El contexto de un texto lo podemos asumir y considerar desde lo que, interiormente, dice, expone, plantea, propone, con relación al contenido. Pero de otro lado, el contexto tiene que ver con lo externo al propio libro, es decir, con el lector y con el medio o realidad de quien estable dicho diálogo, dicha conversación, dicha comunión. Leer un texto fuera de un determinado contexto, es como ingerir un alimento que no llega al estómago, sino que se fuga o desvanece por vías extrañas a las que procesan y elaboran la digestión, es decir, el proceso de extraer las sustancias nutritivas para el organismo, separando éstas de las que son desechables, de las que serán expulsadas del organismo, por cuanto nada aportan a la vida, a la salud, al fortalecimiento y recuperación energética del cuerpo u organismo
No resulta igual el contexto para quien lee un texto bíblico, si es cristiano que si es ateo, o si es fiel a la Iglesia romana que si es de otra iglesia o movimiento religioso. Igual sucede en el caso de tomar un texto de matemáticas. Si es un admirador de tal forma de representar la realidad, a través de fórmulas de funciones, relaciones, proporciones y leyes que si es alguien que prefiere el lenguaje o código de la pintura, de la música, de la lengua o del diseño. En cada caso de los anteriores, ese contexto juega un importante papel en el lector, no solo en cuanto a la comprensión, sino en lo afectivo, en los sentimientos y emociones.
Dentro de dicho contexto cuenta bastante lo que tiene que ver el tiempo y el espacio donde sucedieron los hechos referenciados o donde se presenta la temática o problemática expuesta y ofrecida en el texto. No es lo mismo hablar de la pobreza o de los pobres de Europa o de los Estados Unidos que de los de África, Asia o Latinoamérica. Tanto la pobreza como los pobres concretos tienen un contexto propio y específico que los hace diferentes. Un pobre en Europa puede ser quien carece de carro propio, quien no ha cursado estudios superiores, pero el pobre de África, de Asia o de Latinoamérica es mucho más que quien carece de dichos aspectos, bienes o servicios, antes referidos.
La pobreza en los países pobres o subdesarrollados es miseria, es exclusión, es marginación de lo más elemental y necesario para sobrevivir y propio de la dignidad humana que ha de corresponder a cualquier ser humano del planeta. En consecuencia, el contexto cuenta bastante y es indispensable tenerlo muy en cuenta en cualquier lectura y texto, por parte de todo lector
El tiempo es otra variable que tiene su significado en el contexto. Hablar de analfabetas hoy en día no es igual a los analfabetas de hace cincuenta o cien años. Hoy en día el analfabetismo es mucho mayor, ya que no es analfabeta solamente quien carece de conocimientos mínimos en lectura, escritura y hacer cuentas matemáticas, sino que se extiende a quien es ajeno o ignorante frente a muchas cosas de la ciencia, de la técnica y de la tecnología.
La mayor parte de nosotros somos analfabetas en cuanto a la ciencia y a la tecnología. Ignoramos cómo realmente es la realidad, los fenómenos que a diario vemos, los objetos que nos rodean, las enfermedades que nos atacan, los métodos para prevenirlas o curarlas, desconocemos los procesos que llevan a cabo cantidad de fenómenos como la VIDA misma, la NATURALEZA, LA cultura, LA SOCIEDAD. La mayoría tenemos opiniones, nociones, ideas vagas, la mayoría de las veces erradas, falsas, equivocadas, apenas decimos o repetimos como loros lo que hemos escuchado decir sobre tal cosa a otras personas a quienes reconocemos autoridad y conocimiento en eso que dice que conoce o que sabe.
En la actualidad hay analfabetas por doquier, así sepamos medio leer, escribir y hacer unas cuantas operaciones matemáticas. Podemos incluso ser bachilleres, licenciados en cantidad de disciplinas y profesiones como ingeniería, economía, medicina, derecho, educación, arquitectura, etc., etc. Y seremos analfabetas en cantidad de campos y de aspectos de la ciencia, de la investigación, de la tecnología y de la REALIDAD. En conclusión: no olvide que en toda lectura ha de tener en cuenta y relacionar los antes expuestos y comentados elementos o variables. AUTOR – LECTOR – TEXTO Y CONTEXTO.
Así como el ignorante está muerto antes de morir,
el hombre de talento vive aún después de muerto.
Publio Siro

Otro gran recurso y herramienta importante y necesarísimo en el estudio es la ESCRITURA. Ya pasó el tiempo del estudio en el que todo se reducía a escuchar, por parte del estudiante, lo expuesto y trasmitido por el profesor. En la actualidad el estudiante que no escriba ni lea está más que perdiendo su tiempo, su dinero y su vida.
La persona que escribe aprende doblemente. Además, mediante la escritura mantiene vivas y frescas las ideas, los datos y los conceptos. Dejar a la memoria biológica (la del cerebro) el cuidado y responsabilidad de lo tratado en las sesiones o lecturas es correr un gran riesgo, ya que el olvido es una enfermedad que con frecuencia nos visita. La escritura es la memoria permanente, es la memoria cultural. Nadie se puede robar lo que ya está escrito, tampoco lo podrán cambiar o desmentir, como sucede cuando hablamos o exponemos oralmente.
