Ominosa es, por cierto, la voz de Bahá'u'lláh que resuena en estas proféticas palabras: "¡Oh vosotros pueblos del mundo! Sabed en verdad que una calamidad imprevista os persigue y un doloroso castigo os aguarda. No penséis que las acciones que habéis cometido han sido ocultadas a mi vista". Y nuevamente: "Tenemos un tiempo fijado para vosotros, oh pueblos. Si a la hora señalada no os volvéis hacia Dios, Él en verdad os asirá violentamente y hará que penosas aflicciones os acosen de todas direcciones. ¡Cuán severo es, en verdad, el castigo con que vuestro Señor os castigará entonces!
¿Debe la humanidad, atormentada como lo está ahora, ser castigada por
penurias más severas aún hasta que su influencia purificadora
pueda prepararla para entrar en el Reino celestial que ha de establecerse sobre
la tierra? La inauguración de tan vasta, tan única, tan luminosa
era en la historia humana, ¿debe ser anunciada por una catástrofe tan
grande en los asuntos humanos que recuerde, o incluso sobrepase, al espantoso
colapso de la civilización romana en las primeras centurias de la Era
Cristiana? ¿Una serie de profundas convulsiones debe agitar y estremecer a la
raza humana hasta que Bahá'u'lláh pueda ser entronizado en los
corazones y las conciencias de las masas, hasta que su indiscutida ascendencia
sea reconocida universalmente y el noble edificio de su Orden Mundial sea erigido
y establecido?
Han quedado atrás los largos períodos de infancia y niñez
por los que la raza humana ha pasado. La humanidad está ahora experimentando
las conmociones invariablemente asociadas con la más turbulenta etapa
de su evolución, la etapa de la adolescencia, cuando la impetuosidad
de la juventud y su vehemencia alcanzan su punto culminante y deben ser gradualmente
seguidas por la calma, la sabiduría y la madurez que caracterizan a la
edad adulta. Entonces la raza humana alcanzará ese nivel de madurez que
le permitirá adquirir todos los poderes y capacidades de los cuales ha
de depender su desarrollo final.
La unificación de toda la humanidad es el distintivo de la etapa a la
cual la sociedad se está ahora aproximando. La unidad de la familia,
de la tribu, de la ciudad-estado y de la nación ha sido intentada sucesivamente
y establecida por completo. La unidad mundial es la meta hacia la cual se está
esforzando una humanidad hostigada. La formación de naciones ha llegado
a su fin. La anarquía inherente a la soberanía del Estado está
moviéndose hacia su clímax. Un mundo en camino hacia la madurez
debe abandonar este fetiche, reconocer la unidad y la integridad de las relaciones
humanas, y establecer de una vez por todas el mecanismo que mejor pueda encarnar
este principio fundamental de su vida...
La Unidad de la raza humana, vista por Bahá'u'lláh, implica el
establecimiento de una mancomunidad mundial en la que todas las razas, credos
y clases estén estrecha y permanentemente unidas, en que la autonomía
de sus Estados miembros, la libertad personal y la iniciativa de los individuos
que la componen estén definitiva y completamente resguardadas. Esta mancomunidad
debe, tal como podemos visualizarla, consistir en una legislatura mundial, cuyos
miembros, en calidad de albaceas de toda la humanidad, controlarán definitiva
y enteramente los recursos de todas las naciones que la compongan y formularán
aquellas leyes que sean requeridas para reglamentar la vida, satisfacer las
necesidades y ajustar las relaciones de todas las razas y pueblos. Un ejecutivo
mundial, respaldado por una fuerza internacional, llevará a cabo las
decisiones a que se haya llegado y aplicará las leyes aprobadas por esta
legislación mundial y resguardará la unidad orgánica de
toda la mancomunidad. Un tribunal mundial adjudicará y dictaminará
su veredicto obligatorio y final en todas y cualesquiera disputas que surjan
entre los varios elementos constituyentes de este sistema universal. Un mecanismo
de intercomunicación mundial será ideado, el cual abarcará
a todo el planeta, liberado de las trabas y restricciones nacionales, funcionando
con maravillosa rapidez y perfecta regularidad. Una metrópolis mundial
actuará como el centro nervioso de una civilización mundial, el
foco hacia el que las fuerzas unificadoras de la vida han de convergir y de
donde se irradiarán sus influencias de energía. Un idioma mundial
será inventado o elegido de entre los idiomas existentes y enseñado
en las escuelas de todas las naciones federadas como un auxiliar del idioma
materno. Una escritura mundial, una literatura mundial, un sistema monetario,
de pesas y medidas uniforme y universal, simplificará y facilitará
el intercambio y entendimiento entre las naciones y razas de la humanidad. En
semejante sociedad mundial la ciencia y la religión, las dos fuerzas
más potentes de la vida humana, se reconciliarán, cooperarán
y se desarrollarán armoniosamente. La prensa, bajo tal sistema, a la
vez que dará plena libertad a la expresión de los diversos puntos
de vista y convicciones de la humanidad, cesará de ser perversamente
manipulada por intereses creados, sean éstos privados o públicos,
y será liberada de la influencia de Gobiernos y pueblos contendientes.
Los recursos económicos del mundo serán organizados, sus fuentes
de materias primas serán explotadas y totalmente utilizadas, sus mercados
serán coordinados y desarrollados, y la distribución de sus productos
será equitativamente regulada.
Las rivalidades, odios e intrigas nacionales cesarán, y la animosidad
y perjuicio raciales serán reemplazados por amistad, entendimiento y
cooperación racial. Las causas de lucha religiosa serán definitivamente
eliminadas, las barreras y restricciones económicas serán completamente
abolidas y la excesiva distinción entre clases será suprimida.
Pobreza extrema por una parte y exagerada acumulación de bienes por otra
desaparecerán. La enorme energía disipada y derrochada en la guerra,
ya sea económica o política, será consagrada a aquellos
fines que extiendan el alcance de las invenciones humanas y del desarrollo tecnológico
al aumento de la productividad de la humanidad, al exterminio de las enfermedades,
a la extensión de la investigación científica, a la elevación
del nivel de salud física, a la agudización y refinamiento del
cerebro humano, a la explotación de los inusitados e insospechados recursos
del planeta, a la prolongación de la vida humana y al fomento de cualquier
otro agente que pueda estimular la vida intelectual, moral y espiritual de toda
la raza humana.
Un sistema federado mundial, gobernando toda la tierra y ejerciendo irrefutable
autoridad sobre sus vastos e inimaginables recursos, que armonice y encarne
los ideales del Este y Oeste, liberado de la maldición de la guerra y
sus miserias y dedicado a la explotación de todos los recursos disponibles
de energía sobre la superficie del planeta; un sistema en el cual la
Fuerza es transformada en siervo de la Justicia, cuya vida es sostenida por
el reconocimiento universal de un solo Dios y por su lealtad a una Revelación
común, tal es la meta hacia la cual la humanidad, impelida por las fuerzas
unificadoras de la vida, está avanzando.48
La aflicción que sacudirá al mundo y que Bahá'u'lláh
ha profetizado en forma tan vívida como se ha citado en páginas
anteriores, puede encontrar que esta nación (Estados Unidos) sea arrastrada
a su vórtice, hasta un grado sin precedentes. De esto probablemente surgirá,
a diferencia de sus reacciones al último conflicto mundial pasado, conscientemente
decidida a aprovechar su oportunidad para hacer que todo el peso de su influencia
recaiga sobre los gigantescos problemas que tales acontecimientos suscitarán
subsiguientemente, y para ahuyentar de modo permanente, en unión con
sus naciones hermanas tanto del Oriente como del Occidente, a la mayor maldición
que de tiempo inmemorial ha afligido y degradado a la raza humana.
