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El texto expositivo (página 2)

Enviado por GISELA MANCUSO



Partes: 1, 2

 

Peces

Se distinguen de los demás vertebrados porque son los mejores adaptados a la vida acuática. Toda su organización, tanto interna como externa, responde a una forma y una disposición que les permiten cumplir eficazmente su función en el medio acuoso.

Esas adaptaciones son:

  • Forma hidrodinámica, es decir, con el cuerpo fusiforme y aplanado lateralmente, y la cabeza aguzada sin cuello, características que le permiten deslizarse por el agua con la menor resistencia al avance.
  • Ojos sin párpados (inútiles en el agua), que se ubican lateralmente, lo cual contribuye a una mejor visibilidad.
  • Esqueleto interno (endoesqueleto) óseo o cartilaginoso que sirve para la inserción de los músculos que determinan la ondulación del cuerpo, necesaria para la natación.
  • Cuatro miembros locomotores trasformados en aletas pares que indican la dirección durante la natación.
  • Aletas impares, en número variable según la especie, que mantienen el equilibrio y el movimiento iniciado.
  • Poderosa cola provista de una aleta caudal que determina la propulsión del cuerpo del animal hacia delante y mantiene el equilibrio.
  • Cuerpo cubierto de escamas y revestido de una capa viscosa de mucus que lo hace resbaladizo y le permite deslizarse rápidamente en el agua, al mismo tiempo que lo protege de parásitos.
  • Presencia de vejiga natatoria que, al contener gases en su interior, actúa como "órgano hidrostático" y le permite al pez flotar a un nivel determinado sin

ascender ni descender. Los tiburones y las rayas, que carecen de este órgano, deben moverse permanentemente. Además, en algunos peces actúa como "órgano respiratorio" reservando oxígeno (peces dipnoos).

  • Presencia de líneas laterales, exclusivas de vertebrados acuáticos, que según se cree sirven para detectar cuerpos sólidos en el agua y cambios de presión o temperatura. Cuando el pez se acerca a cualquier obstáculo, se produce una especie de "eco" que hace que cambie de rumbo.

Los peces, al igual que los anfibios y los reptiles, no poseen un mecanismo regulador de la temperatura del cuerpo, y por lo tanto, tienen la misma temperatura del medio ambiente. Por eso se dice que son de temperatura variable o poiquilotermos.

Estos animales se hallan distribuidos en las aguas de todo el mundo, desde las aguas cálidas de los trópicos con abundante vegetación, hasta las frías aguas de deshielo con pocos elementos nutritivos, excepto en aguas contaminadas con algún elemento tóxico. La diferencia entre el agua dulce y la salada constituye una barrera para la mayoría de las especies, aunque algunas se han adaptado a esa diferencia y se mueven sin dificultad entre ambas. Casi siempre esa adaptación está relacionada con el desove, como se observa en el comportamiento migratorio de los salmones y las anguilas.

La mayoría de los peces son ovulíparos y de fecundación externa. Los óvulos expulsados por la hembra en el agua son fecundados por el esperma del macho. Pero también existen peces ovíparos de fecundación interna como las rayas, los tiburones y los caballitos de mar.

Textos: Alfred Jarry, "Las costumbres de los ahogados", Especulaciones, Obras Completas, Editions du Livre, Monte-Carlo, 1945 (Traducción de Margarita Martínez).

Vattuone, Lucy, "Vertebrados", en Biología, pág. 213.

1. Propiedades de los textos expositivos

1.1. Su posible definición

La explicación es un género, a cuya estructura se recurre, con la finalidad de clarificar lo confuso o exponer lo novedoso; supone, asimismo, una comunicación, basada en un acuerdo implícito entre el emisor, que es quien explica y el receptor, que es quien recibe la aclaración. En virtud de este pacto, se admite; en primer lugar, la autoridad del primero, en base al mayor conocimiento que se le atribuye, sobre un tema determinado y al manejo apropiado de las estrategias para transmitir ese conocimiento; en segundo lugar, la certeza del asunto por explicar, dado que se explica algo que ya ha ocurrido y no se lo discute. Varían, sin embargo, los roles de explicador y receptor de la explicación; ello, de acuerdo con el dominio que cada uno tenga sobre el tema, sujeto a explicación.

