Se debe significar que existe un adecuado balance entre las diferentes categorías en que se clasifican los bosques. La figura 2 muestra la distribución de los bosques de acuerdo a su clasificación, donde se observa que los bosques en los que se admiten talas (bosques de producción y bosques de protección) representan las tres cuartas partes del total de área cubierta, siempre teniendo en cuenta que en los bosques protectores las talas no pueden ser totales de acuerdo a lo estipulado en la Ley Forestal.

Fig. 2. Distribución de los bosques de acuerdo a su clasificación.
Fuente: Herrero Echeverría, J. A. Conferencia El Sector Forestal en Cuba, Actualidad y Perspectivas. IV SIMFOR, Universidad de Pinar del Río. Cuba. 2006.
La distribución espacial del recurso forestal presenta marcadas diferencias en todo el país como se puede observar en el anexo 1. Herrero, 2004 analiza el índice de boscosidad a nivel de provincias refiriendo que la variación del mismo es muy alta lo que se acentúa cuando este análisis se realiza a nivel de municipio. En estos casos se pueden encontrar territorios donde prácticamente no existen bosques debido a sus condiciones topográficas y edáficas. Igualmente es dispar la superficie de bosques por habitantes aunque menos acentuada que en el caso del índice de boscosidad.
La distribución por formaciones de bosques se muestra en el Anexo 2, notándose que de las 16 existentes en el país, las tres formaciones de "Bosques semicaducifolios" (semidecíduos) en su conjunto ocupan la mayor parte de la cubierta forestal.
Según datos de la Dirección Nacional Forestal se plantea que en Cuba como promedio son plantadas anualmente alrededor de 40,0 mil ha, empleándose para estos propósitos unos 180 millones de plántulas de alrededor de 120 especies, entre forestales y frutales.
Los tratamientos silvícolas se aplican sobre una superficie entre 50-60 miles de ha/año de plantaciones y se reconstruyen alrededor de unas 5,5 miles de ha de bosques naturales. Herrero, 2006 plantea que estos niveles son a todas luces insuficientes y no han podido incrementarse a los niveles necesarios durante muchos años lo que de cierta manera, compromete el futuro de los recursos forestales; se construyen unos 19 500 km de trochas contrafuegos y se realizan trabajos de manejos y conservación de flora y fauna en unas 300 000 ha anuales.
Según los datos de inventario y Ordenación Forestal del Patrimonio Forestal de la Nación existen en la actualidad cerca de 130 millones de m3 de madera en pie y un incremento medio anual para todo el país de 10,6 millones de m3.
En los últimos años se han producido en el país, como promedio anual alrededor de 1,67 millones de m3 de madera de todos los surtidos, la estructura de los mismos es muy favorable a la madera no activa (leña y carbón) que en su conjunto representan aproximadamente el 57 % del total de la producción lo que corresponde a una estructura típica de un país en vías de desarrollo en la cual el valor agregado de los productos es bajo, esta estructura puede observarse en el anexo 3.
Importaciones
Los volúmenes de importación de productos forestales han transitado por diferentes períodos que se corresponden en general con las altas y bajas de la economía cubana. Ellos son:
De manera general las estadísticas de la Dirección Nacional Forestal, registran dentro de los principales productos forestales importados: madera aserrada, traviesas, tableros de partículas, pulpa para papel, papel, cartón, aceite de trementina y colofonia, entre otros.
Exportaciones
A partir de 1947, año en el cual el país dejó de exportar madera, las exportaciones de este producto han sido prácticamente inexistentes. Como aspecto relevante se puede destacar la exportación de Productos Forestales no Madereros como las semillas forestales mejoradas genéticamente y la oleorresina de pino.
Desde el punto de vista cuantitativo y económico, el sector forestal tiene poca importancia para el país (menos del 1% del PIB). Sin embargo, analizado en su totalidad y globalmente, las producciones del sector forestal son decisivas para innumerables ramas de la economía (industria azucarera, producciones agropecuarias, turismo, transporte) y por supuesto de la sociedad en su conjunto (salud, educación, cultura) sin tener en cuenta las funciones medio – ambientales y ecológicas de los bosques.
La demanda actual de todos los productos forestales, madereros y no madereros es muy superior a la producción, por lo que el mercado para estos productos está asegurado. Herrero, 2004 expresa que a mediano y largo plazo se prevé que está situación sé mantendrá igual, o sea, habrá mercado seguro para los productos forestales.
