Partes: 1, 2, 3

CAPÍTULO 2

2.1 Pedido y construcción de la demanda

El pedido se realiza por dos subdirectoras que cumplen funciones en la Unidad Docente y se fundamenta en que los talleristas demandan un acompañamiento: "se sienten solos para el manejo de problemáticas que se generan en los grupos, fundamentalmente en determinados barrios que tienen mayor complejidad social, o también con situaciones que los desbordan".

En este primer acercamiento a la organización nos abocamos a acceder a los datos que nos permitieran formular las primeras hipótesis en relación a las necesidades de la organización y sus propias capacidades para contribuir a satisfacerlas.

Entendemos como dice Schvarstein que "toda demanda de análisis organizacional se manifiesta en principio imprecisa y esencialmente ambigua".

Es en este momento que se constituye el inicio de resolución de esta ambigüedad. Desde esta perspectiva, la demanda se construye con quienes nos formulan el pedido, lo que permite elaborar una propuesta de trabajo para las etapas siguientes.

Como plantean Lapassade y Lourau, "el análisis institucional instituye a la transformación del encargo en demanda en uno de los momentos básicos de su operación".

Muchas veces el encargo es la expresión del poder instituido en la organización, y a través del mismo existe la intencionalidad implícita o explícita "de poner al analista en cargo de la preservación de tal poder".

En el caso que nos ocupa nos planteamos realizar este tránsito del pedido a la demanda, a través del cual se hace necesario indagar la organización, posicionándonos desde la perspectiva que las organizaciones son construcciones sociales y el lugar del observador que las define como tales está inevitablemente implicado en dicha definición.

La organización no se le presenta al observador, sino que es algo que éste reconoce a través de un proceso de carácter inquisitivo –preguntando por la realidad– saliendo a su encuentro, reconociendo las hipótesis subyacentes a la interrogación, adoptando una actitud activa en el encuentro del objeto de conocimiento.

Nos abocamos a interrogar esta organización: Unidad Docente/Talleres Vecinales a través de reuniones y entrevistas dirigidas a las subdirectoras, coordinadores del programa y talleristas. También intentamos procurar documentación escrita, vídeos, material gráfico, etc.

En este relevamiento preliminar detectamos, por un lado, un aporte interesante de promoción cultural que estas instancias generan en los barrios, y por otro, un grado de informalización en el funcionamiento del Programa, relacionado con la ausencia de procesos de trabajo y de sistemas de evaluación.

Asimismo, visualizamos dificultades derivadas de la insuficiente coordinación entre los CCZ y el resto de la organización, como también el escaso apoyo brindado a los talleristas de parte de estas instituciones locales.

Entendimos que fortalecer este Programa era fundamental a los efectos de su relación con el objetivo al cual él apunta: la descentralización cultural.

2.2 Caracterización descriptiva de la organización

2.2.1 Desde la perspectiva de los Dominios de L. Schvarstein

Identidad y estructura

Schvarstein propone el concepto de identidad para la caracterización ontológica de las organizaciones. Ellas son una construcción del observador que intenta reflejar cuáles son los rasgos que convierten a una organización en singular y por lo tanto distinguible. Estos rasgos deben tener una permanencia en el tiempo.

De acuerdo a este concepto, las organizaciones se comportan como "homeostatos" que procesan las perturbaciones endógenas o exógenas de modo tal de mantener ciertas características invariantes.

Se cierran sobre sí mismas, generando de continuo acciones que, reiteradas a lo largo del tiempo, preservan su identidad.

La identidad se materializa a través de una estructura, que es la forma que asume una organización en un aquí y ahora concreto.

La estructura se define "por los recursos de que dispone y el uso que de ellos hace, por las relaciones entre sus integrantes y con el entorno, por los modos que dichas relaciones adoptan, por los propósitos que orientan las acciones y los programas existentes para su implementación y control".

El concepto de estructura, complementario con el de identidad, recoge la noción de sistema abierto para la organización. Así se puede comprender cómo, frente a las perturbaciones del contexto, la estructura se modifica pero la identidad permanece.

Los elementos de la estructura pueden ser agrupados en tres dominios:

  1. el de las relaciones (Lógica del poder)
  2. el de los propósitos (Lógica de la racionalidad)
  3. el de las capacidades existentes (Lógica del usufructo)

El 1) alude a las relaciones entre las personas, el 2) a los propósitos de todo orden que orientan las acciones de estas personas, ya sea individual o colectivamente, y el 3) se refiere a los recursos de todo tipo que se desarrollan y emplean para el logro de los propósitos y la legitimación de las relaciones.