No hay que preocuparse demasiado por la buena ortografía o por una muy buena redacción (sintaxis), aunque son importantes y su aprendizaje una necesidad grande. Pero no hay que privarse de ESCRIBIR por temor a tales desconocimientos o equivocaciones. Precisamente, en la medida en que vamos ejercitando la escritura esos elementos: ortografía, puntuación, sintaxis, sinónimas, antónimas, léxico se van mejorando, acrecentando y puliendo. Es como si el niño, por temor a dar un traspié, no se atreviera a dar los primeros pasos. Pues si se cayó, se levantará y a fijarse y tomar precaución, para no vivir en meras caídas o en el suelo. Algo similar ocurre con el aprendizaje de cualquiera de las disciplinas y de las técnicas que ellas demandan.
De tal manera que no olvide que hay que escribir acerca de los textos que lee, para que cuando se presente a las sesiones presénciales o seminarios no aparezca con el cerebro vacío o con gaguera. Llevar las ideas, los argumentos, la posición frente a los planteamientos e informaciones del autor y del texto es ya ahorrar tiempo y evitarse improvisaciones y aburrimiento por parte de compañeros y del docente. Lo que escriba le quedará para presentar como balance y ganancias al final del curso. Si no lo hace, su saber y conocimientos desaparecerán tan pronto rinda tales cuentas evaluativos, a través de lecciones y/o exposiciones orales.
El leer hace completo al hombre.
El hablar lo hace accesible.
El escribir lo hace exacto.
-Baicon-

"El que aprende y aprende, y no practica lo que sabe
es como el que ara y ara y nunca siembra"
-Platón-
Es un texto escrito en prosa científica, técnica o comercial con el objetivo de comunicar información dirigida, generalmente, a personas o entidades capacitadas para tomar decisiones. En ellos se presentan hechos obtenidos o verificados por el autor. Pueden contener la solución a un problema, los métodos y procedimientos mediante los cuales hemos obtenido los datos para hallar esa solución y las recomendaciones que juzguemos conveniente hacer con respecto al problema que nos ocupa.
El contenido de un informe también puede ser la respuesta a una consulta técnica.
Es un texto elaborado para informar, sobre hechos o actividades concretas, a un determinado lector o lectores. Esto hace que posea una estructura predominantemente enunciativa. Pero aunque el informe se compone esencialmente de datos que se informan, el autor interpreta estos datos para llegar a conclusiones y recomendaciones que debe sustentar; por esto, en este tipo de textos también está presente una estructura argumentativa. En ellos también aparece la estructura descriptiva porque se describen hechos.
Atendiendo a los objetivos buscados y a los contenidos específicos del informe, este tipo de texto puede ser de tres clases: expositivo, interpretativo y demostrativo.
Es aquél que narra un hecho o una secuencia de hechos sin análisis ni interpretaciones del autor y por consiguiente, sin conclusiones ni recomendaciones. Este tipo de informe debe incluir antecedentes para que ayuden a comprender el hecho o hechos narrados. Ejemplo de informe expositivo puede ser aquél en que se narre lo relacionado con la realización de un curso.
Este informe no contiene solamente narración de unos hechos, sino que interpreta y analiza esas situaciones para obtener conclusiones y dar recomendaciones. Ejemplo de este informe puede ser la evaluación de la aplicación de una determinada metodología utilizada en el proceso de enseñanza – aprendizaje.
Es aquél en el cual se presenta una tesis planteada por el autor del informe, la descripción de todos los pasos que se han seguido para su demostración y las conclusiones obtenidas. Este tipo de informe se conoce con el nombre de informe científico o informe técnico.
ETAPAS PARA LA REALIZACIÓN DEL INFORME
Todo informe consta de tres partes básicas que son: introducción, desarrollo y conclusión.
En ella se presenta el problema y los objetivos buscados; se responde a la pregunta: ¿para qué?
Presenta los procedimientos o metodología utilizada para recopilar la información (experimentos, entrevistas, cuestionarios, visitas de información, etc.) En esta parte se responde a la pregunta: ¿Cómo?
Aquí se presentan los resultados obtenidos, utilizando cuadros, tablas, gráficos, ilustraciones, etc., y se responde a la pregunta: ¿Qué se encontró? Además, se dan recomendaciones o ideas del autor para tomar decisiones. Son la respuesta al interrogante: ¿Qué debe hacerse?
Algunos informes se presentan como memorandos o cartas, pero hay informes más rigurosos llamados informes formales que tiene un objeto de estudio y un contenido amplios. Este tipo de informes presentan la siguiente estructura formal:
Cubierta o carátula
Portada
Presentación del informe:
Donde se expresan en forma breve los objetivos, procedimientos, fuentes de información y aspectos relevantes. Esta parte suele hacerse mediante una carta de remisión del informe.
Tabla de contenido
Tabla de ilustraciones
Compendio o resumen
Introducción:
Aquí se plantea el problema su origen y antecedentes; además, se presentan la justificación, los objetivos y el marco teórico.
Resultados
Notas
Citas
Conclusiones
Recomendaciones o sugerencias
Bibliografía
Anexos o apéndices
RECOMENDACIONES PARA SU ELABORACIÓN

Resumir es reducir un texto respetando su sentido fundamental. Es la articulación consecutiva de las ideas esenciales de un texto que hemos leído. La elaboración de un resumen constituye un proceso complejo en el cual intervienen: un sujeto comunicante (YO), autor de un texto (T1); un sujeto interpretante (TÚ), quien a su vez produce otro texto (T2) que reduce la información del texto leído (T1), pero lo presenta con total fidelidad, esto es, sin alterarlo.

