Partes: 1, 2, 3

1.2.1 EL CRIMEN: FUNDAMENTO DE LA TRAMA NOVELESCA

Si formalmente la novela policial que relaciona el crimen como su fuente vital, es un relato posible, sustancialmente ese relato ha de ir hasta la base misma que referencie como se cometió ese crimen, a identificar una conducta criminal. Es claro anotar que por crimen debe entenderse toda infracción grave de las leyes penales, pero en la práctica la novela criminal solo aduce a unos hechos específicos de carácter delictivo que se notan muy visibles en la sociedad.

El asesinato es seguramente el más prodigado de los crímenes de ficción, hasta el punto que en el lenguaje vulgar se identifica y a menudo se correlacionan asesinato y crimen. Pero la novela criminal extiende con frecuencia su contenido a otros tipos delictivos que se van implementando con las nuevas formas de vida de nuestra sociedad; allí se puede encontrar el robo en muchas de sus variantes, el secuestro, la extorsión, la corrupción de funcionarios, el ajuste de cuentas, las lesiones, las amenazas, la violación, etc. En cualquier caso todo delito cometido en la novela policiaca, conocida como criminal tiene un último contenido económico (la ambición del dinero), si por el contrario el criminal no resulta ser un desequilibrado mental, en cuyo caso, y solo en este las motivaciones son puramente psíquicas, como en ocasiones cuando se denota alteración en la personalidad o las características de una personalidad dual.

Puede también ocurrir que en una novela criminal no aparezca realmente delito alguno, pero ello no habrá de saberse hasta el final de la narración, que en otro caso quedaría desvirtuada. Y es que es suficiente con que exista un acercamiento o una apariencia de crimen, con todos los elementos accidentales que normalmente rodean a éste, para que el objeto de la novela detectivesca - criminal se cumpla.

Un ejemplo claro podría enaltecerlo la obra "Los crímenes de la calle Morgue" del escritor estadounidense Edgar Allan Poe, aclamada como la primera manifestación histórica del género, no existe delito alguno; los crímenes se referencian como ajenos a la conciencia criminal; las muertes misteriosas son causadas por agentes externos a la conducta humana, pero el misterio, la investigación y la novela policiaca de antecedente criminal persisten.

Si el crimen aislado constituye el contenido de innumerables novelas policiacas, el crimen repetido, la conducta criminal continuada deben también incluirse dentro las posibilidades de este género novelístico. Como tal, el delincuente ocasional, por su normal condición de no delincuente, mantiene el enigma de la novela policiaca clásica y de otras manifestaciones más modernas del género, pero el delincuente habitual, o declarado por su prontuario o astucia de engaño, ha captado el interes de miles de lectores con sus correrías al margen de la ley.

1.2.2 EL DETECTIVE SUS INDICIOS Y SOSPECHAS

Todo es posible cuando un detective decide enfrentar un caso, las razones son varias: orgullo personal, capturar el agresor, procurar restablecer el equilibrio social, etc., de allí que este personaje trabaje constantemente en los extremos de la vida sin polarizarse. Cuando se enfrenta a un sujeto que infringe normas, se debe conocer mucho de este individuo, observar lo efectivo que será la persecución y donde probablemente esconderá su humanidad.

Un detective de ficción, garantiza de lleno la satisfacción que una buena trama generada por el estilo narrativo de su creador (el escritor), convirtiendo al protagonista en un ser que puede ser efectivo, o quizás no tanto, tal vez con problemas de personalidad, presentadas estas a través del humor, ironía, en donde se debate un ser intrépido o un poco pusilánime.

"Si me preguntan porque Phillip Marlowe es un detective privado, la verdad no podría responderlo. Es evidente que hay momentos en los cuales él no quisiera serlo, asi como sucede en la vida real, como también hay momentos en yo preferiría ser cualquier cosa antes que escritor. El detective privado de la ficción es una creación fantástica, que actúa y habla como un ser real. Puede ser de alguna forma realista, en todo sentido, menos en uno: que en la vida tal y como la conocemos y vivimos, un hombre asi tendría muchas dificultades y discrepancias con las instituciones al ejercer su función de detective privado.

Las cosas que le suceden al héroe podrían seguir sucediéndole, pero sucederían como resultado de un conjunto de casualidades muy particular."7

Detrás de cada mito especifico de la novela negra, policial - detectivesca que enfrenta el crimen, hay un hombre, porque en definitiva el mito no es más que la forma legendaria de una obra humana, de una actuación del hombre ensalzada para perpetuar su memoria. Y han sido algunos hombres, quienes han hecho avanzar esta novelística hacia su definitiva dignificación, consumiendo las etapas de penosos caminos que a través de diversas conceptualizaciones han ido modificando la estructura, los fines, los contenidos, y hasta el sentido mismo de la novela negra de género policial - detectivesca.

Si me pregunta por qué es un detective privado, no podría responderle. Es evidente que hay momentos que desearía no serlo, tal como hay momentos en que yo preferiría ser cualquier cosa antes que escritor. El detective privado de la ficción es una creación fantástica que actúa y habla como un ser real. Puede ser absolutamente realista en todo sentido menos uno: que en la vida tal y como lo conocemos un hombre así no sería detective privado. Las cosas que le suceden a él podrían seguir sucediéndole, pero sucederían como resultado de un conjunto de casualidades muy particular. Haciéndolo detective, uno pasa por alto la necesidad de justificar sus aventuras.

Raymond Chandler,

Apuntes sobre Philip Marlowe,

Cartas y escritos inéditos

CAPITULO 2

APROXIMACIÓN A LA OBRA TRES EXÓTICAS AVENTURAS DE RAY LÓPEZ - detective privado- DEL ESCRITOR COLOMBIANO JUAN CARLOS RUBIANO VARGAS

Al abordar una obra que se inscribe en el género negro, de temática policial detectivesca, se deben tener en cuenta varias consideraciones para llevar a cabo un acercamiento, que contribuya mediante el análisis de las diversas situaciones, a enriquecer el componente ficcional que la compromete como literatura urbana. La ciudad ofrece cantidad innumerable de situaciones que se deben sortear por parte de los personajes de una novela inspirada en el ir y venir de los habitantes por sus calles, todo se prevé como justo y necesario cuando de conseguir dinero y poder se trata.

Para acercarnos un poco más a la obra de Rubiano, vale la pena hacer una aproximación a los sucesos ocurridos dentro de la obra y la relación del sujeto investigador (Ray López) con los tres casos a investigar; para que la reflexión de la historia, lleve una secuencialidad clara, al ir tomando sus partes para ser analizadas.

2.1 Primer Caso

-CHANTAJE INMORTAL-

A Ray López - detective privado- se le encarga una misión: perseguir al presunto criminal que inventa una formula para resucitar los muertos, y mediante el chantaje, pretende mantener en un estado de trance al difunto Mauricio Aldana; queriendo mediante una pócima secreta resucitarlo para así obtener dinero de su viuda Margot.

Para comprobar lo dicho, el chantajista le da un teléfono a la viuda en donde le dirán de lo que es capaz de hacer si no le paga la suma que pide.

Ray después de conocer la situación de la viuda y de cómo su marido había muerto a causa de un cáncer de estómago, se dirige a llamar al lugar que les había indicado el chantajista; allí sostiene una conversación con Doña Rebeca de Insignares, a la cual visita de inmediato.

La situación resulta demasiado incómoda para Ray, pues llega a una casa en donde se siente un olor fétido impregnado en todo el lugar, al igual que un sinnúmero de moscas...

Todo esto tenía una explicación era el esposo de Doña Rebeca de Insignares en un estado nauseabundo y de completa putrefacción, al cual lo había resucitado el chantajista por no acceder su esposa a pagar la suma de dinero que se le exigía.

