
El Adiós de los Ancianos,
Jefes y Sacrificadores,
Nobles y Celestiales.
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Párrafo |
Popol Vuh – Recinos |
Pop Wuj – Chávez |
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1 |
Y como ya presentían su muerte y su fin, les dieron sus consejos a sus hijos. No estaban enfermos, no sentían dolor ni agonía cuando dejaron sus recomendaciones a sus hijos. |
Presintieron su muerte y su desaparición, por eso dispusieron aconsejar a sus hijos, no porque estuvieran enfermos o gimiendo o en agonía cuando transmitieron la tradición a sus hijos. |
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2 |
Éstos son los nombres de sus hijos: Balam-Quitzé tuvo dos hijos, Qocaib se llamaba el primero y Qocavib era el nombre del segundo hijo de Balam-Quitzé, el abuelo y padre de los de Cavec. Y éstos son los dos hijos que engendró Balam. Acab. he aquí sus nombres: Qoacul se llamaba el primero de sus hijos y Qoacutec fue llamado el segundo hijo de Balam-Acab, de los de Nihaib. Mahucutah tuvo solamente un hijo, que se llamaba Qoahau. Aquéllos tres tuvieron hijos, pero Iqui-Balam no tuvo hijos. Ellos eran verdaderamente los sacrificadores, y éstos son los nombres de sus hijos. Así, pues, se despidieron de ellos. |
He aquí los nombres de sus hijos, dos eran los hijos de Blom Ki Tze, Kokaib se llamaba el primogénito y Kokawib se llamaba el segundo hijo, abuelo y padre de los Kawikib. Aparte, dos fueron los hijos de Blom Akab cuyos nombres son: Koakul se llamaba el primer hijo, Koakutek le decían al segundo hijo de Blom Akab perteneciente a los Nijaibab. Sólo uno fue el hijo de Maj U Kutaj y se llamaba Koajau; tres tuvieron hijos, Ik Blom no tuvo hijo, en verdad, eran nobles y celestiales; estos eran los nombres de sus hijos a quienes les dejaron la tradición, |
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3 |
Estaban juntos los cuatro y se pusieron a cantar, sintiendo tristeza en sus corazones; y sus corazones lloraban cuando cantaron el Camucú, que así se llamaba la canción que cantaron cuando se despidieron de sus hijos. —¡Oh hijos nuestros! Nosotros nos vamos, nosotros regresamos; sanas recomendaciones y sabios consejos os dejamos. Y vosotras, también, que vinisteis de nuestra lejana Patria, ¡oh esposas nuestras!, les dijeron a sus mujeres, y de cada una de ellas se despidieron. Nosotros nos volvemos a nuestro pueblo, ya está en su sitio Nuestro Señor de los Venados, manifiesto está en el cielo. |
(...) en un mismo lugar estaban los cuatro. Cantaron, la profunda emoción de sus espíritus quedó grabado en el canto que se llama "El Olvido" así se llama el canto que cantaron, luego dejaron consejos a sus hijos: -Vosotros hijos, nos vamos, mejor dicho nos regresamos; palabras puras, consejos puros os dejamos: habéis venido de un país muy lejos, vosotras nuestras mujeres –dijeron a sus mujeres, a cada una las aconsejaron- nos vamos hacia donde nuestras tribus, ya están en orden los amos de las bestias, están colocados en el cielo. |
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4 |
Vamos a emprender el regreso, hemos cumplido nuestra misión, nuestros días están terminados. Pensad, pues, en nosotros, no nos borréis [de la memoria], ni nos olvidéis. Volveréis a ver vuestros hogares y vuestras montañas, estableceos allí, y que ¡así sea! Continuad vuestro camino y veréis de nuevo el lugar de donde vinimos. Estas palabras pronunciaron cuando se despidieron. Luego dejó Balam-Quitzé la señal de su existencia: |
El regreso es lo que estamos preparando porque ha terminado nuestra misión, ya se completaron nuestros días, tenemos que irnos; no nos olvidéis, no nos menospreciéis mejor dicho, cuidad vuestro hogar es decir, vuestra comarca donde estéis; iréis al camino a mirar por dónde hemos venido –decían sus palabras cuando estaban aconsejando; de manera que quedó testimonio de la estancia de Blom Ki Tze-. |
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5 |
—Éste es un recuerdo que dejo para vosotros. Éste será vuestro poder. Yo me despido lleno de tristeza, agregó. Entonces dejó la señal de su ser, el Pizom-Gagal, así llamado, cuyo contenido era invisible, porque estaba envuelto y no podía desenvolverse; no se veía la costura porque no se vio cuando lo envolvieron. De esta manera se despidieron y en seguida desaparecieron allá en la cima del monte Hacavitz. |
-Este es mi mandato para vosotros y que quedará con vosotros, esta es vuestra fortaleza que os aconseje, que medite –dijo-. De manera que quedó testimonio de su estancia "Envoltura de la Fortaleza" le decían, no se veía porque se mantenía envuelto, tampoco se desataba, no se notaba la costura por eso ninguno vio cuando lo envolvieron. Así fueron los consejos, luego, desaparecieron aquí sobre la montaña Jakawitz. |
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6 |
No fueron enterrados por sus mujeres, ni por sus hijos, porque no se vio qué se hicieron cuando desaparecieron. Sólo se vio claramente su despedida, y así el Envoltorio fue muy querido para ellos. Era el recuerdo de sus padres e inmediatamente quemaron copal ante este recuerdo de sus padres. Y entonces fueron creados los hombres por los Señores que sucedieron a Balam-Quitzé, cuando dieron principio los abuelos y padres de los de Cavec; pero no desaparecieron sus hijos, los llamados Qocaib y Qocavib. |
No fueron olvidados ni por sus mujeres ni por sus hijos, no se vio cómo desaparecieron; ya sólo se veía los consejos. Sagrado se hizo para ellos el envoltorio, era el recuerdo de sus padres, por eso fue mucha la quema ante el recuerdo de sus padres - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - fue el motivo del apogeo de la gente por los señores que murieron posteriormente a Blom Ki Tze y donde principió la dinastía de los abuelos y padres de Kowakib; tampoco lo olvidaron los hijos de Kokaib y de Kowakib. |
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7 |
Así murieron los cuatro, nuestros primeros abuelos y padres; así desaparecieron, dejando a sus hijos sobre el monte Hacavitz, allá donde permanecieron sus hijos. Y estando ya los pueblos sometidos y terminada su grandeza, las tribus ya no tenían ningún poder y vivían todas dedicadas a servir diariamente. |
Así fue pues la muerte de los cuatro, fueron nuestros primeros abuelos y padres que desaparecieron, pero quedaron sus hijos aquí sobre la montaña Jakawitz en donde se establecieron sus hijos, aquí ya estaban en decadencia, es decir, ya habían terminado sus días todas las tribus, ya nada tenían de grandeza, ya sólo se estaban, ya sólo se mantenían reunidos todos. |
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8 |
Se acordaban de sus padres; grande era para ellos la gloria del Envoltorio. Jamás lo desataban, sino que estaba siempre enrollado y con ellos. Envoltorio de Grandeza le llamaron cuando ensalzaron y pusieron nombre a la custodia que les dejaron sus padres como señal de su existencia. |
Diariamente invocaban a sus padres, para ellos era sagrado el Envoltorio, nunca lo desataron, siempre lo mantenían envuelto "Envoltorio de la Grandeza" le decían cuando lo conservaron y consagraron mejor dicho. Lo tenían escondido cuando lo dejaron sus padres, era el testimonio de su existencia que hicieron. |
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9 |
Así fue, pues, la desaparición y fin de BalamQuitzé, Balam-Acab, Mahucutah e Iqui-Balam, los primeros varones que vinieron de allá del otro lado del mar, de donde nace el sol. Hacía mucho tiempo que habían venido aquí cuando murieron, siendo muy viejos, los jefes y sacrificadores así llamados. |
Así fue pues la desaparición u el fin de Blom Ki Tze, Blom Akab, Maj U Kutaj e Ik Blom, primeras gentes que vinieron de allá del otro lado del mar por donde sale el Sol, fue antiquísima su llegada aquí; se murieron, ya eran ancianos; eran nobles, eran celestiales, así era el concepto. |

Oriente:
Ida y Regreso.
