Sangre, Sudor y Sexo: aproximaciones hacia una identidad de la prensa sensacionalista en Colombia

  1. Resumen
  2. Melodramatización: garante de recepción
  3. La prensa sensacionalista y el modelo rupturista
  4. Representaciones sociales: entre el estigma y lo positivo
  5. Ciudad popular: cartografía amarilla
  6. A manera de conclusión
  7. Bibliografía

RESUMEN:

De lo que me ocupo en este artículo es de analizar ciertos rasgos distintivos desde los cuales la prensa sensacionalista se "construye" tanto como medio de comunicación como expresión de una cultura que es al mismo tiempo popular y masiva. No es mi propósito considerar las aptitudes éticas o el rigor periodístico de este tipo de prensa; solo espero ofrecer aproximaciones sobre las dinámicas históricas, culturales y sociales que en el desarrollo de la prensa amarilla en América Latina constituyen elementos consonantes más allá de las aptitudes ideológicas, políticas o normativas de cada empresa en cada país.

PALABRAS CLAVE: prensa sensacionalista, cultura popular, ciudad, melodrama, representaciones sociales.

En el corazón de la designación de una obra, de un objeto, de una literatura, de un arte, de una religión o de una cultura como popular, existe en realidad un rechazo: lo popular es sobre todo lo que no es erudito, científico, racional, noble…

Jacques Le Goff

Durante mucho tiempo la prensa tradicional constituyó el medio de comunicación masivo más alejado de la masa, esto es, de esa inmensa población que era al mismo tiempo popular y urbana. A su calidad institucional y tinglado cultural no se le permitió, desde las cúspides de su lenguaje exquisito y hegemónico, acercarse a las motivaciones, los sueños, las maneras de relatar las cotidianidades y las pequeñas tragedias domésticas de ese pueblo no letrado.

¿Cómo se produjo entonces el fenómeno de reconocimiento cultural de esos sectores populares en los dispositivos escritos rotativos? Se hizo a través de "otra" prensa, cuya forma de relatar los acontecimientos evocaba ese lenguaje diálogico de la literatura de cordel y de colportage que caracterizó esas lecturas de los pueblos españoles y franceses del siglo XVIII, pero que también era remembranza más próxima del folletín del siglo XIX. Esta prensa recibió el nombre de "prensa popular" o "sensacionalista", una prensa que desde lo "vulgar" y lo "grotesco" sí pudo hacer participe al pueblo de las lógicas culturales de las transformaciones que vivieron en el siglo XX desde un lenguaje muy particular. Pero por su naturaleza populachera, a esta prensa no le faltaron las críticas, críticas que han perdurado hasta nuestros días.

Interpretar la prensa sensacionalista como el producto de una sociedad morbosa, como un medio que se alimenta de la tragedia y los bajos instintos humanos, como un escueto producto comercial, es lo más frecuente. Desde sus inicios y a partir de diferentes ámbitos se han proferido críticas y rechazos hacía este tipo de periodismo. Se le considera "subjetivo", oportunista, falto de ética, racista, machista, carente de veracidad y credibilidad, entre otros apelativos.

Estas aseveraciones clásicas sobre el amarillismo tienen en parte una verdad irrefutable. Pero ¿debemos estancarnos en ellas? Dudemos, tanto en este aspecto como en cualquier otro, de lo que se dice siempre, de lo que se ha vuelto un ‘lugar común’. Quizás porque este grosero error nos impediría, de primerazo, percibir en la prensa popular uno de los fenómenos culturales más complejos de nuestra sociedad y, por ende, un tópico importante si queremos entenderla. Reducir la crónica roja a una molestia informativa o a una mercancía mórbidamente encubierta, equivale a pasar por alto lo que ocurre en la cultura popular de nuestras sociedades.

Por prensa «sensacionalista», «amarillista», «de sucesos», «judicial» o «crónica roja» entendemos un estilo de periodismo cuyo contenido privilegia lo que se denomina comúnmente como las "tres eses": sangre, sudor y sexo. Es decir, una prensa en la que tiene espacio la violencia, el contenido erótico, el deporte -en especial el fútbol- y otros "temas menores" que no tienen cabida en otra prensa o en otros medios.

Durante mucho tiempo ha existido un desdén de las elites intelectuales hacía la prensa popular. Éste no es un tema que los académicos o "cultos" suelan escoger para sus análisis e investigaciones, sobre todo si se establece parangón con otras materias de orden "popular" como el tango, el bolero o la telenovela. Entre los teóricos e investigadores latinoamericanos que se han atrevido a estudiar el tema se encuentran Guillermo Sunkel, Jesús Martín-Barbero, Sandro Macassi, Fernando Checa Montúfar, Olga López Betancur y Erick Torrico Villanueva, quienes ubicaron sus análisis más allá de la crítica general, en los ámbitos de las matrices culturales, de la comunicación de masas y de los mecanismos operativos de los discursos. Salvo estos importantes aportes, el sensacionalismo, me atrevería a decir, es aún un lugar inhóspito.

Esta carencia de análisis y estudios en torno a esta prensa tiene especial relación con nuestro país pues esta expresión mediática-cultural constituye un espacio público de reconocimiento y valoración del imaginario popular. Este "lugar" lo ocupó en México el cine; en el Caribe la salsa; en Cuba el bolero; en Brasil la samba; en Argentina el tango y la radionovela; en Colombia la radio y la prensa sensacionalista.

Pese a los varios prejuicios que alimenta, la prensa popular se ha legitimado como un espacio de elementos distintivos relacionados con la manera en que sectores populares se leen y leyéndose se reconocen. El compromiso social de este estilo de prensa es aún mayor que el de la prensa ‘seria’ o de ‘referencia’, pues se aproxima más que cualquier otra prensa a la "realidad", las representaciones y las expectativas d la ‘gente común’. Las representaciones más ávidas de prensa amarilla en Colombia se han hecho visibles a través de diarios como El Espacio de Bogotá, El Caleño de Cali y el "póstumo" Sucesos Sensacionales de Medellín y hoy se camuflan en un nuevo sensacionalismo.


Página siguiente 

Comentarios


Trabajos relacionados

Ver mas trabajos de Periodismo

 

Nota al lector: es posible que esta página no contenga todos los componentes del trabajo original (pies de página, avanzadas formulas matemáticas, esquemas o tablas complejas, etc.). Recuerde que para ver el trabajo en su versión original completa, puede descargarlo desde el menú superior.


Todos los documentos disponibles en este sitio expresan los puntos de vista de sus respectivos autores y no de Monografias.com. El objetivo de Monografias.com es poner el conocimiento a disposición de toda su comunidad. Queda bajo la responsabilidad de cada lector el eventual uso que se le de a esta información. Asimismo, es obligatoria la cita del autor del contenido y de Monografias.com como fuentes de información.