Factores para la selección y uso de ruedas:

Figura 13. Carretilla de mano.
Carretillas y carros de mano:
Este tipo de equipo es el mejor auxiliar disponible para el manejo de materiales. Su sencillez básica permite que se adapte con toda facilidad en aplicaciones de un solo uso.
En general, las carretillas y los carros se describen como sigue:

Figura 14. Bodega automatizada.
La acepción tradicional del término automatización de almacenes se refiere a ésta como el "proceso de sustitución del operario por tecnología en las distintas actividades de manipulación, transporte, almacenamiento,... ". Bajo esta directriz se han realizado la mayor parte de los proyectos de automatización logística de la década de los ochenta, justificados casi siempre por los objetivos de aumento de la capacidad y de la productividad. Al margen del disperso balance obtenido en estos proyectos, esta concepción ya caduca de la automatización de almacenes ha provocado varias realidades que podemos constatar66:
En contraste a esta acepción clásica del término, creo que el verdadero interés estratégico de la automatización de almacenes es la que la concibe como el "proceso de mejora del coste y calidad de la gestión y operación del almacén obtenido a través de la implantación e integración de tecnologías". Son varios los componentes estratégicos ligados a esta visión moderna de la automatización.
En primer lugar, hay que destacar que junto a productividad y capacidad, la mejora de la calidad de servicio se presente hoy como un objetivo prioritario. Invertir en calidad es más interesante que invertir en capacidad en muchas compañías donde el servicio se entiende como un factor diferenciador importante.
En segundo lugar, contemplar gestión y operación como el binomio a automatizar acaba con esa fragmentación artificial de dos caras de la misma moneda que provocaba diseños de almacenes muy automatizados pero deficientemente gestionados, o la mencionada escasa integración con los sistemas de información logística. Es decir, y en clave estratégica, la automatización debe facilitar la gestión logística integral.
Por último, cualquier proceso de automatización de almacenes debe perseguir la fiabilidad del stock, y precisamente es la fiabilidad del stock la condición necesaria e imprescindible para una gestión logística eficiente. Sin stocks precisos, los sistemas de aprovisionamiento, M.R.P., D.R.P., o cualquier otro sistema de planificación o gestión logística serán ineficaces. La automatización del almacén debe considerarse como un medio de fiabilidad del stock que facilita y posibilita la mejora de todas las actividades de gestión logística de la compañía.
El motivo de otorgar una importancia especial al diseño en la automatización de almacenes es consecuencia de la constatación de que un sistema automatizado no sólo debe funcionar, sino que debe aprovechar al máximo los recursos y posibilidades de las tecnologías implantadas optimizando su rendimiento. Esta aseveración, aunque pudiera parecer una obviedad, a menudo se observa incumplida, siendo la garantía más sólida del retorno de la inversión.
Sobre diseño y automatización de almacenes conviene hacer dos reflexiones distintas de acuerdo al tipo de automatización al que nos refiramos. Aplicación de tecnologías para la automatización operativa (comúnmente llamados almacenes automáticos) o implantación de sistemas de gestión de almacenes con radiofrecuencia.
Diseño de almacenes automáticos
Los sistemas automatizados para almacenamiento y recuperación se utilizan para realizar un almacenamiento de alta densidad, así como para obtener una alta eficiencia en la colocación y retiro de materiales. La mecanización y automatización de las actividades que se realizan en los almacenes exigen una gran inversión de capital y un estudio de factibilidad completo que justifique la inversión. El éxito del equipo mecanizado y automatizado también exige el compromiso absoluto de los directivos para que éstos apoyen las fases de planificación, diseño, adquisición, instalación y, en especial, la corrección de fallas. Antes, el tiempo que transcurría entre la planificación y el arranque era de 3 años, pero ahórralos fabricantes de estos sistemas se encargan de los componentes de modo pre ingenieril como son los controles y estantes para reducir el tiempo de inicio de operaciones.
El encargado de la planificación puede estudiar la posibilidad de recurrir a sistemas automatizados y mecanizados, siempre y cuando existan algunas o todas las condiciones siguientes:
Los sistemas mecanizados para almacenamiento y retiro, ya sean automatizados o no, alcanzan su mayor densidad de almacenamiento cuando los bienes se almacenan a alturas superiores de los estantes convencionales. En la actualidad se utiliza el almacenamiento de alto cubicaje, desde los 6 hasta los 30m. Cuando las alturas sean mayores de 6m el sistema puede convertirse en la estructura del edificio y, se adherirán a ésta muros y techo.
El diseño de una instalación de almacenamiento automatizada suele ser muy complejo. Los principales motivos de esta dificultad son:
