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Enfermedades profesionales, respiratorias y de la piel (página 3)

Enviado por Franco vincenzi diaz



Partes: 1, 2, 3

 

 

 

Silicosis

  •  Mineros del plomo, cobre, plata y oro.
  •  Ciertos mineros del carbón (por ejemplo, tamizado, techos).
  •  Obreros de las fundiciones.
  •  Alfareros.
  • Cortadores de granito o piedra arenisca.
  •  Obreros que construyen túneles.
  •  Obreros que fabrican jabones abrasivos.
  •  Los que trabajan con inyección de chorros de arena.

Pulmón negro

  •  Obreros del carbón.

Asbestosis

  •  Obreros que extraen, muelen y manufacturan amianto.
  •  Obreros de la construcción que instalan o extraen materiales que contienen amianto.

Beriliosis

  •  Trabajadores aeroespaciales.

Neumoconiosis benigna.

  •  Soldadores.
  •  Mineros del hierro.
  •  Operarios del bario.
  •  Trabajadores del estaño.

Asma profesional.

  •  Sujetos que trabajan con granos, madera de cedro rojo, ricino, tinturas, antibióticos, resinas, té y enzimas utilizadas en la fabricación de detergentes, malta y artículos de cuero.

Bisinosis.

  •  Trabajadores del algodón, cáñamo y lino.

Enfermedad de los trabajadores de silos.

  •  Granjeros.

ENFERMEDADES RESPIRATORIAS DE LA PIEL

  • ENFERMEDADES PROFESIONALES DE LA PIEL

La piel es el órgano más extenso del cuerpo, al que recubre en su totalidad. Además de actuar como escudo protector contra el calor, la luz, lesiones e infecciones, la piel también cumple estas funciones:

Barrera protectora  

  •  Mantiene la integridad del cuerpo  
  •  Absorbe y elimina líquidos  
  •  Regula la temperatura  
  •  Impide la pérdida y entrada de agua  
  •  Absorbe y filtra radiaciones (UV)  
  •  Metaboliza la vitamina D  
  •  Tiene funciones sensitivas  
  •  Tiene funciones cosméticas  
  •  Impide la entrada de microorganismos 
  •  Identifica (fenotipo, dermatoglifos) 

La piel está compuesta por las siguientes capas, cada una de ellas desempeña distintas funciones:

  •  Epidermis
  •  Dermis
  •  Capa de grasa sub-cutánea.

La Epidermis, es la capa externa delgada de la piel compuesta por el Estrato Córneo (capa cornea), Queratinocitos (células escamosas), y la Capa Basal.

La Dermis, es la capa media de la piel, está compuesta por los Vasos Sanguíneos, Vasos Linfáticos, Folículos Pilosos, Gandulas Sudoríparas, Fibras de Colágeno, Fibroblastos, y los Nervios, en esta capa se encuentran los receptores del dolor y del tacto.

La Capa Sub-Cutánea, es la más profunda de la piel. Está compuesta por una red de células de colágeno y grasa, que ayuda a conservar el calor corporal y protege el cuerpo contra lesiones, puesto que amortigua los impactos.

Las enfermedades que afectan a la piel, aunque estadísticamente no representan una de las primeras causas de mortalidad en el mundo, constituyen una patología importante. Afortunadamente, muchas de estas enfermedades no suponen un riesgo mortal para la salud, pero si que conllevan una menor calidad de vida a los que las sufren, de ahí que resulte interesante conocer las causas principales que las provocan para evitar al máximo su aparición.

El crecimiento de la industria, la agricultura, la minería y las manufacturas han ido en paralelo con el desarrollo de enfermedades profesionales de la piel. Los primeros efectos nocivos descritos fueron ulceraciones de la piel causadas por sales metálicas en la minería. Al desarrollar los distintos pueblos y culturas el uso de materiales nuevos se han creado nuevas técnicas y procesos de fabricación. Estos avances tecnológicos han modificado el medio ambiente de trabajo y en cada período algún aspecto del cambio tecnológico ha alterado la salud de los trabajadores.

Las enfermedades profesionales en general y las enfermedades de la piel en particular constituyen desde hace mucho tiempo uno de los efectos indeseables del avance industrial. Hace cincuenta años en Estados Unidos, por ejemplo, las enfermedades profesionales de la piel representaban como mínimo el 65-70 % de todas las enfermedades profesionales comunicadas. Recientemente, los datos estadísticos recogidos por el Departamento de Trabajo de Estados Unidos indican un descenso en la frecuencia de aproximadamente un 34 %.

Este descenso en el número de casos se asocia a la creciente automatización, al aislamiento de los procesos industriales y al mejor nivel educativo de los cuadros directivos, los supervisores y los trabajadores respecto a las enfermedades profesionales en general, sin duda, estas medidas preventivas han beneficiado al conjunto de los trabajadores en muchas de las fábricas de gran tamaño en las que se dispone de buenos servicios de prevención, aunque una gran parte de los trabajadores todavía desarrollan su actividad en condiciones que favorecen la aparición de enfermedades profesionales. Por desgracia, en la mayor parte de los países no se ha realizado una valoración exacta del número de casos, factores causales, tiempo perdido o coste real de las enfermedades cutáneas profesionales.

Para denominar las enfermedades cutáneas profesionales se utilizan términos generales, como dermatitis industrial o laboral o eccema profesional, aunque también suelen emplearse nombres relacionados con la causa y el efecto. Dermatitis del cemento, úlceras por cromo, cloracné, prurito de la fibra de vidrio, urticaria del petróleo y urticaria del caucho son algunos ejemplos. Debido a la variedad de los cambios cutáneos inducidos por los agentes o por las condiciones de trabajo, estas enfermedades se denominan con acierto dermatosis profesionales, un término que abarca cualquier alteración producida directamente o agravada por el medio ambiente de trabajo. La piel puede servir también como vía de entrada de algunos agentes tóxicos que provocan envenenamiento químico mediante absorción percutánea.

  • DEFENSAS CUTÁNEAS

Según la experiencia acumulada, se sabe que la piel puede reaccionar frente a un gran número de agentes químicos, físicos y biológicos que actúan solos o en combinación. A pesar de esta vulnerabilidad, la dermatitis profesional no es un problema inevitable en el trabajo. La mayoría de los trabajadores no padecen trastornos cutáneos profesionales, debido en parte a la protección inherente al diseño y función de la piel y en parte a la utilización diaria de medidas protectoras personales que reducen al mínimo el contacto de la piel con sustancias peligrosas en el puesto de trabajo. Sería esperanzador que la ausencia de enfermedad en la mayoría de los trabajadores se debiera también a que los trabajos estuvieran diseñados para reducir al mínimo la exposición a situaciones peligrosas para la piel.

