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El punto de partida de la presente reflexión, parece verdad de Perogrullo:’el conocimiento solo se convierte en poder, y real valor, en la medida en que se socializa o circula’.
La circulación, actividad azarosa y gris, remite a la imagen de un cantautor/a, escritor/a, film maker, agentes de la actividad multimedial, propietarios y directivos de los medios de comunicación, aficionados y profesionales, como un marchant o vendutero, puerta a puerta, con sus ofertas de contenidos, a la cabeza o pregonando los mismos en las esquinas de amplia circulacion, en las horas pico del trafago citadino.
Lanzar a productores/as de contenidos a la adoración del becerro de oro, representa un empobrecimiento del debate, una vocación onanística, inmanentista, que dibuja irremediable, una de las potencialidades infinitas del ser, en sociedad, a principios del siglo XXI.
El productor/a haciéndose cargo en solitario de establecer la relación entre audiencias y emisor de bienes y servicios, sin la intermediación de las plataformas editoriales: know how, enlaces, estudios, soportes de traducción, experiencias y relaciones con los lideres de opinión - en una materia, organización y mercado, históricamente determinados-, incrementa los riesgos de no cobertura adecuada.
La atomización del proceso productivo y circulatorio de los contenidos, reduce sus impactos, positivos, en la calidad de vida, de la sociedad donde tal fenómeno se produce, constituyéndose en un soliloquio, sin posibilidad de evaluación u observación de los impactos de tales discursos, los usos potenciales de los mismos, por parte de otras personas, organizaciones sociales y empresas.
Tal atomización, ha venido a ser diluida en la libertad de elección y consumo, de contenidos, que cada quien percibe o identifica como relevantes, en funcion de sus necesidades, como parte de los esfuerzos y modificaciones orientados a la modernización y democratización de los procesos de consumo, en términos generales (García Canclini: 1999; 2000; 2001), desde las redes humanas y tecnológicas solidarias, desde la Internet, aunque se presume que con mayor velocidad y un inventario de nuevas herramientas para la autoedicion y la personalización, derivadas de Internet 2.0, se hará posible, no solo la ínter operación de redes académicas, sino también ciudadanas, de servicio publico o soporte a las políticas publicas, para vencer los retrasos de reconversión del aparato productivo, de cara a la sociedad de la información, la comunicación y el conocimiento (SICC).
La circulación de los contenidos, su velocidad y condiciones -en alianza con las tecnologías emergentes- puede hacer la diferencia, entre el éxito y el fracaso de las ideas, como lo demostró el impacto de la imprenta en la divulgación de las ideas de Lutero y Calvino, en la renovación de las ciencias, de cara al gran publico, que nunca fue tan grande hasta que la educación se convirtió de lujo, en derecho con las revoluciones burguesas, europeas como norteamericana.
Remitirnos una y otra vez a las condiciones en que se hizo posible el cambio, tecnológico, instrumental y de mentalidad, marcando un corte entre antes y después de la introducción de la imprenta, permitirá alumbrar el camino para las decisiones que -en lo personal, en lo comunitario, lo temático, lo corporativo, lo gerencial y lo político- tendrá que tomar cada actor o actriz social, para sobrevivir en las nuevas condiciones de mercados, sociedades y proyectos de trascendencia.
No existe, afortunadamente, un aparato, para medir impactos -sin implementar o experimentar- ex ante, lo que sucederá, en la vida de todos y todas, ni de la validez o pertinencia de una idea, aun la mas impopular de ellas, la desaparición de ocupaciones o su enrarecimiento, hasta hacerlas irreconocibles, en el siglo que inicia.
La actividad lleva un curso incierto y veloz, por lo que nadie puede descartar, el equivoco, el accidente, las victimas, en los debates, sobre los cursos de acción: quien hoy exhibe orondo, tener "la razón", fundando su poder y sapientia, en lo aprendido ayer, probablemente, mañana o pasado mañana, este pidiendo excusas a la humanidad, esto si reconoce, la validez en la ciencia normal, de los desarrollos y evidencias ulteriores.
El bien y el mal como absolutos, son construcciones míticas, capaces de reforzar las formas pre-tecnológicas, del ejercicio del liderazgo y la autoridad, fundada, no en hechos; sino en la cuestión patriarcal, discriminante y jerárquica, legitimada o no, por la validación del voto popular: ideas que nunca concurren a su ventilación publica, como es el caso de los poderes fácticos y su alianza, perpetuamente, conservadora, en lo relativo a las opciones multiples de los seres humanos - comunidades, estéticas, corpus teorías o ideologías- en la democracia, que se inventa o construye todos los días, no en los libros, cuando se desvanecen los fundamentos, del mundo al cual remitirnos, con la melancólica tesis de "cualquier tiempo pasado fue mejor". Pero, mejor para qué? O para quién?
Cuando la verdad se ha vuelto una mercancía relativa, atacada por multiples poros del concepto, entonces el individuo, creador o no de contenidos, siente que es soliviantado por las circunstancias, hasta arrancarle un aullido, ante lo inexplicable. La frontera de lo sabido, en su inmaterialidad, pero también en sus consecuencias, sobre las condiciones de vida y en la construcción de ciudadanía.