Los códigos de barras son una forma sencilla y eficaz para identificar y controlar los materiales. Hay disponibles diversos tipos de códigos de barras. Aunque pueden ser multicolores, siempre dominan los códigos en blanco y negro porque son posibles mayores cantidades de permutaciones, mediante la alteración de sus anchuras, presencia y secuencias. Casi todos los códigos están limitados a información numérica, pero en algunos se puede incluir caracteres alfanuméricos o símbolos especiales. Muchos son digitales binarios y tienen un bit adicional de paridad para detectar los errores. En cada código hay un grupo de barras en una secuencia exclusiva, o bien de espacios a veces de anchuras variables, para representar cada número, letra o símbolo61.
Otro sistema es el código 39, que codifica información alfanumérica al permitir que cada símbolo tenga 9 bits (ubicaciones) a lo largo de la barra, tres de los cuales deben estar en ON. El código 39 lo creó Intemec (Lynnwood, WA) igual que el código 93, que requiere menos espacio porque permite más tamaños de barras y espacios.
El Código Universal de Producto (UPC), es otra variante del código de barras y se utiliza mucho en los envases de artículos para venta en detalle.
Los códigos de barras se imprimen o están impresos en engomados, se pintan o se trazan con un láser. Son de lectura óptica con exploradores (scaners) sencillos y más complicados que producen dibujos de retículo en el objeto para captar el código de barras sin que importe su posición, o mediante láser holográfico que envuelven un campo de haces de luz alrededor de un artículo de configuración irregular.
Los sistemas más desarrollados de gestión de almacenes se han encontrado siempre con una limitación: el lugar donde se generaba y se requería la información no era un punto fijo, sino móvil, y por tanto la conexión entre dicho punto y el ordenador se debía hacer utilizando algún tipo de impreso. Esto, que aparentemente puede parecer intranscendente, tiene unas repercusiones importantísimas, ya que impide que la operativa del almacén pueda ser gestionada y optimizada directamente y en tiempo real por un ordenador. La aparición de los sistemas de radiofrecuencia ha permitido acabar con esta situación.
Para entender qué es un sistema de gestión de almacenes con radiofrecuencia conviene hacer dos aproximaciones: la tecnológica y la logística.
Desde el punto de vista tecnológico, un sistema de gestión de almacenes con radiofrecuencia es un ejemplo característico de integración de tecnologías:
Estas tecnologías están al servicio de un objetivo: la construcción de una herramienta de gestión sencilla y efectiva.
Pero, sin duda la perspectiva más interesante de este tipo de sistemas es la logística. Un sistema de gestión de almacenes con radiofrecuencia, diseñado de acuerdo a los actuales retos logísticos, y verdaderamente automático, transforma radicalmente la explotación del almacén instalando un modelo logístico nuevo y avanzado, basado en la planificación continua, el seguimiento de la actividad y el inventario en tiempo real, la organización basada en un organigrama plano, la optimización de la actividad y la práctica desaparición de las actividades administrativas.
Los principales beneficios obtenidos con la implantación de un sistema de gestión de almacenes con radiofrecuencia son:
Todas estas ventajas se pueden sintetizar en tres:
- Incremento de la productividad.
- Incremento de la calidad de servicio.
- Flexibilidad para responder a comportamientos imprevisibles de la demanda
y a la futura dimensión de la compañía.
Existen una gran variedad de tecnologías dirigidas a la automatización de almacenes. Una clasificación muy general de estas tecnologías identifica dos grandes grupos.
Tecnologías para la automatización de la operación:
Almacenes automáticos con transelevadores o sistemas AS/RS.
Vehículos guiados automáticamente o AGV'S.
Sistemas aéreos: power and free, automotores.
Transportadores de cinta, cadena o rodillo.
Paletizadores, robots-manipuladores.
Tecnologías para la automatización de la gestión: fundamentalmente sistemas de transmisión de datos por radiofrecuencia y sistemas de identificación automática.
Las tecnologías dirigidas a la automatización de la operación
resuelven una amplia gama de problemas cuyo análisis sería imposible
abordar en este breve espacio.
Pero si se hace una abstracción de sus aplicaciones, se descubre que
en los entornos logísticos susceptibles de ser automatizados confluyen
al menos tres características comunes:
. Las cargas deben ser fácilmente manipulables. En la mayoría
de los casos esto exige la utilización de un soporte (contenedor, pallet,
caja,...) que permita la manipulación automática de la mercancía:
estabilidad de la carga, uniformidad de dimensiones, pesos.
. La operativa a automatizar debe ser sistematizable, y por tanto, aunque se
apliquen las tecnologías más flexibles, la solución siempre
se enmarca dentro de unos límites más o menos rígidos.
. Los proyectos suelen requerir inversiones difíciles de abordar en instalaciones de tamaño medio o pequeño.
Los límites impuestos por estos requerimientos son muy importantes. Afortunadamente las denominadas tecnologías dirigidas a la automatización de la gestión permiten la planificación, dirección y seguimiento de la actividad del almacén de forma automática y eficiente, utilizando como elementos operativos tecnologías convencionales (carretillas, transpaletas).
Mueble cerrado por medio de puertas con estantes o perchas que sirve para guardar objetos o prendas. Las puertas pueden ser tradicionales o correderas utilizándose las segundas en lugares de paso estrecho ya que necesita menor espacio.
Armarios, el corazón de la casa

