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América |
Europa |
Industrias |
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Paleoindio (15 mil a 8 mil) (Sudamérica 8 mil a 6 mil) |
Paleolítico |
Norteamérica: Clovis, Folsom Sudamérica: Colas de pescado y ayampitin |
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Arcaico (8 mil a 1500) (Sudamérica 6 mil a 4 mil) |
Mesolítico |
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Formativo (1500 a 100 d.C) (Sudamérica 4 mil a 1700 d.C) |
Neolítico |
Teorías sobre el poblamiento de América:
Hipótesis sobre el comienzo del proceso agrícola en el próximo oriente:
I) Hipótesis de los cambios medioambientales para la introducción de la agricultura
Su hipótesis sobre el comienzo de la agricultura denominada propiciatoria o del oasis se centra en la creencia de que una crisis climática afectó negativamente a todos aquellos países que experimentarían una agricultura incipiente. Childe creía que la mayor parte del próximo oriente había sido una región fértil y bien drenada con anterioridad a la retirada de los hielos, a mediados del 10000 a.C, momento en que comenzó a sufrir los efectos de la desertización. Los desiertos comenzaron a reemplazar a bosques y praderas. Los cazadores – recolectores se vieron obligados a refugiarse en las pocas áreas bien regadas que aún quedaban, como los valles del Nilo, el Tigres y el Éufrates, o cerca de los oasis que no se habían secado, la desecación aportó un estímulo para la adopción de la economía productora de alimentos. Esta situación pudo fomentar el tipo de simbiosis entre el hombre y el ganado que el término domesticación implica
La inversión de un clima frío y húmedo en otro cálido y seco que se produjo en todo el próximo oriente, personas y animales se vieron obligados a deambular en torno a lugares con recursos hídricos permanentes. La convivencia con plantas y animales hizo posible que los hombres pudieran observar el comportamiento y los ciclos anuales de aquellos organismos que posteriormente serían domesticados. Childe afirmó que los procesos de domesticación se iniciaron en el valle del Nilo y que las primeras especies afectadas fueron las plantas
Una vez que el cazador se convirtió en cultivador de cereales le fue mucho más fácil domesticar algunos de los animales que había estado cazando, ya que los rastrojos abandonados después de la siega podían utilizarse para el forrajeo de animales, especialmente durante la estación seca. Se apresaba o mataba a los grandes predadores que acechaban los oasis para proteger a los ungulados de sus ataques. De esta manera, se procedía al adiestramiento de ciertos animales que posteriormente podían atraer a otros miembros de la manada hacia el asentamiento. Semejante relación entre el cazador - cultivador y los rebaños de animales semisalvajes desembocó en la incapacidad de estos últimos para sobrevivir por sí mismo.
2) Hipótesis de la zona nuclear
Expuesta por el Estadounidense Robert Braidwood (1907-2003) quien fue influido por la obra de Harlo Peake y Herbert Fleure quienes intentaron localizar el área donde se originó la producción de alimentos, a partir de un cierto número de hipótesis de trabajo relacionadas con el clima, el asentamiento y las plantas disponibles.