La circulación de contenidos, como contribución a las bases del sistema democrático, parte del hecho de la inexistencia de buenas o malas ideas, haciendo abstracción de la experimentación y su puesta en contexto, allí, en las practicas sociales de los sujetos, en su permanente e incremental demanda de nuevos grados de libertad, hacia el infinito, pero siempre dentro de una historicidad concretas, lo cual se conecta con las velocidades, el tipo de estrategias, de sensibilidad y aprendizaje, que funcionan o no, en personas, a titulo individual o colectivo.
Los contenidos y la capacidad de las personas, en tanto sujetos de derechos, para clasificar, jerarquizar o priorizar, lo que les importa o conviene o no, como un tema articulado, en la libertad de creencias o cultos, en la cotidianidad del habitus (Bourdieu, 1984), no implica la tutela de agencias o instancias publicas o privadas, sino la libertad para que la persona, como ciudadano, participe- evaluando, revisando, proponiendo, verificando, defendiendo, promoviendo- aquellos tópicos o materias, considerados por el o ella, como dignos de consideración, partiendo del lugar social, desde el cual se habla o se escribe. Buena parte del retraso en el ritmo de los cambios, en siglos anteriores estuvieron asociados a la centralización de la decisión, apriorista, sobre que convenía o no, desde el prisma dogmático, como pensamiento, acción o propuesta y las formas de represión y disciplinamiento de los y las transgresoras de tal orden, armónico y metafísico, independientemente de las intencionalidades, que le sirvieron de sostén por siglos.
Los beneficios o impactos sociales positivos de Internet 2.0 no corresponden solo a quienes lleguen, como una minoría calificada a pisar el campus de un college o universidad, sino que presagian modificaciones, desmitificaciones y transgresiones, en la forma en que se han manejado los grupos multimediales, a escala global, en la medida en que existirá un marco de referencia, de mayor profundidad y actualización que los medios de comunicación masivo, para aquellos y aquellas, que alcancen el acceso y apropiación de los recursos, de esta fase superior de la coordinación de la investigación, la representación simbólica y los procesos de retroalimentación en la semiosis perpetua.
Sin embargo aun en tal escenario ideal para la profundización y contextualización temática – Internet 2.0-la figura del editor, del animador o del gestor cultural, no desaparecerán, puesto que se trata de un espacio troncal, con el pensamiento abstracto, que demandara, en aquellos temas de interés general, la modificación, en términos de formatos y niveles de estructuración de los contenidos, para satisfacer intereses propedéuticos, de la inmensa mayoría de la población, no conformada por expertos y académicos, en ningún lugar del mundo.
En cualquier caso, seria una oportunidad para la creación de obras, tanto originales, como derivadas, respetando los derechos subsidiarios y sus complejidades, tanto legislativas como jurídico-políticas, de país en país, pero donde no se hacen prescindibles: la elección de estrategias y canales de distribución, o lo que es lo mismo la capacidad de que una información codificada al interior de un texto llegue a ser servida y "customizada" para suplir necesidades, de todo aquel que necesite de la misma - no solo de algunos de los demandantes reales- como imperativo de la democratización y modernización de sociedades y culturas, sujetas a nuevas exigencias de competitividad y reciclaje de habilidades y conocimientos, en sociedades, urbanizadas y complejas, como las actuales.
La circulación de los productos y servicios de las industrias culturales o creativas, no es un tema de interés solo para los agentes económico-sociales, corresponsables de su existencia, en cada barrio, municipio, región o país, debido a que afecta, la oportunidad REAL de obtener: mejorías sustanciales, en la cualificación de la mano de obra, manual e intelectual, en lo tocante a la socialización de destrezas de los seres humanos, para orientarse, participar, escoger y decidir, sobre el tipo de capacitación o retroalimentación, en una gama de contenidos, como aspira cualquier sociedad pluralista.
Esta decisión, no puede, ni debe ser tutelada, modelada, a priori -por ningún agente organizacional, institucional, político, económico, social o religioso- conscientes de la no neutralidad del poder, en la cuestión de los contenidos -y el desfase de unas y otras de estas instancias- para dar cuenta del dinamismo de la realidad, sin mirar, como referente permanente el pasado -y paradigmas superados- de la interacción comunicativa.
El ciudadano/a, al menos el adulto que no dispone de una calificación profesional de débil mental, orate o incapaz, sabrá siempre -mas que cualquier tecno-burócrata- que es lo que el y su familia, necesita y quiere elegir –por su cuenta y riesgo, como la libertad en cualquier otro ámbito- como retroalimentación, para sobrevivir, a la luz de experiencias, de su observación libre de los giros y complejidades, de los paradigmas emergentes: siendo esta, una de las conquistas innegociables, de la diversidad cultural, lingüística y étnica, del llamado paradigma de la complejidad.
La pretensión de imponer unidireccionalidades, hermeneias o exegéticas oficiales en torno a la obra de arte o a los contenidos potencialmente circulables en los distintos grupos sociales y culturales, agendas ocultas o cosmovisiones trucadas -dentro del repertorio axiológico, perceptivo, aspiracional de una época o comunidad- no contribuye a la valoración de la innovación y la creatividad como consustanciales del proceso de recepción-desconstrucción.
