Agregar a favoritos      Ayuda      Português      Ingles     
 Página anterior Volver al principio del trabajoPágina siguiente 

El problema del niño agresivo (página 2)

Enviado por Christian Lago



Partes: 1, 2


  • Teorías Reactivas

Son teorías que ponen el origen de la agresión en el medio ambiente que rodea al individuo, y percibe dicha agresión como una reacción de emergencia frente a los sucesos ambientales. A su vez las teorías reactivas podemos clasificarlas en teorías del Impulso y teoría del Aprendizaje Social.

Las teorías del Impulso comenzaron con la hipótesis de la frustración-agresión de Dollar y Millar (1939) y posteriormente han sido desarrolladas por Berkoviitz (1962) y Feshbach (1970) entre otros. Según esta hipótesis, la agresión es una respuesta muy probable a una situación frustrante, es la respuesta natural predominante a la frustración.

La hipótesis afirma que la frustración activa un impulso agresivo que solo se reduce mediante alguna forma de respuesta agresiva. Sin embargo, cada vez se ha hecho más evidente que la hipótesis de la frustración-agresión no puede explicar todas las conductas agresivas. De modo que parece ser que la que la frustración facilita la agresión, pero no es una condición necesaria para ella. La frustración es solo un factor; y no necesariamente el mas importante que afecta la a la expresión de la agresión (Bandura, 1973).

La teoría del aprendizaje social afirma que las conductas agresivas pueden aprenderse por imitación u observación de la conducta de modelos agresivos. Enfatiza aspectos tales como aprendizaje observacional, reforzamiento de la agresión y generalización de la agresión.

El Aprendizaje Social considera la frustración como una condición facilitadota, no necesaria, de la agresión. Es decir la frustración produce un estado general de de activación emocional que puede conducir a una variedad de respuestas, según los tipos de reacciones ante la frustración que se hayan aprendido previamente, y según las consecuencias reforzantes típicamente asociadas a diferentes tipos de acción.

Para explicar el proceso de aprendizaje del comportamiento agresivo se recurre a las siguientes variables:

Modelado: La imitación tiene un papel fundamental en la adquisición y el mantenimiento de las conductas agresivas en los niños. Según la teoría del Aprendizaje social, la expocision a modelos agresivos debe conducir a comportamientos agresivos por parte de los niños. Esta opinión esta respaldada por diversos estudios que muestran que se producen aumentos de la agresión después de la expocision a modelos agresivos, aun cuando el individuo puede o no sufrir frustraciones. Congruentemente con esta teoría, los niño de clases inferiores manifiestan mas agresiones físicas manifiestas que los niños de clase media, debido probablemente, a que el modelo de las clases inferiores típicamente mas agresivo directa y manifiestamente.

Reforzamiento: El reforzamiento desempeña también un papel muy importante en la expresión de la agresión. SI u niño descubre que puede ponerse en primer lugar de la fila, mediante su comportamiento agresivo, o que l e agrada herir los sentimientos de los demás, es muy probable que siga utilizando los métodos agresivos, si no lo controlan otras personas.

Los Factores situacionales: También pueden controlar la expresión de los actos agresivos. La conducta agresiva varia con el ambiente social, los objetivos y el papel desempeñado por el agresor en potencia.

Los factores cognoscitivos: Desempeñan también un papel importante en la adquisición y mantenimiento de al conducta agresiva. Estos factores cognoscitivos pueden ayudar al niño a autorregularse. Por ejemplo, puede anticipar las consecuencias de alternativas a la agresión ante la situación problemática, o puede reinterpretar la conducta o las intenciones de los demás, o puede estar conciente de lo que se refuerza en otros ambientes o puede aprender a observar, recordar o ensayar mentalmente el modo en que otras personas se enfrentan a las situaciones difíciles.

4. FACTORES QUE INFLUYEN EN LA CONDUCTA AGRESIVA

Uno de los factores que influyen en la emisión de la conducta agresiva es el factor sociocultural del individuo, ya que es el responsable de los modelos a que haya sido expuesto, así como de los procesos de reforzamientos que haya sido sometido. Si en el abundan modelos agresivos, la adquisición de estos modelos desadaptados será muy fácil.

