Desdramatiza las situaciones y date cuenta de qué
se requiere de ti en cada circunstancia.
Aprende a confiar en el proceso de la Vida (que te lleva a tu mejor aprendizaje y crecimiento) y a confiar en ti mismo:

Tú eres un diamante: ¡brilla!
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¿CÓMO AYUDARTE?
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Si sientes que no puedes controlar tu estrés (además de la práctica de la respiración, la conciencia cuerpomente y la relajación), ten en cuenta las siguientes recomendaciones del "Instituto Francés de Ansiedad y Estrés":
- HAZ UNA PAUSA de 10 minutos por cada 2 horas de trabajo, a lo máximo. Repite estas pausas en tu vida diaria y piense en ti, analizando tus actitudes. Respira, desperézate, hazte automasajes y practica ejercicios simples de estiramientos o para fortalecer tu cuerpo.
- APRENDE A DECIR "NO", sin sentirte culpable, o creer que lastimas a alguien. Querer agradar a todos es un desgaste enorme.
- PLANEA TU DÍA, pero deja siempre un buen espacio para cualquier imprevisto, consciente de que no todo depende de ti.
- CONCÉNTRATE EN UNA TAREA POR VEZ. Por más ágiles que sean tus cuadros mentales, te cansas. Permanece conciente de tu cuerpo y escúchalo: vivirás más plena y fluidamente.
- OLVÍDATE de una vez por todas de que tú eres indispensable en el trabajo, casa o grupo habitual. Por más que eso te desagrade, todo camina sin tu actuación, a no ser tú mismo.
- DEJA DE SENTIRSE RESPONSABLE por el placer de los otros. Tú no eres la fuente de los deseos ni el eterno maestro de ceremonia.
- PIDE AYUDA siempre que sea necesario, teniendo el buen sentido de pedírsela a las personas correctas.
- SEPARA problemas reales de los imaginarios y elimínalos, porque son pérdida de tiempo... y ocupan un espacio mental precioso para cosas más importantes.

- INTENTA descubrir el placer de cosas cotidianas como dormir, comer, leer y pasear, sin creer, a la vez, que es lo máximo que puedes conseguir en la vida.
- EVITA envolverte en ansiedades y tensiones ajenas (tu no eres un "resolvedor" de problemas). Espera un poco y después retorna al diálogo y a la acción.
- TU FAMILIA NO ERES TÚ, está junto a ti, compone tu mundo pero no es tu propia identidad.
- COMPRENDE que principios y convicciones inflexibles pueden ser un gran peso que evitan el movimiento y la búsqueda. Sé consecuente con tus principios básicos, pero aprende a estar abierto a lo nuevo y al cambio.
- ES NECESARIO tener siempre a alguien en quien puedas confiar y hablar abiertamente. No sirve de nada si está lejos.
- CONOCE la hora acertada de salir de una cena, levantarte del palco y dejar una reunión. Nunca pierdas el sentido de la importancia sutil de salir a la hora correcta.
- EVITA QUERER saber si hablaron mal de ti ni te atormentes con esa basura mental. Escucha lo que hablaron bien de ti, con reserva analítica, sin creértelo todo.
- COMPETIR en momentos de diversión, trabajo y vida entre pareja es ideal para quien quiere quedar cansado o perder la mejor parte.
- LA RIGIDEZ es buena en las piedras pero no en los seres humanos.
- UNA HORA DE INMENSO PLACER sustituye, con tranquilidad, tres horas de sueño perdido. El placer recompensa más que el sueño. Por eso, no pierdas una buena oportunidad de divertirte.
- CUIDA Y MANTÉN tus tres grandes e invaluables amigas: Intuición, Inocencia y Fe.
- ENTIENDE QUE TÚ ERES LO QUE HACES DE TI MISMO.
Con constancia en estas actitudes, el estrés puede ser puesto en su lugar correcto (un conjunto de reacciones que nos ayudan frente a determinadas demandas) y ser simplemente "la sal de la vida" como lo denominó el mismo Seyle.

Llena tu cerebro y tu mente de luz.
Tomar la vida con serenidad, aceptación y buen humor es la mejor estrategia.
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UNA FORMA RÁPIDA
DE CENTRARTE
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- Sentado o parado, como prefieras:
- Junta o entrelaza las manos, estira los brazos lo más adelante que puedas y baja la cabeza; elonga la espalda placenteramente.
- Estira hacia arriba, abriendo las axilas. No te olvides de respirar.
- Inclina un poco el torso hacia la izquierda y la derecha, como si quisieras desprender la cintura. No fuerces ni exijas tu cuerpo: hazlo suave y agradablemente.
- Junta las manos atrás y estira los brazos, abriendo el pecho.
- Estira las piernas, primero con los pies apuntando al frente (con lo que elongas la parte anterior) y luego con los pies para arriba (con lo que estiras la parte posterior).
- Golpea el piso con los pies unas cuantas veces, liberando el resto de las tensiones y conectándote con tu cuerpo y tu energía.
- Bosteza ampliamente (absorbe aire como si fueras una aspiradora y, si puedes, exhala con "ruido", ¡descárgate!); si no, puedes hacer gestos con la cara, abriendo grande la boca.
- Continúa parado (con la columna derecha y los pies bien asentados en el piso) o siéntate cómodamente: los pies separados, apoyados en el suelo, la espalda recta (no tiesa), bien atrás en el asiento. En ambos casos, los hombros sueltos, el pecho abierto, el ceño distendido, la mandíbula floja (separa los labios y los dientes: es imposible relajarse con la mandíbula apretada).
- Respira. Poco a poco, deja que la respiración se vaya ampliando, haciéndose profunda y pausada.
- Imagina que, en cada exhalación, vas soltando las tensiones emocionales y mentales. Confía en tu intención de liberar todo lo que cargas innecesariamente en el cuerpo y la mente.
- Siente que la quietud se instala en ti, mientras la respiración y la energía se expanden más y más.
- Dite: "AQUÍ Y AHORA, YO SOY ... (tu nombre) Y TENGO EL PLENO PODER DE TODOS MIS RECURSOS Y POSIBILIDADES".
También, puedes usar esta actividad como introducción
a las Visualizaciones Breves.

MEJORANDO EL ENTORNO LABORAL
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¿QUÉ ES EL SÍNDROME
DEL "EDIFICIO ENFERMO"?
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La Organización Mundial de la Salud definió de esta forma al conjunto de síntomas que poseen sus habitantes: irritación de los ojos, sequedad de la garganta, dolores de cabeza, fatiga, problemas de la piel, alergias y mareo, entre otros, los cuales obviamente provocan aumento del estrés y ausentismo laboral.
