UNIDAD 4
4. JUEGO, DESARROLLO Y APRENDIZAJE
El juego es una actividad voluntaria, realizada en ciertos límites fijados de tiempo y lugar, según una regla libremente aceptada, pero completamente imperiosa y provista de un fin en sí misma, acompañada de un sentimiento de tensión y de alegría y de una conciencia de ser de otra manera que en la vida ordinaria.
Se trata de una experiencia generadora de placer que compromete su atención e interés y tiene preponderantemente un carácter no literal. Es una actividad que ofrece oportunidades para lograr nuevos desarrollos y aprendizajes.
En todas las definiciones que conocemos sobre el juego hay un común denominador: considerarlo como una actividad gratuita en la que hay pérdida de la vinculación entre los medios y los fines. "Esto es una ocupación que no tiene otra finalidad que ella misma".
El desarrollo humano y el desarrollo del juego se encuentran íntimamente conectados, el juego evoluciona de la mano del desarrollo general. Este desarrollo nos permite acceder a los diferentes niveles de juego, y al mismo tiempo, por medio del juego podemos llegar a elevar los niveles de desarrollo.
Según Jonson, (1999), existen tres modos de considerar la relación entre juego y desarrollo infantil:
El juego es el principal vehículo para el desarrollo de la imaginación y la inteligencia, el lenguaje, las habilidades sociales, las habilidades perceptivas y motoras en infantes y niños jóvenes. El desarrollo ocurre naturalmente cuando a los niños sanos se les permite explorar ricos entornos.
El juego en sí mismo no es responsable del progreso evolutivo, aunque sí es un componente que lo mediatiza.
Investigadores de la Facultad de Medicina del Baylor College, que estudian el desarrollo del cerebro en niños pequeños, han descubierto que los niños que no juegan mucho o que no son lo suficientemente estimulados, desarrollan cerebros 20% o 30% más pequeños que el estándar normal para sus edades.
4.2 ¿Qué características tiene el juego infantil?
El juego constituye la ocupación fundamental del niño, y tiene algunas características particulares:
Los juegos sirven:
4.4 ¿Cómo evolucionan los juegos en correlación con el desarrollo infantil?
Las teorías sobre el juego tienen como denominador común el reconocimiento de que es una actividad inherente al niño y muy importante para su desarrollo integral. Esta actividad evoluciona a lo largo del ciclo vital infantil. Esta evolución considera las siguientes etapas:
A medida que va evolucionando el juego simbólico las niñas y niños pasan del plano individual al social. En un primer momento los elementos concretos pueden estar presentes, posteriormente es posible suplir todo o casi todo con la imaginación. La fantasía que el niño pone de manifiesto en estos juegos es el elemento que hace que viva plenamente la ficción.
Más adelante el juego simbólico se transforma en el juego dramático o juego de roles donde adquiere una estructura más organizada. Allí el niño incorpora personajes imaginarios o situaciones de la vida real.
El juego libre es importante porque permite desarrollar la iniciativa y la autonomía, descubrir sus posibilidades de movimiento, liberar la energía acumulada, realizar numerosos aprendizajes y solucionar los problemas que encuentra en el camino.
Los juegos libres permiten que observemos a nuestros alumnos en situaciones en las que se muestran naturalmente como son. Cuando contamos con un espacio seguro, libre de peligros, el juego discurre con más libertad.
Los niños y las niñas comienzan por establecer una regla espontánea, que surge en el momento como, por ejemplo, saltar sin separar los pies, posteriormente se establece otra regla que debe ser aceptada por el grupo.
Un juego de reglas puede ser el siguiente:
Todas las niñas y niños caminan libremente por el patio pero al sonar una campanilla, silbato o palmadas, todos deben detenerse. Pierde el niño que siguió caminando y entonces pasa a dirigir el juego.
Por otra parte, los docentes conocemos un repertorio numeroso de juegos tradicionales sujetos a reglas, como por ejemplo:
Conejos a sus conejeras:
1. Organiza
a los niños en grupos de tres. Los dos que se agarran de las
manos serán las conejeras y el del centro será el conejo
que debe colocarse las orejas para ser identificado.
