Indice
1. Introducción
2. Luis y Susana
3. El fin de la soledad de personas
4. El origono
5. La Hipnohistoria
6. La regresión hipnótica
7. Historia y psicoanálisis
8. El pasado
9. Objetivos
10. Justificación
11. El Camino
12. En el camino
13. En la plaza mayor
14. El Oasis
15. Clara Lucia
16. La Despedida
17. La Noche
18. Susana y Otro Luis.
19. El encuentro y el adiós
20. La Ciudad
21. El Reencuentro
22. El Ocaso
23. La Soledad
24. Bibliografía
En la infancia nuestro padre nos llevaba al mismo médico a todos nuestros hermanos y a mi, recuerdo que el apellido del médico era Botero y el consultorio quedaba en el Barrio Prado Centro de la ciudad de Medellín. Cuando salíamos nos llevaba siempre a la misma cafetería que quedaba en una de esas casas viejas y grandes, características del barrio Prado, esas casas construidas por hombres como Ricardo Olano y otros urbanizadores paisas de los años 20 y 30. Mi padre sentía una gran admiración por don Luciano Echeverri, el señor que atendía la tienda, era un hombre muy educado y nos trataba muy bien. Uno de esos días precisamente cuando cumplí 10 años estaba en esta con mi padre y fue la última ves que la visité hasta los 24 años cuando un día pase por allí con mi actual esposa y nos tomamos de a tinto; por supuesto don Luciano ya había muerto.
Ese día mi padre le hizo una pregunta definitiva a don Luciano, yo no comprendí en ese momento la reacción de mi padre pero hoy si la entiendo perfectamente.
--Don Luciano—le preguntó—Qué es lo que más perturba su vida o lo que más le ha creado fijaciones en la tierra, si usted fuera a morir hoy cual sería la imagen que se llevaría a la tumba?
Don Luciano tenía más o menos 75 años y aparentemente toda su vida la había pasado en Medellín, todos los días abría su negocio a las 6 de la mañana y lo cerraba a las 8 de la noche con una exactitud casi alarmante.
--¡Hojas secas!—le contestó—desde hace más de 40 años dos veces al día barro el frente y jardín de la cafetería y siempre recojo hojas secas, miles de hojas secas de esa Ceiba y ese Eucalipto.
--Cuanto le pago—dijo mi padre
--No es nada hombre—le contestó don Luciano con un par de lágrimas en los ojos
Mi padre me agarró suavemente del brazo y salimos de ese sitio y hasta que murió no supe que haya regresado allí. Desde ese día nos empezó a enseñar que la vida así sea realizada en un mismo sitio; como en el Feudalismo, hay que llenarla de elementos imaginativos y creativos que nos permitan ver más allá de las esferas humanas y terrícolas, tratar de hallar una forma interior de libertad, o como dice el quinto evangelio cuando Jesús dijo a sus apóstoles en la Ultima Cena "El reino de Dios está dentro de cada uno de ustedes no en la madera ni en las piedras, levanta la madera, levanta la piedra y lo encontrarás"
Mi padre ya murió y por esto cuando me imagino el Medellín del siglo pasado y me imagino caminando por el Parque de Berrío, Prado o el barrio Belén Las Playas siento una gran melancolía (desde mi sitio o espacio) y dolor plácido por no poder saber, desde mi realidad, como fue; o es, ese Medellín del siglo XIX donde habitaron entre otros grandes hombres los ancestros de mis padres.
Hace algunos años realizando una investigación sobre una habitante de esta ciudad, nacida en los finales del siglo XVIII y cuyo nombre fue Francisca Fonnegra Barrientos quien vivió casi toda su vida en el Parque de Berrío en una casa que quedaba donde hoy está la Gorda de Botero en la esquina suroccidental de este y que fue la primera casa de "Balcón Alto" de Medellín, he tenido estas afortunadas pesadillas:
Veo una mujer en el balcón de "La Casa de Balcón alto" después se le llamaría "La casa de los Barrientos". Tenía unos 50 años más o menos, corría el año de 1840 aproximadamente, vestida de negro, un vestido largo y ancho, su pelo era largo y negro, su rostro reflejaba una palidez exagerada pero hermosa para mi, media por lo menos 1,60 metros de estatura, sus manos apoyadas en la chambrana se veían muy blancas, los dedos largos y delgados. Su rostro dejaba entender una melancolía y una profunda tristeza y soledad, intuí dentro de la pesadilla que esa época la había dejado sin alternativas existenciales e imaginativas, intuí que estaba insatisfecha de manera grande, parecía haber sido una buena madre <<dos de sus hijas eran mellizas Emiliana y Pastora>>. Eran las 5 de la tarde y yo en ese momento era la única persona en el Parque, al voltear mi cabeza me encontré con la mirada más profunda y triste que halla visto o imaginado, esa mirada me pidió ayuda y eso hago ahora. Estoy seguro de que esa mirada no la creó mi imaginación se que Francisca Fonnegra se escapó un momento de no se que sitio y me pidió ayuda a gritos.
Ella sucumbe moribunda en el pasado, en esa cárcel maldita sobre el cual no es posible decir nada con certeza pues la desconfianza del hombre sobre todo lo que lo rodea y ha rodeado, es lastimosa. La unilateralidad como se ha mirado la realidad compleja de la sociedad y el hombre es repugnante y como creación humana refleja el egoísmo y desde su base racional, la pobreza imaginativa. Doña Francisca existe en el pasado y filosóficamente puede decirse que está aquí y ahora, es posible para ella estar segura que voy ha hacer todo mi esfuerzo para que uno de nosotros vaya hasta allá, en el tiempo, para verla y hablarle de todo y ella descansará al confirmarnos que ese pasado es más complejo e interesante que como se ha tratado de mostrar y esto es suficiente para su descanso pues ella tiene la posibilidad de conocer nuestro presente del año 2000, nosotros podemos conocer exactamente el pasado es solo creer y viajar hasta allá.
Pero redescubrí que no es Francisca Fonnegra Barrientos la que necesita de esto, soy yo el que se ha fijado conocerla a ella realmente como era, requiero para poder vivir y seguir viviendo viajar hasta donde ella y regresar de nuevo a este lugar o época. Un viaje en el tiempo o por el tiempo para encontrar a mi amada Francisca.
Esta obra se hace con el propósito de empezar a facilitar un camino nuevo al pasado, con el fin también de purificar mi estructura genética ya un poco cansada que en muchas ocasiones la siento de muchos y con el fin de saber de manera distinta quien soy de como lo explica la historia tradicional. Esta es mi forma de novelar una propuesta epistemológica haber si alguien con poder académico se interesa por reventar la soledad académica y cognitiva en que navegan los intelectuales sin moda
Con todo, durante toda mi vida me he interesado por el pasado, por las diferencias de las épocas, no por las épocas. De estas he tratado de ver o de entender el sentir de los hombres ante cambios cognitivos de la realidad o de la cultura, que es lo mismo. Creo que esos cambios tocan fondo en el nivel económico, este cuando llega deja ver incluso al menos actualizado que las cosas han cambiado, la manera de vestir, de amar, de trabajar y de trabajos, cambia la manera de educar, en fin todo o casi todo. Por ejemplo la Razón de los Ilustrados al transformar casi toda su época dejó mucho dolor en algunos estamentos sociales dentro de la nobleza, añorando el pasado "noble" que no volverá taponado por lo urbano, el individuo, el interés por el dinero y no por la jerarquía social y Dios. La naturaleza de ese dolor quizás no fue entendida por esos hombres, si así hubiese sido sin duda habría aumentado al mezclarse con la incapacidad de detener ese movimiento, pues considero, como muchos doctores de fin de siglo que el destino es colectivo.