Braidwood organizó una expedición arqueológica con el fin de recoger información para contrastar las dos hipótesis opuestas sobre el origen y la introducción de la agricultura: es decir, Peake y Fleure contra Childe
Braidwood decidió investigar las colinas bajas de los Zagros, en el norte de Iraq. Halló en estado natural los ancestros silvestres de las plantas y animales potencialmente domesticables, a la vez que aquellas condiciones que habrían favorecido los inicios de la experimentación tecnológica agrícola. Excavó Chalet Jarmo donde un botánico y un zoólogo identificaron los recursos alimentarios consumidos por los habitantes de Jarmo y la gama de especies salvajes a su alcance, así como un geólogo estudió las condiciones climáticas de la región en el pasado, con estos resultados Braidwood construyó la premisa básica de su hipótesis que consiste en que a finales de la última glaciación existió una zona en el próximo oriente donde coexistieron una gran variedad de ancestros silvestres de plantas y animales potencialmente domesticables. Braidwood apoyandose en su propio trabajo y en el de sus colaboradores sugirió que en los últimos 12000 años no se había producido un cambio climático significativo en el próximo oriente, y que debía buscarse la zona donde se produjo la invención de la agricultura en aquellos lugares donde todavía existen dichas especies en estado silvestre. Braidwood postuló que las regiones donde se conjugaban dichas características correspondían a las de piedemonte y a los valles de los montes Zagros y del Taurus cuyas precipitaciones anuales oscilan entre 250 y 500 milímetros lo que hace de esta región idónea para practicar una agricultura de regadío natural. La zona óptima para Braidwood corresponde a las laderas montañosas del creciente fértil
El perfeccionamiento tecnológico y la ampliación de la gama de productos comestibles contribuyeron a la reducción de la movilidad de los grupos cazadores – recolectores y a un mayor grado de sedentarización. Este proceso permitió que las comunidades humanas tuviesen mayores posibilidades de observar estrechamente la flora y la fauna de su entorno, y generó el desarrollo de relaciones directas y continuas. Braidwood creó el término de agricultura incipiente para denominar este período de experimentación con plantas y animales, que en algunos casos desembocó en la formación de comunidades agrícolas prósperas y bien establecidas
3) Hipótesis de un nuevo cambio climático
Wright ha formulado una hipótesis relacionada con la de la zona nuclear, pero basada en el cambio climático como principal factor de estímulo
El aumento de la temperatura y las precipitaciones estimuló también otra serie de cambios
- La migración de plantas y presión medioambiental de finales del plistoceno alentó la hibridación de especies silvestres que contribuiría a la introducción de la agricultura
- El menor rigor invernal permitió que el hombre abandonara las cuevas y se instalase en espacios al aire libre, más adecuados para la recolección de begetales, al vivir el hombre en asentamientos al aire libre pudo tener animales de compañía que sirvieron como recursos alimentarios susceptibles de ser consumidos por la comunidad cuando la caza escasease
- Los asentamientos al aire libre disponían de zonas de hojarasca muy soleadas e ideales para la germinación de semillas desechadas
Esta hipótesis postula una causa de orden ecológico para la introducción de la agricultura a fines del pleistoceno, pero elude identificar los motivos culturales que determinaron el proceso de su desarrollo
II) Hipótesis demográficas sobre la introducción de la agricultura
1) La hipótesis de la presión demográfica
Mientras Malthus argumentaba que los recursos alimentarios son limitados y rigen el crecimiento demográfico, Ester Boserup propuso todo lo contrario, afirmando que el crecimiento demográfico es una variable autónoma o independiente, y que constituyó uno de los factores principales en la adopción de la tecnología y producción agrícolas. Su propuesta radica en que la adopción de técnicas de recolección de alimentos y de sistemas agrarios de explotación individual no fueron decisiones voluntarias con la intención de producir más alimento del necesario para el consumo doméstico, sino resultado de la presión que ejerció el crecimiento demográfico sobre las provisiones de alimentos
Los procesos descritos en la hipótesis de la presión demográfica tuvieron lugar en la zona nuclear de Braidwood
2) La hipótesis de la zona marginal (el traslado de la población)