La actividad forestal no constituye en la actualidad una fuente sustancial de empleo en comparación con otros sectores, sin embargo en algunas zonas del medio rural, es la única.
Los bosques cubanos atesoran una gran diversidad florística y una gran riqueza de Productos Forestales no Maderables (PFNM). Los PFNM se han utilizado desde tiempos remotos y constituyen en algunos casos, parte de la cultura de algunas poblaciones y localidades forestales, influyendo directamente en la calidad de vida de las mismas.
Por diversas causas, esta riqueza se explota en forma muy limitada. Mesa, 1999 plantea como las razones que corroboran lo expuesto: la falta de conocimientos para su explotación, la pérdida del uso que tradicionalmente se le ha dado al bosque y de forma significativa, el aprovechamiento de estos productos lo cual ha estado condicionado por los problemas financieros existentes para asegurar el desarrollo de las potencialidades ya conocidas de algunos PFNM, tales como los aceites esenciales y la resina de pino. Estas razones planteadas constituyen un obstáculo que se considera hasta el momento sin solucionar, a pesar de los esfuerzos que realiza la dirección del país.
Como resultado de las investigaciones realizadas por la Dirección Nacional Forestal en Cuba se ha comprobado que no en todos los casos se dispone de las estadísticas de producción y consumo de PFNM, sin embargo está explícito en estos resultados el beneficio social que aporta su aprovechamiento. Aunque este resultado parte de investigaciones realizadas en Cuba, los informes brindados por la FAO aseguran que a nivel mundial se presenta la misma problemática.
Mesa, 1999; Núñez, 2004 y Herrero, 2004 coinciden en afirmar la importancia que desde el punto de vista económico tiene la existencia de una información detallada de las estadísticas de los PFNM, lo cual permite valorar su potencial y posibilidades tanto sociales, económicas, ambientales. Es posible por tanto enriquecer la diversidad de la producción forestal que se materializa en el incremento de nuevas fuentes de ingresos a las comunidades rurales y urbanas, incluso, la sustitución de importaciones de forma parcial o total.
A partir de 1991, cuando se inició la depresión de la economía cubana, hubo una reducción sustancial en disponibilidad de recursos, tales como medicinas, fibras, alimentos, forraje, resinas, colorantes y otros, esto permitió que se iniciara la recuperación paulatina del uso tradicional de muchos productos que habían sido sustituidos por otros productos industriales o de importación. Ejemplo de esto lo tenemos en el auge que ha tenido la Medicina Natural y Tradicional.
Independientemente de los problemas existentes con el aprovechamiento de los PFNM en Cuba, existen algunas estadísticas que reflejan medianamente los Productos Forestales No Maderables que se producen en el país y que se exportan. La tabla 2 refleja la situación en el período desde el año 2000 hasta el año 2006.
Tabla 2. Comportamiento de la producción y exportación de los principales PFNM.
|
AÑOS PFNM |
2000 |
2001 |
2002 |
2003 |
2004 |
2005 |
2006 |
|
PRODUCCIÓN |
|||||||
|
Resina de pino. (ton.) |
1219.9 |
1348.8 |
1220.9 |
1088.7 |
797.0 |
575.7 |
538.6 |
|
Carbón vegetal (ton.) |
56 836 |
54 440 |
49 820 |
55 424 |
55 388 |
53 884 |
49 463 |
|
EXPORTACIÓN |
|||||||
|
Resina de pino. (ton.) |
993.1 |
1 102.1 |
1 009.6 |
824.2 |
547.9 |
457.8 |
440.8 |
|
Carbón vegetal (ton.) |
16.5 |
- |
20.0 |
521.3 |
950.1 |
2 434.1 |
3 007.8 |
|
Semillas (Kg.) |
5.0 |
57.1 |
13.0 |
50.0 |
79.0 |
15.0 |
- |
Fuente: Información Estadística. GEAM Nacional. 2007.
Como se muestra en la tabla 2 la resina de pino constituye el producto forestal no maderable de mayor significación y de mayor estabilidad en su producción y exportación para el sector forestal en el país. Las estadísticas brindadas por la Dirección Nacional Forestal, muestran un mercado seguro para la resina y un incremento sustancial en la exportación de carbón vegetal dado por la existencia de un mercado que aunque naciente es seguro.
Otro aspecto importante a mencionar es el valor ambiental que se le atribuye al aprovechamiento de los PFNM, sustentada en un manejo racional de muchos subproductos del bosque que pueden ser explotados en zonas de alta fragilidad ecológica sin ser éstas afectadas, ya que su aprovechamiento no lleva implícito la tala y/o extracción total de las plantas (especies arbustivas y especies herbáceas).
