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Historia de la pintura (página 2)




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  1. Arte Griego

El Arte griego es un conjunto de manifestaciones artísticas que se desarrollaron en Grecia y sus colonias entre los siglos XI y I a.C. Aunque esta cultura tuvo su origen en la civilización del Egeo, su evolución posterior la convirtió en uno de los periodos más influyentes de la historia del arte occidental.

El arte griego se caracterizó por la representación naturalista de la figura humana, no sólo en el aspecto formal, sino también en la manera de expresar el movimiento y las emociones. El cuerpo humano, tanto en las representaciones de dioses como en las de seres humanos, se convirtió así en el motivo fundamental del arte griego, asociado a los mitos, la literatura y la vida cotidiana.

En el ámbito pictórico no se conocen grandes ciclos decorativos. Sin embargo, se conservan

importantes piezas de cerámica, junto con las pinturas funerarias etruscas, nos ofrecen algunas pistas sobre

las características del arte griego. Estos restos se complementan con relatos extraídos de fuentes literarias.

Algunos viajeros, como el romano Plinio el Viejo o el historiador y geógrafo griego Pausanias, vieron in situ muchos de los objetos artísticos que se conservan hoy día deteriorados o en mal estado, y sus relatos ofrecen una valiosa información acerca de algunos artistas y sus principales obras.

Los artistas griegos empleaban colores al agua para pintar grandes murales o decorar vasijas. Los ceramistas modelaban las piezas en tornos de alfarero y cuando se secaban las pulían, pintaban y cocían.

El arte griego se divide normalmente en periodos artísticos que reflejan sus cambios estilísticos. Se divide en tres etapas, denominadas respectivamente arcaica, clásica o ática y helenística o postalejandrina. Su momento de mayor esplendor puede situarse en el período clásico, en tiempos del gobernante Pericles.

De la pintura griega, que según numerosos textos alcanzó cotas magníficas de belleza sólo conservamos las copias deformadas que se encuentran en los mosaicos romanos. Los nombres de pintores que nos han transmitido la tradición son los de Polignoto, Patrasio, Zeuxis, Apeles y Demetrio.

También en las pinturas de los vasos de cerámica (ánforas y cántaros), se puede percibir un pálido reflejo de lo que fue el arte pictórico griego.

La función principal de la pintura monumental hasta aproximadamente el año 320 a.C., fue de carácter público, ocupándose de asuntos religiosos y de la conmemoración de los acontecimientos civiles más importantes, como las competiciones atléticas. Los ciudadanos sólo utilizaron las artes plásticas para la decoración de sus tumbas. Sin embargo, las artes decorativas se dedicaron sobre todo a la producción de objetos de uso privado. El ajuar doméstico contenía un gran número de vasijas de terracota pintadas, con elegantes acabados, y las familias más ricas eran propietarias de vasijas de bronce y espejos. Muchos objetos realizados en terracota y bronce incorporaron pequeñas figurillas y bajorrelieves.

  1. Durante el periodo arcaico, con la extensión geográfica y económica de la civilización griega, el incremento de la riqueza y los contactos con el exterior propiciaron el desarrollo en la decoración de vasijas por ejemplo, que fueron importantes objetos de comercio.

    Hacia el año 675 a.C. los pintores de cerámica de Corinto empezaron a decorar las piezas con siluetas negras de figuras, generalmente animales desfilando, realizadas con formas redondeadas y dispuestas en uno o varios pequeños frisos. Es el estilo denominado protocorintio. En el estilo corintio, que se desarrolló plenamente hacia el 550 a.C. y del que se conservan numerosos ejemplos, los vasos están abarrotados de figuras sobre fondos florales. En las vasijas se representan a menudo monstruos fabulosos, como la quimera que escupe fuego, una criatura con cabeza de león, cuerpo de cabra y cola de dragón. Otros motivos orientales similares aparecen en las piezas cerámicas encontradas en Laconia, Beocia, Calcis, Rodas y Sardes.

    La decoración de las vasijas cerámicas con la técnica de las figuras negras, que llegó de Corinto a Atenas hacia el 625 a.C., se combinó con el antiguo estilo ateniense, más lineal y de mayor tamaño. La decoración se realizaba en engobe negro sobre el color rojo de la arcilla. Los detalles se grababan por incisión y a veces se destacaban y se les daba profundidad con el uso de reflejos de color rojo y blanco.

    A partir de este momento, las escenas representadas en los vasos cerámicos y los artistas que las pintaron se pueden identificar por ciertas inscripciones. Unos treinta pintores firmaron con su nombre las piezas decoradas y otros cien han podido ser identificados por su estilo característico. A los artistas más tardíos se les han asignado nombres modernos según la localización de alguna de sus obras más importantes, como el pintor de Berlín; por el tema de alguna de sus pinturas más representativas, como el pintor del jabalí; o por el nombre del ceramista para el que trabajaron, como el pintor de Amasis. Entre las obras maestras de este periodo están el vaso François, realizado el 560 a.C. por el alfarero Ergotimos y el pintor Klitias (Museo Arqueológico de Florencia); la copa de Dioniso, realizada por Exekias (Gliptoteca de Munich), y los trabajos de dos de los más destacados artistas en la técnica de las figuras negras, Lydos y Amasis.

    Los vasos decorados con la técnica de las figuras rojas se hicieron por primera vez el año 530 a.C., por iniciativa del ceramista Andocides. La decoración se realizaba con una técnica pictórica a la inversa, es

    decir, el fondo se pintaba de negro, dejando las figuras en el color rojo de la arcilla. Los detalles, en lugar de hacerse por medio de incisiones en la arcilla, se dibujaban con engobe negro, que a menudo formaba un

    relieve sutil. Se utilizó también un nuevo color, el castaño dorado, obtenido al diluir el barniz negro.

    Los pintores atenienses desarrollaron hacia el 540 a.C. un nuevo estilo cuyo principal ejemplo es una crátera que representa la lucha de Heracles contra el gigante Anteo. Además de mostrar un creciente interés por la anatomía humana, trajeron una nueva concepción del espacio que se hizo patente en la utilización del escorzo y en el uso de una capa de color marrón para crear sombras. Este fue el inicio de un tipo de pintura en el que la ilusión de tridimensionalidad se consigue tanto por el sombreado de las figuras como por el contraste de manchas de color.

    Aunque el estilo de las figuras negras continuó siendo el dominante durante todo el periodo arcaico, la producción en el estilo de figuras rojas se fue incrementando poco a poco. Entre los pintores de vasos más importantes del final del periodo arcaico destacan Duris, el pintor de Brigos y el pintor de Berlín.

  2. Etapa Arcaica

    El arte griego del periodo clásico, que se desarrolló desde la época de las Guerras Médicas hasta el final del reinado de Alejandro Magno, por una parte se mantuvo totalmente independiente y por otra ejerció una gran influencia en otras culturas.

    De la alta época clásica casi no se conservan pinturas murales. El pintor más importante del momento fue Polignoto. En sus frescos de Leskhe de los Cnidios en Delfos, descritos por el historiador griego Pausanias, representó la destrucción de Troya y la visita al Hades. Plinio el Viejo escribió que Polignoto fue el primer maestro de la expresión. El descubrimiento en 1968 de un sarcófago griego pintado al fresco en Paestum (c. 470 a.C., Museo Arqueológico de Paestum) muestra los logros de la pintura mural de la alta época clásica. Las figuras de los asistentes a un banquete y la representación de un nadador muestran el dominio de la anatomía, del trazo y de las expresiones faciales. Los ojos están dibujados de perfil en lugar de frontales y también aparecen escenas paisajísticas.