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Párrafo |
Popol Vuh – Recinos |
Pop Wuj – Chávez |
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1 |
Luego dispusieron irse al Oriente, pensando cumplir así la recomendación de sus padres que no hablan olvidado. Hacia mucho tiempo que sus padres habían muerto cuando las tribus les dieron sus mujeres, y se emparentaron cuando los tres tomaron mujer. |
Repentinamente se ilusionaron ir hacia allá donde sale el Sol porque tenían presente los consejos de sus padres, no los habían olvidado desde muy antiguo, desde que murieron sus padres; las tribus les dieron mujeres por lo cual los consideraron suegros por las mujeres que se ganaron. Eran tres, y dijeron cuando se fueron: |
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2 |
Y al marcharse dijeron: —Vamos al Oriente, allá de donde vinieron nuestros padres. Así dijeron cuando se pusieron en camino los tres hijos. Qocaib llamábase el uno y era hijo de Balam-Quitzé, de los de Cavec. El llamado Qoacutec era hijo de Balam-Acab, de los de Nihaib; y el otro que se llamaba Qoahau era hijo de Mahucutah, de los Ahau-Quiché. |
-Nos vamos hacia la salida del Sol, (al Oriente), allá de donde vinieron nuestros padres –dijeron- y luego tomaron camino, fueron tres hijos quienes salieron: Kokaib se llamaba uno, hijo de Blom Ki Tze perteneciente a los Koawikib; Koakutek se llamaba el hijo de Blom Akab, perteneciente a los Nijaibab; Koajau se llamaba el otro, era hijo de Maj U Kutaj, era del señor Kí-che, eran los nombres de los que se fueron al otro lado del mar, |
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3 |
Estos son, pues, los nombres de los que fueron allá al otro lado del mar; los tres se fueron entonces, y estaban dotados de inteligencia y de experiencia, su condición no era de hombres vanos. Despidiéronse de todos sus hermanos y parientes y se marcharon alegremente. "No moriremos, volveremos", dijeron cuando se fueron los tres. |
(...) tres se fueron. Eran inteligentes, mejor dicho tenían sabiduría no eran simplemente gentes de nacimiento. Dejaron aconsejados a todos sus hermanos mayores y menores; alegres se fueron. -No nos moriremos, tenemos que regresar –dijeron cuando se fueron-. |
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4 |
Seguramente pasaron sobre el mar cuando llegaron allá al Oriente, cuando fueron a recibir la investidura del reino. Y éste era el nombre del Señor, Rey del Oriente a donde llegaron. Cuando llegaron ante el Señor Nacxit que éste era el nombre del gran Señor, el único juez supremo de todos los reinos, aquél les dio las insignias del reino y todos sus distintivos. Entonces vinieron las insignias de los Ahpop y los Ahpop-Camhá, y entonces vino la insignia de la grandeza y del señorío del Ahpop y el Ahpop-Camhá, y Nacxit acabó de darles las insignias de la realeza, cuyos nombres son: |
Fueron tres, pasaron sobre el mar. Llegaron pues allá al Oriente a donde fueron a traer autoridad, este es el nombre del Señor: "Señor del Oriente" y a donde llegaron. Llegaron ante el Señor, "Nak Shit" se llamaba el gran señor, era un juez; era grande su autoridad y fue quien dio el testimonio de autoridad para todos sus semejantes cuando vino la constancia de autoridad para los que asumieran, de los que oficiaran en los templos piramidales; vino pues el testimonio de la fortaleza de autoridad para los aj pop, aj pop de los templos piramidales que terminó de darlo Nak Shit, representante del imperio, he aquí los nombres de sus dominios: |
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5 |
El dosel, el trono, las flautas de hueso, el cham-cham, cuentas amarillas, garras de león, garras de tigre, cabezas y patas de venado, palios, conchas de caracol, tabaco, calabacillas, plumas de papagayo, estandartes de pluma de garza real, tatam y caxcón. Todo esto trajeron los que vinieron, cuando fueron a recibir al otro lado del mar las pinturas de Tulán, las pinturas, como le llamaban a aquello en que ponían sus historias. |
Muj, Kalibal, Subak, Cham Cham, Totil, Kanabaj, Tzikwil, Koj Tzikwil, Blom Jolom, Pich Kiej, Maakutash, Tot, Tatam, Kus Bus, Kashkom, Chiyom, Astapulul, todo lo traían cuando regresaron, lo trajeron del otro lado del mar, "Escritura de Tulán", le decían en sus tradiciones. |
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6 |
Luego, habiendo llegado a su pueblo llamado Hacavitz, se juntaron allí todos los de Tamub y de Ilocab; todas las tribus se juntaron y se llenaron de alegría cuando llegaron Qocaib, Qoacutec y Qoahau, quienes tomaron nuevamente allí el gobierno de las tribus. |
Llegaron pues aquí en su pueblo llamado Jakawitz, aquí se reunieron todos los tamub, los ilokab; se reunieron todas las tribus, se pusieron felices cuando regresaron Kokaib, Koakutek y Koajau. De manera que aquí fue donde reconocieron autoridad las tribus; |
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7 |
Alegráronse los de Rabinal, los cakchiqueles y los de Tziquinahá. Ante ellos se manifestaron las insignias de la grandeza del reino. Grande era también la existencia de las tribus, aunque no se había acabado de manifestar su poderío. Y estaban allí en Hacavitz, estaban todos con los que vinieron del Oriente. Allí pasaron mucho tiempo, allí en la cima de la montaña estaban en gran número. |
(...) se pusieron contentos los habitantes rabinalenses, los Kakchikeles, los aj tzi Kinajá; solamente la muestra se les enseñó la grandeza del Imperio, por lo cual recuperaron la grandeza de la existencia de las tribus; ¿Acaso no primero decayó la autoridad?. Estaban pues aquí en Jakawitz, y ya tenían todo los que vino de Oriente; ya no estuvieron mucho tiempo aquí sobre la montaña, ya eran muchos todos; |
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8 |
Allí también murieron las mujeres de Balam-Quitzé, Balam-Acab y Mahucutah. Viniéronse después. abandonando su patria y buscaron otros lugres donde establecerse. Incontables son los sitios donde se establecieron, donde estuvieron, y a los cuales les dieron nombre. Allí se reunieron y aumentaron nuestras primeras madres y nuestros primeros padres. Así decían los antiguos cuando contaban cómo despoblaron su primera ciudad llamada Hacavitz y vinieron a fundar otra ciudad que llamaron Chi-Quix. |