Los armarios son el corazón de la casa. El lugar donde guardamos nuestras prendas de vestir y nuestros secretos más preciados. Un hueco donde acomodar cientos de cosas que no sabemos muy bien dónde ubicar. Son indispensables en los dormitorios y agradecidos en los salones y cuartos de baño; cada habitación de la casa debiera tener su corazón particular con la forma de un armario.
CADA COSA EN SU SITIO Y UN SITIO PARA CADA COSA
Un armario bien distribuido debe constar de huecos suficientes para albergar cada una de las prendas y efectos personales en perfecto orden. Lo idóneo es contar con espacio suficiente y organizarlo de tal modo que todo esté bien colocado. El armario ideal debiera constar de diferentes módulos diferenciados con los siguientes usos:
-Una zona alta para guardar maletas, bolsos o ropa de fuera de temporada.
-Un perchero especial para corbatas que puede colocarse en la puerta.
-Un módulo en medidas 110x 60 con perchero para camisas y otro de las
mismas dimensiones para americanas.
-Dos módulos con percheros extraíbles para colgar pantalones
y faldas.
-Una zona de colgador con altura de al menos 160 cm para colocar vestidos largos
y abrigos.
-Zapatero para él y ella en la parte inferior, a ser posible cerrado.
-Módulos de cajones para complementos y ropa interior.
-Estantes o módulos para jerseys tanto para él como para ella
ESTE ES MI ESPACIO, ESTE ES MI ARMARIO.
El estilo de armario depende en la mayoría de las ocasiones del espacio
de que disponemos para ubicarlo. A grandes rasgos existen cuatro tipos de armarios:
Tradicional, empotrado, vestidor y armario vestidor.
El armario tradicional es el que habitualmente forma parte o conjunto
con el resto de los enseres del dormitorio, siendo sus acabados y decoración
exactos al resto del mobiliario. En general es considerado un módulo
opcional del dormitorio porque la gran mayoría de las habitaciones, en
las edificaciones modernas, disponen de un hueco para armario empotrado.
Su principal desventaja estriba en la cantidad de espacio que ocupan, aún
así, siguen siendo elementos de gran utilidad en salas de estar, recibidores
y – en dimensiones más reducidas- en cuartos de baño. Sus ventajas
: puede conservarse si nos mudamos de piso y tiene el encanto de ser una pieza
multi-funcional, adaptable a cualquier estancia de la casa, con un simple cambio
de apariencia en su aspecto exterior.
El armario empotrado es muy eficaz en habitaciones de pequeño
o mediano tamaño. Como su propio nombre indica, se encuentran empotrados
en un hueco destinado a tal efecto dentro de la misma habitación, favoreciendo
así un mayor aprovechamiento del espacio útil. Los interiores
del armario pueden ser tratados de diferentes maneras según el poder
adquisitivo de que disponga el cliente. Pueden ser pintados, empapelados o chapeados
con madera barnizada. Esta última opción es la más práctica
y duradera sin duda alguna. Los frentes del armario también pueden escogerse
en función de nuestros particulares gustos o necesidades: puertas correderas,
plegables o de apertura total.
El acabado de estas puertas siempre queda a nuestra elección. Puede hacerse
combinar con el resto del dormitorio o sencillamente optar por unas puertas
de espejo que darán más amplitud a la estancia.
Armario con anaqueles o entrepaños y por lo general sin puertas
Tipos de estantes
Estanterías diseñadas para cualquier forma de botella:
Cada bodega tiene una combinación de estanterías de almacenamiento
y deslizantes. Para ofrecer una versatilidad total, Dometic le ofrece simultáneamente
dos kits diferentes formados por:
Equipamiento estándar:
Cómo almacenar botellas Burgundy

