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Historia de la Virgen de la Candelaria (página 2)




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REVOLUCIÓN TUPACAMARISTA:

En las acciones previas al asedio y toma de Puno por parte de las fuerzas patriotas, obtuvo algunas victorias el ejército realista del corregidor Joaquín Antonio de Orellana cuando se replegaba, luego de su incursión a territorio lampeño. Esos éxitos "se atribuyó... á la Reyna Purísima de la Concepción, cuya efigie iba colocada en la principal .bandera y en los corazones de los soldados, que devotos y confiados imploraban su auxilio para el vencimiento"

Si bien es cierto que al comienzo de las acciones del ejército acantonado en la villa de Puno, los realistas tenían predilección por la Virgen de la Inmaculada Concepción; sin embargo, al final de su participación, la devoción se transmutó hacia la Virgen de la Candelaria. A propósito, una conocida tradición puneña recopilada en numerosas publicaciones, da cuenta de la participación milagrosa de la Virgen de la Candelaria en los años de la revolución tupacamarista, cuando la villa de Puno estuvo cercada por tropas de Diego Cristóbal Túpac Amaru.

Por entonces, en 1781, la villa de Puno resultó asediada en tres ocasiones y, finalmente, tomada por las fuerzas patriotas, una vez que fuera desocupada por los realistas. En el primer cerco (10 a 12 de marzo), las tropas patriotas y realistas se enfrentaron principalmente en Azoguini, Huajsapata y Queroni. En el segundo asedio (9 a 12 de abril), ocurrieron contiendas en Chucuito, Azoguini e Ichu. En el tercer cerco (7 a 13 de mayo), acontecieron encuentros en Santa Bárbara (hoy Arco Deustua), Azoguini, Huajsapata, San José; Orkopata, Santa Rosa y en inmediaciones de la villa. Entre los patriotas, sobresalieron el Teniente General Ramón Ponce y los coroneles Pedro Vargas, Andrés Ingaricona, Nicolás Sancat Pascual Alarapita e Isidro Mamani. Los pobladores del pueblo de San Juan, particularmente los del barrio Mañazo, bajo la dirección del curaca Anselmo Bustinza tuvieron un papel protagónico en la defensa de la villa de Puno.

Según la tradición, en el cuarto y último ataque del tercer cerco (12 de mayo de 1781), cuando se hacía inminente la toma de Puno por parte de los patriotas, los pobladores puneños asediados organizaron una procesión con la imagen de .la Virgen de la Candelaria; promovida posiblemente por sus devotos del pueblo de San Juan, particularmente por los del barrio Mañazo. Se recorrió desde el templo de San Juan hasta el templo de la villa. La procesión resultó apreciada por los cercadores como el desplazamiento de un ejército de apoyo a las fuerzas realistas del corregidor Joaquín Antonio de Ore llana, que se batían por la protección de la villa. Ante ese supuesto refuerzo militar, los patriotas dejaron el asedio y se retiraron. La suspensión del cerco y de los ataques patriotas quedó en la memoria de los puneños como un milagro de la Virgen de la Candelaria.

Desde entonces, no sólo se evoca la procesión de la Virgen de la Candelaria, que parte del templo de San Juan y se desplaza hasta el templo de la Villa (hoy Basílica Menor), sino que la devoción se acrecentó y que la nueva patrona del pueblo de San Juan, la Virgen de la Candelaria, se impuso definitivamente sobre San Juan (patrono del pueblo), San Carlos (patrono de la villa) y, sobre todo, sobre la Inmaculada Concepción (patrona de la villa).

ESPAÑA

La Basílica de la Candelaria se encuentra en la isla de Tenerife (Canarias), en el municipio de Candelaria. Se encuentra a 15 kilómetros de la capital de la isla, Santa Cruz de Tenerife.

Al lado de la Plaza de la Patrona de Canarias de esta pequeña ciudad canaria, se levanta la Basílica de Nuestra Señora de la Candelaria, Patrona de Canarias. Es una basílica blanca y sencilla de estilo neoclásico, donde los canarios católicos rezan a esta virgen por la que sienten gran devoción. Es bastante sencilla y recogida, y es en el altar mayor donde está ubicada esta virgen, que por otro lado es una virgen negra.

La imagen porta al niño Jesús en el brazo derecho y una candela en la mano izquierda, por lo que fue asignada la cristianización de la isla nuestra señora de la Candelaria, por este motivo se celebra la fiesta de la virgen desde 1497 el 2 de febrero.

El 7 de noviembre de 1826, la imagen desaparece en medio un fuerte temporal de lluvia y viento, por lo que los frailes dominicos encargaron una nueva talla al escultor Fernando Estévez. En 1830 fue bendecida esta imagen.

En 1559 el papa Clemente VIII nombra Patrona de Canarias a la Virgen de Candelaria y el 12 de diciembre de 1867, Pío IX la declara patrona principal del archipiélago canario. El 13 de octubre de 1889 la imagen es coronada canónicamente por el obispo de Tenerife, Don Ramón Torrijos como la quinta imagen mariana de España.

La tradición que narra el hallazgo nos informa de los acontecimientos donde la imagen fue llevada a la cueva del Mencey Acaymo y que posteriormente los propios guanches la trasladaron a la Cueva de Achbinico situada junto al mar, siendo este su primer santuario.

1.-CONQUISTA Y PROCESO COLONIAL

Con la entrada de los españoles en la ciudad de Cuzco en 1534, concluyó la conquista militar del Perú, llevada a cabo por Francisco Pizarro, y dio comienzo el desarrollo del asentamiento colonial en el área dominada hasta ese momento por el Imperio inca o Tahuantinsuyo que, a partir de 1542, entró a formar parte del virreinato de la Nueva Castilla, conocido más tarde como virreinato del Perú, y que estableció su capital en Lima, fundada en 1535. Su demarcación incluyó con el tiempo el espacio comprendido entre Panamá y Chile, de norte a sur, a excepción de la actual Venezuela, y, hacia el este, hasta Argentina, con la excepción de Brasil, que pertenecía al dominio portugués. El periodo transcurrido desde 1534 hasta 1544 estuvo presidido por los enfrentamientos entre los partidarios de Francisco Pizarro y Diego de Almagro, los dos socios que se habían unido en 1524, junto a Hernando de Luque, para llevar a cabo una expedición en busca de las tierras del Virú o Birú (Perú), de las que llegaban noticias que hablaban de la existencia de grandes riquezas. El nombramiento de Pizarro como primer gobernador y el desigual reparto de los beneficios en la concesión de tierras y títulos entre ambos socios fue una fuente permanente de luchas, conocidas como ‘guerras civiles’, que continuaron tras la ejecución de Almagro, derrotado en la batalla de las Salinas en 1538, y la de Pizarro, asesinado por los almagristas en 1541.

El reparto de las tierras y de los indios llevado a cabo entre los conquistadores por el sistema de las encomiendas, y la supresión legal de éstas con la promulgación de las Leyes Nuevas en 1542, mantuvo abierto el enfrentamiento con el poder real, representado por el segundo gobernador Cristóbal Vaca de Castro y por el primer virrey Blasco Núñez Vela, el cual murió en 1546, en lucha con los partidarios de la encomienda, quienes se hallaban dirigidos por Gonzalo Pizarro, que se consideraba heredero de su hermano Francisco. El presidente de la audiencia de Lima y tercer gobernador Pedro de La Gasca consiguió la pacificación del territorio peruano, atrayendo al bando oficial a la mayor parte de los insurrectos y apresando, en 1548, al hermano de Pizarro, en la batalla de Xaquixahuana.

2.-PROCESO DE EVANGELIZACIÓN

Corrían los años de 1580 a 1590, tanto en la península ibérica como en las nuevas tierras descubiertas del nuevo mundo. En Europa la descontrolada ambición del poder del estado totalitario y en América la desesperada codicia de los conquistadores por el oro y la plata especialmente del saqueado imperio de los Incas en el Sur y los aztecas en el Norte. Dentro de ese contexto los jerarcas Ibéricos debían lograr el sometimiento de los pueblos Invadidos, ya sea por el terror o por el miedo. Esta misión responsabilizó a la Iglesia Católica, cuyos miembros debían conquistarlos por medio de la conciencia.

La compañía de Jesús (Jesuitas), fundados por San Ignacio de Loyola, se encargó de la evangelización y la labor misional de los dominios españoles, por orden expresa de los Reyes de España y del Papa Gregorio XIII. Desde 1556, estos religiosos empezaron a reemplazar los ídolos y deidades de la América, por imágenes de Cristo, la virgen María, Santos Ángeles y una gran variedad de enceres religiosos, y es justamente en el año de 1580, que la imagen de la Candelaria es traída de España, vía buenos Aires (periodo del cimentador Juan de Caray), su cuna de fabricación posiblemente sería Sevilla o Cádiz, pues los materiales utilizados en su fabricación son españoles de aquella época, a partir de la fecha, la actual imagen de la virgen llegó a la comarca de Phunuy cucho (rincón de descanso para abrevar). Y en efecto, al pie del cerrito de Huajsapata existían varios manantiales de agua y el lugar era abrigado.