(...) aquí fue donde murieron sus mujeres, la de Blom Ki Tze, Blom Akab, y la de Maj U Kutaj. Decidieron levantarse, dejaron su comarca y buscaron otro lugar para establecerse, recorrieron incontables montañas para establecerse, para asentar, para habitar, por lo cual vagaron y lucharon nuestras primeras madres, nuestros primeros padres, decían las antiguas gentes cuando contaron en abandono de pueblo llamado Jakawitz, salieron de ahí y estableciéronse en otro lugar llamado "Las Espinas". |
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9 |
Mucho tiempo estuvieron en esta otra ciudad, donde tuvieron hijas y tuvieron hijos. Allí estuvieron en gran número, y eran cuatro los montes a cada uno de los cuales le dieron el nombre de su ciudad. Casaron a sus hijas y a sus hijos: solamente las regalaban y los regalos y mercedes que les hacían los recibían como precio de sus hijas y así llevaban una existencia feliz. Pasaron después por cada uno de los barrios de la ciudad, cuyos diversos nombres son: Chi-Quix, Chichac, Humetahá, Culbá y Cavinal. Éstos eran los nombres de los lugares donde se detuvieron. Y examinaban los cerros y sus ciudades y buscaban los lugares deshabitados porque todos juntos eran ya muy numerosos. |
No estuvieron mucho tiempo en este lugar el grupo de pueblos, tuvieron hijas e hijos, aquí estuvieron, eran cuatro lugares pero tenían el mismo nombre sus pueblos. Casaron a sus hijas y a sus hijos, los regalaban, era favorecimiento, agradecimiento que hacían como precio de sus hijas que aceptaban porque buena existencia hacían. Luego edificó aquí cada grupo de pueblos, he aquí sus nombres: Chiquix, Chichak, Jumetjá, Kulba, Kawinal; eran los nombres de los lugares donde se establecieron. Se mantenían explorando la montaña, mejor dicho su pueblo, buscando una pequeña montaña; ya eran muchos por todos. |
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10 |
Ya eran muertos los que habían ido al Oriente a recibir el señorío. Ya eran viejos cuando llegaron a cada una de las ciudades. No se acostumbraron a los diferentes lugares que atravesaron; muchos trabajos y penas sufrieron y hasta después de mucho tiempo no llegaron a su pueblo los abuelos y padres. He aquí el nombre de la ciudad a donde llegaron. |
Ya habían muerto quienes habían ido a traer la Autoridad de Oriente, ya eran abuelos cuando llegaron aquí en cada uno de los pueblos pero no se hallaron en donde habían edificado cada cual, muchos sufrimientos pasaron. No muy lejos encontraron el lugar de los abuelos y padres, este es el nombre de la comarca a donde llegaron: |

Principio de la Revuelta
y comienzo de los sacrificios
humanos ante los dioses.
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Párrafo |
Popol Vuh – Recinos |
Pop Wuj – Chávez |
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1 |
Chi-Izmachí es el nombre del asiento de su ciudad, donde estuvieron después y se establecieron. Allí desarrollaron su poder y construyeron edificios de cal y canto bajo la cuarta generación de reyes. Y gobernaron Conaché y Beleheb-Queh, el Galel- Ahau. En seguida reinaron el rey Cotuhá e Iztayul, así llamados, Ahpop y Ahpop-Camhá, quienes reinaron allí en Izmachí, que fue la hermosa ciudad que construyeron. |
"Chi Ismachí" se llamaba la montaña de su pueblo y en donde se establecieron, mejor dicho donde se establecieron las tribus; aquí fue donde se fortalecieron; aquí fue donde ya emplearon cal y tizate, fue hasta la cuarta generación de señores dijeron los Konaché por medio de Nueve Venados y Kalel Ajau. Cuando gobernaron los señores Kotujá e Stayul, nombres del entendido en el Pop, del entendido en el Pop del Templo piramidal, gobernaron bien por eso resultó un magnífico pueblo. |
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2 |
Solamente tres Casas grandes existieron allí en Izmachí. No había entonces las veinticuatro Casas grandes, solamente tres eran sus Casas grandes, una sola Casa grande de los Cavec, una sola Casa grande de los Nihaib y una sola de los Ahau-Quiché. |
Solamente tres grandes casas había en Chi Ismachí, todavía no eran veinticuatro casas grandes sin tres: una casa grande era de los Kawikib, otra de los Nijaibab y otra de los señores kí-chè. |
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3 |
Sólo dos teñían Casas grandes, las dos ramas de la familia [los quichés y los Tamub]. Y estaban allí en Izmachí con un solo pensamiento, sin animadversiones ni dificultades, tranquilo estaba el reino, no tenían pleitos ni riñas, sólo la paz y la felicidad estaban en sus corazones. No había envidia ni tenían celos. Su grandeza era limitada, no habían pensado en engrandecerse ni en aumentar. |
Eran dos grandes casas de dos grupos de comprensivos pueblos que estaban en Chi Ismachí, eran de un mismo espíritu, no había maldad, no había problemas, era un gobierno parejo, no tenían el menor pleito ni riña; solo limpieza y nobleza había en el corazón de ellos; nada de locura, nada de ira hacían, todavía era pequeño el poder, todavía no eran jactanciosos, todavía no eran poderosos. |
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4 |
Cuando trataron de hacerlo, empuñaron el escudo allí en Izmachí y sólo para dar muestras de su imperio, en señal de su poder y señal de su grandeza. Viendo esto los de Ilocab, comenzó la guerra por parte de los de Ilocab, quienes quisieron ir a matar al rey Cotuhá, deseando tener solamente un jefe suyo. Y en cuanto al Señor Iztayul, querían castigarlo, que fuera castigado por los de Ilocab y que le diesen muerte. Pero su envidia no les dio resultado contra el rey Cotuhá, quien cayó sobre ellos antes que los de Ilocab pudiesen darle muerte al rey. |
