En el Modo Gráfico, con pantallas policromáticas, la información da cada pixel es más completa: color, intensidad de luminancia y atributos especiales (normal, parpadeo, etc).
La calidad de la imagen está relacionada directamente con la amplitud de la paleta de colores y el mayor número de intensidades luminosas, pero, como se verá posteriormente, esto requiere una mayor capacidad de memoria de vídeo.
En las imágenes generadas por ordenador no es así, puesto que el contenido de la imagen se almacena en la memoria de la tarjeta de vídeo, y ésta contiene bits de información, estados 1 ó 0; en la pantalla se observarán puntos luminosos o puntos oscuros (o puntos de un color determinado).
Al número de puntos por líneas, multiplicado por el número de líneas (líneas físicas dibujadas por el punto luminoso, no líneas de caracteres), se le llama Resolución Gráfica de la Imagen.
En algunas aplicaciones de diseño, las figuras geométricas son vectorizadas y mediante transformaciones matemáticas se parametriza cada pixel. Esta información de la imagen la codifica un controlador gráfico y la graba en la memoria de vídeo para representarla en pantalla.
En el área de los microcomputadores los controladores gráficos para máquinas AT son:
En Modo Texto no permiten el subrayado de caracteres sustituyéndolo por un color de fondo o color de los caracteres distintos. Si el monitor es monocromo, los caracteres se verán en pantalla con distintos tonos de grises (o verdes). Esto se debe a que la matriz de puntos de los caracteres es de 8 x 8, y no hay espacio para la línea de subrayado. Puede asignarse el carácter (foreground) un color de entre 16, lo mismo que al fondo (background).
En Modo Gráfico su resolución es de 640 puntos por 200 líneas con un solo color, ó 320 puntos por 200 líneas con 4 colores de punto. La memoria de vídeo es de 16 KB. La tarjeta CGA no necesita interrupciones de configuración.
Su resolución es de 720 puntos por 348 líneas. Requiere un programa especial de configuración que se suministra con la tarjeta y que permite seleccionar desde el teclado el modo de operación, Texto o Gráfico.
Para que trabaje con todos los colores en Modo Gráfico, es necesario expandir la memoria de vídeo de la tarjeta EGA (hasta 256 KB).
Se configura automáticamente como CGA, incorporando una extensión de memoria ROM del CPU, si el monitor es de color, sin necesidad de conmutaciones especiales.
Se complementa con un monitor EGA (de más resolución que el de la CGA), y cuando se hace funcionar con un monitor monocromático, sustituye el color por los tonos de grises (verdes) equivalentes.
Para conseguir una resolución en Modo Texto de 640 pixels por línea y 480 por columna con un solo nivel de intensidad, se necesita una capacidad de memoria de vídeo de:
640 x 480 = 307200 bits = 38400 bytes = 37.5 KBytes
Una tarjeta gráfica con idéntica resolución que la anterior, con 3 colores por pixel, rojo, verde y azul, con dos niveles de intensidad, normal e intenso, y con 2 atributos especiales, normal y parpadeo, necesitará de una memoria de vídeo que se calcula de la siguiente forma:
Número de bits para definir el Color = 2.
Número de bits para definir la Intensidad = 1.
Número de bits para definir los Atributos Especiales = 1.
Número de bits por pixel = 2 + 1 + 1 = 4.
Número de pixels de la Pantalla = 307.200.
Capacidad de la memoria de Vídeo =
307.200 x 4 = 1.228.800 bits = 153.600 Bytes = 150 KBytes.
Esta tarjeta proporcionaría una paleta de 16 colores, combinación de 3 de ellos con 2 niveles de intensidad.
memoria de vídeo, para posteriormente transformar la imagen digitalizada en una señal eléctrica adecuada, para que a través de una conversión digital-analógica, se gobierne el tubo de rayos catódicos en el que se forma la imagen con los atributos de color, intensidad y otros especiales.