El presbiterio Grancisco Valdivia Raygada, encargado de evangelizar la Meseta del Collao hizo levantar la primera capilla en el lugar donde se encuentra el actual santuario de la Virgen de la Candelaria, para cobijar esta Santa Imagen. Al respecto existían una cita del historiador R.P. Vargas Ugarte "Desde el 2 de febrero de 1583 en que sentó sus reales en el pueblo la Virgen de la Candelaria, comenzó la conversión definitiva de todo el Collao y la fama de sus milagros hizo que la influencia se extendiera a las "comarcas más distantes".

LA NUEVA RELIGIOSIDAD POPULAR:

La evangelización dio lugar a una nueva forma de religiosidad cristiana, que se enriqueció tanto con los elementos provenientes de España, como de los elementos religiosos ya presentes en la sensibilidad hacia lo sagrado del indígena del Nuevo Mundo. Estos elementos fueron fecundados por la religión cristiana, dando lugar a manifestaciones inculturadas nuevas de devoción cristiana. La religión católica, asumida por los pueblos indígenas, dentro del proceso de formación de la identidad latinoamericana, mestiza en su esencia, ha producido una multiplicidad de expresiones y formas que responden a la cultura de un pueblo. Esto se expresa en signos, gestos concretos, acciones cotidianas. Las devociones populares que han surgido en América Latina no son otra cosa que plasmaciones concretas e inculturadas de los misterios de la fe cristiana, efectuadas a cabo públicamente en las celebraciones, procesiones, santuarios, etc.

El Documento de Puebla señala como elementos positivos de esta piedad popular propia de América Latina, y que desde sus orígenes se ha prolongado hasta nuestros días, «la presencia trinitaria que se percibe en devociones y en iconografías, el sentido de la Providencia de Dios Padre; Cristo, celebrado en su misterio de Encarnación (Navidad, el Niño), en su Crucifixión, en la Eucaristía y en la devoción al Sagrado Corazón; amor a María: Ella y "sus misterios pertenecen a la identidad propia de estos pueblos y caracterizan su piedad popular" (Juan Pablo II, Homilía Zapopán 2 AAS LXXI p. 228) — venerada como Madre Inmaculada de Dios y de los hombres, como Reina de nuestros distintos países y del continente entero; los santos, como protectores; los difuntos; la conciencia de dignidad personal y de fraternidad solidaria; la conciencia de pecado y de necesidad de expiación; la capacidad de expresar la fe en un lenguaje total que supera los racionalismos (canto, imágenes, gesto, color, danza); la fe situada en el tiempo (fiestas) y en lugares (santuarios y templos); la sensibilidad hacia la peregrinación como símbolo de la existencia humana y cristiana, el respeto filial a los pastores como representantes de Dios; la capacidad de celebrar la fe en forma expresiva y comunitaria; la integración honda de los sacramentos y sacramentales en la vida personal y social; el afecto cálido por la persona del Santo Padre; la capacidad de sufrimiento y heroísmo para sobrellevar las pruebas y confesar la fe; el valor de la oración; la aceptación de los demás» (Puebla 454).

Definitivamente, desde los tiempos de los rituales paganos primitivos, se puede constatar un cambio sustancial. La presencia evangelizadora de la Iglesia significó una transformación profunda en la mentalidad y la cultura del indígena, ahora convertido a la religión cristiana. Víctor Andrés Belaúnde, en su obra Peruanidad, describe de esta manera el cambio operado: «La vida cotidiana en la aldea indígena como en la ciudad española, está marcada por la liturgia. La misa matinal y la plegaria vespertina enmarcan el día aldeano. El ciclo antiguo en fechas discontinuas de fiestas campestres, en la amplitud panteísta del agro, ha sido reemplazado por la hebdomadaria celebración familiar en la iglesia, casa de Dios Padre, del día del Señor. La fiesta campesina y telúrica ha cedido el paso a la procesión con imágenes que salen del templo, que recorren las calles y a veces los caminos, y regresan en el esplendor del crepúsculo al repique triunfal de las campanas.

La música pentatónica de flautas y de quenas, con sus dejos tristes, ha sido sustituida por las armonías religiosas que el indio ha asimilado y que acompaña con violines, arpas y trompetas. Las ofrendas toscamente materiales de alimentos y de objetos de uso han sido reemplazadas por las flores, por los cirios y los exvotos de oro y plata. La materia se espiritualiza por el brillo de la llama y la espiral del incienso. Este proceso de intensa desmaterialización se refleja en el adorno de los altares, en el esplendor de las ceremonias del culto, en el ritmo de las oraciones, y sobre todo, en el abandono filial y en la sensación de confianza, de divino consuelo que ha eliminado el temor y la propiciación mecánica y mágica de los pueblos primitivos».

De hecho, tanto la cultura como el paisaje en que ella se expresa son de hecho cristianos. No es infrecuente localizar tanto en las grandes ciudades como en los poblados más pequeños imágenes, santuarios, ermitas a los que acuden los fieles para rezar. Las festividades y solemnidades locales son ocasión para celebrar, y constituyen momentos cumbres que dan vida a la rutina cotidiana. Todos contribuyen de alguna manera con los festejos de la fiesta patronal, dando lugar a manifestaciones coloridas de religiosidad popular. Si bien es cierto, como recuerda el Documento de Puebla, que muchas de estas expresiones requieren ser purificadas para estar plenamente de acuerdo con la fe cristiana, no por ello dejan de ser auténticas y llenas de un sentimiento sagrado que manifiestan el hambre de Dios que anida en los corazones de los hombres de América Latina.

  LA PIEDAD MARIANA: LOS SANTUARIOS DE COPACABANA Y COCHARCAS

Algunas informaciones aún no contrastadas permiten plantear la hipótesis de que algún momento de nuestra historia, tal vez en el siglo que se inicia el año de 1600, la iglesia Católica ejecutó un bien pensado programa de promoción al culto a la Virgen María, a tono con lo concilios ecuménicos. Una de las acciones de esta tarea promotora podría haber sido la entronización de la Virgen de la Candelaria en el Virreynato del Perú, en distintos lugares, entre ellos PUNO, Chapi, Copacabana, Oruro.

Son muchas las devociones y santuarios que vemos surgir a la sombra de la obra evangelizadora, tanto al Señor Jesús como a la Virgen María, así como en las advocaciones de los santos. El culto mariano es uno de los mejores frutos que da el esfuerzo realizado por los misioneros. Se hace sentir la presencia maternal de María en estos pueblos, sobre todo a partir de su aparición en el cerro del Tepeyac (México), bajo la advocación de Nuestra Señora de Guadalupe. Allí se le apareció a Juan Diego, un indio del lugar, en medio de una resplandeciente nube. La Virgen dejó impresa una imagen de sí en la tilma o manto de Juan Diego, la cual se venera aún en Ciudad de México.

En el Perú abundan los santuarios marianos. Prácticamente no hay región del país que no tenga alguno. Quizá el más representativo sea el Cocharcas, que halla su correlato en el de Copacabana (Bolivia). Éste se originó de la siguiente manera. El indio Titu Yupanqui había decidido fundar una cofradía bajo la advocación de la Virgen de la Candelaria, para lo cual él mismo labraría la imagen mariana. Fue a Potosí para aprender escultura y pintura. Cuando se trasladó en compañía de D. Alonso Viracocha, gobernador de los hanansayas a Chuquisaca para obtener del Obispo la autorización para darle culto a la imagen, éste no se la dio, considerando que la imagen no tenía las condiciones dignas y adecuadas como para recibir culto. Yupanqui, sin embargo, persistió en su intento, y dándole algunos retoques a la imagen, se dirigió a La Paz, donde, al servicio de un maestro retablista español, logró que éste estofase y decorase la imagen. Durante las noches ambos se dedicaban a embellecer progresivamente la imagen de la Virgen.

No sin posteriores contrariedades y dificultades, y con la ayuda del párroco de Copacabana, el franciscano Antonio Montoro, y del corregidor de Omasuyos, Jerónimo Marañón, decidieron traer la imagen, la cual llegó a su destino el 2 de febrero de 1583. Al amanecer de ese día, la bendita imagen de María apareció en los cerros de Huacuyo, como un sol que viniera a iluminar ese rincón inhóspito del Alto Perú. Sebastián Quimichi, otro indígena, llevó la devoción de Copacabana a la provincia de Andahuaylas en el Perú, donde en el santuario de Cocharcas se guarda una réplica de la virgen del santuario boliviano.

«Los santuarios de Copacabana y su réplica en Cocharcas representan para el Perú y Bolivia lo que el de Guadalupe para México, teniendo la reveladora semejanza de su origen indígena. Son la fe y el entusiasmo de los autóctonos los que han creado esta modalidad del culto mariano, y, como al mismo tiempo, la forma mariana de la religiosidad se conservó e intensificó por lo que se refiere a los españoles y mestizos en las ciudades y villas hispánicas, puede decirse que el culto mariano fue la expresión de la vinculación de las razas y la manifestación de la conciencia religiosa del Virreinato junto con el culto del Cuerpo de Cristo. La unidad de religión, la misteriosa y hondamente afectiva filiación producida por la común maternidad, creó una vinculación definitiva entre el español, el mestizo y el indio.