En la medida en que las propuestas, casi siempre excluyentes o prejuiciadas, emanadas desde la perspectiva hegemónica del bloque de poder, tiende al anclaje con un pasado, de pesadillas, intolerancias, piras de libros y personas, listas negras, donde todas las ideologías, donde se abrazan concupiscentes, bajo la misma sombrilla, la democracia y el socialismo, reales, o el macarthismo, los kulags, o el Santo Oficio, los comisariados de la cultura, el prolekultismo o las intrusiones de la policía del pensamiento orwelianas-
Calma, por otro lado, pensar, en el hecho de que siempre habrá un sobreviviente, en capacidad de pasar la antorcha con la información indispensable para completar el sentido del rompecabezas de la historia, como lo han demostrado los planes de intolerancia y limpieza étnica, desde el nazi-fascismo hasta las ultimas guerras de los noventas a la actualidad y además el hecho de que el credo y convicción de las hombres y mujeres libres del planeta, cada día solo tiende a engrosar sus filas, dejando de lado la aspiración de la propaganda para que los niños y las personas de todas las edades, se conviertan en nuevos títeres entrenados en la risa y el aplauso, al margen de la calidad de los que se les oferta.
Afortunadamente, los espíritus libres del planeta, no están en capacidad de aplaudir, independientemente de las buenas intenciones, de las excusas y justificaciones, utilizadas para imponer el argumento de autoridad –"magister dixit" o "ideograma kitsch"- con relación al destino de un producto o servicio, manufacturado por las industrias culturales, al menos en la democracia, como se entiende la misma, en el contexto post guerra fría.(Vid Santos, Y.F (1999): Censura. Manzana envenenada, Reforma Constitucional y Constituyente Popular. Ap. Rev. Alojo%, Santiago de los Caballeros)
Llegaremos algún día a transparentar la contribución de las industrias culturales al PIB?
La circulacion de contenidos, adaptados a sus niveles de comprensión y contextos socio-culturales, de personas y organizaciones, para participar de la actualidad contemporánea y sus perspectivas de modelado, en y hacia emprendimientos innovadores, lo mismo en el aparato productivo, como en la vida domestica o comunitaria, se ha constituido en un problema que esta motivando la reflexión en mas de un sentido y por mas de un sector de las sociedades, en las ultimas décadas.
2.1. Vamos lentos… pero lentos, en la adaptación creativa y reconversión del aparato productivo., desde la base de la sociedad.
Qué pretendemos hacer con los seres humanos rezagados en el proceso, en paises no industrializados?...irán a una suerte de reservorio o zafacón? Lo saben ya, ellos y ellas?
Mientras contextos, paradigmas, técnicas, tecnologías y perfiles socio-ocupacionales, vinculados a la producción-distribución-recepción y consumo de contenidos, están sometidos a desafíos, significativos, pasando por la re-aprehensión de sus metas y roles sociales -ahora en búsqueda del acceso y apropiación universales, en audiencias con intereses muy particulares y desagregados- dentro de la agenda nacional de desarrollo humano, en muchos lugares del mundo, como Republica Dominicana y algunos paises del Caribe y America Latina, la situación del productor de contenidos, cuenta con pocos soportes, orientación y promocion, desde las entidades publicas, y su capacidad de inserción estratégica internacional o mundial, donde es inexistente el Ministerio de Comercio Exterior, y por lo tanto: faltan tramos, puentes e interfases amigables, del mismo capaces de empalmar con la generación de intangibles, de alto valor agregado, como los servicios, los conceptos y las ideas.
Cuidado! Reconocer la necesidad del Ministerio de Comercio Exterior y el lugar de los servicios en el mismo, a principios del siglo XXI, en un país o región, no es una patente de corzo, para reclamar privilegios sectoriales, exenciones impositivas o libre importación de los insumos del proceso; sino mas bien: apuntar que por su importancia, para el resto de las actividades relativas a la productividad y a la creatividad, raíces de la innovación, en bienes y servicios, tanto el sector editorial, como la educación, dentro del conjunto de las producciones de las industrias culturales o creativas, tienen un impacto positivo, en el conjunto de la relación posible, casi siempre tortuosa en los siglos XIX y XX, entre cultura, sus productos y servicios, y la economía, en el reconocimiento social de la transversalidad y transdisciplinaridad de sus beneficios, para la creación de la competitividad, la generación de riqueza, exportaciones y empleos, de otros sectores de la economía y de la sociedad.
2.2. Estadísticas y cuentas nacionales: veremos alguna vez el impacto o contribución de las industrias culturales en la nueva economía?
Piénsese por ejemplo, en el conjunto de pasos- pensar, idear, crear un prototipo, planificar, presupuestar, encontrar aliados e inversionistas, dentro o fuera de la incubación de emprendimientos- relacionados a la innovación, las patentes industriales o la modificaciones de productos o servicios en la creación de una propuesta de valor, patentable o franquiciable.