2. Los grupos se ubicarán formando un círculo y en el centro un conejo sin conejera. Este niño debe dar la orden: "Conejos a sus conejeras" y todos los conejos deben salir y tratar de llegar a otra conejera.

3. El conejo sin conejera aprovechará este cambio para apropiarse de una.

4. El niño que quedó sin conejera reinicia el juego.

Algunos autores agregan a esta clasificación:
4.5 El juego y su relación con el aprendizaje
"Además del valor intrínseco del juego como mediador del aprendizaje y del desarrollo infantil, hay otra razón fundamental para considerarlo indispensable en un programa de calidad: su uso como estrategia pedagógica se encuentra asociado a indicadores que reflejan una visión del ser humano y de la educación, en las que la iniciativa y la actividad del niño, así como la interacción horizontal con sus maestros, padres y la comunidad son el centro de las acciones pedagógicas."
(María Victoria Peralta, 2004).
Estudios recientes dan soporte empírico a la relación entre "compromiso activo" y el aprendizaje del niño.
Lifter y Bloom definen el juego como "la expresión de estados intencionales, las representaciones en la conciencia construidas a partir de lo que el niño sabe y sobre lo que está aprendiendo de situaciones o actividades que suceden." Esta definición pone énfasis en el compromiso del niño con la actividad lúdica.
Los niños ponen mayor énfasis en las actividades evolutivamente nuevas, que en las ya conocidas. Estas actividades "relevantes" son consideradas como "actividades que representan nuevos aprendizajes".
Lifter, nos dice que "el juego relevante", es la actividad lúdica que da lugar a nuevos desarrollos y aprendizajes.
El juego ofrece cambios en el funcionamiento general del niño, entre los cuales podemos mencionar el grado de desarrollo moral y social, la capacidad intelectual, la adaptabilidad, el lenguaje, la respuesta emocional y conductual, los estilos de afrontar y resolver problemas y los modos de percibir e interpretar el mundo circundante.
Silva nos dice que hay consenso de criterios entre los expertos con relación al importante papel del juego como estrategia metodológica en la mediación del aprendizaje y del desarrollo infantil. "Una manera primordial de aprender es por medio del juego"
A partir de lo expresado y con intencionalidad pedagógica es posible asignar a la actividad lúdica en educación inicial las siguientes funciones:
4.6 Aplicación de la metodología juego-trabajo en el aula
La metodología juego-trabajo tiene como propósito integrar la actividad placentera y creativa del juego con el esfuerzo y finalidad que implica el trabajo. La aplicación de la metodología juego-trabajo propicia espacios para un juego con intención en un ambiente estimulante e interactivo.
El juego, como actividad principal del niño, le permite que establezca mecanismos de comunicación consigo mismo y con el mundo que lo rodea. Es en el "juego-trabajo", que el niño y la niña adquieren nuevos saberes, a partir del planteamiento de retos y desafíos, que al vencerlos, generan placer y satisfacción personal en cada uno de ellos.
En el juego-trabajo la niña y el niño, en interacción con sus compañeros, planifican lo que desean hacer, desarrollan sus proyectos a través del juego, reflexionan sobre lo realizado y evalúan los resultados. Esto les da la posibilidad de expresarse, planificar, crear, explorar, relacionar, construir, proyectar, interactuar, representar y establecer diálogos con sus compañeros.
Las actividades pueden nacer del interés individual o colectivo de ellas y de ellos o pueden tener relación con alguna situación vivida.
La metodología juego-trabajo nos permite:
La metodología juego-trabajo, tiene cuatro momentos:
Planificación, Ejecución, Evaluación y Orden.
Y AHORA ¿A QUÉ JUGAMOS?
La planificación es el momento en el cual cada uno de los niños y niñas eligen la actividad y el lugar donde van a trabajar. Es decir, el niño elige un sector y decide lo que va a hacer. La elección es personal.
