nuestro origen; no es bueno lo que nos ha sucedido –dijeron entonces las tribus bajo los árboles, bajo los bejucos-.

10

Entonces se presentó un hombre ante BalamQuitzé, Balam-Acab, Mahucutah e lqui-Balam, y habló de esta manera el mensajero de Xibalbá: —Éste es, en verdad, vuestro Dios; éste es vuestro sostén; ésta es, además, la representación, el recuerdo de vuestro Creador y Formador. No les deis, pues, su fuego a los pueblos, hasta que ellos ofrenden a Tohil. No es menester que os den algo a vosotros. Preguntad a Tohil qué es lo que deben dar cuando vengan a recibir el fuego, les dijo el de Xibalbá. Éste tenía alas como las alas del murciélago. Yo soy enviado por vuestro Creador, por vuestro Formador, dijo el de Xibalbá.

De repente apareció una gente (El Diablo les habló, creo yo) ante Risa de León, León Madrugador, Maj U Kutaj, León de la Luna. Y dijo el enviado del Infierno:

-En verdad es vuestro Dos Miradas lo que habéis buscado, representa la invocación de quien os ha construido, quien os ha formado. No deis fuego a las tribus, tienen que dar algo a Tojil; es vuestro dueño la piedra que os ha dado. Tienen que rogarle a Tojil, de él depende si se da al solicitador de fuego –dijo el del Infierno, tenía alas como de murciélago-.

Soy mensajero de quien os construyó, de quien os formó –dijo el del Infierno-.

11

Llenáronse entonces de alegría, y se ensancharon también los corazones de Tohil, Avilix y Hacavitz cuando habló el de Xibalbá, el cual desapareció al instante de su presencia.

Pero no perecieron las tribus cuando llegaron, aunque se morían de frío. Había mucho granizo, lluvia negra y neblina, y hacía un frío indescriptible.

Hallábanse todas las tribus temblando y tiritando de frío cuando llegaron a donde estaban Balam-Quitzé, Balam-Acab, Mahucutah e Iqui-Balam. Grande era la aflicción de sus corazones y tristes estaban sus bocas y sus ojos.

Se pusieron contentos, se engrandecieron en sus espíritus Tojil, Awilish y Jakawitz cuando habló el del Infierno.

Rápido se les desapareció, ya no apareció; vinieron otra vez las tribus, gemían por el frío; mucho granizo de un gran aguacero, es decir puro granizo, era insoportable el frío que les llegaba; se encorvaban, ululaban ya del frío todas las tribus cuando vinieron donde estaban Risa de León, León Madrugador, Maj U Kutaj, León de la Luna, les embargó una gran aflicción, se refregaban la boca, la cara.

12

En seguida llegaron los suplicantes a presencia de Balam-Quitzé, Balam-Acab, Mahucutah e Iqui-Balam. —¿No tendréis compasión de nosotros, que solamente os pedimos un poco de vuestro fuego? ¿Acaso no estábamos juntos y reunidos? ¿No fue una misma nuestra morada y una sola nuestra patria cuando fuisteis creados, cuando fuisteis formados? Tened, pues, misericordia de nosotros!, dijeron.

—¿Qué nos daréis para que tengamos misericordia de vosotros?; les preguntaron.

—Pues bien, os daremos dinero, contestaron las tribus.

—No queremos dinero, dijeron Balam-Quitzé y Balam-Acab.

—¿Y qué es lo que queréis?

—Ahora lo preguntaremos.

—Está bien, dijeron las tribus.

Llegaron pues ladrones ante Risa de León, León Madrugador, Maj U Kutaj y León de la Luna:

Tened compasión de nosotros, os rogamos un poquito de vuestro fuego; ¿Acaso no fuimos compañeros?, ¿Acaso no nos juntamos?. Fue uno nuestro hogar, nuestro país cuando fuisteis construido, formado; favorecednos –dijeron-.