Entonces, y sólo entonces, la nación americana, moldeada y purificada
en el crisol de una guerra común, endurecida por sus rigores y disciplinada
por sus escarmientos, se encontrará en posición para elevar su
voz en los consejos de las naciones, para colocar ella misma la fundación
de la paz universal y duradera, proclamar la solidaridad, unidad y madurez de
la humanidad y asistir al establecimiento en la tierra del reino de la rectitud
prometida. Entonces, y sólo entonces, la nación americana, mientras
que la comunidad de creyentes americanos dentro de su corazón esté
consumando su misión divinamente asignada, podrá realizar el destino
inefablemente glorioso decretado para ella por el Todopoderoso e inmortalmente
grabado en los escritos de 'Abdu'l-Bahá. Entonces, y solo entonces, la
nación americana logrará "aquello que adornará las páginas
de la historia", "se convertirá en la envidia del mundo y será
bendita tanto en el Oriente como en el Occidente".49
El mundo se mueve, realmente, hacia su destino. La interdependencia de los pueblos
y naciones de la tierra es ya un hecho consumado, a pesar de lo que digan o
hagan los jefes de las fuerzas que dividen al mundo. Su unidad en la esfera
económica es ahora entendida y reconocida. El bienestar de una parte
significa el bienestar del todo y la miseria de una parte trae la miseria al
todo. La Revelación de Bahá'u'lláh, en sus propias palabras,
ha "dado un nuevo impulso y fijado una nueva dirección" a este vasto
proceso que opera ahora en el mundo. Las llamas encendidas por esta gran prueba
aflictiva son consecuencia de que los hombres no la hayan reconocido. Por otra
parte, están apresurando su plena realización. Una adversidad
prolongada, mundial, desconsoladora, unida al caos y la destrucción universal,
debe necesariamente convulsionar a las naciones, remover la conciencia del mundo,
desilusionar a las masas, producir un cambio radical en la concepción
misma de la sociedad y refundir, por último, los desarticulados y sangrantes
miembros de la humanidad en un solo cuerpo, único, orgánicamente
unido e indivisible.
Al carácter general, las implicaciones y rasgos distintivos de esa mancomunidad
mundial, destinada a surgir, tarde o temprano, de la carnicería, angustia
y devastación de esta gran convulsión mundial, ya me he referido
en mis comunicaciones previas. Baste decir que esta consumación será
por su misma naturaleza un proceso gradual y debe, como Bahá'u'lláh
mismo lo ha previsto, conducir primero al establecimiento de la Paz Menor que
han de instaurar por sí mismas las naciones de la tierra, las cuales
se hallan aún inconscientes de su Revelación y, sin saberlo, están
poniendo en vigor los principios generales que Él ha enunciado. Este
trascendental e histórico paso, que implica la reconstrucción
de la humanidad como resultado del reconocimiento universal de su unicidad e
integridad, traerá consigo la espiritualización de las masas como
consecuencia de la confesión del carácter y el reconocimiento
de las pretensiones de la Fe de Bahá'u'lláh: condición
esencial para esa fusión final de todas las razas, credos, clases y naciones,
que debe señalar la aparición de su Nuevo Orden Mundial.
Entonces será proclamada y celebrada la llegada a la madurez de toda
la raza humana por todos los pueblos y naciones de la tierra. Entonces será
enarbolado el estandarte de la Paz Más Grande. Entonces será reconocida,
aclamada y establecida firmemente la soberanía mundial de Bahá'u'lláh,
el Establecedor del Reino del Padre, anunciado por el Hijo y predicho por los
Profetas de Dios antes y después de Él. Entonces nacerá,
florecerá y se perpetuará una civilización mundial; civilización
con una plenitud de vida tal como el mundo jamás ha visto ni puede todavía
concebir. Entonces se cumplirá plenamente el Convenio Sempiterno. Entonces
se verificará la promesa encerrada en todos los libros de Dios, y acontecerán
todas las profecías pronunciadas por los Profetas de antaño, y
se realizarán los sueños de los videntes y poetas. Entonces el
planeta, vivificado por la Fe universal de sus habitantes en un solo Dios y
su lealtad a una Revelación común, reflejará, dentro de
las limitaciones que le han sido impuestas, la resplandeciente gloria de la
soberanía de Bahá'u'lláh, brillando en la plenitud de su
esplendor en el Paraíso de Abhá, y será hecho el escabel
de su Trono en las alturas, y aclamado como el cielo terrenal, capaz de cumplir
el inefable destino que, desde tiempo inmemorial, le ha sido fijado por el amor
y sabiduría de su Creador.50
Él (Bahá'u'lláh) sostiene sin reservas el principio de
seguridad colectiva; recomienda la reducción de los armamentos nacionales
y proclama la necesaria e inevitable convocatoria de una reunión mundial,
en la que los reyes y gobernantes del mundo deliberarán para el establecimiento
de la paz entre las naciones.51
Durante esta Edad Formativa de la Fe, y en el curso de la época actual
y las sucesivas, se habrá completado la etapa final y culminante de la
erección de la estructura del Orden Administrativo de la Fe de Bahá'u'lláh
(la elección de la Casa Universal de Justicia); el Kitáb-i-Aqdas,
el Libro Madre de su Revelación, habrá sido codificado y sus leyes
promulgadas; se habrá establecido la Paz Menor, se habrá logrado
la unidad de la humanidad y alcanzado su madurez, el Plan concebido por 'Abdu'l-Bahá
se habrá ejecutado, la emancipación de la Fe de las garras de
la ortodoxia religiosa y su carácter religioso independiente habrá
sido universalmente reconocido...
... No podemos evitar percibir el funcionamiento de dos procesos simultáneos
que datan de los años finales de la Edad Media de nuestra Fe, cada uno
de ellos nítidamente definido, cada uno claramente separado, sin embargo
estrechamente relacionados y destinados a culminar, en la plenitud del tiempo,
en una misma consumación gloriosa.
Uno de estos procesos está asociado con la misión de la Comunidad
Bahá'í americana, el otro con el destino de la nación americana.
El uno sirve directamente a los intereses del Orden Administrativo de la Fe
de Bahá'u'lláh...
El otro proceso data del estallido de la Primera Guerra Mundial que arrojó
a las grandes repúblicas del Occidente al vórtice de la primera
etapa de una convulsión mundial. Recibió su impulso inicial a
través de la formulación de los Catorce Puntos del Presidente
Wilson, asociando estrechamente por primera vez a aquella república con
las fortunas del Viejo Mundo. Sufrió su primer contratiempo con la disociación
de esa república de la recién nacida Liga de las Naciones que
ese presidente se había esforzado en crear. Adquirió más
ímpetu con el estallido de la Segunda Guerra Mundial, infligiendo un
sufrimiento sin precedentes sobre aquella república y comprometiéndola
aún más en los asuntos de todos los continentes del globo. Se
reforzó aún más con la declaración incorporada en
la Carta Atlántica, tal como fue expresado por uno de sus principales
progenitores, Franklin D. Roosevelt. Asumió un perfil definido con el
nacimiento de las Naciones Unidas en la Conferencia de San Francisco. Adquirió
mayor significado con la elección de la Ciudad del Convenio misma como
la sede de la organización recién nacida, con la declaración
reciente del presidente americano relativa a los compromisos de su país
en Grecia y Turquía, así como con la sumisión a la Asamblea
General de las Naciones Unidas del espinoso y desafiante problema de Tierra
Santa (el centro espiritual y administrativo de la Fe Mundial de Bahá'u'lláh).
Por muy largo y tortuoso que sea el camino, debe conducir, a través de
una serie de victorias y reveses, a la unificación política de
los hemisferios oriental y occidental, al nacimiento de un Gobierno mundial
y al establecimiento de la Paz Menor en la Edad de Oro de la Dispensación
de Bahá'u'lláh, tal como fue predicho por Bahá'u'lláh
y anunciado por el Profeta Isaías. Debe, por último, culminar
en el despliegue de la bandera de la Paz Más Grande, en la Edad de Oro
de la Dispensación de Bahá'u'lláh.52
La construcción de este Edificio (el Archivo Internacional Bahá'í)
marcará a su vez el comienzo de la construcción, en el curso de
sucesivas épocas de la Edad Formativa de la Fe, de otras estructuras
que servirán de sedes administrativas de instituciones divinamente designadas
como la Guardianía, las Manos de la Causa y la Casa Universal de Justicia.
Siguiendo un estilo armónico de arquitectura y en la forma de un arco
alargado, estos Edificios rodearán los lugares de reposo de la Hoja Más
Sagrada, que ocupa el máximo rango entre los miembros de su sexo en la
Dispensación Bahá'í, de su Hermano, ofrecido por Bahá'u'lláh
como rescate para avisar y unificar el mundo, y de su Madre, proclamada por
Él como "su consorte escogida en todos los mundos de Dios". La terminación
final de esta enorme tarea marcará la culminación del desarrollo
de un Orden Administrativo divinamente designado, cuyos comienzos se remontan
hasta los años finales de la Edad Heroica de la Fe.
Este vasto e irresistible proceso, sin parangón en la historia espiritual
de la humanidad y que sincronizará con dos desarrollos no menos significativos
-el establecimiento de la Paz Menor y la evolución de las instituciones
bahá'ís nacionales y locales: uno externo y el otro interno al
mundo bahá'í-, alcanzará su consumación final, en
la Edad de Oro de la Fe, al izarse el estandarte de la Paz Más Grande
y al surgir, en la plenitud de su poder y gloria, el Centro focal de los organismos
que constituyen el Orden Mundial de Bahá'u'lláh. El establecimiento
final de esta sede de la Mancomunidad Mundial Bahá'í señalará
al mismo tiempo la proclamación de la soberanía del Fundador de
nuestra Fe y el advenimiento del Reino del Padre repetidamente elogiado y prometido
por Jesucristo.