No existe una fórmula o receta única para planificar, los niños utilizan diariamente diversas estrategias de planificación, las que pueden ser individuales o grupales.

La planificación obliga al niño a pensar anticipadamente ¿qué?, ¿cómo?, ¿con quién?, ¿con qué? y ¿dónde va a realizar la actividad?
En el momento de la planificación el docente o promotor se encarga de resolver interrogantes y con una actitud abierta, escucha, interroga, alienta, absuelve inquietudes y coordina la tarea de juego-trabajo, motivando a los que no se deciden o tienen dificultad para realizar su planificación.
¡VAMOS A JUGAR!

Este es el momento de la ejecución, donde los niños y las niñas desarrollan la actividad lúdica en los sectores. Los pequeños interactúan con sus compañeros, compartiendo el material y los objetos.
Los niños de cuatro y cinco años asumen el juego-trabajo con una verdadera organización grupal, son capaces de dividirse las tareas, mostrando independencia y responsabilidad. La presencia del maestro no es tan necesaria, como ocurre con los más pequeños; prefieren hacer las cosas ellos mismos y sólo requieren la ayuda del profesor cuando ya han agotado sus posibilidades.
¿QUÉ HICISTE TÚ? ¿CÓMO TE SALIÓ?

Este es el momento de la evaluación. Es recomendable que se haga, en cada sector, para que los niños puedan evocar y referir su juego; también puede hacerse en forma grupal. Es recomendable que sea ágil para que los niños no pierdan interés.
Las niñas y los niños muestran su trabajo y expresan al grupo lo realizado, puntualizando los hechos, sin olvidar los detalles importantes.
Manifiestan respeto por el trabajo de los demás, señalan las dificultades encontradas y también comparan lo planificado con lo ejecutado, estableciendo comparaciones entre su planificación y los resultados obtenidos, valorando el producto obtenido y aceptando sugerencias. Este momento los ayuda a asumir sus acciones y a valorar el aporte del trabajo individual y grupal.
CADA COSA EN SU LUGAR

Es el momento en que cada grupo regresa al sector donde trabajó y ordena sus materiales. La maestra apoyará este momento mediante preguntas y comentarios: ¿Están las muñecas ordenadas?, ¿los rompecabezas están ordenados? ¡El sector de ciencias quedó muy bien!
Los niños y niñas ordenan y clasifican los materiales, cuidando que todos los materiales correspondan al sector. Se debe dejar el sector como lo encontraron, "ordenado", tomando conciencia de su participación en este proceso.
Es importante tener en cuenta que estos momentos no se presentan en un orden rígido sino con "una estructura dinámica.
También es importante señalar que no hay una regla fija para el tiempo que se le asigne al juego-trabajo. En la práctica los docentes utilizan aproximadamente una hora para la aplicación de la metodología juego-trabajo en las aulas de cinco años, 45 minutos en las secciones de cuatro años y 30 minutos aproximadamente en los grupos de tres años.
UNIDAD 5
5. EL JUEGO EN LOS DIFERENTES CONTEXTOS DE NUESTRO PAÍS
Entendemos por cultura recreacional las diferentes expresiones que tienen como finalidad el divertimento y esparcimiento de los miembros de una sociedad o comunidad. El juego y la recreación son parte esencial del funcionamiento humano. Por lo tanto, expresiones de la misma se encuentran en todas las culturas.
Sin embargo, el juego infantil adquiere diferentes matices y concepciones en las diferentes culturas, en función de las creencias, costumbres, tradiciones y formas de socialización de cada grupo social.
Sobre el juego infantil en las zonas rurales andina y amazónica hay investigaciones realizadas en nuestro país; sin embargo, es necesario que esta información se confronte con la investigación y sistematización de resultados que se obtenga de la evaluación del contexto que realicen los maestros de aula; así fomentaremos una cultura de investigación y un trabajo pertinente e innovador.