Con estos controladores dedicados se actualiza el contenido de cada posición de su memoria de vídeo en el instante en que se visualiza, sin esperar al final del cuadro. Esto le permite la gestión de un número mayor de colores y de puntos en la pantalla.
Además, los controladores dedicados realizan el cálculo necesario para representar algunas figuras geométricas, el rellenado de las figuras y la ampliación o «zoom» sobre zonas escogidas de la pantalla, lo que libera de éste cálculo al CPU de la máquina, haciendo mucho más veloz.
El inconveniente de éstos controladores es su precio elevado. El monitor de vídeo que necesitan es de prestaciones del orden de 3 ó 4 veces superior al de los controladores normales, y al no tratarse de material estándar han de ser «soportados» por el fabricante del software con el que se desea trabajar. Esto supone que en el proceso de instalación del programa de aplicación se ha de escoger el controlador entre las opciones disponibles en el correspondiente menú.
Las imágenes formadas con caracteres tienen su más duro rival en la sencilla y barata hoja de papel. El texto impreso alcanza resoluciones de 1200 dpi (dots-per-inch, puntos por pulgada), con los de la pantalla ha de competir con una resolución de unos escasos 75 dpi.
Los puntos de la pantalla son, por tanto, más grandes. Para aumentar su legibilidad se utilizan dos estrategias: se diseña cuidadosamente el carácter y se eleva la anchura de banda del monitor hasta triplicar el necesario para reproducir una imagen de TV de legibilidad equivalente.
Finalmente, un factor importante en la resolución de los monitores de color es el tamaño de los luminóforos, que oscila entre 0,5 y 0,25 mm. Los puntos luminosos que forman el carácter deben abarcar un número suficiente de luminóforos de colores distintos, para que se compongan correctamente el color resultante. Además los luminóforos iluminados en el borde del carácter lo difunden, efecto que se reduce haciendo el luminóforo más pequeño. La máscara intercalada ha de agujerearse con taladros más finos, lo que encarece la pantalla de color para caracteres.
La resolución del monitor se mide mediante un parámetro denominado anchura de banda, que expresa la velocidad de cambio del brillo o luminosidad del punto proyectado en la pantalla.
Se mide utilizando la siguiente técnica: se envía al monitor una señal compuesta sólo de cambios de brillo, que oscila entre el negro y el máximo brillo posible. Si todas las líneas enviadas contienen la misma información, en pantalla se verán sólo las líneas blancas verticales separadas por líneas negras.
En contraste con la información enviada, el punto luminoso responderá a los cambios de brillo más lentamente, produciendo tonos grises en los bordes de las líneas. Si se hacen las líneas más estrechas, llegará un momento en el que se difuminen las zonas oscuras y brillantes.
Contando el número de líneas que hay en la pantalla, en estas circuns-tancias (mientras sea posible contarlas), se observará el número de cambios de luminosidad permitidos en el tiempo que tarda en proyectarse la línea. En un receptor de TV comercial el número de líneas verticales máximo es de unas 250, por lo que se dice que su resolución horizontal es de 250 líneas ó 500 puntos (las zonas oscuras son puntos, igual que las blancas).
De las 625 líneas que se trazan en la pantalla sólo se ven aproximadamente unas 550, es decir, 275 en cada campo. Si un campo se proyecta en blanco y el otro negro, se vería una retícula equivalente a la anterior pero en sentido horizontal, lo que nos sirve para calcular la resolución vertical del televisor. Será de 275 líneas ó 550 puntos.
Se tiene, por tanto, una pantalla de 500 puntos horizontales por 550 verticales. Teniendo en cuenta que representa una resolución de aspecto de 4/3 (horizontal/vertical), se aprecia fácilmente que las resoluciones horizontal y vertical están descompensadas. En efecto no se percibe demasiado, porque la retina es poco sensible a los cambios suaves de luminosidad (horizontales, a lo largo de las líneas), y mucho a los bruscos (verticales, entre líneas).