Estos malestares tienen una relación directa con el estilo de los edificios modernos, prácticamente herméticos, plagados de equipos eléctricos y electrónicos, decorados con materiales sintéticos y desprovistos de vistas agradables y espacios verdes.
Si bien no es posible muchas veces cambiar las condiciones generales de estos edificios, muchos de estos inconvenientes pueden ser prevenidos o transformados con algunas medidas sencillas.
Las tuberías de aire acondicionado son un caldo de cultivo de microorganismos, por lo que muchas personas ven agudizadas sus alergias o sufren resfríos o congestiones a repetición, además de conjuntivitis o ahogos. El humo de cigarrillo también viaja por ellas.
- Una medida oportuna es la limpieza periódica de los filtros y/o la
limpieza profunda a través de vapor.
- De cualquier manera, sería aconsejable usarlos lo menos posible y
procurar airear los ambientes, pues, aunque no lo creas, el aire exterior
es menos contaminante que el que circula por los equipos.
- Cada vez que puedas, trata de salir de la oficina y respirar concientemente.
Un poco de aire fresco te despejará la mente, dándote nuevas
energías.
Las fotocopias emiten gases que provocan dolores de
cabeza, problemas respiratorios y fatiga.
- Sería conveniente mantenerlas lejos de los lugares de trabajo o ventilar
al máximo el entorno.
El equipo eléctrico y electrónico provoca lo
que se llama "electropolución" : un campo
electromagnético que altera nuestro propio sistema, produciendo cansancio
e irritación, al igual que los tubos fluorescentes, que al emitir rayos
ultravioletas y parpadear en forma intermitente, producen alteraciones nerviosas
y problemas en los ojos.
- Para eliminar las cargas estáticas, existen aparatos generadores
de iones negativos.
- Si es posible, cambia los tubos por lámparas de bajo consumo.
Sugerencias sencillas para solucionar estos inconvenientes
son:
Cuenta
con la mayor cantidad posible de aire fresco y luz natural o de lámparas.
El sol es un poderoso antidepresivo y energizante. Tanto en su trabajo como
en tu casa: ¡abre las ventanas!
- Pon muchas plantas, que además de oxigenar y limpiar de contaminantes,
calman el estrés. Se recomiendan areca, espatofilo, lazo de amor, dracena,
palo de agua, palmeras, o sea, aquellas que terminan en punta.
- Vaporiza el ambiente: existen aceites esenciales (verifica que sean
naturales; los artificiales no sirven) que purifican o desinfectan, como limón,
eucaliptus o tea-tree o los que te resulten agradables.
- Personaliza tu lugar: coloca posters o cuadros con paisajes tranquilos,
rodéate de cosas que te resulten hermosas, como flores, adornos, fotos.
- Come ciertos alimentos que son desintoxicantes, en especial, las
algas y también la levadura de cerveza, el germen de trigo y todos
los antioxidantes (como los que tienen vitaminas A, C y E). Es fundamental
una buena nutrición, ya que los dulces, las gaseosas y el café
(por ejemplo) son depresores del sistema inmunológico. Mejor, toma
un jugo de naranjas recién exprimido.
- No permitas que alguien con gripe o anginas use tu teléfono,
ya que es muy posible que te contagies. Si deseas, esteriliza el aparato con
alcohol o con algún desinfectante.
- Escucha música: está comprobado que, según el
estilo, puede funcionar como sedante o estimulante (elígela de acuerdo
a lo que necesites). Para crear una mayor concentración, es mejor que
sea suave, con bajo volumen y que funcione como telón de fondo, a menos
que precises algo puntual y lo escuches alto en ese momento.
- En la oficina, cuando te sientas tenso, interrumpe lo que estés
haciendo y camina (por donde puedas) y/o baja y sube escaleras hasta que consumas
la adrenalina.
- Fuera de la oficina, camina descalzo, con zapatos de suela o sobre
tierra, trabaja en el jardín, comparte juegos, camina en un parque,
acuéstate y automasajéate, recuéstate contra un árbol;
en síntesis: descárgate.
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El uso de la computadora es un capítulo aparte.
Aliada insustituible en el trabajo es también fuente de múltiples
problemas. Produce ionización positiva, lo que provoca mayor estrés,
tensión arterial y hasta depresión. El trabajo prolongado frente
a la pantalla conllevan enrojecimiento e irritación oculares, síndrome
del túnel carpiano (dolor e inflamación de las muñecas,
por compresión de los nervios) y contracturas por malas posiciones.
Vayamos por parte. Además de tomarte frecuentes descansos
(se puede poner alguna alarma en la computadora, para que avise), una buena
postura al escribir reduce muchos de estos problemas. Al final, encontrarás
una infografía con la posición correcta.
La vista debe ser muy cuidada.
- Preferiblemente,
usa anteojos con sistema
antireflejos, cuyos cristales, con graduación o no, reciben un tratamiento
especial en capas que neutraliza el efecto producido por las pantallas.
- Estas deberán estar protegidas por filtros especiales, y ubicadas
a unos 50/70 centímetros de los ojos, a unos 20 grados por debajo del
nivel de la vista (más alto de lo que normalmente están muchas).
- Los documentos estarán a esta misma altura, no sobre el escritorio,
para no forzar el cuello.
- Es muy importante el descanso de los ojos. Mira a lo lejos frecuentemente,
para aliviar el enfoque de cerca. "Palmea", esto es, apoya la base
de las palmas de las manos sobre los pómulos y, ahuecando un poco los
dedos, tapa los ojos, tratando de imaginar un color negro aterciopelado, mientras
aprovechas para descansar la mente también.
- Salpica los ojos con agua fresca, ya que descongestiona durante las horas
de oficina. En casa, puedes ponerte compresas de té o manzanilla heladas.
El síndrome de túnel carpiano es el
mal de la época, debido a las exigencias a las que son sometidas las
muñecas por el constante uso de las computadoras.
No subestimes este problema y toma las precauciones necesarias.
- Siempre conserva las manos y los brazos en línea recta, relajados:
jamás dobles las muñecas ni para escribir en el teclado ni para
usar el mouse.
- Mantenlas flexibles: mueve las manos para arriba y abajo, haz círculos,
cierra en puño y abre lo más posible, inventa formas de movilizar
las muñecas y las manos, pero hazlo lenta y cuidadosamente o será
peor el remedio que la enfermedad.
- Si sientes inflamación o dolor: ponte hielo, almohadillas térmicas
heladas o introduce las manos hasta después de las muñecas en
agua con hielo. Lo contrario también funciona: baños de cera
o agua caliente. Investiga cuál es mejor para ti.