La producción de resina en Cuba se inició 1985, como resultado del trabajo de investigación realizado en la Universidad de Pinar del Río, referente al establecimiento de la Tecnología de Resinación por el Sistema de Picas Ascendentes o Descendentes, conocido también como Sistema Alemán por parte de Betancourt, 1980. El término de la primera etapa de definición de la tecnología de resinación coincide con la ejecución de los Proyectos de Ordenación Forestal, que permiten realizar las primeras estimaciones de las potencialidades para la producción de resina, teniendo en cuenta el estado de sus bosques.
Como se muestra en la figura 3., hasta 1989 se produce alrededor del 50% del total de resina, obteniéndose incrementos de manera sostenida cada año, lo que demuestra que se estaba asimilando favorablemente la tecnología de resinación, sin embargo, a partir de 1990 se produce una caída brusca de los niveles productivos, que tiene como punto mínimo 1993, lo cual Núñez, 2005 lo atribuye principalmente a dificultades en el abastecimiento ocasionado por el impacto que sufrió la economía nacional al ser afectado el 85 % de las importaciones provenientes del campo socialista y por falta de incentivos que estabilizaran la fuerza productiva en esta actividad.

Fig.3. Producción de resina en Cuba en el período de 1988 al 2006.
Fuente: Elaboración propia.
A partir de 1994 se reinicia un proceso organizativo a fin de recuperar la producción de resina, que alcanza incrementos discretos hasta el año 2001, momento en el cual comienza un decrecimiento progresivo que se mantiene en la actualidad. Larre, 2007 coincide en las causas que inciden en los rendimientos de producción de resina y que identifican Mesa, 1999 y Núñez, 2005, las cuales están relacionadas con los insumos necesarios para garantizar la actividad de extracción de resina por falta del financiamiento necesario y que por lo tanto influyen en la condiciones de trabajo de los resineros, lo que trae como resultado la inestabilidad en la producción de resina.
Las exportaciones fueron igualmente afectadas, aunque debe destacarse el rol de la resina de pino en la sustitución de importaciones en los momentos más críticos de la economía cubana en diferentes áreas, dentro de las que se pueden citar, como encolante en la fabricación de papel Kraft y cartón, lubricante grafitado, componente en formulaciones de pegamento, y en mezclas asfálticas, entre otros.
La exportación se ha mantenido de forma irregular al igual que la producción. La tabla 3 muestra el comportamiento de la producción y exportación de la resina del Pinus caribaea var caribaea en los últimos 7 años.
Tabla 3. Producción Nacional y exportación de resina de pino.
|
AÑOS |
1999 |
2000 |
2001 |
2002 |
2003 |
2004 |
2005 |
2006 |
|
Prod. Nacional (t) |
1 044.2 |
1219.9 |
1348.8 |
1220.9 |
1088.7 |
797.0 |
575.7 |
538.6 |
|
Exportación (t) |
850.6 |
993.2 |
1102.1 |
1009.6 |
824.2 |
547.9 |
457.8 |
440.8 |
|
% |
81.4 |
81.42 |
81.71 |
82.7 |
75.7 |
68.74 |
79.52 |
81.84 |
Fuente: Informe de Balance del Grupo Empresarial Nacional de Agronomía de Montaña. MINAGRI. 2007.
Sánchez, 2007 y Betancourt, 2007; coinciden en plantear que no se ha logrado establecer una organización de la producción de resina que garantice el aumento de las producciones, a lo cual puede adicionarse la falta de estimulación e incentivo a esta tarea en el sector forestal coincidiendo con lo planeado por Mesa, 1999 que refiere como la causa fundamental, la inestabilidad de la fuerza de trabajo condicionada por la competencia de otras actividades agrícolas en cuanto al pago y aseguramiento tanto en recursos como en avituallamiento, lo que provoca una alta movilidad del personal de unas tareas a otras.
Por su parte la tendencia mostrada en el caso de las exportaciones es la de mantener los porcentajes a exportar del 80% del total producido.
Betancourt, 2000 plantea que la productividad de los árboles es de 4 kg/árbol/año, dependiendo del período de resinación y del intervalo de pica. No siempre se logra obtener este rendimiento, debido a que no se cumplen las secuencias establecidas de intervalo, por falta de dominio de la técnica, como consecuencia de la alta fluctuación de la fuerza de trabajo y de otras causas de carácter organizativo y de abastecimiento. El valor de la productividad ha estado influenciado además por investigaciones realizadas encaminadas al empleo de estimulantes para incrementar los rendimientos de resina por árbol, por trabajador y por hectárea. Se ha estudiado la aplicación de levadura de cerveza; la cual se le proporciona al árbol tras realizarle la pica y pueden obtenerse incrementos superiores al 20 %.
