A continuación hace referencia a mis críticas al señor Bueno y en este punto lleva una parte de razón: Yo critiqué al señor Bueno –al que sigo apreciando como persona y como pensador honrado- por haber tratado de modo despectivo a la organización FIdA en su último libro sin otro motivo que el de haber comprobado que se puede hablar de ateísmo sin necesidad de utilizar su taxonomía religiosa en cuanto no se sienta la necesidad de matizar si uno se está refiriendo al dios cristiano, al musulmán o al de cualquiera de las religiones de la Polinesia. Quizá el motivo de esta crítica inadecuada del señor Bueno se encuentre en que nos ocupamos de objetivos no idénticos, aunque pudieran ser complementarios: Él parece ocuparse de una taxonomía de las diversas manifestaciones religiosas, tanto desde una perspectiva diacrónica como sincrónica, mientras que la FIdA se interesa más en lo común y genérico que en lo específico de cada una de las diversas religiones. Y la FIdA utiliza el concepto de "ateísmo" en ese sentido genérico, considerando muy secundario para sus propósitos tener que especificar, cuando defiende el ateísmo, si está hablando de un ateísmo respecto "al dios cristiano calvinista" o respecto al "dios musulmán chiíta" pues defiende un ateísmo absoluto, es decir, en relación con cualquier concepción religiosa que incluya en ella algo así como lo que se pretende dar a entender con el concepto genérico de "Dios" como un "ser sobrenatural (?) que premia o castiga o pasa de todo, o que tiene determinados poderes ilimitados o limitados, o que desea imponer determinadas normas morales o que se limita a intervenir de vez en cuando en los asuntos humanos, de modo directo o mediante los obispos de la Secta Católica". En definitiva no estamos especialmente preocupados por todos y cada uno de los seres fantásticos que la humanidad ha podido crear a lo largo de la Historia, sino por desenmascarar a los embaucadores que viven del negocio de la superstición religiosa y, de manera especial, por desenmascarar a los cuervos de la Secta Católica, que es la que mejor conocemos y la que más daño está provocando tanto en España como en Hispanoamérica y en el resto del planeta.
Creo que no es preciso ser un genio para entender que, cuando se ha rebatido lo que es la esencia común de las diversas creencias religiosas y en especial el valor de la creencia en un dios como "ser sobrenatural", desaparece la necesidad de realizar crítica alguna contra cada una de las diversas religiones, del mismo modo que, si llegamos a demostrar que 2 + 3 = 5, es una perdida de tiempo dedicarse a refutar cada una de las abstrusas investigaciones que pretendan demostrar lo contrario. En definitiva, para la FIdA, hay cosas más importantes que hacer.
El señor Rodríguez habla de religiones "de libro". Judíos, cristianos y musulmanes tienen la Biblia como referencia común, aunque con diferencias en algunos contenidos. Pero, tanto si se habla de religiones de libro como religiones de otra clase, eso no es relevante a la hora de hablar de Dios o de ateísmo, aunque pueda tener interés para otra finalidad. Tampoco logro entender qué interés puede tener su referencia a la Trinidad cristiana, como si de su tratamiento pudiera deducirse una conclusión relacionada con la existencia o inexistencia de Dios. Yendo un poco más lejos podría haber hablado de un tema un poco más profundo, como lo sería el estudio del ADN de Cristo, ya que, si investiga un poco, verá que todavía se conservan al menos ochocientos litros de su sangre en diversas iglesias de Europa y de Asia, y eso quizá tiene una importancia trascendental para el destino del mundo.
El señor Rodríguez pretende rebatir cada uno de los puntos de mi artículo cuando indica "muy aguda y oportunamente" (?) que "hay distintas formas de organizar el Islam, pero todas comparten su negación de la divinidad de Cristo, por lo que son solidarias frente al cristianismo, que sí la sostiene". No obstante, su exposición adolece de una auténtica y exhaustiva plasmación de aquello en lo que las diversas variantes de la religión musulmana coinciden, de aquello en lo que se diferencian y de aquello en lo que se encuentran en una suave línea de transición y confusión con otras creencias como la cristiana. Por ejemplo, tanto los chiíes como los sunníes compartirían la idea de que la madre de Cristo no se apareció en Lourdes, pero seguramente comparten con los cristianos la idea de que Mahoma se aparece de vez en cuando a algunos fieles especialmente devotos. Pero además, el señor Rodríguez no se ha detenido a considerar la relación intrínseca entre Mahoma y los campos petrolíferos del suroeste asiático… ¡Se trata de detalles de suma importancia que inexplicablemente se le han pasado! Y, desde luego, no estoy en absoluto de acuerdo en que mi argumento sea un argumento "ad hominem", pues mi argumento lo es "ad Logicam", mientras que el suyo lo es "ad stultum hominem", en cuanto no se fundamenta en razonamientos sino en descripciones de cómo son las diversas vivencias religiosas humanas, lo cual podría servir para comenzar a escribir un tratado de "Antropología Religiosa Descriptiva", pero en absoluto para escribir un tratado acerca de los errores lógicos y gnoseológicos existentes en esos mitos de la humanidad.
