Partes: 1, 2, 3, 4

2. Descendientes de inmigrantes

Austríacos

Julio Vanzo (1889 - 1970) "Nació en Rosario (Santa Fe) el 12 de Octubre de 1901. Descendiente de una familia de pintores del Tirol austríaco, compartió durante quince años su taller con el escultor Lucio Fontana. En 1919 presentó su primera muestra individual en la galería Witcomb de Rosario, iniciando una larga serie de muestras que en galerías del prestigio de Müller, Péuser, Kraft, Velázquez y Bonino, culminaron en 1981 con una gran exposicion retrospectiva con más de 200 obras en el Museo Castagnino de su ciudad natal. También grabador, en 1941 Pettoruti lo invitó a participar de una muestra junto a Fontana, Candia y el propio Pettoruti en la Riverside Gallery, de Nueva York. En 1945 fue convocado a concursar por la Beca Guggenheim. Es autor de una serie de zincografías sobre el "Martín Fierro", expuestas en 1953 en Nueva York. Presentó sus obras en numerosos Salones Nacionales y Provinciales, obteniendo diversos galardones. Brillante colorista, sus obras se caracterizan por un vigoroso empaste. Sus volúmenes adquieren en ocasiones cierto tratamiento escultórico. La temática del Tango lo requirió en sus últimos años, convirtiéndose en el intérprete plástico indiscutido de la música ciudadana. Julio Vanzo falleció en 1984 (1).

Helmut Ditsch es "uno de los pintores argentinos vivos más cotizados. (...) El gran salto fue en 1988 cuando a los 26 años, y después de rebotar con críticos y galeristas que no congeniaban con sus pinturas, Helmut Ditsch se sobrepuso a la pereza de su signo y decidió aprovechar el bilingüismo de cuna para viajar a Europa. Con abuelos paternos austríacos, llegar a Viena y moverse como un nacional fue una misma cosa" (2).

Notas

1 http://www.galarroyo.com/nuevo/trastienda/vanzo.htm

2 Selser, Claudia: "Helmut Ditsch De lo más pintado", en Clarín Viva, Buenos Aires, 12 de diciembre de 2004. Foto: Ariel Grinberg.

Croatas

"Entre los descendientes de croatas encontramos varios que se han distinguido en la pintura en sus distintas corrientes".

"De ellos se destaca Juan Carlos Chuljak, hijo de Ivan Culjak croata de Klobuk, Herzegovina y que llegara a la Argentina en el año 1923. Juan Carlos Chuljak, nacido en 1947 en la ciudad de Córdoba, egresó de la escuela de Bellas Artes "Dr. Figueroa Alcorta" con el título de profesor de Dibujo y Pintura. En 1969 comienza con sus actividades profesionales que incluyen 82 muestras colectivas y 19 exposiciones individuales, ganando premios provinciales y nacionales. El diario "La Voz del Interior"[8] dice de él "Su técnica es depuradísima. Chuljak maneja los contornos con rigor. Las precisas delimitaciones dan cuenta de unos vacíos que solo los audaces se atreven a cruzar. Juanca (Sobrenombre artístico) describe todo al detalle". Su estilo es difícil de encuadrar, porque precisamente Juanca ha abominado permanentemente el encuadramiento de sus obras en determinadas "escuelas", "corrientes" o "tendencias". Aunque los críticos de arte en Córdoba acostumbran a incluirlo en el surrealismo y muchos lo llaman "El Dalí Cordobés", él a lo sumo se declara infinitista. Su sello en las obras son una diminuta pareja acompañada por sus sombras y por dos aves que se repiten en todas sus obras. Sus obras figuran en colecciones privadas de Argentina, Estados Unidos, España, Alemania, México , Israel y Kuwait".

"Otro pintor muy importante es Bernardo Sincich. Nacido en San Isidro (Buenos Aires) en 1931 y radicado en Chamical, provincia de La Rioja. Descendiente de inmigrantes croatas de Istria ha desarrollado una extensa y productiva obra a lo largo de su vida. Metódico y constante, nunca se detuvo en sus producción. En su obra, la naturaleza y la vida cotidiana de los pueblos del norte argentino son una referencia constante y su fuente de inspiración, siendo su especialidad la pintura de paisajes. Su trabajo se caracteriza por una depurada y experimentada técnica del óleo a la espátula, adquiriendo a lo largo del tiempo un importante valor documental. Radicado en Córdoba desde 1991 es un asiduo concurrente del Hogar Croata y disfruta con placer las actividades tradicionales que allí se celebran. Sus obras se encuentra en pinacotecas privadas de nuestro país, Chile, Francia, Alemania, Italia, Estados Unidos, Suiza, Bélgica, Australia, Suecia, México, Brasil y Japón. Importantes poseedores de su obras son el ex presidente argentino Carlos Menem y el museo del Vaticano".

"Heredando el arte de su padre Gabriela Sincich también logró destacarse en las artes plásticas. Nacida en Chamical, La Rioja y radicada en Córdoba desde 1988 comenzó de la mano de su padre a exponer sus cuadros a los 18 años, en su Chamical natal, para luego tomar vuelo propio en Córdoba. Actualmente se encuentra en Europa llevando su arte, que no se limita a lo Naif o al paisaje, ya que Gabriela Sincich es profesora de Artes Plásticas y licenciada en Pintura, recibida en la Escuela de Arte de la Universidad Nacional de Córdoba y ha logrado una notable capacidad como restauradora. A diferencia de su padre su escuela es muy afín a lo croata, ya que es el Arte Naif la manera con la cual ella se expresa. Amante del Naif Croata Gabriela Sincich supo tomar este arte y darle forma a su obra "Pesebre Riojano" que fue seleccionado en el concurso pintura naif 1991 para tarjetas de Navidad a beneficio del "Patronato de la Infancia de Buenos Aires". Su vida en la colectividad fue activa ya que formó parte de la Juventud Croata, incluso vistiendo la "narodna nošnja" (traje folklorico) y bailando en el conjunto folklorico croata "Kolo Velebit" llevando la cultura croata junto con los demás jóvenes por toda Córdoba y ciudades vecinas".

"Otra pintora de origen croata es Moyra Mihocevich. De abuelos paternos nacidos en Split, egresó de la escuela "Doctor José Figueroa Alcorta" con los títulos de "Maestra de artes plásticas", "Profesora de dibujo y escultura" y Profesora de Dibujo y puntura". Con estos títulos ejerció cargos docentes en diferentes institutos y actualmente dicta clases en la Escuela Provincial de Cerámica "Fernando Arranz". Desde 1988 participa en varias muestras colectivas. Ella define su arte como "...transcripciones fieles a la emoción espontánea, impulsiva sensación donde mora la magia..." [9]. La familia Mihocevich, fue una de las tantas que llegaron a Córdoba en los años ’20 y que se instalaron en el barrio Pueyrredón junto a otros connacionales. Desde hace años Moyra Mihocevich concurre al Hogar Croata, donde procura principalmente aprender el idioma de sus abuelos".

"Por último, otro descendiente de inmigrantes Istrianos ha desarrollado su arte en Córdoba. Se trata de Miguel Albino Sablich nacido en Córdoba en el año de 1960 y licenciado en Pintura en la escuela de Artes de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad Nacional de Córdoba. Desde 1979 ha participado en exposiciones individuales y colectivas recibiendo primeros premios y menciones en distintas ciudades de la provincia. En el diario "La Voz del Interior"[10] su trabajo se describe como una "extraña conjugación de figuras mediante la concentración del color y el ajuste de la imagen. Habitado por peces y lunas, por caballos y cactus que se reiteran, el paisaje que surge alude a un mundo onírico que entrecruza referencias mitológicas". Actualmente desempeña actividades de docente tanto en la U.N.C. como en el colegio de Monserrat y, en forma particular; también y desde 1988 desempeña funciones como diseñador gráfico" (1).

Notas

1 Sprljan, Cristian: Historia de la inmigración croata en Córdoba, en www.studiacroatica.com. (ver apellidos en el original)

Españoles

De sangre española fue un pintor famoso: "Los Bernaldo de Quirós son una de las familias más tradicionales de España. En 1855 Julio arriba al Uruguay desde el País Vasco, radicándose luego en Gualeguay, Entre Ríos, donde fue designado Intendente en 1880. Meses antes, el 18 de mayo de 1879, nació Cesáreo, quien tuvo otros nueve hermanos. Ya a los ocho comenzó a usar pinceles". A los dieciséis viaja a Buenos Aires. Estudia con el valenciano Vicente Nicolau Cotanda, y en la Academia de Bellas Artes, con Angel Della Valle (1).

