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Tomando en consideración los índices de audiencia y de consumo de televisión nos permite darnos cuenta de la cantidad de personas que asisten diariamente a mirar aunque sea por un momento su programa preferido.

A pesar de ello, para medir exactamente que cantidad de personas están mirando un programa en determinado momento es cuando se utiliza lo que todos conocemos como rating. Mas adelante en el presente trabajo daremos información determinada con respecto al rating televisivo.

La importancia de audiencia y consumo televisivo son los que ayudan a un programa a mantenerse vivos y en el aire.

Influencia de la Agenda Setting y las teorías de comunicación

Agenda Setting

"La teoría sobre los efectos de la comunicación denominada teoría del establecimiento de la agencia (o agenda-Setting theory), se basa en las nociones de Lippman referentes al impacto de los medios, distinguiendo entre lo que pensamos sobre algo y lo que pensamos. La diferencia esta en que en el primer caso se incluye lo que sabemos sobre algo (cognición), mientras que el segundo se refiere a nuestras opiniones y sentimientos (predisposición). La teoría de establecimiento de la agenda sugiere que los medios tiene un impacto importante y substancial sobre nuestro nivel cognitivo, sin afectar a nuestra predisposición

"La hipótesis de la Agenda Setting, sostiene que: como consecuencia de la acción de los periódicos, de la televisión, y de los demás medios de información, el público es conciente o ignora, presta atención o descuida, enfatiza o pasa por alto, elementos específicos de los escenarios públicos. La gente tiende a incluir o a excluir de sus propios conocimientos lo que los media incluyen o excluyen de su propio contenido.

El público además tiende a asignar a lo que incluye una importancia que refleja el énfasis atribuido por los mass media a los acontecimientos, a los problemas, las personas."

"Las investigaciones que estudian cómo los medios seleccionan los contenidos a los que dedican sus mensajes, qué es y qué no es noticiable, reciben el nombre académico de agenda-Setting, y pretenden dilucidar qué es prioritario en la agenda de los medios masivos, cómo se construyen las noticias y cómo éstas a su vez conforman una realidad mediática que termina diciéndonos qué es lo realmente importante para nosotros.

La agenda setting tiene relación directa con el programa ya que a pesar de ser un programa, actualmente, mas humorístico que periodístico, hay segmentos donde brindan información actual de los diferentes equipos de fútbol de toda Latinoamérica.

Teorías de Comunicación

Los problemas relacionados con la imagen e identidad corporativa u organizacional de las empresas y otros tipos de entidades, guardan estrecha relación con las modernas teorías de la llamada Comunicación Organizacional y el perfeccionamiento y aplicación de algunas metodologías para su investigación, diagnóstico y programación estratégica.

La imagen pública de las entidades y sus productos/servicios aún sin que el cliente los haya sometido a prueba, decide a menudo las opciones de este último. Nos comunicamos desde mucho antes de entrar en contacto directo con el público. Y saber hacerlo bien hoy parece ser una cuestión de supervivencia y desarrollo, en los nuevos contextos en que se mueve el país. La identidad de la organización no es más que el conjunto de rasgos que la caracterizan o distinguen, y la diferencian de otras de similar o distinta categoría. Si ello es así, nuestro problema comienza por tratar de encontrar, estudiar, definir y hacer valer tales rasgos, y proyectar los modos y vías para comunicarlos (hacerlos percibir) de la manera más efectiva.

El conjunto de acciones que debe realizar la entidad para comunicarse por medios publicitarios y desarrollar sus relaciones públicas con otras instituciones u organismos, así como con sus clientes y trabajadores.

La presencia en ferias y exposiciones, el patrocinio de eventos, concursos y donaciones, ocupan en este ámbito un lugar fundamental; al igual que sus relaciones con los medios de comunicación masiva, en particular la prensa, radio y televisión. Con demasiada frecuencia se hacen inversiones sin una idea clara de lo que se espera de ellas y el sentido de nuestras acciones.

¿Por dónde empezar?

Las diferentes teorías y metodologías de la Comunicación Organizacional constituyen la base para el análisis de los problemas relacionados con la identidad, imagen y programas de comunicación de cualquier tipo de entidad, y conectada con éstos, la promoción de sus productos/servicios.

Antes de hablar sobre las teorías y para poder entenderlas mejor, se darán algunas definiciones o conceptualizaciones de la palabra "Comunicación"

La comunicación ocurre cuando hay "interacción reciproca entre los dos polos de la estructura relacional (Transmisor-Receptor)" realizando la "ley de bivalencia", en la que todo transmisor puede ser receptor, todo receptor puede ser transmisor. "Es la correspondencia de mensajes con posibilidad de retorno mecánico entre polos igualmente dotados del máximo coeficiente de comunicabilidad"

Los únicos entes capaces de presentar comportamientos comunicacionales y sociales, de transmitir y recibir intelectual y sensorialmente son los seres racionales, (los seres humanos) los cuales poseen lo que Pasquali denominó el "con-saber" de la conciencia de la co-presencia de ambos para que sé de la comunicación.

Comunicación es el "estudio de la teoría y principios del origen, emisión, recepción e interpretación de mensajes." Independientemente de la cantidad y de la calidad de mensajes emitidos. En su acepción más amplia "comunicación es la elicitación de una respuesta"; tomando en cuenta que la elicitación sugiere que el ser que inicia la comunicación tenga un objetivo determinado (conducta o respuesta realizada conscientemente) del por que‚ ejecuta tal acción. Esta expresión es genérica ya que no especifican quien o quienes son los seres ejecutantes "...no establece ningún distingo entre la comunicación implicada en la interacción de materia animada o inanimada o entre animales y seres humanos." Presentando la salvedad de exclusividad al decir que, el ser humano es el único que puede expresarse a través de símbolos verbales, y no verbales, teniendo en cuenta que la palabra verbal, no se refiere sólo al hecho de " la existencia de un sonido, sino la representación de abstracciones de datos específicos que transforma el signo en símbolo." La comunicación es ejercida a través del habla mediante un simbolismo vocal, y apoyada por un simbolismo no verbal observable que refuerza o no, la credibilidad del enunciado transmitido.

Existen muchas teorías que tratan de definir lo esencial del término tomando en cuenta la limitación del fenómeno comunicacional dentro de los parámetros del campo al cual pertenecen. En este caso específico los autores Pascuali y Dance, difieren al expresar sus teorías, concuerdan en lo referente a que la representación de los modelos se expresan a través de procesos, y aun cuando Pascuali es concreto y específico, y Dance es evolucionista; uno se complementa en el otro.

La Espiral del silencio, Una teoría de la opinión pública

Si la opinión pública es el resultado de la interacción entre los individuos y su entorno social, para no estar aislado, un individuo puede renunciar a su propio juicio. Este temor al aislamiento es parte de todos los procesos de Opinión Publica.

Estrecho vínculo entre los conceptos de opinión pública, sanción y castigo.

Los individuos perciben tendencias y adaptan sus convicciones en consecuencia.

Basándonos en el concepto de un proceso interactivo que genera una "espiral" del silencio, definimos la opinión pública como aquella que puede ser expresada en público sin riesgo de sanciones, y en la cual puede fundarse la acción llevada adelante en público.

La Opinión Publica es la opinión dominante que impone una postura y una conducta de sumisión, a la vez que amenaza con aislamiento al individuo rebelde y, al político, con una pérdida del apoyo popular. Expondremos cinco hipótesis.

  • Los individuos se forman una idea del reparto y del éxito de las opiniones dentro de su entorno social. Observan que puntos de vista suben y bajan.
  • La disposición de un individuo a exponer en público su punto de vista varía según la apreciación que hace acerca del reparto de las opiniones en su entorno social, y de las tendencias que caracterizan la fortuna de esas opiniones.
  • La opinión cuya fuerza sé sobrevalora es la que con más frecuencia se expresa en público.
  • Correlación positiva entre la apreciación presente y la anticipada: si a una opinión se la considera dominante, es plausible pensar que seguirá siéndolo en el futuro.
  • Si la apreciación de la fuerza presente de una opinión difiere de la de su fuerza futura, lo que determinará hasta qué punto el individuo está dispuesto a exponerse será la previsión de la situación futura.