Almacenamiento en estanterías y estructuras
Objetivos
Las instalaciones de almacenamiento en estanterías y estructuras permiten almacenar productos en altura. Este tipo de almacenamiento expone al personal de montaje y explotación a diferentes riesgos.
El objetivo de esta NTP es la descripción de los tipos de almacenamiento en estanterías y estructuras, indicándose los riesgos relacionados con el diseño, montaje y durante los trabajos de explotación, así como las medidas de prevención y protección en cada caso.
Definición. Tipos y características
El almacenamiento en estanterías y estructuras consiste en situar los distintos tipos y formas de carga en estantes y estructuras alveolares de altura variable, sirviéndose para ello de equipos de manutención manual o mecánica.
Existen distintos tipos de almacenamiento en estanterías y estructuras:
Esta NTP tratará el almacenamiento estático en estanterías y estructuras. Los elementos más característicos de las estanterías y estructuras de almacenamiento se muestran, junto con la nomenclatura de los mismos, en las figuras 1 y 2.

Fig. 1: Estanterías

Fig. 2: Estructuras
Riesgos en el diseño, la construcción y el montaje
Los principales riesgos relacionados con el diseño, construcción y montaje de este tipo de almacenamientos son:
Medidas de prevención en el diseño y montaje
Cálculo y diseño
Se basa en los siguientes aspectos de la futura instalación:
Según ello el fabricante deberá remitir un informe técnico que comprenda, entre otros, los datos geométricos, plan de cargas que precise, la situación de las cargas pesadas, especificación de los materiales y características de los diferentes elementos de la estructura. Los cálculos para demostrar la capacidad de carga de los elementos sustentadores se podrán complementar o sustituir con ensayos. En los ensayos para determinar la capacidad de carga de instalaciones y elementos de almacenaje, la seguridad contra la rotura debe ser de al menos 1,8 de la carga prevista (suma de la carga máxima útil admisible y los pesos propios de la instalación). Se debe partir de un valor medio ponderado asegurado estáticamente. Todas las instalaciones deberían tener un cuerpo máximo de 4 m. ( anchura) y cargas iguales o inferiores a 4.5 Tn. por par de largueros.
Deberían añadirse en las estanterías pasos peatonales perpendiculares a las hileras de almacenamiento cuando su longitud exceda de los 40 m. En una misma hilera, las distancias entre dos pasajes consecutivos no excederá de 20 m.
Estabilidad
La estabilidad y capacidad de carga de las instalaciones debe ir acompañada de una rigidez suficiente en sentido longitudinal y transversal, de manera que la fecha máxima de los elementos sustentadores, debería ser, al colocar la carga nominal, en el caso de materiales metálicos igual a 1/200, y en todos los demás materiales igual a 1/150 de la distancia entre apoyos contiguos.

Fig. 3: Distancia entre soportes. Pandeo máximo admisible de los elementos sustentadores
Salvo en el caso de que hubiera fuerzas horizontales determinables, se deberían considerar, para averiguar la estabilidad y capacidad de carga de instalaciones de almacenaje, que soportan la correspondiente carga nominal, y fuerzas horizontales de 1/200 de la carga máxima admisible por estante, actuando esta fuerza a la altura correspondiente. Además hay que considerar una fuerza horizontal única desplazable, que en el caso de estanterías cargadas y descargadas a mano, es de por lo menos 5 Kg., para el resto de las estanterías es como mínimo de 35 Kg.

Fig. 4: Control a esfuerzos horizontales
En general se pueden considerar como estables, con una capacidad de carga suficiente y una posición vertical, las estanterías cargadas y descargadas a mano, si la altura del último estante con carga no es superior al quíntuplo de su profundidad.
La estabilidad debería estar garantizada en cualquier fase de la actividad. Esto se puede alcanzar, según la construcción, bien por medio del propio peso, bien mediante elementos que permitan la unión entre estanterías, tanto entre sí como con partes adecuadas del edificio, o con cualquier otro tipo de instalaciones que aseguren la estabilidad.
En instalaciones donde se sobrepase la relación altura fondo indicada anteriormente, y para las estanterías sin carga, se deberá considerar independientemente de la carga que soporten, una fuerza horizontal de 1/50 de la carga de cada una de las unidades apiladas, actuando cada fuerza en la correspondiente superficie de apoyo de la unidad, así como una fuerza horizontal adicional de por lo menos 15 Kg actuando a la altura de la superficie en que se apoya la última carga.
Se deben considerar las fuerzas horizontales tanto en dirección longitudinal como en dirección al fondo, pero no actuando simultáneamente.
La planeidad y horizontalidad de los suelos de los locales deberán ser tales, que las tolerancias verticales de las estructuras sean respetadas sin un acuñamiento excesivo.
La presión ejercida por un montante sobre el suelo es función de la carga sobre las estanterías y de la superficie de apoyo. Una presión demasiado elevada tiene el riesgo de provocar un punzonamiento del suelo que puede originar deformaciones y un derrumbamiento de las estanterías. Para evitar este fenómeno, en función de la resistencia del hormigón, se deberán fijar bajo los pies de los montantes elementos de reparto o placas de nivelación.

