Con una fisura, el hueso no llega a romperse por completo. En las fracturas simples, o cerradas (sin desplazamiento), el hueso se parte, pero no la piel. En una fractura complicada, o abierta (con desplazamiento), el hueso roto desgarra la piel, con el riesgo de una posible infección. La zona que rodea la rotura se inflama y se decolora, pero algunas fracturas sólo pueden detectarse con rayos X. Los huesos de las personas ancianas, ya debilitados, son muy propensos a las fracturas.
Estas lesiones pueden ser de distintos tipos según sea el agente vulnerable. Las más frecuentes se deben a la acción de materiales, muy calientes, como el aceite o el agua hirviendo, o a su acción química corrosiva como son la que tienen carácter ácido o alcalino muy acentuado (ácidos sulfúricos, clorhídricos, nítrico, sosa cáustica, etc.)
Según la naturaleza del agente inductor, tenemos:
Como en todo traumatismo ocular, la gravedad de las lesiones depende de la naturaleza del agente productor, de las estructuras oculares afectadas y del tiempo de contacto con el ojo.
Es fundamental que el profano se abstenga de usar colirios o pomadas oculares en estos casos, como medida de urgencia siempre es preferible el agua común o mineral.
Una hemorragia es la salida de sangre del espacio intravascular al extravascular, produciendo una pérdida de sangre.
Clasificación:
El coma es un estado de falta de respuesta a estímulos externos. Viene provocado por una enfermedad o un traumatismo. El paciente comatoso sólo responde a determinados estímulos intensos; en el coma profundo no responde siquiera al dolor. Puede ser debido a un fallo cardiaco, a una hemorragia cerebral, a una epilepsia, a una descompensación diabética, a una fractura craneal, o a muchas otras situaciones urgentes.
Los primeros auxilios se deben limitar a mantener tranquilo y cómodo al enfermo, aflojándole sus vestimentas y buscando ayuda médica. Si la cara enrojece, se pueden elevar ligeramente la cabeza y los hombros, y si palidece se pueden elevar los miembros inferiores. En la epilepsia hay que evitar las autolesiones (mordeduras de lengua) y los traumatismos. Si por cualquier motivo cesa la respiración se debe aplicar respiración artificial. Los diabéticos a menudo portan tarjetas de identificación que permiten identificar la posible causa del coma.
El shock es un síndrome caracterizado por el desequilibrio entre la demanda y la oferta de oxígeno a los tejidos, ya sea por un inadecuado aporte de O2 como por una mala utilización a nivel celular por alteración metabólica.
MEDIDAS GENERALES COMUNES A TODOS LOS SHOCK
1. POSICIÓN DEL ENFERMO:
2. COLOCAR UNA VIA DE INFUSION ENDOVENOSA
3. MEDIDA DEL FLUJO URINARIO
4. SUPRESION DE LA INGESTA ORAL
5. OXIGENOTERAPIA
6. DETERMINACIÓN DE LA PRESIÓN VENOSA CENTRAL
7. PRESIÓN CAPILAR PULMONAR CON CATETER DE SWAN-GANZ
8. ALIVIO DEL DOLOR Y ESTRÉS
9. ANALITICA DE URGENCIA
La PERDIDA DE CONOCIMIENTO es una situación en la que la persona afectada pierde la capacidad de relacionarse con el mundo que le rodea; así, por ejemplo, no es posible despertarla (a diferencia de lo que sucede durante el sueño), hablándole o bien, mediante pellizcos, palmadas o sacudidas suaves.
Además, los reflejos protectores como el de la TOS, que nos permite respirar sin atragantarnos mientras dormimos, pueden no funcionar correctamente o incluso pueden no estar presentes.
Hay muchas situaciones que pueden provocar la perdida del conocimiento:
La sudoración fría y la palidez son típicas de la lipotimia, desmayo o desvanecimiento. Se produce por un aporte insuficiente de sangre al cerebro y es temporal. Para restaurar la circulación cerebral se elevan los miembros inferiores o se sitúa la cabeza más baja que el corazón. Es necesario evitar que la víctima se enfríe.
INSECTOS
ARAÑAS Y ESCORPIONES
GARRAPATAS
PULGAS
PECES
ERIZOS
MEDUSAS Ó POLIPOS
MORDEDURAS DE SERPIENTE
PERROS Y GATOS
Conjuntivitis
Se trata de una inflamación a la mucosa, debido a sustancias irritantes como polvo, polen, humo, gases tóxicos, etc.; en otros caso es producida por la infección bacteriana o por virus, y a veces originada por cansancio ocular, defectos visuales, corrientes de aire y acciones intensas de agentes de luminosos.