    En la pintura de vasijas las escenas de carácter simbólico y decorativo fueron remplazadas de forma gradual por representaciones tridimensionales, como en las obras de Pistoxenus y Penthesilea. Las formas son más nítidas, los ojos se representan de perfil y los pliegues de las telas adquieren formas más naturalistas. Estas características, especialmente en las vasijas del pintor de los Niobides, sugieren la influencia de Polignoto y ofrecen más información de su estilo artístico.

    Aunque dibujadas con una perspectiva lineal rudimentaria, las figuras de las vasijas del periodo clásico medio poseen un cierto efecto tridimensional.

    Todos los murales griegos del siglo IV a.C., incluyendo los del gran Apeles, han desaparecido. Sin embargo, su influencia puede observarse en los trampantojos y en los paisajes arquitectónicos pintados sobre los muros de las casas romanas de Pompeya y Herculano en el siglo I d.C.

    Las vasijas de Centuripa (Sicilia) son más complicadas y sus escenas están decoradas con figuras pintadas que recuerdan la técnica actual del pastel. Los cuerpos de estas piezas están adornados con motivos florales y tridimensionales.

  3. Etapa Clásica o Atica
  4. Etapa Helenística o Post- Alejandrina

Los griegos fueron receptivos a la influencia de ciertos elementos orientales, como la suntuosidad decorativa y las religiones exóticas. En las ciudades más prósperas de Asia Menor, así como en Alejandría (Egipto), se desarrolló un nuevo helenismo, mezcla del espíritu griego y de los estilos orientales.

Las escenas y motivos representados en los mosaicos son también probablemente el eco de pinturas monumentales realizadas con otras técnicas que no han llegado hasta nosotros.

  1. El Arte romano es un conjunto de manifestaciones artísticas desarrolladas en la antigua Roma y su Imperio, que en su periodo de máximo apogeo se extendió desde las islas Británicas hasta el mar Caspio. Se considera que el final del arte romano, y por consiguiente el inicio del arte medieval, llegó con la conversión del emperador Constantino I el Grande al cristianismo y con el traslado de la capital del Imperio desde Roma a Constantinopla en el año 330. Sin embargo, el estilo romano e incluso sus temáticas paganas continuaron representándose durante siglos, a menudo bajo la impronta cristiana.

    La originalidad del arte romano es muy discutida. Se les concede a los romanos una sensibilidad artística menos rica que a los griegos. Desde un punto de vista estético se puede decir que los romanos asimilaron el estilo griego-helenístico y lo adoptaron a sus propias necesidades.

    Los artistas romanos conseguían crear la ilusión de realidad, utilizando la técnica conocida como perspectiva aérea, mediante la que se representan de forma más borrosa los colores y contornos de los objetos más distantes para conseguir efectos espaciales.

    A juzgar por los testimonios literarios, la pintura romana alcanzó una gran importancia y parece que hasta hubo escuelas que se especializaron en temas históricos, paisajísticos y bodegones; pero, al igual que sucedió en Grecia, se han perdido casi todas las muestras. No obstante, podemos hacernos la idea de su magnificencia con los restos encontrados en algunas casas de Pompeya (como la casa Vetti).

    Las mejores composiciones son las de una casa de Pompeya que representan la iniciación a los misterios dionisíacos y las de una casa romana que representan una ceremonia nupcial (éstas se conocen como Bodas Aldobrandini).

    Hay que resaltar que la decoración de los edificios romanos, se realiza principalmente con elementos pictóricos: pintura mural, en cuya temática se percibe una clara evolución de los temas que imitan a la arquitectura, los temas mitológicos o simplemente ornamentales, y con mosaicos, de temas históricos como los de la casa Fauno de Pompeya, en donde se representa la lucha de Alejandro Magno contra los persas, y también de temas mitológicos y circenses, como los que, se encuentran en las principales ciudades hispano-romanas.

    Los romanos decoraban sus villas con suelos de mosaicos y exquisitos frescos representando rituales, mitos, paisajes, naturalezas muertas o bodegones, y escenas cotidianas.

  2. Arte Romano

    El arte de la edad media —que se desarrolló fuera del Imperio bizantino y dentro de lo que eran las fronteras del norte del mundo romano— puede clasificarse según sus rasgos estilísticos distintivos. El arte celta, que floreció entre los siglos V y IX en los monasterios de diferentes zonas de las islas Británicas, se basaba sobre todo en intrincados dibujos caligráficos. Se realizaron manuscritos miniados muy decorados, como los Evangelios de Lindisfarne (c. 698-721, Museo Británico, Londres), con elaborados motivos lineales, planos, en los que se combinan elementos celtas y germánicos.

    1. Arte Románico

    La denominación "arte románico"engloba la producción artística del Occidente europeo durante los siglos XI y XII, inmediatamente a continuación del desarrollo del arte prerrománico de los países invadidos por los pueblos bárbaros.

    En el periodo románico, los manuscritos del norte de Europa no denotaban ningún estilo concreto; algunas iluminaciones eran de inspiración clásica, mientras que otras señalaban un nuevo estilo de dibujo, enérgico y muy acusado

    Francia La pintura románica francesa (de funcionalidad estrictamente decorativa) se distinguen normalmente dos escuelas:

    1.- La de la abadía benedictina de San Savin emplea tonos finos, apagados, suaves, con predominio de colores claros: verde, gris, amarillo, rojo y pálido.

    2.- La de la iglesia de Berzé-la-Ville ofrece pinturas sobre fondo azul oscuro y mayor riqueza cromática.

    Se ha dicho, sin embargo, que la auténtica pintura del románico francés se halla en los vitrales, realizados en fragmentos de vidrio de diferente color ensamblados con plomo fundido, que aumentan la nitidez de los contornos y da una gran luminosidad y transparencia a las figuras. El vitral más famoso es el de los Reyes Magos en Saint-Denis, del siglo XII.

    España

    Cataluña es un país riquísimo en pinturas románicas. Los frescos son de colores brillantes y vivísimos; los frontales de madera pintados al estuco están concebidos como si fuesen esmaltes.

    Otras muestras del estilo pictórico del románico catalán se encuentran en los bordados y en las miniatura.

    Italia

    El románico italiano se encuentra en cierto modo comprendido entre la prolongación de la influencia bizantina y la aparición de determinados elementos prerrenacentistas. Las obras maestras de este período son los frescos de la basílica de Sant’ Angelo in Formia y las pinturas de la cripta de la Catedral de Agnani.

    Se pueden destacar también las escuelas de miniatura que se desarrollaron en Roma y en Montecassino, en cuyos decorados geométricos y zoomórficos es perceptible la influencia celta e irlandesa.

    Resto de Europa

    Se puede decir que en cuanto al arte pictórico florecieron varias escuelas (Colonia, Westfalia y Sajonia); pero lo más típicamenten románico son las miniaturas, que en Alemania se caracterizan por su naturalismo y en Inglaterra por su colorido y su esquematismo de tradición celta.

    5.2 Arte Gótico

    El nombre de "gótico"se refiere para designar al arte de la Edad Media, o sea el arte comprendido entre la Antigüedad grecorromana y el Renacimiento. Este movimiento artístico fue predominante en la esta época que data alrededor de 1150.

    Entre las muchas características que definen la pintura de este periodo se encuentra la exquisita atención a los detalles, que denota una perspicaz observación de los seres humanos y de la naturaleza por parte del pintor. Las pinturas góticas son caracterizadas por las figuras alargadas que son sumamente decoradas. Hay a menudo poco intento de representar el espacio tridimensional y la perspectiva que ha sido empleada es por lo general aleatoria y poco convincente.

    En el periodo gótico que siguió se introdujo un gran repertorio de medios técnicos, y la pintura dejó de ser exclusiva de los monasterios.

    En el final del decimocuarto siglo había un movimiento hacia la elegancia mayor y el refinamiento, y un interés de incremento a temas naturales. Las pinturas minuciosamente detalladas de plantas y animales se hicieron un rasgo común en estas pinturas.