Las relaciones entre dominios son de causalidad recíproca. Por ej, más propósitos que se cumplen generan mayores capacidades existentes, las que, a su vez, permiten que se encaren proyectos más ambiciosos.

Las articulaciones entre dominios están regidas por procesos, que son:

  1. Adjudicación y asunción de roles, entre el dominio de las relaciones y el de los propósitos.
  2. Capacitación, entre el dominio de las relaciones y el de las capacidades existentes.
  3. Productividad, una mejor relación entre insumos y productos, entre el dominio de los propósitos y el de las capacidades existentes.

Dominio:

1) de los Propósitos

Racionalidad Dominante

El programa "Talleres Vecinales" se integra en los objetivos de la política cultural de la IMM, su racionalidad dominante es política, si bien en sus metas más específicas existen propósitos sociales y de actividad creativa y recreativa (objetivos explícitos). Las tensiones y contradicciones de la organización dan cuenta de lo que "no se ve" y que dificulta el cumplimiento de los propósitos que se expresan en el discurso.

Alineamiento de los Propósitos

El grado de sintaxis de los propósitos es alto en la medida que todos ellos se interrelacionan en la búsqueda de un objetivo general que los engloba: la descentralización cultural que habilite el ejercicio de los derechos culturales de los ciudadanos de Montevideo.

Dinámica de los Propósitos

La estabilidad de los propósitos es alta, ya que se mantiene el mismo signo político desde hace 15 años. Talleres Vecinales es un programa que tiene 12 años de historia y mantiene sus metas que se corresponden a los propósitos generales de la política de descentralización.

Grado de cumplimiento de los Propósitos

Bajo grado de cumplimiento en la medida en que se producen las siguientes tensiones:

1) Se recurre a la tercerización de servicios (implementación de talleres convenidos con SUA y TUMP) a pesar que se cuenta con áreas técnicas en la organización (Filarmónica/EMAD/Comedia Nacional) que podrían cumplir la tarea.

2) No hay formalización de los procesos de trabajo, se carece de planificación estratégica, tampoco hay sistemas de evaluación de resultados.

El objetivo que pesa más en la organización es la descentralización cultural, sin embargo las carencias en la implementación de planes que se ponen al servicio de ella, no la fortalecen.

2) Capacidades existentes

Cultura de la Organización

Características centrales:

Tendencia a ser una cultura fuerte con contenidos compartidos, conocidos, que impulsan la conducta cotidiana de los participantes.

No obstante, en el funcionamento hay una tendencia a la cultura fragmentada en el sentido de que los diferentes talleres barriales están determinados por la autogestión de cada tallerista a nivel individual, lo cual no en todos los casos se compatibilizaría con la cultura central de la organización IMM, ni tampoco entre ellos.

En la medida que no hay puesta en común de la experiencia entre los talleristas ni tampoco existen parámetros de evaluación cualitativa del trabajo, no podríamos afirmar que los contenidos de la cultura de la organización sean compartidos e impulsados en la conducta cotidiana de los participantes.

Estructura formal

Existen tres niveles de jerarquía en la IMM/Cultura/Unidad Docente/Talleres Vecinales:

1) Director de Cultura

2) Dos Subdirectoras de la Unidad Docente

3) CCZ

Organizaciones externas con las que se establece el convenio::

1) SUA

1) una coordinadora general de Talleres de Teatro y

2) 13 talleristas que se desempeñan como docentes de teatro.

2) TUMP

  1. un coordinador
  2. 16 talleristas/docentes de música.

Las tareas no están descriptas, salvo la de los talleristas en su rol profesional de docencia en teatro y música. No existen normas escritas que describan las tareas ni los procesos de trabajo.

Tecnologías

Métodos y procedimientos que utiliza la organización para transformar la realidad

Implementación de talleres a cargo de profesionales actores y músicos. Para ello se establecen convenios con organizaciones especializadas, externas a la IMM. Cada taller funciona con un docente, los cuales deberían contribuir con su tarea a la facilitación de los medios que permitieran "producir, en el sentido de protagonizar, … de nada serviría la cantidad de actividades, o su virtuosismo, si los habitantes de Montevideo no pudieran expresarse íntegramente, si no crecieran en su libertad de manifestarse plenamente, si no gozaran de la libertad cultural.", "… no se ‘lleva’ el arte a los barrios sino que se facilitan los medios para que éste crezca desde los barrios".