Importancia del Rating en un programa

Que es el Rating

De una manera sencilla, se puede definir el Rating como el porcentaje de aparatos sintonizados a un canal o estación en un momento dado, en comparación con el total de aparatos existentes en un área determinada.

Es por esta razón que escuchas que la novela de moda tuvo el pasado fin de semana 45 puntos de Rating (es decir, que de cada 100 televisores, 45 estaban sintonizando el programa), o que el partido de fútbol del domingo tuvo 29 puntos de Rating (es decir, que de todos los televisores existentes en el área donde se hizo el estudio, el 29% estaba sintonizando el encuentro).

Utilidades del Rating

El Rating, en la mayoría de los casos, sirve para determinar cuáles son los programas de mayor calidad. De este modo, aquellas producciones que tienen bajos niveles, pueden establecer en qué se está fallando (historia, horario, tema, etc.) y realizar los cambios pertinentes.

Pero, a veces muchas producciones buenas no tienen un buen Rating, esto porque el horario no favorece o porque el tema así sea llamativo, no lo es para una gran mayoría de televidentes.

Así mismo, los niveles de Rating son diferentes en determinadas horas del día, por ejemplo, 12 puntos en la mañana son excelentes ya que el número de televisores encendidos a esa hora no es mucho, pero si por el contrario, un programa tiene esa misma cantidad por la noche en un horario triple A (de 7 a 10 de la noche), significa que está en gran desventaja frente a sus competidores.

Definición

Es el porcentaje de aparatos sintonizados a un canal o estación en un momento dado, en comparación con el total de aparatos existentes en un área determinada

Ventajas del Rating

Una producción con un excelente Rating puede verse favorecida en varios aspectos. Económicamente, por ejemplo, ya que podrá cobrar más por su pauta publicitaria y muchas empresas querrán promocionar sus productos ya que una gran cantidad de público verá sus comerciales y se interesará por ellos y por lo que promocionan, haciendo que las ventas de sus productos aumenten.

Las empresas que quieran promocionar sus productos, pueden evaluar qué producciones tienen un excelente Rating y así elaborar una estrategia de publicidad que le de dividendos a la compañía

Otro beneficio es para las mismas productoras quienes serán identificadas como de alta calidad y podrán internacionalizar su producto, al igual que los actores que intervienen en un programa, quienes se cotizarán más y podrán asegurar un buen dividendo económico en las futuras producciones en las que intervengan.

Importancia

* Si no se conoce el rating las campañas publicitarias en grandes medios no tienen bases para desarrollarse

* Sin rating no hay publicidad y sin publicidad no hay programación

Los programas a quienes no los favorezca el Rating, tendrán que replantear sus estrategias en todo sentido, haciendo que la competencia mejore, beneficiando a los asiduos televidentes que no se pierden ni una lágrima de la heroína de su telenovela preferida ni un gol de su equipo querido.

Además del rating, hay dos definiciones importantes que creemos importantes que se conozcan. Como es el caso de Encendido y Share.

• Encendidos: Porcentaje de hogares con la TV encendida en relación con el total de hogares con TV. Es necesario aclarar, que para medir Encendidos Hogares, se contabiliza un solo televisor por hogar, independientemente de que se estén midiendo más aparatos. En el caso de Encendidos Individuos, sí se consideran todos los televisores que se estén midiendo en el Hogar. Se dice también que es la suma del rating de todos los canales y señales emitidas por la televisión en un momento determinado.

• Share: Porcentaje de hogares sintonizando un canal específico con relación al total de hogares encendidos, es decir, representa la participación de un determinado canal en los encendidos.

La razón por la cual nos pareció interesante citar el tema específico del rating es porque nosotros teníamos la hipótesis de que los cambios producidos en el programa Fútbol para Todos eran debido a un problema de Rating. A medida que íbamos avanzando en la investigación, íbamos notando que el rating tuvo influencia pero no en gran medida debido a que este es un programa de cable.

Cabe destacar, que los canales de cable no se manejan privilegiando el rating sino el producto en si.

Que es el target

Cada vez se utiliza más este término en televisión. ¿Qué es? ¿Cómo se calcula? ¿Por qué es importante? Este segmento del trabajo explica los criterios que utilizan las cadenas para definir el target comercial y su importancia para el mundo comercial y publicitario
Los ejecutivos de televisión y de la publicidad utilizan dos términos explicados anteriormente en esta Web: el share y el rating. En buen español, la cuota de pantalla en un momento determinado y el número de espectadores totales que tiene un programa de televisión. Para captar estos datos, las empresas de investigación despliegan un panel de audímetros que contempla los siguientes aspectos, válidos para cualquier otro estudio de investigación, de personas mayores de cuatro años de edad:
• Demográficos: tamaño del hogar, del hábitat o población.
• Sociales: Edad, nivel de formación, sexo, profesión, estado civil.
• Económicos: Nivel de ingresos, clase social
La información acumulada y cruzada de todos estos elementos permite múltiples variables y es la que determina qué individuos tienen una mayor capacidad de consumo y son, por tanto, el objetivo prioritario de las campañas de publicidad que emiten todas las cadenas de televisión.
Si atendemos a los estudios de mercadotecnia, las centrales de medios, agencias de publicidad y anunciantes persiguen especialmente, según el tipo de producto que promocionen, los siguientes segmentos de población:
• Amas de casa
• Personas de 25 a 54 años
• Personas de 4 a 64 años
• Personas menores de 55 años sin incluir clase baja y que vivan en municipios de más de 10.000 habitantes
Si buscamos la esencia del target comercial, el más universal, el que supone más capacidad económica, definimos un nuevo segmento, prioritario para todos los tipos de publicidad por su alto poder adquisitivo y su capacidad en la toma de decisiones de consumo: Personas de 13 a 54 años, sin incluir clase baja, que viven en poblaciones de más de 10.000 habitantes.
Este target se refiere a personas que disponen de fondos propios, con sueldos medios y altos, y que viven en núcleos urbanos, que tradicionalmente tienen más tendencia al consumo que los núcleos rurales. Excluye a la gente mayor, que a menudo vive de pensiones de jubilación, de viudedad, o de cantidades de ayuda de familiares. Este es el segmento que en televisión conoceremos como "target comercial" a secas, sin adjetivos. En caso contrario nos referiremos a "targets comerciales de amas de casa" o "de población menor de 64 años", o con la definición correspondiente.
Según este criterio, en España, la cadena líder en target comercial es Telecinco, ya que en la mayor parte de sus programas oscila entre el 20 y el 30 por ciento. Por el contrario, el target comercial de TVE –a pesar de ser la cadena líder en share absoluto- es el más bajo de las tres cadenas nacionales, registrando en la mayor parte de sus espacios resultados inferiores al 20 por ciento. Por su parte, Antena 3 presenta unos datos más irregulares, con muchos espacios cuyo target comercial se acerca al 10% y otros en los que llega a superar el 30%.

La Audiencia Televisiva

Parece que un examen cabal del proceso de las comunicaciones masivas incluiría al menos tres elementos diferentes: primero, el estudio de la producción de artefactos mediáticos; segundo, el estudio de los productos-de programas televisivos en tanto conjuntos construidos de unidades de signos portadores de un mensaje- ; y tercero, el proceso de decodificación o interpretación de los signos, en el que la audiencia está activamente comprometida.

El material que sigue se ocupa del modo en que personas de diferentes orígenes culturales y sociales decodifican el mismo programa de televisión de maneras distintas. Cualquier enfoque de las comunicaciones masivas que considere aisladamente los elementos de ese proceso (producción, programa, audiencia) es inadecuado. En realidad, se podría decir que la investigación de los medios estuvo dominada, durante un período bastante considerable, por una especie de "efecto de péndulo", según el cual o bien se atendía exclusivamente a la cuestión del mensaje o bien se ponía el acento sólo en la audiencia, pero raramente en la combinación de ambos aspectos.

En algunos casos, los investigadores sencillamente se concentraron en el análisis de los mensajes, por suponer que estos ejercían automáticamente efectos extensos y directos en aquellos que los veían y los escuchaban, efectos que se daban por supuestos, o se deducían directa mente, a partir de la naturaleza del mensaje mismo. Si par timos de semejante supuesto, nos eximimos de la necesidad de investigar directamente el proceso de decodificaciones de la audiencia. Este podría llamarse el modelo "hipodérmico" del poderoso efecto de los medios, un modelo según el cual se supone que todos los mensajes mediáticos ejercen un efecto directo en su audiencia. De este modelo se sigue lógicamente que todo lo que hay que hacer es emplear simplemente métodos cada vez más refinados para analizar los mensajes y descubrir así su verdadera naturaleza.

