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Manifiesto, cartas, decretos de Simón Bolívar (página 3)

Enviado por Yibetza Romero



Partes: 1, 2, 3


CARTA DE JAMAICA

"Muy señor mío: Me apresuro a contestar la carta de 29 del mes pasado que usted me hizo el honor de dirigirme, y yo recibí con la mayor satisfacción.

Sensible como debo, al interés que usted ha querido tomar por la suerte de mi patria, afligiéndose con ella por los tormentos que padece, desde su descubrimiento hasta estos últimos períodos, por parte de sus destructores los españoles, no siento menos el comprometimiento en que me ponen las solícitas demandas que usted me hace, sobre los objetos más importantes de la política americana. Así, me encuentro en un conflicto, entre el deseo de corresponder a la confianza con que usted me favorece, y el impedimento de satisfacerle, tanto por la falta de documentos y de libros, cuanto por los limitados conocimientos que poseo de un país tan inmenso, variado y desconocido como el Nuevo Mundo.

En mi opinión es imposible responder a las preguntas con que usted me ha honrado. El mismo barón de Humboldt, con su universalidad de conocimientos teóricos y prácticos, apenas lo haría con exactitud, porque aunque una parte de la estadística y revolución de América es conocida, me atrevo a asegurar que la mayor está cubierta de tinieblas y, por consecuencia, sólo se pueden ofrecer conjeturas más o menos aproximadas, sobre todo en lo relativo a la suerte futura, y a los verdaderos proyectos de los americanos; pues cuantas combinaciones suministra la historia de las naciones, de otras tantas es susceptible la nuestra por sus posiciones físicas, por las vicisitudes de la guerra, y por los cálculos de la política.

Como me conceptúo obligado a prestar atención a la apreciable carta de usted, no menos que a sus filantrópicas miras, me animo a dirigir estas líneas, en las cuales ciertamente no hallará usted las ideas luminosas que desea, mas sí las ingenuas expresiones de mis pensamientos.

«Tres siglos ha —dice usted— que empezaron las barbaridades que los españoles cometieron en el grande hemisferio de Colón». Barbaridades que la presente edad ha rechazado como fabulosas, porque parecen superiores a la perversidad humana; y jamás serían creídas por los críticos modernos, si constantes y repetidos documentos no testificasen estas infaustas verdades. El filantrópico obispo de Chiapa, el apóstol de la América, Las Casas, ha dejado a la posteridad una breve relación de ellas, extractada de las sumarias que siguieron en Sevilla a los conquistadores, con el testimonio de cuantas personas respetables había entonces en el Nuevo Mundo, y con los procesos mismos que los tiranos se hicieron entre sí: como consta por los más sublimes historiadores de aquel tiempo. Todos los imparciales han hecho justicia al celo, verdad y virtudes de aquel amigo de la humanidad, que con tanto fervor y firmeza denunció ante su gobierno y contemporáneos los actos más horrorosos de un frenesí sanguinario.

Con cuánta emoción de gratitud leo el pasaje de la carta de usted en que me dice «que espera que los sucesos que siguieron entonces a las armas españolas, acompañen ahora a las de sus contrarios, los muy oprimidos americanos meridionales». Yo tomo esta esperanza por una predicción, si la justicia decide las contiendas de los hombres. El suceso coronará nuestros esfuerzos; porque el destino de América se ha fijado irrevocablemente: el lazo que la unía a España está cortado: la opinión era toda su fuerza; por ella se estrechaban mutuamente las partes de aquella inmensa monarquía; lo que antes las enlazaba ya las divide; más grande es el odio que nos ha inspirado la Península que el mar que nos separa de ella; menos difícil es unir los dos continentes, que reconciliar los espíritus de ambos países. El hábito a la obediencia; un comercio de intereses, de luces, de religión; una recíproca benevolencia; una tierna solicitud por la cuna y la gloria de nuestros padres; en fin, todo lo que formaba nuestra esperanza nos venía de España. De aquí nacía un principio de adhesión que parecía eterno; no obstante que la in conducta de nuestros dominadores relajaba esta simpatía; o, por mejor decir, este apego forzado por el imperio de la dominación. Al presente sucede lo contrario; la muerte, el deshonor, cuanto es nocivo, nos amenaza y tememos: todo lo sufrimos de esa desnaturalizada madrastra. El velo se ha rasgado y hemos visto la luz y se nos quiere volver a las tinieblas: se han roto las cadenas; ya hemos sido libres, y nuestros enemigos pretenden de nuevo esclavizarnos. Por lo tanto, América combate con despecho; y rara vez la desesperación no ha arrastrado tras sí la victoria.

Porque los sucesos hayan sido parciales y alternados, no debemos desconfiar de la fortuna. En unas partes triunfan los in dependientes, mientras que los tiranos en lugares diferentes, obtienen sus ventajas, y ¿cuál es el resultado final? ¿No está el Nuevo Mundo entero, conmovido y armado para su defensa? Echemos una ojeada y observaremos una lucha simultánea en la misma extensión de este hemisferio.