Los monitores de vídeo comerciales presentan grandes diferencias de contraste y resolución, como consecuencia de las distintas soluciones adoptadas en cuanto al tipo de fósforo, construcción de la máscara del TRC, tamaño del luminóforo y otros factores.
Cada fabricante ha optado por una combinación que le permite vender al precio que considera más competitivo. Lo normal es que se hayan mejorado uno o dos aspectos a cambio de menores prestaciones en los otros. En algunos casos los fabricantes han conseguido adelantos tecnológicos excepcionales, como el tubo trinitrón y el de pantalla plana (LCD).
El tubo de la pantalla (CRT), que es en realidad una válvula termoiónica de alto vacío en que un rayo catódico barre la totalidad de la superficie a razón de 30 veces por segundo.

Esquema de un Monitor de Tubos de Rayos Catódicos
El barrido de la pantalla produce 625 líneas, mediante las cuales el choque de los electrones sobre la capa inferior fosforescente produce una trama visible de 625 líneas, cuya modulación de luminosidad, como consecuencia de la propia modulación del haz de electrones, produce la imagen. El tubo lleva adosados devanados de deflexión (yugo) que, mediante campos magnéticos perpendiculares, conducen al haz de electrones vertical y horizontalmente para cubrir toda el área de la pantalla.
La etapa elevadora de tensión compuesta de un oscilador que bate a una frecuencia específica de 15625 Hz (color) ó 15750 Hz (mono), la salida del oscilador, previamente amplificada, se aplica a un transformador de núcleo de ferrita que se encarga de obtener las diferentes tensiones que necesita el tubo para el enfoque, aceleración del rayo catódico y la muy alta tensión (18KV en monocromático y 25KV en color), crea el campo eléctrico para atraer hacia la pantalla los electrones que parten del cátodo.
Los circuitos de gobierno encargados de coordinar los elementos anteriormente mencionados y que cumplen diversos cometidos: amplificar la imagen a presentarse, modulando la tensión de cátodo, generar la frecuencia de línea y de cuadro, separar la señal de vídeo y sincronismo y controlar el brillo y luminosidad de la pantalla.

Controles del Monitor
Existen varias formas de conectar el monitor de vídeo al microcomputador, uno es a través de un conector DB-9 (de nueve pines), a través del cual se envían, desde el microcomputador las señales de intensidad, sincronismo vertical, sincronismo horizontal, tierra, vídeo, rojo, azul y verde.
Otra forma es a través de un conector DB-15 (quince pines), donde se envían las mismas señales que en la anterior (este conector se utiliza generalmente en monitores VGA color o monocromático).
Se tiene también la forma de conectar el monitor a través de un conector tipo plug, el cual manda la señal de vídeo compuesto por un único cable al monitor. Se llama señal de sincronismo (horizontal y vertical), intensidad, y de vídeo color. De allí que éstos monitores son llamados de vídeo compuesto.
Su reducido tamaño se ha conseguido sustituyendo la pantalla tradicional del tubo de rayos catódicos, con un gran fondo debido a la longitud del tubo, por una pantalla de cristal líquido (LCD, Liquid Crystal Dysplay), de espesor reducido al marco de la pantalla, cuya tecnología se fundamenta en el giro de moléculas transparentes de cristales especiales.
Cuando se aplica un campo eléctrico, la molécula elimina el efecto de giro, variando la tensión varía el ángulo de polarización de la molécula. Esto varía también la cantidad de luz que puede pasar a través del cristal, consiguiendo una variación puntual de la luminiscencia del cristal, en el cual se encuentra embebida la matriz de filas y columnas, cuya intersección definen los pixels de la pantalla, pudiendo alcanzar resolución VGA.
Los primeros microcomputadores portátiles se fabricaron con pantallas de plasma, de tecnología diferente, pero la imposibilidad de obtener color a corto plazo orientó los esfuerzos de la investigación hacia las LCD color.
Desde su invención, la pantalla LCD ha evolucionado de un color amarillo/ azul, pasando por azul/blanco, hasta llegar a negro/blanco y recientemente al color, habiéndose conseguido simultáneamente 256 colores de una paleta de 184.193, con resolución VGA.