Pero empezó la lucha, empezaron a usar arcos aquí en Chi Ismachí como señal de autoridad, de poderío, mejor dicho, señal de grandeza. Ilokab lo notó y preparó guerreros para matar al señor Kotujá porque quería solo un señor para ellos. A Stayul también quería combatirlo y castigarlo con matarlo. No resultó así su tontería contra el señor Kotujá, sino que recayó en ellos, porque no murió primero el Rey por Ilokab. |
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5 |
Así fue el principio de la revuelta y de las disensiones de la guerra. Primero atacaron la ciudad y llegaron los guerreros, Y lo que querían era la ruina de la raza quiché, deseando reinar ellos solos. Pero sólo llegaron a morir, fueron capturados y cayeron en cautividad y no fueron muchos de entre ellos los que lograron escapar. |
Así fue el principio del pleito, mejor dicho la derrota de los guerreros. Primero entraron al pueblo, fueron a matarlos, porque querían que desapareciera Kí-che y que fueran solamente ellos los que gobernaran, así pensaron, pero ellos murieron primero, los encarcelaron; ellos fueron sorprendidos primero, no fueron tantos los que se salvaron; |
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6 |
En seguida comenzaron a sacrificarlos; los de Ilocab fueron sacrificados ante el dios, y éste fue el pago de sus pecados por orden del rey Cotuhá. Muchos fueron también los que cayeron en esclavitud y en servidumbre; sólo fueron a entregarse y ser vencidos por haber dispuesto la guerra contra los Señores y contra la ciudad. La destrucción y la ruina de la raza y del rey del Quiché era lo que deseaban sus corazones; pero no lo consiguieron. De esta manera nacieron los sacrificios de los hombres ante los dioses, cuando se libró la guerra de los escudos, que fue la causa de que se comenzaran a hacer las fortificaciones de la ciudad de Izmachí. |
(...) empezó la matanza, fueron sajados los de Ilokab ante su Dios, fue el pago de su culpa que dispuso el Rey Kotujá. Muchos fueron esclavizados y oprimidos, los anularon mejor dicho; sólo se fueron a entregar al vencimiento a causa de su rebelión contra el Rey, contra la Nación. La desaparición y la destrucción del reino Kí-che querían ellos, pero no se pudo. Así fue como se acostumbró a sajar la gente ante su Dios y a construir arcos guerreros para armar al pueblo Chi Ismachí; |
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7 |
Allí comenzó y se originó su poderlo, porque era realmente grande el imperio del rey del Quiché. En todo sentido eran reyes prodigiosos; no había quien pudiera dominarlos, ni había nadie que los pudiera humillar. Y fueron asimismo los creadores de la grandeza del reino que se fundó allí en Izmachí. |
(...) allí principió un largo poderío, porque se hizo grande el reino del Rey Kí-chè por una parte por el mito de los reyes, no faltaron levantamientos, no faltó la ambición entre ellos; por el engrandecimiento del reino fue que duró mucho tiempo Chi Ismachí. |
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8 |
Allí creció el temor a su dios, sentían temor y se llenaron de espanto todas las tribus, grandes y pequeñas, que presenciaban la llegada de los cautivos, los cuales eran sacrificados y matados por obra del poder y señorío del rey Cotuhá, del rey Iztayul y los de Nihaib y de Ahau-Quiché. |
Aquí aumentó la vergüenza de Dios, ya asustaba; se aterrorizaron todas las tribus, pequeñas tribus, grandes tribus; principiaron a encarcelar gentes, las sajaron, las mataron a causa del poder y grandeza de los reyes Kotujá e Istayul juntamente con los nijaibab del rey Kí-chè. |
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9 |
Solamente tres ramas de la familia [quiché] estuvieron allí en Izmachí, que así se llamaba la ciudad, y allí comenzaron también los festines y orgías con motivo de sus hijas, cuando llegaban a pedirlas en matrimonio. Y así se juntaban las tres Casas grandes, por ellos así llamadas, y allí bebían sus bebidas, allí comían también su comida, que era el precio de sus hermanas, el precio de sus hijas, y sus corazones se alegraban cuando lo hacían y comían y bebían en las Casas grandes. —Éstos son nuestros agradecimientos y así abrimos el camino a nuestra posteridad y nuestra descendencia, ésta es la demostración de nuestro consentimiento para que sean esposas y maridos, decían. |
Fue una federación de tres pueblos que permanecieron en Chi Ismachí; hasta aquí comenzaron a comer y a beber con motivo de sus hijas cuando las regalaban; era "contribución mutua", así llamaban las tres grandes casas, aquí apareció la costumbre de servir atol y comilonas como recompensa de sus hermanas e hijas. Era motivo de fiesta para ellos por eso comían, se alimentaban ante las grandes casas. -Sólo es nuestro agradecimiento, mejor dicho compensación, en señal de nuestra tradición, de nuestra palabra al tomar esposa y esposo –decían-. |
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10 |
Allí se identificaron, y allí les dieron sus nombres, se distribuyeron en parcialidades, en las siete tribus principales y en cantones. —Unámonos, nosotros los de Cavec, nosotros los de Nihaib y nosotros los de Ahau-Quiché, dijeron las tres familias y las tres Casas grandes. |
Allí daba principio la "Luna de Miel" y allí también reafirmaban que eran del mismo pueblo, de la misma tribu y del mismo asentamiento: -Somos compañeros nosotros los Kowakib, los nijaijab, nosotros es decir los reyes kí-ches –decían los tres pueblos, mejor dicho las tres grandes casas-. |
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11 |
Por largo tiempo estuvieron allí en Izmachí, hasta que encontraron y vieron otra ciudad y abandonaron la de Izmachí. |
Sin embargo no tardaron mucho aquí en Chi Ismachí. Encontraron, mejor dicho vieron otro lugar y dejaron de una vez Chi Ismachí. |

Señores
de las Casas Grandes
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Párrafo |
Popol Vuh – Recinos |
Pop Wuj – Chávez |
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1 |
Después de haberse levantado de allá, vinieron aquí a la ciudad de Gumarcaah, nombre que le dieron los quichés cuando vinieron los reyes Cotuhá y Gucumatz y todos los Señores. Habían entrado entonces en la quinta generación de hombres desde el principio de la civilización y de la población, el principio de la existencia de la nación. |
