En la población pediátrica las condiciones que pueden conducir a falla cardiaca difieren enormemente de aquellas que prevalecen en los adultos. Mientras que en estos últimos la enfermedad coronaria y la cardiomiopatía hipertensiva son las dos causas principales (3), en los niños las cardiopatías congénitas, las arritmias y las infecciosas dan cuenta de la mayoría de los casos (4). En la tabla 1 se enumeran las principales causas de ICC en niños según la edad:
Tabla 1 (5,6,7,8)
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Neonatos: primer día |
Disfunción Miocárdica: Asfixia, isquemia miocárdica transitoria, sepsis, hipoglucemia, hipocalcemia, miocarditis, fibroelastosis endocárdica. Alteraciones Hematológicas: Anemia, síndrome de hiperviscosidad. Alteraciones estructurales: Insuficiencia tricuspídea y pulmonar, fístulas arteriovenosas sistémicas. Arritmias: Bloqueo AV congénito, taquicardia supraventricular |
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Neonatos: Primera semana |
Alteración estructural: Estenosis aórtica, coartación aórtica, interrupción del arco aórtico. Síndrome de corazón izquierdo hipoplásico, conexión anormal de venas pulmonares, estenosis pulmonar, conducto arterioso permeable, anomalía de Ebsteín Disfunción miocárdica Anormalidades renales: Falla renal, hipertensión renovascular. Desórdenes endocrinos: hipertiroidismo neonatal, insuficiencia adrenal. |
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Lactantes: hasta 2 meses |
Anormalidades estructurales: Persistencia del ductus arterioso, tronco arterioso común, ventana aortopulmonar, comunicación interventricular (CIV), ventrículo único, defecto septal atrioventricular, comunicación interauricular (CIA) Anormalidades pulmonares- hipoxia crónica: cor pulmonale Anomalías musculares cardiacas: Miocarditis fibroelastósis endocárdica, enfermedad de Pompe. Desordenes renales y endocrinos |
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Lactantes y preescolares |
Anormalidades estructurales Disfunción muscular cardiaca: déficit de carnitina, enfermedad de Kawasaki, miocardiopatía dilatada Anomalías renales y endocrinas Pericarditis: purulenta, amibiana, TBC, viral. Arritmias: Taquicardia supraventricular, taquicardia ventricular |
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Escolares y adolescentes |
Pacientes no operados: insuficiencia aórtica, insuficiencia valvular atrioventricular, taquiarritmias Falla ventricular derecha: síndrome de Eisenmenger, estenosis pulmonar, Anomalía de Ebstein (insuficiencia tricuspídea progresiva) Cardiopatía congénita operada: Fístula sistémico-pulmonar con hiperflujo; atresia pulmonar con CIV y grandes colaterales aortopulmonares; Tetralogía de Fallot: CIV residual; insuficiencia aórtica post valvulotomía aórtica, post reparo de CIV o reparo de tronco; insuficiencia mitral post reparo de defecto septal AV; disfunción de prótesis valvular; falla ventricular sistémica en transposición de grandes arterias; disfunción ventricular izquierda post circulación extracorpórea o paro cardiaco; hipertensión ventricular derecha residual; estenosis pulmonar, obstrucción tracto de salida, obstrucción de conducto extracardiaco. Causas infecciosas: Endocarditis infecciosa, fiebre reumática, enfermedad de chagas, miocarditis viral, pericarditis viral Vasculitis: Enfermedad de takayasu, colagenopatías, glomerulonefritis aguda. Enfermedades sistémicas: Enfermedad de Kawasaki, tirotoxicosis, falla ranal aguda y crónica, hipertensión severa, enfermedad neuromuscular. Síndromes congénitos: Marfan, Hurler, Noonan Hipertensión pulmonar: Cor pulmonales |
Desde el punto de vista fisiopatológico, el síndrome de falla cardiaca puede estar causado por 5 mecanismos: 1) fallo de la propia bomba, 2) obstrucción del tracto de salida, 3) flujo de regurgitación, 4) trastornos de la conducción cardiaca, y 5) perdida de la continuidad del sistema circulatorio (9).
Cada uno de los anteriores mecanismos conduce de una forma diferente a la falla cardiaca, no obstante, todos tienen como denominador común la disminución del gasto cardiaco que es el resultado del volumen sistólico y la frecuencia cardiaca.