Bernaldo de Quirós, protagonista de El portentoso sueño de Césareo Bernaldo de Quirós, la novela biográfica de Isaac, nació en Gualeguay, provincia de Entre Rios, en mayo de 1881, según el autor. Un día de 1945, en el apogeo de su fama, abandonó sorpresivamente su mansión en esa provincia y nunca más volvió a ella. Cerró la puerta como si se ausentara por un breve lapso, y se marchó definitivamente. Basándose en dos cartas que tiene en su poder, Isaac inicia una investigación para conocer el motivo que hizo que el pintor tomara tan drástica decisión. La novela cuenta lo sucedido a partir del momento en que Isaac se presenta, con dos cartas escritas par Quirós, en el despacho de un coleccionista de documentos, que los remata en importantes ciudades del mundo. A partir de la conversación con el especialista, surge en el dueño de las cartas la necesidad de saber a qué aluden. En un principio, quiere obtener una ganancia económica, pero después, dicho interés se transformará en un objetivo filantrópico. El biógrafo se basa en una investigación exhaustiva, en la que menciona los diarios Clarin de Capital y EI Diario y EI Tiempo, de Entre Ríos, así como tambien la revista Caras y Caretas y a los críticos Rafael Squirru y José León Pagano. A los datos de que dispone sobre el pintor, se suman los que recaba sobre la compra y venta de documentos, terreno en el que se desenvuelve con indudable solvencia. Sus afirmaciones al respecto resultan lógicas y muestran a quienes no conocíamos la actividad, un abanico de posibilidades que no hubiéramos pensado. Se ve tambien a Isaac mezclado con la gente de su pueblo. En su afán de lograr información conversa con profesores, periodistas, pescadores, en fin, con todos aquellos que aseguran haber visto a Bemaldo de Quirós aunque mas no fuera desde la acera de enfrente. Entonces, con los datos vivos aportados por sus comprovincianos, con los que extrae de los diarios y revistas y de los expedientes gubernamentales, forja una historia que nos habla sobre el pintor, pero también sobre la sociedad de su tiempo y sobre las ideas del propio biógrafo. Porque, como en sus novelas anteriores, Isaac es un retratista de la sociedad. Brinda información, pero brinda asimismo su personal punto de vista, el cual, presente en el relato, constituye un juicio de un intelectual hacia una época y una idiosincrasia. Por otra parte, es muy interesante su manejo del suspenso, que nos hace interiorizamos en la vida de un artista destacado como si leyeramos una excelente novela de detectives (2).

En su poema titulado "A Quirós, ante sus obras", escribe Adrián Gualdoni Basualdo: "La antigua estirpe de raíz hispana,/ orgullo en la divisa alzada,/ cruzó la mar a renovar blasones./ Penetró los ríos hasta afincar su sangre/ en la entrerriana Gualeguay, costeña y montaraz.// Y allí nació, de hidalgo tronco,/ nuestro Quirós pintor, el que puso color y fuego/ a la piedra gris del escudo heráldico" (3).

A criterio de Ignacio Gutiérrez Zaldívar, "La tradición marinista en el Arte de los Argentinos tiene tres nombres que son hitos fundamentales: Eduardo De Martino, marino y pintor italiano, Justo Lynch y Oscar Vaz. Tres generaciones sucesivas que se transmitieron una a otra sus conocimientos y que esgrimieron con orgullo su vinculación de maestro a alumno. Hijo de inmigrantes andaluces, Oscar Vaz nació en Barracas el 10 de octubre de 1909. Recorrió los muelles desde niño, acompañando a su padre en su tarea de despachante de aduana, y así comenzó su amor por el Riachuelo" (4).

Luis Seoane nació en 1910 "en Buenos Aires, pero hizo sus estudios primarios, medios y terciarios en Santiago de Compostela. Allí se recibió de abogado y allí terminó sus días. Después de la Guerra Civil Española regresó a la Argentina, donde fue miembro de número de la Academia Nacional y obtuvo, en 1962, el Premio Palanza. Viajaba regularmente a Buenos Aires, aunque tenía su casa en La Coruña, donde se radicó en 1971. Allí se hizo en 1989 una muestra antológica de sus obras y en 1996 se estableció la fundación que guarda la mayor parte de los suyos" (5). El sentimiento de este hombre de dos mundos puede adivinarse en su pintura, que evoca tanto paisajes gallegos cuanto argentinos. En su obra viven labriegos, marineros, lecheras, campesinos con vacas, marisqueras, emigrantes, en amable yuxtaposición con paisajes de Chos Malal y de un suburbio de Buenos Aires. A estos cuadros se suman otros, en los que aborda diferentes temas, testimonios todos de su paso por esta vida y su valiosa manera de reflejar cuanto lo rodeaba.

Raúl Alonso nació en Buenos Aires en 1923; falleció en la misma ciudad en 1993. "Cuando murió, a los setenta años, dejó 2300 obras entre óleos, pasteles, aguafuertes, tintas y dibujos. (...) Autor prolífico, inquieto y cotizado, sin embargo, hizo su primera exposición individual a los 41 años. De su padre, Juan Carlos Alonso (que capitaneó la publicación Caras y Caretas y la editorial Plus Ultra), heredó los genes para el arte. Dicen que Raúl dibujó desde muy chico, y que existieron precoces retratos suyos de Horacio Quiroga, de Alfonsina Storni y Baldomero Fernández Moreno. Alonso dirá que tuvo una infancia y adolescencia envueltas en un mundo intelectual: ‘La vida de hogar estaba comunicada con muchas personas que daban sangre al universo de aquella época: Quiroga, Alfonsina, Leopoldo Lugones, Roberto Arlt" (6). "Varias veces galardonado, participó como invitado en la Exposición Internacional de Bruselas y en las Bienales de México, San Pablo, Valparaíso, Punta del Este y Barcelona" (7).

La acuarelista Lola Frexas, hija de un barcelonés y una santanderina, "egresó de la Escuela Nacional de Bellas Artes. Fue alumna de Spilimbergo, Daneri, Castagna, Massa y Larco. Es 1944 obtuvo 1er. premio con croquis de ballet en el Teatro Presidente Alvear, y a partir de 1948 expuso regularmente en el Salón Nacional de Bellas Artes. En 1954 viajó a España con una beca del Instituto de Cultura Hispánica y se radicó en Toledo donde, en 1956, realizó su primera muestra individual. A su regreso expuso en Witcomb en 1959 y continuó realizando exposiciones en el interior y la Capital. Participó en numerosas muestras colectivas. Sus obras fueron presentadas en Asunción, Paraguay, Madrid, Londres y Roma. Además del mencionado, recibió algunos primeros premios, en el Salón Anual Marinista del Centro Naval en cinco oportunidades, del Fondo Nacional de las Artes sobre barrios de la ciudad en 1976, en el salón marinas de Cabotaje y el Salón Nacional de Tandil el mismo año, y en el Salón Nacional de Arte Sacro de Tandil, del Fondo Nacional de las Artes (premio del jurado) y el Salón Anual Marinista del Centro Naval en 1977. En 1978 fue invitada por Aerolíneas Argentinas y el Ministerio de Relaciones Exteriores para exponer en los salones de Aerolíneas en Londres y Madrid, y en la Casa Argentina de Roma, la muestra ‘Buenos Aires visto por Lola Frexas’. A su regreso presentó en Velázquez ‘Europa vista por Lola Frexas’. En 1983, el Instituto de Investigaciones Históricas de la Manzana de las Luces le encargó una serie de catorce acuarelas sobre fachadas e interiores del lugar. Realizado el trabajo, la artista renunció a los honorarios, donando los cuadros al organismo. En 1979 le fue otorgado el Sagitario de Oro de UNICEF en Roma y el gran premio de honor del Fondo Nacional de las Artes sobre barrios de la ciudad. Sus obras se encuentran en colecciones oficiales y privadas del país y de Estados Unidos, España, Brasil, Suiza, Gran Bretaña, Portugal, Alemania, etc. En 1982, el Rotary Club le otorgó el Trébol de Plata" (8).

Desde Verona, Italia, Marcela Martínez me envía información acerca de su padre, el pintor Martínez Gondar:

"Nació en Buenos Aires, el 9 de enero del 1931. Con sus padres, inmigrantes españoles y sus dos hermanos menores, viviò en Caballito, su barrio porteño. Ya desde pequeño sentia el dibujo y la pintura como algo muy importante en su vida. A la edad de 16 años comenzò su carrera en la Escuela de Bellas Artes Manuel Belgrano, interrumpiendo sus estudios al fallecer su padre.

Retomó su carrera artistica en la Prilidiano Pueyrredon, con profesores como Gigli, Treccini, Pedreira, De Ferrari y Fioravanti, entre otros, y compañeros como Julio Le Parc, Guillermo Roux, y Edmond Valladares, recibièndose en el 1962.

A partir de esa fecha, iniciò con variado ritmo, su serie de exposiciones, compartendo su taller de pintura con su gran amigo Manzorro, quien en alguna oportunidad dirà: "La sencillez y la naturalidad de los rostros que dibuja Martinez Gondar, reflejan el autèntico sentimiento humano, y son la manifestaciòn plena de su espiritu y de la habilidad innata que posee aquel que nace artista"

Porque efectivamente son rostros y expresiones lo que encontramos de constante en sus dibujos, oleos, aguadas, tintas, pastel, tècnicas que manejaba con gran solvencia, independientemente una de otra o combinadas, que marcan y definen su personal estilo.

Un gran parèntesis en su actividad está marcado entre el 1980 y el 89, lapso en que por razones de trabajo debiò recorrer las provincias de Còrdoba, Santa fe, Corrientes, Misiones y Formosa, de las que trajo un enorme caudal de sentimientos y nueva valoraciòn hacia los habitantes del interior del pais, descubriendo y llegando a lo mas profundo del alma, que es el tema imperante de sus dibujos.