Este Orden Mundial, a su vez, en el curso de Dispensaciones sucesivas del Ciclo
Bahá'í, dará su fruto más selecto con el nacimiento
y florecimiento de una civilización, divinamente inspirada, singular
en sus aspectos, de alcance mundial y de carácter fundamentalmente espiritual
-una civilización destinada, a medida que se vaya desenvolviendo, a derivar
su impulso inicial del espíritu que anima a las mismísimas instituciones
que, en su estado embrionario, están removiéndose ahora en la
matriz de la Edad Formativa actual de la Fe.53
SELECCIÓN DE CARTAS ESCRITAS DE PARTE DE SHOGHI EFFENDI SOBRE LA PAZ
El mundo se halla envuelto en una gran confusión y lo más patético
es que ha aprendido a mantenerse apartado de Dios, el único que lo puede
salvar y aliviar de sus sufrimientos. Nosotros, a quienes se nos ha confiado
la tarea de aplicar el remedio divino dado por Bahá'u'lláh, tenemos
el deber de concentrar nuestra atención sobre la consumación de
esta tarea y no descansar hasta que la paz predicha por los Profetas de Dios
esté permanentemente establecida.54
Shoghi Effendi escribió su reciente carta general (La Meta de un Nuevo
Orden Mundial) a los amigos de Occidente porque creía que se debe hacer
comprender al público la actitud que la Fe Bahá'í mantiene
hacia los problemas económicos y políticos actuales. Debemos dar
a conocer al mundo lo que fue el propósito de Bahá'u'lláh.
Hasta ahora la Unidad de la Humanidad tenía sólo importancia académica.
Ahora se está convirtiendo cada vez más en tema a ser planteado
por estadistas internacionales. Está llegando al campo de la política
práctica. En consecuencia, es una oportunidad maravillosa para que salgamos
y expongamos la enseñanza al frente que es la meta y propósito
de los preceptos sociales de Bahá'u'lláh. Shoghi Effendi espera
que los amigos hagan resonar esta llamada a una unidad orgánica de la
humanidad hasta que forme parte de la fe consciente de cada hombre vivo en el
mundo. Sin embargo, es necesario tener gran prudencia, no sea que seamos malentendidos
y clasifiquen a nuestra Fe entre los movimientos radicales.55
Shoghi Effendi desea que le acuse recibo de su carta con fecha del 26 de enero
de 1932 que acompañaba a una copia impresa de su última carta
general (La Meta de un Nuevo Orden Mundial)... Está profundamente agradecido
al enterarse de que los amigos lo encuentran bastante interesante y digno de
consideración como para hacer de su contenido el tema de su campaña
de enseñanza. Sinceramente espera que esto también descubra a
algunos amigos la importancia de esta enseñanza de la Causa y les estimule
a hacer un estudio concienzudo y profundo de ella. Pues indudablemente forma
la meta de los preceptos sociales de la Fe. No hay ninguna razón por
la que los bahá'ís no deban tomar la delantera en abogar por tal
Federación del mundo, hacia la cual el mundo está siendo conducido
por fuerzas que no puede controlar.56
Las diferentes naciones del mundo nunca alcanzarán la paz excepto tras
reconocer el significado de las enseñanzas y defenderlas con entusiasmo,
pues a través de esos preceptos todos los problemas internacionales se
resolverán y todo hombre conseguirá el ambiente espiritual en
el que pueda evolucionar su alma y producir sus mejores frutos.57
El Guardián también leyó con profundo interés todos
los papeles adjuntos. Está firmemente convencido de que mediante la perseverancia
y la acción concertada, la causa de la Paz acabará triunfando
sobre todas las oscuras fuerzas que amenazan el bienestar y el progreso del
mundo actual. Pero tales intentos puramente humanos son sin duda ineficaces
a menos que estén inspirados y guiados por el poder de la fe. Sin la
asistencia de Dios, tal como mediante el mensaje de Bahá'u'lláh,
la paz nunca se puede establecer adecuadamente y con seguridad. Pasar por alto
la solución bahá'í para la paz mundial equivale a construir
sobre cimientos de arena. Aceptarla y aplicarla es hacer que la paz sea no un
mero sueño, ni un ideal, sino una realidad viva. Éste es el punto
que el Guardián desea que usted desarrolle, que vuelva a subrayar una
y otra vez y que apoye con argumentos convincentes. El programa bahá'í
de paz es, de hecho, no sólo una manera de alcanzar esa meta. Ni siquiera
es relativamente la mejor. Es, en última instancia, el único instrumento
eficaz para el establecimiento del reino de paz en este mundo. Esta actitud
no implica repudiar totalmente ninguna de las otras soluciones ofrecidas por
diversos filántropos. Simplemente muestra que no son adecuados al compararlos
con el Plan Divino para la unificación del mundo. No podemos evadir la
verdad de que nada mundano puede, en última instancia, ser duradero,
a menos que esté apoyado y sostenido por el poder de Dios.58
Cualesquiera que sean nuestros contratiempos y por formidables que sean las
fuerzas de la oscuridad que hoy nos asedien, la unificación de la humanidad
delineada y asegurada por el Orden Mundial de Bahá'u'lláh será
establecida firme y permanentemente en la plenitud de los tiempos. Ésta
es la promesa de Bahá'u'lláh y ningún poder de la tierra
puede, a la larga, impedir su realización adecuada ni siquiera retrasarla.
En consecuencia, los amigos no deben perder la esperanza, sino que, plenamente
conscientes de su poder y su papel, deben perseverar en sus potentes esfuerzos
por la extensión y la consolidación del dominio universal de Bahá'u'lláh
en la tierra.59
En cuanto al Ejecutivo Internacional al que el Guardián hace referencia
en su Meta de un Nuevo Orden Mundial, se debe observar que esto no se refiere
de ninguna manera a la Mancomunidad Bahá'í del futuro, sino simplemente
a ese Gobierno mundial que precederá al advenimiento y conducirá
al establecimiento final del Orden Mundial de Bahá'u'lláh. La
formación de este Ejecutivo Mundial, que corresponde a la cabeza o cuerpo
ejecutivo en los Gobiernos nacionales actuales, no es más que un paso
que conduce al Gobierno mundial bahá'í del futuro y por ello no
debe ser identificado con la institución de la Guardianía ni con
la de la Casa Internacional de Justicia.60
Con relación a su trabajo de enseñanza: lo que el Guardián
desea que usted subraye con énfasis en todas sus charlas es la suprema
necesidad de que todos los individuos y naciones adopten hoy día en su
integridad el programa social dado por Bahá'u'lláh para la reconstrucción
de la vida religiosa, económica y política de la humanidad. Él
desea que usted explique y analice los elementos que ayudan a levantar este
Divino Orden Mundial a la luz de las condiciones y acontecimientos actuales
del mundo. Él cree que se le debe dar especial énfasis a la inminente
necesidad de establecer un Estado mundial súper nacional y soberano,
como el que describió Bahá'u'lláh. Al ser progresivamente
sometido el mundo a tumultos y convulsiones jamás experimentados anteriormente,
la comprensión de tal necesidad está penetrando las conciencias
no sólo de los sabios y los eruditos, sino también de la gente
común. En consecuencia, los creyentes deben aprovechar esta oportunidad
y hacer un esfuerzo supremo para presentar, en lenguaje convincente y elocuente,
aquellas enseñanzas sociales y humanitarias de la Fe que nosotros creemos
que constituyen la única panacea para los innumerables males que afligen
a nuestro mundo actual.61
Con referencia a su pregunta sobre la referencia de 'Abdu'l-Bahá a la
"unidad en el reino político": esta unidad se debe distinguir claramente
de la "unidad de las naciones". La primera es una unidad que Estados soberanos
y políticamente independientes alcanzan entre ellos, mientras que la
segunda es una que se realiza entre naciones, siendo la diferencia entre un
Estado y una nación que el primero, como usted sabe, es una entidad política
sin ser necesariamente de raza homogénea, mientras que la segunda implica
una homogeneidad nacional además de política.62
En cuanto a su trabajo de enseñanza: el Guardián ya le ha aconsejado
que subraye en sus charlas la idea de súper estado mundial y el concepto
de la Unidad de la Humanidad que constituye su base subyacente. Además
él desea que usted también enfatice el hecho de que la humanidad,
tomada como un todo, ha entrado en la etapa más crítica y trascendental
de su evolución, la etapa de la madurez. La idea de la llegada a la edad
de madurez de la humanidad constituye el núcleo central de las Enseñanzas
Bahá'ís y es el aspecto más distintivo de la Revelación
de Bahá'u'lláh. Una comprensión correcta de este concepto
proporciona la clave para una apreciación adecuada de la tremenda declaración
hecha por el Autor de la Fe, tanto con respecto a su propio rango como a la
incomparable grandeza de su Dispensación.63
Con respecto a la pregunta que usted ha hecho sobre la fecha y la forma en que
se establecerán la Paz Menor y la Mayor, referidas por Bahá'u'lláh,
después de la próxima guerra mundial: opina que la Paz Menor se
producirá mediante los esfuerzos políticos de los Estados y las
naciones del mundo, independientemente de cualquier plan o esfuerzo directo
bahá'í, y que la Paz Mayor se establecerá a través
de los creyentes y mediante la operación directa de las leyes y principios
revelados por Bahá'u'lláh y el funcionamiento de la Casa Universal
de Justicia como el órgano supremo del súper estado Bahá'í;
su punto de vista sobre este tema es muy correcto y está plenamente de
acuerdo con los pronunciamientos del Guardián expresados en el Desenvolvimiento
de la Civilización Mundial.64
Aunque es prematuro intentar y esforzarse en prever sobre qué base estarían
representadas diversas naciones en cualquier Consejo internacional, o en cualquier
forma internacional de Gobierno, está claro que desde el punto de vista
bahá'í sólo se podría realizar sobre una base de
verdadera justicia; y la justicia no implica que una raza tenga un voto preponderante
sobre los representantes de otra raza, estando así en posición
de dominarles.65
A lo que se refería 'Abdu'l-Bahá sobre el levantamiento de las
mujeres para la paz, es que éste es un asunto que afecta vitalmente a
las mujeres, y que cuando formen un conjunto abrumador y consciente de opinión
pública contra la guerra, no puede haber guerra. Las mujeres bahá'ís
ya están organizadas al ser miembros de la Fe y del Orden Administrativo.