  • FUNCIÓN DE LA PIEL

La piel humana, salvo en las palmas de las manos y las plantas de los pies, es bastante fina y de grosor variable. La piel funciona como una barrera flexible, gracias a los componentes de colágeno y elásticos de la dermis. La piel proporciona un escudo o defensa única que protege, dentro de ciertos límites, frente a las fuerzas mecánicas y a la penetración de diversos agentes químicos. La piel controla la pérdida de agua del organismo y lo protege contra los efectos de la luz natural y artificial, del calor y del frío. La piel intacta y sus secreciones constituyen una barrera defensiva bastante eficaz frente a los microorganismos, siempre que no se altere por lesiones químicas o mecánicas.

La capa epidérmica externa de células muertas (queratina) sirve de escudo contra los elementos del mundo exterior. Si estas células se someten a presiones de fricción, pueden formar un manto protector y también pueden engrosarse por la exposición a los rayos ultravioleta. Los queratinocitos se disponen normalmente en forma de empedrado con capas de 15 ó 16 células y ofrecen una protección limitada para el agua, los materiales hidrosolubles y los ácidos débiles. Su papel defensivo frente al contacto repetido o prolongado con productos alcalinos orgánicos o inorgánicos, incluso a concentraciones bajas, es menor.

Los materiales alcalinos ablandan pero no disuelven por completo los queratinocitos. El ablandamiento altera su estructura interna lo suficiente para debilitar la cohesión celular. La integridad de la capa de queratina es un factor que se suma al contenido de agua y este, a su vez, influye en su flexibilidad. Las temperaturas bajas y la humedad, los agentes químicos deshidratantes como los ácidos, los álcalis, los disolventes y los limpiadores fuertes, provocan la pérdida de agua de la capa de queratina y esto, a su vez, hace que las células se curven y se rompan. Esto reduce su papel de barrera y compromete su función defensiva frente a la pérdida de agua del organismo y a la penetración de agentes externos.

Los sistemas de defensa cutánea sólo son eficaces dentro de ciertos límites. Cualquier evento que interrumpa uno o más de los elementos defensivos pondrá en peligro toda la cadena defensiva. Por ejemplo, la absorción percutánea aumenta cuando la continuidad de la piel ha sido alterada por lesiones químicas o físicas, o por la abrasión mecánica de la capa de queratina. Los materiales tóxicos pueden absorberse no sólo a través de la piel, sino también a través de los folículos pilosos y los orificios y conductos sudoríparos. Estas últimas vías no son tan importantes como la absorción transepidérmica. Varios productos químicos utilizados en la industria y en la agricultura han provocado toxicidad sistémica por absorción a través de la piel. Algunos ejemplos bien conocidos son el mercurio, el tetraetilo de plomo, compuestos aromáticos y aminonitrogenados, y ciertos pesticidas organofosforados e hidroclorados. Debe señalarse que, aunque muchas sustancias causan toxicidad sistémica por vía inhalatoria generalmente, también es posible la absorción percutánea, que no debe dejar de tenerse en cuenta. Una característica notable de la barrera defensiva cutánea es la capacidad de la piel para sustituir de forma continua las células basales que dotan a la epidermis de su propio sistema interno de replicación y reparación.

La capacidad de la piel para actuar como intercambiador de calor es fundamental para la vida. La función de las glándulas sudoríparas, la dilatación y contracción vascular bajo control nervioso tienen una importancia vital en la regulación del calor corporal, al igual que la evaporación de agua sobre la superficie cutánea. La contracción de los vasos sanguíneos protege frente a la exposición al frío conservando el calor corporal central.

Múltiples terminaciones nerviosas situadas en el interior de la piel actúan como sensores de calor, de frío y de otros excitantes, transmitiendo la presencia del estimulo al sistema nervioso que responde al agente provocador.

El pigmento (melanina) que fabrican los melanocitos localizados en la capa de células basales de la epidermis es un factor defensivo de primer orden frente a las lesiones por radiación ultravioleta, un componente potencialmente dañino de la luz solar y de algunas formas de luz artificial. Los gránulos de melanina son captados por las células epidérmicas y sirven de protección añadida frente a los rayos de luz natural o artificial que atraviesan la piel. Una protección adicional, aunque de menor grado, es la conferida por la capa de queratina engrosada tras la exposición a la luz ultravioleta, es muy importante que las personas que trabajan al aire libre se apliquen en la piel expuesta una crema solar con un agente protector frente los rayos UV-A y UV-B (de un factor 15 como mínimo) y se vistan de forma adecuada para protegerse frente a las lesiones por exposición a la luz solar.

  • CAUSAS DE LAS ENFERMEDADES PROFESIONALES DE LA PIEL

El número de materiales o productos que causan enfermedades cutáneas profesionales es ilimitado. En la actualidad, se clasifican en las categorías de agentes mecánicos, físicos, biológicos y químicos, y su número aumenta de año en año.

  • AGENTES MECÁNICOS

La fricción, la presión y otras formas de traumatismos más intensos pueden inducir cambios que varían entre la formación de callos y vesículas y la provocación de miositis, tenosinovitis, lesiones óseas, lesiones nerviosas, laceraciones, desgarros titulares o abrasiones. Las laceraciones, las abrasiones, los desgarros titulares y la formación de vesículas favorecen la aparición de infecciones bacterianas secundarias o, con menos frecuencia, fúngicas.

Casi todo el mundo se expone todos los días a una o más formas de traumatismos mecánicos leves o moderados. Sin embargo, las personas que utilizan remachadoras, cortadoras, taladradoras o martillos neumáticos son las que presentan más riesgo de sufrir lesiones neurovasculares, de partes blandas, fibrosas u óseas en las manos y los antebrazos, debido a los traumatismos repetitivos de la herramienta. El uso de máquinas productoras de vibraciones que operan en ciertos intervalos de frecuencia puede provocar espasmos dolorosos en los dedos de la mano que las sostiene. El cambio de puesto de trabajo, si es posible, alivia los síntomas. Los equipos modernos están diseñados para reducir la vibración y eliminar así los problemas.

  • AGENTES FÍSICOS

El calor, el frío, la electricidad, la luz solar, la luz ultravioleta, la radiación láser y las fuentes de alta energía como los rayos X, el radio y otras sustancias radiactivas son potencialmente nocivas para la piel y para todo el organismo. La humedad y la temperatura elevadas en el lugar de trabajo o en un ambiente de trabajo tropical pueden interferir con el mecanismo de la sudoración y causar efectos sistémicos, produciendo un cuadro clínico conocido como síndrome de retención del sudor. Una exposición más ligera al calor puede inducir sarpullido, intértrigo, maceración cutánea y favorecer las infecciones bacterianas o fúngicas, sobre todo en las personas diabéticas y con sobrepeso.

Las quemaduras térmicas son frecuentes en trabajadores de hornos eléctricos, trabajadores de fundición de plomo, soldadores, químicos de laboratorio y trabajadores de oleoductos, de carreteras, de la construcción y reparación de techos y de las plantas de producción de alquitrán que tienen contacto con el alquitrán líquido.