Recursos: Cantidad, calidad y formas de distribución

Coordinan el programa: dos subdirectoras de la Unidad Docente/Departamento de Cultura de la IMM.

Coordinación de los talleres: una coordinadora del SUA para los talleres de teatro y un coordinador del TUMP para los de música.

Selección de talleristas: a cargo del SUA por la modalidad de concurso se seleccionaron 13 docentes de teatro que se ocupan de 25 talleres, distribuidos uno por cada taller en las zonas donde se establecen los mismos.

16 talleristas músicos del TUMP, que se dividen en distintas especializaciones: canto, percusión y murga, seleccionados por el Taller Uruguayo de Música Popular para trabajar en 25 talleres, con la misma modalidad de distribución que el SUA.

Recursos materiales: son aportados por los talleristas: instrumentos musicales, libros, fotocopias, materiales didácticos.

Locales: en general son proporcionados en préstamo o colaboración por instituciones barriales a solicitud del CCZ correspondiente; en algunas zonas son propiedad de la IMM, por ejemplo en el Cerro el teatro "Florencio Sánchez".

Material de archivo: folletería, vídeos, material documental, son escasos.

Costo del convenio. La IMM terceriza el servicio, de ahí que los salarios de los talleristas y los coordinadores son inversiones a cambio de la actividad docente especializada.

Factores Espaciales: Descripción de la distribución y su utilización.

Unidad Docente: funciona en el edificio central de la IMM.

SUA: funciona en su local (Mercedes y Convención).

TUMP: funciona en local propio (Ejido y Paysandú).

Talleristas: funcionan en espacios adjudicados en los diferentes barrios de Montevideo de acuerdo a la distribución territorial de los CCZ.

Estos espacios son particularmente significativos ya que deben reunir determinadas condiciones –no siempre viables– para que efectivamente se pueda realizar el taller. Los locales para el funcionamiento de los talleres debería proporcionarlos el CCZ, como ya se señaló, la mayoría son solicitados a instituciones barriales en colaboración con el programa. No obstante, en algunas zonas son los talleristas quienes se ocupan de conseguirlos a través de los vecinos.

3) Relaciones

Poder: Grupos o centros de poder y sus relaciones.

Director de Cultura (cargo político) - Unidad Docente: 2 subdirectoras (cargos de carrera).

Juntas Locales de los CCZ (cargos políticos) - comisiones de cultura vecinales o redes de vecinos.

SUA: Comisión Directiva - coordinadora de los talleres - 13 talleristas que funcionan en forma individual en cada taller

TUMP: Coordinador – talleristas

El poder está diseminado en toda la organización.

Características de los Integrantes

Relación dialéctica entre necesidad-satisfacción

que liga a los integrantes con la organización.

La pertenencia a la organización es alta, tanto en las integrantes de la Unidad Docente como en los Coordinadores del SUA/TUMP, en los cuales se visualiza desde su discurso una identificación con los objetivos de la política municipal.

También identificamos una fuerte pertenencia al programa en los talleristas, más allá de los obstáculos planteados en el funcionamiento.

Gestión de Recursos Humanos: Tipo y modalidad de prácticas aplicadas.

La gestión de recursos humanos es externa a la IMM en relación a los talleristas y su coordinación técnica. (servicio tercerizado)

La dirección general del programa de cursos se lleva a cabo por la Unidad Docente, el Director de Cultura adjudicó dos cargos para la tarea: subdirectoras que se ocupan del cumplimiento del convenio a través de los coordinadores externos y los CCZ, los cuales no tienen asignados recursos humanos específicos para la atención de los talleres.

Comunicaciones - Especificación y ambigüedad, grados de formalización, dirección de los flujos, relación entre comunicación y poder, temporalidad de las comunicaciones, segmentación de la información.

En relación a estos talleres, el Director de Cultura se informa de la marcha del programa a través de un Informe Anual elaborado por los Coordinadores respectivos y las dos subdirectoras de la Unidad Docente.

Desde la Unidad Docente hay dos vías por donde pasa la información: 1) Coordinadores de los talleres y 2) los CCZ. Estos últimos tienen un peso importante en relación a todo lo que tiene que ver con los locales, siendo la comunicación más frecuente con la Unidad Docente.