Lewis Binford intenta explicar los orígenes de la agricultura en el próximo oriente como respuesta a una presión demográfica cíclica en la periferia de la zona óptima para el crecimiento de las primitivas plantas y animales domésticos. Este autor sostiene que la cultura consiste en todos aquellos medios que sirven para adaptar al individuo y a los grupos dentro de sus comunidades ecológicas- Las presiones que favorecen nuevas formas culturales son el resultado de condiciones no equilibradas del ecosistema local Para comprender el cambio cultural y los cambios del postpleistoceno, se debe puntualizar la incidencia del factor demográfico en los ambientes en que se desarrollaron los sistemas socioculturales
La población tiende a regularse homeostáticamente por debajo del umbral de la capacidad de provisión local de alimentos
Las poblaciones de cazadores – recolectores no sólo contaban con alimentos suficientes, sino que, además, gozaba de tiempo libre; por consiguiente, dentro de un sistema de equilibrio, no debieron acudir a nuevas formas de explotación para satisfacer su necesidades básicas. Por lo que los orígenes de la agricultura deben explicarse sobre la base de condiciones de desequilibrio. Hacia esto apunta Binford, para quien habría dos conjuntos de tales condiciones
- Tipo donante: El equilibrio está dado por el desprendimiento o la emigración de grupos
- Tipo receptor: El equilibrio se altera a través de la introducción de inmigrantes
En los sistemas abiertos de tipo receptor podría ocurrir que al aumentar el nivel de población y la consecuente disminución de recursos alimenticios, se incrementasen las presiones favorables al desarrollo de técnicas de subsistencia
El Sedentarismo es probable que sea el responsable del incremento de la emigración como mecanismo de mantenimiento del grupo en su tamaño óptimo. Cuando hay un marcado contraste en el grado de sedentarismo entre dos unidades socioculturales dentro de una determinada región geográfica, habría una zona de tensión en la cual los emigrantes provenientes del grupo más sedentario romperían el equilibrio en la densidad del grupo menos sedentario por lo que en tales condiciones se produciría una presión favorable al desarrollo de medios de producción de alimentos más efectivos para ambos grupos dentro de esa zona de tensión (zona marginal creada por el desequilibrio). Binford sostiene que en un tipo de contexto como el que se ha reseñado, se han producido las prácticas iniciales de cultivo
La historia cultural del Noroeste Argentino comienza unos diez milenios antes del presente con la aparición de pequeños agrupamientos o bandas de cazadores y recolectores trashumantes. Promediando el primer milenio a.C alcanza un punto de inflexión con el desarrollo de la agricultura de gramíneas, leguminosas y tubérculos y con la domesticación de los camélidos de altura, como la llama y la alpaca. Las poblaciones sedentarias organizadas socialmente en tribus fue fenómeno que ocurrió unos 2000 años antes del viaje de Colón a América. Este advenimiento de la vida sedentaria marca el inicio de un tiempo prehistórico conocido como período formativo. Este período tiene sus comienzos aproximadamente en el año 600 a.C y su final en el S. X d.C Esta segmentada en dos subperíodos: Formativo inferior o agrícola alfarero tempreano y formativo superior o floreciente regional
AL formativo le sucede el período de los desarrollos regionales o agrícola alfarero tardío, el cual significa el implante de formaciones sociales de tipo señorío, cacicazgos o jefaturas, grupos con territorialidad propia, que cohabitaban y competían por los valles más apropiados para su crecimiento. Finalmente es el escenario donde el protagonista será el estado incaico o Tawantinsuyu.
El proceso indígena prehispánico puede ser dividido en dos grandes etapas culturales:
Precerámico o paleoindio_________________________________________8000 aC
Formativo inferior o período temprano_______________________________600 aC
Formativo superior o período medio_________________________________500 dC
Desarrollos regionales o período tardío_______________________________800 dC
Paleoindio (8000 a.C)
El hombre pisó con firmeza la región del Noroeste Argentino en tiempos situados entre el 7600 y el 7200 a.C Lo hizo en paraderos abrigados en cuevas, como las de Huachichocana e Incacueva, ubicadas al poniente de la Quebrada de Humahuaca
Su alimentación consistía en una variedad de semillas silvestres de valor alimenticio como chañar, mistol, acacia, cebil y frutos de cactáceas indicativos de prácticas de recolección sobre una importante biomasa vegetal. Eran pequeñas bandas de capturadotes de energía con residencia en abrigos rocosos t familiarmente unidas por lazos de sangre
Período Formativo Inferior (600 a.C – 500 d.C)
Su economía se basó en la horticultura por chaqueo para lo cual usaban el taclla para horadar la tierra y depositar las semillas produciendo maíz, papa, zapallo, calabaza, maní y porotos, también se dedicó a la crianza para consumo de animales domésticos como la llama y la alpaca; recolectó algarrobo y chañar.
La instalación humana durante este período fue de agrupamientos de viviendas que conformaban pequeñas aldeas dispersas.