Para obtener la resolución VGA color, se han cambiado las pantallas pasivas por pantallas activas con matrices transistorizadas, con tres transistores (de película delgada) para controlar la intensidad luminosa del rojo, verde y azul de cada pixel.
Atendiendo al modo de impresión se clasifican en:
El programa de control y el juego de caracteres van en unas ROM. Como la salida de corriente del CPU es limitada, se emplean Driver de corriente alta (amplificadores de corriente) y conmutadores con transistores de potencia para la interfase de los selenoides de excitación de los punzones o agujas del cabezal y los motores de pasos del carro y de salto de línea. Se utilizan interruptores para configurar las distintas opciones, pero su función puede hacerse también bajo el control del software del microcomputador.

Detalle del Mecanismo de Impresión por Agujas y Am- Diagrama de Impulsos de una Impresora de Agujas
pliación de una Bobina
Los dos primeros Sensores constan generalmente de un LED y un Fotodetector, mientras que el tercer sensor es en muchos casos un simple interruptor normalmente abierto por un imán y un relé.

En cuanto al tipo de transmisión de datos pueden ser:
Sin embargo la industria de la informática es notoriamente conocida por su incompatibilidad, y puede encontrarse con el hecho de que, aún utilizando la misma conexión, un microcomputador y una impresora sean incompatibles, esto se debe a que la interface debe trabajar a la misma velocidad tanto en el micro como en la impresora.
Las Impresoras Láser son las más rápidas, muy silenciosas, e imprimen una página casi simultáneamente y con una buena resolución.
Son lo más avanzado en tecnología de impresión para microcomputadores. Están dotadas de un microprocesador interno que controla la actuación de un pequeño rayo láser sobre el tambor de un mecanismo de fotocopiadora.
El tambor retiene polvo especial de tinta (tóner) en las zonas iluminadas por el láser y la deposita sobre un papel, en el que se fija por una combinación de presión y calor (xerografía), conformando los caracteres deseados.
Son impresoras de página completa. La información de la página completa debe estar en la impresora para que su microprocesador pueda procesarla de una vez.
El láser permite resoluciones elevadas de 300 CPI, por lo que para componer una página gráfica ha de disponer de una cantidad de memoria interna del orden de 1.5 Mbytes.
Los tipos de letras adicionales pueden introducirse mediante cartuchos, o bien los puntos que componen los caracteres pueden cargarse en la memoria interna (enviados desde el CPU). El proceso de carga de tipos de letras se llama «download».
La impresora puede estar dotada de un intérprete del lenguaje PostScript, con el que se pueden describir gráficos de vectores y tipos de letras escalables, muy fácilmente.
El lenguaje incluye la capacidad de descripción del formato de la página de una manera muy precisa y flexible, por ejemplo, los tipos de letras describen mediante vectores, con lo que es factible la obtención del carácter en cualquier tamaño.
El PostScript es también independiente de la resolución gráfica de la impresora, con lo que los documentos se pueden enviar directamente a una linotipia (máquina de impresión que alcanza resoluciones entre 1200 y 2400 dpi, según el modelo).
La excelente calidad de impresión la hace apropiada en particular para aplicaciones de autoedición. En la figura puede verse el mecanismo de impresión de éstas máquinas.

La necesidad de utilizar un trazador de gráficos, o Plotter, generalmente está determinada por el tipo de trabajo a que está destinado el computador. Un ingeniero o un proyectista necesitarían dibujos precisos de equipos y montajes, en cambio un hombre de negocios desearía cuadros y gráficos que muestren los volúmenes de las ventas. Realizar esto con impresoras convencionales es un proceso muy laborioso y los resultados sólo aparecerán en blanco y negro.
Los trazadores son dispositivos de impresión mediante plumas o grafos semejantes a los utilizados en dibujo técnico, en general disponen de varias plumas que pueden ser de distintos grosores o de tintas de varios colores.