En esta perspectiva, se consideró que los "efectos" de las comunicaciones masivas varían y dependen en gran medida de las respuestas de los individuos y de la interpretación que estos hagan de sus mensajes. Además se estimó que era escaso el efecto directo de los medios sobre las audiencias más allá de reforzar actitudes y opiniones ya existentes. A partir de entonces, la investigación sobre las comunicaciones comenzó a interesarse principalmente por la función que cumplen los medios como parte del ritual de la vida cotidiana.

Sin embargo, los programas comunican algo más que su contenido explícito (manifiesto); contienen también mensajes latentes por implicación, suposición o connotación. Para comprender este nivel de comunicación implícita o latente, tenemos que ir más allá de la observación sencilla que dicta el sentido común. Y aquí nos encontramos con una serie de preguntas sobre la metodología: el camino para construir un método de análisis que nos permita entender esos niveles más complejos de la comunicación.

Cuando nos preguntamos "¿Qué dice este programa?", también debemos preguntarnos "¿Qué se da por supuesto ("¿qué no es necesario decir?") en este programa?". Esto pone de relieve la cuestión del tipo de supuestos que se establecen, de los mensajes invisibles del programa, del tipo de preguntas que no pueden formularse dentro de este. Y esta es una forma de comenzar a observar no ya simplemente lo que el programa presenta, sino la relación entre lo que se presenta y lo que está ausente de la exposición explícita. Es una forma de indagar si hay ciertos puntos ciegos característicos, ciertos silencios, en el discurso del programa. Y si esto es realmente así, para poder comprender la significación de un tema particular que aparezca en el programa, necesitamos entender esa configuración de presencias/ausencias. Llegados a este punto, nos encontramos con una serie de problemas referidos a metodologías del análisis.

Existen diversos abordajes metodológicos que rivalizan entre sí para el análisis de los mensajes mediáticos. Pero, a pesar de las diferencias de abordaje que ofrecen el análisis estructural y el del contenido, por ejemplo, los dos métodos tienden a restar importancia a la relación mensaje/audiencia. Es decir, esos dos métodos suelen operar con un modelo "hipodérmico" de la interacción entre los medios y la audiencia. Ambas perspectivas suponen las más de las veces que basta con conocer las características del mensaje, pues partiendo de ellas es posible predecir los efectos que habrá de producir en la audiencia, y que para conocer esas características hacen falta métodos cada vez más elaborados de análisis de los textos. Aquí la dificultad está en que podemos terminar inmersos en algo muy semejante a la busca del unicornio, un intento interminable de hallar un objeto mítico: el sentido "real" y "último" del mensaje.

Con todo, ciertas formas de análisis semiológico pueden ofrecernos un abordaje más provechoso porque se dedican no tanto a establecer el sentido "real" o "último" de un mensaje cuanto a examinar las condiciones básicas de una comunicación plena de sentido. Ese abordaje dirige nuestra atención al examen de los códigos que están implícitos y explícitos en los mensajes; y es esto lo que hace posible que el mensaje tenga un sentido para la audiencia. Más aun, los estudios recientes del análisis semiológico se apartan de la idea de un mensaje enviado a un sujeto ya posicionado, para indagar el proceso por el cual se construye la subjetividad individual misma. Esto equivale a aceptar el principio fundamental (derivado de Voloshinov, 1973) según el cual el mensaje es, inevitablemente, polisémico, es decir que un mensaje siempre es capaz de producir más de un sentido o interpretación y nunca puede reducirse simplemente a un sentido "real" o "último". De algún modo, esta variedad de análisis se emparienta con algunas de las perspectivas derivadas de la teoría de los usos y gratificaciones; en efecto, se interesa por los usos o interpretaciones posibles que distintas personas pueden dar u obtener de cualquier mensaje.

No obstante, la situación es aún más compleja, porque también debemos tomar en consideración el hecho de que -a causa del necesario interés que tienen por la "claridad" y la "eficacia" de la comunicación- los emisores no pueden dejar simplemente que los mensajes queden abiertos por igual a cualquier interpretación. Y aquí nos vemos obligados a separarnos del enfoque de los usos y gratificaciones, que considera el mensaje como una mera caja vacía, un estímulo, que el decodificador puede usar libremente como mejor le plazca.

Debemos atender a que los emisores, compelidos como están por su deseo de lograr una comunicación "eficaz", se ven obligados a introducir una "dirección" o ciertas "clausuras" en la estructura del mensaje, en el intento de establecer una de las posibles interpretaciones como la "lectura preferencial o dominante".

Estas clausuras interiores a la estructura de un programa pueden presentar diversas formas: por ejemplo, el título, la leyenda al pie de una fotografía o el comentario de un informe filmado nos dicen cómo interpretar el significado de las imágenes que vemos. Está también la posición jerárquica de los locutores dentro del programa y el modo en que estos enmarcan las declaraciones de las personas entrevistadas. Otro aspecto que se debe tener en cuenta es que los presentadores pueden intentar establecer cierta identificación entre ellos mismos y la audiencia a fin de ganarse la complicidad de esta o lograr que el público apruebe la lectura preferencial que sugiere el discurso que hace de marco y enlace para el programa. Pero no debemos suponer que esas estrategias de clausura sean necesariamente eficaces.

A1 analizar programas, no basta con examinar simplemente el contenido de lo que se dice. Se deben tener en cuenta también los supuestos que subyacen en ese contenido. Habrá supuestos referidos a nosotros en tanto audiencia, y tenemos que hacerlos visibles si pretendemos entender los "mensajes" implícitos que el programa puede trasmitir además de lo que se dice explícitamente en él. Por lo tanto, nos interesará la manera en que los programas nos son destinados, a nosotros en tanta audiencia, y en que estos «modos de destinación», al obligarnos a adoptar diferentes posiciones hacia ellos, construyen nuestra relación con el contenido del programa. Esto destaca el papel del discurso televisivo no t tanto en el refuerzo de posiciones preestablecidas de sujeto cuanto más bien en la construcción activa de esas posiciones del que mira.

Sería conveniente no concebir a la audiencia como una masa indiferenciada de individuos sino como una compleja configuración de subculturas y subgrupos superpuestos, en los que se sitúan los individuos. Si bien no podemos adoptar una posición determinista y suponer que la posición social de una persona ha de determinar automáticamente su marco conceptual y cultural, debemos tener en cuenta que los contextos sociales suministran los recursos y establecen los límites dentro de los cuales operan los individuos.

Los miembros de cierta subcultura tenderán a compartir una orientación cultural a decodificar mensajes de un modo particular. Sus lecturas individuales estarán enmarcadas por formaciones y prácticas culturales compartidas que a su vez estarán determinadas por la posición objetiva que ocupa el individuo en la estructura social. Con esto no queremos decir que la posición social objetiva de una persona determine su conciencia de un modo mecánico; la gente entiende cuál es su situación y reacciona a ella en el nivel de las subculturas y los sistemas de sentido.

Aquí debemos apartarnos radicalmente del abordaje de los "usos y gratificaciones" y de su insistencia excluyente en las diferencias psicológicas individuales de interpretación. Nos hace falta un abordaje que refiera interpretaciones diferenciadas a la estructura socioeconómica de la sociedad, y así muestre que los miembros de clases y grupos diferentes, que comparten diferentes códigos culturales, interpretan diversamente un mensaje dado, no sólo en el nivel idiosincrásico/personal, sino de un modo que se relaciona sistemáticamente con su posición socioeconómica.

En suma, necesitamos entender que las diferentes formaciones y estructuras subculturales que existen en la audiencia, y el hecho de que cada clase y cada grupo compartan diferentes códigos y competencias culturales, estructuran la decodificación del mensaje para diferentes sectores de la audiencia.