Así pues, se levantaron, salieron hacia otro lugar llamado Kumarkaj por los kí-chès -se decía-. Llegaron después Kotujá y Kukmatz juntamente con todos los señores de la quinta generación desde el principio de la claridad, de las tribus, desde el principio de la existencia y de la humanidad; |
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2 |
Allí, pues, hicieron muchos sus casas y asimismo construyeron el templo del dios; en el centro de la parte, alta de la ciudad lo pusieron cuando llegaron y se establecieron. |
(...) aquí pues, en muchas partes construyeron sus casas y aquí también construyeron la casa de su Dios, en el centro y en lo alto del pueblo la edificaron cuando llegaron, es decir, cuando poblaron. |
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3 |
Luego fue el crecimiento de su imperio. Eran muchos y numerosos cuando celebraron consejo en sus Casas grandes. Se reunieron y se dividieron porque habían surgido disensiones y existían celos entre ellos por el precio de sus hermanas y de sus hijas, y porque ya no hacían sus bebidas en su presencia. |
Volvió a engrandecer su reino, ya eran muchos, ya eran muchísimos; entonces pensaron en crear otra gran casa y los reunieron bajo dicha casa, mejor dicho se separaron porque habían empezado los pleitos; empezaron a enojarse entre ellos a causa de que ya solo pishtones servían como precio de sus hermanas e hijas, |
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4 |
Ésta fue, pues, la causa de que se dividieran y que se volvieran unos contra otros y se arrojaran las calaveras de los muertos, se las arrojaran entre sí. |
(...) este fue el motivo de la separación; se tiraban calaveras y se atalayaban; se dividieron los nueve pueblos como resultado de los pleitos por las hermanas e hijas. |
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5 |
Entonces se dividieron en nueve familias, y habiendo terminado el pleito de las hermanas y de las hijas, ejecutaron la disposición de dividir el reino en veinticuatro Casas grandes, lo que así se hizo. Hace mucho tiempo que vinieron todos aquí a su ciudad, cuando terminaron las veinticuatro Casas grandes, allí en la ciudad de Gumarcaah, que fue bendecida por el Señor Obispo. Posteriormente la ciudad fue abandonada. |
De esto se pensó en establecer reinos, y se originaron veinte y cuatro grandes casas, desde antiguo cuando llegaron todos aquí en su pueblo; se completaron pues veinte y cuatro grandes casas en el pueblo Kumarkaj, volvieron a la paz por el Obispo Francisco Marroquín, y el pueblo quedó dividido desde entonces. |
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6 |
Allí se engrandecieron, allí instalaron con esplendor sus tronos y sitiales, y se distribuyeron sus honores entre todos los Señores. Formáronse nueve familias con los nueve Señores de Cavec, nueve con los señores de Nihaib, cuatro de los Señores de Ahau-Quiché y dos con los señores de Zaquic. Volviéronse muy numerosos y muchos eran también los que seguían a cada uno de los Señores; éstos eran los primeros entre sus vasallos y muchísimas eran las familias de cada uno de los Señores. |
Se ensoberbecieron, hubo necesidad de disponer sus tronos y sus cojines, los separaron cada cual con su poder, cada uno de los señores. Se dividieron en nueve pueblos con sus nueve señores Kawikib; nueve señores de los nijaibab; cuatro señores de los kí-ches, dos señores de los sakikib; resultaron muchos, así mismo eran muchos los que estaban bajo el dominio de cada señor, era el primero quien ya tenía súbditos; eran muchísimos los habitantes de cada señor. |
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7 |
Diremos ahora los nombres de cada uno de los Señores de cada una de las Casas grandes. He aquí, pues, los nombres de los Señores de Cavec. El primero de los Señores era el Ahpop [luego] el Ahpop-Camhá, el Ah-Tohil, el Ah-Gucumatz, el Nim-Chocoh-Cavec, el Popol-Vinac-Chituy, el Lolmet-Quehnay, el Popol-Vínac Pa Hom Tza!atz y el Uchuch-Camhá. Éstos eran, pues, los Señores de los de Cavec, nueve Señores. Cada uno tenía su Casa grande. Más adelante aparecerán de nuevo. |
Aquí diremos ahora los nombres de cada señor de cada una de las grandes casas. Nombres de los Señores de la Línea Kawikib: Estos fueron los primeros señores: Aj Pop, Aj Pop Kam Ja, Aj Tojil, Aj Kukmatz, Nim Ch Kok Kawek (popol winak), Chituy, Lolmet, Kenay (popol winak), Chituy, Lolmet, Kenay (popol winak), Pajom Tzalatz (u chuch kam ja). Estos son pues, los señores de los Kawikib, eran nueve señores, cada uno separado con su gran casa, con su respectiva descendencia. |
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8 |
He aquí los Señores de los de Nihaib. El primero era el Ahau-Galel, luego vienen el Ahau-Ahtzic-Vinac, el Galel-Camhá, el Nimá-Camhá, el Uchuch-Camhá, el Nim-Chocoh-Nihaibab, el Avilix, el Yacolatam, el Utz-am-pop-Zaclatol y el Nimá-Lolmet-Ycoltux, los nueve Señores de los de Nihaib. |
Señores de la línea Nijaibab: El primer señor fue Ajau Kalel, y siguen Ajau Aj Tzik Winak, Kalel Kam Ja, Nim Kam Ja (u chuch kam ja), Nim Ch Koj Nijaibab, Awilish, Yakol Atam (u tzam pop), Sak Latol, Nim Lolmet Geoltush; así pues, nueve fueron los señores de los nijaibab. |
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9 |
Y en cuanto a los de Ahau-Quiché, éstos son los nombres de los Señores: Ahtzic-Vinac, Ahau-Lolmet, Ahau-Nim-Chocoh-Ahau y Ahau-Hacavitz, cuatro Señores de los Ahau-Quiché, en el orden de sus Casas grandes. |
Nombres de los señores Kí-chès: Los señores fueron: Aj Tzik Winak, Ajau Lolmet, Ajau Nim Ch Kok Ajau, Ajau Jakawitz, cuatro fueron los señores kí-ches con grandes casas separadas. |
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10 |
Y dos eran las familias de los Zaquic, los Señores Tzutuhá y Galel-Zaquic. Estos dos señores sólo tenían una Casa grande. |
Dos pueblos de los señores Sakikib: Tzutujá, y Kalel Sakik, eran solamente una gran casa con dos señores. |