1.2. Su función principal

La función principal del texto expositivo es la de establecer una relación de influencia entre locutor e interlocutor, en el el momento de la enunciación. En él se presenta el tema de manera que el interlocutor también sienta un interés personal. Además, revela el punto de vista interno del locutor con relación a lo que él dice sobre el mundo y puede testimoniar cómo el habla de un tercero se impone al locutor, que se convierte en relator de lo que dice el otro. De acuerdo con las propiedades del texto expositivo, éste sirve igualmente para explicar cualquier materia e informar acerca de algo. De ahí que en ocasiones se le denomine texto expositivo-explicativo.

1.3. Componentes

Se reconocen dos partes en el texto expositivo: una parte que no se comprende y otra que hace comprensible la primera. Entre ambas se establecen, a su vez, dos tipos de relaciones: causal y de equivalencia.

La relación causal -a la que recurren, con mayor frecuencia, los textos históricos- se reconoce a partir de las preguntas ¿por qué? o ¿cómo?

La relación de equivalencia-a la que recurren, frecuentemente, los textos de divulgación científica- se establece mediante paráfrasis, sustituciones por sinónimos, ejemplificaciones y traducciones.

1.4. Su Estructura

Los textos explicativos tienen una estructura secuencial comuesta por cuatro pasos:

  • Reconocimiento de un saber previo, sujeto a modificación, aclaración, completamiento.
  • Inclusión de un problema por resolver, articulado en torno a la pregunta "por qué".
  • Resolución de ese problema, la respuesta a esa pregunta, o sea, la explicación propiamente dicha.
  • Conclusión (que puede faltar), que demuestra la validez de la explicación.

1.5. Estrategias para escribir un texto expositivo

1.5.1. Antes de escribir

  • Seleccionar y precisar el tema, que se desea exponer, por escrito.
  • Identificar el propósito específico del texto y sus destinatarios.
  • Realizar una lluvia de ideas relacionadas con éste.
  • Investigar acerca del tema en distintas fuentes bibliográficas y seleccionar información relevante y significativa, que se pueda utilizar luego en el texto a escribir.
  • Elaborar un esquema para especificar los distintos ámbitos, que se abordarán, del tema seleccionado.
  • Construir la estructura básica del texto.

1.5.2. Durante la escritura

1.5.3. Estrategias explicativas

Las estrategías explicativas son los procedimientos que se utilizan para facilitar la comprensión. Se trata de la paráfrasis, la definición, el ejemplo y la analogía.

  • La paráfrasis consiste en decir lo mismo con otras palabras.
  • La definición es un procedimiento por el cual se relacionan dos segmentos equivalentes desde el punto de vista del significado.
  • El ejemplo establece una relación entre un concepto general, por un lado, y un caso particular, por el otro. Es de naturaleza concreta, proviene de la experiencia y sirve para esclarecer el objeto de explicación.
  • La analogía consiste en asimilar un objeto problemático con un objeto familiar para el receptor. Uno de los constituyentes de la analogía es la palabra "como".

1.5.3. Después de redactar el borrador

Después de redactar el borrador; antes de preparar el escrito definitivo, es aconsejable verificar en el texto:

  • Si cumple con el propósito que se planteó inicialmente.
  • Si se adecua al nivel del destinatario a quien se dirige.
  • Si se lee en forma fluida.
  • Si presenta una estructura clara y coherente.
  • Si presenta un dominio del léxico preciso y conciso.
  • Si la ortografía literal, acentual y puntual están correctas.

1.6. Su objetivo

El objetivo de un texto expositivo es informar hechos ocurridos o ideas a través de la descripción o bien de la narración; es decir, contar cómo ocurrieron las cosas.