Si pretendemos obtener una perspectiva social del proceso de la comunicación masiva, tenemos que dividir en categorías la miríada de variaciones individuales que se presentan en las respuestas de la audiencia a los mensajes mediáticos. Un camino posible es la teoría de Frank Parkin, quien sostiene que es de esperar que los miembros de las diferentes clases sociales de una sociedad se enmarquen dentro de lo que él llama diferentes "sistemas de sentido" o marcos ideológicos (Parkin, 1971). Por extensión, podemos aplicar este modelo para tratar de explicar el modo en que miembros de diferentes clases decodifican los mensajes de los medios.

Parkin sostiene que en las "sociedades occidentales" es conveniente distinguir tres sistemas principales de sentido, y que cada uno de ellos procede de una fuente social diferente y promueve una "interpretación moral distinta de la desigualdad de clases". Según Parkin, ellos son:

  1. el sistema de valores dominante, cuya fuente social es el orden institucional principal; constituye un marco moral que se inclina a refrendar la desigualdad existente en términos de respeto;
  2. el sistema de valores subordinado, cuya fuente social o medio generador es la comunidad local de la clase obrera; este marco promueve respuestas de acomodación a los hechos de desigualdad y al bajo status social;
  3. el sistema de valores radical, cuya fuente es el partido político que tiene base de masas en la clase obrera; este marco promueve una interpretación de oposición a las desigualdades sociales.

Siguiendo a Parkin, pero adaptándolo, podemos señalar tres posiciones que puede tomar el decodificador ante el mensaje codificado. Una posibilidad es que acepte plenamente el sentido que le ofrece el marco interpretativo que el mensaje mismo propone y prefiere; en ese caso, la decodificación se realiza según el código dominante o de acuerdo con este. Una segunda posibilidad es que el decodificador haga propio a grandes rasgos el sentido codificado, pero relacionando el mensaje con cierto contexto concreto o situado que refleje su posición y sus intereses, con lo cual el lector puede modificar o torcer parcialmente el sentido preferencial. Siguiendo la terminología de Parkin, podemos decir que esta es una decodificación "negociada". La tercera posibilidad es que el decodificador discierna el contexto en el que fue codificado el mensaje, pero pueda aportar un marco de referencia distinto que deje de lado el marco codificado e imponga al mensaje una interpretación que opere en directa "oposición". Estas lecturas de alternativa no pueden considerarse "erradas", sino que se entienden más adecuadamente como una crítica desarrollada en contra de la lectura preferencial.

Parkin elaboró su modelo con el fin de entender las posiciones típicas de miembros de diferentes clases en relación con la ideología dominante de una sociedad. Pero a nosotros lo que nos interesa más directamente es la cuestión del registro de posiciones posibles que pueden tomar diferentes sectores de la audiencia en relación con un mensaje dado. Adaptar el esquema propuesto por Parkin, como lo hicimos antes, nos permite rendir cuenta de las tres posibilidades lógicas que el decodificador comparta por entero, acepte en parte o deseche por completo el código según el cual se codificó un determinado mensaje.

Evidentemente, este es un esquema muy general, de modo que necesitamos dividir internamente esas amplias categorías -el código dominante, el código negociado y el código de oposición- a fin de explicar las variaciones que pueden ocurrir dentro de ese esquema básico; por ejemplo, en el caso de las diferentes formas o variantes del código dominante. Por deficiente que sea, el esquema propuesto por Parkin nos permite concebir la audiencia como un todo socialmente estructurado, y esto constituye un progreso considerable respecto de cualquier modelo que simplemente conciba la audiencia como una suma desestructurada de individuos.

Quizá sea conveniente aclarar aquí lo que no se dice o está implícito en ese esquema. Al afirmar que las decodificaciones individuales de los mensajes deben considerarse dentro de su contexto sociocultural, no quiero decir que el, pensamiento y la acción individuales estén determinados de una manera simple por la posición social ni que por lo t tanto puedan "explicarse" directamente atendiendo a ese factor. Esta sería una burda forma de determinismo que eliminaría efectivamente la categoría de individuo -como actor del mundo social- y la remplazaría por la categoría de clase social, como si todos los hechos referentes a un individuo (y en particular el modo en que un individuo decodifica los mensajes) pudieran reducirse a la cuestión de la clase social a la que esa persona pertenece. No estamos obligados a plantear esta situación como un problema disyuntivo: es decir que la decodificación sea o bien infinitamente variable ¿tantas decodificaciones como individuos o bien directamente predecible en el caso de todos los miembros de una clase social dada (como una consecuencia directa y determinada de su posición social). Más bien debemos comprender la relación que existe entre las dos dimensiones, o sea: entender la experiencia y la respuesta individual y variada tal como se dan en un contexto social particular en virtud de los recursos culturales de que se dispone en dicho contexto. Y así concebimos al individuo social, el decodificador individual inmerso en un particular contexto social estructurado.

Esto nos lleva a considerar un aspecto adicional. La idea de incorporar el trabajo sociológico de autores como Parkin en la teoría de las comunicaciones trae una dificultad crítica, que podríamos denominar una tendencia al sociologismo, con lo cual me refiero al intento de convertir inmediatamente categorías sociales (por ejemplo, la clase) en sentidos (por ejemplo, las posiciones ideológicas) sin prestar la debida atención a los factores específicos que participan de esa «conversión». Esto equivale a decir que es inadecuado presentar los factores sociales -edad, sexo, raza y clase- como elementos determinantes de decodificación sin especificar apropiadamente el modo en que esos factores intervienen en el proceso de comunicación.

Debemos prestar atención a los mecanismos específicos por los cuales los factores sociales son enunciados en los discursos. Los factores sociales no pueden tratarse como si de algún modo "intervinieran" directamente en el proceso de comunicación. Tales factores sólo pueden tener un efecto en la comunicación si son enunciados en discursos, a través de los sistemas de sentido o los códigos según los cuales los miembros de una clase dada viven y comprenden su experiencia.

Por ejemplo, no podemos "explicar", atendiendo directamente al origen o a la posición de clase, por qué un miembro de una clase particular decodifica cierto mensaje de un modo diferente de un miembro de otra clase. La posición de clase de una persona no "interviene" en el proceso de decodificación como lo haría el Llanero Solitario, cabalgando derechamente contra su enemigo y repeliéndolo. En realidad, la posición de clase sólo puede adquirir significación en el proceso decodificador en tanto sea enunciada en el nivel de los signos y los discursos.

La audiencia televisiva, el rating y el target son factores fundamentales en la realización del programa.

Actualmente la televisión se esta basando fundamentalmente en los puntos de rating. Pero también, los programas tienen sus espectadores.

Esto se debe a los contenidos del mismo. De esta manera es que se forma el target de un ciclo.

El target y el rating son también los que le brindan un apoyo a los programas y es lo que hace que los auspiciantes se interesen en los programas y depositen su confianza en ellos.

El Zapping, las Publicidades y las Privatizaciones

El famoso zapping, no hubiese existido sin la presencia de un "cómplice", el "control remoto". Para esa época aparecían los televisores con la "cajita mágica" capaz de cambiar canales, apagar el Televisor, desde su cama o sofá. Este invento se venia ensayando mucho tiempo atrás, pero no era tan aplicable. Generalmente era muy grande y no traía todas las aplicaciones que hoy conocemos, pero también tuvo otro "cómplice" casi invisible, la aparición del "transistor" y recién ahí aparece el control remoto tal cual lo conocemos hoy.

Pero nuestro tema era otro...lejos de ser una ventaja causo dos problemas impensados...Uno familiar "quien tenia el control remoto dominaba la programación" y esto causaba grandes desencuentros familiares y el otro fue aun peor, los canales y programas no tenían mas al "publico cautivo". El usuario iba rotando canales según lo creía conveniente y esto por un tiempo puso los pelos de punta a mas de un productor de Televisión. Ahora debían pensar "distinto" como atrapar al televidente " todo el programa" aun hoy es una dura batalla  "no ganada".

A fines de los años 80 aparece otro fantasma que se encargaría de entorpecer la labor de la televisión, se desata en el país una grave crisis energética y como todos sabemos la Televisión es 100% electricidad, por lo tanto comienzan a recortarse los horarios de transmisión, otro dolor de cabeza para productores y empresarios. El gran publico "volvía a la radio".

En el año 1989 un decreto (578) firmado por el presidente Menen privatiza a los canales " 11" y "13"  y se derogaría una ley muy discutida y controversial que dio para muchos debates "los medios gráficos podrían ser  dueños de medios audiovisuales" de esta forma  quedaría: Canal 13 seria  Artear y  en manos del Grupo Clarín; Luego canal 11 se convierte en Telefé "Televisión Federal"  sus dueños son Editorial Atlántida de la familia Vigil.