Fue extensivo el uso de la cerámica, tanto para confeccionar piezas utilitarias de uso doméstico como para imprimir esa creatividad en ejemplares de uso ceremonial y en ajuares fúnebres
En la orfebrería trabajaron el oro, plata, el cobre y la galena. En la lapidaria abarcaron la miniescultura
Período formativo Medio (500 – 800 d.C)
Estos grupos fueron los responsables de la construcción de sistemas agrícolas en andenerías, desarrollaron la metalurgia en bronce y lograron una exquisita alfarería-
Período formativo Tardío (800 – 1470 d.C)
Hubo una proliferación de asentamientos humanos en las regiones ocupadas con anterioridad y además aparecieron otros asentamientos en territorios hasta entonces con bajo índice de poblamiento humano. Se amplió el repertorio de cultivos con el desarrollo de nuevas variedades de maíz, leguminosas y tubérculos. Se expandieron las prácticas de regadío artificial en terrazas y andenerías pedemontanas para escalonar los desniveles andinos para el control de regadío artificial como para la movilidad y defensa.
Hubo un énfasis en la vida urbana lo que se demuestra por la emergencia de aldeas urbanizadas y protociudades concentradas con altos índices de ocupación del suelo.
El perfeccionamiento de las actividades agrícolas y pastoriles condujo a un ostensible crecimiento demográfico, como contraparte desaparece la exultante calidad estética de la alfarería, la escultura en piedra y las figurillas de terracota. Son visibles las diferencias en rangos y linajes sociales.
El imperio Inca (1471 – 1536 d.C)
La irrupción incaica cambió sustancialmente el paisaje antropológico. En un lapso apenas mayor de 60 años construyeron unos 160 establecimientos con arquitectura en piedra y mampostería y cerca de 2500 kilómetros de camino real.
Los incas introdujeron cambios tecnológicos en las jefaturas locales, como el mejoramiento de las prácticas en la agricultura hidráulica en andenerías, los depósitos estatales para maíz y papa, y las técnicas metalúrgicas en factorías previstas de hornos de fundición-
Se instalaron o atravesaron con sus caminos deliberadamente los sitios preexistentes, las capitales de las jefaturas, de mayor envergadura urbana de ese momento y geopolíticamente estratégicos.
Sus centros administrativos emergieron en lugares donde no existían instalaciones locales, en estos establecimientos la presencia de atributos arquitectónicos imperiales refleja el prestigio de los hombres que los ocuparon y la importancia de las alternativas funcionales en sus edificios. La columna vertebral del Tawantinsuyu fue el célebre Capacñam por el que transitaron guerreros, artesanos, correos, campesino, obreros, y los mismísimos reyes y señores.
Culturas agroalfareras del Noroeste Argentino
Período temprano
Las evidencias correspondientes a las culturas agroalfareras tempranas provienen principalmente de la porción central del área que hemos definido como de Valles y quebradas-
1) Tafí: Cultura agroalfarera de mayor antigüedad, descubierta en el valle del mismo nombre ubicado en el oeste de la provincia de Tucumán.
2) La Candelaria:
3) Ciénaga:
4) Condorhuasi:
particularmente en la confección de morteros o fuentes votivas de tipo antropomorfo
5) El Alamito:
Período Medio
Desde el punto de vista cultural es el momento de mayor desarrollo de todo el Noroeste o por lo menos, uno de los más altos exponentes en las manifestaciones técnicas y artísticas. El intenso simbolismo de los diversos elementos de su decoración muestra una cohesión sociopolítica y religiosa de gran estabilidad y fuerza expresiva
Período Tardío:
Se inicia alrededor del 850 d.C hasta el 1480 d.C.
Culturas
Primera etapa: Poca utilización de la piedra en la construcción, predominan las grandes casas – pozo de tipo comunal que debían habitar tres o cuatro familias, a juzgar por las divisiones internas
Segunda etapa: Habitaciones aisladas con paredes de piedra, posteriormente estas viviendas se agrupan para constituir centros semiurbanos, la mayoría de los cuales están ubicados en sitios estratégicos
Tercera etapa: Sufrieron el impacto de la cultura incaica
Dominio Incaico
Habría sido el Inca Tupac Inca, décimo monarca, hijo de Pachacutec El Conquistador, el que anexó el Noroeste Argentino al imperio Peruano.