La exposición prolongada al agua fría o a temperaturas bajas provoca lesiones de intensidad variable que oscilan desde eritema a vesículas, ulceraciones y gangrena. Las congelaciones que afectan a la nariz, las orejas y los dedos de las manos y de los pies de los trabajadores de la construcción, bomberos, carteros, militares y otros trabajadores al aire libre es una forma frecuente de lesión por frío.

La exposición a la electricidad por contacto en cortocircuitos, cables sin aislante o aparatos eléctricos defectuosos provocan quemaduras en la piel y la destrucción de tejidos más profundos. Pocos son los trabajadores que no se exponen a la luz solar y algunos individuos con exposición repetida sufren graves lesiones actínicas de la piel. La industria moderna tiene también numerosas fuentes de longitudes de onda ultravioleta artificiales potencialmente dañinas, como sucede en los procesos de soldadura, fusión de metal, transferencia de metal fundido, soplado de vidrio, manejo de hornos eléctricos, utilización de sopletes y operaciones con rayo láser. Además de la capacidad natural de los rayos ultravioleta presentes en la luz natural o artificial para lesionar la piel, el alquitrán de hulla y algunos de sus derivados, incluidos ciertos colorantes, algunos componentes de plantas y de frutas (captadores de la luz) y diversos medicamentos tópicos y parenterales contienen agentes químicos nocivos que se activan por ciertas longitudes de onda de los rayos ultravioleta. Estos efectos de fotorreacción pueden producirse por mecanismos fototóxicos o fotoalérgicos.

La energía electromagnética de alta intensidad asociada a los rayos láser puede lesionar los tejidos humanos, sobre todo del ojo. El riesgo de lesión cutánea es mínimo, pero puede ocurrir.

  • TIPOS DE ENFERMEDADES PROFESIONALES DE LA PIEL

Las dermatosis profesionales varían en su aspecto (morfología) y gravedad. Los efectos de una exposición profesional pueden oscilar entre un ligero eritema (enrojecimiento) o alteración del color de la piel y una alteración mucho más compleja, como puede ser un tumor maligno. A pesar de la amplia serie de sustancias productoras de alteraciones cutáneas que se conocen, en la práctica resulta difícil asociar una lesión específica con la exposición a un material concreto. Sin embargo, algunos grupos químicos se asocian a patrones de reacción característicos. La naturaleza de las lesiones y su localización pueden aportar indicios claros de la causa. Diversos agentes químicos, con o sin efectos tóxicos directos sobre la piel, pueden causar también una intoxicación sistémica tras la absorción cutánea. Para que actúe como toxina sistémica, el agente debe atravesar la queratina y las capas celulares epidérmicas y, después, la unión dermoepidérmica. A partir de este punto ya puede acceder con rapidez a la circulación sanguínea y al sistema linfático, y puede llegar a órganos diana vulnerables.

  • DERMATITIS DE CONTACTO AGUDA (IRRITANTES O ALÉRGICA)

La dermatitis eccematosa de contacto aguda puede ser causada por cientos de sustancias químicas, plantas y agentes fotorreactivos irritantes y sensibilizantes. La mayoría de las dermatosis alérgicas profesionales pueden clasificarse como dermatitis de contacto eccematosas agudas. Los signos clínicos son calor, enrojecimiento, hinchazón, formación de vesículas y exudación.

Los pacientes sufren picores, sensación de quemazón y malestar general. El dorso de las manos y la parte interna de las muñecas y los antebrazos son los puntos afectados con más frecuencia, aunque la dermatitis de contacto puede aparecer en cualquier punto de la piel. Si la dermatosis aparece en la frente, los párpados, los pabellones auriculares, la cara o el cuello, es lógico sospechar que la reacción fue provocada por algún componente del polvo o por un vapor.

Si la dermatitis de contacto es generalizada y no se limita a una o unas pocas zonas, suele tener su origen en una exposición más general, como vestir una ropa contaminada, o por auto sensibilización a partir de una dermatitis previa. La aparición de lesiones vesiculares internas con destrucción de tejidos indica en general la acción de un agente irritante absoluto o muy intenso. Los antecedentes de exposición, que deben investigarse en todo control médico de la dermatitis profesional, pueden revelar el agente causal sospechoso.

  • DERMATITIS DE CONTACTO SUBAGUDA

Mediante un efecto acumulativo, el contacto reiterado con irritantes débiles y moderados puede provocar una forma subaguda de dermatitis de contacto caracterizada por la aparición de placas rojas y secas. Si la exposición continúa, la dermatitis se cronifica.

  • DERMATITIS DE CONTACTO ECCEMATOSA CRÓNICA

Si una dermatitis de contacto recidiva durante un período prolongado de tiempo se denomina dermatitis de contacto eccematosa crónica. Las zonas afectadas con más frecuencia por las lesiones eccematosas crónicas son las manos, los dedos, las muñecas y los antebrazos; la piel afectada está enrojecida, seca y es descamativa. En algunos casos se producen grietas y fisuras en los dedos y las palmas de las manos. Otro hallazgo frecuente es la distrofia ungueal crónica. Con frecuencia, las lesiones resuman líquido tras una nueva exposición al agente responsable o a causa de un tratamiento o cuidado inapropiados. Numerosos agentes que no fueron responsables de la dermatosis original mantienen este problema cutáneo recidivante crónico.

  • DERMATITIS POR FOTOSENSIBILIDAD (FOTOTÓXICA O FOTOALÉRGICA)

La mayoría de las fotorreacciones sobre la piel son de origen fototóxico. Las fuentes de luz artificiales o naturales, solas o combinadas con varios agentes químicos, plantas o fármacos, pueden inducir una respuesta fototóxica o de fotosensibilidad. La reacción fototóxica suele limitarse a las zonas expuestas a la luz, mientras que la reacción de fotosensibilidad suele desarrollarse en superficies no expuestas. Algunos ejemplos de sustancias químicas foto reactivas son los productos de destilación del alquitrán de hulla, como la creosota, la brea de alquitrán y el antraceno. Los miembros de la familia de plantas Umbelliferae son productos foto reactivos bien conocidos. Entre los miembros de la familia figuran la chirivía, el apio, las zanahorias, el hinojo y el eneldo.

  • FOLICULITIS Y DERMATOSIS ACNEIFORMES, INCLUIDO EL CLORACNÉ

Las personas que desempeñan su trabajo en condiciones de suciedad desarrollan con frecuencia lesiones que afectan a los orificios foliculares. Los comedones (puntos negros) pueden ser el único efecto obvio de la exposición, aunque suelen producirse también infecciones secundarias del folículo. El problema puede agravarse también si la higiene personal y los hábitos de aseo son inapropiados. Las lesiones foliculares suelen aparecer en los antebrazos y, con menos frecuencia, en los muslos y las nalgas, aunque pueden presentarse en cualquier sitio, salvo en las palmas de las manos y las plantas de los pies.

