Introducción
El término de esquizofrenia designa un grupo de psicosis
teniendo un nudo semiológico común, la disociación, está
marca la dislocación de la vida psíquica en los diferentes sectores
de la inteligencia, del pensamiento, de la afectividad, del dinamismo vital,
de la vida relacional, de la aprehensión de lo real. Alrededor de ese
proceso de desagregación se ordena un conjunto de síndromes clínicamente
identificables a pesar de la ausencia de etiología y de sintomatología
específicas. No existe una entidad <esquizofrenia> mono forma,
pero unas esquizofrenias que expresan su sufrimiento psicológica intenso,
dramático, en los síntomas tan diferentes como la despersonalización,
el delirio, el repliegue autista, los automatismos psicomotores, los ataques
distímicos, etc. Esto son los signos que testifican del aniquilamiento
de los mecanismos de defensa, de la inhibición masiva de la realidad,
de la proyección fantasmática que se necesita entender o al menos
siempre comprender, luego retomarla en una perspectiva terapéutica.
Los esquizofrénicos plantean con una particular acuidad
la cuestión del porqué y del cómo de la enfermedad mental,
de la relación entre la locura y la razón, del desvió o
de la norma, de la tolerancia y de la intolerancia del individuo, de la colectividad
y de la sociedad.
Generalidades
I. Histórico del concepto de esquizofrenia
- Morel, alienista francés, aísla en 1860 del grupo de demencias
<vesánicas> (que no corresponden a una etiología orgánica
precisa) aquellas que se observan en los sujetos <aquejados de estupidez
desde su temprana edad> y que propone llamar <demencias precoces>.
- En Alemania, Hecker denomina hebefrenia al síndrome demencial de
los jóvenes, que describe con precisión (1871).
- Kahlbaum en 1874 aísla una forma con expresión psicomotora
prevaleciente: la catatonia.
- Emil Kraepelin, haciendo la síntesis de sus observaciones personales
y de unos trabajos anteriores, propone en 1899, en su sexta edición
de su Tratado, la entidad demencia precoz; conlleva todo los estados patológicos
caracterizados por el padecimiento profundo de la vida afectiva y de la voluntad
y una evolución progresiva hacia un debilitamiento de la personalidad
con aspecto deficitario. Individualiza tres formas principales: la hebefrenia,
la catatonia, la forma paranoica.
- Eugen Bleuler (Zurich – 1911) discute el carácter ineluctable de
la evolución demencial para privilegiar los trastornos de la asociación
de ideas, de la afectividad, la dimensión de pérdida de contacto
con lo real y del refugio en una vida imaginaria (autismo). Pone el acento
sobre la disociación, la disgregación de la personalidad introduce
el término de esquizofrenia, y la noción de grupos de esquizofrenias;
influenciado por el aporte reciente de unas concepciones psicodinámicas
de Freud y de Jung. Entiende esta afección como siendo a la vez marcada
por unos signos primarios (deficitarios) y unos signos secundarios, liberados
por los primeros (delirio, trastornos psicomotores).
- Desde entonces la mayoría de los psiquiatras franceses tomaron como
herencia el modelo bleuleranio de la esquizofrenia y las elaboraciones teóricas
ulteriores.
- En el primer rango de aquellas se tiene que colocar los trabajos de H. Ey,
quien no ha cesado de definir la esquizofrenia como una psicosis crónica
que altera profundamente la personalidad y que se manifiesta por une tendencia
a cesar de construir su mundo en comunicación con el prójimo
para perderse en un pensamiento autístico es decir en un caos imaginario.
- Está concepción de afección mental crónica (que
hace salir del grupo de esquizofrenias las reacciones esquizofrénicas
transitorias, las reacciones paranoicas, las esquizofrenias agudas de los
autores anglo-sajones) debe ser entendida desde la introducción de
terapéuticas activas como la potencialidad de una tendencia evolutiva
y no como la realidad de un estado constituido o ineluctable.
- Criterios DSM-IV y CIE-10 para el diagnóstico de esquizofrenia. (Tablas
8 y 9)