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Economía informal en Venezuela (página 2)

Enviado por Jos Aguilar



Partes: 1, 2


1.2 OBJETIVOS DE LA INVESTIGACIÓN

  • OBJETIVO GENERAL

Plantear una posible solución al crecimiento de la economía informal, atravez de un sistema donde se involucre el sector público responsable, en el cual sean beneficiados todas las partes.

  • OBJETIVOS ESPECÍFICOS

Analizar el sistema de trabajo informal para diferenciar las ventajas y desventajas de dicha actividad

1.3 MARCO TEÓRICO

Parece existir un consenso generalizado en la literatura consultada, en el sentido de atribuir la noción de "informalidad" a las investigaciones auspiciadas por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) a través de la labor realizada por Keith Hart hacia fines de la década de 1960, dirigida a estudiar los mercados laborales urbanos en África.

En el plano de la evolución histórica de los mercados laborales en el mundo, y especialmente en América Latina, se pueden mencionar las cifras del Instituto Latinoamericano y del Caribe de Planificación Económica –ILPES- (1998), según las cuales de cada 100 nuevas ocupaciones generadas entre 1990 y 1994, 81 se concentraron en el sector informal y en la microempresa. En 1995 esa cifra subió a 84 y en 1996 a 85, año en que el sector informal se consolida como la mayor fuente de generación de empleo en la región.

En el caso venezolano vale mencionar también, el trabajo de Valente y otros (2002) en torno al desempeño del sector informal en el estado Zulia durante el período 1984-1998, según el cual, del total de nuevos empleos (588.229) que se generaron en el Estado Zulia durante el período 1984-1998, al sector formal sólo le correspondió el 33,93% (equivalente a 119.575 empleos), mientras que el informal absorbió el 66,07% (es decir 388.654 empleos), lo cual evidencia el debilitamiento del mercado de trabajo regional en el cual las industrias organizadas mostraron poco dinamismo para generar empleo, dado el largo proceso de estancamiento de la economía venezolana, y por ende, de la zuliana.

Desde el debate conceptual centrado en los elementos o rasgos distintivos de ese complejo agregado de relaciones categorizado bien como "economía informal", o bien como "economía popular", se destaca la vinculación establecida entre el ámbito o espacio económico, social y cultural en el que la actividad se realiza, y la forma organizativa o microempresarial bajo la cual esa acción se canaliza. En esta orientación, el documento del PNUD "Desarrollo sin Pobreza" citado por Iranzo (1995), ofrece, desde la perspectiva de la economía popular, una descripción acabada de esa realidad que se incorpora integra a continuación:

La economía popular urbana, va desde las manifestaciones más elementales de microempresa familiar hasta empresas productivas con criterios contables más formales, bien sean de origen familiar o basadas en formas asociativas. Una descripción global de la economía popular urbana debe considerar los siguientes elementos:

a) Sus agentes son familias pobres, cuyo capital tiende a estar representado, a lo sumo, en pequeños ahorros salariales y prestacionales.

b) Desde el punto de vista empresarial casi siempre se caracterizan por la precariedad de su gestión administrativa, por la concentración de funciones en una persona que debe ser al mismo tiempo productor, vendedor y administrador.

c) La lógica familiar, busca la generación de un ingreso suficiente para sus necesidades como objetivo central del proceso productivo; incorporar a dicho proceso la mano de obra familiar y utilizar la vivienda también como lugar de trabajo, son características de dicha lógica.

d) La débil acumulación del capital inicial y la falta de información tecnológica se traducen en una dotación no siempre óptima de procesos.

El producto, por su parte, refleja frecuentemente la precariedad empresarial de la cual es resultado: presenta, por lo tanto deficiencias en diseño, en calidad, en homogeneidad, etc.

e) Encuentra una casi insalvable dificultad para incorporarse al "sistema institucional" debido a la excesiva regulación que caracteriza nuestra vida social y como consecuencia de esta informalidad se ve privada de acceso al sistema institucional de crédito y de compras.

f) Ha sido, hasta hace poco, ignorada en los programas de desarrollo, considerándola solamente como un "problema social".

g) No obstante todo lo anterior, la empresa popular compite con la empresa "formal", aprovechando nichos de mercado que le representan ventajas comparativas derivadas de su tamaño y estructura empresarial.

h) Es fundamental entender que lo pequeño y lo popular no se identifican con la ineficiencia. Más recientemente, Márquez y Gómez (2001) analizan la modalidad microempresarial de organización, desde la óptica metodológica de los estudios de casos de éxito emprendedor, y en sintonía con una visión liberal de la economía y de la actividad empresarial.

Estos autores, al explicar la naturaleza de la investigación desarrollada, esbozan la premisa que fundamenta y resume los resultados de su indagatoria sobre los microempresarios analizados, al expresar que Sus experiencias sugieren que la microempresa que surja de orígenes humildes puede –a partir del espíritu emprendedor, de aprovechar redes y forjar vínculos con otras empresas e instituciones- contribuir a fortalecer la economía y el desarrollo social. Piñate y Vivas (1995), y Caraballo y Jiménez (1996), al postular la variedad de enfoques sobre la Economía Popular, cada uno con implicaciones teóricas y prácticas distintas ante el aspecto de la realidad que cada una enfatiza, plantean la existencia de al menos cuatro enfoques: el Enfoque Neoliberal del cual De Soto es figura emblemática (las condiciones legales, las barreras burocráticas, de altos costos y el Estado como obstáculo a la operatividad del sector formal); el Enfoque de la Organización Internacional del Trabajo y el Programa Regional de Empleo para América Latina y el Caribe (OIT-PREALC) (incapacidad del sector moderno de crear nuevos empleos, y de absorber el excedente de mano de obra existente); el Enfoque Neomarxista (desigualdades del sistema económico internacional que favorecen relaciones ocultas de subcontratación laboral y variante de la relación capital-trabajo); y el Enfoque de la Economía Popular, asumido por la Organización de Naciones Unidas y el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (ONU-PNUD) (estrategias de sobrevivencia aplicadas por los pobres para autogenerar empleo e ingresos, desarrollando una forma particular y válida de procesos económicos y sociales y culturales).

1.4 MARCO METODOLÓGICO.

  • TIPO DE INVESTIGACIÓN

El proyecto esta fundamentado en una investigación descriptiva porque consiste en la caracterización de un hecho (Arias, F. 1999), como es el funcionamiento y detalles de los procesos así como la descripción de manera especifica de todas las variables involucradas en el proceso. Y es considerada de campo, pues se pretende resolver un problema real en un área específica por medio de la recolección y análisis de datos (Arias, F. 1999).

En tal sentido la Universidad Bicentenaria de Aragua (1998) define la investigación de campo de la siguiente manera:

"La investigación de campo consiste en el análisis sistemático de problemas con el propósito de describirlos, explicar sus causas y efectos, entender su naturaleza y factores que la integran o predecir su ocurrencia".

La finalidad de esta investigación será obtener información necesaria que permita establecer soporte de la evaluación.

Técnicas e Instrumentos de Recolección de Datos

La importancia y la calidad de la investigación, obedecerá a los aspectos tanto cuantitativos como cualitativos de la información buscada así como la forma que sea aprovechada. Es por esta razón que se deberá analizar de manera clara y precisa las técnicas de recolección de datos, dirigido al área de la investigación.

Las siguientes técnicas e instrumentación de recolección de datos serán utilizadas:

  • Observación Directa: Por medio de la observación se examinará la manera de cómo operan actualmente el sistema económico informal, determinando de esta forma las causas que contribuyen al aumento de este sector de la economía, con el fin de tener respaldo en la toma de decisiones.
  • Entrevista no estructuradas: Mediante la utilización de entrevistas informales, a los trabajadores de la economía informal, se obtendrán datos de las causas que motivaron la entrada a este sistema de trabajo.
  • Técnica Documental: La investigación será debidamente respaldada, mediante el estudio de toda la información existente sobre el tema en cuestión, que va desde consultas de textos, documentos oficiales, informes de organizaciones no gubernamentales como también documentos en línea. Esto para tener un respaldo en referencias a valores cuantitativos y cualitativos.