Las lesiones foliculares y acneiformes se producen por la exposición excesiva a líquidos de corte insolubles, a diversos productos del alquitrán, a la parafina y a ciertos hidrocarburos clorados aromáticos. El acné producido por cualquiera de estos agentes puede ser muy extenso. El cloracné es la forma más grave, no sólo por la posible desfiguración (hiperpigmentación y cicatrización), sino también por la lesión hepática, incluida la porfiria cutánea tarda y otros efectos sistémicos que pueden provocar los agentes químicos. Entre los compuestos que causan cloracné se encuentran los cloronaftalenos, los clorodifenilos, los clorotrifenilos, la hexaclorodibenzo-p-dioxina, el tetracloroazoxi-benceno y la tetraclorodibenzodioxina (TCDD). Los puntos negros y las lesiones quísticas del cloracné suelen aparecer primero en las zonas laterales de la frente y en los párpados. Si la exposición continúa, pueden aparecer lesiones sobre extensas áreas corporales, salvo en las zonas palmares y plantares.

  • REACCIONES INDUCIDAS POR EL SUDOR

Numerosos puestos de trabajo implican exposición al calor; si el calor y la sudoración son excesivas y se siguen de una evaporación insuficiente del sudor de la piel, puede producirse un sarpullido.

Si la zona afectada se erosiona por el roce de una superficie cutánea con otra, aparecen con frecuencia infecciones bacterianas o fúngicas. Esto sucede sobre todo en el hueco axilar, bajo las mamas, en la ingle y entre las nalgas.

  • CAMBIOS DE PIGMENTACIÓN

Las alteraciones del color de la piel de origen profesional pueden ser provocadas por colorantes, metales pesados, explosivos, algunos hidrocarburos clorados, alquitranes y la luz solar. La variación del color cutáneo puede producirse por una reacción química en la queratina, como sucede cuando ésta se tiñe con metafenilenodiamina, azul de metileno o trinitrotolueno. A veces se produce un cambio de color permanente en zonas más profundas de la piel, como sucede con la argiria o los tatuajes traumáticos. El aumento de pigmentación inducido por los hidrocarburos clorados, los compuestos de alquitrán, los metales pesados y los aceites derivados del petróleo se produce a consecuencia de la estimulación y la producción excesiva de melanina.

Las quemaduras, la dermatitis de contacto, y el contacto con ciertos compuestos de hidroquinona u otros agentes oxidantes utilizados en algunos productos sanitarios y adhesivos (como los aminofenoles terciarios, el catecolbutilo terciario y el fenol butilo terciario) pueden provocar hipo pigmentación o despigmentación en zonas cutáneas determinadas.

  • ALTERACIONES ULCEROSAS

Está demostrada la acción ulcerosa de los siguientes compuestos químicos: ácido crómico, dicromato potásico concentrado, trióxido de arsenio, óxido de calcio, nitrato cálcico y carburo cálcico.

Las principales zonas afectadas son los dedos de las manos y los pliegues y grietas palmares. Varios de estos agentes producen también perforación del tabique nasal.

Las quemaduras químicas o térmicas, las heridas contusas o las infecciones bacterianas o fúngicas pueden provocar excavaciones ulcerosas de la parte afectada.

  • GRANULOMAS

En muchos puestos de trabajo pueden producirse granulomas si se dan las circunstancias apropiadas. La exposición profesional a bacterias, hongos, virus o parásitos puede causar granulomas. Sustancias inertes como fragmentos óseos, astillas de madera, carbonilla, restos de coral o grava y minerales como el berilio, el sílice y el circonio pueden provocar también granulomas tras incrustarse en la piel.

  • CÁNCER DE PIEL

La causa principal del cáncer de piel es la radiación ultravioleta (UV) proveniente de la luz solar. El cáncer cutáneo es de fácil detección y un tratamiento precoz permite la curación de prácticamente todos los cánceres.

  • ¿CUÁLES SON LOS FACTORES DE RIESGO?
  1. Personas que por motivos laborales están expuestos al sol constantemente.
  2. Personas sensibles al sol (generalmente de piel muy blanca, rubias o pelirrojas y pecosas), que se queman fácilmente y no se broncean, o muy poco.
  3. Antecedentes de quemaduras solares.
  4. Pacientes inmunosuprimidos o trasplantados.
  5. Personas que han vivido en zonas donde hay alto nivel de arsénico en el agua.
  6. Personas con historia familiar de cáncer de piel.
  • ¿CUÁLES SON LOS TIPOS DE CANCER MÁS FRECUENTES?
  1. CARCINOMA BASOCELULAR

El carcinoma baso celular es un cáncer que se origina en la capa más profunda de la epidermis.

El carcinoma baso celular suele desarrollarse en superficies de piel que están expuestas a la radiación solar. Los tumores comienzan como formaciones muy pequeñas, brillantes duras y abultadas que aparecen sobre la piel (nódulos) y se agrandan muy lentamente, a veces tanto que pueden pasar inadvertidos. Sin embargo, la velocidad de crecimiento varía enormemente de un tumor a otro y algunos llegan a crecer aproximadamente un centímetro al año.

  • Diagnóstico y tratamiento

El médico suele ser capaz de reconocer un carcinoma baso celular observando simplemente su aspecto. Pero la biopsia (extirpación de una muestra de tejido y posterior examen al microscopio) es el procedimiento básico para confirmar el diagnóstico.

En la consulta, el médico puede eliminar todo el cáncer raspándolo y quemándolo con una aguja eléctrica (raspado y electrodesecación) o bien cortándolo. Antes de poner en práctica estos procedimientos, el médico debe anestesiar la zona que se debe tratar. En muy raras ocasiones se usa la radioterapia. Para los tumores recurrentes y los carcinomas baso celulares similares a cicatrices puede ser necesario recurrir a la cirugía controlada al microscopio (cirugía de Moh).

  1. CARCINOMA DE CÉLULAS ESCAMOSAS

El carcinoma de células escamosas es un cáncer que se origina en la capa intermedia de la epidermis.

El carcinoma de células escamosas suele desarrollarse en zonas de piel expuestas al sol, pero también puede hacerlo en cualquier otra parte del cuerpo, como la lengua o la mucosa bucal. Puede formarse en piel de aspecto normal o en piel dañada (aunque haya sido muchos años antes) por la exposición al sol (queratosis actínica).

El carcinoma de células escamosas comienza como una zona roja con superficie costrosa, descamativa, que no cura. A medida que crece, el tumor puede volverse nodular y duro y en ocasiones presentar una superficie verrugosa. Al final, el cáncer se convierte en una úlcera abierta y crece dentro del tejido subyacente.