El resultado està integrado en colecciones privadas, en museos, geograficamente cerca o lejos, en provincias de la Argentina, en Colombia, en Perù, Paraguay, o en Francia, Austria, Alemanna, España, como testimonio de su arte y de su humana sensibilidad".Notas

1 Catálogo de la muestra de Quirós en el Cabildo Histórico de la Ciudad de Córdoba, Octubre-Noviembre de 2000.

2 Isaac, Jorge: El portentoso sueño de Cesáreo Bernaldo de Quirós. Editorial Lumen. Buenos Aires, 1993. 271 paginas.

3 Gualdoni Basualdo, Adrián: "A Quirós, ante sus obras", en el grillo, Nª 32, Buenos Aires, Julio-Agosto de 2002.

4 Gutiérrez Zaldívar, Ignacio: Oscar Vaz (1909-1987). Catálogo de la muestra efectuada en Zurbarán en diciembre de 2005.

5 Galli, Aldo: "Del grabado al collage", en La Nación, Buenos Aires, 21 de julio de 2002

6 Piotto, Alba: "El pintor insomne", en Clarín Viva, 31 de agosto de 2003.

7 Varios autores: Enciclopedia Visual de la Argentina. Buenos Aires, Clarìn, 2002.

8 Sosa de Newton, Lily: op. cit.

Franceses

En 1878, el catalán Rafael Casagemas presenta a José Hernández un joven caricaturista, Carlos Clérice, que terminaría siendo el primer ilustrador del Martín Fierro. (...) Clerice, hijo de un francés dedicado a la fabricación de carruajes, se memorizó de cabo a rabo los originales de La vuelta de Martín Fierro y apenas se sintió listo para la tarea, dedicó noches enteras a poner a punto las litografías que ilustrarían la obra. En su prólogo a la primera edición de La vuelta... –20.000 ejemplares: un best seller del año 1879-, el autor manifestaba su orgullo por la factura final de la obra: ‘Lleva también diez ilustraciones incorporadas, y creo que en los dominios de la literatura es la primera vez que una obra sale de las prensas nacionales con esta mejora: así se empieza. Las láminas han sido dibujadas y calcadas en la piedra por don Carlos Clérice, artista compatriota que llegará a ser notable en su ramo, porque es joven, tiene escuela, sentimiento artístico y amor al trabajo" (1).

Cecilia Revol se dedica a la pintura figurativa del norte argentino, su gente y sus costumbres. Ha sido distinguida con el Primer Premio en el I Salòn de Artes Plásticas de Escuelas de la Magistratura del NOA (Salta, 2003) y el Diploma de Honor de la Fundación Marcelo Torcuato de Alvear (Buenos Aires, 2003). Entre sus muestras recientes, mencionamos las realizadas durante 2005 en la Fundación Favaloro Sede Salta y en la Casa de Salta, la Fundación Bank Boston y la Manzana de las Luces, en Buenos Aires. Desempeña actividades en el Centro de Arte y Cultura de la Fundación Salta y en la Escuela de la Magistratura de Salta; es Miembro de la Comisión de Cultura de la Escuela de la Magistratura de Salta.

Ella manifestó: "En un mes de mayo, allá en la ciudad de Córdoba, vi la luz, aunque el lugar que tenía guardado para arrancarme a la vida, es esta tierra salteña, que supo cobijar a toda la familia con ese amor característico de su gente. Mi ascendencia paterna, me lleva a descubrir a mi bisabuelo, don Félix Revol, francés, llegado a nuestro país entre los años 1838 a 1842, ingeniero de carrera pero pintor de espíritu. (...) Esos orgullosos genes hereditarios, me prepararon a conocer la belleza en todo y a pintar con verdad, esa verdad que basta. Desde esa partida, recién pública en el año 1995, he escogido los temas del paisajismo y del dominio tradicional, hechos para seducir y no para sorprender" (2).

Notas

1 Heller, Diego: op. cit.

2 Revol, Cecilia: "Mis comentarios", en www.ceciliarevol.com.ar.

Griegos

En noviembre de 2004, "la cantante lírica Ana Moraitis presenta en El Maipo Cocina su segunda muestra de dibujos y pinturas, Sensual, de reciente ejecución. También lanzó su libro de arte y poesía Anagrafías, en el que compila su producción previa a 1997, mientras estudiaba en la Escuela Superior de Bellas Artes Ernesto De la Cárcova". En esa oportunidad, ella expresó: "Al igual que el dibujo, (el canto) es algo que viene de mi familia, de origen griego, y que hago desde que tengo memoria (1).

Notas

1 S/F: "Puro universo femenino", en La Nación Revista, Buenos Aires, 28 de noviembre de 2004.

Ingleses

"Descendiente de inmigrantes ingleses, Mildred Burton nació en Paraná, Entre Ríos. Actualmente vive en Buenos Aires, en una gran casona del barrio de La Boca. Estudió en las escuelas de Bellas Artes de Entre Ríos y "Ernesto de la Cárcova" de Buenos Aires. Desde 1971 realiza muestras individuales y colectivas y participoa en Salones, recibiendo innumerables premios. Su obra es figurativa y está cargada de ironía y toque surrealistas: 'Toda esta imaginación mía fue muy alimentada por los cuentos ingleses... Parto de esas concepciones infantiles de atribuirles vida propia a los objetos, con ese espíritu juguetón que trato de mantener vivo en mí" (1).

Notas

S/F: en INSPIRADAS 85 años 27 mujeres. 85º Aniversario de la revista Para tí (catálogo)

Galería Zurbarán

Irlandeses

Justo Lynch (1870-1953) fue marino y artista; "satisfizo ambas vocaciones convirtiéndose en el primer marinista del arte argentino" (1).

Notas

1 S/F: "Cinco maestros del Puerto de Buenos Aires" (muestra en Galerìa Zurbaràn, Febrero-Marzo de 2005), en www.verdecountry.com.

Italianos

Muchos hijos de inmigrantes se dedicaron a la pintura; entre ellos, Angel Della Valle, nacido en 1855, hijo de un lombardo, quien "se dedicó principalmente al retrato, pero sus pinturas se destacaron por la temática pampeana. Estudió en la escuela de Antonio Ciseri, en Florencia, donde aprendió las técnicas del dibujo académico y el claroscuro. También estudió con Juan Manuel Blanes. Dictó clases ad honorem durante 18 años en la Sociedad Estímulo de Bellas Artes, junto a artistas como Ernesto De la Cárcova y Eduardo Sívori. Su primera exposición se realizó post mortem, en 1937, en la Galería Witcomb. Introdujo en su pintura la temática de la gran llanura pampeana. Entre sus obras sobresalen Corrida de sortija, Gauchos a caballo, Incendio en La Pampa, Diosa del Amor e Idilio Criollo" (1).

José Malanca, hijo de los inmigrantes italianos Settimo Malanca y Angelina Morassutti, nació en San Vicente, Córdoba, en 1879 (2). "Es uno de los grandes paisajistas del Arte de los Argentinos. Luego de un primer aprendizaje en su ciudad natal, completó sus estudios en Italia. De vuelta a la Patria, cautivado por el paisaje americano, recorrió largamente nuestro continente, dejándonos el testimonio en su óleos pintados al aire libre" (3).

En 1881 nació en Buenos Aires Eugenio Daneri. El fotógrafo Anatole Saderman lo recordó en un reportaje: "me empleé en el Estudio Van Dick que estaba en la calle Rivadavia y Medrano, haciendo de todo un poco: retoque, copiado y tomas, eso me permitió tomarle la mano al estilo de aquí, hasta que finalmente decidí abrir mi propio estudio "porteño" dos años más tarde (1934) en la calle Callao 1066, casi esquina Santa Fé. (...) trabajaba entonces con una gran cámara de galería usando, según el trabajo, película plana de 18 x 24 cm, 11 x 16 ½ u 8 x 11 cm. Tenía el tele Tessar de 300 mm para los trabajos generales y un monóculo Corística (italiano) de 450 mm para los retratos y precisamente con estos elementos comencé a fotografiar rostros de intelectuales y artistas argentinos y extranjeros, muchos de ellos de paso por la ciudad (Stefan Erzia, Salvador Stringa, Pedro Tenti, Pablo Casals, Alberto Gerchunoff, Guastavino, Victorica y otros tantos que ahora, escapan a mi memoria...). A los pintores y a los intelectuales que yo invitaba a posar, no les cobraba nunca, hasta que uno de los primeros Eugenio Daneri -uno de los grandes valores de la pintura argentina- dijo: "A este muchacho hay que regalarle algo..." y me trajo una maravillosa naturaleza muerta hecha por él, que fue la base de una colección que ya iré contando. De esta forma me fui formando un ‘estilo’ que, me acompañará durante toda mi vida" (4).

Fortunato Lacámera (1887-1951) "Junto con Víctor Cúnsolo, es una de las figuras más destacadas de los artistas de La Boca. Sus cuadros se distinguen por la atmósfera intimista. Fundó la Agrupación Gente de Artes y Letras Impulso. Recibió el Premio Estímulo, del Salón Nacional, en 1938". Laura Batkis se refiere a la ascendencia del pintor: "Las obras de Fortunato Lacámera aluden a cierta melancolía de la patria añorada que caracteriza la idiosincrasia de un grupo social llegado a la Argentina con la oleada inmigratoria de mediados del siglo XIX. (...) Hijo de inmigrantes genoveses, el autor de Desde mi estudio estudió pintura con Alfredo Lazzari en la Sociedad de Unión de La Boca. Mientras tanto pintaba para subsistir paredes a la italiana con imitaciones de mármoles. (...) Las obras de Lacámera no son solamente escenas de taller: el modelo externo le sirve para expresar un sentimiento interno referido a la intensidad de la ausencia y el aislamiento. Logra crear un paisaje de emoción contenida usando variaciones de colores pardos y tonos bajos. De este modo, transmite al espectador una particular emoción que surge de la perfecta síntesis entre pensamiento y carga emotiva" (5).