1.7. Los conectores explicativos y los signos de puntuación

Existen procedimientos, que permiten reforzar el carácter explicativo de los textos. Algunos de ellos son: "porque", "ya que", "debido a", "lo que pasa" / sucede es que" y todos los que significan causa; "o sea", "es decir", "esto es", "en otras palabras" y todos lo que establecen paráfrasis; "por ejemplo", "como ser" y todos lo que introducen un ejemplo. Los signos de puntuación con función explicativa son: los dos puntos, los paréntesis y las rayas.

2. CARACTERÍSTICAS

Concentrados en el análisis de los textos expositivos, sometidos a estudio, advertimos que, en ambos, se utilizan los mismos procedimientos y recursos, propios del género; características comunes que, sin embargo, no nos distraeran del objetivo de una explicación; de manera que, a través de la comparación, cuyo resultado se expondrá, básicamente, en la respuesta al interrogante número tres, concluiremos que, amén de que ambos textos compartan su estructura formal, sólo el texto de Lucy Vattuone, alcanza a colmar las exigencias del género.

Es así que, en ambos textos, encontramos:

  • En lo que respecta a los componentes de la explicación, una pretendida relación de equivalencia entre la primera y la segunda parte del texto; aunque, como tuvimos ocasión de adelantar en la respuesta a la pregunta número uno, la finalidad de esa segunda parte es hacer comprensible a la primera, que no se comprende, en el marco de un texto expositivo; lo que no se logra en el texto de Alfred Jarry. Sin embargo, sí se utilizan elementos propios de esa relación de equivalencia, con la finalidad de hacerle alcanzar al texto, de la mano de las formas, la jerarquía de texto científico; aunque debajo de él no encontremos más que una burla a ese formalismo riguroso, cuyo acatamiento no es, en definitiva, la clave para alcanzar a cubrir la función principal de una explicación.

Así es que, tanto el texto de Jarry como el de Vatruone, enlazan las partes del texto mediante una relación de equivalencia; recurriendo, para ello, a: paráfrasis;

sustituciones por sinónimos; ejemplificaciones y traducciones; elementos que tendremos ocasión de analizar, cuando abordemos las estrategias explicativas comunes de ambos textos.

  • En lo que respecta a la estructura de la explicación, en ambos, la secuencia es similar. En efecto, los textos denotan que su autor es poseedor de un saber previo sobre el tema, que luego se desarrolla; en este caso, se encuentra implícita una investigación sobre la vida de los peces. Asimismo, en la estructura secuencial, el párrafo inicial propone un tema y culmina insinuando un tema nuevo, en estricta relación con aquél, que luego es retomado, para darle, también, la categoría de tema. Así, en el texto de Jarry leemos; en el párrafo cuarto: "Estamos en condiciones de probar que hay un único punto en común entre los ahogados y otros animales acuáticos: desovan, como los peces..."; en el sexto párrafo, en el que el tema "desove" se da como conocido, para empezar con su desarrollo directo (el párrafo cuarto ha servido para su introducción) leemos: "El ahogado varón, en la estación del desove, la cual dura casi todo el año, se pasea en el lugar del desove...". Lo mismo sucede en el texto de Lucy Vattuone, en el que su afirmación de que los peces tienen la misma temperatura del medio ambiente, le permite introducir el tema de las aguas en las que se hallan distribuidos, lo cual retoma en párrafo aparte, para su desarrollo.

Asimismo, siguiendo la estructura secuencial de los textos, en ambos, se presenta un problema por resolver; en un caso las costumbres de los ahogados; en el otro, de los peces, específicamente.

En ambos se busca la resolución de ese problema, lo que se logra mediante una respuesta explicativa, aunque confusa en el texto de Jarry, como tendremos ocasión de analizar.

Y, finalmente, se llega a una conclusión, más o menos acabada; bastante singular en el texto de Jarry: "Así es la vida"

  • En lo que respecta a las estrategias explicativas, en ambos, se proyectan similarmente. Se utilizan:
    • Paráfrasis:

En el texto de Jarry leemos: "...las víctimas de la funesta pasión del acuatismo se abandonan a la corriente del agua como habiendo perdido todo empuje" y "...no revelan su actividad más que por movimientos de cabeza, reverencias, zalemas...". De la comparación resulta, que el autor está parafraseando, aunque no estrictamente, pero lo transcripto en el primer entrecomillado, supone, de alguna manera, lo que transcribimos en segundo lugar.