    Como este estilo posterior no ha sido limitado a un país, a menudo lo llaman Internacional Gótico.

    Entre los diversos estilos de pintura gótica destacan cuatro de mayor importancia: el franco-gótico, el sienés, el flamenco y una mezcla de los tres conocida como el estilo internacional.

    En Francia, durante el siglo XIII, la pintura gótica es fundamentalmente pintura de vidrieras y de manuscritos en los que las miniaturas se disponen por todo el texto divididas por elementos decorativos inspirados en temas arquitectónicos (por ejemplo, las diversas Biblias de la Universidad de París). Durante el siglo XIV destaca la escuela de Borgoña, que por su realismo puede considerarse como un antecedente de la escuela flamenca.

    La pintura gótica italiana se desarrolla durante los siglos XIII (Duecento) y XIV (Trecento).

    Durante el período gótico, los Países Bajos asisten al florecimiento de una importantísima escuela de pintura conocida como la de los primitivos flamencos.

    En el siglo XV, los pintores flamencos realizan una serie de obras maestras caracterizadas por una gran agudeza en la captación de la realidad y por la precisión en los detalles.

    En España, el estilo francogótico, se desarrolla desde mediados del siglo XIII y comprende miniaturas, retablos y pinturas murales.

    El estilo italogótico se desarrolló preferentemente en tierras catalanoaragonesas.

    Los máximos exponentes de este estilo son: Duccio, Simone Martín, Van Der Weyden, y más.

  3. Medioevo

    Simultáneamente a la revolución operada en el mundo de las letras y en el de las ideas, a principios del siglo XV surgió en Italia un movimiento artístico conocido por la Rinascita, que alcanzaría un impulso extraordinario. Durante el mismo, se produce un fuerte proceso de liberación de la individualidad del artista.

    Siguiendo los modelos de la Antigüedad clásica greco-romana y gracias a la búsqueda de las bases científicas del arte, surge en Florencia el primer Renacimiento, correspondiente al siglo XV o Quattrocento.

    Durante la segunda fase del Renacimiento o Cinquecento (siglo XVI), la hegemonía cultural pasó de Florencia a Roma, donde los papas, con su labor de mecenas culturales, fueron auténticos impulsores del arte.

    Los artistas generalmente mostraban en sus pinturas el cielo y santos, y llevaron poca relación a lo que se encontraba con la tierra. Sin embargo, el hombre comenzó a realizar (comprender) su importancia y efecto sobre el mundo. Las figuras se hicieron más realistas, el espacio se hizo más verdadero y la historia cristiana comenzó a ser vista de un punto de vista humano.

    Como las décadas siguieron los artistas fueron capaces de recrear el mundo sobre paneles, frescos y retablos con la facilidad creciente. Comenzando con los trabajos estilizados de Giotto y Masaccio, el renacimiento culminó en creaciones monumentales de Leonardo, Rafael, y Miguel Angel.

    Con las guerras que sufrió Italia en esta época, muchos artistas italianos emigraron y su exilio sirvió para propagar el estilo renacentistas por toda la geografía de Europa occidental.

    El desarrollo de los principios de la perspectiva lineal, llevado a cabo por varios arquitectos y escultores a principios del siglo XV, permitió a los pintores conseguir, por medio de la representación bidimensional, la ilusión del espacio tridimensional. Muchos de los artistas del primer renacimiento —como Paolo Uccello, Piero della Francesca y Andrea Mantegna— se valieron del empleo dramático de la perspectiva y del escorzo en su dibujo para producir la ilusión de la prolongación de un objeto o figura en el espacio. Mientras artistas italianos renacentistas pusieron el énfasis sobre la perspectiva y la ilusión de espacio, artistas alemanes y flandeses estuvieron más interesados en pintura detallada, parecida a una joya del mundo alrededor de ellos.

    La exploración de la anatomía condujo a un mayor entendimiento de la representación de la forma humana. También se empezaba a utilizar la pintura al óleo, desafiando a la antigua supremacía del temple y del fresco. Los pintores que explotaban el potencial de la nueva técnica trabajaban superponiendo estratos de veladuras de óleo transparentes y los lienzos sustituyeron a las antiguas tablas. Algo más tarde, otros artistas, sobre todo los que trabajaban en Venecia —especialmente Domenico Veneziano, Giovanni Bellini y Giorgione— destacaron por los tonos cálidos de sus óleos.

    En este período podemos nombrar a artistas como: Masaccio, Botticelli, Leonardo da Vinci, Miguel Ángel, Rafael, Correggio, Tiziano, El Veronés, entre otros.

  4. Renacimiento

    Un desarrollo del estilo renacentista. Generalmente se ve al manierismo como una reacción contra la armonía, la orden y la perfección de los siglos XV y XVI. El estilo era frecuente en Italia entre 1520 y 1600.

    El manierismo se caracterizó por su estilo sofisticado, artificioso y muy intelectual.

    El término proviene en el empleo de la palabra "maniera", queriendo decir "la elegancia" y significando la gracia, el equilibrio y la armonía. La palabra ha desarrollado una variedad de significados; sin embargo, esto generalmente es asociado con el arte y los artistas quien abiertamente demostraron la habilidad excesiva, el virtuosismo, y el capricho.

    El manierismo estuvo caracterizado por un empleo de colores brillantes, casi chillones, composiciones complicadas, exageración en las formas y el movimiento dramático. Se confería más importancia a la complejidad y a la distorsión que a la armonía de las líneas, al color o a la composición; en el manierismo, hasta las pinturas religiosas resultaban inquietantes para el espectador.

    Entre los pintores de este estilo destacan Pontormo, Rosso Fiorentino, Parmigianino, Tintoretto y Bronzino. El más conocido de los manieristas tardíos es El Greco.

  5. Manierismo

    El estilo barroco floreció en Roma. Tradicionalmente se le denomina así a este período que transcurre desde 1600 a 1750. La especial actitud estilística que caracteriza al arte barroco alcanzó un momento de madurez en Italia hacia 1630 y se desarrolló en los cuarenta años siguientes. A partir de este momento se difundió por todas las naciones de Europa, adquiriendo particular importancia en España y en las ciudades hispanoamericanas.

    En nombre viene de Italia, de la palabra "barocco", la cual significa bizarro o estrafalario.

    El arte barroco es generalmente tipificado por su exhuberancia dramática y su emotiva atracción hacia el observador. El arte barroco también se caracteriza por su aspecto dinámico, en contraste con el estilo clásico, relativamente estático, del renacimiento. Esta tendencia se distingue por las líneas compositivas diagonales, que proporcionan el sentido del movimiento, y por el empleo de un marcado claroscuro

    En la sensibilidad barroca se aprecia una tendencia espectacular hacia lo decorativo, un abandono de las reglas de la estética clásica, una búsqueda de originalidad a toda costa, un predominio de la fantasía sobre la fiel representación de la realidad, una exploración minuciosa de la psicología humana y un gusto desmesurado por la ampulosidad.

    El arte barroco jugó un papel importante en los conflictos religiosos de este período. Frente a la tendencia protestante a construir edificios para el culto de manera sobria y sin decoración. En este sentido se puede afirmar que el Barroco es la expresión de la Contrarreforma.

    Durante el siglo XVIII, Venecia vuelve a situarse en primer plano como centro artístico.

    No todo el arte de este período fue tan exuberante, sin embargo el dramatismo sombrío de algunos artistas igualmente fue llamado Barroco.

    En este período se puede nombrar a: Rubens, Van Dyke, Rembrandt, Velásquez, Murillo, etc.

  6. Barroco

    A mediados del siglo XVIII, el estilo neoclásico destruyó las extravagantes formas a las que había llegado el Rococó, restaurando la sencillez de las formas antiguas.

    Sus objetivos eran la vuelta a valores Clásicos y al renacimiento de los estilos elegantes del arte de la Antigua Griega y Romana.