Los trazadores de gráficos funcionan de una forma completamente distinta a las impresoras: trazan líneas entre dos puntos en lugar de partir de formas preestablecidas o modelos de puntos.
El principio básico con el que funcionan todas las marcas consiste en un sistema de coordenadas X, Y. Al igual que una gráfica puede ser trazada definiendo las coordenadas por las que debe pasar la línea, también una figura puede ser descompuesta en una serie de coordenadas. Para poder unir éstas coordenadas con el fin de recrear la figura, tiene que existir alguna forma de movimiento. Por ello se fija la pluma a un pentógrafo que puede desplazarse en el sentido de las abcisas X (de izquierda a derecha) al mismo tiempo que la pluma se mueve a lo largo del pentógrafo en el sentido de las ordenadas Y (de arriba abajo).
El tipo tradicional de trazadores de gráficos se conoce con el nombre de lecho plano, debido a que el papel es fijado en una placa plana, sobre la cual se desplaza el pentógrafo. Esto tiene el inconveniente de que el trazador debe ser, como mínimo, tan grande como la hoja de papel.
Debido al complicado sistema que utilizan los trazadores, para realizar su cometido, estos son, por regla general inteligentes, esto quiere decir, que poseen microprocesadores que convierten los caracteres e instrucciones recibidos del computador en una serie de coordenadas, que luego dibuja el trazador. Muchos de los más perfeccionados permiten también dibujar figuras completas, tales como círculos y curvas, proporcionándoles únicamente los puntos de partida: el trazador hará el resto.
El principio de discos magnéticos, es el siguiente, la información queda registrada en el disco de pistas concéntricas y espiraladas por procedimientos magnéticos; por lo tanto, necesitará de un cabezal magnético y un soporte de óxido de hierro que se encuentra emulsionado en el disco. El disco es un plástico flexible (Floppy Disk) cubierto de una película de metal fácilmente magnetizable, este se encuentra introducido en una especie de sobre cuadrado y cerrado, que no se abre nunca y que protege al disco de arañazos, polvo, etc., para su uso, éste estuche dispone de un agujero en el centro en donde el mecanismo se adhiere al disco para hacerle girar dentro del estuche. Los discos presentan perforaciones y muecas que permiten detectar de forma óptica el inicio de grabación y la protección del disco contra posibles grabaciones accidentales.
Si por cualquier causa esta operación no se realiza correctamente, existe un dispositivo que no permite la rotación del eje, protegiendo las cabezas y el disquette de cualquier imprevisto.
Al girar la manilla de la compuerta de seguridad, el disquette queda fijado al motor de accionamiento del eje a través de un anillo de sujeción que lo enclava por medio de su agujero central, centrándolo con precisión en una posición muy concreta.
Si las operaciones anteriores se han realizado correctamente, la tarjeta controladora mediante la lectura automática de las FAT (Tabla de Ubicación de Ficheros del Disquette), posiciona la cabeza correspondiente en la pista y el sector adecuado, mediante un movimiento conjunto de rotación del eje del disco y el movimiento conjunto de rotación del eje del disco y el movimiento radial de las cabezas por el accionamiento de arrastre del monitor de posicionamiento.
Una vez posicionada y detenida la cabeza sobre la pista y el sector determinado, la tarjeta controladora transfiere las señales de lectura/escritura.
En la operación de lectura, las variaciones de campo magnético creado entre el entrehierro de la superficie del disco y las cabezas son lo suficiente para que se introduzcan impulsos eléctricos, positivos y negativos, que por medio de la circuitería adecuada se digitalizarán en ceros y unos para transferirse a la memoria.
En la operación de escritura, la bobina de las cabezas se polariza en uno u otro sentido, orientando las partículas magnéticas de la superficie del disquette en un determinado sentido u otro según la grabación sea de ceros o unos.