- Verifica tu salud: el sobrepeso o la retención de líquidos
no ayudan. El síndrome puede confundirse con artritis reumática
o hipertiroidismo. Es recomendable los suplementos de vitamina B6 y una buena
alimentación. Consulta a tu médico.
- Recurre a la orgonomía: los teclados quebrados en el medio son mejores.
Se deben ubicar un poco por encima de la cintura. Por supuesto, sentarte correctamente
es fundamental, lo mismo que hacer pausas y dejar descansar las manos.
Las famosas contracturas... ¿Qué hacer? En
principio, recurre a la naturaleza. El cuerpo tiene su propio mecanismo
para descansar y revitalizarse: el desperezamiento y el bostezo. Hazlo
suave, lenta y placenteramente, mientras abres bien la boca para bostezar
aspirando aire y exhalándolo con ganas. Es imprescindible hacerlo por
la mañana, antes de levantarte de la cama (ya que el cuerpo está
endurecido por la inmovilidad) y además unas cuantas veces al día.
Si dudas de sus beneficios, observa un gato: mejor ejemplo de flexibilidad,
imposible.
Haz uso de la hidroterapia.
El agua tiene cualidades de descarga y limpieza
de la electropolución (y las "malas ondas") que nos invaden
desde todos lados y, además, tiene valiosísimas propiedades
para la salud.
- Deja correr agua por cada uno de los dedos y hasta los codos, frecuentemente.
- Bebe abundante agua durante el día (mínimo dos litros).
- Al llegar a tu casa, lávate la cara y las manos o, mejor, toma una
ducha (o un baño de inmersión -¡gratifícate!- con sales
o aceites esenciales relajantes).
- Cámbiate de ropa, ya que guarda la energía del día
durante horas y, si es posible, lávala antes de volver a usarla.
A tener en cuenta: la manera en que hace las cosas.
Utiliza todos los consejos de este Programa en tu trabajo, el lugar donde
seguramente más lo necesitas.
Para el final, lo más difícil, ¿cómo
descansar la mente, que parece jugar una carrera de Fórmula 1,
pero sin ganadores ni champagne?
Volver al cuerpo es la respuesta.
De tanto en tanto, para lo que estás haciendo y pregúntate:
- ¿Sientes el cuerpo y tus emociones, te hallas conciente de tu entorno, estás
presente en lo que estás haciendo o te encuentras a 2.000 kilómetros
o a 5 días del aquí y ahora, de lo que realmente está
ocurriendo en este momento?
- ¿Cómo está la respiración, estás bien apoyado
en el suelo o en la silla, te duele el cuello o la espalda... qué necesitas
para estar mejor?
- ¿Mantienes una adecuada organización o dejas que todo se te acumule
y tenga la misma importancia? Dejar a tu mente vagabundear (ya sabes: divaga
y anticipa y juzga y protesta y...) te saca de ti mismo y te deja a merced
de los otros y de las circunstancias.
- Tú eres el centro de tu mundo, toma las riendas, pon todo en el lugar
que corresponde y continúa. No mires atrás (más que para
aprender) ni demasiado adelante (o harás lo que dijo Mark Twain: "he
sufrido muchas desgracias... que nunca llegaron a ocurrir"). En este
momento, todas las oportunidades posibles están al alcance de tu mano:
no te las pierdas por estar en otro lado.
- ¿Tienes a alguien para conversar de lo que sientes y te sucede? No te conviertas
en un "analfabeto emocional": la comunicación afectiva disminuye
el estrés.
Y, cuando llegues a casa, trata de mimarse un poco,
de la manera que puedas y necesites. O lo más simple:
- Acuéstate en el piso (mucho mejor que en la cama) unos minutos. Lo
óptimo serían veinte, ya que en ese tiempo el esqueleto recupera
su alineación y los espacios articulares. Si no puedes, permanece lo
que sea (algo es preferible que nada), con brazos y piernas separados del
cuerpo.
- Otra manera es estar boca abajo, cambiando los lados de la cara (un poco
sobre el costado derecho, otro poco sobre el izquierdo).
- Escucha música. Si quieres calmarte, pon música tranquila;
si deseas energizarte, música que te dé ánimo.
- Respira diafragmáticamente, sintiendo cómo vas abandonando
el peso en el suelo, que te contiene y sostiene, como la vieja Madre
Tierra siempre lo ha hecho.
No creas que esos minutos son una pérdida de tiempo.
Te revitalizarán para seguir lo que resta del día. Y no olvides
que los proyectos y las novedades son antídotos contra el estrés.
No tienen que ser grandiosos, sino simplemente cosas que te gusta hacer, hobbies,
momentos para ti y/o tu familia, lo que sea eminentemente placentero.
La vida merece ser vivida en toda su plenitud. ¡Date la oportunidad!
CÓMO SENTARTE FRENTE A LA COMPUTADORA


RESPIRACIÓN
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¿POR QUÉ ES TAN
IMPORTANTE LA RESPIRACIÓN?
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- Es la actividad fundamental de tu existencia.
- Disuelve el estrés.
- Incrementa la energía.
- Aumenta la resistencia física.
- Amplía la atención mental.
- Reduce el dolor.
- Mejora algunas enfermedades: estrés, asma, enfermedades cardíacas, etc.
- Permite aceptar y transmutar las emociones.
- Es un recurso propio, rápido, gratuito y eficiente para centrarse en tu persona y accionar de acuerdo a tus deseos y necesidades.
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¿CÓMO ARMONIZAR
LA RESPIRACIÓN?
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- Obsérvala en cualquier momento. Así, tomarás conciencia de tus propias pautas y podrás solucionar las dificultades:
- Clavículas / Hombros
- Pecho / Costillas
- Abdomen
- Todas
- Orientación: Lo ideal es una continua respiración diafragmática (lo cual mueve el abdomen), haciendo una respiración completa que desplace todo el torso en las circunstancias en que se requieran.
- ¿Es superficial o profunda? ¿Natural o forzada?
- Orientación: La respiración superficial (generalmente en el pecho, corta y rápida) es típica del estrés o de emociones como el miedo. Cuanto más la profundices, mejor oxigenación y energía tendrás. Forzar la respiración es también una indicación de estrés o de crisis o de inhibición de emociones. Respirar te liberará.
- La respiración consta de períodos activos y pasivos (las pausas).
- ¿Cómo son cada una?
- ¿Inhalas más de lo que exhalas? ¿O al revés?
- ¿Haces pausas? Si es así, ¿cómo son?, ¿cuándo?
- ¿Es regular la respiración o cambia continuamente?
- Orientación: Una respiración correcta es uniforme y pausada, esto es: inhalación, pausa, exhalación, pausa (las dos últimas levemente más largas que las primeras), salvo en situaciones específicas emocionales o de estrés.