    Este resurgimiento clásico en las artes se debió a diferentes acontecimientos. En primer lugar, a mediados del siglo XVIII, se iniciaron muchas excavaciones arqueológicas en Italia y en Grecia, y se publicaron libros con dibujos de antiguas construcciones que los arquitectos ingleses y franceses copiaron con avidez. En segundo lugar, en 1755, el historiador del arte alemán Johann Joachim Winckelmann publicó su ensayo Gedanken über die Nachahmung der Griechischen Werke in der Malerei und Bildhauerkunst (Reflexiones sobre la imitación de las obras griegas en la pintura y la escultura), ensalzando la escultura griega. Esta obra, que ejerció gran influencia sobre los artistas

    Los teóricos del arte de este período definieron las nuevas tendencias neoclásicas afirmando que la belleza ideal no existe en la naturaleza, sino que corresponde al hombre crearla con la fuerza de su espíritu artístico.

    Este estilo se caracterizó por una preferencia en las líneas y la simetría, y por su préstamo frecuente de fuentes Antiguas.

    Los máximos exponentes de la pintura neoclásica son franceses, pues en esta época París vuelve a ser el principal centro creador de novedades artísticas.

    En el neoclasicismo se distinguen a: Goya, Vicente López,

  7. Neoclasicismo

    Un movimiento en las artes que prosperaron en Europa del norte y EE. UU durante la etapa tardía del siglo XVIII y los inicios del siglo XIX.

    El romanticismo es tan variado en sus manifestaciones que una definición sola es casi imposible.

    Frente al racionalismo del siglo de las Luces, el Romanticismo preconiza un culto a los sentimientos, una adoración de la sensibilidad o, aún mejor, de la sensualidad. Los románticos conciben el objeto artístico como la expresión inmediata del sentimiento, como la autorrealización espontánea de la individualidad del artista.

    Estos dieron vuelta a las disciplinas intelectuales y colocaron la importancia sobre la imaginación y la expresión individual.

    El movimiento romántico introdujo el gusto por lo medieval y lo misterioso, así como el amor por lo pintoresco y lo sublime de la naturaleza. Se dió rienda suelta a la imaginación individual y a la expresión de la emoción y del estado de ánimo, desbancando al enfoque intelectual razonado de los neoclasicistas. En general, los pintores románticos preferían las técnicas coloristas y pictoricistas al estilo neoclásico, lineal y frío.

    El iniciador de la pintura romántica francesa fue Théodore gericault, y el máximo exponente de la pintura romántica es Eugéne Delacroix.

    El movimiento parecía que estaba oficialmente muerto por las tendencias del siglo XIX, pero el romanticismo ha sobrevivido en el siglo XX en tensiones artísticas como el expresionismo y el neo--expresionismo.

  8. Romanticismo

    El realismo supone el intento por describir el comportamiento humano y su entorno, o por representar figuras y objetos tal y como actúan o aparecen en la vida cotidiana. Esta tendencia ha existido periódicamente a través de la historia en todas las artes; sin embargo, el término se restringe habitualmente al movimiento que comenzó a mediados del siglo XIX como reacción frente al romanticismo.

    Por lo tanto podemos definir al realismo como un movimiento que surge como oposición al idealismo de clásicos y románticos y propone buscar el reflejo de la realidad objetiva y la descripción de la naturaleza y de la vida cotidianas.

    Aunque nunca se desarrolló una escuela realista como tal, el concepto sí se ha manifestado de diferentes maneras y en distintas ocasiones. El término realista, utilizado para describir una obra de arte, a menudo, significa simplemente objetos y figuras feas en oposición a aquellas que se consideran bellas. Con frecuencia se usa para describir escenas humildes de la vida. Este término implica una labor de crítica a las condiciones sociales, sin rehuir en ningún momento lo desagradable. Algunos de los trabajos de artistas franceses como Gustave Courbet (por ejemplo, Los picapedreros, 1850), Honoré Daumier y Jean-François Millet han sido catalogados como realistas sociales.

    El máximo representante del Realismo francés es Gustave Courbet.

  9. Realismo

    El naturalismo va a ser una de las respuestas más inmediatas y concretas a las nuevas necesidades.

    Dentro de los parámetros marcados por la Iglesia, Caravaggio, uno de los primeros artistas con leyenda negra, establece unos rasgos estilísticos que causaron furor en la Europa contrarreformista del siglo XVII.

    La pintura de esta Escuela trabaja por norma general en óleo sobre lienzo. Son cuadros de gran formato, con pocas figuras de tamaño casi natural, a veces incluso mayor. Si pensamos que estos lienzos se colgaban a una altura media de metro y medio o dos metros sobre el suelo, el visitante que penetra en la oscuridad de una iglesia quedaba prontamente captado por la imagen enorme que ofrecía el lienzo. La escasez de figuras y espacio implicaba una escena sencilla, con pocos personajes y una acción a lo sumo. El momento escogido tenía que ser, por lo tanto, relevante dentro de la historia bíblica que se narraba.

    El hecho de que se denomine Naturalismo se debe a que para acercar la imagen al espectador se practica un arte no idealizado, que no oculta los defectos de los personajes, que escoge a éstos de entre los habitantes de la ciudad, con rostros curtidos, arrugados...

    El adjetivo "tenebrista" se debe al manejo virtuoso del claroscuro, técnica que ya se conocía pero que se usaba con gran mesura. Consiste en acentuar los contrastes entre zonas iluminadas y zonas en sombra. Así, hay fondos neutros que se pierden en la oscuridad, donde no se intuye ningún espacio, ningún personaje más. Y en contraste, se realzan violentamente rostros, manos, telas, con focos de luz laterales y diagonales, que inciden sobre las superficies aplanando su volumen y creando un ritmo interno de la composición basada en el juego lumínico. Este juego produce un efecto espectacular y fue una de las claves del éxito de dicha Escuela. Los temas, como ya se ha mencionado, son mayoritariamente religiosos, eluden normalmente el paisaje y renuevan el concepto de bodegón.

    En Roma, Caravaggio y Artemisia Gentilleschi destacan por su maestría, también el padre de Artemisia, Orazio, y como futuros tránsfugas, Guido Reni y el Guercino: ambos se inician en una versión suavizada del tenebrismo y terminan por pasar a las filas de los Carracci, para practicar un idealismo más acorde con la evolución del gusto cortesano. La incidencia del caravaggismo fue internacional. Las escuelas más afortunadas en su adaptación fueron la del Barroco sevillano, los caravaggistas franceses y los de Utrecht, aunque el estilo en general impregnó toda la producción del XVII y posterior, y aunque los pintores no se incluyeran dentro de una Escuela concreta tenebrista: son los casos de Rembrandt o Lievens.

  10. Naturalismo

    El fenómeno artístico más significativo de la segunda mitad del siglo XIX (1860) es el surgimiento en Francia del movimiento pictórico del Impresionismo, que afirmó su espontaneidad creadora frente a todas las reglas académicas y buscó el valor de sus pinturas en la percepción inmediata de los colores. Es decir: apareció como reacción contra el arte académico.

    El movimiento impresionista se considera el punto de partida del arte contemporáneo.

    El impresionismo en pintura partió del desacuerdo con los temas clásicos y con las encorsetadas fórmulas artísticas preconizadas por la Academia Francesa de Bellas Artes. La Academia fijaba los modelos a seguir y patrocinaba las exposiciones oficiales del Salón parisino. Los impresionistas, en cambio, escogieron la pintura al aire libre y los temas de la vida cotidiana. Su primer objetivo fue conseguir una representación del mundo espontánea y directa, y para ello se centraron en los efectos que produce la luz natural sobre los objetos.

