La Historia del presente no explica una nueva periodización de la historia, ni intenta establecerla como tal. Busca y pretende que el historiador sea capaz de estudiar y enfocar los hechos que son coetáneos a el, que están ocurriendo en ese espacio de tiempo que él vive y que además tiene que valerse para ello de diferentes fuentes, no tradicionales para el historiador.

Según Josefina Cuesta en Historia del presente, "son mayoría los historiadores que se inclinan por aceptar unos parámetros móviles para la historia del presente que permitan mantener la coetaneidad de la época –o generación- que la vive, pues cuenta entre sus características la simultaneidad entre historia vivida e historia contada, la identidad entre el sujeto que hace la historia y la traduce en historiografía.

Historia del tiempo Presente, traducción más fiel del concepto francés, en donde el tiempo es un elemento necesario en su estudio, que comparte con el resto de los períodos históricos, aunque sea el presente su principal objetivo. Historia coetánea, formulado por Aróstegui, en donde "la construcción y por tanto, la explicación, de la Historia de cada época desde la perspectiva de los propios hombres que la viven. Es la historia de una edad cualquiera escrita por los coetáneos. En ese sentido es una categoría histórica y en forma alguna un período". J. Lacouture, J.F. Soulet y L. Guinle la nombran historia inmediata, donde la limitan a un período de tiempo corto; J.F. Sirinelli lo llama Historia próxima; Historia muy contemporánea sería la titulada por los ingleses, mientras que los alemanes la denominan Historia de nuestro tiempo, privilegiando el concepto de coetaneidad. La elegida por los españoles, Historia del mundo actual; otros la nombran sencillamente historia reciente.

¿Entonces, qué es la Historia del Presente?

Ángel Soto la entiende como la "expresión de la relación compleja de la temporalidad, en la que se pueden superar los estrechos límites del tiempo corto y prolongar su análisis en la larga duración, aunque es un presente de quien nos habla, del enunciador, pues esta historia trata de los que están vivos, por tanto esto le permite una movilidad, ya que recoge la realidad, constituyéndose en una historia con un fuerte elemento experiencial y con contenido generacional. Resultado de la propia coetaneidad, la Historia del Presente no se entiende como una época determinada, con una delimitación temporal estática y fija, sino como una categoría dinámica y móvil que se identifica con el período cronológico en que desarrollen su existencia los propios actores e historiadores".

Josefina Cuesta da a conocer su definición como expresión de la relación compleja de la temporalidad, en lo que no es fundamental la sucesión en la diacronía como la propia relación entre los tiempos –pasado y presente, sin descuidar el futuro-, y la mutua interacción entre ellos. (...) Es un concepto en construcción que expresa la situación de una historia también en construcción.

Según P. Nora, la Historia del Presente "no se define por una cronología, ni por un método, sino por un punto de vista".

Aróstegui la define como tiempo presente, no ha acabado de funcionar, ni de clasificarse y definirse.

Entendemos entonces que la Historia del Presente no es más que la historia de la realidad social vigente, la historia inmediata que vivimos, que como expresaba Hobsbawn, siempre se produce una cierta identificación entre el historiador y la época que estudia, sea cual sea el período cronológico en que esta se sitúe. En ella no está ausente la memoria histórica.

También otros de los aspectos que se podría abordar es la relación entre memoria e historia. J. Le Goff apuntaba que "la memoria es la materia prima de la historia". Soto enunciaba también que "ella (refiriéndose a la memoria) es objeto de historia como oral. Pero también, al constituirse en objeto de historia en el análisis de las relaciones entre memoria e historia, entre historia vivida e historia contada, permite preguntarse acerca del comportamiento de la memoria ante los diferentes acontecimientos. Con todo debe tenerse cuidado con creerse que la Historia del Presente consiste en una recuperación de la memoria o es historia oral, (...) pero memoria no es sinónimo de historia".

Para que la memoria se convierta en historia, se necesita de una problematización y se usará dicha memoria junto a las fuentes orales como materia prima para la elaboración de la investigación.

Mi criterio es que los historiadores tenemos que hacer historia no solo del pasado inmediato sino también de nuestro tiempo, "la historia del tiempo presente", y no solo abandonar este terreno para uso exclusivo de excelentes analistas procedentes de otros campos.

Otros expertos en el tema dicen, la historia necesita testimonios si estos testimonios tienen una mentalidad histórica, tanto mejor.

En mi opinión pienso que se puede historiar el presente el punto clave de esto radica en las relaciones interdisciplinarias entre las ciencia sociales y el uso que le de el historiador a la fuente que tiene en sus manos.