Fig. 5: Protectores de estructuras portantes y placas de nivelación
En estanterías fijas, que se carguen o descarguen con medios mecánicos, que no se desplacen sobre vías, deben disponer de protecciones en las esquinas exteriores o que coincidan con pasillos de transito, consistentes en una protección anti-embestidas de al menos 0,3 m. de altura de dimensiones suficientes para absorber los golpes y pintadas de un color vistoso (Se puede considerar que las dimensiones de una protección anti-embestida son suficientes, si ésta puede absorber como mínimo una energía de 40 Kg.m).

Fig. 6: Medidas generales de seguridad
Es fundamental también, asegurar un correcto arriostramiento de la estructura considerada en condiciones de máxima carga. El vuelco de estanterías por ésta causa ocasiona la mayoría de accidentes por inestabilidad.
Como norma básica para el caso de estanterías no paletizadas se deberán arriostrar cuando se supere la relación anchura/altura de 1/5 y tener la precaución de sujetarlas a pared o elemento estructural fijo.
Pasillos de circulación y de servicio
La anchura de los pasillos de sentido único debería ser como mínimo el de la anchura del vehículo con carga aumentado en 1 m. En caso de circulación en ambos sentidos no debería ser inferior a la anchura de los vehículos o de las cargas aumentada en 1.40 m. La anchura mínima será de 1.20 m.
La anchura de los pasillos secundarios será de como mínimo 1,00 m.

Fig. 7: Pasillos entre estanterías
Señalización
Los pasillos deberían estar señalizados mediante pintura amarilla delimitando las zonas de paso y los límites de las cargas situadas sobre las estanterías.
Acondicionamiento de los alvéolos
Para evitar el desenganche de los largueros y ensambles en sus puntos de unión con los montantes, se deben instalar unas clavijas o gatillos de seguridad, que no pueden sacarse de forma accidental en condiciones normales de trabajo.

La separación entre los largueros de un mismo nivel deberá ser la apropiada para un correcto apoyo de la unidad de carga. Si no es posible o no son cargas normalizadas se han de instalar elementos auxiliares que permitan el correcto apoyo. Estos elementos auxiliares no deben poderse girar de su posición normal.
Acondicionar los alvéolos de las estanterías destinadas a almacenamiento de cargas con base de configuración particular, con accesorios de resistencia apropiada, perfectamente adaptados a la geometría de las cargas en cuestión y unidos a los largueros de forma solidaria.
Las plataformas sin tránsito de vehículos motorizados, deberían estar previstas para una carga regularmente repartida de como mínimo 250 Kg/m2 siempre que una carga individual de 100 Kg. colocada en el punto más desfavorable no exija unas dimensiones mayores de la plataforma. Los suelos de las plataformas que no sean cerrados, por ej. Emparrillados o chapas perforadas, deberían ser concebidos de tal manera, que se evite el peligro de la caída de objetos que superen los 30 m. m de diámetro a las personas que se encuentren debajo.
Las plataformas de instalaciones de varios pisos deberían estar unidas entre sí mediante escaleras auxiliares para el servicio a estanterías. Cada 18 escalones como máximo debería haber un descansillo con una longitud útil de al menos 800 mm. La altura libre bajo las escaleras en todo el ancho del pasillo debería medir en vertical como mínimo 2 m. El tamaño mínimo de la huella será de 230 mm y el de la contrahuella 200 mm.
La altura mínima libre de los pasillos elevados será de 2 m.
Las plataformas y escaleras deben tener barandillas de una altura mínima de 1 m, barra intermedia y rodapies. La resistencia de la barandilla será de como mínimo 150 kg/m.
En los puntos de carga y descarga de las plataformas se pueden instalar barandillas abatibles o desplazables. Las barandillas no deben abrirse hacia afuera y deben disponer de elementos de seguridad que impidan su abertura accidental.
Sólo en puntos de carga donde la barandilla esté retirada del borde de la plataforma, se pueden colocar cadenas, siempre que halla una distancia de 0,80 m hasta el borde de la plataforma.
En la parte trasera de los alveolos, y a partir de 2 m. de altura deberán situarse medios materiales (por ej. mallas o similares) que impidan que la carga ya almacenada pueda desprenderse o caer sobre los pasillos de circulación o servicio.
En estanterías dobles que se cargan por los dos lados con medios mecánicos y que no esté garantizado un correcto posicionamiento de la unidad de almacenaje, se han de colocar topes separadores para evitar el desplazamiento de la carga al estante del fondo. El dispositivo debería tener una altura mínima de 125 mm. Se podría prescindir de éste dispositivo cuando entre las unidades introducidas por ambos lados esté prevista una distancia de seguridad de 100 m. m.