- ¿suspiras,
- bostezas,
- te quedas sin aire,
- tienes dolores en la caja torácica?
- ¿Te sientes tensionado, estresado, perturbado emocionalmente, deprimido, desenergizado?
- Orientación: todos estos son signos de una respiración deficiente. El suspiro indica que no exhalas suficientemente mientras que el bostezo que no inhalas con profundidad. Si te quedas sin aire o tienes dolores es porque no respiras con eficacia. Los estados mencionados son significativamente aumentados por una mala respiración.
- Respira a fondo. ¿Cuánto aire puedes tomar?
- Mucho / Bastante / Poco
- ¿Te fuerzas para "respirar más"?
- ¿Sientes un límite o un bloqueo en algún lado?
- Si es así, lleva la atención a ese lugar (puedes colocar tu mano allí) y respira lenta y profundamente hasta liberarlo.
- Orientación: si respiras superficialmente te costará tomar mucho aire y observarás un límite bastante preciso, sea en el pecho o en el abdomen. La práctica sugerida te ayudará a desbloquearlo.
- Cuando sientas que estás estresado o con dolor o bajo una emoción que te desequilibra, respira conciente y constantemente hasta hacer desaparecer ese estado. Si estás conciente de tu cuerpo, te darás cuenta de las variaciones sutiles (o dramáticas) que experimentas: la primera es un cambio respiratorio, seguido de sensaciones en el pecho, el plexo solar o el abdomen, tensiones en la mandíbula, los hombros o las manos, transformaciones energéticas diversas. Céntrate en ti y respira, exhalando lo que te molesta y llevando tu mente a pensamientos positivos y entusiastas.
- Los beneficios de una respiración diafragmática son: mejor oxigenación de la sangre, mayor resistencia a los gérmenes, masaje a los órganos internos (lo que mejora la digestión y la eliminación), enriquecimiento del sistema nervioso, aumento de la energía, el optimismo y la vitalidad.
- Por ser una función natural, tiendes a desestimar el valor de la respiración. Sin embargo, tus estados de ánimo y tu energía están íntimamente relacionados con esta función, por lo que respirar totalmente implica que te relaciones con el mundo que te rodea sin miedos, restricciones ni reservas, con tu Ser completo.
Al inhalar, tomas oxígeno, energía y todo lo que necesitas. Al exhalar, liberas anhídrido carbónico, toxinas y lo que ya no precisas. Al inspirar, te abres a la Vida y la incorporas. Al espirar, te descargas y, cuando estás equilibrado, das al mundo lo mejor de ti.
- En momentos de calma o en su casa, ejercita las respiraciones que te recomiendo, ya que la práctica continua hará que se transforme tu pauta respiratoria, accediendo al equilibrio y la vitalidad que brinda una amplia respiración.
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¿CÓMO UTILIZAR
LA RESPIRACIÓN EN EL ESTRÉS?
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En situación de reposo, tú respiras entre 12 y 15 veces por minuto; menos si estás entrenado (¿cuántas veces respiras?: cuenta). Utilizas el diafragma, en una sucesión lenta y profunda de inhalaciones y exhalaciones, que nutren todos los procesos.
En el estrés, el diafragma y los músculos del vientre se tensan, mientras la respiración se acelera y se desplaza a la parte alta del pecho, tornándose superficial. Esta es una reacción instintiva y automática (regalo de nuestro cerebro primitivo), pero que puede acarrear muchas enfermedades si se descontrola.
¿Es posible tomar conciencia de la reacción y contenerla? Por supuesto, los seres humanos poseemos una admirable corteza cerebral (asiento de las funciones superiores), que puede hacerlo en segundos.
Apóyela desde el comportamiento:
- Ayúdate con una respiración lenta y profunda (o la que te surja en principio; a medida que vayas practicando, ampliarás tu capacidad).
- Adopta una postura de confianza (no subestimes el enorme poder de la actitud):
- pies y piernas bien asentados en el suelo (sintiendo la conexión con la Tierra, que te sostiene y te nutre),
- espalda derecha (no rígida),
- hombros relajados,
- pecho abierto,
- mirada al frente,
- mandíbula floja, separa los labios y los dientes lo más que puedas (esto es importantísimo: una mandíbula apretada es como una alarma prendida constantemente en el cerebro, indicando tensión).
- Dite: "Yo soy ... (tu nombre) y yo soy capaz de ... (lo que sea en el momento)". O cualquier otra frase que te surja interiormente, de acuerdo a lo que necesites.
A medida que pase el tiempo, observarás que ya no reaccionas con la misma intensidad a los estímulos internos o externos; habrás aprendido a estar sereno y atento. La respiración es el "barómetro" de tus emociones y estados de ánimo. Cuanto más conciencia tengas de ella, más podrás ser el artífice de tu vida.
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RESPIRACIONES DIAFRAGMÁTICA y COMPLETA |
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Tú ya respiras, lo importante es que tomes conciencia de esta realidad y que amplíes tu capacidad. A continuación, encontrarás la forma de hacerlo.
Para practicar mejor y aprovechar los beneficios, al principio, tómate un tiempo en tu casa o en algún lugar en tu Organización destinado a tal efecto. Sin interrupciones, acostado en el suelo, mandíbula floja, ojos cerrados, con ropa cómoda (que no ajuste en la cintura), descalzo, tapado con una manta si hiciera frío. Si tienes problemas para estar acostado, pon almohadoncitos o toallas dobladas bajo las rodillas y cuello (con el tiempo, no los necesitarás más) o siéntate cómodamente con la espalda derecha, pero no rígida.
Practicando con constancia, unos minutos, unas cuantas veces al día, aprenderás a respirar en una lenta sucesión de inspiraciones y espiraciones usando el diafragma (la pieza clave), lo que redundará en calma, ligereza y equilibrio, encontrando poco a poco tu centro.
- RESPIRACIÓN DIAFRAGMÁTICA:
- Pon una mano por encima del ombligo y otra por debajo. Imagina que tu panza es un globo: cuando inhalas, lo llenas de aire y, cuando exhalas, lo sacas. Cuando más abajo puedas respirar, mejor.
- Toma aire y tu abdomen se infla (¡tu pecho no se mueve!, estás usando el diafragma, el músculo que separa el abdomen del tórax, que tiene una forma como de paraguas); para soltarlo, lo vas haciendo muy lenta y gradualmente hasta el final (puedes soplar suavemente en principio, para darte cuenta mejor; luego, respira siempre por la nariz).
- Cuando parece que no tienes más aire, toma nota de que los músculos abdominales te pueden ayudar para terminar de sacar hasta el último aliento (sin forzar de ninguna manera).

