Vega-González [8] refiere
que el estómago se desarrolla a partir del primitivo
intestino anterior, marcado por una dilatación fusiforme
la que se muestra algo
plegada lateralmente y se encuentra unida a las paredes
abdominales por medio de los mesenterios dorsal y ventral. Este
esbozo presenta de inicio dos caras (derecha e izquierda) y dos
bordes (dorsal y ventral) los que están unidos a las
paredes abdominales por los mesenterios antes mencionados.
Simultáneamente, se inician unas series de movimientos,
dados fundamentalmente por el aumento en volumen del
órgano en cuestión y por las presiones ejercidas
por órganos adyacentes como el hígado, determinando
que los mesenterios se muevan para la formación de los
epiplones respectivos, el estómago requiere de movimientos
girando 90° sobre su eje mayor. Este giro motiva que la cara
lateral izquierda se sitúe ventral, el borde dorsal pasa a
la izquierda; la cara lateral se traslada hacia el dorso; y el
borde ventral se dirige hacia la derecha. A la vez el borde
dorsal que se encuentra ahora a la izquierda se expansiona
formando la curvatura mayor, mientras que el borde ventral que
ahora está a la derecha forma la curvatura menor. El
desarrollo del
hígado presiona al estómago el que comienza una
inclinación determinando que la región
esofágica quede a la izquierda y la región
gastrointestinal hacia la derecha. Ahora bien, ¿de
dónde se forman los tejidos que
estructuran histológicamente a este
órgano?
El tejido epitelial que reviste
la mucosa gástrica en toda su extensión, así
como sus glándulas se desarrollan a partir del endodermo
[2]. Mientras que el tejido conjuntivo, los vasos
sanguíneos y linfáticos, el tejido muscular liso y
el epitelio que recubre la capa externa denominado "mesotelio" se
desarrollan del mesénquima situado en esa región;
los plexos nerviosos se forman a partir del ectodermo neural [8]
.
El estómago es una parte
ensanchada del tubo digestivo especializada para la actividad
enzimática y el desdoblamiento hidrolítico de
los alimentos en
nutrientes digestible. Su pared muscular favorece la mezcla de la
ingesta [9] . Este órgano se halla revestido
únicamente por una mucosa glandular en carnívoros,
mientras en los animales que se
pueden alimentar con hierba presenta una zona aglandular o
esofágica [2,10].
Dellmann y Esther Brown [2]
describen que la región aglandular es muy pequeña
en el cerdo, su la lámina propia presenta fibras
colágenas, elásticas y reticulares dispuestas
irregularmente, no existe una clara muscular de la mucosa, la
unión de esta zona con la glandular es brusca. La
estructura
básica para describir histológicamente este
órgano es la misma descrita para los órganos
tubulares de este sistema, donde se
observa una túnica mucosa, la submucosa, una túnica
muscular y una externa que en este caso es una serosa:
Túnica mucosa: El cerdo presenta dos zonas
que difieren en su estructura histológica: zona aglandular
o esofágica la que presenta epitelio estratificado plano y
no se observan glándulas, y zona glandular en la que la
túnica mucosa presenta un epitelio simple
prismático alto, que al invaginarse forma las
glándulas, que caracterizan a cada región de la
mucosa glandular. Ese epitelio descansa mediante su lámina
basal en una lámina propia de tejido conjuntivo laxo que
lo sostiene y lo nutre, presenta una muscularis mucosae
bien desarrollada. La mucosa muestra amplios pliegues que se
aplanan o distiende cuando el estómago se llena. El
epitelio al invaginarse forma las fositas o criptas
gástricas, éstas se continúan con las
glándulas y por ese lugar salen sus productos
secretorios. Las células
prismáticas mucosas de su epitelio también segrega
una sustancia protectora que impide la autólisis de la
mucosa, no obstante las células del epitelio de
revestimiento presentan un ritmo de reemplazo que está
entre 3 o 4 días, ese reemplazo prolifera a partir de las
criptas o fositas gástricas donde se puede observar una
gran cantidad de estas células. Las glándulas
allí presentes ocupan la mayor parte de la lámina
propia y sólo se observan algunas células y fibras
del tejido conectivo, y llegan hasta la muscularis mucosae
en forma muy ramificadas [2].
Por su importancia estructural y fisiológica
describiremos la zona glandular de la mucosa gástrica del
cerdo:
- Región cardial: en el cerdo es extensa en el
que recubre casi la mitad del estómago, incluyendo al
diverticulum ventriculi., en esta zona gástrica
el epitelio simple prismático se invagina y forma las
glándulas cardiales, estructura que se sostiene en una
lámina propia de tejido conjuntivo laxo y llegan hasta
la muscular de la mucosa. Estas glándulas son
morfológicamente de tipo tubulosas ramificadas y
glomerulosas, vierten su secreción a nivel de las
criptas gástricas. El cuerpo de las glándulas es
corto y su luz es amplia.