Fig. 8: Separadores entre estanterías adosadas
Sobre las caras posteriores de los cuerpos simples situados al borde de los pasillos de circulación, zonas de tránsito o puestos de trabajo, instalar dispositivos de retención adaptados a las cargas almacenadas (paneles ranurados o continuos etc).
Prolongar, 1 m como mínimo, las escalas o bastidores situados en los bordes de los pasillos de circulación.
Montaje
El montaje lo debe hacer el constructor, estando prohibido utilizar elementos recuperados de otras estanterías viejas sean del tipo que sean.
Antes de fijar las estanterías a las estructuras del edificio debe verificarse que éstas lo permiten.
En el caso de tener que disponer por encima del pasillo elementos de unión entre estanterías, éstos han de estar siempre por encima de las cargas y teniendo en cuenta un juego mínimo de al menos 10 cm. para carga y descarga.
Las estanterías han de quedar montadas verticalmente. Las desviaciones de los montantes de la estantería a la línea de plomada en dirección longitudinal o transversal no deben ser superiores a 1/200 de la altura H del montante considerado. Los puntos de fijación de elementos sustentadores y estantes no deben superar una diferencia de 1/300 la distancia entre los montantes L.

Fig. 9: Desviaciones máximas admitidas respecto a la vertical y horizontal en el montaje de estanterías
Iluminación
Se recomiendan los siguientes valores lumínicos para asegurar una buena visibilidad en pasillos y estanterías. Distinguimos entre valor recomendado y valor mínimo por debajo del cual no se puede permitir que se encuentre una instalación.
Se deben situar los sistemas de iluminación por encima de los pasillos de forma que se tenga una iluminación suficiente sobre las zonas de trabajo y evitar el deslumbramiento de los operarios.

Como norma general se deben situar fuera del alcance de los aparatos o carretillas de manutención y sus cargas y, en cualquier caso proteger contra golpes los aparatos del sistema de alumbrado de emergencia.
Modificación de las estanterías
Cualquier modificación de los elementos de las estanterías como consecuencia de que a su vez se deben modificar las formas o peso de las cargas, deberá hacerse de acuerdo con el fabricante o instalador, el cuál deberá realizar los cálculos necesarios para su adecuación. En cualquier caso las modificaciones deberán hacerse con las estanterías vacías.
Riesgos para el personal de explotación
El personal de explotación está sometido a una serie de riesgos y fallos organizativos que se exponen a continuación:
Medidas de prevención en la explotación
Constitución y disposición de las cargas
Control de las operaciones de almacenamiento y desalmacenamiento:
La situación de las cargas será organizada de forma que se respete el "plan de carga" previamente establecido con el constructor y que reserva sistemáticamente las partes bajas para las cargas más pesadas.
Indicaciones de cargas máximas admisibles
En las estanterías para almacenaje de elementos paletizados se debe colocar un indicador de carga máxima admisible por nivel, situado en lugar visible preferiblemente en las cabeceras de las estanterías.
Condiciones de explotación
Para asegurar unas condiciones de explotación seguras se deberán cumplir las siguientes recomendaciones:
Mantenimiento
Es importante llevar a cabo un adecuado programa periódico de mantenimiento de todas las instalaciones de acuerdo con el constructor de las mismas, que deberá contemplar entre otros los siguientes aspectos:
Limpieza
Se deben llevar a cabo limpiezas periódicas o después de cualquier incidente que provoque un derrame, que deberá hacerse de inmediato.
Conjunto de partes que sostienen la construcción (función de "apoyo"). Se distinguen 2 tipos de armazones: el armazón vertical: que tiene por función suportar las paredes y techos de una construcción. Se trata principalmente de las vigas - el armazón del tejado: elementos horizontales del armazón que soportan la cubierta y que determinan su inclinación.
Armazones o bastidores para tarimas:
Los armazones para tarimas son útiles cuando los materiales no tienen rigidez o estabilidad para apilarlos en el piso y cuando hay gran número de unidades de almacenamiento en existencia. El armazón para tarimas se conecta con la tarima y queda por encima del material; sirve como estructura para colocar otra tarima. A veces se colocan varias hileras de tarimas y esto ahorra espacio en el piso por comparación con bastidores o estantes para tarimas que requieren acceso desde los pasillos. El bastidor se puede desmontar si no se requiere apoyo para la carga que está en la tarima
Las plataformas para troncos Wood-Mizer mantienen el LT300 ocupado al posicionar los troncos a ser cortados y cargarlos en el aserradero cuando es necesario. Disponibles en dos largos distintos, estas plataformas hidráulicas se controlan desde la estación del operador. Los troncos son conducidos a lo largo de la plataforma por una cadena impulsada hidráulicamente. La plataforma está equipada con un freno/cargador, que se encarga de que sólo un tronco a la vez sea cargado en el aserradero.
Sistema de Manejo de Materiales
Mesa transportadora
A los ingenieros de Wood-Mizer se les ocurrió una manera brillante de sacar las tablas del aserradero y además reducir la carga de trabajo. La mesa transportadora Wood-Mizer utiliza la gravedad para hacer el trabajo. Después de que el material llega a la mesa transportadora, el operador puede darle una patada a la pieza cortada para que caiga a un lado (a otro transportador o a un área de almacenamiento) o puede dejar que la tabla baje automáticamente por una mesa con rodillos donde es detenida y sujetada. Este diseño único elimina el uso de cadenas, engranajes e incluso motor eléctrico.
La mesa transportadora puede estar hecha para ser usada por diestros o zurdos