Cuando se extrae un disquette mediante el giro de la manilla, se abre la compuerta de seguridad y el anillo de sujeción se separa del orificio central, liberando al disquete del motor de accionamiento. Simultáneamente, el resorte de retroceso que estaba aprisionado queda suelto, empujando al disco para expulsarlo de la unidad, facilitando de ésta manera su extracción.
Se han ideado varios procedimientos de codificación, que han ido evolucionando con el tiempo a medida que los soportes y las cabezas de lectura/escritura se mejoraban, el procedimiento básico es el de codificación en FM (Frecuencia Modulada). Después se han modificado para aumentar la cantidad de bits almacenados en un mismo tramo de pistas. De las modificaciones han resultado los métodos MFM (Frecuencia Modulada Modificada) y M2FM (una variación del MFM).

El método FM y sus derivados se basan en la grabación de pulsos en el interior de una «celda de bit». Esta «celda» comienza por un pulso de reloj al que sigue el contenido del bit. La celda tiene longitud fija, y el resultado de ésta estrategia es que los unos y ceros se graban con pulsos de distinta longitud en el disco (transiciones S-N ó N-S). Aparentemente se codifican los unos con pulsos cortos y los ceros con pulsos largos. De ahí el nombre de FM para éste procedimiento.
El método MFM es una modificación del procedimiento anterior en el que no se graba el reloj en todos los casos, sino solamente en aquellos en los que el contenido del bit de datos sea cero (0). Las diferencias respecto al método FM pueden resumirse así: el número de transiciones magnéticas en el disco se reduce a la mitad de las del método FM, lo que produce un aumento de la densidad de bits almacenados en el disco. Este código recibe el nombre de doble densidad.
GRC o Grabación en Grupos Codificados es otro procedimiento de grabación de los datos en discos. Los bits de datos se separan en grupos de 4 (nibbles) y se codifican en 5 bits de tal modo que no haya nunca más de dos ceros consecutivos. El procedimiento es mejor que el MFM, aunque requiere una electrónica algo más compleja, y da lugar a incompatibilidades con el anterior.
Existen también discos removibles (disk pack), que son un tipo de híbrido que combina las características de los discos duros (de gran capacidad de almacenamiento) y los diskettes flexibles, que son intercambiables. Los discos duros son siempre fijos, es decir, no se pueden ni insertar ni extraer. Se instalan en el interior del microcomputador, según la siguiente figura.
Los discos duros están fabricados con una aleación de aluminio, recubierta con una capa magnética.
En grandes sistemas esta unidad es posible encontrarla configurada con 8 discos de 1 GBytes (Giga Bytes = 10 bytes), mientras que en microcomputadores la forman uno o dos discos de 120 ó 180 M bytes (Mega Bytes = 10 bytes).
El material debe tener un coeficiente de razonamiento muy bajo y una gran resistencia al calor.
Las superficies magnéticas de los discos vuelan a una gran velocidad entre las cabezas, posicionadas con mucha precisión a distancias muy pequeñas (del orden de micras), sin llegar a tocarlas.
Las cabezas están dotadas de unos planos especiales que les permiten levantar el vuelo producido por la velocidad con la que el aire es arrastrado por el giro del disco, unas diez veces más rápido que en las unidades de disco flexible. El vuelo de las cabezas se detiene cuando se desconecta la unidad, con lo que éstas aterrizan sobre el soporte en una zona especial de aparcamiento (Diskpark).
El motor eléctrico es de los denominados pasos a paso, con un gran número de pasos por revolución, que le proporcionan una gran precisión.
Todo el conjunto de cabezas y discos viene protegido en una carcasa de aleación robusta, sellada herméticamente para impedir la introducción de partículas de polvo y suciedad existentes en el ambiente que pudieran ser causa de errores.
La velocidad de transferencia de información de la tarjeta debe ser compatible con la velocidad de transferencia de la unidad.
