1.2 Fuentes de exposición al plomo

El plomo puede ingresar a el organismo vía alimenticia y/o tracto respiratorio, así las principales fuentes no ocupacionales de este metal son los alimentos, agua potable y aire. La emisión de este metal puede depositarse en suelo y la vegetación en la cercanía a las carreteras, a causa de las emisiones de escape de gas del automóvil, es una de las fuentes principales de la contaminación por plomo. Las otras fuentes importantes del plomo en el alimento y del ambiente son el uso del arseniato de plomo como fungicida en las cosechas y fuentes industriales.

Además, también se sabe que la cantidad del plomo transferida al alimento depende de su forma química más bien que de su cantidad total en suelo. Así pues, la especiación del plomo en suelo es más importante para estimar su disponibilidad biológica, reactividad fisicoquímica y transporte en el ambiente y dentro de la cadena alimentaria (Yaman et al., 2000).

Las fuentes más comunes de la exposición del plomo en los niños jóvenes, son el polvo de la casa que esta contaminada con la pintura con plomo, el suelo contaminado con las pinturas con el plomo e industrias (Meyer et al., 2005). Durante el siglo pasado, las emisiones del plomo al aire ambiente han causado contaminación considerable, principalmente debido a las emisiones del plomo de la gasolina (Järup, 2003). La cantidad de plomo en el polvo de la casa tiene una fuerte correlación con los niveles de plomo en sangre de los niños (Meyer et al., 2005).

1.3 El plomo un tóxico en el ser humano.

El plomo es el tóxico mas estudiado y este ha representado uno de las principales preocupaciones de salud publica, puesto que, afecta muchos órganos y sistemas en los seres humanos (Apostoli et al., 2002). El plomo es un metal no esencial que puede causar toxicidad en todos los grupos de edad (Mycyk and Leikin, 2004). El plomo es un catión divalente y se une fuertemente a grupos sulfhidrilo de las proteínas. De los muchos órganos afectados por el plomo, el más importante es el sistema nervioso central (SNC). Mucho de la toxicidad del plomo puede ser atribuida a la alteración de enzimas y proteínas estructurales, pero este versátil tóxico tiene muchos más blancos (Needleman, 2004).

1.4 Muestreo de la sangre venosa y la voltametría de redisolución anódica.

El plomo es un metal pesado que no juega ningún papel en la fisiología humana, por lo que el nivel plasmático debería ser cero. En la actualidad es prácticamente imposible encontrar alguna persona en la que no se detecten niveles de plomo en sangre (Ascione, 2001). Por ello el análisis de las muestras de la sangre venosa se considera actualmente el método primario para supervisar los niveles ocupacionales del plomo, debido a los problemas de contaminación potencial. Las muestras son obtenidas en capilares (Taylor et al., 2004).

Los instrumentos portátiles pueden ofrecer resultados analíticos expeditos para los profesionales de la salud, y en áreas donde se carece de la infraestructura analítica o de laboratorio. Se utiliza para analizar rápidamente niveles del plomo de la sangre venosa en los individuos, y emplea la voltametría de redisolución anódica (ASV) para medir el plomo en la sangre. Es un instrumento desarrollado por los centros para el control de enfermedad y la prevención (CDC, por sus siglas en inglés), diseñado para proporcionar una determinación rápida y rentable para monitorear las exposiciones al plomo (Taylor et al., 2004).

Este instrumento portátil ASV fue diseñado para proporcionar una alerta, es una técnica rentable para monitorear las exposiciones de plomo y se ha utilizado con éxito para la investigación pediátrica. El análisis rápido con el instrumento también lo hizo potencialmente valioso a los profesionales de la medicina para investigaciones en sitios con poblaciones de trabajadores expuestos al plomo. El instrumento utiliza los reactivos preempacado y no requiere los reactivos de gran pureza, tales como ácido nítrico concentrado o agua ultra-pura. Esto es una ventaja adicional para las investigaciones en el campo de la salud que usen este instrumento (Taylor et al., 2004).

El instrumento (ASV) comercialmente llamado LeadCare es un instrumento portátil de campo, que sirve para monitorear el plomo en la sangre para profesionales de la salud. En vez de esperar días o semanas, que se esperan para obtener los resultados por medio de absorción atómica, los empleados con niveles de plomo en sangre serán identificados rápidamente en minutos a horas (Taylor et al., 2001).

1.5 La anemia entre mujeres y niños.

La anemia es una condición que resulta cuando el nivel de la hemoglobina en la sangre es demasiado bajo. La hemoglobina de los eritrocitos transporta el oxígeno de los pulmones hacia otros tejidos y órganos en el cuerpo, de modo que estos tejidos y órganos puedan realizar sus funciones. Una deficiencia de la hemoglobina significa una deficiencia de la capacidad del cuerpo para disminuir el oxígeno a esos tejidos y órganos. La anemia resulta generalmente de una deficiencia alimenticia del hierro, de la vitamina B12 y de algunos otros alimentos. La anemia tiene efectos perjudiciales en la salud de mujeres y de niños y puede convertirse en una causa fundamental de la muerte materna, de la pérdida prenatal y pérdida perinatal (NFHS, 2000).

El plomo incrementa la morbi - mortalidad. Los efectos adversos en la salud como la anemia en niños incluye daños en el desarrollo psicomotor y función tubular renal, bajo desempeño cognitivo, hasta retraso mental. La asociación entre la toxicidad del plomo con la anemia en niños ha sido explorada principalmente en poblaciones de alto riesgo, tales como niños que viven cerca de una fundidora de metales (Jain et al., 2005).