La familia es, durante la infancia, uno de los elementos más importantes del ámbito sociocultural del niño. Las interacciones entre padres e hijos van moldeando la conducta agresiva mediante las consecuencias reforzantes inherentes a su conducta.

El niño probablemente, generalice lo que aprende acerca de la utilidad y beneficios de la agresión a otras situaciones,. En estas circunstancias, el pone a prueba las consecuencias de su conducta agresiva. Las familias que permiten el control de las conductas mediante el dolor, tienen una alta probabilidad de producir niños que muestren altas tasas de respuestas nocivas. La conducta agresiva del niño acaba con gran parte de la estimulación aversiva que recibe.

Dentro de la familia, además de los modelos y refuerzos, son responsables de la conducta agresiva el tipo de disciplina a que se le someta. Se ha demostrado que una combinación de disciplinas relajadas y pocos exigentes con actitudes hostiles por parte de ambos padres fomenta el comportamiento agresivo en los hijos. El padre poco exigente es aquel que hace siempre lo que el niño quiere, accede a sus demandas, le permite una gran cantidad de libertad, y en casos extremos le descuidad y le abandona.

El padre que tiene actitudes hostiles, principalmente no acepta al niño y lo desaprueba, no suele darle afecto, comprensión o explicación y tiende a utilizar con frecuencia el castigo físico, al tiempo que no da razones cuando ejerce su autoridad. Incluso puede utilizar otras modalidades de agresión como la que ocurre cuando insultamos al niño por no hacer adecuadamente las cosas, o cuando lo comparamos con el amigo o con el hermano, etc. Tras un largo periodo de tiempo, esta combinación produce nuños rebeldes, irresponsables y agresivos.

Otro factor familiar influyente es la incongruencia en el comportamiento de los padres. Incongruencia en el comportamiento de los padres se da cuando los padres desaprueban la agresión y, cuando esta ocurre, la castigan con su propia agresión física o amenaza al niño. Los padres que desaprueban la agresión y que la detienen, pero con medios diferentes al castigo físico, tienen menos probabilidad de fomentar acciones agresivas posteriores.

Es decir una atmósfera tolerante en la que el niño sabe que la agresión es una estrategia poco apropiada para salirse con la suya, en la que ese le reprime con mano firme pero suave y es capas de establecer imites que no se puede en absoluto traspasar, proporción el mejor antídoto a largo plazo para un estilo agresivo de vida. Enseñarle al niño medios alternativos acabara también con la necesidad de recurrir a peleas.

La inconsistencia en el comportamiento de los padres no solo puede darse a nivel de comportamientos e instrucciones, sino también a nivel del mismo comportamiento. En este sentido puede ocurrir, que respecto del comportamiento agresivo del niño, los padres unas veces los castiguen por pegar a otro y otras veces le ignoren, por lo que no le dan pautas consistentes. Incluso a veces pude ocurrir que los padres entre si no sean consistentes, lo que ocurre cuando el padre regaña al niño pero no lo hace la madre.

De este modo, el niño experimenta una sensación de incoherencia acerca de lo que debe hacer y de lo que no debe hacer. Se ofrece incoherencia al niño, también cuando se le entrena en un proceso de discriminación en el sentido de que los padres castiguen consistentemente la agresión dirigida hacia ellos pero a la ves refuercen positivamente la conducta agresiva de sus hijos hacia personas ajenas a su hogar.

Las relaciones deterioradas entre los propios padres provocan tensiones que pueden inducir al niño a comportase agresivamente.

Otro factor reside en las restricciones inmediatas que los padres imponen a su hijo. Restricciones no razonables y excesivos "haz y no hagas" provocan una atmósfera opresiva que induce al niño a comportarse agresivamente. Por ultimo, en el ámbito familiar, puede fomentarse la agresividad con expresiones que la fomenten. Estas son expresiones del tipo "pero ¿pero no puede ser mas hombre?".

El ambiente mas amplio en que el niño vive también puede actuar como un poderoso reforzador de la conducta agresiva. El niño puede residir en un barrio donde la agresividad es vista como un atributo muy preciado. En tal ambiente el niño es apreciado cuando se le conoce como un luchador conocido y muy afortunado. Los agresores afortunados son modelos a quienes imitaran los compañeros.

