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Estructuración del aparato psíquico (punto de vista psicoanalítico) (página 2)

Enviado por d_pame3

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Segunda tópica: Yo, Superyó, Ello

Lo importante, a mi criterio, antes de explicar qué funciones y qué relaciones hay entre las instancias y cual es la dinámica, es importante explicar como se constituyen, como se van diferenciando, es decir como se estructura el aparato psíquico. Y cómo al mismo tiempo se van estructurando la identidad sexual y la personalidad, que justamente están basadas en la constitución y desarrollo de las relaciones entre estas las instancias psicológicas.

Freud dio mucha importancia a los primeros momentos de vida del sujeto ya que en ese período de la vida tienen lugar una serie de experiencias fundamentales para este tipo de estructuraciones.

Constitución del Yo: Identificación y Narcisismo. El Ello como el inconciente, reservorio de la pulsión

Con respecto al ello, podemos decir que un individuo al nacer es un ello psíquico donde por influencia del mundo exterior, se altera y se diferencia un Yo. Y luego mas adelante por diferenciación del yo va a originarse el superyó. Relacionándolo con la primera tópica, no es factible coincidir al Yo con el preconciente, ya que justamente lo que descubrió Freud es que dentro del yo también hay una parte inconciente que desde el punto de vista dinámico se comporta como lo inconsciente reprimido, que es la resistencia en el análisis que parte del yo y el sentimiento icc de culpa. Los mecanismos de defensa serían inconcientes y partirían del yo.

El Yo tiene una doble génesis, en primer lugar se origina como una diferenciación del ello por influencia exterior y en segundo lugar se origina por identificación, es decir comienza a constituirse por una primera identificación con una imagen que el otro tiene de si mismo o por identificación con la imagen que el otro tiene de uno mismo, siempre se juega en una relación de exterioridad. Es desde el narcisismo de los padres, necesario para la constitución del yo, para formarse una representación de si mismo, que se juega el narcisismo del niño. También puede decirse que El Yo es una sedimentación de las investiduras de objeto resignadas, se pierden los objetos y se los introyecta vía identificación (secundaria)., el yo contiene la historia de estas elecciones de objeto. Esto va a constituir el carácter del yo.

Para explicar la formación del superyó y lo referente a la constitución sexual, la estructuración de la personalidad psíquica, debemos remontarnos al Complejo de Edipo, que es la estructura que va a posibilitar esto.

Complejo de Edipo: Constitución sexual, estructuración de la personalidad psíquica y formación del superyó, relación con la identificación

Para comenzar a explicar el complejo de Edipo se debe aludir al concepto de Falo que es una representación del pene, de lo que significa, es un sinónimo de lo valorado, que va a organizar la sexualidad ya que es, es la creencia universal de que todos pene. Entonces teniendo en cuenta esta consigna el niño se sorprende cuando observa que hay personas que no lo tienen ya que para ellos no está inscripta la diferencia masculino-femenino, y es por eso que la organización que van a establecer va a ser fálico o castrado, por un lado están los que tienen pene, y por el otro lado los que no lo tienen.

Es en este momento donde surge lo que se denomina complejo de castración, que en la mujer se evidencia como la envidia del pene y en el varón como la angustia de castración. La envidia del pene en la niña surge cuando se compara con el varón y se siente herida, desvalorizada por no tener lo que los ellos tienen y se siente inferior. Y la angustia de castración en el varón surge tras el miedo a perder su pene porque piensa que los que no lo tienen es porque lo tuvieron y lo perdieron, de forma que él también lo puede perder y detrás de todo esto hay un interés narcisista porque el pene es algo que está valorado.

En la niña se produce la desilusión fálica, y le atribuye a la madre la falta fálica porque hay un primer tiempo en que la relación es fundamentalmente con la madre, no hay un tercero. Esta desilusión va a generar que la nena cambie su objeto ya q si la madre es castrada va a desear tener un objeto que no lo está, va a desear al padre por tener el atributo fálico, y justamente este cambio de objeto permite el acceso a la sexualidad femenina normal, ya que la mujer nace casi homosexual. En el inconsciente va a persistir el deseo de tener un pene, de ser un hombre, pero esto aparece sustituido en la sexualidad normal como deseo de tener un hijo primero del padre (ecuación pene=hijo) y después de otro hombre, ya que para la mujer tener un hijo es como si tuviera pene, el hijo va a ser el falo de la madre y la va a completar.

La envidia del pene, entonces es estructurante y fundamento de la sexualidad femenina.

Y con respecto al complejo de Edipo en el varón, este declina a raíz del complejo de castración, contrariamente a lo que sucede en la mujer. Lo importante del concepto de la castración es que hay que tomarla como una fantasía que actúa como inhibidora del deseo hacia la madre. Lo que se teme es a la desvalorización, ya que aparece el pene como un órgano valorado. Esto es lo importante. El varón va a abandonar al objeto sexual (la madre) porque se encuentra con un conflicto, ese deseo hacia la madre está prohibido por parte del padre y el conflicto en que se encuentra es entre seguir deseando a la madre pero perder el pene (complejo de castración) ya que el padre interviene como elemento castrador, o bien por optar por renunciar al objeto de deseo para salvar su pene, es decir, su narcisismo. El niño opta por salvar su pene.