Aunque la CDC define un límite en el nivel de plomo en sangre de ³ 10m g/dl sobre el fundamento de su toxicidad neurológica, la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés) sugiere un nivel umbral de 20-40 m g/dl para anemia en niños. Hay poca información relativa a la relación entre niveles de plomo <40 m g/dl y anemia en niños. Se ha observado que los niveles de plomo en sangre ³ 10m g/dl se asocia con un alto riesgo de anemia de consecuencias variables, en comparación con niveles <10 m g/dl (Jain et al., 2005) (Tabla 1).

Tabla 1. Estándares reguladores seleccionados para plomo en sangre

Sangre (µg dl -1)

Organización Mundial de la Salud (OMS)

20

USA (CDC)

10 b

USA (EPA)

NA d

Australia

10

Canada

10

Conferencia Americana del Gobierno y Higiene Industrial.

30

b Nivel de acción en niños. NA d = No disponible. µg dl: microgramos por decilitro.

Fuente: Hashisho and El-Fadel, 2004; Carter et al., 2000.

1.6 Acumulación del plomo en el hueso.

La determinación del plomo en muestras del hueso tiene gran importancia en las ciencias ambientales, arqueológicas, clínicas y forenses (Grotti et al., 2005). El plomo en sangre tiene una vida media corta de 30 días, mientras que el plomo en hueso tiene una vida media de hasta 25 años (Korrick et al., 2002).

El plomo es transportado por la sangre, hasta los tejidos suaves, donde permanece por períodos cortos y finalmente se deposita en el hueso.

Más del 90% del plomo presente en el cuerpo se almacena en huesos, donde puede permanecer por décadas. Sin embargo, el tejido óseo no representa un sitio del secuestro permanente del plomo pero si, una fuente de la exposición interna continua que puede incrementarse como resultado de los cambios en la dinámica del hueso, observados en las diferentes etapas de la vida, como en la menopausia, donde la pérdida de masa ósea es un fenómeno frecuente que comienza típicamente en el período perimenopáusico y continúa con una pérdida acelerada a través de los años (Latorre et al., 2003).

Los depósitos del plomo en hueso pueden ser reabsorbidos y liberados a la sangre durante la remodelación del hueso normal, durante períodos de incremento en la reabsorción ósea, como ocurre en ciertos estados patológicos como en el hipertiroidismo (Korrick et al., 2002).

La movilización del plomo del hueso durante el embarazo constituye un problema de salud pública debido a su impacto potencial en el desarrollo del sistema nervioso fetal. La evidencia experimental y epidemiológica sugiere fuertemente que el desarrollo del feto puede ser sensible a los efectos de la exposición a las bajas concentraciones del plomo (Téllez-Rojo et al., 2004).

La acumulación del plomo en hueso es probablemente afectada por factores sobre el metabolismo del calcio. Así, una alta acumulación de plomo en el cuerpo puede resultar en un incremento en la exposición endógena, y también significa un riesgo, para personas con fracturas, enfermedades de los huesos, tirotoxicosis, embarazo u osteoporosis en general, como se ha observado en mujeres después de la menopausia. También se evidencia que el plomo es movilizado del esqueleto materno durante el embarazo y la lactancia (Borjesson et al., 2003).

El plomo inorgánico es un tóxico acumulativo que es almacenado en hueso, que es un almacén y una fuente endógena de plomo; esto ocurre en condiciones de patología del hueso, tales como osteoporosis (Weaver et al., 2005).

1.7 Contaminación de metales pesados en el suelo.

El plomo es introducido al ambiente por procesos naturales y antropogénicos. La contribución natural es debida a la erosión de la corteza del suelo y transporte del polvo bajo diferentes condiciones climáticas y debida a varias fuentes antropogénicas, tales como la minería medieval, romana y actividades industriales del siglo diecinueve y veinte, el uso de gasolina con plomo y fertilizantes con fosfato (Grotti et al., 2005).

Los suelos son los receptores de grandes cantidades de contaminantes, tales como metales pesados, siendo componentes dominantes de ciclos químicos ambientales. Los suelos son una mezcla variable de minerales, materia orgánica y agua, la retención de metales pesados depende necesariamente de las características del suelo, cuyas propiedades que frecuentemente se correlacionan con la adsorción de metales son el pH, la capacidad del intercambio catiónico, la materia orgánica y el contenido de arcilla. Entre los metales pesados que son peligrosos particularmente en el ambiente, el plomo es de los más tóxicos, y se puede encontrar en niveles elevados en varios compartimientos ambientales. Los métodos voltamétricos son las principales técnicas para determinar el grado de interacción de los iones del metal con los suelos (Trancoso et al., 2004).

La contaminación de metales pesados en el suelo y los efectos de los yacimientos ácidos sobre ecosistemas terrestres, son dos de los principales problemas ambientales de gran interés para algunos países. Si los suelos contienen altos contenidos de metales pesados y se depositan en yacimientos ácidos, podemos predecir acerca de las consecuencias para los ecosistemas. Algunos autores indican que la biodisponibilidad, movilidad, y actividad de los metales pesados en el suelo en el campo, fueron afectados mayormente por yacimientos ácidos, resultando en una mayor liberación de metales pesados, principalmente debido al cambio de cationes en suelos con H, Ca, Mg, y NH4 que viene de yacimientos ácidos. Estos han sido uno de los más importantes factores para la acidificación del ambiente (Liao et al., 2005).