El belicoso estado de las provincias del Río de la Plata ha purgado su territorio y conducido sus armas vencedoras al Alto Perú, conmoviendo a Arequipa, e inquietado a los realistas de Lima. Cerca de un millón de habitantes disfruta allí de su libertad.

El reino de Chile, poblado de ochocientas mil almas, está lidian do contra sus enemigos que pretenden dominarlo; pero en vano, porque los que antes pusieron un término a sus conquistas, los indómitos y libres araucanos, son sus vecinos y compatriotas; y su ejemplo sublime es suficiente para probarles, que el pueblo que ama su independencia, por fin la logra.

El virreinato del Perú, cuya población asciende a millón y medio de habitantes, es, sin duda, el más sumiso y al que más sacrificios se le han arrancado para la causa del rey, y bien que sean vanas las relaciones concernientes a aquella porción de América, es indubitable que ni está tranquila, ni es capaz de oponerse al torrente que amenaza a las más de sus provincias.

La Nueva Granada que es, por decirlo así, el corazón de la América, obedece a un gobierno general, exceptuando el reino de Quito que con la mayor dificultad contienen sus enemigos, por ser fuertemente adicto a la causa de su patria; y las provincias de Panamá y Santa Marta que sufren, no sin dolor, la tiranía de sus señores. Dos millones y medio de habitantes están esparcidos en aquel territorio que actualmente defienden contra el ejército español bajo el general Morillo, que es verosímil sucumba delante de la inexpugnable plaza de Cartagena. Mas si la tomare será a costa de grandes pérdidas, y desde luego carecerá de fuerzas bastantes para subyugar a los morigeros y bravos moradores del interior.

En cuanto a la heroica y desdichada Venezuela sus acontecimientos han sido tan rápidos y sus devastaciones tales, que casi la han reducido a una absoluta indigencia a una soledad espantosa; no obstante que era uno de los más bellos países de cuantos hacían el orgullo de América. Sus tiranos gobiernan un desierto, y sólo oprimen a tristes restos que, escapados de la muerte, alimentan una precaria existencia; algunas mujeres, niños y ancianos son los que quedan. Los más de los hombres han perecido por no ser esclavos, y los que viven, combaten con furor, en los campos y en los pueblos internos hasta expirar o arrojar al mar a los que insaciables de sangre y de crímenes, rivalizan con los primeros monstruos que hicieron desaparecer de la América a su raza primitiva. Cerca de un millón de habitantes se contaba en Venezuela y sin exageración se puede conjeturar que una cuarta parte ha sido sacrificada por la tierra, la espada, el hambre, la peste, las peregrinaciones; excepto el terremoto, todos resultados de la guerra.

En Nueva España había en 1808, según nos refiere el barón de Humboldt, siete millones ochocientas mil almas con inclusión de Guatemala. Desde aquella época, la insurrección que ha agitado a casi todas sus provincias, ha hecho disminuir sensiblemente aquel cómputo que parece exacto; pues más de un millón de hombres han perecido, como lo podrá usted ver en la exposición de Mr. Walton que describe con fidelidad los sanguinarios crímenes cometidos en aquel opulento imperio. Allí la lucha se mantiene a fuerza de sacrificios humanos y de todas especies, pues nada ahorran los españoles con tal que logren someter a los que han tenido la desgracia de nacer en este suelo, que parece destinado a empaparse con la sangre de sus hijos. A pesar de todo, los mejicanos serán libres, porque han abrazado el partido de la patria, con la resolución de vengar a sus pasados, o seguirlos al sepulcro. Ya ellos dicen con Reynal: llegó el tiempo en fin, de pagar a los españoles suplicios con suplicios y de ahogar a esa raza de exterminadores en su sangre o en el mar."

Bolívar no era un inmortal, era un hombre de carne hueso que resistía,  se expresaba, tratando enseñar sus ideales a un pueblo que sufría  y padecía. Bolívar  trato que su pueblo resolviera sus propios problemas, dejándonos documentos que siempre estarán en nuestro destino. Carta de Jamaica (6 de septiembre de 1815)

De este segundo exilio surge el documento inspirado por Simón Bolívar.

   En 1816 fue ratificado como Jefe Supremo de La República y realizó la expedición de los Cayos para volver nuevamente a Venezuela.