Después de tal acontecimiento, informa Ray de esto a la viuda, quien se torna más nerviosa. Ray preparado a cumplir su misión, amanece en el cementerio al lado de su gran amigo J.J Quintana, dispuestos a capturar al chantajista, el detective deja tirado a J.J quien se queda dormido en el cementerio. Éste va a rendir informe a la viuda muy temprano y la descubre con el amante, el Doctor G. Mancera; el mismo que había dictaminado la falsa enfermedad del señor Mauricio Aldana, ya que sin querer, Ray descubre que el difunto había sido envenenado por la viuda en complicidad con el médico para quedarse con su fortuna los dos.

El chantajista vuelve a comunicarse con la viuda; ésta junto con el detective Ray López deciden ponerle una trampa. Al mismo tiempo, Ray López le confiesa a la viuda que ha descubierto su secreto, todo con el propósito de sacarle más dinero.

Harold Golden resulta ser el resucitador, un estudiante de química de la Universidad Nacional, el cual justifica a Ray de una manera muy conmovedora sus acciones delictivas; Ray muy perplejo le permite subsanar lo hecho y que invente una formula para volver a la muerte los seres resucitados. Ray hace un pacto con el criminal, luego llama a la viuda y le dice que debe pagar, que no hay nada más que hacer.

Paseando con su novia Soraya en un funicular de Monserrate, Ray lee el periódico en donde descubre que el criminal cumplió su promesa de encontrar un antídoto.

2.1.1 Segundo Caso

-EL ATOMIZADOR DEL DOCTOR PHELPS-

Soraya, la sexy novia de Ray le obsequia un perro llamado Cristóbal como mascota para que le haga compañía, con este obsequio, serian dos los nuevos amigos de apartamento de Ray, pues una tía le regala un loro llamado Judas, personajes estos que no le resultan muy simpáticos.

Nuestro detective se ve envuelto en un caso más extraño y singular que el primero. En el momento en que llega a su apartamento de dar un paseo con su perro Cristóbal, un hombre trata de acercarse a él, cuando Ray voltea el hombre ha caído al suelo. Inmediatamente él observa como aquel individuo tiene un cuchillo clavado en la espalda y en sus manos un atomizador con un liquido verde.

Ray un poco aturdido por la situación decide entrar el cuerpo del hombre a su apartamento y así buscar en sus bolsillos alguna identificación. El extraño de nombre Howard Phelps, con pasaporte escocés, resulta ser todo un profesional de la ciencia.

Después de muchos interrogantes de Ray consigo mismo sobre tal situación y lo que podría estar buscando aquel hombre justo en su apartamento, hicieron desconcertar a nuestro detective; éste decide sacar el cuerpo de su apartamento y es sorprendido por un agente de la policía, quién lo lleva a la estación a rendir indagación por el hecho.

Ray es interrogado por dos agentes de la policía, quienes después de escudriñar en su vida lo encuentran muy simpático como para ser un asesino.

El detective regresa a su apartamento, y cuando entra encuentra todo revuelto y sin rastro de Judas y Cristóbal. En vez de ellos encuentra una iguana que ladra.

Ray recibe de su vecina, quien le facilita el teléfono- un mensaje urgente: comunicarse con un señor Grin, al llamarlo éste ordena a Ray López devolverle el atomizador que llevaba el doctor Phelps. El detective sostiene una discusión con el sospechoso de revolcar su apartamento, así como de la desaparición de su perro y loro, éste le aclara que no ha sido él y que solo le están pagando para recuperar el atomizador.

Ray regresa a su apartamento y encuentra a la iguana y a su loro enclaustrado en el baño, pues ya no hablaba a causa de un tiro que se le escapó a nuestro héroe de su revólver y que fue a parar en el pico de Judas. La iguana empieza a ladrar y es allí cuando éste descubre que se trata su perro Cristóbal.

Al rato Ray es sorprendido en su apartamento por un hombre que dice ser de la CIA y quien llega con la cabeza cubierta para no ser reconocido. Le pide al detective el atomizador, él no lo tiene en el momento, porque se lo dio a guardar a su novia Soraya, el hombre quien era el mismo señor Grin con quien había estado conversando por teléfono, le comenta acerca de las bondades del recipiente y como el doctor Phelps que trabajaba para la CIA se vuelve loco al descubrir la formula y trata de traicionar a la agencia, por eso lo matan.

Aquel vaporizador tenía la facultad de que quien tomara su líquido, regresaría a su vida inmediatamente anterior así fuera un animal. Aquel hombre ofrece a Ray una suma considerable de dinero, pues el atomizador servía para interrogar a peligrosos individuos a los cuales castigaban con regresar a su vida anterior.

Ray decide no entregarle el frasco a pesar de que se moría por recibir las cuantiosas sumas de dinero que aquel hombre le proponía, pero prefirió pasar por un hombre de principios, así pues, el agente Grin decide dejar el caso atrás; e irse al África a buscar otro tipo de acción

Al día siguiente Ray descubre a su iguana y a su loro convertidos en dos eróticos personajes, una seductora trigueña y un corpulento hombre. No supo quien era quien, solo observó estupefacto como aquellas dos bestias eróticas escapaban por la ventana en la oscuridad de la noche.

Ray le dice a su novia que Cristóbal murió mientras lo defendía de unos terribles criminales.

2.1.2 Tercer Caso

-CRIMENES ARQUEOLÓGICOS-

Ray es contratado por Santiago Cajas un editor de libros, para dar con el paradero de su amigo escritor, Antonio Ricaute, quien le había prometido una semana antes de su desaparición, entregarle la última parte del libro que estaba por publicarle.

El detective Ray López, emprende una investigación por los lugares que el escritor acostumbraba a frecuentar y en el transcurso de su investigación conoce a Natalie Duparc, quien sostiene una relación sentimental con Antonio Ricaute y se encuentra también sorprendida por su desaparición. Ray lleva a Natalie a su apartamento ya que se vuelve compañera en su investigación.

Después de muchas indagaciones sobre el paradero de Antonio Ricaute, Ray se entera que además de escritor éste es investigador de tipo periodístico y que andaba tras una gran historia en la cual se interesa demasiado y empieza a hurgar en el pasado y descubre la leyenda de un tesoro en plena capital.

Es la historia de un esclavo negro que había escapado de su amo y había llegado a un lago cerca a Santafé de Bogotá, según la descripción del autor debía quedar hoy en día por el barrio El Lago; allí el esclavo se encuentra con el fantasma de un soldado español, quien le ordena alejarse de allí ya que él protege el tesoro de su capitán Don Manuel Gutiérrez, un perverso capitán que había llegado de Caracas, el negro no hizo caso creyendo que era una jugarreta de su imaginación, el fantasma blandió su espada causándole una breve herida en el pecho al esclavo, quien salió corriendo enloquecido a contar la historia a su amo...

500 años después don Antonio Ricaute retoma la historia y decide investigar sobre ella.

Estando en un bar, Natalie y Ray encuentran Antonio Ricaute, o por lo menos su foto en la página de un diario; la noticia era que había sido arrollado por un camión de Coca-Cola, Natalie fue quien lo identificó ya que las autoridades no habían podido hacerlo. Luego, Ray y J.J visitan la morgue para constatar el hecho.

Natalie regresa a Francia su país de origen.

Y el caso de Antonio Ricaute termina por concluir de una manera misteriosa. El hombre se muere, la policía encuentra el cuerpo, sin heridas visibles y lo lleva a la morgue, la autopsia demuestra que un asesino llevando un arma corto punzante que tiene la propiedad de no trozar la piel, le ha partido el pecho destrozando el corazón y los pulmones, lo único que se encontró en sus manos fué un medallón.

Ray regresa a su apartamento después de haberse enterado que su novia Soraya había contratado a su amigo J.J Quintana para que lo investigara, ya que son muchas las cosas que Ray le oculta a Soraya, como el hecho de que es un pobre fracasado.