Los talleristas mantienen comunicación mensual, la cual no tiene un carácter de asistencia obligatoria, con los coordinadores (SUA y TUMP) y cuando lo ven pertinente con los CCZ a causa de algún problema suscitado en los talleres.

Hay un grado de informalización en estas comunicaciones, no existen tareas prescriptas ni normas escritas. La dirección de los flujos es mayor entre los Coordinadores y los talleristas, aunque sin regularidad ni formalidad, y de los primeros con la Unidad Docente, aunque sin frecuencia especificada.

La segmentación de la información es alta en la medida que las comunicaciones están referidas, fundamentalmente, a los problemas que surgen en los talleres, muy a menudo de orden locativo, tanto desde la Coordinadora como de los CCZ. La gran diseminación territorial de estos talleres es factor que incide en las comunicaciones, no hay instrumentos operando como facilitadores que compensen esta dificultad.

La comunicación en esta organización tiene un carácter ambiguo, impreciso y está plagada de malentendidos entre los diferentes niveles.

Por lo anterior, hay una circulación de información en los "pasillos", innumerables ruidos que interfieren en los mensajes a nivel de toda la organización.

Procesos de Toma de Decisiones

Metodologías y procedimientos para la resolución de problemas,

participación de los involucrados, negociaciones.

La toma de decisiones en relación al convenio que es anual depende del Director de Cultura, es él quien decide la recontratación del trabajo con las dos organizaciones externas.

Las reuniones talleristas-coordinadores y Unidad Docente-coordinadores no tienen regularidad ni secuencia. En situaciones problemáticas especiales se recurre a la reunión de la Unidad Docente con autoridades del CCZ correspondiente.

Este proyecto de intervención no fue consultado con los involucrados (talleristas), se les informó luego de efectuar el pedido.

Controles. Dispositivos utilizados para asegurar la ocurrencia de las actividades prescritas, así como de sus resultados, en la forma esperada.

Informe anual de la marcha de los talleres elaborado por los coordinadores de SUA/TUMP, dirigido a las subdirectoras, quienes lo avalan y elevan al Director de Cultura. Se trata de un informe de características cuantitativas, efectuando un relevamiento de la cantidad de talleres que se realizaron en el año, en qué barrios y cuánta gente concurrió.

Como ya se señaló, las reuniones entre coordinadores y talleristas y entre Unidad Docente y coordinadores SUA y TUMP no tienen una frecuencia predeterminada lo cual estaría dando cuenta de la inexistencia de mecanismos de control.

Hay ausencia de control en el ámbito de cada taller, el cual funciona autogestionado por el tallerista.

No funciona la evaluación de resultados en función de los objetivos generales planteados como metas del programa.

No existen planes anuales que estén pautando objetivos a lograr.

Hay un grado muy escaso de control.

Clima Laboral

Grado de satisfacción de las expectativas de los integrantes de la organización.

En la actualidad apuestan a la introducción de cambios que puedan contribuir al mejoramiento del producto (pedido de intervención), aunque éste no está referido a la organización sino que es un encargo para la capacitación de los talleristas.

Los talleristas demandan quejas institucionales que se refieren a la falta de apoyo, no se cuestionan los objetivos de la política cultural, tienen una percepción de buenos resultados en relación a la socialización de la cultura.

El clima laboral en los talleres está sujeto a las condiciones propias de cada taller (el barrio, la población que concurre, las dificultades o facilidades del entorno, la posibilidad de redes vecinales, el espacio locativo, etc.)

Organización Informal

Redes emergentes que marcan el grado de distancia con el organigrama o la visión oficial de la estructura de la organización.

En algunos barrios aparecen redes vecinales que son utilizadas por los talleristas para conseguir un local adecuado, la difusión de la actividad, etc.

Factores Temporales

Ciclos internos de la organización, el lugar que ocupa el tiempo.

Permanencia de quince años de la política de descentralización cultural de la IMM.

Continuidad de doce años de existencia del programa "talleres vecinales".

El ciclo que se repite cada cinco años: cambio de autoridades de la IMM.

Anual, marcado por el Informe de la marcha de los talleres. El tiempo de renovación del convenio se realiza por un año –de marzo a diciembre–.

Frecuencia semanal de dos horas de funcionamiento de cada taller.

En el comienzo de nuestra intervención estaban en un momento de transición, en tanto esperaban los cambios derivados de las Elecciones Municipales, tiempo que trascendía al cronológico, en tanto disparaba ansiedades, interrogantes e incertidumbres.