La influencia de la época era:

   Lo contagio La Revolución Francesa, proceso social y político acaecido en Francia entre 1789 y 1799, cuyas principales consecuencias fueron el derrocamiento de Luís XVI, perteneciente a la Casa Real de los Borbones, la abolición de la Monarquía en Francia y la proclamación de La I República, con final al Antiguo Régimen  de este país. Además tenemos las ideas de: Enciclopedistas y liberales procedentes de Francia influyendo en los dirigentes independentistas. Otros de los problemas grandes  eran los abusos por los españoles, marginamiento de los criollos, además existía una grande ignorancia. Hay que recordar el pensamiento de Bolívar a través de la Historia. "Un hombre sin estudios un ser incompleto" El Libertador en La Carta de Jamaica veía la situación muy difícil entre los lazos de España y nuestra Patria. Su sentimiento exploto en la carta cuando se refiere a un pueblo que esta desolado, triste donde hay tantas bellezas no teniendo que envidiarla a nadie.

  "En cuanto la a la heroica y desdichada Venezuela, sus acontecimientos han sido tan rápidos, y sus devastaciones tales, que casi la han reducida a su absoluta indigencia y una soledad espantosa; no obstante que era uno de  los mas bellos países de cuantos hacían orgullo de América. Sus tiranos gobiernan un desierto; y solo oprimen a triste restos que, escapados de la muerte, alimentan una existencia: algunas mujeres, niños y ancianos son los quedan. Lo mas importantes de los hombres han perecido por no ser esclavos, y los que viven, combate con furor en los campos y en los pueblos internos, hasta expira arrojar al mar a los que, insaciables de sangre y de crímenes, rivalizan con lo primeros monstruos que hicieron desaparecer de la América a su raza primitiva. Cerca de un millón de habitantes se contaba en Venezuela, sin exageración, se puede asegurar que una cuarta parte ha sido sacrificada por la tierra; la espada, el hambre la peste y las peregrinaciones; excepto el terremoto todo resultado de la guerra.

  En La  Carta de  de Jamaica (1815) ya había expuesto la idea de unir toda Sudamérica, de  Chile hasta México. Bolívar le preocupa su pueblo cuando hablaba de la masacre mediante la palabra exterminio que segó una octava población.

  Profetizar sobre el tipo de gobierno era difícil, por las condiciones que estaba la patria un pueblo gobernar es una tarea  ardua: "Toda idea  de  relativa al porvenir de este país me aparece aventurada.

  Tomando en cuenta las condiciones que estaba la patria, la existencia política era nula.  De acuerdo a este comentario la política debió manejarse con cuidado.  Sobre todo se realizo énfasis sobre los invasores. La disertaron se hace enfática que  a ese tiempo estaba en una situación de servidumbre.

  "El pueblo es esclavo cuando el gobierno, por su esencia o por sus vicios, huella y usurpa los derechos del ciudadano o súbditos" La   carta de Jamaica (1815) ya había expuesto la idea de unir toda Sudamérica, desde Chile hasta México era un ideal más.

  La preocupación de Bolívar era los conocimientos, que el pueblo este preparado  para manejar un poder grande le preocupaba la anarquía y desear un buen  gobierno.

  Prácticamente el destino de la patria que tanto hablaba Bolívar estaba en sus gobernantes. "Se erigió un gobierno democrático, federal, declarando previamente los derechos del hombre, manteniendo el equilibrios de los poderes  y estatuyendo leyes generales a favor de la libertad civil de imprenta y otras; finalmente se constituyo un gobierno independiente". Bolívar deseaba que América sea la nación más grande del mundo por su libertad y gloria.

 "Yo deseo más que otro alguno ver formar en América la más grande Nación del mundo, menos por su extensión y riquezas que por su libertad y gloria, aunque aspiro a sea por el momento regido por una gran república como es imposible, no me atrevo a desearlo, y menos deseo una monarquía universal de América porque este proyecto, sin ser útil, es también  imposible. Los abusos que actualmente existen no se reformarían y nuestra regeneración seria infructuosa" Palabras de BOLÌVAR

   El gobierno debe ser paternal significa el padre que cuida a sus hijos.  Los Estados  americanos han de ser menester de los cuidados  de gobiernos paternales que curen las llagas y las heridas del despotismo y  la guerra

  Un pueblo que paso por lo, difícil no era convenientes los reyes sino una república, el sistema federal lo consideraba demasiado elaborado.

  Un sueño: 

  • La Nueva Granada una unión con Venezuela
  • Capital  Maracaibo, o una nueva ciudad que, con el nombre de Las Casas, en honor de este héroe.
  • Su gobierno imitación del Ingles
  • Ejecutivo electivo
  • Cuando más vitalicio y jamás hereditario
  • Si se quiere una Republica
  • Una cámara, Senado legislativo hereditario, que en las tempestades políticas se interpongan entre las olas populares y los rayos de gobierno.
  • Cuerpo legislativo de libre elección
  • Pronostica los Tipos de Gobierno:
  •  Repúblicas Federales y Centrales.