Si el corazón no es capaz de eyectar suficientemente el volumen sanguíneo de fin de diástole, ocurre un remansamiento retrógrado de la sangre hacia el sistema venoso, lo cual conduce a un incremento en el volumen telediastólico y, con este, de la precarga. Ante tal sobrecarga de presión, el corazón puede defenderse mediante el mecanismo de Frank-Starling, donde el mayor estiramiento de las fibras miocárdicas facilita la interacción entre la actina y la miosina logrando una mejor contractilidad del corazón, suficiente para mantener la función cardiaca.
Sin embargo, en corazones cuya contractilidad intrínseca está comprometida o que padecen de una dilatación previa como consecuencia de un cortocircuito de izquierda a derecha, una mayor dilatación no mejorará el gasto cardiaco y conducirá a una disminución progresiva de la fracción de eyección. Cuando esto ocurre, se entra en un estado de hipoperfusión generalizado como consecuencia de la disminución del volumen efectivo de perfusión, lo cual conduce a la activación de diversos mecanismos neurohormonales y homódinamicos que si bien buscan compensar el fallo de la bomba, finalmente terminan por deteriorar aún mas el sistema conduciendo a un empeoramiento del estado congestivo (10). Son tres los sistemas neurohormonales que participan en la fisiopatología de la falla cardiaca.
En primer lugar, la disminución del llenado arterial causa aumento del tono simpático mediado por barorreceptores, con un incremento en las concentraciones de noradrenalina (NA). Si bien este neurotransmisor pudiera incrementar el gasto cardiaco a través de sus efectos cronotrópicos e inotrópicos positivos mediados por el receptor β1 adrenιrgico, se ha observado que en la falla cardiaca hay una regulación a la baja de estos receptores o una alteración en los mecanismos de transducción de señal, lo que disminuye tales efectos benéficos de la NA.
Por otro lado, la NA tiene efectos tóxicos directos para las células cardiacas, lo cual puede deberse a sobrecarga de calcio y a la inducción de apoptósis, situación que junto con la posible hipertrofia mediada por receptores tanto β como α conduce a remodelaciσn de la arquitectura cardiaca de una forma tal que empeora su función de bomba (11). En adición a esto, la NA ocasiona vasoconstricción arterial y venoconstricción, lo cual incrementa tanto la precarga como la poscarga, a la vez que activa el sistema renina angiotensina aldosterona, el cual es el segundo sistema neurohormonal importante en la fisiopatología de la insuficiencia cardiaca. Tanto la vasoconstricción renal como la disminución del volumen efectivo de filtración conducen a la liberación de renina, enzima que incrementa la producción de angiotensina II y de aldosterona. Estas hormonas incrementan la retención de sodio y agua a nivel renal, lo cual aumenta el volumen plasmático del individuo, empeorando de tal forma el estado congestivo y la magnitud de los edemas.
Además de estos efectos hemodinámicos, se ha demostrado que la aldosterona causa remodelación directa de la arquitectura cardiaca, lo cual explica los buenos resultados del uso de iECAS y espironolactona en la falla cardiaca (12). Por último, el tercer mecanismo neurohormonal comprometido en la falla cardiaca es la liberación del péptido natriurético atrial (o cerebral (BNP)), el cual ha sido objeto de numerosas publicaciones en los últimos años debido a que altas concentraciones de este se correlacionan con un peor pronóstico (13).
En conclusión, cualquiera que sea su causa, la insuficiencia cardiaca se caracteriza por un gasto cardiaco disminuido (fracaso anterógrado), o por el remanso de sangre en el sistema venoso (fracaso retrógrado), o por ambos.
Las manifestaciones clínicas de la falla cardiaca en los niños varían según la edad, el grado de compromiso de la función cardiaca, la etiología del desorden, y las enfermedades intercurrentes (14). En los lactantes la falla cardiaca pude ser difícil de identificar, en general se presenta cianosis, taquipnea, dificultades de la alimentación, escaso aumento ponderal, sudación excesiva, irritabilidad, llanto débil y respiración ruidosa y laboriosa, con retracciones intercostales y subcostales, así como aleteo nasal. La cardiomegalia y la hepatomegalía son constantes, y en la auscultación es frecuente encontrar soplos, ritmo de galope, sibilancias y estertores pulmonares. En los niños mayores como en los adolescentes, los signos y síntomas de la falla cardiaca se asemejan más a los del adulto, presentando intolerancia al ejercicio, disnea en reposo, tos, ortopnea, disnea paroxística nocturna, edemas generalizados, cardio y hepatomegalia, y anormalidades a la auscultación. Es escolares y niños mayores es más fácil detectar ingurgitación yugular a diferencia de los lactantes quienes por su cuello corto este es un hallazgo menos frecuente (15).