El juego en la zona rural andina está inmerso en una serie de conceptos que modelan las manifestaciones y comportamientos lúdicos tanto de los niños y niñas como de los adultos. En las investigaciones realizadas se deja traslucir que existen nexos entre el juego y el trabajo desde edades muy tempranas.
El juego es una actividad vinculada e integrada a otras actividades que el niño realiza en su vida cotidiana, particularmente el trabajo. Aquí podemos encontrar la diferencia marcada con la concepción occidental, donde se percibe al juego como opuesto al trabajo.
El pykllay (juego) es uno de los ejes del ande. Tiene como intención un adiestramiento social. El raymi (contenido festivo de la vida), es otro eje de la cosmovisión andina. Es una percepción del goce y del disfrute en el centro mismo de la vida. Se aprende jugando, se compite trabajando, jugando, cantando y danzando.
Es así que el niño andino juega de manera imprevista, en cualquier momento del día, juega durante la realización de las actividades agropecuarias, en el pastoreo, en las chacras, durante los mandados, es fácilmente observable especialmente en los varones, quienes cuando van a pastar a los animales aprovechan para juntarse con otros niños o con sus hermanos para jugar. En estas ocasiones, generalmente, la actividad lúdica está referida a los roles y el trabajo de los hombres de la comunidad, como si fuera una preparación para la vida adulta en las que la imitación de lo que hacen sus padres u otros adultos es la parte principal del juego.
Por eso juegan a arar, arrear los animales, construir casas, ser chóferes de ruta, hacer carreteras y otros, en donde dan muestras de creatividad y destreza. En este contexto los más pequeños aprenden de los mayores imitando los movimientos y habilidades requeridas para cada uno de los juegos al mismo tiempo que van comprendiendo la lógica y las reglas del mismo.
Los juegos son predominantemente grupales o colectivos, estos se realizan de manera autónoma y espontánea, aunque también los padres o hermanos mayores dan pautas y/o reglas para los juegos.
En los juegos andinos predomina la ejecución de roles e imitación de costumbres o actividades de los adultos de la zona, especialmente de sus padres. Asimismo, juegos de competencia en base a retos y desafíos, como trepar árboles, carreras, saltos y lucha.
En el niño menor de dos años de edad, se dan juegos espontáneos, el juego como un fin en sí mismo, juegos naturales de tocamiento y entretenimiento con el cuerpo, la trenza, la falda de la madre, con balbuceos o expresiones verbales afectuosas.
A los tres años se inician en los juegos con una intención pedagógica definida, se inician en el juego-trabajo, en juegos de imitación.
Como se puede apreciar el juego y la imitación son las formas en las que el niño desarrolla la mayor parte del aprendizaje adquirido.
De otro lado, como generalmente el niño no dispone de elementos o juguetes para sus juegos, utiliza su imaginación para aprovechar, con creatividad, los recursos que la naturaleza pone a su alcance, como las hojas de maíz, los marlos (corazones de mazorcas de maíz), el barro, las piedras, los fragmentos de palo o las ramas de árboles. El uso de máscaras le da fuerza expresiva a algunos juegos.
El juego infantil es considerado como un lenguaje, un modo de comunicación del niño, de su relación con su entorno y parte del proceso de asimilación de su cultura, identidad personal, social y de género.
El niño para aprender necesita de un contexto con personas y objetos que propicien una interacción social. Entre los cuatro y seis años estas interacciones se dan preferentemente con los niños de su misma edad, sin que por ello deje de tener importancia el grupo de hermanos mayores.
Según los estudios sobre el tema, en las edades tempranas las niñas y los niños juegan a los mismos juegos, pero a medida que crecen éstos se van diferenciando en función de los roles que la cultura asigna a los hombres y a las mujeres. En ese sentido las niñas tienen una mayor tendencia hacia los juegos de imitación del rol de madres, así como hacia los juegos con los yaxes, el plic plac y las ligas. Los niños en cambio, se inclinan por los juegos que desarrollan habilidades y destrezas como los juegos de trompo, "tiros", aros, etc.