Además de los factores socioculturales también influyen factores orgánicos en el comportamiento agresivo. En este sentido factores hormonales y mecanismos cerebrales influyen en la conducta agresiva. Estos mecanismos son activados y producen los cambios corporales cuando el individuo experimenta emociones como rabia, excitación miedo. Por tanto, factores físicos tales como una lesión cerebral o una disfunción también pueden provocar comportamientos agresivos.

También estados de mala nutrición o problemas de salud específicos pueden originar en el niño una menor tolerancia a la frustración por no conseguir pequeñas metas, y por tanto pueden incrementarse las conductas agresivas.

Otro factor del comportamiento agresivo es el déficit de habilidades necesarias para afrontar situaciones frustrantes. Bandura (1973) indico que la ausencia de estrategias verbales para afrontar el estrés a menudo conduce a la agresión. Hay datos experimentales que muestran que las mediaciones cognitivas insuficientes pueden conducir a la agresión. Camp (1977) encontró que los chicos agresivos mostraban deficiencias en el empleo de de habilidades lingüísticas para controlar su conducta; responden impulsivamente en lugar de responder tras la reflexión.

No solo el déficit en habilidades de mediación verbal se relaciona con la emisión de comportamientos agresivos. Es responsable también el déficit en habilidades sociales (HHSS) para resolver conflictos. Las HHSS se aprenden a lo largo de las relaciones que se establecen entre niños y adultos u otros niños. Se adquieren gracias a las experiencias de aprendizaje. Por lo que es necesario mezclarse con niños de la misma edad para aprender sobre la agresión, el desarrollo de la sociabilidad, etc.

5. TRATAMIENTO DE LA CONDUCTA AGRESIVA

Tratar la conducta agresiva no implica simplemente su reducción o eliminación, sino que también es necesario fortalecer comportamientos alternativos a la agresión. Por lo tanto hablar de cómo tratar la agresión, resulta imprescindible hablar también de cómo incrementar comportamientos alternativos. Son varios los procedimientos con que se cuenta para ambos objetivos, entre ellos tenemos a:

A. Procedimientos para controlar antecedentes

Los antecedentes se refieren a factores de la situación inmediata que se produce antes de que el niño emita la conducta agresiva. Controlamos los antecedentes manipulando los estímulos ambientales que elicitan la conducta agresiva, así como aquellos que elicitan conductas alternativas. Algunas formas de manipulación de antecedentes son las siguientes:

  1. Se puede controlar los antecedentes eliminando la presencia de estímulos discriminativos. Por ejemplo en casa, no dejando por mucho tiempo solos a dos hermanos cuando suele ocurrir que uno de ellos suele agredir al otro.

  2. Reducción de estímulos discriminativos

    Se puede facilitar la emisión de comportamientos alternativos a la agresión exponiendo al niño a modelos que tengan prestigio para el, manifestando conductas alternativas a la agresión. Y no solo mostrando esas conductas alternativas sino mostrando también como dicho comportamiento es recompensado.

  3. Modelamiento de comportamiento no agresivo

    Un procedimiento útil para reducir la frecuencia de emisiones agresivas consiste en que, especialmente, los padres y maestros no modelen este tipo de comportamiento. Así pues cunado intentamos regañar al niño por algo que ha hecho, intentaremos no modelar conductas agresivas.

  4. Reducir la expocision a modelos agresivos
  5. Reducción se estimulación aversiva

Puesto que el comportamiento agresivo puede ser instigado por la presencia de diversos estímulos aversivos como conflictos, expresiones humillantes o carencia de cuidados necesarios durante la infancia, un modo de reducir el comportamiento agresivo consiste en reducir la presencia de este tipo de estimulación.

B. Procedimientos para controlar las consecuencias

Las consecuencias se refieren a lo que ocurre inmediatamente después de que el niño emita la conducta agresiva.

Para eliminar el comportamiento agresivo controlando las consecuencias que le siguen contamos con una serie de procedimientos que podríamos agrupar en: a) procedimientos de extinción; b) procedimiento de castigo, y c) procedimiento de conductas alternativas.