  • Diagnóstico y tratamiento

Cuando los médicos sospechan de un carcinoma de células escamosas, realizan una biopsia (extracción de una muestra de tejido para examinarla al microscopio) para diferenciar este cáncer de piel de otras enfermedades de apariencia semejante.

El carcinoma de células escamosas y la enfermedad de Bowen se tratan mediante extirpación del tumor usando los mismos métodos descritos para el carcinoma baso celular. La queratosis actínica, una irregularidad verrugosa que aparece en la superficie de la piel y puede degenerar en carcinoma de células escamosas, suele ser tratada mediante su destrucción con nitrógeno líquido o por aplicación de crema de fluorouracilo, que elimina las células que se dividen rápidamente.

  1. MELANOMA

El melanoma es un cáncer que se origina en las células productoras de pigmento (melanocitos).

  • Diagnóstico y tratamiento

Quirúrgicamente puede extirparse la totalidad del melanoma; si éste no se ha propagado, el índice de curación se acerca al cien por cien. Sin embargo, cualquier persona que haya tenido un melanoma corre el riesgo de desarrollar otros. En consecuencia, estas personas necesitan controles periódicos de piel.

  1. ENFERMEDAD DE PAGER

La enfermedad de Pager es un tipo de cáncer de piel raro que se parece a una placa de piel inflamada y enrojecida (dermatitis); se origina en las glándulas cutáneas o subcutáneas

  • INFECCIONES BACTERIANAS DE LA PIEL

Las infecciones bacterianas de la piel pueden afectar a una sola zona y tener el aspecto de un grano o bien propagarse en unas horas y afectar a un área mucho más extensa. Las infecciones cutáneas pueden presentar un grado de gravedad variable, desde una acné sin importancia hasta una enfermedad potencialmente mortal, como el síndrome de la piel escaldada producido por estafilococos.

Muchos tipos de bacterias pueden infectar la piel. Los más frecuentes son los Staphylococcus y los Streptococcus; en los hospitales o las residencias pueden producirse infecciones causadas por bacterias menos comunes, al igual que cuando se realizan trabajos de jardinería o se nada en un estanque, un lago o en el mar.

Algunas personas presentan un riesgo específico de contraer infecciones de piel; por ejemplo, los diabéticos, que poseen una irrigación cutánea disminuida, en especial la de las manos y de los pies, y los enfermos de SIDA, que presentan un sistema inmunológico deprimido. La piel dañada por los rayos del sol, las rascaduras u otra irritación también tiene más posibilidades de infectarse. De hecho, cualquier lesión en la piel predispone a una persona a sufrir una infección.

Por lo general, mantener la piel intacta y limpia evita las infecciones. Cuando la piel sufre un corte o un arañazo, lavar la zona con agua y jabón ayuda a prevenir una infección. Si bien la mayoría de las cremas y ungüentos con antibióticos son poco eficaces para prevenir o tratar las infecciones cutáneas, algunas cremas más recientes, como la mupirocina, son eficaces en ciertos casos. Los baños calientes pueden incrementar la llegada de sangre a la zona infectada y ayudan a curar una infección confinada a un área reducida. Si la infección se extiende, los antibióticos deben ser tomados, ya sea por vía oral o mediante.

  • OTROS TRASTORNOS

La dermatitis de contacto profesional representa al menos el 80 % de todos los casos de enfermedades cutáneas profesionales. Sin embargo, en la clasificación anterior no se incluyen otras alteraciones que afectan a la piel, el pelo y las uñas. Un ejemplo es la pérdida de pelo provocada por las quemaduras, los traumatismos mecánicos o algunos agentes químicos. Otro es el enrojecimiento facial que aparece tras el consumo de alcohol combinado con la inhalación de ciertos agentes químicos, como el tricloroetileno y el disulfiram. En los limpiadores de tanques de polimerización de cloruro de polivinilo se ha descrito la aparición de acroosteólisis, un trastorno óseo de los dedos asociado a cambios vasculares de las manos y del antebrazo (con o sin síndrome de Raynaud).

  • FISIOPATOLOGÍA O MECANISMOS DE LAS ENFERMEDADES PROFESIONALES DE LA PIEL

Los mecanismos por los que actúan los irritantes primarios sólo se conocen de forma parcial, por ejemplo, los gases irritantes o productores de vesículas (mostaza nitrogenada o bromo metano y lewisita, etc.) interfieren con ciertas enzimas y, por tanto, bloquean fases selectivas en el metabolismo de los hidratos de carbono, las grasas y las proteínas. No se conoce con exactitud por qué y cómo se producen las vesículas, pero las observaciones sobre la forma en que los agentes químicos reaccionan fuera del organismo aportan algunas ideas sobre los posibles mecanismos biológicos.

En resumen, como los álcalis reaccionan con los ácidos, los lípidos o las proteínas, se supone que también reaccionan con los lípidos y las proteínas de la piel. De este modo, los lípidos de la superficie cutánea se modifican y se altera la estructura de la queratina. Los disolventes orgánicos e inorgánicos disuelven las grasas y las sustancias oleosas y tienen el mismo efecto sobre los lípidos cutáneos. No obstante, además, parece que los disolventes extraen alguna sustancia o modifican la piel de forma que la capa de queratina se deshidrata, con lo que la barrera defensiva de la piel deja de estar intacta. La agresión continuada da lugar a una reacción inflamatoria que puede originar una dermatitis de contacto.

Algunos agentes químicos se combinan rápidamente con el agua de la piel o de la superficie de la piel y provocan una reacción química intensa. Los compuestos de calcio, como el óxido de calcio y el cloruro cálcico, producen su efecto irritante de esta forma.

Algunas sustancias como la brea de alquitrán de hulla, la creosota, el petróleo sin refinar y ciertos hidrocarburos clorados aromáticos, en combinación con la exposición a la luz solar, estimulan a las células productoras de pigmentos y la sobreproducción provoca una hiperpigmentación. La dermatitis aguda también puede provocar hiperpigmentación tras la curación. Por otro lado, las quemaduras, los traumatismos mecánicos, la dermatitis de contacto crónica y el contacto con éter de monobencilo de hidroquinona o con ciertas sustancias fenólicas pueden inducir un hipo o despigmentación cutánea.

El trióxido de arsenio, la brea de alquitrán de hulla, la luz solar y la radiación ionizante, entre otros agentes, pueden lesionar las células de la piel de forma que el crecimiento celular anormal origina un cambio canceroso en la piel expuesta.

A diferencia de lo que sucede con la irritación primaria, la sensibilización alérgica se produce como consecuencia de una alteración específicamente adquirida de la capacidad de reacción, inducida por la activación de las células T. Durante varios años se admitía que la dermatitis de contacto eccematosa alérgica representaba aproximadamente el 20 % de todas las dermatosis profesionales. Probablemente, esta cifra sea demasiado conservadora si se tiene en cuenta la continua introducción de agentes químicos nuevos, muchos de los cuales se ha demostrado que causan dermatitis de contacto alérgica.