Decía Marx que hasta entonces los filósofos se habían dedicado a explicar el mundo de diversos modos, pero que de lo que se trataba era de transformarlo, y eso, desde luego, no se conseguirá mientras quienes se dedican a razonar encerrados en sus despachos o a difamar gratuitamente a quienes realizamos una labor combativa y de denuncia contra las organizaciones que se dedican a enriquecerse mediante la superchería religiosa no comprendan la necesidad de bajar al escenario de la vida cotidiana, aunque sea en Internet, para comunicar al mundo la buena nueva de que "Dios ha muerto" y de que por fin somos libres para vivir desde nosotros mismos sin que ningún pretendido enviado de Dios nos diga cómo debemos vivir, al margen de cómo queramos vivir.
El señor Rodríguez se refiere a "contradicciones" en las que dice que he incurrido, pero no explica cuáles son y simplemente descalifica lo que es incapaz de entender. También se refiere mis "juicios implícitos" sin haberse tomado la molestia de hacerlos explícitos para así analizarlos mejor
Me atribuye a continuación la insinuación de "que Gustavo Bueno se ha sacado de la manga sus distinciones sobre el ateísmo, invocando esta larga lista de autores que, al parecer, nunca la habían utilizado, en un peculiar argumento ad authoritas [sic]". En este punto el señor Rodríguez pone en mi boca insinuaciones que por mi parte en ningún momento he realizado, como puede comprobar cualquiera que lea mi artículo "Gustavo Bueno o la exclusiva del ateísmo", pues lo que dije en aquel escrito fue simplemente que la FIdA tenía tanto derecho como el señor Bueno a hablar de ateísmo sin necesidad de tener que utilizar su propia jerga por interesante que fuera.
Por otra parte y como una simple anécdota, resulta lamentable desde el punto de vista de la cultura general que el señor Rodríguez se haya atrevido a introducir la expresión "ad authoritas", poniendo de manifiesto su ignorancia al utilizar este barbarismo en lugar de escribir "ad auctoritatem" –o "ad autoritatem", si es que pretendía utilizar la lengua latina-, pues 1) "authoritas" no es un vocablo latino; tal vez al señor Rodríguez le haya parecido especialmente elegante la utilización del grupo consonántico "th", pero tal utilización sería más correcta si estuviera practicando inglés con su "father"; 2) en cualquier caso, si el barbarismo "authoritas" fuera correcto como un nominativo de la tercera declinación, sería un gravísimo error, incluso para alumnos de primero de latín, escribir authoritas (nominativo), precedido de una preposición de acusativo ("ad"); 3) si el señor Rodríguez desea conocer la expresión correcta de aquello que al parecer intentaba escribir, le diré que se trataría seguramente de la expresión "ad auctoritatem" –o ad autoritatem-, en la que el sustantivo "auctoritatem", está en acusativo porque va precedido de la preposición "ad", que nunca puede acompañar a un nominativo como lo sería "auctoritas". Pero dejemos las lecciones gratuitas.
Dice a continuación que en mi lista ignoro "al famoso Voltaire", pero la verdad es que no se trata de que haya ignorado al "deísta" Voltaire ni a pensadores más claramente ateos, sino que sólo pretendía nombrar a algún ateo de esos que simplemente mencionan a Dios sin hacer referencia a las religiones primarias, secundarias o terciarias ni a las restantes clasificaciones del señor Bueno y que no por eso sus reflexiones han sido ignoradas. Y, por cierto, no creo que Voltaire hablase de religiones secundarias o terciarias, como parece deducirse de las sugerencias del señor Rodríguez, quien hace referencia a la consideración según la cual se habría condenado a Sócrates, entre otros delitos, por el de ateísmo, por considerar que «que no hay más que un solo Dios». Esa consideración podrá haber tenido su sentido en determinado contexto histórico, como aquél del siglo V antes de Tiberio en el que los helenos consideraban que los dioses auténticos eran los del Olimpo. Pero en la actualidad el sentido usual e incluso etimológico del término "ateo" es el que hace referencia a "aquel que no cree en la existencia de ningún dios", no de los dioses de la mitología griega o romana o en el dios cristiano o en el musulmán sino de "ningún dios". Es verdad, por otra parte, que, como muy bien dice el señor Bueno, cuando nos ponemos a bucear acerca de un sentido lógico del término "Dios" nos encontramos con que está vacío de contenido, al igual que el Ser hegeliano, identificado con la pura Nada, sin mayor caracterización. Por ese mismo motivo decía Hobbes que quien afirma que Dios es inmaterial es un ateo, pues ¿qué otra cosa hay además de la materia?