Por último, en el apartamento nuestro héroe encuentra a Soraya con todas sus cosas, dispuesta a vivir para siempre con él.

Defender la propuesta estética de ésta novela y lo novedosa que resulta desde una exploración transgresora del genero clásico, es fascinante, ya que es alterada por artificios narrativos que giran en casos en torno a lo fantástico y un manejo del humor en un país donde lo imaginario convive extrañamente con la dura realidad del diario vivir. Se resalta de antemano su originalidad y hábil manejo del humor, en contraste con la novela negra policiaca - detectivesca clásica, de la que ésta guarda su esencia, en las situaciones por resolver, en éste caso, dividido en tres sagas en las cuales hace presencia un atrevido delincuente y un detective que se inmiscuye en los casos o aventuras para tratar de resolverlos.

" Literalmente me estaba muriendo de hambre. Porque el camello de detective privado sonaba muy bien en los libros. Quiero decir: para Sullivan, Hammett, Chandler, Martini, MacDonald, Giovanni y muchos otros pendejos, el asunto resultaba de lo más divertido. Y por eso me convencieron de que el negocio podía producir algo más que dolores de cabeza. Pero en Bogotá, ¡Dios!, a duras penas ganaba para pagarme los buses".8

Para Ray López en su envestidura de detective privado existe una garantía, que de alguna u otra forma lo condiciona para seguir adelante, y esa garantía representa la misma privación económica que lo somete a ser lo que efectivamente es, un detective privado, muy particular, el cual es arrojado por la justicia en busca del delito, y de quién, claro esta lo comete.

"Juan Carlos Rubiano, ubica su obra literaria en la prefiguración de la urbe colombiana: la Bogotá actual, Tres exóticas aventuras de Ray López –detective privado- se ubica dentro del esquema policíaco, pero la meta de la verosimilitud del Plot (caso) no le interesa. Por el contrario, los casos fantásticos o mágico realistas (¡en Bogotá!) que resuelve Ray López, sirven de trasfondo para complejos juegos con el lenguaje". 9

El procedimiento narrativo empleado por el autor, configura un texto totalmente distinto en lo que se refiere al tema, la función del detective y de la investigación. Una obra que interpreta la novela negra de género policíaco- detectivesco en primer lugar como divertimento y entretenimiento, y solamente en segundo lugar como vehículo para un mensaje, sea este de tipo político, ético.

"Indudablemente el trabajo con códigos lingüísticos - idiomáticos y la referencia del género negro constituyen de por sí mensajes estéticos. Vale aclarar: que aquí presentamos la impresión que da la primera lectura. Se trata de una lectura agradable y divertida, sin que esto quiera decir que los textos se agoten con ello, ni que los demás libros no tengan el aspecto de entretenimiento". 10

La contextualización del género negro para Juan Carlos Rubiano, significa un encuentro de múltiples códigos discursivos: el de la novela policíaca, y el empleo acertado de figuras retóricas.

"La mujer me llamó a las tres de la tarde de un viernes. Y a las tres y media de esa misma tarde yo estaba oprimiendo el timbre de su puerta a dos manos. Con eso dejo claro el motivo que me hizo aceptar el caso (a pesar de que en realidad no hubiera querido enterarme de él ni siquiera por el periódico). (P.16)

El detective héroe gana posicionamiento frente a los ojos del lector mediante la estrategia narrativa que imprime el escritor, en la cual se visualiza la ineptitud; ésta, es aventajada por el deseo constante de abordar casos investigativos para los cuales tal vez no sé esta muy preparado, pero que con un poco de intuición y malicia (inventiva criolla) pueden llevarse a buen término.

2.1.3 RAY LÓPEZ Y SU ENCUENTRO CON LA INVESTIGACIÓN

La característica principal de esta novela se inscribe en las diversas posibilidades de fraccionar el acontecer real de los hechos delictivos para entretejerlo con el toque fantástico, que a la vez dota de humor y amenidad, al lector que sigue como cómplice el transcurrir de la historia.

Para el héroe, personaje principal; John Jairo Raimundo López; el acontecer de una sociedad que lo ha convertido en un desempleado más, complementa su actividad investigativa, el apasionamiento por los clásicos y necesidad de dinero- lo empujan a volverse investigador - aunque sus estudios por correspondencia asi lo sugieren -, la práctica en la realidad no se vislumbra tan fácil. Mientras el crimen acecha en las calles Ray López, acecha posibilidades de conseguir dinero, enfrentando casos que en ocasiones dejarían perplejo al más alto agente federal.

Sentí que la casa entera se derrumbaba sobre mi cabeza. Yo esperaba que me interrogara sobre mis honorarios, sobre mis referencias, sobre mis impuestos, sobre mi infancia o cualquier otro aspecto de mi vida, distinto a la suma de fracasos que era mi pasado profesional. Abrí la boca para responder, pero algo en la garganta impedía que el aire circulara con fluidez "(...) ( p.19)

Se observa cómo el enfrentamiento del detective Ray López con la realidad social que circunda, desacraliza todo asomo de magnificencia de lo que se considera en la labor investigativa como un ser dotado de poderes en ocasiones sobre humanos. Nuestro héroe es un personaje llevado a la investigación por la necesidad y no por la aptitud, deja al descubierto datos importantes de su fracasada y ya no tan privada vida, por lo cual podemos decir, que no conserva ningún profundo misterio en cuanto a su conducta personal.

" Yo sólo moví la cabeza de arriba a bajo. El aroma de la idea que intuía me iba a proponer la tipa hizo que mis testículos se reacomodaran en el escroto y tragaran un enorme sorbo de saliva: ¡gulp! El asunto olía feo. Y si no fuera por la falta de plata hubiera saltado por la ventana y huido de allí sin mirar hacia atrás. ¡Ah!, pero la necesidad, bien dicen por ahí, tiene carta de perro". (p. 21)

Ray López sabe que la propuesta de un caso tan particular como el designado se sale de todo precepto lógico y que requiere más que de su sagacidad; de su malicia para enfrentarlo, pero lo acecha constantemente la ley del rebusque, y es bajo esta ley donde logra obtener los casos más particulares y llamativos a los cuales un detective se debe enfrentar. Es notable la astucia criolla del personaje y por qué no, la manera como ata posibilidades y adelanta presupuestos que le permiten ser un detective incondicional, con alguna pista que avizore ser seguida.

La labor que se encomienda a un detective debe aflorar en estas situaciones que puedan resaltarse como conjeturas de la investigación, pistas valiosas que lleven a algún sitio y que brinden la posibilidad de atar cabos y liderar nuevos presupuestos.

" De modo que haciendo gala de un coraje que no tengo, me aclaré la voz una, dos y tres, quince veces y al fin dije: "Así que lo que usted desea es que yo vigile el cadáver de su difunto marido. O sea el cementerio". (p.21)

Los casos tomados por Ray López exigen algo más que la lógica investigativa, ya que se notan condicionados por el toque fantástico que los doblega a seguir unos parámetros distintos dentro del tipo de novela policiaca más tradicional, en la cual los fenómenos paranormales tienen poca cabida, inclinándose las acciones y la trama novelada por aconteceres propios de ciudad y como tal resueltos dentro de las mismas posibilidades que se acrecentan al someter las normas de convivencia y leyes a una violación continua.

"La mujer entreabrió la boca, sorprendida. Luego me miró de medio lado con el rabito de sus ojos que, ellos solos, eran más atractivos que los rabos de la Marta Sánchez y de Sabrina juntos, y finalmente sacudió la cabeza de un lado a otro.

    • No, señor López. Me ha entendido mal. Lo que yo quiero es que averigüe quién es ese atrevido que me trata de estafar, lo agarre y le parta un brazo. ¿Es demasiado complicado para usted? (p.22)

La exposición de este caso, deja claro a Ray que el criminal o implicado en este asunto investigativo prescinde de venir del más allá, está en la ciudad y es un ser de carne y hueso.