El cambio de autoridades incidió fuertemente en la organización interfiriendo con el trabajo de intervención, entre otras cosas, retrasando dos meses la puesta en práctica del proyecto de trabajo.

Dinero - Particularidades en el tratamiento de este analizador natural

Se destaca la particularidad de la existencia de los convenios entre la IMM-SUA, IMM-TUMP, financiados por la Intendencia, lo cual ofrece la posibilidad a dos organizaciones externas de proporcionar una fuente de trabajo remunerado a algunos de sus integrantes.

Considerando que el convenio es anual, la recontratación se convierte en un elemento importante en relación a la incertidumbre de ocupación laboral, fundamentalmente en los talleristas.

La dificultad existente en la comunicación de los talleristas con los CCZ, podría tener que ver, entre otras cosas, con el elemento dinero, en la medida que los talleristas son remunerados y los Concejales Vecinales son honorarios.

Otro elemento relacionado con el dinero y la comunicación es la ausencia de espacios colectivos en el funcionamiento del Programa que sean remunerados.

2.2.2 Desde la perspectiva para la invención de nuevas capacidades de acción: los "quiebres institucionales" de F. Flores

A) Diseño organizacional – Contenidos: División del Trabajo y herramientas de coordinación, los quiebres estarían en:

1) Entre el resto de las Unidades del Departamento de Cultura (EMAD, Orquesta Filarmónica de Montevideo, otros cursos, etc.) que tienen una estructura formal y la Unidad Docente en relación a los talleres vecinales, organización en la que predomina la informalidad.

2) En la comunicación entre la Unidad Docente y los coordinadores, entre los coordinadores y los talleristas, entre el CCZ y los talleristas, los cuales se quejan de no tener suficiente apoyo institucional. Falla la comunicación entre Unidad Docente y CCZ, la cual se reduce fundamentalmente a problemas locativos para el funcionamiento de los talleres en los barrios.

B) Diseño de equipamiento: Contenidos (artefactos físicos; situaciones recurrentes visualizadas o no por la organización):

1) No hay previsiones en relación a los locales que utilizan los talleres. No se anticipan los aspectos locativos que se adecuen a los talleres vecinales. Los problemas locativos son una situación recurrente que la organización parece no visualizarla.

C) Diseño de la implementación: Contenidos (competencia comunicativa; normas y reglas para la organización y el equipo de comunicación):

1) En el Departamento de Cultura hay una implementación de las políticas en lo que se refiere a la descentralización que tienen bajo grado de cumplimiento.

2) La falta de normas explícitas en el Programa Talleres Vecinales en relación a las tareas y los procesos de trabajo, dificultan la coordinación y provocan el quiebre, obligaciones y roles que no quedan claros.

D) Redes conversacionales: Contenidos

Redes que tienen puntos ciegos:

1) relación entre los coordinadores (SUA y TUMP) y el CCZ

2) relación entre Unidad Docente y talleristas

3) relación entre los talleristas a la interna de cada una de las organizaciones externas que trabajan en el Programa y entre talleristas de una y otra organización, en este último caso ni siquiera se conocen.

E) Procesos para llegar a resoluciones en la organización:

Se trata de una organización atravesada por quiebres que impiden arribar a resoluciones claras para su funcionamiento.

F) Prácticas ortogonales:

Disposición de escuchar en la conversación. Abrir nuevas alternativas: prácticas heterodoxas fuera de lo cotidiano de la tarea:

1) En la organización de referencia una práctica ortogonal sería proponer reuniones de todos los actores que participan en el Programa con el objetivo de poner en común el trabajo: logros y obstáculos.

2) Espacios de intercambio entre los talleristas.

3) Dar a conocer el trabajo del taller al barrio. Abrirse a la gente.

Estas prácticas ortogonales en la actualidad son nulas en relación a la organización, no obstante, destacamos que algunos talleristas plantean iniciativas para facilitar el funcionamiento de su taller en el barrio, por ejemplo estableciendo relaciones con los vecinos que le aseguren la utilización de un local adecuado.

2.2.3 Las variables en el tipo de cultura

Según Robert Goffee y Gareth Jones, el carácter organizacional puede ser iluminado mediante la socialidad y la solidaridad.

La socialidad es entendida como una medida de la "amigabilidad" entre los miembros de la organización. Se da entre personas que comparten valores similares, ideas, historias personales, actitudes e intereses comunes.