Que porcentaje de tales actividades, requieren diseños, dibujos, esquematizaciones o propuestas de contenidos, o el concurso de boutiques creativas? Cuando tales emprendimientos abren sus puertas, se consigna, lo que ellas hacen por la economía, por el empleo, haciendo abstracción de todo el trabajo invisibilizado, para hacer que cada uno de los esfuerzos anteriores, sea comprensible, di-dác-ti-ca-mente digerible, para quien tiene prisa y se dirige por lo general a los números, si estos elementos o contenidos- procedentes de las industrias culturales o creativas- no pudieran capturar su atención, muchos proyectos no hubieran encontrado los capitales para su desarrollo.
El lugar del packing, las etiquetas, las identidades corporativas, el marketing, la publicidad, las relaciones públicas, en la diferenciación y posicionamiento globales -y en los mercados domésticos- de bienes y servicios, en cualquier empresa.
La percepción de sectores importantes, en la creación de opinión publica, de lo que son y significan, tales subsectores de la producción de contenidos – de tipo seductor, utilitario, pero no por ello menos creativo- como universos o mundos paralelos a artistas, escritores y afines, constituye un daño, significativo para el trabajador del conocimiento -y para la gestión del talento en si mismo- puesto que parte del "divide y vencerás". Así se obnubilan u oscureciendo las fuentes de agua – en un mundo lleno de incertidumbres, desnudez y sed- donde tendremos que beber, todas y todas, para cristalizar la supervivencia, de bienes, servicios, personas, paisajes -destinos turísticos, municipios, regiones, paises- como de la memoria histórico-cultural, en las redes del siglo XXI.
Quizás en ese momento de unidad y comunión de voluntades, de consensos de supervivencia, haciendo abstracción de las adscripciones religiosas y partidarias, entonces caeremos en cuenta, de que gracias a la no desagregación de las estadísticas nacionales, el sector industrias culturales o creativas, aparece como una suerte de duende o cenicienta, invisibilizado, sobre su aporte al conjunto a la economía, desde su parcela de acción y contribución: al empleo, a la producción, adaptación de know how y tecnologías, a la producción de procesos, que desembocan en la producción de divisas o monedas convertibles, o en el propio PIB.
Este ultimo factor, el día que nuestros augustos estadígrafos y planificadores de la compilación de las cuentas nacionales, como ya lo están haciendo muchos paises latinoamericanos, INCLUYAN la variable, contribución desagregada de las industrias creativas o culturales al PIB: conllevara un cambio de actitud, una nueva puesta en valor, en términos actuales – no del Renacimiento- sobre quienes son y como apoyan a un país o municipio, las personas y organizaciones creativas, desde el punto de vista del desarrollo humano.
Ese día, que esperamos no tarde como siempre en llegar a nuestro medio, la clase politica y el sector empresarial, podrá poner en perspectivas de manera concreta y operacional: cual es el lugar de la creatividad, de toda la población, y de las agencias de expertise creativo, en la lucha contra la pobreza, la exploración de mercados y la construcción de una cadena de valor, cuando se desmaterializan los intercambios y las mercancías, en la globalización. Habremos despertado, y nos veremos en la obligación de mover los relojes, para que sincronicen con el tiempo presente del resto del mundo.
Pero no todo descansa, no obstante en la "mano invisible", también el Estado, no podrá seguirse sustrayendo en la priorización incremental de la inversión educativa, como parte de la obligación -constitucionalmente contraída en el art. 8 de la Constitución Dominicana, por ejemplo- con cualquier persona, es decir, con todas las personas, independientemente de las previsiones sobre privilegios (art. 100, Constitución Dominicana), al igual que ocurrió con el derecho a la socialización universal o socialmente incluyente de la escritura y la lectura, en la reivindicación de las Revoluciones francesa y norteamericana, siglos atrás, hoy incluyéndose la superación de la brecha del analfabetismo funcional, y el derecho a la información, como medios para mantener la condición y dignidad de persona humana, en el mundo-red:
La motivación a la producción, distribución y consumo de obras -informativas, artísticas, científicas, científico-tecnológicas, de divulgación y monográficas-en torno a los temas, desafíos y oportunidades del presente, valiéndose de la riqueza del repertorio de soportes de la actualidad -escritos, multimediales y virtuales- para diversificar y engrosar, el imaginario, la discursividad identitaria o la comprensión de la realidad –naturaleza, pensamiento y sociedad- en un mayor, numero de personas y organizaciones de una misma etnia o nacionalidad, luego del impacto comprobado de las migraciones internacionales, en la mutación de la concepción de la identidad y la nacionalidad, en el caso dominicano, de 1961 a la fecha, es un tema apasionante, por lo que bajo la mesa, trae.
2.3. El vendutero, contenidos digitales y el deterioro de la calidad de vida (1984-hoy): industrias culturales o creativas de la artesanía, a la postproducción industrial.
La caricatura del paradigma del escasez: del productor/a, en soportes físicos de contenidos, con una caja en la cabeza, para sus obras, pregonándolas, en el mundo neoliberal, en cualquier semáforo, en las horas pico, es también un reporte de la indolencia y la ignorancia del liderazgo político y corporativo, sobre las fuentes de producción de riqueza y diferenciación, a principios de este siglo, su apego devocional casi beatifico, a las formas o medios conocidos para la generación de riqueza, desde la actividad actividad de materias primas, la fabricación y el movimiento de cosas que representa solo el 2% del trafico mundial de tipo económico (Castells, 1999; Touraine, 2005).