La provincia de Pinar del Río representa el área de mayor potencialidad, en la actualidad aporta según Betancourt, 2007 más del 90 % de la producción nacional de resina.
La producción de resina comenzó por la provincia de Pinar del Río, en las Empresas Forestales, por encontrarse en ellas el mayor potencial de pinos del país, extendiéndose paulatinamente a otras empresas. En la actualidad realizan actividades de resinación un total de trece empresas en nueve provincias del país.
Pastor, 1999 hace referencia acerca de las direcciones que tomó el mercado de la resina en el período 1995-2000, planteándose como la principal dirección la exportación y como alternativa, la destilación de la misma en pequeñas plantas semi industriales. En el período siguiente se logran dar los primeros pasos en la industrialización de la destilación de resina por medio de la tecnología con arrastre de vapor de agua, estabilizándose la producción de colofonia y esencia de trementina.
Se dispone en la actualidad de todos los conocimientos necesarios para garantizar el desarrollo de la etapa extractiva e industrial, los que incluyen la tecnología de resinación, los resultados de laboratorio y los resultados incipientes de la fase piloto así como los conocimientos fundamentales de la fase industrial, se trabaja de forma satisfactoria en el desarrollo de la industria de los derivados de la resina.
De acuerdo a lo anterior, Pastor, 1999 refiere que las investigaciones en esta área deben estar encaminados a estudiar, organizar y orientar la obtención de nuevos productos resinosos para satisfacer la demanda nacional y crear nuevos rubros exportables, los cuales se producirán con materias primas nacionales mediante la aplicación de nuevas tecnologías; ello implica la realización de estudios que estén dirigidos a la búsqueda de posibles mercados, procesos industriales, selección de materias primas, equipamientos, tipo de financiamiento, determinación de la capacidad que se debe instalar y puesta en marcha de las mismas.
Perspectiva de la producción de resina en Cuba.
En el Programa Nacional Forestal de la República de Cuba hasta el año 2015 se brinda el potencial explotable de los bosques y plantaciones de Pinus sp.; donde se estiman 800.0 Mm3 anuales de madera, de ellos el 90% localizado en las plantaciones existentes. Como resultado de la proyección, la producción extractiva de resina prevista hasta los años 2010 y 2015 prevé alcanzar valores de 6260 Mt y 8400 Mt respectivamente.
El potencial explotable de los PFNM fue igualmente valorado y se muestra en extenso en el anexo 4.
Se plantea de igual forma en el Programa Nacional que el potencial estimado de resina de pino es posible explotarlo siempre que se cumplan las premisas de resinar la totalidad de las áreas previstas a talar con no menos de 2 años de antelación; garantizar la red vial necesaria, observar estrictamente la tecnología, el calendario y la frecuencia de resinación establecida en la bibliografía y por último es necesario incorporar la fuerza de trabajo necesaria, adiestrarla e incentivar su estabilidad mediante un sistema diferenciado de atención y estimulación.
Estas premisas concuerdan con las causas que han identificado, Mesa, 1999 y Herrero, 2004, como las de mayor incidencia en la inestabilidad de la producción de resina en Cuba.
Hasta el año 1993 la resina extraída de los árboles en pié, no recibía ningún procesamiento industrial, de ahí que fuera comercializada en su forma natural.
Pastor, 2002 hace referencia que en 1992 como parte de las medidas para estimular la producción de resina y satisfacer en alguna medida las necesidades de colofonia el MINAGRI inició un plan de inversiones en las empresas de la provincia de Pinar del Río, dirigido a la construcción de pequeñas plantas artesanales para la destilación de la resina con capacidad de procesamiento que no rebasaban las 100 toneladas anuales de resina.
Estas plantas empleaban el sistema más antiguo de destilación conocido como sistema de fuego directo, por lo que en la práctica presentaron una serie de dificultades que le impidieron estabilizar su producción haciéndolas inoperantes y por tanto su duración fue de no más de un año y medio.
Como resultado de las investigaciones con la resina de pino en el Centro de Estudios Forestales de la Universidad de Pinar del Río se diseñó una planta piloto para la destilación de la resina del pino por el sistema de arrastre con vapor de agua, que más tarde se escaló industrialmente en la Fábrica de Fertilizantes Mezclados de la provincia y que en la actualidad mantiene una producción estable de colofonia.