Esta vinculación fue mucho más intensa que la exterior y coactiva, resultante de la comunidad de gobierno. [...] El culto de la Eucaristía reemplazó el culto solar. La devoción a María surge en la tierra americana con la modalidad típica de santuarios autóctonos. Las iglesias han sustituido a las huacas. La liturgia católica se ha apoderado del alma indígena, desplazando totalmente a los ritos hieráticos y fríos, poniendo en el alma indígena la seguridad de una nueva fe, la luz de una nueva esperanza y el fuego de un nuevo amor» (Víctor Andrés Belaúnde).

ORIGEN E HISTORIA DE LA VIRGEN DE LA CANDELARIA

1.-ISLAS CANARIAS

Sin duda, el culto extraordinario que se practica en honor a la "Virgen de la Candelaria" en buena parte de occidente, e impulsó con fuerza desde las Islas canarias - justamente patrona de las islas -, que por siglos fue el paso obligado de las naves que partían de la península ibérica con destino a América. Ese culto fervoroso a la Virgen María se manifiesta entre oros hechos en el bautizo como "Candelaria" a un importante y muy poblado municipio. Al respecto, nuestras informaciones nos permiten saber que en 1450 la imagen de la Virgen de la Candelaria apareció en una cueva de la hoy Villa de la Candelaria, imagen que después de un rico e increíble historial de peripecias domina hoy el santuario de la Basílica del mismo nombre.

Allí aparece la virgen llevando al niño Jesús recostado en su brazo derecho (lo cual es un caso singular) y en la mano izquierda una vela, es decir la candela, el fuego, el calor, la luz en lucha contra las tinieblas.

A esa Basílica llegaron cientos o quizás miles de navegantes de paso a América, quienes recibían el encargo de llevar la imagen multiplicada de la Virgen a los confines del mundo para convertir a los descreídos. Es así como lo trajeron a América, como uno de los elementos de la evangelización.

Por todo ello es posible afirmar sin temor a equívoco, que la devoción a la virgen de la Candelaria en España y en América nació en las Islas Canarias "se popularizó especialmente entre los marineros que la tomaron como abogada y la izaron al lado de los timones, en las procelosas travesías hacia América. (Guillermo Vásquez Cuentas)

SOBRE LA APARICIÓN:

Según la leyenda relatada por Fray Alonso de Espinosa, iban dos pastores guanches a encerrar su ganado a las cuevas cuando notaron que el ganado se remolinaba y no quería entrar. Buscando la causa miraron hacia la desembocadura del Barranco de Chimisay y vieron sobre una peña, casi a la orilla del mar, la santa imagen la cual creyeron estar animada. Como estaba prohibido a los hombres hablar o acercarse a las mujeres en despoblado, le hicieron señas para que se retirase a fin de que pasase el ganado. Pero al querer ejecutar la acción, el brazo se le quedó yerto y sin movimiento. El otro pastor quiso herirla con su cuchillo. Pero en vez quedó herido el mismo. Asustados, huyeron los dos pastores a Chinguaro, a la cueva-palacio del mencey Acaymo, para referirle lo acontecido. El mencey fue a ver con sus consejeros. Ella nada respondía pero nadie se atrevía a tocarla. El mencey decidió que fuesen los mismos dos pastores ya heridos quienes la recogieran para llevarla al palacio. Ellos, al contacto con la imagen, quedaron sanados. El mencey comprendió que aquella mujer con el niño en brazos era cosa sobrenatural. El mismo rey entonces quiso llevarla en sus brazos, pero después de un trecho, por el peso, necesitó pedir socorro. Es así que en lugar de la aparición hay hoy día una gran cruz y en el lugar donde el mencey pidió socorro, un santuario a Nra. Señora del Socorro.

La llevaron a una cueva cerca del palacio del rey hoy convertida en capilla. Más tarde un joven llamado Antón, que había sido tomado como esclavo por los castellanos y había logrado escapar y regresar a su isla, reconoció en la imagen milagrosa a la Virgen María. Él, habiendo sido bautizado le relató al mencey y a su corte la fe cristiana que él sostenía. Así llegaron a conocer a la Virgen María como "La Madre del sustentador del cielo y tierra" (Guanche: Axmayex Guayaxerach Achoron Achaman o Chaxiraxi) y la trasladaron a la Cueva de Achbinico para veneración pública.

EXPLICACIÓN

Ya desde antes de la conquista, el archipiélago Canario era visitado por europeos en expediciones de reconocimiento o en razias de esclavos, pero también eran visitadas por religiosos que pretendían llevar a cabo una labor evangelizadora antes de que se produjera la conquista y anexión política de las islas; de este modo en el siglo XIV se formó un obispado en Telde, Gran Canaria. La imagen de la Virgen de Candelaria sería llevada a Tenerife por frailes mallorquines, los cuales probablemente se habrían establecido por un tiempo en la isla introduciendo elementos de la religión cristiana entre los guanches, produciéndose un sincretismo religioso. La Vírgen de Candelaria quizás hubiera sido identificada con el sol, Magec, deidad femenina para los aborígenes canarios.

LA VIRGEN DE CANDELARIA TRAS LA CONQUISTA:

La imagen fue robada por los españoles pero devuelta tras una peste que ellos atribuyeron al robo sacrílego. Más tarde, cuando los españoles conquistaron la isla, la devoción ya estaba allí arraigada. En 1526 se edificó el santuario por los muchos prodigios que Dios obraba por Nuestra Señora de la Candelaria.

De las Islas Canarias la devoción se propagó a América. Hernán Cortés llevaba al cuello una medalla de esta imagen. En 1826 la imagen se perdió víctima de una inundación.

Fue declarada Patrona Principal del Archipiélago canario por decreto de la Sagrada Congregación de Ritos el día 12 de diciembre de 1867. Fue coronada canónicamente el 13 de octubre de 1889.

2.-OTROS MITOS Y LEYENDAS SOBRE LA VIRGEN

EN PERÚ:

Doce mil hombres se apostaron en las alturas de la villa de Puno, cercándola,. Los sitiadores eran liderados por el caudillo aymara Túpac Catari, junto con el rebelde Pedro Vilcapaza, de Azángaro, continuador de la lucha de Túpac Amaru. Eran los primeros meses de 1781 y los rebeldes intentaron tomar la ciudad para reducir este bastión del virreinato y preparar su ataque a la actual ciudad del La Paz. El reducido número de pobladores observaba cómo bajaban las huestes desde Huajsapata, Yurac Orqo y Orcapata, en las afueras de la villa. En las pequeñas escaramuzas los habitantes de la villa puneña se defendieron con el mayor coraje posible, pero su inferioridad numérica no les daba mayor chance en la contienda. En su desesperada situación, los pobladores optaron por sacar a la virgen, cuya imagen se veneraba en la iglesia de San Juan, en procesión. Tras implorarle su protección durante toda la noche, los pobladores observaron, atónitos, cómo los enardecidos sitiadores abandonaron el lugar.

 La anterior, es la historia que más ha trascendido en la tradición popular. La misma que fue rescatada por el estudioso Enrique Cuentas Ormachea en su libro "Presencia de Puno en la Cultura Popular". Sin embargo, hay otras historias. Las tradiciones dicen, también, que en aquella misma ocasión, durante la procesión matinal, las andas de la virgen empezaron a brillar con gran intensidad, encegueciendo a los sitiadores y al mismo tiempo éstos fueron víctima de un terrible espejismo: un enorme ejército a caballo llenaba la ciudad y sus armas brillaban también intensamente. Ante esa visión, las tropas de Tupác Catari se replegaron. Al mismo tiempo se dice que en las afueras de la mina de Laikakota, en 1675, el español don José Salcedo mandó derribar las casas de los mineros que se encontraban en las bocaminas. Pero dicha orden no se pudo cumplir: los mineros vieron a una virgen envuelta en llamas ("candela" en el giro popular) luchando contra el demonio. La visión de este milagro desanimó a Salcedo y desde entonces nació el culto y el nombre de la milagrosa virgen. Como apreciamos, durante toda la festividad Puno se rinde y se transforma, la ciudad sitiada por imágenes divinas que finalmente son una representación de nuestro propio cielo e infierno, una inolvidable expresión de color y fe, un motivo más para sentirnos orgullosos de las maravillas que nos reserva nuestra cultura popular.

Otras leyendas quieren relacionar a la imagen de la Virgen con la vida de los mineros. Hay que recordar que en sus orígenes Puno era principalmente un asentamiento minero con las minas de Laykakota y la fundición de plata de los hermanos Salcedo en San Luis de Alba ubicadas en las faldas Oeste del Cerro Cancharani, también recordar que, en época de la Colonia, del Cerro Azoguini se extraía en gran cantidad el precioso mercurio quien dio su nombre al cerro (el antiguo nombre del mercurio era "azogue").