"Le sonreí con admiración. No era estúpida. No es que a mí me gusten las mujeres bonitas, inteligentes y brillantes. En verdad, las prefiero bonitas pero fáciles y tontas. Cuanto más fáciles, tontas y bonitas, mejor. Como Soraya. Pero no podía dejar de sonreírle con admiración a la viuda. Se lo merecía. De hecho, me ahorraba el dolor de cabeza de imaginar qué rumbo tomar para resolver el laberinto. Eso ya era un comienzo. Poco faltó para que yo saltara por encima del escritorio para besarle los pechos en señal de agradecimiento. Pero por desgracia, me supe controlar. Entonces abrió un cajón con un papelito adentro.

    • Este es su adelanto por el trabajo, señor López. No me falle. Odio la gente que me falla". (p. 22-23)

Ray gana experiencia en el terreno y aprende a dilucidar situaciones problema retando lo que distingue siempre como una prioridad: una personalidad limitada a los placeres que proporciona el dinero, el sexo femenino y uno que otro caso que le suministre unos pesos de más.

...Doña Rebeca se incorporó y me condujo a través de un corredor hasta llegar a un pequeño patio interior. A medida que avanzábamos, el olor se hacía más y más penetrante. Y la nube de moscas, más y más espesa. Al fin llegamos a una puerta que daba a una pequeña habitación, donde un hombre, vestido con un traje negro y arrugado, estaba sentado ante una mesa (iluminada por una vela rodeada de varas de incienso encendidas), fumando, como yo, un cigarrillo.

El hombre tenía la piel reseca y cuarteada. Los pómulos hundidos. Los ojos estrábicos. En la mejilla presentaba un feo agujero a través del cual podían vérsele los dientes. Y en la garganta otros dos huecos por donde salían volutas de humo, como una manguera perforada por la que se escapaba el agua. Al vernos entrar, el hombre trato de erguir su postura con orgullo, procurando sonreír y aparentar que su aspecto era el más natural del mundo. Pero todo lo que consiguió fue hacer aún más patética su presencia (...) (p. 38)

En el proceso de indagación sobre el caso asignado, el detective Ray se enfrenta a situaciones en donde no transcurren precisamente persecuciones a criminales corrientes involucrados en casos corrientes; de asesinatos, secuestros, estafas. Por el contrario, Ray López debe enfrentar algo más que la lógica que despierta un caso criminal, debe por lo tanto tener olfato e instinto para poder acercarse y reconocer válidas en su labor, aunque se salgan de todo hecho racional, como lo es el encuentro con Don Enrique Insignares hombre muerto y resucitado por el chantajista; siendo ésta sólo una de las situaciones que le toca vivir para la posible resolución del proceso de indagación.

De vuelta a la sala, Rebeca sacó un cigarrillo, lo encendió y sin mirarme, dijo:

    • Caray, hace ya tres meses que murió. Le hice un bonito funeral. Fue tan bonito que hasta un amigo me lo grabó en VHS, para que lo guardara como recuerdo.

Rebeca suspiró, deleitándose con las imágenes de su memoria.

-¡Hum!, justo a los ocho días del entierro me llamó ese señor para decirme que quería que yo le diera tres millones de pesos. Le pregunte sobre las razones que podía tener yo para hacerlo y me dijo que, de no entregarle esa plata, iba a hacerle una mala pasada a Enrique...

La mujer hizo una pausa y señalo con la cabeza hacia el lugar de donde habíamos venido.

    • Enrique es él, mi marido. (...) (p. 39-40)

Se hace evidente un hecho, se habla de una resucitación plena, un cadáver que vuelve a la vida con todas sus facultades sin olvidar una posibilidad que en la medida de las circunstancias causa gran asombro a los sentidos: se presenta el deterioro de un cuerpo que acogido por la muerte ha vuelto a la vida en estado de descomposición, por procedimientos dignos de una investigación, algo fantástico y que podría ser obra de un resucitador mediante proezas desconocidas. Es estremecedor como tal, un hecho así; salido de todo parámetro posible.

Poder imaginarse que esto pueda volverse una forma de lucro para quien propicia tan descomunal extorsión. - Le mantengo vivo a su ser querido mientras usted observa como sus carnes se descomponen -, la imposibilidad de hacer algo es aterradora, de allí que el hecho fantástico involucre a un personaje - héroe, como Ray López un detective fuera de lo común para un caso salido de toda lógica y de toda formulación científica dictaminada por las leyes de la naturaleza.

Al final la mujer permaneció en silencio, esperando que yo dijera algo. Pero yo solo deseaba hacer una cosa... y la hice. Apagué el cigarrillo, me incorporé, caminé hasta la ventana y la abrí. ¡Uh!, sí, me hacia falta aire. Mucho aire. Luego giré sobre mí mismo y le pregunté.

    • Después de esto, ¿el hombre la volvió a llamar?

La mujer sacudió la cabeza.

Yo miré hacia el lugar donde se escondía aquel muerto en vida y todo lo que vi fue un corredor repleto de moscas. Moscas muy gordas y muy verdes.

¡Caray!, lo peor era que sabía que doña Margot jamás me iba a creer semejante historia". (p. 41)

No deja de ser un hecho interesante y desacralizador. La temática en la rigidez de los escenarios que enfrenta Ray y de las situaciones límite, experimenta nuevas posibilidades en casos sobrenaturales, que conforme a lo que compromete una investigación deben ser demostrados por hechos sucedidos en situaciones complejas pero de comprobación posible mediante las leyes de la naturaleza, de allí la legitimidad que produce el hecho ficcional al ser admitido como posible y de orden sistemático dentro de un conglomerado social.

"¿ Está seguro de lo que me dice? - preguntó al fin.

- Lo vi con mis propios ojos, señora -. Quise agregar que aún me quedaba un poco de la pestilencia de don Enrique Insignares pegada en la nariz, por si le interesaba apreciarla, pero me pareció demasiado.

-¡Dios mío! - dijo- y lo peor es que no está penado por la ley.

Por un segundo pensé que había empezado a desvariar, pero al instante me di cuenta de que la tipa acababa de decir una verdad formidable que debía apuntar en algún papelito para luego hacerles creer a mis amigos que aquella idea tan original era mía". (p. 47)

Se aprecia en esta escena un encuentro con la naturaleza misma de lo fantástico, del referente ilusorio que conlleva el toque de lo absurdo y por demás increíble, confrontando en muchas de sus situaciones el humor. Ray López expresa a la viuda la situación del difunto resucitado, dejando ver de una manera ocurrente lo impactante del hecho, y ésta a su vez le muestra a Ray lo lista que es, a pesar de ser mujer y el concepto que de las mujeres inteligentes él maneja, al poner en evidencia un hecho que disciplinariamente no tiene validez dentro de las leyes penales.

Lo fantástico surge como un compromiso experimental de llamar la atención en el lector que de alguna manera ha sido cuestionado y convocado a abordar un detective, personaje héroe muy particular – exótico diferente, portador de una diferencia casual que lo envuelve en un contingente de situaciones extrañas, por demás también exóticas que emergen de casos misteriosos.

"...no lo insinúo. Lo afirmo. Y sé que entiende y sabe más de lo que yo sé. Es lo típico. Un marido aburrido. Una esposa hermosa. Un amante que de casualidad es médico. Una muerte súbita. Una herencia ideal. Y al final toda la libertad del mundo para disfrutar lo que desde siempre ha estado convencida que se merece. Lo único que no pudo controlar fué su tacañería..." (p. 77)

El detective privado es un ser de carne y hueso, con limitaciones humanas pero con la intuición y el olfato de todo un sabueso. Eso es Ray López, un personaje que encamina la justicia con un proceder insólito y en esta obra algo salido de lo común.