Vamos intentando navegar en un velero, en direccion contraria al viento, todo ello sin hacer conciencia de la reinvención del sector maquiladoras o zonas francas, para lograr insertar una nueva fuerza laboral, en rubros emergentes, para lo que no visualizamos ni capitalistas, ni know how, ni personal en capacidad en el corto plazo, para embarcarse en tal titánico esfuerzo, aunque las incubadoras de empresas, conectadas con el Valle del Silicio, no es una estrategia de poca trascendencia como se sabe, mas no parte de problemas vinculantes, con el endo-desarrollo regional.
Cuando algo naufraga o entra en crisis, a veces, es mejor dejarlo que se vaya en paz, aunque nos duela infinitamente. Hay modelos de gestión que ya no dan mas, se agotaron, podemos darles respiración artificial, ilusionarnos con su retorno, pero no renacerán como un florecimiento, del tipo de la danza de los millones, porque se agotaron: los medios conocidos, en la economía tradicional, del 1900 al 1970, se han agotado, casi en su totalidad, incluso el mismo turismo, que es mucho mas joven, dentro de la estrategia nacional y regional de tercierizacion, demandara una reformulación que ya se ve venir y en la cual, factores como el medio ambiente, la sustentabilidad y la cultura local, serán piezas claves de la especificación del destino, abriendo otras compuertas a la fidelización y a la recompra, del Caribe-y al liderazgo dominicano- como el multidestino y la modificación de la libertad de desplazamiento intrarregional, como lo ha demostrado la Asociación de Estados del Caribe (AEC) a propósito de un Campeonato deportivo, en otra isla.
Los medios de producción conocidos, son las opciones seguras de reproducir el capital, de optimizar tecnologías, de generación de empleos y hacer gobernable y comprensible la vida desde la perspectiva de los mas pobres, la pregunta no es si deben existir a mediano y largo plazo, sino: como se reconvertirán, un paso que esperamos con fe, desde 1994 (Cumbre de Jefes de Estado y de Gobiernos, para la Creación del ALCA), aunque fuera de las grandes y algunas medianas, no vemos ese tema en la agenda de aquellos, que a corto y mediano plazo, podrían ser mas afectos por el incremento de la competencia y la desregulación de los mercados de intercambio.
Ahora la pregunta, es a donde queremos llegar?
Los supuestos de la gerencia efectiva como los escenarios tecnológicos, han cambiado, quiera o no, esa es otra discusión.
Nótese estos cambios no los trajo la Internet, ni la televisión, sino que sus motivaciones se remontan a multiples factores, señalados con anterioridad por (Alemán, et al: 2002) y que ya abarcaban franjas importantes de la población, urbana y rural, en Republica Dominicana, a partir del 1969, a juicio del mismo autor.
El talento de las personas (Chiavenato: 2002; Jerico:2001;2003), de CUAL- QUIER persona, no es solo una consigna o una nueva moda administrativa, para cambiar de nombre la gerencia de personal de las organizaciones, es un nuevo proceso de aprendizaje, a la hora de tratar, motivar, contratar, ayudar a desarrollar a las personas, en el marco axiológico, de las identidades corporativas de las organizaciones, con sus sentimientos, rituales, valores, metas, objetivos y filosofía diferenciales, como parte de su propuesta de valor.
Si una nación o sociedad se embarca en una transición hacia un modelo que hace del talento el centro de las economías emergentes, y los actores economicos, no lo utilizan con la intensividad, la diversidad de formas en que el mismo puede ayudar a avanzar la sociedad, entonces, esa misma sociedad esta derrochando sus recursos, como un naufrago que en medio del mar rechazare a alguien que le lanzara un salvavidas, es una estupidez, incalificable, por tanto no debe dar pena, que finalmente el referido naufrago sucumba, irremediablemente, el punto es que quienes desean seguir viviendo en la isla y no comparte esas visiones, carecen de los medios para coordinarse y hacerse escuchar por parte de los y las tomadoras de decisiones.
Así que seguir apostando la opinión por lo nuevo, sin apasionamientos, como parte de un dialogo continuo, con quienes se interesen desde lo propositito, en el relanzamiento positivo, en la proyección del país en el concierto del Caribe, America Latina y el mundo, en los temas que obviamente tengan actualidad y posibilidad de incorporar mano de obra, inteligencia, sensibilidad e innovación a los servicios o productos finales, en el marco del presente paradigma.
Tendrá, a fuerza de los hechos de los últimos anos, el beneficio, entre multiples canales de potencial transmisión del pensamiento, individual y colectivo:una misión, sugerente, articulada, en el tiempo, otro punto a favor de la producción de contenidos sobre temas locales, al menos en la Internet, por ser un medio acumulativo, que impide que meses después, las personas y los liderazgos aleguen ignorancia, cuando se avecinen, entonces los efectos socialmente indeseables de muchas medidas.