La unidad más pequeña que se consigue es de 40 MBytes y para la mayoría de los usuarios de escritorio, el tamaño apropiado es de 100 MBytes. Esto le da un rango suficiente como para tener 30 MBytes de aplicaciones (por ejemplo, media docena de aplicaciones de Windows, cada una de 4 a 6 MBytes), más otros 30 MBytes para los archivos de datos, y otros 30 MBytes para expansión.
Las unidades con tamaños para servidor comienzan donde se detienen las de un solo usuario. Se tendrá al menos 100 MBytes, pero para trabajos serios se tendrá más. El tamaño más popular hoy en día es 330 MBytes. Para sistemas más grandes, la variedad de discos de 600 MBytes y más grande aumenta continuamente, y las unidades de más de 1 MBytes están disponibles.
Las velocidades de almacenaje masivo han ido creciendo con los años. Pero parece que los tiempos de acceso promedios de los discos duros de los microcomputadores han llegado a un nivel estable. La mayoría de los mejores discos duros de hoy en día tienen un tiempo de acceso promedio de 15 ms., de acuerdo con Seagate, eso es todo lo que necesita. La sobrecarga del sistema en las transferencias es tal que aunque tenga un disco más rápido no tendrá una respuesta más rápida del sistema.
Los discos nuevos son rápidos. Si bien no encuentra la información mucho más rápido, si lo están pasando hacia el microcomputador, a un paso cada vez mayor. Las razones de transferencia de datos siguen subiendo por varias razones, incluyendo el giro más rápido, interfases más rápidas y el caché interno. La primera y la última también ayudan a mejorar los tiempos de acceso efectivos, sin tener que acelerar el movimiento real de la cabeza.
Los discos duros siempre han rotado sus platos a una velocidad casi universal de 3600 rpm. Las unidades de disco usan motores de C. D. (Corriente Continua) con servo control que podían eficientemente a cualquier velocidad. Sin embargo, el sistema de disco duro se diseñó basado en ésta velocidad, fijando a la velocidad de 3600 rpm tanto como la razón a la que se leía la información del disco como la densidad de almacenamiento. Tanto las interfaces ST506 como la ESDI (Enchanced Small Device Interface: Interface Mejorada para Dispositivos Pequeños) están, en realidad, fijadas a la razón de 3600 rpm.
No sucede lo mismo con las interfaces de nivel más alto, como IDE (Electrónica Integrada en el Disco) y SCSI (Interfaces para Sistemas de Computadores Pequeños). Estas procesan la información tal y como viene del disco y pueden aceptarla a cualquier razón que el diseñador de la unidad escoja. El diseñador tiene un par de razones poderosas para escoger razones más altas de giro. Mientras mayor sea ésta, menor es el período de espera promedio. (El tiempo que le lleva al disco girar hasta que llegue a la posición radial para leer la información que quiere. Como promedio, la espera es el tiempo que le lleva al disco dar una media vuelta: 8,33 ms a 3600 rpm). Además, puede leerse la información del disco más rápidamente a una densidad de almacenamiento dada, porque el giro más rápido concentra más transmisiones de flujo bajo la cabeza de lectura/escritura en un período dado.
Por supuesto los discos no pueden girar a una velocidad infinita, a velocidades realmente altas, se corre el riesgo de que se partan por la fuerza centrífuga. Pero un incremento modesto de velocidad puede tolerarse. De hecho la velocidad de 4500 rpm se está convirtiendo en un nuevo estándar (resultando en un tiempo de espera promedio de 6,7 ms).
Para evitar estos errores se creó el intercalado, que consiste en alterar los sectores que antes eran consecutivos, dando el tiempo al disco para procesar toda la información leída en cada sector, mejorando también el tiempo de acceso a los datos.
Página anterior | ![]() Volver al principio del trabajo | Página siguiente ![]() |
Trabajos relacionados
Ver mas trabajos de General |
|
Nota al lector: es posible que esta página no contenga todos los componentes del trabajo original (pies de página, avanzadas formulas matemáticas, esquemas o tablas complejas, etc.). Recuerde que para ver el trabajo en su versión original completa, puede descargarlo desde el menú superior.