"(...) hoy en di nadie puede conocer mas de sola disciplina en su totalidad. La ambición de dominar dos o más disciplinas es una utopía. Al partir del supuesto de que es posible conocer y combinar disciplinas completas, la noción de interdisciplinariedad induce a engaños (…)".

Respetando ese criterio, a veces muy defendido, al igual que el que postula el de ir a una sola ciencia social, no pienso que en alguno de los dos se encuentre la solución que buscan los estudiosos del tema. La historia del tiempo presente no va a ser definida por un marco cronológico, pues se trata de la historia de las generaciones vivas y que poseen memoria histórica respecto a una etapa dada del devenir histórico, se trata, a demás, de la historia hecha por las mismas generaciones que la han vivido y que viven los acontecimientos de los que escriben.

¿Ahora bien es esto trabajo solamente del historiador?

Es aquí donde entra a jugar su papel más importante las relaciones interdisciplinarias entre las ciencias sociales.

Desde finales del siglo XVII cuando fueron apareciendo las diferentes ciencias sociales lo que las caracterizó fue su encasillamiento y su reducción a un conjunto de categorías que las definían. Desde esos momentos los estudios universitarios se organizaron por especialidades que se correspondían con las respectivas ciencias.

Siglos más tarde la historia académica de finales del XVIII y principios del XIX con una idea más evolucionada de sus antecedentes en las universidades de Alemania, muy influenciada por el romanticismo y el historicismo que volvió sus ojos hacia la Edad media, a las antiguas tradiciones y valores. Coincidentemente profesores e investigadores desarrollaron una especialización en los métodos a utilizar por cada una de las distintas ciencias sociales. El antropólogo mediante el viaje y la observación participante, el sociólogo tenía como fuente la entrevista y la encuesta. Para el historiador quedaba el documento escrito. Ese documento era la fuente de la verdad, a el había que ajustarse. Muy vinculada a estos hechos se impuso la idea histórica de Leopoldo von Rank sobre mostrar las cosas tal y como sucedieron.

La interpretación errónea de la concepción metodológica de Ranke parte de un apéndice de su obra Historia de los pueblos románicos y germánicos que tituló Crítica a los historiadores modernos. Fue en realidad una crítica a la filosofía histórica de la Ilustración, donde expresaba que: aunque la función del historiador era juzgar el pasado y de instruir el presente en beneficio del porvenir su obra no aspiraba a tanto, sino que se satisfacía solo con mostrar las cosas tal y como sucedieron. Esta última frase ha llevado a que se entienda que Ranke abogaba porque el historiador fuera imparcial, objetivo, que estuviera liberado de las pasiones del presente. Al producirse la expansión por el mundo de las ideas de Rank junto a la influencia ganada por el Positivismo también se consolidó la consigna que "sin documentos no hay historia". Por lo tanto, el laboratorio del historiador era el archivo. Desde esa época hasta mediados del pasado siglo XX la mayoría de los historiadores habían construido del archivo su templo y del documento escrito su Dios.

Cuando se hace un análisis del presente, siempre la sociología, la antropología, o la politología ha sido las ciencias que lo han estudiado, dejando a la historia aparte, ya que se supone que la misma ha de dedicarse al estudio del "pasado" y no a las sociedades vivas. No obstante la relación de la historia con el presente y las ciencias sociales no tienen porqué seguir entendiéndose de esa manera, pues en su conjunto ellas no pueden intervenir fuera del tiempo y del cambio, es decir fuera de lo histórico. La historia tiene mucho que contar sobre las sociedades presentes y contribuir al análisis social, multifocal de nuestro tiempo. Citando a Julio Aróstegui en su investigación Historia, experiencia y coeternidad. Ensayo de fundamentación de la Historia del Presente, nos dice que "Lo histórico es una dimensión ineludible de lo existente y no sólo de lo que ha existido".

La Historia del Presente actúa como punto de encuentro y confrontación entre la historia y las ciencias sociales, no desterrando al historiador de otras disciplinas, ni confinarlo a los archivos.

Cuando hablamos de ciencias sociales nos referimos a aquellas ciencias o disciplinas científicas que se ocupan de aspectos del comportamiento y actividad de los seres humanos.

"(…) Se discute si los conflictos del mundo actual son un problema de la historia, de la politología de la sociología política, por solo citar algunos puntos de vista (…) se maduran ideas, el dilema requiere ser expuesto de forma mas amplia. ¿Por qué sólo contraponer si los asuntos del mundo de hoy deben ser objeto de estudio, investigación o análisis de una u otra ciencia social? ¿El hombre, la sociedad humana no es también preocupación de la arqueología, la antropología, la sociología, la economía, o la historia? (…)"

¿Podemos ver estas por separa?

