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La valoración de la tutoría en esa misma región se pone de manifiesto al reconocer esta actividad como "un aspecto importante de la función educativa que se desarrolla en la Universidad de Navarra. Es parte de la tarea propia de todo profesor y es un derecho de todos los alumnos. En principio, ha de alcanzar de hecho a todos los alumnos".
En tanto, en la Universidad Complutense de Madrid se establece entre los diferentes derechos de los alumnos "el derecho a ser asistido y orientado individualmente en el proceso de adquisición de conocimientos mediante la institución de la tutoría" (Castillo y García, 1996).
Uno de los modelos tutoriales más conocidos es el implantado desde hace poco más de tres décadas por la Open University. Esta universidad es una institución de educación a distancia que inició sus actividades educativas en 1971. Es un modelo de tutoría académica y personalizada, muy difundido en el Reino Unido. Los alumnos estudian en forma autónoma los materiales preparados para cada uno de los programas y se encuentran con sus tutores en los centros locales de enseñanza y en las escuelas de verano para resolver problemas de aprendizaje y recibir sugerencias para las fases subsecuentes.
Actualmente se tiene la experiencia de la tutoría asistida por microcomputadora. Seymour Papert, investigador del Massachussets Institut of Technology (MIT), es el principal exponente de la teoría del aprendizaje en el campo de la computación. Esta tecnología puede constituir un apoyo fundamental para las actividades de aprendizaje en general y para objetivos relacionados con la tutoría en particular. Se pueden elaborar tutoriales para múltiples objetivos educacionales, con el propósito de que el alumno pueda "aprender a aprender", de acuerdo con la evolución de la sociedad. La tutoría asistida por computadora puede ser útil para motivar a los estudiantes a mejorar sus habilidades de comunicación, de trabajo y de estudio.
En el Sistema de la Educación Superior cubana, la figura del tutor, ha sido tradicionalmente asociada a la asistencia científico metodológica que brinda un especialista de reconocido prestigio y tradición en determinado campo del conocimiento, bien al estudiante que en la fase terminal de su carrera elabora su tesis de grado como profesional o al graduado universitario que realiza estudios de superación postgraduada dirigidos a la adquisición de un grado científico, sea como diplomante, maestrante o doctorante. En todos los casos la actividad tutelar supone, por un lado, orientar al aspirante en el proceso de investigación para que este resulte creativo, eficiente y con un alto grado de independencia en cuanto a la búsqueda, selección y el empleo de los métodos y medios disponibles, y por otro lado, implica la orientación del proceso de generalización, sistematización y exposición de los resultados alcanzados una vez cumplidos los objetivos de la investigación.
También ha estado asociado a la experiencia que han llevado a cabo los Institutos Superiores Pedagógicos, en la formación del profesorado de la educación infantil, media y media superior. Los profesionales en ejercicio con experiencia y prestigio docente han asumido la responsabilidad de tutores de los estudiantes durante sus actividades de práctica laboral, concebida hoy desde la escuela como microuniversidad en la formación integral de los estudiantes de las carreras pedagógicas.
Conjuntamente con las características antes mencionadas del tutor, han existido en la Educación Superior el profesor guía y el Jefe del colectivo de año -profesor responsabilizado con la planeación, ejecución y control de los objetivos instructivos y educativos en el año académico-. Estas figuras, si bien apuntan de una u otra forma a la labor formativa de los estudiantes, no fueron concebidas para ejercer un sistema de influencias educativas a cada uno de los estudiantes en toda su vida universitaria.
La universalización de la figura del tutor tiene lugar en Cuba a partir del surgimiento en el curso 2000-2001 de las Sedes Universitarias Municipales, donde se lleva a cabo un proceso de educación cuya característica esencial es la docencia menos presencial.
Suárez, 2005, afirma que el carácter de las relaciones que distinguen el modelo de la universalización condiciona las especificidades de la formación del profesional en esta modalidad como un proceso de formación tutoral, en tanto la tutoría constituye su rasgo distintivo.
La actividad actual de tutoría pretende "elevar a planos superiores la participación, la colaboración y el protagonismo de los estudiantes..." (MES/2005) y puede ser considerado "como un derecho de los estudiantes el recibir orientación a lo largo de sus estudios" (Ojalvo/2005).
Cada tutor responde directamente al Director de la Sede y trabaja en coordinación con el Jefe de carrera.