-¿Qué nos dais para favoreceros? –les dijeron-.

-Está bien que os demos plata –dijeron las tribus-.

-No queremos plata –contestaron Risa de León, León Madrugador-.

-¿Qué es pues lo que queréis?, trataremos de conseguirlo –dijeron las tribus-.

-No queremos plata –contestaron Risa de León, León Madrugador-.

-¿Qué es pues lo que queréis?, trataremos de conseguirlo –dijeron las tribus-.

-Esta bien,

13

—Le preguntaremos a Tohil y luego os diremos, les contestaron.

—¿Qué deben dar las tribus, ¡oh Tohil!, que han venido a pedir tu fuego?, dijeron entonces Balam-Quitzé, Balam-Acab, Mahucutah e Iqui-Balam.

—¡Bueno! ¿Querrán dar su pecho y su sobaco? ¿Quieren sus corazones que, yo Tohil, los estreche entre mis brazos? Pero si así no lo desean, tampoco les daré su fuego, respondió Tohil. ~ ¿Quieren sus corazones que yo, Tohil, los estreche entre mis brazos? Pero si así no lo desean, tampoco les daré su fuego, respondió Tohil.

—Decidles que eso será más tarde, que no tendrán que venir ahora a unir su pecho y sus sobacos. Esto os manda decir, les diréis. Ésta fue la respuesta a Balam-Quitzé, Balam-Acab, Mahucutah e Iqui-Balam.

(...) tenemos que suplicarle a Tojil, entonces les diremos –les dijeron después-.

Fueron a rogarle a Tojil:

-¿Qué deben dar las tribus tú Tojil?, han venido a pedir tu fuego –dijeron Risa de León, León Madrugador, Maj U Kutaj, León de la Luna-.

-Está bien, que se agreguen baja la axila, es decir bajo el costado; si quieren sus almas que me abracen seré su Tojil; si no quieren entonces no les daré fuego, dice Tojil, les diréis.

Tenemos que fijar, no hoy su anexión bajo la axila, bajo el costado es lo que dice a vosotros, decís –les dijo Risa de León, León Madrugador, Maj U Kutaj, León de la Luna-.

14

Entonces transmitieron la palabra de Tohil. —Está bien, nos uniremos y lo abrazaremos, dijeron [los pueblos], cuando oyeron y recibieron la palabra de Tohil. Y no obraron con tardanza: —¡Bueno, dijeron, pero que sea pronto! Y en seguida recibieron el fuego. Luego se calentaron.

-Está bien, que se haga la anexión, es decir: lo abrazamos –contestaron-.

Luego, soportaron, mejor dicho aceptaron la propuesta de Tojil.

 

Robando el Fuego,

Recordando el Oriente,

Poblando toda la Tierra.

Párrafo

Popol Vuh – Recinos

Pop Wuj – Chávez

1

Hubo, sin embargo, una tribu que hurtó el fuego entre el humo, y fueron los de la casa de Zotzil. El dios de los cakchiqueles se llamaba Chamalcán y tenía, la figura de un murciélago.

Cuando pasaron entre el humo, pasaron suavemente, y luego se apoderaron del fuego.

Pero ya no lo abrazaron después, está bien, dijeron mientras recibían el fuego, luego se calentaron; pero otro grupo nada más se robó el fuego entre el humo, fueron los de la casa de Murciélagos Chamalkan, "Dos Miradas" de los Kakchikeles, tenían apariencia de murciélago cuando pasaron entre el humo, gritando pasaron y se llevaron el fuego;

2

No pidieron el fuego los cakchiqueles porque no quisieron entregarse como vencidos, de la manera como fueron vencidas las demás tribus cuando ofrecieron su pecho y su sobaco para que se los abrieran. Y ésta era la abertura que había dicho Tohil: que sacrificaran a todas las tribus ante él, que se les arrancara el corazón del pecho y del sobaco.