Es una bandeja de carga constituida esencialmente por dos pisos unidos entre sí por largueros o dados, o por un piso apoyado sobre pies o soportes y cuya altura está reducida al mínimo compatible para su manipulación con horquillas metálicas o transpaletas.

Reutilizar paletas de tipo perdido
Del medio utilizado como sujeción por rozamiento con aristas o cantos vivos o recibir un trato duro.

Fig. 22
Medidas preventivas
Con objeto de unificar las paletas empleadas en la elevación y transporte de materiales en obras de construcción, se deberían utilizar preferentemente paletas de madera, reversibles, de dos entradas, sin alas, de 800 x 1.200 mm., cuyas características se definen en la norma UNE 49-902 h1.
Las paletas deberían llevar la marca del fabricante y la carga nominal de utilización, expresada en Kilogramos, en caracteres negros.
No se deberían reutilizar las paletas de tipo perdido, debiéndose marcar con letrero alusivo en caracteres negros y desecharse después de utilizadas a fin de evitar posibles errores.
La carga paletizada debería reunir las siguientes condiciones:
La carga no rebasará las condiciones y perímetro de la paleta (800 x 1.200 mm.).
La altura máxima de la paleta con la carga debería ser de 1.000 mm.
El peso bruto de la paleta y la carga no debería exceder de 700 kgs.
La carga se sujetará convenientemente a la paleta por medio de zunchado o empacado.
La sujeción del material se podrá llevar a cabo con flejes de acero que deberán cumplir la norma UNE 49-801, o bien de otro material igualmente resistente.
El número de flejes vendrá determinado por las dimensiones de las piezas o materiales transportados y para que quede garantizado en cualquier caso la estabilidad de los mismos.
Cuando la sujeción se lleve a cabo mediante el empacado de la unidad de carga con polivinilo u otro material, se deberá tener en cuenta la posible rotura del mismo por las aristas de los materiales transportados, el trato duro a que están expuestos en las obras, así como los esfuerzos a que pueden estar sometidos durante la elevación o transporte dentro de las mismas, debiéndose proceder en tales casos a garantizar la estabilidad de la carga mediante un zunchado adicional.
Para la elevación o transporte de piezas sueltas tales como ladrillos, baldosas, tejas, inodoros, etc. dispuestos sobre una paleta o bandeja de carga y de aquellas cargas paletizadas cuya estabilidad no esté garantizada, se debería disponer en obra de un cerco o armazón metálico adaptable a la misma de forma automática al procederse a la citada operación (Figs. 23 y 24).

Se prohibirá la elevación de cargas paletizadas cuya estabilidad no esté debidamente garantizada. En caso de no disponer en obra de un cerco o armazón metálico adaptable a la paleta, se deberán trasvasar los materiales a una paleta caja o contenedor o a otro medio adecuado para proceder a su elevación o transporte (Fig. 25).