    Los pintores impresionistas celebraron la visión aplastante de naturaleza vista en el esplendor de luz natural - el alba, la luz del día o el crepúsculo. Estos pintores estuvieron fascinados por la relación entre la luz y el color. Fueron muy radicales en su opción de materia, evitando temas tradicionales históricos, religiosos o románticos para concentrarse en paisajes y las escenas de vida diaria.

    Los impresionistas se preocuparon más por captar la incidencia de la luz sobre el objeto que por la exacta representación de sus formas, debido a que la luz tiende a difuminar los contornos y refleja los colores de los objetos circundantes en las zonas de penumbra. Los pintores académicos definían las formas mediante una gradación tonal, utilizando el negro y el marrón para las sombras. Los impresionistas eliminaron los detalles minuciosos y tan sólo sugirieron las formas, empleando para ello los colores primarios —cyan, magenta y amarillo— y los complementarios —naranja, verde y violeta—. Consiguieron ofrecer una ilusión de realidad aplicando directamente sobre el lienzo pinceladas de color cortas y yuxtapuestas, que mezcladas por la retina del observador desde una distancia óptima aumentaban la luminosidad mediante el contraste de un color primario (como el magenta) con su complementario (verde). De este modo, los impresionistas lograron una mayor brillantez en sus pinturas que la que se produce normalmente al mezclar los pigmentos antes de aplicarlos.

    En el siglo XVII Jan Vermeer había utilizado fuertes contrastes de luces y sombras para bañar sus lienzos de luz natural. Diego Velázquez en el mismo siglo y Francisco de Goya a finales del siglo XVIII captaron la impresión lumínica mediante la eliminación de sombras secundarias y la introducción de zonas de luz en detrimento de la nitidez de los contornos. Su pincelada también preludió la de los impresionistas franceses.

    Aunque los hallazgos del impresionismo francés resultaron decisivos para la pintura del siglo XX, los intentos por plasmar los efectos de la luz natural no eran nuevos. El impresionismo francés influyó en artistas de todo el mundo.

    El nombre del movimiento ha sido inspirado por una de las pinturas de Claudio Monet.

    El principal precursor del movimiento impresionista fue Edouard Manet y las figuras principales del movimiento fueron: Edgar Degas, Claude Monet, Berthe Morisot, Camille Pissarro, Auguste Renoir y Alfred Sisley.

  11. Impresionismo

  12. Post-Impresionismo

El Postimpresionismo, término que engloba los diferentes estilos pictóricos que sucedieron en Francia al impresionismo, entre 1880 y 1905 aproximadamente. Fue acuñado por el crítico británico Roger Fry en 1910, con motivo de la exposición celebrada en Londres de pinturas de Paul Cézanne, Paul Gauguin y Vincent van Gogh. Además de estos tres artistas, también se incluyen en esta corriente Henri de Toulouse-Lautrec y Georges Seurat.

Aunque los postimpresionistas basaron su obra en el uso del color experimentado por los impresionistas, reaccionaron contra el deseo de reflejar fielmente la naturaleza y presentaron una visión más subjetiva del mundo.

La obra de Cézanne, Gauguin y Van Gogh se caracterizó por un uso expresivo del color y una mayor libertad formal. Cézanne se interesó por resaltar las cualidades materiales de la pintura, representando seres vivos y paisajes, volúmenes y relaciones entre superficies, como en Pinos y rocas (1895-1898, Museo de Arte Moderno, Nueva York). Su interés por las formas geométricas y la luz prismática inherente en la percepción de la naturaleza anticipó los experimentos del cubismo.

Gauguin, en un intento por conseguir la capacidad comunicadora del arte popular, se centró en la representación a base de superficies planas y decorativas, como se aprecia en la obra Calvario bretón (1889, Palacio de Bellas Artes, Bruselas). Van Gogh, por su parte, se aproximó a la naturaleza con vigorosas pinceladas coloristas, evocadoras de las emociones internas del artista. Su experimentación subjetiva, ejemplificada en Noche estrellada (1889, Museo de Arte Moderno de Nueva York), preludió el expresionismo. Toulouse-Lautrec estuvo fuertemente influido por las composiciones lineales de los grabados japoneses, y su obra se caracterizó por los intensos grabados de contorno y los colores planos.

  1. Paul Cézanne (1839 – 1906) representa la primera reacción importante contra el Impresionismo al abogar por un más adecuado tratamiento de la forma y el volumen. Su consideración de que todas las formas naturales podrían reducirse a la combinación de esferas, conos y cilindros, le convierte en un precursor del cubismo. En sus bodegones, naturalezas muertas, paisajes y retratos dio muestras de una gran sabiduría compositiva y de una enorme autonomía frente a la realidad. Entre sus obras más conocidas se cuentan: Las bañistas, Jugadores de cartas, Jarrón azul, La casa del ahorcado y El muchacho del chaleco rojo.

  2. Cubismo
  3. Simbolismo

El simbolismo es un movimiento literario y artístico que floreció en Francia a fines del siglo XIX.

Los artistas simbolistas rechazaron el realismo, creyendo y mostrando en sus pinturas que las ideas y los estados de mente debían más bien transportar, en vez de simplemente describir el mundo visible.

Sus estilos variados de la riqueza parecida a una joya para palidecer la serenidad pero su interés común estaban en el transporte de un sentimiento a otro.

os sujetos de un sabor religioso o mitológico eran populares, y el erotismo, la muerte y el pecado eran temas comunes.

Paul Gauguin (1848 – 1903), que se había iniciado en el Impresionismo, creó su propio estilo, hecho de formas simplificadas, colores planos, y nitidez del dibujo. A pesar de que su obra recibió los elogios de la crítica independiente, decidió trasladarse a Tahití en busca de un país ingenuo que todavía poseyese el encanto de lo natural. Allí pintó sus obras maestras: Mujeres en la playa, En el mercado, ¿De dónde venimos, quiénes somos, ádonde vamos?

  1. Expresionismo

El primer renovador del Impresionismo, en un sentido expresionista, fue el genial Vincent Van Gogh (1853 – 1890), que realizó toda su obra en el corto período de los cinco últimos años de su vida. Su estilo definitivo, un impresionismo exaltado y ardiente, una luz cegadora de intensidad y unos colores purísimos con los que pretendía expresar toda la gama de las pasiones humanas, ejercieron una influencia decisiva en el nacimiento de la pintura contemporánea. En su última etapa pintó sus obras más tensas, dinámicas, dislocadas y en definitiva renovadoras (Campo de trigo, Iglesia de Aubers, El doctor Gachet).

  1. George Seurat fue el creador de la técnica pictórica conocida como puntillismo, basada en el hecho de que toda la mezcla de colores disminuye la luminosidad de sus componentes, aumentando el sentido del negro. Para evitar este inconveniente, se aplican sobre la tela colores sin mezcla, en forma de pequeños toques o puntos, y se deja que la mezcla se realice en la retina del espectador.

  2. Puntillismo

  3. Expresionismo

El Expresionismo es una fuerza artística concentrada mayormente en Alemania desde 1905 hasta 1930. Fue una corriente artística que buscaba la expresión de los sentimientos y las emociones del autor, más que la representación de la realidad objetiva. Apareció como reacción frente a los modelos que habían prevalecido en Europa desde el renacimiento, particularmente en las anquilosadas academias de Bellas Artes.

En el Expresionismo se valoran, ante todo, los contenidos y las actitudes emocionales en su forma más completa. La composición se hace desgarrada y el color, violento, adquiere tonos simbólicos. El pintor busca producir un choque emocional en el espectador, despertarle del letargo de la banalidad. Los pintores expresionistas buscaron desarrollar formas pictóricas, las cuales podrían expresar sus más profundos sentimientos mejor que representar al mundo externo. Para lograrlo, los temas se exageran y se distorsionan con el fin de intensificar la comunicación artística.

