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La estructura agraria que prevalecía en esos momentos constituía no solo la base de la sociedad rural, sino también de la sociedad cubana en su conjunto, esta estructura era el soporte de la casi monoproducción agrícola y del carácter monoexportador de la economía.
Corrientes ideológicas, sociales y políticas por el cambio agrario
En el período que va desde el surgimiento de la república burguesa hasta el triunfo de la revolución en el 1959, se podrían separar por el septenio, que sigue la caída de machado y se caracterizó por una mayor movilización y organización de las masas rurales (campesinos).
La segunda etapa en condiciones de reflejo Revolucionario primero y auge revolucionario después se caracterizó por la agudización del proceso latifundario y la conciliación de las distintas fracciones burguesas en el sentido de evitar toda reforma sustantiva de la estructura imperante.
Con el triunfo de la Revolución en enero de 1959, quedó instaurado un gobierno revolucionario que plasmaba derechos individuales del pueblo cubano, incluyendo la función y el cambio agrario contenidos en la constitución de 1940. Por primera vez en la historia nacional se conjugaban la vanguardia política, un programa de transformaciones profundas de la sociedad.
En dicho programa la Reforma Agraria se presentaba como primer cambio estructural fundamental, como la principal reivindicación nacional y la prueba de voluntad política de la dirección de la Revolución de llevar adelante el programa del Moncada.
La reforma Agraria se vincula a las trasformaciones de la sociedad cubana en su conjunto, a una radical distribución de las riquezas y a la supeditación de toda propiedad al interés social.
La lucha por la reforma agraria tuvo el efecto de unir al pueblo y consolidar la alianza de obreros y campesinos, agudizó las diferencias dentro de las clases y grupos dominantes, en particular dentro de los sectores modernizante de la burguesía y los tradicionales sectores dominantes.
La parte dispositiva de la Ley constituida por 9 Capítulos y 67 artículos tenía como contenidos principales los siguientes:
Con la promulgación y aplicación de la Ley de Reforma Agraria se inicio el ciclo de las grandes trasformaciones de la sociedad cubana, y consecuente con esto el imperialismo desarrolló grandes acciones contrarrevolucionarias.
La aplicación de la ley primero tuvo un ritmo lento, hasta principios de 1960 y acelerado después hasta mediados de 1961 en que se puede considerar concluida su aplicación. La primera etapa se caracterizó por un bajo nivel de expropiación y por una limitada distribución de tierras a menor del 6% de los beneficios potenciales. Y la segunda etapa a partir de enero de 1960 con un vertiginoso ritmo de intervenciones y distribuciones de tierra, fueron expropiadas las tres cuartas partes de las tierras afectadas, y distribuidas de igual proporción de las mismas multiplicadas por quince el número de beneficiario.
El gobierno revolucionario dictó nuevas legislaciones que afectaban la propiedad rústica por motivo de las nacionalizaciones a empresas de propiedad o copropiedad norteamericana, por la nacionalización de empresas capitalistas nacionales y por motivo de actividades contrarrevolucionarias, colaboración con ellos o abandono del territorio nacional.
Las nuevas formas de tenencia surgidas de la misma fueron:
Consecuencias estructurales de la reforma agraria.
Con la aplicación de la reforma agraria se realizaron los grandes objetivos de redistribuir la tierra y el ingreso, de crear condiciones para el desarrollo económico social y las bases de la independencia económica de la nación.
Al concluir la reforma de estructura de la Reforma Agraria, el proceso se inscribía en un proceso de cambio más general mediante el cual había sido transformada la estructura económica y social del país, y cuyo rasgo principal era ahora la existencia de un sector social de la economía, y el establecimiento de nuevas relaciones de producción, y su orientación hacia objetivos de desarrollo socialista.
La estructura económica y social tenía ya su efecto puesto que los cambios de la sociedad rural perdían cada vez más su autonomía relativa y se articulaban al moviendo de la sociedad en su conjunto.
La estructura de la economía agropecuaria quedó modificada, pues la propiedad socializada pasó a determinar más de un tercio del producto agrícola, sobre el 40% de la producción cañera y animal en particular y a apropiarse del grueso de los recursos potenciales.
Por otra parte, la casi totalidad de la infraestructura agraria pasó al dominio estatal, en especial el sistema de comercialización de la producción agropecuaria y el comercio minorista en las áreas rurales, por ejemplo: las llamadas tiendas del pueblo.
Si bien la transformación de la estructura agraria creaba la condición primera para un ulterior desarrollo de la sociedad rural, ahora reforzada por proceso de de socialización más global, las condiciones adversas a nuevos cambios seguían siendo el subdesarrollo, la falta de calificación de los recursos humanos y organización, y la agresión del imperialismo.
Desde 1961 se considera aplicada la Primera Ley de Reforma Agraria y hasta 1963, año en que se promulga una nueva Ley de la propiedad física o sea la segunda Ley de Reforma Agraria.
Dado los momentos cruciales de agresiones que la revolución vivió siguió consolidando los principios mediante la profundización de las reformas iniciales y la realización de nuevas transformaciones de la sociedad cubana.
Por todo este proceso y dada las circunstancia la burguesía agraria que ya había sido amparada por la primera Ley de Reforma Agraria, mantuvo posiciones contrarrevolucionarias y bajo estos acontecimientos surge una profunda estructura de tenencia de tierra, y aparece la llamada SEGUNDA LEY DE REFORMA AGRARIA, dictada en octubre de 1963 y que tenía como propósito, abolir la propiedad agraria capitalista con el objetivo de favorecer el desarrollo socialista de la economía agraria y suprimir la burguesía agraria como grupo incompatible con los intereses de la revolución. Por tanto la ley disponía "la nacionalización y por consiguiente la adjudicación al Estado cubano de todas las fincas rústicas con una extensión superior a 67ha ".
A partir de las segunda Ley de Reforma Agraria ocurren nuevos cambios en la estructura de tenencia de la tierra, que permitan recuperar las conquistas erosionadas por la crisis, e integrar la agricultura a una nueva fase de desarrollo, favoreciendo el desarrollo económico y social del país.
Podemos llegar a la conclusión que antes del triunfo de la revolución las condiciones sociales en Cuba estaba caracterizada por una pobreza crítica, un alto nivel de desempleo, un atraso industrial, predominio de grandes latifundios, monocultivo, existía un sector económico deformado y de relaciones de dependencia con respecto a los Estados Unidos.
Mientras que a partir del primero de Enero de 1959, con el triunfo de la revolución se instituyó en el país transformaciones profundas en todos los sectores, específicamente el sector agrario, con la implementación de la primera Ley de Reforma Agraria, y luego una segunda Ley de Reforma Agraria, con una sólida estructura de tenencia de la tierra que permitió redistribuir la tierra y el ingreso al pueblo específicamente, y crear condiciones para el desarrollo económico social y las bases de la independencia económica de la nación.
Datos generales
Mileysis Benítez Odio
Ingeniera Agronoma
mileysis[arroba]sum.upr.edu.cu
Fecha de realización: 28 de noviembre del 2006
Alexei Yoan Martínez Robaina
Master en Ciencia.
amartinez[arroba]af.upr.edu.cu
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