Los síntomas son: enrojecimiento de la conjuntiva, más intenso en la periferia, disminuyendo hacia el centro, enrojecimiento de la cara interna de los párpados, sensación de cuerpo extraño, hipersensibilidad a la luz, sequedad, quemazón y exudado muco-espumoso que en los casos graves se convierte en pus abundante.
Cataratas
Se entiende con este nombre a toda opacificación o enturbiamiento del cristalino. Estas alteraciones de pérdida e transparencia pueden ser estacionarias o progresivas. En este último como la visión va disminuyendo hasta llegar prácticamente a la ceguera completa, nunca se pierde la percepción de la luz por más avanzada que esté la alteración. Este dato de la percepción luminosa es muy importante para el pronóstico, puesto que en el caso de no haberla, hay que pensar que existe otra enfermedad situada detrás del cristalino.
Las cataratas progresivas suelen ser de causa senil, diabética o por intoxicación. Las estacionarias por lo general son congénitas, con frecuencias hereditarias. También pueden aparecer cataratas con motivo de traumatismos, penetrantes o no, y por radiación (rayos X y por calor).
Heridas
En cualquier traumatismo del globo ocular lo más importante es llevar al accidentado con un especialista. Cualquier retraso puede agravar el pronóstico. El traslado del traumatizado debe hacerse con todo cuidado, moviéndolo lo menos posible y con los dos ojos tapados con un apósito estéril. En caso de no tener esta clase de material se taparán con un paño lo más limpio posible. No hay que olvidar que la peor complicación que puede tener las heridas oculares, sobre todo si son penetrantes, es la infección.
Las heridas oculares pueden ser muy diversas, desde arañazos, hasta el estallido del globo ocular. En general, la gravedad depende del lugar donde asienta la lesión. Las más graves son las que afectan la región del cuerpo ciliar, a la córnea, la retina y sobre todo el cristalino. Cuando la herida es muy profunda, suele afectar a todos estos, por lo cual el pronóstico es pésimo.
Las complicaciones de las heridas oculares más frecuentes son, aparte de la infección, las hemorragias intraoculares, las cataratas traumáticas y el desprendimiento de la retina.
Cuerpos Extraños
La introducción de cuerpos extraños es muy frecuente. Su acción depende del tamaño, localización, velocidad de penetración y naturaleza. Cuando son superficiales y no están enclavadas en el ojo pueden ser extraídos con facilidad por cualquier persona con ayuda de una barrita de cristal estéril o de cualquier otro instrumento semejante.
Cuando se encuentran enclavadas debe recurrirse a un especialista, quien extraerá el cuerpo extraño en las debidas condiciones y tomará las debidas precauciones para evitar infecciones.
Los cuerpos intraoculares más difíciles de extraer quizás son las de maderas y las de piedras, por no ser metálicos ( que se extraen con electroimanes especiales y no a mano) y por no poder se observadas a través de rayos X.
Si la persona afectada lleva ropa mojada se la tiene que quitar, sino se le arropa con nuestra ropa o con nuestro cuerpo y se le seque la zona del corazón.
Si está consciente, darle bebidas con azúcar y mantenerla en reposo.
Clasificación
Congelaciones de 1º grado:
Congelaciones de 2º grado:
Congelaciones de 3º grado:
SETAS:
PRODUCTOS DE LIMPIEZA:
DISOLVENTES O PETROLEO:
MEDICAMENTOS:
HUMO Ó GASES:
En la asfixia, el aire no puede entrar en los pulmones y el oxígeno no llega a la sangre circulante. Entre las causas de asfixia se encuentran el ahogamiento, el envenenamiento por gases, la sobredosis de narcóticos, la electrocución, la obstrucción de las vías respiratorias por cuerpos extraños y la estrangulación. Para evitar un daño cerebral irreparable al detenerse la oxigenación tisular, se debe instaurar inmediatamente algún tipo de respiración artificial. La mayoría de las personas mueren cuatro a seis minutos después de la parada respiratoria si no se les ventila de forma artificial.
Se han diseñado muchas formas de respiración artificial. La más práctica para la reanimación de urgencia es el procedimiento boca a boca: el reanimador sopla aire a presión en la boca de la víctima para llenarle los pulmones. Antes de ello, debe retirarse cualquier cuerpo extraño que obstruya las vías respiratorias.
La cabeza de la víctima debe ser inclinada hacia atrás para evitar que la caída de la lengua obstruya la laringe; para ello se tira hacia arriba de la barbilla con una mano mientras con la otra se empuja hacia atrás la frente. El reanimador obtura los orificios nasales pinzándolos con los dedos, inspira profundamente, aplica su boca a la de la víctima, y sopla con fuerza hasta ver llenarse el tórax; después retira su boca y comprueba cómo la víctima exhala el aire. Este proceso debe repetirse 12 veces por minuto en un adulto y 20 veces por minuto en un niño.