Y esto no se había comenzado a hacer cuando fue profetizada por Tohil la torna del poder y el señorío por Balam-Quitzé, Balam-Acab, Mahucutah e Iqui-Balam.

Allá en Tulán-Zuiva, de donde habían venido, acostumbraban no comer, observaban un ayuno perpetuo, mientras aguardaban la llegada de la aurora y atisbaban la salida del sol.

Turnábanse pan ver la grande estrella que se llama Icoquih, y que sale primero delante del sol, cuando nace el sol, la brillante Icoquih, que siempre estaba allí frente a ellos en el Oriente, cuando estuvieron allá en la llamada Tulán-Zuiva, de donde vino su dios.

(...) no pidieron el fuego los kakchikeles, y no se dejaron vencer cuando dieron el bajo de la axila, el costado para sajarlo. Era la sajadura que había dicho Tojil, todas las tribus fueron sajadas ante él, luego les sacaron el corazón por el sobaco, por el costado. No habían empezado cuando Tojil vaticinó la muerte de la Fuerza y la grandeza por Risa de León, León Madrugador, Maj U Kutaj, León de la Luna, que ha venido de Tul de Agua de Barranco. No comían solo un gran ayuno hacían. Solo se mantenían esperando la salida del sol, se cambiaban para estar mirando la gran estrella que se llama Venus que viene delante del Sol desde que se creó el Sol, verdadero Venus. Siempre dirigían la vista hacia el Oriente donde estuvieron, allá en Tul de Agua Barranco y de donde vino su Dios,

3

No fue aquí, pues, donde recibieron su poder y señorío, sino que allá sometieron y subyugaron a las tribus grandes y pequeñas, cuando las sacrificaron ante Tohil y le ofrendaron la sangre, la sustancia, el pecho y el costado de todos los hombres.

(...) no fue pues aquí donde tuvieron la fortaleza de su autoridad; allá fueron escogidas, levantadas as grandes y pequeñas tribus que fueron sajadas ante Tojil porque dieron la sangre y color del sobaco y del costado toda la gente;

4

A Tulán les llegó al instante su poder; grande fue su sabiduría en la oscuridad y en la noche.

Luego se vinieron, se arrancaron de allá y abandonaron el Oriente. —Ésta no es nuestra casa, vámonos y veamos dónde nos hemos de establecer, dijo entonces Tohil.

En verdad les hablaba a Balam-Quitzé, Balam-Acab, Mahucutah e Iqui-Balam. —Dejad hecha vuestra acción de gracias, disponed lo necesario para sangraros las orejas, picaos los codos, haced vuestros sacrificios, éste será vuestro agradecimiento ante Dios.

(...) de Tulán vino su grandeza, tenían gran sabiduría, desde la Obscuridad desde la noche lo hicieron.

Se vinieron, fueron arrancados de allá y dejaron Oriente, no era su país.

-Vamos, tenemos que ver dónde nos estableceremos –dijo Tojil, en verdad les habló a Blom Ki Tze, Blom Akab, Maj U Kutaj, e Ik Blom –pero tenéis que dejar las gracias, es decir, tenéis que pagar: horadad vuestras orejas, punzad vuestros codos, postraos porque es vuestro agradecimiento ante Dios.

5

—Está bien, dijeron, y se sacaron sangre de las orejas. Y lloraron en sus cantos por su salida de Tulán; lloraron sus corazones cuando abandonaron a Tulán.

-Muy bien –dijeron-. Inmediatamente se horadaron las orejas y empezaron a cantar "La venida de Tulán", lloraron cuando vinieron, cuando dejaron Tulán.

6

—¡Ay de nosotros! Ya no veremos aquí el amanecer, cuando nazca el sol y alumbre la faz de la tierra, dijeron al partir.

-¡Aclaraos! Aquí vimos el amanecer cando se creó el Sol, la luz que hizo producir la superficie de la tierra –dijeron cuando vinieron-.