El siguiente paso en las investigaciones con la resina de pino lo constituye obtener productos derivados de la misma que permitan aumentar su valor agregado y brindar alternativas de sustitución de importaciones, de aquellos productos deficitarios en el mercado nacional.
En tal sentido, se planteó una metodología para obtener barniz electroaislante y diluente para barniz, se caracterizó y evaluó su calidad, la cual se comparó con las especificaciones de los barnices comercializados en el mercado internacional con resultados satisfactorios. Especialistas de la Empresa de Servicios Informáticos validaron la calidad de mismo.
Se obtuvo además la metodología de obtención de un producto tensoactivo con diferentes aplicaciones. Se validó la aplicación del mismo en las emulsiones diesel agua por parte de especialistas del Ministerio de la Construcción, con resultados satisfactorios. Fue efectivo además utilizarlo como refrigerante en las maquinas y herramientas del Laboratorio de Maquinado de la Universidad de Pinar del Río. Se utilizó en la preparación de mezclas de alcohol bencílico en agua con el objetivo de disminuir el consumo de este ácido en el revelado de las fotos, realizándose pruebas con resultados alentadores. Por último, este producto forma parte de la materia prima fundamental en la fabricación y comercialización de un ambientador para piso (Agua-Pino), comercializado por la Fábrica de Fertilizantes Mezclados Gerardo Medina Cardentey en el Mercado Nacional, con muy buena acogida por parte de los clientes según encuesta realizada por la Empresa ya mencionada.
Por su parte el Centro de Investigaciones del Petróleo (CEINPET) es otra de las instituciones que ha realizado investigaciones teniendo como objetivo la obtención de subproductos derivados de la resina de Pino.
Primeramente se estudiaron tres variantes de encolantes para papel, los cuales fueron probados en la industria, ofreciendo resultados comparables a los obtenidos con encolantes comerciales, por lo que fueron introducidos en la industria.
Se sintetizaron productos con acción tensoactiva, donde se pudo observar una alta eficiencia como emulsificante y elevadas cualidades detergentes dispersantes lo cual propicia su empleo como emulsificante en la obtención de emulsiones asfálticas dedicadas a la pavimentación de viales, productos de acción desinfectante y aditivos con acción plastificante y reductora de agua para morteros y hormigón.
Teniendo en cuenta las cualidades formadoras de película de los ácidos resínicos, se exploraron sus posibilidades en la obtención de lubricantes especializados para la industria del vidrio y en la formación de fluídos de corte de metales ferrosos.
Finalmente se desarrolló un nuevo aditivo de extrema presión para aceite de corte con indicadores de calidad superiores a los importados por nuestro país, además se obtuvo un desinfectante con propiedades bactericidas evaluando su efectividad in Vitro e in situ frente a cepas bacterianas y micológicas con resultados satisfactorios.
A partir de los resultados obtenidos en esta investigación es posible arribar a las siguientes conclusiones parciales:
BIOGRAFÍA DEL AUTOR
Nombre y Apellidos: Saray Núñez González.
Categoría Docente: Profesor Asistente
Categoría Científica: Aspirante a Investigador
Dirección Particular: Edif. 68 Apto C-15 Ave Borrego, Rpto Hermanos Cruz,
Pinar del Río, Cuba.
Ocupación: Metodóloga de Ciencia y Técnica. Vicerrectoría de Investigación y
Postgrado. Universidad de Pinar del Río.
Dirección del Centro: Ave Martí # 270 esq a 27 de Nov., Pinar del Río, Cuba.
Estudios realizados a nivel universitario:
Ingeniería Química, Universidad de Matanzas ² Camilo Cienfuegos² . 1994.
Doctorado en Ciencias Forestales, Universidad de Pinar del Río "Hnos Saíz Montes de Oca", 2007.
Estudios de Post-grados.
Asociaciones y órganos científicos a los que pertenece:
Grupo de Investigación de Productos No Maderables, Centro de Estudios Forestales.
Campo de Especialización.
Trabajo con la resina de Pinus sp. y sus derivados.
Experiencia profesional.
Investigaciones realizadas.
Publicaciones.
Patentes e invenciones.
Eventos científicos.
Reconocimientos
Autores:
Dra. C. Saray Núñez González
Dra. C. Maricela González Pérez
Pinar del Río, Cuba, Enero del 2008.
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