Los dos primeros tienen como objetivo reducir el comportamiento agresivo. El último tiene como objetivo incrementar comportamientos alternativos a la agresión. Los procedimientos de castigo pueden ser positivos o negativos.

Hablamos de castigo negativo cuando el individuo deja de estar en contacto con un evento positivo, tras haber emitido la conducta inadaptada. Puede tratarse del procedimiento de "Costo de respuesta" o del procedimiento de "Tiempo Fuera". Hablamos de castigo positivo cuando aplicamos una consecuencia aversiva tras emitir la conducta agresiva. Son muchas las formas que puede tomar dicha consecuencia. Por ejemplo, puede tratarse de un azote o cualquier otro estimulo físico, o de una reprimenda o un grito, o de un gesto de desaprobación, etc.

Para eliminar el comportamiento agresivo controlando las consecuencias que le siguen se cuenta con los siguientes procedimientos:

  1. Se basa en la idea de que una conducta que se mantiene gracias a las recompensas que recibe, puede desaprenderse si deja de ser recompensada. Es decir, si una conducta dada ya no produce los efectos esperados, su influencia tiende a disminuir. Si el niño emite una conducta agresiva y no sucede nada, se dará cuenta de ello y abandonara ese modo de comportarse. Por tanto el procedimiento de extinción consiste simplemente en suprimir los reforzadores que mantienen la conducta agresiva.

  2. Extinción

    Castigamos una conducta aplicando consecuencias aversivas o eliminando eventos positivos una vez que el niño ha agredido. En el primer caso se trata de castigo positivo. En el segundo de castigo negativo. Son procedimiento de castigo negativo el procedimiento de Tiempo Fuera y el procedimiento de Costo de Respuesta.

    • Tiempo Fuera

    Es un procedimiento mediante el cual el niño que se comporta de modo agresivo es apartado físicamente de todas o muchas de las fuentes de reforzamiento durante un periodo de tiempo. Igual que con la extinción, el propósito es reducir la conducta agresiva. Pero se diferencia en que la extinción supone la supresión del refuerzo, mientras que en el tiempo Fuera el niño es apartado de la situación reforzante.

    • Costo de respuesta

    Consiste en retirar algún reforzador positivo contingentemente a la emisión de la conducta agresiva. Es especialmente eficaz cuando se combina con reforzamiento de conducta apropiada. De tal modo que lo que el niño pierde por omitir la conducta inapropiada es parte de lo conseguido por emitir la conducta apropiada. Por lo general se utiliza dentro de un contexto de economía de fichas, en el que se ganan puntos por emitir la conducta adecuada. También puede consistir el Coste de respuesta en perdida de privilegios como no ver televisión o no salir a recreo.

    • Castigo físico

    Al aplicar el castigo físico tendríamos que dar, por ejemplo, un azote una vez que el niño se ha comportado agresivamente. Concretamente en el caso del comportamiento agresivo, es al técnica menos indicada por lo contraproducente que puede llegar a ser. Y es que ocurre que el castigo físico puede tener una serie de efectos colaterales que lo contraindican. De hecho, es el método menos afectivo para cambiar la conducta del niño.

    Presentamos algunas de las razones por la no se aconseja el castigo físico para este trastorno:

    • En primer lugar, imagínese la contradicción que representa el padre que da un azote a su hijo para decirle que deje de pegar al hermano. ¡Esta modelando precisamente la conducta que desea eliminar! Posiblemente el niño aprenda que el ataque físico es un medio legitimo de conseguir lo que se quiere y de controlar a los otros igual que lo hace su padre.
    • Los métodos físicos de castigo suelen conducir a la hostilidad a muchos de los niños a quienes se les aplica.
    • Si son los padres quienes aplican castigo físico constantemente puede ocurrir que estén enseñando al niño a que les tema y le desagraden, ya que cualquier estimulo asociado con el castigo tiende a convertirse en algo desagradable.
    • El castigo puede suprimir momentáneamente la conducta agresiva, pero los efectos a largo plazo son menos atractivos. Se ha demostrado que los delincuentes han sido normalmente victimas de más ataques de adultos que los no delincuentes.