Existen razones que explican el por qué en algunos juegos infantiles se observa tan marcada diferencia de roles entre hombre y mujer. En este sentido Sánchez Garrafa menciona las siguientes razones:
En los juegos los niños incorporan eventos importantes de su comunidad: fiestas patronales, marcado de animales, carnavales, etc. Estas fiestas son de origen andino e hispano y reflejan una identidad cultural mestiza.
Vinculada a la raíz hispana se encuentran los juegos en los que se recrean actividades propias de la religión católica, como las procesiones. Los juegos además reeditan ceremonias y fiestas familiares vinculadas con sucesos que significan cambio de estatus de sus miembros, bautizo, noviazgo, matrimonio y muerte.
Adivinanzas
La cultura recreacional andina ha creado "adivinanzas" propias o "atipanakuy", son parte de la literatura oral quechua, y se les denomina "watuchi" (de watuy: adivinar, averiguar). Son un tipo de "juego intelectual", que busca el conocimiento de aspectos de la realidad, que estimulan procesos asociativos por analogías con otras imágenes o representaciones mentales conformando el acertijo. Las imágenes de estos acertijos tienen un componente de creatividad y de humor y se desarrollan dentro del marco del juego y de la competencia. Es un ejercicio intelectual gozoso y compartido con otros niños.
El "watuchi" es presentado a otros niños a modo de reto. Éstos intentan adivinar y si no lo logran, son sancionados con la burla del grupo. Se ejecutan en las actividades reproductivas como la siembra y la cosecha, en el marcado del ganado, etc.
Canciones
Las canciones del ande, expresan sentimientos, emociones hacia la naturaleza o al ser amado. Éstas educan, socializan y sensibilizan. Se ejecutan en las actividades reproductivas, como la siembra y la cosecha, en el marcado del ganado, etc.
Tradiciones e historias
Las tradiciones expresan las esperanzas y los valores comunales asociados al bien, lo justo y lo honesto. Estas expresiones se transmiten en la vida diaria, en reuniones familiares y grupales.
Música y danzas
En el juego andino se observa la vigencia de género musical y las danzas que son ejecutadas en las actividades del calendario comunal y en presencia de los adultos, con quienes siempre están integrados.
Los juegos andinos se reconocen porque:
Los juegos interculturales:
Los juegos tradicionales se han ido transmitiendo de generación en generación en forma oral, pero también han ido sufriendo modificaciones y hasta cambio de nombre en algunos lugares. Hay evidencias también de incorporación de juegos occidentales a los que se le han introducido algunas variantes locales,
Entre los juegos tradicionales más populares encontramos:
IMAGEN LOBO ¿Estás?
IMAGEN GALLINITA CIEGA
IMAGEN ZAPATITO CORDOBÉS
Son pocas las investigaciones sobre los juegos de las niñas y de los niños en el área rural de la selva.
La selva amazónica se caracteriza por la cantidad de culturas que allí se encuentran y las investigaciones sobre el tema de la infancia están restringidas a algunas de ellas, lo que impide tratar el tema con la profundidad requerida. De la investigación realizada por Teresa Sebastiani Suárez "Estudio de referentes culturales: Juegos para la Educación bilingüe intercultural de niñas y niños de 3 a 5 años de edad del grupo étnico aguaruna" Convenio Ministerio de Educación – OEA –2000, hemos extraído información que nos permite tratar el tema.
En la investigación encontramos que, al igual que en la zona rural andina, a los padres les preocupa que los niños dediquen mucho tiempo a jugar. Esta opinión demuestra que no le atribuyen importancia a la actividad lúdica como fuente de aprendizaje y aunque hay mayor permisividad para el juego, se desconoce su valor en el desarrollo integral de las niñas y niños.