En 1890 nace un niño que es dejado en la casa de Expósitos "con finos pañales". Más tarde se llamará Benito Quinquela Martín. En 1897, es adoptado por el matrimonio formado por Manuel Chinchella y Justina Molina. "Sabida es la vida del niño acogido por el matrimonio Chinchella donde el padre era estibador portuario y la madre india entrerriana. De niño tuvo que abandonar el colegio para ayudar a sus modestos padres, primero entregando carbón a domicilio y luego cargando él también bolsas en el puerto, hasta que la seria amenaza de tuberculosis lo obligó a pasar una temporada en Córdoba. A su vuelta ya estaba convencido de que su destino era pintar y a ello le dedicó el resto de su vida" (6). A los 17 empieza a estudiar con Lazzari. A los 20 expone por primera vez en la Sociedad Ligure de Mutuo Socorro. De esta época son los primeros retratos que realizó, tras los cuales se lee, escrito de puño y letra, lo que percibió por las obras: "en un caso fue un ‘café con leche’, y en otro un ‘par de zapatos’ que no sabemos si era nuevo o usado" (7). "Quinquela alcanzó las dimensiones de una leyenda en vida, desde su nacimiento en 1890, habiendo sido entregado a la Casa de Niños Expósitos, hasta su octogenaria muerte en 1977 luego de haber realizado una obra que por extensión y por intensidad no tiene parangón en nuestro medio, salvo las raras excepciones que pueda haber". "Cuando Quinquela Martín expuso en Londres, el director de la Tate Gallery declaró que el único pintor que podría compararse con nuestro maestro (pintor y grabador) era Vincent Van Gogh. Esa afirmación iba más allá de un simple parentesco estilístico; se refería a la intensidad del sentimiento que animaba el arte de ambos pintores. Este sentimiento que llevó a Van Gogh a predicarles a los mineros de Borinage y a Quinquela a concentrar toda su temática en el puerto de La Boca, exaltando el trabajo de los estibadores, lo encuentro en equivalente literario en algunos pasajes de las novelas de Dostoievski. (...) Quinquela es al arte de nuestra ciudad lo que Molina Campos es al arte rural o ‘Martín Fierro’ a la poesía gauchesca" (8).

Emilio Pettoruti descendía de inmigrantes. "¿Quién era ese pintor, hijo de inmigrantes italianos que, sin tener fortuna, había logrado viajar a Europa y codearse con la vanguardia? Nacido en La Plata el 1° de octubre de 1892 como el primogénito de un matrimonio de italianos, fue criado por sus abuelos maternos, que aliviaron así el trabajo del matrimonio que tuvo después de Emilio y en forma ininterrumpida, otros once hijos. Fue justamente su abuelo, José Casaburi, quien soñó para el niño un futuro glorioso manipulando pinceles y le construyó un andamio en la pared del fondo de su patio cerrado para que pintara bajo la estricta consigna de ‘inventar las flores y no copiarlas’. Testimonio de esa fe a toda máquina fue un cesto ancho, azul, del que brotaban flores amarillas, su primera gran obra" (9).

En 1896 nace en Buenos Aires Lino Enea Spilimbergo, hijo de Antonio Enea Spilimbergo y María Giacoboni inmigrantes italianos. Cursó estudios en la Sociedad de Educación Industrial. Escuelas Técnicas Profesionales y en la Academia Nacional de Bellas Artes "Prilidiano Pueyrredon’. En 1920 comienza con los envíos al Salón Nacional. En 1923 "Seres Humildes", obtiene el Tercer Premio Nacional de Pintura. Realizó con David Alfaro Siqueiros el mural "El Ejercicio Plástico" en la quinta de Natalio Botano en Don Torcuato, colaborando en el mismo Berni, Lázaro y Castagnino. "Naturaleza Muerta" de 45 x 90 cm del año 1932 y obtiene el Primer Premio Nacional de Pintura. Ejerce como Profesor de Pintura hasta 1939 en el Instituto Argentino de Artes Gráficas, como Profesor de Dibujo y Pintura hasta 1948 en la Escuela Nacional de Bellas Artes "Prilidiano Pueyrredon", como Profesor de ¨Dibujo de Taller¨, Escuela de Bellas Artes, de la Universidad Nacional de La Plata, como Profesor de Dibujo, Pintura y Composición, en el Taller de Pintura del Instituto Superior de Arte de la Universidad Nacional de Tucumán, que organiza y dirige. Es nombrado el 15 de mayo de 1956, Académico de Número de la Academia Nacional de Bellas Artes. En 1964 regresa desde París a Buenos Aires. Viaja a Unquillo en la Provincia de Córdoba, donde fallece el 16 de Marzo" (10).

"José Luis Menghi (1902-1985), contemporáneo de Lacámera, Diomede y Cúnsolo fue como ellos un artista figurativo e intimista. Pintor de flores, naturalezas muertas, interiores y paisajes, en sus obras la Boca es el referente. Lejos del puerto tumultuoso de trabajo que fijó Quinquela y del puerto cargado de nostalgia existencial de Lacámera, para Menghi La Boca es el lugar en el que transcurrió su vida , el taller de la calle Irala, el barrio en su repetida cotidianeidad. Hijo de inmigrantes italianos, trabajó desde niño en la herrería familiar, colaborando primero con su padre y luego él mismo inclinado sobre el yunque durante 30 años. Realizó gran parte de su obra a la par de su trabajo asalariado. Fue miembro fundador de la Agrupación Gente de Artes y Letras Impulso y de Gente de Arte de Avellaneda, ambas de destacada labor en la difusión de del arte y la enseñanza artística. Desde 1927 expuso en los salones y en numerosas muestras individuales y colectivas. Ganador del Primer Premio del Salón Nacional de 1969.Sus obras integran las colecciones de los siguientes museos: Museo de Artes Plásticas Eduardo Sívori, Museo de Bellas Artes de Buenos Aires; Museo de Bellas Artes de La Boca "Benito Quinquela Martín"; Museo de Arte Moderno y numerosas instituciones del interior del país" (11).

Miguel Diomede nació en 1902. En "Poéticas del silencio", Sylvia Iparraguirre se refiere a su obra y al contexto en el que surgió: "Nacido en una familia extremadamente humilde, Miguel Diomede (1902-1974) ejemplifica al hijo de inmigrantes italianos que en medio de penurias familiares logra hacer aquello en lo que fanáticamente cree, la pintura, y abrirse un camino hasta el reconocimiento. Tuvo una temprana relación con la muerte (su padre muere cuando él tiene cuatro años, su madre cuando tiene catorce) que marcaría con tono sombrío los años de juventud. Parte de su vida la pasó en un empleo subalterno en un Ministerio, empleo del cual no renegaba porque le permitía concentrarse en lo único que verdaderamente le importó, la pintura. Silencioso, modesto, de pocas palabras, todos los que lo conocieron decían que Diomede se parecía a su obra. Exponía muy poco, pintaba lentamente, volvía una y otra vez a sus cuadros. No quería desprenderse de ninguno, siempre le parecían inconclusos. Decía: ‘Cuando veo un cuadro mío en una exposición o en un museo lo comprendo a Bonnard, que iba a retocar los suyos en las salas donde estaban expuestos’. Poeta del silencio, intimista colosal, artista de la profunda delicadeza, éstas son algunas de las frases con que críticos de arte y comentaristas han intentado caracterizar a Miguel Diomede y su obra. Lo cierto es que eligió la soledad para pintar y el despojamiento para su obra. Desde esos pilares dedicó cuarenta y cinco años de fervor a la pintura. El reconocimiento vino más tarde" (12).

En 1905 nace en Rosario Antonio Berni, huérfano de un sastre italiano, quien "es y seguirá siendo, el más valioso creador pictórico de ese país que progresaba en el atraso. Como corresponde a cualquier principiante, Berni –nacido en Rosario el 14 de mayo de 1905- pintó sus primeras obras influido por el peso abrumador de Pablo Picasso y poco después por Giorgio de Chirico, que lo acercaban menos al surrealismo que a sus propias raíces paternas. (...) Seguro de sus propias imágenes, avanzó con indudable puntería sobre la marginalidad social (Manifestación, Chacareros, Club Atlético Nueva Chicago) uniendo rigor analítico e impactante belleza pictórica. Estaba urgido por la simpatía y la solidaridad que esos seres, nada imaginarios, le provocaban. Berni logra emocionar sin golpes bajos" (13). "Pintar –decía- no es sólo una manera de hacer, es una manera de pensar que debe trascender" (14). Acerca de Berni, manifestó Carlos Gorriarena: "Más allá de mi tremenda admiración por él como persona, y por una parte acotada de su obra que son unos quince o veinte años, él me enseñó cosas académicas que para mí fueron muy importantes. Además, yo era muy inculto –lo sigo siendo, pero en esa época, mucho más- y él me planteaba juicios novedosos. Me hizo cambiar de criterios, desde las películas que veía hasta los pintores en los que me fijaba. Desde descubrir a Eisenstein, hasta valorar a Policastro" (15).

"Raúl Soldi nació el 27 de marzo de 1905 en Buenos Aires, en una familia de inmigrantes italianos. Su padre y hermana, músicos de vocación, fueron una influencia decisiva para él, quien a los quince años se sumó a la actividad creativa reproduciendo obras de Quinquela Martín y Bernaldo de Quirós. Inició sus estudios en la Academia Nacional de Bellas Artes y en 1924 viajó por segunda vez a Europa, donde ingresó a la Academia de Brera, Milán. En 1932 regresó al país donde continuó pintando, exponiendo y trabajando como escenógrafo cinematográfico. En 1953 comenzó a pintar los murales de la iglesia Santa Ana de Glew, provincia de Buenos Aires, y en 1966 realizó la decoración de la cúpula del teatro Colón. Adscripto al neoromanticismo, su obra figura en museos de Buenos Aires, el Vaticano, Florencia y Milán. Entre otros galardones, obtuvo el Premio de honor en el Salón Nacional de 1949 y en 1952 el Premio Palanza, otorgado por la Academia Nacional de Bellas Artes de la que también fue miembro (1957)" (16).