Bolívar no dejo sus mensajes, estudiar la tarea de gobernar que es muy difícil, porque una decisión, la responsabilidad esta su gobernantes y involucra el pueblo. Para ello se debía educar el pueblo instruirlo, una decisión se debe tomar el beneficio del pueblo. La Carta de Jamaica es un documento parte de la historia, nos permite observar las condiciones de la época  lo crudo que fue el proceso de pasar una etapa a otras.

LEY DE ABOLICIÓN DE LA ESCLAVITUD

"El Senado y Cámara de Representantes de la República de Venezuela reunidos en Congreso

DECRETAN:
Artículo 1° Queda abolida para siempre la esclavitud en Venezuela.
Art. 2° Cesa la obligación legal de prestación de servicios de los manumisos, quedando en pleno goce de su libertad y sometidos sólo a la patria potestad o cualquiera otra dependencia de sus ascendientes como ingenuos.
Art. 3° Se prohíbe para siempre la introducción de esclavos en el territorio de la República; y los que sean introducidos contra esta prohibición, bajo cualquier pretexto, entrarán por el mismo hecho inmediatamente en el goce de libertad.

Art. 4° Los dueños de esclavos serán indemnizados del valor que éstos tengan por la tarifa, o a juicio de facultativos en caso de enfermedad, con los fondos destinados o que se destinen al efecto y en justa proporción, recibiéndose en pago de contribuciones que por esta ley se establezcan, acreencias contra el fondo de indemnización.

Art. 5° Se destinan para la indemnización de que habla el artículo anterior, las cantidades siguientes: 1°, el 10 por ciento con que las rentas provinciales contribuyen al Tesoro público según la Ley; 2°, la suma a que monta el impuesto que se establece por tres años de cinco reales sobre los alambiques de destilar aguardiente y sus compuestos, cobrándose dichos cinco reales por cada galón de cuatro y media botellas que mida el alambique; 3°, la suma a que monta el impuesto que se establece por tres años sobre los individuos que se expresarán, a saber: cinco pesos anuales los que tengan la renta requerida para elector, y diez pesos los que tengan la renta necesaria para ser Diputado provincial, Representante o Senador; 4°, la suma a que ascienda el subsidio que se impone por tres años a todos los ciudadanos que reciban del erario público o de las Rentas Municipales, sueldo, pensión o comisión cualquiera, de este modo: 2 por ciento de los que gocen hasta la suma de 800 pesos; 3 por ciento a los de 800 hasta 1.600; 5 por ciento a los de 1.600 hasta 3.000; y 10 por ciento de 3.000 en adelante; 59, los fondos recaudados y que han debido recaudarse del ramo de manumisión, conforme a la ley que ha regido hasta ahora; 6°, la parte que corresponde a la nación de los derechos de registro, luego que haya cesado el objeto para que fue destinada por el articulo 38 de la ley de la materia; 7°, el 3 por ciento del total de los bienes de los que mueren dejando herederos colaterales; 8°, el 20 por ciento del total de los bienes de los que mueren dejando herederos extraños; y 9°, los bienes líquidos de los que mueren y no dejan herederos en grado en que por las leyes deben sucederles

ÚNICO. Los individuos que estén comprendidos en más de un caso de los designados en este artículo, sólo abonarán el impuesto mayor que corresponda, quedando libres del pago de toda contribución aquellos individuos que hayan dado la libertad a sus esclavos desde el día 1° de febrero último hasta la sanción de esta Ley.

Art. 6° Para la recaudación de estos impuestos y otros actos que se dirán, se organizarán Juntas superiores en los cantones capitales de provincia, compuestas del Gobernador que será su Presidente, del Vicario o Cura párroco más antiguo, del Procurador municipal y de dos vecinos nombrados por el Poder Ejecutivo; y Juntas subalternas en las cabeceras de los demás cantones, compuestas del Jefe político, que será su Presidente, del Cura párroco, del Procurador Municipal y dos vecinos nombrados por la Junta Superior.
ÚNICO. Cada una de las Juntas nombrará un Tesorero que tenga las cualidades de Senador, honradez y probidad, y que dé una fianza suficiente a juicio de la corporación que le elige, para que sea el depositario de los fondos designados en esta Ley, que de ningún modo entrarán en las cajas nacionales, percibiendo el de la capital de la República el 4 por ciento de la recaudación y los de l os demás puntos el 10 por ciento

