Agregar a favoritos      Ayuda      Português      Ingles     
 Página anterior Volver al principio del trabajoPágina siguiente 

Plan de Acción para elevar la motivación del hábito de lectura en el hogar materno del municipio de Majagua (página 2)




Partes: 1, 2


Cuando en 1989 se llegó al convencimiento de que la estructura de una Campaña resultaba operativa para el logro de objetivos inmediatos (como sucediera en el caso de la alfabetización), pero no para la formación y desarrollo de hábitos de lectura (que únicamente podían ser alcanzados bajo la estructura de una serie de acciones coordinadas concebidas para el logro de objetivos a mediano y largo plazo; o lo que es lo mismo, bajo la forma de un Programa) tuvo lugar un nuevo cambio institucional, que no era sino simple profundización de un elemento que de modo lógico se imponía dada la nueva etapa que vivía el país. Valdría la pena entrar en un análisis profundo de lo que sucedió para que la Campaña iniciada por Raúl Ferrer languideciese hasta desaparecer casi por entero, esto último luego de su inserción en el sistema de bibliotecas públicas y cuando el proyecto era dirigido desde la Biblioteca Nacional. ¿Había alguna ventaja en que el Programa de la Lectura fuese un proyecto priorizado del MINCULT, con una Oficina aparte, dirigido por una figura con categoría de Vice-ministro y bajo la subordinación única e inmediata al Ministro? O, en su reverso, ¿había alguna ganancia con insertar las funciones de la antigua oficina como un proyecto más del sistema de bibliotecas públicas? (13-15)

Creo que en este punto de la historia del Programa se dió un debate de fondo entre dos versiones: una que lo desarrollaría inserto en políticas de dirección vertical (directivas emanadas de los niveles más altos de la institución), otra que buscaría -desde un escalón jerárquico más bajo- coordinar las políticas sobre lectura de las diversas dependencias del Ministerio.

El hecho de que la Oficina del Programa Nacional por la Lectura accionase como un proyecto subordinado únicamente al Ministro de Cultura, le confería un peso institucional que por entero perdió al ser insertado en el Sistema de Bibliotecas Públicas; esto se hace notable en el protagonismo que tuvo entonces la Campaña y, más que nada, en la inmensa capacidad de convocatoria de que disfrutó; pero si bien es innegable que sus acciones penetraron en profundidad en la sociedad cubana, bastará revisar la amplia cantidad de documentos que pretenden trazarle estrategias a dependencias del Ministerio que ya tenían las suyas propias.

El peor defecto de semejante estructura radicaba en su gigantismo, ya que hubo un punto en el que amenazó en transformarse en una instancia que prácticamente duplicaba funciones de varias dependencias del MINCULT como el propio sistema de bibliotecas públicas, el Instituto Cubano del Libro, el Movimiento de Talleres Literarios y la Sociedad Cubana de Amigos del Libro, entre otros; además, y esto resulta un detalle inexplicable, no se lograron nunca relaciones verdaderamente estrechas entre el MINCULT y el MINED en una labor por entero inconcebible sin un papel profundamente protagónico por parte de las instituciones de enseñanza. (16-18)

En oposición a ello, la inserción de la Campaña dentro del sistema de bibliotecas públicas focalizó las acciones en el espacio privilegiado para llevar el libro en la totalidad del país, tomando en cuenta el hecho de la imposibilidad económica de adquirir la cantidad de libros necesarios para todos los usuarios presumibles, aunque no sólo ello; colocar el Programa dentro del Sistema de Bibliotecas implicaba disminuir su nivel jerárquico, de modo que quedase librado para desarrollar entonces labores de coordinación en lugar de las antiguas de dirección utópica e imposible control.

¿Qué determinó que fuese la Biblioteca la institución elegida para acoger la Campaña por la lectura? Eliminando el dato de que el traslado de la Oficina se debió, más que nada, a la enfermedad de Raúl Ferrer, su figura central, lo necesario para la Campaña era suficientes libros y una institución capaz de cubrir amplias áreas geográficas dentro del país; lo segundo tiene su mejor representante en la Red de Bibliotecas Escolares, aunque no así la suficiente dotación de libros.