    En definitiva, no es aconsejable la aplicación sistemática de castigo porque sus efectos son generalmente negativos; se imita la agresividad, aumenta la ansiedad del niño, y se incrementan las conductas de evitación, como minino.

    • Reprimendas

    Otra forma menos contraproducente de aplicar castigo positivo es mediante estímulos verbales como reprimendas o gritos. Puesto que las reprimendas no causan daños físicos es un tipo castigo menos censurable que el castigo físico. Si se utiliza sistemáticamente puede resultar una técnica eficaz para reducir la conducta agresiva.

    Las reprimendas pueden consistir en un simple ¡No!. Para que resulte eficaz:

    • Debe darse cada vez que se emita la conducta agresiva.
    • La persona que suministra la reprimenda debe estar cerca físicamente del niño, y especificarle claramente cual es la conducta por la que se le reprende.
    • Debe mirar al niño a los ojos, emplear una voz firme y sujetarle firmemente mientras le reprende.
    • Debe ser seguida de elogios por comportarse adecuadamente después de la reprimenda.
      • Sobrecorrección

    Esta técnica tiene como fin corregir las consecuencias de la conducta agresiva y facilitar que el agresor asuma al responsabilidad de tal conducta, Resulta útil en los casos en que ni la extinción, ni el costo de respuestas, ni el tiempo fuera, ni el reforzamiento de conductas incompatibles ha tenido afecto, La sobrecorrecion puede aplicarse en forma de sobrecorreccion restitutiva o en forma de practica positiva o en ambas juntas. Normalmente antes de aplicar la sobrecorreccion se da una reprimenda ("No pegues"), una descripción de la conducta inadaptada ("Estas insultando a tu hermana") o la manifestación de una regla ("No insultes a la gente").

    Sobrecorrección restitutiva: Aquí se requiere que el niño restituya el daño que ha originado y sobrecorrija o mejore el estado original de las cosas. Por ejemplo, por pegar a alguien, se le puede exigir al niño que acaricie el área lastimada durante treinta segundos y que después pida disculpas diez veces después de cada incidente. Este modo de actuar ante la conducta agresiva se conoce también como entrenamiento en el respeto a otros.

    Práctica positiva: Consiste en la repetición de una conducta deseable. Por ejemplo, si el niño ha dado patadas a los juguetes tendrá que colocar al juguete tirado en su lugar y, además, ordenar todos los juguetes presentes aunque no los haya tirado.

    6. PREVENCIÓN DE LAS CONDUCTAS AGRESIVAS EN LOS NIÑOS

    Para prevenir el comportamiento agresivo la mejor estrategia consiste en disponer el ambiente de modo que el niño no aprenda a comportarse agresivamente, y por el contrario, si lo dispongamos de modo que le resulte asequible el aprendizaje de conductas alternativas a la agresión. Usted puede disponer el ambiente modelando, instruyendo y reforzando conductas adaptativas al tiempo que no refuerza las conductas agresivas.

    Siempre que se encuentre ante una situación conflictiva ya sea ante su pareja o con su propio hijo o con cualquier otra persona, modele la calma por medio de la expresión facial, la postura, los gestos, lo que dice y el tono, la velocidad y el volumen con que dice las cosas. Modele también comportamientos asertivos para defender sus propios derechos.

    En ningún caso y bajo ningún pretexto, deje que desde pequeño el niño consiga lo que desea cuando patalea, grita o empuja a alguien. Espere a dárselo cuando lo pida de forma calmada. Si aun el niño no ha tenido la oportunidad de aprender como se pide calmadamente las cosas, déle instrucciones acerca de cómo debe hacerlo, y refuércele con una sonrisa, o un "así me gusta". Refuerce siempre cualquier intento que el niño, aunque muy pequeño, muestre de comportarse adaptativamente en situaciones conflictivas.

    7. INVESTIGACIONES

    A. Investigaciones a Nivel Nacional

    Espinosa (1996) investigo la relación entre conducta agresiva y ambiente familiar en niños de educación primaria, constatando que la presencia de un ambiente familiar adverso (problemas de pareja, familia extensa, maltrato infantil, indigencia) esta asociada a conductas agresivas en los niños, y que a mayores problemas familiares se correlaciona con una mayor dificultad infantil.