Hoy en el año de 1999 no estoy en el plano del pasado, vivo desde hace años el cambio de cultura o de realidad que es lo mismo y que el hombre no ha podido denominar por la excusa de que el futuro no se puede observar, más bien pienso yo, es cobardía, falta abrir el cerebro y superar la Razón ya caduca... el cerebro es un universo de pasado, posibilidades y futuro similar al universo que contiene la materia... por supuesto infinito.
Les juro que mi dolor no importa y no debe importar pues he causado durante mi vida mucho dolor a almas sencillas, humildes y buenas. Pero si he presenciado como algunas personas han muerto a razón de la melancolía, esa que es dolor placido por recordar el pasado.
Y Esta obra es también para avisar a mi manera a los lectores de que las cosas han cambiado, ojalá fueran estos los menos actualizados y en un poco les ayude a prevenirse y acomodarse. Y esta obra es en honor a alguien que conocí y que sé me leerá. Hoy está muerto, detuvo su corazón pues esta época que se avecina no estaba cargada en el disco duro de su genética.
El autor
Ese martes, como casi todos los días de la semana Luis y Susana entraban a cine de 4 y 15 de la tarde para ver "películas de sentido en el cine Libia". Se encontraban en el piso dos del bloque 11 de la Universidad de Antioquia a las tres de la tarde, generalmente sin almorzar. Luis siempre invitaba con dinero hurtado a sus padres y hermanos en las horas de la noche en su casa. Se iban caminando por las calles de la ciudad tratando de entablar diálogos filosóficos de carácter literario, entendían que no podían lograrlo pero nunca lo aceptaron para si. Y como hacerlo con teorías explicativas foráneas de su realidad, pensamientos importados de generación en generación de época en época sin relación con sus almas ni la de sus ancestros, solo después de mucho tiempo encontrarían una salida propia para sus inquietudes existenciales y la de sus vecinos geográficacultulenguareligio... regional.
Ese día vieron la película "todos estamos bien" de Marcelo Mastroiani, "la filosofía de la mentira" como la describió Luis al terminar de verla, muy bien decía Susana --la mentira es el sustento verdaderamente filosófico de la sociedad capitalista
Estos dos personajes se han ido formando en mi cabeza desde que era joven y espero que en esta historia los conozcan un poco, nos conozcan un poco, me conozcan un poco... para qué?
Les describiré el momento en que se conocieron en el primer capítulo de la obra, empiecen la lectura con esta descripción física de ambos.
Susana era de pelo negro profundo y lacio; parecía morado, le llegaba hasta el final de los omoplatos, sus cejas eran tupidas y separadas entre sí en la zona de la nariz, esta era a su vez perfecta; larga y de un ancho adecuado a su rostro, sus ojos tenían un color negro profundo y bastante grandes; las pupilas eran pequeñas en la cavidad del ojo, su rostro era redondo, sus pómulos un poco pronunciados, su boca era perfecta; grande y de labios más gruesos que delgados; cremosos de color cafés oscuros, era robusta y sus senos muy grandes y caídos, el color de su cuerpo era moreno. Sus facciones eran de una mulata y sus gestos de blanca.
Luis era un hombre de más de un metro con setenta de estatura, de pelo castaño, los ojos color miel clara, su rostro un poco alargado, su nariz aguileña, sus pómulos suaves, su cuerpo era el de un hombre que toda la vida se había dedicado a trabajos no manuales, sus manos eran largas y el color de su piel era blanca en el medio latino...
3. El fin de la soledad de personas
Un lunes 23 de abril a las 4,46 de la tarde en una calle del centro de Medellín en medio de un aguacero se conocieron. Susana estaba ese día vestida de negro y caminaba por una calle bastante transitada de la ciudad, llovía a cántaros y a ella no le importaba mojarse entre otras cosas por que el agua le escondía las lágrimas, mientras la gente se escampaba en las aceras ella transitaba mirando el suelo y su pelo tapaba su rostro en absoluto. Ese día venía del entierro de su mejor amigo de barrio; el barrio Enciso de la ciudad. Su amigo había caído a la calle después de lanzarse al vacío desde el tercer piso de la casa donde vivía, el amigo de toda su vida Jimmy.
Luis vestido de traje fino caminaba por la misma calle en sentido opuesto portando un paraguas grande y de su vestido sobresalía su corbata roja de la camisa blanca, su saco gris oscuro, además el humo del cigarrillo salía a borbotones de su boca. Observó a algunos metros la imagen de Susana chorreando agua y su cabello largo negro brillante le tapaba el rostro cabizbajo, él se detuvo a mirarla pasar por su lado, ella cuando llegó hasta él se detuvo levantó el rostro y lo miró con esos ojos negros ya descritos, esos ojos que terminaron con la eternidad de el alma de un profesor de historia de la U de A, desde ese momento las vidas de ambos cambiaron radicalmente, fue la última tarde que pasaron en Medellín.
Ya hacía varios años que a Luis lo había abandonado la musa de la poesía y al mirar a Susana esta le transmitió esa musa perdida a su alma, e inmediatamente sus ojos se encharcaron de lágrimas por la lástima hacía esa mujer que tenía enfrente; su yo femenino, y ella por una dádiva de Dios descansó, pues esa musa la dejaba libre. Susana suspiró largamente y sintió un descanso profundo, cerró los ojos y levanto su rostro hacia el cielo ya sabía que Luis era su despedida de la naturaleza humana.
--Me regala un cigarrillo señor—le dijo ella mirándolo a los ojos
--Con mucho gusto niña
--Susana es mi nombre
--Luis el mío
--Me invitas a un tinto en ese negocio
--Por supuesto, entra dentro del paraguas parque te fumes el cigarrillo y caminemos hasta el negocio
--Sal de esa sombrilla y allá me das el cigarro—dijo ella
Luis cerró la sombrilla y la siguió hasta un pequeño café pasando la calle. El café tenía por nombre Café francés, queda en medio de la cuadra y su frente tiene dos puertas de madera de principios de siglo y una ventana de reja de la misma época, las paredes del frente son de color naranja el zócalo y de blanco lo demás, las puertas y la ventana negras, adentro 6 mesas de medra con cuatro taburetes de cuero cada una y detrás de un mostrador de madera u hombre de unos 65 años sale de el a atenderlos. Eran los únicos clientes a 6 de la tarde
--Buenas noches en que puedo servirles
--Buenas tardes dos cafés por favor—le dijo Luis
--Con el mayor gusto—dijo el señor y se dirigió al mostrador
Luis sacó los cigarrillos de su chaqueta y le encendió uno a Susana y prendió otro para el. Susana lo miraba fijamente a los ojos mostrando una seguridad extraña para Luis, este por su parte sentía desde muy hondo de su inconsciente que ya había conocido esa mujer, pensaba que era posible haberla conocido en una vida anterior. Esos ojos negros los había visto anteriormente, esos ojos que trastornarían su esencia y su materia para toda la eternidad.