Una parte del liderazgo en partidos politicos, organizaciones de la sociedad civil, lo mismo que en el liderazgo empresarial, no ha entendido de que va el juego de la gestión del talento, por eso, se han prolongado los debates en la Comisión Nacional de Salarios (CNS): haciendo abstracción de la forma vergonzante y empobrecedora, en como se desaprovecha el talento de la gente.
No son todos los paises donde la gente hace una cola diaria, para registrar invenciones, innovaciones, propuestas, en oficinas de derechos de autor, en el nuestro sucede (Entrevista Telefónica, Direccion Oficina Nacional de Derechos de Autor, Z 101, 16 de Mayo, 2007)
Allí en paises o regiones, donde no existen aun, canales de distribución, perspectivas estratégicas socialmente inclusivas -de principiantes, aficionados y profesionales, intracomunitarios, independientemente de factores de adscripción como: grupo de edad, nivel de escolaridad, grado de minusvalía, genero, etnia o status migratorio- entre interesados/as en la actividad, es una metáfora lacerante, que toca, la esencia de la lógica de los programas y políticas publicas de innovación, a lo interno de las empresas, organizaciones, entidades privadas, cooperativas, publicas, descentralizadas, municipales, territoriales y virtuales.
La misma expresión de horror en el rostro del lector/a, al imaginar y constatar lo que tienen en común, micro y pequeños empresarios, buhoneros y los representantes de la llamada "alta cultura", en el mundo actual, es quizás, lo que mueve a algunas interrogantes, que prendemos responder, siempre desde la provisionalidad, en lo que desde la Internet, emprendemos.
Cómo circularan, se retroalimentaran, recibirán y consumirán los contenidos? Cuáles son los productos, servicios y procesos, determinados como hallazgos, de interés económico, social, cultural o gerencial, derivados de tales prácticas? .
Mientras en los siglos XV al XX, se considero que esos problemas anteriores, eran gajes del oficio, propios de la operatividad de los negocios. Es decir, un problema personal de quien " se mete" a producir y editar, porque "a nadie le ponen una pistola en la cabeza, para que defina sus ocupaciones u oficios", a veces a muy temprana edad. Afortunadamente el destino de autores y editores, en la actualidad, "salpica"a muchos otros sectores de la vida institucional, comunicacional, economica, tecnologica y politica.
El escenario del bajo perfil o inexistencia de soportes institucionales, para el fomento de la creatividad o la innovación, en términos de la autoedicion y la autoconstruccion de una red, de circulacion para contenidos, implica perdidas tanto economicas, como de status, lo mismo que en su nivel, calidad y estilo de vida del productor/a, si bien mantiene la vigencia de que son problemas personales, en la medida en que se repite, en multiples casos, se constituye en un problema de la sociedad, al menos, si creemos que las minorias tienen derechos culturales, sociales, politicos y económicos.
Mas no solo pierden "quienes se meten a eso", sino quien mas importa, la comunidad de los lectores/as. Constiyéndose así, en perdidas netas, empobrecimiento creciente de las sociedades, en la medida en que la subutilización de sus capacidades – de aquellos que voluntaria y libérrimamente " se meten en eso"- en tales actividades de supervivencia, terminan distrayéndoles de la reflexión y la producción –perdida neta en la capacidad propositiva o innovativa de personas y organizaciones, lucrativas o no- para insertarlo en los mercados desprotegidos – minimización de los roles del Estado-nación-neoliberal, en downsizing- y la globalización, con sus impactos en los paises del Sur o no industrializados.
3.1. Tiene caso el empobrecimiento de-opciones y paisajes-editoriales y contenidos?.
Los elementos perdidos por un autor o editor, en el contexto actual, cuando decide trabajar y hacer circular sus bienes y servicios, como si estuviéramos en 1907, no en 2007, permiten reproducir el ciclo de la pobreza, el mismo que esta acogotando a las MyPEs, desaprovechando su potencial exportador.
Cuando no se cuenta de un nivel organizacional confiable, para:
La ausencia y la obligación de la construcción de tales canales de circulacion y distribución, para satisfacer las exigencias, deseos y necesidades, de una audiencia cada vez mas consciente, empoderada y animada a participar, no puede, ni debe ser una adivinanza, ni para autores/as, ni editores/as, cuando los insumos del proceso se han dolarizado de 1990 a la fecha.
El tema de la cuestión economica y financiera, de los niveles de rentabilidad en programas y proyectos, contrario a los giros contra un baúl o barril sin fondo, se han manejado en muchos paises de America Latina y Caribe, máxime a partir de los anos 90s hasta ahora, cuando un altísimo porcentaje de los fondos de cooperación, sobre todo europeos, dejo de hacer prioridad ALC, para concentrarse en el traspatio de Europa Occidental: Europa del Este, como área de influencia y eventual integración económico-cultural.
Los ejercicios, buenas practicas y alternativas en solitario de la producción y circulacion de contenidos, cuando se apuesta a proveer contenidos gratuitos en línea, constituye un desafío, a la capacidad autogestionaria, a la imaginación para la concertación de alianzas, join ventures y consorcios, orientados al apalancamiento, ya con proveedores o clientes mayoristas, a fin de que como ocurrió, con el caso de Enredando, Alojo.com y otras plataformas interactivas de contenidos gratuitos, en las esferas humanísticas, de las ciencias sociales o la acción comunicativa comunitaria, no se vean estas languidecer, ante el estupor y la impotencia de sus comunidades de lectores y co-participes.