No es necesario que se organicen más. Pero, a través de la enseñanza
y el apoyo moral activo que den a todo movimiento dirigido hacia la paz, deberían
intentar ejercer una fuerte influencia sobre las conciencias de otras mujeres
con respecto a este asunto esencial.66
Las Siete Luces de Unidad no aparecerán necesariamente en el orden dado.
Un producto de la segunda puede bien ser la cultura universal.67
Las enseñanzas de Bahá'u'lláh establecerán una nueva
forma de vida para la humanidad. Aquellos que son bahá'ís han
de esforzarse por establecer esta forma de vida lo más rápido
posible. Ahora que ha llegado la hora en que está ganando importancia
la Fe Bahá'í y está siendo analizada y examinada por tantas
personas, es necesario que los adherentes de la Fe vivan en conformidad con
los elevados ideales de la Fe en todas las maneras. De esta forma pueden demostrar
que la Fe Bahá'í sí crea una la Voluntad de Dios y en consecuencia
el establecimiento de una sociedad pacífica y universal. Las ataduras
que causan divisiones son de los hombres, mientras que el servicio universal
es de Dios.
El Guardián está ahora ansioso de que todos los amigos obtengan
una conciencia universal y una forma de vida universal.68
El Gobierno mundial llegará, pero no sabemos la fecha.69
SELECCIÓN DE CARTAS DE LA CASA UNIVERSAL DE JUSTICIA SOBRE LA PAZ
Cuando Bahá'u'lláh proclamó su Mensaje al mundo en el siglo
diecinueve, dejó muy claro que el primer paso esencial para la paz y
el progreso de la humanidad era su unificación. Así, dice: "El
bienestar de la humanidad, su paz y seguridad son inalcanzables, a menos que
su unidad sea firmemente establecida." (b) Sin embargo, hasta hoy usted observará
que la mayoría de la gente toma el punto de vista contrario: consideran
la unidad como una meta última casi inalcanzable y se concentran primero
en remediar todos los otros males de la humanidad. Si sólo lo supieran,
estas otras enfermedades no son más que diversos síntomas y efectos
secundarios de la enfermedad básica: la falta de unidad.
Además, Bahá'u'lláh ha afirmado que la revivificación
de la humanidad y la curación de todos sus males sólo se pueden
conseguir a través de su Fe...
Shoghi Effendi nos dice que dos grandes procesos están en funcionamiento
en el mundo: El gran Plan de Dios, de progreso tumultuoso, operando a través
de la humanidad como un todo, derrumbando las barreras a la unidad mundial y
fraguando a la humanidad en un cuerpo unificado en los fuegos del sufrimiento
y la experiencia. Este proceso producirá, cuando Dios lo disponga, la
Paz Menor, la unificación política del mundo. Entonces la humanidad
se asemejará a un cuerpo que está unificado pero sin vida. El
segundo proceso, la tarea de infundir vida en este cuerpo unificado -de crear
verdadera unidad y espiritualidad culminando en la Paz Mayor-, es el de los
bahá'ís, que están trabajando conscientemente, con instrucciones
detalladas y guía divina continua, para erigir el tejido del Reino de
Dios sobre la tierra, al que llaman a sus congéneres, confiriéndoles
así vida eterna.70
Es cierto que 'Abdu'l-Bahá hizo pronunciamientos que relacionaban el
establecimiento de la unidad de las naciones con el siglo veinte. Por ejemplo:
"... La quinta luz es la unidad de las naciones, una unidad que será
seguramente establecida en este siglo, haciendo que todos los pueblos del mundo
se consideren ciudadanos de una sola patria común..." Y en El Día
Prometido ha Llegado, después de una afirmación similar citada
de Contestación a unas Preguntas, Shoghi Effendi hace este comentario:
"Ésta es la etapa a la que el mundo se está aproximando ahora,
la etapa de la unidad mundial, que, según nos asegura 'Abdu'l-Bahá,
se establecerá con toda seguridad en este siglo".
También está la siguiente cita, tomada de una carta escrita en
1946 a un creyente individual, de parte del amado Guardián, por su secretaria:
"... Lo único que sabemos es que la Paz Menor y la Mayor sí vendrán
-sus fechas exactas no las conocemos. Lo mismo se aplica a la posibilidad de
una guerra futura; no podemos afirmar dogmáticamente que ocurrirá
o no ocurrirá- lo único que sabemos es que la humanidad debe sufrir
y ser castigada bastante para hacer que se vuelva a Dios".71
SELECCIÓN DE CARTAS ESCRITAS DE PARTE DE LA CASA UNIVERSAL DE JUSTICIA
SOBRE LA PAZ
... La Fe Bahá'í aspira a eliminar toda guerra, incluida la nuclear.
El propósito fundamental de nuestra Fe es la unidad y el establecimiento
de la paz. Esta meta, que es el anhelo de personas de todo un mundo progresivamente
inseguro, sólo se puede alcanzar mediante las Enseñanzas de Bahá'u'lláh.
Como sólo los bahá'ís pueden dar estas Enseñanzas
a la humanidad, los amigos deben sopesar con cuidado cómo emplean su
tiempo y energía y evitar asociarse con actividades que les distraigan
indebidamente de su responsabilidad primaria de compartir el Mensaje de Bahá'u'lláh.72
Actualmente el tema del desarme nuclear se ha convertido en un tema muy político,
dando lugar a manifestaciones no sólo en los Estados Unidos sino también
en Inglaterra y algunos países europeos. Destacar sólo el desarme
nuclear dista mucho de la postura bahá'í e implicaría a
la Fe en las disputas actuales entre naciones. Está muy claro que los
bahá'ís creen que el desarme es esencial, no sólo de armas
nucleares sino también de las biológicas, las químicas
y todas las otras formas.73
Con respecto a la transición del sistema actual de soberanía nacional
a un sistema de Gobierno mundial, la Casa de Justicia está plenamente
de acuerdo con su punto de vista de que los bahá'ís deben hacer
ahora diversas actividades relacionadas, todas ellas metas del Plan de Siete
Años actual. En primer lugar, el establecimiento lo más rápidamente
posible de Asambleas Espirituales Locales con base firme y funcionamiento eficaz
en todas las partes del mundo, para que los buscadores de todas partes tengan
un punto de referencia al que poder volverse para recibir guía y las
Enseñanzas de la Fe. En segundo lugar está la profundización
de los creyentes, de todas las edades, en su comprensión y obediencia
de las Enseñanzas. En tercer lugar está la proclamación
de la Fe a todos los estratos de la sociedad, y sobre todo a los que están
en puestos de autoridad y a los líderes del pensamiento, para que aquellos
que tienen en sus manos el liderazgo de los pueblos aprendan con exactitud sobre
la naturaleza y los principios de la Fe y lleguen a respetarla y a poner en
práctica sus principios. En cuarto lugar está la promoción
de la erudición bahá'í, para que un número creciente
de creyentes pueda analizar los problemas de la humanidad en cada campo y mostrar
cómo los resuelven las Enseñanzas. En quinto lugar está
el desarrollo de relaciones entre la Comunidad Internacional Bahá'í
y las Naciones Unidad, tanto por vía directa con las más altas
instituciones de la ONU como al nivel de las raíces en áreas de
educación, desarrollo rural, etc.