En 1991 se crea América TV, con el inversionista y empresario Eduardo Eurnekián; Comienza la televisión "mas rápida, ágil y sin pausa ", una carrera vertiginosa donde aparece un invitado muy especial, su nombre: "el rating". La competencia es el centro de todas las acciones a tomar, todo se traduce a publicidad y anunciantes, ganar en audiencia a cualquier precio y el estrés, pasa a ser una enfermedad  cotidiana.

A tal punto llega la transformación que productores de programas colocan en el aire situaciones de peleas, escándalos y se arman con bastante realismo muchas historias dramáticas.

No podemos olvidar, que aparecen en forma simultanea los cazadores de noticias  y todo tipo de cámaras sorpresa.

Ese mismo año, en el mes de septiembre, los programas podrían nombrar marcas de publicidad, debido a la derogación de la ley de propagandas,  lo que hoy se conoce en el lunfardo con el nombre de "chivo".

La influencia y por lo cual pusimos este marco teórico en el trabajo, es para poder demostrar que los programas de televisión sufren cuando las personas realizan zapping entre las diferentes opciones que ofrecen los canales.

A su vez, las publicidades son las que ayudan a los programas a mantenerse en pie por un periodo de tiempo determinado, son los que apoyan económicamente los productos televisivos.

Las familias y la televisión

Con frecuencia las familias critican a la televisión por las transgresiones que ven diariamente en la pantalla.

Los argumentos no faltan: en primer lugar la programación infantil es escasa o nula. Los programas para chicos han desaparecido y los que sobreviven son re ediciones de originales ya "viejos" para los niños de hoy. En segundo lugar existen frecuentes violaciones al horario de protección al menor, con avances de programas que se emiten después de las 22 horas. Además, se quejan de los frecuentes cambios que sufren los distintos programas de televisión.

Finalmente las familias suelen quejarse también, de programas que califican como de "baja calidad" por su lenguaje o contenido, agravado porque algunos se emiten en los horarios de mayor audiencia infantil. En suma, las familias se sienten "víctimas" de un medio de comunicación al que responsabilizan por su influencia sobre los niños y jóvenes. Si bien estos reclamos están justificados, los problemas son complejos y no tienen una sola causa. Las responsabilidades no son unilaterales. La linealidad –una causa, un efecto- simplifica y reduce la comprensión de los problemas y cierra el debate. Aún cuando las familias tengan razón en sus críticas, el consumo de imágenes depende de otros factores además de la pantalla.

La televisión es sin duda responsable esencial de los contenidos que ofrece. Sin embargo, la afirmación no alcanza para eludir la necesidad de que las familias se comprometan sobre con quién y de qué manera ven los chicos televisión y cómo se apropian de estos contenidos. La experiencia de espectador no se reduce sólo al momento en que el chico está frente a la pantalla. ¿Qué hace con lo que mira? ¿Con quién lo habla? ¿Qué posibilidades de debatirlo tiene? ¿Qué actividades sobre lo que ve, comparte con los adultos de la casa?.

Es primordial que las familias comprendan en qué consiste la experiencia de ser televidente y acompañe a los niños en la recepción de los contenidos. Ver televisión con los chicos, es el primer paso. Poner en palabras las imágenes de la pantalla, responder las dudas que surjan, cuestionar aquello con lo que no se acuerde, contextualizar los hechos que se muestran, aclarar inquietudes y realizar actividades a partir de lo que ven, es el paso siguiente. Digámoslo una vez más: la televisión es responsable del "menú" que propone y de los productos que ofrece para el consumo. Pero los efectos y modos de consumo son también resultado del contexto de la persona que consume. Y en este contexto, las familias y las escuelas juegan un papel fundamental, tanto para ampliar los modos de recepción, como para diversificar y enriquecer el capital cultural de los chicos con otras formas de diversión y conocimiento.

Conscientes del importante papel de las familias en este vínculo con la pantalla, se ha elaborado "La tele en familia 2". Esta propuesta consiste en que adultos, jóvenes y niños, puedan pensar y dialogar sobre los diferentes programas que nos ofrece la televisión. Ver qué podemos sentir y aprender cuando vemos una telenovela, un filme, un documental, una serie de dibujos animados, una publicidad, un noticiero, o un programa deportivo. Descubrir que con muchos programas ,tenemos la oportunidad de emocionarnos, enojarnos, conocer, descubrir, comparar, discutir y comprometernos. Pensar que es posible aprender de la televisión y reflexionar acerca de aquello que nos aportan los programas.

Para que estos aprendizajes vayan precisamente en la dirección que las familias desean, es fundamental ver junto a los chicos los programas, comentarlos, valorar lo interesante y debatir lo cuestionable.

El propósito de este cuadernillo, por lo tanto, es tomar diferentes géneros televisivos y ver qué es exactamente lo que podemos explorar, debatir, analizar, interrogar, desechar y aprender de cada uno de ellos. Siempre entre todos, adultos y niños juntos, y con una mirada reflexiva y de pregunta permanente. Las páginas que siguen proponen actividades que los adultos pueden desarrollar con los chicos cuando miran un programa de televisión. Y para cada tipo de programa se incluye una síntesis de aquello que es posible aprender de él. Todas las reflexiones y actividades que proponen estas páginas son una apertura al diálogo. Porque no hay duda de que la comunicación es el principal paso para que, además de disfrutar las imágenes, aprendamos a pensarlas.

La televisión ofrece una variedad de programas y todos ellos forman lo que llamamos una programación televisiva. Esta programación suele incluir emisiones de géneros muy distintos. La idea de cada canal es incluir opciones para diferentes gustos. Y por ello, cada uno hace elecciones diversas. Los televidentes no somos todos iguales. Cuando encendemos la televisión podemos hacer elecciones diferentes. Justamente porque las audiencias no somos homogéneas ni pasivas. Pensamos de manera diferente, tenemos gustos distintos, vivimos experiencias diversas y sentimos cosas que no son iguales

para todos. A veces no nos damos cuenta de esto y creemos que las elecciones que hacemos son automáticas. Pero no es así. Por eso, es importante que cada persona reflexione acerca de las emisiones que mira en la casa durante el día. Las tiras, las telenovelas, los programas unitarios y las series forman lo que llamamos programas de "ficción". Chicos y grandes eligen con frecuencia estos programas porque cuentan historias que nos permiten pensar en nuestra cotidianeidad o en formas de vida

de otros tiempos. No es poco lo que los jóvenes televidentes aprenden de una ficción. Pueden comparar los problemas que viven los personajes con los propios, en la vida real. Pueden analizar la manera en que los personajes resuelven los conflictos y cuánto se parece Pensar en la vida cotidiana de antes y de ahora. Comparar los problemas que viven los personajes con los propios. Analizar la manera en que los personajes resuelven los conflictos. Pensar sobre las consecuencias de determinados comportamientos.

Emocionarnos, divertirnos, angustiarnos, enojarnos, conmocionarnos... sentir.

Identificarnos (o no) con los personajes. Entender cómo nos definen las tiras a "nosotros" y a "los otros".Descubrir culturas diferentes a las nuestras.