Su secreción es de tipo mucoso [11].
- Región fúndica: en el cerdo ocupa un
cuarto de extensión, allí el epitelio simple
prismático se invagina y desarrolla las glándulas
fúndicas de morfología tubulosas simples ramificadas
que llegan hasta la muscular de la mucosa y se muestran tan
unidas que a penas deja advertir el tejido conjuntivo laxo de
la propia. Las glándulas fúndicas son
morfológicamente de tipo tubulosas rectas y ramificadas,
llegan hasta la muscularis mucosae [11]. Las
glándulas presentan las siguientes partes: cuello, un
cuerpo largo y un extremo ciego ligeramente dilatado, llamado
fundus de la glándula. El epitelio glandular
está formado por 4 tipos de células:
células mucosas del cuello de la glándula,
células principales, células parietales y
células argentafines :
- Las células mucosas del cuello: se localizan
a nivel del cuello de la glándula y se encuentran
entre las células parietales y principales. Son
células mucosas típicas con el núcleo
aplanado situado en la periferia y con gránulos
secretorios de mucina [12].
- Células principales: son las más
numerosas, cuboides o piramidales, con el núcleo
esférico cerca de la base de la
célula. La zona apical adopta un aspecto
reticular, mostrando los espacios claros que corresponden a
las vacuolas con el contenido de cimógeno. La zona
basal tiene un retículo endoplasmático granular
típico de las células productoras de proteínas, la que tiene una
reacción basófila a la tinción. Estas
células sintetizan pepsinógeno que se
transforma en pepsina por la acción del ácido
clorhídrico que lo aportan las células
parietales [12].
- Células parietales: son de mayor talla pero
se encuentran en menor número que las anteriores.
Tienen tendencia a presentarse agrupadas únicamente en
el estómago del cerdo, son piramidales y se
sitúan periféricamente a las células
principales, sólo el polo apical de cada célula llega a la luz de la
glándula, en este polo la membrana se invagina para
formar un sistema de canales, allí se proyectan
numerosas microvellosidades, proporcionando una extensa
área superficial relacionada con el sistema de
transporte
activo necesario en la producción del ácido
clorhídrico libre, además se pueden observar
canalículos intercelulares entre las células
parietales adyacentes. Estas células contienen una
gran cantidad de anhidrasa carbónica y los iones
hidrógeno de este ácido se
transportan a través de la membrana celular y se
combinan con iones cloruros, de esta manera se forma el
ácido clorhídrico libre en los
canalículos. Como se sabe para poder
realizar estas funciones la
célula necesita de gran cantidad de mitocondrias para
aportar la energía requerida. Presenta un
núcleo esférico y el citoplasma es
acidófilo. También sintetizan el factor
intrínseco para la absorción de la B12, que se
conoce que es una proteína ligadora [12].
- Células argentafines: son moderadamente
abundantes en la glándula fúndica,
presentándose como células aisladas situadas
entre la membrana basal y las células principales.
Pertenecen al sistema endocrino porque sintetizan hormonas
que circulan por vías sanguíneas y
linfáticas, actúan sobre células dianas
en órganos o estructuras específicas del organismo.
Se pueden observar con tinciones a base de nitrato de plata,
que revelan pequeñas granulaciones en el citoplasma.
Existen 5 tipos de estas células distribuidas en todo
el organismo denominadas como sistema enterocromafín,
pero se presentan mayormente en el sistema
digestivo denominándoseles también
células endocrinas gastrointestinales. Se han
identificados 5 tipos: 1, 2, 3, 4 y 5. El tipo 1 de las
células argentafines se halla presente a través
de todo el tracto digestivo de todos los animales
domésticos y se presenta en los conductos excretores
pancreático y biliar, produce 5-hidroxitriptamina o
serotonina, esta hormona estimula la contracción de la
musculatura lisa y provoca vasoconstricción. El tipo
2, almacenan epinefrina y son similares a la de la
médula adrenal, este tipo está ampliamente
distribuidas por todo el organismo y en tracto
gastrointestinal. Las células del tipo 3 producen
glucagón y son similares a la célula alfa
pancreática. La de tipo 4 es similar a la D
pancreática productora de somatostatina. El tipo 5 se
encuentra en el antro pilórico se piensa que produzca
gastrina [1,2].
- Región pilórica: es pequeña en
extensión, sus glándulas aunque presentan la
misma morfología que las anteriores son más
cortas. Las criptas gástricas son mucho más
profundas comparadas con las de las glándulas
precedentes. Presentan dos tipos celulares: las mucosas y las
argentafines. En la región píloro-duodenal,
pueden observarse a este nivel las glándulas de la
submucosa intestinal o de de Brunner, proyectándose
hacia la submucosa gástrica. Además, la capa
media del tejido muscular se engruesa, formando el
esfínter pilórico, este esfínter rodea
la porción caudal del estómago y determina que
la submucosa y la mucosa sobresalgan hacia la luz, en el
cerdo esta protuberancia llamada torus pilórico
es muy acusada [10].