Para que el héroe pueda resaltar su función y ser dotado de significación por parte del escritor, éste irremediablemente debe tomar un posicionamiento actancial en la obra. Su labor, como ya se sabe, es la de perseguir indicios, sugerir posibles pistas y lograr caracterizar un entramado de situaciones que se encaminen en vía directa a alcanzar la satisfacción que brinda un caso resuelto, tanto para el detective, para la víctima y para el lector que es en ultimas el que aplica una determinada justicia en complicidad con el escritor.

Juan Carlos Rubiano Vargas, al crear un personaje que transgrede a los clásicos detectives de la novela policiaca, no abandona la esencia que en sí lleva como tal el proceso de una novela policiaca; empezando por su detective; que aunque accede a la profesión en un curso por correspondencia, no descuida el carácter perspicaz que toca a todos los personajes en calidad de detectives - héroes.

Rubiano con su detective Ray López, no deja de lado la regla general que le corresponde al detective como es; desvelar el misterio y al hacerlo, restablecer el orden infringido. Es este entonces, por excelencia, un componente de autodefensa de tal orden, cualesquiera que sean sus características personales, a menudo engañosas. El detective crítico, conformista o rebelde no puede sustraerse de su condición de detective, pues de alguna manera es la imagen de la justicia revelada, y el determinismo novelesco le impone una misión idéntica a la de sus colegas integrados. El fin es siempre el mismo aunque varíen los procedimientos.

Como conclusión a este capitulo y en presentación de Ray López como protagonista se puede decir que el detective-heroe es en esencia un hombre con una misión determinada y constante: descubrir la verdad, una misión que ha de cumplir desde el exterior de la historia, pero al interior de la novela, es en sí un invitado con un propósito participativo muy importante. El detective acude a desentrañar un misterio en cuya construcción no ha participado, a protagonizar una persecución desvinculada generalmente de su vida privada, de su auténtica personalidad, que sólo asomará fragmentariamente en la novela como un factor accesorio para agilizar y amenizar la trama, la cual podría seguir su curso sin alteración alguna con otro detective de características personales distintas.

Pero como la amenidad es un elemento de vital importancia para los fines evasivos de la novela policiaca-detectivesca, algunos autores - escritores como Juan Carlos Rubiano, se ha preocupado de dotar a su detective de características singulares, quizás exóticas, que lo personaliza y lo distingue de sus colegas, originándose así una especie de fetichismo que ha contribuido en gran medida a su mitificación.

Sería atractivo que el lector aficionado al género negro - criminal, ya no sólo busque la evasión en una superficial lectura de la novela que le permita revelar los enigmas que ella plantea. Debería interesarse en descubrir por sí mismo indicios, datos que le permitan desvelar los misterios de la vida privada del detective, detalles descuidadamente e intencionalmente proporcionados por el autor-escritor, porque de alguna forma convienen a determinada trama o porque el novelista quiere hacerse cómplice del juego.

2.1.4 RAY LÓPEZ Y EL INDIVIDUO QUE GENERA EL CAOS

Si existe un detective privado, y éste ha sido contratado para liderar la investigación de un caso, se intuye que en medio de todo esta presente el criminal, la mente del sujeto transgresor ha tramado un plan de engaño, liderando hechos desde su conveniencia, y por lo tanto tratando de minimizar en determinado momento el poder de la justicia.

Los criminales involucrados en la novela de Ray López (detective privado), pretenden desestabilizar el estado de equilibrio de sus víctimas y por lo tanto, causar un malestar eminentemente social. Es importante que Ray López nuestro detective sienta como su trabajo se da precisamente porque se crea la situación conflicto. Y es esta situación conflicto la que permite que el detective ponga en marcha su función actancial. Observemos ahora algunos aspectos del criminal de la primera historia saga de la novela de Rubiano titulada "Chantaje Inmortal":

"Tuve que esperar hasta las once y cuarenta y cinco a que el resucitador de muertos apareciera, se me acercara y me dijera lo que tenia que decirme (...)

Yo giré el rostro hacia el resucitador. Jamás lo había imaginado así. Era un muchacho enclenque de no más de un metro sesenta, de gruesos lentes y con el pelo revuelto. Vestía unos pantalones de pana café ajustados mas arriba de la cintura como si no tuviera caderas, unos zapatos deportivos de color rojo, una camisa a rayas amarillas y moradas y una chaqueta en tela de gabardina poco apropiada para el frío, de color azul, con puños de lana a rayas blancas y verdes (...)

-¿ Entonces qué? ¿Trajo el billete? - Su voz era ronca. No - tenía nada que ver con su cara o su cuerpo (...) (p. 80 81)

Podemos rescatar un hecho valioso del tratamiento que se da al sujeto transgresor en la novela Tres exóticas aventuras de Ray López - detective privado -. Los malos no son tan malos, se prefiguran como criminales víctimas, que son constantemente asediados por circunstancias sociales desfavorables, éste criminal es un ser anónimo, convulsionado en su propia problemática; el deseo de obtener dinero a costa de lo que sea.

Yo solo tuve que abrir el puño para soltar el maletín y volver a cerrarlo para tenerlo atrapado por el pescuezo.

    • Ahora sí, cabrón - le dije - se le acabó la chanfaina.

El tipo, pataleando a tres centímetros del suelo se quedó mudo de espanto. (...)

    • Por favor, no lo haga. En realidad, no soy un criminal. (...)

- Oiga, créame - continuo el muchacho, palpándose la garganta -. Imagínese lo que sucedería si la gente se deja de morir gracias a mi invento. ¿Sabe lo que pasaría? (...)

Entonces cerré la boca, tratando devolverle a mi cara un aire de inteligencia.

Y como me pareció que el muchacho tenia razón, le pregunte:

    • ¿Cuánto le falta para encontrar el antídoto? (...)

-¿Me promete que en cuanto encuentre el antídoto lo va a utilizar, antes que nadie en don Enrique Insignares?

    • también me lo prometio (...)" ( p. 82-85)

Se puede observar en el anterior extracto y final de la primera historia saga, que forma parte de la novela, el detective se nota influenciado por las circunstancias mismas que rodean al sujeto transgresor; un joven llamado Harold Golden estudiante universitario que dice tener motivos para obrar de esta manera.

Es interesante este hecho ya que se transgrede de una forma deliberada un espacio vital de la novela criminal, y ese espacio vital es tramado desde la propia justificación por los hechos cometidos, resquebrajando de una forma muy natural la mente de un detective que tiene una carga ética, encaminada a la función misma de resolver unos hechos que han desestabilizado aun grupo de personas y porqué no, han granjeado nuevas posibilidades en la mente del detective, quien termina confabulándose con el criminal, posibilitando una idea clara, la resucitación de los muertos.

"Un mes más tarde yo estaba en el funicular de Monserrate leyendo el periódico con satisfacción. En él había varias noticias agradables. La primera una promoción de embutidos de pollo a mitad de precio. Y la segunda, en la página de obituarios, la invitación al definitivo entierro de don Enrique Insignares.

Me pregunté si doña Rebeca iba a volver a grabar el funeral en VHS o si se iba a quedar con el recuerdo del primer.

Aunque lo más importante para mí era que Harold había demostrado ser digno de mi confianza". ( p. 87)

En un pacto entre el criminal y el detective termina esta primera historia saga titulada "Chantaje Inmortal"; para así lograr restablecer la situación de cada una de las personas afectadas.

Podría agregarse, que esta novela en su ser detectivesco, propugna por lo social y busca en su elaboración narrativa estrategias suficientes que permitan suponer la eliminación del perjuicio común y el mantenimiento del equilibrio en toda su pureza, todo esto, claro está, en manos de una persona eficaz, y quien más sino que un detective privado.