Fases de la Investigación

La siguiente investigación respondió a las fases mencionadas a continuación:

  1. En esta fase se realizará el análisis del sistema de trabajo, a través de un proceso de aprendizaje de los detalles de operación y características de funcionamiento del sistema laboral, con el propósito de plantear las ventajas y desventajas, y de esta forma establecer las deficiencias en materia laboral.

  2. Fase I
  3. Fase II
  4. En esta fase de la investigación, para disponer de estrategia razonable que conlleve a implementar medidas que contribuyan al mejoramiento de la calidad de empleo, se deberán establecer e identificar las variables que intervienen en la economía informal, planteando así los diferentes escenarios, que podrían contribuir al mejoramiento de la calidad de vida de estos trabajadores informal.
  5. Fase III

A través de esta investigación se buscará generar un planteamiento que contribuya a un marco de políticas públicas que busque la formalización del buhonerismo y así resolver los problemas asociados a esta actividad. La solución debe ser negociada y contar con el apoyo del sector público, privado y la ciudadanía. Así se podrá generar una situación de ¨ganar- ganar¨ para todos los involucrados. El éxito en programas de políticas públicas alrededor del mundo ha provenido de la generación de soluciones donde todas las partes ganen.

CAPÍTULO II

  1. En Venezuela el instrumento utilizado para establecer las cifras de trabajo informal es La Encuesta de Hogares por Muestreo. Encuesta realizada por el Instituto Nacional de Estadísticas – INE desde el año 1967. El INE caracteriza como Ocupado en el Sector Informal a la persona que se encuentra en una de las siguientes categorías de ocupación: 1) Trabajador por cuenta propia no profesional, 2) Patrono o empleador en empresa con menos de cinco personas, 3) Empleado u obrero en empresa con menos de cinco personas ocupadas y, 4) Servicio doméstico.

    Actualmente el Instituto Nacional de Estadísticas, a través de rueda de prensa ofrecida por su Director Elías Eljuri en fecha 10 de Septiembre del presente año, informó al público que a partir de Octubre de este año se pretende utilizar en Venezuela el concepto de informalidad que rige en la Comunidad Andina de Naciones (CAN), pero se mantendrá también el concepto usado actualmente para poder realizar futuras comparaciones. Los nuevos criterios, anunciados en la rueda de prensa, que se tomaran en cuenta para definir a un trabajador como informal son:

    1) Si la empresa no cotiza impuesto, 2) Si la empresa no cotiza Seguridad Social y, 3) Si no demuestra una actividad económica con cierta permanencia.

    Con este concepto no importa si la empresa o el comercio donde se trabaja tienen menos de 5 empleados, ya que, si cotiza impuestos, IVSS y es permanente, pertenece al sector formal de la economía. Además, con el nuevo concepto de informalidad (que estadísticamente hablando, no implicará un cambio importante), se puede decir que el INE trata de acercarse más a un enfoque social para medir la informalidad, que a un enfoque meramente económico. Por lo cual pareciera que dicha institución está buscando trabajar con una definición más estricta y rigurosa.

  2. DEFINIENDO INFORMALIDAD

    La Constitución aprobada en Diciembre de 1999, como el resultado normativo de un proceso constituyente y del cumplimiento, en alguna medida, de la promesa electoral e ideológica de Hugo Chávez, consagra el apoyo del Estado a las nuevas tendencias organizativas en el ámbito de la denominada economía social.

    La Carta Magna, en su artículo 308, (Capítulo I "Del régimen socioeconómico y la función del Estado en la Economía, del Título VI, "Del Sistema Socioeconómico") establece que "el Estado protegerá y promoverá la pequeña y mediana industria, las cooperativas, las cajas de ahorro, así como también la empresa familiar, la microempresa y cualquier otra forma de asociación comunitaria para el trabajo, el ahorro y el consumo, bajo régimen de propiedad colectiva, con el fin de fortalecer el desarrollo socioeconómico del país, sustentándolo en la iniciativa popular. Se asegurará la capacitación, la asistencia técnica y el financiamiento oportuno".

    La creación del Banco del Pueblo Soberano y el Banco de la Mujer, en el marco del Decreto con Fuerza de Ley de Creación, Estímulo, Promoción y Desarrollo del Sistema Microfinanciero, (Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela Nº 37.164 del 22 de marzo de 2001), también conocido como "Ley de Microfinanzas", y el establecimiento vía decreto presidencial, de un Ministro de Estado para la Economía Social2, constituyen elementos de un entorno que, en términos jurídicos, financieros e institucionales, ha materializado un relativo apoyo a las organizaciones e individuos inmersos en este espacio productivo. Sin embargo, el clima de enfrentamiento político entre el gobierno nacional y el sector empresarial privado, junto a sectores sindicales y opositores, plantean la posibilidad o sospecha, de acuerdo al discurso oficial y los hechos, en el sentido de la utilización de este instrumental normativo-presupuestario con fines demagógicos, electorales y, más que al apoyo a la economía informal o popular, al desestimulo de la iniciativa privada a gran escala.

    En el estado Lara, es notable la presencia de organizaciones comunitarias, cooperativas y de acción social con una amplia trayectoria en el trabajo social y en la conformación de redes productivas, en el caso de CECOSESOLA y las Ferias de Consumo Familiar, así como otras organizaciones no gubernamentales, que reflejan la existencia de elementos culturales, y de un perfil económico de la entidad con vocación agroindustrial y especialmente comercial, propicio para la actividad cooperativa, comunitaria y microempresarial.

    Ese ámbito de lo que Moreno Contreras (2002) denomina el "Tercer Sector", el cual adopta formas de organización y participación más allá del Estado y del mercado, tiene una presencia notable en la entidad regional, corroborando lo expresado en torno a la fructífera actividad cooperativa, comunitaria y microempresarial que en ella se realiza.

    Muestra de ello, lo constituye el listado de organizaciones, entes e instituciones incluido en el "Directorio de la Alianza Social 2001", editado por la Cámara Venezolano-Americana de Comercio e Industria (Venacham) correspondiente estado Lara, el cual da cuenta de 29 organizaciones que bajo la figura de Asociaciones civiles, Fundaciones, Juntas ambientalistas, organizaciones no gubernamentales, sociedad de amigos, entre otras, realizan una importante labor en áreas de salud, ambiente, rehabilitación, educación, formación, microempresas, planificación familiar y acción social en general, expresiones del complejo y abundante tejido de actores públicos, privados y del tercer sector, que desarrollan en la entidad larense actividades en el ámbito de la economía informal y microempresarial.

  3. LA ECONOMÍA POPULAR EN LA CONSTITUCIÓN DE 1999.

    Más allá de las conceptualizaciones y visiones teóricas e ideológicas existentes alrededor de la economía informal y su creciente presencia en relación a un disminuido sector formal o moderno del aparato productivo, junto a la irrupción de los llamados "buhoneros" en las aceras y vías céntricas de las principales ciudades del país como manifestación más palpable más no exclusiva de la informalidad, se ha convertido en un fenómeno complejo cuyas implicaciones superan los límites superficiales de lo laboral o lo económico para hundirse en raíces causales que atenderían a aspectos como la naturaleza de la intervención estatal en la economía, las características y problemas estructurales del tejido productivo nacional y a la cultura e instituciones de la sociedad venezolana.

    La economía informal, visualizada desde sus múltiples y posibles significados: como espacio socio-productivo objeto de debate político; problema de orden público-urbanístico- ambiental; justificación o escape aparente al desempleo de la fuerza laboral; expresión de la reestructuración del mercado global capitalista y de la relación capital trabajo; evidencia de las iniciativas sociales y populares hacia el emprendimiento empresarial y la asociatividad, o simple respuesta ciudadana a las restricciones, costos y obstáculos estatales al libre juego de la oferta y la demanda y al ánimo lucrativo de grupos sociales excluidos del sector "moderno" o "formal" de la economía, constituye una realidad compleja y altamente estructurada con múltiples aristas analíticas, cuyas dimensiones teóricas y prácticas justifican su análisis riguroso y sistemático.