El resumen es un texto que debe presentar las siguientes características:
Presentar las ideas del autor tal como éste las expresa, sin tergiversarlas.
Expresar las ideas como aparecen en el texto, sin ninguna interpretación personal.
Contener todas las ideas básicas.
Presentar las ideas interrelacionadas por medio de elementos de cohesión o de signos de puntuación.
Escribirlo con el estilo del autor del resumen, sin influencias del estilo del autor del texto.
Si el resumen es la reducción de un texto, obviamente, debe ser un texto de menor extensión que el texto original.
Como todo tipo de texto escrito, éste debe estar redactado atendiendo a las normas básicas de sintaxis, morfología y ortografía.
RECOMENDACIONES PARA SU ELABORACIÓN
En los últimos años, gracias al desarrollo de la ciencia, de la técnica y del arte, los textos escritos que producen diariamente son tantos que difícilmente podemos tener acceso a toda la información que se presenta en ellos (revistas, periódicos, artículos, libros, etc.). Por tal razón, los abstracts (extractos) o resúmenes tienen una gran utilidad porque cumplen las siguientes funciones:

El comentario es un tipo de texto que consiste en la valoración o evaluación personal de un referente de la realidad o de un texto que hayamos interpretado. En este segundo sentido el comentario, al igual que el resumen, es la construcción de un texto sobre otro texto, mediante el siguiente proceso:

Un autor escribe un texto y un lector interpreta su significado, lo asocia con un sistema de valores y produce un texto en el cual explique a qué partes del texto leído se opone y con cuales está de acuerdo y, además, exprese qué piensa sobre el texto interpretado.
Para elaborar un comentario es indispensable la comprensión del texto leído porque no se puede comentar un texto cuyo significado no comprendemos íntegramente.
De acuerdo con todo lo anterior, podemos definir el comentario como un tipo de texto que presenta la valoración de la información (contenido) de un texto leído y de su forma de expresión (coherencia, organización, claridad, corrección léxico – gramatical, etc.).
RECOMENDACIONES PARA SU ELABORACIÓN
El texto tipo comentario consta de las siguientes categorías:
Este orden es muy flexible; se puede empezar por la solución o por el juicio crítico; además, la descomposición en subtemas y el juicio crítico, generalmente, van unidos: se presenta cada subtema y su valoración.
Los principales tipos de comentarios son los siguientes:
En el se expresan los hechos escuetos y precisos. Predomina la estructura narrativa con participación de la enunciativa puesto que se informa sobre hechos. Ejemplo: comentario sobre una reunión de trabajo.
Este tipo de comentario, además de la narración de los hechos, incluye razones o argumentos relacionados con estos hechos, que sirven para realizar su valoración. Su estructura es narrativa y argumentativa.
En él, su autor se propone convencer al lector para que admita su punto de vista como verdadero. Por esto, es predominante de estructura argumentativa.

Es un texto escrito que contiene el resumen y el comentario realizado sobre un libro u otro texto que se haya publicado, o sobre un hecho cultural. Este tipo de texto debe contener información sobre las ideas esenciales y los aspectos interesantes y útiles de la obra reseñada.
En la reseña participan las estructuras enunciativa y argumentativa puesto que con ella se informa y se convence sobre los méritos o fallas del texto reseñado.

Es un texto escrito, generalmente breve, que expone, analiza o comenta una interpretación personal, sobre un determinado tema: histórico, filosófico, científico, literario, etc. En él predomina lo personal y subjetivo: el punto de vista del autor.
Este tipo de texto escrito presenta las siguientes características:
Atendiendo al punto de vista del autor, a la estructura, al contenido y a su intención comunicativa, los ensayos pueden clasificarse en los siguientes grupos:
ENSAYO DIGRESIVO O DE EXPOSICIÓN DE IDEAS
Su objetivo es el de exponer ideas sobre un tema determinado; hacer una divagación interesante sobre él. Su estructura es enunciativa pero muy libre, puesto que no posee partes fijas. Para su elaboración se exige un tema básico, se realiza una asociación libre de ideas relacionadas con él; se hace un plan esquemático y luego se redacta en un estilo muy personal.
En él se analiza y valora cualquier idea, obra o actividad humana. Tiene mucha variedad temática (medicina, historia, ciencias exactas, literatura, etc.).
Es un poema en prosa; en él lo poético predomina sobre lo conceptual. Se caracteriza porque expresa, en grado máximo, la sensibilidad del autor, por la belleza de las ideas que expone y por el lenguaje literario que usa para expresarlas.
Su objetivo es defender una tesis y lograr que el lector se adhiera a ella. Exige un gran rigor de pensamiento lógico y una gran organización de sus partes. Para obtener su objetivo, debe utilizar un léxico preciso, alusiones directas, preguntas que creen expectativas frente a lo que se va a afirmar (preguntas del autor del ensayo).
ESTRUCTURA DEL ENSAYO ARGUMENTATIVO
En ella se enuncia, brevemente, la tesis (opinión) o la hipótesis que se quiere demostrar.
Aquí se ordenan, lógicamente, las ideas principales y secundarias relacionadas con el tema (subtemas, proposiciones temáticas), se enuncian objeciones, si existen, y se anexan citas, ejemplos y pruebas que sirvan para sustentar la tesis expuesta.