Aunque el término expresionismo no se aplicó a la pintura hasta 1911, sus características se encuentran en el arte de casi todos los países y periodos. Parte del arte chino y japonés resalta las cualidades esenciales del sujeto por encima de su apariencia física. Los artistas de la Europa medieval exageraban sus figuras en las catedrales románicas y góticas para intensificar la expresividad espiritual. La intensidad expresiva creada mediante la distorsión aparece también en el siglo XVI en las obras de los artistas manieristas, como el pintor español El Greco y el alemán Matthias Grünewald. Sin embargo, los auténticos precursores del expresionismo vanguardista aparecieron a finales del siglo XIX y comienzos del XX, en especial el pintor holandés Vincent van Gogh, el francés Paul Gauguin y el noruego Edvard Munch, que utilizaron colores violentos y exageraron las líneas para conseguir una expresión más intensa.

La pintura expresionista es intensa, apasionante y altamente personal, basada en el concepto de la pintura en el lienzo como un vehículo de demostración de las emociones. La violencia, el color irreal y el trabajo dramático hicieron que la típica pintura expresionista se estremeciera con la vitalidad. No es sorprendente que Vincent Van Gogh con su pintura de frenética técnica y extraordinario uso del color, fuera la inspiración de muchos pintores expresionistas.

  1. El Fauvismo fue un movimiento pictórico francés de escasa duración (entre 1904 y 1908, aproximadamente) que revolucionó el concepto del color en el arte contemporáneo.

    El nombre de Fauvismo proviene de una exposición presentada en París en 1905, a la que un crítico, despectivamente, tituló "La cage aux fauves", es decir "La jaula de las fieras". El principio esencial de los fauvistas consiste en la construcción del espacio pictórico por medio de colores puros aplicados sin modelados ni claroscuros, de lo que resultan telas cargadas de sensualidad.

    Los cuadros de aquella exposición presentada en París, parecen haber estado pintados con gran entusiasmo y pasión. El salvajismo manifiesta por sí mismo principalmente la fuerza de colores, el trabajo dinámico de la brocha, y la profundidad expresiva de sus pinturas, lo que evoca fantasía, un mundo alegre que realza la emoción y el color.

    Los fauvistas rechazaron la paleta de tonos naturalistas empleada por los impresionistas en favor de los colores violentos, introducidos por los postimpresionistas Paul Gauguin y Vincent van Gogh, para crear un mayor énfasis expresivo. Alcanzaron una intensa fuerza poética gracias al fuerte colorido y al dibujo de trazo muy marcado, desprovisto de dramatismo lumínico.

    Los integrantes del fauvismo fueron: André Derain, Maurice de Vlaminck, Raoul Dufy, Georges Braque, Henri Manguin, Albert Marquet, Jean Puy, Emile Othon Friesz y Henri Matisse, su principal exponente.

    Técnicamente, el uso fauvista del color derivó de los experimentos realizados por Matisse en Saint-Tropez durante el verano de 1904, donde contactó con los pintores que aplicaban pequeñas manchas de color puro para conseguir una imagen óptica más científica que la de los impresionistas. Los cuadros neoimpresionistas de Matisse, mientras siguió estrictamente estas reglas, ya mostraban un pronunciado interés por el lirismo del color.

  2. Fauvismo
  3. Expresionismo Alemán

Las manifestaciones más coherentes del Expresionismo surgieron en Alemania. El primer grupo se fundó en Dresde en 1904, con los pintores Ernst Ludwig Kirchner, Erich Heckel y Karl Schmidt-Rottluff, y se llamó "Die Brucke" (El puente). Su estética está muy vinculada con la de la antigua mitología germánica, de sabor panteísta y naturalista. Otro grupo expresionista se aglutinó desde 1910 entorno a la revista berlinesa "Der Sturm" (La tormenta).

A los pintores anteriormente nombrados se les unieron en 1906 Emil Nolde y Max Pechstein, y en 1910 Otto Müller. En 1912 expusieron sus cuadros junto a un grupo de Munich denominado Der Blaue Reiter (El jinete azul), integrado por los pintores alemanes Franz Marc, August Macke y Heinrich Campendonk, el suizo Paul Klee y el ruso Wassily Kandinsky. Esta primera fase del expresionismo alemán estuvo marcada por la visión satírica de la burguesía y el fuerte deseo por representar las emociones subjetivas. Die Brücke se disolvió en 1913, un año antes del comienzo de la I Guerra Mundial (1914-1918). El grupo de los fauves, así como el pintor francés Georges Braque y el español Pablo Picasso, influyeron y posteriormente recibieron la influencia del expresionismo alemán. La siguiente fase del expresionismo se llamó Nueva objetividad (Neue Sachlichkeit) y surgió de la desilusión subsiguiente a la I Guerra Mundial. Fundado por Otto Dix y George Grosz, se caracterizó a la vez por su pesimismo existencial y por una actitud ante la sociedad sumamente satírica y cínica. Mientras tanto, el expresionismo se había convertido en un movimiento internacional, y la influencia de los alemanes ya se podía apreciar en los trabajos de artistas foráneos, como el pintor austriaco Oskar Kokoschka, los franceses Georges Rouault, Chaïm Soutine, el búlgaro nacionalizado francés Jules Pascin y el estadounidense Max Weber.

  1. Uno de los primeros movimientos artísticos del siglo XX surgió de la revolución cubista, la mayor revolución pictórica de nuestro siglo. El Cubismo es un movimiento artístico que se manifestó sobre todo en pintura, cuyo objetivo principal era el de alejarse de la representación naturalista y conseguir plasmar de modo simultáneo sobre la superficie del cuadro un objeto visto desde múltiples ángulos.

    El Cubismo se desarrolló hacia 1907, alcanzó su apogeo alrededor de 1914 y continuó evolucionando durante la década de 1920.

    El descubrimiento del arte negro, la exposición retrospectiva de Cézanne en 1907 y la poesía de Apollinaire y Max Jacob se convierten en las principales influencias del nuevo estilo. Las formas que construyen los pintores del cubismo siguen unos esquemas rígidamente geométricos, muy propios de la pintura intelectualista. A este respecto, son muy significativas dos frases de los máximos representantes de este estilo: Picasso, "Yo pinto los objetos como los pienso, no como los veo", y Braque "Los sentidos deforman, el espíritu forma".

    Al rechazar la representación realista seguida desde el renacimiento, el cubismo significó un cambio crucial en la historia del arte, convirtiéndose en el precursor de la abstracción y de la subjetividad artística. Fue una revolución contra el sentimentalismo y el realismo de la pintura tradicional, contra la importancia que se daba al efecto de la luz y el color y contra la ausencia de formas, características del impresionismo.

    Los cubistas rechazan la perspectiva y el movimiento y le dan primacía a la línea y la forma. Se inspiró fundamentalmente en el arte de las tribus de África y Oceanía.

    Los cubistas seguían la sentencia del postimpresionista francés Paul Cézanne, que afirmaba que "todas las formas de la naturaleza parten de la esfera, el cono y el cilindro" y está influido por el afán constructivo y geometrizante de George Seurat.

    La expresión más frecuente dentro del cubismo presenta un enfoque analítico y abstracto del tema; el artista determina y pinta las formas geométricas básicas que componen el objeto, sobre todo el cubo o el cono, o los planos básicos que revelan las formas geométricas subyacentes. Otra fase de la pintura cubista (el cubismo sintético) presenta un objeto desde diferentes ángulos, imposibles de ver simultáneamente en realidad, unificados en una estructura compositiva.

    En su primera fase (cubismo analítico), los pintores cubistas descomponen la realidad, pintándola desde varias perspectivas simultáneamente y tratando de encajar las irregulares formas de la geometría en el espacio. Para evitar todo efecto naturalista y emocional, el cubismo utilizó durante su primer periodo (analítico), una paleta muy restringida de grises, marrones, verdes y amarillos, o recurrió a obras pintadas en diferentes tonalidades de un mismo color. Después de 1914, durante el periodo sintético, muchos cubistas introdujeron colores más brillantes en sus obras. En su segunda fase (cubismo sintético) y con el desarrollo paralelo de la técnica fotográfica, el pintor cubista se siente liberado de su obligación de representar la naturaleza y puede dedicarse libremente a la erección de formas geométricas-abstractas. Si bien es cierto que debe ser abstracto y geométrico, el arte cubista de hecho representa objetos reales.