Algo que es importante aclarar es que en la niña es perfectamente entendible porque elige al padre como objeto sexual, justamente por poseer aquello que ella no tiene y también por una identificación con la madre, desde la cultura. Al sentirse mujer elige al padre como objeto sexual.

Pero en el niño no hay un cambio de objeto, de entrada tiene una relación con el objeto edípico, la madre. Aunque también puede elegir al padre como objeto sexual y sin embargo caer en la angustia de castración. Al identificarse con la madre, estaría castrado y tiene miedo a estar identificado por una figura sin pene. Si se elige a la madre es por identificación con el padre, y esta surge porque lo identifican desde la cultura. Para elegir a la madre como objeto sexual él tiene primero que identificarse con la persona que desea a la madre, que es el padre.

Entonces, la identidad psicológica también se concreta a la salida del Edipo por las identificaciones, fundamentalmente con el progenitor del mismo sexo. Si un hombre desea a una mujer está dado por la identidad sexual que se obtiene en el desarrollo, fundamentalmente a través de las primitivas identificaciones a nivel del complejo de Edipo.

Llegamos a la conclusión de que esta estructura, el complejo de Edipo, va a posibilitar, por medio de las identificaciones (que es donde culmina el complejo) un posicionamiento masculino o femenino.

Y retomando a la estructuración del aparato psíquico, la instancia que se construye debido al complejo de Edipo es el Superyó. La renuncia al objeto de deseo por parte del varón, determina la constitución de esta instancia. La madre y el padre pasan a introyectarse en el aparato psíquico y constituir una instancia psíquica donde se interiorizan las prohibiciones externas, se conservan las normas parentales de prohibición. El superyó será el representante de las normas dominantes en la cultura y se constituye. El núcleo del superyó, el ideal del yo, estará constituido por las identificaciones de las figuras paternas que se dieron en el complejo de Edipo, fundamentalmente por identificación con el superyó del Padre. Y va a constituir esta parte que se contrapone con las demás identificaciones que constituyen el yo. La génesis del superyó esta relacionada con la identificación primaria.

Lo que antes Freud denominaba conciencia moral, la censura, antes de 1923, ahora las engloba dentro de las funciones de un superyó, en su texto de "El yo y el ello".

Todo esto abordado hace referencia a la constitución de una identidad sexual, la estructuración de la personalidad psíquica y formación del superyó:

 

Castración simbólica y Ley del Padre: Constitución del sujeto

Con respecto a la constitución del sujeto, había mencionado, que la mujer a la salida del Edipo produce una ecuación niño- falo. Es decir, el hijo queda ubicado en la posición de falo, por lo tanto cuando la mujer tiene un hijo, se constituye esa relación simbiótica llamada narcisismo-madre fálica. Esta célula cerrada luego es separada a través de la intervención del tercero que es el padre, que se denomina castración simbólica. Podríamos decir que este tercero interviene como una función dada desde la cultura, pero la única que puede permitir que la función del padre opere es justamente la mujer.

Pero es importante aclarar que la madre y el padre no significan los progenitores biológicos, sino personajes que ocupa ese lugar en la estructura edípica. El padre va a tener una función normalizadota, va a sostener una ley: la principal es la prohibición del incesto. Lo que el psicoanálisis ha denominado "la función del padre" es una función que se lee en el deseo de la madre, esto es fundamental. Según cómo este puesto el lugar del padre en la palabra de la madre, la función del padre podrá tener una eficacia separadora. El padre puede no existir, puedo no haber ningún hombre en la casa, y sin embargo, si esa madre está dirigiendo su deseo hacia algún otro o hacia alguna otra cosa que no sea su propio hijo, ahí esta funcionando la "ley del padre". Es decir, la ley de la prohibición del incesto, la función del padre, se sostiene en el deseo de una mujer, padre es todo deseo de la madre que no se agota en el deseo de un hijo, independientemente de que exista el padre biológico o no.

Entonces podemos concluir que el eje fundamental del pensamiento freudiano pone a la constitución del sujeto y a la función paterna, en relación al deseo de una mujer.

 

En conclusión, las instancias del aparato psíquico que, a la par de la estructuración psíquica, van desarrollándose la identidad sexual, la estructuración de la personalidad y la constitución del sujeto, podemos mencionar muy a grandes rasgos algunas características y funciones, en cuanto a la dinámica del aparato. El ello como reservorio de las representaciones de las pulsiones, el yo que depende del ello, del superyó y de la realidad, representa el polo defensivo, instancia que pone en marcha mecanismos defensivos para que no afloren los impulsos del ello, por ejemplo el impulso prohibido. Esta sería la parte icc del Yo. Y el superyó que como bien fue establecido, es la conciencia moral, la autoobservación, es lo que selecciona lo permitido y lo prohibido. Freud lo define como una instancia "paradojal".

 

 

Autor:

Pamela Dolcet


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