    La misma caracterización de "economía informal" traería consigo la predisposición hacia una visión parcial del fenómeno, entre quienes han planteado una terminología que refiere, con calificativos quizá menos excluyentes, a una "economía social", "solidaria", "alternativa", "popular" o "asociativa", lo cual ilustra la ausencia de un consenso generalizado y absoluto sobre esta tendencia. De hecho, la profusión de adjetivos denotaría la poca claridad conceptual y los distintos matices ideológicos o políticos en torno a la economía informal. El concepto de Capital Social empleado por el Banco Interamericano de Desarrollo (2000), Putnam (1993)1 y Madrid (2002), por mencionar algunos; la alusión a la "red" como parámetro central en la articulación de las relaciones de producción, comunicación e información del nuevo concepto de información utilizado por Castells (1999); el papel de la cultura en el nuevo pluralismo organizativo de Llano (1994); la revalorización de lo humano en la organización propia de la posmodernidad como tesis de Martínez (2000) y Morín (2000), o el estudio de las instituciones y su influencia en la teoría económica de la denominada por Williamson (2001) la Nueva Economía Institucional, evidencian la construcción de una nueva matriz epistémica, como soporte cognoscitivo de cualquier aproximación al tema de las microempresas y la informalidad

  4. CRISIS E INFORMALIZACIÓN
  5. LA INFORMALIZACIÓN DE LA ECONOMÍA EN VENEZUELA.

La Economía Informal es un fenómeno social, económico, político, que conlleva a la usurpación de los derechos de terceros, ocupación ilegal de espacios públicos, desorden y congestión de espacios urbanos, conflictos de intereses que dificultan el diálogo y propicia situaciones delictivas, produciendo inseguridad al ciudadano.

Las características de la economía informal son diversas en cada país y para cada ciudad, están directamente relacionadas con el tipo de ordenamiento vigente, la situación socioeconómica, legal, política y estructural, que establecen los marcos políticos institucionales vigentes. La economía informal constituye una respuesta cultural y de tradición familiar al problema del desempleo y gradualmente mantienen una vinculación complementaria y de servicio al sector formal. La cultura urbana vecinal también propicia la consolidación de la venta callejera.

Dada la magnitud del problema y la mano de obra que ocupa, amerita una preocupación y atención particular de los Gobiernos Locales, ya que mediante su formulación simultáneamente abre nuevas posibilidades de desarrollo. Las Instituciones más adecuadas para desarrollar estrategias de intervención de la economía informal son los gobiernos locales, que requieren reforzar su capacidad de gestión y articulación con otras instancias públicas y privadas, así como de suficientes recursos financieros y de la capacidad de ejercer la autoridad local con autonomía política y administrativa.

En diferentes países utilizan nombres diferentes: economía informal, economía subterránea, economía sumergida, economía descalza, economía de proximidad, economía paralela o simplemente mercado negro. Pero la definición es la misma. Se trata del sector de la economía que no aparece en las estadísticas oficiales, las transacciones se llevan a cabo principalmente en efectivo y no se pagan impuestos. Gracias a la labor de un economista austríaco, ahora tenemos un estimado de su tamaño en el ámbito mundial: 9.000.000.000.000 de dólares. Un nueve acompañado de 12 ceros. Son 9 trillones de dólares si utilizo la más usual traducción literal del inglés, pero en buen español serían 9 billones. En los últimos años se ha venido desarrollando en América Latina y especialmente en Venezuela, una crisis económica de tal magnitud que en este país el aumento de la pobreza ha crecido en forma vertiginosa, consecuencia de la disminución de las fuentes de empleo que a su vez causa un deterioro del poder adquisitivo de nuestra población.

La recesión económica se destaca generalmente por una desactivación del aparato productivo, provocando el cierre de muchas empresas y numerosos despidos de personal, en aquellas empresas que logran sobrevivir, originando una tasa de desempleo de las más altas en la historia económica, en el caso venezolano.

Paralelamente a esta situación ha venido creciendo y desarrollándose un fenómeno que muchos economistas y estudiosos del tema, lo consideran un deterioro de las condiciones económicas de una nación; para otros, este fenómeno puede alivianar el problema del desempleo; se trata de la economía informal.

En efecto, el sector informal no es nada nuevo en estos países. En Venezuela en la última década se ha agudizado el problema del desempleo, consecuencia de la caída de la tasa de crecimiento económico, crisis externa y desequilibrio fiscal, entre otros, lo que ha configurado una situación en la cual el crecimiento de la fuerza de trabajo supera el número de empleos, con una remuneración estable para palear la crisis y poder adquisitivo dé los ciudadanos, los cuales buscan sustentar económicamente él y sus familiares, vendiendo cualquier tipo de objetos y mercancía en la calle, reparando artefactos eléctricos del hogar, ofreciendo sus servicios puerta a puerta, aumento de autos por puestos y taxis y un sin fin de actividades que puedan generar algún ingreso económico que conlleve a la manutención del hogar.

La mayor parte de estas actividades no es tan formalmente organizadas, no se lleva algún tipo de contabilidad, no poseen planes de expansión como empresas generadoras de dividendos y lo más importante, no se encuentran registradas en alguna de las modalidades que expresa la Ley. Por eso el término de economía informal o sector informal o esa minada de actividades que los pobres de América Latina desarrollan.

En Venezuela el sector informal se ha agudizado a medida que se acentúa la crisis económica, los desempleados se han desplazado hacia las áreas menos productivas y no existe un futuro prometedor, por la siguiente razón, hay demasiados pobres y muy pocos eficientes, lo que trae como consecuencia que exista demasiados buhoneros, servicios domésticos, choferes, y pocas empresas manufactureras en pequeñas escalas o micro empresas con posibilidades de crecer, porque no existe una economía de crecimiento por parte del Estado. Aquí como resultado a lo expuesto anteriormente podemos asegurar que no ha existido ni existe una verdadera política económica de la pequeña y mediana, micro empresa verdadera, generadora de empleo, por lo cual existe el desplazamiento de mano de obra calificada o no, hacia las áreas menos productivas.

En consecuencia se puede afirmar que la economía informal venezolana se encuentra concentrada en aquellas actividades que permitan una mínima subsistencia, uso de poco capital, comercio al por menor, servicios domésticos, servicios personales, transpone y otros de menos importancia, donde se use la tecnología y sean altamente competitivos, donde se destaca el comercio al menor, al detal o al menudeo, el cual conocemos como la buhonería.

Los buhoneros se han apostado a desarrollar sus actividades a lo largo y ancho del país, creciendo en forma desmedida, en forma anárquica a medida en que la crisis se acentúa en las ciudades más populosas. En Maracay, ésta actividad ha sido ejercida desde hace varios años, ubicándose en los alrededores de la Plaza Bicentenaria, El Mercado Principal, Terminal Central, avenida Bolívar, Miranda y Santos Michelena, actividad que era desempeñada por personas excluidas del proceso productivo de la región, por no tener preparación de ningún tipo, sin referencia de trabajo de cualquier edad y con poco recurso, los cuales intentaban ganarse la vida en forma honrada, pero en esos momentos no representaban problema a la ciudad, por lo tanto no representaban ningún interés para el sector oficial, ni para los estudiosos de la economía, pero en cuanto crecía la población por diversos factores, unida a la inmigración extranjera (legal o ilegal), disminuía la oportunidad de empleo, debido a que el aparato productivo no era capaz de absorber esa abundante mano de obra.

Esa gran masa de ciudadanos que fueron desplazados y "excluidos" del proceso productivo, se fueron ubicando en el sector informal, en particular de la buhonería, lo que incrementó esta actividad en forma anárquica, desorganizada y como consecuencia tomaron las calles de Maracay de una forma desordenada, obstruyendo las vías peatonales y automotor. Podemos decir que existe informalidad en la vivienda, informalidad en el comercio, informalidad en la industria, informalidad en el transporte, en resumen: existe informalidad en diversos sectores productivos de la economía. De hecho, no son informales los hombres, son informales sus actividades.

No existen venezolanos formales e informales. El 60 por ciento del trabajo de los venezolanos que se desarrolla en el mercado informal, lo hacen porque tienen un trabajo el cual desarrolla formalmente y una parte del esfuerzo productivo desarrollado informalmente. El caso del empleado bancario que tiene un vehículo y, de ida al trabajo y de regreso del mismo, trabaja como taxista para suplementar su ingreso personal. Tal es el caso de la señora que después de dejar a los niños en el colegio elabora pasteles y dulces para venderlos a restaurantes. El caso de la señora que el garaje de su casa lo convierte en un pequeño restaurante de almuerzos. Así muchos de los venezolanos reivindican permanentemente su derecho a trabajar con prescindencia del Estado, sin pagar impuestos y sin obedecer sus regulaciones respecto a la actividad económica que desempeñan.