Los objetivos que fundamentan la formación profesional en el contexto universitario de las Sedes, las características del modelo pedagógico, hacen que la tutoría se conciba como un proceso de transformación y desarrollo educativo centrado en el aprendizaje, que se concreta mediante la atención personalizada y sistemática a un estudiante o a un grupo muy reducido, para que sean capaces de dominar los recursos de su formación, se apropien de un sistema de conocimientos y valores que determinan la posición vital activa y creativa en su desempeño profesional, personal y social. Todo esto se expresa en la comunicación, relaciones y ayudas pedagógicas que se establece con el estudiante en los espacios sociales de formación.
Los tutores deben convertirse en líderes académicos con una alta profesionalidad, ejercer una influencia decisiva en la labor educativa a través de asesoramiento a cada estudiante en la búsqueda de las mejores opciones para cumplir las asignaturas seleccionadas del plan de estudio. Este proceso permite rescatar la condición de discípulo de su tutor, reconociendo a este último, no sólo por sus cualidades profesionales, sino también por su liderazgo como educador.
El ser humano aprende más por lo que ve que por lo que dicen; en la formación del alumno debe existir coherencia entre el decir, el sentir y el hacer; el mensaje debe ser uno y repetido en forma sistemática y coherente por los directivos, docentes y personal administrativo con quienes el estudiante se relaciona en sus experiencias de aprendizaje.
El bien en la orientación educativa y en la tutoría sería el bienestar en el ámbito de la educación y el aprendizaje, la calidad educativa y el esclarecimiento de las dificultades en el aprendizaje y su afrontamiento reparatorio.
Es importante que el tutor mantenga la ética del encuentro entre personas: la empatía, o sea, ponerse en el lugar de cada uno de los otros por la comprensión, originada en el amor. Requiere autorreflexión, intercambio con otros docentes, estar atentos a la calidad de los vínculos. La función básica del profesor orientador o tutor es ayudar al otro acompañándolo para el afrontamiento y la resolución de problemas en la situación de aprendizaje, evitando la forma compulsiva, la manipulación o dominación sobre los otros. Hay que aprender qué, cómo y cuándo decir lo que el alumno desea saber.
En todo momento se requiere una reflexión para evaluar los aspectos éticos del quehacer diario o de las diversas situaciones que se abordan como orientadores, tutores y docentes.
Lo planteado hasta aquí permite definir al tutor de las sedes universitarias como un educador responsable de integrar el sistema de influencias educativas, cuyos modos de actuación se identifican con orientar en los distintos ámbitos de la formación del estudiante, promoviendo el crecimiento personal y el desarrollo de la autodeterminación; es quien acompaña a este durante toda la carrera y le brinda el apoyo necesario para la toma de decisiones ante los problemas, desde una acción personalizada.
La asistencia personalizada del tutor al estudiante que transita por los diferentes años de la carrera, es vital. Entre las razones que argumentan su importancia se encuentran: la variedad de las fuentes de ingreso, la existencia de un curriculum flexible que requiere de un proceso de adquisición gradual de los hábitos y habilidades cognitivas, además la adquisición de un sistema de valores que demandan los estudios de nivel superior y en general la dinámica universitaria desde una formación menos presencial. A ello se suma que una buena parte de los estudiantes de las SUM desarrollan una actividad laboral paralela a sus estudios.
Según las orientaciones del MES (2005), las funciones del tutor son:
Estas funciones se sustentan en dos compromisos fundamentales: el compromiso de adquirir la capacitación necesaria para la actividad de la tutoría, así como mantenerse informado sobre los aspectos específicos y esenciales del estudiante.
Entre las cualidades, conocimientos y capacidades básicas que debe tener el tutor para desempeñar su labor formativa con eficiencia, se destacan: el amor y compromiso como conductor del estudiante durante los años que dure la carrera, poseer habilidades comunicativas que le permitan establecer adecuadas relaciones interpersonales, mantener una actitud ética y empática hacia los estudiantes que le permita lograr aceptación y confianza, conocer el proceso de la tutoría, tener dominio de las tecnologías de la información y las comunicaciones, del modelo y objetivos del plan de estudio, así como de los principales métodos y vías que le permitan caracterizar al estudiante.
La tutoría se puede realizar de forma planificada (aquellas que están contenidas en el horario docente de la sede) y no planificada (esta puede ser solicitada por el tutor y/o el estudiante en función de las necesidades). Puede ser directa (de forma presencial alumno/tutor, por teléfono, correo electrónico) o indirecta (relación e influencia educativa del tutor a través de los docentes, empleadores, familiares u otro personal que interviene en la formación del estudiante). El cumplimiento de las principales funciones del tutor requiere de una preparación que lo capacite para tales fines.