1.8 Metales en la alimentación.

Los alimentos contaminados por plomo, mercurio, arsénico, cadmio y otros metales puede agotar seriamente almacenes de hierro en el cuerpo, de vitamina C y de otros elementos esenciales, conduciendo a la disminución de inmunoglobulinas, al retraso intrauterino del crecimiento, y desarrollo de las facultades psicosociales y a las capacidades asociados a la desnutrición.

Se ha encontrado que las altas concentraciones de los metales Co, Cd, Pb, Mn, Ni y Cu en la fruta y vegetales en algunas regiones están relacionadas con el alto predominio de cáncer gastrointestinal. Se ha reportado que el suelo y los vegetales contaminados con plomo y cadmio contribuyen a disminuir la expectativa de vida dentro de las áreas afectadas, reduciendo la edad promedio de mortandad de 9-10 años (Liu et al., 2005).

Las cosechas pueden captar elementos tóxicos a través de sus raíces de suelos contaminados e incluso las hojas pueden absorber los elementos tóxicos depositados en la superficie de la hoja. Se sugiere que el alto porcentaje de cáncer gastrointestinal esta relacionado con las altas concentraciones del Co, Cd, Pb, Mn, Ni (Liu et al., 2005).

1.9 Niveles de plomo en mujeres de edad reproductiva.

Una de las fuentes mas importantes de exposición al plomo para el feto y el infante es la sangre materna. El plomo en la sangre materna fácilmente cruza la placenta y las glándulas mamarias. El nivel de plomo en sangre del cordón umbilical y de la leche materna esta estrechamente asociado con los niveles en la sangre materna. El nivel de plomo en leche materna depende de la carga de plomo en el cuerpo materno. Esto fue reportado que el 45%-70% del plomo en la sangre de mujeres de edad reproductiva origina un almacenaje en los tejidos a largo plazo (Lee et al., 2005). Según datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el plomo puede ser transmitido de la madre al feto por transferencia placentaria estando expuesto a casi la misma concentración de plomo que la madre (Arrate et al., 1999).

La leche materna humana es usualmente, solo la fuente de alimento para los infantes durante los primeros cuatro a cinco meses de vida. Muchos productos químicos se pueden transferir a partir de lo almacenado en el cuerpo y de la sangre de la madre durante la lactancia, como los compuestos organoclorados, y los metales pesados que son también significativos.

Cada metal se distribuye de una manera característica entre las fracciones de la leche. El plomo se encuentra casi exclusivamente en la fracción de la caseína (96%) de la leche y el cadmio se distribuye sobre todo entre la grasa (49%) y la caseína (43%). Las proporciones más elevadas de metil mercurio se encuentran en la grasa (39%) y el suero (34%), mientras que el mercurio inorgánico se encuentra sobre todo en el suero (41%) y las fracciones de la caseína (el 31%) (Ursinyova and Masanova, 2005).

El cadmio, el plomo y el mercurio son de gran interés debido a su toxicidad y extensa utilización. El sistema nervioso es el órgano blanco principal para el plomo, aunque puede afectar más adversamente a otros órganos del cuerpo. El sistema nervioso del feto y del niño joven es particularmente vulnerable al plomo porque se encuentra en crecimiento muy rápido.

Muchos estudios han demostrado deterioro en el comportamiento de los niños incluso a bajos niveles de exposición, así como la disminución en el índice de inteligencia fue asociada con un aumento de plomo en la sangre y los dientes. La absorción de metales pesados en infantes es generalmente más alta cuando están con una dieta de leche, probablemente debido a que las proteínas de la leche fácilmente son absorbidas (Ursinyova and Masanova, 2005).

Durante el embarazo y la lactancia, los niveles de plomo en la sangre se incrementan de 15-20% por aumento en el metabolismo, esto sugiere que los niveles en tejido y sangre en la edad reproductiva de la mujer determina la carga en el cuerpo de sus hijos. La FDA reporta que la edad reproductiva en la mujer en los Estados Unidos están expuestas al plomo a través de los alimentos (43%), aerosoles (31%), agua (22%) y aire (4%) (Lee et al., 2005).

La leche materna ha sido sugerida como fuente potencial significativa de la exposición de plomo a infantes lactantes. Este fenómeno constituye un problema de salud pública potencial en los países en donde la exposición del plomo ambiental está continuando así como en los países en donde la exposición de plomo ambiental ha declinado. Se ha reportado que los niveles maternales del plomo de la sangre y del hueso ambos son determinativos importantes del plomo en leche materna.

Se han realizado estudios del plomo en leche humana y se han encontrado concentraciones que fluctúan sobre tres niveles de magnitud a partir de 1 a 100 µg/L (ppb) (Ettinger et al., 2004).

2.0 Envenenamiento de plomo entre niños y muerte en trabajadores expuestos.

El envenenamiento por plomo en niños causa déficit en la inteligencia, la lectura, y en la capacidad de audición; esto puede conducir a la disminuir la capacidad de aprendizaje, reduce la atención y a la hiperactividad creciente, dolor de cabeza, comportamiento antisocial y violencia. Esto es asociado con el cerebro, hígado, daño renal y muerte (Rogge and Combs-Orme, 2003).