En esas leyendas también la imagen de la Virgen aparece milagrosamente en Puno, tal es el caso de lo que cuenta Dionisio Quispe donde "la Virgen con el rostro de una Señora elegante serenísima y con un niño en los brazo" apareció en el siglo XVII a un nativo de la zona quien por orden de su amo cuidaba un pequeño caserío ubicado a las riberas de un riachuelo en las faldas del Cerrito Huajasapata. En esos tiempos los españoles sancionaban drásticamente a los nativos que no cumplían con sus trabajos en las minas, así que el hombre se encontraba entre el dilema de obedecer a su amo cuidando el terreno o de obtemperar a las ordenes de los Españoles. La Virgen le pidió el permiso de poder lavar las ropas de su hijo en el rio a cambio de cuidarle el predio hasta su regreso. Cuando regresó con su amo, quien no creía en esta historia, encontraron "el busto de la Virgen, toda vestida de blanco, con un niño en los brazos y sus ropitas aún mojadas".

EN BOLIVIA:

El Carnaval de Oruro es una gran celebración popular celebrada cada año en la ciudad boliviana de Oruro, y una de las más grandes manifestaciones de arte popular y cultura tradicional andina. El año 2001 la UNESCO declaró al carnaval como "Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad".

La celebración se realiza en la ciudad de Oruro, la cual es considerada la capital folklórica de Bolivia. Esta celebración coincide con el festival Ito para los indígenas Uru. Utilizando trajes propios de las culturas andinas, la fiesta se centra en celebrar a la Pachamama, aunque por influencia de la Iglesia Católica el objeto de culto fue transformado en la Virgen del Socavón, propia del sincretismo cristiano. Por ordenes del gobierno colonial español de Lima, las celebraciones fueron prohibidas a lo largo del siglo XVII, aunque se mantuvieron y revivieron por parte de los pueblos originarios bajo los rituales católicos de la Fiesta de la Candelaria (o purificación de la Virgen). Los íconos cristianos remplazaron así a las deidades nativas, con el cambio de los santos por los elementos menores de la cosmología inca.

La tradición señala que en 1789 apareció milagrosamente una imagen de la Virgen en el socavón de la más rica mina de plata de Oruro, y desde esa fecha la celebración se centró en el culto a la Virgen del Socavón (también conocida como "Virgen de la Candelaria"). En la actualidad, las más importantes celebraciones se centran en el Santuario del Socavón.

La fiesta se lleva a cabo durante diez días y noches, durante los cuales cincuenta grupos de diabladas recorren la ciudad por una ruta que tiene una extensión de cuatro kilómetros, acompañados de bandas musicales y gran cantidad de celebrantes. La principal de estas danzas es la diablada, aunque también destacan los caporales, la morenada, los Suri-Sicuris, la llamerada, la kullawada, los Waca-Waca, Pujllay, Tinku, entre otros.

COMPARACIÓN CON BOLIVIA:

En Bolivia, así como en el Perú, el culto a la Virgen de la Candelaria se propagó en muchos puntos de sus espacios nacionales. En el vecino país hermano, bastaría transcribir el siguiente párrafo de un folleto de la Casa de Folklore de Bolivia:

".... Así es Oruro, añeja y de repente nueva, silenciosa y bullanguera, febril de alma, religiosa y profunda... tiene como herencia de su raza de fortaleza, su religión, su fe, su tradición, su costumbre, su inigualable carnaval en honor a la Virgen de la Candelaria, para el orureño, la Virgen Morena "Mamita de Socavón".

"La Festividad de la Virgen de la Candelaria - Puno, Perú, se origina en las ancestrales invocaciones andinas a la Pachamama (madre tierra) al tío supay (diablo) de los parajes mineros y a la Virgen de la Candelaria"... "y motiva uno de los más grandes acontecimientos de expresión folklórica en América".

También respecto a Bolivia, puede afirmarse que la Virgen de Copacabana, que cuenta con millones de leales devotos, es también la Virgen de la Candelaria. Para probarlo, basta que cualquiera de nuestros lectores interesados examine el grabado que aparece en la parte inferior de la gran puerta principal de madera de templo de esa ciudad. En ese grabado se advierte la imagen de la Virgen de la Candelaria (así nombrada expresamente en letra alto relieve), llegando sobre una balsa de totora a la playa de Copacabana, rodeada de un buen número de indígenas que acompañan a los religiosos que participan el suceso. ¿De dónde venía esa imagen? Solo podía del otro extremo del inmenso Lago, es decir de PUNO.

3.-EXPANSIÓN Y CULTO, DEVOCIÓN Y MILAGROS

LOS ORÍGENES REMOTOS:

Mucho antes del nacimiento de Jesús de Nazareth, las leyes de Moisés eran parte fundamental del ordenamiento jurídico de la sociedad hebrea.

En ese tiempo, entre las más aplicadas disposiciones mosaicas estaba aquella en la que se establecía que cuando una mujer había tenido un niño varón, debía considerarse impura durante siete días u obligada en consecuencia a obtener su purificación. Esta situación se obtenía concurriendo al templo, pero sólo después de 33 días de cumplidos los primeros siete, es decir a los 40 días de producido el nacimiento. Para tal efecto estaba obligada además de llevar un holocausto, si era pobre, "un par de tórtolas o dos pichones". Hecha la ofrenda, el sacerdote rezaba una oración por la mujer y así ésta quedaba purificada.

La Iglesia Católica ha celebrado desde antiguo la purificación de la Virgen María el 2 de febrero, es decir a los 40 días (según antiguo calendario romano) del nacimiento de Jesús, que dicho sea de paso, coincidió con la celebración de la Epifanía.

En los primeros tiempos del cristianismo, específicamente en la primera mitad del siglo IV, la "fiesta de la purificación de la Virgen María o Fiesta de la Candelaria", era celebrada por la iglesia de Jerusalén con una procesión hacia la Basílica de la Resurrección de Constantino. De allí se propagó por todo el orbe católico y se mantuvo a través de los siglos en los pueblos católicos de occidente, con una singular constante: procesiones con luces (candelas, velas) previamente bendecidas. Por su parte, los católicos ortodoxos o de oriente, celebraban en igual fecha la purificación de la Virgen María con la denominación de "Virgen de las Lumbres" equivalente a la Virgen de la Candelaria, "que viene de las candelas o velas que fue práctica bendecir y llevar encendidas en esa festividad.

En La edad media, tanto en algunos lugares de Italia como "entre los carmelitas y otras órdenes religiosas creadas bajo la advocación de María Santísima, se celebra la Candelaria con Octava".

DEVOCIÓN

Devoción en las Islas Canarias

Como patrona general del archipiélago, la Virgen de Candelaria (nombre empleado para referirse a la imagen por encontrarse en el municipio homónimo), tiene un papel especial en las celebraciones religiosas de las Canarias, España. Como la talla original desapareció, en el Siglo XIX se creó una réplica que se encuentra actualmente en la Basílica de Candelaria, en Tenerife. El autor de la misma fue Fernando Estévez. El 2 de febrero se celebra universalmente la Fiesta de la purificación de la Virgen, si bien en Canarias la festividad de Candelaria se celebra en verano, el 15 de agosto, por ser ésta una fecha vinculada a antiguas festividades de los aborígenes canarios (guanches).

Devoción en el Perú

La Virgen de la Candelaria, la Mamacha Candelaria, Mamita Canticha, MamáCandi, entre otros nombres populares, es la patrona de la ciudad de Puno, Perú. Está asociada a la Pachamama (culto a la tierra), el lago Titicaca, las minas y el trueno; además de simbolizar, la pureza y la fertilidad. En ella convergen también las esperanzas de los desvalidos y la tenaz fe de los creyentes.

La celebración de la Virgen de la Candelaria de Puno es una celebración dura 18 días y se presentan más de 200 danzas, en estos días se juntan hombres y mujeres, ancianos, jóvenes y niños que no cesan de bailar para la Virgen, agradeciéndole así los beneficios y milagros que les permiten seguir viviendo. En esta fiesta sin igual, la ciudad entera se une en regocijo y en una mar de color, mística y danza, ante un mudo testigo principal como son las frías y tranquilas aguas del majestuoso Lago Titicaca.

Se inicia la Fiesta de la "Mamacha Candelaria" el 24 de enero y culmina el 18 de febrero como preludio del Carnaval. En ese lapso se congregan en el lugar, y entregadas en absoluta devoción a la Virgen, unas setenta bandas musicales, algunas compuestas hasta por 300 personas, entre músicos y bailarines.

Los integrantes de estas bandas no bailan ni tocan todo el jubileo, sino que se relevan constantemente ayudando a que la música, la veneración y la celebración continúen sin que nada ni nadie pueda detenerla.

En los primeros días, los danzarines ensayan lo que será su paso por las calles en corzos pletóricos de alegorías, para estar a punto cuando se dé su participación en el Concurso de Danzas Folklóricas. A toda hora se escuchan por algunas arterias de la ciudad los más variados ritmos de la región, interpretados por artistas que, acompañados de unas cervezas, empiezan ya a circular como prólogo al jolgorio que en breve se desatará.

A las tres de la mañana del primero de febrero, el Alferado -organizador y responsable monetario de la festividad- sube a la cima del cerro Azoguini en los alrededores de la ciudad, acompañado de unos cuantos músicos y de sus invitados, dando comienzo así al rito a la Virgen, ofreciendo licores, rezos e incluso detonando bombardas por todo lo alto, haciendo vibrar al expectante pueblo puneño.