Santiago Cogorno "nació en Buenos Aires el 20 de Abril de 1915. Hijo de inmigrantes italianos, fue llevado a la península a los ocho años de edad. Estudió arte con Atilio Bernasconi, y más tarde en la Academia de Brera, en Milán. En 1939, al declararse la guerra, volvió a la Argentina, y a partir de entonces alterna su residencia en ambos países. Su pintura, plena de color, se apoya en un dibujo firme y de trazo suelto, con el que concibe fundamentalmente figuras femeninas. Sus necesidades expresivas lo han llevado también a incursionar en la escultura. Numerosas recompensas obtuvo Cogorno por su producción, entre ellas el premio Palanza (1956), el premio de Honor del Salón Nacional (1958), y el premio de la Crítica al mejor artista de su generación (1966). Ha expuesto sus trabajos en gran número de muestras individuales en nuestro país, Italia y otros países, y en eventos colectivos como la Bienal de Venecia" (17).

En el discurso pronunciado con ocasión de otorgársele la ciudadanía italiana y la Medalla de Oro a la Cultura Italiana en la Argentina, dijo Ernesto Sábato: "En el siglo pasado, mis padres llegaron a estas playas con la esperanza de fecundar una tierra de promisión. Se instalaron en la ciudad de Rojas, donde tuvieron un pequeño molino harinero" (18). Ernesto Sabato. Pinturas (19) "reúne las reproducciones de la obra pictórica de Ernesto Sábato. Redactado en castellano e inglés, posee una cronología biográfica, una "carta autobiográfica" del autor, un estudio sobre la pintura en Sabato elaborado por Miguel Rubio, la reproducción de algunos escritos de pintores surrealistas dirigidos a Sábato y fotos del archivo personal del autor; además de cubrir las dos etapas del arte plástico de Sábato" (20).

"Hijo de un inmigrante italiano y una criolla cordobesa, (Mario Dario Grandi) nació en Buenos Aires en 1918. Pensaba que ‘en el arte los conocimientos se van pasando de un artista a otro como una antorcha encendida’. Por eso odiaba la palabra autodidacta; y aunque no hizo estudios regulares, salvo sus clases con Lino Enea Spilimbergo en el Instituto de Artes Gráficas, que siguió durante algunos meses, reconocía su deuda con todo el arte que lo conmovió: Greco, Watteau, Matisse, y su venerado Amadeo Modigliani" (21).

Aldo Severi nació en Buenos Aires en 1928. "Hijo de inmigrantes italianos y nacido nada menos que en La Boca, Severi fue testigo y protagonista de la química única que tuvo como consecuencia directa al tango. ‘La Boca era en mi niñez la patria substituta de la inmigración europea, una suerte de Babel creativa, solidaria y fraternal que me marcó definitivamente’, señala, dejando que las añoranzas hablen sobre los porqués de su paleta. (...) Su arte, íntimo, es ampliamente reconocido. Ha expuesto con suceso en numerosas oportunidades en Argentina y en otros países como Estados Unidos, Italia, Alemania y Brasil. Ese suceso, que no conoce fronteras, es consecuencia de telas que plasman pura experiencia emocional, cuyas imágenes fluyen en una intensidad de colores. Seguramente, muchas de esas escenas nunca vuelvan a existir. Pero al verlas, no dejan de reflejar el sentir perpetuamente porteño, forjado casi desde la nada por criollos e inmigrantes. Acaso, entonces, cada cuadro de Severi nos ofrezca la configuración estética de una metafísica que continúa en nuestros días. Una semblanza que nos dice cómo era y es en realidad aquello que hoy se materializa con otras ropas y otro lunfardo" (22).

Estela Pereda recuerda a su abuela italiana: "Ana Galiardi, empresaria y artesana fabulosa. Había nacido en Milán y creò un taller de artesanìas para que las ganancias mantuvieran un comedor infantil. Tenìan buenos clientes, casi toda la producción se vendìa a la casa Harrods. Entre muchas cosas, hacían los capuchones de chala que coronaban las botellas del mìtico rhum Negrita. (...) Yo hacìa los dibujos, los cartones, y Ana tejìa los tapices. Cuando se lo propuse, tenía 70 años, y siguió tejiéndolos hasta los noventa y tantos" (23).

Hija de un italiano, "Margarita Fragnito nació en Buenos Aires – Argentina, donde inició sus estudios de artes plásticas con el maestro austro-húngaro Rafael Sceczi y luego con maestros de Argentina, Chile, Brasil, Venezuela, China, Inglaterra, Indonesia, Italia y Japón. Sus técnicas incluyen tintas y aguadas, jaspeado, acuarela, bajo relieve, papel hecho a mano, fileteado, máscaras venecianas y esculturas. También realiza investigaciones sobre aborígenes y afroamericanos, la historia de la moda, simbología de Borges y Gauchos del río de la Plata. Con los pueblos aborígenes de las Américas ella adquirió un profundo conocimiento de la sabiduría cósmica. Este conocimiento lo transformó en imágenes visuales de los aborígenes, símbolos y leyendas que trascienden Tiempo y Espacio. Usando vibrantes colores como imagen pura. Margarita posee la visión de un universo sin limitaciones de tiempo, razas, geografía, cultura o lenguas. (...) Es curadora y organizadora de eventos artísticos y de intercambio cultural con diversos países. En 1997 y 1998 fue Curadora de la Subasta de Arte Internacional a beneficio de la Clínica Whitman Walker. También ha presentado su trabajo escrito "La Inescrutable Condición del Ser" en el XXIII Congreso Internacional LASA 2001 en Washington DC. Sus obras se encuentran en colecciones privadas en las Américas, Asia y Europa" (24).

María Varas es nieta de un milanés retornado. La pintora "nació en Buenos Aires en Septiembre de 1972. Estudió Publicidad en la Fundación de Altos Estudios en Ciencias Comerciales y pintura en los talleres de Ester Nazarián y Silvia Brewda, Trabajó como creativa publicitaria en las agencias Ogilvy&Mather y J. Walter Thompson. Concurrió a varios seminarios sobre "Creatividad" organizados por estas agencias. Asistió al curso "Arte y Alquimia" en Malba-Colección Constantini a cargo del Lic. Julio Sánchez. Realizó clínica de obra con Julio Sánchez. Asistió al taller de Mandalas, niveles 1 y II con la Lic. Débora Kacowicz. Actualmente vive y trabaja en Buenos Aires". Realizó muestras individuales y participó en muestras colectivas. Colaboró en diversos diarios y revistas (25).

Notas

1 Varios autores: Enciclopedia Visual de la Argentina. Buenos Aires, Clarìn, 2002.

2 S/F: Catálogo de la muestra de Malanca, en el Cabildo Histórico de la Ciudad de Córdoba, Julio-Agosto de 2000.

3 Gutiérrez Zaldívar, Ignacio: Nuestra Argentina. Buenos Aires, Zurbarán Ediciones, 1999.

4 Gómez, Juan: "Un retrato del maestro: Anatole Saderman" Suplemento Especial de Cuarto Oscuro Nº 437, Año 1 Nº2, "Homenaje a los grandes: Anatole Saderman". Ed. del Foto Club Buenos Aires, Buenos Aires, Argentina.

5 Batkis, Laura: "Arte para todos Desde mi estudio / Cómo ver la obra", en La Nación, Revista, 28 de diciembre de 2003.

6 Squirru, Rafael: "Intensidad y sentimiento", en La Nación, Buenos Aires, 28 de julio de 2002.

7 Información de prensa de la muestra de Quinquela en Zurbarán. Buenos Aires, Julio-Agosto de 2002.

8 Squirru, Rafael: op. cit

9 Selser, Claudia: "El mago de la luz", en Clarín Viva, Buenos Aires, 28 de noviembre de 2004. Foto: Archivo Clarín.

10 S/F: "Vida y obra del artista plástico argentino Lino Enea Spilimbergo", en www.fundacionspilimbergo.org.

11 S/F: "Presentación del libro de María Teresa Constantin", en Revista Arte al día internacional, www.artealdia.com.

12 Iparraguirre, Sylvia: "Poéticas del silencio", en www.biografias0.iespana.es.htm.

13 Sábat, Hermenegildo: "Antonio Berni", en Clarín Viva, 13 de junio de 1999.

14 Arteaga, Alicia de: "La hora de Berni", en La Nación Revista, Buenos Aires, 17 de noviembre de 1996.

15 Amuchástegui, Irene: "Gorriarena demoledor", en Clarín Viva, Buenos Aires, 19 de abril de 2003.

16 Varios autores: Enciclopedia Visual de la Argentina. Buenos Aires, Clarìn, 2002.

17 S/F en http://www.galarroyo.com/nuevo/trastienda/cogorno.htm. Imagen publicada en ese sitio.

18 Sábato, Ernesto: "La memoria de la tierra", en La Nación, Buenos Aires, 5 de diciembre de 1999.

19 Ernesto Sabato. Pinturas. Buenos Aires, Seix Barral, 1995.

20 S/F: "Otros libros", en www.geocities.com

21 Gutiérrez Zaldívar, Ignacio: "Mario Daró Grandi", en el catálogo de la Exposición Nº 538, www.zurbarangaleria.com.ar.

22 Ballada, Astor: "Aldo Severi, Pintor de Buenos Aires", en Aerolíneas Argentinas Magazine. Buenos Aires, Septiembre de 2003.