Ayudas diagnóstico
Las siguientes ayudas diagnósticas son útiles en el niño con sospecha de falla cardiaca:1) radiografía de tórax: cardiomegalia, congestión pulmonar; 2) electrocardiografía: ayuda a determinar la etiología, especialmente arritmias; 3) ecocardiografía: establece función ventricular, ayuda a determinar la etiología; 4) gases arteriales: evidencia disminución de la concentración arterial de oxigeno en el edema de pulmón y acidosis en la insuficiencia cardiaca grave, 5) ionograma: puede demostrar hiponatremia y alteraciones en los electrolitos secundarias al tratamiento; y 6) hemoleucograma: ayuda a descartar anemia (16,17).
Otras pruebas mas complejas como la medicina nuclear, la resonancia magnética, el cateterismo cardiaco, la biopsia de corazón, los cultivos, etc, no están indicadas de rutina pero pueden ser requeridas en casos específicos donde se requiera aclarar la etiología.
El tratamiento definitivo de la falla cardiaca debe estar dirigido a la corrección de las causas de base (p. ej. cirugía en el caso de una cardiopatía congénita), no obstante son necesarias medidas farmacológicas dirigidas a mejorar la función ventricular, disminuir los edemas, y prevenir el empeoramiento de la enfermedad (18).
En la tabla 2 se resumen los aspectos importantes del tratamiento.
Tabla 2 (18)
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Medidas generales |
Reposo, decúbito con inclinación, ventilación con presión positiva, aumento de la ingesta de calorías, alimentación por sonda nasogástrica |
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Inotrópicos |
Digoxina |
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Diuréticos |
Furosemida, Espironolactona, clorotiazida |
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Fármacos reductores de poscarga |
Nitroprusiato, captopril, hidralazina |
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Agonistas adrenérgicos |
Dopamina, dobutamina, isoprenalina |
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Inhibidores de la fosfodiesterasa |
Milrinona |
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β bloqueadores |
Metoprolol, carvedilol. |
La ICC si bien no es tan frecuente en la edad pediátrica como en la adultez, si es una causa importante de morbilidad y mortalidad durante este periodo del ciclo vital. Esto obliga al médico a estar capacitado en realizar un diagnóstico temprano que permita iniciar el tratamiento de manera oportuna. En los niños las causas principales de falla cardiaca son las cardiopatías congénitas, seguidas por las infecciones y los trastornos del ritmo. Tanto la etiología como las manifestaciones clínicas varían según se trate de un recién nacido, lactante, preescolar, escolar o adolescente.
El médico debe mantener un alto índice de sospecha y considerar un trastorno en la función cardiaca ante signos sutiles y estar en la capacidad de utilizar las ayudas pertinentes para confirmar el diagnóstico, esclarecer la etiología e iniciar el manejo mas adecuado.
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18. Auslender M, Artman M: Overview of the management of pediatric heart failure. Progress in Pediatric Cardiology 2000; 11:231-241.
INFORMACIÓN SOBRE EL AUTOR
Leonardo Mejía Buriticá
ESTUDIOS REALIZADOS: Actualmente estudiante de Medicina de VIII semestre de la Universidad de Antioquia, Medellín, Colombia
CARGOS: Investigador grupo Pediaciencias, Departamento de Pediatría, Facultad de Medicina, Universidad de Antioquia.
Investigador grupo de investigación en Psiquiatría, GIPSI, Departamento de Psiquiatría, Facultad de Medicina, Universidad de Antioquia.
Investigador grupo SINAPSIS, secciones Neurocirugía y Neuropediatría de la Facultad de Medicina de la Universidad de Antioquia
CURSOS REALIZADOS
Leonardo Mejía Buriticá
Estudiante VIII semestre de Medicina
Rotación de Pediatría
Hospital Universitario San Vicente de Paúl
Hospital Infantil de Medellín
MEDELLÍN
COLOMBIA
2006
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