En esta parte se retoma la tesis propuesta en la introducción y se demuestra su validez.

Un protocolo es una síntesis que reorganiza, ordena y jerarquiza los puntos más relevantes tratados durante un evento. Consiste, en primera instancia, en una descripción objetiva de los temas, hechos o sucesos acaecidos durante la sesión o reunión y, en segundo lugar; es un producto escritural de registro que narra, de manera precisa, el desarrollo de los aspectos fundamentales de un trabajo realizado.
Un protocolo es más que un acta; es decir, va más allá de recapitular de manera cronológica y puntual cada uno de los sucesos ocurridos en un evento o reunión. Tampoco un protocolo es un simple resumen: no se limita a presentar una síntesis global de un tema genérico. De igual manera, el protocolo no es un ensayo crítico sobre un determinado proceso de trabajo. Y, menos todavía, un protocolo consiste en una compilación de opiniones sueltas, expuestas a lo largo de una sesión, encuentro o seminario.
El protocolo, como instrumento de trabajo y seguimiento de un proceso, es importante porque permite, entre otras cosas:
Por su valor de registro, el protocolo debe tener una estructura lo suficientemente ágil y concreta como para que cualquier lector pueda enterarse, sin gran dificultad, de lo ocurrido durante el evento que se describe narrativamente. Por lo mismo, es recomendable que un protocolo contenga las siguientes partes:

"Los individuos o grupos construyen ideas sobre el mundo"
El protocolo es el momento de explicitar los procesos, es una oportunidad de hacer sugerencias sobre el contenido. Ese proceso que sensibilizó a alguien, se expresa. Es un punto de partida de un instrumento del seminario, diferente a las relatorías, pero ambos son documentos escritos básicos de la elaboración en sesiones conjuntas.
El protocolo es una especie de diario ¿Qué se consigna en un diario personal? ¿Cómo se diferencia de un acta de una reunión? Al escribir en un diario se mantiene un criterio, no es dejar por escrito un recuento de todo lo que pasa: al contrario, tratamos de ser selectivos, consignamos eventos, experiencias, pensamientos que por un lado son significativos y que tienen una importancia especial, pues al releerlo, el criterio de juzgamiento no es si nos dice todo lo que en esa vida particular se nos ocurrió, sino más bien, de todo lo que ocurrió, cuáles, por alguna razón, nos fueron particularmente más significativos. Ese es el espíritu del protocolo y allí está el grado de libertad e iniciativa de quien lo escribe, allí hay una cierta selectividad al consignar lo que verdaderamente vale la pena recordar, de lo que se dijo y de lo que se hizo en la sesión.
Esa selección de qué es lo más importante, no es arbitraria, tiene que tener alguna justificación. En primer lugar, en términos de la temática de la sesión. Allí se dicen cosas que parecen interesantes, pero que son comentarios al margen del propósito general de la reunión, porque se desvió la conversación hacia ese lado, porque alguien quiso hacer un paréntesis o porque ocurrió algo insólito que de golpe nos hizo pensar eso, aunque no fuera lo más relacionado con el tema. En consecuencia, el tema es un primer criterio de selectividad.
El segundo criterio, es que dado el momento en que está el grupo, hay cosas que dichas en otro momento no son tan importantes, y que el grupo está en un proceso de inducción de la maestría, entonces hay una situación de ignorancia muy generalizada. El tercer criterio, está en lo personal como sujeto participante en el proceso.
Por ejemplo, para alguien fue muy interesante lo de la lectura, sus características y temáticas, esto lo recogería en su protocolo. Pero para otra persona, lo importante fue el procedimiento del trabajo en grupo lo que le arrojó más luces y lo que hizo que el aprendizaje tuviera más significado. De manera que cuando se hace protocolo, no es que tenga libertad para poner allí lo que se le ocurra, pero sí se tiene una cierta libertad para dar una versión de los hechos y que en el momento de ponerse en común, se puede complementar con lo que se agregue. El protocolo tiene ese carácter narrativo de una experiencia educativa, en un momento dado; eso es lo especial de un diario, tener corte narrativo y muy cercano a un recuento que lleva un lenguaje y corte perceptivo.
Entonces cuando volvemos a leer el protocolo, podemos encontrar momentos que pueden volver a tener un valor significativo, en términos conceptuales e investigativos. Esa es la naturaleza de los protocolos. Así como el protocolo se refiere a un trabajo presencial colectivo que hacemos en cada sesión, la relatoría se refiere al trabajo individual y previo a la sesión, como requisito para participar en el seminario. El protocolo se hace a propósito de... y la relatoría antes de... El uno refleja un trabajo colectivo y el otro refleja un trabajo personal.

La relatoría es un documento en donde cada cual trata de consignar por escrito sus relaciones personales sobre un determinado texto. En la metodología de seminario hay dos actividades absolutamente esenciales producto de la formación en la que estamos empeñados: el hablar y el escuchar; dos maneras de hacer lo mismo.
Y el leer y escribir.