Las relaciones de solidaridad están basadas en tareas comunes, intereses mutuos, y objetivos compartidos y claramente entendidos que benefician a todas las partes involucradas, se gusten personalmente o no entre ellas.

En función de ello, se distinguen cuatro tipos de cultura, de acuerdo a las variables:

  • espacio físico
  • comunicación
  • manejo del tiempo
  • identidad

1) cultura mercenaria

2) cultura en red

3) cultura comunal y

4) cultura fragmentada

Categorización de la organización de referencia (Departamento de Cultura/Unidad Docente), según las cuatro variables mencionadas y tipo de culturas.

        • Consideramos que una organización puede caracterizarse por una de estas culturas, pero la mayoría posee varias culturas a la vez.
        • Parece existir un ciclo de vida para las cuatro culturas.
        • Ninguna de las cuatro culturas es positiva o negativa por definición.
        • Cualquier cultura puede ser funcional o disfuncional.

A) En relación al espacio físico tiene una cultura predominantemente comunal, con algunos aspectos que hacen a la cultura en red:

  1. Presenta instalaciones sociales formales basadas en la socialización informal
  2. Comparte una misión y valores que los tiene muy presentes
  3. El espacio se comparte formal o informalmente

No obstante, también tiene aspectos que hacen a la cultura en red:

  1. Puertas abiertas, libertad de movimiento (respecto a los talleres vecinales)
  2. Logos corporativos
  3. Alta pertenencia

B) Comunal, en las comunicaciones:

  1. Dominan los canales informales
  2. Es una comunicación contaminada por la cultura

C) En red, en el manejo del tiempo:

  1. Predominan las situaciones informales
  2. El conocimiento data de hace tiempo

D) Comunal, en la Identidad

  1. Gran identificación con los valores organizacionales
  2. Una intensa lealtad (que se presenta también fuera de la organización).

Las diferencias son minimizadas, lo que la acerca a la Identidad en red.

2.3 Gestión del Poder

Las posibilidades de la estructura de la organización para el ejercicio del poder están diseminadas, en la medida que existe un alto grado de fragmentación que lo distribuye en distintos niveles, el poder político es el único identificable.

Posibilidades del entorno

Los objetivos de la política cultural de la Dirección de la IMM están dirigidos a la democratización de la cultura, que ésta se convierta en la expresión de los derechos culturales de los ciudadanos de Montevideo en función de que ejerzan su poder ciudadano en la creación de cultura.

El discurso actual desde el escenario político nacional plantea: "Nos proponemos profundizar la democracia cultural, en el sentido de hacer que todos los uruguayos puedan crecer desde su libertad cultural, como se ha dicho... la más básica de las necesidades porque es la que permite reconocer las demás necesidades básicas. Es imprescindible valorar y respetar la diversidad de orientaciones estéticas, sin distinción alguna; y simultáneamente, facilitar el acceso de todos a los bienes y servicios culturales" (Compromiso con la Cultura. Discurso de Tabaré Vázquez, 2004).

Por lo anterior, en la actualidad, las definiciones en el escenario político nacional se compatibilizan con las de la IMM, ya que ambas responden al mismo signo político.

Es de destacar que el mercado plantea estrategias comerciales de las multinacionales de la cultura que compiten con la producción uruguaya en forma desigual, de ahí la necesidad de invertir en cultura nacional en la medida que, desde el discurso, es considerada un objetivo relevante.

Como corolario de lo anterior, la carencia de inversiones en el área cultural, compromete seriamente las posibilidades del ejercicio del poder para llevar a cabo las políticas que se expresan en el discurso.

Las posibilidades del ejercicio del poder estarían dadas en la medida que exista una voluntad política de invertir en el área cultural: recursos humanos, capacitación, y redes conversacionales, que apunten a los propósitos de la descentralización cultural propuesta.

Si nos remitimos a las posibilidades históricas, ¿qué posibilidades para el ejercicio del poder tiene la organización si la consideramos un fenómeno temporalmente continuo, donde el futuro remite a un destino y el pasado a una herencia?

"Talleres Vecinales" tiene una historia de 12 años. En la historia anterior a 1990, la cultura a nivel de la IMM no estaba planteada como propósito relevante, tampoco había objetivos de descentralización cultural.

Si bien la herencia puede estar condicionando el presente, las intenciones de cambio expresadas en el discurso de la organización, plantean que el ejercicio del poder dependerá de cómo se superen los quiebres actuales, entre los que se encuentran la carencia de inversión en recursos para la producción de cultura.