En cualquier caso, la FIdA se refiere de manera especial al concepto genérico de Dios propio de las religiones judía, cristiana y musulmana… y a cualquier otro dios que venga a sustituir al anterior. Si se quiere precisar algo más, podríamos decir que la FIdA se centra especialmente –aunque no exclusivamente- en el dios de los católicos y en cualquier supuesto Dios entendido como un ser sobrenatural que gobierna nuestras vidas, que impone normas y que exige nuestra adoración y nuestro dinero… a través de sus "enviados" de la jerarquía católica, tan pobrecita ella.
No sé si llegará algún momento en el que el señor Rodríguez entienda de una vez que, cuando en la FIdA se habla de Dios en sentido genérico se esta haciendo referencia a todo lo que pueda haber en común entre los diversos dioses de las diversas religiones, y que la crítica a tales concepciones sobre la religión va por el mismo camino que el utilizado por Freud en El porvenir de una ilusión, quien, al hablar de la religión, tampoco tuvo necesidad de referirse a religiones primarias, secundarias o terciarias para que todo el mundo le entendiera.
Sin embargo, el señor Rodríguez insiste en que "alguien puede ser creyente musulmán pero ateo respecto al Dios del cristianismo, aquel que se encarnó en Cristo y murió crucificado", y esa reflexión tiene tanto interés como afirmar que alguien puede ser un amante de la paella de mariscos, a la vez que un buen jugador de parchís: Ambas observaciones pueden ser muy correctas, pero ¿tienen algo que ver con el artículo que yo escribí?
El señor Rodríguez delira peligrosamente cuando dice además que "estas peculiaridades son las que precisamente ha negado Ninet previamente, intentando mediante un peculiar sofisma proyectar su propio error sobre Gustavo Bueno". ¿Podría señalar el lugar concreto en que se encuentran tales negaciones? ¿Qué caso se puede hacer de las críticas de un señor que miente descaradamente y que sabe que miente? Sus palabras son tan ridículas, absurdas y tendenciosas que no merecen más comentario.
Más adelante este valedor "desinteresado" (?) del señor Bueno dice que "el señor Ninet se escandaliza al descubrir que Gustavo Bueno […] pone en evidencia los principios aparentemente cristalinos de la FIdA". ¿Cree este señor que si yo hubiese descubierto algo interesante para mejorar la organización FIdA me habría escandalizado? ¿De dónde extrae tal idea? Quizá de que a él no le interesa la búsqueda de la verdad sino el gusto por la discusión o por aquella dialéctica prematura de la que hablaba Platón, cuando el interés no es otro que el de triunfar en una polémica utilizando la razón y los sofismas sólo como herramientas para salir victorioso en el juego, aunque sea a base de mentiras. Otros tenemos intereses diferentes, de manera que si yo hubiese observado en el escrito del señor Bueno contra la FIdA algo realmente interesante para mejorar o clarificar los objetivos y principios de la FIdA, no sólo no me habría escandalizado sino que le habría agradecido su ayuda. De hecho, en nuestro foro son muchas las ocasiones en que se plantean cuestiones en las que no hay un acuerdo y enviamos nuestras opiniones y respondemos a las de otros, y ocasiones en las que tenemos la humildad y la gratitud de reconocer al otro que su punto de vista nos ha convencido, parcial o totalmente.
A continuación este señor pretende animar a su manera (?) al movimiento FIdA indicando que "tales principios ateos […] no han conducido a la liberación de la humanidad, sino a su enfangamiento en creencias más irracionales y estúpidas aún, puesto que eran las religiones terciarias las que ejercían la crítica al delirio mitológico y espiritista de las secundarias". Aquí llama la atención su enfervorizada defensa de las religiones terciarias –como la Católica- por haber sido capaces de realizar la crítica correspondiente de las secundarias, junto a su negación de que un mayor avance de la racionalidad pueda servir para hacer desaparecer finalmente las mismas religiones terciarias. En apoyo de su postura cita la situación actual de Cuba como ejemplo incontrovertible de la inutilidad de cualquier intento de ayudar a la humanidad en general a servirse de su propia razón, tal como ya lo intentó el movimiento de la Ilustración. Dice el señor Rodríguez que "en Cuba, pese a haber aplicado tales principios, no ha sido posible evitar que tres cuartas partes de los cubanos crean en la santería y el vudú". ¿Quiere decir que porque en Cuba no se haya logrado una superación de las religiones secundarias o se haya regresado a ellas haya que apoyar las terciarias? ¡Vaya razonamiento contundente!