Culturalmente somos orales; hay otras culturas en las que se habla menos y son las culturas que a nosotros nos parecen poco comunicativas. Los latinos, nosotros, tendemos a comunicarnos oralmente con bastante intensidad. Pero resulta que, para la gran mayoría de nosotros, el escribir es un ejercicio que va en contra de nuestra manera de ser, de nuestra idiosincrasia. No es un rasgo cultural nuestro el de escribir. El consignar por escrito lo que pensamos, lo que creemos, lo que sentimos, lo que deseamos o lo que hacemos, no es simplemente un ejercicio de registro, sino que en ese acto de objetivar nuestra subjetividad, estamos afectando esa subjetividad.
Es la misma diferencia que hay entre el medio y la mediación, ejemplificada cuando escribimos. Al hacerlo tomamos un lápiz, esfero, tiza, computador, máquina de escribir; ese instrumento es un medio que nos permite representar en el papel rasgos que constituyen el acto de escribir. El acto que se posibilita por ese medio que es el lápiz, tiene un efecto –reflejo sobre nuestra conciencia. El poder leer eso que escribimos afuera de nosotros, y consignado ya de una manera estética, hace que nuestra comprensión se modifique.
La escritura tiende a volvernos analíticos. La escritura tiende a conferirle autoridad al pensamiento. Cuando alguien escribe un libro, ese libro de alguna manera se independiza del autor y adquiere una cierta autoridad. Lo escrito tiene ese carácter, aún sobre nosotros mismos. Se produce una serie de efectos transformadores de nuestra conciencia que se facilitan a través de la escritura, como clarificación del pensamiento.
Por eso es que en la maestría (en nuestro curso, aclaración nuestra), además de conversar, que es bien importante, como una forma de propiciar procesos de formación, el escribir se convierte en otra herramienta fundamental. El leer y el escribir son las dos caras de una misma moneda. Algunas personas dicen que no se acaba de leer hasta que se escriba o que no se acaba de escribir hasta que se lee lo que escriba. Para la Maestría es claro que para poder participar realmente y abordar lo colectivo de formación, hay que tener algo que decir y por eso comenzamos con una lectura individual antes de la colectiva.
Para cada una de las sesiones hay una lectura. Esa lectura necesariamente debe ser, en primer lugar informativa, que es lo que uno logra cuando mira por primera vez el texto, con una hojeada. Va a permitir esa lectura informativa conocer el texto. A veces nos va a costar mucho trabajo, pero a veces nos va a parecer más fácil. Luego viene una lectura analítica, ¿cómo está elaborado este texto? ¿Realmente dónde están sus ideas principales, sus argumentos, sus conclusiones, dónde están sus hipótesis, su tesis?
El tercer nivel es el de la síntesis, una vez que se ha parcializado el texto, se recompone. ¿Cuál es la esencia del texto? Y por último, viene el momento reactivo o reflexivo del texto: ¿y yo qué, yo que digo de este texto? ¿Cuál es mi posición frente a ese texto, o mi opinión, estoy o no de acuerdo? Es un momento creativo o comparativo con otros textos. Una de las reacciones que se encuentra con frecuencia en el grupo es sentirse contrariados, porque quisiéramos, de una vez por todas, saltar a decir lo que opino del texto. Puede ser que alguien llegue con esa habilidad.
Esa predisposición a iniciar diciendo lo que "yo pienso", muchas veces lo que implica es una reacción un poco prematura, en donde esencialmente se ignora lo que el texto dijo, por entrar a decir lo que el texto quiere decir. Por eso es que primero atendemos a lo que dice el texto, desde el análisis y desde la síntesis, hasta lograr el nivel personal, más creativo, a partir del texto mismo. El nivel informativo – analítico y sintético tiene opciones de hacerlo, opciones que dan libertad para asumir la relatoría.
Como la relatoría se debe traer ya escrita, se pide al seminarista que al inicio de la sesión las entreguen. En algunas ocasiones ha surgido la inquietud acerca de por qué no se hace la relatoría después de la conferencia, pues ya tiene más ideas de qué se trata, pues se tiene más tema del que le da la lectura. Eso es cierto, si el propósito de la Maestría fuera elaborar una relataría lo más completa sobre el trabajo que se ha realizado para la sesión; pero como el propósito general de la Maestría no es ese, sino que es el venir preparados para la sesión, obviamente no da lo mismo hacerlo antes o después.
La gran mayoría de las veces después de oír al conferencista se dice: -si yo hubiera sabido que esto era así, no hubiera puesto eso-. Como vamos a tener sesiones intensivas de seminario, posteriores a la conferencia, en donde precisamente se trata de hacer una especie de taller sobre la relataría, especialmente en ese momento, podremos descubrir todas estas cosas. Pero el papel de la relatoría en el modelo de la Maestría es el de una boleta de entrada, lo que da el derecho y oportunidad de poder hablar y opinar de acuerdo a la dinámica que establezca el conferencista.
¿Cómo escribir una relatoría respetando el texto, sino es con palabras del mismo texto?
Hay das extremos: El primero, un plagio. Es copiar lo que otra persona dijo sin respetar su autoría. Otro extremo, es no hacer ninguna referencia directa al texto leído. No se trata de ninguno de los dos extremos, en la mitad de ellos está la cita textual con la respectiva referencia, lo que significa que la forma como esa persona dijo eso, es la mejor o coincide totalmente con lo que yo pienso. Se usa la cita textual por ser la mejor forma de decirlo y se usa también por ser completamente coherente con lo que pienso.