La toxicidad del plomo depende de la dosis, de la duración de exposición, y de la susceptibilidad de desarrollo y alimentación del niño (Haley and Talbot, 2004). Los niveles del plomo de la sangre en niños debajo de 10 µg/dl hasta ahora se han considerado aceptables, pero los datos recientes indican que puede haber efectos toxicológicos del plomo en niveles más bajos de la exposición anticipada previamente.

Hay también evidencia que ciertos factores genéticos y ambientales pueden aumentar los efectos perjudiciales del plomo en el desarrollo de los nervios, de tal modo haciendo a ciertos niños más vulnerables para la neurotoxicidad del plomo (Järup, 2003). Se ha documentado que el plomo puede ocasionar daño a concentraciones bajas y que los niños son más sensibles que los adultos a sus efectos. Es indiscutible que tiene efectos tóxicos en los niños (Azcona-Cruz et al., 2000).

Los altos niveles de la exposición (> 80 µg/dL) pueden causar daño severo al cerebro o la muerte (NFHS, 2000). En infantes, los altos niveles del plomo se han sugerido para causar el síndrome infantil repentino de la muerte (EPA, 2005).

2.1 Efectos adversos en el neuro-comportamiento, desempeño cognoscitivo y prevenciones.

El plomo es particularmente peligroso en niños jóvenes debido a el significativo retraso que puede impartir en el desarrollo neurocognositivo (Mycyk and Leikin, 2004). Exposiciones posnatal en niveles bajos de plomo han sido asociadas con efectos adversos sobre la integración visual-motora y la destreza motora perfecta durante la niñez. Varios efectos del plomo fueron observados en las concentraciones más bajas de 10 m g/dl, incluyendo efectos nocivos sobre la electrofisiología, la neuroquímica, el comportamiento, las funciones cognoscitivas y el desempeño en la escuela.

Las consecuencias negativas de la exposición de plomo debajo de 5 m g/dl se han observado en el índice de inteligencia, la atención, la integración visual-motora, las habilidades académicas incluyendo cuentas aritméticas y de la lectura. Sin embargo, en una publicación reciente, se han reportado asociaciones entre el déficit neuro-comportamiento y los niveles del plomo tan bajos como 3 m g /dl. Los resultados amplían estas observaciones demostrando que las funciones específicas neuromotoras son también afectadas en niveles bajos en la exposición al plomo durante la niñez (Despres et al., 2005).

Incluso los niveles relativamente bajos de la exposición de plomo (tan bajo como 10.0 µg/dL) disminuyen el coeficiente intelectual y la capacidad de aprendizaje. El envenenamiento por plomo también contribuye a la anemia, disminuye el crecimiento, y causa deterioro en el oído (NFHS, 2000).

Los niveles de ³ 10 m g/dl deben provocar algunas medidas preventivas a escala comunitaria. Sin embargo, los efectos de los niveles bajos, que incluyen deterioro en el desempeño cognoscitivo, cambios en el comportamiento y decremento en el cociente intelectual (intelligence quotient –IQ, por sus siglas en inglés) se han observado en niveles inferiores a 10 µg/dl. Este descubrimiento está respaldado por muchos estudios hechos en diversas poblaciones (Romieu, 2003; Tang et al., 2004).

Existen evidencias científicas que indican que los efectos de salud adversos ocurren en niveles progresivamente más bajos del plomo en la sangre en niños muy jóvenes más que en los adultos. Los centros para el control de enfermedad (CDC), por lo tanto, han recomendado que el objetivo de todas las actividades de prevención de envenenamiento por plomo deba ser la reducción de niveles de plomo en sangre en niños deban ser al menos de 10 µg/dL, y si varios niños en una comunidad tienen niveles de plomo en sangre, en o en el exceso de 10 µg/dL, la CDC sugiere que las actividades a nivel comunitario de la prevención estén consideradas. La intervención debe ser iniciada, si los niveles de plomo de la sangre en niños es de 15 µg/dL; una evaluación médica completa es necesaria, si un nivel de plomo en sangre de un niño es mayor que o igual a 20 µg/dL (Khan, 2001).

2.2 Plomo en cerebros jóvenes: ¿Consecuencias neurológicas del adulto?

Mientras que la investigación sobre la exposición de plomo se ha centrado en declinaciones en el aprendizaje y la memoria, e influencia otros comportamientos tales como humor como la depresión, ansiedad, y tendencia a la violencia/ agresión. Se han encontrado asociaciones entre la exposición de plomo y el comportamiento criminal y delincuencia juvenil, y ha surgido, una teoría llamada la base fetal de la enfermedad en el adulto.

Esta teoría postula que varias enfermedades del adulto tienen su origen en el desarrollo. Las relaciones entre la exposición temprana y las anormalidades neuro-fisiológicas, se han observado a través del curso de vida, y la exposición crónica al plomo se ha asociado al desarrollo de enfermedades neuro degenerativas tales como enfermedad de Alzheimer, Parkinson y la esquizofrenia, por sus características previas a la enfermedad, tales como atención reducida, deterioro neurocognositivo y el aprovechamiento disminuido se asemeja fuertemente al déficit del comportamiento asociado.

Estos resultados sugieren que la exposición de plomo en el desarrollo pueda desempeñar un papel en la presencia de desórdenes neuropsiquiatricos o neurodegenerativos en el inicio de la edad adulta. Además, en la neurogenésis del adulto se ha propuesto como posibilidad para entender a los fenómenos tales como Alzheimer, la depresión y la esquizofrenia (Pabello and Bolivar, 2005).