23 Aubele, Luis: "A boca de jarro. Estela Pereda ‘Me llegó la hora de la danza’ ", en La Nación, Buenos Aires, 20 de junio de 2004.

24 S/F: "Margarita Fragnito", en www.fragnitoart.com.

25. "Biografía", en www.mariavaras.com.ar

Rusos

Guillermo Kuitca "nació en Buenos Aires, el 22 de enero de 1961. Empezó sus estudios de pintura en el taller de Ahuva Szlimowicz, con quien siguió trabajando hasta 1979. Desde 1974 expuso individual y colectivamente en as más importantes galerías del mundo. Se han publicado numerosos libros sobre su obra, en la Argentina, Francia, Estados Unidos y Holanda. De los artistas vivos, está entre los más cotizados en el mercado de subastas internacionales y sus obras forman parte de las más importantes colecciones privadas y de los más prestigiosos museos del mundo" (1). Sobre sus ancestros, él dijo: "Mis cuatro abuelos eran rusos, no hubo mucha mezcla. Hoy los consideraríamos ucranianos, de la zona a la que emigró la población ruso-judía. Mis abuelos maternos se conocieron en el barco. Los paternos, acá". Esa ascendencia está presente en el pintor: "Kuitca -tiene una casa de Belgrano con dos labradores bayos que le ladran a todo el mundo, no en Nueva York, en Londres, o donde diga la versión de ese día-, centro de la mayor exposición individual de un artista contemporáneo vivito y coleando, con más de 200 obras que pertenecen a colecciones privadas y museos organizadas por el Reina Sofía de Madrid, pinturas, dibujos y una instalación de 54 colchones en montaje concebido para el Museo de Arte Latinoamericano (Malba), explica su obra al tiempo que deja al contemplador recibir a su manera la poesía y la casi siempre melancólica reflexión que proponen sus espacios apenas habitados. Los cuartos donde la superficie hace pequeños y solos a los hombres, sus ciudades con nombres quién sabe si reales, las plantas o planos de cárceles y cementerios, de pronto el mapa en que aparece Odessa y sobre el mapa, o desde él, las escalinatas del film de Eisenstein, las del Acorazado Potemkin, desde luego, las famosas camas Kuitca, para nacer, para el sexo, para el insomnio, para el sueño al que estamos obligados, para la muerte un día" (2).

Notas

1 Varios autores: Enciclopedia Visual de la Argentina. Buenos Aires, Clarìn, 2002.

2 Mactas, Mario: "¿Quién es Kuitca?", en La Nación Revista, Buenos Aires, 24 de agosto de 2003.

Siriolibaneses

Elena Lleral, "artista autodidacta y profesora de pintura de Adolfo González Chaves, Argentina", es "hija de inmigrantes sirio-libaneses, la menor, junto a su melliza, de nueve hermanos. Desde que iba al colegio sintió gran alegría con todo lo relacionado con el dibujo y la pintura. En un ambiente muy humilde, fue apoyada y comprendida por sus hermanos que se sintieron orgullosos de sus innatas habilidades artísticas. En 1950, decidió que lo suyo era la pintura. Tomó algunas clases con un pintor de una ciudad cercana pero se la puede considerar autodidacta porque nunca tuvo acceso a una educación formal. Incursionó en varios temas pero cuando comenzó a pintar las rosas, se enamoró de ellas y se puede considerar que su evolución artística trasciende entre rosas, cardos y algún eventual yuyo silvestre de esta zona pampeana de la República Argentina. A lo largo de su vida, se dedicó a pintar y enseñar a grandes y chicos, primero en un taller particular que armó en una habitación de su casa y luego, la Municipalidad, a través de la Comisión de Cultura, la designó como profesora en una escuela municipal llamada Hogar Agrícola. Todavía enseña con alegría a un montón de chicos ávidos de expresarse por medio de lápices y pinturas. Participó de innumerables exposiciones en toda la región. En 1971 por intermedio de pintores allegados a ella, es invitada a llevar sus cuadros al Ateneo Popular de la Boca, Buenos Aires. Allí conoce al pintor Benito Quinquela Martín, con quien comienza una amistad que duraría hasta el fallecimiento del mismo. La consideró su ahijada artística, fue a Adolfo González Chaves y se hospedó en casa de los Lleral. Le regaló a Elena muchas obras pictóricas y también esculturas de artistas amigos. Elena las cedió a la Municipalidad y con ellas se creó el Primer y único Museo de esa ciudad, que lleva el nombre del pintor argentino. Elena en su casa ya no tiene lugar para los cuadros que pinta. Utiliza siempre el óleo y como soporte, generalmente la tela aunque cuando se siente inspirada pinta lo que tiene a mano. Cortinas, sábanas, biombos, lámparas, muebles, todo!! hasta ha pintado maravillosamente un vestido de novia para su sobrina.... Ha vendido y vende sus cuadros pero ha regalado muchos más....No debe haber pareja conocida que no tenga en su casa unas rosas pintadas por Elena como regalo de bodas. Como toda artista tiene la sensibilidad a flor de piel... las pinceladas van solas, inconscientes, ella pareciera que no puede dirigir su mano... piensa en colores y el cuadro nace, solo, naturalmente....." (1).

Notas

1 S/F: en www.artesur.com.

Uruguayos

Guillermo Roux es hijo del uruguayo Raúl Roux, de vasta trayectoria como humorista gráfico en la Argentina. Nacido en Buenos Aires en 1929, el pintor "Estudió en la Escuela de Bellas Artes. A los 23 años hizo su primera exposición, dedicándose luego a la recreación pictórica de los monumentos y los museos de Italia como forma de descifrar la Historia del Arte. Tras vivir tres años en Roma, recorrió el interior de la Argentina y se estableció en Nueva York. Volvió al país y expuso profusamente en los años 60. Ha llevado su obra a numerosos países de Europa, Canadá, E.E.U.U. y América Latina. Caracterizado por una gran versatilidad en las formas de expresión, realizó dibujos, acuarelas, témperas y collages. El conjunto de su obra manifiesta una fuerte influencia del surrealismo. En 1975 ganó el primer Premio Internacional de la Bienal de San Pablo. En su obra se destacan El collar de las perlas (1975), La valse (1977), Isolabella (1992), Paisaje con el Etna (1998) y Maja y torero con instrumentos musicales (1998). Es académico de número de la Academia Nacional de Bellas Artes" (1).

Notas

1 Varios autores: Enciclopedia Visual de la Argentina. Buenos Aires, Clarìn, 2002.

Varios

Luna Alston de Gallegos nació en Buenos Aires en 1881, "hija del doctor John Alston, médico escocés que se radicó en la Argentina en 1868, y de Carlota Luna, uruguaya. Recibió lecciones de Walter Biggs, especializado en miniaturas. En 1916 realizó su primera exposición en Witcomb, con su profesor y otra artista. En la misma sala, en 1929, expuso en forma individual cuando ya su obra era conocida. (...) Sus obras, cerca de cuatrocientas y casi todas retratos, llevan la firma Luna. Murió en Buenos Aires, el 29 de julio de 1978" (1).

Oscar Agustín Alejandro Schulz Solari (Xul Solar), nació el 14 de diciembre de 1887 en San Fernando, Prov. de Buenos Aires. Fue "Su padre: Emilio Schulz Riga, nacido en Riga, Prov. de Livonia, Rusia, y su madre: Agustina Solari, nacida en la ciudad de Zoagli, Génova, Italia". En 1916-17 se produce el "Encuentro con Pettoruti. Comienza a firmar como Xul Solar". En 1944 "Ilustra "Un modelo para la muerte", de B. Suárez Lynch (seudónimo de A. Bioy Casares y Jorge Luis Borges)". El 9 de abril de 1963 "Fallece en su casa del Tigre, sobre el Río Luján, Prov. de Buenos Aires" (2).

Un descendiente de inmigrantes realiza la tarea que antes realizó Zavattaro: Carlos Alonso "supo que la editorial Emecé había abierto un concurso para quienes se animaran a dibujar a Fierro, el Quijote local. Alonso fue, presentó sus bocetos y ganó el premio. Dicen los que vieron casi todas las caras imaginadas para Martín Fierro, que la versión que el mendocino pintó en 1959 es la interpretación más descarnada y alucinante del poema de Hernández que se conozca" (3). Alonso nació en Tunuyán, Mendoza, en 1929. Tuvo "como abuelo materno a Salvatore Lisandrello, un siciliano de Siracusa, y su abuelo paterno era Sandalio Alonso quien vino de León. España. Ambos llegaron a nuestro país en 1914. (...) Ya a temprana edad cursó estudios en la Academia de Bellas Artes de Mendoza y luego en Tucumán con el maestro Spilimbergo. Cuando cuenta 24 años viaja a Buenos Aires y expone por primera vez en esta ciudad, viajando posteriormente a Europa. Es el artista más popular del arte contemporáneo argentino y en reiteradas ocasiones volvió a Europa en busca de sus raíces, habiendo vivido largas temporadas tanto en España como en Italia" (4).