En los intermedios entre ese punto medio de citar entre comillas está el parafrasear, es decir a manera personal, algo que el autor dijo de algo que parece importante de rescatar. Hay que elegir entre citar o parafrasear, lo demás se hace a la manera del lector. Es decir, no hay problema en citar o parafrasear. Lo importante es tener en cuenta que no es un resumen o una simple fusión de frases aislados del texto. Aún en este nivel de resaltar lo que el autor dijo hay cierto grado de elaboración personal, aunque se esté hablando del mismo texto. El recurso es decir: Como el autor dijo... cita o parafrasea.
¿Es objetiva o es subjetiva la relataría? ¿O lo que yo pienso es solamente lo que dice el texto? Si aparece lo mío (propio del lector), pero con ciertas reglas, se explica con la analogía del juego de Póker. Si se propone jugar póker, hay que seguir unas reglas básicas. Eso no significa que mi astucia, mi pasión, mi malicia, no sean necesarias en el juego, son imprescindibles. En el primer año se formará para ser buen jugador de póker. Dentro del juego de póker hay quienes están mejor que otros, unos tienen más habilidad que otros, tienen mayor astucia, mayor agilidad mental y el juego va a ser diferente.
Una segunda analogía es con la aviación. Antes de tomar el vuelo, el avión tiene que "carretiar". En el primer año hay que "carretiar", vamos a movernos en el texto, vamos a ganar velocidad, dominio de la pista sobre el tema.
El segundo año ya puedo volar y sobrevolar el texto. La tierra está abajo y yo aquí.
Hay que hacer la relatoría teniendo en cuenta la guía como si fuera un guión. Aún así se tienen opciones, ahí es donde está su grado de libertad. Se resume la relatoría en EL QUÉ dice el texto: tesis, argumentos, nociones y categorías y conclusiones, en el CÓMO lo dice el texto: lenguaje, título, esquema, y A QUIÉN: citas, ideas nuevas, proceso.
Lo importante de estas producciones a propósito de la sesión (protocolo) y previo a ella (relatoría), es reconocer el espacio que la maestría provoca. Es un espacio de participación, reflejo de instancias lectoras como mediación al conocimiento de las temáticas, las cuales son telón de fondo de la educación.
El banquete al que somos invitados los participantes al seminario, está preparado para "provocar" de tal manera que quedan deseos de seguir probando, "picando" con más ganas cada vez, aquello que aparece como aperitivo. No es un banquete donde se satura de información, es un contexto en donde los asistentes se antojan de la profundidad de cierta temática. Tarea por resolver durante la maestría y después de ella.
Por otro lado, siguiendo con la imagen de la orquesta, enunciada al inicio, se presenta una polifonía, un lugar de armonía reflejada no en la homogenización, sino en la formación de valores educativos, en el cumplimiento de roles con ayuda de los pares académicos y humanos que permanecen en el seminario.
Las implicaciones de esta fundamentación de la maestría, expuesta por el Doctor Campo, son amplias en términos de la calidad de la educación. Corresponden a inquietudes acerca de cómo lograr una educación con calidad. Serán ellas objeto de trabajo continuo en busca de la formación de docentes con rasgos investigativos, con rasgos de competentes en el saber específico, de pensadores de la educación, pero sobre todo de maestros preocupados por alcanzar un espacio humano dentro de su labor docente.
Estas búsquedas tienen un reflejo inmediato en la maestría, en el simposio. Lugar de encuentro tanto de la producción escritural inicial que es la autobiografía, como del seguimiento de las relatorías. Este seguimiento va marcando huellas estilísticas, improntas de lecturas que se convierten en signos de conocimientos en el momento del simposio cuando se "entrega" al otro, al par, lo recogido en ocho trimestres. También allí se inicia otro encuentro, con lo que sigue después de la maestría... nada seguirá igual, todo se mira diferente.
"Cuando no sabemos a qué punto nos dirigimos,
todos los vientos son desfavorables."
-Séneca-
BASES PARA LA ELABORACIÓN DE ARTÍCULOS CIENTÍFICOS

Un artículo científico es producto de un proceso investigativo y cumple dos objetivos: comunicar a la comunidad científica los resultados del trabajo realizado y recibir las críticas o comentarios de otros miembros de esa comunidad. Con la publicación del artículo se pretende aportar al estado del arte sobre un campo específico del conocimiento y a su vez, consolidar el proceso de formación del investigador: Generar conocimiento individual y colectivo, es el propósito central asociado a la creación y publicación de un artículo.
Los elementos básicos del artículo son el problema, la fundamentación, el análisis y las conclusiones. Estos elementos se pueden presentar en el orden que el autor estime conveniente, de acuerdo con su forma de razonar y con su estilo personal, lo importante es que exista coherencia y cohesión. El artículo está precedido de un resumen y de las palabras o expresiones claves.
El problema
En el contexto de la ciencia, la tecnología y la educación, un problema se puede considerar como un estado de incertidumbre; como una tensión entre los supuestos hechos y los supuestos teóricos. Por ello, el problema surge a partir de un planteamiento teórico y del análisis de hechos relacionados con esta teoría. La forma lingüística de concretar el problema es a través de una o más preguntas. Los tres elementos: teoría, hechos y preguntas pueden presentarse en el orden que el investigador crea conveniente, de acuerdo con la naturaleza del problema y del estilo propio.
La fundamentación
De una parte, el problema debe estar planteado desde lo teórico, conforme se explicó en el punto anterior. De otra parte, se requiere una fundamentación, esto es la exposición argumentada de un cuerpo teórico a través del cual se intenta vislumbrar una solución.