2.3 Exposición ambiental al humo del tabaco.

El plomo está presente en el tabaco y en el humo del tabaco, este contiene alrededor de 4000 componentes, incluyendo a los metales pesados como el plomo. Fumadores activos tienen niveles más altos de plomo en sangre que los no fumadores.

La exposición de niños al humo indirectamente se ha ligado a una variedad de efectos en la salud, incluyendo infecciones respiratorias, enfermedad del oído medio, y el desarrollo de asma. La exposición al humo del tabaco parece estar asociada a los niveles elevados del plomo de la sangre en niños (Mannino et al., 2003).

El tabaquismo es conocido por ser la causa principal del cáncer de pulmón en hombres y mujeres, con el 85% a el 90% de todos los pacientes de cáncer de pulmón fumaron en algún período de la vida (Patel, 2005). A pesar de la evidencia, de que el humo ambiental del tabaco (ETS) está asociado a un riesgo creciente de los efectos perjudiciales en la salud perjudiciales, >40% de los niños de Estados Unidos se exponen a ETS en sus hogares. La exposición a ETS se ha ligado constantemente a efectos nocivos sobre la salud en niños, otitis media, cólicos, síndrome de muerte súbita infantil, accesos de asma, y varias dificultades respiratorias (Yolton et al., 2005).

Estimaciones actuales de Canadá son que cada cigarrillo contiene aproximadamente 600-800 ng de plomo. Un estudio recientemente terminado de la prueba patrón de Massachussetts estiman que el humo del tabaco contiene 60 ng de plomo por cigarrillo. El plomo es probablemente asociado a la fracción de partículas del humo del tabaco y puede ser absorbido a través del sistema respiratorio (Mannino et al., 2003).

Entre el 2 y 6% del Plomo contenido en los cigarrillos es inhalado por el fumador, también se ha mostrado que los fumadores pueden inhalar de entre 1 a 5 g de plomo fumando 20 cigarrillos (Massadeh et al., 2005).

La ingestión de suplementos de ácido ascórbico (1000 mg/día) se asocia con la reducción de niveles de plomo en sangre en hombres fumadores (Lee et al., 2005).

La tiamina inhibe la captación del plomo en células peritoneales en hámster chino, y reduce la toxicidad del plomo. Se ha identificado a la tiamina y piridoxina como inhibidores de intoxicación por plomo. La tiamina mejora la eficacia de agentes quelantes para movilizar al plomo de tejidos y inducir su excreción (Lee et al., 2005).

2.4 Reproducción.

En muchas partes del mundo, la exposición al plomo sigue siendo común, afectando la salud del hombre, a su cónyuge o sus descendientes incluso en los niveles relativamente bajos. Los estudios epidemiológicos han mostrado, anormalidades de la esperma y en la fertilidad masculina, especialmente en muy bajas dosis. También se reporta que la exposición a largo plazo al plomo puede producir cambios en esperma funcional, morfológica y pueden reducir la fertilidad masculina. Un efecto indirecto del varón en la exposición al plomo puede ser un incremento en abortos espontáneos, aunque esto ha sido sugerido en exposiciones mas altas, tales como los encontrados en contextos ocupacionales (Farias et al., 2005).

A altos niveles de plomo, se han demostrado efectos sobre la reproducción en hombres y mujeres. Las mujeres expuestas durante el embarazo han experimentado un índice creciente de abortos y vómitos. Además, las mujeres expuestas durante niñez pueden estar en un riesgo creciente de aborto espontáneo y óbito y sus niños más probablemente experimentarán alteraciones en el aprendizaje. Los efectos sobre las funciones reproductivas masculinas, incluyendo la reducción del esperma, se han reportado en varones ocupacional expuestos (EPA, 2005).

La exposición ocupacional a los niveles relativamente altos >40 m g/dL, se ha asociado a calidad reducida del semen, abortos espontáneos y disminución del porcentaje de fertilidad, por un efecto directo de la función testicular o por desequilibrio hormonal.

La medición de los niveles de plomo en la sangre, se ha considerado el índice de la exposición para los estudios toxicológicos, pero se ha sugerido que esto pueda no reflejar la acumulación del Pb en los genitales masculinos, y explicar las asociaciones negativas observadas con la función reproductiva. Por lo tanto, la concentración seminal del plomo podría proporcionar un reflejo de la exposición y la toxicidad reproductiva del Pb, el cual ha sido medido en órganos reproductivos, incluyendo la próstata y las vesículas seminales en los seres humanos; en animales, parece acumularse en el epidídimo (Hernández-Ochoa et al., 2005).

2.5 Cáncer.

El plomo es un establecido toxico y metal carcinogénico (Navas-Acien et al., 2004). La exposición ocupacional al plomo se ha asociado al riesgo creciente de cáncer. Se ha clasificado como un probable carcinógeno humano, por la EPA y un agente carcinógeno posible, por la agencia internacional para la investigación sobre cáncer, basada en la evidencia de carcinogénesis en animales pero aún incompleta evidencia en los seres humanos.

Riesgos crecientes del cáncer del riñón, cáncer de pulmón, glioma, cáncer rectal y algunas otras neoplasias malignas. Sin embargo, los compuestos reales del plomo, así como las rutas de exposición, y de los niveles del plomo que pueden causar el cáncer en seres humanos son desconocidos. Además, el potencial para la exposición a otros agentes carcinógenos existe, particularmente en fundidores de plomo (EPA, 2005).