El rey
Gucumatz
(Kukmatz)
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Párrafo |
Popol Vuh – Recinos |
Pop Wuj – Chávez |
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1 |
De esta manera se completaron los veinticuatro Señores y existieron las veinticuatro Casas grandes. Así crecieron la grandeza y el poderío del Quiché. Entonces se engrandeció y dominó la superioridad de los hijos del Quiché, cuando construyeron de cal y canto la ciudad de los barrancos. |
De esta manera se completaron veinte y cuatro señores o sea veinte y cuatro grandes casas. En ese entonces aumentó el poderío y grandeza en el sector Kí-chè, fueron poderosos y gloriosos por el gran peso de los kí-ches; hubo progreso, encalaron y estucaron los edificios de la nación. |
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2 |
Vinieron los pueblos pequeños, los pueblos grandes ante la persona del rey. Se engrandeció el Quiché cuando surgió su gloria y majestad, cuando se levantaron la casa del dios y la casa de los Señores. Pero no fueron éstos los que las hicieron ni las trabajaron, ni tampoco construyeron. sus casas, ni hicieron la casa del dios, pues fueron [hechas] por sus hijos y vasallos, que se habían multiplicado. |
Llegaron pequeñas y grandes tribus, se conoce el nombre del Rey quien engrandeció Kí-chè, llegó a su apogeo el poderío y grandeza, se construyó la casa de Dios, las casas de los señores, pero no las hicieron ellos, porque ellos no trabajaron; no construyeron ellos mismos sus casas, la casa de Dios, porque se multiplicaron sus descendientes. |
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3 |
Y no fue engañándolos, ni robándolos, ni arrebatándolos violentamente, porque en realidad pertenecía cada uno a los Señores, y fueron muchos sus hermanos y parientes que se habían juntado y se reunían para oír las órdenes de cada uno de los Señores. Verdaderamente los amaban y grande era la gloria de los Señores; y era tenido en gran respeto el día en que habían nacido los Señores por sus hijos y vasallos, cuando se multiplicaron los habitantes del campo y de la ciudad. Pero no fue que llegaran a entregarse todas las tribus, ni que cayeran en batalla los [habitantes de los] campos y las ciudades, |
Tampoco las quitaron con modo ni las robaron, mejor dicho no las fraccionaron sino que en verdad eran propiedad de cada señor, es que eran muchos sus hermanos mayores y menores que nacieron; se reunían para conocerse y oír las disposiciones de cada señor. En verdad eran muy queridos porque era muy alta la categoría de cada señor, grande y escogido era el día o signo de cada señor atribuido por sus súbditos. Aumentaron los habitantes de la nación, pero no se vinieron a entregar nada más a las tribus sino para guerreros los quería la nación. |
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4 |
(...) sino que se engrandecieron a causa de los Señores prodigiosos, del rey Gucumatz y del rey Cotuhá. |
Sólo por el mito de los señores se hicieron poderosos el rey Kukmatz y el Rey Kotujá. |
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5 |
Verdaderamente, Gucumatz era un rey prodigioso. Siete días subía al cielo y siete días caminaba para descender a Xibalbá; siete días se convertía en culebra y verdaderamente se volvía serpiente; siete días se convenía en águila, siete días se convenía en tigre: verdaderamente su apariencia era de águila y de tigre. Otros siete días se convertía en sangre coagulada y solamente era sangre en reposo. |
En verdad por el mito de Kukmatz era que siete días subía al cielo, siete días bajaba a estarse en el infierno; siete días se convertía en serpiente de cierto que era mera culebra, siete días se hacía águila, siete días en león; de veras parecía verdadera águila, verdadero león. Siete días se convertía en verdadera sangre reposada, sólo él era sangre regada; |
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6 |
En verdad era maravillosa la naturaleza de este rey, y todos los demás Señores se llenaban de espanto ante él. Eparcióse la noticia de la naturaleza prodigiosa del rey y la oyeron todos los Señores de los pueblos. Y éste fue el principio de la grandeza del Quiché, cuando el rey Gucumatz dio estas muestras de su poder. No se perdió su imagen en la memoria de sus hijos y sus nietos. |
(...) de veras que el mito del nacimiento del rey infundía miedo a todos los señores, se regó la noticia, se dieron cuenta todos los señores de las tribus de la existencia misteriosa del rey, por este motivo comenzó a engrandecerse Kí-chè por obra del rey Kukmatz, signo de su poder sobrenatural; tampoco esto está perdido en la mente de abuelos y su descendencia. |
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7 |
Y no hizo esto para que hubiera un rey prodigioso; lo hizo solamente para que hubiera un medio de dominar a todos los pueblos, como una demostración de que sólo uno era llamado a ser el jefe de los pueblos. |
Nunca se había visto, de que el mito de un rey haya influido en el progreso de todas las tribus, esto fue lo que hizo. Sólo esta revelación fue el motivo de que hayan desaparecido los cabecillas de las tribus. |
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8 |
Fue la cuarta generación de reyes, la del rey prodigioso llamado Gucumatz, quien fue asimismo Ah-pop y Ahpop-Camhá. Quedaron sucesores y descendientes que reinaron y dominaron, y que engendraron a sus hijos, e hicieron muchas cosas. Fueron engendrados Tepepul e Iztayul, cuyo reinado fue la quinta generación de reyes, y asimismo cada una de las generaciones de estos Señores tuvo sucesión. |
El mito del rey Kukmatz perteneció a la cuarta generación, fue Aj Pop Kam Ja según referencia que quedó en la tradición; todo fue poderío y grandeza, dejó descendencia, sus hijos fueron muchos, Tepepul e Istayul eran dos hijos de él, cuyos reinos constituye la quinta generación de reyes, cada señor tuvo sendas generaciones. |

Ennoblecimiento de los primeros hijos,
como Porteadores y Señores del Pop
para Cargos de Cada Comarca.