Como usted sin duda sabe, el Guardián indicó que el desarrollo
de la humanidad, desde su condición actual caótica hasta la etapa
de la Mancomunidad Mundial Bahá'í, sería largo y gradual.
La creación de una Autoridad Mundial y la inauguración de la Paz
Menor es una transformación principal en este proceso y vendrá
seguida por otras etapas del desarrollo de la Fe tal como lo delinea Shoghi
Effendi en sus escritos. Sin duda, a medida que vayan teniendo lugar estos desarrollos,
tendrá gran influencia en el curso del progreso el consejo que las instituciones
de la Fe puedan dar a los Gobiernos, el modelo de administración mundial
ofrecido por la comunidad bahá'í y los grandes proyectos humanitarios
que se lanzarán bajo el patrocinio de la Casa Universal de Justicia.74
... Es cierto que los bahá'ís no somos pacifistas, pues apoyamos
el uso de la fuerza al servicio de la justicia y la defensa de la ley. Pero
no creemos que la guerra sea necesaria jamás y su abolición es
uno de los propósitos esenciales y promesas más brillantes de
la revelación de Bahá'u'lláh. Su mandato específico
a los reyes de la tierra es: "Si uno de entre vosotros tomare armas contra otro,
levantaos todos contra él, pues esto no es sino justicia manifiesta".(c)
El amado Guardián ha explicado que la unidad de la humanidad implica
el establecimiento de una mancomunidad mundial, un sistema federado mundial,
"... liberado de la maldición de la guerra y de sus miserias... en el
que la Fuerza se convierta en sierva de la Justicia...", cuyo ejecutivo mundial,
"respaldado por una Fuerza internacional..., salvaguardará la unidad
orgánica de toda la mancomunidad". Esto, obviamente, no es guerra, sino
el mantenimiento de la ley y el orden a escala mundial. La guerra es la tragedia
final de la falta de unidad entre las naciones donde no existe una autoridad
internacional suficientemente poderosa para impedir que persigan sus propios
intereses limitados. En consecuencia, los bahá'ís sirven en sus
países en formas no combatientes durante tales guerras; sin duda servirán
en una Fuerza Internacional como la que prevé Bahá'u'lláh,
una vez que empiece a existir.75
La misión principal de Bahá'u'lláh al aparecer en este
punto de la historia humana es la realización de la unidad de la humanidad
y el establecimiento de la paz entre las naciones; en consecuencia, todas las
fuerzas que están enfocadas hacia el cumplimiento de estos fines están
bajo la influencia de su Revelación. Sin embargo, sabemos que la paz
se establecerá en etapas. Primero vendrá la Paz Menor, cuando
se consiga la unidad de las naciones; luego, gradualmente, la Paz Mayor; la
unidad espiritual, además de política de la humanidad, cuando
la Mancomunidad Mundial Bahá'í, operando en estricta conformidad
con las leyes y ordenanzas del Libro Más Sagrado de la Revelación
Bahá'í, se habrá establecido mediante el esfuerzo de los
bahá'ís.
En cuanto a la Paz Menor, Shoghi Effendi ha explicado que esto será inicialmente
una unidad política alcanzada por decisión de los Gobiernos de
diversas naciones; no se establecerá por acción directa de la
comunidad bahá'í. Sin embargo, esto no significa que los bahá'ís
se queden quietos esperando la venida de la Paz Menor antes de hacer nada por
la paz de la humanidad. De hecho, al promover los principios de la Fe, que son
indispensables para el mantenimiento de la paz, y al modelar los instrumentos
del Orden Administrativo Bahá'í, que Shoghi Effendi nos dice que
es el modelo para la sociedad futura, los bahá'ís están
constantemente ocupados en cimentar las bases para una paz permanente, siendo
su meta final la Paz Mayor.
La Paz Menor misma pasará por varias etapas; en la etapa inicial los
Gobiernos actuarán por su cuenta sin la implicación consciente
de la Fe; más adelante, cuando Dios lo quiera, la Fe tendrá influencia
directa en ella en las formas que Shoghi Effendi indica en su escrito La Meta
de un Nuevo Orden Mundial. Con relación a los pasos que conducirán
a esta etapa posterior, la Casa Universal de Justicia sin duda determinará
lo que hay que hacer, de acuerdo con la guía de las Escrituras, tales
como el texto que usted citó de Tablas de Bahá'u'lláh,
pág. 103. Mientras tanto, los bahá'ís sin duda continuarán
haciendo todo lo que esté a su alcance para promover el establecimiento
de la paz.76
BAHÁ'U'LLÁH:
- Epístola al Hijo del Lobo. Buenos Aires: EBILA, 1978.
- Pasajes de los Escritos de Bahá'u'lláh. Buenos Aires: EBILA,
1972.
- Tablas de Bahá'u'lláh reveladas después del Kitáb-i-Aqdas.
Buenos Aires: EBILA, 1982.
'ABDU'L-BAHÁ:
- 'Abdu'l-Bahá in London. Londres: Bahá'í Publishing Trust,
1982.
- La Sabiduría de 'Abdu'l-Bahá. Buenos Aires: EBILA, 1972.
- La Promulgación de la Paz Universal. Buenos Aires: EBILA, 1991.
- El Secreto de la Civilización Divina. Buenos Aires: EBILA, 1986.
- Selección de los Escritos de 'Abdu'l-Bahá. Buenos Aires: EBILA,
1987.
- Tablets of 'Abdu'l-Bahá Abbas, vol. III. Nueva York: Bahá'í
Publishing Committee, 1930-1940.
SHOGHI EFFENDI:
- El Advenimiento de la Justicia Divina. Buenos Aires: EBILA, 1972.
- Citadel of Faith. Wilmette: Bahá'í Publishing Trust, 1965.
- Dios Pasa. Buenos Aires: EBILA, 1977.
- Messages to the Bahá'í World, 1950-1957. Wilmette: Bahá'í
Publishing Trust, 1971.
- El Día Prometido ha Llegado. Buenos Aires: EBILA, 1973.
- El Desenvolvimiento de la Civilización Mundial. Buenos Aires: EBILA,
1972.
- La Meta de un Nuevo Orden Mundial. Buenos Aires: EBILA, 1973.
CASA UNIVERSAL DE JUSTICIA:
- Wellspring of Guidance. Wilmette: Bahá'í Publishing Trust, 1969.
- 'Abdu'l-Bahá in Canada. Toronto: National Spiritual Assembly of the
Bahá'ís of Canada, 1962.
J. E. ESSLEMONT:
- Bahá'u'lláh y la Nueva Era. Terrassa: Editorial Bahá'í
de España, 1995.
- Stars of the West, vol. I, nº 1 - vol. XXV, nº 12; 21 de marzo de 1910 - marzo
de 1935. Chicago: Bahá'í News Service.
Notas:
1 Pasajes de los Escritos de Bahá'u'lláh, pág. 3.
2 Pasajes de los Escritos de Bahá'u'lláh, pág. 55.
3 Pasajes de los Escritos de Bahá'u'lláh, pág. 67.
4 Pasajes de los Escritos de Bahá'u'lláh, pág. 176.
5 Pasajes de los Escritos de Bahá'u'lláh, págs. 178-179.
6 Pasajes de los Escritos de Bahá'u'lláh, pág. 202.
7 Epístola al Hijo del Lobo, págs. 27-28.
8 Tablas de Bahá'u'lláh reveladas después del Kitáb-i-Aqdas,
págs. 25-26.
9 Tablas de Bahá'u'lláh reveladas después del Kitáb-i-Aqdas,
pág. 78.
10 Tablas de Bahá'u'lláh reveladas después del Kitáb-i-Aqdas,
pág. 103.
11 Tablas de Bahá'u'lláh reveladas después del Kitáb-i-Aqdas,
pág. 143.
12 Tablas de Bahá'u'lláh reveladas después del Kitáb-i-Aqdas,
pág. 144.
13 Tablas de Bahá'u'lláh reveladas después del Kitáb-i-Aqdas,
págs. 144-145.