La conquista incaica, centrada sobre la dominación económica, necesitó del dominio de los caminos desde el Noroeste hacia Chile y Bolivia. La integración sólo pudo hacerse por el dominio absoluto y la fácil comunicación a través de las vías naturales, que los incas sistematizaron y organizaron perfectamente. En función de esto se explicaría la ubicación a determinadas distancias de los llamados tambos. Como unidad mayor que los tambos, existían los pequeños centros administrativos y militares de apoyo, uno de los cuales fue el de Londres (Catamarca). Una región aún más amplia era vigilada por una fortaleza grande, que debió ser lo que se conoce como Pucará- La presencia incaica se distingue, fundamentalmente por la alfarería, que en algunos casos puede ser importada del Cuzco. El dominio incaico se manifestó en otros aspectos como la utilización de quipus y la difusión del quechua. Una serie de elementos condicionaron e hicieron posible la expansión incaica: la posesión de un medio de transporte como la llama, la existencia de alimentos conservados como el chuño, la utilización de los metales.
Mendoza
Etapa Precerámica
Los dos yacimientos mejor estudiados son la Gruta del Indio del Rincón del Atuel y el amplio abrigo de Agua de a Cueva en el centro sur y en el norte de la provincia de Mendoza respectivamente. En el Rincón del Atuel los primeros niveles de ocupación se remontan al X/IX milenio a.C
Arcaico Temprano (aproximadamente 8000 – 6000 a.C)
Incluyen instrumentos característicos como las puntas lanceoladas y/o puntas pedunculadas andinas
Sitios: Cultura Ayampitin en la gruta de Intihuasi en San Luis, Cueva El Peñoncito al norte de San Juan
Industria de La Fortuna – Morrillos I, sitios del sudoeste de San Juan y del noroeste de Mendoza
Los grupos humanos con tales industrias fueron cazadores de guanacos y de otros animales, a la vez que fueron recolectores e incluían vegetales en su dieta
Arcaico Medio (6000 – 4000 a.C)
Sitios: Cordillera frontal y de la precordillera del norte de Mendoza, Gruta del Indio del Rincón del Atuel y Gruta de El Manzano
La tecnología lítica de los grupos regionales del Arcaico medio utilizó puntas triangulares
Arcaico Tardío (4000 a.C – 300 d.C)
El avance del Protoformativo al Formativo inicial tuvo lugar en los dos últimos milenios a.C. En el tercer milenio a.C se asistió, según los estudios palinológicos, a una modificación climática que llevó a un incremento de la humedad en relación con el establecimiento del régimen de precipitaciones de verano en la región, lo que pudo aparejar condiciones que favorecieran el desarrollo agrícola. Sobre estas bases la agricultura regional (y quizás el pastoreo) puede retrotraerse a comienzos del segundo milenio antes de Cristo, progresando en el tiempo a medida que avanzamos hacia el sur, donde los primitivos agricultores serían próximos al advenimiento de la era
Los agricultores y ceramistas regionales de la Etapa Agroalfarera
La cultura de Ansilta (San Juan) suman la tecnología cerámica hacia la quinta centuria anterior a nuestra era. La persistencia de Ansilta se estima hasta los inicios de la era en el área de Iglesia y hasta la quinta centuria posterior a la misma en Calingasta
Estos nuevos grupos serían responsables asimismo de una agricultura como forma de producción más estable, generándose un proceso de aculturación cuyo resultado se aprecia arqueológicamente bajo el rótulo de Cultura Punta del Barro. Fragmentos asimilables al tipo fueron hallados también en el Valle de Uspallata, en el yacimiento Uspallata Norte. El sitio de Punta del Barro presentó una secuencia que ha sido interpretada como clave para determinar el posible proceso de aculturación.
Punta del Barro en el piedemonte medio y principalmente en el bajo, que primero aprovechaba el agua de las vertientes y arroyos represándola en cisternas y conduciéndola por pisos y desniveles a pequeñas parcelas, depresiones para el cultivo, para después, en un área de peores condiciones de suelo y humedad, conducir el agua a hoyos, donde dejaba sus sedimentos limos y proveía de humedad y en los que se incorporaba además materia orgánica, elementos todos estos propicios para la instalación de la propia vegetación natural que mejoraba las condiciones ambientales y la producción agrícola.