Fig. 25
Los materiales a granel envasados en sacos que se eleven o transporten sobre paletas, igualmente deberán sujetarse convenientemente a las mismas o adoptar la solución indicada anteriormente.
Los materiales a granel se elevarán o desplazarán mediante bateas, jaulas, carros-jaulas, plataformas, paletas-cajas o contenedores cuyo perímetro esté completamente cercado, no existiendo en las mismas aberturas que permitan el paso de los materiales transportados.
Los materiales transportados no deberían sobrepasar el borde superior de la batea o contenedor utilizado.
Después de la utilización de las bateas, jaulas, plataformas, paletas y contenedores se deberían inspeccionar para detectar posibles deterioros en los mismos y proceder en consecuencia antes de su reutilización.
En las bateas, jaulas o plataformas metálicas deberá tenerse en cuenta la posible corrosión de los elementos que la forman, tomándose las medidas oportunas.
Cuando las aristas vivas de los materiales transportados puedan dañar los medios de sujeción poniendo en peligro la estabilidad de los mismos, se deberían interponer cantoneras que contrarresten dicho efecto.
Cuando se eleven o transporten viguetas, tablones, etc. sobre horquillas metálicas (elevadores de vigas) la longitud de las viguetas debería sobrepasar ampliamente las patillas sobre las que se apoyan y, asimismo, se atarán teniéndose en cuenta, además, el posible deslizamiento total o parcial de la carga ante una eventual inclinación del elevador (Fig. 26).

Fig. 26
La boca de salida del hormigón en la tolva de hormigonado deberá cerrar perfectamente, para evitar caídas del material a lo largo de su trayectoria.
Normas para consulta
IRANOR
UNE 49 900 1ª Revisión: Terminología de las paletas.
UNE 49 901 1ª Revisión: Paletas sencillas de uso general
UNE 49 902 h 1: Paletas de madera de 800 x 1.200 mm.
UNE 49 902 h 2: Paletas de madera de 1.000 x 1.200 mm.
UNE 49-902-77 Parte III: Paletas de madera, Paleta Europea de madera, de 800 x 1. 200 mm.
NORMA DE CALIDAD
UNE 49 904: Paletas-cajas de uso general
UNE 49 905 h 1: Cerco plegable de madera para paletas de 800 x 1. 200 mm.
UNE 49-907-79: Paletas de tipo perdido para uso no especificado, con alas, de 1.000 x 1.200 mm.
UNE 49 903 h 1: Métodos de ensayo de las paletas de madera. Comprobación de las características generales.
UNE 49 903 h 2: Métodos de ensayo de las paletas de madera. Ensayos de flexión a la carga.
UNE 49 903 h 3: Métodos de ensayo de las paletas de madera. Ensayo de caída libre sobre ángulo.
UNE 49-906-79: Métodos de ensayo mecánicos de las paletas.
UNE 49-908-79: Cargas paletizadas y paletas cajas.
MÉTODOS GENERALES DE ENSAYO
PNE 49-909: CARGAS PALETIZADAS CON DESTINO A OBRAS DE CONSTRUCCION
UNE 49 801: Flejes de acero, para embalajes.
UNE 53 188: Materiales plásticos. Materiales de Polietileno. Características y ensayos.
UNE 53-275-79: Plásticos. PELICULA RETRACTIL DE POLIETILENO DE BAJA DENSIDAD. Características y métodos de ensayo.
UNE 49-028-75 Parte VIII: Embalajes metálicos para mercancías peligrosas. ESPECIFICACIONES Y ENSAYOS.
UNE 49-028-76 Parte IX: Embalajes textiles para mercancías peligrosas. ESPECIFICACIONES Y ENSAYOS.
UNE 49-028-76 Parte X: Embalajes de plástico para mercancías peligrosas. ESPECIFICACIONES Y ENSAYOS.
(1) UNE 49 900.
Terminología de las paletas.
(2) PNE 49-909.
Cargas paletizadas con destino a obras de construcción.
(3) UNE 49 905 h 1.
Cerco plegable de madera para paletas de 800 x 1. 200 mm.
(4) UNE 49 801.
Flejes de acero, para embalajes.
Installation de stockage en rayonnages metalliques. Fiche Practique de
Securité ED 30 y ED 31
Revista Travail et Securité Nº 490-491-493. 1992
(2) I. R. A. N. O. R.
Norma UNE 58.003-78 Almacenamiento
Madrid 1978
LANSING IBERICA S.A.
Barcelona
Mireilly Duran
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