Es importante entender que la informalidad es de las actividades y no de la gente. Puesto que de esta forma entenderemos el origen de este fenómeno. Si estudiamos los libros de sociología que se han escrito veremos que ellos nos dicen que los latinoamericanos y en particular los venezolanos tenemos el defecto de ser tarados, por lo cual nunca podremos salir adelante. La herencia indígena y el coloniaje encima de la herencia nos entorpecieron de tal forma que, junto con la corrupción, el clima, y la comida picante y bien condimentada, nos han convertido en pueblos ociosos.

Esta argumentación está implícita en los textos eurocentristas conservadores y en los textos alucinados marxistas. En el fondo, parte del mismo rechazo a la imaginación, a la fuerza, y a la autenticidad de los latinoamericanos. Es un prejuicio contra los hombres de trabajo.

El origen de la informalidad no se encuentra en una tara cultural, en un problema religioso, o un origen étnico; se encuentra en la ineficiencia de la ley. En términos técnicos, somos informales por el llamado coste de la legalidad. Los políticos, los legisladores y mucho menos, los abogados no entienden que la ley cuesta como cualquier otra cosa. Si ciertamente quiere hacer un negocio, necesita tiempo e información. Hacer el negocio cuesta algo independientemente del negocio mismo. Vender pintura cuesta algo más que la pintura misma; cuesta la oportunidad, la inteligencia, la ubicación, la percepción del deseo de los consumidores.

Igual la ley. La ley cuesta con independencia de lo que se quiera hacer con ella. ¿Cuál es el costo de la ley, entonces?. La cantidad de tiempo y de información que se necesita para cumplir con ella. En Venezuela al igual que en América Latina, la cantidad de tiempo y de información que se necesita para cumplir con la ley es muy alta, de hecho comparativamente más alta que la cantidad de tiempo y de información que se necesita en Estados Unidos para cumplir con la ley. La diferencia entre países desarrollados y subdesarrollados está en organización institucional eficiente.

Es decir, en el coste de la ley. Un país próspero tiene un coste de la ley bajo en comparación con los ingresos de la población; un país que no es próspero tiene un coste de la ley alto en comparación con los ingresos de la población. En Venezuela desde hace varios años más de 50% de la población trabaja informalmente. Se trata de un país rico en recursos naturales, donde sus malos gobiernos han construido tan absurdos obstáculos al trabajo, que un altísimo porcentaje de la ciudadanía no tiene más recurso que vivir y trabajar al margen de la ley.

La crisis económica del país sigue como si nada y las modalidades de la supervivencia se consolidan como posibilidades de estrategia de la vida real para no quedarse en el camino. El sector informal de la economía aumenta gradualmente llegando casi al 60% de la población y está generando una situación anárquica, sin control, de grandes proporciones en las principales ciudades del país. Frente al desempleo, el aumento de los precios de los alimentos y la escasez de vivienda, se dispara esa actividad especialmente en las calles del centro de la ciudad donde hay vendedores de todo tipo. Aunque el sector informal funciona fuera del marco legal formal y de las instituciones económicas, es una parte integral de las economías del Caribe debido a su absorción de grandes números de desempleados y a los bienes y servicios que proporciona.

En los últimos años, ha habido un creciente esfuerzo por parte de los gobiernos de los países del Caribe por fortalecer sus economías y estimular el crecimiento y desarrollo económico a la luz de las recientes tendencias hacia la globalización y la creciente competencia en el mercado internacional. Además, ciertos acontecimientos que tienen o tendrán un impacto significativo sobre la región del Caribe, tales como: el movimiento hacia una economía de único mercado, el fin del Régimen Bananero (particularmente en los países del Caribe Oriental), y los avances hacia el Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA) tienen el potencial de ser transformados en oportunidades para la región si se aprovechan de manera adecuada.

La canalización de las actividades del sector informal implica la transformación de unidades de ese sector en micros, pequeñas y medianas empresas del sector formal. Esto permitiría que el sector informal respondiera, de una forma más efectiva, a las oportunidades que surjan del proceso de desarrollo en el que participe activamente en la actualidad. Cualquier intento por lograr esto, necesariamente implicaría, no sólo superar las limitaciones que existen para la expansión dentro del sector informal tales como bajos ingresos, falta de acceso a los recursos, créditos y capacitación, acceso limitado a los mercados y un ambiente político hostil, sino también las razones por las que muchos participantes deciden operar en este sector.

Sin embargo, en la visión predominante del desarrollo económico, la integración gradual del sector informal al sector formal fortalecería a éste último y, en vista de que sus trabajadores obtendrían mayor productividad e ingresos más elevados, mejoraría la prosperidad económica y la calidad de vida en general. Mientras más difícil es para una persona cumplir con el sistema jurídico, más estará tentada a quedarse al margen de la ley. Para muchos venezolanos tomar ese riesgo es más atractivo que formalizar sus actividades comerciales. Existen dos problemas principales en el sistema jurídico venezolano: el primero es la falta de accesibilidad a los órganos administrativos, el segundo es la complejidad de nuestra legislación y la dificultad de interpretarla y aplicarla sin la ayuda de servicios caros y, para la mayoría de la población, inaccesibles.

En nuestros días se ha agudizado el problema de que el comercio informal no paga impuestos, al grado de que las autoridades municipales lo han estudiado, reglamentado y tratan de controlarlo ante la posibilidad de acabar con él.

Es precisamente este "mercado negro" del sector informal el que muestra una adaptación y desarrollo increíble. A pesar de que los gobiernos han querido eliminarlos, ellos crecen vigorosamente, ya que es una salida coyuntural a la pobreza generalizada. Esa creatividad y energía de millones y millones de vendedores ambulantes que inundan las principales calles de las ciudades más populosas son, para el turista un espectáculo multicolor, para las clases pudientes una vergüenza y para la mayoría un alivio. Con lo último se ve la enorme capacidad de adaptación de los millones de pobres latinoamericanos que logran subsistir en condiciones difíciles. A medida que las cosas empeoran, son más las personas que tienen que recurrir al rebusque.

No es por falta de educación que muchos se ven compelidos a apelar a la venta callejera. Muchas instituciones internacionales de estudios sociales han comprobado con sorpresa que el nivel académico de los vendedores callejeros es alto. Se encuentra hasta un 60% de bachilleres y un porcentaje considerable de profesionales que se han colocado en esta posición no porque lo deseen sino porque las oportunidades de empleo no existen. La economía informal es perseguida por los gobiernos porque los protagonistas de ésta aventura no se registran oficialmente, por lo tanto no pagan impuestos por consiguiente no reciben ningún beneficio del Estado. Por eso lo miran como enemigo y lo tratan como tal. Es precisamente esta "economía descalza" que muestra una realidad esperanzadora porque sus protagonistas llevan en sí el fermento del intercambio.

Los desalojos violentos de miles de vendedores de las calles de nuestro país; van acompañados de decomiso, destrucción de los productos y saqueo por parte de las mismas autoridades que hacen cumplir la ley. "Sólo quien forma parte de la economía informal conoce la zozobra que genera el vivir al margen de la sociedad y para muchos el subsistir con sólo el pan de cada día".

  1. ASPECTOS DE LA INFORMALIZACIÓN DE LA ECONOMÍA.

Los innumerables problemas que aquejan a los diferentes sectores del quehacer nacional han obligado a la población a buscar soluciones emergentes que permitan sortear el desempleo, la inflación, las dificultades para acceder al sistema educativo, el incremento de los impuestos, etc. Si bien es cierto que, salvo casos excepcionales, tales soluciones son sólo opciones de supervivencia de cuestionada productividad, también es cierto que indudablemente han ayudado al venezolano común y cada vez en mayor número, a librar la batalla contra la crisis económica que se ha instaurado en nuestro país.

Es así como surge un proceso que funciona, no sólo al margen de la legalidad sino en contraposición a la planificación del estado, pero a través del cual el venezolano común puede producir ingresos suficientes para su grupo familiar mediante actividades económicas alternativas que desarrolla haciendo caso omiso del cúmulo de formalismos administrativos y legales que son necesarios para funcionar propiamente.