En el estudio se menciona que el niño no necesita de un estímulo especial para jugar, sino que lo hace por el placer de jugar, ya que el 53.49 % de los juegos reconocidos no tienen como objetivo ganar sino que lo que importa es el disfrute de hacerlo, en tanto que el 46.51% de los juegos está relacionado con manifestaciones culturales que constituyen simulacros de la vida adulta como la caza, la pesca, la minga y la crianza de niños. El restante 13.9% está integrado por juegos de competencia y son de origen mestizo, es decir con influencia de otra cultura. Dos ejemplos de éstos son comprar y vender y las guerritas con armas.
En la vida cotidiana hay también una división de roles entre el hombre (caza, pesca, preparación de la tierra para la chacra y la construcción de la casa) y la mujer (crianza y cuidado de los niños, cosechar y preparar alimentos, lavar la ropa). En el juego de las niñas y niños esta diferencia de roles se pone en evidencia cuando se observa que hay juegos exclusivos para niños (escopeta, lanza, guerritas) y juegos para niñas (muñecas, cocinita).
Como todos sabemos, el juego influye en el desarrollo integral de las niñas y niños. En el caso del área rural de la selva el impacto mayor se verifica en el área socio-afectiva (90.70%), demostrando la influencia que tiene en el desarrollo de la conducta social, pues estimula la convivencia con los otros y con el medio natural.
El juego es también un espacio para la transmisión y creación cultural. A través de los juegos de dramatización se incluyen costumbres, valores, manifestaciones culturales, etc.
Según el estudio de Teresa Sebastiani, se ha detectado que en el proceso educativo de las escuelas no se registra continuidad con la endoculturación (que es la educación que el niño recibe en su familia y comunidad de manera informal). Esto muchas veces ocasiona conflictos entre el hogar y la escuela.
Una forma de evitar estos conflictos, es incluir en nuestra programación diaria, actividades de juego que respeten las características de un contexto intercultural y multilingüe. Esto apoya el aprendizaje y evita el choque cultural que afecta a la niña y el niño.
En esta zona los juegos y juguetes están condicionados por el entorno sociocultural. La mayoría de los juguetes o instrumentos empleados en los juegos son del medio natural como los árboles, las ramas, las hojas, las semillas, el río, los animales y por último el propio cuerpo de las niñas y de los niños.
Entre los juegos más conocidos están:
Entre los juegos con influencia mestiza encontramos:
¿LOBO ESTÁS?


Preguntando, "¿lobo que está haciendo?", hasta
que el "lobo" responde "Estoy saliendo de mi
casa y voy a atraparlos"...
6. El niño que es alcanzado y atrapado será el siguiente "lobo".
LAS FRUTAS
Los juguetes mencionados en el estudio al que nos referimos son:
Según la investigación a la que se hace referencia, en la zona aguaruna se encuentra un "parque de diversiones" en el que se hallan variedad de juguetes y escenarios que tienen en cuenta el desarrollo de todas las dimensiones del niño y de la niña.
UNIDAD 6
6.1 El espacio educativo
La propuesta educativa actual ha dado lugar a nuevas formas de organización de los espacios educativos en correspondencia a las características del contexto, como a las necesidades, intereses y posibilidades específicas de cada grupo de alumnos.
Este planteamiento que constituye un cambio en la práctica educativa es un reto para los docentes, quienes al reflexionar sobre la forma de configurar los espacios educativos, no deben considerar un modelo único, sino uno que se ajuste a las demandas de las niñas y niños.
Al respecto, la primera reflexión, que podríamos plantearnos como educadores, es la importancia del espacio, como condición que favorece las relaciones entre los niños y el ambiente.
"El ambiente o contexto en el que se produce el comportamiento posee sus propias estructuras (límites físicos, atributos funcionales, recursos disponibles, etc.) que facilitan, limitan y ordenan la conducta de los sujetos".
En segundo lugar, debemos considerar el ambiente como contexto de aprendizajes y de significados.
Estas dos dimensiones, la importancia del espacio como condición que favorece las relaciones entre los niños, y el ambiente, como contexto de aprendizajes y de significados nos llevan a formular dos precisiones:
De lo antes expuesto se puede precisar que:
Así mismo es imprescindible tener en cuenta las necesidades de las niñas y niños para elegir un espacio o para organizarlo. En este sentido, la literatura especializada nos señala algunas de las necesidades.