A continuación este señor parece que desvaría cuando dice que "ante tales hechos, es evidente que algo falla en esa modalidad de ateísmo. Y es precisamente su carácter sustancialista, el considerar que el monoteísmo no puede tener modulaciones musulmanas, judías o cristianas, que las dogmáticas darán igual pues la religión no deja de ser un fenómeno producto de las alucinaciones humanas (como dirían el Barón de Holbach o Feuerbach) o una institución social más, como sostendría Marx apelando a la oscura fórmula de la cámara oscura de la conciencia o reduciéndola a falsa conciencia". Pero ¿puede decir este señor quién ha afirmado o negado nada en relación con un tipo u otro de ateísmo? El artículo de este señor está lleno de confusiones, de inexactitudes y de "juego sucio", cuando dedica parte de su escrito no a la crítica de lo que se dice en un artículo, sino a la crítica de algo que no se nombra para nada, como si el señor Rodríguez hubiera estado mezclando mi artículo con cualquier otra lectura y con algunas copas de más para después atribuirme afirmaciones que nada tienen que ver con mi escrito. Además, se centra desde el principio en una crítica al autor del artículo desde unas consideraciones impropias de quien pretende dedicarse a la búsqueda de la verdad, y como si la verdad o falsedad de lo que se dice en el artículo dependiera de quién lo haya escrito y no de qué haya escrito.
A continuación este señor, partiendo de mi crítica a la egolatría infantil y despectiva del señor Bueno contra un movimiento como FIdA, considera que yo me he sentido ofendido porque el señor Bueno la haya considerado "junto a católicos, arrianos o cristianos en general– en el lado de la superstición", pero la verdad no es ésa, la verdad es que me entristece constatar hasta qué punto el paso de los años repercute en la destrucción de nuestra capacidad intelectual hasta un punto como el que, al parecer, afecta en estos momentos al señor Bueno, llevándole a esos juicios tan absurdos.
Dice el señor Rodríguez a continuación que "el señor Ninet decide explicar el ideario de su organización" y demuestra una vez más su falta de rigor y su ligereza al realizar afirmaciones falsas, pues no sé en qué se basa para hablar de mi organización, cuando en ningún momento he realizado afirmación alguna en el sentido de ser dueño de organización alguna, a pesar de que considero realmente admirable el esfuerzo de FIdA en su lucha contra la superstición y contra quienes abusan de la credulidad humana para enriquecerse manipulando a la sociedad, como sucede con los dirigentes de la Secta o Multinacional Católica.
Por ese motivo debo insistir en lo que dije en mi anterior artículo en el sentido de que "cuando decimos que confiamos en que la lucha contra la religión abra las puertas a la liberación de la humanidad, sin duda alguna manifestamos nuestro deseo de que esto sea así, a pesar de las dudas que podamos tener acerca de los resultados finales. Y evidentemente, aunque los resultados no puedan profetizarse, consideramos que, del mismo modo que la Filosofía surgió como una fuerza racional desmitificadora que consiguió superar muchas supersticiones en el pasado, consideramos igualmente que la religión –así, sin especificar más – está formada por un conjunto de supersticiones que tal vez no sean especialmente negativas en sí mismas, en cuanto sean una simple expresión de fantasías humanas, sino especialmente porque desde hace muchos siglos […] se han convertido en un "modus vivendi" de una clase muy especial de personas –o de buitres – que se dedica a embaucar a la gente para robarle el dinero con la amenaza del Infierno en el caso de que se opongan a sus chantajes. Así sucede desde hace muchos siglos en España con la religión Católica, que ha sido utilizada por la organización de la jerarquía del Vaticano para extender su poder en el mundo mediante constantes procesos de adoctrinamiento irracional con los que se ha especializado en adormecer las conciencias" con ese "opio del pueblo" del que hablaba Marx".
El señor Rodríguez insiste en sus constantes confusiones y pretensiones cuando pretende que la FIdA se refiera a las cuestiones de que habla el señor Bueno, a pesar de que desde esta organización nadie se inmiscuye para nada en la utilidad o inutilidad, ni en la mayor o menor objetividad de sus planteamientos y en su peculiar taxonomía de las religiones.