José Alberto Marchi desciende de inmigrantes italianos y españoles. Gutiérrez Zaldívar se refiere detalladamente al origen del artista: "los personajes de las obras de José Alberto Marchi son seres enigmáticos; hombres y mujeres que se mueven en paisajes desconocidos, extranjeros lejos de su tierra". La raigambre de esta inclinación es sugerida por el critico, cuando dice: "tal vez, en la vida del artista encontremos algunas claves". En busca de estas claves, se remonta a la historia de la familia, acerca de la que comenta: "Alberto Marchi, su padre, es el tercer hijo de Carmen Ferreyra, andaluza nacida en Granada, España; y de Sillo Catullo Marchi, lombardo nacido en Mántova, Italia". El oficio del abuelo es recordado por Gutiérrez Zaldívar: "Como su padre y sus hermanos, Sillo trabajaba en la sastrería de la familia, ubicada en la Av. Las Heras, entre Ayacucho y Junín, que con orgullo contaba entre sus clientes al Dr. Marcelo Torcuato de Alvear. ‘Benigno Marchi e hijos’, decía el letrero de la puerta del local, lugar simbólico donde José encontró los hilos, ese motivo tan personal que hace inconfundibles a sus obras. Hilos reales que su familia enhebraba en el quehacer diario, y al mismo tiempo, hilos simbólicos que unen a José con su obra". Otros miembros de la familia son relacionados por el crítico con la obra del pintor: "Sus abuelos maternos Nazareno y Angela, eran italianos, nacidos en Ancona y en Chietti respectivamente. Nazareno fue ‘pastero’ –juntaba fardos para dar de comer al ganado-, y luego por largos años trabajó como encargado en una fábrica de dulces, una rudimentaria industria de principios de siglo, que bien podría ser el escenario donde los personajes de José clasifican incansablemente extraños vegetales" (5).

Leonor Beuter, joven pintora descendiente de alemanes y españoles, expuso sus obras en la galería Wussmann, en diciembre de 2006(6).

Acerca de una descendiente de inmigrantes, escribe Rosa Faccaro: "El tiempo de la imagen es aquel que se desliza como una aparición y vuelve a redimensionar un mundo objetal, guardado en lo más recóndito de nuestro inconsciente. Reflejar esa dimensión profunda es tarea de rescate. Sólo alumbramos el rincón elegido, la luz recordada, el objeto amado. Iris Perutic Burcio ha logrado vislumbrar en esos objetos una imantación. La línea formal que estructura; el espacio sacral, hermético; el sabor de las relaciones con el mundo del ayer. Buceando en sus raíces aparecen fusionadas las dos etnias: la eslava y la latina. Yugoeslavia en Perutic y España en Burcio Giménez. Ambas transculturadas al continente americano, producen en este, nuestra cultura, dando como resultado la pasión por el arte de nuestra artista argentina. Penetrar, bucear esa identidad lingüística (ya que el arte es un lenguaje) es tratar de hallar esa plenitud que responde a no negar nuestras partes. Hallar, guardar, rescatar su origen, su historia, su connotación emotiva hasta el reencuentro de esa calidez y parentesco que establecemos con nuestros objetos es fundamentar toda una estética" (7).

Notas

1 Sosa de Newton, Liliy: op. cit.

2 S/F: "BIOGRAFÍA", en www.xulsolar.org.ar.

3 Heller, Diego: op. cit.

4 Gutiérrez Zaldívar, Ignacio: "Los inmigrantes", Catálogo de la muestra de Alonso y Marchi en Casa FOA 2000, Desembarcadero y Hotel de Inmigrantes. Buenos Aires, Octubre-Noviembre de 2000.

5 Gutiérrez Zaldívar, Ignacio: Marchi. Buenos Aires, Zurbarán Editores, 1995.

6. Imágenes en www.wussmann.com/arte/muestras_arte_joven.php

7. Faccaro, Rosa: "Iris Perutic Burcio", en www.feriadearte.com.ar.

Sin mención de origen

Claudio Riquelme (Rikelme) nació en 1933 "en Aguada de la Piedra, en plena precordillera austral, de familia humilde y sangre mezcla de aborigen y europeo" (1).

Acerca de su obra, escribió Rafael Squirru: "La mística del paisaje, tornada recuerdo y nostalgia en sus años porteños, encontró en Rikelme a uno de sus más fieles representantes. Hablo de ese paisaje despojado que nos remite a las grandes extensiones patagónicas y pampeanas. Por ancestral derecho de miles de años, Rikelme las reclama para sus pinceles y con amorosa técnica puntillista va ahondando en dibujo y en color, hasta convertirlas en patrimonio nuestro y de la humanidad. Porque Rikelme tras paciente y tenaz esfuerzo es hoy artista que ha logrado penetrar esa categoría del tiempo que se llama "presente eterno" y que rescata lo efímero (patrimonio de tanto arte espúreo) de las garras de lo perecedero para hacernos pregustar el sabor de la eternidad. Los crepúsculos, las alboradas, la luz que golpea con dulzura sus girasoles, se elevan como un himno piadoso y glorioso para celebrar una naturaleza entrañable que manifiesta la no dudable dimensión de lo trascendente. Esta muestra lo revela a Rikelme en la plenitud de su enorme talento".

Notas

1. Gutiérrez Zaldívar, Ignacio y Pinasco, Carlos María: "Rikelme", Catálogo de la muestra, septiembre de 2007.

2. Squirru, Rafael: http://www.zurbarangaleria.com.ar/expos/rikelme/exporikelme98.html

Pintores de inmigrantes

Benito Quinquela Martín, "Cuando cumple 20 años expone por primera vez sus trabajos en la Sociedad Ligure de Mutuo Socorro. En 1912 se le diagnostica un principio de tuberculosis y busca los purificadores aires de Córdoba para curar su enfermedad. Allí realiza una serie de paisajes acompañado al maestro Walter de Navazio. Retorna a los seis meses milagrosamente curado y convencido que debe reflejar, como decía Rodin, únicamente su vida y su ambiente, es decir pintar su aldea: La Boca del Riachuelo" (1).

En febrero de 2000, se anunció que Guillermo Roux comenzaría a pintar un mural en la nueva sede del Bank Boston. Acerca de esa obra, expresó el pintor: "Ya que el edificio está construido frente a la calle Alem, que en su momento fue el Paseo de la Alameda, me propuse una visión poética de principios de siglo pasado. Entonces, esa calle era un itinerario de artistas, inmigrantes, actores del circo criollo, chicas del cabaret, últimos malevos y poetas rantes. Si hasta el Gordo y el Flaco, antes de la gran fama, caminaron por ahí" (2).

En "El mural de Guillermo Roux", escribe Fermín Fevre: "Invitado por el artista concurrí al taller que ha montado al pie del gran mural que está pintando en el magnífico edificio de César Pelli en Catalinas Norte. Allí está instalado hace dos años y medio y aún tendrá para seis meses más. Es su gran obra, casi, podría decirse, la culminación de su reconocida carrera artística. Por eso Guillermo Roux (n. l929) se muestra orgulloso de su creación. Es un emprendimiento considerable. El mural es de grandes dimensiones (5,50 mts. por l2,5 mts.) y se encuentra dividido en tres grandes paños, que luego se integrarán, en los que se ha montado una tela de lino de Bruselas. Todo es de primera calidad. Dos ayudantes siguen sus indicaciones preparando los pigmentos. Cada color está elaborado en cuatro tonos de diferentes intensidades. Roux ha concebido su mural como los maestros renacentistas. La altura de las figuras, su disposición, el juego de la perspectiva y de las distancias está cuidadosamente calculado a partir de una geometrización del gran plano con la réplica de los espacios rectangulares del vidriado del hall central del edificio. Nada está librado al azar y los pliegos con los numerosos bocetos enrollados se acumulan en los rincones del improvisado taller. Los frascos de los colores cuidadosamente etiquetados se alinean en una estantería. Andamios, escaleras, mesas, circundan el lugar vallado para evitar la presencia de los curiosos que van y vienen por los alrededores. El mural lleva por título ‘Homenaje a Buenos Aires’, pero el artista lo ha desprovisto de referencias convencionales o lugares comunes de la imaginería porteña. Su visión es personal y transita de lo narrativo a lo simbólico. Hay alusiones a la inmigració, al tango, a hombres y mujeres que la pueblan sin una identificación determinada. Figuras frontales, de frente y de espaldas, o de perfil lo integran. Hay una deliberada atemporalidad en ellas, como si el artista hubiera querido situarlas en un tiempo constante, de permanente actualidad. Son los seres que vivieron, que viven y que vivirán en la gran ciudad. Pertenecen a todas las edades y a todos los tipos sociales. Por eso hallamos en ellos una marcada indeterminación, ambigüedad y ausencia de la dramaticidad que produce una situación dada. Son predominantemente estáticos, como en los frescos de las iglesias medievales o de los palacios del Renacimiento italiano. Sus gestos han quedado fijados con un sentido simbólico. Estas imágenes, integradas a un plano frontal al que se llega inmediatamente después de acceder al edificio, producirán, sin duda, un considerable impacto visual frente al cual el visitante no podrá dejar de detenerse ya que invita a una mirada reflexiva y serena. La pintura mural, no tiene en nuestro país un desarrollo importante. Son muy escasas las obras que la representan si tenemos en cuenta la cantidad y la calidad de los artistas de nuestro medio. Tal vez ello obedezca al hecho de que los espacios públicos no sean entre nosotros suficientemente valorados. Hay un comportamiento deformado de los argentinos en ese sentido, que generalmente no los asumen como propios. Los compartimos con cierta ajenidad y desdén. Esta obra de Guillermo Roux tiene que ser un doble estímulo; tanto para valorizar el espacio público de ámbitos privados como para hallar en las imágenes símbolos y valores que reconozcan y afiancen nuestra identidad. ¿No podrá ser, también, un nuevo punto de partida para alentar otros emprendimientos semejantes?" (3).