Art. 7° Todos los demás destinos que se establecen para el cumplimiento de esta ley, se reputan cargas concejiles por tiempo determinado.
Art. 8° Publicada que sea esta Ley, se establecerán las Juntas a que se refiere el artículo 6º e inmediatamente procederán a formar un censo de todos los esclavos residentes en la provincia, con expresión de sus dueños, edad y valor.
Art. 9° Para la fácil formación de este censo, los que fueron dueños de esclavos y éstos, que quedan en el goce de su libertad, tendrán la obligación de presentarse ante la Junta respectiva dentro del término perentorio de cuatro meses, corridos desde la publicación de esta Ley en su respectivo vecindario acompañando los primeros los títulos que justifiquen su anterior propiedad.
Art. 10. La Juntas se reunirán cada tres meses a pasar un tanteo de los fondos ingresados, y examinar las cuentas de los respectivos tesoreros, cuyos resultados comunicarán las Juntas subalternas a la superior y ésta al Poder Ejecutivo.
Art. 11. Hecho el censo de cada Provincia, se remitirá copia de él al Poder Ejecutivo para que se forme y publique el general que comprenda todos los esclavos existentes en la República y quedan favorecidos por esta Ley, a fin de que llegando la noticia de todas las autoridades no tenga lugar la doble indemnización por un mismo esclavo en dos o más lugares diferentes.
Art. 12. En las reuniones de las Juntas, conforme al artículo 10, se distribuirán los fondos existentes entre los acreedores a prorrata.

Art. 13. Los fraudes de cualquiera clase que se cometan en el manejo del fondo de indemnización destinado por el artículo 59, se castigarán con el reintegro de la cantidad defraudada desde uno hasta diez años de presidio e inhabilitación perpetua para obtener cargo alguno público; estas penas se aplicarán simultáneamente.

Art. 14. La contribución y fondos a que se refiere el artículo 5° no podrán ser destinados por ninguna autoridad ni corporación a un objeto distinto cualquiera que sea la porción que se pretenda distraer y el fin que se le quiera dar.
Art. 15. El Poder Ejecutivo reglamentará esta Ley y dispondrá lo conveniente, a fin de que sea ejecutada y que no haya fraude o abuso alguno, llenando los vacíos que en la práctica se observen; y dará cuenta anualmente al Congreso, de las cantidades recaudadas, su inversión nombre de los acreedores, cuáles han sido satisfechos y lo que se adeude por virtud de la abolición de la esclavitud en Venezuela.

Art. 16. Se derogan la Ley de 28 de abril de 1848 sobre manumisión y el decreto de 15 de mayo de 1852 que destina el 10 por ciento al pago de lo que las rentas nacionales adeudan a las provinciales

Dada en Caracas, a 23 de marzo de 1854, año 25 de la Ley y 44° de la Independencia. El Presidente del Senado, RAFAEL HENRÍQUEZ. -El Presidente de la Cámara de Representantes, J. A. FERNÁNDEZ.-El Secretario del Senado, J. A. Pérez.- El Secretario de la Cámara de Representantes, J. Padilla.
Caracas, 24 de marzo de 1851, año 25 de la Ley y 44 de la Independencia.-Ejecútese.-J. G. MONAGAS.-Por S. E.- El Secretario de Estado en los Despachos del Interior, Justicia y Relaciones Exteriores, Simón Planas."

Entre, los objetivos inmediatos de la lucha en pro de la emancipación nacional, se han de apreciar: la búsqueda de la autonomía política, la implantación del libre comercio, la puesta en práctica de un gobierno republicano y constitucional y sobre todo la creación de una nación soberana que concordara con los intereses económicos-sociales y políticos de los mantuanos, representantes de los terratenientes, amos de esclavos y comerciantes.

Para comprender a cabalidad el despertar independista de Venezuela, hay que tomar en cuenta, que tal hecho no se gestó en el transcurso de 1810-1811, sino que fue producto de múltiples luchas y sacrificios, destacándose: el levantamiento dirigido por José Leonardo Chirino en Coro (1795), la acción revolucionaria de Manuel Gual y José María España en la Guaira (1797). la insurrección de Francisco Javier Pirela en Maracaibo (1799), las invasiones de Francisco de Miranda por Ocumare de la Costa y por la Vela de Coro en 1806 y la conspiración de Caracas de 1808.

La lucha en pro de la emancipación nacional desencadenó numerosos enfrentamientos bélicos, los cuales se prolongaron por trece años (1810-1823), convirtiéndose Venezuela a lo largo de toda su extensión geográfica en un sangriento campo de batalla. Además, tales conflictos bélicos tuvieron un carácter de guerra civil y social.
En el transcurso del primer semestre del año 1812, la labor de los republicanos se ve truncada por la reacción realista que para ese momento encabezan Monteverde y sus aliados tanto españoles como criollos; quienes logran derrotar a los patriotas en Coro, en Guayana y en otras áreas del país. El terremoto del 12 de marzo fue utilizado por los realistas para hacer proselitismo a favor de su causa, lo mismo que el levantamiento de los esclavos de la región de Barlovento. De ahí, vemos que:

"Se disuelve el Congreso que se había trasladado a Valencia. Miranda asume la dictadura. Se disuelve el Ejecutivo. Bolívar pierde la plaza de Puerto Cabello. Miranda, de acuerdo con los patricios, capitula el 25 de julio en San Mateo, Monteverde entra en Caracas y viola la capitulación".