Por otra parte, este señor parece un tanto simple cuando se pregunta: "¿a qué humanidad se refiere Ninet?", "¿a qué religión se refiere Ninet?, pues es evidente que el concepto de "humanidad" es genérico y no se me ocurre que pueda hablar de otra humanidad que "la de los seres humanos", y es evidente que el concepto de "religión" en sentido genérico se refiere igualmente a cualquier planteamiento que considere que, al margen de la realidad material con sus propiedades físicas naturales, existan realidades "sobrenaturales" (?) dotadas de poderes especiales con los que pueden influir de modo positivo o negativo en los asuntos humanos. Es decir, cuando hablo de "la religión" no quiero referirme a una religión en particular sino a "cualquier religión", en cuanto tienen cualidades comunes que determinan precisamente que se las englobe bajo ese mismo concepto. El señor Rodríguez puede desear que se hable de una religión en particular, pero es absurda su pretensión de que sea necesario especificar de qué religión se habla, como si no se pudiera hablar acerca de "la religión" en general. Además, si ése es su deseo, nadie le impide comenzar a escribir sobre la que le apetezca. Y, si el señor Rodríguez pretende estudiar la estructura del átomo de hidrógeno, debe acudir a los escritos que se refieran al átomo de hidrógeno, mientras que si quiere estudiar cuestiones relacionadas con el Universo en su conjunto, deberá acudir a otro tipo de estudios, pero es una estupidez criticar al astrónomo que escribe acerca de las galaxias, exigiéndole que escriba acerca de la composición del átomo de hidrógeno. ¿Me explico? Supongo en este sentido que el señor Bueno, a la hora de realizar su clasificación de los distintos tipos de religiones, habrá comenzado por utilizar un primer concepto de religión que le habrá servido para incluir o excluir las diversas manifestaciones culturales humanas como pertenecientes o no a la religión en ese sentido global.
El señor Rodríguez vuelve a tergiversar mis palabras, sin escrúpulo alguno, cuando sugiere que yo considero igual "el ateísmo musulmán que el católico o que la santería", despreciando el hecho ya señalado de que en ningún momento me propuse en mi artículo realizar un análisis comparativo de las diversas religiones ni de los ateísmos específicos relacionados con ellas, sino de la religión en general y del ateísmo en general. En su afán tan "desinteresado" (?) por descalificar mi escrito anterior, llega a defender, desde un planteamiento digno de un miembro del Opus Dei, la inefable barbaridad de considerar que "la implantación de la Iglesia católica puede ser un freno, si bien insuficiente, a las irracionales prácticas de la santería", defendiendo a continuación que "la persecución del catolicismo en Cuba […] ha provocado el rebrote de creencias muchísimo más irracionales que la católica que siempre está en el punto de mira del señor Ninet", lo cual implica un curioso elogio de la labor tan positiva de esta mafia tan repugnante y una invitación a que nos sumemos a ella en su afán por erradicar las irracionalidades de sus religiones secundarias. Aquí el señor Rodríguez podría haber diferenciado entre supersticiones más o menos estructuradas, pero no mucho más. Si acaso habría podido tener en cuenta que existe una diferencia abismal entre el poder bastante limitado del hechicero de una tribu frente al poder de las altas jerarquías de la Secta Católica, que ha sido y sigue siendo muy importante y muy condicionante para la libertad de los pueblos en los que interviene con la más absoluta impunidad desde su sede vaticana.
En lo que tiene razón el señor Rodríguez es en el hecho de que en mi artículo me centro de forma especial en la Secta Católica, aunque vuelve a escribir de un modo especialmente estúpido cuando se refiere a una "fijación" o a una manía irracional. Si así fuera, habría que pensar que el señor Rodríguez tiene una "fijación" conmigo, en cuyo caso tendría que comunicarle, para evitar malentendidos, que tal fijación no es recíproca. Pero en realidad, el motivo de que yo me haya centrado en la crítica de la Secta Católica no es consecuencia de una "fijación" sino consecuencia de que me repugna el hecho de que en España hemos vivido y seguimos viviendo fuertemente condicionados por las presiones, los robos y la delincuencia de las jerarquías de esa secta y me parece una buena tarea la de colaborar con FIdA en su desenmascaramiento por todos los medios que tenga a mi alcance y en su lucha contra sus tradicionales privilegios, como el de su "derecho" a envenenar las mentes infantiles en los colegios españoles, tanto privados como públicos.