En el texto de Vettuone leemos: "...no poseen un mecanismo regulador de la temperatura del cuerpo; y por lo tanto, tienen la misma temperatura del medio ambiente..." y "Por eso se dicen que son de temperatura variable..."

  • Definiciones:

Tanto en el texto de Vettuone como el de Jarry, encontramos innumerables definiciones, que estructuran el desarrollo de cada párrafo.

  • Ejemplos:

No se encuentra, en los textos, un particular desarrollo de ete recurso; pero encontraremos una utilización concentrada de comparaciones, lo que nos acerca al objetivo del ejemplo. En el texto de Jarry, por ejemplo, leemos: "...mientras que los peces...viajan sólo remontando la corriente...las víctimas de la funesta pasión del acuatismo se abandonan a la corriente del agua..."; comparación que pretende aclarar la característica que se le atribuye al ?ahogado?.

  • Analogías:

En el texto de Jarry, por ejemplo, encontramos la referencia a los ahogados como borrachos: "Estas demostraciones no tienen a nuestro parecer, ningún alcance sociológico; no hay mas que ver en ellas el hipo inconsciente del borracho o el juego de un animal"; asimismo, leemos: "...mientras que los peces...viajan sólo remontando la corriente...las víctimas de la funesta pasión del acuatismo se abandonan a la corriente del agua..."; comparación que pretende aclarar la característica que se le atribuye al ?ahogado?.

  • Finalmente, en lo que respecta a los concectores explicativos y los signos de puntuación, en ambos textos encontramos:
    • Una uitlización concentrada de los dos puntos, los paréntesis y las rayas, signos de puntuación con función explicativa, por excelencia.
    • La utilización de conectores explicativos tales como "en efecto", "es decir", "porque", "por lo tanto", etc.

Concluimos, finalmente, que en ambos textos se cumplen las formalidades y

estructuras, que caracterizan al texto expositivo; dejaremos para la siguiente respuesta, el desarrolllo de una advertencia: el cumplimiento acabado de la forma no le otorga a un el carácter de explicativo.

3. ANÁLISIS PRÁCTICO

Tuvimos oportunidad de improvisar una posible definición del texto expositivo; dijimos que una explicación tiene por finalidad clarificar lo confuso o lo nuevo; que existe un acuerdo implícito, en virtud del cual el receptor de la misma, le atribuye a su emisor cierta autoridad, basada en el mayor conocimiento sobre el asunto de interés. En el texto de Jarry, sin embargo, este objetivo no se cumple; se trata de una parodia del género, a através de la cual se pretende demostrar que puede colmarse la estructura de una explicación, sin lograr explicar el tema; más aún, desarrollando un tema, de por sí confuso, que hace del texto una nebulosa de confusiones.

En efecto, Jarry, nos advierte, implícitamente, que el cumplimiento de las formas de un texto científico, no lo hacen científico. Partiendo de la creación de una especie acuática, el ahogado, Jarry construye un intento de texto explicativo, que no colma su objetivo; básicamente, porque parte de algo incierto, un absurdo que rompe, por ello, el pacto que existe entre emisor y receptor. Difícilmente pueda atribuírsele una autoridad al emisor de este texto, cuando se advierte que el tema desarrolado parte de la invención de una especie acuática que no existe; a partir de lo cual, reconocemos una intención estética, cuya marca debe ser ajena al género bajo análisis. De ahí que prolifere la utilización de adjetivos que porten una subjetividad muy marcada; lo que no ocurre en los textos históricos y científicos, donde los adjetivos utilizados hacen a la precisión de los conceptos explicados; se cuida, particularmente, de no dejar marcas que muestren, de alguna manera, a su autor; ello, por la pretensión de objetividad, de la que se parte; aunque, indefectiblemente, quede la marca de su autor, más sutil que en los textos con pretensiones estéticas.