Por supuesto que no, cuando queremos interpretar un hecho aquí entran a desempeñar su papel todas las ciencias sociales.

Los cuentistas sociales para poder historiar el presente no podemos establecer barreras entre nosotros mismos, cuando queremos escribir un hecho para dejar constancia del mismo tenemos que unirnos y cada cual poner un poco de su objeto de estudio que es ahí precisamente donde se marca la diferencia pero a su vez el punto donde nos unimos todas las disciplinas para hacernos una sola, cada cual valora desde su punto de vista el hecho y se arriban a conclusiones.

Hablar de la historia del presente es un tema que no nos alcanza el tiempo, pero creo que para los nuevos tiempos que vivimos, donde el mundo globalizado nos hace una fragmentación eminente, la importancia de que las disciplinas sean una sola como Ciencia Social es lo mas importante para historial el presente.

"(…) Ahora bien, la historia del presente se enfrenta a dos obstáculos. En primer lugar, no disponemos de la totalidad de la información. Hay fuentes que no serán accesibles a los investigadores hasta dentro de un tiempo. En segundo lugar, no conocemos las consecuencias de los hechos que estamos viviendo. La historia del presente deberá ser completada, revisada y rescrita en el futuro (…)".

En este caso creo que los obstáculos son contradictorios o no existen tales obstáculos, el no disponer de la totalidad de la información no puede ser un obstáculo, con la que existe se tiene que trabajar, es cuestión del cuentista depurar la fuente y sacar de ella lo que se necesita, toda fuente o información puede estar manipulada o en algún caso oculta, la tarea del cuentista es trabajar con lo que tiene y sacar de esto todo lo que necesita. Sobre el segundo nombrado obstáculo tampoco debe ser consecuencia que impida historiar el presente se tiene el hecho hasta el momento en que lo vivamos, es tarea de otros cuentistas escribir sus consecuencias, que basándose en lo que escribimos los que lo antecedimos, escribirán ellos su presente histórico y así sucesivamente siempre se podrá historiar el presente.

Artículo original:

Timothy Garton Ash, Historia del presente. Ensayos, retratos y crónicas de la Europa de los 90. Tusquets Editores, Barcelona, 2000, Pág. 11-23.

Selección de lecturas. Historiografía Contemporánea. Constantino Torres Fumero. LA interdisciplinariedad. ¿Un problema actual del historiador? Pág. 304.

Cuesta Josefia. Historia del presente. Ed. Eudema Historia. Universida Complutensa, España. 1993

Autora:

Dialina Luis Gracia

dluisg[arroba]uci.cu


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Comentarios

  • Acuerdos y desacuerdos
    En principio me permito aclarar que no poseo la capacidad de ser historiador, por mas que me gusta mucho la historia, El tema de la Historia del Tiempo Presente (opino como libre pensador) se dificulta mucho más que la historia anigua que estudiábamos en primaria y secundaria hace 40 años, tiene el agregado de ser un partícipe de la propia historia y trae aparejado simultaneamente la subjetividad del historiador como ser viviente y pensante y su subjetividad política teñírá sin lugar a dudas su trabajo.- Me parece pertinente anotar que un trabajo histórico de Tiempo presente debería ser tratado más que por la interdisciplinariedad, por un grupo de calificadas personas que trabajen en forma transdisciplinaria, lo que permite elaborar consensos desde los discensos y el producto podrá valorarse con mucha más objetividad.- No hay que olvidarse que estos actores viven en tiempo presente y sufren rien lloran aman odian y a través de una labor transdisciplinaria, me parece, se puede lograr un producto analítico pero con objetividad de causas y consecuencias de esta historia de tiempo presente.-Bueno por allí dejamos el aporte que esperamos que sirva por lo menos para repensar los hechos, pido disculpas por el atrevimiento de opinar sin ser especialista en la amática, pero engo la experiencia de haber trabajado bastante tiempo en grupos técnicos transdisciplinarios en la Temática de Violencia Doméstica, abuso y maltrato de niños, niñas y adolescentes, y el público objetivo no se daba cuenta de la profesión de cada integrante del grupo hasta que nosotros lo aclarabamos, pero el producto que ha dado ese grupo ha sido punta por muchos años en el Uruguay, lástima que por asuntos políticos no se apreció la labor y se ha disuelto pero eso es harina de otro costal un abrazo y adelante Heber Pinto
    heberp28  |  2007-05-24 21:58:59

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