7

Pero dejaron algunas gentes en el camino por donde iban para que velaran. Cada una de las tribus se levantaba continuamente para ver la estrella precursora del sol. Esta señal de la aurora la traían en su corazón cuando vinieron de allá del Oriente, y con la misma esperanza partieron de allá, de aquella gran distancia, según dicen sus cantos hoy en día.

Pero se quedaron gentes en el camino por donde pasaron, se establecieron y ahí se alimentaron cada una de las tribus. Se levantaron para acá, siempre atentos a la estrella señal del Sol, es la señal del amanecer en su espíritu cuando vinieron del Oriente, eran de una misma apariencia cuando salieron del gran Sola como se dice hoy.

 

Tristeza,Hambre,

Sufrimiento.

Párrafo

Popol Vuh – Recinos

Pop Wuj – Chávez

1

Llegaron por entonces a la cumbre de una montaña y allí se reunieron todo el pueblo quiché y las tribus. Allí celebraron todos consejo para tomar sus disposiciones. Llaman hoy día a esta montaña Chi-Pixab, éste es el nombre de la montaña.

Reuniéronse allí y se ensalzaron a sí mismos:

Al fin llegaron aquí en una montaña y aquí se reunió toda la gente Kí-che con todas las tribus; aquí pues se asentaron todos, luego se estuvieron aleccionando recíprocamente, por este motivo se llama "Chi Pishab" la montaña hoy día, donde se reunieron. Aquí también se fueron reconociendo.

2

—¡Yo soy, yo, el pueblo del Quiché! Y tú, Tamub, éste será tu nombre. Y a los de Ilocab les dijeron: —Tú, Ilocab, éste será tu nombre. Y estos tres [pueblos] quichés no desaparecerán, una misma es nuestra suerte, dijeron cuando designaron sus nombres.

-Yo, yo soy gente Kí-che; tú entonces eres tamub así fue tu nombre, les dijeron a los tamub; siguieron diciendo: ilokab, así fue tu nombre, no se pierde. Tres Kí-ches, son iguales nuestras lenguas cuando se pusieron sus nombres.

3

En seguida dieron su nombre a los Cakchiqueles: Gagchequeleb fue su nombre. Asimismo a los de Rabinai, que éste fue su nombre que hasta ahora no han perdido. Y también a los de Tziquinahá, que así se llaman hoy día. Éstos son los nombres que se dieron entre sí.

Se les puso nombre a los kakchikeles, kakchikeles fue el nombre que se originó; rabinalense fue el nombre que se puso, no es confundible; ahora los tzikinajá es nombre definitivo hoy día. Fueron los nombres que se pusieron mutuamente hasta que se asentaron aquí.

4

Allá se reunieron a esperar que amaneciera y a observar la salida de la estrella que llega primero delante del sol, cuando éste está a punto de nacer.

—De allá venimos, pero nos hemos separado, decían entre sí.

Todavía estaban esperando el amanecer, estaban viendo la salida de aquella estrella que sale delante del sol desde que fue creado. De allá vinimos antes que nos dividiéramos –se dijeron mutuamente-.

5

Y sus corazones estaban afligidos, y estaban pasando grandes sufrimientos: no tenían comida, no tenían sustento; solamente olían la punta de sus bastones y así se imaginaban que comían, pero no se alimentaban cuando venían.

Estaba sembrado en sus espíritus el gran sufrimiento que pasaron en su venida, nada de tamal, nada de alimento, sólo olían en extremo se sus bastones haciéndese la ilusión que estaban comiendo; no comían cuando salieron;

6

No está bien claro, sin embargo, cómo fue su paso sobre el mar; como si no hubiera mar pasaron hacia este lado; sobre piedras pasaron; sobre piedras en hilera sobre la arena. Por esta razón fueron llamadas Piedras en hilera, Atenas arrancadas, nombres que ellos les dieron cuando pasaron entre el mar, habiéndose dividido las aguas cuando pasaron.