- Respira un rato, visualizando el diafragma bajando al inhalar, dando paso a que los pulmones se expandan y subiendo al exhalar, exprimiendo el aire de los pulmones, ayudados por los abdominales.
- Percibe el aire entrando y saliendo por la nariz, la traquea y los pulmones, en un suave rumor que asemeja las olas del mar, contrayéndose y expandiéndose sobre la playa, al igual que tu vientre.
- Siéntete, visualízate acostado en la arena, que cede a tu peso, acomodándose a tu cuerpo, mientras las olas tibias van y vienen sobre tu cuerpo, limpiándolo profundamente y llenándote de energía y serenidad.
- COMPLETA: mientras respiras diafragmáticamente, habrás sentido que, cada tanto, necesitas tomar más aire. Para ampliarla:
- Comienza tomando aire desde la panza, sigue haciéndolo mientras expandes las costillas y finalizas abriendo la zona de la garganta y las clavículas (¡no levantes los hombros ni tenses la espalda!).
- Libera el aire desde allí, luego cierra las costillas y termina, como antes, ayudándote con los abdominales.
- Si te cuesta percibir las costillas, suelta todo el aire y pon las manos con los dedos medios apenas tocándose sobre el esternón. Cuando inhales, los dedos deben separarse y cuando exhales, acercarse.
No hagas ningún esfuerzo, percibe, visualiza las costillas
abriéndose hacia arriba y los costados, presionando agradablemente
la espalda contra el suelo o la silla. Con el tiempo, flexibilizarás
los tendones y los músculos intercostales y podrás expandirse
naturalmente.
Después de hacerlo un rato cómodamente, toma
nota de que, si sacas todo el aire, la inspiración llega sola y una
fuerza interna te expande, llenándote de energía.
- Prueba quedarte sin aire y espera que tu cuerpo te "pida" respirar:
descubrirás que inhalas ampliamente. Vuelve a exhalar lentamente.
- Continúa hasta que vayas tomando conciencia de que la Vida te respira,
de que una benévola y poderosa energía te mantiene vivo y te
conecta con la existencia toda. La respiración fluye rítmicamente,
expandiéndose y contrayéndose, tomando y dando, acompañada
por tu cuerpo.
- Siente tu energía extendiéndose. Este aire que inspiras ha
viajado por todo el planeta, por todos los tiempos: te hermana con toda la
humanidad. Respira sintiéndote uno con todos.

¿En qué circunstancias usarías la respiración
para ayudarte a transmutar las emociones que te contraen y hacen sufrir? ¿A
calmarte y apreciar mejor cada momento, extrayendo de él todo lo que
tiene para ofrecer?
Utiliza la respiración para suspender tu comportamiento
automático, aceptar lo que estás sintiendo o sucediendo y centrarte.
Confiando en ti y en la Vida, permite que tus soluciones internas comiencen
a aparecer. Poco a poco, reconocerás tus recursos y ampliará
tus potencialidades.
La respiración es la actividad esencial de tu vida.
Reconoce su importancia y vuelve a ella siempre:
¡no te arrepentirás y ella te recompensará con
creces!

CONCIENCIA CUERPOMENTE
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¿POR QUÉ ES IMPORTANTE
LA AUTO-CONCIENCIA?
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- Unifica su personalidad: cuerpo y mente son uno y cuanta más conciencia tengas, más te conocerás y podrás ser creador de tu vida y tus circunstancias.
- Mejora la economía de los recursos físicos.
- Facilita todas las actividades.
- Reduce tensiones y contracturas.
- Aumenta la percepción interna y externa.
- Incrementa el disfrute del cuerpo y el placer de vivir.
- Libera la capacidad de expresión de los sentimientos.
- Permite vivir el presente, el aquí y ahora, el único momento que realmente existe.
- Conecta con la creatividad.
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¿CÓMO AMPLIAR
LA CONCIENCIA?
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- Observando tu respiración, tu tono muscular, tu postura, tus actitudes; te darán toda la información que necesitas:
- ¿Qué clase de ritmos tienes durante el día?
- Rápido, enérgico, lleno de actividades
- Lento, te cuesta hacer las cosas, las postergas
- Tranquilo, le dedicas tiempo a cada cosa, detallista
- Variado, según las circunstancias
- Orientación: trata de alternar tus ritmos de acuerdo a lo que haces, con una actitud calmada y fluida (si debes apurarte, respira y no te tenses inútilmente; si descansas o te diviertes, relájate y disfruta).
- ¿Cómo realizad tus movimientos?
- ¿cómo tomas las cosas? (con fuerza - con brusquedad - con pereza - con liviandad)
- ¿cómo haces tus actividades? (al escribir, conducir, comer, etc.)
- ¿cómo caminas? (ligero – pesado - con esfuerzo), (percibiendo el entorno - perdido en tus pensamientos), (rápido – lento - pausado)
- ¿cómo te sientas? (rígido - doblado como una C – tensionado – desparramado - cómodo)
- ¿cómo gesticulas? (mueves enfáticamente las manos, frunces el ceño, tensas los hombros cuando estás concentrado o enojado, cruzas los brazos y las piernas, aprietas las mandíbulas, no haces gestos, etc.)
- Orientación: es básico que te des cuenta de la forma en que efectúas tus actividades o te comportas, buscando hacerlo con la mayor conciencia y economía de recursos.
- ¿Cómo te despiertas a la mañana?
- ¿te sientes relajado y renovado?
- ¿un poco tenso?
- ¿con más dolores de los que se acostaste?
- ¿en qué posición?
- ¿cómo está tu cama: ordenada o revuelta?
- Orientación: la forma en que duermes es uno de los aspectos más importantes de tu rendimiento laboral. Antes de acostarte, estírate, haz una relajación, da por terminado el día: no lleves problemas a la cama (enseña a tu mente a dejar para mañana lo que no pudo realizar hoy y a hacer las paces con lo que sí cumpliste). Acostado, toma en cuenta los consejos de este Módulo y aplícalos.
- ¿Cuánta conciencia de tu cuerpo tienes?
- ¿registras las sensaciones y las emociones?
- ¿te das cuenta de lo que estás haciendo o realizas casi todo automáticamente?
- ¿te dedicas a tu monólogo interno, "te vas" mentalmente?
- ¿pierdes contacto también con tu entorno?
- Orientación: es esencial que vivas en continua conciencia de las señales de tu cuerpo y de tu ambiente, en una especie de sosegada "atención flotante". Al revés de lo que crees, estar en una tensa actitud de control y vigilancia o extraviado en pre-ocupaciones o supuestos problemas, no te servirán más que para que te pierdas de las soluciones que están al alcance de tu mano pero no las ves por vivir en tu mente o en el futuro.