Cuando a continuación el señor Rodríguez dice que mi anticlericalismo "no se manejaba desde supuestos ateos sólidos" tengo la impresión de que ni él mismo sabe qué quiere decir con esa vaguedad, y cuando habla del "marcado carácter iconoclasta" de mi punto de vista nuevamente tergiversa mi planteamiento que es plenamente racional, aunque, como consecuencia, derive de él una actitud de denuncia contra la jerarquía de la "Multinacional Católica", tal como señalo al decir en aquel artículo que "consideramos positivo para la gente despertarle de la pesadilla de la religión no sólo con la finalidad de animarle a disfrutar con la búsqueda de la verdad […], sino especialmente para que los cuervos y buitres que se dedican a la rapiña y al expolio de la sociedad […] dejen de vivir gracias a su falta de escrúpulos a la hora de adoctrinar a niños de seis años para atrofiar su capacidad racional".
Al señor Rodríguez no parece importarle lo más mínimo el expolio realizado por la Secta Católica a lo largo de los siglos, sino sólo el estudio de las condiciones que han determinado la situación actual, defendiendo además a la Iglesia Católica a partir de la consideración de que, puesto que dicha Iglesia es parte de la Sociedad, tiene todo el derecho a arrebatar el dinero y el poder a esa sociedad, pues, según dice este señor, "¿acaso no es la religión parte de la sociedad?"
El señor Rodríguez demuestra una absoluta carencia de principios relacionados con la veracidad cuando, convirtiéndose en un "legionario de Cristo rey", afirma que mis planteamientos acerca de la Iglesia Católica se basan en "peticiones de principios". ¿En qué se basa para realizar tales afirmaciones? Pues no es lo mismo afirmar que demostrar. Yo podría afirmar que el señor Rodríguez es un lameculos, pero me abstengo de hacerlo en cuanto no le conozco lo suficiente y tal vez tendría que documentarme un poco más para aportar pruebas concluyentes acerca de tal afirmación.
¿Cree acaso el señor Rodríguez que en cada uno de mis escritos tengo la obligación de exponer de nuevo la serie de análisis y de estudios en los que he plasmado la serie de argumentos que me han llevado a mis conclusiones actuales acerca de la Iglesia Católica?
Igualmente me acusa con absoluta mala fe de haber defendido que "tal desperezamiento del sueño dogmático religioso traerá consigo la búsqueda de la verdad de un modo racional y empírico" a pesar de que él mismo ha citado el párrafo en el que digo que una de las finalidades que perseguimos es la de animar a la sociedad "a disfrutar con la búsqueda de la verdad de un modo racional y empírico".
A continuación el señor Rodríguez mezcla el empirismo con el materialismo histórico, pretendiendo que soy yo quien ha realizado tal curiosa operación. Y continúa su escrito diciendo que "lo que tampoco se entiende es que la Iglesia católica pueda tener ese poder para chantajear a individuos y gobiernos", cuando lo que debería haber escrito es que él no entiende ese hecho, pero no que no se entienda: Los hecho son los que son, al margen de que su comprensión esté o no al alcance de algunos. Quizás si estudiase un poco de Historia de Europa podría llegar comprender las causas que determinaron que la Secta Católica tuviera el poder que en la actualidad tiene.
El señor Rodríguez sigue ignorando la historia de un modo lamentable cuando pregunta: "¿a qué dictadura se alió la religión católica?". Tal ignorancia me desanima para seguir analizando su deplorable escrito, pero intentaré seguir adelante hasta donde llegue.
Este señor, que sólo se ocupa de realizar una pobre crítica malintencionada de mi artículo, se atreve además a hablar de mi "incomprensión del marxismo", cuando es él quien lo ignora tanto al atacarme, a fin de defender a su "Dios Bueno", como cuando se preocupa más de disquisiciones ridículas en lugar de buscar el modo de "transformar el mundo", intentando ayudar a los oprimidos por el capitalismo y sus aliados, como en este caso la Secta Católica.
Este señor sigue mostrando un nivel intelectual alarmantemente preocupante -y no por su altura precisamente- cuando no entiende que una secta puede ser al mismo tiempo una multinacional, del mismo modo que una población puede ser una ciudad y a la vez una capital de provincia. Y se atreve a afirmar que "la Iglesia católica difícilmente podría ser una secta pues no sólo no ejerce su ideario de forma clandestina y minoritaria, sino que es la moral oficial de más de mil millones de personas en todo el mundo, por no decir la continuadora de toda nuestra tradición grecolatina", como si el concepto de secta tuviese algo que ver necesariamente con la clandestinidad o con el número de personas que la componen. ¡Estudie un poco más, señor Rodríguez, y no me haga perder el tiempo dándole clases gratuitas acerca del significado y etimología de las palabras, que no se lo merece!
¡Y encima se atreve a citar a la Iglesia Ortodoxa Rusa diciendo que "solicitó al «golpista» Lenin que fuera su patriarca", como si esta referencia fuera un argumento en favor de sus críticas! ¿Acaso no he dicho en multitud de ocasiones que la Iglesia Católica es capaz de aliarse con el propio diablo –si existiera- o con cualquier dictadura que le conceda una buena tajada de su negocio político, económico y social?