El plomo ha servido para inducir cánceres renales en animales y nefropatía entre seres humanos con alta exposición en su trabajo (Moore and Wilson, 2005).

En cuanto a los cosméticos, un grupo de trabajadores expuestos a los tintes, con plomo y cadmio demostraron que una exposición elevada a estos se relacionaba con una mortalidad por cáncer de riñón (Moore and Wilson, 2005).

Se ha demostrado repetidamente que la exposición al plomo produce cáncer en animales de laboratorio (ACGIH 1996). Estudios epidemiológicos han encontrado un aumento significativo para varios tipos de cáncer (estómago, pulmón y vejiga), por ello, queda abierta todavía la respuesta hacia una eventual acción mutagénica y cancerígena del plomo (Arrate et al., 1999).

International Agency for Research in Cancer (IARC), clasificó el plomo como un posible carcinógeno humano, como son el cáncer de pulmón, cáncer del estómago y gliomas (Järup 2003).

2.6 Muerte.

Es bien sabido que el envenenamiento severo del plomo puede conducir a la encefalopatía y a la muerte. Hay una cierta evidencia, también, de índices de mortalidad más altos debido a la enfermedad cerebro vascular entre trabajadores expuestos al plomo (EPA, 2005).

2.7 Hipertensión.

Puede haber una relación entre la exposición de plomo y la hipertensión. El ritmo cardíaco y la hipertensión crecientes fueron observados en trabajadores ocupacional expuestos después de solamente cuatro semanas de exposición a los altos niveles del plomo. La hipertensión también se ha asociado a la exposición de plomo en la población en general (EPA, 2005).

2.8 Neurotoxicología.

El plomo es un neurotóxico central y periférico. Interfiere la liberación de la acetilcolina o bien la reabsorción de colina y la síntesis consecuente de acetilcolina. La adenil-ciclasa del SNC es inhibida por el plomo. Con niveles de Pb-B inferiores a 60 m g/ 100 ml puede existir ya un retraso de la velocidad de conducción del impulso nervioso. Algunos autores sugieren el uso de estudios electromiográficos en la evaluación de la exposición crónica (Arrate et al., 1999).

Los efectos sobre el sistema nervioso central han sido descritos de manera diferente: desde no evidentes, hasta limitados a una reducción de los rendimientos globales, o a alteraciones de las funciones psíquicas más complejas (Arrate et al., 1999).

2.9 Efectos sobre el sistema cardiovascular.

Ha sido descrito el efecto favorecedor del plomo en el desarrollo de afecciones cardiovasculares: hipertensión y aumento de riesgo coronario, entre otros. Un aspecto interesante constatado en los últimos estudios es la relación causal entre bajos niveles de exposición e hipertensión arterial. También se ha encontrado mayor riesgo de mortalidad por enfermedades cardiovasculares en trabajadores expuestos a plomo (Arrate et al., 1999).

Las alteraciones cardiacas pueden producirse por tres mecanismos: Hipertensión arterial por afección renal primaria, aumento de la resistencia periférica por alteración de la pared de los vasos sanguíneos, o por infiltración del sistema de conducción cardíaco (Arrate et al., 1999).

3.0 Inhibición en la síntesis del Hem en los eritroblastos.

Un gen potencialmente relevante es ALAD, encontrado en el cromosoma 9q34, el cual codifica δ -aminolevulinic acid dehydratase (ALAD), es una enzima implicada en la síntesis del grupo hem de los eritrocitos. La enzima ALAD es el principal sitio de unión del plomo en los eritrocitos, y la proteína ALAD 2 fija más firmemente al plomo que la proteína ALAD 1. Este cambio altera la toxico-cinética del plomo (Kamel et al., 2003) y distribución, y por lo tanto su toxicidad (Hu et al., 2001).

VDR, otro gen potencialmente que es afectado por la susceptibilidad al plomo, se encuentra en el cromosoma 12q y codifica para el receptor (VDR) en la vitamina D, esta puede también influenciar la absorción y distribución del plomo (Kamel et al., 2003).

El plomo bloquea varias enzimas necesarias para la síntesis del grupo Hem de la hemoglobina: delta-ALA-deshidratasa (ALA-D), coproporfirinógeno III, decarboxilasa y ferroquelatasa. Los efectos dependen de la dosis de absorción, siendo la más temprana, la inhibición del ALA-D.

Por otro lado, la actividad de la enzima ALA-sintetasa será estimulada por un mecanismo de retroalimentación como consecuencia del déficit de Hem, produciéndose también un aumento del ALA. Las consecuencias biológicas de esta acción de inhibición son: aumento de la tasa de ALA en sangre y en orina (ALA-B, ALAU), aumento de la concentración de coproporfirinógeno III en los hematíes y de coproporfirina III en orina (CPU), aumento de la tasa de protoporfirina IX en los hematíes, aumento en la tasa de hierro sérico (Arrate et al., 1999).

3.1 Alteración morfológica de los precursores de los eritrocitos.

En una punción esternal, pueden ser observados megaloblastos, eritroblastos poliploides y punteado basófilo en los eritroblastos. La acción inhibitoria del plomo sobre la enzima pirimidin-5-nucleotidasa es la responsable de la reducción-degradación del RNA en los reticulocitos en vías de maduración y de la persistencia de las granulaciones basófilas (Arrate et al., 1999).