Explorar diferentes maneras de contar una historia. Entender la compleja relación entre personajes principales y secundarios. Incorporar o desechar valores y maneras de enfocar la vida. Los programas cuentan historias y éstas son protagonizadas por

personajes cuyas conductas podemos aceptar, seguir o rechazar. Los comportamientos de los personajes ante diferentes situaciones, también son fuente de aprendizaje para los chicos. Las conductas de los personajes en la ficción, les permiten a los más pequeños, pensar en sus propias maneras de actuar. Precisamente, porque la ficción

construye identidades, refleja modelos de hombres, de mujeres, de niños, de familias, de "nosotros" y de los "otros".Y de estos modelos, también se aprende. Por este motivo, es necesario hablar de ellos,

interrogarlos, analizarlos, evaluarlos. A veces, una serie de ficción nos cuenta la historia de hombres y

mujeres de un país lejano, que no conocemos. Y entonces, descubrimos la manera en que esa tira representa otras sociedades, modos de vida y culturas. La ficción atravesó una profunda transformación en la última

década. La series televisivas de los años 50, 60 y 70 presentaban historias simples, lineales y con pocos personajes. La acción se desarrollaba de manera previsible. Hoy, las tramas son más complejas, hay una red de personajes principales y secundarios y la historia no parece tan previsible. Por eso los telespectadores también pueden aprender de una ficción, su particular manera de narrar y la relación entre los diversos personajes que incluye. La ficción, entonces, también puede enseñar. Y los chicos, también pueden aprender: comportamientos, modelos, sentimientos, maneras de resolver conflictos, modos de enfrentar problemas, culturas lejanas, definiciones sobre "nosotros" y "los otros". De estos aprendizajes es necesario hablar con los chicos cuando miran una serie o una telenovela. Para que no sientan que el modelo que presenta una ficción es el único posible. Para que no crean que los únicos conflictos son los que muestra la pantalla. O que existe una sola manera de resolverlos. Para que entiendan que cada serie y cada novela, es una manera

– entre muchas posibles- de mirar, contar y entender una historia. los que conviven –aceptándolos o no – los más chicos. Esta transmisión de valores y construcción de modelos es una muy buena oportunidad para el diálogo con los chicos. Para analizarlos y compararlos con los que sostienen las familias. Además, las propagandas suelen caracterizarse por su creatividad. Los publicistas crean historias, que en pocos segundos transmiten una idea. De esta particular forma de comunicación, los chicos descubren cómo se transmite un mensaje breve, conciso, claro y creativo. Estas estrategias de comunicación, pueden ser tema de diálogo entre padres e hijos. En síntesis, de una publicidad podemos...

Entender la manera en que influye sobre la conducta de la gente .Incorporar, interrogar o desechar valores y modos de enfocar la vida. Analizar la imagen que transmite de niños y niñas, de hombres y mujeres, de éxito y fracaso, de familias y de los diferentes grupos que conviven en una sociedad Comprender la manera en que afecta nuestras decisiones.

Los noticieros nos permiten conocer hechos que de otro modo ignoraríamos. Por ellos sabemos lo que sucedió a miles de kilómetros de donde vivimos, y nos informamos de lo que pasa en nuestra propia ciudad. Nos enteramos de conflictos, guerras, elecciones, hechos de países remotos y de culturas vecinas. En una hora podemos informarnos

transmisiones de encuentros entre dos equipos rivales. Además de las imágenes, son interesantes los comentarios del locutor que narra el partido y que intenta que los televidentes nos situemos en él. Es posible descubrir en el relato cómo se pueden adoptar distintos puntos de vista u opiniones sobre el juego, sobre todo en las jugadas más controversiales.

Por eso es importante también que grandes y chicos conversen más allá de las pasiones que el deporte genera, o mejor, con ellas incluidas– sobre las discusiones, polémicas o debates que surgen en este tipo de programas. En síntesis, de un programa deportivo podemos...Conocer los secretos de cada deporte, sus técnicas y reglas de juego. Descubrir otras culturas, países y sociedades. Analizar los diferentes puntos de vista periodísticos en la manera de relatar un

encuentro deportivo. En nuestro país, como en muchos otros, los programas deportivos –especialmente los de fútbol– atraen a mucho público. Sin embargo, existen emisiones que además de transmitir partidos en vivo o en diferido, nos permiten conocer los secretos de cada deporte, sus técnicas y reglas. Descubrir otros deportes es parte del aprendizaje que los chicos pueden extraer de este género televisivo. Los programas deportivos también pueden acercarnos a otros países, culturas y sociedades. Pueden contarnos acerca de un campeonato en otra región del mundo, mostrarnos el comportamiento del público, las reacciones de los jugadores, y todo esto permite que los chicos y jóvenes descubran realidades distintas.

Muchos de los partidos que vemos en la televisión, suelen ser aquellas historias de magia y fantasía, incluyen mayor número de personajes, narrativas paralelas y referencias a otros filmes. De todo ello los chicos pueden aprender. Los dibujos animados también presentan modelos de lo que es ser bueno o malo, del éxito y el fracaso, de la belleza y la fealdad... Los dibujos nos hablan de la mujer, del hombre, del niño, del joven, de las familias, de los ancianos. De sociedades lejanas y vecinas. De mundos distantes, que no conocemos, y del nuestro, el de todos los días. Y en todos sus relatos nos transmiten valores, sobre los cuales es importante dialogar, analizar, compartir o interrogar. Finalmente, las conductas de los personajes en un dibujo animado, les permiten a los niños entender y debatir acerca de modos de comportamiento o descubrir, por ejemplo, que un determinado acto puede traer determinadas consecuencias. Como siempre, lo importante es que adultos y niños conversen y debatan sobre el dibujo que ven y sus representaciones. Porque junto con la magia, la diversión, el placer, la música y el color, los dibujos animados transmiten ideas y valores con los que podemos o no estar de acuerdo. Sólo el diálogo permite descubrir si acordamos o no con la historia.

Si tomamos en cuenta este programa, se puede decir que actualmente la familia comparte un grato momento asistiendo televisivamente a este ciclo.

La familia puede compartir un grato momento ya que todos pueden disfrutar de lo que brinda el programa ya que apunta a diferentes target.

Efectos de la Televisión en la Sociedad

Lorenzo Vilches habla de los usos de la televisión: diversión o entretenimiento, utilidad social e información. Los medios en general se usan con un fin específico, la audiencia selecciona el medio y los contenidos según sus necesidades, hay quienes prefieren informarse y otros ven series porque les gusta identificarse con la realidad en ellas representada. Así, los hombres de clase social alta suelen ver programas de actualidad, informativos, deportes y concursos; mientras que las mujeres con un nivel de educación bajo, de una clase social inferior y que no trabajan, ven más televisión que los anteriores y ven series, películas y programas infantiles.

La tercera edad ve todo tipo de programas, y junto con las personas de menor nivel intelectual, son los que más tiempo ven la televisión, porque es su forma de entretenimiento y es su medio preferido de ocio. Gran parte de los adultos utilizan la televisión a falta de compañía para no sentirse tan solos. También hay otras actividades sociales para estos usos, como los hobbies, los amigos, la familia, etc.
Para Rafael Roda Fernández los medios realizan operaciones como: mostrar las políticas de los gobiernos, muestra las características de las personas de clase social o raza que nos son distantes o ajenos y datos sobre aspectos de la realidad a los que no se puede acceder fácilmente. Con esto se crea un corpus de conocimientos compartidos por la audiencia. .
La televisión tiene una serie de características que la otorgan un alto grado de influencia, entre las que cabe reseñar las siguientes.
La televisión tiene una gran fuerza expresiva, porque se basa en la imagen y esto es muy eficaz para interiorizar los mensajes ya que se meten directamente en el subconsciente. Son imágenes con color, música, presentan la realidad con movimiento, "viva". En los años setenta surgió la televisión en color y aumentaron las ventas de aparatos televisivos, y este incremento de la demanda favoreció la producción en cadena, acercando los aparatos a esos sectores de la sociedad para los que antes hubiera sido imposible el acceso a los mismos.
La televisión es un gran espectáculo que a su vez integra otros espectáculos como el teatro, el deporte, la música, el cine... con lo cual tiende a refrenar la independencia de estos últimos.
Jesús González Requena explica que la televisión ocupa un lugar privilegiado en la casa y cómo esto supone la abolición de la intimidad. La presencia de la televisión en los lugares clave de la vivienda (cuarto de estar, cocina, dormitorio) cambia la disposición de los muebles para adaptarse a su presencia. Esto también influye en la forma de comunicase entre la familia, la comunicación se estructura en torno a un centro exterior al ámbito familiar (la televisión), con lo que ese lugar deja de ser un espacio de intimidad. La televisión se va acoplando a la vida familiar, llegando a ser un elemento cotidiano y necesario, y así cuando, por ejemplo, en una comida la televisión está estropeada hay cierta incomodidad entre los comensales, que no tienen más remedio que mirar al plato de comida para evitar las miradas de los demás.
Hay abolición de todo espacio de intimidad, incluso en el dormitorio, la pareja conversa en la cama mirando el televisor, que muchas veces sigue encendido mientras realizan el acto amoroso.
Paradójicamente, a la vez que esto ocurre, gran parte de los programas de la televisión se dedican a representar relaciones de intimidad, los programa se llenan de expresiones y personajes cercanos, familiares, como el presentador que comienza un programa diciendo "¡Hola familia!". Los rostros de la televisión son un aliciente, tienen toda nuestra confianza, son como un miembro más de la familia; necesitamos verlos diariamente para que el día sea completo.
La televisión es el medio de comunicación más usado en España, aunque los demás siguen teniendo su público. Donde está el menor porcentaje de gente que no ve la televisión ni lee la prensa es en los pueblos de menos de 5.000 habitantes, aunque, sin embargo, si oyen la radio.
La televisión es un vehículo de control. Es el símbolo de la cultura de masas, esta cultura se convierte en incultura cada vez mayor para aumentar su aceptación entre el público, que no tiene otras opciones mejores, y se hace dócil, deja de pensar.
Siguiendo con Jesús González Requena, la televisión vacía de ideología, la televisión y su público no se caracterizan por una ideología o sistema de creencias, sólo por posición escópica (la televisión es el objeto al que el público atiende). En vez de apoyar una ideología tiende a vaciar los sistemas de valores, todo se reduce a espectáculo. Entonces, el ciudadano (convertido en espectador que ve televisión y campañas electorales televisadas, precisamente dos formas de feed-back o retroalimentación porque se compran bienes materiales y se vota), ya no es definido por una ética o ideología, sino económicamente, en cuanto a consumidor/espectador, es decir por el mercado, por la lógica del capital.
La televisión analizada en términos marxistas, es una mercancía audiovisual que se rige por la financiación publicitaria mediante el audímetro, que es el valor de cambio. Por ejemplo, en los anuncios, algunos valores axiológicos son asociados con mercancías: se obtiene X si compras (o votas) A:

maternidad ---------- una marca de leche
masculinidad -------- un automóvil
cultura ---------------- una enciclopedia en fascículos
buena conciencia ----- un cupón de la O.N.C.E.
dignidad ciudadana --- un político convincente


Robert W. Kubey, profesor de universidad de Nueva Jersey, hizo un estudio entre espectadores de Norteamérica y llegó a la conclusión de que la televisión es el recurso más cómodo y barato porque no presenta ideas complejas, es como si se diera el mensaje digerido y lo que quiere el público es ver cosas fáciles de entender, como las telenovelas.
Las telenovelas tienen una fuerte carga moral, imponen valores de amor eterno, recompensa de la virtud y castigo del pecado, son como una guía para el público, les dice lo que se debe hacer y lo que no y esto les da seguridad a la hora de afrontar los problemas porque tienen un modelo a seguir.
Así, la televisión en general carece de documentales o programas culturales (salvo La2 o Canal Plus). La competencia televisiva no se basa en ofrecer programas serios no hay preocupación por la calidad ni por el contenido de la programación.
Volviendo a Jesús González Requena, que afirma que lo importante en la televisión es el esfuerzo por ofrecer un espectáculo hueco para el espectador. Los programas televisivos invitan al espectador a viajar por otros países, a asistir a conciertos, a ver diariamente la intimidad de una familia, etc. El espectador sabe que no puede acceder a todo esto pero lo acepta porque lo importante es que parezca que sí.
En muchos programas se intenta crear naturalidad mediante la "falsa sorpresa", el presentador finge que sucede algo imprevisto en el guión y se sorprende. Pero es sólo un truco, de hecho, el presentador no pretende que sea verosímil, hay fingimiento del fingimiento de la sorpresa. El espectador lo sabe, no se pretende que lo crea, por eso lo importante es el esfuerzo por ofrecer un mero espectáculo al espectador.
La televisión construye un mundo aparentemente neutro y que supuestamente representa al mundo real. La televisión da una visión de la vida más agradable y con menos problemas de los que hay en la realidad, para conquistarnos. Al estar basada en la imagen, la televisión da demasiada importancia al físico, y las personas que aparecen en el mundo televisivo se ajustan siempre al canon de belleza vigente, lo cual no ocurre en la realidad y esto crea inseguridad en los ciudadanos de a pie. Un buen ejemplo de ello son las series norteamericanas, que más que representar a la juventud, la vulgarizan y simplifican, pero a pesar de ello los jóvenes necesitan sentirse identificados con ellas.
La televisión hace que la gente se cree falsas necesidades y esto afecta a los menos dotados económicamente, con lo cual se frustran, porque la televisión postula que la felicidad se consigue con el éxito, y el éxito significa bienestar económico y social, y los mayores deseos de las personas son a cambio de dinero (los bienes materiales). Esto se muestra en las series y también en la publicidad.
Jesús González Requena nos habla de lo que él llama "irrealización del mundo". Cuando la información del mundo exterior llega a las casas toma un carácter imaginario, y esto es la irrealización de los universos referenciales de la información televisiva. Lo que pasa dentro de la casa donde el espectador ve las noticias para él es más real que lo que aparece en las noticias, aunque no duda de la realidad de lo que se muestra en la televisión. Además, al mezclarse las imágenes del mundo real con imágenes de mundos ficticios (las películas), se desdibujan las fronteras entre lo real y lo ficticio y todo queda en el imaginario.
Para Lorenzo Vilches la información política manipula el comportamiento cuanto menos implicado se sienta el espectador y hace que no se dé cuenta de ello. Según las investigaciones de Mc Combs y Shaw (1976), las personas más activas políticamente son las que menos televisión ven porque al verla mucho, esa actividad es sustituida por la televisión.
Los niños y la televisión, según las investigaciones de Schramm, Lyle, Park (1960). Los efectos de la televisión en los niños se empezaron a estudiar cuando los hábitos de los niños cambiaron con la llegada de la televisión. De las conclusiones que sacaron en su investigación se puede decir que el niño es un usuario precoz y que ve más horas de televisión conforme aumenta su edad. El niño usa la televisión según la edad, el sexo y su capacidad intelectual. Sus gustos son: Según el sexo, los niños ven dibujos animados, películas de aventuras y del oeste; y las niñas ven programas con temas amorosos y familiares y les interesan más los problemas de los adultos. Según la clase social, los niños de clase obrera ven más programas de entretenimiento y relacionados con la fantasía. Según el nivel intelectual, los que lo tienen más alto ven menos la televisión y son más selectivos que los de nivel bajo y también usan otros medios. La familia es también un factor determinante para la selección de los gustos televisivos infantiles.
Los niños encienden el televisor para divertirse, la fantasía les produce placer porque se identifican con los personajes y héroes. Los fines didácticos se incluyen en los programas de diferentes tipos y están encubiertos para evitar el rechazo del niño.
Para Schramm la televisión también tiene su lado positivo, porque a través de ella, los niños conocen personajes y acontecimientos del mundo a los que no tendrían acceso de otro modo.
La comprensión de los mensajes aumenta con la edad, van aprendiendo a ver la televisión cuanto más la ven.
Los niños suelen realizar otras actividades mientras ven la televisión, como comer o vestirse y lo que mantiene su atención es el uso de voces infantiles, los efectos de música y sonido, el cambio de narrador tema o escena, y los efectos especiales.
Los niños que más aprovechan los conocimientos de la televisión y los aplican a sus juegos y su vida, son los de clase social baja, los que viven en el campo, y las niñas más que los niños.
 Patricia Greenfield no sólo analiza los efectos negativos de la televisión en los niños, también ve los efectos positivos que tiene. La televisión puede servir para el aprendizaje y el desarrollo del niño y a veces puede cumplir ciertas funciones mejor que los textos escritos. Hay que enseñar a los niños a diferenciar entre realidad y fantasía, porque ellos no saben, piensan que todo es verdad por lo que les influye tanto.
Los niños tienen que aprender a ver la televisión y a descifrar los mensajes con el tiempo y la experiencia, y esto supone un desafío mental.
Hay programas como Barrio Sésamo que son muy beneficiosos. Por una parte, atrae la atención porque hay muñecos y dibujos animados, y por otra parte, utiliza un método que hace que los niños aprendan mucho mejor, que es relacionar el concepto que se quiere enseñar con algo que el niño ya conoce.
Por supuesto, la televisión también tiene efectos nocivos. Puede provocar una actitud pasiva, pues al ser una actividad meramente receptiva no supone ningún esfuerzo y anula la iniciativa del niño.
La televisión presenta estereotipos como los de los diferentes papeles sexuales del hombre y la mujer porque limitan la percepción de la realidad y restringe los puntos de vista.
La publicidad puede ser muy nociva para los niños porque les manipula, las imágenes y la forma de presentar los productos les hace desearlos pero ellos no saben que se losa están intentando vender y los niños exigen a sus padres que se los compren.
Muchas veces los padres usan la televisión como medio para tener a los hijos entretenidos y así no ocuparse de ellos, por lo que muchos niños ven la televisión solos, lo cual es perjudicial ya que nadie les restringe la programación. Otro error que cometen los padres es utilizar la televisión como premio cuando el niño obedece y prohibirle verla en caso contrario.
Se ha comprobado que la televisión es una de las causas del fracaso escolar porque en lugar de estudiar, ven la televisión.
El lenguaje utilizado en los programas infantiles es pobre y tópico y no enriquece el vocabulario del niño lo cual le perjudica enormemente porque está en una etapa importante de aprendizaje del lenguaje. Además el uso de palabras malsonantes en la televisión ha aumentado considerablemente en los últimos años.
Hace unos años se realizó un estudio preguntando a un grupo de niños qué harían si se estropease su televisor, y se obtuvieron unos resultados bastante curiosos: aproximadamente la mitad de los niños encuestados la arreglarían, comprarían otra, o irían a verla al domicilio de un amigo, vecino o familiar; y la otra mitad jugaría.
Los dibujos animados son de mala calidad y demasiados y no contemplan aspectos de la vida como desnudos, sangre, ni crítica social, exceptuando Los Simpsons, que se emite dirigida a los adultos. Los dibujos animados son muy rentables porque su audiencia es muy estable y tienen un factor comercial muy importante porque se crean productos relacionados con ellos que se comercializan (llaveros, muñecos, camisetas...) que dan amplios márgenes de beneficios.
Lorenzo Vilches alude a diferentes estudios sobre el tema, algunos de los cuales sacaban como conclusión que los niños son violentos porque imitan lo que ven en televisión, ya que se muestran constantemente modelos de comportamiento y estereotipos a seguir. Así, los niños que veían programas violentos de la televisión e iban a acostarse inmediatamente después de verlos, resolvían sus problemas con agresividad.
Se llegaron a conclusiones tales como que el impacto de la televisión debe evaluarse en el contexto de otros medios y en el contexto de la vida del niño tanto en su casa como en el colegio. Una hipótesis no muy apoyada dice que la violencia que se muestra no es real, ni por la cantidad ni por el tipo de violencia, lo que explica el efecto catártico de la violencia.
En estudios de los años sesenta y setenta se afirma que puede haber una relación entre la violencia televisiva y la violencia en la sociedad pero esta influencia siempre depende de factores tan importantes como el sexo, la edad, el nivel económico, la agresividad de la persona, y la situación social.