    Castro (1996) investigo acerca de las características familiares y psicosociales que influyen en la conducta agresiva de los niños preescolares del cono norte de Lima, hizo un estudio descriptivo analítico de corte transversal de treinta niños entre 3 y 6 años de edad con sus respectivos parientes (82 adultos), los instrumentos que empleo fueron: ficha de recolección de datos de la familia, un cuestionario de agresividad para niños (preferencias televisivas) y otra para adultos de Buss Durkee, los resultados a los que llego le permitieron establecer que existe relación entre los modelos de la conducta; padres familiares , la televisión y la conducta del niño. Por lo tanto concluyo que le puntaje de agresividad del niño tiene que ver con una mala relación con sus familiares (agresiva-autoritaria) encontró además una relación estadísticamente significativa (p<0,01) entre la agresividad del niño sus preferencias por programas infantiles de televisión (programas infantiles agresivos), además hallo que en las familias conformadas por mas de 5 miembros presentaba un agresividad alta.

    B. Investigaciones a Nivel Internacional

    Frías, Ríos, Martínez y Palacios (1992) investigaron la relación entre el aprovechamiento escolar y la conducta agresiva, a cien niños de 1er grado de primaria, hallando una correlación negativa entre ambos, así a mayor nivel de agresión existía menor aprovechamiento escolar.

    Henenkohl, Egolf y Henenkohl (1997) evaluaron antecedentes preescolares para la conducta antisocial adolescente en un seguimiento de 16 años a 457 niños preescolares con y sin maltrato. Los sujetos fueron detectados entre los 18 meses y 6 años de edad en una evaluación preescolar (referida ala dinámica familiar y a la estrategia de afronte en familias abusadoras y no abusadoras) evidenciándose que la disciplina física severa, una negativa calida en la interacciones madre-hijo, y la experiencia de abuso sexual, están relacionados con una mayor conducta antisocial adolescente en niños que provienen de familias abusadoras comparado con niños que provienen de famillas no abusadoras.

    8. CONCLUSIONES

    • La agresividad es cualquier forma de conducta que pretende causar daño físico o psicológico a alguien u objeto, ya sea este animado o inanimado.
    • Las conductas agresivas son conductas intencionadas, que pueden causar daño ya sea físico o psíquico. Conductas como pegar a otros, burlarse de ellos, ofenderlos tener rabietas o utilizar palabras inadecuadas para llamar a los demás.
    • La conducta agresiva es un comportamiento dependiente de factores situacionales y organismicos. Se acepta factores hereditarios, pero se da primordial importancia a factores ambientales.
    • Tratar la conducta agresiva no implica simplemente su reducción o eliminación, sino que también es necesario fortalecer comportamientos alternativos a la agresión. Por lo tanto hablar de cómo tratar la agresión, resulta imprescindible hablar también de cómo incrementar comportamientos alternativos.
    • Para prevenir el comportamiento agresivo la mejor estrategia consiste en disponer el ambiente de modo que el niño no aprenda a comportarse agresivamente, y por el contrario, si lo dispongamos de modo que le resulte asequible el aprendizaje de conductas alternativas a la agresión.

    9. REFERENCIAS

    • El niño agresivo y desatento. Bárbara HANKE, Günter HUBER, Heinz MANDL. Editorial Kapelusz. 1979. Buenos Aires. 159 p.
    • Agresión: causas, consecuencias y control. Leonard BERKOWITZ. Biblioteca de Psicología. Bilbao. 1996. 480 p.
    • Agresividad infantil. SERRANO PINTADO, Isabel. Madrid. Ediciones Pirámide. 2000. 187 p.
    • Agresividad y violencia en el niño y el adolescente. Barcelona. Editorial Grijalbo. 1988.
    • Agresividad en niños y niñas: ayudas, tratamiento, apoyos en la familia y en la escuela. TRAIN, Alan. Madrid. Editorial Narcea. 2001.187 p.
    • Agresividad Infantil. Marsellach, G. 2005.
    • Agresividad infantil. Mateo, E. 1998. Universidad Nacional Federico Villareal. Lima-Perú.
    • Agresividad entre escolares. Paniagua, E.
    • Agresividad infantil. Quintana, A. 2003. Universidad Nacional Federico Villareal. Lima-Perú.
    • Conductas agresivas en edad escolar. Editorial Pirámide. Madrid. 1997.
    • Televisión, violencia e infancia. El impacto de los medios. GARCÍA, M.C. editorial Gedisa. Barcelona. 2000.