La novela a su vez nos reitera que el crimen es fruto de la libertad individual, en el sentido de que el individuo es potencialmente libre de delinquir o no y la lógica que maneja para cometer los hechos pertenecen a una razón muy particular, donde lo justo y lo injusto se trocan incondicionalmente y no todo el mal supone daño, y el bien reparo absoluto, la mente de un transgresor puede ofrecer muchas alternativas, que alimentan a su vez una sociedad en crisis.

"El nuevo detective empieza a hacer parte de la movilidad moderna: se mueve en su ciudad, se mueve en el grupo o sector social al que pertenece, pero el crimen o el enigma lo obliga a salir para recorrer otras partes de la ciudad, del país o lugares ajenos, lo obliga a salir de su entorno social para moverse sobre un terreno que no conoce pero que, sin embargo, hace parte de una cultura a la cual tiene que enfrentarse. Este proceso de movimiento y aprendizaje requiere de tiempo, para encontrar la solución, como de tiempo/espacio de la narración para la descripción de los movimientos."11

Una investigación abre espacios para el abordaje de cada una de las causales de un hecho delictivo, y quien más que un detective privado, por fuera del estamento oficial, para llevar a cabo el compromiso de resolver la situación conflicto y dar con el paradero del criminal.

¿Por qué un detective privado y no el cuerpo policial como estamento oficial para resolver un caso criminal?

Fácil respuesta, un detective puede emplear métodos no muy santos para seguir la pista a la mente criminal, no tiene que dar cuentas a una justicia estatal ensimismada y en ocasiones amarrada a los procedimientos y a los derechos pendientes de la persona que transgrede la ley. El detalle es claro, quién más eficaz que un detective, individuo sin escrúpulos en la mayoría de las veces, que conoce las calles y actúa imparcial a la hora de develar un afortunado o por el contrario infortunado desenlace.

2.2 PRESUNCIÓN FANTÁSTICA EN UNA NOVELA DE CORTE DETECTIVESCA

Para el abordaje de una obra como Tres exóticas aventuras de Ray López –detective privado -, se debe tener en cuenta un encuentro con la naturaleza misma de lo fantástico, del referente ilusorio que conlleva el toque de lo absurdo y por demás increíble, confrontado en situaciones que sustenta el humor en muchas de sus posibilidades.

Nuestro héroe Ray López hace las cosas como mejor puede hacerlas, enfrenta situaciones y casos que al final de cada saga compromete el abordaje de lo fantástico, porque tan inusitada es su vida, como su acontecer laboral, ingresando al mundo policíaco por correspondencia; de allí que lo fantástico, considere lo inverosímil como su condicionamiento natural, es su vida de rebusque, de fácil identificación en nuestro país, - me le mido a lo que salga, por unos cuantos pesos- lo que realmente contrasta con la posibilidad increíble de que un personaje así pueda evidentemente buscar esclarecer los casos más excéntricos y salidos de todo orden.

¿Qué carajos estaba haciendo un científico escocés en Bogotá, a las dos y media de la tarde, con un puñal clavado en la espalda, persiguiendo a un pobre diablo como yo? A lo mejor Cristóbal le había caído en gracia y, como ya tenia previsto morir, había decidido hacerlo junto a él, o sea: al lado de su único posible amigo en un país repleto de Colombianos. Bueno, a la larga había tenido razón. Cuando se desconfía de la gente, resulta prudente tener a la mano un perro.

En cuanto al atomizador, era un artilugio común y corriente. De plástico blanco. Con un liquido (como ya dije) de color verde.

( p. 93-94 )

A Ray López la casualidad le hace su mejor entrada, por lo menos eso deja vislumbrar éste nuevo caso que deberá enfrentar con algo más que el puro juicio investigativo.

En la segunda historia saga, titulada "El atomizador del doctor Phelps" al igual que la primera, hace presencia también el toque fantástico, en este caso trastocado por el asesinato de un hombre que aparece muerto en el lugar donde vive el detective héroe. Este crimen trae como consecuencia el encuentro con una pócima extraña que trae consigo el sujeto asesinado y que ha de causar cambios radicales en el proceso de investigación como en la vida de Ray López.

El exótico protagonista Ray López, investiga las razones mismas que conducen a seguirle la pista a los individuos declarados fuera de la ley, es allí donde al abordar los casos se topa con lo fantástico como una opción a investigar, al tratar de resolver asuntos no sólo por fuera de la ley sino de toda lógica posible dictada por leyes naturales. La vida se ha confabulado con una forma de proceder propia de las casualidades que se le van presentando al abordar cada caso en su oficio como detective privado. Tal como nace Ray López al mundo de detectives, igual así ha de enfrentar los casos más increíbles que lideran las posibilidades más excéntricas donde el toque fantástico se confabula con la sorpresa, el humor y la tragicomedia.

"Varias cosas hicieron que mi cerebro comenzara a mover palancas y a hacer chirriar engranajes: una, ¿Cómo es que un señor tan elegantoso andaba por la calle con un atomizador de ese tipo, como si se tratara de una prenda de vestir que hacia juego con el color de su corbata? Otra ¿quién había dejado olvidado un puñal con un mango de nácar en la espalda de aquel pobre hombre? Una más, ¿qué clase de líquido era el que contenía aquel atomizador? Y una última, ¿por qué diablos me había encerrado yo en mi apartamento con aquel cadáver, abandonando a mi perro Cristóbal en el descansillo de la escalera? " (p. 94)

El humor hace aquí su mejor entrada, en un juego narrativo en donde el escritor deja ver por medio de las palabras enlace (una, otra, una más, y una última) una situación transgresora a las respetables conjeturas de un detective, que con sus cuestionamientos, se desliga del concepto y la prefiguración de superhéroe. Ahora, es claro y siempre lo ha sido, una de las principales funciones de la literatura es divertir, vitalizar las más bajas pasiones, resaltar nuevas propuestas desde la transfiguración y deslegitimación de prototipos impuestos, tendiendo a carnavalizar y por lo tanto vivificar los más bellos y divertidos postulados, en ocasiones con ambientes descabellados, que no son sino fruto de una interpretación de nuestras propias instituciones, de nuestros individuos y muy en el fondo de nosotros mismos. Fortaleciendo escenas plenas de dinamismo, en las cuales nuestra vida cotidiana se ve sazonada y realzada con el humor, ingrediente básico de la vida, aunque nos hundamos hasta el cuello en la pobreza y en desarraigo social, caminando en las arenas movedizas de la incertidumbre diaria.

Parece ser que Ray López y los criminales de estas exóticas aventuras, se evaden de responsabilidades por la forma como sustentan su propia lógica en un mundo de posibilidades actitudinales, posibilidades estas que brinda al lector, un hábil escritor en su mundo novelesco, cuando pone en práctica la experimentación fantástica y de la mano del humor, haciéndolos partícipes en casos e investigaciones de resolución policíaca.

"Nadie se atrevía a intervenir. Todos oían los ladridos.

Pero la bestia que veían no se correspondía con el sonido que producía. Las iguanas no ladran. Y por si fuera poco: ¡en Bogotá no hay iguanas! De modo que uno más uno es dos: aquello era un espejismo..."

"... Al poco rato mi perro iguana entró contoneándose de lo más contento al edificio. Y juro por Dios que venía muerto de la risa, con un trozo de pan entre eso que alguien llamaría hocico de iguana". ( p. 120)

Ray López se encuentra tras la pista de un asesinato que no descubre, porque sus rastros naufragan a un más en el mar del absurdo. Es precisamente lo que sucede en el transcurrir de esta segunda saga, su perro Cristóbal resulta convertido en una iguana tras el efecto del liquido de aquel atomizador que traía consigo el doctor Phelps. Ray decide seguirle la pista a lo que pasa con sus mascotas y sus transformaciones, debido a aquel líquido verdoso que vive dentro del atomizador y aparenta transformarlo todo, o mejor volverlo a su vida pasada.