Entonces el dinero, los flujos permanentes, de dinero, lo mismo que de trabajo voluntario, la accesibilidad, usabilidad y la escalabilidad, son el motor de los incrementos de cobertura, diversificación y actualización de tales contenidos, como lo han demostrado iniciativas de referencia como wikipedia.com e incluso proyectos de interés multitemático, como el meta buscador Google.com.
Temas como la rentabilidad o sustentabilidad –económico-social- se convierten en posibilidad real de seguir haciendo tal aporte a la sociedad o la espada de Damocles -que siempre amenaza con la presión familiar o individual- para justificar el cambio de actividad socio-ocupacional; ampliar la cobertura o impactos en los invididuos y organizaciones que demandan, retroalimentación en un tema, aunque estas precisiones desbordan las invididualidades, para instalarse en los apuros operacionales, cotidianos de las llamadas Cámaras del Libro o Promocion de la Lectura, en paises no industrializados, en el mundo no virtual, sino en iniciativas editoriales, en soporte de papel.
3.2. Universos relacionales dinámicos: entornos de aprendizaje, para mejorar la contribución de la retroalimentación y el consumo, culturales.
Tejer estrategias de colaboración, aprendizaje y circulacion de contenidos, relativos al sector editorial y a las industrias culturales, en sentido amplio, implica derribar los muros - compartimentos estancos, disciplinas y sectores de la industria, pensadas para organizar la vida productivas de sociedades, antes de 1960- a fin de enfatizar, en las carencias comunes del sector -sus demandas insatisfechas, cuantificables, concretas y predelimitadas- en lo tocante a: canales de distribución adecuados. Es decir, la creación de mecanismos de exhibición, disposición variada y multisoporte, quizás desde los telecentros, urbanos y rurales, nacionales, regionales, municipales y globales.
Las ideas, las buenas practicas y su circulacion en un rango amplio de sectores emergentes, haciéndoles coparticipes empoderados, de conformidad con el art. 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (ONU, 1948), como derecho que habilita el ciudadano para desarrollar, su participación critica y creativa, en la sociedad pluralista, no supone opinar por opinar -como a uno le de la gana- sino la libertad de documentar sus opiniones, con evidencias, para luego si opinar, como cada quien en su conciencia, estime pertinente a sus intereses, a menos que los mismos colidan con el interés general, limite de la acción libertaria, mas allá del estado naturaleza (Ver Contrato Social: Rosseau), en las sociedades actuales.
La circulacion optimiza re-cursos de acción, minimizando duplicidades en los mismos, evitando que cada generación tenga la obligación de redescubrir -la rueda, el fuego, la artesanía o la agricultura- los rudimentos de la labor editorial en el desarrollo de la supervivencia de culturas y civilizaciones, sorteando la dificultad y costos de, mantener la humanidad caminando en círculos, o manteniendo la vigencia de visiones del mundo no concordantes, con el contexto de la evidencia empírica.
La circulacion -no censurada de mensajes y contenidos multisoporte- es también un aliado de la democracia y de la laicicidad de la vida social, cultural y científica, siendo en esencia un espacio desmitificador, donde se oponen evidencias a las simplificaciones y prejuicios, en funcion de un horizonte amplio de referencias consistentes, sobre el tema de elección de cada autor-lector-coautor: ahorrando dinero y esfuerzo, a diversos sectores sociales vulnerables, particularmente mujeres, pobres, discapacitados, lo mismo que al Estado Central y las municipalidades, comos garantes de las libertades individuales y comunitarias, en la provisión de medios y facilidades, constitucionalmente consignadas, para elevar la calidad y nivel de vida en la sociedad.
3.3. Valores democráticos, subjetividad creadora y ciudadanía.
Justo en el momento actual, cuando se comienzan a borrar las fronteras entre trabajo manual e intelectual (1950-2007), haciendo de las habilidades y competencias emergentes -apropiaciones del universo operacional y simbólico, de la informatización de la sociedad y el aprendizaje de lenguas modernas- pasaportes, para el acceso al empleo y a la ciudadanía, en culturas y aparato productivos en transición.
El principio de equidad y el de transparencia, en distribución de recursos y medios de vida, impide que se suscriba la visión del voluntariado y compromiso permanentes, lo que haría tales tipos de contribución insostenible. No por la perdida del interés o la vocación de servicios, sino por las presiones sociales y familiares, que el voluntariado permanente encierra en torno a responsabilidades intrafamiliares en la vida contemporánea, los sacrificios de las obligaciones, y los costos asociados, en la dolarización de los insumos, para el reciclaje y actualización a lo largo de toda la vida: en síntesis, la solidaridad y el compromiso con el desarrollo humano, no implica, la eutanasia, el hara kiri espiritual, de los productores, aceptando sin chistar, la doble explotación del trabajo intelectual, lo mismo en editores/as como autores individuales, free lances o autonómicos, sector en picada en paises como Republica Dominicana, Caribe y America Latina desde la segunda mitad de los anos 80s.