Y sus corazones estaban afligidos cuando conferenciaban entre si, porque no tenían que comer, sólo un trago de agua que bebían y un puñado de maíz.

(...) pero no se sabe cómo pasaron a través del mar, parece que no había mar por donde pasaron, solo sobre piedras pasaron hacia acá; boludas eran las piedras que estaban en la arena, caminaron sobre ellas. "Cholochik Abaj", "Bokotajinak Sañab" fueron los nombres que le pusieron al lugar por donde pasaron en el mar, estaba separada el agua por donde pasaron; esto era lo que recordaban con amargura cuando se reconocieron, de que no había tamal, sólo un trago de agua tomaban y un grano de maíz.

7

Allí estaban, pues, congregados en la montaña llamada Chi-Pixab. Y habían llevado también a Tohil, Avilix y Hacavitz. Un ayuno completo observaba Balam-Quitzé con su mujer Cahá-Paluma, que éste era el nombre de su mujer. Así lo hacían también Balam-Acab y su mujer, la llamada Chomihá; y también Mahucutah observaba un ayuno absoluto con su mujer, la llamada Tzununiliá, e Iqui-Balam con su mujer, la llamada Caquixahá.

Y ellos eran los que ayunaban en la oscuridad y en la noche.

Aquí pues estaban tendidos en la montaña que se llama "Chi Pishab". Tenían a Tojil, Awilish, Jakawitz. Gran ayuno hacían Blom Ki Tze con su mujer Kajá Paluná, lo mismo hacía Blom Akab con su mujer Chomijá, también Maj U Kutaj estaban en gran ayuno con su mujer Tzununijá; Ik Blom con su mujer Kikishjá. De manera que eran ayunadores por hábito en las mañanas,

8

Grande era su tristeza cuando estaban en el monte que ahora se llama Chi-Pixab.

(...) era grande la tristeza cuando se establecieron sobre la montaña "Chi Pishab".

Esperandocon Ansiedad

la llegada de la Aurora

Párrafo

Popol Vuh – Recinos

Pop Wuj – Chávez

1

Y nuevamente les habló su dios. Así les hablaron entonces Tohil, Aviliz y Hacavitz a Balam-Quitzé, Balam-Acab, Mahucutah e Iqui-Balam: —¡Vámonos ya, levantémonos ya, no permanezcamos aquí, llevadnos a un lugar escondido! Ya se acerca el amanecer. ¿No sería una desgracia para vosotros que fuéramos aprisionados por los enemigos en estos muros donde nos tenéis vosotros los sacerdotes y sacrificadores? Ponednos, pues, a cada uno en lugar seguro, dijeron cuando hablaron.

—Muy bien. Nos marcharemos, iremos en busca de los bosques, contestaron todos.

Dijo entonces su Dios aquí, dijo entonces Tojil a Blom Kitze, Blom Akab, Maj U Kutaj, Ik Blom.-Debemos irnos, debemos mejor dicho levantarnos. No es aquí donde tenemos que estar, en parte oculta nos ponéis, ya va llegando el amanecer; pobre de vosotros si nos quedamos a causa de los guerreros, porque donde estamos es a orillas de muros, sois nobles, sois del cielo; nos pondréis aparte cada uno –dijeron cuando hablaron-.

-Está bien, entonces nos levantamos y buscaremos selvas –dijeron todos-.

2

A continuación cada uno tomó y se echó a cuestas a su dios. Así llevaron a Avilix al barranco llamado Euabal-Ziván, así nombrado por ellos, al gran barranco del bosque que ahora llamamos Pavilix, y allí lo dejaron. En este barranco fue dejado por Balam-Acab.