 

2.4 Hipótesis diagnóstica

Nuestra hipótesis de trabajo consistió en que, si bien consideramos pertinente y necesario atender el pedido inicial referido a la capacitación de los talleristas, percibimos en la construcción de la demanda que las necesidades de fortalecimiento atraviesan toda la organización. De ahí que, no sólo deberíamos ocuparnos del encargo sino problematizar lo que subyace, lo que no está dicho y que son aspectos relacionados con el funcionamiento de la organización. Nos planteamos abordar la relación dialéctica instituido-instituyente en la organización.

En este sentido, la estructura organizativa IMM-Departamento de Cultura-Unidad Docente-SUA-TUMP, que está a cargo de la ejecución del programa "Talleres Vecinales", tiene un alto grado de informalización en su funcionamiento. Por esta razón, pensamos que la normalización de los procesos de trabajo así como de los sistemas de evaluación podrían devenir en un fortalecimiento del Programa.

En función de lo relevado, visualizamos la necesidad de atender la solicitud de realizar instancias de intercambio dirigidas a los talleristas, enfocando temáticas y modalidad ajustadas a los requerimientos del desempeño en su tarea. Pero al mismo tiempo nos propusimos ampliar los objetivos de la intervención, en función de contribuir a la formalización del funcionamiento del Programa aportando a la normalización de los procesos de trabajo y de las tareas, así como mejorar los sistemas de evaluación. Esto se fundamenta en la importancia estratégica que tiene la política de descentralización para la IMM, para la cual se han instalado organismos locales municipales, los CCZ, de donde surge la importancia de la eficacia y eficiencia en la gestión.

2.5. El proyecto de intervención

La intervención es la etapa orientada a posibilitar el cambio que surge como necesario a través de la caracterización diagnóstica. Implica el reconocimiento de las sucesivas etapas de estructuración y desestructuración que todo cambio inevitablemente propone, y supone como resultado la modificación de la relación de cada uno de los participantes con la situación.

De acuerdo a la identificación de necesidades de la organización y fundamentando la necesidad de ampliar los objetivos de la intervención, presentamos un proyecto que planteaba como objetivo general contribuir a fortalecer la política de descentralización cultural de la IMM, apuntando, como objetivos específicos, en primer lugar a fomentar la reflexión de la organización en relación a la implementación y ejecución de programas culturales de participación ciudadana.

En segundo término contribuir a formalizar los procesos de trabajo de la organización, y como tercer objetivo, crear un espacio de trabajo con los talleristas barriales que apuntara a la problematización de la tarea que desempeñan, reflexionando acerca del proceso y sus resultados.

Concebimos el trabajo en dos etapas con una duración de tres meses a partir de agosto. En la primera, iniciaríamos en conjunto pero en espacios diferentes, por un lado con la Unidad Docente y por otro con los talleristas, un proceso de reflexión en torno a dificultades y logros en el trabajo.

Nos planteamos en esta etapa crear un espacio, que en el caso de la Unidad Docente, fuera posibilitador de un cambio de diseño en la organización, incluyendo planificación, normas y evaluación.

Con los docentes de teatro y música, a partir de la metodología de taller, planteábamos la posibilidad de que fueran emergiendo las condiciones de trabajo en un ámbito colectivo a partir de la reflexión de las dificultades y los logros alcanzados.

En una segunda etapa planteamos la profundización de la etapa anterior, en relación a la elaboración de un nuevo diseño que la organización pudiera darse, en la medida que evaluación mediante, estos dos niveles, Unidad Docente y talleristas, pudieran abrir canales de comunicación en un espacio común que analizara la experiencia de trabajo buscando alternativas de cambio y apuntando a fortalecer el Programa en la organización del trabajo.

2.5.1 Resistencias y negociación

El proyecto fue presentado a las dos subdirectoras de la Unidad Docente, las cuales lo recibieron con fuertes resistencias, siendo significativas las siguientes observaciones:

    • Que no habían pedido capacitación sino acompañamiento a los talleristas en barrios complejos. "¿Qué es la capacitación? ¡Uds. no pensarán que pueden capacitar a artistas y músicos!! Nosotros pedimos que acompañaran a los talleristas en situaciones que tienen que ver con los grupos -en ocasiones también con el contexto social del barrio- y que no saben resolver".
    • Que no sabían que nuestra intervención implicaba un análisis organizacional, cuestionando el convenio con el Área de Psicología Laboral, planteando muchos reparos. "¿Qué es una intervención organizacional? Nosotros no pedimos eso… uds. no tienen la culpa, es un problema de los docentes… tenemos que hablar con ellos…" "Nosotras no tenemos autonomía para autorizar una intervención de este tipo, tendríamos que pedir autorización, lo mejor va a ser que elevemos este proyecto a la Dirección en forma de expediente y ellos resuelvan qué hacen…"
    • Que las autoridades del Departamento de Cultura podían sentirse molestas por nuestras apreciaciones acerca de las debilidades anotadas en los objetivos de la descentralización cultural: "Uds. dicen que tiene debilidades que han constatado, ¿pensaron que la Dirección de Cultura puede sentirse molesta por esta observación?"
    • Que habían pedido trabajar sólo con los talleristas "Nosotros queremos que uds. trabajen solamente con los talleristas"… "… además nosotras no tenemos tiempo para reuniones…"
    • Que iba a ser imposible cumplir con el calendario de actividades propuesto. "No van a poder reunirse cada quince días con los talleristas, es imposible reunirlos a todos…".
    • Preguntaron si era necesario llevar adelante el Proyecto para salvar la materia, en ese caso no habría problema en un "como si". "Claro, nosotras entendemos que uds. tienen sí o sí que hacer este trabajo para salvar la materia…" "si es así, bueno, haremos lo que necesiten…"
    • Que no había rubros, cuestionando el pedido de recursos materiales (papelería, un retroproyector, una pizarra, un cañón), que contenía el proyecto. "Otra cosa: nosotros no habíamos hablado de que teníamos que aportar materiales, fíjense que no manejamos ni $20, si queremos comprar un drypen no podemos, es imposible… retroproyector no tenemos, pizarra tampoco y menos un cañón…"

Ante estos cuestionamientos planteamos:

    • La posibilidad de introducir precisiones en el proyecto aclarando los conceptos cuestionados: dejando claro que no nos referíamos a la capacitación profesional de los talleristas (teatro y música), sino que la entendíamos como lo que permite a los sujetos adquirir los conocimientos y habilidades necesarios para utilizar las capacidades existentes. Que el espacio con los talleristas sería más positivo si se complementaba con la reflexión de la institución IMM, debido a las carencias detectadas en la investigación preliminar en relación a los procesos de trabajo.
    • Explicamos que nuestras apreciaciones acerca de la descentralización cultural no implicaban un juicio de valor, sino mejorar las condiciones para el logro de uno de los propósitos de primer orden para la IMM.
    • Que la intervención era independiente de nuestra situación curricular.
    • Que el calendario de actividades podría ser modificado en función de las posibilidades, así como el pedido de recursos. Elaboraríamos un calendario tentativo con quienes participaran en el trabajo, teniendo en cuenta las posibilidades.

Luego, estructura de demora mediante –después de varias reuniones con las subdirectoras y en forma independiente con la coordinadora del SUA–, y algún que otro malentendido, producto de las siempre presentes resistencias operantes, logramos una nueva reunión con las dos subdirectoras en la que presentamos el proyecto reformulado, con aclaraciones pertinentes pero sin cambios significativos en su esencia.

Según lo analizado por el equipo y con la supervisión, era de fundamental importancia frenar la posibilidad de que se incluyera el Proyecto en un expediente; si esto se producía, nuestro trabajo seguramente no podría viabilizarse.

Si bien en esta oportunidad las resistencias se hicieron menos visibles, no veíamos una buena disposición hacia el trabajo propuesto. Peligraba seriamente la implementación del proyecto de no haber un cambio, que no vislumbrábamos fácilmente.

Partes: 1, 2, 3


 Página anterior Volver al principio del trabajoPágina siguiente 

Comentarios

Agregar un comentario


Trabajos relacionados

Ver mas trabajos de Arte y Cultura

 

Nota al lector: es posible que esta página no contenga todos los componentes del trabajo original (pies de página, avanzadas formulas matemáticas, esquemas o tablas complejas, etc.). Recuerde que para ver el trabajo en su versión original completa, puede descargarlo desde el menú superior.


Todos los documentos disponibles en este sitio expresan los puntos de vista de sus respectivos autores y no de Monografias.com. El objetivo de Monografias.com es poner el conocimiento a disposición de toda su comunidad. Queda bajo la responsabilidad de cada lector el eventual uso que se le de a esta información. Asimismo, es obligatoria la cita del autor del contenido y de Monografias.com como fuentes de información.