En Ray López lo fantástico conlleva a saborear lo sobrenatural, situaciones que aparecen como una ruptura de la coherencia universal, de razones inscritas en los fenómenos naturales posibles. El prodigio se vuelve aquí una agresión prohibida, amenazadora- váyase a saber hasta que punto- que quiebra la estabilidad de un mundo en el cual las leyes hasta entonces eran tenidas por rigurosas e inmutables. Se podría de alguna forma afirmar que es lo imposible sobreviviendo con lo posible, de improviso, en un mundo en donde lo increíble vive para transgredir su propia definición.

Según Roger Caillois,

"La literatura fantástica es un juego con el miedo, con lo imposible que se hace posible, inmediato. Ahora bien es de tener en cuenta que en un mundo domesticado por las ciencias, el relato fantástico abre una ventana a las tinieblas del más allá, y por esa apertura se cuelan el temor y el escalofrío"12

De allí que lo particular que compromete el hecho fantástico en una novela policíaca, es su parte emotiva, liderando el hecho de cómo puede funcionar en una trama inscrita en la convulsionada metrópoli capitalina, un descabellado pero intrépido y significante desenvolvimiento de sucesos delictivos, hacia un final fantástico y hasta justificado.

El temor se hace latente en el primer caso investigativo: tal es el afán y el poderío inusitado de resucitar los muertos como contravención a no dejarlos descansar en paz, a cambio de un chantaje monetario. En - Chantaje Inmortal, encontramos esto -, y qué poder decir de la mutación de las mascotas del detective privado Ray López al haber bebido este liquido misterioso en - El Atomizador del Doctor Phelps -; y por último el alcance fantástico al involucrar un fantasma en la gama de sucesos que se cometen con la simbología de un medallón de oro, en - Crímenes Arqueológicos -.

Todo esto supone una desacralización del género, que no obstante en la novela se representa en la configuración de matices urbanos, y de casos por investigar, claro está, sin mucho fluido sanguíneo regado a causa de balazos, pero con un encanto humorístico basado en la sorpresa y desligado de toda obviedad.

En un estudio más reciente sobre el género de Tzvetan Todorov, éste se sorprende hasta la perplejidad de tal criterio, expuesto anteriormente por Roger Callois. Si para determinar lo fantástico – razona Todorov- el sentimiento de miedo debe asaltar al lector, "habrá que concluir que el género de una obra depende de la sangre fría del lector". Todorov concluye que, "si bien el miedo está a menudo ligado a lo fantástico, no es una condición necesaria", y propone una definición de lo fantástico que, aunque diferente en su formulación, es una derivación de las anteriores:

"Lo fantástico es la vacilación experimentada por un ser que no conoce sino las leyes naturales y se enfrenta, de pronto, con un acontecimiento de apariencia sobrenatural".13

Lo fantástico quedaría así definido como un momento de vacilación o incertidumbre, durante el cual un acontecimiento inesperado pareciera desafiar las leyes que gobiernan la realidad. El dominio de lo fantástico estaría limitado por lo que Todorov llama "lo extraño puro" (lo sobrenatural no ocurre en la realidad, sino en nuestra conciencia) y "lo maravilloso puro" (lo sobrenatural invade la realidad), y su territorio sería una geografía evanescente demarcada por esos dos géneros vecinos.

"¡Claro! Cristóbal había mordido el atomizador y a lo mejor había tragado algo de aquel liquido mágico. Esa era la causa de su transformación. A lo mejor, aquel doctor Jekyll había también tragado algo del frasco y por eso se convertía a veces en el señor Hyde. Entonces iluminado hice una pregunta que a mi juicio sonaba inteligente.

-¿Qué? ¿Para transformar a todos los perros de la ciudad? ¿Quieren que en lugar de perros haya iguanas?

El hombre me quedó mirando como si hubiera dicho la bobería más grande del mundo.

    • Para cambiar a los perros, no. A la gente, sí". (p. 133)

Lo fantástico en una obra matriculada en el género negro de temática policial- detectivesca, no es muy viable, por la falta de certeza y lógica en la resolución de los conflictos, es decir, todo podría sufragarse en posibilidades sobrenaturales. Pero para el caso de Tres exóticas aventuras de Ray López, lo fantástico funciona porque condiciona al lector a prefigurar en su mente un tipo de detective muy particular, con cuestionamientos poco aceptables para un investigador supuestamente sagaz que aprende del oficio en la medida que se enfrenta a los casos más inverosímiles; además, de alguna forma, se podría afirmar que esta novela no posee un detective Hard Boiled, sino más bien un detective colombiano en pleno rebusque y aventura.

"- Como le digo: Phelps enloqueció. Hizo la muestra, la probó con el reptil y con un par de ratas que resultaron ser Winston Churchill y Mary Jane Kelly, una de las víctimas de Jack el Destripador. Pero en

cuanto vio que había funcionado se tragó el papel donde tenía escrita la formula y luego desapareció con el vaporizador. Viajo a Europa y después se vino a América. Lo cual estaba bien. Es decir: si se quería de veras esconder, el mejor lugar era América. Pero el muy bruto se vino a este lado de América, que es donde más trabaja la agencia. Entonces lo volvieron a ubicar, pero cuando luego de muchos trámites burocráticos apareció la orden de secuestrarlo y llevarlo a Estados Unidos, bueno... usted ya sabe lo que pasó". (p. 136 - 137)

Dentro de la relación fantástica y el humor con una mezcla de sarcasmo implícito, nuestro protagonista Ray deja entrever los problemas de una sociedad como la colombiana a la cual la seguridad internacional le tiene los ojos bien puestos. Si pudiéramos de alguna forma afirmaríamos que el término novela negra quedaría expuesto a una nueva consideración aquí, en esta narración ya no sería de pronto tan negra, puesto que lo que se busca más que resolver supuestos y perseguir sanguinarios criminales, es divertir el ánimo lector mediante la experimentación fantástica que enlaza febrilmente el humor, la parodia y hasta la Exageración.

Ahora bien, para llegar al final sorprendente que se presenta en cada una de los casos de nuestro detective - héroe Ray López, lo fantástico exige la irrupción de un elemento sobrenatural en un mundo sujeto a la razón. Parece ser que fuerzas extrañas dominan toda su vida y que los criminales en últimas son simplemente víctimas de una vida de desarraigo, e injusticias, llena de improperios y manejada por una lógica muy particular; querer ejercer el poder desde su visión de un mundo que los golpea, y al cual deben enfrentar.

Lo fantástico, en este caso, manifiesta un escándalo, un resquebrajamiento de las posibilidades que atañen el diario vivir. Se manifiesta como una irrupción insólita, casi insoportable en el mundo real, pero que funciona muy bien para lo que quiere dar a conocer el escritor; un detective - héroe; hombre colombiano condicionado por asuntos tan cotidianos y de amplio manejo en nuestra sociedad como el dinero, el sexo, y la credibilidad que da el tener un trabajo en el cual desenvolverse.

Volviendo a Todorov, podemos decir que todo esta experimentación fantástica esta montada con un sólo fin: mostrar que Ray López es el detective ideal por sus mismas características que transgreden el oficio detectivesco, para así abordar casos tan insólitos y particulares y no por menos llamados exóticos, casos que invitan a expresar una sonrisa, la sonrisa que se experimenta cuando mediante el uso comparativo recreamos todos nuestros conocimientos previos en los hechos que acontecen a nuestro héroe.

Todorov afirma que lo fantástico produce un efecto particular sobre el lector – miedo u horror, o simplemente curiosidad -, que los otros géneros o formas literarias en ocasiones no pueden provocar. Segundo, que lo fantástico monta la narración y mantiene el suspenso: la presencia de elementos fantásticos permite una organización particularmente ajustada a la intriga.