Luego dispusieron cargarse cada uno su Dios. A Awilish lo colocaron en un barranco, de ahí el nombre de "Barranco Oculto" le decían; "Pa Nim Siwán", "Selva de Awilish" son los nombres actualmente, ahí lo dejaron, en un barranco lo dejó Blom Akab,

3

En orden fueron dejándolos. El primero que dejaron así fue Hacavitz, sobre una gran pirámide colorada, en el monte que se llama ahora Hacavitz. Allí fue fundado su pueblo, en el lugar donde estuvo el dios llamado Hacavitz.

Asimismo se quedó Mahucutah con su dios, que fue el segundo dios escondido por ellos. No estuvo Hacavitz en el bosque, sino que en un cerro desmontado fue escondido Hacavitz.

(...) lo dejaron en orden, fue el primero; dejaron a Jakawitz sobre un gran río rojo, por eso se llama la montaña "Jakawitz" hoy día, la poblaron y ahí dejaron al Dios Jakawitz, Maj U Kutaj se quedó con su Dios, fue el segundo Dios que escondieron, no dejaron a Jakawitz en el bosque, sino en una montaña limpia ocultaron a Jakawitz.

4

Luego vino Balam-Quitzé, llegó allá al gran bosque; para esconder a Tohil llegó Balam-Quitzé al cerro que hoy se llama Patohil. Entonces celebraron la ocultación de Tohil en la barranca, en su refugio. Gran cantidad de culebras, de tigres, víboras y cantiles había en el bosque en donde estuvo escondido por los sacerdotes y sacrificadores.

Blom Ki Tze llegó aquí en una gran selva escondió a Tojil, por eso se llama la montaña "Pa Tojil", adoraron al barranco, remedo de Tojil. Había muchas serpientes, muchos leones, cascabeles, cantíes, aquí en el bosque se establecieron, escondidos por los nobles, los del cielo.

5

Juntos estaban Balam-Quitzé, Balam-Acab, Mahucutah e Iqui-Balam; juntos esperaban el amanecer allá sobre el cerro llamado Hacavitz.Y a poca distancia estaba el dios de los de Tamub y de los de Ilocab. Amac-Tan se llamaba el lugar donde estaba el dios de los de Tamub, y allí les amaneció. Amac-Uquincat se llamaba el lugar donde les amaneció a los de Ilocab; allí estaba el dios de los de Ilocab, a corta distancia de la montaña.

Allí estaban también todos los de Rabinal, los Cakchiqueles, los de Tziquinahá, todas las tribus pequeñas y las tribus grandes.

Se establecieron juntos Blom Ki Tze, Blom Akab, Maj U Kutaj, Ik Blom y solo en un lugar estuvieron esperando el amanecer aquí sobre la montaña Jakawitz. Dejaron distancia entre el Dios Tamub e Ilokab. "Amak Tan" se llamaba donde estuvo el Dios de Tamub, ahí les amaneció. "Amak Ukinkat" se llamaba donde amaneció Ilokab, ahí quedó el Dios de Ilokab; dejaron distancia entre las montañas. Aquí todos, rabinalenses, kakchikeles, los tzikinajá, todas las pequeñas tribus, grandes tribus,

6

Juntos se detuvieron aguardando la llegada de la aurora y la salida de la gran estrella llamada Icoquih, que sale primero delante del sol, cuando amanece, según cuentan.

Juntos estaban, pues, Balam-Quitzé, Balam-Acab, Mahucutah e Iqui-Balam. No dormían, permanecían de pie y grande era la ansiedad de sus corazones y su vientre por la aurora y el amanecer. Allí también sintieron vergüenza, les sobrevino una gran aflicción, una gran angustia y estaban abrumados por el dolor.