Cualquier opinión que demos sobre esto corre el riesgo de ser aventurada, pero lo cierto es que nunca estuvo demasiado claro qué papel debe de jugar la institución escolar en los esfuerzos de promoción de la lectura; y es que aquí hay uno de los problemas esenciales aún por definir o profundizar, no ya en Cuba, sino en cualquier otro lugar. La Escuela se encarga de formar hábitos y habilidades de lecto-escritura; es decir, prepara a los educandos para que disfruten de la capacidad técnica de leer, pero no se ocupa, en lo fundamental, de estimular el gusto por la lectura. Téngase en cuenta aquí que imaginamos una situación ideal en la que el estudiante reciba estímulos para la lectura desde todos los contenidos del currículo.

El trabajo de promoción de lectura se viene haciendo desde años en las Bibliotecas Públicas, Escolares y demás instituciones culturales o educativas del país, pero aquí cabe entonces una pregunta: ¿cómo se mide? Parece ser que la institución que más avanzó en cuanto a metodologías de medición de hábitos de lectura fue la Biblioteca Pública, en lo esencial mediante una clasificación que ubica a los lectores según sus preferencias temáticas y que se repite encuesta trás encuesta; sin embargo, valdría la pena preguntarnos si tales lectores realmente existen o son una construcción de laboratorio.

Lo que estoy queriendo apuntar con este ejemplo es la necesidad de una actualización en las bases teóricas de la práctica de la promoción, pues si no comprendemos antes lo que puedan ser el lector, la lectura, el libro, fenómenos como los circuitos de distribución, la industria editorial, la función de la propaganda y el marketing, entre otros tantos problemas, estaremos lejos de alcanzar los desarrollos que deseamos.

¿Existen los lectores de literatura policial o es "lo policial" percibido como un complejo temático donde lo mismo cabe una novela de Agatha Christie que El último caso del inspector, poemario de Luis Rogelio Nogueras? ¿Leerán los acólitos del Nogueras escritor de policiales los poemarios que también escribió? Podemos plantearlo incluso de una forma más sencilla con un caso hipotético: cuando un lector se especializa en contenidos de espionaje, ¿establece diferencias entre ficción, testimonio novelado, testimonio, reportaje periodístico, memorias e investigación histórica sobre el tema que prefiere? Incluso se puede aún complicar más la búsqueda si pensamos en quienes se interesan en consumir contenidos "amorosos", que lo mismo se encuentran en diversos géneros literarios que en espacios acerca de los cuales no suele dar cuenta la investigación bibliotecaria, tales como las revistas llamadas "del corazón"; los consumidores de esta literatura: ¿leen o no leen? Es decir, si eliminamos del análisis a esa cantidad exigua que conforman los lectores especializados, quizás mejor llamarlos 'autodirigidos', ¿cómo se lee? Es curioso que haya tan poca opinión que dar sobre lo que quizás resulte la mayoría aplastante de la masa de lecturas que diariamente se realizan en el mundo.

Aquí tenemos un problema gravísimo para quienes se ocupan de la promoción de la lectura, en especial aquellos que hacen oscuros diagnósticos sobre los tiempos que corren ("la gente apenas lee" y cosas por el estilo); una inmensa cantidad de las lecturas que sí se realizan no son contabilizadas en ninguna investigación, pues la estructura misma de las encuestas parte del supuesto que hay una literatura ligera cuyo consumo no equivale al hecho de leer. Si supusiéramos lo incontrovertible de un criterio que explique por qué es mejor leer a Cervantes que a Corín Tellado, faltaría por responder la gran pregunta: ¿cómo inducir a los consumidores de sub-literatura a transformarse en lectores universales?