--Quien eres—preguntó Susana
--No comprendo tu pregunta—le contesto Luis
--A que te dedicas
--Soy historiador, profesor de historia regional en la Universidad de Antioquia
--Muy interesante, pero te pareces más a un escritor que a un historiador, lo digo por tu forma de vestir
--Con seguridad soy un escritor frustrado o más bien amante de la muerte y la melancolía sin tiempo de escribir—Y tu quien eres
--Soy Filosofa de profesión de la U de A y frustrada, soy bohemia afortunada y no quiero un tinto deseo tomarme con vos un trago doble de ron
--Señor por favor venid—llamó Luis al dueño del negocio
--Si señor—contestó el dueño llegando rápidamente hasta la mesa
--No me traiga los tintos, tráigame una botella de ron y dos cajetillas de Marlboro no se preocupe por la cuenta solo olvídese de nosotros y que no nos falten cigarros ni ron
Susana se recostó sobre el espaldar de la silla y su cuerpo entro en una flacidez como de pasión o de muerte.
--Hace varios años tuve una novia a quien ame mucho—dijo Luis--y en una de nuestras cotidianos reconciliaciones le escribí una poesía que titulé "Al Amor", ella la leyó y salió corriendo, nunca la volví a ver, pero si leí el poema en el único libro que le han publicado
--Recítamelo
--No me siento con la autoridad ética para hacerlo pero fue el poema que con más dolor he escrito, de esos poemas que se escriben con el alma en la mano y e corazón murmurándote al oído.
--También para mi—la poesía es el motor que mueve mi razón, y como tu sé que poesía y razón son incompatibles, viéndolo desde la explicación que occidente le ha dado a esa creación filosófica que construyeron los ilustrados del siglo XVIII en Europa, en realidad fueron masones: si y solo si judíos: marranos pretenciosos de regresar a la organización Judía, así lo cree y lo asegura mi gran amigo Carlos. A propósito de este amigo mío te contaré su historia pues creo te va a interesar
--Si cuéntamela
--Carlos es un historiador de la U de A amigo mío de muchos años antes de entrar a estudiar historia, nos criamos en el mismo barrio de Medellín, Belén las Playas. Presentíamos desde antes de conocer las teorías explicativas del hombre dentro de su historia y cultura; que es lo mismo, una sociedad humana conducida hacia algo; después descubrimos en Los Protocolos de los sabios de Sión y en El Péndulo de Focault de Umberto eco que ese algo era una monarquía judía para gobernar el mundo y que la historia; en sus distintas definiciones y connotaciones incluyendo la palabra misma era el medio, es decir que para los hombres no judíos el pasado es la historia y el futuro hay que construirlo día a día, para los judíos por el contrario la historia ha sido y es un proyecto de siglos atrás que ha incluido hasta su futuro para lograr un fin: Dominar el mundo. Creo que están a pocos años de lograrlo. Pero seguiré con la historia de Carlos tu sabrás si me crees, esto me lo contó él y tu sabes la credibilidad que se puede tener a lo que dicen personas como ustedes.
Una tarde Carlos salió a caminar por Junín para exorcizar un problema con su compañera, llevaba 20 minutos mirando vitrinas de librerías y comentaba ligeramente sobre libros con personas que como él observaban las vitrinas, los intelectuales de Medellín se visten, motilan, beben, comen, pichan de la misma forma y cuando se ven de lejos uno se da cuenta que esa persona es un intelectual, pero como obreros, albañiles, putas, amas de casa, curas, monjas, militares cagan de la misma forma y su pensamiento está tan lejos de esta realidad como decía un profesor nuestro "con el culo en Medellín y la cabeza en Europa". Sigo con Carlos. Con su paso lento por esa calle de Medellín que tiene su historia y su gran aporte cultural observó entre la gente caminado adelante de él una mujer de vestido negro brillante, un cuerpo escultural pero muy alta y gruesa de una cadera demasiado ancha, una cintura muy angosta y su hombro ancho como su cadera, más alta que todas las personas que en ese momento caminaban en amabas direcciones a su alrededor. Su pelo era rojo intenso y le llegaba hasta la cintura, su caminar lento y armonioso, pero lo curioso era que nadie parecía verla, ni los hombres que en esta ciudad son tan mirones la miraban, solo Carlos quedó atrapado: ya para siempre en esa imagen, "para siempre" pues nunca pudo olvidarla.
La mujer lo impacto por su figura y por la indiferencia que le presentaban los transeúntes, así que decidió seguirla sin que ella se diera cuenta. Como era un día de semana la calle Junín no estaba demasiado transitada así que Carlos podía seguirla de lejos evitando ser sorprendido. Ella caminaba lentamente y con un sexapil casi morboso, meneaba su cadera lenta pero con un desplazamiento horizontal largo y casi elíptico de un lado al otro, increíble que sólo llamara la atención a Carlos. Cuando llegó al Parque de Bolívar se detuvo y compró un cigarro a un ventero ambulante, y este se quedó observándola de una manera curiosa. Se dirigió hasta la entrada de la Catedral Metropolitana y cuando estaba al frente de esta apagó el cigarrillo pisándolo con su pie izquierdo. Entró a la iglesia hasta la mitad de esta y se sentó en una banca. Carlos caminó hasta la banca anterior a donde estaba sentada la mujer y se concentró casi en un cien por ciento en todo lo que hacía, y esto fue lo que escuchó, o casi todo pues mientras sacó el lapicero y lo escribió la mujer había pronunciado algunas palabras.
Susana sacó de su bolso un papel amarillo bastante deteriorado y empezó dijo a Luis—Este es el escrito original de Carlos fue lo único que me quedó de él—y leyó pausadamente:
Padre nuestro me haces mucha falta
El tiempo ya no es el mismo y mi dolor sí
Por favor Amor Eterno acuérdate de mi
--solo en el olvido divago—
poesías al universo—a Tí
Amor Eterno Acuérdate de mi.
La soledad de personas
se siente más ahora y aquí
en este mundo de caos y desorden
de nuevo necesito tu espíritu—la paz y la esperanza
Amor Eterno acuérdate de mí
Mándame el alimento, la energía
para continuar mi misión.