El señor Rodríguez, con su ridículo complejo de sabio, critica mi interpretación de los objetivos de la FIdA a favor de la liberación de la gente respecto a las mentiras de la Secta Católica, afirmando que tales alegaciones relacionadas con este propósito "vuelven a caer en la más absoluta vaguedad, además de no tener nada que ver con el materialismo histórico de Marx", como si las doctrinas del materialismo histórico fueran una nueva Biblia que hubiera que seguir al pie de la letra y dando además por hecho que es él quien sabe interpretar correctamente la doctrina de Marx.
Las frases de este señor, tan llenas de falsedades, se hacen tan cansinas que no sé si tendré paciencia para terminar de comentarlas, pues tengo otros asuntos más importantes a los que atender. Pero trataré de terminar.
Este señor parece más preocupado por si la FIdA logra algo en los objetivos que pretende que por ayudar a conseguirlos. Es penoso, pero es así. Si alguien quiere constatarlo puede leer su escrito tan lleno de falsedades y desprecio contra los fines de esta organización.
Dice este señor que "lo que no sabemos es cómo se va a concienciar de que Dios no existe a quien se encuentra inmerso de lleno en el sistema de creencias de las religiones monoteístas". Pues es muy simple: Del mismo modo que otros hemos salido de esa serie de supercherías gracias a un proceso educativo en el que hemos aprendido a utilizar y a seguir nuestra razón, consideramos que no somos personas excepcionales sino que son muchos más quienes pueden despertar de este "sueño dogmático" tan lleno de supersticiones absurdas, pero que para este fin es conveniente que reciban algo de ayuda a fin de que tengan la opción de decidir si prefieren pensar por sí mismos de forma rigurosa o continuar siendo manipulados por otros. Igualmente desde la FIdA consideramos que es posible luchar contra las supersticiones desde la denuncia contra los gobiernos que consienten que la jerarquía de la Secta Católica siga gozando del obsceno privilegio de destrozar las mentes infantiles con sus repugnantes supercherías en las que ni ellos mismos creen.
A continuación el señor Rodríguez, como si padeciera la enfermedad de Alzheimer, se pasa a hablar del Islam del mismo modo que podría haberse puesto a explicar algo así como la cría de besugos, como si todavía no se hubiese enterado de que hay un concepto que es el de "prioridad", concepto que hace referencia a aquello que se considera anterior a otra cosa en cuanto al interés que deba recibir por parte de alguien. Y entre nosotros en estos momentos consideramos más prioritario centrarnos en la crítica de las supersticiones de la Secta Católica y en los robos de las jerarquías de dicha Secta que "en las laceraciones que los chiítas se autoaplican al conmemorar el martirio de Husein, nieto de Mahoma, en la fiesta de la Ashura".
Después, este señor, para animarnos en nuestros objetivos, afirma que "ni es posible la justicia universal ni menos aún la solidaridad universal, pues ambas siempre se aplican frente a terceros", sin comprender que cuando se habla de "justicia universal" no puede haber "terceros", pues todos están incluidos en el mismo "conjunto universal".
Miente de nuevo el señor Rodríguez cuando afirma que yo le he pedido al señor Bueno que no critique el logotipo de FIdA. Si el señor Rodríguez sabe leer, si le queda un mínimo de buena fe y si además tiene una capacidad mínima de "lectura comprensiva" podrá darse cuenta de que lo que digo es que me parece penoso que el señor Bueno haya dedicado parte de su tiempo a criticar el logotipo de FIdA cuando podría haber hecho algo mucho más interesante que esa tontería y cuando además, aunque tenga todo el derecho a dedicarse a lo que le parezca oportuno, no creía que para él fuera más importante criticar el logotipo de FIdA que dedicarse a la crítica de las diversas supersticiones, supercherías y negocios montados en torno a las diversas religiones y, en especial a la de "las terciarias", como lo es la Secta Católica.
Vuelve a mentir el señor Rodríguez cuando afirma que yo he rechazado las distinciones del señor Bueno en su particular taxonomía religiosa, pues ni las he rechazado ni las he aceptado. Más bien ha sido él quien en su libro ha criticado a FIdA por haberse atrevido a hablar de ateísmo sin utilizar su taxonomía, lo cual, insisto, me parece que es consecuencia de una egolatría fomentada por personas como el señor Rodríguez que parecen tener intereses un tanto "especiales", nada ligados a la búsqueda de la clarificación de los problemas ni a un mínimo compromiso social por lo que se refiere a la denuncia de quienes realizan esas prácticas criminales ligadas a sectas como la Católica.