- ¿Cómo reaccionas frente a lo que te sucede?
- ¿Te cuesta manifestar tus emociones: te cierras, te tensas, te angustias?
- ¿No te puedes contener: gritas, gesticulas, lloras, te quejas?
- ¿Te es difícil contactar con lo que sientes: estás pasivo, serio o sonríes continuamente?
- ¿Tienes una buena conexión con tus sentimientos: sabes cuándo expresarlos y cuándo autodominarte?
- Orientación: la conciencia cuerpomente te dará la conexión que necesitas para conocer tus sentimientos y aprender a expresarlos de la mejor manera.
- Cambiando las actitudes que te tensionan y te impiden hacer las cosas con facilidad y fluidez:
La conciencia cuerpomente te conecta con distintas informaciones: la que entra a través de los sentidos (que te comunica con el mundo exterior) y la que surge de tu propio cuerpo (la que te da percepción de tus sensaciones y emociones).
Parte importante de esta información es la conciencia de la tonicidad muscular (la leve contracción en que se encuentran los músculos para sostener la postura y los mantiene disponibles para la acción en cualquier momento) y del contacto con el exterior a través de la piel.
La TONICIDAD MUSCULAR armoniosa (llamada eutonía) se produce gracias a un equilibrio entre las diferentes tensiones musculares, psíquicas y neurovegetativas (supervisadas por el Sistema Nervioso Central). Cuando este equilibrio se rompe reiteradamente y se fija (generalmente, en la niñez, debido a distintas circunstancias), se produce una reacción hiper o hipotónica.
Un individuo hipertónico tiene tendencia a hacer con el cuerpo más de lo necesario, a tensarse en cada actitud o movimiento más de lo útil. Un hipotónico está con un tono inferior al normal, por lo que es proclive a arrastrar un cuerpo pesado y pasivo. El primero parece estar siempre "en la lucha", el segundo parece haberla abandonado. Estos son dos extremos del arco, con gradaciones diferentes para cada persona.
El CONTACTO es tomar conciencia de lo que está adentro de la piel y lo que está en relación con ella; esto incluye también lo radiante, o sea, el campo energético. Estar en contacto con un objeto o sujeto es ir hacia él, comunicarse, como lo hace un músico con su instrumento. Es un elemento fundamental para eliminar tensiones inútiles, ya que va más allá de la periferia de la piel y el tacto, para traspasar la frontera del cuerpo.
Esto implica estar conciente de tu entorno, de ti mismo. Si estás sentado, significa que sientas tu cuerpo en contacto con la silla y sueltes el peso sobre ella en lugar de estar "sosteniéndote" a ti mismo en vilo (tensionado). Cierra los ojos, siente los huesos de tu pelvis apoyándose en el asiento, los brazos sobre los apoyabrazos, los pies sobre el suelo. Respira y abandone el peso sobre ellos, manteniendo una postura erguida y fácil. ¿Percibes la diferencia?
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¿Qué clase de tonicidad tienen estas dos personas?
¿Qué contacto manifiestan?
¿Con cuál te identifica más?
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¿CÓMO INCORPORARLO
A LA VIDA COTIDIANA?
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- En primer lugar, presta atención a cómo realizas tus actividades,
para eliminar el esfuerzo innecesario. Así también toma nota
de cómo te comportas, ya que es normal (especialmente frente a situaciones
estresantes) tensionar distintas partes del cuerpo (los hombros o las mandíbulas,
por ejemplo), restringiendo la respiración.
- Date cuenta de que su soporte interno es tu ESQUELETO. Siéntelo como
una estructura firme, fuerte y, a la vez, flexible que te sostiene y lte conecta
con lo concreto de la vida. Recuerdea mantener la columna derecha.
- Para volver a recuperar la armonía saludable del organismo, RESPIRA
y exhala las tensiones, liberándolas, mientras RELAJAS el tono muscular
y te dejas SOSTENER por lo que estás apoyado.
- Lleva esta conciencia del esfuerzo inútil a tus otras actividades:
¿crees que cuanto más fuerza y empuje pongas, mejor te saldrán
las cosas? No es cierto, esto sólo dificulta el proceso y lo retrasa.
Hay una fluidez y facilidad que surgen cuando te conectas con el flujo de
la Vida y confías. No pierdas tiempo culpándote por lo que
hiciste o no hiciste o yéndote hacia el futuro ansiosamente: enseña
a tu mente a vivir sólo el momento. Haz lo que estás haciendo
y no dejes que ninguna otra cosa te distraiga. Con el tiempo, te darás
cuenta de que la acción correcta en el ahora construye el mejor futuro.
¡Vive el presente!
En este momento, sin cambiar nada de tu postura, observa:
¿Cuáles son los lugares que sientes más?
¿Los percibes por algo en particular, porque duelen o están
tensos? Y el resto, ¿cómo están?
¿Cómo es tu respiración?, ¿la cortas en alguna
parte?
¿Cuál es tu tono muscular?, ¿ligero, pesado, tensionado,
insensibilizado?
¿Estás "apretando" alguna zona (mandíbula,
cuello, estómago, manos, ano)?

Respira profundamente y busca una mejor posición,
siente los puntos de apoyo de tu cuerpo contra la silla y de los pies sobre
el suelo.
Libera las tensiones físicas y mentales en cada exhalación.
Centra tu atención en el pecho e instala la quietud
y la alegría en tu corazón (de la manera que te salga, no hay
una forma "correcta": comienza a confiar en tu intuición).
¿Cómo estás ahora?
Observa tu tono, tu respiración, tu mente, tu energía.
¿Qué cambió, cómo es la sensación
de estar centrado?

NUTRICIÓN
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¿POR QUÉ ES IMPORTANTE
UNA CORRECTA NUTRICIÓN?
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- Como afirma el dicho: "somos lo que comemos".
- Alimentarse y nutrirse no es lo mismo: puedes comer mucho pero no estar recibiendo los nutrientes esenciales para el correcto funcionamiento de tu cuerpo.
- Es un hecho comprobado que muchas enfermedades (obesidad, trastornos vasculares -infartos, ateroesclerosis, várices, hipertensión-, diabetes, cáncer, afecciones reumáticas, divertículos, úlceras, estreñimiento, fatiga, caries, etc.) están fuertemente vinculadas a una mala alimentación.
- La salud, la energía, el estado anímico, el control del estrés, un presente y un futuro plenos dependen de lo que ingieras.
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¿QUÉ ES
SALUDABLE CONSUMIR?