Grupos ataviados con disfraces dirigiéndose al centro de la ciudad para participar en las festividades multicolores atuendos mostrados a través de la danza de "La Morenada"

Al despuntar el alba, "La Pandilla" - como se denomina a quienes realizan la ceremonia en el cerro- desciende bailando dirigiéndose hasta la iglesia San Juan Bautista, donde se ubica el santuario de la Virgen, preparándose para las misas que se realizarán al aparecer los primeros rayos del sol. Por la tarde, en la Entrada de Cirios, el Alferado y la Alferada, su esposa, salen de su hogar portando la imagen del niño Jesús seguidos por las autoridades y allegados en devota marcha hacia la iglesia de San Juan, llevando velas y cirios encendidos.

La noche previa al día central, tienen lugar las misas de vísperas para luego escuchar el tronar de los fuegos artificiales que iluminan con su resplandor el cielo del altiplano puneño, teniendo como fondo musical los melodiosos acordes entonados por bandas de músicos. La ocasión es propicia para que el Alferado agasaje a la concurrencia con ponche, anisado y cerveza en la entrada de la iglesia, hasta llegada la noche.

LA FESTIVIDAD DE LA VIRGEN DE LA CANDELARIA EN LA ACTUALIDAD

Nuestra Señora de la Candelaria, fiesta popular celebrada por los cristianos. Tiene lugar el 2 de febrero, Día de la Candelaria, aunque en algunos lugares, como Tlacotalpan, en Veracruz (México), Suaita (Colombia), Puno (Perú) y Mata de Alcántara (España), se extiende durante varios días generalmente por ser la patrona del lugar. Los actos festivos varían en cada pueblo y ciudad, pero en la Andalucía interior suelen estar centradas en una o varias hogueras, con bailes, comida y bebida alrededor. En esta zona, son destacables los pueblos de la Sierra Sur sevillana, en especial Pedrera y Casariche, donde más de 500 hogueras son encendidas en esta festividad con una alta participación de todos los vecinos y gentes venidas de fuera.

También se celebra en Canarias la Fiesta de la Virgen de Candelaria Patrona de Canarias (aunque el 2 de febrero con fiesta solo en Tenerife), el 15 de agosto como fiesta en toda Canarias, además de como en el resto de España (que se celebra el día de la Asunción de la Virgen).

Otra reconocida celebración es la que se realiza en la ciudad de Puno (Perú) y que se prolonga por casi 2 semanas. En ella participan una infinidad de danzarines que representan diferentes danzas autóctonas de la región. Uno de los investigadores de esta festividad peruana fue José María Arguedas

También en la ciudad de Copiapó en el norte de Chile se celebra a la Virgen de la Candelaria con bailes religiosos, mucho fervor popular ya que en su día más álgido llega a convocar a las de 150.000 personas en los alrededores del templo que se ubica en la salida sur de la cuidad, esta celebración es la tercera fiesta religiosa más grande de Chile después de La Tirana y la fiesta de la virgen de Andcollo.

FIESTA DE LA CANDELARIA (PUNO)

Decreto ley

La Festividad de la Virgen de la Candelaria -que se desarrolla en la ciudad de Puno la primera quincena del mes de febrero- es la más grande e importante de nuestro país y una de las tres más significativas de Sudamérica (junto con el Carnaval de Rio de Janeiro en el Brasil y el Carnaval de Oruro de Bolivia), por la cantidad de símbolos y manifestaciones artístico culturales propios de las culturas quechua, aymara y mestiza de nuestro altiplano andino y por el volumen impresionante de personas que participan directa e indirectamente en su realización, lo que motivó que el gran José María Arguedas calificara a Puno como "la otra Capital del Perú" y fuera designada por Decreto Ley Nº 24325 como "Capital del Folklore Peruano" el 7 de noviembre de 1985. Festividad que rinde homenaje a la milagrosa Virgen de la Candelaria, patrona de la ciudad, y a la Pachamama o Madre Tierra, ambas benefactoras de la población puneña

La festividad en honor a la Santísima Virgen de la Candelaria, Patrona de la ciudad de Puno, se realiza en la primera quincena del mes de febrero de cada año.

Organización:

Federación Regional de Folklore y Cultura de Puno, que convoca la presencia de más de 150 conjuntos, entre "danzas nativas" que proceden de las comunidades y parcialidades, distritos y provincias del interior del departamento, y los conjuntos de danzas organizados en los distintos barrios de la Ciudad de Puno, en su mayoría denominados "danzas con trajes de luces", que compromete la directa participación de 50 mil danzarines aproximadamente y unos 15 mil músicos, sumando su participación indirecta unas 25 mil personas más entre directivos, alferados, bordadores, artesanos en la confección de caretas, botas y zapatos, cascabeles, etc., y miembros y allegados de danzarines de los diferentes conjuntos.

Esta Festividad se realiza de la siguiente manera:
Todos a ensayar:

Luego de haber recibido el año nuevo con bombos y platillos, los puneños se alistan para danzar ensayando todas las tardes y noches del mes de enero. Los integrantes de cada conjunto se reúnen para ensayar y acordar las condiciones en que irán vestidos y estar listos para el Concurso de Danzas con Trajes de Luces, además de prepararse para la Parada y Veneración a la Patrona de Puno.

Igualmente, en las comunidades ribereñas y en las parcialidades agrícolas y pecuarias de los distritos y provincias más lejanas del departamento, al ritmo de pinquillos, chaqallos, lawak’umus, sikus, bombos y zampoñas, se alistan sus pobladores para participar en el Gran Concurso de Danzas Autóctonas que se realiza el día 02 de febrero de cada año, en el Estadio "Enrique Torres Belón" de la ciudad de Puno.

En los últimos años se está haciendo costumbre en los diferentes conjuntos, iniciar los ensayos con una Misa en honor a la Santísima Virgen de la Candelaria en el Santuario del mismo nombre, templo al que concurren los integrantes de cada conjunto, y luego de haber saludado a la Virgen con cohetes y bombardas y al compás de sus bandas, se dirigen a sus barrios y locales de ensayo y empiezan los ensayos.

Muchas veces las lluvias no son ningún impedimento para acudir a los ensayos, porque cada danzarín impone su fuerza, sus ganas, la alegría y el ánimo, que son los componentes para continuar y seguir marcando el paso al ritmo de la banda de músicos. Un día antes de las albas de la Octava, los conjuntos se alistan a recibir a la totalidad de las bandas de músicos que los acompañarán en la festividad, dándoles la bienvenida con mixtura, serpentinas, cohetes y bombardas, acompañados de ponches y licores, para posteriormente participar en el pasacalle (ensayo por las principales calles de la ciudad).

Las novenas

Las novenas se realizan ocho días entes de la Fiesta en honor a la Virgen de la Candelaria, se inician cada 24 de enero y culminan el 31 del mismo mes, éstas se llevan a cabo en el Santuario de la virgen, allí las celebraciones eucarísticas son emotivas y llenas de fe. Los feligreses acuden al templo para agradecer a la Virgen por las bondades recibidas.

Asimismo, participan de estas ceremonias litúrgicas los representantes de todas las instituciones públicas y privadas, a los que se suman el común de las gentes, quienes acuden al Santuario para recibir la bendición de la Virgen María, confundiéndose en derroche de fe y alegría a la Virgen, en las ceremonias que se realizan en tres horarios, ocho de la mañana, doce del medio día y siete de la noche.

Albas de fiesta

El primero de febrero de cada año, a partir de las dos de la madrugada, los puneños despiertan por el estallido de las bombardas y camaretazos que se oyen desde las inmediaciones del cerro Azoguini porque son los alferados del día jubilar, quienes saludan desde muy temprano a la Virgencita de la Candelaria.

Desde lo alto del cerro, las melodías de las bandas de músicos acompañan a los invitados, a quienes agasajan con ponches calientes y licores. Posteriormente, al salir el sol inician la caminata hacia el Santuario de nuestra patrona, para celebrar la Misa de Albas a las seis de la mañana, terminada la eucaristía, los alferados invitan a los presentes a su domicilio para saborear los ricos potajes de la región.

Entrada de cirios

Esta labor también está encomendada a los alferados, pues desde su domicilio en horas de la tarde, acompañados de autoridades e invitados se trasladan nuevamente al templo de la Virgen portando cirios. Los alferados necesariamente deben ser esposos, donde el varón lleva el "guión" y la mujer lleva al niño en sus brazos, los cirios más grandes y adornados son para las autoridades y los pequeños para los acompañantes. Todos ellos van impecablemente vestidos y acompañados de la banda de músicos.

Entrada de k'apos

Por otro lado, los alferados de los conjuntos ribereños o comunidades, en horas de la tarde realizan un pasacalle por las principales calles de la ciudad, cargando en llamas y burros la leña que posteriormente será quemada en el Atrio del Santuario de la Virgen, quienes, al compás de bombos y tambores pasean por las calles, vistiendo para esta ocasión sus mejores atuendos tanto varones como mujeres, siempre acompañados de tarqas y pinquillos.