A continuación este señor tiene la osadía de considerar que eso de la Inquisición pertenece a la "Leyenda Negra", que la Iglesia Católica no tiene nada que ver, directa o indirectamente, con los millones de asesinatos cometidos en nombre de Dios a lo largo de los siglos de su dominio político y social y de su influencia en las guerras europeas y en la conquista de América. Desde luego el señor Rodríguez está haciendo méritos más que sobrados para ser elevado a los altares de los templos católicos, siendo incluido como "San José Manuel Rodríguez, confesor" en la lista de los nuevos santos de "la Secta". Así que, como consecuencia de la actitud del señor Rodríguez, si me sorprendía la actitud del señor Bueno, tan agresiva contra la FIdA, todavía me sorprende más que pueda mantener algún tipo de relación con este señor y que no se haya dado cuenta de que tiene entre sus "amigos" a un sujeto que, desde luego, no va a contribuir en nada a su prestigio personal, a no ser que lo busque entre la Secta Católica.
Este señor vuelve a mentir cuando atribuye a FIdA la estúpida y burda afirmación de que "Gustavo Bueno debe hacer suyos los planteamientos de la FIdA", mentira que puede comprobarse fácilmente releyendo la parte de mi artículo en que este señor se apoya.
El señor Rodríguez aprovecha igualmente su escrito para atacarme a mi y al PSOE, diciendo de mí, en relación con el PSOE, que comulgo "con la memoria histórica parcial que fomenta este partido político", y criticando descaradamente "que [haya] que luchar contra una organización tan perversa como la Iglesia católica, amiga de genocidas [sic] y de todo lo que ha supuesto una perversión y esclavización de la humanidad [sic]". Sigue este señor haciendo méritos para ser elevado a los altares católicos, pero yo sigo sin comprender qué hace este señor junto al profesor Gustavo Bueno, quien en sus años más jóvenes ha sido un valiente defensor del racionalismo y de la lucha contra la superchería religiosa. Y ahora el señor Rodríguez ataca al PSOE: Si lo hiciera para defender a Izquierda Unida, en ese caso me parecería bien su defensa de un partido menos conservador, pero si, como me temo, lo hace para defender al PP, me gustaría que lo hubiera dicho abiertamente a fin de que todos supieran cuáles son sus auténticos intereses políticos de alianza con la Secta de las sectas y con el capitalismo, tan opresor como siempre o más.
Para terminar, señalar que, al final de ese escrito tan ridículo y tan lleno de "complejo de sabio", se "aclara" (?) que "el concepto de ateísmo no es unívoco", cuando nadie ha pretendido que lo sea y cuando todo el mundo sabe que el empleo de nombres genéricos no implica para nada pretender que las cualidades de cada realidad individual que se pretenda nombrar con tales nombres deba coincidir con las del género en el que por convención y utilidad las incluimos, como sucede con el nombre genérico de "mesa" en su relación con cada una de las mesas concretas a que podamos referirnos. Sobre esa cuestión recomiendo al señor Rodríguez que estudie el tema de "Los Universales", con sus diversas interpretaciones, desde el realismo exagerado platónico hasta el nominalismo de Ockham, y, a partir de ese estudio, quizá aprenda a diferenciar entre lo que es el género, la especie y los individuos.
Finalmente, desde una megalomanía ridícula, vuelve a intentar introducir la especial nomenclatura del señor Bueno, como "conditio sine qua non", para poder hablar de ateísmo, mostrando de este modo que, si alguien tiene una empanada mental de difícil arreglo, ése es el señor Rodríguez.
En definitiva, la FIdA es un movimiento de personas que trata de luchar contra todo tipo de supersticiones y supercherías, como en especial las que provienen de las distintas religiones y de los negocios que montan las mafias religiosas, como la de la jerarquía Católica, para incrementar su poder político, económico y social, utilizando para ello métodos tan repugnantes como el de triturar las mentes de los niños hasta conseguir que lleguen a tener visiones y a creer en absurdos tan detestables como el del Infierno Eterno, y para que sometan "humildemente" su racionalidad a la fe en "la palabra de Dios", que no es otra que la del cura, en comunicación con el Obispo y con el jefe supremo de la Secta, que vive como Dios, en el Vaticano.
Si al señor Rodríguez no le interesan estos objetivos, nadie le pide que los acepte, pero considero despreciable su postura de crítica irracional y plagada de falsedades contra la asociación FIdA y contra mí mismo por haber defendido esa misma postura ante las críticas desacertadas del señor Bueno, a quien, a pesar de todo, quiero manifestar nuevamente mi afecto.
Antonio García Ninet
Doctor en Filosofía
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