Párrafo |
Popol Vuh – Recinos |
Pop Wuj – Chávez |
1 |
He aquí ahora los nombres de la sexta generación de reyes. Fueron dos grandes reyes, Gag-Quicab se llamaba el primer rey y el otro Cavizimah, e hicieron grandes cosas y engrandecieron el Quiché, porque ciertamente eran de naturaleza portentosa. |
Sexta Generación de Reyes. En la sexta generación aparecen dos grandes reyes: poderoso Kikab se llamaba uno de los reyes, el otro se llamaba Kawisimaj. Kikab y Kawisimaj hicieron muchas obras, ellos fueron quienes extendieron los dominios del Kí-chè, porque en realidad era misteriosa sus existencias, |
2 |
He aquí la destrucción y división de los campos los pueblos de las naciones vecinas, pequeñas y grandes. Entre ellas estaba la que antiguamente fue la patria de los cakchiqueles, la actual Chuvilá, y los de Rabinal, Pamacá, la patria de los de Cao-que, Zaccabahá y las ciudades de los de Zacu-leu, de Chuvi-Miquiná, Xelahú, Chuvá-Tzac y Tzolohche. |
(...) ellos dividieron la nación entre pequeñas y grandes tribus entre las cuales había distancia antiguamente, a los kakchikeles les tocó "Chuilá" (hoy Chichicastenango); a los rabinalenses les tocó "Pamaká", a los Koakeb les tocó "Sakbajá". Los sakulewab se extendieron en Chui Mikiná, She Lajuj, Chu Tzak y Tzoloj Che; |
3 |
Estos [pueblos] aborrecían a Quicab. Él les hizo la guerra y ciertamente conquistó y destruyó los campos y ciudades de los rabinaleros, los cakchiqueles y los de Zaculeu, llegó y venció a todos los pueblos, y lejos llevaron sus armas los soldados de Quicab. Una o dos tribus no trajeron el tributo, y entonces cayó sobre todas las ciudades y tuvieron que llevar el tributo ante Quicab y Cavizimah. |
(...) pero llegaron a malquerer a Kikab, por este motivo les hizo guerra cuyo final fue la destrucción y división de los pueblos de los rabinalenses, de los kakchikeles, sakarílenses; decayeron y capitularon todas las tribus, entró el sufrimiento. No tardó mucho Kikab en matarlos, ya no eran ni uno, ni dos las tribus, y ya no podían tributar; sólo un pueblo pudo tributar ante Kikab y Kawisimaj, |
4 |
Los hicieron esclavos, fueron heridos y asaeteados contra los árboles y ya no tuvieron gloria, no tuvieron poder. Así fue la destrucción de las ciudades que fueron al instante arrasadas hasta los cimientos. Semejante al rayó que hiere y destroza la roca, así llenó de terror en un momento a los pueblos vencidos. |
(...) los sometieron a esclavitud, los oprimieron, los apalearon, no tenían consuelo, nada de hijos; ya sólo los ponían en trabajos duros del pueblo, rompiendo la tierra, se abría la tierra estruendosamente como si el rayo rompiera piedras para amedrentar, |
5 |
Frente a Colché, como señal de una ciudad [destruida] por él, hay ahora un volcán de piedras, que casi fueron cortadas como con el filo de un hacha. Está allá en la costa llamada de Petatayub, y pueden verlo claramente hoy día las gentes que pasan, como testimonio del valor de Quicab. |
(...) desde entonces rápido se humillaron las tribus ante el rey Kolché, una montaña de piedra era prueba de ese acontecimiento en el pueblo, hoy sólom quedó un poco de rastro, está partida como si se hubiera cortado a tajos de hacha, se encuentra en la costa y se llama "Petatayub", todavía se ve, la ven todas las gentes que pasan, es testimonio de la hombría de Kikab. |
6 |
No pudieron matarlo ni vencerlo, porque verdaderamente era un hombre valiente, y todos los pueblos le rendían tributo. Y habiendo celebrado consejo todos los Señores, se fueron a fortificar las barrancas y las ciudades, habiendo conquistado las ciudades de todas las tribus. Luego salieron los vigías para observar al enemigo y fundaron a manera de pueblos en los lugares ocupados: —Por si acaso vuelven las tribus a ocupar la ciudad, dijeron cuando se reunieron en consejo todos los Señores. |
No pudieron matarlo, es decir no lo vencieron porque en verdad era un hombre. De manera que todas las tribus entraron en servidumbre; luego pensaron todos los señores en fortificar el pueblo cuando fueron sometidas todas las tribus. Organizaron veladores, vigías guerreros, hacía turnos el pueblo para cuidar la montaña. -Por si vuelven otra vez a recuperar los pueblos de las tribus –dijeron-. |
7 |
En seguida salieron a sus puestos. —Éstos serán como nuestros fortines y nuestros pueblos, nuestras murallas y defensas; aquí se probarán nuestro valor y nuestra hombría, dijeron todos los Señores cuando se dirigieron al puesto señalado a cada parcialidad para pelear con los enemigos. Y habiendo celebrado consejo todos los Señores, se fueron a fortificar las barrancas y las ciudades, |
Luego se pusieron a discutir todos los señores y salió su proyecto: -Cómo es que todavía fuera o es nuestro pueblo, nuestra defensa las tablas, nuestro castillo para que se irriten los maridos y que resulte así –dijeron todos los señores-. De una vez salieron para fortificar cada pueblo para rechazar a los guerreros. Cuando se fueron los defensores de las posesiones de las tribus, bien los aleccionaron: |
8 |
—¡Id allá, porque ya son tierra nuestra! ¡No tengáis miedo si hay todavía enemigos que vengan a vosotros para mataros; venid aprisa a dar parte y yo iré a darles muerte!, les dijo Quicab cuando los despidió a todos en presencia del Galel y el Ahtzic Vinac-Marcháronse entonces los flecheros y los honderos, así llamados. |
-Como ya son nuestras las comarcas, no tengáis miedo, si veis que ya se acerca a vosotros el enemigo y veis que vienen a mataros, pronto venid a avisar que yo iré a matarlos –les dijo Kikab-. Bien los aconsejaron a todos por igual juntamente con Kalel Aj Tzik Winak, tomaron parte los lanceros y los honderos –se decía-. |
9 |
Entonces se repartieron los abuelos y padres de toda la nación quiché. Estaban en cada uno de los montes y eran como guardias de los montes, como guardianes de las flechas y las hondas y centinelas de la guerra. No eran de distinto origen ni tenían diferente dios, cuando se fueron. Solamente iban a fortificar sus ciudades. |
Luego se separaron los abuelos y padres de la gente Kí-chè que estaban en cada montaña y habían ido como guardianes de las comarcas, cuidadores de lanzas y hondas de pita, vigilantes del enemigo. No les había amanecido en un mismo lugar es decir no tenían el mismo Dios, con estas diferencias habían ido a circular el pueblo. |
10 |
Salieron entonces todos los de Uvilá, los de Chulimal, Zaquiyá, Xahbaquieh, Chi-Temah, Vahxatahuh, y los de Cabracán, Chabicac-Chi-Hunahpú, y los de Macá, los de Xoyabah, los de Zaccabahá, los de Ziyahá, los de Miquiná, los de Xelahuh, y los de la costa. |