14 Tablas de Bahá'u'lláh reveladas después del Kitáb-i-Aqdas,
págs. 149-150.
15 Tablas de Bahá'u'lláh reveladas después del Kitáb-i-Aqdas,
pág. 196.
16 Extractos de la Tabla a la reina Victoria, La Meta de un Nuevo Orden Mundial,
pág. 20; El Desenvolvimiento de la Civilización Mundial, pág.
4.
17 Bahá'u'lláh y la Nueva Era, pág. 57.
18 Selección de los Escritos de 'Abdu'l-Bahá, pág. 174.
19 Selección de los Escritos de 'Abdu'l-Bahá, pág. 246.
20 Selección de los Escritos de 'Abdu'l-Bahá, pág. 249.
21 Selección de los Escritos de 'Abdu'l-Bahá, págs. 297-298,
304, 306-307. NOTA: La traducción de esta frase ha sido revisada después
de la publicación de Selección de los Escritos de 'Abdu'l-Bahá.
22 El Secreto de la Civilización Divina, págs. 64-67, 70-71.
23 El Día Prometido ha Llegado, págs. 183-185.
24 Tablets of 'Abdu'l-Bahá Abbas, pág. 691. NOTA: La traducción
de esta frase ha sido revisada después de la publicación de Tablets
of 'Abdu'l-Bahá Abbas.
25 Extracto de una Tabla de 'Abdu'l-Bahá recién traducida.
26 Palabras de 'Abdu'l-Bahá citadas en una carta de la Casa Universal
de Justicia del 10 de febrero de 1980.
27 La Promulgación de la Paz Universal, págs. 11-12.
28 La Promulgación de la Paz Universal, págs. 36-37.
29 La Promulgación de la Paz Universal, págs. 60-61.
30 La Promulgación de la Paz Universal, págs. 83-84.
31 La Promulgación de la Paz Universal, pág. 108.
32 La Promulgación de la Paz Universal, pág. 121.
33 La Promulgación de la Paz Universal, págs. 125-126.
34 La Promulgación de la Paz Universal, págs. 134-135.
35 La Promulgación de la Paz Universal, pág. 153.
36 La Promulgación de la Paz Universal, pág. 175.
37 La Promulgación de la Paz Universal, pág. 301.
38 La Promulgación de la Paz Universal, pág. 318.
39 La Promulgación de la Paz Universal, pág. 375.
40 La Sabiduría de 'Abdu'l-Bahá, pág. 139.
41 La Sabiduría de 'Abdu'l-Bahá, pág. 165.
42 Extractos de una entrevista con un reportero periodístico citada en
'Abdu'l-Bahá in Canada, págs. 50-51.
43 Star of the West, vol. V, págs. 115-117.
44 Star of the West, vol. VII, pág. 136.
45 Star of the West, vol. XVIII, pág. 345.
46 'Abdu'l-Bahá in London, pág. 106.
47 La Meta de un Nuevo Orden Mundial, 28 de noviembre de 1931, págs.
11-31.
48 El Desenvolvimiento de la Civilización Mundial, págs. 3, 4,
66-71.
49 El Advenimiento de la Justicia Divina, págs. 132-133.
50 El Día Prometido ha Llegado, págs. 187-189.
51 Dios Pasa, pág. 204.
52 Citadel of Faith, 5 de junio de 1947, pág. 6, págs. 32-33.
53 Messages to the Bahá'í World, 1950-1957, 27 de noviembre de
1954, págs. 74-75.
54 9 de diciembre de 1931.
55 28 de enero de 1932.
56 16 de febrero de 1932.
57 15 de enero de 1933.
58 25 de septiembre de 1933.
59 6 de noviembre de 1933.
60 17 de marzo de 1934.
61 15 de noviembre de 1935.
62 26 de julio de 1936.
63 12 de octubre de 1936.
64 14 de marzo de 1939.
65 12 de abril de 1942.
66 25 de marzo de 1945.
67 19 de noviembre de 1945.
68 20 de noviembre de 1955.
69 15 de agosto de 1957.
70 Wellspring of Guidance, 8 de diciembre de 1967, págs. 131-134.
71 29 de julio de 1974.
72 4 de julio de 1982.
73 12 de enero de 1983.
74 19 de enero de 1983.
75 11 de septiembre de 1984.
76 13 de enero de 1985.
(a) Extractos de las palabras orales de Bahá'u'lláh.
(b) Pasajes de los Escritos de Bahá'u'lláh, pág. 202.
(c) Llamamiento a los reyes y gobernantes del mundo, La Proclamación
de Bahá'u'lláh, pág. 24
(Casa Universal de Justicia, Compilación sobre La Paz).
10.Ciudadanía Mundial:
by Baha'i International Community
1993-06-14
Original written in English.
Nueva York, Estados Unidos
14-25 Junio, 1993
La Ciudadanía Mundial: Visión de Realidad
El mayor desafío que enfrenta a la comunidad mundial a medida que se
moviliza para implementar el Programa 21, es liberar los enormes recursos financieros,
técnicos, humanos y morales necesarios para un desarrollo sostenible.
Estos recursos serán liberados solamente en la medida que los pueblos
del mundo desarrollen un profundo sentido de responsabilidad por el destino
del planeta y por el bienestar de toda la familia humana.
Este sentido de responsabilidad sólo puede emerger de la aceptación
de la unidad de la humanidad y sólo se podrá sostener con una
visión unificadora de una sociedad mundial pacífica y próspera.
Sin una ética global como ésta, la gente no podrá llegar
a ser participantes activos y constructivos en el proceso mundial de desarrollo
sostenible.(2)
Si bien el Programa 21 suministra un marco indispensable de conocimientos científicos
y habilidad técnica para la implementación de desarrollo sostenible,
no inspira un compromiso personal para una ética global. Esto no quiere
decir que no se prestó atención a la ética y a los valores
durante el procedimiento de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio
Ambiente y Desarrollo (UNCED). El llamado por valores unificadores se oyó
durante todo este proceso desde Jefes de Estado hasta oficiales de las Naciones
Unidas y también de representantes de organizaciones no-gubernamentales
(ONG) y de ciudadanos individuales. En particular, los conceptos de "nuestra
humanidad común,""ciudadanía mundial,"y "unidad en diversidad"
fueron invocados para que sirviesen como infraestructura ética para el
Programa 21 y la Declaración de Río.(3)
De esta manera, la comunidad mundial ya ha llegado a un acuerdo básico
sobre una ética global para visualizar el Programa 21. Sugerimos que
el término ciudadanía mundial se adopte para abarcar la constelación
de principios, valores, actitudes y conductas que deben abrazar los pueblos
del mundo si se ha de lograr desarrollo sostenible.
La ciudadanía mundial comienza con la aceptación de la unidad
de la familia humana y la interconexión de las naciones de "la tierra,
nuestro hogar." (4) En tanto estimula un patriotismo sano y legítimo,
también insiste sobre una lealtad más amplia, un amor a la humanidad
como un todo. No obstante, no implica el abandono de lealtades legítimas,
ni la supresión de la diversidad cultural, ni la abolición de
la autonomía nacional, ni la imposición de la uniformidad. Su
consigna es "unidad en diversidad."La ciudadanía mundial abarca los principios
de justicia económica y social, tanto dentro como entre las naciones;
toma de decisiones sin actitud de adversarios en todos los niveles de la sociedad;
igualdad de los sexos; armonía racial, étnica, nacional y religiosa;
y estar dispuestos a hacer sacrificios en pro del bien común. Otras facetas
de la ciudadanía mundial - todas las cuales promueven el honor y la dignidad
humana, la comprensión, la amistad, la cooperación, la confiabilidad
y un deseo de servir - se pueden deducir de las que ya se han mencionado. Algunos
de estos principios (5) han sido expresados en el Programa 21 - la mayoría,
no obstante, se destacan por su ausencia. Más aún, no se ha proveído
ninguna estructura conceptual global bajo la cual se puedan armonizar y promulgar.
Fomentar la ciudadanía mundial es una estrategia práctica para
promover desarrollo sostenible. En tanto la desunidad, el antagonismo y el provincialismo
caractericen las relaciones sociales, políticas y económicas dentro
y entre las naciones, no se puede establecer un modelo global y sostenible de
desarrollo.(6) Hace más de un siglo, Bahá'u'lláh advirtió,
"El bienestar de la humanidad, su paz y seguridad, son inalcanzables a no ser
y hasta que su unidad haya sido firmemente establecida." Sólo sobre los
cimientos de unidad genuina, armonía y comprensión entre los diversos
pueblos y naciones del mundo, puede erigirse una sociedad global sostenible.