A medida que crecen la niña y el niño van logrando nuevas conquistas intelectuales, motrices, sociales y emocionales que les permiten una mayor independencia del adulto. Esta necesidad guarda relación con sus desplazamientos, elecciones, toma de decisiones, etc.
Su necesidad de desplazamiento, generalmente producto de su inagotable energía, requiere de espacios donde puedan moverse libremente por lo que un ambiente estrecho con mucho mobiliario impide satisfacer este deseo y frecuentemente produce conflictos.
El ambiente se convierte así, en una fuente permanente de conocimiento en el que se mezclan objetos de la vida real con otros que son producto de la imaginación; los que propician la coordinación motora fina con los relacionados con aspectos cognitivos.

Al respecto un clima de seguridad afectiva, con reconocimiento y valoración de sus capacidades y una actitud de escucha cuando participan, pueden contribuir a este propósito. Estas acciones se complementan con la organización de un ambiente que brinda oportunidades de elegir entre varias opciones y disfrutar de esa experiencia.
6.2 ¿Qué criterios debemos tener en cuenta en la organización de espacios educativos?
Cuando nuestro propósito es propiciar el desarrollo de las capacidades físicas, intelectuales, sociales y emocionales de las niñas y los niños, inmediatamente surge la necesidad de crear el ambiente propicio para el aprendizaje y junto con ello, la organización de los espacios donde se realicen múltiples experiencias.
Esos espacios pueden ser cerrados o abiertos, ambos con un potencial que es necesario descubrir y aprovechar al máximo.
El ambiente cerrado, el aula, es motivo de preocupación para quién, cada año, trata de introducir modificaciones que la hagan más funcional, más atractiva para las niñas y los niños. Uno de los aspectos del aula es el físico o arquitectónico y está relacionado con sus dimensiones que, algunas veces, son amplias y en otras, pequeñas o con una forma irregular que probablemente condicionaría el proyecto de organización original.
Cuando el espacio es reducido, el estudio del ambiente debe ser más minucioso para poder obtener el mayor provecho posible, al realizar la distribución del material y del mobiliario. Un ambiente interior estrecho, muchas veces, es compensado con un ambiente exterior más amplio.
Existen otros aspectos a tener en cuenta, como por ejemplo, lo relativo a la iluminación, ventilación y seguridad. Ambientes con adecuada iluminación natural, ventilados y que ofrecen seguridad siempre son referentes importantes a considerar en el momento de elegir el lugar donde interactúan niños, niñas y docentes.
No sólo las condiciones físicas de los ambientes son criterios importantes para su elección u organización, el aula es el escenario donde están presentes la palabra, el gesto y la mirada. Estos se enriquecen cuando las relaciones entre el profesorado y el alumnado son mas fluidas y horizontales y los aprendizajes más compartidos.
De un modo más amplio, podríamos definir el ambiente como un todo no disociado de objetos, olores, formas, colores, sonidos y personas que habitan y se relacionan en un determinado marco físico que lo contiene todo y al mismo tiempo es contenido de todos estos elementos que laten en él. Es por eso que decimos que el ambiente "HABLA", nos transmite sensaciones, nos evoca recuerdos, nos da la seguridad o nos inquieta, pero nunca nos deja indiferentes..
Otros aspectos que debemos tener presentes cuando se organizan espacios:
Si se parte del concepto de que el aula es un ambiente, un espacio lleno de vida, de movimiento, abierto, múltiple y participativo, a partir del cual se realizan las actividades dentro y fuera de ella, donde las niñas y los niños se sienten felices, mientras disfrutan y aprenden, entonces debemos reflexionar y analizar con detenimiento la forma en que dispondremos los materiales para lograr este propósito.