3.2 Efectos sobre los glóbulos rojos circulantes.

La fragilidad mecánica de los glóbulos rojos parece aumentar, aunque este factor no es suficiente para explicar la anemia. La vida media de los glóbulos rojos disminuye ligeramente. Este hecho permite clasificar la anemia saturnina entre las anemias hemolíticas (Arrate et al., 1999).

3.3 Nutrición.

Diversos estudios han mostrado la interacción que existe entre elementos esenciales como el calcio y el hierro. Se ha asociado una deficiencia de cualquiera de éstos con un incremento en la absorción y retención del plomo. La intoxicación neuronal por plomo puede resultar más grave si existe, además, una deficiencia de hierro. Por ello, son necesarias la ingesta adecuada de estos nutrientes y la modificación de las carencias orgánicas. En el caso de los niños de más de un año de edad, la ingesta diaria de un gramo de calcio debe satisfacer sus necesidades. Los productos lácteos son alimentos ricos en calcio. Los antiácidos son una fuente barata de calcio si no se tolera la ingesta de productos lácteos, o bien éstos no están al alcance de la población. La carne es la fuente más segura de hierro asimilable (Markowitz, 2003).

3.4 Toxicología.

3.4.1 Absorción

El plomo es absorbido inicialmente a través del sistema respiratorio y gastrointestinal, y es la ruta más importante de ingreso para exposiciones laborales. La absorción cutánea de plomo inorgánico es insignificante. Sin embargo, compuestos de plomo orgánicos, a causa de su solubilidad en lípidos, son fácilmente absorbidas a través, de la piel intacta. La absorción del plomo respiratorio es primeramente dependiente del tamaño de partícula; de la solubilidad, el volumen respiratorio y las variaciones de la fisiología del individuo. Son factores menos importantes. La absorción gastrointestinal del plomo es mas baja en adultos que en niños, ya que el adulto solo absorbe del 10 al 15 % del plomo de la dieta (Stauding, 1998).

Los niños pequeños normalmente exploran su ambiente por la actividad vía mano - boca, comportamientos que son probablemente la principal ruta de ingreso para incrementar la admisión del plomo de un niño que vive en un ambiente con riesgos como pobreza, con pinturas con plomo en sus casas o niveles elevados de plomo en el polvo de la casa o por la tierra patio.

La fracción promedio de absorción gastrointestinal de plomo es mucho mayor en infantes y niños jóvenes que en adultos y la absorción se incrementada por la presencia de deficiencias nutricionales de Fe y Ca, que son más comunes en niños que en adultos (Bellinger, 2004).

El grado de absorción del plomo se incrementa considerablemente en personas con ayunos prolongados o en personas cuya dieta es deficiente en calcio, hierro, fósforo o zinc (Stauding, 1998).

3.4.2 Distribución.

Después de que el plomo es absorbido por el flujo sanguíneo, a través de su ingestión o inhalación, este es transportado y unido a los eritrocitos. La fracción de plasma que se esparce libremente es distribuida extensamente en todos los tejidos, alcanzando altas concentraciones en hueso, dientes, hígado, pulmón, riñón, cerebro y bazo. El plomo en la sangre tiene una estimada vida media de 35 días, en tejido suave de 40 días y en hueso de 20 a 30 años. Con la exposición crónica, la mayoría del plomo absorbido termina en hueso.

El plomo se substituye por el calcio en la matriz ósea. Esto no es conocido por causar algún efecto de intoxicación o envenenamiento sobre el hueso mismo. El almacenaje en el hueso probablemente actúa como un "deposito," protegiendo otros órganos mientras sigue la acumulación crónica. El plomo que se acumula en el hueso proporciona en última instancia una fuente para la removilización y toxicidad continuada después de que la exposición ha cesado. El contenido corporal total del plomo se llama la carga de plomo en el cuerpo; en un estado constante, cerca del 90% de la carga en el cuerpo esta unida al hueso (Stauding, 1998).

3.4.3. Excreción

Aunque el plomo es excretado por diferentes rutas (incluyendo sudor y uñas), solo la vía gastrointestinal y renal son de importancia practica. En general, el plomo es excretado muy lentamente por el cuerpo (la vida media biológica estimada es de 10 años). Cuando la excreción es lenta, la acumulación en el cuerpo ocurre fácilmente (Stauding, 1998).

3.4.4 Vías de eliminación del plomo.

El plomo absorbido es eliminado principalmente a través de la orina. Una pequeña parte es eliminada a través de la bilis en las heces. La porción de plomo que ha sido ingerida y no absorbida es igualmente eliminada por las heces. Otras vías de eliminación son la saliva, el sudor y la leche (Arrate et al., 1999).

3.5 Efectos clínicos en adultos.

3.5.1 Toxicidad de plomo inorgánico agudo.

Las exposiciones laborales excesivas al plomo sobre un período corto pueden causar un síndrome de intoxicación aguda por plomo. Datos clínicos clásicos en este síndrome incluyen cólicos abdominales, estreñimiento, fatiga y disfunción del sistema nervioso central. Con dosis mayores, puede evolucionar hacia la encefalopatía aguda con coma y crisis convulsivas. En exposiciones leves, dolor de cabeza y cambios en la personalidad pueden ser las señales de toxicidad neurológica (Stauding, 1998).