    10. ANEXO

    Presentamos el caso de Heriberto, que presenta una conducta agresiva.

    • El problema

    La señora M., una mujer de alrededor de 50 años, muy entregada a su labor, se encargó a principios del año lectivo de la división 8ª, una clase mixta de 28 alumnos. Uno de los alumnos, Heriberto S. le llamó la atención en seguida por su aspecto descuidado (cabello despeinado, ropa desaliñada). El escaso rendimiento y el comportamiento agresivo e indisciplinado del alumno para con ella causan grandes dificultades. Mientras tanto, en el segundo semestre del 8° año, las dificultades se volvieron prácticamente inaguantables.

    • El caso desde el punto de vista de la maestra

    Heriberto tiene 14 años, es alto y flaco; parece mayor de lo que es. Sus rendimientos son insuficientes en todas las materias: (lenguaje 5, matemática 6, ciencia naturales 6)* no participa de ninguna manera en clase, no anota nada en su cuaderno, ni hace los deberes en su casa y cuando se trata de composiciones, suele entregar una hoja en blanco.

    Nunca asiste a las clases de la tarde, y muchas veces falta también a la mañana (64 inasistencias en el primer semestre del 8° año). Durante los recreos no es posible que salga del aula. Lo que hace, en cambio, es poner en marcha su pasacassettes, que siempre trae a la escuela, a pesar de que esté prohibido hacerlo, y se divierte escuchando música beat considerada "horrible" por la señora M.

    La relación entre Heriberto y la señora M. es muy tensa. Sus inalcanzables esfuerzos por lograr la participación de Heriberto en la enseñanza encuentran en él una gran resistencia, o mejor dicho, rechazo. Heriberto, que por lo general está sentado en su asiento, ausente y apático, cuando la maestra le dirige la palabra, reacciona con suma violencia o agresividad. Respuestas tales como: "Déjame en paz, puerca", "Esa basura no me interesa", "No te metas en lo que no te importa, vieja bruja" y peores, están a la orden del día. La señora M. no puede permitir esto, aunque más no fuere por los demás alumnos, prescindiendo que de ella se irrita mucho. No se le ocurre otra alternativa que increpar a Heriberto a su vez ("haragán", "insolente", etc) y amenazar con informar al rector y a sus padres. En el transcurso de estos enfrentamientos cada vez más ásperos, Heriberto ha atacado ya varias veces físicamente a la señora M. Además, la tutea no sólo cuando se enoja, sino siempre.

    Los compañeros tratan de evitar a Heriberto en la medida de lo posible. Lo rechazan. Nadie quiere relacionarse con él ni sentarse a su lado. Heriberto, a su vez, no busca algún contacto con ellos, ni amistoso ni agresivo. Parece estar contento cuando lo dejan en paz.

    El comportamiento de Heriberto en la escuela permite destacar tres áreas problemáticas: falta de rendimiento asociada a deficiente moral de trabajo, infracciones del reglamento escolar y comportamiento agresivo, falta de contactos.

    • Información adicional

    La señora M. busca información acerca del desarrollo escolar de Heriberto, a través de sus boletines anteriores y de las anotaciones realizadas en su ficha. Debido a varios cambios de domicilio, Heriberto a frecuentado tres escuelas distintas de la ciudad.

    CALIFICACIONES

    Año

    Lenguaje

    Matemática

    Ciencias naturales

    Inasistencias

    8° (1er semestre)

    4

    3

    3

    3

    3

    5

    4

    5

    5

    4

    4

    4

    5

    6

    5

    6

    3

    3

    3

    4

    5

    5

    5

    6

    9

    14

    9

    1

    4

    7

    18

    64

    • Conclusiones

    La protesta y el imponerse mediante agresiones contra las autoridades pertenecen a los síntomas normales de la fase de la pubertad. También Heriberto reacciona agresivamente a las exigencias de su medio y a las órdenes que debe cumplir. Pero no muestra agresiones como medios de imponer en forma activa sus propios intereses. Las agresiones de Heriberto son primordialmente de índole defensivo-reactiva. Reacciona con especial agresividad cuando es incitado por la maestra a salir de su pasividad. Parece que el problema del ser agresivo está arraigado en Heriberto incluso en su pasividad.