Vísperas

En la víspera de la fiesta, también se realiza una misa en el Santuario de la Virgen, luego de esa celebración, en el atrio del templo se queman fuegos artificiales, las bandas de músicos invitan a la celebración, allí se sirven ponches a los invitados y amigos, toda esta labor está a cargo de los alferados de la fiesta.

Día de fiesta: 2 de febrero

Es el día central de la Fiesta, la misma que se inicia con una misa comunitaria a las diez de la mañana. Se ofrece la Misa de Fiesta a cargo del Monseñor o Párroco del Santuario, allí los devotos rinden homenaje a la Virgen Morena.

Posteriormente se realiza la procesión por las principales arterias de la ciudad, terminada ésta se efectúa el cambio de alferados. Los feligreses acompañan a la imagen de la Virgen de la Candelaria en su recorrido, portando velas, y acompañados de una banda de músicos.

Paralelamente a ello, el Estadio Enrique Torres Belón de la ciudad de Puno, es escenario del Gran Concurso de Danzas Autóctonas, donde participan un estimado de 70 conjuntos de los diferentes poblados, comunidades, distritos y provincias del departamento, quienes también danzan a la Patrona de Puno.

Conforme culmina su participación en el Monumental Torres Belón, los conjuntos van saliendo rumbo al Santuario de la Virgen para saludar a la Mamita Candelaria, mostrando el colorido, gracia y alegría de sus danzas entre la multitud, quienes admiran la belleza de sus trajes y su danza.

Es precisamente ese día que concursan en el Estadio Enrique Torres Belón, apreciándose un espectáculo sin comparación alguna, ya que se aprecia gran variedad de danzas propias y auténticas. Es necesario puntualizar que, si el día de la Virgen no cae en domingo, entonces la fiesta se traslada al día domingo anterior al día central de la festividad.

Los visitantes, nacionales y extranjeros se regocijan con este derroche de colorido y variedad, admirando la belleza de sus trajes y deleitándose con la música y la danza de nuestra tierra.

Octava

La octava de la Festividad de la Virgen de la Candelaria se inicia a los siete días después del día central. Se realiza igualmente una misa de Albas, entrada de cirios y misa de vísperas, posteriormente se queman castillos, fuegos artificiales, y las bandas de los diferentes conjuntos así como las diferentes agrupaciones de sicuris participan de esta actividad.

La octava propiamente dicha se realiza siempre un domingo, cuyo acto principal es la Santa Misa, acto litúrgico de reflexión cristiana para todos los puneños. La procesión, se inicia a las dos de la tarde recorriendo las principales calles de la ciudad, estas actividades están a cargo de los alferados de la octava, acompañados por los devotos e integrantes de los conjuntos.

Paralelamente a este acto los conjuntos participantes del Concurso de Trajes de Luces hacen su participación en el Estadio "Enrique Torres Belón", donde se desborda el colorido de los trajes y las espectaculares máscaras, todos los conjuntos muestran coreografías alusivas a la Virgen de la Candelaria, algunos de ellos forman figuras de candelabros, floreros, estrellas o siglas alusivas a Puno. Allí también se aprecia la grandiosidad de las bandas, que generalmente son más de cien músicos en cada conjunto, y en algunos casos son tres y hasta cuatro bandas.
Veneración

El día anterior a la Veneración el pueblo coge y asegura lugares para presenciar la Gran Parada que se realiza en honor a la Virgen de la Candelaria. El día lunes, directivos de la Federación Regional de Folklore y Cultura de Puno, autoridades eclesiásticas, civiles, militares y políticas se congregan en el Atrio del Santuario, al mismo tiempo, el pueblo se vuelca a las calles para apreciar el paso de los conjuntos que danzan al compás de las bandas danzas importadas de Oruro, las diabladas, reyes morenos, reyes caporales, morenadas, caporales, wacawacas, sicuris, doctorcitos, kullahuadas, llameradas, tinkus, entre otros que engalanan la Veneración.

El recorrido de los conjuntos se inicia en la esquina de la Avenida El Sol con el Jr. Lampa, avanzando poco a poco hacia el Atrio del Santuario, al llegar al Santuario, saludan a la Imagen Morena y reciben su bendición, que también está presente en ese momento, donde los bailarines piden sus deseos y agradecen por los ya recibidos, luego continúan su recorrido pasando por la Plaza de Armas hasta llegar al Jr. Branden (Laykakota) donde finaliza el largo recorrido.

Cacharpari

Al día siguiente de la veneración comienza el Cacharpari que consiste en realizar una misa de despedida en el Santuario de la Virgen de la Candelaria, para posteriormente concurrir al local institucional y luego beber, bailar y adquirir compromisos para el próximo año. Por la tarde salen danzando por las calles hacia el tradicional Arco Deustua, donde se confunden en una gran confraternidad, para luego retornar a sus locales institucionales después de disfrutar de la inmensidad de la fiesta; así finaliza la gran fiesta popular y religiosa, hasta el próximo año.

Como son numerosos los conjuntos, el Cacharpari se prolonga por 8 a 10 días, y a veces coincide con el domingo de carnaval, continuando la fiesta por 20 días más. El Cacharpari quiere decir que el conjunto no volverá a reunirse sino en el año siguiente en que reanudará sus afanes para volver a danzar con su mejor homenaje a la Virgen.

Santuario de la Santísima Virgen de la Candelaria "San Juan Bautista"

La imagen de la Virgen de la Candelaria registra su presencia desde el año 1580, en la Meseta del Collao. Habían pasado raudamente embrujadores crepúsculos diáfanos y prometedores celajes de limpias auroras, acariciando la CAPILLA que cobijaba la sacrosanta Imagen de la Virgen de la Candelaria, ubicado en el lugar actual, donde se encuentra el Santuario de la Virgen de la Candelaria de Puno.

Empezaba así su inexorable carrera de catequesis en el año de 1562, fecha en que oficialmente, se cumple la FUNDACIÓN DE LA PARROQUIA "SAN JUAN BAUTISTA" de Puno, en cumplimiento de la ORDENANZA PRELATURAL del OBISPO DE LA PAZ, y se desmembra de la Parroquia de Paucarcolla, de la que dependía administrativa y parroquialmente. Hecho que el mismo año fue puesto en conocimiento del Virrey GARCÍA SARMIENTO DE SOTOMAYOR, CONDE DE SALVATIERRA, del Virreynato del Perú.

Es laudable reconocer la titánica tarea de evangelización que realizaron los misioneros Jesuitas y Dominicos, a culturas politeístas con profundos arraigos, dentro de la belleza incomparable del Lago

Sagrado de los Incas y de su entorno, lleno de atractivos naturales, testigos elocuentes de civilizaciones Kollas, Lupacas, Tiawanacos e Incas, que crecieron arrulladas por la brisa de sus aguas.

El trajín del gentío comenzaba a darle vida a los adormitados parajes de la "Villa de San Carlos de Borromeo" de Puno y la Parroquia "San Juan Bautista", ya instituido como Iglesia de la feligresía, registra en el LIBRO de BAUTIZOS Y DEFUNCIONES DE ESPAÑOLES RESIDENTES en esas tierras, el PRIMER BAUTISMO de FRANCISCO DE LA TORRE DE ESCARCENA (española), el día 8 de abril de 1675, hijo de Don Miguel de la Torre y Doña Isabel de Escarcena. Apadrinaron este fausto acontecimiento Don Francisco Manuel de la Torre y esposa. El celebrante fue el Rvdo. Padre Silvestre Valdez.

Posteriormente, antes de la llegada de los FERROCARRILES a Puno (1873), la infraestructura del templo era muy parecida a lo que es actualmente. Años más tarde sufre un voraz incendio, merced a un petardo o al fuego descuidado de la quema de los "Khapus", consumiéndose todo el techo de paja de ichu y totora, dañando seriamente el conjunto infraestructural.

Ya para el año de 1887, el templo se encontraba totalmente reconstruido, casi tal como se aprecia actualmente. En 1988, en el Día de la Fiesta de la Presentación de Jesús en el Templo, el Excelentísimo Monseñor Jesús Mateo Calderón Barrueto, Obispo de la Diócesis de Puno, se dignó, ELEVAR este Templo Parroquial de "San Juan Bautista" a la CATEGORÍA de "SANTUARIO DE LA SANTÍSIMA VIRGEN DE LA CANDELARIA" de Puno, en fecha 7 de febrero de 1988.

1.-VIRGEN DE LA CANDELARIA EN EL SIGLO XIX

Se conoce de modo indiscutible que, en la centuria decimonónica, la Virgen de la Candelaria se encontraba entronizada como patrona de la ciudad de Puno. Así, atestiguan la publicación de un poemario, el establecimiento de un colegio, la nominación del río que surcaba la ciudad de Puno, y crónicas periodísticas de ese siglo.

En 1867, aparece un libro de versos que contiene el extenso poema La Democracia, de 232 octavas, escrito por el poeta y militar Justo Román Valdez. El libro concede un buen espacio a la Virgen de la Candelaria, patrona de la ciudad de Puno. Este primigenio poemario puneño provocó la aparición de otro libro titulado Corona fúnebre del H. S". D. Justo Román Valdez, autor del sublime poema titulado La Democracia (Lima, 1867), escrito por El Murciélago (seudónimo del reconocido hombre de letras Manuel Atanasio Fuentes). En este libro, desde la página seis, aparece el poema La Burocracia o la Virgen Puneña y en las páginas impares el poema La Democracia o la Virgen de América. El poemario, que tuvo por finalidad parodiar y retrucar lo escrito por el poeta Valdez, también se difundió por partes en periódicos de la época, como en La Bolsa de Arequipa.