Si las vías respiratorias no están despejadas, debe comprobarse la posición de la cabeza de la víctima. Si todavía no se consigue permeabilidad se rota el cuerpo hacia la posición de decúbito lateral y se golpea entre los omóplatos para desatascar los bronquios. Después se vuelve a la respiración boca a boca.
Si todavía no se consigue, se realiza la maniobra de Heimlich, que es una técnica que se ha desarrollado en los últimos años para tratar a los pacientes con las vías respiratorias obstruidas por un cuerpo extraño. Inventada por el médico estadounidense Henry Jay Heimlich, se llama maniobra de Heimlich o "abrazo de oso", y consiste en la aplicación súbita de una presión sobre el abdomen de la víctima. El aumento de presión abdominal comprime el diafragma, éste a los pulmones, que expulsan aire a alta velocidad y presión, despejando las vías respiratorias.
La maniobra se realiza situándose tras el paciente, rodeando su cintura con los brazos y entrelazando las manos, situando éstas entre el ombligo y la caja torácica, y presionando fuerte y de forma brusca hacia atrás y hacia arriba. Si la víctima está en posición horizontal, se presiona sobre el abdomen con la mano. Debe evitarse presionar sobre las costillas, pues se pueden romper, sobre todo en niños y ancianos.
Una vez iniciada, la respiración artificial no debe suspenderse hasta que el enfermo empiece a respirar por sí solo o un médico diagnostique la muerte del paciente. Cuando el paciente empieza a respirar espontáneamente no debe ser desatendido: puede detenerse de nuevo la respiración de forma súbita o presentarse irregularidades respiratorias.
En casos de ahogamiento siempre hay que intentar la respiración artificial, incluso aunque el paciente haya presentado signos de muerte durante varios minutos. Se han descrito varios casos de pacientes sumergidos durante más de media hora, cianóticos y sin posibilidades de reanimación, que respondieron a los primeros intentos del socorrista.
El golpe de calor y la deshidratación por el calor están causados por un exceso de calor, pero sus síntomas son tan dispares que es muy difícil confundirlos. El golpe de calor, producido por un mal funcionamiento de los centros reguladores del calor, es una patología más grave que afecta principalmente a los ancianos.
Sus síntomas son la piel caliente y enrojecida, la ausencia de sudoración, el pulso fuerte y contundente, la respiración dificultosa, las pupilas dilatadas y la temperatura corporal extremadamente alta. El paciente se encuentra mareado y puede perder la consciencia. La deshidratación por calor se debe a una pérdida excesiva de líquidos y electrolitos en el organismo. La piel está pálida y húmeda, la sudoración es profusa, el pulso débil y la respiración superficial, pero las pupilas y la temperatura corporal son normales. Pueden producirse cefaleas y vómitos.
Los primeros auxilios necesarios para el golpe de calor y para la deshidratación por el calor también difieren. La víctima de un golpe de calor debe ser transportada a un lugar fresco a la sombra, y allí debe guardar reposo con la cabeza elevada. Se debe humedecer el cuerpo con alcohol o agua fría para bajar la temperatura y el enfermo debe ser trasladado a un hospital de inmediato.
El paciente con deshidratación por el calor también debe guardar reposo, pero con la cabeza más baja que el cuerpo; conviene proporcionarle abrigo o calor. Al principio puede presentar náuseas, pero tras un tiempo de descanso puede ingerir líquidos: se ha de beber 4 vasos de agua con una tableta o media cucharadita de sal diluida, a intervalos de 15 minutos. Después debería beber zumos (jugos) de frutas para recuperar otros electrolitos. Si se produce una postración importante conviene buscar ayuda médica.
La reanimación del paciente con parada cardiaca está muy relacionada con la reanimación respiratoria. Ha de aplicarse masaje cardiaco externo para mantener el flujo sanguíneo y combinarlo con las técnicas descritas de respiración artificial.
Se sitúa a la víctima sobre una superficie firme y se confirma la permeabilidad de las vías respiratorias. El reanimador sitúa sus manos sobre el esternón del paciente; éste se deprime 5 cm, por lo que se comprime el corazón y se fuerza a la sangre a salir por las arterias. Cuando se afloja la presión, el corazón se expande y vuelve a llenarse de sangre procedente de las venas. El masaje se aplica en forma de compresiones cortas y rítmicas de un segundo de duración. Se aplica una respiración boca a boca cada cinco golpes cardiacos.
Para esta operación son ideales dos reanimadores. Si sólo hay uno se aplican dos respiraciones boca a boca cada 15 compresiones cardiacas. El procedimiento debe aplicarse, aunque no haya signos de vida, hasta conseguir ayuda médica.
Mariana Alvizúa
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