    A través de sus esfuerzos, sin duda bien intencionados, por sacarlo de su actitud pasiva, la señora M. desvaloriza la forma de adaptación de Heriberto y lo amenaza drásticamente. De esta manera provoca su defensa agresiva, proceso que va empeorando de la manera descripta. De esta situación pueden inferirse dificultades adicionales: echa de menos la dedicación cariñosa tanto en la maestra, que solamente le dedica su atención cuando tiene algo que reprocharle, como en su madre.

    • Medidas

    Dada las condiciones actuales, la permanencia de Heriberto en su clase tiene poco sentido. Probablemente sería indicado un cambio de escuela para evitar nuevos empeoramientos e interrumpir el proceso (mutuo) de rotulación. En lo posible, Heriberto debería ser educado en lo sucesivo por un maestro comprensivo.

    Las preocupaciones por ayudar a Heriberto deberían centrarse en el área del aprendizaje social. Heriberto tiene que sentir que se lo acepta como persona y que es comprendido. Así tal vez sería posible que ganara confianza en sí mismo y en quienes lo rodean. Las tentativas de establecer un contacto con el muchacho deberían dirigirse a sus intereses, por ejemplo, la música beat.

    CAUSAS DEL AUMENTO DE LA AGRESIVIDAD

    Cada vez más, las madres consideran que es necesario ir a trabajar fuera de casa. Para ello deben dejar a sus hijos con otras personas. Esto produce en la madre cierta ansiedad pues, se preocupa por su hijo, ya que este, está con otra persona, que no es su madre; y es importante que el niño pase sus primeros años de vida con ella. Cuanto más tiempo dedique al niño en sus primeros años, más se seguro se sentirá, además será más capaz de avanzar hacia la independencia.

    Pero a pesar de ello, se sabe que gran parte de la agresividad de los hijos, es generada por los propios padres, debido al excesivo apego o sobreprotección, durante demasiado tiempo, porque no permiten que se produzca el proceso natural de separación.

    Cuando la madre vive bajo presiones, su ansiedad será sentida por el niño, lo que lo convierte en el objeto de sus frustraciones. También puede ser que la madre quiera trabajar, porque no es capaz de entender que el niño tiene prioridad sobre sus aspiraciones profesionales. Este resentimiento que experimenta por tenerse que negar oportunidades se transmitirá de modo inevitable al pequeño.

    Una salida para evitar, que los hijos se queden en casa con otras personas, es poniéndolos en grupos de juego o escuelas infantiles conocido como "wawahuasi". Es allí donde los padres suponen, que el niño podrá relacionarse con otros niños de su edad y que estando en grupo será capaz de aprender a negociar e interactuar con los demás. Además resuelven el problema de negarse las oportunidades de trabajo que se les presentan a los padres.

    Sin embargo, es en la escuela infantil, donde el niño desarrollará su capacidad de agresividad.

     

    Enviado por:

    Christian Lago

  3. Procedimientos de castigo

Partes: 1, 2


 Página anterior Volver al principio del trabajoPágina siguiente 

Comentarios


Trabajos relacionados

Ver mas trabajos de Psicologia

 

Nota al lector: es posible que esta página no contenga todos los componentes del trabajo original (pies de página, avanzadas formulas matemáticas, esquemas o tablas complejas, etc.). Recuerde que para ver el trabajo en su versión original completa, puede descargarlo desde el menú superior.


Todos los documentos disponibles en este sitio expresan los puntos de vista de sus respectivos autores y no de Monografias.com. El objetivo de Monografias.com es poner el conocimiento a disposición de toda su comunidad. Queda bajo la responsabilidad de cada lector el eventual uso que se le de a esta información. Asimismo, es obligatoria la cita del autor del contenido y de Monografias.com como fuentes de información.