La Segunda República (1813-1814), se establece durante los meses iniciales del año de 1813, después del triunfo de los patriotas dirigidos por Santiago Mariño, Manuel Carlos Piar, José Francisco Bermúdez y otros, en la región del Oriente y sobre todo con la reconquista de los Andes y áreas centrales del país, llevada a cabo por Bolívar a través de la Campaña Admirable, la cual se inicia en la Nueva Granada.

" ... llega al Táchira el 12 de abril con 500 hombres y marcha sobre Caracas [ ... ] Mérida le da el título de Libertador de la Patria (Junio). En Trujillo decreta la guerra a muerte, el 15 de Junio. Después de las batallas de Niquitao, Los Horcones, Los Pegones o Taguanes, ocupa Caracas el 7 de agosto y asume el Gobierno Supremo [...] La Municipalidad de Caracas confiere a Bolívar el título de Libertador de Venezuela (14 de octubre), y le nombra Capitán General de las Tropas ... "

La "Proclama de la guerra a muerte, nos presenta a. Bolívar planteando la Justificación de la lucha que los patriotas estaban realizando por la libertad e Independencia, sin desconocer su interés en señalar quienes eran los verdaderos enemigos de la patria: "españoles y canarios", sin que omitamos que muchos criollos engrosaban las filas del ejército realista.

"... La guerra a muerte inevitablemente incremento la tasa de mortalidad, y las pérdidas aumentaron con la emigración. La población de Caracas descendió de alrededor de 32.000 habitantes en 1810 a 11.720 en 1815. La de la Provincia de Caracas disminuyó desde 250.278 en 1810 a 201.922 en 1816.  En toda Venezuela, el número de muertos desde 1810 a 1816 alcanzó los 134.487. Entre 1810 y 1822 la población total disminuyó desde 898.043 a 767.100 [...] Mientras que la aristocracia colonial se redujo en número e importancia, las grandes haciendas pasaron a manos de una nueva oligarquía, los victoriosos caudillos de la guerra de independencia que adquirieron propiedades que en muchos casos habían sido asignadas a las tropas",

La denominada Segunda República, se ve amenazada y posteriormente destruida por las hordas realistas, que bajo el mando de José Tomás Boves, Francisco Morales, Rosete y otros, se enfrentan en numerosas ocasiones al bando de los patriotas, dirigido este último por Bolívar, Santiago Mariño, Campo Ellas, José Félix Ribas, Juan Bautista Arismendi, Antonio Ricaurte, Rafael Urdaneta, José Francisco Bermudez, etc.
En tal sentido, las fuerzas realistas en el transcurso del " terrible alo 1814", logran establecer su poderío al derrotar al ejército republicano en los encuentros bélicos que siguen: la 1ra. Batalla de la Puerta (3 de febrero), en donde Boves destruye a Campo Ellas; el triunfo de Rosete sobre Arismendi en Ocumare del Tuy (16 de marzo); la pérdida del parque de San Mateo (25 de marzo); la victoria de los realistas en Aroa; en la 2da. Batalla de la Puerta (15 de junio); al ocupar Boves la ciudad de Valencia en donde sacrifica a miles de patriotas.

Después de la caída de la Segunda República, específicamente hacia los años de 1815 a 1818, el panorama de nuestra nación entra en una nueva fase en su lucha contra la hegemonía del Imperio Español, todo ello debido a la presencia en su territorio de un ejército venido directamente desde la Metrópoli (abril de 1815), el cual es dirigido por el general Pablo Morillo, quien como Jefe Expedicionario y Gobernador y Capitán General de Venezuela, logra entre otras cosas: internacionalizar el conflicto bélico, derrotar transitoriamente a algunos grupos patriotas y ocasiona el destierro de varios de los máximos oficiales independentistas, tal como ocurre con Bolívar, quien se vio obligado a viajar a la Nueva Granada, luego a Jamaica y posteriormente a Haití; país en donde obtiene la ayuda del Presidente Petión y en donde organiza la Expedición de Los Cayos, la cual le permite desembarcar en la isla de Margarita en el mes de mayo de 1816. Acontecimiento que contribuye con el triunfo de los republicanos en la isla antes mencionada y en otras zonas del oriente de Venezuela.