    En ninguno de los dos cubismos, analítico o sintético, se pretende reproducir en detalle el aspecto real de los objetos. Entre los retratos y naturalezas muertas cubistas destacan los instrumentos y los arlequines ya que eran fáciles de diseccionar de forma geométrica.

    En vez de crear la ilusión del objeto en el espacio, como lo hicieron desde el Renacimiento, el arte cubista define los objetos en términos de 2 dimensiones en el lienzo. Esta innovación dio un extraordinario aumento en la interacción entre forma y espacio, cambiando el curso del arte de Occidente para siempre.

    El iniciador del Cubismo es el español Pablo Picasso (1881 – 1973). Después de atravesar su "período azul", caracterizado por la preponderancia de ese color y por la descripción de seres marginados, y su "período rosa", en el que su temática es algo menos trágica y se basa fundamentalmente en la reproducción de acróbatas y saltimbanquis, Picasso realiza Les demoiselles d’ Avignon, su primera tela cubista (1906). A esta obra le siguen La fábrica de Horta de Ebro, Retrato de Kahnweller, El aficionado y después, sus telas sintéticas, en las que el artista sigue ya un criterio claramente geométrico, patente en obras como Ma Folie, El violín del café, y anuncia su salida del cubismo con Los tres músicos.

    Así pues, el Cubismo no será más que una etapa en la obra de Picasso; pronto lo abandonará y recorrerá todas las posibilidades de la pintura, abriendo nuevos caminos estéticos.

    Junto a Picasso, se incorporó a la corriente cubista el pintor George Braque (1882 – 1963), que procedía del Fauvismo. Su predilección por las naturalezas muertas se mantiene a lo largo de toda su trayectoria, en la que emplea constantemente los tonos puros y busca dar tactilidad al espacio. Sus primeras obras llegan a confundirse con las formas picasianas.

    Además de Pablo Picasso y Georges Braque, otros pintores cubistas importantes fueron: Albert Gleizes, Robert Delaunay, Fernand Léger, Francis Picabia, Marcel Duchamp, Roger de La Fresnaye y Juan Gris.

  2. Cubismo

  3. Abstraccionismo

La principal característica del arte abstracto es el hecho de que prescinde de cualquier vínculo con la realidad natural objetiva, aunque esta realidad puede ser, naturalmente, el punto de partida de la inspiración del artista. El arte abstracto rechaza la representación de las apariencias de la naturaleza y la sustituye por líneas, formas y colores. A veces, utiliza también otros materiales, como fragmentos de objetos naturales es propio y colocados en nueva dimensión, en la que pierden sus características objetivas y utilitarias para convertirse en meras referencias plásticas, en objetos esféricos.

  1. El ruso Wassili Kandinsky (1866 – 1944) descubrió las posibilidades de la abstracción al comprobar casualmente el interés plástico que presentaba una pintura vista al revés, lo que lo llevó a realizar la primera obra abstracta. Sus obras son de líneas temblorosas y espontáneas, hechas de manchas instantáneas. Desde los años veinte, su obra fue evolucionando hacia el geometrismo y la sobriedad en el color. Sus obras posteriores vitalizan el color y conceden a sus formas geométricas una absoluta significación antiestética.

  2. Informal

    Un movimiento artístico y revista fundada en Holanda en 1917 . Los objetivos del movimiento eran

    profundamente filosóficos y reflejan el misterio y orden del universo. Proponía despojar al arte de todo elemento accesorio en un intento de llegar a la esencia a través de un lenguaje plástico objetivo y, como consecuencia, universal.

    Una de las escuelas más innovadoras de la pintura del siglo XX es la que descarta cualquier para realzar la tendencia a la abstracción geométrica, en un intento de llevar al Cubismo a sus últimas consecuencias, convirtiendo la superficie del lienzo en una construcción abstracta hecha en líneas y planos horizontales y verticales.

    El iniciador de esta concepción del arte fue el holandés Piet Mondrian, quien, conjuntamente con su compatriota Theo Van Doesburg, creó un nuevo movimiento pictórico, "De Stijl", también llamado Neoplasticismo, que busca un lenguaje formal hecho a base de líneas rectas y formas geométricas donde el orden y la pureza sustituyan a la oscuridad y al caos. Es decir que aquella arte debería esforzarse hacia la armonía completa, el orden, y la claridad en un proceso constante de refinamiento. Esto ha sido compuesto de los elementos más simples : directamente raya y colores primarios puros.

    Las teorías de Mondrian, que tienen su origen en las obras cubistas de Georges Braque y Picasso y en la teosofía, reivindican un proceso de abstracción progresiva en virtud del cual las formas se irían reduciendo a líneas rectas horizontales y verticales, y los colores al negro, el blanco, el gris y los tres primarios. El excesivo rigor de las propuestas de Mondrian provocó violentas críticas tanto dentro como fuera de su círculo de adeptos. No obstante, el neoplasticismo está considerado, junto con el suprematismo de Maliévich, el origen de la abstracción geométrica.

    Parecidas características tienen los movimientos pictóricos rusos del Suprematismo y el Constructivimo.

    El fin del movimiento se da en 1931 después de la muerte de Theo Van Doesburg, pero siguió influyendo profundamente sobre la arquitectura y las artes aplicadas en Europa.

    Entre sus principales representantes se encontraban, además de Van Doesburg, el pintor Wilmos Huszár, el escultor Georges Vantongerloo y los arquitectos Jacobus Johannes Pieter Oud y Gerrit Thomas Rietvel, entre otros.

  3. Neoplastisismo
  4. Constructivismo

El Constructivismo es un movimiento artístico abstracto que fue fundado por los hermanos Antoine Pevsner y Naum Gabo en Rusia en 1913. Se desarrolló durante el período inmediatamente posterior a la Gran Revolución de 1917 y fueron abortados con la implantación oficial del Realismo socialista, al igual que el suprematismo.

El Constructivismo barrió con las nociones tradicionales sobre arte, creyendo que debía imitar las formas y procesos de la tecnología moderna. Estos principios eran aplicados dentro de un formato de dos dimensiones.

Aunque el constructivismo "puro" fue muy común en Rusia, en la época de la revolución, sus ideales y propósitos han sido usados por artistas durante el siglo XX.

18.4 Suprematismo

El Suprematismo fue creado por Casimir Melevitch, cuya primera obra suprematista es suficientemente elocuente de este estilo: consiste en un simple en un simple cuadrado negro sobre un lienzo blanco.

  1. Es un movimiento en la pintura americana que se desarrolló en Nueva York alrededor de 1940. La mayoría de los artistas del expresionismo abstracto eran pintores energéticos. Los pintores del expresionismo abstracto intentaron representar las emociones básicas mediante la pintura abstracta. Para ello utilizaron colores vivos, formas atrevidas y métodos de trabajo espontáneos. Ellos sin duda utilizaban largos lienzos, en los cuales aplicaban rápidamente y con fuerza la pintura, en algunas ocasiones usando grandes brochas, en otras con la técnica del goteo o dripping (chorreado de pintura sobre la tela puesta en el suelo) e inclusive tirando la pintura directamente al lienzo. Este método expresivo de pintura era usualmente considerado tan importante como la pintura en sí misma. Otros pintores del expresionismo abstracto se preocuparon en adoptar un acercamiento pacífico y místico a la imagen puramente abstracta. No todo el trabajo que se realizó en este movimiento fue abstracto o expresivo, pero lo que generalmente se creía era que la espontaneidad de los artistas los aproximaba a su trabajo, del cual podían sacar desde la libertad, la creatividad del inconciente de sus mentes.