Túnica submucosa: Es aglandular, formada
por tejido conjuntivo areolar laxo, donde se localizan vasos
sanguíneos, linfáticos y el plexo nervioso de
Meissner. Esta túnica por su poco grosor también se
le denomina tela submucosa [3].
Túnica muscular: Está formada por
musculatura lisa, dispuesta en tres direcciones: interna oblicua
(esta capa sólo se encuentra en determinadas
áreas), media circular y longitudinal externa; el plexo
mioentérico o de Auerbach se sitúa entre las capas
media y externa pero sus fibras se irradian a la capa interna y
se relaciona también con el plexo nervioso submucoso. Los
movimientos de esta capa favorecen la unión de los
alimentos con el jugo gástrico y el tránsito hacia
el duodeno [3].
Túnica serosa: Está formada por un
mesotelio superpuesto a una lámina propia de tejido
conjuntivo laxo, donde se destaca la presencia de fibras
elásticas necesarias para la distensión de este
órgano [3].
En el estómago se realiza la digestión
enzimática, y el desdoblamiento hidrolítico del
alimento en nutriente digestible, fundamentalmente de
prótidos, pero también de glúcidos y
lípidos
según la edad y especie consideradas, gracias a la
secreción glandular de su mucosa. Además
allí se llevan a cabo otras funciones como la adecuada
mezcla de los alimentos, su humectación, depósito
temporal de grandes cantidades de alimentos fundamentalmente en
el cerdo, secreta hormonas que regulan la actividad digestiva del
organismo, sintetiza el factor intrínseco para la
absorción de la B12, función de
protección por el poder bactericida de su pH. [12,
13].
Vilches–León Eneida Elena y col. [1]
señalan que dentro de las funciones del estómago
las secreciones de sus glándulas fúndicas son las
que juegan el papel fundamental ya que sintetizan varios
compuestos químicos dentro de los que citan a:
- Pepsina: participa en la hidrólisis de las
proteínas llevándolos a
péptidos.
- Quimosina o cuajo: es un prefermento que bajo la
acción del HCL se convierte en enzima y su
función es coagular la leche con la
presencia de iones de calcio.
- Lipasa gástrica: enzima de gran importancia en
lactantes, actúa sobre grasas de
bajo peso de fusión,
necesita un pH no muy ácido o neutro.
- Mucus gástrico: protege al epitelio de la
acción del jugo gástrico.
- Hemopoyetina, factor necesario para la
absorción de la B12
Mientras que el HCL ejerce las siguientes
funciones:
- Convierte el pepsinógeno en pepsina y
proporciona el pH adecuado para su acción.
- Ataca el tejido conjuntivo que reviste a las fibras
musculares del alimento, permitiendo la disociación de
las fibras musculares las que pierden su estriación para
más tarde degradarse bajo la acción de la
pepsina.
- Hidroliza pequeñas cantidades de maltosa y
sacarosa desdoblándolas en glúcidos
simples.
- Ejerce acción antiséptica sobre el
contenido gástrico impidiendo los fenómenos de
putrefacción y fermentación, así como la
destrucción de gérmenes que puedan llegar al
estómago.
La cantidad de jugo gástrico secretado por las
glándulas gástricas depende de la especie animal,
en el cerdo es de 7-8 litros por día. Es un líquido
acuoso, claro o incoloro, de pH muy ácido (1,5; que puede
subir hasta 2,5 durante la digestión), densidad 1002 a
1006, elevado porcentaje de agua (99,3 a
99,7%) con respecto a las enzimas
[13].
- El estómago del cerdo presenta
histológicamente 2 zonas: aglandular y
glandular.
- La región glandular cardial es muy extensa,
donde se incluye el diverticulum ventriculi distintivo
de esta especie animal.
- Las células parietales de las glándulas
fúndicas del cerdo tienen tendencia a presentarse
agrupadas.
-
La región pilórica es pequeña; a
nivel de la región píloro-duodenal se proyectan
las glándulas de Brunner procedentes de la submucosa
duodenal, y la protuberancia del esfínter denominada
torus pilórico es muy acusado en esta
especie.
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Código ISPN de la Publicación:
EpylplyEZubfldZdSf Disponible en:
http://www.ilustrados.com/publicaciones/EpylplyEZubfldZdSf.php
Consulta Enero 2007.
- Las principales funciones del estómago del
cerdo están relacionadas con la digestión
enzimática y el desdoblamiento hidrolítico del
alimento.
Confeccionado por:
DMV Nelson Izquierdo Pérez
PhD Profesor de
Anatomía Patológica.
DMV Milagros Alonso de León
Profesora de Histología.
DMV Sonia del Risco Garcés
MSc Profesora de Histología.
Departamento de Morfofisiología de la Facultad de
Ciencias
Agropecuarias, Universidad de Camagüey, CUBA.