  • DIAGNÓSTICO DE LAS ENFERMEDADES PROFESIONALES DE LA PIEL

El mejor método para determinar la causa y el efecto de las enfermedades cutáneas profesionales es una historia detallada, en la que se investigará el estado de salud pasado y presente y la situación laboral del trabajador. Es importante conocer los antecedentes familiares, sobre todo las alergias y las enfermedades personales pasadas y de la infancia. Deberá registrarse el tipo de trabajo, los materiales que se manipulan y el tiempo de permanencia en ese puesto. Es importante saber cuándo y dónde apareció la erupción, cómo evoluciona ésta fuera del trabajo, si hay otros trabajadores afectados, qué productos se utilizaron para limpiar y proteger la piel y qué fármacos se han empleado en el tratamiento (automedicación y medicamentos prescritos); así como si el trabajador tiene la piel seca, eccema crónico de manos, soriasis u otros problemas cutáneos; además, hay que comprobar qué medicamentos se utilizaron en el tratamiento de cualquier enfermedad concreta, y, por último, qué materiales se han utilizado en actividades domésticas como la jardinería, el trabajo en madera o la pintura.

Los elementos siguientes son un parte importante del diagnóstico clínico:

  • Aspecto de las lesiones. Las dermatosis de contacto eccematoso agudo o crónicas son las más comunes. Pueden presentarse lesiones granulo matosas ulcerativas, neoplásicas, pigmentarias, acneiformes o foliculares, y trastornos como el síndrome de Raynaud y la urticaria de contacto.
  • Áreas afectadas. Las manos, dedos, muñecas y antebrazos son las zonas más afectadas. La dermatosis causada por la exposición al polvo y a los humos suele aparecer en la frente, la cara y la cara anterior del cuello. La auto sensibilización (diseminación) puede diseminar una dermatosis profesional o no profesional.
  • Pruebas diagnósticas. Si es necesario, deberán realizarse pruebas de laboratorio para detectar bacterias, hongos y parásitos. Si se sospecha la existencia de reacciones alérgicas, pueden utilizarse las pruebas diagnósticas con parches para detectar alergias profesionales y no profesionales, incluidas la foto sensibilización. A veces puede obtenerse información práctica mediante el análisis bioquímico de la sangre, la orina o los tejidos (piel, pelo y uñas).
  • Evolución. De todas las alteraciones cutáneas inducidas por agentes o por ciertas condiciones de trabajo, las dermatosis de contacto eccematosas crónicas y agudas son las más frecuentes. Las siguientes son la erupciones acneiformes y foliculares. El resto de trastornos, incluido el cloracné, constituyen un número pequeño, pero aún importante, debido a su naturaleza crónica y a la cicatrización y desfiguración que pueden provocar.

Una dermatitis de contacto eccematosa aguda de origen profesional tiende a mejorar al cesar el contacto. Además, los agentes terapéuticos modernos pueden facilitar el período de recuperación. Sin embargo, si un trabajador vuelve a su puesto de trabajo en las mismas condiciones, sin que la empresa tome las medidas preventivas adecuadas y sin que aquel haya recibido y comprendido las precauciones necesarias , es probable que la dermatosis recidive poco después de la reexposición.

Las dermatosis eccematosas crónicas, las lesiones acneiformes y los cambios pigmentarios responden menos al tratamiento aunque se elimine el contacto. Las ulceraciones suelen mejorar al eliminar la fuente. En las lesiones granulo matosas y tumorales, la eliminación del contacto con el agente causal puede prevenir la aparición de lesiones futuras, pero no cambiará demasiado las alteraciones ya existentes.

Si un paciente con una probable dermatosis profesional no ha mejorado dos meses después de eliminar el contacto con el agente sospechoso, deberán valorarse otras causas que expliquen la persistencia de la enfermedad. Sin embargo, las dermatosis provocadas por metales como el níquel o el cromo tienen una evolución prolongada característica, debido en parte a la ubicuidad de estos elementos. Ni siquiera la retirada del puesto de trabajo elimina la posibilidad de una exposición profesional como origen de la enfermedad. Si estos y otros alergenos potenciales se descartan como causa del problema, puede concluirse con una seguridad razonable que la dermatitis es de origen no profesional o se produce por contactos no profesionales, como el mantenimiento y reparación de automóviles y barcos, los adhesivos para azulejos, las plantas de jardín o, incluso, tratamientos médicos prescritos o auto administrados.

  • EXPOSICIÓN A ALGUNOS METALES

Algunos trabajadores están sometidos a riesgos químicos en sus lugares de trabajo, al manipular pinturas, barnices, acero, vidrios, esmaltes, baterías, equipos eléctricos, plásticos, fibras sintéticas, etc.; de ahí que se requieran además de los exámenes particulares de ingreso, anteriormente mencionados, exámenes de laboratorio para el diagnóstico de enfermedades producidas por metales pesados, compuestos inorgánicos, plaguicidas, microorganismos y sustancias productoras de cáncer según sea el tipo. Aunque cada trabajo puede tener sus propios riesgos, existe un grupo de exámenes que es practicado con mayor frecuencia.

Exposición a metales pesados

  • Plomo: las evaluaciones médicas periódicas hechas al trabajador, deben incluir análisis de laboratorio o determinaciones de hemoglobina, pruebas de niveles sanguíneos de plomo y valoración de cualquier síntoma gastrointestinal o neurológico, al mismo tiempo debe evaluarse el funcionamiento del riñón.
  • Mercurio: los exámenes médicos deben centrarse en especial en la piel, las vías respiratorias, el sistema nervioso central y los riñones; por lo tanto, deben hacerse pruebas de laboratorio, donde se analiza los niveles de mercurio en sangre, orina y pelo. De tal manera, que estos exámenes son de vital importancia como soporte médico, cuando un trabajador presenta signos de pérdida de peso, temblor, cambios de personalidad e insomnio, indicando una posible intoxicación con mercurio.
  • Arsénico: una vez se haya prestado particular atención a las lesiones alérgicas y crónicas de la piel, enfermedades de los ojos, dermatitis, pigmentación de la piel y verrugas entre otros, se deben realizar exámenes de laboratorio para analizar el contenido de arsénico en sangre, orina, cabello y u-as cada 60 días y mientras dure la exposición; con el mismo propósito deben controlarse anualmente la salud general del trabajador, el peso, estado de la piel y examinarlo para buscar cualquier indicio de absorción excesiva de arsénico.

Exposición a niveles elevados de plomo en el ámbito laboral

El plomo, metal importante en la industria, ha sido utilizado desde hace 2000 años, pero sólo en el siglo XIX se le dio importancia a los efectos adversos sobre la salud de las personas que trabajaban con este metal. En Estados Unidos hay cerca de 3 millones de empleados que están potencialmente expuestos al plomo durante sus jornadas laborales.