    Entre sus mejores exponentes destacaron Mark Rothko, Willem de Kooning, Franz Kline y Jackson Pollock

  2. Expresionismo Abstracto

    Las irónicas imágenes del Pop Art ayudaron a despejar el camino para un renacimiento de la pintura realista. Los realistas que se destacaron en las décadas de 1970 y 1980 fueron aquellos que habían asumido algunos de los conceptos estéticos del arte abstracto. El fotorrealismo se basaba en la fotografía para conseguir un tipo de pintura realista impersonal, con detalles precisos, como en los meticulosos paisajes urbanos de Richard Estes. Los desnudos rigurosamente estructurados de Philip Pearlstein y las composiciones planas de Alex Katz y Wayne Thiebaud conferían también al realismo un tono frío y abstracto. Mientras tanto, en América Latina empezaban a brillar figuras como el ecuatoriano Oswaldo Guayasamín, que acude a las aristas pronunciadas y a la deformación para expresar a menudo un contenido político.

  3. Neorrealismo

    El Pop-art es una alternativa a la crisis de la abstracción informal surgida en Gran Bretaña en la década de 1950 con Richard Hamilton y continuada en Estados Unidos.

    Las imágenes del Pop Art (abreviatura de Popular Art, ‘arte popular’) se inspiraron en la cultura de masas. Tomó su inspiración de las imágenes de la cultura de pequeña explosión y sociedad de consumo. Las historietas, anuncios y objetos fabricados en serie todo jugado una parte en este movimiento, que ha sido caracterizado como popular, transitorio, prescindible, precio bajo, fabricadas en serie, jóven, ingenioso, atractivo, encantador y grande.

    Los principales rasgos del Pop Art: descontextualización, incongruencia, provocación y buen humor. El Pop Art es figurativo, como se aprecia en las divertidas obras de su creador, el artista inglés Richard Hamilton.

    Asumiendo el objetivo del compositor estadounidense John Milton Cage —eliminar las distancias entre arte y vida— los artistas Pop se aproximaron con ironía al ambiente de la vida cotidiana. Emplearon imágenes que reflejaban el materialismo y vulgaridad de la moderna cultura de masas para transmitir una percepción crítica de la realidad, más inmediata que aquella ofrecida por la pintura realista del siglo XIX.

    Los antecedentes históricos del Pop Art se sitúan en la obra provocativa de los artistas dadaístas, especialmente del francés Marcel Duchamp, y en la tradición pictórica estadounidense caracterizada por el empleo del trampantojo en las representaciones de objetos cotidianos.

    El movimiento Pop Art comenzó como una reacción contra el expresionismo abstracto, que dominó el arte durante las décadas de 1940 y 1950, al que estos los artistas consideraban demasiado intelectual y apartado de la realidad social.

    Los escombros de materia a menudo son acentuados por técnicas hardedged parecidas a una fotografía en la pintura y la atención diminuta para detallar en la escultura. El fotomontaje, el bricolage y la reunión es así muy común en el "Arte de Pequeña explosión". Algunos artistas reprodujeron latas de cerveza o sopa, tiras de cómic, señales de tráfico y otros objetos similares en sus pinturas, collages y esculturas. Otros incorporaron estos objetos cotidianos a sus pinturas o esculturas, a veces completamente modificados.

    Los materiales fruto de la tecnología moderna, como el poliéster, la gomaespuma o la pintura acrílica, ocuparon un lugar destacado.

    El Pop Art no sólo influyó en la obra de los artistas posteriores, sino que también ejerció un fuerte impacto en el grafismo y el diseño de moda. Por otra parte, varios integrantes de la corriente Pop se habían ganado la vida trabajando como artistas publicitarios.

    Además de emplear las imágenes de la cultura de masas, el Pop Art se apropió de las técnicas de la producción masiva. A principios de 1960, el estadounidense Andy Warhol llevó esta idea un poco más lejos al adoptar la técnica de la serigrafía, capaz de imprimir cientos de estampas idénticas de botellas de Coca Cola, latas de sopa Campbell y otros objetos representativos de la cultura consumista.

  4. Pop Art

  5. Op Art

El Op Art se puede definir como un movimiento en el arte abstracta que se desarrolló en la decada de los 60’s.

El promotor de este movimiento fue Victor Vasarely.

El Op Art (nombre corto para "arte óptico") explota la faliabilidad del ojo humano. El artista juega juegos con el espectador creando las imágenes que aparecen brillar y pulsar.

Aunque la obra de arte en si misma es estática, las formas y colores causan una ilusión óptica de movimiento.

CONCLUSIONES

1.- Los fundamentos necesarios que nos permiten definir la pintura son la conciencia que el artista tiene de su obra, y la conciencia complementaria que de la obra de arte tiene el contemplador ajeno a la labor creadora.

2.- La pintura está ligada indisolublemente a las necesidades extraartísticas de la sociedad en cada momento.

3.- En los tiempos prehistóricos la pintura no fue un arte propiamente dicho. Es decir que no tuvo un afán estético de expresión, sino mas bien, era un medio "mágico"para propiciar la caza. Podemos afirmar esto, ya que las pinturas prehistóricas representan animales, o figuras humanas en actitudes que pueden ser directamente relacionadas con la necesidad vital de dar muerte al animal enemigo y nutricio.

4.- Para los egipcios, la pintura era una manera de perpetuar los hechos de los muertos. Por lo tanto se puede definir que la pintura egipcia funcionó como un arte funerario.

5.- La pintura en Grecia, es un elemento decorativo y secundario.

6.- Roma, es continuadora de Grecia, y por su pintura es posible adivinar el desarrollo logrado por los griegos.

7.- Durante el románico, es la miniatura la que conserva vigorosamente las esencias pictóricas.

8.- Durante el gótico, la pintura está todavía mediatizada por la arquitectura. La miniatura alcanza magníficas realizaciones.

9.- Durante el período románico y gótico, el arte del color se acrecienta considerablemente.

10.- El renacimiento significa para la pintura la integración total.

11.- El renacimiento es la época en que se ensayan nuevos colores, se alcanza la suprema sabiduría en el dibujo y en el color, brotan los escorzos, y perspectivas más atrevidas, se dignifica el desnudo, se humanizan las figuras de Dios y de los santos, y la naturaleza es colocada en primer plano, como enseñanza y goce supremos.

12.- En la época del renacimiento se definen y estructuran los elementos pictóricos tradicionales: la línea a través del dibujo, la composición; las leyes del color, los tonos afines, opuestos y complementarios, el valor de la luz, el vigor del claroscuro y la expresividad de las tonalidades medias y de las gradaciones; la importancia de los fondos; se establece la separación de los géneros, nacen el paisaje y el retrato en su sentido moderno.

13.- La eclosión impresionista francesa abrió nuevos rumbos, una nueva inquietud que multiplicó las posibilidades inacabadas del arte: el expresionismo, cubismo, abstraccionismo,...

BIBLIOGRAFÍA

OCÉANO. Enciclopedia Autodidáctica Océano. Madrid

Grupo Editorial Océano, 1990. 2240 p.

PHADION PRESS LIMITED. The Art Book.

Editorial Phaidon, 1994.

ENCICLOPEDIA ENCARTA

LEXIPEDIA BRITANNICA

DICCIONARIO ENCICLOPÉDICO UTEHA

Editorial Hispano Americana, 1953

PAGINAS WEB:

http://www.artehistoria.com/frames.htm?http://www.artehistoria.com/genios/escuelas/72.htm

 

Dalith Colordo Prutsky

Ana María Picasso

Vanesa Vargas

Trabajo para el curso de

Fundamentos de la comunicación

 


Partes: 1, 2


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