Balceiro y colaboradores (2005) proponen que las esferas de capacitación del tutor sean:
En correspondencia con el desarrollo de sus funciones será evaluado el desempeño de los tutores. En esta evaluación un lugar importante le corresponde al grado de satisfacción de los estudiantes en el trabajo desplegado por el tutor.
Pérez, 2005, asegura que la función esencial del Tutor es de carácter educativa, formativa, por lo que constituye un trabajo paciente y sistemático de influencias en el desarrollo de las cualidades y valores de personalidad de sus estudiantes para lograr la modificación en aquellos modos de actuación cotidiana que así lo requieran.
Balceiro, 2006, destaca en primer lugar "la capacitación del tutor para enfrentar la responsabilidad" entre los tres factores de los cuales él considera que depende la calidad del proceso tutorial. "Lo ideal sería que el tutor fuera un psicopedagogo de formación; pero la realidad se convierte en un medio adverso en este sentido, pues la mayoría son profesores que aún con vasta experiencia pedagógica tienen que auxiliarse de colegas psicólogos para realizar un estudio de identidad personal y grupal con un basamento científico que permita diseñar la estrategia de trabajo docente educativo, la cual está conformada por los proyectos educativos de la brigada y la propia estrategia de aprendizaje individual o personalizada de los estudiantes, siendo la composición de los grupos, generalmente, heterogéneos en fuentes de ingreso, edad e historias de vida. Además deben conocer de comunicación y en especial de postulados de la comunicación educativa."
Pichs, 2006, plantea que la labor formativa basada en la atención personalizada e integral hace necesario potenciar desde el proceso de formación y desarrollo de los profesores a tiempo parcial, la preparación psicopedagógica del tutor. Algunos de los contenidos comunes que se debe tener en cuenta son:
Pichs propone aplicar un programa de preparación inicial durante el proceso de categorización que integre la preparación de los profesionales como profesores de las asignaturas y como tutores, teniendo en cuenta que por una parte los profesores pueden asumir ambas funciones y por la otra el conocimiento integral complementa y enriquece la actividad de los profesores.
Domínguez y Timor, 2006, sugieren cómo llevar a cabo la dirección de la tutoría en las SUM, así como las funciones y tareas que deberán acometer los tutores en correspondencia con los niveles de desarrollo de los tutelados. Los autores concluyen que "es necesario desarrollar un trabajo de planificación, organización, control (regulación) y dirección con objetivos preconcebidos y con indicadores para medir los resultados; ello implica la necesidad de llevar a cabo programas de preparación y superación de los profesores que desarrollarán trabajos de tutoría, así como de los directivos educacionales que tendrán la función de dirigir esta actividad, todo ello a partir de un análisis diferenciado por tipo de fuente".
Milián, 2006, ha detectado en su investigación las siguientes limitaciones que poseen los tutores del municipio Cruces en la provincia de Cienfuegos:
En general, las investigaciones actuales en diferentes territorios cubanos coinciden en que el tutor necesita aún de preparación para poder cumplir con sus compromisos y funciones.
Para llevar a cabo esta tarea, la SUM se ha nutrido, en estos primeros años desde su surgimiento, de profesionales de diversas esferas que poseen experiencia laboral, ejemplaridad y otros valores dignos de imitar por los estudiantes.
Aunque en algunos casos no se habían desempeñado ni siquiera como docentes en la enseñanza universitaria tradicional, todos han adquirido una categoría docente. Por ejemplo, la carrera Comunicación Social, ha comenzado el curso 2006-07 con una plantilla de 54 tutores: 9 son Profesores Instructores; 22 Asistentes; 10 Auxiliares y 13 Titulares.
Entre ellos existen 2 Máster y un Doctor en Ciencias.
En una encuesta realizada en septiembre del 2006, el 15,6% de los ellos manifiesta no poseer ninguna formación pedagógica, un 25% dijo haber adquirido formación a través de la autosuperación, otro 25% la ha recibido mediante algún curso de postgrado y solamente el 18,8% y 15,4% recibieron formación en pre-grado y maestría respectivamente. El 28,1% de los tutores no tienen ninguna relación con la Comunicación Social en su ocupación actual. Ningún encuestado considera haber realizado su labor de tutoría de manera excelente. Solo 4 marcaron acertadamente todos los aspectos que debe conocer el tutor para ejercer una tutoría eficiente y la totalidad no considera necesario trabajar con los estudiantes que atiende en algunos de los elementos de la formación integral de un joven como son: educación formal, ética, estética, formación de valores, planificación del tiempo, métodos de estudio, cultura general integral, formación político-ideológica, investigación científica, educación sexual, el modelo del profesional y el plan de estudio de la carrera.