La sangre de este mundo que tanto esperáis
Guardó silencio unos minutos y se levantó lentamente, levantó su rostro y sus manos hacía arriba y pronunció estas palabras
Gracias amor eterno, ya se...
está aquí
Volteó hacía la derecha al lado opuesto de Carlos quien se arrodilló y se tapó el rostro para que ella no lo observara y esta ni siquiera miró para donde él. Salió de la catedral con paso lento, Carlos asegura que su pelo estaba más abundante o esponjoso y más brillante, en fin extraño ¿no?. Carlos salió de la iglesia tras ella con la misma precaución con que venía siguiéndola, la mujer volteó a la derecha por un costado de la catedral y caminó hasta el final de esta, cruzó la calle y entro a un café llamado La Alsacia, este formaba un triángulo que termina en esquina, entre el cetro Comercial Villanueva y la Catedral de Medellín. La mujer se sentó en una de las mesas del medio y pidió un tinto y un cigarrillo. Carlos seguro de que ella no lo había observado entró a La Alsacia y como esta pidió otro tinto, se sentó en la mesa atrás de la donde estaba ella. La observaba con atención y esta sacó una especie de cuaderno amarillo y empezó a dibujar algo y Carlos se olvidó de ser observado y de si y se concentró tanto en lo que ella dibujaba que dejó ir su cuerpo hasta donde ella y fijamente se detuvo a mirar lo que dibujaba y observó esto. Susana sacó otro papel de su bolso y le mostró a Luis estas imágenes:
La esencia de sí mismo
--Qué es eso?—dijo Carlos
--Siéntate a mi lado hombre—contestó la extraña mujer—Mi nombre es Ana—dijo—¿como te llamas?—preguntó
Carlos se sentó al frente de ella y al sentarse regó sobre la mesa el tinto que la mujer se estaba tomando y pidiendo excusas sacó su pañuelo y limpio la mesa
--Tranquilo hombre—le dijo la mujer y pidió dos tintos al administrador del café
Carlos entró directamente en un diálogo sincero como todo lo que él hablaba, empezó a preguntarle a la mujer todo sobre ella, pero antes le advirtió que venía siguiéndola cuadras atrás.
--Cómo te llamas?—le preguntó
--Me llamo Ana Karla y por ajuste existencial con algunos seres humanos me apodan Medusa. ¿Por qué me sigues?—preguntó
--Venía por la calle Junín exorcizando un problema con mi amada y me llamaste la atención con sobrada razón. Tu estatura, tu vestir, tu pelo y tu cuerpo escultural pero tan grande, ahora tu rostro se me hace extraño pero creo haberlo visto antes
--Más bien no lo recuerdas claramente
--Tal ves, pero si estoy seguro que tu rostro se relaciona con el nombre Susana
--Así se llamó mi gran madre, pero hoy no la recuerdo. Pienso que los muertos deben perderse en el recuerdo que nos ocupa en esta vida, gran parte de nuestro esfuerzo en ella debe dedicarse a prepararnos para recuperar la amistad con nuestros seres queridos ya muertos cuando lo estemos nosotros también
--Prepararnos para la muerte?
--Si pero algo más que eso
--A que te refieres
--A superar la muerte y el temor a lo perdido con ella. La melancolía no es solamente del planeta tierra y de los seres vivos orgánicamente, la melancolía es un plasma universal, una despedida un adiós, una muerte, es en instancia un precisado recuerdo muy valioso y es la edipica madre - hermana de la poesía. Está en la multiplicidad de tiempos.
--Que significa la multiplicidad de tiempos—preguntó Carlos
--Es la multiplicidad de vidas, bien pintada y diagramada en el Origono por Yandres, mi hermano de tiempo.
--Qué es el Origono—pregunta Carlos
--Para los hombres es La esencia de si mismo por su tiempo cósmico; yo me siento muy cansada. Esencia en la multiplicidad de tiempos es Karma-purificación-superación-evolución
--Explícame eso por favor Ana Karla
--Estás disponible para viajar ahora—le preguntó ella
--A donde
--A San Roque Antioquia ahora mismo
--Carlos no lo pensó mucho—habló Susana con un dolor melancólico—sabía que Magnolia ya no lo esperaba más y no tenía que escribir por el momento, además su decepción de la vida y la eternidad y la reciente muerte de su padre le habían otorgado nuevamente el deseo de esencial izar profundamente su vida—su muerte. Decide irse para San Roque al que solo había visitado una ves.
Pagaron el café y ella lo condujo hasta un parqueadero cerca de donde estaban, de allí salió en un Fíat 147 de color negro y lo invitó a subirse.
Durante el viaje hablaron poco y ella se detenía constantemente a observar ciertos parajes y dibujaba algo en su libro amarillo. Carlos pensó durante casi todo el viaje en Magnolia y en la publicación de su ultimo trabajo biográfico sobre un campesino de Andes en el siglo XIX.
A San Roque llegaron a las 9 de la noche, parquearon el carro en el parque del pueblo y al frente de la iglesia a Ana la esperaba un hombre tan alto y grueso como ella, de pelo rojo y rostro grande
--Hola Juainpla—saludó Ana al hombre—él Es mi amigo Carlos—dijo
--Gran gusto hombre—le dijo a Carlos—bienvenido y muchas gracias.
El hombre entregó a Ana un libro de lujosa edición en cuero las páginas eran amarillas y aproximadamente 50 ella lo guardó en su bolso y se despidió de Juainpla, le dijo a Carlos que la siguiera. El hombre no se despidió de Carlos y entró a la sacristía cerrando la puerta con fuerza.
Caminaron hasta un paraje que se llama Santa Rosita a 20 minutos caminado por una carretera destapada al lado de un río medio ancho de aguas cristalinas que se podían observar esa noche de intensa claridad, estrellada y de una hermosa luna llena.
--Como la luna..ninguna—dijo Luis a Susana
--Cuando terminó la carretera pasaron una puerta de potrero hecha con madera parecida a esas que muestran en las películas del oeste norteamericano. Allí comenzaba un gran potrero llano, al fondo a unos 5 kilómetros se veía el bosque y comenzaba la montaña. Después de caminar unos metros Ana se detuvo a observar la noche tan estrellada y la gran luna llena, las estrellas se unían a lo lejos en el horizonte con el pasto del potrero y con la montaña. Carlos me aseguró que nunca había visto una noche tan estrellada y hermosa como esa noche de junio.
Ana miró a Carlos y lo besó hasta apasionarle. Esa noche se amaron intensamente como locos, ella marcó sus uñas en la espalda de él. Cuando la pasión fue satisfecha le entregó a Carlos el libro que Juainpla de había dado y le dijo
--El Origono es una estructura física ambivalente y que gravita entre lo material y lo inmaterial, posee una conciencia lenta es decir que su lenguaje es el mismo tiempo. A cada criatura con conciencia en el universo se le ha dado un Origono, este es uno de los resultados del Big del universo, hoy el Origono se contrae velozmente en el Bang y ahora es La esencia de sí mismo - de uno mismo. No leas este libro hasta que no me vuelvas a ver. Espérame aquí parado y no dejes de observarme por favor. Te amamos Carlos.
Ana salió caminado lentamente y Carlos asombrado con todo, en ese momento solo sintió unos grandes deseos de reír, de reírse de todo, de la historia y la razón. La miró fijamente hasta que ella volteó a mirarlo más o menos hasta un kilómetro, alzó su mano izquierda y le dio el adiós, Carlos hizo lo mismo.
Susana se quedó callada y miró a Luis fijamente a los ojos
--Que pasa—dijo Luis
--Lo que te contaré es difícil de creer y por eso te pido desrracionalizar tu pensamiento para que no tengamos altercados
--Espérate un momento—hablo Luis y cerró sus ojos por unos instantes y cuando los abrió dijo—ya estoy listo continua
--Esta bien. Cuando se despedían sobre ella fue apareciendo una luz de colores y que se movían en círculos de manera lenta. Carlos en un principio no sabía que hacer ni pensar, ella dejó de mirarlo y bajó su mano. La luz era un platillo volador que se llevó Ana para siempre.