Finalmente, que lo fantástico tiene una función a primera vista tautológica (repetición misma de un pensamiento expresado de diferentes maneras): permite describir un universo fantástico, y este universo no tiene, por lo tanto, una realidad fuera del lenguaje; la descripción y lo descrito no son de naturaleza diferente.

Bien, aclarado este hecho, cabe resaltar que el suspenso como elemento organizador del relato no es un atributo exclusivo de la narración fantástica, en mayor o menor medida es inherente a la naturaleza misma de toda narración; y la curiosidad, más que un efecto, es un estímulo sin el cual no iniciaríamos o no continuaríamos la lectura de una obra, y más aún de una obra con evidente corte policiaco-detectivesco como esta singular obra de Juan Carlos Rubiano Vargas.

Todorov afirma: "Hay textos fantásticos donde el miedo está totalmente ausente". Tal afirmación sólo puede resolverse si ampliamos las funciones de lo fantástico, pero es claro que sin desvertebrar el género podemos definir lo fantástico como "lo opuesto a la reproducción fiel de la realidad", en cuyo caso toda literatura debería llamarse fantástica".

¡Virgen Santa! ¿Cuál animal era cuál? ¿ Cristóbal era la bestia erótica o el pirata? Tal vez el pirata era Judas. O quizás Judas era la bestia erótica.

No entendí nada. ¿Qué podía hacer? Aunque la peor pregunta de todas era: ¿cómo le iba a explicar todo aquello a Soraya? ¿Qué le iba a decir cuando me preguntase por su perro, su tan gentil como devoto Cristóbal?

¡Dios!, como siempre, debía hacer uso de mi arma más útil: la vil mentira.

- Cristóbal, mi amor, murió mientras me defendía de unos terribles criminales que asaltaron mi casa... y en el fragor del combate... un disparo dirigido a mí... no te pongas así, amor, Cristóbal se portó como un autentico héroe... sí... (p. 145)

En el final de esta segunda saga lo inesperado advierte al lector que en Ray López lo fantástico se fusiona en el género policial, en definitiva el género sostiene en la práctica la función de un detective quien basado en pistas y rastros configura una conjetura, y esa conjetura lo lleva hasta descubrir el implacable aviso de que lo fantástico ha tocado su puerta.

2.3 UNA COMBINACIÓN PERFECTA ENTRE LA INVESTIGACIÓN Y EL ARTE DE LA RISA

La obra literaria que posee entre sus ingredientes el humor, como estrategia narrativa y desacralizadora, se configura así como expresión estética de la risa, atendiendo sólo de pasada a cualquiera de sus aspectos psicológicos de regocijo, de alivio, de triunfo, de superioridad - todos ellos encauzados como supuestas consecuencias de la risa según la concepción y la habilidad narrativa para expresar el hecho humorístico -.

Tan problemática resulta la condición estético-literaria del regocijo como la de la carcajada, la de la compasión como la de las lágrimas, la del asco como la de la náusea. Pero ello es tanto más inquietante en el caso de la risa ya que ésta es el propósito evidente, a veces literalmente declarado, de muchas obras que no dudamos en considerar literarias. Vale la pena mencionar obras cuya intención hilarante es tan indiscutible como su misma calidad narrativa; observemos a Gargantúa y Pantagruel de Rabelais, o El Buscón de Quevedo, El Decamerón de Bocaccio, por hablar de clásicos antiguos, pero igualmente se puede pensar en obras aún más actuales como Tom Sawyer de Mark Twain, o Cien años de soledad de Gabriel García Márquez, entre otras; claro está, que es difícil encontrar el humor en todas sus facetas en la novela negra de género policiaco-detectivesco, pero por el contrario, sí en la historia de la literatura y en las grandes obras maestras.

Desde esta perspectiva la novela Tres Exóticas aventuras de Ray López-detective privado -, es objeto de estudio: principalmente, por el desacato que se hace al género novela negra de temática policiaco-detectivesca, en cuanto al manejo del humor y las características de su personaje principal. El detective - héroe Ray López, como arquetipo transgresor de los clásicos de pistola al cinto, gabardina y sombrero de ala de medio lado.

Por lo tanto, reírse a plenitud con la lectura de las obras antes citadas no es malentenderlas, sino por el contrario responder a ellas apropiadamente, encontrarles su sentido expreso. La literatura se hizo como tal para permitirnos evadir la pesadumbre de la solemne y rutinaria vida, en ocasiones problemática, la literatura nace también como diversión mental, como regocijo espiritual y plantea seguidamente el afán de permitirse soñar con otras posibilidades (vuelo de imaginación) que tal vez nunca podamos alcanzar, aunque sí nuestros héroes más queridos.

Si dejáramos fuera de una consideración literaria toda carcajada provocada por la lectura de una obra literaria, estaríamos atentando contra el divertimento como causal primaria del regocijo, que se hace manantial de agrado al percibir el buen manejo del humor - al menos el más apropiado -, que se ha de encontrar con toda seguridad en una obra plena de inteligencia e imaginación.

"El invento de aquel chantajista era bien mala leche.

Aunque supongo que a ningún general le seduciría la idea de hacer desfilar en las fiestas patrias a un arrume de soldados mutilados, sin brazos, sin piernas, sin cabezas, a lo largo de la avenida séptima. ¿Qué extrañas ideas se le cruzarían a alguien al momento de ponerle una medalla al valor a un hígado sobreviviente de una explosión nuclear?

¡Mierda!, tenía la espalda convertida en un enredijo de nervios". (p. 62 )

Con los casos de Ray López, de sus continuos y necios interrogantes se ve indiscutiblemente que el humor se adelanta un paso para ligar su jocosidad y picardía hacia el sentido expreso que debe tener la connotación de las palabras, y así sugerir algo oculto, la racionalización y el entendimiento que enaltecen el intelecto y son las causales directas del hecho paródico, que es el que revive a plenitud esta obra literaria.

"Podía empezar a gritar de miedo, pero de sólo pensar en el papelón que haría yo, todo un detective privado, pidiendo auxilio a causa de una iguana... de seguro nadie en la vida iba a sopesar siquiera la idea de contratarme después de semejante espectáculo. La otra alternativa de salvación era poner una silla tras otra hasta llegar a la puerta, escurrirme a través de ella y volar escaleras abajo". ( p. 100)

Una buena excusa narrativa como la del escritor Juan Carlos Rubiano Vargas, es su afán de transgredir la imagen del mundo policiaco, sobre todo el de su protagonista. Pretende confrontar la realidad de una novelística clásica, establecida como dura con atisbos de rudeza, armas de fuego y sangre, en la cual la violencia no es para nada indiferente; al igual que no puede serlo un detective como Ray López cuyos complejos por demás humanos se hacen evidentes al temerle, no a un peligroso delincuente sino a una feroz iguana.

Juan Carlos Rubiano plantea así una estrategia liberadora, una destreza narrativa diferente, transgresora, en la cual se desacatan las normas clásicas y se desborda en una imaginación tal que crea sus propios presupuestos, presupuestos válidos en una estética original, creados para una novela inquietamente divertida, integrada por tres cuentos a modo de narraciones o casos separados, que dentro de la novela componen una saga. Como su nombre lo indica tres aventuras, casos por resolver, conforman esta novela. Allí las normas establecidas, aunque guardan relación con la novelística clásica que explora el género, es indagada y nivelada con una atmósfera propia de una urbe en un país tercermundista.

 

Partes: 1, 2, 3

Comentarios

  • excelencia
    Me parece una critica muy agradable porque así compruebo muchas cosas del como nació y del como surgió este estilo de novelas. Me fascinan las novelas en las que actúan los detectives y policías.
    viky  |  2006-11-25 09:49:09

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