Estimo suficiente lo hasta ahora comentado para arribar a una visión que complejice el contenido del trabajo del promotor de lecturas y fije sus direcciones cuando menos en tres direcciones: formación de hábitos, reorientación de lecturas y diversificación de lecturas. Por formación de hábitos entendemos aquí una cuestión doble: la dotación al individuo de la capacidad técnica de leer y la transformación de dicho acto en necesidad. Por reorientación la corrección de lo que ya es hábito a la luz de una búsqueda de profundidad en la interacción del individuo con los contenidos leídos. Y por diversificación la apertura en los lectores de nuevos universos temáticos.

En cualquiera de los tres casos se trataría de momentos a transcurrir en las etapas delineadas por el promotor y bajo su permanente inspección. Esto da como supuesto todo lo contrario de los diagnósticos negativos: la mayoría de la población o bien lee o, cuando menos, estaría en disposición de leer. La cuestión es ¿qué?, y en su reverso, ¿qué ofrecer a cambio de lo que ya está siendo leído por dicho grupo o que desearía leer? Espero que sea evidente la mezcla de voluntades inherentes a las tres direcciones mencionadas, pues si lo primero resulta más que nada pertinente a la institución escolar a nivel universal, lo segundo y tercero resultan definidos de modo por entero contextual, es decir, según los países y sus culturas, según la ideología e intereses de quienes hacen la labor de promoción. Si damos por hecho la pretensión de llegar a todas las capas de una población, lo que decidamos elegir como 'profundidad e interacción', así como por 'universos temáticos nuevos' a nivel de una sociedad entera, son cuestiones que revelan la voluntad esencialmente política que anima las campañas y programas de lectura en cualquier parte del mundo.

El control de las instituciones del Estado sobre la producción editorial ha impedido el desarrollo de una industria que haga de lo comercial su objetivo último y, por tanto, ha evitado también el fortalecimiento del lector que a tal industria corresponde; sin embargo, en los márgenes del Estado comienzan a proliferar acciones que apuntan a satisfacer esta demanda latente: el negocio de alquiler de sub-literatura, de las revistas llamadas "del corazón" y los clubes de amantes del best-seller son quizás los primeros ejemplos. Hablamos, pues, de la existencia de una demanda latente, de un modelo de lector al que no hemos sido capaces de llegar. ¿Con qué otra cosa se satisface esa demanda, o, sencillamente, hay que terminar aceptando que allí hay una forma legítima de consumo que debe de ser atendida dentro de sus patrones?

Si en esta realidad tenemos un problema, lo mismo nos ocurre cuando pensamos que hablamos de leer en una época en la que una inmensa cantidad de la información que el hombre recibe le llega por la vía audiovisual; y no sólo información, sino también una experiencia estética capaz de conceder satisfacción.

El cambio económico y tecnológico que en estos tiempos vivimos es de tal magnitud que incluso la atipicidad de Cuba (país socialista, de economía subdesarrollada, inserto en la tradición cultural del mundo occidental) está siendo severamente conmovida; donde antes la lectura se brindaba como opción privilegiada para el ocio nuevas formas de consumo cultural-tecnológico se imponen. Resulta imposible permanecer ajeno a la presión que para el promotor de lecturas significan la proliferación de juegos (desde los simples Ataris, hasta los más complejos Nintendos o los diseñados para computadoras) o la extensión creciente de una cultura del vídeo cuyo catálogo, en lo fundamental, está conformado por materiales hechos para divertir al espectador.

La promoción de lecturas se traduce en acciones, que pueden ser puntuales o a desarrollar en ciclos cortos o medianos, dentro de un diseño general que las supera en el tiempo (plazo largo); es en dicho diseño donde las secuencias adquieren significado según objetivos que han sido trazados de inicio y que además son continuamente revisados. Parece más sencillo de lo que es. Una zona en la que la lectura se impone de manera casi 'natural' es la cárcel, pues allí los usuarios potenciales están obligados a permanecer durante una extensa cantidad de tiempo, en un espacio aislado de la sociedad y sin posibilidades de participar en su dinámica cotidiana. Si la abundante bibliografía sobre extensión cultural en bibliotecas confirma que en todo sitio buena parte de los reclusos apela a la lectura como salida al ocio mientras cumplen sus condenas, idénticos estudios también demuestran la existencia de un altísimo índice de abandono de las prácticas lectoras después de cumplirlas.