--Increíble—dijo Luis—Qué hizo Carlos después de esto
--Lo que debe hacerse seguir nuestra ética
--Cual ética—pregunta Luis
--La ética de los poetas y de los enamorados de la extensión infinita del conocimiento y la esencia humana que no cabe ni en el planeta tierra, que no tiene espacio físico ni material, en resumen es la naturaleza de la libertad del pensar sin ataduras a nada, la libertad de seguir la intuición, es para cualquier normal seguir lo extraño, lo irracional, es colocar al hombre y su pensamiento en un punto cero: el infinito por fuera de él y el infinito sin límites dentro de su alma: el pasado en todas sus connotaciones entre ellas el pasado genético.—Carlos--siguió Susana—se dirigió corriendo como un loco a buscar a Juainpla en la sacristía de San Roque. Allí le dijeron, a la 4 de la mañana, que nunca había trabajado en aquella parroquia un hombre de esas características y con ese nombre. Totalmente confundido fue a mirar si el Fíat se encontraba aún en el pueblo y efectivamente estaba en el mismo sitio, se acercó hasta este para mirar por sus vidrios y alcanzó a ver en la parte de atrás del carro una persona acostada y tapada don una ruana azul, empezó a mover el carro para despertar esa persona y esta se levantó rápidamente asustada. La desilusión de Carlos fue interminable cuando el hombre que salió del Fíat era un habitante del pueblo que cuando vio a Carlos le preguntó como se llamaba
--Carlos Piamonte—por qué
--Por que me dijeron que le entregara este carro a usted y que se lo cuidara hasta que usted viniera por el, vea las llaves y has luego
--Un momento—dijo Carlos—quien le hizo ese encargo
--Anteayer en la tarde una señora...
--Cómo se llamaba—interrumpió Carlos
--Me dijo que se llamaba Ana karla, y me dejaba las llaves y los papales del carro pues ella se llevó unas fotocopias y me pidió el favor de que le entregara a un señor llamado Carlos las llaves y los papeles ahora a las 8 de la mañana, por eso yo estaba durmiendo tan tranquilo señor, que pena., nunca pensé que usted viniera ha esta hora.
--Por donde vive usted señor—le preguntó Carlos al señor
--Vivo abajo por la estación de policía
--Sabe quien es Juainpla
--No señor no conozco a nadie con ese nombre—y dijo—señor tenga las llaves los papeles y este sobre que ya me tengo que ir
Carlos recibió todo y no perdió de vista al señor hasta que no salió del parque. Se montó en el carro y lo prendió, sintió inmensos deseos de llorar y lo hizo. Cuando salió del Pueblo eran las 4.45 de la mañana, prendió el pasacintas y estaba sonando un CD de Carlos Gardel y lo escucho varias veces hasta llegar a Medellín.
Casi a punto de desmayarse de sueño y hambre llegó a la ciudad a las 11.00 de la mañana y llevó el carro hasta el parqueadero de donde Ana Karla lo había sacado, allí le pidió el favor al empleado que le guardara las llaves y los papeles. Buscó un motel para dormir y después de bañarse se durmió profundamente hasta las 8 de la noche.
Se despertó exaltado como si durante el sueño hubiera tenido pesadillas y de un salto buscó sus pertenencias para asegurarse de que el libro de Ana Karla estuviera entre ellas, al verlo emitió un suspiro de descanso. Se sentó al borde de la cama en calzoncillos y sostenía el libro con ambas manos no de jaba de mirarlo pero no lo leyó y sabía desde muy profundo de sí que no lo iba a leer.
Después de bañarse salió del motel y buscó un restaurante sobre la calle Junín y comió algo, al terminar llamó a Magnolia y le contestó una mujer a la cual el no le distinguía la voz, se sentía una música fuerte que el alcanzó a identificar el maravilloso saxofón del antioqueño Chucho Sierra y en ese momento sonaba Guantanamera. Magnolia no quiso pasar al teléfono y sabía que era Carlos, después de llamar 5 veces seguidas y la misma mujer contestar y la misma hermosa música de Chucho Sierra en el fondo Magnolia pasó al teléfono:
--Qué quieres—le dijo—Allí está arrojado al sitio de basura de esta casa tu recuerdo. Vete para siempre de todo lo que soy, de mi intuición, de mi conciencia, de mis conciencias, de mi alma, de mi amor, de mi pasión...¡Vete!--le gritó fuertemente—amo tu ausencia. Adiós—y le colgó el teléfono.
Carlos quedó cabizbajo por unos minutos pensando en la soledad de no tener a quien contar lo que había ocurrido estos dos días, solo quedaba Susana la amiga de toda su vida y así lo hizo me llamó a las diez de la noche del segundo martes de junio. Yo estaba en mi habitación leyendo un diario de una mujer del barrio Manrique que me había obsequiado un compañero de la universidad
--Susana hablas con Carlos, podemos hablar ahora
--Claro que sí—le dije—ven para acá
Colgó el teléfono inmediatamente y llegó en 15 minutos, no me dio tiempo de arreglar el apartamento ni de arreglarme yo
--Hola como estás—le pregunté—que es lo que ocurre
--Sabes que pienso de la verdad en este momento—me dijo—la verdad es lo contrario a la cultura o que la cultura está en la lactancia y le falta mucho para reconocer y reconocerse en el universo y es tan pesada, extensa, larga y enferma que le queda difícil; muy difícil diría yo, avanzar y cambiar. La verdad es todo lo contrario es corta, sencilla, simple y tan avanzada y evolucionaba que gira y se desenvuelve en los tres tiempos pasado, presente y futuro al mismo tiempo y está mas allá de la tierra, está en el universo que contiene la tierra. La cultura cada ves le pesa más a el planeta tierra.
Me entregó este libro y me contó todo lo que le había pasado en esos dos días, me pidió el favor de que no lo leyera hasta que el no estuviera en mejor estado de ánimo. Se marchó sin decir nada más. Yo me quedé observando este libro con grandes deseos de leerlo pero nuestra ética lo impidió y me quedé dormida con el libro en las manos.
Al día siguiente llamé a Carlos a su apartamento y no me contestaba nadie solo a la 4 de la tarde su compañera Magnolia me llamó con urgencia para ir al levantamiento del cadáver de Carlos al Parque de Bolívar. Parece ser que bebió toda la noche y por atracarlo lo apuñalaron a las tres de la tarde del día miércoles, en su mano izquierda un libro ensangrentado de un autor fantástico Malcolm Loury el libro se llamaba Bajo el Volcán.
Magnolia se me acercó con lágrimas en los ojos y me dijo
--Sabes eres tu después de Carlos las únicas personas a las cuales se les puede decir la verdad de lo que siento sea asqueroso y duro. No estoy triste por la muerte de él, por el contrario estoy feliz y él en este momento me comprende. Ten estos documentos que hace 15 días me encargó dártelos, cuídate.
--Es tu manera de pensar, allá tu—le dije—cada quien se viste sus vergüenzas.