Nosotros, por lo tanto, recomendamos que la ciudadanía mundial se enseñe
en todas las escuelas y que la unidad de la humanidad - el principio sobre el
que se basa la ciudadanía mundial - se afirme continuamente en todas
las naciones.
El concepto de ciudadanía mundial no es nuevo en la comunidad mundial.
Está tanto implícito como explícito en infinidad de documentos,
cartas y acuerdos de la NU, incluso en las palabras iniciales de la propia Carta
de la NU: "Nosotros los Pueblos de las Naciones Unidas..."Ya se está
promoviendo por todo el mundo, en todas las culturas por diversos ONG, académicos,
ciudadanos, grupos, festejadores, programas educacionales, artistas y los medios
de comunicación. Estos esfuerzos son significativos, pero necesitan ser
aumentados considerablemente. Una campaña cuidadosamente planificada
y orquestada y de largo alcance para promover la ciudadanía mundial,
que involucre a todos los sectores de la sociedad - local, nacional e internacional
- debe ser armada. Debe ser impulsada con todo el vigor, la valentía
moral y convicción que puedan reunir las Naciones Unidas, sus estados
miembros y sus socios que estén dispuestos.
Promoción de la Ciudanía Mundial
La siguiente propuesta para una campaña con la finalidad de promover
ciudadanía mundial (7) calza en forma natural en el marco para reorientar
la educación, la percepción del público, y el entrenamiento
para un desarrollo sostenible que se presenta en el Capítulo 36 del Programa
21.
Educación
La educación - formal, no-formal e informal - es, indiscutible-mente,
la forma más efectiva para moldear valores, actitudes, conductas y habilidades
que equiparán a los pueblos del mundo de acuerdo con los intereses de
largo plazo del planeta y de la humanidad como un todo.(8) Las Naciones Unidas,
los gobiernos y las agencias educativas deberían tratar por hacer que
el principio de ciudadanía mundial sea parte de la norma educacional
de cada niño.
Los detalles de los programas y actividades educacionales que incorporan estas
actividades variarán mucho dentro y entre las naciones. No obstante,
si la ciudadanía mundial se ha de comprender como un principio mundial,
todos los programas deben tener algunos aspectos en común. Basado en
el principio de la unidad de la raza humana, deberían cultivar tolerancia
y hermandad, nutriendo el aprecio por la riqueza e importancia de los diversos
sistemas culturales, religiosos y sociales del mundo y fortaleciendo aquellas
tradiciones que contribuyen a una civilización mundial sostenible. Deberían
enseñar el principio de "unidad en diversidad" como llave para la fortaleza
y riqueza tanto de las naciones como para la comunidad mundial. Deberían
fomentar una ética de servicio al bien común y comunicar una comprensión
tanto de los derechos como de las responsabilidades de la ciudadanía
mundial. Estos programas y actividades deberían edificarse sobre los
esfuerzos positivos del país y destacar sus éxitos tangibles,
incluyendo modelos de unidad racial, religiosa, nacional y étnica. Deberían
enfatizar la importancia de la NU en promover cooperación y comprensión
globales; sus metas, objetivos y programas universales; su significación
inmediata para los pueblos y naciones del mundo; y el papel creciente que debe
desempeñar en nuestro mundo que se hace cada vez más pequeño.
Antes de emprender una campaña para promover ciudadanía mundial,
será necesario desarrollar y aprobar una comprensión común
del concepto. La Comisión Para El Desarrollo Sostenible podría
establecer un comité especial o grupo de trabajo para que comience a
desarrollar directrices para la ciudadanía mundial y propuestas para
incorporar este principio en los programas de educación formal y no-formal
existentes. Alternativamente, la Comisión podría buscar la ayuda
de la Junta Consultiva de Alto Nivel sobre el Desarrollo Sostenible o el Comité
Interinstitucional sobre el Desarrollo Sostenible. La Secretaría de la
NU podría incluso elegir establecer una Unidad de Ciudadanía Mundial,
similar a la otrora Dependencia de Estudios sobre la Paz, para que desarrolle
estas directrices y para que coordine la implementación de la educación
para la ciudadanía mundial en todo el sistema. No importa cual vía
se elija, se debe dar alta prioridad a esta tarea.
La ciudadanía mundial se podría incorporar fácilmente en
todas las actividades sugeridas en el capítulo 36.5. Del Programa 21
para reorientar la educación hacia desarrollo sostenible. Algunos ejemplos
lo ilustran:
Cuerpos consultivos/mesas redondas nacionales (36.5.c) deberían facilitar
la incorporación de la ciudadanía mundial en los programas educacionales
dentro del país.
Programas de entrenamiento antes y durante el servicio para todos los maestros,
administradores, planificadores educacionales y educadores no-formales (36.5.d)
deberían incluir el principio de la ciudadanía mundial en su contenido.
Los materiales educacionales sobre desarrollo sostenible producidos por agencias
de la NU deberían estimular la ciudadanía mundial (36.5.g), como
lo deberían hacer materiales educacionales sobre las Naciones Unidas.
Programa 21 pide "la formación de una red internacional" que apoye esfuerzos
globales por educar para desarrollo sostenible (36.5.k). Esta red podría
tanto estimular las agencias de la NU y ONG miembros para crear materiales basados
en las directrices para ciudadanía mundial como proporcionar los medios
para compartirlos.
A los Gobiernos y autoridades educacionales ya se les ha pedido que "eliminen
estereotipos de género en los currículo" como un medio para promover
desarrollo sostenible (36.5.m). Nosotros recomendaríamos que, en el espíritu
de ciudadanía mundial, se eliminen también los estereotipos basados
en religión, cultura, raza, clase, nacionalidad y origen étnico.
Concienciación Pública
Es necesario que la gente piense en sí misma como ciudadanos mundiales
y que comprendan su responsabilidad personal en producir un desarrollo sostenible.(9)
Las campañas para acrecentar la percepción pública de los
desafíos de la ciudadanía mundial deben usar toda la gama de los
medios y de las artes, incluyendo la televisión, los videos, las películas,
radio, redes electrónicas, libros, revistas, carteles, volantes, teatro
y música. Estas campañas deberían enrolar a las industrias
de la publicidad, de las entretenciones y de los medios de comunicación
- tanto tradicionales como no-tradicionales - todo el sistema de la NU, todos
los estados miembros, las ONG, y los personajes populares. Deberían alcanzar
hasta los hogares, el lugar de trabajo, áreas públicas y escuelas.
Las directrices para la ciudadanía mundial que se mencionaron anteriormente
deberían ser apropiadas para su uso en dichas campañas de ilustración
pública y deberían servir como material básico de referencia
para toda programación en los medios de comunicación.
Se podría incluir la ciudadanía mundial en las actividades presentadas
en el capítulo 36.10. Del Programa 21 en busca de mayor comprensión
y sensibilidad pública sobre desarrollo sostenible. El siguiente ejemplo
lo ilustra:
Juntas asesoras nacionales e internacionales (36.10.a) podrían estimular
a los diversos medios de comunicación para que adopten las directrices
de ciudadanía mundial. Los medios de comunicación han hecho mucho
para aumentar la percepción pública de la interdependencia global
y los enormes desafíos que enfrenta la comunidad mundial. También
han destacado las diferencias aparentemente insalvables que nos dividen.
Los medios de comunicación tienen una responsabilidad para ayudar a la
gente a comprender que la diversidad no necesita ser una fuente de conflictos;
más bien, la diversidad puede y debe ser como fuente para el desarrollo
sostenible. Pueden hacer esto al enfocar las empresas constructivas, unificadoras
y de cooperación que muestran la capacidad de la humanidad para trabajar
juntos para enfrentar los enormes desafíos que se nos presentan.
Al promover "una relación de cooperación con los medios de comunicación"
(36.10.e) las Naciones Unidas debe definir con valentía su propia identidad
y la promesa que contiene para la comunidad mundial. Las Naciones Unidas se
estableció sobre altos ideales y con una visión de un mundo en
paz y progreso. Al suministrar un marco de referencia para comunicación
y cooperación, y al dar comienzo a innumerables proyectos constructivos,
ha contribuido significativamente a la comprensión, esperanza y buena
voluntad en el mundo. No obstante, sus logros son poco conocidos para la generalidad
de la humanidad.
Al utilizar el concepto de ciudadanía mundial como tema integrador, las
Naciones Unidas debería publicitar sus ideales, actividades y metas,
para que la gente llegue a comprender el rol único y vital que las Naciones
Unidas desempeña en el mundo y por tanto, en sus vidas. De igual manera,
las Naciones Unidas debería promover ciudadanía mundial en todas
sus actividades públicas, incluyendo las celebraciones del 50º aniversario
de las Naciones Unidas y giras por el cuartel general de las Naciones Unidas.