Así que salieron todos: los aj u wí lá, los aj chulimal, aj sakyá, aj shajbakiej, aj chitemaj, aj wajshak lajuj con los aj kabrakan, aj kabikak, aj jun aj pu con los de aj mak, los aj joyabaj, aj sakbajá, aj siyajá, aj mikiná, aj shelajuj, aj takajal yukub. |
11 |
Salieron a vigilar la guerra y a guardar la tierra, cuando se fueron de orden de Quicab y Cavizimah, [que eran] el Ahpop y el Ahpop-Cam-há y del Galel y el Ahtzic-Vinac, que eran los cuatro Señores. |
Salieron tres defensores de la guerra, cuidadores de a tierra, se fueron por mandato de Kikab, Kawisimaj, Aj Pop, y de Aj Pop de casa de grandes respectivamente, porteador y Aj Tzik Gente; cuatro señores por todos los que ordenaron. |
12 |
Fueron enviados para vigilar a los enemigos de Quicab y Cavizimah, nombres de los reyes, ambos de la Casa de Cavec, de Queemá, nombre del Señor de los de Nihaib, y de Achac-Iboy, nombre del Señor de los Ahau-Quiché. Éstos eran los nombres de los Señores que los enviaron y despacharon cuando se fueron sus hijos y vasallos a las montañas, a cada una de las montañas. Fuéronse en seguida y trajeron cautivos, trajeron prisioneros a presencia de Quicab, Cavizimah, el Galel y el Ahtzic-Vinac. Hicieron la guerra los flecheros y los honderos, haciendo cautivos y prisioneros. Fueron unos héroes los defensores de los puestos, y los Señores les dieron y prodigaron sus premios cuando aquéllos vinieron a entregar todos sus cautivos y prisioneros. |
De manera que fueron a velar al enemigo los guerreros de Kikab y Kawisimaj, dos señores de la casa de Kawikib; el señor Kemá de la casa Nijaíb; el señor Pequeño Armadillo representante del señor Kí-che. Estos eran los nombres de los señores quienes ordenaron, es decir quienes reclutaron; se fueron pues sus proles, sus hijos a las montañas a cada una de las montañas. Que si primero vinieron las hermanas y prisioneros ante Kikab, Kawisimaj, Porteador y Aj Tzik Gente. Tuvieron que combatir con lanzas y hondas de pita, tomaron a las hermanas y prisioneros. Se hicieron hombres los defensores, se establecieron, se multiplicaron, y ya eran muchas las prebendas que les otorgaban los señores porque les habían traído sus hermanas, prisioneros y todo. |
13 |
A continuación se reunieron en consejo de orden de los Señores, el Ahpop, el Ahpop-Camhá, el Galel y el Ahtzic-Vinac, y dispusieron y dijeron que los que allí estaban primero tendrían la dignidad de representantes de su familia. —¡Yo soy el Ahpop! ¡Yo soy el Ahpop-Camhá!, mía será la dignidad de Ahpop; mientras que la tuya, Ahau-Galel, será la dignidad de Galel, dijeron todos los Señores cuando celebraron su consejo. |
Después celebraron sesión los señores Aj Pop, Aj Pop de Casa de Gradas, Porteador y Aj Tzik Gente para tomar alguna determinación y en la sesión dispusieron que lo primero que había que hacer es asignarle cargos y que sean principales del pueblo. -Que sea así, yo lo dispongo, soy Aj Pop, soy Aj Pop de Casa de Gradas, Aj Pop de porteadores. Ahora tú, serás señor Porteador, siempre porteador se dispone –así dijeron todos los señores cuando estuvieron de acuerdo-. |
14 |
Lo mismo hicieron los de Tamub y los de Ilocab; igual fue la condición de las tres parcialidades del Quiché cuando nombraron capitanes y ennoblecieron por primera vez a sus hijos y vasallos. Tal fue el resultado de la consulta. Pero no fueron hechos capitanes aquí en el Quiché. Tiene su nombre el monte donde fueron hechos capitanes por primera vez los hijos y vasallos, cuando los enviaron a todos, cada uno a su monte, y se reunieron todos. |
Lo mismo hicieron los tamub y los ilokab porque los tres grupos eran kí-ches. En seguida se comenzó a reclutar gente pero antes tuvieron que adiestrar a sus proles, a sus hijos; así fue como se dispuso, sin embargo el reclutamiento no se hizo en el Kí-che, sino que en una comarca, tiene nombre la comarca donde se realizó el reclutamiento de las proles, de los hijos; fueron enviados todos los que estaban en cada montaña y los reunieron en un solo lugar. |
15 |
Xebalaz y Xecamax son los nombres de los montes donde fueron hechos capitanes y recibieron sus cargos. Esto pasó en Chulimal. Así fue el nombramiento, la promoción y distinción de los veinte Galel, de los veinte Ahpop, que fueron nombrados por el Ahpop y el Ahpop-Camhá y por el Galel y el Ahtzic-Vinac. Recibieron sus dignidades todos los Galel-Ahpop, once Nim-Chocoh, Galel-Ahau, Galel-Zaquic, el Galel-Achih, Rahpop-Achih, Rahtzalam-Achih, Utzam-Áchih, nombres que recibieron los guerreros cuando les confirieron los títulos y distinciones en sus tronos y asientos, siendo los primeros hijos y vasallos de la nación quiché, sus vigías, sus escuchas, los flecheros, los honderos, murallas, puertas, fortines y bastiones del Quiché. |
Shebalash, Shekamak se llama la comarca en donde se agarró a la gente, en Chulimal fue donde se les asignó los cargos. Preparación y Selección de las divisiones. Veinte Porteadores o sena veinte Aj Pop fueron seleccionados por el Aj Pop, Aj Pop de Casa de Gradas, es decir por el Porteador, Aj Tzik Gente y se les asignó los cargos a todos los veinte Aj Pop, entre ellos se nombraron a once Grandes de la Casa de Tigre con distintos nombres: Porteador de Señor, Portador de Sakikú, Hombre Porteador, Hombre Raj Pop, Hombre de Tablas, Nariz de Hombre; luego les prepararon con nombres definitivos, sus asientos con sus respectivos cojines; fueron pues las primeras proles, primeros hijos de la gente Kí-chè, que quedaron como cuidadores y obedientes a las disposiciones, lanceros y honderos; también que fuesen avanzadas como tablas alrededor del castillo Kí-chè. |
16 |
Así también lo hicieron los de Tamub e Ilocab; nombraron y ennoblecieron a los primeros hijos y vasallos que había en cada lugar. Éste fue, pues, el origen de los Galel-Ahpop y de las dignidades que existen ahora en cada uno de estos lugares. Así fue su origen cuando surgieron. Por el Ahpop y el Ahpop-Camhá, por el Galel y el Ahtzic-Vinac aparecieron. |
Lo mismo hicieron Tamub e Ilokab, agarró y preparó gente, sus primeras proles e hijos que vivían en cada comarca y que sería el principio de Porteadores y señores del Pop para cargos de cada comarca hasta hoy. Así se derivó de cada Pop y Aj Pop de Casa de Gradas, como también se derivó de los Porteadores y Aj Tzik Gentes. |
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