Se dirigió caminando despacio hasta la Iglesia Metropolitana; la Catedral de Medellín y entró. Nunca la volví a ver. Yo miré detenidamente con gran respecto y recé una oración por Carlos, era la última vez que vería su rostro, estaba pálido pero reflejaba una tranquilidad indescriptible. Busque en el parque algo para arrojárselo y vi una flor silvestre la recogí y atravesé por en medio de los curiosos y se la arrojé al pecho, esta se calló por su lado hasta caer en la sangre de él.
Salí de la escena y me dirigí a mi apartamento, empecé a leer el libro cuando sonó el teléfono, me llamaban para asistir al entierro de Jimmy otro gran amigo mío, hoy te conocí a vos amigo Luis.
Se había hecho tarde y el dueño del Café que quedaba a pocas cuadras de donde sucedió lo narrado por Susana había escuchado toda la historia y cuando fue observado por Luis y Susana su reacción fue atrevida y les dijo
--Este es el libro—y lo miró fijamente. El libro estaba sobre la mesa—puedo ojearlo—preguntó. Susana agarró el libro con fuerza y lo apretó contra su pecho—no—dijo con fuerza y le entregó el libro a Luis
Luis miró al hombre con cariño y le invitó a sentarse en la mesa—puedo leer—le pregunta Luis a Susana
--Si—dijo ella mirando con recelo al señor del café—cierre el establecimiento ya está muy tarde—le dijo
--Si claro vale la pena cerrarlo para escuchar esa interesante historia.
Mientras cerraban el negocio Luis tomó de las manos a Susana y le dio las gracias por haber confiado en él para contar esta historia y de manera osada le dijo que era una bella mujer
--Estoy ansioso por saber lo que hay en ese libro—dijo Luis—toda la vida me había imaginado tener la llave secreta para cierta verdad oculta.
--Sabes—le contestó Susana—conocer a Carlos me parece más extraño que saber el contenido de este libro. Pero vamos a leer
El dueño del café después de cerrar llevó una botella de ron y varios paquetes de cigarrillos y al sentarse dijo—vea para que fumen y tomen ron como lo hacen los intelectuales que uno ve.
Susana y Luis se sonrieron un momento y ella le pidió al señor que desconectara el teléfono y pusiera música colombiana. El hombre lo hizo rápidamente y se sentó de nuevo en la mesa.
Susana comenzó a leer
El presente trabajo no es apto para racionalistas, sin embargo pretende ser aceptado por ellos mediante una sustentación teórica e investigativa sobre un hecho de estudio aún no racional: la reencarnación. Pretende crear un puente desde el racionalismo y permitir el paso de este hecho de estudio del oscurantismo a la racionalidad, en síntesis tratar de comprobar mediante una investigación "científica" la veracidad de la reencarnación. Para ello se utilizará el método de investigación de la historia, la practica psicoanalítica; con la regresión bajo hipnosis, y el análisis lingüístico.
Este trabajo se enmarca en planteamientos nuevos sobre la objetividad científica, el racionalismo y el objeto de conocimiento de la ciencia que están de moda hoy en el mundo, e introduce una forma nueva en el manejo que se hace de la teoría racionalista en la investigación siempre que parte de los siguientes elementos:
La presente investigación está cronológicamente y teóricamente dividida en dos etapas y cada etapa en "sub.-etapas", que permita desde la técnica investigativa y objetividad científicas una aceptación como investigación válida para la ciencia. Esta división es así:
Nota: Lo anterior es el tema de esta investigación. Al terminarla se procederá a la segunda parte que se explicará a continuación:
La hipnosis
La hipnosis ha sido usada desde hace 3.500 años por los egipcios que la utilizaban como terapia, muy parecida a la hipnosis como recurso médica. Pero es a partir del siglo XVIII cuando comienza a ser utilizada de forma abierta, a raíz del descubrimiento del "magnetismo animal", por el suizo Franz Anton Mesmer.
Las teorías mesméricas continuaron con una serie de personajes bastante curiosos, como el Abate Faria, el Marqués de Puysegur, Cagliostro y el Conde de Saint Germain. A esta etapa de la historia de la hipnosis se le conoce como "Precientífica".
El 12 de abril de 1.929, el Doctor Cloquet realizó una mamectomía bajo hipnosis profunda con éxito. A partir de esa fecha, se practicaron infinidad e intervenciones quirúrgicas bajo hipnosis, teniendo en cuenta, que por entonces no existía aún la anestesia química. Todas estas operaciones tuvieron éxito, se hicieron sin dolor y no tuvieron complicaciones postoperatorias.
El inventor de la palabra hipnotismo fue el Dr. James Braid. El creía en la gran fuerza sanadora de la hipnosis. Pensaba que el sueño hipnótico se producía por el cansancio ocular al mirar fijamente los ojos del terapeuta o un objeto luminoso.
Pero fue a finales del siglo XIX cuando el método cobró importancia en el mundo científico de la época. En el Hospital de La Salpetrie de París, un famoso psiquiatra, el Dr. Charcot, venía realizando espectaculares curaciones de sujetos diagnosticados de locura, pero que en realidad eran histéricos. Charcot reunió en sus clases magistrales a la flor y nata de las clases pudientes del París de finales de siglo, políticos, juristas, obispos, científicos y damas elegantes acudían a la "gran maravilla de la ciencia". Entre estos personajes estaba Sigmund Freud, alumno aventajado. Al sur del país, en Nancy, dos médicos iban a dar un gran salto adelante en la utilización de la hipnosis; por un lado el Profesor Berheim, muy famoso en su época, y por otro un humilde médico de pueblo, Liébault, ambos trataron a más de mil personas con todo tipo de enfermedades, con los que lograron grandes resultados. La hipnosis se extendió por toda Europa, convirtiéndose en una herramienta indispensable para la medicina oficial. Esto fue así hasta que Freud, que como hemos visto aprendió esta técnica con Charcot, y después de practicarla durante años la desechó por considerarla de escaso valor terapéutico y sustituyéndola por el psicoanálisis invención suya.
Durante casi dos decenios la hipnosis quedó relegada en beneficio del psicoanálisis, ambas disciplinas se convirtieron en mortales enemigas, o mejor dicho, los defensores de cada una.
Un dramático suceso precipitó el retorno al uso de la terapia, la Primera Guerra mundial. La ingente cantidad de heridos, principalmente soldados aquejados de lo que se dio en llamar la neurosis de guerra, hizo imposible el tratamiento masivo desde el punto de vista psiquiátrico, por otro lado, las autoridades militares necesitaban de nuevo a los combatientes cuanto antes en los campos de batalla. Es entonces cuando dos psiquiatras ingleses, Wingfield y Hadfield experimentan con soldados traumatizados una herramienta hipnótica denominada remoción directa del síntoma consistente en volver a traer a la mente consciente los sucesos que provocaron el trauma, con lo cual muchos de ellos sanaban.
A partir de entonces la hipnosis ha sido reconocida por la medicina y sicología oficial. Países como USA, Gran Bretaña, Italia, Rusia, Argentina y otros permiten la práctica legal de la misma, así como la enseñanza en centros universitarios, pero como lo plantea Raphael Rhodes: Sin embargo aunque el poder del hipnotismo ha sido conocido y empleado desde hace mucho tiempo, toda su historia a estado ensombrecida por el oscurantismo y el ocultismo. Tanto los crédulos como los incrédulos han arrojado sobre el, o una veneración sin garantías o un oprobio inmerecido, y ambos grupos han contribuido a que fuese menospreciado por el mundo científico .