Observamos que la Venezuela de 1816, aún arrastra consigo el problema de la esclavitud, pero dichos régimen para el año antes mencionado ha sufrido un conjunto de modificaciones ocasionadas por el impacto de la guerra de independencia y los cambios legislativos que ocurren durante ese período; tal como lo podemos apreciar, al tomar en consideración que en 1810. la Junta Suprema de Gobierno, que se instala después de los acontecimientos del 19 de Abril, prohíbe el tráfico y comercio de esclavos, pero, no plantea nada con relación a la abolición de la esclavitud. Posteriormente en el contexto de las luchas sociales que acontecen en la llamada Primera República, el Generalísimo Francisco de Miranda, cuando ve amenazada la estabilidad del gobierno que él preside, decreta en 1812, la libertad de los esclavos siempre y cuando éstos se incorporaran al Ejército Patriota. Tal medida, no logra consolidar los esfuerzos de los independentistas por destruir a las fuerzas españolas que en poco tiempo frustran los dos primeros intentos de organización republicana. Además, en el transcurso de la guerra muchos esclavos logran su libertad al participar como soldados en los distintos bandos en conflictos y en otras circunstancias, cuando huyen de sus sitios de trabajo y se trasladan a las comunidades integradas por negros cimarrones, en las cuales consiguen tanto protección como alimentos.

En 1816 el Libertador Simón Bolívar, inicia su campaña abolicionista, la cual estará acompañada desde el primer momento por la oposición que le manifiestan los sectores oligárquicos y los terratenientes amos de esclavos, quienes actúan desde el mismo seno del Ejército Patriota y de las instituciones gubernamentales. Entre los decretos más importantes promulgados por Bolívar en pro de la abolición de la esclavitud, encontramos los siguientes: los emitidos el 2 de junio y el 16 de julio de 1816, el primero en Carúpano y el segundo en Ocumare de la Costa. En ambos decretos, la abolición sólo beneficiaría a los esclavos que se Incorporaran al servicio militar.

Posteriormente en 1819, en su discurso al Congreso de Angostura, plantea que la libertad absoluta de los esclavos es tan necesaria como su propia vida y la de la República. La solicitud antes mencionada, no obtuvo el consenso mayoritario de los representantes y senadores y por tal motivo es rechazada.

En el transcurso del año de 1820, el Libertador por la vía de un decreto (23 de octubre), decide la confiscación de la hacienda "Ceiba Grande" y la liberación de sus esclavos. En 1821 en el Congreso celebrado en la Villa del Rosario de Cúcuta, nuevamente Bolívar suplica en pro de la abolición de la esclavitud, pero el parlamento sólo acepta promulgar la libertad de vientre a través de la Ley de Manumisión, donde se contempla la libertad de los hijos de las esclavas nacidos a partir de tal fecha, aunque no gozarían de sus "derechos civiles" sino cuando cumplieran los 18 años de edad.
Encontramos que en el año de 1821, después de la Batalla de Carabobo, el Libertador le otorga la libertad a algunos de los esclavos que aún poseía en la Hacienda de San Mateo, situada en los Valles de Aragua. Pensamos que esa decisión es tomada en medio de la euforia que le ocasionó a Bolívar su triunfo en el campo de Carabobo, sin omitir su interés en que otros propietarios repitieran dicha acción.:
Advertimos que en la documentación consultada,

solamente hemos localizado los nombres de seis esclavos, quienes fueron favorecidos por la decisión antes mencionada. Al respecto veamos:

Nombres de los esclavos

localización

María Jacinta Bolívar

Hacienda de San Mateo

José de la Luz Bolívar

Hacienda de San Mateo

María Bartola Bolívar

Hacienda de San Mateo

Francisca Bárbara Bolívar

Hacienda de San Mateo

Juan de la Rosa Bolívar

Hacienda de San Mateo

Nicolasa Bolívar

Hacienda de San Mateo

La preocupación del Libertador, por el problema de la esclavitud no culmina en 1821, ya que el 24 de marzo de 1824 redacta un decreto en el cual solicita "Protección a los esclavos para que escojan en libertad el dueño que les convenga" y el 28 de junio de 1827, emite otro decreto: "Dando eficacia a la Ley de Manumisión".
Pensamos que el interés de Bolívar por el problema de la esclavitud, también lo refleja en su relación con su antigua aya, pues, Jamás olvidó a Hipólita, en una carta que le envía a su hermana María Antonia, estando en la ciudad del Cuzco (Perú) fechada el 10 de Julio de 1825, le recomienda " ... que le des todo lo que ella quiere; para que hagas por ella como si fuera tu madre, su leche ha alimentado mi vida y no he conocido más padre que ella ..." Posteriormente, vemos que cuando Bolívar, hace su ultimo viaje a Venezuela en el año de 1827, no desatiende a su antigua nodriza, le escribe de nuevo a su hermana María Antonia, el día 2 de junio del año antes mencionado, señalándoles que " ... Del dinero que queda en tu poder procedente de la letra, tendrás la bondad de dar a,.Hipólita cuarenta pesos. Yo te la recomiendo....