Las redes, rings, medios, portales y paginas web, representan, por todo lo anterior: oportunidades, para que niños, jóvenes, adultos y envejecientes, con interés y vocación en un mismo tema, desde el teletrabajo, ubicados en distintos lugares, para la construcción de alianzas entre aficionados y profesionales –productores/as, editores/as, lectores/as, consumidores/as y usuarios/as-, abarata costos del proceso, minimizando los tiempos de espera en la curva de aprendizaje, con aproximaciones sinérgicas, puesto que:
a) unos disponen desde formación, experiencias, aunque su disponibilidad de tiempo libre para contribuciones voluntarias, han sido devoradas por el pluriempleo y la proletarización; mientras
b) los demás poseen mucho tiempo libre, niveles crecientes de interés por la participación popular, desde el ejercicio cotidiano del periodismo ciudadano, por ejemplo en las redes solidarias digitales, obtienen como beneficios, individuales y sociales: el mejoramiento de sus aprendizajes, al tiempo que construyen entornos de aprendizaje, interactivos, a la medida –on demand- mejorando la productividad, la creatividad y la auto percepción, en sus ocios, desde la experiencia y su replicabilidad, en contextos carenciados.
Tal proceso de postproducción, hace del agente u organización editorial – lo mismo que al conjunto de emprendimientos de las industrias culturales o creativas: multimedial, audiovisual- un aliado insustituible, en la cadena de valor, para el aprendizaje y la participación colaborativa, en la asunción de valores democráticos de amplia aceptación- como la libertad de pensamiento, la libertad académica, y el empoderamiento ciudadano- instrumentos activos, en la construcción de la democracia de base, implicando una revalorización de la actividad editorial y la producción de contenidos dentro y fuera de la Internet, como opción de bajo costo, en el fomento del consumo cultural.
3.4. Telecentros y participación creativa masiva. Comunidades Virtuales, familias y empoderamientos creativos.
Editores y productores de contenido, tienen a principio del siglo XXI, un montón de nuevas oportunidades, sobresaltos y esperanzas, desde las redes sociales, humanas y tecnológicas, solidarias: Internet 2.0, iniciativas virtuales como Sinergias, en paralelo con la revisión del marco legal de la actividad comunicativa libre en sociedades actuales, podrían permitir elevar, calidad y cantidad de propuestas ciudadanas, devolviendo y facilitando, el lugar de principiantes y aficionados- desde el periodismo ciudadano en las redes, existentes o de futura creación- al hombre y la mujer comunes, en tanto ciudadanos, cuyas capacidades resultan indispensables, para la proyección diversa, global y positiva, de municipios, vecindarios, regiones y paises, y su pluralidad lingüístico-cultural-multiétnica, en el contexto de la necesidad, siempre imperiosa, de visibilidad de los sectores sociales y culturales, mas vulnerables, a partir de las visiones hegemónicas al uso.
El reposicionamiento o reinvención de roles como el del editor/a y el autor/a, mas que como intermediario, en el proceso creativo, como co-autor/a, de la inserción de sus capacidades, en la facilitación de herramientas, para la apropiación popular y usos con sentido, de las NTICs, en un nuevo escenario de personalización, de cara a la recuperación comunitaria de la producción y circulación de contenidos, de calidad, implícitos en la Internet 2.0.
3.4.1. Crisis de sentido y roles autorales, en la transición paradigmal: aficionados/as, comunidades y periodismo digital-ciudadano.
El proceso, iniciado a fines del siglo XX -Barthes, 1968; Foucault, 1979; Bourdieu, 1984- impugnando -desde la investigación humanística y en las ciencias sociales, reciente- los narcisismos autorales, glorificados por los nacientes medios de comunicación post-Gutenberg, identificando al autor/a con el genio -desde Kant a las visiones renacentistas- para en su lugar, proponer un acercamiento horizontal, internalización de valores solidarios, donde la funcion social autoral, se disuelve en multiples voces, con calidad asimétrica, para multiplicar el numero de lectores/as, como coautores/as, la proyección de nuevas metodologías y enfoques, empoderantes, cuyo protagonistas son principiantes y aficionados.
El autor/a de hoy y de mañana, se parecerá poco – al status y carácter conspicuo de su funcion, por parte de la sociedad- al que leímos en biografías y manuales escolares -desde la cuna de las civilizaciones letradas- en historia de las ideas y literatura, hasta 1970-1980.
Lo que siembra el Estado, la comunidad y la empresa, en las mas jóvenes generaciones, lo mismo que en las familias y sus organizaciones territoriales, nunca es un derroche, partiendo del hecho de que si queremos buenos y competentes trabajadores, abonar la tierra, detectar talentos dispersos, para multiples áreas, donde la innovación o la interrogación se ejerciten-a nivel de principiantes, profesionales y aficionados- de manera sistematiza, es la mejor de las inversiones en la reconversión mental, actitudinal- de la revolución del humanware, en si misma- que puede efectuar una sociedad para defender su patrimonio, tangible e intangible, lo mismo que para garantizar la visibilidad de un país en los mercados simbólicos globales.
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