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- Una cantidad importante de alimentos crudos: verduras y frutas (con cáscara, bien lavada), variadas, de todos los colores. No olvides las de color verde y las crucíferas (bróccoli, repollo, coliflor, repollitos de Bruselas), éstas últimas excelentes para el sistema digestivo y anticancerígenas. "Vegetal" proviene del latín vegetare: vivificar (¿te dice algo esto?). Nuestro cuerpo está programado para alimentos frescos y recién preparados y, aunque se puede adaptar a casi cualquier cosa, no logrará una óptima salud sin ellos.
- Cereales completos (integrales, o sea, con cáscara), en lo posible remojados 12 horas antes, como trigo, maíz, arroz, quinoa, cebada, centeno, etc.
- Germinados o brotes, verdadero potencial energético, ricos en toda clase de nutrientes. Los hay de alfalfa, sésamo, soja, lentejas, maní, girasol, calabaza, trigo, maíz, arroz, mijo, cebada, etc.
- Agua, de dos a tres litros por día. Puedes reemplazar una parte por jugos, caldos o infusiones de hierbas, pero la mayor parte es preferible que sea agua.
- Levadura, a razón de una o dos cucharadas por día. Muchas personas, con deficiencias en la asimilación del complejo B de vitaminas, pueden tener algunos problemas, como distensión o gases. Esto significa justamente que están necesitando la levadura. Comienza con ½ cucharadita y aumenta a medida que te vayas acostumbrando.
- Aceites crudos de primera presión en frío, o sea, no extraídos por métodos industriales, como el aceite de oliva extra virgen.
- Frutos o semillas oleaginosos, como sésamo, lino, girasol, almendras, nueces, avellanas.
- Frutas secas, remojadas 12 horas, como pasas de uvas, duraznos, higos, ciruelas.
- Legumbres, remojadas 12 horas, como porotos, arvejas, lentejas.
- Soja y sus derivados, como leche, salsa, tofu, miso.
Productos de mar (pescados, en especial de mar profundo, mariscos, algas).
- Lácteos, en especial yogur, leches cultivadas o probióticos. Muchas personas son alérgicas a la lactosa (más de las que se piensa). Se puede saberlo dejando de consumir toda clase de lácteos por un mes y reemplazándolos por productos de soja, leche de almendras, semillas de sésamo o tomando calcio natural (romper en pedacitos una cáscara limpia de huevo, echarle jugo de dos limones y guardar en la heladera. Al segundo día, el calcio se habrá degradado y se podrá tomar una cucharada por día). Observa si ha habido cambios, si los problemas han disminuido o desaparecido.
- Huevos
- Pollo sin piel, carnes magras.
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¿CÓMO NUTRIRTE
SANO Y RICO?
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- Hay dos teorías con respecto al desayuno: una es hacerlo copioso y otra es sólo comer frutas y jugos de frutas y/o verduras hasta el mediodía. Prueba las dos y observa cómo te sientes: ésa es la mejor para ti.
- Para quien desee un desayuno nutritivo, la receta clásica de la Dra. Kousmine es un compendio de elementos indispensables: 2 cucharaditas de aceite de girasol de primera presión en frío y ½ de aceite de germen de trigo (o aceites de esas características) + 4 cucharaditas de queso fresco magro (o leche de soja o tofu). Batir con un tenedor en un tazón, hasta obtener una crema blanca. Agregar el jugo de ½ limón (o un kiwi o una bebida rica en vitamina C) + una fruta fresca (banana, manzana) y una seca (pasas de uva, ciruela) + 1 cucharada de frutos oleaginosos o semillas recién molidos (nueces, almendras, semillas de lino, sésamo, girasol). Si quieres hacer una crema, procesa los elementos secos (puedes agregar algún cereal), luego añade los otros y vuelve a procesar hasta obtener una crema dulce.
- Otra de Audrey Eyton: 3 cucharadas soperas de copos de maíz, 3 de salvado, 2 de germen de trigo, 2 de almendras o avellanas picadas, 1 ciruela seca picada, 2 mitades de orejones de duraznos picados, 1 cucharada sopera de pasas de uvas. Mezcle todo en un vaso de leche descremada o en una taza de té fuerte sin azúcar (use edulcorante, si lo quiere dulce). Es recomendable ingerir la mitad en el desayuno y reservar el resto para cuando te ataque un irrefrenable apetito: como te habrás dado cuenta, contiene grandes cantidades de fibras.

- La comida fuerte debe ser al mediodía (con alguna proteína). La cena es preferible que sea más bien ligera (un carbohidrato), para un mejor descanso. Si te quedas con hambre, come una banana o una manzana, que de paso, te ayudarán a dormir. No te acuestes inmediatamente después de comer; puede ocasionarte trastornos digestivos, acidez o reflujo. Espera, por lo menos, una hora.
- Una forma de incorporar sustancias protectoras en forma natural es comer todos los días: 1 manzana, 1 ó 2 aceitunas verdes, 10 pasas de uvas con semillas, 1 nuez, 2 tazas de té (mejor verde) sin azúcar y 1 zanahoria cruda bien lavada. Te servirán también para ayudarte a reducir el colesterol.
- La digestión comienza por la boca, así que mastica concienzudamente los alimentos (un mínimo de ocho veces por bocado). Con esto, lograrás: triturarlos para facilitar la digestión, generar más saliva para simplificar el proceso enzimático, evitar distensión y gases, comer menos, calmar la ansiedad al usar la "agresividad" en masticar, saborear la comida en lugar de tragarla. Para reforzar todas estas bondades, realiza una pausa entre un bocado y otro.
- Si deseas combinar tus alimentos (especialmente si tienes problemas digestivos), se recomienda:
- Comer una sola proteína animal por día, una vez al día
(carne / pollo / pescado / huevo / queso)
- No mezclar proteínas con hidratos (carne con pastas, pescado con
puré). Comer separadamente cualquiera de ellos con verduras, en distintas
comidas.
- No comer frutas con ninguna comida.
- No consumir nada fuera de las comidas principales, a excepción
de frutas, yogur o frutas oleaginosas en cantidades pequeñas.
- Cada tanto, puedes hacer un día de frutas o jugos de verduras y
frutas para desintoxicarte.
- Además de la asimilación de lo que comes, es muy importante
la eliminación. Remedia problemas de estreñimiento o diarrea.
- Reemplaza el azúcar blanco por azúcar negra o miel (no calentada)
o algún edulcorante natural, que son alimentos vivos. Existe una planta
que tiene un alto poder endulzante (e incluso es buena para la diabetes):
la hierba dulce o Stevia Rebaudiana Bertoni. Averigua en tu herboristería
o dietética.
- Evita o restringe el alcohol, el tabaco, las frituras, los embutidos, el
azúcar en todas sus formas (está en prácticamente todos
los alimentos: lee las etiquetas), los chocolates, el café, el té
y el mate en grandes cantidades, las grasas animales, las bebidas gaseosas
(especialmente las colas), las conservas y los alimentos industrializados.