En la actualidad se cree que la hipnosis es un especial estado psicofisiológico de carácter dinámico en el cual se establece una relación de especial carácter entre paciente e hipnólogo, de manera que éste induce en el primero fenómenos psíquicos, somáticos y vegetativos. Mientras que el segundo expresa sus impresiones sobre las inquietudes del hipnólogo, de una manera vivencial, de la cual no se ha podido elaborar una explicación racional. Esto es lo que los psicólogos llaman regresión hipnótica.
El termino regresión aparece por primera vez en el pensamiento de Freud por el año de 1900, que lo utilizó para explicar la naturaleza alucinatoria de los sueños que los diferencia del recuerdo.
Hoy desde las corrientes excluidas por el racionalismo, la ciencia "institucional" y el Cristianismo; como lo plantea Morrin: hemos adquirido conocimientos sin precedentes sobre el mundo físico, biológico, psicológico, sociológico. La ciencia ha hecho reinar, cada vez mas, a los métodos de verificación empírica y lógica. Mitos y tinieblas parecen ser rechazados a los bajos fondos del espirito y la razón. Y, sin embargo, el error, la ignorancia, la ceguera, progresan, por todas partes al mismo tiempo que nuestros conocimientos. La regresión es concebida de otra manera, como un estado al que llega el hipnotizado tras una conducción; con este fin, por parte del hipnotizador. Consiste en hacerle recordar hechos pasados de su vida, la adolescencia o la niñez por ejemplo y a sido utilizada como terapia para corregir defectos o vicios, algunos de ellos sin explicación racional. Así que en su práctica a algunas personas, la regresión a trascendido hasta tratar otras vidas, según los hipnotizados.
Es el caso sucedido a mediados de este siglo que narra en el libro "muchas vidas muchos sabios", el psiquiatra Brian L. Weiss. Este, en un caso común decide hipnotizar a una paciente estaudinense, trabajadora de un hospital, esta sentía un extraño temor hacía el agua, y no había podido ser curada por medio del psicoanálisis. Cuando le preguntó el momento en que ella había adquirido ese miedo empezó a hablar de una época del antiguo Egipto. Dando descripciones un poco generales sobre ese momento en el tiempo (pasado), en el espacio y sus familiares.
La idea de existencia de otras vidas es una teoría negada por la cultura occidental, exclusivamente por la ciencia y el Cristianismo, la causa que dan para ello es bien conocida por todos nosotros. Sin embargo casi todos los autores que escriben sobre la reencarnación (de hecho hay varias doctrinas) es un concepto oriental que tiene muy poca validez en Occidente. Una lista interesante muestra adeptos a esta creencia desde antes de Cristo hasta nuestros días:
Perécides, Pitágoras, Píndaro, Platón, Aristóteles, Ovidio, Salustino, Filón judeo de Alejandría, Apolonio de Tiana, Justino Mártir, Clemente de Alejandría, Orígenes, Ammonio Saccas, Plotino, Porfirio, Iamblico, Santo Gregorio Nazianceno, San Jerónimo, San Agustín de Hipos, Macrobio, Proclus, San Francisco, la familia Medici, Giordano Bruno, Guillaume Pastel, El Cardenal Nicolás de Cusa, el abad benedictino Trithemius, Cornelius Agripa, Shakespeare, Jhon Smith, Conde de Saint Germain, Benjamín Franklin, Federico el Grande, Napoleón, Inmanul Kant, Gohete, Wiliam james, Henry Ford, Gustave Flauvert, james Joyce, Rudyard Kipling, Thomas Moore, Oscar Wilde, entre otros, en una lista bastante extensa, pero concluyamos con unos escritos del propio Jung (1875 - 1961):
"La vida de uno se prolonga en el tiempo pasado a través de diferentes existencias físicas; o, desde otro punto de vista, se trata de una secuencia vital interrumpida por diferentes reencarnaciones...no es nada seguro que esté garantizada la continuidad de la personalidad: es posible que solo haya una continuidad del Karma, saber que uno ha vivido otras existencias previas y que esas fueron las que uno mismo, es decir, que tuvieron la misma forma ego que la vida presente. La reencarnación significa renacimiento en un cuerpo humano.
En Recuerdos, sueños, pensamientos, Jung propuso:
En alguna parte de "ahí afuera" tiene que existir un determinante, una necesidad que condicione al mundo, que busque poner punto y final al estado después de la muerte. Este determinante creativo - así me lo imagino - Debe decidir qué almas volverán a zambullirse en el nacimiento..., y quizás eso dependa de lo completa o incompletamente que los individuos las hayan llevado consigo a través de su existencia humana.
Clemente (de Alejandría 150? - 220? D de C.) es interesante en el sentido de que afirma no escribir todo aquello que sabe; su cristianismo esotérico no es para todo el mundo. Ésa fue también la afirmación de las variedades cristianas del gnosticismo, de las que hubo muchas. Enseñan que ellas eran las custodias de las enseñanzas secretas, que incluían la reencarnación, transmitidas verbalmente por el propio Cristo a sus discípulos.
Hubo tres armas que mataron la idea de la reencarnación en el pensamiento occidental hasta que el Renacimiento liberó las mentes de los hombres, a pesar de que ninguna encíclica la condena explícitamente. La primera fue su condena por parte de un concilio celebrado en Constantinopla en el año 543. Sus edictos fueron poderosos, e incluyeron de que se considerara como anatema cualquier enseñanza sobre la preexistencia del alma, así como la monstruosa doctrina de su regreso a la tierra; Orígenes y otros seis fueron condenados por sus opiniones heréticas. La segunda arma fue la condena implícita de la metempsicosis, establecidas por el concilio de Lyon (1274) y por el de Florencia (1439), en los que se afirmó que las almas que partían se dirigían inmediatamente al cielo, al purgatorio o al infierno. La tercera arma fue la persecución, especialmente la llevada a cabo por la inquisición, y la supresión de la ideas por la fuerza de las armas, de las que el ejemplo más cruel fue la denominada cruzada de los albigenses (1209).
La divina comedia de Dante fue influida por la alegoría albigense, y en el canto XX del "Paraiso" se dice explícitamente: "regresó desde el infierno a sus huesos..., la gloriosa alma regresó a la carne donde moró por un tiempo".
Por otra parte: "los mahometanos no son reencarnacionistas, en general. Un texto del Corán, muy citado por los que creen en el renacimiento , dice: "Dios genera seres y, por lo tanto, ellos regresan una y otra vez, hasta que todos regresan a él".