Hoy en día existen muchas industrias que utilizan el plomo como material para fabricar diferentes productos; es por tal razón que los entes reguladores han implantado normas acerca de los niveles permisibles en el aire de los lugares de trabajo.

El plomo puede ingresar al organismo por medio de la vía respiratoria, en forma de partículas mezcladas con el aire, o a través de la vía digestiva, al ingerir alimentos contaminados con plomo. Por ello, es importante no comer en los sitios de trabajo y lavarse las manos después de manipular los materiales que contengan el metal.

Una vez el plomo entra al cuerpo, permanece en él por períodos prolongados y si la exposición es por varios años, los niveles sanguíneos aumentan hasta alterar el funcionamiento de órganos como el cerebro, riñón, terminaciones nerviosas, o las mismas células de la sangre. Las personas que han estado expuestas por largos períodos de tiempo a límites no permisibles del metal, deben ser ingresadas en un programa de salud ocupacional, en donde el médico laboral podrá evaluar por medio de examen físico y valores de plomo en la sangre, la existencia de una intoxicación por plomo e iniciar el manejo más adecuado.

  • ¿Cuáles son los síntomas producidos por altos niveles de plomo en el organismo?

Los síntomas de exposición excesiva al plomo dependen de los niveles del metal en la sangre. En la actualidad la exposición al plomo es dividida en tres grupos (leves, moderados y severos).

En un estudio reciente publicado en la revista Neurology, investigadores estadounidenses demostraron una relación significativa entre exposición laboral al plomo y posteriores problemas en la función cognoscitiva.

Para tal experiencia, escogieron 535 ex-empleados de industrias que trabajaban con plomo y quienes tuvieron su última exposición al metal 16 años antes, comparados con 118 personas no expuestas. Los individuos tenían una edad promedio de 55 años y durante los 4 años de seguimiento, recibieron valoraciones neuropsicológicas anuales y medición de los niveles del plomo en un hueso de la pierna, la tibia (método diagnóstico para intoxicación por plomo). Los científicos encontraron que las personas con niveles aumentados de plomo en la tibia presentaron mayor deterioro en las funciones cognoscitivas (memoria, aprendizaje, concentración), con respecto a los sujetos no expuestos. El grupo de expertos aconseja por ello diferenciar entre procesos normales del envejecimiento o exposición crónica al plomo, como causantes del deterioro en las funciones intelectuales.

  • ¿Cómo son manejadas las personas que poseen altos niveles de plomo en el cuerpo?

Como primera medida el paciente debe evitar la exposición al plomo. Esto se logra por medio de la utilización de instrumentos de trabajo (máscaras que filtran y evitan la inhalación de partículas de aire mezcladas con agentes tóxicos) que protejan al empleado de cantidades elevadas y continuas de plomo. Otra medida implantada en muchas industrias es la de cambiar al empleado a otra área donde el ambiente no este contaminado con partículas de plomo (rotación de personal).

Cuando un paciente presenta durante su evaluación valores de plomo en sangre elevados, debe recibir productos llamados quelantes, los cuales se unen al plomo y permiten su excreción del cuerpo.

Consejos prácticos

  • No consumir alimentos ni líquidos en el área de trabajo, porque pueden contaminarse con el metal.
  • Antes de ingerir los alimentos debe lavarse muy bien las manos, para retirar toda partícula contaminante que pueda estar en ellas.
  • Cambiarse de ropa y zapatos antes de ir a su casa, y de esta forma evitar la exposición de su familia a residuos tóxicos.
  • Utilizar durante su jornada laboral máscaras que filtren la mayor cantidad de partículas de aire mezcladas con plomo.
  • Lavar y secar la ropa que lleva al trabajo en lugares diferentes a los de los demás miembros de la familia.

Es importante tener en cuenta las anteriores recomendaciones, para así evitar esta grave enfermedad y sus posteriores complicaciones, además de vigilar que la empresa este cumpliendo con las normas de seguridad industrial y niveles permisibles del tóxico en el aire.

La introducción, en la legislación sobre enfermedades profesionales, de la noción de daño previo a la enfermedad estimula la prevención porque implica una acción que la mayoría de las veces corresponde a la empresa directamente implicada y no sólo el organismo asegurador, que en la práctica sólo puede actuar post declaración de la enfermedad. Ello obliga a implementar Programas de vigilancia de la salud, identificando los agentes y factores de riesgo, la población expuesta a ellos, la intensidad de la exposición y los indicadores que se utilizarán para la pesquisa precoz del daño.

Formas de enfrentar las enfermedades profesionales

  • Criterio cualitativo, consiste en establecer la lista indicativa de las ocupaciones donde se pueda producir la exposición, sin señalar la intensidad de la misma.
  • Criterio cuantitativo, que asocia la exposición con las disposiciones existentes acerca de los valores umbrales límite, o concentraciones máximas permisibles de exposición.
  • Relación de causalidad, para darle el carácter de profesional a una enfermedad se exige que se haya demostrado una relación de causalidad o de asociación entre el agente y la enfermedad. La relación de causalidad es el componente que exige los parámetros más estrictos para establecerla, porque hay fundamentos de diverso orden para darle el carácter de profesional a una enfermedad y que analizamos a continuación:
  • Fundamentos patológicos, se refieren a la especificidad de un efecto biológico atribuible a la acción de un agente determinado, es decir hay una alteración bioquímica, funcional o anatómica que es característica del agente que la produce.
  • Clínica, por los síntomas y signos, que son características de una enfermedad atribuible a la acción de un agente dado, incluyendo los exámenes de laboratorio y el diagnóstico por imágenes.
  • Anatomo-patológica, por la existencia de lesiones histológicas o anatómicas características de la acción de un agente dado, en los tejidos u órganos de los sujetos expuestos.
  • Experimental, la presencia, en animales de experimentación expuestos a los agentes estudiados en condiciones semejantes a las que se producen en el medio ambiente laboral, de efectos reproducibles y que son semejantes o asimilables a los encontrados en el hombre.
  • Fundamentos epidemiológicos, Los estudios epidemiológicos permiten evaluar si las diferencias de frecuencia de una enfermedad en un grupo ocupacional dado, respecto a otros grupos que no están expuestos a los mismos agentes, son atribuibles a agentes o factores del trabajo o a otros factores.
  • ¿Qué es una Hoja Informativa sobre Sustancias Peligrosas (MSDS)?

Una Hoja Informativa sobre Sustancias Peligrosas (MSDS) es un documento que da información detallada sobre la naturaleza de una sustancia química, tal como sus propiedades físicas y químicas, información sobre salud, seguridad, fuego y riesgos de medio ambiente que la sustancia química pueda causar.