3.6 Fuentes potenciales de exposición al plomo

La exposición al plomo ocurre mediante diferentes fuentes y vías, sin embargo, las bases de datos sobre las fuentes potenciales de exposición, con frecuencia no se encuentran disponibles. Cuando las fuentes no están bien identificadas, los datos sobre el uso industrial del metal pueden proporcionar información sobre las fuentes potenciales de exposición.

Por ejemplo, los datos sobre la operación de las fundiciones de Plomo se pueden utilizar para determinar los sitios donde pudiese ocurrir una elevación de los niveles de plomo. Este metal se utiliza en muchos países para varios propósitos industriales como en las pinturas, la soldadura, el barniz, la manufactura de baterías y como un aditivo para la gasolina. Por lo cual, las vías de exposición que resultan de su uso pueden incluir el aire, la comida, el agua, el polvo, el suelo y la pintura.

En situaciones específicas existen otras vías que pueden ser importantes como la cerámica tratada con barniz que contiene plomo, en México; o él «kohl» (polvillos negros empleados en la India para dar sombra a los ojos) y la medicina herbolaria (Romieu, 2003).

3.7 Marcadores biológicos de exposición al plomo y muestreo del medio ambiente

Para determinar el nivel de exposición al plomo se pueden utilizar diferentes marcadores biológicos que incluyen sangre venosa y capilar, sangre de cordón umbilical, plasma, orina, dientes, huesos y cabello. La sangre, refleja principalmente la exposición reciente, es el marcador biológico más comúnmente usado. El 99% del plomo en la sangre se encuentra asociado con los eritrocitos y, como lo sugieren los estudios metabólicos, el plomo total en la sangre tiene una vida media de 25 a 30 días. El plomo en el plasma, que representa la fracción libre o difusa y biodisponible que se encuentra en el cuerpo, posee el significado toxicológico más importante. La mayor parte de la carga de plomo en el cuerpo se almacena en los tejidos mineralizados. Sin embargo, aunque los niveles de plomo en los dientes y en los huesos reflejan una exposición acumulativa (de varios años), no se pueden utilizar de manera rutinaria para la vigilancia (Romieu, 2003).

De acuerdo con los patrones del CDC, los niveles de ³ 10 m g/dl deben provocar algunas medidas preventivas a escala comunitaria. Sin embargo, los efectos de los niveles bajos, que incluyen deterioro en el desempeño cognoscitivo, cambios en el comportamiento y decremento en el coeficiente intelectual se han observado aun en niveles inferiores a 10 Este descubrimiento está respaldado por muchos estudios hechos en diversas poblaciones (Romieu, 2003).

4. Conclusiones

La exposición infantil y laboral al plomo sigue siendo un problema de salud pública; no se trata de una enfermedad propia de la pobreza o de las minorías étnicas, ni es el resultado de prácticas de crianza erróneas. El "problema del plomo" se ha reducido, pero no ha quedado resuelto, y a pesar de las leyes que prohíben el plomo en la gasolina y en la pintura, los riesgos de exposición persisten.

El problema no ha sido entendido en su totalidad, de tal manera que una solución fácil es imposible. Hasta que no se elimine el problema, real o potencial, de la intoxicación por plomo, los programas de detección seguirán siendo necesarios.

Los problemas ambientales nos afectan a todos; suelen ser problemas complejos y multifactoriales. Su solución debe abordarse, con eficacia y eficiencia, de manera integral y en forma coordinada donde participen los especialistas, las autoridades, los afectados y los responsables.

El aspecto más importante del tratamiento de un problema de contaminación, es la eliminación de las fuentes de exposición. Al igual se recomienda que para tratar a infantes afectados, se reduzca el umbral de la Categoría II de 10 µg/dL a 9 µg /dL, con base a distintos autores ya que puede haber una reducción en el índice de inteligencia asociados a un aumento con el plomo en la sangre en medio del curso de la vida a partir de 1 a 10 µg/dL (Lanphear et al., 2005; Dietrich et al., 2004; Bellinger 2005; Brown et al., 2005; Canfield et al., 2003).

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Eduardo González Valdez,(1)

egvgalapagos[arroba]yahoo.com.mx

Carlos Bedolla Cedeño(2)

Ezequiel González Reyes(3)

QFB. Edith Lorena Arroyo Ordaz (4)

(1) Escuela de Químico Farmacobiología. Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. Morelia, Michoacán, México.

(2) Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia. Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. Morelia, Michoacán, México.

(3) Laboratorio de Invertebrados. Facultad de Biología. Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. Edificio B-4 3º. Piso. Ciudad Universitaria, CP. 58060. Morelia, Michoacán, México;

(4) Facultad de Químico Farmacobiología de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo.

Biografía

Eduardo González Valdez

Es Químico Farmacobiologo, egresado de la Escuela de Químico Farmacobiología de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. Ha desempeñado sus actividades como Laboratorista en el área de Química Orgánica. Ha participado como ponente y conferencista en diferentes congresos locales, estatales, nacionales e Internacionales. Ha publicado diferentes artículos en medios locales, nacionales e internacionales. Tiene Diplomado en Formación de Tutores. Actualmente desempeña sus actividades como Ayudante de Docencia en el área de Análisis Instrumental Nivel "A" de Tiempo Completo de la Escuela de Químico Farmacobiología de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo en Morelia, Michoacán, México.

Morelia, Michoacán. México.



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Comentarios

  • Super completo
    Este ha sido uno de los mejores trabajos que he encontrado en mi investigación acerca del Plomo, gracias.
    Lule  |  2007-11-14 19:38:25

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