La economía se completaba con la recolección y la caza y con el pastoreo de camélidos
Entre comienzos del Siglo VIII y principios del Siglo XI d.C habría tenido lugar en San Juan la directa incidencia de la cultura de la Aguada del Noroeste Argentino
Economía de la Aguada: Continúa la producción agrícola con los cultívenos característicos a los que se suma el maní y parcialmente el algodón, así como la ganadera de la llama, mejorándose la práctica textil en telar, con hilos muy delgados de lana
Prácticas funerarias: Los cadáveres de sus entierros fueron extendidos, colocados en fosas y recubiertos con piedras formando túmulos. También se han hallado cráneos enterrados en el centro de habitaciones colocados detrás de sus paredes
Cultura de Agrelo
Representa el período medio o temprano – medio
Arquitectura: Viviendas sencillas, construidas con materiales perecederos
Después que pudieron dominar las técnicas del manojo del agua se aprovecharon las fértiles tierras del río Mendoza emprendiéndose una agricultura intensiva, ciertamente más extendida
Economía: Utilizaron las Conanas (molinos de piedra con diverso grado de concavidad) y Moletas (manos de moler, de piedra). Recolectaron el molle, el chañar (cactus comestible), junco, zampa.
Prácticas funerarias: Entierros individuales o de algunos individuos con muy poco o nulo ajuar, por lo que no sólo es difícil adjudicar los entierros a esta cultura sino que limita otro tipo de consideraciones sobre la sociedad Agrelo
Cultura de Viluco
El Sitio de Viluco se encuentra en Chilecito, departamento de San Carlos.
Su cronología relativa es propia del lapso entre los siglos XIII/XIV y mediados del XVII de nuestra era
Cabe a esta cultura arqueológica la economía huarpe de agricultura bajo riego de maíz, quinoa, poroto y zapallo, es notable que aún no podamos incluir a la papa entre los cultivos, aunque presupongamos su producción pese a su ausencia más bien generalizada en los sitios regionales y a que no sea mencionada en el registro documental. De igual modo, se postula el manejo de auquénidos como la llama, lo que implica la textilería de lana para la vestimenta y otros usos, y con toda probabilidad el transporte carguero.
Asimismo, la caza del guanaco, del ñandú, y de animales menores fue una actividad para completar la dieta además de la práctica de la recolección
Se alimentaron también de cultívenos como el maíz y la calabaza, y productos de la recolección con fines alimentarios como carozos y semillas de chañar, semillas y corteza de un cactus del sector
Algunos objetos Viluco denuncian por su parte la metalurgia del cobre y bronce
Prácticas funerarias: Realizaron enterramientos individuales o de varios individuos juntos, próximos unos a otros conformando cementerios o bien constituyendo enterratorios aparentemente aislados, con esqueletos que hallamos en posición decúbito dorsal (extendidos de espalda) o más asiduamente de decúbito lateral (de costado) con los huesos del muslo, pierna y pies doblados y replegados sobre el tórax (cadáveres en posición encogida, genupectoral y lateral, flexionados). Las diferencias en los ajuares sugieren distinción en las funciones y el rango social de los individuos
Dominación incaica en Mendoza
A fines del S. XV, hacia 1480 d.C, los incas extendieron su dominación al noroeste y centro – oeste de la Provincia de Mendoza, lo que debió ocurrir durante el gobierno del Inca Tupac Yupanqui profundizándose la anexión al estado bajo el gobierno del siguiente Sapa Inca Huayna Capac
Tambos en Mendoza: Las Cuevas, Puente del Inca – Los Penitentes, Punta de Vacas, Tambillitos, Ranchillos, Tambillos y Ciénaga de Yalguaraz
1) Renfrew, Colin y Paul, Bahn
Archeology. Theories, Methods and Pratice
2) Aguerre, Ana y Lanata, José Luis
Explorando algunos temas de arqueología
3) Berberian, E . y Raffino, R.
Manual de arqueología prehistórica
4) Endere, María Luz (autora del artículo: La protección del patrimonio indígena en la República Argentina)
Revista de Arqueología americana Número 20
5) Fernandez Martínez, Víctor
Teoría y Método de la arqueología
Alejandro Jiménez
hipiasmenormza[arroba]yahoo.com.ar
Biografía del Autor: Alejandro Giménez, nacido en el año 1985 en Mendoza, Argentina. Estudia la Licenciatura y el profesorado de Historia, su profesión es músico como trompetista
Argentina, Mendoza 09 de Enero de 2008
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