(...) sólo en un lugar se establecieron, les amaneció; sólo en lugar esperaron la salida de la gran estrella que se llama Venus y que sale primero delante del sol cuando amanece, se decía; así que solo en un lugar se instalaron Blom Ki Tze, Blom Akab, Maj U Kutaj, Ik Blom, no tenían sueño ni fastidio; mucho lloraron por la claridad y el despejamiento, allá se avergonzaron. Les embargó gran tristeza, gran llanto, sumidos en gran sufrimiento que padecieron en la venida:

7

Hasta allí hablan llegado. —¡Ay, que hemos venido sin alegría! ¡Si al menos pudiéramos ver e! nacimiento del sol! ¿Qué haremos ahora? Si éramos de un mismo sentir en nuestra patria, ¿cómo nos hemos ausentado?, decían hablando entre ellos, en medio de la tristeza y la aflicción y con lastimera voz.

Hablaban, pero no se calmaba la ansiedad de sus corazones por ver la llegada de la aurora:

-No muy queríamos venir. ¡Aclaraos!, hubiéramos visto la salida del sol pero ¿qué hemos de hacer?. Éramos iguales en nuestra comarca, no sabemos por qué nos vinimos decían cuando platicaban en medio de la tristeza y el llanto, cuando lloraban más bien, y, siguieron hablando –todavía no estamos tranquilos por el amanecer-.

8

—Los dioses están sentados en las barrancas, en los bosques, están entre las parásitas, entre el musgo; ni siquiera un asiento de tablas se les dio, decían.

Primeramente estaban Tohil, Avilix y Hacavitz. Grande era su gloria, su fuerza y su poder sobre los dioses de todas las tribus. Muchos eran sus prodigios e innumerables sus viajes y peregrinaciones en medio del frío y el corazón de las tribus estaba lleno de temor.

Estaban sentados los dioses entre los barrancos, entre los bosques envueltos entre pie de gallo y trapos, no los pusieron entre escaparate. Hablaban primero Tojil, Awilish y Jakawitz, grande es su día, grande es su aliento sobre todos los dioses de las tribus. Era grande su poder, grande su camino y su sostén, para su fortaleza y para atemorizar, era lo que esperaba el corazón de las tribus, estaban esperanzados por Blom Ki Tze, Blom Akab, Maj U Kutaj e Ik Blom.

9

Tranquilos estaban respecto a ellos los corazones de Balam-Quitzé, Balam-Acab, Mahucutah e Iqui-Balam. No sentían ansiedad en su pecho por los dioses que habían recibido y traído a cuestas cuando vinieron de allá de Tulán-Zuiva, de allá en el Oriente.

No se quitaba la amargura de sus corazones por Tojil que trajeron, que cargaron mejor dicho cuando vinieron de Tulán Siwán de Oriente.

10

Estaban, pues, allí en el bosque que ahora se llama Zaquiribal Pa-Tohil, P’Avilix, Pa-Hacavitz.Y entonces les amaneció y les brilló su aurora a nuestros abuelos y nuestros padres.Ahora contaremos la llegada de la aurora y la aparición del sol, la luna y las estrellas.

Aquí permanecieron en la selva, en el "Amanecer Tojil, Awilish, Jakawitz" se dice hoy día.

Y ahora decimos qué hizo nuestro ajau y cómo les amaneció a nuestros abuelos, nuestros padres; la iluminación y aparecimiento del sol, la luna y las estrellas.

Partes: 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11

Comentarios

Agregar un comentario


Trabajos relacionados

Ver mas trabajos de Historia

   

Nota al lector: es posible que esta página no contenga todos los componentes del trabajo original (pies de página, avanzadas formulas matemáticas, esquemas o tablas complejas, etc.). Recuerde que para ver el trabajo en su versión original completa, puede descargarlo desde el menú superior.


Todos los documentos disponibles en este sitio expresan los puntos de vista de sus respectivos autores y no de Monografias.com. El objetivo de Monografias.com es poner el conocimiento a disposición de toda su comunidad. Queda bajo la responsabilidad de cada lector el eventual uso que se le de a esta información. Asimismo, es obligatoria la cita del autor del contenido y de Monografias.com como fuentes de información.