Se considera que en este momento realizar un ejercicio prospectivo dentro del sector de autopartes es benéfico para aproximarse a un "futuro deseable" que busca la industria.
Se busca contribuir a la planificación estratégica de las empresas que constituyen este sector.
Si bien es cierto, que no se esta tratando de averiguar el futuro y siempre se esta bajo situaciones riesgosas, se deben establecer los lineamientos que permiten construir y alcanzar los parámetros de sector deseados, sin olvidar que se debe monitorear la planeación prospectiva para que los directivos de las empresas se convenzan de la utilidad de incorporar este nuevo elemento a la planeación tradicional, el cual redituará en beneficios de largo alcance para las empresas inmersas en este sector.
Las empresas armadoras establecidas en México han modificado su estrategia de inversión, producción y exportación. Al igual que sus casas matrices, han iniciado un proceso de desintegración vertical reduciendo el número de proveedores, demandando módulos completos para las líneas de ensamble y aumentando la compra de autopartes a los proveedores de redes internacionales establecidos en el país.
Con este estudio se pretende visualizarnos dentro de 14 años, hasta el 2020, de acuerdo a los objetivos de la industria, para así determinar cómo y qué necesitamos para situarnos ahí y cuál es la gama de posibilidades que nos ofrece el futuro.
En el 2009 se espera que la producción de autopartes sume 23 mil 744 millones de dólares, ligeramente superior a la registrada en el 2000. Sin embargo, se observará un crecimiento constante hacia el 2010 y de concretarse los proyectos de inversión programados se llegará 51 mil 294 millones de dólares en ese año. Sin embargo, trataremos de situarnos en la situación más favorable para la industria hasta el 2020.
1. PIB
2. Tratados Internacionales
3. Población (crecimiento anual)
4. Ingresos per cápita
5. Importaciones y exportaciones
El déficit en la balanza comercial del sector autopartes ha sido permanente (a pesar de que las exportaciones crecieron a una tasa promedio anual de 24% entre 1980 y 1989 y de 20% entre 1990 y 1997. Las razones de este comportamiento se explican en función de que esta industria nunca ha logrado alcanzar el dinamismo que caracteriza a la industria terminal que, por otro lado, fue mucho más favorecida por los cambios en los decretos sobre la materia y la firma del TLC en cuanto a facilidades para la importación de partes de componentes.
Las empresas multinacionales se asociaron con empresarios nacionales para montar plantas para manufacturas de fundición y maquinado de las partes del motor. O sea, que lejos de que esta industria naciera como resultado de un desarrollo tecnológico endógeno, surge bajo el dominio y dirección de las compañías transnacionales a partir de coinversiones formadas por empresas locales y extranjeras. Las empresas que constituyen actualmente la base doméstica de proveedores de las empresas ensambladoras de autos iniciaron su proceso de aprendizaje con la información que les transferían las filiales de las empresas armadoras establecidas en el país y la proveniente de acuerdos de transferencia de tecnología o coinversiones con otras empresas multinacionales
El fuerte aumento de importaciones de 1990 se debió a que México había consolidado su posición de país exportador, no sólo de autopartes como motores y transmisiones, sino de automóviles terminados. De los 820,558 vehículos producidos 276,869 fueron exportados, poco más de una tercera parte del total. En ese año el déficit de la balanza automotriz bajó del 47.2% de 1980 a sólo 15.4% del saldo deficitario de la balanza comercial del país.
5.1. Análisis de Obstrucciones (Restricciones para el crecimiento)
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INDUSTRIA DE AUTOPARTES |
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Amenazas |
Oportunidades |
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Apertura comercial: La industria terminal prefiere la importación de autopartes aún cuando se han mejorado diversos productos mexicanos (calidad, precio y puntualidad en tiempos de entrega). Necesidad de mayores esfuerzos para competir exitosamente. |
La mano de obra de esta industria es un campo fértil para su desarrollo en México: costo bajo vs alta productividad. Ejemplo, motores y sus partes. |
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Preferencia de la industria terminal por la compra de autopartes extranjeras debido a las alianzas estratégicas que tienen sus matrices en el extranjero con los proveedores de esos países. |
Cadenas de producción o vínculos de las empresas de autopartes a partir de sus proveedores parecen contar con grandes posibilidades de desarrollo, particularmente a través de alianzas estratégicas. |
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Disminución de la producción de vehículos para el mercado interno. |
Las empresas radicadas en México pueden alcanzar niveles internacionales de la más alta productividad por la selección del personal antes de la contratación, y una capacitación adecuada a sus necesidades. |
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Considerable repercusión de la importación de vehículos extranjeros nuevos en el mercado nacional y sobre la industria nacional de autopartes. |
La devaluación del peso representa una oportunidad para que la industria mexicana de autopartes compita con sus homólogos extranjeros, dentro y fuera del país. Los precios de sus productos deberán ser ahora más atractivos que antes. |
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Apertura comercial + Crecimiento de la exportación vehicular = Atracción de nuevas empresas de autopartes extranjeras a México, por lo tanto, algunas de las empresas existentes son desplazadas. |
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Industria maquiladora de autopartes representa un competidor potencialmente formidable para la industria nacional, en virtud de sus bajos costos de producción. Esto se ha hecho más patente por la devaluación del peso. |
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La tecnología de la industria de autopartes en México depende considerablemente de las compañías extranjeras, principalmente de Estados Unidos. Por ende, se percibe que los productos de empresas extranjeras tienen que ser superiores a aquellas de capital nacional. |
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Como se puede apreciar en la grafica, el comportamiento de la industria de Autopartes ha permanecido constante, sin incremento y sin decremento de la Producción, mientras que la producción de automóviles ha ido disminuyendo.
A continuación se presenta la gráfica de la proyección al año 2020 en la que podemos observar un fuerte impacto en el año 2008 en el que a causa del TLCAN, en el 2010 de las inversiones que pueden generarse. De la misma manera, consideramos el impacto que tienen los cambios de sexenio.

También se debe inferir que gran cantidad de autopartes producidas en México no han contado con precios internacionalmente competitivos que aumenten la producción de manera significativa, ya que el crecimiento de la producción de autopartes ha sido más o menos constante. De seguir con este comportamiento tendremos crecimientos pequeños pero constantes.
Empresas adoptando sistemas de calidad y justo a tiempo
Las empresas de autopartes mexicanas han adaptado sus sistemas de producción y distribución a las demandas de las armadoras en cuanto a calidad y justo a tiempo. Actualmente existen 149 empresas proveedoras mexicanas que han aplicado en sus procesos laborales y operaciones de manufactura normas de calidad y sistemas de aseguramiento ISO y QS12. Paralelamente a estos certificados de calidad, otorgados por despachos independientes reconocidos en todo el mundo, existen reconocimientos y premios que las empresas armadoras automotrices otorgan a sus proveedores más
destacados. Hasta hoy, 193 empresas han recibido al menos un reconocimiento por parte de empresas ensambladoras automovilísticas
Tendencias nacionales
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