¿Qué ha sucedido aquí? La bibliotecaria francesa Martine Poulain aplicó una encuesta a este propósito y descubrió que en estos casos la lectura se convierte en algo meramente utilitario sin relación verdadera ni con la dinámica de la vida carcelaria ni con la futura vida real que le espera al salir; es decir, el sentido de los libros como herramientas de emancipación e integración social ha desaparecido.

Es suficiente este pequeño apunte para saber que la estructura de una política de lectura está obliga a incluir una suerte de monitoreo permanente sobre sus resultados; es decir, un continuo análisis de datos que permita no sólo conocer las variaciones globales de lo leído en un momento específico (crecimiento o disminución), una serie de acciones destinadas a atraer lectores nuevos y -en paralelo a ello- una serie más destinada a recuperar lectores 'perdidos': un sistema de educación permanente. Creo que en el olvido de este carácter permanente, de la estructura de sistema, radica el fracaso mayor de programas que no encuentran el modo de medir su real efectividad o que descubren, cuando el tiempo pasa, la existencia de un eterno retorno a la situación crítica de partida; o sea, que no se trata de entender el éxito de la promoción bajo la forma de la expansión comercial, sino dentro de la figura del progreso educacional: promoción-aprendizaje de lo que el acto de escritura es, acerca del texto, el mercado, el libro, la cultura, el hombre mismo. Considerada como un proceso pensado para toda la sociedad la promoción de lecturas resultaría equivalente a un gigantesco plan de clases.

Las ideas que articulan las páginas que siguen son muy simples y pueden ser reducidas a los siguientes postulados: el libro es una conquista de la civilización y la cultura, no existe posible análisis del acto lector sino integrando diversas ramas del saber, la promoción de lecturas es un proyecto pedagógico, responde a un diseño previo y se realiza bajo la dirección del promotor, la promoción de lecturas es un sistema de acciones. Como nos recuerda Alberto Manguel, en su bellísimo texto Una historia de la lectura, no es aproximadamente hasta el siglo IV de NE que da inicio la práctica de leer como acto de recogimiento; es decir, en la intimidad y, sobre todo, en silencio.

San Agustín señala con asombro en sus Confesiones, y ese es el momento, el día en que entra en la habitación de su maestro San Ambrosio y lo encuentra leyendo tal y como hoy nos parece natural; su asombro es importante porque nos permite descubrir que, por cómico que nos luzca, en épocas previas la costumbre era leer en voz alta. En este punto Manguel nos dice que los eruditos de la antigüedad que revisaron las bibliotecas del Rey Asurbanipal, las de Alejandría o Pérgamo, incluso las de Cartago y Roma en la época misma de San Agustín "tuvieron que trabajar en medio de un considerable estruendo."

Vale la pena saber que ya no las bibliotecas, sino que ni siquiera la lectura silenciosa es tan antigua como pudiéramos creer; menos todavía las bibliotecas personales, entre los profesionales del medio es bien conocido el dato de que el poseedor de una de las bibliotecas más nutridas de toda Europa en el siglo XVI, Erasmo de Rotterdam, apenas tenía 700 volúmenes. Me interesa precisar lo anterior porque, al referirnos a la "promoción de lectura", hablamos de una práctica todavía más reciente que las fechas que hemos anotado y que intenta convertir en necesidad un objeto, el libro, todavía joven en la civilización.

En cuanto al cruce de saberes que se dan en cualquier análisis sobre el acto lector, baste recordar que hablamos de un hecho en donde participan instancias tan diversas como el autor y la escritura del libro; los sistemas editoriales, de producción y de circulación del libro; la biblioteca que los guarda y conserva; las instituciones que ejercen la crítica; los circuitos de promoción y propaganda; el sistema educativo donde se enseña la lecto-escritura; y esa figura central que es el lector.