Las explicaciones o interpretaciones que dan los sicólogos y psicoanalistas acerca de este tipo de experiencias, sobre lo cual Freud parece haber dado hace mas de setenta 70 años la última palabra, pueden ser centradas en tres posiciones:
Lo anterior nos muestra de manera general las dos acepciones sobre la regresión hipnótica, sus justificaciones y rechazos, lo que no muestra la ciencia es una investigación seria para poder negarla o afirmarla. Se muestra, además, que para la sicología lo que importa, hasta ahora de la hipnosis y la regresión, es la terapia y la manera de conducir al paciente para encontrar su recuperación, y no le importa ni debe creer mas allá de esas tres posiciones, ya sea por que se sale de su campo de estudio, por que la sicología no posee técnicas para comprobarlo, por que a nadie se le ha ocurrido o por que es en definitiva un peligro para la creencia en el Cristianismo. Esto último sería de enorme trascendencia para la humanidad, en perjuicio para occidente y en beneficio para el oriente, pues, estos últimos en sus creencias teológicas plantean la reencarnación y cosas por el estilo. El solo pensar esto asusta, y surgen bastantes incógnitas sobre la reacción de las instituciones humanas con el éxito de este proyecto.
Tal ves esto la había presentido Freud que como ya lo dijimos se opuso a la hipnosis por lo peligrosa para el paciente después de usarla cierto tiempo, o quizás logró ver lago mas que lo que escribió sobre ella. Sea cualquier razón él aconsejó: De manera que el consejo de Freud de como tratar la regresión durante el análisis fue absolutamente consecuente.....tal vez con una transitoria excepción, aunque aún es discutible si se justifica llamar en absoluto excepción a esta excepción .Freud aconseja que cualquiera fuera el grado de regresión del paciente el analista conserva su normal actitud de simpatía y objetividad pasiva y respondiera a los anhelos y deseos vehementes del paciente solo interpretándolos.
Entre todo Freud aconsejó no probar la veracidad de los comentarios hechos por los hipnotizados y reducirlos a la forma de la terapia. ¿ A que disciplina le correspondería probar esto ?. Se vera a continuación.
El campo de estudio de la historia es el pasado del hombre social e individual gracias a la "invención" reciente de la sicohistoria, que consiste en la unión de el psicoanálisis y la historia, con el fin entre otros, de explicar e interpretar las significaciones inconscientes de las manifestaciones de la cultura, y posibilitar al historiador una mejor elaboración descriptiva.
Temas como la familia, el matrimonio, la sexualidad, la infancia, los grupos de edad, los carnavales y la fiesta, la religiosidad, la violencia, etc., están siendo retomados desde esta nueva historia. Pero el tema que mas interesa a este trabajo es el acercamiento de la sicohistoria a las biografías, que está abriendo un campo nuevo y mas preciso sobre algunos personajes; no todos por causas obvias, de la historia. La biografía analizada desde la sicohistoria permite comprender de manera mas profunda las características del accionar humano donde esta la intención para explicar los hechos históricos.
Con todo, es ora de aceptar que si el hombre es la naturaleza de la historia, esta lo incluye no solo en su exterior sino desde su interior, que la historia no solo se conoce racionalizando información de archivos, libros, monumentos, estadísticas, mapas, etc., sino utilizando el interior del hombre, su inconsciente, quizás, para comprender mas la historia y de una manera real y "objetiva" el inconsciente humano sea una fuente de investigación histórica. No significa renegar de la objetividad, sino de darle un fundamento mas actual o posmoderno: Sea lo que fuera lo que entendemos por "conocimiento", ya no puede ser más la imagen o la representación de un mundo independiente del hombre que hace la experiencia. Heinz von Foerster lo ha dicho con ejemplar concisión: "La objetividad es la ilusión de que las observaciones pueden hacerse sin un observador" (Ernst von Glaserfeld, Despedida de la objetividad, p. 19), La reinserción del sujeto y del observador en el tejido final de los conocimientos, y una nueva interpretación de las leyes de la naturaleza, convergen en la perspectiva de un cambio epistemológico en el pensamiento científico que podemos definir a grandes rasgos, como pasaje de una ciencia de la necesidad a una ciencia del juego (Mauro Ceruti, El mito de la omnisciencia y el ojo del observador, p. 54).
Retomando la psicohistoria, sus estudiosos plantean como se dijo antes la ayuda de esta en el análisis histórico, pero es importante analizar uno de sus planteamientos teóricos que nos puede servir de explicación de la importancia de este trabajo.
En la obra antes citada se lee: ...inmersos en los procesos históricos conscientes y testimoniados claramente en la información histórica, ocurren otros - igualmente importantes - de carácter profundo e inconsciente, pero cuyas huellas no se translucen en forma explícita en la documentación. El problema que se plantea entonces es el de cómo, acceder al conocimiento de aquella historia oculta, de esa realidad histórica vivida pero relativamente "ausente" en el registro del archivo. Así mismo C. J. Jung escribió en Sicología y religión: Occidente y Oriente: "El inconsciente es la historia no escrita de la humanidad desde tiempos inmemoriales". Cobijado por lo anterior, están los testimonios de vida dados por las personas bajo regresión hipnótica, en este caso, cuando hacen alusión a la existencia de otras vidas, pues, como se explicó antes, la explicación histórica debe entender al hombre desde lo social y lo individual teniendo en cuenta su exterior e interior. Esto así solo, sin una verificación, además de servir para explicar una cierta característica de la mentalidad humana, siendo probado la existencia de otras vidas, servirá para explicar también el pasado.
Aconseja el autor en cuestión que al utilizar el psicoanálisis: la tarea del historiador será, en esencia, la de mencionar ? la teoría psicoanalítica a la luz del material histórico, y no la de descuidar datos históricos para preservar intactos todos los elementos de la teoría...de todas maneras, cuando la teoría psicoanalítica demuestre ser insuficiente, el historiador solo podrá completar la explicación mediante la descripción y la evaluación intuitiva, repitámoslo una vez más: la explicación sistemática no debe excluir el procedimiento intuitivo, debe incorporarlo y encauzarlo.
Lo anterior para explicar los límites y el campo de acción de la psicohistoria y de su aporte a el conocimiento del pasado. Es decir que para conocer al hombre como se ha planteado y desde esta, existe un tipo de información objetivo y concreto acompañada de otra información de carácter interno y externa pero intuitiva.
Para abreviar puede decirse que el inconsciente humano, individual y colectivo puede brindar, tras una adecuada investigación para verificarlo, dos tipos de información, la que explica el por qué de las actitudes humanas, y la que nos describe el pasado por medio de las menciones sobre vidas pasadas. Lo que nos lleva a la construcción de otra posible historia: la Hipnohistoria.
Si se unieran historia e hipnosis en un trabajo serio de investigación es posible desechar esta teoría o reafirmarla definitivamente. La Hipnohistoria parte de creer que las fuente en la investigación histórica puede ser ampliada por medio de la fuente oral con los respectivos cuidados que hay que tener con esta. Se parte de considerar que los relatos de los regresados por hipnosis son útiles a los documentos y archivos en la comprensión del pasado.
Esta historia no pretende ser objetiva ni buscar objetividad pero si pretende directamente brindar un aliento al ser humano en su vida social que es su historia. Parte de entender que la historia Debe propender no solo a conocer el pasado del hombre sino a tratar de mejorarlo en la medida de que si existen varias vidas en un "desarrollo" karmico hacía loa perfección y esto es conocido por los hombres con toda seguridad que el hombre cambiará su manera de pensar y la realidad entre la interrelación de los ciudadanos en el medio va tener un giro en la manera de ver las cosas, el hombre y a Dios.
Sería entre otras cosas la hasta ahora mas intensa unión entre el pasado - la historia y el hombre.
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