La sociedad actualmente se ve muy influenciada por la televisión, y el programa fútbol para todos no deja de ser uno de ellos.

Básicamente como su nombre lo dice, influencia por el lado deportivo de las personas.

Al tener reconocidos y prestigiosos periodistas deportivos al mando del mismo, se hace un programa importante e influencia notoriamente en la sociedad. En otras palabras, son una interesante opinión dentro del mundo televisivo y dentro de todas las comunidades.

Fútbol para Todos y sus Auspiciantes

El programa, siempre teniendo en consideración que es transmitido por una señal de cable y no de aire, cuenta con un gran apoyo tanto del canal como de sus auspiciantes.

Los auspiciantes de un programa son vitales para que el mismo pueda tener continuidad y un apoyo tanto moral como financiero.

De esta manera nos parece interesante nombrar y mencionar algunos de los auspiciantes que le brindan colaboración al programa.

Algunos de estos auspiciantes son los siguientes:

  • Locos por el Fútbol (brindan los aperitivos que se le ofrecen a los invitados y a los mismos conductores)
  • Rever Pass (brindan la ropa informal del programa)
  • Puma (brindan la pelota con la que se juega el Fútbol-Tenis)
  • London Tie (brindan las corbatas para los conductores)
  • Brest (brindan las corbatas para los conductores)
  • Balón Pie (brindan los diferentes juegos de salón que hay en el estudio)
  • Oscar Pucci (brindan la ropa para los conductores)
  • Matices (brindan la ropa para los conductores)
  • Agreste (brindan la ropa para los conductores)
  • Old Bridge (brindan la ropa informal para los conductores)
  • Ruthless (brindan las gafas para los conductores e invitados)

Conclusión

A medida que se iba desarrollando la realización del presente trabajo practico, se pudieron ir determinando diversas cuestiones que se habían planteado previamente en la hipótesis del mismo.

Cuando se comenzó a investigar y a indagar sobre el programa televisivo Fútbol Para Todos, se nos había presentado el interrogante de porque y debido a que razones se habían producido cambios en el formato del ciclo.

A comienzos de nuestro trabajo, y previo a nuestras investigaciones, se había pensado que los cambios tenían relación al rating, al target y/o tal vez a un gusto personal de los conductores y los productores del programa.

Luego de las entrevistas, de la investigación y los datos conseguidos en base al presente programa se puede determinar que…

El programa realizo cambios en su formato debido al target que asiste diariamente a mirar el ciclo. Cuando se pudo determinar que el target había influido en los cambios del programa, quedaron descartadas las otras dos opciones que se habían planteado. Es muy probable, que una de ellas, el gusto personal de los integrantes del ciclo, haya influido en los cambios pero seguramente haya sido en menor medida.

Los testimonios de los conductores y la información rescatada pueden dar confirmación de la conclusión que estamos determinando en este momento.

Para finalizar, se quiere destacar que la realización de este trabajo nos ha brindado la posibilidad de observar como se trabaja en un canal de cable y las diferencias que existen y se pueden observar entre el cable y los canales de aire.

Además no brindó la posibilidad de conocer el atrás de cámara de uno de nuestros programas preferidos. En otras palabras… Fue un placer la realización de este trabajo.

Bibliografía

  • Wolf, M. (1994). "Las teorías comunicativas: el modelo comunicativo de la teoría de la Información" en La investigación de la Comunicación de Masas. Crítica y perspectivas. Paidós. Colección dirigida por Umberto Eco. México.
  • Dance, Frank. Teoría de la Comunicación Humana. Editorial Troquel. Buenos Aires. 1973. pp. 391-417.
  • Pasquali, Antonio. Comprender la Comunicación. Monte Avila Editores. Caracas, 1979. pp. 33- 63.
  • Silverstone, Roger; Televisión y vida cotidiana; Editorial Amorrortu; Buenos Aires; 1996
  • Morley, David; Televisión, audiencias y estudios culturales; Editorial Amorrortu; Buenos Aires; 1996
  • Vilches, Lorenzo. La televisión. Los efectos del bien y del mal. Paidós. Barcelona, 1993
  • http:// www.monografias.com
  • http:// www.fosportsla.com
  • http:// www.tycsports.com.ar
  • http:// www.televisionmasfutbol.com.ar
  • http:// www.television.com.ar
  • http:// www.tyc.com.ar

 

ALUMNOS:

Villani, Sebastián-

AMEAL, Christian

christiang8_[arroba]hotmail.com

Partes: 1, 2, 3


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Comentarios

  • El futbol tenis
    Hola soy Kenny Alvarez Bejar soy de La Paz Bolivia hincha a muerte de Bolívar y simpatizante de Boca espero que salga al aire mi comentario quiero felicitarlos por su buen programa que tarde a tarde me divierte. Espero que el sapito sea titular para siempre él, es el mejor por su patada descendente, me despido y les deseo lo mejor.
    kennykab  |  2007-03-04 16:25:15
  • Sapito
    Hola sapito sos una masa te veo todas las mañana en el programa AM decile a german que te ponga titular en el futbol tenis y pinzon es de madera el programa esta re bueno y aguante que Fresquete. Yamila de Mendoza.
    pabl0  |  2007-08-13 17:06:32
  • arriba el sapito
    Hola amigos de futbol patra todos me llamo ernesto soy de mexico solo queria decirles que su programa es el mejor de futbol solo hay un problema que aca hay veces que no lo pasan diario y otra cosa quisiera pedirles una playera de la pata decendente gracias.
    sixtin1  |  2007-09-18 09:30:04

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