¿Cómo estudiar todo esto desde un único ángulo, con las categorías y métodos de una sola disciplina? La especialización del saber hace imposible que una sola persona domine todo lo necesario para entender lo que sucede durante un acto de promoción o de lectura y es por ello que se necesita integrar a expertos de los más variados campos para elaborar proyectos de promoción que resulten efectivos: bibliotecarios, matemáticos, psicólogos, sociólogos, libreros, promotores, pedagogos, etc.

Lo último, el considerar la promoción de lectura como un proyecto pedagógico, constituye a mi ver lo más interesante; primero, y también quizás, por ser la que más claramente reivindica mi formación, pues fue Pedagogía la carrera que estudié, pero más que ello porque estimo que es lo que más olvidamos.

Si reuniéramos en un solo sitio, documento o exhibición, la cantidad de acciones de promoción de lectura que se realizan en nuestro país asombraría apreciar cuántos y diversos son los esfuerzos; piénsese en la propaganda radial, televisiva y de prensa plana, presentaciones de libros, materiales publicados por el sistema editorial (ya sean libros, revistas o folletos), el carácter universal de la enseñanza, el trabajo de extensión de las bibliotecas lo mismo en centros urbanos que en los lugares más intrincados.

Es una cantidad enorme. Sin embargo, analícese con atención el conjunto y se verá que no pocas de tales acciones se realizan de modo puntual, a veces sin vínculo con las restantes o sin el seguimiento adecuado, desconectadas de los proyectos de investigación en cada zona o sin medidores claros de la efectividad del esfuerzo. A lo largo de las páginas que siguen nos ocuparemos de ello en diversa forma, pero siempre colocando en primer plano la necesidad de que accionemos según un plan cuidadosamente diseñado.

Hemos intentado enfocar la promoción de lecturas en una dimensión que desborda lo que estrictamente sucede en el universo bibliotecario; es decir, que entendemos que se trata de un asunto que involucra, como antes señalamos, una amplia cantidad de actores sociales susceptible de permanente ampliación; de hecho algo así lo mismo sucede cuando se promociona un libro en los medios de difusión masiva que cuando se presta una revista a un amigo o vecino. Si bien el texto ofrece elementos para comprender lo último, esta suerte de acciones espontáneas, nuestra atención se concentra en aquellas que responden a un diseño; en semejante dirección se verá que se pretende brindar instrumentos para quienes se mueven en una dimensión puntual (¿cómo organizar actividades concretas, para un público preciso y en un lugar determinado?) al tiempo que se intenta analizar los problemas que enfrentan los encargados de diseñar programas en niveles regionales o nacionales. (20-23)

categorías del Diseño teórico.

Problema: ¿Plan de Acción para elevar la motivación del habito de lectura en el hogar materno del municipio de Majagua?

Objeto: Proceso de desarrollo cultural comunitario.

Posibles causas que originan el problema:

      Insuficientes acciones en función de lograr un estimulo mayor por el gusto de la lectura.

      Falta de orientación y divulgación por los diferentes centros de educación del trabajo que se realiza en la Biblioteca Municipal para levar tales practicas.

      Insuficientes estudios de impacto sobre el costo beneficio del hábito de lectura en la cultura integral de los pobladores.

      Falta de divulgación sobre la presencia de actualizaciones de bases teóricas.

      Escasa promoción y divulgación en sentido general sobre nuevas producciones literarias.

Objetivo: elevar la motivación del habito de lectura en el hogar materno del municipio de Majagua , mediante un Plan de Acción elaborado para esa finalidad.

Campo: Motivación del habito de lectura.

Hipótesis: Si se aplica un Plan de Acción, basado en resultados de diagnostico realizados, entonces se elevaría la motivación del hábito de lectura en el hogar materno del municipio de Majagua.

TAREAS DE INVESTIGACIÓN:

      Diagnosticar el estado actual de la biblioteca del poblado.

      Características de los visitantes más frecuentes.

      Necesidades de literatura, de capacitación del personal que labora en el local.