En 1870, funcionaba en la ciudad de Puno el Colegio de la Candelaria (LB, 17/3/1870). Se estableció este centro educativo particular de niñas en homenaje a la Virgen de la Candelaria, patrona de Puno.

En los años decimonónicos y hasta muy entrado el siglo XX, al principal río que cruzaba la ciudad de Puno, se le denominó Socavón (ED, 23/2/1892). La adopción de tal nombre probablemente esté vinculada con la Virgen de la Candelaria, porque la patrona de Puno, también es patrona de los mineros, con la denominación de Virgen del Socavón. A este río, que hace tres centurias dividía el pueblo de San Juan de Puno de la villa de Nuestra Señora de la Concepción y San Carlos, se le llamaba Puno, como consta en un documento del 13 de diciembre de 1704, que expresa: "asoguero de la Rivera de Puno" (Calsín, 2005).

"Las poquísimas referencias periodísticas halladas y que las presentamos a continuación, son muy ilustrativas, puesto que revelan algunos detalles de la Festividad de la Virgen de la Candelaria en la centuria del XIX.

"PUNO 2 de Febrero. Este día nos ha sido bastante agradable. El mismo Illmo. Obispo ha celebrado la gran fiesta de la Purificación con bastante pompa y solemnidad, que casi estaba olvidada. La Virgen, Patrona de Puno, fue trasladada á la Catedral, donde el M. Reverendo Obispo predicó de ante mano, explicando el evangelio y las ceremonias religiosas de ese día.- Hizo la bendición de ceras y procesión y en seguida pontificó la misa. Es demás decir que la concurrencia fue numerosa; por que las funciones de Iglesia van tomando gran importancia en Puno.- También la gente de populo ha redoblado en esta vez su devoción, bailando diferentes danzas, entre estas ha llamado la atención del público, la partida de los que vestidos con el traje de los Incas, han representado en varias casas, la tragedia de la muerte de Atahuallpa, acto desgarrador que nos hace recordar las primeras crueldades de la conquista.

El Sr. Dr. D. Jorge Ramos Vocal de la Illma. Corte, ha tenido la laudable devoción de haber obsequiado a la Reina de los cielos un riquísimo manto blanco de brocato y todos los demás adyacentes, de un bordado de oro de alto relieve y con muchas piedras preciosas." (LB, 16/2/1871).

"OBSEQUIOS.- El señor don Pedro Mostajo ha obsequiado á la Virgen de la Purificación, patrona de esta ciudad, un hermoso y elegante dosel de terciopelo color guinda adornado con franja y raposejo finos. La señora Ignacia Álvarez viuda de Oquendo, también ha obsequiado a la misma virgen un lindo manto azul bordado con una túnica blanca igualmente bordada" (LB, 11/2/1887).

"SACRILEGIO.- En la víspera de la purificación, varios celadores comandados por un oficial, bajo el pretesto de apresar á una partida de danzas, se portaron dentro del templo sin tener el mínimo respeto á la casa de Dios, ni á la presencia del párroco ni á las señoras que en esa hora estaban ocupadas en hacer arreglar el altar mayor" (LB, 12/2/1887).

"Procesión.- La que tuvo lugar hoy en celebración el Octavario de la Virgen de la Candelaria ha estado muy concurrida y solemne" (EC, 11/2/1894)

"La fiesta de la Candelaria que ha sido siempre de gran resonancia no se ha celebrado, a causa de le situación política que atravesamos. Entendemos que se ha postergado" (LB, 4/2/1895).

De las crónicas periodísticas, se colige:

1.       Que en 1871 se reflotaba la festividad con bastante pompa y solemnidad.

2.       Que la procesión se desplazaba del templo de San Juan a la Catedral.

3.       Que se ejecutaban varias danzas, principalmente Los Incas.

4.       Que el teatro se encontraba asociado a la danza.

5.       Que autoridades y comerciantes de la ciudad se hacían presentes con obsequios para la virgen en la fiesta patronal de Puno, promovida por la población rural. Que las comparsas de danzas sufrían agresiones por parte de los celadores.

6.       Que en la segunda mitad del siglo XIX, ya se desarrollaba solemnemente la octava de la festividad, con una masiva concurrencia.

7.       Que en los años que desangraba el país, caso de la guerra del Pacífico o la guerra civil protagonizada por caceristas y pierolistas (en Puno de junio de 1894 a mayo de 1895), no se cumplió con la Festividad de la Virgen de la Candelaria.

2.-VIRGEN DE LA CANDELARIA EN EL SIGLO XX

En la pasada centuria, los acontecimientos relevantes de la Festividad de la Virgen de la Candelaria se resumen en: La preeminencia de la danza de los Morenos, la preponderancia de otras danzas, la prohibición del vestuario, los primeros concursos de danzas, la participación exitosa en certámenes nacionales de danza, la presencia barrial, la iniciativa del Instituto Americano de Arte, la formación de la Federación Folklórica Departamental de Puno, la recreación de algunas danzas y la influencia boliviana, visita de José María Arguedas, el desarrollo de dos certámenes de danza, y la dación de importantes dispositivos legales.

En la primera mitad del siglo XX, la danza de los Morenos o Sikumorenos gozaba de predilección en la Festividad de la Virgen de la Candelaria. Así, atestiguan las crónicas que siguen: '~yer... Tres partidas de morenos y numerosas de indígenas, han recorrido las calles de la población con músicas tristes y bailando al compás de ellas" (EEP, 5/2/12);

"no faltaron las comparsas de sicuris y morenos" (ES, 3/2/1915); "Desde esta mañana siguen recorriendo las calles, las comparsas de morenos, haciendo las visitas de costumbre a domicilios" (EEP, 14/2/1916). En 1923, César Guillermo Corzo hacía notar que los Morenos se constituía en la danza emblemática de la fiesta patronal y la Pandilla Puneña de los carnavales, al escribir: "Morenos y pandillas, esas dos típicas manifestaciones de la raza que divinizó al Sol, son entre las ruinas colosg,les de los monumentos, los últimos regazos vivos del espíritu indio" (EEP' 23/5/23).

Desde la tercera década de la centuria pasada, otras danzas empezaban a ganar espacio; sin embargo, los Morenos seguían teniendo preeminencia hasta mediados del siglo. En la fiesta patronal de 1921, danzarines de cinco danzas distintas recorrían las calles puneñas, conforme daba cuenta un diario:

"Cinco comparsas de indios disfrazados de toreros, morenos, ángeles, diablos y llameritos, precedían a la procesión ejecutando su música y sus bailes, caprichosos y cargantes pero que agradan" (ES, 10/2/1921).

En la década del cincuenta, la Llamerada disputaba la primacía con los Morenos o Sikumorenos. En la siguiente década, se impuso la Llamerada; así, en 1966, de un total de 22 conjuntos participaban 9 llameradas, 3 sikuris y las otras danzas con menos conjuntos (LA, 8/2/66). En esos decenios surgían los conjuntos de morenadas, kullawadas y diabladas.

En los años de los setenta, paulatinamente, adquiría prestancia la Kullawada. Así, en 1975, de 25 conjuntos de la categoría "c" ("Traje de luces"), participaban 8 kullawadas, 6 diabladas, 3 sikuris, 3 morenadas y 3 reymorenos, entre otros. (LA, 10/2/75). En esa década, ganaban terreno la Morenada (y sus variantes: Rey Moreno y Rey Caporal) y la Diablada.

Desde el decenio del ochenta a la fecha, disputan la supremacía los conjuntos de sikuris (de uno y varios bombos) con las morenadas (y sus variantes), seguidos de los "carnavales" (pujllay y anata), los caporales y las diabladas.

En 1993, participaban 26 sikuris (de uno y varios bombos), 18 morenadas (incluye variantes), 9 carnavales, 7 caporales, 7 Qajelos, 6 diabladas y 5 kullawadas, entre otros. En el 2004, intervinieron: 38 sikuris (de uno y varios bombos), 21 morenadas (incluye variantes), 19 carnavales, 8 caporales y 7 diabladas, entre otros.

Los grupos de danzas, no sólo en los años decimonónicos sufrían de agresiones, sino durante la primera mitad de la centuria pasada, cuando por orden subprefectural y/o municipal se prohibía el uso de disfraces o se obligaba el pago de una suma por su utilización durante la Festividad de la Virgen de la Candelaria. Al respecto, el maestro José Antonio Encinas rememoraba: "Todo lo auténtico estaba olvidado. Era de mal gusto interpretar la música aborigen. Las municipalidades prohibieron o pusieron todo género de obstáculos para que el indio continuara manteniendo sus danzas tradicionales, fuentes inapreciables de historia. La policía castigaba y multaba a las indias que ingresaban a la ciudad usando monteras" (Encinas, 1932: 86-87). Otro maestro, Julián Palacios Ríos, advertía: "Antes las autoridades prohibían a los indios bailar y tocar colectivamente en las ciudades y solo les permitían previo pago de multas" (ED, 1/3/34).