El análisis
Se entiende por análisis una postura crítica ante los fundamentos teóricos y ante los hechos descritos. Este análisis se puede efectuar tomando uno a uno los componentes del problema o las manifestaciones de los hechos o los elementos teóricos que lo fundamentan. Se requiere establecer relaciones coherentes entre los análisis de los diferentes componentes.
Las conclusiones
Son enunciados con algún nivel de generalización, producto del análisis; mediante las cuales se pretende dar solución al problema. Es posible que después del trabajo investigativo, no haya la suficiente claridad para generar estos enunciados. En este caso, se prefiere la formulación de nuevas preguntas que puedan orientar el trabajo ulterior o a otros investigadores que puedan interesarse en el problema. Plantear enunciados y a la vez, nuevas preguntas, es una buena forma de concluir.
MÉTODOS DE PRESENTACIÓN EN CLASE

2. Explicación de la argumentación:
2.1. (…)
2.2. (…)
2.3. (…)
3. Resumen
b. Comentarios del estudiante
GUIÓN PARA HACER RESEÑAS O RECENSIONES DE LIBROS

UNA RECENSIÓN ES UNA CRÍTICA O COMENTARIO SOBRE UNA OBRA LITERARIA. Entonces, a la hora de realizar la recensión de un libro, conviene tener presente que el propósito de la misma es presentar el libro a una persona que no lo ha leído y con el objeto de que:
(a) pueda adquirir una perspectiva global del contenido del libro,
(b) se anime a leerlo, y
(c) tenga conocimiento de algunas de las aportaciones y limitaciones de la obra desde la perspectiva de quien escribe la reseña. Puede seguir los pasos que se indican a continuación.
Primeramente, identifique el libro haciendo lo siguiente:
Escribir la Ficha bibliográfica
- Nombre del autor.
- Título del libro.
- Editorial que lo publica.
- Editorial que lo publicó originariamente (si se indica).
- Copyright original.
- Copyright actual.
- Lugar de impresión.
- Número de la edición.
- Fecha de publicación.
- Nombre del traductor.
Escribir la Ficha formato: Números de páginas; números de mapas; números de ilustraciones; números de gráficos; números de láminas; medidas del libro; tipo de encuadernación; si tiene índice analítico, índice por temas, etc. Si tiene prólogo qué dice; si tiene epílogo qué dice. Luego proceda a hacer la reseña propiamente dicha: Se sugiere dividir la reseña en tres partes
1. INTRODUCCIÓN:
El objeto de esta primera parte es captar la atención del lector. Esto se puede hacer de varias maneras; se sugieren dos posibilidades: hablar del autor del libro (pequeña nota biográfica en relación a la obra) o acerca de la importancia que tiene el libro o de su actualidad.
2. PRESENTACIÓN DEL CONTENIDO DEL LIBRO:
El propósito de esta parte es ofrecer una visión global del contenido del libro. Proceda de la siguiente manera:
1. º paso: Escriba la Sinopsis o breve resumen de lo escrito por el autor (sin mezclar las observaciones personales del alumno). Escribir únicamente medio folio.
2. º paso: Escriba los Conceptos claves o ideas centrales del texto leído. Escribir únicamente medio folio.
3. º paso: Escriba los puntos de valor que encuentre en el texto leído y escriba también qué desafíos presentan para usted. Escribir no menos de 1 folio ni más de 2 folios.
3. HACER UN COMENTARIO ANALÍTICO Y CRÍTICO PERSONAL PROPIO DEL ALUMNO:
El objeto de esta última parte es ofrecer a la persona lectora potencial una perspectiva crítica del libro que ponga de manifiesto algunas de sus limitaciones y algunas de las aportaciones y aspectos positivos que contiene. Se propone el siguiente esquema para organizar la exposición de esta parte
a) aspectos positivos o aportaciones de la obra, en cuanto a forma y contenido;
b) aspectos negativos o limitaciones de la obra, en cuanto a forma y contenido;
A quién puede interesar y ser útil su lectura
Nota: Normalmente una recensión no debe de tener menos de 3 páginas ni más de 6 páginas. Observemos un ejemplo:
RECENSIÓN
Introducción
A un semestre escaso de la publicación del primer volumen de esta ambiciosa obra, ofrece ahora Salas otro dedicado al estudio de los temas evangélicos, tal como exige una catequesis dinámica y actualizada. Consciente de la necesidad de desmitificar el lenguaje de la revelación bíblica, propone un análisis del bagaje evangélico, donde pueda armonizarse la visión de la fe con las exigencias del marco cultural de hoy. Para ello comienza buscando la forma de engarzar la perspectiva catequético-teológica de un evangelio con la experiencia de fe vista desde un plano donde la razón humana juegue también un lugar de preferencia. Y ello no con el afán de brindar un encuadre racionalista de los temas, sino más bien de denunciar como falso todo enfoque fideísta donde no tenga acceso la vivencia del propio creyente. Su enfoque clama por acordar tal protagonismo al acontecimiento pascual que éste ocupe el centro de toda reflexión en torno a los evangelios. Sólo así estará el cristianismo de hoy en condiciones de armonizar la dinámica de fe con la andadura histórico-cultural del hombre. Es absurdo empeñarse en ofrecer una catequesis dominada por la tesis de renuncia o dolorismo que busca en el calvario su única justificación teológica. Salas insiste en la necesidad de anclar toda la reflexión evangélica sobre el triunfo pascual de Cristo. Con ello se facilitará una visión optimista de nuestra religión con fuerza para adentrar al creyente en un futuro que a veces se le presenta como desconcertante.