La estructura física de las instituciones educativas y por ende de las aulas, los espacios que se disponen y cómo se utilizan, corresponden a una idea muy clara de lo que debe ser la enseñanza. Es así que se hace necesario revisar los criterios de uso del espacio, debemos concebirlo como medio generador de aprendizajes en el trabajo diario..
Cada aula tiene características particulares que sugieren distintos tipos de organización al interior de la institución educativa. El aula que compartimos día a día con nuestros alumnos, debe ser un espacio ordenado y ambientado en forma conjunta con los niños y niñas y padres de familia. Somos nosotros los maestros y alumnos quienes decidimos con que sectores contar, que responsabilidades asumir para posibilitar que el aula sea funcional y sobre todo, reconocer que se trata de un espacio con el que estamos involucrados, sólo en esa medida todos la podremos sentir nuestra.
En ese sentido, es conveniente precisar que la organización de los sectores o áreas no debe responder a un patrón único, más bien, en cada lugar, es necesario que se adopten características particulares en función de los patrones culturales, los recursos disponibles, los criterios propios de los agentes educativos y las características, necesidades e intereses de las niñas y niños.
En párrafos precedentes se han descrito algunos aspectos generales sobre la organización del espacio educativo interior que, junto con el espacio educativo exterior, constituyen el ambiente de aprendizaje. La organización del aula, como ya hemos visto, parte de una concepción sobre todo el fenómeno educativo pero particularmente sobre qué deseamos lograr como producto de ese proceso.
|
En ese sentido nos preguntaremos: |
|

Estas preguntas muchas veces obligan a visitar otras instituciones educativas, a intercambiar experiencias con otros colegas, a indagar sobre alternativas diferentes y muchas veces, a plantear una innovación que posteriormente puede ser compartida con otros docentes.
Es importante, incorporar en nuestro estudio, los comentarios y las opiniones de los padres de familia, que desde otra perspectiva bien pueden ayudarnos a mejorar la organización de los espacios educativos, pues ellos nos informarán acerca de los juegos que prefieren sus hijos. En este proceso compartido de búsqueda de mejores condiciones de espacio físico para niños y niñas, se tomarán decisiones para iniciar la tarea de "organizar y ambientar el aula".
Organización del espacio físico y mobiliario
Las paredes del aula deben estar pintadas de colores claros que iluminen el aula. Se puede utilizar las paredes para colocar en lugares visibles las normas de convivencia, el cuadro de responsabilidades, asistencia, etc. Los estantes, anaqueles y repisas deben estar colocados a la altura de los niños. El mobiliario debe estar distribuido, formando grupos, considerando que el espacio central del aula quede libre, que permita realizar actividades de puesta en común, diálogo, etc.
Se debe hacer un inventario de los materiales con los que se cuenta, separando los que están en buen estado de aquellos que necesitan ser reparados. Este trabajo puede dar lugar a un taller de material educativo con participación de padres y madres de familia en el que, además de arreglar los elementos deteriorados, se confeccionen otros.
6.3 Organizando el aula en sectores
Los sectores son espacios de aprendizaje, equipados de tal manera que posibiliten el trabajo individual y colectivo para la realización de diversas actividades, donde los alumnos interactúan con el material en el proceso de adquisición de nuevos saberes. Los sectores pueden estar dentro y fuera del aula y se organizan para los alumnos y con los alumnos.
En nuestras aulas, los sectores concebidos como espacios de juego y aprendizaje tienen una real importancia al constituirse en una herramienta de diagnóstico para observar como cada uno de nuestros alumnos, desarrolla capacidades y potencialidades en constante relación con su entorno físico, social y afectivo.
Para organizar los sectores, debemos tener en cuenta que:
Página anterior | ![]() Volver al principio del trabajo | Página siguiente ![]() |
Trabajos relacionados
Ver mas trabajos de Educacion |
|
Nota al lector: es posible que esta página no contenga todos los componentes del trabajo original (pies de página, avanzadas formulas matemáticas, esquemas o tablas complejas, etc.). Recuerde que para ver el trabajo en su versión original completa, puede descargarlo desde el menú superior.