  • ¿Cómo lo puede proteger a Ud. la Hoja Informativa sobre Sustancias Peligrosas (MSDS)?

Aparte de dar información sobre la naturaleza de una sustancia química, una MSDS también provee información n sobre cómo trabajar con una sustancia química de una manera segura, y qué hacer si hay un derrame accidental.

  • ¿Quién es responsable de preparar la Hoja Informativa sobre Sustancias Peligrosas (MSDS)?

El Estándar de Comunicación de Riesgos de la Administración Federal de Seguridad y Salud Ocupacional (Federal Occupational Safety and Health Administration - OSHA) 29 CFR 1910.1200 requiere que los fabricantes y distribuidores de productos químicos preparen y remitan la Hoja Informativa sobre Sustancias Peligrosas (MSDS) con el primer envío de cualquier r producto químico peligroso, y el empleador es responsable de poner estas Hojas Informativas al alcance de Uds. y los trabajadores.

  • ¿Para quién es la Hoja Informativa sobre Sustancias Peligrosas (MSDS)?

Esta Hoja Informativa es para:

  • Los trabajadores que puedan estar expuestos a materiales peligrosos
  • Personal de emergencia (por ejemplo, bomberos), quienes posiblemente limpien un derrame o escape.
  • ¿Qué información debe llevar una Hoja Informativa sobre Sustancias Peligrosas?

Las Hojas Informativas sobre Sustancias Peligrosas (MSDS) deben contener información básica similar, tal como:

  • Identificación química: Nombre del producto.
  • Información sobre el productor: Nombre, dirección número de teléfono y teléfono de emergencia del fabricante.
  • Ingredientes Peligrosos/Información de Identificación

Lista de sustancias químicas peligrosas. Dependiendo del Estado, la lista puede contener todos los componentes químicos, incluso aquellos que no son peligrosos, o sólo aquellos que tienen estándares de OSHA. Ya que los productos químicos son usualmente conocidos por nombres diferentes, todos los nombres comunes usados en el mercado deben ser anotados.

Asimismo, el límite legal de exposición permitido (Permisible Exposure Limit – PEL) para cada ingrediente de la sustancia peligrosa debe ser anotado.

  •  Características Físicas/Químicas: Punto de combustión, presión y densidad de vapor, punto de ebullición, tasa de evaporación, etc.
  •  Información sobre riesgos de fuego y explosión: Punto de combustión, límites de combustión, métodos de extinción, procedimientos especiales contra el fuego, peligros especiales de explosión o fuego.
  •  Información sobre Reactividad: Cómo reaccionan ciertos materiales cuando se mezclan o se almacenan junto con otros.
  • Información sobre Riesgos para la Salud: Efectos que las sustancias químicas pueden causar (agudos = inmediatos; crónicos = a largo plazo), vías por las que la sustancia química puede entrar al cuerpo (pulmones, piel o boca), síntomas, procedimientos de emergencia y primeros auxilios.
  • Precauciones para un manejo y uso seguros: Qué hacer en caso que el material químico se derrame o fugue, cómo deshacerse de los desperdicios del material químico de una manera segura, cómo manipular y almacenar materiales de manera segura.
  •  Medidas de Control: Ventilación (local, general, etc.), tipo de respirador/filtro que debe usarse, guantes protectores, ropa y equipo adecuados, etc.
  • ¿Dónde se puede obtener Hojas Informativas sobre Sustancias Peligrosas?
  •  En su lugar de trabajo: Todos los trabajadores deben tener acceso fácil a estas hojas informativas.
  •  El empleador debe pedirlas al fabricante o distribuidor que le vendió los materiales; también los trabajadores pueden solicitarlas.
  •  El Internet también ofrece recursos e información sobre las Hojas Informativas sobre Sustancias Peligrosas.
  •  Su sindicato también podría tener Hojas Informativas.

CONCLUSIONES

  • Las enfermedades profesionales se propagan por causa de agentes químicos, como gases y partículas; y biológicos, como virus, bacterias, moho, materiales en estado de de composición, que se encuentran en el ambiente de trabajo, y que representan un alto riesgo para la salud humana. Por esta razón se debe asegurar una atmósfera apta para la vida humana /antes y durante la realización de los trabajos).
  • El control de las actividades ambientales y ocupacionales en distintos países está coordinado a través de la Organización Mundial de la Salud (OMS). En los países en vías de desarrollo, este control internacional resulta imprescindible ya que el proceso de industrialización en estas regiones se sitúa en un contexto de pobreza y crecimiento de la población.
  • Es difícil predecir la causa de las enfermedades laborales, ya que estas suelen propagarse lentamente, y ya cuando se hace notar de manera considerable resulta tarde para tratarla, en su mayoría, o bien para determinar con exactitud el agente causante de la misma.
  • Con el transcurrir del tiempo, se desarrollan nuevos productos químicos y diversas tecnologías que de una u otra manera agravan los riesgos de producir enfermedades profesionales. Por lo que estos "nuevos riesgos" constituyen un grave problema para el trabajador, y cualquier otra persona que se desarrolle en el mismo entorno laboral.
  • Es recomendable manejar la Hoja Informativa sobre Sustancias Peligrosas (MSDS), ya que este documento permite tener información detallada sobre la naturaleza de una sustancias químicas, tal como sus propiedades físicas y químicas, información sobre salud, seguridad, fuego y riesgos de medio ambiente que la sustancia química pueda causar; de esta manera se tienen registrados los componentes que químicos que se manejan en el ambiente de trabajo que permite de esta manera prever de las medidas necesarias para evitar las enfermedades profesionales que por ellos se puede originar.

BIBLIOGRAFIA

  • http://www.paritarios.cl
  • http://www.paritarios.cl/especial_exposicion_agentes_biologicos.htm
  • http://www.zuhaizpe.com/enfermedades/la_respiracion.htm
  • www.cdc.gov/spanish/niosh/docs/760026sp.htm

 

 

Autor:

Franco Vincenzi Diaz

País y lugar de nacimiento: ciudad de rubio, estado Táchira- Venezuela

Breve biografía: bachiller en ciencias, estudiante del octavo semestre de ingeniería industrial en la universidad nacional experimental del tachira (UNET).

Fecha de nacimiento: 21-06-1984

Carlos Leonardo. Contreras Vivas

País y lugar de nacimiento: ciudad de san Cristóbal- estado Táchira – Venezuela.

Breve biografía: bachiller en ciencias, estudiante del octavo semestre de ingeniería industrial en la universidad nacional experimental del tachira (UNET).

Fecha de nacimiento: 14-10-1984

UNIVERSIDAD NACIONAL EXPERIMENTAL DEL TÁCHIRA

DEPARTAMENTO DE INGENIERÍA INDUSTRIAL

SEGURIDAD E HIGIENE INDUSTRIAL (4460)

San Cristóbal, 28 de junio de 2006

 


Partes: 1, 2, 3


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