El texto de Jarry no sólo no explica, sino que no nos conmueve a confiar en su intento de exposición, porque no creemos, desde el vamos, que lo que expresa tenga el carácter de verdad.

4. TEXTO EXPOSITIVO A PARTIR DE CIERTOS DATOS HISTÓRICOS.

El descubrimiento del Río de la Plata

El descubrimiento del Río de la Plata, no partió de un objetivo planificado; en efecto, fue desde 1504, tras la muerte de la reina Isabel, que los españoles, bajo la autoridad del rey Fernando el Católico, se empeñaron en descubrir un estrecho, en América, que comunicara con el mar de China y de la India, a donde había intentado llegar Cristóbal Colón en 1492; es decir, la búsqueda inicial estaba centrada en un paso que ligara el océano Atlántico con el Pacífico; el descubrimiento del denominado, actualmente, Estrecho de Magallanes.

Fue con ese objetivo que en 1505, el rey convocó a una junta, que no tuvo su proyección práctica, con motivo del cese de su autoridad, respecto a la Regencia de Castilla. En efecto, su corona pasó a su hija doña Juana; fue su esposo, don Felipe el Hermoso, quien, enterado del proyecto pendiente, tuvo intenciones de concretarlo. Sin embargo, su fallecimiento imprevisto, determinó que su suegro, Fernando el Católico, volviera a ocupar aquél rol de autoridad, ante la incapacidad técnica de su hija. Es así que, en marzo de 1508, retoma el proyecto y convoca a una junta en Burgos a la que asistieron, entre otros, Vicente Yañez Pinzón y Juan Díaz de Solís, los cuales se encontraban al servicio de la Corona de Castilla.

En aquella junta se decidió el envío de una expedición al norte de Veragua (descubierta por Colón en su cuarto viaje), a los fines de buscar aquel mar abierto que sirviera de comunicación entre los océanos.

El viaje se ecomendó a un doble mando; el de Díaz de Solís en el mar y el de Yañez Pinzón en la tierra. Fue así que partieron de España el 29 de junio de 1508, para regresar en agosto de 1509, sin cumplir el objetivo planeado.

En 1512, Juan Diaz de Solis es nombrado piloto mayor por el rey católico; nombramiento que tuvo su origen, en las intenciones de encomendarle, al reconocido marino, la realización de otro viaje de descubrimiento para hallar el paso intraoceánico. Sin embargo, la expedición se frustró antes de su comienzo; cuando el rey de Portugal toma conocimiento del proyecto y evacúa sus protestas, airadamente; todo lo cual conmovió a los españoles a su suspensión momentánea.

En 1513, el descubrimiento de la Mar del Sur en Panamá por Vasco Nuñez, reactivó la ansiedad española. De manera que, el 24 de noviembre de 1514, el rey católico capituló, con Díaz de Solís, un nuevo viaje de descubrimiento; esta vez, incrementando las medidas para que la operación fuera secreta y evitar, de esta forma, reclamos portugueses.

La expedición salió de San Lúcar el 8 de octubre de 1515; se dirigió a Tenerife y de allí a la costa brasileña; descendió luego por la costa hasta el Cabo de la Cananea y siguió hasta una isla que Solís llamó "De la Plata" (Santa Catalina) y luego la bahía de los perdidos, desde donde fue costeando y entrando en todos los surgideros y bahías hasta llegar a la isla de San Sebastián (junto a la de los Lobos). Descubrió, seguidamente, el Mar Dulce (lo bautizó así, porque el caudal del río era tal que hallaron agua dulce dentro del mar) o estuario del Río de la Plata.

Era el mes de febrero de 1516 y estaban en la desembocadura del río Paraná-Guazú, que se llamó desde entonces el río de Solís, hasta que veinte años más tarde fue rebautizado como Río de la Plata, por creerse que desde el mismo podía accederse a la Sierra de la Plata o el Perú.