El primer concurso que se desarrolló en el marco de la . Festividad de la Virgen de la Candelaria, es el de sikuris, en 1929, organizado por la Municipalidad Provincial de Puno, con el propósito de que el ganador represente a Puno en el certamen nacional de Amancaes. En tal concurso, que congrego a conjuntos de sikuris de varios distritos resultaron premiados: Sicuris de llave, Sicuris de Chucuito, Phusires de Orkopata, Sicuris Obreros y Sicuris de Huaraya (EEP' 21/2/1929).

En febrero de 1934, se realizó exitosamente un concurso de danzas a nivel departamental, organizado por el artista y escritor Darío Eguren de Larrea, para que los ganadores se presenten en el Cusco, en el certamen promovido por el cuatricentenario de su fundación española. Participaron:

Sicuris llave, Los Chiriguanos de Yunguyo, Zampoñas Muchcho de Juli, Ayarachis de Paratía, Baile de los Uros, Conjunto Coreográfico Masías, Tucumanos de Azángaro, Chunchos de Ayapata, Zampoñas de Yunguyo, Chunchos de Amantaní, Wifalas de Asillo, Aukipulis de Chucuito, Llameros y Zampoñas Orkopata (EEP' 19, 20 Y 21/2/1934). Cabe registrar a otros dos concursos de danzas, a pesar de no realizarse en el marco de la fiesta patronal, a los de 1936 y 1947.

De los concursos nacionales de danza, en las que Puno se alzó con una contundente victoria, cuentan la de 1935, en Lima, y la de 1966, en Huancayo. En la capital de la república, con ocasión del cuatricentenario de la fundación española de la ciudad de Lima, participaron el Conjunto Masías (acompañado de la Estudiantina Duncker) y el Conjunto Orkopata (con la Estudiantina Lira Puno), quienes se ubicaron en el primer y segundo lugares, respectivamente. En el Primer Festival Nacional de Bailes y Danzas Folklóricas desarrollado en Huancayo, intervinieron: Sikuris Mañazo, Morenada Orkapata, Diablada Porteño, Llamerada Huajsapatay Carnaval de Huañuscuro.

En 1954, cuando la Gobernación de Puno organizó un concurso de danzas por la Festividad de la Virgen de la Candelaria, participaron 14 conjuntos, de los cuales sólo uno era del medio urbano, nos referimos a Sikuris Mañazo. Al año siguiente, en la octava de la fiesta patronal, intervenían 5 conjuntos urbanos: Sikuris Mañazo, Collawas del Barrio Laikakota, Llameros de Barrio Azoguini, Llamerada de Laikakota y Sikuris Obrero del Arco.

En 1956, en el primer concurso patrocinado por el Instituto Americano de Arte, se incrementaba Llamerada de Santa Rosa y Morenos de Mañazo (que se desprendió de Sikuris Mañazo). De manera, que el año de 1955, marca el inicio de la presencia barrial en la Festividad de la Virgen de la Candelaria.

Con el comienzo de la presencia barrial, se dio el inicio de la recreación de danzas. En tal recreación, se filtró influencia boliviana. El siku y el pinquillo daban paso a los instrumentos de bronce. El cambio ocurrido no sólo fue en música, sino en vestuario y coreografía. Los Llameros se convertían en Llamerada, los Morenos en Morenada; después, las Kullawas en Kullawada y los Diablos en Diablada.

:¡¡;n 1956, el Instituto Americano de Arte se encargó de encauzar los concursos de danzas que ya se habían efectuado por dos años, en 1954 y 1955. El primer certamen organizado por la entidad rectora de la cultura puneña, se promocionó como Concurso de Disfraces y Música Indígena Típica y se llevó a cabo el domingo 5 de febrero de 1956, en la Plaza de Armas. En 1958, se promovió como Concurso de Danza y Música Folklóricas, con tal denominación se desarrolló el certamen dancístico hasta 1964.

El 24 de enero de 1965 se fundó la Federación Folklórica Departamental con la presidencia de Pablo Aquize Mestas. Un día después, se reunían los directivos del Instituto Americano de Arte y determinaron dejar de patrocinar el certamen dancístico. En el concurso de 1965, organizado por la Federación Folklórica Departamental de Puno y auspiciado por la Municipalidad Provincial y otras entidades, participaron 19 conjuntos, ubicándose en el primer lugar, el Carnaval de Platería con 97.65 y, en el segundo lugar, Morenada Orkapata con 95,65 puntos.

Para el certamen de 1966, la Federación Folklórica Departamental de Puno invitaba a José María Arguedas, Efraín Morote Best, Sergio Quijada Jara y Fernando Silva Santisteban, entre otras personalidades. Al año siguiente, se hacía presente en Puno el reconocido narrador peruano y el 5 de febrero apreciaba el variado, imponente y majestuoso certamen de danzas que se desarrollaba en devoción a la Virgen de la Candelaria. Un mes después, el 12 de marzo, El Comercio publicaba su famoso artículo titulado Puna, otra capital del Perú.

La trascendencia de la Festividad de la Virgen de la Candelaria hizo que se emitieran algunos dispositivos legales, de los cuales vale la pena remarcar a dos. El primero, es la Ley Nº 24325, promulgada el 5 de noviembre de 1985, por el cual se reconoce a la ciudad de Puno la categoría de Capital del Folklore Peruano. El segundo, es la Resolución Directoral Nacional W 655/INC, del 2 de setiembre del 2003, por el cual se declara Patrimonio Cultural de la Nación a la Festividad de la Virgen deja Candelaria.

Quienes visitaron y apreciaron el hermoso y variado despliegue de figuras, mudanzas, melodías y trajes en los días de la fiesta patronal de Puno, quedaron sorprendidos y complacidos; a la vez, emitieron una serie de enjuiciamientos.

Por ahora basta mostrar dos opiniones autorizadas que consideran a la Festividad de la Virgen de la Candelaria como la mayor expresión dancística del Perú y de América.

El notable artista y escritor cusqueño Darío Eguren de Larrea, en 1934 expresaba: "Puna constituye la riqueza musical y coreográfica mayor de América" (EEP' 22/1/1934).

Por su parte, José María Arguedas, en 1967, escribía: "No creemos que exista en América un acontecimiento comparable, en cuanto a danzas y música, como la fiesta de la VIRGEN DE LA CANDELARIA" (EC, 12/3/67). (René CalsínAnco).

3.-TESTIMONIOS Y VENERACIÓN

TESTIMONIO INDÍGENA

Los españoles cuando llegaron, quisieron imponer "por la Cruz o la espada" su cultura y su religión a un pueblo que poseía sus propias referencias culturales y sociales. Los misioneros católicos impusieron el catolicismo y el culto a la Virgen Maria en todo los territorios conquistados. Al inicio los nativos puneños muy enraizados en su religión autóctona rindiendo homenaje a la Pacha Mama, la Madre Tierra, fingieron adoptar el nuevo culto siguiendo sus propios rituales asimilando la imagen de la Virgen Maria a la de la Pacha Mama. Con el transcurrir de los años estas prácticas llegaron a un verdadero sincretismo religioso que se vive a diario en el Altiplano Andino.

EVOLUCIÓN DE LA FIESTA

 

 

Autor:

Diferencias sustanciales de la fastuosidad:

Los alferados antes recibían el conjunto en su casa por que los conjuntos no eran tan grandes esto por los años 60, ahora los conjuntos son muy grandes de unas 600 personas e incluso existe un alferado para cada bloque. La festividad era mas que todo indígena venían conjuntos de las parcialidades de Puno (chulluni, llavini, la morenadad de ichu, que era mas antigua que la orkapata, la diablada de ichu). Antonio Jiménez Borja tiene en su colección mas caras de ichu (cuatro dientes, dos cuernos, entre otras cosas) la diablada es recreada a partir de los sicuris de mañazo, por otro lado se amarraban altares en las cuatro esquinas de la plaza de armas con llicllas, banderas, etc. Los bailes y la fiesta se realizan el 02 de febrero y no en la 8ava como ahora. Y respecto a las costumbres, adelante iban chicas que querían buscar pareja de 20 a 40 años delante de la procesión iban derramando flores pidiendo a la virgen que la case las flores eran amarillas con sillihua.

Los personajes desaparecidos en los conjuntos fueron muchos como en los sicuris había el gato, gallo, oveja, cóndor uno era disecado y puesto en la espalda, los negros (charros o negros simples), el collarino (pantalones hacia arriba llevando el vino de la costa). En conclusión la festividad ha ido creciendo, antes la participación era limitada.

Entre la distinción de las danzas autóctonas y las de luces no existía, no había esa distinción por que todo el mundo danzaba por donde quería, el primero que organiza un concurso frente a la catedral fue el prefecto Mercado entre los años 65 a 69. Respecto a la comparación con el carnaval de Oruro, el tintiwaca fue transformada y llamado waca-waca.

VIRGEN DE LA CANDELARIA

Partes: 1, 2


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