A continuación analizaremos algunos aspectos importantes que caracterizan el desarrollo de lo que se ha llamado la Economía Informal.

Aspecto Jurídico: Si bien es cierto que los procesos de informalización se manifiestan en el ámbito económico, todos ellos nacen de la imposibilidad de aplicar el marco legal tal y como ha sido concebido por el Legislador, convirtiéndose así, el ámbito jurídico, en uno de los aspectos más importantes a ser analizado y uno de los cuales se ve más afectado como consecuencia del desarrollo de tales procesos de informalización.

Es así como la Ley se aleja de la realidad fáctica haciéndose inaplicable, rígida, inflexible y desligándose del hombre y su quehacer. Es lo que ha sido denominado por algunos autores contemporáneos "El Coste de la Ley", lo que en sentido amplio se traduce en el precio de acceder al mercado. En los países subdesarrollados, acceder a la legalidad es tan costoso que produce la distorsión del mercado y segrega a los sectores menos favorecidos de la población, a quienes se les hace imposible costear la infinidad de gastos que ponen en marcha los mecanismos jurisdiccionales y administrativos necesarios para controlar el funcionamiento de las distintas formas de organización económica.

Un país próspero tiene un coste de la Ley bajo en comparación con los ingresos de la población, lo que facilita su aplicación y su acercamiento a la realidad humana porque mientras más fácil sea cumplir la Ley, más difícil será actuar al margen de ella, impidiéndose así la informalización de los procesos productivos.
La complejidad de nuestra legislación dificulta su interpretación y su aplicación e impide que el ciudadano común pueda acceder con facilidad a los distintos órganos administrativos y jurisdiccionales.

Esto hace que pareciera que la gente se siente más cómoda incumpliendo la Ley que siguiéndola al pié de la letra.

Así las cosas, mediante las actividades desarrolladas a través de la economía informal vemos cómo, aún cuando se persiguen fines lícitos y hasta deseables para el desarrollo del país, por ser éstos realizados a través de medios ilícitos, se convierten en verdaderas infracciones a la legalidad, traducidas más bien en lo que podríamos llamar "infracciones de no hacer", ya que provienen de omitir aquello que ha sido establecido por nuestro ordenamiento jurídico. De esta manera, los informales no pagan los impuestos, no cumplen con la normativa laboral ni de seguridad social, no cumplen con ningún tipo de regulación legal, etc.

Por otra parte, una de las características más resaltantes de la informalidad es que pareciera que la propiedad privada es un privilegio perteneciente a unos pocos y no un derecho genérico concedido a todos los ciudadanos y esto hace que la productividad de los informales se vea afectada no sólo por la insuficiencia misma del ejercicio de este derecho elemental sino también porque se les imposibilita el acceso a los tribunales para hacer valer sus contratos. ¿Cuál debería ser la respuesta del Estado en lo que se refiere a la legalidad?. Es necesario simplificar y flexibilizar el sistema jurídico para acercarlo al ciudadano común, lo que permitiría adaptar la ley a la realidad; realidad ésta que demanda una total coherencia de las normas con el entorno social que se va a regular.

Esto requiere de una labor gubernamental que permita estimular el acceso a la estructura funcional de todas las iniciativas económicas, empresariales y comerciales, persiguiendo un compromiso real con la estructura económica formal. Para ello es necesario redimensionar la importancia de la pequeña y mediana empresa como unidad de producción que se incrementa en número día a día, obligando a reconsiderar las técnicas de inserción de ésta dentro de la Ley y la sociedad, dando paso a los cambios espontáneos del mercado y a los proyectos innovadores que estas estructuras empresariales, mucho más flexibles y adaptables, son capaces de desarrollar, siendo una considerable fuente generadora de empleos.

Como conclusión, es necesario que la Ley no pierda el verdadero contacto con la realidad que ésta regula, haciéndose inalcanzable y desfasándose del entorno socioeconómico del país. Sólo así, mediante la adaptación de ésta a los cambios que se producen en toda sociedad, podrá seguir siendo la forma legítima de reglar el comportamiento humano y contribuir así con el desarrollo de la nación.

Aspectos Tributarios: Íntimamente ligado al problema legal dentro de los procesos de informalización de la economía, se encuentra el de los tributos. Contrariamente a lo que ha sido la tendencia generalizada en nuestro país, las modernas corrientes de la economía parecieran apuntar a que no es necesario aumentar la recaudación de impuestos para poder asegurar los recursos que permitan la aplicación de la Ley. Para ello, pareciera ser el primer paso la simplificación del sistema legal. Aumentar los impuestos resultaría ingenuo, si lo que se persigue es erradicar la economía informal, ya que el incumplimiento de las leyes tributarias y la evasión fiscal no son las causas del problema sino sus consecuencias, siendo que la informalización de la economía proviene, justamente, de esa misma complejidad del sistema jurídico nacional, tal y como lo hemos señalado con antelación. Es necesario detener el círculo vicioso que se produce mediante las formas indirectas de subir los impuestos, representadas éstas por el alza de los precios y el aumento de la inflación, lo que no contribuye a salir de los problemas económicos ni mucho menos a facilitar la aplicación de la Ley, sino que, por el contrario, dificulta los intentos organizados de salir de la crisis que aqueja nuestro país. Aspectos Socioeconómicos:

La informalización de la economía en Venezuela es uno de los síntomas de los tantos problemas económicos que han minado la capacidad de respuesta y superación del venezolano común en los últimos veinticinco años. Es, por tanto, el resultado de un proceso de descomposición generalizado que alcanza todos los ámbitos del quehacer nacional.

Como ya lo hemos apuntado, los aspectos jurídicos y el tributario no inciden en el problema planteado de maneras aisladas, sino que conforman un engranaje de relaciones que atañe también al aspecto socioeconómico de la realidad venezolana.
La "formalidad" impone sobre la sociedad unas cargas tan onerosas que resulta imposible sufragarlas, haciéndolas inoperantes e infuncionales y deslegitimando las distintas leyes que regulan la actividad económica del país. Esto hace que a la gente que desea trabajar legalmente se le imposibilite costear las exigencias de la legalidad, viéndose obligados a actuar al margen de la misma.

Este fenómeno se ha presentado en la mayoría de las sociedades latinoamericanas, todas caracterizadas por sistemas de seguridad social deficientes, por garantías y derechos constitucionales que se agotan en el texto fundamental y con una molestosa obligación subrepticia de pagar infinidad de dádivas a aquellos que gestionan los trámites supuestamente necesarios para legalizar y formalizar las actividades que desarrollan, causando un encarecimiento injustificado de estos elementales procedimientos. De esta manera, la gente se ve obligada a desviar su productividad y trabajar al margen de la Ley, agrupando las actividades en sectores económicos que permitan garantizar los ingresos mínimos necesarios que se traducen en estrategias de subsistencia. Tales actividades están aglutinadas, en su mayoría, en el comercio, los servicios y el transporte.

Los trabajadores informales están caracterizados por bajos niveles de escolaridad promedio y baja capacitación, siendo esto una desventaja en comparación con el sector formal. En palabras del abogado peruano Enrique Ghersi..."Aún cuando en el sector formal el salario real también se ve afectado por procesos inflacionarios, se mantiene comparativamente más alto para los empleados y obreros y garantiza mayor seguridad social por la propia regulación que lo rige...". Esto constituye una gran desventaja para aquellos trabajadores que han decidido intentar, por cuenta propia, innovar posibles soluciones a sus problemas económicos. Es lo que ha venido a denominarse el "Autoempleo".

En líneas generales, estos trabajadores poseen ingresos mensuales promedio inferiores a los de los formales. Generalmente están constituidos por gente que no ha logrado colocarse en el sector formal dadas sus carencias educacionales y que hacen que la fuerza de trabajo que ofrecen se cotice a muy bajos precios. Esto se debe a que las medianas y grandes empresas requieren mayor calificación y especialización de la mano de obra, con lo cual se aumentan las barreras educativas para la entrada y permanencia en el sector moderno. En forma generalizada, los trabajadores informales son, por tanto, más propensos a la pobreza, generando que la eficiencia de estos pequeños procesos productivos se desvanezca.