- Privilegia: sin azúcar, sin sal, sin grasa, sin colesterol, sin agregados
químicos, sin conservantes, sin cafeína, con menos calorías
(lo que no quiere decir que las comas desproporcionadamente: 10 galletitas
de 20 calorías cada una es peor que 3 de 40).
- Para sazonar, emplea: sal marina (si tienes hipertensión, sal de
bajo contenido de sodio en poca cantidad), salsa de soja, miso, limón,
hierbas aromáticas (acostúmbrate a usar la enorme variedad que
existen, las cuales, además de sabor, tienen propiedades medicinales),
ajo, cebollas, perejil, pimienta de cayena, jengibre fresco o en polvo, algas,
palta, aceites de primera presión en frío.
- Para la cocción de los alimentos, no uses utensilios de aluminio.
Lo mejor es cocer al vapor (si hierves, hazlo en poco agua y luego utilízala
para preparar otras comidas) y rehogado, estofado o al horno con un mínimo
de aceite.
- Comer en un ambiente estresante hace que lo hagas en exceso o que te traiga
inconvenientes digestivos. Trata de tomarte el tiempo necesario y disfrutar
de la comida.
- Haz un pequeño ritual antes de comer (unos segundos en silencio bastan):
agradece los alimentos y a los que hicieron posible que los tengas en tu mesa
y (particularmente cuando tienes problemas de salud) indícales lo que
pretendes de ellos y dale permiso a tu cuerpo para sanarse. Haz esto también
cuando tomas remedios o recibes quimioterapia, radiación, energía,
etc. Si lo puedes hacer en voz alta, mejor. Te sorprenderán los resultados.

- CONSEJOS DE HIGIENE:
- No rompas la cadena de frío: jamás dejes los alimentos que
requieren bajas temperaturas afuera más de unos minutos y regrésalos
a la heladera inmediatamente después de utilizarlos. En el supermercado,
elígelos al final y guárdalos enseguida de llegar.
- Al preparar las comidas, no mezcles las carnes con otros alimentos, pues
puede contaminarlos con bacterias generadoras de serias enfermedades. Si
cortas carne de vaca, pollo o pescado, lava la tabla (o dala vuelta), el
cuchillo y las manos antes de cortar verduras u otros alimentos.
- Para los niños: cocina las carnes totalmente, no dejes rastros
de sangre.
- Lava frutas y verduras a fondo: pueden contener bacterias y rastros de
químicos. Si es posible, consume productos orgánicos.
- Lávate las manos antes y después de cocinar. Sé ordenado
y limpio en la preparación y cocción de las comidas: evitarás
muchos problemas, especialmente si tienes bebés y niños.
- PARA LLEVAR AL TRABAJO:
- Además de económico, llevar la comida desde casa es una
opción más saludable que no comer o picar cualquier cosa.
Puedes tener frutas y, si dispones de heladera, yogur, queso, tofu.
- Si es posible hacer caldos, ten un frasco o sobres de los deshidratados
de verdura, sin grasa (diet), añádele algunos nutrientes (germen
de trigo, levadura, algas, salvado, etc.) y trocitos de galletitas o pan
integral, quesos magros o de rallar, tofu, brotes, huevo, avena, lo que
te guste... casi un guisito!.
- Otra solución simple son los sandwiches. No te limites al jamón
y queso. Con pan integral, puedes hacerlos con: tomate, pepino, lechuga,
apio, palta, berenjena cocida, zanahoria rallada (con atún y mayonesa
es riquísimo), brotes, aceitunas, hierbas (albahaca, menta, orégano),
milanesas o hamburguesas de soja cocidas, morrones asados sin piel, crema
de choclo, chucrut, rabanito, carnes frías, ricota, huevo duro, quesos,
tofu, etc. Apela a tu creatividad. Lleva todo separado y ármalo en
el trabajo, para que no se humedezca el pan; si no puedes, ten en cuenta
no poner los ingredientes húmedos cerca del pan.
- Otras opciones son las tartas, torrejas o albóndigas, tortillas,
pizza, fainá, arroz con verduras, panqueques con rellenos salados,
guisitos fríos, ensaladas (sin condimentar), cereales o legumbres
con verduras... o las sobras de la cena.
- Como verás, las posibilidades son variadas y ricas. No saltees
comidas, porque repercutirá en tu silueta, tu digestión, tu
salud y tu energía. El pequeño trabajo de hacer algo para
llevar al trabajo será bien recompensado.
- Estas sugerencias están basadas en múltiples estudios científicos
y en la experiencia personal. Ante cualquier duda, consulta con tu médico.
Esta es sólo una guía resumida. Investiga, hay muchos libros
y revistas dedicados al tema.
Los chinos dicen que el mejor remedio es una buena alimentación
y que el mejor doctor es el que previene, no el que cura:
haz de tu cocina tu farmacia.
Además de sabroso es mucho más económico.
¡Llegamos al final!
El Programa contiene muchísimas prácticas valiosas. Recurre a
él todos los días hasta poder incorporarlas (¿te diste
cuenta de que significa este verbo?). Si lo tomas sólo como una información
se convertirá en nada más (ni nada menos!) que una carga en tu
mente. En cambio, si los lleva a la práctica, si lo llevas al cuerpo
y lo haces parte de tu vida cotidiana podrás mejorar tu calidad de vida
en forma exponencial.
Tómate minutos para leer, releer y practicar tanto los consejos de este
Programa como las Visualizaciones Breves (que encontrarás en la página
de Abrazos en www.abrazarlavida.com.ar ). Puedes estar seguro de que podrás
poner el estrés en su lugar y disfrutar de tu vida, que es mucho mejor
y más completa de lo que crees. Sólo observa y valora cada persona,
situación, cosa que te rodea. Y, por supuesto, valórate como el
creador de todo ello. Si algo no te gusta o ya no te representa, cámbialo.
¿Que no es fácil? Es mucho más fácil de lo que piensas,
si lo haces desde tu interior primero. ¿Por qué? Porque los verdaderos
cambios vienen desde adentro y, luego, se hacen realidad en el afuera con acción,
alegría, paciencia y constancia.
Si deseas ampliar este Programa en tu vida personal, realiza el Curso o adquiere los Libros Digitales ENCUENTRA TU VERDAD Y CREA TU VIDA. Pide una Presentación o infórmate a laurafoletto[arroba]abrazarlavida.com.ar
Te acompaño, abrazando la vida con entusiasmo...
Laura Foletto
(Material reservado bajo Derechos de Autor – Prohibida su copia o reproducción)

Laura Foletto
www.abrazarlavida.com.ar
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