Solís recorrió el estuario y desembarcó en el puerto de Nuestra Señora de la Candelaria donde tomó posesión en nombre del rey. Luego pasó a la isla de Martín García, en la que bajaron algunos tripulantes, entre los que se encontraba Solís. Los indios querandíes, habitantes del lugar, cayeron sobre ellos y le dieron muerte. Ante los acontecimiento ocurridos, el resto de los expedicionarios, dicidieron zarpar de inmediato, para emprender el viaje de regreso a España.

Sin embargo, tras aprovisionarse de carne de lobos marinos en la isla de los Lobos, retornaron a la costa brasileña. En la laguna de los Patos, frente la isla de Santa Catalina, una de las embarcaciones naufragó; quedaron en tierra otros dieciocho náufragos, que se dividieron en varios grupos. Siete se dirigieron al norte, y cayeron en manos de los portugueses, que los condujeron a Lisboa. Seis quedaron en el puerto de los Patos y en sus inmediaciones, donde murieron varios de ellos. Otro de ellos, llamado Alejo García escuchó los relatos indígenas sobre la Sierra de la Plata y un Rey Blanco (el Perú) y partió en su busca con varios cientos de indios y algunos compatriotas (llegó efectivamente hasta los contrafuertes de la cordillera andina y recogió un botín de plata, pero fue asesinado al regresar).

En cuanto a las naves restantes de la expedición de Solís, regresaron a España y atracaron en Sevilla el 4 de septiembre de 1516. Quedó así frustrado el descubrimiento del Estrecho, pero se halló el Río de la Plata, que serviría como punto de partida para encontrarlo. También quedaron en tierra muchos náufragos españoles, que jugarían un papel decisivo en las futuras expediciones.

El texto expositivo que antecede fue la concreción desarrollada de una planificación previa, acerca del acontecimiento histórico implicado en los datos aportados por la consigna. En efecto, ello nos conmovió a recurrir a la mencionada relación causal, que liga a una primera parte del texto, en la que asevera el descubrimiento del Río de la Plata por Juan Díaz de Solís; con la segunda de sus partes, en la que se procura explicar cómo fue descubierto.

Se efectuó una investigación acerca del hecho histórico, que nos propusimos explicar; surgieron ideas y datos complementarios a los ya aportados; los que ligamos, a través de los conectores y signos de puntuación adecuados y practicamos, asimismo, las estrategias de los textos explicativos.

Lógicamente, la competencia cultural limitada del emisor, respecto al hecho histórico, lo lleva, necesariamente, a la investigación; sin embargo aún así, producido el texto, el límite de la competenciacultural permanece por lo que el resultado es una explicación, dirigida a un público adolescente, que recién se inicia en el conocimiento de la historia. Publicado el texto en un manual, destinado a alumnos del polimodal o ciclo secundario, se hará valer el acuerdo implícito existente entre emisor y receptor, propio del texto expositivo; el lector encontrará una explicación y confiará en que su emisor tiene un saber sobre el asunto que se ha explayado en la escritura. El texto habrá logrado su objetivo: clarificar lo confuso o lo nuevo, mediante una exposición, cuyo tema y desarrollo, es creíble.

Bibliografía

Alfred Jarry, "Las costumbres de los ahogados", Especulaciones, Obras Completas, Editions du Livre, Monte-Carlo, 1945 (Traducción de Margarita Martínez)..

La explicación, en El texto espositivo-explicativo. El artículo de divulgación, Capítulo 2, págs. 21 a 23, Puerto de Palos S.A.

Vattuone, Lucy, "Vertebrados", en Biología, pág. 213.

www.codelco.cl/educa/divisiones/norte/estudio/escribir_expositivo.html

www.odonnell-historia.com.ar/anecdotario/EL%20REY%20BLANCO%20parte%20I.htm,

"El ancho río de la muerte".

www.todo-argentina.net/Literatura_argentina/Biografias_de_literatura/juan_diaz_de_solis.htm

 

Por

Gisela Vanesa Mancuso

 


Partes: 1, 2


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