Por otra parte, los altos índices de desempleo producen la migración de los trabajadores de la formalidad a la informalidad, convirtiéndose la calle en la mejor escuela para empresarios, lo que conlleva a concluir que, mientras más aumente el desempleo, más aumenta este tipo de actividades. Casi la totalidad de nuestras ciudades, por otro lado, se encuentran pobladas de construcciones, también informales, que determinan un nivel socioeconómico traducido en problemas de todo tipo. Son lo que se ha denominado "barrios urbanos marginales", que se desarrollan, no sólo sin contar con ningún tipo de ayuda gubernamental, sino que en franca oposición a los intereses mismos del Estado, pero que son el fiel reflejo de la imposibilidad de acceder a una urbanización formalmente construida porque los trámites de hacerlo son insufragables.

Lo realmente preocupante de todo este panorama es la imposibilidad de insertar nuestra realidad en ningún modelo de desarrollo, ya que no hay requerimientos de preparación intelectual, de avances tecnológicos, de cumplimiento de deberes formales o materiales, pero que sin embargo, todo esto ha sido agenciado justamente por la necesidad de aprender a lidiar con la ilegalidad que se ha convertido en determinante para la gente que, aún queriendo trabajar lícitamente, no puede hacerlo, haciendo de la informalidad de las actividades económicas, una forma de vida.

Con todo esto, no nos resta sino destacar la necesidad de flexibilización de las normas que regulan la materia económica y social, en el sentido de sensibilizar el ordenamiento jurídico en aras de perpetuar su legitimidad y produciendo su acercamiento a la realidad, permitiendo así encontrar soluciones cónsonas con los planes de desarrollo de nuestro país.

2.6 MERCADO LABORAL FORMAL E INFORMAL.

En Venezuela, el sector informal ha incrementado su participación en el empleo sostenidamente, pasando de representar el 32% de los ocupados en 1978 a 52% de los ocupados en 1999 (cifras OCEI). Este incremento del sector informal reviste una gran importancia puesto que existe una incidencia de pobreza en el sector informal notablemente superior a la del sector formal (Riutort, 1999). Algunos de los factores que han producido una contracción relativa en el empleo formal se mantendrán en el futuro, debido a los patrones de especialización derivados de la globalización y el cambio tecnológico, que impulsan la expansión de actividades capital y energía – intensivas en nuestro país. Dada esta estructura, es muy poco factible que el sector formal pueda absorber la oferta de mano de obra a una tasa acelerada, aunque se expanda en forma importante.

Una de las prescripciones de política para reducir la pobreza derivadas de la visión tradicional de los mercados de trabajo, compatible con la leyenda negra sobre la informalidad, es incrementar el empleo formal a toda costa. Según la visión compatible con la leyenda dorada, el sector informal puede alcanzar una productividad importante, por lo que debemos preguntarnos cuál es el costo de semejantes políticas de empleo formal.

Una parte de los trabajadores que conforman actualmente el sector informal probablemente se encuentra en su mejor alternativa de ingresos y trabajando bajo un esquema de organización eficiente y adaptable. La tendencia mundial hacia la reducción del tamaño de las empresas y el aumento de la sub-contratación también afecta la estructura del empleo en nuestro país. En consecuencia, intentar reducir la informalidad no parece suficiente desde el punto de vista de la reducción de la pobreza. Adicionalmente, es necesario entender la lógica del sector informal y preguntarnos cómo pueden mejorar las condiciones de vida dentro del mismo.

Al investigar los factores que determinan la remuneración de los "informales" se encuentra que los trabajadores informales hombres, con mayor experiencia y escolaridad, urbanos y cuyas actividades se encuentren en sectores de intermediación (comercio al mayor y transporte) y minería, tienen significativamente mayores ingresos que el resto. En comparación al sector formal, el sector informal remunera más la experiencia y menos la escolaridad y posee brechas de género más acentuadas. Existe evidencia sobre la importancia de la posición en la firma, dentro de la escala de remuneraciones informal, puesto que los trabajadores dueños de una microempresa (patronos informales) devengan un ingreso que es más de dos veces y media superior al de un empleado informal. A la luz de estos resultados, existen en Venezuela, trabajadores representantes tanto de la leyenda negra como de la leyenda dorada aunque su proporción es muy desigual.

Los incrementos en la productividad informal se traducen en un mejor desempeño de las microempresas informales y en mejores remuneraciones para los trabajadores informales. Por otra parte, algunas microempresas informales de alto desempeño tienden a formalizarse paulatinamente. La escolaridad incrementa las remuneraciones informales significativamente, aunada a ciertos niveles de experiencia. Esto implica que el sector informal remunera de forma importante habilidades y destrezas específicas a la rama de actividad económica, por lo que programas de capacitación y entrenamiento pueden tener gran impacto en el ingreso informal.

Las diferencias marcadas ente los ingresos de los patronos informales y el resto de los trabajadores informales pueden estar asociadas al acceso al capital, que es el factor más escaso en el sector informal. En consecuencia, los programas de microcrédito pueden tener un impacto positivo sobre la productividad e ingresos en el sector informal por dos vías: incrementando la productividad promedio de las microempresas y generando una movilidad de trabajadores empleados y por cuenta propia hacia ser dueños de una microempresa. Existen experiencias exitosas de microcrédito en el país iniciadas por organizaciones no gubernamentales y por instituciones bancarias privadas, que el gobierno debería incentivar bajo un marco regulatorio específico.

2.7 DIFERENCIA ENTRE ECONOMÍA INFORMAL Y ECONOMÍA SOCIAL.

La Economía Informal tiene una orientación Capitalista originaria. Es altamente competitiva. Genera formas de solidaridad limitadas a su sector de trabajo. De abierta confrontación con el comercio establecido por el acceso a los clientes, es decir a las fuentes de ingresos. La Economía Informal debe ser valorada:

En la dinámica de contradicciones del capital En franca oposición a las formas de relaciones entre las clases y el Estado (Empresarios gobierno). En ningún caso sus contradicciones estratégicas son de carácter anticapitalista, sino por el contrario de competencia por espacios e inclusión en el régimen. En sus potencialidades de confrontación a los aparatos de control y represión del Estado. Resistencia limitada a sus posibilidades de reconocimiento por el status quo. La Economía Informal no es pequeña y mediana empresa, la economía informal se centra en la venta de bienes y servicios y solo un sector marginal de la misma en la generación de producción. El fin último de la economía informal esta dado por la posibilidad de alcanzar un reconocimiento oficial a una actividad lucrativa.

No es economía social aunque muchas de sus dinámicas y procesos contribuyan a la generación de formas de economía social. ¨Las características de la economía informal (altamente competitiva) limitan su capacidad de redistribución solidaria del capital. ¿Que se le plantea a la economía social respecto a la economía informal? Potenciar sus posibilidades de reconocimiento oficial como actividad económica en la perspectiva de agudización de las contradicciones con los sectores del gran capital.

A partir de estas diferenciaciones (entre economía clásica y economía informal) iniciamos la indagación sobre lo que se considera economía social. Para avanzar en esta dirección procuraremos responder al conjunto de interrogantes más comunes que sobre el particular se formulan.

  1. ECONOMÍA E INFORMALIDAD

Toda sociedad posee una dimensión económica productiva en su dinámica de vida, y esta puede dividirse en Formal e Informal. En ambas divisiones encontramos a trabajadores remunerados, por lo que, bajo esta descripción general, los desocupados están en una dimensión improductiva de la economía. La economía Formal será definida como: el trabajo remunerado regido por el intercambio de bienes y servicios; dentro de ella se definen dos grandes esferas: 1) el Estado, donde quien paga el intercambio es el colectivo a través del Estado; y 2) el sector Privado, donde quien paga es el usuario o cliente y la dinámica está regida por la competencia y el beneficio en la oferta de bienes y servicios. Estos dos ámbitos definen un sistema de formas (tanto fiscales como institucionales) que estructuran un sistema económico moderno. De allí que se considere que la economía Formal es la que impulsa el desarrollo económico de una sociedad.