En la Constitución de la Republica de Bolivia, aprobada en el año de 1826, el Libertador incluyó en el artículo 10, Ordinal 5, su idea en pro de la abolición de la esclavitud en dicho país, la cual fue expuesta de la siguiente manera : "Todos los que hasta el día han sido esclavos, y por lo mismo quedarán, de hecho, libres en el acto de publicarse esta Constitución. Por una ley especial se determinará la indemnización que se debe hacer a sus antiguo dueños" . En el lapso comprendido entre 1828 y 1830.Bolívar mantuvo una conducta de indiferencia con respecto a la suerte de la población sometida a esclavitud y pensamos que en ella debió Incidir su temor a la llamada "guerra de razas" o "de colores" * tal como se había desarrollado en Haití y en otras islas antillanas.

Durante el primer gobierno del General José Antonio Páez, la Constituyente de Valencia, promulga el 2 de octubre, la Ley de Manumisión conocida como la de 1830, la cual modifica la aprobada en 1821 por el Congreso de Cúcuta y deroga todos los decretos y demás disposiciones que sobre la materia habían sido formulados por la República de Colombia. Esta nueva Ley, está integrada por 25 artículos y se elaboró en base a un proyecto introducido por los diputados: Francisco Javier Yanez, J.M. de los Ríos, Matías Lovera, José María Vargas, Miguel Peña y Bartolome Balza.

. En dicha Ley, observamos cinco aspectos fundamentales:

  1. Se prolonga la edad para lograr la manumisión, ya que señala que los hijos de esclavas podrán gozar de su libertad sólo cuando cumplan los veintiún años;
  2. Los padres o los hermanos legítimos, siempre y cuando sean libres, pueden si cancelan los gastos ocasionados por alimentos y crianza "... sacar al niño ó Joven del poder del amo de la madre, y este acto le pone en posesión de todos los derechos civiles";
  3. Se prohíbe la venta de esclavos tanto para Provincias distintas a las de su residencia como fuera del territorio de Venezuela;
  4. Los fondos económicos necesarios para fomentar la manumisión debían provenir principalmente de impuestos asignados a las personas que al morir dejaran bienes y si la suma obtenida era insuficiente el Tesoro Público suministraría sus respectivos aportes y
  5. En la capital de las distintas Provincias debe existir una Junta Superior de Manumisión e igualmente en cada "cabeza de cantón", habrá una Junta Subalterna, las cuales tienen por misión, supervisar y controlar el proceso de manumisión.

La Ley de Manumisión de 1830, responde a los Intereses del bloque de clases dominantes: latifundistas y comerciantes, quienes detentan el poder político al servicio de sus privilegios y desean con dicha Ley, Continuar explotando a los grupos sociales sometidos a esclavitud, ya que prolongan la edad para que el manumiso pueda ser libre, ofrecen sólo un reducido aporte económico al fondo de manumisión y a pesar de establecer la libertad de vientre en el Artículo 5º, se destaca que el niño o joven que se encuentre bajo el control del dueño de la madre, será avaluado por " ... la mitad del valor que tendría por la tarifa siendo esclavo"

Con la promulgación de la Ley de Manumisión de 1830, según la acertada opinión de R.A. Rondón Márquez. " ... se nota ya la influencia de muchos propietarios, algunos enemigos de la Independencia, que estaban regresando al País, y de los mismos propietarios que ahora se aprovechaban de los beneficios de la paz para remachar sus derechos privilegiados"

Observamos, que el interés de Bolívar por abolir en forma definitiva la esclavitud, no llegó a consolidarse, ya que distintas fuerzas de carácter político y económico obstaculizan tal proceso. Sin olvidar que en la mayoría de nuestros próceres estuvo presente el temor a la llamada "guerra de razas", tal como ocurrió en Haití y en otras islas antillanas, como lo señalamos en párrafos anteriores."

BIBLIOGRAFÍA:

  • Diccionario de Historia de Venezuela. 2da Edic. Caracas: Fundación Polar, 1997. Tomo II, pp. 845-861
  • Enciclopedia Microsoft Encarta (1998): "Bolívar, Simón". Microsoft Corporation.
  • USLAR PIETRI, A. (1990): Bolívar hoy. Monte Ávila Editores. Caracas. p. 17
  • USLAR PIETRI, A. (1981): Cuéntame a Venezuela. Ed. Lisbona. Caracas. p.78.
  • MIJARES, A. (1987): El Libertador. Academia Nacional de la Historia. Caracas. P 104.
  • ROMERO MARTÍNEZ, V. (1976): Las aventuras de Simón Bolívar. La autobiografía del Libertador. Ministerio de Educación. Venezuela.
  • HERRERA LUQUE, F.(comp.) (1994): Bolívar de carne y hueso, y otros relatos. Ed. Pomaires. Caracas.

 

Yibetza Romero

PARTICIPANTES

Ana Velero

Celso Ruben

Ercilia Andara

Miguelangel Castro

Keyserlin Alvarez

Mariela Bortot

Ilisay Muñoz

REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

MINISTERIO DE EDUCACIÓN SUPERIOR

CONVENIO CADA - UNESR

CARACAS NOVIEMBRE/2007


Partes: 1, 2, 3


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