      Determinación de los antecedentes históricos de la evolución del hábito de lectura en la comunidad y su influencia en el Proceso de desarrollo cultural.

      Caracterización gnoseológica, metodológica, sociológica, y psicológica del Proceso de desarrollo cultural en la localidad.

      Valoración y determinación de los aspectos contextuales.

      Elaboración del plan de acción para elevar la motivación por el hábito de lectura en el hogar materno del municipio de Majagua.

      Recomendaciones para la implementación del plan de acción para elevar la motivación por el hábito de lectura en el hogar materno del municipio de Majagua.

      Corroboración del plan de acción para elevar la motivación por el hábito de lectura en el hogar materno del municipio de Majagua.

DIseño metodológico.

Se realizara un estudio descriptivo longitudinal teniendo en cuenta el tiempo de apertura de la biblioteca.

Población: Los asistentes habituales, estudiantes de los diferentes centros de enseñanza del municipio, trabajadores de educación, CUPET, y diferentes organismos de la administración centra del estado, la muestra será lo suficientemente representativa para validar la información obtenida, se estudiara el 33% de las personas que han asistido a la biblioteca cogiendo como base la estadística anual, libros de mayor selección, el horario de visita es de 8.00 AM a 5.00 PM.

  1. MÉTODOS, TÉCNICAS

Los métodos de investigación científica utilizados son los siguientes:

Métodos Teóricos:

     El método histórico-lógico, donde se pone de manifiesto la trayectoria real de los fenómenos en su paso por la historia, posibilitó la fundamentación psicológica y filosófica reflejada en el marco teórico referencial de nuestra investigación, la cronología y evolución del Proceso de desarrollo cultural comunitario.

     El conocimiento verdadero sobre la realidad en que vamos a accionar, la elaboración de los instrumentos investigativos y su aplicación, así como la interpretación de los datos obtenidos, lo facilitó el método inductivo- deductivo.

     El método de análisis y síntesis para la realización de un estudio sobre la base de los resultados obtenidos, demostrando la necesidad de aplicar un plan de acción para elevar la motivación por el hábito de lectura en el hogar materno del municipio de Majagua

Métodos Empíricos:

      Encuesta: para conocer el comportamiento del Proceso de desarrollo cultural comunitario .

      Entrevista: Para constatar impacto social, y clima para enfrentar el cambio deseado.

      Revisión de Documentos de los archivos pasivos: para identificar los problemas reales que presenta el Proceso de desarrollo cultural comunitario en el poblado objeto de investigación.

TRATAMIENTO ESTADÍSTICO DE LA INFORMACIÓN.

La información será procesada utilizando el método porcentual y el estadístico computarizado, se trabajara con el procesador estadístico SPSS 11.0 para Windows y el Kendall´s Coefficient of Concordance para corroborar el consenso de especialistas.

ANÁLISIS COSTO BENEFICIO

La investigación proyectada es factible tanto en lo relativo al cumplimiento de los objetivos como en lo que respecta a la verificación o rechazo de la hipótesis.

Se cuenta con los recursos humanos necesarios para su realización, al igual que con el apoyo institucional y con los recursos materiales requeridos.

Se financia prácticamente con las asignaciones percibidas por los participantes en la investigación, siendo el costo del recurso material insignificante.

El calendario proyectado es compatible con las restantes actividades docentes de los participantes, y en caso de ser cumplido, permitirá la presentación de la investigación objeto de estudio como TRABAJO FINAL DE LA ASIGNATURA METODOLOGÍA DE LA INVESTIGACIÓN SOCIAL I.

CRONOGRAMA DE LA INVESTIGACIÓN.