Poco antes de inaugurarse la obra, escribe Alicia de Arteaga: "allí está Roux, dando las últimas pinceladas a la pintura que sintetiza los temas, las obsesiones, el estilo, la técnica de su larga y fecunda vida de artista. Su tiempo está consagrado a dar forma a las figuras que simbolizan el mundo de Buenos Aires, una metáfora visual referida exactamente al lugar donde está emplazado el edificio del Bank Boston: Catalinas. A pocas cuadras, el Hotel de los Inmigrantes era la puerta de ingreso en el país de los argentinos bajados de los barcos. El grupo de la derecha representa a los inmigrantes, seres anónimos, salvo una figura que tiene la cara de Franca, su mujer. A la izquierda, los tonos más apagados remiten a una escena nocturna. En el centro está la pampa, abrazada por el río. Un personaje contempla el cuadro con la distancia propia de un espectador neutral. Está vestido de azul y blanco, y representa la joven República" (4).

También pinta inmigrantes Fernando Allievi, artista nacido en Chubut en 1954, que en 1978 llegó a Córdoba –donde reside actualmente- para estudiar en la escuela Figueroa Alcorta. "Sus obras se encuentran en colecciones privadas y en museos de la Argentina y Estados Unidos. Entre otros: University Art Museum, University of Texas; Window South Fondation, Mellow Park, de California; Museo Nacional de Bellas Artes, Museo Eduardo Sìvori; Museo de Arte Contemporàneo de Buenos Aires" (5).

En "Arte Subterráneo de Buenos Aires", Héctor M. Portela se refiere a obras de Allievi: " ‘Las callecitas de Buenos Aires tienen ese qué se yo..’ dice la letra de un tango de Piazzolla y Ferrer y si observamos el plano de la ciudad veremos que se parece a la paleta de un pintor que concentra los colores y la musicalidad de sus barrios. Las estaciones y laberínticos túneles de los trenes subterráneos que se internan en la intimidad de los barrios guardan secretos y magníficas obras de arte, muchas de ellas abandonadas, marginadas y descuidadas. La velocidad que impera en los pasajeros que viajan en el subte, nos les permite ver la verdadera muestra artística que forman los murales que de las distintas estaciones. Los murales se encuentran en la línea C: "Esta línea une las estaciones Constitución del Ferrocarril Roca y Retiro del FC Bartolomé Mitre. Es la más corta del sistema y fue habilitada en el año 1934. Transita los barrios de Constitución, Monserrat, San Nicolás y Retiro, es decir el centro de la ciudad de Buenos Aires. (...) en la estación Retiro, hay tres murales con dibujos de Fernando Allievi y temas de la ciudad, reflejando la soledad en la que se vive en las grandes ciudades" (6).

En el Hotel de Inmigrantes, en el marco de la exposición de arquitectura y decoración Casa FOA 2000, se presentó la muestra de Zurbarán (7) en el espacio decorado por Celina Aráuz de Pirovano. Los cuadros fueron dispuestos enfrentados en dos hileras, separadas por bancos de madera. Mirando hacia el río, a la izquierda se encuentran las obras de José Marchi, escenas de la vida cotidiana, protagonizadas por hombres, mujeres y niños, en las que se reitera la idea de la búsqueda: el cielo, el horizonte, la tierra. A la derecha, Carlos Alonso evoca paisajes relacionados con los edificios históricos, y pinta asimismo a una familia de italianos, eternizada durante una de sus comidas.

"Los paisajes del Río de la Plata pintados por Alonso se encuentran dentro de lo màs logrado de su producciòn –opina Dièguez Videla-, pero es Marchi el artista ideal para captar el tiempo y el lugar. ¿Por què? Porque su pintura siempre ha tenido un poder evocativo victoriano –o eduardiano, siguiendo en Inglaterra-, y su predilecciòn sobre la figuraciòn màs detallista de esos perìodos lo convierten en el artista ideal para imaginar personajes y situaciones de esa dàrsena norte, que fue el equivalente local de la isla Elis de Nueva York" (8).

En 2001, se presentaron en el Hotel obras de Mónica Weiss, originales creaciones en las que se reitera el tema de la indumentaria y calzado, las imágenes sin rostro, la trayectoria vital de una mujer desde su infancia hasta su tercera edad y se presenta transmutado en cuadro el diario que su madre escribió a bordo del barco japonés "Arabia Maru" cuando viajaba desde Palestina en 1940.

En 2002, quien rinde su homenaje a los inmigrantes en el Hotel de Puerto Madero, es Carlota Petrolini, quien exhibe sus cuadros acompañados por poemas de Alberto Mario Perrone y música de Carlos Cutaia.

Pinta inmigrantes Gabriel Sainz. El autor "se forma en el IUNA. Asiste a los talleres de Juan Doffo, Guillermo Roux y Guillermo Urbano Ha sido Becario de la Fundación Antorchas. Expone regularmente desde el 2000. Poseen obras suyas colecciones privadas de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Estados Unidos, España, Italia, Francia, Alemania, Holanda e Inglaterra" (9).

En diciembre de 2005, anunció La Nación: "El efecto Gallery Nights ha sido una verdadera bención para la calle Arroyo convertida definitivamente en un cauce para el arte y las antigüedades. Este año abrieron sus puertas nuevas galerías, con perfil bajo y alto suceso de ventas. María Luisa Barril mantiene independencia de criterio respecto a modas y modos en la dirección de Holz, donde pocas semanas atrás colgó una muestra de Gabriel Sainz (artista seleccionado para el premio Deloitte de Pintura que se exhibe en la ciudad de Neuquén). Algo inédito: en dos días vendió todas las obras y buena parte de ellas a compradores extranjeros" (10).

Carlos Salatino y Beatriz Sevilla son "una pareja dedicada al arte, el diseño y la producción artesanal de objetos decorativos". Ellos no pintaron inmigrantes, sino un barco, en homenaje al que trajo a los fundadores de una cadena gastronómica, en uno de cuyos restaurantes porteños los artistas realizaron el mural al que nos referimos. Sobre esta obra expresó Salatino: "El mural que usted vio en FAME tiene una relación indirecta con el tema de la inmigración. Los fundadores de esa empresa son inmigrantes españoles y el nombre que eligieron para denominar su primer establecimiento gastronómico en gallego significa "hambre", un hambre que España, caída en una profunda decadencia, carente de recursos, atrasada industrialmente, debilitada por guerras internas y perdidas sus últimas colonias, conoció en una escala aún mayor que la que aqueja a nuestro país hoy. Los fundadores de FAME llegaron con la oleada de inmigrantes españoles que buscaron aquí lo que sus países les negaban. Cuando nos tocó realizar el mural, tuvimos en cuenta estos factores pero no fuimos en absoluto literales. El puerto pudo ser cualquier puerto, obviamente también el de Buenos Aires, el barco se llama Virgen de Covadonga porque los fundadores de FAME son, como buenos asturianos, devotos de esa Virgen. Tal vez ellos al mirar el mural hayan recordado el barco que los trajo a esta tierra, aunque se llamara de otro modo y, ciertamente, si ellos no hubieran llegado, como tantos otros, a este país, FAME -que hoy ya es una cadena de cuatro grandes establecimientos- no existiría, y el mural tampoco" (11).

Notas

1 S/F: "Quinquela Martín", en Galería Zurbarán, http://www.zurbarangaleria.com.ar/expos/quinquela/actividadenlaboca.html

2 S/F: "Guillermo Roux", en Clarín Viva, Buenos Aires, 26 de febrero de 2000.

3 Fevre, Fermín: "El mural de Guillermo Roux", en www.artealdia.com

4 Arteaga, Alicia de: "Homenaje a Buenos Aires/ Cómo ver la obra", en La Nación Revista, Buenos Aires, 12 de septiembre de 2004.

5 Molas, Verónica: "La dimensión humana del dibujo", entrevista a Fernando Allievi, en La Voz del Interior on line, Córdoba, 5 de agosto de 2001.

6 Portela, Héctor M.: "Arte Subterráneo de Buenos Aires", en www.leedor.com, 17 de mayo de 2001.

7 Gutiérrez Zaldívar, Ignacio: "Los inmigrantes", Catálogo de la muestra de Alonso y Marchi en Casa FOA 2000, Desembarcadero y Hotel de Inmigrantes. Buenos Aires, Octubre-Noviembre de 2000.

8 Dièguez Videla, Albino: "Las imàgenes: de ayer a hoy", en La Prensa, Buenos Aires, 8 de octubre de 2000.

9 S/F: "Gabriel Sainz / Pintura", en Centro Cultural General San Martín, www. ccgsm.gov.ar.

10 S/F: "En la trastienda", en La Nación, 24 de diciembre de 2005.

11 González Rouco, María: Entrevista vía e-mail a Carlos Salatino y Beatriz Sevilla. Buenos Aires, febrero de 2003.

......

Algunos traen su arte de su tierra natal, lo transmiten a sus discípulos y se consustancian con la argentinidad al punto de que son capaces de ilustrar la epopeya hernandiana. Otros nacieron aquí y van a estudiar a Europa y Estados Unidos, de donde vuelven con un bagaje de conocimientos que se aúna al talento innato que los distingue. Unos pocos evocan a sus ancestros, su historia y su lucha. Son los pintores de sangre inmigrante, que eligieron a la Argentina para quedarse.

Imágenes:

"Naturaleza muerta", por Epaminonda Chiama (www.zurbarangaleria.com.ar)

"Klagenfurt Basin", por Helmut Ditsch (www.helmut-ditsch.com)

Mural en el Bank Boston, Buenos Aires, por Guillermo Roux (www.leedor.com)

Noviembre de 2007

 

Trabajo enviado por

María González Rouco

mgonzalezrouco[arroba]yahoo.com.ar

Licenciada en Letras UNBA, Periodista

http://inmyliteratura.galeon.com

Partes: 1, 2, 3, 4



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