Como contraparte tenemos la economía Informal, que igualmente es definida como un trabajo remunerado en dinero o en especies; lo que hace que el informal no sea un desempleado. Este concepto puede estar regido por dos perspectivas generales: primero, la económica y, segundo, la social. Así, desde el punto de vista económico, la economía informal no está regida por la oferta competitiva de bienes y servicios, sino, por la simple satisfacción de las necesidades de subsistencia donde el trabajador no trabaja para el mercado, sino que, simplemente se vale del mercado para sobrevivir independientemente de la calidad de su trabajo. Aquí, a menudo los sujetos u hogares pueden ser pobres, pero, no necesariamente esto es así. Desde el punto de vista social, o de los trabajadores, la informalidad está regida por el no-cumplimiento de ciertas formas o formalidades económicas como son: no estar dentro de un sistema de seguridad social, no poseer algún tipo de contratación colectiva, etc. Así, el trabajador se encuentra en una evidente desventaja en referencia a los trabajadores del sistema Formal.

Sabiendo esto, se puede decir que la informalidad es un indicador de cómo y que tanto avanza la economía formal, la economía que fomenta el progreso, con respecto a la dimensión económica general de una sociedad.

CAPÍTULO III

3.1 PROPUESTAS PARA DISMINUIR LA ECONOMÍA INFORMAL EN VENEZUELA.

La Crisis Económica que vive Venezuela ha generado una reestructuración profunda del mercado de trabajo lo cual ha tenido como consecuencia el surgimiento del sector informal urbano de considerable envergadura, es por lo que nosotros nos atrevemos a señalar diversas propuestas que pensamos pueden servir de ayuda tanto para la disminución del sector de la economía informal en Venezuela como de otros sectores que aunque no están identificados directamente con el problema pero ayudan al incremento de la misma.

Para empezar y siguiendo un orden cronológico al problema es importante señalar que dicha problemática nace en Venezuela al igual que en todos los países latinoamericanos, en la década de los sesenta en cuanto el comercio se incrementa y las recesiones económicas comienzan a sentirse en todos los países tercermundistas; es por ello que sucedieron transformaciones económicas en Venezuela que ayudaron a una gran parte del sector económico para elevar el nivel de vida de algunos venezolanos; pero no se pensó jamás que a una gran parte de esa población en aras o en la búsqueda de ayudarlos, fue todo lo contrario.

En este nuevo siglo que comienza, se empiezan a sentir los síntomas de una gran enfermedad llamada recesión, en esta parte baja del continente, razón por la cual en cada uno de estos países con similitudes y diferencias se plasma este gran problema como la informalización de la economía la cual es de grandes magnitudes; refiriéndonos específicamente al caso venezolano, en donde el Instituto Nacional de Estadística (INE) antes OCEI, señala un 14,5% de desempleo y un 61% de economía informal.

Los motivos que han generado la Economía Informal ya han sido plasmados en puntos anteriores en este trabajo, pero a continuación las siguientes propuestas tratan de ser un ápice para la disminución no sólo como diríamos anteriormente de la economía informal dirigida al sector buhonerismo sino a otros problemas que ayudan al incremento de la misma. Dentro de ellas tenemos en primer lugar que en los actuales momentos se discute en la Asamblea Nacional la Ley Orgánica del Sistema de Seguridad Social, aunque algunos sectores no quieren conectar el problema de la referida ley al problema de la Informalización de la Economía, nosotros nos atrevemos a señalar un vínculo de causa efecto entre los dos problemas, y dicha razón es por que la Ley Orgánica de Sistema de Seguridad Social como ya lo mencionamos en este trabajo, obliga al Estado Venezolano a realizar o a dar indemnizaciones a todos los venezolanos sin distinción entre los empleados y los que no lo están, porque existe una laguna; en cuanto a que si los venezolanos de la economía formal están obligados a cotizar por los venezolanos inmersos en la economía informal o si el reglamento de dicha ley aspira regir esta laguna, podemos señalar expresamente la necesidad de observar este fenómeno desde un punto de vista global, entendiendo que cuando hablamos de la Economía Informal estamos hablando, de un problema principalmente jurídico, por lo que pensamos que la primera propuesta para atacar o erradicar tal problemática es simplificar la Legislación, con la finalidad de hacerlo más accesible y comprensible para toda la población. Un ejemplo de ello sería en cuanto a la materia tributaria ya que en los actuales momentos la administración tributaria no es tan eficiente, ya que si ésta llevará un control o censara a los trabajadores inmersos en la economía informal, para luego inscribirlos en el sistema tributario, esto ayudaría a que dichos trabajadores pasaran a ser parte del sector formal, comenzando desde los más bajos niveles del Poder Ejecutivo. En la actualidad, se está estableciendo en las ciudades de Caracas y Maracaibo una ordenanza por medio de la cual se trata de controlar el número de trabajadores informales y los espacios físicos donde estas personas laboran, para así de una u otra manera, acabar con el problema del caos social que esto genera y de una u otra forma disminuir los índices de delincuencia que alrededor de ella se suscitan. En ese mismo orden de ideas, podemos señalar que no solamente con leyes en materia de seguridad social se puede erradicar la problemática de la economía informal, ya que existe otro conjunto de leyes de distinto rango, tales como las Ordenanzas Municipales, Decretos Regionales y hasta Presidenciales que ayudarían de una u otra forma a la disminución de dicho problema; pero no sólo con su promulgación sino con su expresa aplicación.

Asimismo, podemos señalar la importancia de la Descentralización, como un instrumento que permita combatir el fenómeno de la informalización de la economía, para lo cual existe el Fondo Intergubernamental para la Descentralización (FIDES), que es un fondo destinado precisamente para acabar con esta problemática y vemos cómo en la actualidad no interactúan, de manera coordinada, los gobiernos Nacional, Regional y Municipal. Con la finalidad de distribuir de manera adecuada los recursos destinados para controlar esta problemática, pensamos que una buena coordinación y una rápida respuesta en cuanto a los pedimentos que hagan los Municipios y los Estados al gobierno nacional, facilitaría los aportes del Poder Ejecutivo a la solución de este problema.

Otro de los aspectos fundamentales es lo relacionado a las pequeñas y medianas empresas que tienen la finalidad de controlar y formalizar el comercio en los estados e incentivar a las personas o comerciantes informales a que se establezcan o se formalicen, creando empresas de conformidad con lo establecido por el Código de Comercio, bien sea a través de la constitución de sociedades en comandita, sociedades anónimas o sociedades de responsabilidad limitada. Y qué se va a lograr con ello?. Con ello se lograría que el fisco, a través del Sistema Venezolano de Información Tributaria ( S.I.V.I.T.), quien se encarga de realizar un programa de control y fiscalización del pago de los impuestos de una manera eficaz, lográndose así que todas las personas que se encuentran dentro del sector informal se organicen y se formalicen, a fin de tener más control sobre la actividad económica que en este sector se desarrolla.

Asimismo, el gobierno debe estimular el acceso a la estructura económica funcional, a todas aquellas iniciativas empresariales o comerciales a través de la facilitación de los trámites necesarios para darle ayuda financiera, asesorías, consultas y estímulos suficientes, estables y transparentes, de mecanismos de orden nacional y local debidamente armonizados, así como la necesaria voluntad política y de capacidad local para reubicarlos e incorporarlos a los sistemas formales, con reconocimiento de su condición humana y social; para así comprometer de tal manera a los interesados con la estructura económica formal; además la importancia de la pequeña y mediana empresa como unidades de producción de bienes y servicios en nuestro país, justifica la necesidad de dedicar un espacio a su conocimiento, debido a que desarrollan un menor volumen de actividades, las pequeñas y mediana empresas poseen mayor flexibilidad para adaptarse a los cambios del mercado y emprender proyectos innovadores que resultan una buena fuente generadora de empleo sobre todo a profesionales y demás personal calificado.

De igual modo pensamos que el ejecutivo nacional posee el suficiente apoyo político para decretar en forma inmediata una política de empleo que de una vez por todas se ajuste a las realidades y a los índices de desempleo, la cual es manejada hasta los actuales momentos por un lado; y por el otro establecer una verdadera coordinación entre el Banco del Pueblo, el Banco Industrial de Venezuela y la Banca Comercial, para así poder asistir de manera masiva a las personas que poseen ideas y destrezas capaces de mover los engranajes del sector productivo del país, a través de la pequeña y mediana industria. De esa forma, no sólo se estarían eliminando casos particulares, sino casos o problemas colectivos; aunado a ello, si el gobierno a mediano plazo establece políticas para la desconcentración poblacional sería un medio de gran valía para ayudar al fortalecimiento de la economía formal; ésta propuesta fue realizada por el actual Presidente de Fedecamaras, Vicente Brito; y se llevaría a cabo si el gobierno reactivara el sector agrícola y pecuario.