RESEÑA
Divide el autor su obra en 16 capítulos. Los tres primeros están dedicados a temas de índole introductoria, poniendo su mayor interés en resaltar la necesidad de penetrar en la perspectiva humana de Jesús, el auténtico Hijo de Dios encarnado. La experiencia humana de Jesús, convertida por los evangelistas en catequesis teológica, siempre ha sido el único alimento espiritual capaz de saciar a la comunidad cristiana. Esta ansía respuestas válidas para despejar cuantas incógnitas se ciernen sobre el horizonte de los creyentes. Pues bien, sólo una imagen debidamente humanizada de Jesús tiene hoy fuerza para liberarles de cuantos traumas supone su afán de armonizar la fe con las exigencias de la cultura. Tras estos tres temas introductorios, analiza el autor los puntos considerados neurálgicos en la tradición evangélica: infancia de Jesús, bautismo de Jesús, tentaciones de Jesús, milagros de Jesús, ética de Jesús, parábolas de Jesús y muerte de Jesús. En estos siete puntos trata de resumir todo el mensaje de los evangelios, tal como puede exigir hoy una catequesis ansiosa de conectar con la dinámica del mensaje.
Este estudio temático pone en evidencia que todo el interesé de los evangelistas se cifra en ofrecer una imagen de Jesús con fuerza para serenar los ánimos de sus respectivas comunidades. Partiendo de este supuesto, resulta imprescindible dedicar otra parte de la obra al análisis de las diversas situaciones y vivencias de Jesús, tal como permite intuirlas la propia tradición evangélica. Ello hace que Salas se interese por estudiar la postura de Jesús ante la sociedad, las instituciones religiosas, la violencia, la mujer, el "más allá" y, por último, la actitud de Jesús ante sí mismo. Estos estudios, en cierto modo sistemáticos, vienen a ser como un esbozo de cristología fundamental, pues se adentran en la perspectiva histórica de Jesús, a quien contempla siempre como auténtico Hijo de Dios. El autor está tan convencido de la condición divina de Jesús como de la urgencia de bucear en su dinámica humana, por exigirlo así la experiencia histórica del hombre. Éste cada vez se rebela con más fuerza contra todo encuadre dominado por puros resortes fideístas. Vivimos en un mundo donde la crítica razonada es sin duda uno de los valores existenciales que más contribuyen a explotar la realidad humana del creyente.
COMENTARIO PERSONAL
La obra está en la línea de su autor. Hace esfuerzos denodados por armonizar las exigencias de la fe con una visión "divinamente humana" de Jesús, a quien contempla siempre desde la perspectiva
de su compromiso mesiánico, ya que tal idea rige en cierto modo la redacción de los evangelios. El esfuerzo de Salas difícilmente será estéril. Renuncia, por supuesto, a apurar soluciones nuevas sobre los diversos problemas evangélicos. Se limita más bien a analizar cómo se pronuncia sobre ellos la crítica actual, adhiriéndose a la hipótesis explicativa que juzga más orientadoras para cuantos creyentes desean, no sólo engarzar con el pasado, sino adentrarse también en el futuro sin miedo al desencanto. La visión de Salas es tan abierta como ilusionada. Sin rendir pábulo a un exagerado optimismo, brinda el autor una visión personal de los problemas impregnados de un sano espíritu entusiasta, que busca siempre la forma de traducir el mensaje evangélico a la realidad existencial del cristianismo actual.
Quizás algunos "críticos de lupa" hagan constar que no siempre sintoniza con la hipótesis más reciente. Salas lo sabe. Y sin embargo prefiere responder, diciendo que no siempre lo último es lo mejor. Las hipótesis explicativas deben ser depuradas por el crisol de quien ansía contactar con el mensaje. Así lo hace él, logrando elaborar una obra coherente y armónica, válida sobre todo para los catequistas que con frecuencia no saben cómo ofrecer una visión orientadora de los evangelios, sin dejar por ello de sintonizar con la tradición. Salas da en este libro un sinfín de pistas a quien ansíe revisar su vivencia del evangelio y sobre todo la forma de transmitirlo a cuantos claman por establecer una clara sintonía entre la fe y la trayectoria sociocultural del momento.
Revista Biblia y Fe (vol. VIII) mayo-junio 1982.
Luis Eduardo Cantero
www.luiseduardocantero.visitame.es
Administrador de los Recursos Eclesiásticos, Universidad Nazarena de las Américas, San José, Costa Rica, Licenciado en Teología, Maestría en Teología, Universidad Bíblica Latinoamericana, Costa Rica. Licenciado en Sagrada Teología, Master en Teología Pastoral, Instituto Superior de Teología y Ciencias Bíblicas, Tenerife, España. Postgrado de Especialista en Diseño de Ambientes de Aprendizaje, Universidad Minuto de Dios, Medellín, Colombia y Doctor en Filosofía, Laud Hall Seminary, Florida, EEUU. Es pastor Bautista, profesor de correlación del Seminario Teológico Tiranno y es doctorando en Historia Eclesiástica del Instituto Universitario ISEDET, Argentina.
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