Etapas

Tareas

Fecha de cumplimiento

Inicio

Final

I

Elaboración del prediseño de la investigación

1.1. Localización y selección de la bibliografía. (Consulta a expertos en la temática)

FEB.2007

ABRIL.2007

1.2. Determinación de los antecedentes históricos de la problemática.

FEB.2007

ABRIL.2007

1.3. Determinación de los antecedentes teóricos de la problemática..

FEB.2007

ABRIL.2007

1.4. Determinación de los antecedentes contextuales de la problemática.

FEB.2007

ABRIL.2007

1.5. Definición de la novedad científica de la investigación y los aportes de la investigación.

FEB.2007

ABRIL.2007

II

Elaboración del diseño teórico.

2.1. Construcción del marco teórico de la investigación sobre el objeto y el campo.

FEB.2007

ABRIL.2007

2.2. Definición del problema, objeto, objetivo, campo, hipótesis o preguntas científicas, tareas.

FEB.2007

ABRIL.2007

III

Elaboración del diseño metodológico.

3.1. Selección de la población y muestra.

FEB.2007

ABRIL.2007

3.2. Definición de los criterios de selección de los métodos teóricos de la investigación.

FEB.2007

ABRIL.2007

3.3. Definición de los criterios de selección de los métodos empíricos de la investigación.

FEB.2007

ABRIL.2007

3.4. Elaboración del diseño experimental o no de la investigación.

FEB.2007

ABRIL.2007

3.5. Elaboración del diseño de la investigación.

FEB.2007

MAYO.2007

IV

Presentación del Diseño

4.1. Presentación de informe

JUNIO.2007

JUNIO.2007

RESULTADOS ESPERADOS Y APORTE PRÁCTICO DE LA INVESTIGACIÓN

La utilización del plan de acción elevara la motivación por el hábito de lectura en el hogar materno del municipio de Majagua .

POSIBILIDADES DE APLICACIÓN DE LOS RESULTADOS EN LA PRÁCTICA SOCIAL.

Es posible su aplicación en centros similares.

ORGANISMO INTRODUCTOR.

Ministerio de Educación Superior (mes)

PRESUPUESTO.

RECURSOS HUMANOS

Esta investigación se apoyara en los siguientes Recursos Humanos:

  • Un profesor de metodología de la investigación( Asesoramiento metodológico)

Costo: $ 90.00

Total estimado: $ 90.00

(El costo del recurso humano ha sido tomado en base al salario del profesor, con afectación proporcional al tiempo dedicado exclusivamente al asesoramiento del presente trabajo de investigación 6 encuentros de 4 horas diarias)

RECURSOS MATERIALES

La investigación requerirá los siguientes Recursos Materiales:

  • Modelos de encuestas y entrevistas (No 1 y 2 ) 20 ejemplares de cada uno
  • Una PC para la elaboración de informes y conformación de Tesina.

Costo del recurso material (estimado): $ 40.00

El costo del recurso material (estimado) de la investigación responde , precisamente al costo del tiempo de maquina que se empleara en el procesamiento computacional

  1. COSTO TOTAL (ESTIMADO) DE LA INVESTIGACIÓN: $ 130.00 MN

BIBLIOGRAFÍA GENERAL:

  1. ANDER-EGG, Ezequiel. Metodología y práctica de la animación socio-cultural. S/l (España): Instituto de Ciencias Sociales Aplicadas, 1985.
  2. BABRA, Marcos y Zwarg. Flavio A. Marketing de servicos (conceitos e estrategias). Sao Paulo: Mc Graw Hill, 1986.
  3. BAMBERGER, Richard. La Promoción de la lectura. Madrid: Ediciones de Promoción cultural/UNESCO, 1975.
  4. BARTHES, Roland. El placer del texto. México D.F.: Siglo XXI, 1982.
  5. BELTRÁN, Jesús y otros. Psicología de la Educación. Madrid: Eudema, 1992.
    BETANCOURT Morejón, Julián. Teorías y prácticas sobre creatividad y calidad (selección de lecturas). La Habana: Editorial Academia, 1992.
  6. BETANCOURT Morejón, Julián; Chibás Ortiz, Felipe y Trujillo Grass, Omar.
    Implicaciones de la creatividad.
    Academia de Ciencias de Cuba. Centro de Investigaciones Psicológicas y Sociológicas, La Habana, 1991.
  7. BETANCOURT MOREJÓN, Julián y otros. La creatividad y sus implicaciones. La Habana: Editorial Academia, 1997.
  8. BORGES, Jorge Luis. "La poesía"
    En: Revista Interamericana de Bibliotecología, Medellín, páginas 39-51.
  9. BOZHOVICH, L. I. Estudio de las motivaciones de la conducta de los niños y adolescentes. La Habana: Editorial Pueblo y Educación, 1977.
  10. COLECTIVO de autores. Implicaciones de la creatividad en la calidad. La Habana: Centro de Investigaciones Psicológicas y Sociológicas de la Academia de Ciencias de Cuba, 1991.
  11. COLECTIVO de autores. Introducción a los fundamentos de la Pedagogía socialista. La Habana: Ministerio de Salud Pública, 1981.
  12. COLECTIVO de autores. Psicología educacional III. Aprendizaje. La Habana: Editorial Pueblo y Educación, 1974.
  13. COLECTIVO de autores. Psicología en el socialismo. La Habana: Editorial Ciencias Sociales, 1987.
  14. COLECTIVO de autores. Psicología general II. La Habana: Editorial Libros para la Educación, 1978.
  15. COLECTIVO de Autores. Temas sobre la actividad y la comunicación. La Habana: Editorial de Ciencias Sociales, 1989.
  16. COLECTIVO de autores. Vocabulario pedagógico. La Habana: MINED, 1979.
  17. COLOQUIO Internacional organizado por la Fundación Berterslman. Biblioteca públicas: hoy y mañana. Madrid: Ediciones Pirámide S.A., 1988.

  18. CROWDER, Robert. Psicología de la lectura. Madrid: Alianza Editorial, 1985.
  19. CULLER, Jonathan. Poética de la novela.
    En: Rodríguez Coronel, Rogelio y otros. Selección de lecturas y crítica literaria. La Habana, : Editorial Pueblo y Educación, 1986. Tomo 2.
  20. CHIBÁS ORTIZ, Felipe. Crear individualmente y en grupos: reto del siglo XXI.
    en: Betancourt Morejón, Julián y otros. La creatividad y sus implicaciones. La Habana: Editorial Academia, 1997.
  21. DANILOV, N. A. y SKATKIN, M. N. Didáctica de la Escuela Media. La Habana: Editorial de Libros para la Educación, 1981.
  22. DE LA TORRE, Saturnino. Prólogo.
    en: Betancourt Morejón, Julián y otros. La creatividad y sus implicaciones. La Habana: Editorial Academia, 1997.
  23. DOMENECH, Carmé. Educar para la comunicación.
    en: Mañalich Suárez, Rosario (comp.). Taller de la palabra. Editorial Pueblo y Educación: La Habana, 1999.

 

Ing. Octavio Gutiérrez Veloz

Especialista C en Gestión de los Recursos Humanos.

UNIVERSIDAD DE CIEGO DE ÁVILA

SEDE UNIVERSITARIA MAJAGUA

METODOLOGÍA DE LA INVESTIGACIÓN SOCIAL I

DISEÑO DE INVESTIGACIÓN

MAJAGUA, 2007


Partes: 1, 2


 Página anterior Volver al principio del trabajoPágina siguiente 

Comentarios


Trabajos relacionados

Ver mas trabajos de Recursos Humanos

 

Nota al lector: es posible que esta página no contenga todos los componentes del trabajo original (pies de página, avanzadas formulas matemáticas, esquemas o tablas complejas, etc.). Recuerde que para ver el trabajo en su versión original completa, puede descargarlo desde el menú superior.


Todos los documentos disponibles en este sitio expresan los puntos de vista de sus respectivos autores y no de Monografias.com. El objetivo de Monografias.com es poner el conocimiento a disposición de toda su comunidad. Queda bajo la responsabilidad de cada lector el eventual uso que se le de a esta información. Asimismo, es obligatoria la cita del autor del contenido y de Monografias.com como fuentes de información.