Otro de los aspectos que observamos de destacada importancia, es la creación inmediata de un sistema de coordinación entre el SENIAT y la Guardia Nacional, con la finalidad de disminuir los índices de contrabando que es la causal inmediata y creadora del crecimiento de la economía informal; y como última propuesta creemos que en la actualidad el estado venezolano debe evitar a toda costa un recorte más en la producción petrolera, ya que si bien dicho recorte ayudaría a disminuir el precio del barril del crudo, ello traería como consecuencia una disminución en la inversión de capital privado en las áreas de exploración y explotación, la cual traería consecuencias nefastas para la economía venezolana, ya que varios economistas señalan que por cada bolívar que invierte el sector privado en la industria venezolana se obtiene una ganancia de 1,54 Bolívares, contribuyendo al crecimiento económico, lo cual es fundamental para la creación de nuevos empleos; así mismo para incentivar y promover la formalización de la economía se requiere desarrollar programas de divulgación, de información y de capacitación, propiciar políticas de acceso al crédito, certificación y la utilización de la infraestructura urbana ociosa. También es necesario crear los mecanismos financiero que garanticen la sostenibilidad de los procesos de reordenamiento y reubicación, consolidando los grupos reubicados mediante la asistencia técnica, informativa y financiera.

Ahora bien, todo este conjunto de propuestas se encuentran limitadas a nuestro análisis objetivo de la situación; pero con certeza podemos señalar que más que propuestas son herramientas que el estado posee en sus manos y que no entendemos la razón por la cual no se ponen en práctica muchas de las buenas propuestas planteadas por diversos sectores del país, tales como el industrial, el cual solicita apoyo para reactivar el sistema productivo del país, ya que si se realizasen no sólo tendríamos una baja importante de la tasa de desempleo sino también una baja en el crecimiento de la economía informal y consecuencialmente tendríamos una mejor calidad de vida para todos los venezolanos.

3.2 CINCO TAREAS PARA LA SOLUCIÓN NECESARIA

Proponemos un plan de acción para tomar los primeros pasos en disminuir la informalidad en Venezuela, el cual puede ser desarrollado de manera piloto en el casco central de Maracay capital del Estado Aragua y sirva como ente multiplicador para otros Estados del país.

  1. Así conocer mejor quienes son y cual es la situación de las personas que allí laboran. El censo permitiría identificar hacia quien deben estar dirigidas las políticas públicas.

  2. Hacer un censo:

    Estas redes deben ir dirigidas en tres direcciones. a) hacia la creación de un clima de confianza resolviendo problemas de interés común a los actores que hacen vida en las zonas ocupadas por el buhonerismo: seguridad, salubridad, limpieza, etc.; b) otra red que junto con el sector privado, negocie iniciativas rentables de inversión social: promoción del micro-crédito, iniciativas de inversión inmobiliaria, etc.; c) otra red que negocie con otras agencias del estado los mecanismos de instrumentación y financiamiento de políticas que van mas allá del alcance del nivel local.

  3. Crear redes de apoyo mutuo:

    Aquí se propone generar programas de formación para el trabajo que permitan fortalecer el capital humano de los trabajadores (fomentando la creación de un instituto de capacitación para el trabajo con el apoyo del sector privado). Adicionalmente, se propone focalizar políticas que se dirijan a atender a la población de madres solteras jefes de hogar, por ejemplo a través de guarderías para hijos de madres trabajadoras. Apoyar a microempresarios emprendedores en los aspectos de abaratamiento de sus costos de registro, obtención de financiamiento formal, con minas a incentivarlos a formalizar sus actividades.

  4. Accionar políticas públicas de gran impacto que se relacionen directamente con la problemática social de los trabajadores de la economía informal:

    A los buhoneros se les adjudicaría un bono de transferencia a la formalidad (bono intransferible). El concepto del bono de transferencia supone que el Estado reconoce el carácter de la actividad y la ubicación del buhonero en la vía pública, pero tiene la intención de generar alternativas para dignificar el trabajo. En paralelo, los actores interesados en la solución (privados, públicos y ciudadanía) trabajan en estrategias: reubicaciones en centros comerciales para la economía informal, establecimiento permanente y regularización legal en ciertos espacios y en actividades específicas, traslado de los trabajadores informales a la formalidad, etc. Una vez que el buhonero es reubicado o absorbido por la empresa formal, el bono es devuelto a la autoridad quien velará porque ese puesto no sea ocupado nuevamente. Para garantizar que no habrá re–ocupación de los espacios, el Gobierno Local diseñará una ordenanza en la que debe hacer énfasis en los aspectos legales asociados a la violación del espacio, pero también a los mecanismos de premio y castigo que sufrirá el (los) funcionarios asociados al soborno o cesión de espacios públicos para la práctica del buhonerismo.

  5. El problema del espacio público:
  6. Creando una tolerancia 0 frente a violaciones de la ley:

Paralelamente a la reubicación de los buhoneros se requiere una política anti-corrupción (con una expedita expresión legislativa) conjuntamente con incentivos para el cumplimiento de la ley y altos costos para no hacerla cumplir.

CAPÍTULO IV

CONCLUSIÓN

De acuerdo al análisis objetivo realizado al tema de la Informalización de la Economía en Venezuela, podemos concluir que ésta existe debido a un estado de derecho permisivo en el que no puede aplicarse la ley con todo su rigor, ya que esta se ha desvinculado de la realidad social que debe normar, trayendo como consecuencia, la impunidad de los informales, quienes habitan en una zona gris entre la legalidad y la ilegalidad; por lo tanto, se llega a la conclusiones y soluciones ineficaces que no atacan, el problema de fondo, y es por ello que pensamos que debe canalizarse la aplicación de la ley, simplificando el sistema legal e incrementando y auspiciando la productividad de la pequeña y mediana empresa, podría detenerse notablemente el crecimiento del mercado informal.

La economía informal no es más que el síntoma de una enfermedad crónica del sistema jurídico, político, social y económico del país, ya que Venezuela tiene ante sí una enorme cuesta que remontar, como es el revestir la condición actual de un país de economía informal en uno de empleo formal bajo una economía sana y productiva; porque la economía informal es un fenómeno global que ciertamente ha sido aliento y alivio económico para los venezolanos quienes se han visto obligados a desenvolverse al margen de las instituciones legalmente constituidas y el mercado financiero.

Sin embargo, es necesario destacar que para sobrellevar este estancamiento económico, causado por la recesión que el país atraviesa, debe imprimírsele fuerza a la empresa nacional, sin caer en el proteccionismo por parte del Estado. De esta forma, el resurgimiento de dicha empresa comenzará a observarse en un aumento de la oferta laboral y por consiguiente, una disminución de la actividad informal, como consecuencia del incremento de la calidad de vida de esos trabajadores, hoy desempleados. Asimismo, esta fuerza traducida en libertad de obrar canalizada, provocaría un descenso significativo en los índices inflacionarios lo que causaría que personas dedicadas a la Economía Informal, consigan en esto un incentivo para formalizarse dentro de la actividad economía que desarrolla. En caso adverso, Venezuela corre el riesgo de convertirse en una economía anfitriona, donde todas las empresas privadas importantes están en manos de inversionistas extranjeros.

La Economía Informal es un fenómeno inextinguible pero regulable, hasta el punto de una erradicación artificial, por medio de la simplificación del sistema jurídico y logrando que se haga accesible y compresible para toda la población, ahora bien el creciente desarrollo de la economía informal en Venezuela impone un reto y reclama la atención de los líderes encargados de la marcha económica del país; atención que debe materializarse mediante la potenciación del desarrollo de la pequeña y mediana empresa, con el propósito de lograr la estabilidad económica venezolana.

 

PROYECTO FINAL

PARTICIPANTES

José Aguilar

Blanco l. Helianta

Fuentes Alexander

Santos S. José M.

REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

MINISTERIO DEL PODER POPULAR PARA LA EDUCACIÓN SUPERIOR

IUTEPAL – MARACAY

 


Partes: 1, 2


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