Todo documento de la NU que trate de desarrollo sostenible también debería
contener este principio - comenzando con el preámbulo de la propuesta
Carta de la Tierra. La ciudadanía mundial debe llegar a ser el punto
único más importante de referencia ética en todas las actividades
de la NU.
Los servicios de la industria de la publicidad (36.10.e) deberían ser
enrolados para que promuevan ciudadanía mundial. Las campañas
se podrían organizar en base a temas tales como:
Nosotros los Pueblos de las Naciones Unidas:
Celebramos la Unidad en la Diversidad
Un Planeta, Un Pueblo
No Obstante Nuestra Diversidad, Somos Una Sola Familia Humana
Nuestro Futuro Común: Unidad en Diversidad
Se deberían celebrar concursos y presentar premios para promover ciudadanía
mundial (36.10.e).
Mientras destaquen la mayor percepción pública "sobre los impactos
de la violencia en la sociedad" (36.10.l), los medios de comunicación
pueden generar un compromiso con la ciudadanía mundial al destacar ejemplos
de empresas constructivas, unificadoras que muestran el poder de la unidad y
una visión común.
Cada país debería ser estimulado para que aparte recursos para
la promoción de la ciudadanía mundial. También se debería
tomar en consideración que se incluya entre los "indicadores de desarrollo
sostenible" (40.6.) que se proponen, la promoción de este principio.
Por ejemplo, se podría estimular a los países para que informen
sobre esfuerzos para promover la tolerancia y aprecio por otras culturas, igualdad
de los sexos y el concepto de una sola familia humana mediante los currículos,
los entretenimientos y los medios de comunicación.
El Desafío de la Ciudadanía Mundial
En conclusión, la ciudadanía mundial es un concepto tan desafiante
y dinámico como las oportunidades que enfrenta la comunidad mundial.
Nosotros, los pueblos y las naciones del mundo, procederíamos con sabiduría
si abrazásemos con valentía los principios sobre los cuales descansa
y nos dejásemos guiar por ellos en todos los aspectos de nuestras vidas
- desde nuestras relaciones personales y de comunidad hasta nuestros asuntos
nacionales e internacionales; desde nuestras escuelas, lugares de trabajo y
medios de comunicación, hasta nuestras instituciones legales, sociales
y políticas. Por lo tanto, urgimos a la Comisión para que estimule
a la totalidad del sistema de la NU para que incorpore el principio de ciudadanía
mundial en toda la gama de sus programas y actividades.
La Comunidad Internacional Bahá'í, que por más de un siglo
ha estado promoviendo la ciudadanía mundial, se sentiría muy complacida
de ayudar a la Comisión, a los gobiernos, a las ONG y a otros para dar
desarrollo adicional a los conceptos contenidos en este documento; para proveer
modelos prácticos de unidad racial, religioso, nacional y étnico
para el desarrollo sostenible; y para tomar parte en consultas sobre esta cuestión
crucial. Como una comunidad global que abarca la diversidad de la humanidad
y al compartir una visión común, la Comunidad Internacional Bahá'í
seguirá promoviendo desarrollo sostenible al estimular a la gente para
que se vean como ciudadanos de un solo mundo, los constructores de una civilización
mundial justa y próspera.
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NOTAS:
Programa 21, Capítulo 1.6.
Uno de los temas repetidos con mayor frecuencia en el Programa 21 es la importancia
vital de una "amplia participación pública en la toma de decisiones;""compromiso
e involucramiento genuinos de todos los grupos sociales;" "verdadera asociación
social;"y "nuevos niveles de cooperación entre estados, sectores clave
de las sociedades y de los pueblos."
El pedido para una ética global se oyó a menudo durante el proceso
de UNCED, con particular intensidad en la Cumbre para la Tierra y el Foro Global,
desde Jefes de Estado hasta los oficiales de la NU y representantes de ONG;
a través de documentos oficiales de UNCED, tratados, talleres y presentaciones
artísticas de ONG. Los siguientes son sólo algunos ejemplos:
Los discursos ante la Cumbre de la Tierra del Presidente del Brasil; el Presidente
de Francia; el Primer Ministro de Irlanda; el Primer Ministro de Japón:
el Presidente de la República de las Islas Marshall; el Presidente de
los Estados Unidos de México; El Príncipe Coronado del Reino de
Marruecos; el Primer Ministro del Reino de Holanda; el Primer Ministro de Turquía;
el Primer Ministro de Tuvalu; el Secretario de Estado de la Santa Sede; y el
Secretario General de UNCED;
Tratados de ONG preparados en el Foro Global, incluyendo El Tratado de la Juventud;
La Carta de la Tierra; La Declaración de Río de Janeiro; La Declaración
de los Pueblos sobre la Tierra; El Tratado de Educación Sobre el Medio
Ambiente para Sociedades Sostenibles y Responsabilidad Global; y el Tratado
de Compromisos éticos;
Actividades del Foro Global, incluyendo la Serie Vespertina en el Parque, que
reflejaba "la diversidad cultural de la Familia Humana"; y el Monumento a la
Paz, cuya inscripción dice, "La tierra es un solo país, y la humanidad
sus ciudadanos;"
Declaraciones y publicaciones hechas por los gobiernos, Agencias de la NU y
de ONG a las diversas sesiones del Comité Preparatorio y otros eventos
relacionados con UNCED incluyendo el Código Universal de Conducta Ambiental
(Simposio de ONG/ Medios de comunicación, octubre de 1990); En Nuestras
Manos: Mujeres y Niños Primero (Informe del Simposio de UNCED/UNICEF/
UNFPA, Mayo de 1991); La Carta de la Tierra (La Red de Ciudadanos de los Estados
Unidos sobre UNCED, Julio de 1991); Comunidad de Una Sola Tierra (El Grupo de
Trabajo de Comunidades Religiosas sobre UNCED, Agosto de 1991); Cuidando la
Tierra (IUCN/UNEP/WWF, Octubre de 1991); Una Carta de la Tierra (Comité
Coordinador Internacional sobre Religión y la Tierra, 1991); Agenda Ya
Wananchi (Raíces del Futuro, Diciembre de 1991); Una ética del
Medio Ambiente o Carta de la Tierra (UNEP/UK Comité Nacional, Febrero
de 1992); Principios Sobre Derechos y Obligaciones Generales (documento de la
Asamblea General, A/CONF. 151/PC/WG. III/L.28, 9 de Marzo de 1992); Carta de
la Tierra, Japón (Foro del Pueblo, Japón 1992); Carta Para Reparación
de la Tierra (Fundación Para la Reparación de la Tierra, 1992);
y Nuestra Patria, El Planeta (Sir Shridath Ramphal, 1992).
Declaración de Río Sobre Medio Ambiente y Desarrollo, Preámbulo.
Por ejemplo, véase Declaración de Río Sobre Medio Ambiente
y Desarrollo, Principios 5, 8, 20, 25; y Programa 21, Capítulos 1, 2,
3, 23, 24, y 36.
Ver Declaración de Río Sobre Medio Ambiente y Desarrollo, Principio
25.
Dentro del contexto del principio de ciudadanía mundial, este programa
debería ser "llevado a cabo por diversos actores de acuerdo con las diferentes
situaciones, capacidades y prioridades de los países y regiones" (Programa
21, Capítulo 1.6.).
Programa 21, Capítulo 36.3. Declara que "La educación... debería
ser reconocida como el proceso mediante el cual los seres humanos y las sociedades
pueden lograr su pleno potencial. La educación es crítica para
promover desarrollo sostenible y para mejorar la capacidad de los pueblos para
enfrentar cuestiones de medio ambiente y desarrollo...Tanto la educación
formal como la no-formal son indispensables para cambiar las actitudes de la
gente... también es crítica para lograr comprensión medio-ambiental
y ética, valores y actitudes, habilidades y conducta consistentes con
un desarrollo sostenible y para una participación pública efectiva
en la toma de decisiones. Para ser efectiva...la educación...debería
abocarse a la dinámica tanto del medio ambiente físico/biológico
como socio-económico y el desarrollo humano (lo que puede incluir lo
espiritual)."
Programa 21, Capítulo 36.9. Llama la atención a la importancia
de promover "amplia comprensión pública como una parte esencial
de un esfuerzo educacional global para fortalecer actitudes, valores y acciones
que sean compatibles con desarrollo sostenible."
Trabajo, recopilatorio sobre la paz, realizado por
Jesús Rafael González García,
miembro de la comunidad internacional bahái- Fe bahái. Como pequeña aportación a crear conciencia y conocimiento, sobre la paz mundial.
http://www.bci.org/bahaimexico/bahai.html
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