Acerca de la labor educativa del tutor en la enseñanza universitaria de pre-grado, es escasa la documentación accesible para satisfacer las interrogantes que pueden formularse los estudiantes y tutores, tampoco se encuentra a menudo información que explique las mejores formas de llevar a cabo una atención educativa integral, pues es una experiencia joven.
Dicho colectivo cuenta con un alto nivel de motivación para cumplir eficientemente la tarea que se les ha encomendado y a menudo se constatan los esfuerzos realizados en pos de mejorar la formación de los estudiantes. Es importante la dedicación mostrada por muchos de estos trabajadores que después de cumplir con su jornada laboral en otras áreas de la producción y los servicios, siguen de cerca el desarrollo de sus alumnos para procurarles entre otros detalles bibliografía y orientación adecuada en cualquier área del conocimiento. En algunos casos consiguen la participación de éstos en trabajos de investigación científica y técnica que se presentan en los Foros y eventos programados en la Sede, así como en eventos deportivos y culturales, según corresponda a las aptitudes y actitudes de cada tutelado.
Los resultados son ya alentadores, no obstante, con la adquisición constante de experiencias y un trabajo más efectivo en la formación de los tutores se puede vaticinar el éxito de la eficacia en el cumplimiento de todas las funciones educativas del tutor.
La actividad de los tutores, constituye un elemento clave para el logro del proceso de enseñanza aprendizaje y del proyecto docente educativo de las SUM. De cómo se desarrolle la tutoría en este modelo pedagógico de continuidad de estudios, depende en gran parte que se logren sus objetivos sociopolíticos estrechamente vinculados al concepto de democratización de la educación superior, en cuanto a los aspectos relativos al ingreso, permanencia y graduación, con calidad, de los estudiantes que en él participan.
Las investigaciones actuales en diferentes territorios cubanos coinciden en que el tutor necesita aún de preparación para poder cumplir con sus compromisos y funciones.
El esfuerzo personal, la creatividad y la entrega no son suficientes para que la faena tenga éxito. Es inminente la necesidad de superación para que los tutores posean la preparación adecuada integralmente y puedan contar con los conocimientos básicos acerca de la carrera que cursan los estudiantes sobre los que ejercen su influencia, se deberá tener en cuenta que han comenzado especialidades nuevas en el territorio, en el caso de la carrera de Comunicación Social no existe antecedentes de haberse impartido ni siquiera en la institución universitaria tradicional más cercana.
Domínguez Menéndez, Jorge y Timor Sánchez, Edgar F. La tutoría en el modelo pedagógico de continuidad de estudio: una propuesta instrumental. Revista Cubana de Educación Superior No 3. 2005 [En línea] [citado el 25 de mayo de 2006]. Disponible en World Wide Web: http://intranet.dict.uh.cu/Revistas/Educ_Sup/032005/Art05.pdf
La Nueva Universidad Cubana y su contribución a la universalización del conocimiento. Colectivo de autores. La Habana: Editorial Félix Varela, 2006. 404 p.
Tutoría Educativa. [En línea] [citado el 23 de mayo de 2006]. Disponible en World Wide Web: http://www.mailxmail.com/curso/vida/tutoriaeducativa/capitulo2.htm
La Tutoría. Una estrategia para mejorar la calidad de la Educación Superior. [En línea] [citado el 25 de mayo de 2006]. Disponible en World Wide Web: http://virtual.cucs.udg.mx/tutorias/abc/LA%20TUTOR%CDA%20UNA%20ESTRATEGIAparamejoracalidad.doc
Ministerio de Educación Superior. El Tutor en las Sedes Universitarias Municipales. Editorial Félix Varela: La Habana, 2005. 19 p.
Autores
Lic. Yudelsy Yparraguirre Felipe
(1966)
Profesora Titular Adjunto de la Universidad de Ciego de Ávila (UNICA)
Dra. María Borroto Pérez
(1952)
Profesora Titular de la UNICA
Lic. Israel Martínez Ramos (1964)
Profesor Titular Adjunto de la UNICA
Octubre de 2006.
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